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Enfoque Integrador en Didáctica Educativa

Este documento discute la importancia de concebir la educación como un proceso que integra la instrucción, la educación y el desarrollo del estudiante. Argumenta que cada asignatura debe contribuir a estos objetivos de forma sistémica. También enfatiza la responsabilidad de los profesores de concebir esta trilogía como el eje central de su labor formativa.

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Enfoque Integrador en Didáctica Educativa

Este documento discute la importancia de concebir la educación como un proceso que integra la instrucción, la educación y el desarrollo del estudiante. Argumenta que cada asignatura debe contribuir a estos objetivos de forma sistémica. También enfatiza la responsabilidad de los profesores de concebir esta trilogía como el eje central de su labor formativa.

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En el estudio de los materiales anteriores se habrán podido percatar que el

interés del curso de Didáctica no es “venderles” una posición didáctica


determinada, sino más bien, razonar con ustedes los fundamentos de una, que está
muy relacionada con los intereses de una sociedad en desarrollo, que solamente
pueda servir de continuidad a los estudios que ustedes han realizado por diferentes
vías sobre la Didáctica. Naturalmente que, para lograr este objetivo, no podemos
partir del análisis de una posición carente del suficiente nivel teórico investigativo,
por eso es que seleccionamos esta posición que tiene un fundamento pedagógico,
filosófico, gnoseológico y psicológico basado en las ciencias de la educación.
No les decimos crean, sino piensen, reflexionen, valoren sus condiciones e
intereses como países latinoamericanos y perfeccionen su rica experiencia en el
campo de la didáctica para ayudar a que las futuras generaciones de ciudadanos
sean mejores seres humanos, que piensen con el cerebro y el corazón.
Copiar cualquiera de estas posiciones acríticamente, sin pasarlo por el tamiz de
su historia y sus condiciones sociales, económicas e ideológicas y del modelo de
ser humano que necesita cada país sería un gravísimo error.

Introducción
La búsqueda de vías más eficientes de aprendizaje escolar y de concepciones
didácticas metodológicas que propicien una sólida formación de los estudiantes ha sido
centro de atención de los buenos educadores a lo largo de la historia.
La escuela actual asume, cada vez más, la responsabilidad de formar las nuevas
generaciones. Durante este proceso debe dotar a los estudiantes de sólidos
conocimientos, habilidades, hábitos y competencias, sobre las bases de las ciencias, así
como formar en ellos convicciones, valores, conductas, sentimientos, entre otras
cualidades de la personalidad, que les permitan interactuar con el mundo moderno y
transformarlo en bien de la humanidad. Este objetivo supremo de la educación se sintetiza
en lo que el Héroe Nacional cubano José Martí llamara en su época “preparar al hombre
para la vida”.
Una de las premisas importantes para dar cumplimiento a este objetivo es concebir la
acción formativa que transcurre en la escuela como un proceso, donde lo instructivo, lo
educativo y lo desarrollador existan en una unidad indisoluble. Esta concepción se
proyecta en todo el quehacer pedagógico de los diferentes niveles educacionales y, en
especial, en la escuela, que es la institución que cuenta con las mejores condiciones para
hacerlo de forma consciente y planificada. Este proceso formativo que se realiza en la
escuela es el denominado proceso educativo.
El hecho de que la Educación se trace como objetivo la formación de hombres y
mujeres preparados para la vida, sobre bases científicas, concibe que en la concepción
del currículo de cada asignatura se precise, en primer lugar, su aporte a la concepción del
mundo que se formará en los educandos, partiendo de un enfoque sistémico en la
educación. Este enfoque concibe la educación como un sistema donde sus distintos
componentes están estrechamente relacionados entre sí, aportando cada uno de ellos a
un objetivo común de todo el proceso formativo.
Teniendo en cuenta el carácter científico de la educación se requiere presentar la
naturaleza, la sociedad y el pensamiento tal y como son, apoyados en las diferentes
ciencias que explican los objetos, fenómenos y procesos existentes en el planeta. Muchos
han sido los que han resaltado la necesidad de un proceso de enseñanza-aprendizaje

