La prueba de función renal
Las determinaciones que se analizan para determinar la función renal son la creatinina, la urea y el ácido úrico.
Valores normales
Creatinina
o Hombres adultos: 0,7 – 1,3 mg/dl.
o Mujeres adultas: 0,5 – 1,2 mg/dl.
o Niños pequeños: 0,2 – 1 mg/dl
Los valores más altos de 4 mg/dl. se deben a un fallo renal importante.
La urea: aparte de indicar la función renal, también su valor puede estar alterado en alteraciones del hígado y en la
deshidratación.
Adultos: 7 – 20 mg/dl.
Niños: 5 – 18 mg/dl.
Los niveles más altos de 100 mg/dl. se deben a un fallo renal importante.
Ácido úrico: Sobre todo sirve para hacer un diagnóstico de gota. Pero también es útil para evaluar otro tipo de
enfermedades.
Hombres adultos: 4 – 8,5 mg/dl.
Mujeres adultas: 2,5 – 7,5 mg/dl.
Niños: 2,5 – 5 mg/dl.
Los valores más altos de 12 mg/dl. se consideran altos (hiperuricemia).
Pueden modificar los valores de ácido úrico y no ser por gota ciertas situaciones:
Estrés.
La utilización de contrastes radiológicos.
Ciertos productos y medicamentos: cafeína, alcohol, teofilinas…
Pueden disminuir los niveles de ác. úrico: aspirina, corticoides, hormonas femeninas.
Qué es la creatinina?
Nuestros músculos necesitan energía para ejercer sus funciones. El «combustible» que genera dicha energía
es una proteína llamada creatina fosfato. La creatina fosfato es sintetizada en el hígado y posteriormente
almacenada en los músculos.
Nuestra musculatura está permanentemente en actividad, incluso cuando estamos en reposo. Esto significa
que pasamos todo el tiempo consumiendo creatina fosfato. La creatinina es una especie de «basura»
metabólica que resulta de este consumo constante. Después de ser generada, la creatinina es lanzada hacia
la corriente sanguínea, siendo eliminada del cuerpo por medio de los riñones.
Resumiendo este ciclo:
Proteínas ingeridas en la dieta → producción de creatina fosfato por el hígado → consumo de creatina
fosfato por los músculos para generar energía → producción de creatinina → eliminación de la
creatinina por medio de los riñones.
Diariamente, cerca del 2% de toda la creatina fosfato almacenada en nuestro cuerpo es convertida en
creatinina por el metabolismo de los músculos. Es esa creatinina resultante que medimos en los análisis
de sangre.
¿Por qué la creatinina sirve para evaluar el funcionamiento de los riñones?
La creatinina es una sustancia inofensiva en la sangre; es producida y eliminada de forma constante
por el organismo. Si el paciente mantiene su masa muscular más o menos estable, pero presenta un
aumento de los niveles de creatinina sanguínea, es una importante señal de que su proceso de
eliminación del cuerpo está comprometido, es decir, los riñones están con algún problema para
excretarla. Si los riñones no están consiguiendo eliminar la creatinina producida diariamente por los
músculos, éstos estarán, probablemente, con problemas para eliminar otras diversas sustancias de
nuestro metabolismo, incluyendo toxinas. Por lo tanto, un aumento de concentración de creatinina en la
sangre (creatinina alta) es una señal de insuficiencia renal.
¿Qué es la urea?
La urea es otra sustancia producida en el hígado, también como resultado del metabolismo de las
proteínas de la dieta. Al igual que la creatinina, la urea también se elimina por vía renal. Las
elevaciones en los niveles de urea en sangre son un signo de mal funcionamiento de los riñones.
Normalmente dosificamos ambas sustancias para evaluar la función renal, pero la creatinina es más
específica y fiable.
Enfermedad renal crónica
Se estima que en todo el mundo existan millones de personas con algún grado de disfunción de los
riñones; en el 70% de los casos, ni siquiera creen que pueden estar enfermos. El método más eficiente
para diagnosticar precozmente las enfermedades del riñón es a través de la medición de creatinina.
Innúmeras enfermedades pueden devenir en enfermedad renal crónica, sin embargo apenas seis de
ellas corresponden a la mayoría de los casos:
Hipertensión arterial.
