0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 112 vistas22 páginasPalabra de Chillida
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Palabra de Chillida
(Me interesa mas ef conocer
que el conocimiento}
Florencio Martinez AguinagaldeMe interesa mds
el conocer que el conocimiento
Tonge las manos de ayer; me faltan fas de mar
fiana... y en Hernani, en 1951, las encuentro,
Cuando Chilida, en una larga y hermosa decla-
racién sobre sv vida y su obra a Pilar Trenas, en el
programa Muy Personal, que TVE emitié en 1988,
hablo de su reencuentto con su texte y de cémo
gut se descubrié como escultor, cémo encontd sus
manos, esté hablando del comienzo de esa aventu-
1a en la que lleva casi medio siglo.
aPodemos aproximamos ol motor thiimo del artis:
to que desde 1951, cuando realize lark, sy prime-
10 excultura absolutamente personal, hasla estos pr-
meros dias de 1996 ha revalucionado el mundo
esculérico y el del grabado?
Respuesta afirmatve.
Me intoreso més conocer que el conocimiento.
Asi dediaro a F Odtiozole en Deia del 19 de no-
viembre de 1995, una de sus dlimas manifestacto-
nes sobre ese motor time que le ha movide desde
que Chillida es el Chillida que conocemos
las aventuras del espacio, el tiempo y ka gra:
veded se mantienen en las grandes esiucturas y
en las paquets piezos. Todos las obras, aunque
porezca misterioso, mantienen un espitity combn.
Todos los problemas en fos que me encuentto me-
tido cuando me enfrento o una obra se deben a
ue fu un mol estudiants. Desde muy joven llevo
haciéndome los mismas preguntas; progunios,
por otra parie, que no fienen respuesta. Creo que
Soy un poco obsesivo.
Sigo trabajando ala © die porque quiero co-
nocet, peneirar, hacer mejor las cosas, declara
en el mismo diario unos meses antes {15 de ene-
‘00 Francisco Chacén, 6 quien puntusliza
Mis intewoganies vienen de muy lejos. Yor he
perdido toc esperanza de encontrar respuestas,
aunque a ia mejor es que no las bay.
José luis Barberia, en Ef Pais del 26 de noviem-
bre de 1983, entrevista Chillida con motive de la
enitega del. Premio Europa de Ales Plésticas, que
ese dia recibe en Estasbuigo. El periodists le inte
rtoga por ol sentido religioso y existencial de sv
obr0. El orisa responde:
Ai obra abandona fo inmediato y se proyecta
hacia lo descorocido y si es cierto que mis escut
Juras son preguntos [...] Yo sé que no hay una res
puesta 0, mejor, que lo respuesia es minima en re-
lacién con las preguntas, pero la misma
Insistncia en preguntar significa que tal respuesta
existe 0 que, of menos, hoy una esperanza de res-
puesta. lo que me preocupa y ho preocypado
siempre al hombre es el espacio como misterio
absoluto del que estamos hechos. Mis preguntas
son siempre dislinias, pese o ser las mismas. Es
cago que va creciendo sobre un eje comin, sobre
wela planos desde los que he preguntado y wel
vo 0 preguniar desde un plano superior Es lo que
decia Kierkegaard: «No se tota sino de buscar ef
lugar desde el que hay que ver. lo mismo que
también ha dicho Rosalia de Castro: «Desde aqui
veo un camino que no sé adénde va y por eso
mismo quisiera poderlo andor. Es ombién una
aventura, una llamada que yo siento desde nto:
Usted dice que sélo se hace ote si se busca lo
que no se conoce», le pregunta, citéndole, Soledad
Alameda en EI Pais Semanal del 30 de abril de
1995. Y Chillida asiente:
En efecto, Se reduce a ser capaz de hacer
fo que no sabes hacer Porque fe que sabes ho-
oe“siento Vacio (Homenoje of Doctor Marofién} Cigarral de Menores. Toledocer no vale. Yo creo que lo que sale bien es
quello donde te la juegos. Lo que no sabes y
solo intuyes, deseas y necesitos. Cuando estés
ahi perdido en ese presente sin medida que
tanlo nos angustia. lo 8 desde los afios cin-
evento, cvando estaba abandonando la Hgurer
cién y queria dar un paso a otro territorio que
dosccnocia, Estabe perdido entre el ya no y el
todavia no. No podia hacer nada, lo pasaba
foto! y decidi intentar miror hacia mi propio pa-
sado, a esas esculturas figurativas, para infer-
tar salir de eso angustia, Enionces me di cuenta
de que no podia, que no me salfan con la cali
dad que habian tenido cuando las hice sin so-
ber hacerlas. Esa fue lo pruebo para mi. Como
si fuesen un bosque quemado, ya no servian.
