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El Pajuro

El documento habla sobre el pajuro, una leguminosa que crece en los Andes y produce granos proteicos. El cultivo del pajuro data de tiempos precolombinos y sus semillas son ricas en proteínas, minerales y vitaminas. El pajuro también tiene usos potenciales en la industria alimenticia y como forraje.
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El Pajuro

El documento habla sobre el pajuro, una leguminosa que crece en los Andes y produce granos proteicos. El cultivo del pajuro data de tiempos precolombinos y sus semillas son ricas en proteínas, minerales y vitaminas. El pajuro también tiene usos potenciales en la industria alimenticia y como forraje.
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El Pajuro (Erithrina edulis)

Es una leguminosa que crece en los valles interandinos y en la selva del Perú. Sus
semillas contienen proteínas de fácil digestión y alta calidad.

El pajuro: portento agroalimenticio


Árbol leguminoso milenario, el pajuro (Erythrina edulis Triana ex M. Micheli), conocido
también como pashuro (Ancash), poroto (Mariscal Luzuriaga, Ancash), pashul, pashur
y pashulino (Callejón de Huaylas), y Huinchuyro (Huaral, Lima), prospera en los valles
interandinos de Sudamérica, del cual es oriundo, fue cultivado y aprovechado por
habitantes precolombinos y las culturas regionales asentadas en distintas áreas de los
Andes. También fue cultivado en la ceja de selva, los valles interandinos bañados
principalmente por los ríos Vilcanota, Huallaga, Marañón, Condebamba,
Huancabamba y en las entradas de algunos valles costeros, sobre todo en los de la
región norte del Perú.

La Dra. Ruth Shady, arqueóloga y estudiosa de la ciudad sagrada de Caral, en Supe,


Lima, encontró restos de pajuro en el sitio arqueológico Galgada, afluente del río
Santa, distrito de Tauca, provincia de Pallasca, región política de Ancash, así como en
el valle de Supe, lo que confirma que su cultivo y uso en la alimentación data desde
tiempos inmemoriales.

Conocido también como “frijol de árbol” y “maná del trópico”, el pajuro produce frutos
grandes encapsulados en vainas, parecido a los frijoles, pero gigantes. Estos granos
son los más proteicos y grandes entre todas las especies de su género. La calidad de
sus aminoácidos es similar a la del huevo.

Asimismo, es rica fuente de minerales, con predominio de potasio, calcio, fósforo, así
como vitaminas y otros nutrientes, por lo que su consumo regular podría ayudar a
combatir el hambre y mejorar la nutrición.
Cada100 gramos de material fresco contiene 24.3 % de proteínas, 51 % de
carbohidratos y 39 % de almidón de alta digestibilidad, lo que hacen del pajuro un
alimento ideal para niños y ancianos.

En nuestro país, el uso tradicional del pajuro se reduce al consumo sancochado como
la papa, la yuca y el camote o como a las habas en forma de shinti en los Andes, pero
la versatilidad de sus frutos se presta para variar su preparación, en frito y horneado,
para reemplazar las habas en la preparación de la tradicional pachamanca, por
ejemplo.

Pero las propuestas del investigador Simón Escamilo Cárdenas, autor del libro “El
Pajuro: Tesoro alimentario escondido de los Andes”, va más allá del consumo
tradicional. Con el fin de promover la recuperación y cultivo del frijol de árbol, el
sociólogo Escamilo plantea elaborar y difundir recetas versátiles, con una variedad de
potajes, desde salados hasta dulces, para difundirlo entre la población urbana. Dentro
de esas recetas se deben incluir ensaladas, guisos, tamales, humitas, solterito,
causas, tipo papa rellena, purés, sopas, cremas, mazamorras, galletas, refrescos,
chicha, cremolada, etc.

Alternativa para pollerías

Ahora que la tendencia de consumo se orienta por los alimentos saludables, dada a la
versatilidad por su sabor y textura de sus semillas que son similares a los de la papa,
el pajuro constituye una buena alternativa para sustituir al tubérculo en la industria del
pollo a la brasa, cuando éstos escasean o simplemente para ofrecer a los
consumidores otras opciones, pero con un aporte del 23-25 % de proteínas, frente a
10-12 % que posee la papa.