1
escolar sobre bases científicas. Esta contribución debe dirigirse no solo a la esfera
instructiva, sino también a la educativa y a la desarrolladora, integradas como un todo
único.
La unidad entre la instrucción, la educación y el desarrollo del escolar, constituye una
vía importante para el establecimiento del vínculo de la escuela con la práctica social,
reconocido por Álvarez de Zayas (1999) y F. Addine (2004) como una de las leyes del
proceso didáctico.
El profesor tiene la alta responsabilidad de concebir esta trilogía (educación -
instrucción-desarrollo) como el eje central de toda su actividad formativa, especialmente la
que transcurre en la clase. Para lograr resultados satisfactorios, se requiere que todo el
trabajo educacional se estructure teniendo en cuenta este criterio, así como que el
docente y el colectivo pedagógico de las diferentes instituciones, actúen
consecuentemente. Unido a ello los libros de texto, las didácticas y las metodologías de
enseñanza-aprendizaje de cada asignatura, la concepción curricular y todo el personal
asociado a la labor de la escuela, deben estar dirigidos a apoyar la acción instructiva,
educativa y desarrolladora que realiza el colectivo de profesores.
La aplicación de este enfoque integrador en la actividad de la escuela concibe que
cada asignatura responda a un conjunto de exigencias generales y específicas, las cuales
deben considerarse en sus objetivos, en la selección y estructura de sus contenidos, así
como en la organización del trabajo docente, entre otros. Las concepciones curriculares y
metodológicas de las asignaturas deben responder a estos criterios. Hay que educar y a la
vez instruir y desarrollar las potencialidades del escolar.
Silvestre Oramas. M. (2001) plantea siete exigencias psicopedagógicas que devienen
en principios didácticos para un adecuado proceso de enseñanza-aprendizaje que
instruya, eduque y desarrolle. Ellas son:

- Diagnóstico integral de la preparación del alumno para las exigencias del proceso de
enseñanza aprendizaje, nivel de logros y potencialidades en el contenido de
aprendizaje, desarrollo intelectual y afectivo valorativo;

- Estructurar el proceso de enseñanza aprendizaje hacia la búsqueda activa del


conocimiento por el alumno, teniendo en cuenta las acciones a realizar por este en
los momentos de orientación, ejecución y control de la actividad.

- Concebir un sistema de actividades para la búsqueda y exploración del conocimiento


por el alumno, desde posiciones reflexivas, que estimule y propicie el desarrollo del
pensamiento y la independencia en el escolar.

- Orientar la motivación hacia el objeto de la actividad de estudio y mantener su


constancia. Desarrollar la necesidad de aprender y de entrenarse en cómo hacerlo.

- Estimular la formación de conceptos y el desarrollo de los procesos lógicos del


pensamiento y el alcance del nivel teórico, en la medida que se produce la
apropiación de los conocimientos y se eleva la capacidad de resolver problemas.

2
- Desarrollar las formas de actividad y comunicación colectivas, que favorezcan el
desarrollo intelectual, logrando la adecuada interacción de lo individual con lo
colectivo en el proceso de aprendizaje.

- Atender las diferencias individuales en el desarrollo de los escolares, en el tránsito


del nivel logrado hacia el que se aspira”. 1

De todo lo anterior se deriva que los aspectos instructivos, educativos y


desarrolladores conformen un sistema único, que esté suficientemente explícito en los
programas de las asignaturas de cada grado, lo cual deberá ser el resultado de su
inclusión en la concepción de cada asignatura en particular y del currículo escolar en
general.
En el proceso de búsqueda y perfeccionamiento de estas concepciones, el papel de la
Didáctica como ciencia del proceso de enseñanza aprendizaje, ocupa un lugar muy
importante. Los docentes en su quehacer diario sienten la necesidad de un conocimiento,
cada vez más profundo de este proceso y de esta ciencia.
Este libro constituye un elemento valioso para la preparación de los profesores en
ejercicio y puede también formar parte del proceso de formación de nuevos docentes, en
el campo de su enseñanza-aprendizaje. Por tal motivo, su concepción general está dirigida
a la formación de modos de actuación y la preparación metodológica mínima que requiere
un profesor para iniciar, con buena calidad, su labor educativa.
Se asume un enfoque científico, sistémico, integrador y desarrollador del proceso de
enseñanza-aprendizaje, el carácter rector de los objetivos y la estrecha relación entre ellos
y los contenidos, los métodos, los medios, las formas de organización y la evaluación,
como componentes esenciales de este proceso formador, así como los fundamentos
filosóficos, sociológicos, psicológicos y pedagógicos de partida actuales de la educación
en Cuba, que por supuesto no constituyen una receta para otros sistemas educativos,
pero si un modelo suficientemente exitoso, valioso como referente teórico-práctico.
En el libro se establecen las características generales del proceso de enseñanza-
aprendizaje, ejemplificándose en los contenidos de los programas vigentes de distintas
asignaturas. Puede constituir, por tanto, un documento valioso de estudio, no solo para la
formación de los docentes, sino también para los profesores en ejercicio.