Diabetes mellitus.
Riñones poliquísticos.
Glomerulonefritis.
Infecciones urinarias recurrentes.
Cálculos renales de repetición.
Es muy común para los médicos escuchar la siguiente frase: «Ah, doctor, mis riñones están muy bien,
yo orino muy bien y no me duelen». Esto es una grave equivocación.
La insuficiencia renal crónica no suele causar síntomas hasta las fases más avanzadas de la
enfermedad. El hecho de no sentir dolor en los riñones no significa nada. En general, el riñón sólo
provoca dolor cuando existe cálculo renal o infección. Todas las otras enfermedades renales no suelen
presentarse con dolor. Existe también el mito de que orinar bien es una señal de salud renal. En
realidad, el control del agua corporal es apenas una de las atribuciones de los riñones.
Inicialmente, el riñón se torna incapaz de filtrar las toxinas, sin embargo consigue eliminar agua sin
mayores problemas. La reducción del volumen de orina es una señal tardía, que muchas veces sólo
ocurre después que la insuficiencia renal está en una etapa de gravedad y el paciente necesita entrar
en un programa de hemodiálisis. Por lo tanto, el hecho de orinar en buenas cantidades y la ausencia de
dolor en los riñones no es garantía de salud de los mismos.
La medición de la creatinina es importante para detectar la insuficiencia renal en fases precoces,
evitando, así, las complicaciones de la enfermedad.
Los riñones, además del control de agua corporal, también actúan en:
Excreción de sustancias sanguíneas, como remedios y toxinas.
Niveles sanguíneos de electrolitos, como potasio, sodio, magnesio, calcio y fósforo.
Producción de hormonas que controlan los glóbulos rojos (hematíes).
Control de la masa de los huesos.
Control de la función de coagulación de la sangre.
Control del pH de la sangre.
Control de la presión arterial.
La insuficiencia renal crónica es una enfermedad que suele progresar lentamente y de forma silenciosa
a lo largo de los años, haciendo que todas las funciones arriba mencionadas estén comprometidas.
No diagnosticar la enfermedad renal precozmente significa no actuar en tiempo hábil sobre esos
problemas.
¿Quién debe medir la creatinina?
Cualquier individuo bajo riesgo de desarrollar la enfermedad renal, debe medir su creatinina sanguínea.
Esto incluye personas que presentan:
Hipertensión.
Diabetes.
Edad arriba de los 50 años.
Historial familiar de riñones poliquísticos.
Historial familiar de glomerulonefritis.
Historial familiar de insuficiencia renal crónica.
Uso crónico de antiinflamatorios.
Infección urinaria de repetición.
Cálculos renales de repetición.
Edemas (hinchazón) sin causa definida.
Anemia sin causa definida.
Enfermedades cardiacas graves, principalmente insuficiencia cardiaca.
Alteraciones en la orina como sangrado (en general se presenta como orina color de mate o Coca-
Cola) o exceso de espuma (parece espuma de cerveza) que es una señal de proteinuria.
Personas con adelgazamiento, pérdida del apetito, nauseas matinales y debilidad intensa sin
causa aparente.
Obesos.
Fumadores.
¿Cómo saber si sus riñones están funcionando correctamente?
En general, para la evaluación de los riñones, se solita la urea y la creatinina conjuntamente. Sin
embargo la creatinina es un mejor indicador, ya que la urea puede ser alterada en casos de
deshidratación, uso de diuréticos, sangrado digestivo, alimentación rica en proteínas, enfermedad del
hígado, etc. El raciocinio es simple: las dos sustancias (urea y creatinina) son producidas
constantemente por el organismo y son eliminadas por los riñones. De este modo, su concentración se
mantiene siempre estable. Si los riñones no funcionan bien, dichas sustancias comienzan a acumularse
en la sangre. Por lo tanto, cuanto peor sea la función renal, más elevados serán los valores de urea y
creatinina.
Además de las mediciones de creatinina y de urea, el médico también puede solicitar una análisis de
orina.
¿Cuáles son los valores normales de creatinina?
Los niveles normales de creatinina varían entre 0,6 – 1,3 mg/dl. No obstante, esos valores no son
absolutos y deben ser interpretados por su médico.