Dada a la similitud en sabor y textura de las semillas del pajuro con la papa, el
estudioso de la alimentación en el Antiguo Perú, Dr. Santiago Erick Antúnez de
Mayolo, lo denominó como “papa voladora”, como se denomina a la especie Dioscorea
bulbifera L, conocida con los nombres comunes de papa de aire, papa bejuco, papa
verde, papa india o ñame de aire.

Para la industria

Asimismo, los frutos del pashul tiene grandes posibilidades para obtener productos
con valor agregado, como zumos (a los que por error se les denomina “leche”),
destinados especialmente para las personas veganas o quienes tiene rechazo a la
lactosa. Por su riqueza en almidón, otra alternativa viable es el procesamiento en
harina para la industria de la panificación.

Uso en la medicina tradicional

En lugares donde se desarrolla este árbol leguminoso, las hojas son utilizados para
tratar los efectos del sobreparto como “baño María” o sauna para salvar a las
parturientas.

Alimento para animales

Casi nada se desperdicia del pajuro, primo hermano del huairuro (Erythrina
amazónica, Krukoff) y el pisonay (Erythrina falcata), sus abundantes flores mieleras,
hojas y vainas sirven como forraje para los animales en algunos lugares.

Cultivo ecológico

En ciertas zonas, esta planta crece, prácticamente, como especie ornamental de las
casas. En Chachapoyas, Amazonas; Huamachuco, La Libertad, y en el valle de
Condebamba, existen ejemplares que producen todo el año, hasta los 100 años y
hasta más, con un rendimiento promedio de 112 kilogramos de semillas limpias por
planta.

Este cultivo no requiere agua ni abono y por su naturaleza de leguminosa, capta muy
bien el nitrógeno de la atmósfera para auto fertilizarse y soporta sequías prolongadas.
Además, es un eficaz protector de los suelos contra la erosión provocada por las
lluvias y escorrentías, porque sus raíces ayudan a estabilizar el suelo.

Hay que rescatar y propagar

Esta especie corre el riesgo de desaparecer más pronto de lo que uno puede imaginar,
porque las nuevas generaciones no están involucrándose en el rescate, cuidado y
propagación de ese cultivo que nos dejaron nuestros ancestros. Para ello, es
necesario organizar pasantías en las zonas productoras de esta leguminosa,
donde los campesinos conservan diversas técnicas agrícolas que se aplican en
la siembra de esta especie desde tiempos antiguos, como la siembra por semilla
fresca, colocando el dorso hacia arriba y el “ombligo” hacia abajo. La siembra debe ser
superficial quedando la semilla casi a la vista y se realiza en época de lluvia en zonas
de secano o que dependen de las lluvias. La plantación por estaca se realiza con
materiales seleccionados de árboles jóvenes, que deben tener entre 40 y 45 cm
de largo. Éstas deben ser plantadas a una profundidad de 20 centímetros, máximo a
cuatro días de haber sido seleccionadas.

Quienes desean incursionar en la siembra de pajuro, les recomendamos visitar el


Centro Experimental de Toma, Carhuaz, en Ancash, así como al Vivero del
Programa de Leguminosas de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM),
donde existe tres plántulas de pajuro, con 15 centímetros de altura aproximadamente,
propagados por semillas, esperando su adaptación en un ambiente de costa a una
altitud de 240 metros.

Por lo reseñado, el pajuro es un verdadero portento agroalimenticio, forestal y


ecológico, que debemos rescatar y promover su cultivo.
Rescatar y revalorar nuestros alimentos nativos
Estos últimos 500 años y más de historia, han sido signados no solo por la
desaparición y el exterminio de millones de pobladores andinos, sino también por la
extinción de muchas variedades de animales y plantas alimenticias, entre las que se
encuentra el pajuro. Estas especies han sido olvidadas rápidamente y han salido de la
memoria histórica de agricultores y consumidores, tal como parece suceder con el
pajuro en la región sureña del Cusco y sectores aledaños. Especie milenaria
manipulada en su proceso en su proceso de domesticación por nuestros agricultores,
genetistas andinos, quienes muy tempranamente, tal como la indican las evidencias
arqueológicas señaladas anteriormente, conocieron de sus bondades alimenticias,
medicinales, ecológicas y medioambientales.
El abandono de los sistemas agrarios andinos, los que por milenios fueron el sostén
de numerosos pueblos, ha ocasionado en el sector rural peruano una crisis en el área
agropecuaria, la que se ha agudizado sin posibilidades de salida desde los años 50 del
pasado siglo XX hasta la actualidad. Esta situación de permanente crisis agropecuaria
estudiada y conocida por muchos especialistas, estimula mayores volúmenes de
importación de comida con precios cada vez más altos.
En lo referente al pajuro, de modo específico a lo largo de los periodos colonial y
republicano, ha venido sufriendo una lenta y sostenida reducción de especímenes,
hasta quedar en el momento actual muy pocos ejemplares y solo en determinados
departamentos ya señalados anteriormente.