Los autores

1
M. Silvestre y J. Zilberstein: Enseñanza y aprendizaje desarrollador, p.24

3
1
La Didáctica General

“Yo ni aún siquiera comprendo cómo pueden enseñarse de memoria


ciertas ciencias sin que el mismo que las enseña se horrorice de
los resultados que alcanza, y muy pobre idea debe tener de la
naturaleza humana quien encadene tan cruelmente la razón
que por sí sola es capaz de tantas maravillas”

José de la Luz y Caballero


(1800-1862)

Los seres humanos necesitan del conocimiento para alcanzar mayores niveles de
desarrollo económico y social. La solución de la hambruna y la marginalidad presentes en
millones de seres humanos en el llamado mundo civilizado, de la desertificación y de la
destrucción de los suelos de los que hombres y mujeres se han valido para su
alimentación, son imposibles sin una cultura de los ciudadanos y una preparación
científica en las diferentes ramas de las ciencias. El desarrollo de la sociedad moderna
necesita de personas más preparadas en el conocimiento acumulado por la humanidad.
Su dominio se torna cada día más imprescindible para el comportamiento humano
relacionado con el cuidado de las partes sólida, líquida y gaseosa de la Tierra.
El enfoque en forma de sistema que caracteriza la educación, debe concebir una
relación muy estrecha entre la didáctica general asumida para todo el proceso, su
concreción en las didácticas de cada una de las asignaturas que forman parte del
currículo escolar y su metodología general de enseñanza con enfoque dialéctico-
científico.
La didáctica general tiene como objeto de estudio el proceso de enseñanza-
aprendizaje escolarizado y como función principal conformar y desarrollar continuamente
un sistema teórico que permita planear, organizar, conducir y evaluar de manera eficiente
el proceso de enseñanza-aprendizaje escolarizado (Ginoris, 2003) (Ver anexo 1). Esta
función se concreta en la escuela mediante las distintas didácticas específicas y sus
metodologías de enseñanza.
La Didáctica General constituye la teoría científica del enseñar y aprender, se apoya
en leyes y principios, parte de la unidad entre la instrucción y la educación, reconoce el
papel fundamental del diagnóstico integral, de la actividad, la comunicación y la
socialización en el proceso de enseñanza-aprendizaje, destacando la necesidad de la
unidad entre lo cognitivo, lo afectivo y lo volitivo en función de lograr la preparación del
ser humano para la vida, como fin de la educación, en correspondencia con las

4
condiciones socio-históricas concretas en que se desarrolla este proceso (Zilberstein y
otros, 1999). (Ver anexo 2).
La Didáctica General es la ciencia que estudia el proceso de enseñanza-aprendizaje,
rige las didácticas específicas y las metodologías específicas de desarrollo de este
proceso. Por tanto, en los diferentes niveles, las didácticas específicas han de
instrumentar las posiciones generales de la didáctica desarrolladora en el proceso de
enseñanza-aprendizaje de las diferentes asignaturas, en correspondencia con los
objetivos y el contenido de los aprendizajes previstos, y tienen en cuenta el desarrollo y
los conocimientos alcanzados y venideros de los educandos. Constituye a su vez punto
de partida para las diversas metodologías de enseñanza de las distintas asignaturas que
puedan desarrollarse derivadas de las posiciones teóricas que conforman cada didáctica
específica.
Así la Didáctica General proyecta su cuerpo teórico en la enseñanza de las
asignaturas, el cual está formado por “[…] las leyes, regularidades y principios didácticos,
teoría de la determinación y formulación de los objetivos del proceso de enseñanza-
aprendizaje escolarizado; teoría de la estructura, selección, secuenciación curricular del
contenido de enseñanza y de aprendizaje escolar; teoría de los métodos de enseñanza-
aprendizaje escolar; teoría de la concepción, confección, selección y empleo de los
medios de enseñanza y del aprendizaje escolar; metodología de la evaluación del
aprendizaje del alumno; las formas de organizar el proceso de enseñanza–aprendizaje en
la institución docente”.2