Siempre he mantenido eso idea, y cuando nota
gue alguna direccién en la que trabajo se esio~
biliza, me asusto y pienso que fengo que cam
biar @ otra cosa.
Y para rematar, en el programa televisivo cntas
itado, un Chillda risvefio firma:
Soy un especialita on preguntas; no 6 si soy
especialista en respuestas, pero en preguntas
aya que si, Yo quiero conocer lo que no conoz-
co y el Universo esti leno de cosas que no co-
nozco,.. Tengo un campo de accién infinite,Mi batalla contra Newton
En el jardin de su caserio de Zabalaga, donde
presumiblemente algin dia obrirs fa fundacién que
tiene pensada, Chillida guarda la Gnica de las me-
sas con las que s¢ ha quedado. Gue yo recuerde,
fos primeras mesos de Childe datan de a época
de la Evropalia, dedicoda o Espaa en Buselas a
mediados de los aos 80. El pabellén espariol eshr
vo ccupade por Tapies, Antonio Lépez y Chilida, y
alll, ol fio bruselense, pude ver la primera: una de
los dedicades al posta Omar Khayyam
Para Chillida, la lucha contra la gravedad o,
como él dice medio en broma, mi batalla conta
Newton, tiene en las mesas una de sus més rotun-
dos expresiones
Yo habia leido en Paris un fibro que se llamo
ba «la divine proporcién», de Facioll, y se me
cui’ dedicarle una mesa. El objetivo de los
esas es ver hasta dénde puede uno artimarse 0
las dos dimensiones y conseguit que fa obra siga
siendo una escula,
Esto comenta Chilida a Luis Alfonso Gémez en |
Diario Vasco:el 30 de julié de 1990. Y el escullor
sigue rezonando:
Aungue Jas mesos tienen tres potas, dan ta la
Impresién ol observador de que estén flotondo on
ef ire. En uno primera lectora racional, uno se
do cuenta de que exislen las patas; pero en una
segunda lecture inutiva, el observador tiene la
impresion de que es el aire el que montiene la
piezo suspendida sobre el suelo
Como todas las mesas, la dedicada o Pacioli
{1986} es grandiose: 7 meiras de largo, por 1'70
de ancho y 70 centimelios de also... En uno de
sus lados laxgos, Childe ha frazado uno de sus ir
confundibles laberinios, lo que despoja a ese inmen-
80 reckingulo de una pequefia porcién de materia.
Sobre ese tozo ausenie, Chilida dice ol programa
Ipara, de ETB, en diciembre de 1995:
Porece que en la mesa el espacio que fake es
el que sostiene lo escultra,
Cuondo @ mediados de los afios 70 Chillide
fronts sus primeros obras contra lo gravedad y uti-
2a por vez primera el hormigén entre sus entrevista
doves se produce un choque: como es posible tan
der hacia levedad desde un material tan pesado,
le vienen a preguntar.
Chilide despeja dudas en TVE en 1988.
Parece una conradiccién terrible ka lucha con
tra la gravedad descle el peso. Pero es que el
origen es concepiual, En ese aspecto me da lo
impresién de que hay genle que no entiende mi
obra, Me confunden con un arlesono que fraber
ja la materia, No, no: mi relacién con! peso es
concepival. La materia tiene densidad y segin ko
densided fos matericles groviton. la gravitacién
fs mayor en una materia pesada que en una fi
viona. Y es por ahi por donde me meto en las
complicaciones que me meto. Yo cteo que la
dialéctica espacio llenoespacio vacio es sole-
mente correcta desde el peso: no valen los ope
‘iencios, En ese dliélogo entre fo positive y fo nex
gativo, es decir, ente lo leno y lo vacio, st lo
posttvo no lo es de verdad ya el diélago no es
vélido.
