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Recocimiento Judicial de Concubinato

El documento describe una relación concubinaria entre dos personas desde 1996 hasta la actualidad. Tuvieron una hija en común en 1999 y adquirieron varios bienes como una casa y vehículos. Actualmente existe desacuerdo sobre la propiedad de los bienes.
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Recocimiento Judicial de Concubinato

El documento describe una relación concubinaria entre dos personas desde 1996 hasta la actualidad. Tuvieron una hija en común en 1999 y adquirieron varios bienes como una casa y vehículos. Actualmente existe desacuerdo sobre la propiedad de los bienes.
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TRIBUNAL DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL

TRANSITO DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO MERIDA


(DISTRIBUIDOR).

Yo, MARIA AUXILIADORA CAÑAS GUTIERREZ, venezolana, mayor de


edad, soltera, titular de la cédula de identidad Nº V-14.131.794, domiciliada en
la urbanización “Santa Eduviges”, calle Nº 7, parcela Nº 102, vía Los
Guaimaros, Ejido, Municipio Campo Elías del Estado Mérida, asistida en este
acto por el abogado en ejercicio GERARDO JOSE PABON VALIENTE,
venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad Nº V-11.954.233,
inscrito en el I.P.S.A. Bajo Nº 77.373 y de este domicilio, ocurro muy
respetuosamente ante este Tribunal para exponer:

DE LOS HECHOS

En el mes de Noviembre de Mil Novecientos Noventa y Seis (1.996),


conocí al ciudadano ALDEANO GARRIDO PEÑA, venezolano, mayor de
edad, soltero, titular de la cédula de identidad Nº V-11.955.077, de este
domicilio, desde esa fecha comenzamos a relacionarnos, inicialmente como
amigos, posteriormente iniciamos un noviazgo, hasta que en el mes de
Febrero de Mil Novecientos Noventa y Siete (1.997) decidimos iniciar una
relación estable de pareja, tratándonos como marido y mujer, ante familiares,
amigos y la comunidad en general, como si en realidad estuviésemos
casados, prodigándonos fidelidad, asistencia, auxilio y socorro mutuo, las
cuales son características propias del matrimonio, al inicio de nuestra relación
Concubinaria fijamos nuestro domicilio en una casa alquilada, ubicada en
____________________, la cual habitamos hasta
____________________________, fecha en que nos mudamos para la casa
que construimos gracias al incremento económico, (al cual yo coadyuve con
mi trabajo) y que se encuentra ubicada en la urbanización “Santa Eduviges”,
calle Nº 7, parcela Nº 102, vía Los Guaimaros, Ejido Municipio Campo Elias
del Estado Mérida,

Ahora bien ciudadano Juez, aproximadamente en el mes de junio de mil


novecientos noventa y ocho (1.998), queda embarazada, dando a luz el
veintitrés (23) de marzo de mil novecientos noventa y nueve (1.999), nuestra
hija la cual lleva por nombre STEFANY GISELLE GARRIDO CAÑAS, la cual
actualmente tiene diez (10) años de edad, tal y como se evidencia de Acta de
Nacimiento signada con el Nº 182, la cual se encuentra plasmada en el
Registro Civil de la Parroquia Espinetti Dini Municipio Libertador del Estado
Mérida, la cual se anexa en original marcada con la letra XXXXXX. Así las
cosas con el nacimiento de la niña se afianzó aún más nuestra unión,
colaborando cada uno dentro de la medida de las posibilidades a la
manutención de la misma y a los gastos necesarios para el normal
desenvolvimiento de nuestro hogar.

En el transcurso de nuestra unión, se adquirieron con dinero aportado por


ambos los siguientes bienes:
 Mejoras consistentes en una casa para habitación familiar, construida
sobre la parcela Nº 102, ubicada en la calle 7, de la Urbanización Santa
Eduviges, Ejido, vía Los Guaimaros, Municipio Campo Elías del Estado
Mérida. Tal y como se evidencia de Constancia emitida por parte del
Comité de Tierras Urbanas de dicha Urbanización, se anexa en xxxxxx
marcada con la letra xxxx.
 Vehículo Marca Toyota, Modelo Techo Duro, Año 1.992, Color Azul,
Serial de Carrocería FJ709006334, Serial del Motor 3F0333395, Placas
XPU023, Clase Rústico, Uso Particular. Tal y como se evidencia de
xxxxxxxxxxxxx.
 Un Trailer de Comida Rápida (perros calientes, hamburguesas), el cual
consta de dos (2) porta bombonas pequeñas, una (1) cava con motor,
dos (2) depósitos, tres (3) planchas, tres (3) freidores (fri-fri), dos (2)
gabinetes, una (1) campana con extractor, un (1) mueble exhibidor,
quince (15) bandejas ensaladeras, un (1) tanque de agua de sesenta
litros, un (1) lavamanos de acero, un (1) taque de desagüe, un (1)
sistema eléctrico, un (1) caucho Nº 13 con eje inmóvil, un (1)
parachoque con luces, un (1) aviso luminoso. Tal y como se desprende
de Factura de Compra emitida por Metal Projet,S.A., R.I.F. J-30362594-
9, signada con el Nº 0969, de fecha treinta (30) de enero de dos mil
siete (2.007).
 Se apertura cuenta de ahorro con el objeto de depositar el dinero
producto de nuestro trabajo y esfuerzo, en el la Entidad Bancaria Del
Sur, Cuenta Nº 3076010424.