Las leyes de la Didáctica

El proceso de enseñanza-aprendizaje es altamente complejo, en él predominan


diferentes leyes, fundamentalmente de tipo pedagógico y psicológico. En la bibliografía se
pueden encontrar diferentes enfoques al establecer las leyes de la Didáctica. Proponemos
tres leyes didácticas generales, esenciales y de obligatorio cumplimiento, que integran en
sí las propuestas por otros autores como Fiallo, J. (2009), Álvarez de Zayas (1999) y F.
Addine (2004), estas tres leyes son:

 El proceso de enseñanza-aprendizaje es siempre condicionado social e


históricamente;

 Todo proceso de enseñanza-aprendizaje es un sistema complejo, abierto y


multifactorial, en el que se da la unidad en la diversidad;

 En el proceso de enseñanza-aprendizaje se da la unidad dialéctica de la


instrucción, la educación y el desarrollo.

Como puede observarse estas leyes recogen ideas principales que son punto de
partida para la fundamentación teórica del proceso de enseñanza-aprendizaje como
objeto de estudio de la Didáctica como ciencia.
Su condicionamiento al momento histórico concreto, presentado aquí como Primera
2
Ginoris, O.Q.: Problemas teóricos esenciales de la Didáctica General, p. 6.

5
Ley de la Didáctica, conlleva a que sus posiciones teórico-prácticas sobre el proceso de
enseñanza y de aprendizaje hayan ido evolucionando con el desarrollo propio de la
sociedad. También implica la necesidad de la vinculación de la escuela con la vida, por lo
que no es de extrañar que esta primera ley didáctica sea expresada por algunos autores
como “Vinculación de la escuela con la vida”, Álvarez de Zayas (1999).
La Segunda Ley reconoce la complejidad de este proceso, así como los diferentes
factores que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje (PEA). Nos declara que
este tiene estructura y función de sistema y la necesidad de comprender el carácter
determinante y a la vez determinado de cada uno de sus componentes. Esta segunda ley,
establece el carácter holístico de las categorías didácticas, de sus principios y por
supuesto de las propias leyes, donde el descuido de cualquiera de ellos puede afectar
severamente al funcionamiento del sistema en su totalidad y en fin de cuentas al
aprendizaje escolar que constituye el resultado esperado en el proceso, su categoría
rectora.
Esta segunda Ley destaca que, aunque el proceso de enseñanza-aprendizaje
representa un todo único, general, existe en él lo diverso. Aunque generalmente el
proceso es único para todos, cada uno de los estudiantes es un elemento de la
diversidad, único e irrepetible, que tiene sus características individuales y a ellas hay que
atenderlas en el proceso.

La Tercera Ley plantea la estrecha relación entre la instrucción, la educación y el


desarrollo y cómo uno implica la existencia de los otros y viceversa, independiente que
tenga o no el educador presente. En otras palabras, siempre que se instruye se educa y
viceversa. El componente desarrollador del proceso educativo se concibe como el grado
de madurez psicológica alcanzado por el educando.

Los principios didácticos generales aplicados a la enseñanza

Los principios didácticos son una expresión de estas leyes, están orientados al logro
de los objetivos y, por lo tanto, hacia la estructuración de los contenidos y la metodología
de la enseñanza-aprendizaje.
Como parte del cuerpo teórico de la didáctica general los principios didácticos han sido
tratados en la bibliografía pedagógica como uno de los fundamentos del carácter
científico de la didáctica y como punto de partida para la planeación y conducción del
proceso de enseñanza-aprendizaje. En ellos se ven reflejadas las mejores experiencias
pedagógicas en una teoría coherente y generalizadora, que constituye la base orientadora
del quehacer formativo. Por tal motivo, han tenido una aceptación grande por los
docentes en ejercicio y han sido y son fundamento teórico y guía de su actuación
pedagógica, así como de la elaboración de planes de clases, materiales docentes, libros
de texto, concepciones metodológicas, entre otros.
S. P. Baranov en su libro Didáctica de la escuela primaria define “(…) los principios de
la enseñanza son la base o fundamento que orientan la actividad del maestro y el
carácter de la actividad cognoscitiva del alumno. Ellos expresan los aspectos internos,
sustanciales, de ambos factores del proceso docente, y determinan la efectividad de la

6
enseñanza”3. L. Klingberg destaca que son “aspectos generales de la estructuración del
contenido organizativo-metódico de la enseñanza, que se origina de los objetivos y de las
leyes que lo rigen objetivamente”4.
Cada principio didáctico cuenta con un conjunto de reglas didácticas generales que
ayudan a concretar en la práctica escolar su función orientadora y a la planeación y
desarrollo de la actividad del docente. Estas reglas están en constante perfeccionamiento
en la acción diaria del profesorado.