AlDibujar es hermoso y tremendo
A finales de los afios 80, Chillida sorprende con
la incorporacién de un nuevo material a su trabajo
esculérico: el popel. Y de papeles cosidos ene si
con liviano cordel, papeles cue penden de otto lr
viono corde! surgen las Gravitaciones
El escultor nora como sigue al autor de este
trabajo la forma en que le habia sobrevenide ia
ideo de trabajor con popeles sujelos por cue
dos:
lo relacién entre lo que sube y lo que boja
est adguiriende ya magnitudes engusliosas en
mi caso. £1 invierno pasado {se refiere o 1988)
vol de Reinosa, donde estaba preparando una
de esas piezas enormes. Vuelves agotado, ronco
de gfitar... Estabo consado fisicamente, pero to
davia tenia ganos de kabajar y empecé con
esto, atande papelas con cverdas, @ los que lar
mé Gravitaciones. Fijate qué sercill: 0 cuolavier
13 32. le ha ocurido alguna vez ofor papeles con
cverdas. Me vino muy bien: ero un camino muy
bueno para seguir con el problema de lo que
sube y de lo que boja, de lo gravedad. ¥ aque
lla noche, después de haber estado trabajando
‘con moles de mucho peso, enfrascarme con esos
papeles livionos me hizo sentime como el misico
que después de dirigir una gran orquesta se pone
a hacer misica de cémara © @ tocar ef piano
para é! solo
afor qué coser y no pegar o encolor? Ano Usroz
se lo pregunta en Diario Vasco de 28 de junio de
1992, con motivo de su exposicién antolégica en
San Sebastian
Nunca me gusté fa cola, aunque hice muchos
collages, y un dia dejé la cola y so lugar fo ocv
pd el espacio.
los Gravitaciones vienen, pues, a hermanar en el
conjunlo de la obra de artista al rabojo sobre las
dlos dimensiones y el trabojo tridimensional
4 a primera facet, el dibujo, Chillida se ha de
dicado desde hace muchisiro tiempo, mucho cates
do sus primeros piezos figurativas en yeso, mucho
cinies de flarit. Conczetamente, el primero de sus di
bujos catelagados lleva fecha de 1946 y se tiie
Pie.
En uno de sus dibvjos de manos, fechado en
1983, el artista ha dejade escrita esta leyenda:
En una linea e! mundo se une; con una linea el
mundo se divide, Dibujar es hermoso y nemendo.
Cuando en enero de 1995 expone en Madrid
una seleccin de sus dibujos, grabados y «colla-
ges, cuenta o Francisco Chacén en €! Mundo:
EI dibujo es sélo algo menor eri lamatio y en
precio. Pero puede considerarse como hasto un
antecedente da lo que atin no esté hecho, Al me
nos, en mis dibujos, se pueden detector deialles
que luego voy @ desarioley, en tres dimensiones,
ea mi rabojo esculézico y que se manifestan sor
bre el popel con més facilidad y capidez
En el mismo diorio, Childe recuerdo sv primera
ralocién con el papel y el ispiz:
Dibujo casi desde que nach. Era une mania
que tenia. En nuestra casa ero algo normal, por
ue mi hermano fambién dibujaba. Mbs tarde en-
conké que mi camino estaba’ en la esculura.
mismo camino me llevS también a fo pintvia. No
Jengo que cambiar de registro a fo hora de dlibu-
jar, pintar 0 esculpir porque soy el mismo ante ef
plano o ante las dimensiones reales. fo que sf vofa es fo mirada. Para explicarlo mejor, pongo-
‘mos un escutor y un pinlorfigurativos. El escultor
mira en profundidad: el pintor mira la forma nor
‘malmants, no en profundidad.
El tema del dibujo y de su fecilidad para dibujar
ya lo habic abordado Chilida tiempo atés. En unc
entevista para El Pais Semanal del 18 de marzo de
1990, recueida a Angeles Garcia y Alberto Ancut
su3 escarceos con la arquitsctura
‘Me quedé unos meses en Madrid, yendo a di
bufor por libre al Circulo de Bellas Aries, Alf yo
‘me ocurrieron cosas curfosas, Yo dibujaba bos
tante bien, Dominabo el oficio. Almacenoba mis
dibyjos en mi carte, Un dla, mizando aquello,
me die: 6f arte no puede ser esto, no puede ser
un problema tan fécil. No sabia cémo resolver ef
ailema, aunque yo notaba que mi mano iba de-
masiado répide. En cinco minutos hacia dos db
bujas. Ponss que eso no era bueno y, desde lve-
go, que no era arte, Pensé que tenia que frenar
250 facildad y se me ocurié dibujar con le mano
‘zquierda para que mi inteligencia y mi sensibil
dad no fveran por darés de mi mano, Quer in
vettr el proceso. Guise que mi mano fuera un ins
trumento al servicio do tedo lo demds, Nunca me
ha gusiado lo foclidod, y 85a 65 una norma que
etd en fod mi vida y que se ve en los maierior
Jes con los que trabajo, en los formas que eli.