¿Por qué rescatar y revalorar al pajuro y, con él otras especies? Sencillamente


por lo siguiente:

1. Fijador de nitrógeno Los especialistas se preocupan por la búsqueda de especies


forestales que contribuyan a mantener mejorado el suelo. En la planta de pajuro han
encontrado una de las grandes especies fijadoras de nitrógeno en el suelo. Entre los
principales estudiosos del tema están: Russo (1984), Reynel y León (1990), Lojan
(1992), Ocaña (1994), Treviño y Rodríguez (1994) y Acero (1996), Brack (2003) Araujo
(2005). En las raíces del pajuro se forman unas bolitas llamadas nódulos, dentro de las
cuales viven las bacterias Rhizobium cowpea que al asociarse a la planta aprovechan
el nitrógeno del aire y enriquecen el suelo donde crece el árbol de pajuro. Por poseer
abundantes nódulos nitrificantes en sus raíces, el pajuro sería una de las leguminosas
que mejor fija el nitrógeno al suelo.

2. No requiere tratamiento ni atención En opinión consensuada de campesinos,


opinan que “... una vez que prende la estaca, prácticamente nos olvidamos de la
planta. Solo nos acordamos de ella cuando está dando sus frutos, que recogemos
para comerlos». Esto nos indica que el pajuro nunca es tratado con elementos
sanitarios, ni nutrientes. Esta es una de las grandes ventajas que posee esta especie,
no ocasiona gastos en su mantenimiento.
Sin embargo, con sus frutos alimenta al hombre y sus hojas se constituyen forraje de
calidad para animales menores. Además, la presencia de la planta de pajuro junto a
otros arbustos pequeños, mantiene y mejora el equilibrio del ecosistema.

3. Controla la erosión
Los especialistas opinan que dadas las características del árbol y de sus raíces,
controla muy bien la erosión de los suelos, por lo que es recomendable plantarla a
orillas de acequias para que no se desborden. También es sembrada en zonas de
laderas de pendiente considerable.

4. Adaptación a terrenos áridos


Tanto especialistas como campesinos señalan que el pajuro prende en terrenos
áridos. Una vez que la planta ha logrado enraizar y desarrollar un considerable follaje,
puede soportar períodos largos de sequía.
5. Planta melifera
El pajuro está considerado como una planta melífera, sus numerosas flores
organizadas en forma de racimo de color rojo carmín contienen abundante néctar, por
lo que son visitadas con frecuencia por abejas y picaflores.
Además de las cualidades arriba descritas, el pajuro es utilizado por los campesinos
que los siembran y luego lo cosechan del modo siguiente: se asocia con muchas
plantas beneficiándose recíprocamente; el pajuro se siembra a fin de formar cercas
vivas; posee cualidades tintoreras, además de curar la cistitis
Pajuro, pisonay, papus, pashuro, pashullo
Tipo de siembra:
Siembra directa en bolsa y/o campo definitivo

Semilla en Categoría Estable


Variables: Especificación
Nombre científico Erythrina edulis
Porcentaje de Pureza 99 — 100
Porcentaje de Germinación (%) 80 — 85
Rango altitudinal óptimo 1,300 a 3,400 msnm.
Propagación Semilla botánica o vegetativa.
Viabilidad de la semilla Corta
Semilla por kilo promedio 88
Procedencia de la Semilla Ancash, Cusco, La Libertad
Distribución geográfica:
Especie distribuida en el Perú desde Cajamarca a Cusco, es frecuente en Apurímac,
Andahuaylas y el Cusco

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