Los primeros principios didácticos que recoge la bibliografía pedagógica aparecen en el


libro Didáctica Magna, de J. A. Comenio, eminente pedagogo humanista y filósofo checo,
enemigo del sistema escolástico de enseñanza, dirigente de la secta de los «Hermanos
moravos. (figura 1.1).

El conocer, para Comenio, constituía un proceso activo, estrechamente vinculado a la


enseñanza racional. Expresaba que todas las personas poseían facultades para
el conocimiento y la instrucción; “el pueblo sencillo ha de tener acceso al saber”.

Comenio sistematizó, por primera vez en la historia de la pedagogía, a la Didáctica


como una ciencia especial. Sus principios didácticos (enseñanza viva, graduación,
imitación, ejercitación) exigían la aprehensión consciente de las leyes de la naturaleza y
una consolidación de los conocimientos racionalmente proyectada. Muchos de estos
principios han resistido el paso de más de 300 años y tienen total vigencia en la
actualidad.

Fig. 1.1 Juan Amos Comenius (1592-1670) considerado el padre de la Didáctica.

Los principios didácticos están en correspondencia con las metas que se


quieran lograr en el proceso formativo y como ya expresamos, tienen un carácter
de sistema, por lo que están estrechamente relacionados entre sí y el cumplimiento
de uno exige el de los restantes. Variados son los sistemas de principios que aparecen
en la bibliografía pedagógica. Constituyen bibliografía original de recomendada consulta
los trabajos de L. Klingberg (1978), M. A. Danilov y M. N. Skatkin (1980), entre otros.
Las características de los distintos sistemas de principios didácticos se
plantean en el esquema del anexo 3).

3
Baranov, S, P, Didáctica de la Escuela Primaria.
4
L. Klingberg. Introducción a la Didáctica General, p- 243.

7
Entre esa variedad proponemos un conjunto de principios didácticos que pueden ser
considerados como generales en el planeamiento y desarrollo de las clases para
cualquier sistema educativo. Este es el enunciado por G. Labarrere y G. Valdivia (1988)
en el libro Pedagogía. Durante el desarrollo de los distintos capítulos de este libro se hará
evidente que estos principios han sido utilizados para la elaboración de las posiciones
curriculares, didácticas y metodológicas de la enseñanza en los niveles básico y medio-
superior, fundamentalmente para la selección y estructuración del contenido de
enseñanza, y su enfoque metodológico. Sin embargo, no dejan de tener vigencia en
cualquier nivel y tipo de educación.
La aplicación de estos principios didácticos posibilita el aumento de la calidad de las
clases.
… En el cuadro siguiente se resumen los principios didácticos enunciados por las
doctoras G. Labarrere y G. Valdivia, así como las reglas sugeridas a modo de
ejemplificación.

Principios didácticos Reglas didácticas generales


según G. Labarrere y
G. Valdivia.
Del carácter educativo Educar en el amor a la verdad y en su reconocimiento.
de la enseñanza Explotar en todas sus posibilidades el carácter educativo del
contenido de enseñanza-aprendizaje, en estrecho y constante
vínculo con la práctica social.
Educar en la medida que se instruye.
Educar con el ejemplo personal de todo el que participa en
este proceso.
Del carácter científico Enseñar conocimientos verdaderos sobre bases científicas.
de la enseñanza Apreciar el objeto en sus múltiples relaciones y desde ángulos
distintos.
Mostrar los mejores ejemplos, ideas y hechos.
Conocer la historia del fenómeno objeto de estudio.
Revelar las contradicciones de los objetos, fenómenos y
procesos que se estudian.
De la asequibilidad Enseñar teniendo en cuenta la edad y el desarrollo de los
estudiantes.
De la sistematización Planificar las clases en sistema, de modo que se articulen
de la enseñanza racionalmente todos los eslabones del proceso.
Desarrollar el pensamiento de los alumnos teniendo en
cuenta todos los procesos lógicos (análisis, síntesis,
generalización, abstracción, inducción y deducción).
Analizar el contenido de cada tema de manera que se
manifiesten las ideas esenciales y las que sirven solo para
introducir un nuevo conocimiento.
De la relación entre la Aplicar los conocimientos teóricos a situaciones prácticas y
teoría y la práctica argumentar teóricamente las realizaciones prácticas.
En la explicación del contenido, ejemplificar las posiciones