El tema de donde acaba el dibyjante y dénde
empieza el escultor yo habia sido abordado por
Childe o preguntas de Santiago Amén en El Pais
del 8 de mayo de 1977. Por aquelas fechas, en
Madrid se exponia la obra gratica completa del ar
tsk
JJomés he desatendido la préctica del albujo
como tal y en aquellas oftas précticas (graba-
do, litografa, xlografe, «collager...] fon afines
como él a la meditacién sobre el plano, ejerck
cio complementario, més que independiente,
do lo exculuro, La experiencio en la bidimen
sida y ef ataque al espacio tridimensional vie
non @ ser distintas caras o ongulaciones en tor
no @ un mismo enigma (...) De fo que si tengo
absoluia certeza 2s de quo quien aftonte la
aventura del espacio tiene que estar despierto
a todas fas formas do su manifestacién y a to
dos las modalidades de su ejercicio, Mi obra
gréfica es un ejercicio aparentemente dispar de
mi escultvra tha nacido como tal, no como la
ideo de «bocetor, y como tal yo la realizo y lo
expongol, pero no por eso deja de guardor re-
lacién con ello
lo ditima pregunta de Santiago Ammén, por sino
habia quedado claro el papal que Childe concede
al dibujo es: «aTiene, pues, importancia pora el es
culor el ejercicio en et plono y fo piéctica del dibu-
jo en todas sus variantes?>, Chilida, categérico, re
pica
No es menor que ka del abecedario para
auion pratenda leerLa Sirena Varada:
La lucha contra la gravitacién
y la pesantez municipal
Dura jomade de trabajo en la forja de Potricio
Echebaria, en legazpia. Eduardo Chilida esté can-
sado. Pero todavia quedo pelea conito un acero
‘que hay que retorcer. Se siento en un cineén, a des
cantar un rato, misntias enciende la pipa. los robes
jodores siguen con lo suyo: hay que desplazer, me-
diante una gria, une pesada piezo. Mientras
desconsa y fuma de su pipa, Chillida observa la to
f20 ciclopea. En ese insionle, segtin relota a Pilar
Trenas en Muy Personal (TVE, 1988}, ene una suer
te de luminacién
Yo estaba muy relajado y receptive, como se
svelen var las cosas claras. Yo veo aquel espo-
cio de la nave, que es enorme, gravitande so-
bre la méquina, oplastando equella méquine
conta el suelo. Todos los obreros estén trabo-
jando all, paro erganchor esa pieza. Es una
lecivra inacional, aparentemenie, pero el espa-
cio aplasia la méquina y, de repente, veo que
los cables se tensan y todo ese espacio que
esté oplastando 0 ta maquina se mete debojo y
le ayuda a lovantarse. Fue entonces cuando
pensé en el hormigén: luchar conita la grave
dad desde 2! peso es una contadiccién ter
ble, pero de ohi salié mi primera obra en hor
migén
Posa el tiempo y la idea de la gravedad o de la
lucha contra lo pesaniez bulle sin cesar en lo cobe-
za del escular. Un dia, hacia 1969 0 1970, recibe
una llamade de sv amigo el ingeniero José Anionio
Ferndndez Ordéiiez proponiéndale que coloque
une escuitura en un museo al aice libre que ha pro-
yectodo, junio al fombién ingeniero julio Martinez
Calzén y el pintor Eusebio Sempere, bajo un paso
elevado que estén realizando sobre el madiileto For
320 de la Castellana,
Chilida cccede, Visto el lugar y ve materclizar
da lo idea que le bulle en la cabeza desde aquella
torde en la foxja de legazpio: colocord una escult
re bajo el poso elevado, pero colgada del paso
elevado. ¥ se la regoleré ol pusblo de Modrid
Lo que Childs no barrunts ni de lejos es que o gar
fit de ese momento su lucha: no seré s6lo conta la gra
vedad, contra le pesartez dal hormigén, sino contra
une pesantez mayor y, odemés, ceri: la municipal
Es alcalde de Madrid Carlos Arias Navarro.
lugar de Encuentos i llega bojo e! paso elevedo
que une los calles de Juan Brovo y Eduardo Dao,
para ser colgoda. Arias Navaro lo prohibe: dice
que peligra el paso elevado por los 9,000 kilos de
peso distibuides en una pieza de 5°07 de largo,
1°75 de fondo y 2 metios de altura,
Del mismo plumazo, Avias Navarro impide tom
bién la colococién de la escultura de Mi.
