El DSM-IV, siglas de Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders,
Fourth Edition (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Cuarta
Edición), es una herramienta fundamental utilizada por profesionales de la salud mental
para clasificar y diagnosticar trastornos mentales. Fue publicado por la Asociación
Americana de Psiquiatría (APA) en 1994 y representó una revisión significativa
respecto a su predecesor, el DSM-III.
La estructura del DSM-IV se organiza en diferentes secciones que facilitan la
comprensión y la búsqueda de información. A continuación, describiré las principales
secciones del manual:
1. Prefacio: Introduce el propósito y el alcance del manual, así como los criterios
utilizados para la clasificación de los trastornos mentales.
2. Introducción: Proporciona una descripción general de los principios y las
directrices utilizadas en la elaboración del DSM-IV, incluyendo la importancia del
enfoque multiaxial y el uso de criterios diagnósticos específicos.
3. Clasificación multiaxial: Esta sección se divide en cinco ejes que permiten
una evaluación integral del individuo:
a. Eje I: Trastornos clínicos principales, como trastornos del estado de ánimo,
trastornos de ansiedad, trastornos de la personalidad, trastornos psicóticos, entre otros.
b. Eje II: Trastornos de la personalidad y retraso mental.
c. Eje III: Condiciones médicas generales que pueden estar relacionadas con
los trastornos mentales, como enfermedades físicas o discapacidades.
d. Eje IV: Problemas psicosociales y ambientales que pueden afectar al
individuo, como eventos estresantes o problemas familiares.
e. Eje V: Evaluación global del funcionamiento (EGF), que proporciona una
puntuación numérica para evaluar el nivel general de adaptación y funcionamiento del
individuo.
4. Criterios diagnósticos: En esta sección se presentan los criterios específicos
para el diagnóstico de cada trastorno mental. Cada trastorno se describe en términos de
síntomas, duración, exclusión de otras condiciones y características adicionales que se
deben cumplir para establecer el diagnóstico.
5. Descriptores y códigos: Proporciona códigos numéricos específicos para cada
trastorno mental, lo que facilita la comunicación entre los profesionales de la salud y el
intercambio de información sobre diagnósticos.
6. Apéndices: Incluye información adicional relevante para la comprensión y
aplicación del DSM-IV, como escalas de evaluación, trastornos de la infancia y la
adolescencia, trastornos culturales y de género, y criterios de investigación.
Es importante destacar que el DSM-IV fue reemplazado por el DSM-5 en 2013,
lo que representa una actualización importante en la clasificación y los criterios
diagnósticos de los trastornos mentales. Aunque el DSM-IV fue una herramienta valiosa
en su momento, se recomienda utilizar las versiones más recientes para una práctica
clínica actualizada y precisa.