8
teóricas con situaciones prácticas.
Vincular la enseñanza con distintas situaciones que reflejen
los problemas y logros de nuestra sociedad.
Del carácter conscien- Propiciar la participación de los alumnos en la clase.
te y activo de los Emplear métodos de trabajo independiente.
alumnos bajo la guía Utilizar convenientemente el aspecto interesante y útil de los
del profesor conocimientos.
De la solidez de la Relacionar el nuevo conocimiento con los ya asimilados, con
asimilación de los los cuales tiene conexión.
conocimientos, habili- Activar el pensamiento de los alumnos mediante la
dades y hábitos. formulación de preguntas.
Destacar las ideas esenciales del material de estudio, así
como dividir el contenido de modo que tenga una extensión
lógicamente asimilable.
Presentar en la clase de apropiación de nuevos
conocimientos los aspectos esenciales de manera que, en las
clases de ejercitación y aplicación de los conocimientos, estos
puedan ser ampliados y profundizados.
Señalar trabajos independientes para que los alumnos
apliquen sus conocimientos y habilidades.
Emplear distintas formas y métodos para la consolidación.
De la Atención a las Atender las características individuales de los estudiantes, sin
Diferencias Individua- perder de vista el trabajo colectivo.
les dentro del carácter Conocer cabalmente a cada uno de los estudiantes.
colectivo del PEAD. Formular las preguntas de clases en correspondencia con las
diferencias individuales de los educandos.
Del Carácter Audiovi- Desarrollar la capacidad de observación de los alumnos.
sual de la Enseñanza: Utilizar en la enseñanza la experiencia de los alumnos.
Unión de lo Concreto y Emplear convenientemente los procesos analítico, sintético,
lo Abstracto. inductivo y deductivo.
Realizar una buena selección de los medios de enseñanza.

La aplicación de los principios didácticos en la educación ofrece posibilidades de


desarrollar clases que sean el resultado del carácter creador del profesor de cada
asignatura, en su afán por el logro de los propósitos planteados.
Una clase en la que en un medio agradable, sin obviar el carácter educativo y
científico del contenido de enseñanza, se reflexione sobre lo que se enseña y lo que se
aprende, mediante el uso de la actividad docente; en la cual el vínculo del contenido de
enseñanza con la práctica social y el uso del experimento escolar o las excursiones,
visitas a museos, entre otros aspectos, despierten la curiosidad, que muchas veces se
encuentra en la naturaleza del fenómeno que se analiza y en otros casos la estimula el
profesor, revelando un problema o resaltando el vínculo que tiene con la práctica social.
Una clase en que la actividad práctica sea el motor impulsor, tanto de los intereses de
los estudiantes como de su pensamiento activo, reflexivo; una actividad docente donde,
sobre la base del diagnóstico integral aplicado y de las fortalezas de los educandos, se
atiendan las diferencias individuales y con ello se desarrolle la ayuda mutua entre los

9
miembros del grupo.
Una clase en la que lo que se estudia tenga sentido y significado para el estudiante,
que promueva y exija el autoestudio, con el correspondiente uso de los libros y de los
distintos medios de información científica.
Ya por último es de destacar que los principios didácticos no son universales, sino
que cada país los elabora en correspondencia con el fin de su educación, que precisa el
modelo de ser humano que se aspira formar, por tal motivo al definirse son de obligatorio
cumplimiento por los docentes de todos los niveles educativos, adecuándose a las
características de los educandos de estos niveles.

Glosario:

Concepto que se trata en un nivel empírico: aquel concepto que se define mediante las
características generales, comunes y externas del objeto, fenómeno o proceso que
representan. Algunos autores lo nombran como concepto empírico.

Concepto que se trata en un nivel teórico (concepto teórico): aquel concepto que se
precisa mediante definiciones teóricas. Algunos autores lo nombran como concepto
teórico. Este tipo de concepto reproduce el sistema de relaciones que constituyen la
esencia en desarrollo de la realidad objetiva y no las propiedades externas y aisladas,
expresadas en los conceptos empíricos.

ANEXOS:

Anexo 1:

10
Anexo 2:

Anexo 3:

11
12

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