Estalla lo polémice, que duraré dos laigos ofios
£13 de setiembre de 1978, el diatio I Pais publica
este breve:
A las tres de Ja torde de over, lo esculura de
Child Ia «Sirena Verader fve colocado bajo af
puente de Eduardo Dato, sobre el Paseo de la
Castellana. José luis Alvarez y ka mayoria de los
concejales que iniegran lo corporacién municipal
estuvieron presenies en ef acto. Junto a ellos, au:
merosas personas contemplaron ta colocaciéa de
fo esculura
Son seis ofios de lucha durante los que Lugar de
Ercuentos ll, al que alguien da en llamar fa Siren
Vorada, por su situacién apoyada en el suelo sobre
unos tocones de madera: se convierte en ef simbolo
55Elogio del Aguo. Parc de ks Crevela del Coll. Barcelona
Felons Aragon Sete
1ugor de Encvontvos I
Museo de Escubura ol Aire
bre. Paseo de ls Castollana,
Modridb
de la renevacién conta ol inmovlismo que encatna
el alealde Arios Novato, est-como su sveesor, Juan
de Arospocochage
A lo ovtoridad municipal y espeso le imporiabo
un ordite la escullura en si. lo que le molestaba era
que en aguel espacio de hiberted exponian artistas
que, no. comulgaban con el Régimen. Pero ke autori-
dad seguia con le excusa del posible fesgo pare el
10:0 elevado.
Chillide lene que vérselos con un firolevitas de
Avias Navarro. El encuenito se lo naira a Santiago:
Amén, el mismo dia en que lugor de Encuenitos fi
queda insiolado, en El Pats
Sobes lo que le dio a uno de los funcionarios
© auiorided municipal, cuando rataba en vano
de porsuadlime a que accsdiera @ poner un pe-
destal 0 yo no sé qué a mi esculura y renunclara
ai suspenderla del puento® Me limité 0 preguntar-
le: Cree usted que un érbol es exactamente
igual si estuviese en el ate 0 si twviera las roices
mirando al cielo y la copa apoyado en fa tera?
Y como él pareciera no comprender, agregué:
‘Mire, usied y todos los ayantamientos jomés po-
ckén entender nada de esto. lo entenderia Santa
Teresa, que sabfa mucho de sevitaciones». Santa
Teresa levilé de verdad. Yo no puedo hacer tales
maravilas, pero si sofar con elles
E18 de abil de 1973, el mismo dio cruel en que
los emisoras de rodio inierrumpen sus emisiones
pora comunicar la muerte de Pablo Picasso, la escut
tuto de Chilida es expulsoda de debojo del paso
elevado,
Dos aiios mas tarde, fa Fundacid Joan Miré lo
acoge en sv sede borceloresa. All le preparan uno
instolacién provisional, cual porieria de fitbol, de la
que cvelga nie lo fachada principal del belisimo
edificio que diseiié Josep luis Sen.
Ties afios mas tarde, a tres meses y tres dias de.
lo sancién por el pueblo espaol de le Const:
cin que accbaré arrumbando 9 tipos como Arias,
lugor de Encuenizos il! halla su destino primero y
defintive, pare el que Childe la pens6 aquel re-
moio alardecer en Ia forja de Patricio Echebarria,
en Legazpi.
En la entrevista con Pilar Trenas, Chilida recuerda
quel fiempo y dice:
Hubo muchos problemas que no fenian que
ver conmigo: yo estaba luckando contra la gra-
ved.