Así pues, todo en nuestra relación trascurrió con total normalidad y armonía,
hasta que fecha XXXX de XXXX, han surgido algunas desavenencia con mi
concubino ciudadano ALDEANO GARRIDO PEÑA, luego de mi insistencia en
que se reconozca judicialmente mi condición de concubina, motivado a que
éste me ha manifestado que él puede disponer de todos y cada uno de los
bienes que hemos adquirido durante nuestra unión estable de hecho, pues los
mismos se colocaron a su nombre, posición con la cual no estoy de acuerdo
pues el dinero invertido en la adquisición de tales bienes, fue proveniente de
nuestro trabajo y esfuerzo conjunto y que por tanto tengo igual derecho que
él, ya que tal y como lo establece la normativa que rige la materia soy la
propietaria del cincuenta por ciento (50%) de los bienes de la comunidad
concubinaria. Es importante insistir, que de darse dichas ventas, en perjuicio
tanto para nuestra hija como para mí sería gravísimo, pues prácticamente nos
quedaríamos en la calle, como bien lo podrá entender ciudadano juez, al igual
como estar consiente que en cualquier momento dichas enajenaciones se
pueden realizar pues los bienes repito están a nombre de mi concubino supra
identificado, y el estado civil que refleja su documento de identidad es el
soltero, encontrándonos mi hija y yo, como usted puede apreciar en total
minusvalía e indefensión en este sentido, pues corremos el riego manifiesto
de que de la noche a la mañana sea dilapidado todo lo que con trabajo y
esfuerzo mutuo a conducido a la adquisición de los bienes con que
actualmente cuenta nuestra comunidad concubinaria y que fueron
anteriormente descritos.

DEL DERECHO

La condición que a través de la presente pido me sea declarada, se encuentra


amparada por nuestra Carta Fundamental en su artículo 77, el cual señala:
“Artículo 77. Se protege el matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado
en el libre consentimiento y en la igualdad absoluta de los derechos y deberes
de los cónyuges. Las uniones estables de hecho entre un hombre y una
mujer que cumplan los requisitos establecidos en la ley producirán los
mismos efectos que el matrimonio”. (Negritas y Subrayado nuestro).

Sobre este respecto la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de


Justicia en Sentencia Nº 7682, de fecha 15 de julio de 2.005, con ponencia
del Magistrado Jesús Eduardo Cabrera Romero, expresó entre otras cosas:

“ … El concubinato es un concepto jurídico, contemplado en el artículo 767


del Código Civil, y tiene como característica –que emana del propio Código
Civil- el que se trata de una unión no matrimonial (en el sentido de que no se
han llenado las formalidades legales del matrimonio) entre un hombre y una
mujer solteros, la cual está signada por la permanencia de la vida en común
(la soltería viene a resultar un elemento decisivo en la calificación del
concubinato, tal como se desprende del artículo 767 de Código Civil y 7, letra
a) de la Ley del Seguro Social).

Se trata de una situación fáctica que requiere de declaración judicial y


que la califica el juez, tomando en cuenta las condiciones de lo que debe
entenderse por una vida en común.

Además de los derechos sobre los bienes comunes que nacen durante
esa unión (artículo 767 eiusdem), el artículo 211 del Código Civil, entre otros,
reconoce otros efectos jurídicos al concubinato, como sería la existencia de la
presunción pater ist est para los hijos nacidos durante su vigencia .

Dado lo expuesto, para la Sala es claro que actualmente el concubinato


que puede ser declarado tal es aquel que reúne los requisitos del artículo 767
del Código Civil, y él viene a ser una de las formas de uniones estables
contempladas en el artículo constitucional, ya que cumple los requisitos
establecidos en la ley (Código Civil), para ser reconocido como tal unión. Por
ahora –a los fines del citado artículo 77-el concubinato es por excelencia la
unión estable allí señalada, y así se declara.

…omisis…

En primer lugar considera la Sala que, para reclamar los posibles


efectos civiles del matrimonio, es necesario que la “unión estable” haya sido
declarada conforme a la ley, por lo que se requiere una sentencia
definitivamente firme que la reconozca.
En la actualidad, es necesaria una declaración judicial de la unión
estable o del concubinato; dictada en un proceso con ese fin; la cual contenga
la duración del mismo, lo que facilita, en caso del concubinato, la aplicación
del artículo 211 del Código Civil, ya que la concepción de un hijo durante la
existencia del mismo, hace presumir que el concubino es el padre del hijo o
hija, por lo que la sentencia declarativa del concubinato debe señalar la fecha
de su inicio y de su fin, si fuera el caso; y reconocer, igualmente, la duración
de la unión, cuando ella se ha roto y luego se ha reconstituido, computando
para la determinación final, el tiempo transcurrido desde la fecha de su inicio.