Como la creatinina es producida por los músculos, personas musculosas presentan tasas basales
mayores. Un joven deportista puede presentar hasta 1,4 mg/dl de creatinina sin padecer enfermedad
renal, mientras que una señora longeva y delgada, con 1,2 mg/dl, puede tener riñones enfermos.
Por lo tanto, no se interpreta la creatinina como un valor absoluto. Se debe tomar en cuenta el sexo, la
edad y el peso del paciente.
Calcula tu tasa de filtración glomerular (calcular el filtrado glomerular)
Por medio del resultado de creatinina, su médico puede calcular la tasa de filtración glomerular
(también llamada de filtrado glomerular), que es básicamente el volumen de sangre filtrado por el riñón
a cada minuto.
Riñones normales filtran hasta 180 litros de sangre por día (aproximadamente 120 ml/min). Valores
debajo de 60 ml/min son indicadores de insuficiencia renal crónica.
La creatinina es una sustancia que se produce a partir de la creatina y el creatinfosfato como resultado de los
procesos metabólicos musculares. Muestra el trabajo que realizan los riñones, encargados de absorber esta
sustancia en su fase final y luego eliminarla por la orina. Un aumento o descontrol de la creatinina puede
indicar problemas renales. Los valores normales varían entre 0,6 y 1,1 mg/dL en las mujeres y 0,7 y 1,3
mg/dL en los hombres. En un análisis de sangre, la creatinina en suero ayuda a los médicos en el diagnóstico
y control de enfermedades renales agudas y crónicas, y a estimar el índice de filtrado glomerular (IFG) o
volumen de fluido filtrado. Un filtrado bajo es un indicador de que existe una disfunción en el riñón. Una
prueba de orina también puede mostrar cómo funcionan estos órganos, encargados de realizar las funciones
de limpieza y equilibrio de la sangre.
Qué significa tener la creatinina alta
Cuando los riñones no absorben la creatinina y la excretan a través de la orina la cantidad de esta sustancia
en la sangre aumenta. Existen varios factores que producen que una persona tenga la creatinina
alta, afectando a la función renal y muscular. Puede suceder cuando existe:
Hay un consumo de fármacos o toma de suplementos alimenticios que dañan los riñones,
provocando enfermedades renales.
Se realiza un exceso de ejercicio. Una persona que practica ejercicio físico diario tiene más
probabilidades de tener la creatinina alta que otro que lleva una vida más sedentaria.
Los principales síntomas de la creatinina alta son alteraciones en el color y olor de la orina, aparición de
espuma en la orina, pérdida de apetito y de peso, inflamación de manos y pies y vómitos, entre otros.
Para regular los niveles de creatinina es importante seguir una serie de recomendaciones:
Estar bien hidratado, tomando alrededor de 2 litros de agua al día.
Realizar ejercicio de forma moderada, pero sin cometer excesos.
Llevar una dieta equilibrada en la que haya abundantes frutas, verduras, hortalizas, carnes blancas
(pollo, pavo o conejo) y pescados blancos.
Controlar la hipertensión arterial para que no suba de 130/80.
Tomar alimentos diuréticos que ayudan a eliminar las toxinas, como las espinacas, los espárragos, la
sandía o la remolacha.
Qué significa tener la creatinina baja
Es más frecuente tener la creatinina alta que baja. Pero hay personas que la tienen por debajo de los
valores normales, y esto puede estar asociado a una disminución de masa muscular o alertar de la
existencia de alguna enfermedad a tener en cuenta, como la miastenia gravis. Los principales
síntomas son debilidad muscular y pérdida del tejido. Durante el embarazo, también es frecuente que
la mujer presente niveles bajos de creatinina, no siendo síntoma de ninguna enfermedad.
Para subir los niveles de creatinina se recomienda incorporar a la dieta:
Proteínas, como la carne roja, el pescado, los huevos o los quesos.
Alimentos ricos en potasio, como las patatas y las espinacas.
Si tienes alterados tus niveles de creatinina pide cita con el médico para que evalúe a qué puede ser
debido y te marque unas pautas a seguir. Si lo necesitas, en SaludOnNet puedes comprar una
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