En sus declaraciones a Angeles Gorcia y Alberto
Acai, en la entravisla ya citoda anieriormente, Chi
lida echo la vista oF88, recuerdo que la Sitena Yor
rade fe su primer empefo contra la gravedad y
opostila
De repente vi que se fensaban los cables y
que la méquina se rebeloba conta el svelo. Ast
surgié la idea. Fijense lo poco que tiene que ver
con el franquismo, con la poltica, con nada de
280, Era una simple lucka de la graveded conta
el peso y por e30 lio el honmigan. En las cir
cunstancias de enionces se le dia una lsctua de-
mocratica y el primer alcalde electo me la pidiés
para colgarla, pero yo no se la podia enlregar
porque se la habia regalade a Miré y entonces
fue 1 quien la entvegs. Todo 830 fueran fonte-
fas, porque el are tiene poco que ver con fo po-
Ica, Si sl arte s8 opoyc en la politica pierde sv
purezo.Peine del Viento:
«Tu combate con el mar,
el viento y el infinito» (Cioran)
Pocas escultas contempordnecs habrén sido
tan reproducides en libros dedicados o la esculura,
a la arquitectura 0 al arte en general como el Peine
dol Viento, instalado a finales do los ofos 70 en
San Sebastian, en el Paseo del Tenis, donde acaba
por el Oeste la cluded que vio nacer o Chilida en
1924,
las decloraciones del escultor sobre esta obra tan
represeniativa y tan querida por él son muchas. En
lo primera, del 14 de junio de 1977, a Pablo Agui
nalde, en Deia, dice as
lo del Peine del Viento es una idea imuy vieja,
de 1952, Pero era tolahmente uidpico pensar que
a mi én aquella época me ibon a dejar colocar
una escullura como esa en un lugar péblco, en fa
mar... Aparte de que yo no estaba preparado:
s6lo al cabo de muchos aiios, cuando of Ayuniar
miento de San Sabastén se le ocurié lo idea de
hacer una exposicién mia, les ofect el proyecto,
con el fin de que quedaro algo permanente. Se
Jlagé hasta formar una comisién, pero e asunto
no ovanz6, Total, que tanto reiraso ho sido fovor
rable para mi, porque me ch cuenta de que ero
copaz de mucho més que de colocar una esculr
10 sobre una 1000, que era fa idea primitvo. Me
di cuenta de que podia llagar a realizar la obo
completo del paseo y de todo su entorno, que es
Jo que hemos hecho ese magnifico arquitecto que
83 luis Pera Ganchegui y yo. lo obra definitive
consia de tres elementos, en vez dat saftario que
habio previsto en principio, muy igades uno con
oto en su conceplo, en su estructura, y hasta muy
pporacidos, como son las olas del mar, como son
las cosas serias. £0 esculurs ve muy unide con fa
historia geolégica de la ciudad I.) yo he cagido
ana de esas lineas gecl6gicas fundamentales y ka
ho sontado con dos de las piezas, que se van
buscar una a la otra, mientras el tercer elemento
e516 contra ef horizonte, es una Hamada at lo des-
conocido.
la relacién del Paine del Viento con el entomo
donde esié emplazada es fundamental para el es-
cultor: Fue ef lugar ef que me elgié @ mi; no yo af
lugar, dice en para, de ETB en 1995. Muchos:
aiios antes, se ka explica como sigue (EI Pais Sema-
nal, 4 de seliembre de 1977} a Angel Sdnchez
Horguindey:
Esto obra Ia he hecho yo y no la he hecho yo.
& viento, ef max, fa 10¢a, todo ello intervino da
forma decisiva, Creo que es imposible hacer una
obra como ésia sin fener en cuenta af entorno
Con E Peine tenia que conseguir la sensacién de
polencio y, al mismo tiempo, de slementalidad,
us tiene el paroje, Habla que tener an cuenta, y
muy en cuenta, la escala, las proporciones de los
piezas que ban 9 ser colocadas, precisamenta,
en la Punta del Tenis. Sin duda es la obra que he
encontrado con més incégnias, Era un gran de-
safc, Incluso alguien yar me ha comentado que
les formas s2 asemejan a las interrogaciones y 2s
verdad, aunque la Unica expicacién se encuena
més en kos terrenos del subconsciente qua en los
de la 1ozén, la primera idea fue simplemente ha-
cer un homenaje al viento del Noroeste y a mi
pueblo {que el viento enirase peinad).
&1 Paine del Viento nunca fue inaugurado olciat
mente (ounque tampoco es manco que el viento te
inaugure ure obra, gverdad?, me comenta Chilide
‘mucho tiempo después), pero la moyoria de los de
nosiiarras fo hizo suyo desde el primer momento.
Unos pocos de esos donostiorres no: durcnte untiempo pintartsjeaban la escutura con un eklok* que
brigades de limpieza boraban, pero oparecia un
revo «kloks... hasla que el literato cutor se cans6 ©
asumié también como suyo el Peine del Viento
En 1990, cuando Chillida acude « Gijén para
inauguiar el Elagio del Horizonie, recuerda en el
diario &} Comercio las vicisiudes que, como su obra
ostutiana, sufié el Peine del Viento
Esta escultura habia sido formulado en ef afio
1952, pero mis amigos me recomendaron que
nn hiciera ninguna prepuesta al respscto, porque
todo el mundo sabia que yo habia sido portero
de fitbol, pero no que era escultor. Por aquel
fiempo ya sabian de mi on Parls, pero no en
San Sebastian. Pasd el tiempo y, por fin, fa obre
se Ilevd a cabo en el afto 1978. Debo decir
ahora, por primera vez en mi vido, que por el
Paine dl Viento no cobré un duro y los castes as
cendieron a 40 millones de pesstas. Usgoron
decir que ef lugar que ccupo dicka esculura me
jor podria haberse destinado @ un cparcamiento,
ue prestara servicio a mucha gente, Os dais
cuenta? jSe ha legado a decir esol A mi sélo se
me ocurtié contestar que lo que me parecia una
borbaridad es que un «Phantoms costose dos mil
nillones de pesstas y s6lo srviera para mat.