Ahora bien, el matrimonio –por su carácter formal- es una institución que


nace y se prueba de manera distinta al concubinato o a cualquier otra unión
estable, y por ello estas últimas no pueden equipararse íntegramente al
matrimonio y, por tanto, no puede pretenderse que, automáticamente, todos
los efectos del matrimonio se apliquen a las “uniones estables”.

En consecuencia, no es posible una declaración general que asimile las


uniones (de cualquier tipo) al matrimonio, y por lo tanto, observa la Sala, hay
que distinguir cuáles efectos del matrimonio se aplican al concubinato y a las
posibles otras uniones estables.

Estas uniones (incluido el concubinato) no son necesariamente similares


al matrimonio, y aunque la vida en común (con hogar común) es un indicador
de la existencia de ellas, tal como se desprende del artículo 70 del Código
Civil, este elemento puede obviarse siempre que la relación permanente se
traduzca en otras formas de convivencia, como visitas constantes, socorro
mutuo, ayuda económica reiterada, vida social conjunta, hijos, etc.

Siguiendo indicadores que nacen de las propias leyes, el tiempo de


duración de la unión, al menos de dos años mínimo, podrá ayudar al juez para
la calificación de la permanencia, ya que ese fue el término contemplado por
el artículo 33 de la Ley del Seguro Social, al regular el derecho de la
concubina a la pensión de sobrevivencia.

Debido a lo expuesto, pasa la Sala a examinar los efectos del


matrimonio aplicables a las uniones estables y al concubinato, y ella
considera que los deberes que el artículo 137 del Código Civil impone a los
cónyuges y cuya violación se convierte en causales de divorcio (ver en el
artículo 185 del Código Civil los ordinales 1° y 2°), no existen en el
concubinato ni en las otras uniones.

Unión estable no significa, necesariamente, bajo un mismo techo


(aunque esto sea un símbolo de ella), sino permanencia en una relación,
caracterizada por actos que, objetivamente, hacen presumir a las personas
(terceros) que se está ante una pareja, que actúan con apariencia de un
matrimonio o, al menos, de una relación seria y compenetrada, lo que
constituye la vida en común.

Se trata de una relación permanente entre un hombre y una mujer, y no


de una entre un hombre y varias mujeres (así todas ellas estén en igual plano)
y viceversa.

…Omisis…
Ahora bien, al equipararse al matrimonio, el genero “unión estable” debe
tener, al igual que éste, un régimen patrimonial, y conforme al artículo 767 del
Código Civil, correspondiente al concubinato pero aplicable en la actualidad
por analogía a las uniones de hecho, éste es el de la comunidad en los bienes
adquiridos durante el tiempo de existencia de la unión. Se trata de una
comunidad de bienes que se rige, debido a la equiparación, que es posible en
esta materia, por las normas del régimen patrimonial-matrimonial.
...Omisis…
Al aparecer el artículo 77 constitucional, surgen cambios profundos en el
régimen concubinario del artículo 767 del Código Civil, ya que existiendo la
unión estable o permanente, no hay necesidad de presumir, legalmente,
comunidad alguna, ya que ésta existe de pleno derecho –si hay bienes- con
respecto de lo adquirido, al igual que en el matrimonio, durante el tiempo que
duró la unión y, como comunidad, no es que surte efectos legales entre ellos
dos y entre sus respectivos herederos, o entre uno de ellos y los herederos
del otro, como lo contempla el artículo 767 del Código Civil, sino que, al igual
que los bienes a que se refiere el artículo 168 del Código Civil, los terceros
que tengan acreencias contra la comunidad podrán cobrarse de los bienes
comunes, tal como lo pauta dicha norma…”.

En el caso de marras se encuentran cubiertos los extremos pautados en la ley


lo cual indica sin lugar a dudas la plena existencia de la figura del
CONCUBINATO, por cual debe entenderse según lo expresado el Autor
Patrio Raúl Sojo Bianco en su Obra Apuntes de Derecho de Familia y
Sucesiones: “El concubinato es una relación mediante la cual dos personas
de sexo diferente y sin impedimento alguno para contraer matrimonio, hacen
vida en común en forma permanente, sin estar casados con las apariencias
de una unión legítima y con los mismos fines primarios y segundarios
atribuidos al matrimonio”.

En este respecto es primordial invocar lo dispuesto en la Ley Adjetiva Civil:


Artículo 767 Se presume la comunidad, salvo prueba en contrario, en aquellos
casos de unión no matrimonial, cuando la mujer o el hombre en su caso,
demuestre que ha vivido permanentemente en tal estado aunque los bienes
cuya comunidad se quiere establecer aparezcan a nombre de uno solo de
ellos.Tal presunciónsólosurteefectoslegalesentreellosdosyentresusrespectivos
herederos y también entre uno de ellos y los herederos del
otro. Lo dispuesto en este artículo no se aplica si uno de ellos está casado.

Fundamento la presente acción en base a los artículos antes expresados y a


la posición pacifica y reiterada del Máximo Tribunal de la República referido
igualmente.

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