Para entonces, el Paine del Viento, ti combate
con el mar, el vienlo y al infiio, coma le habia de
jedo eserito Cioran a Chilido e! cia an que lo visi,
ye era ian donostiara como los borandilas de la
Concha
aeGure Aitaren Etxe
«El simbolo perfecto para mi pais»
Una de las meyotes infomias que ha visto este st
glo xx tan encanallado en Coventry, Dresde, Hirosht
‘ma, Dachaw 0 Sarajevo leva el nombre de Gerika
El Gobierno Vasco encorgé « Eduardo Chilida
el 26 de abril de 1987, dia en que se cumplian
50 aifos del bombardeo de Gernika por la Legién
Condor nazi, un monumenio que perpetvara el re-
cuerdo de las viclimas inocenies y que fuera un ho-
mengje a la paz
Aquel dia, ante el roble de la Villa Foral, Chillida
mostté © los auloridades, periodistos y vecinos un
proyecto en oceto de la obra que ya tenia sivle
Gore Altaren Etxeo.
Un ofo més tarde, la Cosa de Nuestro Padle se of
zaba frenie ol simbolo de los vascos: 188 loneladas
de hormigén, con un espesor de 75 centimetros, una
aura de 7°80 metos, un perimetro externo de 18°20
@ interno de 16°40. Esc suerie de baja! con su proa
abiero en un gran ventona por la que se observa el
rable de Gerika cobijo en su interior una estals de
‘cero con of rombre de la Vila bombordeada,
Desde el ao del cincuenta cniversario del bom
bardeo hasta el siguiente 26 de abril, experios car-
pinteros y efcotradores, axquitectos e ingenieros tra-
bojaron con Chillide para realizar esia obra
ciclépea que entafiaba, ademas de sv simbologio,
tres duros problemas iécnicos: el eélculo de la resis:
tencio del material elegido thormigén), la relacién
de la obra con un entomo fan especial como el pre~
visto (ante el roble de Geriko y lo pur realizacién
Imolde, encofrado, eteéiera}
Sobre la simbologia del monumento, Chillida de-
clara @ Antonio Herce en Diario 16 de 8 de no-
viembre de 1987:
{a casa es un espacio acotade dentro del es
pacio inmenso en a que estamos matidos. Esto
@5, un espacie acolado y definic por unas for
imas, y esle espacio simboliza lo cosa de aveskos
padies, nuesro pats, que eslé orientado hacia ef
Grbol de Geinika, que esté alli desde no se sabe
cuando. Siempre en el mismo hygar, no se mueve
de silo. Es el simbolo perfecto pare mi pats. Ere
tonces, yo pongo esta cosa orlentada hacia ese
simbolo que marca un teniorio. ¥ en el centro de
Ja. caso, la astels de Gernika. Una pieza de ace
10 muy poderosa, como propuesta de libertad,
de tolerancia.
Cuando Chilida supervisaba los pentllimos del
lles de ‘a obra, pocos dias antes de su inavguracién
oficial, declaraba pare Ei Diorio Vasco (27 de mar
2z0 de 1988) al avior de este trabajo
Este encargo fue una gran alegria para mi [...)
‘No fo quise plontsar a un nivel minimo © medio do
ninguna manera: esto era un problema muy seto.
Habia que ver dénde esté ef Arbol, dénde fo igle-
sia. de Santa Maria, donde esté lumo. Exle lugor
ra una huerla, y ledo el mundo se eché los manos
ala cabeza porque habio espacios més espectocu-
lores, paro que no fenian comunicacién visual con
el Arbol Sino tenie aso comunicacién visual con ef
roble, dabo igual que levaniara el monumenio en ef
Taindokio en las Pafos de Aya. Mi idea fundamen
Jol es orioniar nuesto pois hocio ef rable de Geri
ko, que cleo que es un simbolo maravilloso de
vida, que no se mueve del ugar, donde ho habido
un relevo de érboles a lo largo de mucho tiempo.
Peto hay més: es ka comunicacién visual con el
rable, pero también con ots dos punos muy in
portanies, como son lumo, arriba en fa colina, y la
vecna iglesia géica de Sania Mario,
ooRecuerdo @ Chilida especialmente emocionado
con sv Gure Aitaren Exvea aquella maftona de mar
zo. Me invitd a observarla detenidamente, sin su
compasia, despaciosamente, me dijo. Yo estaba
corrobado: desde cade purio de! perimeto, fa mole
de hormigén me transmitia un mensaje diferente,
peto siempre hermano del anterior y hermano del
‘que vencria: armonia. El pasmo llegd cuando repé
«@ la pequeia loma fas lo esculura: chi estoba el
punto desde el que exactamente se esiablecia la re
lacién visual entte Gure Aiioren Enea y ol roble de
las libertades de los wascos
‘A estés olturas no seté necesario explicar que soy
un chilidista oposionade, pero si precisar que esa
pasién arranca desde la remota moana de un frio
noviembre de 1970 en que contemplé al natural su
‘Abesti Gogorta en el Nuseo de Arte Abstacto Esper
fiol de Cuenca. Confiese también que sélo conozco
uno obra de Chillida que no me produce el gozo
de sus hermanas: una sola ente las gmil? que ho
tedlizedo inclides esculuras y obre sobre papel’
No dié cudl es, salvo a su autor, si me lo pregunta
‘Amo todas los demés, estoy enamorado del Elogio
del Horizonle y de Ia Estola o Pablo Neruda, y te
producciones de ellas me acompafian en el solon
de mi coso, en mi estudio, en mi despacho de la
Universidad del Pots Vasco, en mi refiro campeste.
Descendi de la pequeta loma y no recuerdo qué le
dije o Chillda sobre lo que me parecie Gure Alka
ren Eixea: seguro que tonlerias y mal expresadas,
ton emocionado me encontaba. Enicnces, Childe
ime invit6 o subir con él a olto pequero aitozano, 0
Io izquierda de la obro, més 0 menos donde tiempo
después seria insolade Large Figure in a Shall (Gren
Figura en Retugicl, de Henry Moore
Ya estébomos alla, con el monumento a nuestros
pies, su «ojo derecho ante nosotros. Childe: me irr
vit8 a que enfilara mi vision a tavés de aquel
ojo
—sQué ves?, me pregunts.
~Lin raquedal, me parece, le responch
—aSabes qué es? Es Samlimomifie. Eso ha
sido de regalo. Fate que cuando ya estaba he
cho el encoftade andébamos varios por aqui y
alguien me dice si me haibfa fijado en que des-
de este punlo se ve la entrada de fa cueva de
Santimamifie. Y es verdad. Ha sido un regalo.
Pero se ve Santimamifie, que es ef hecho cultural
ids importante de la historia cullural de Evskat
herria. A mi esia coincidencia es que me emo-
ciona, es que me pone fos pelos de punta: que
sin mover el eja del monumento, que est direc-
tamente orientado al roble y en relacién visual
fombién con Santa Maria y lumo, ademés se
vea Soniimamifie, me emaciona, fo verdad. ¥
quiero que pongan una losa en el suelo seitalan-
do ese detalle,
los ottos problemas tecnicos de Gue Aitaren
Etx0a los exglica asi Childe al periodisia de Dio-
rio 16:
Ese arco tiene problemas gorcisimos, pero, va"
mos, lo he colevlado con José Antonia Feméndez
Ordéiiez y con José Antonio Bereciartia, con él y
su equipo, que han resvelo cantidad de proble-
mas que era dificiles, porque hay dobles curvots-
fas que para el encofrado eran muy complicades
{..) le lamé a Aldano, ef arquitecto, y fe die
«Mira, tenemos que ir a Gernika y montar alll unc
estructura de tubos con las medidas que vo a te
ner esto», Se hizo, fo miré y era correcto. Era lo
que yo ctela, fo que pasa es qus me entié mie
do. Ami me condiciona verlo tan poderoso den-
tro de esie espacio
5 Esa obra ha tenido wna confinvadoro, que me encanta, Repcea en el jardin de un oferunado ancesElogio del horizonte:
«Una obra que te abraza»
Finalizan los afos 80. Childe esta trobajondo
fn tres grandes ebras, pora lo que tiene que desple-
zarse con frecvencia hasta Reinosa, en Cantabria, a
la empresa Forjas y Aceros, porque en su tlle trod
clonal no caben De Misica, para Dallas, otra escut
tura contra e! racismo para Grenoble y una tercera
que, provisionalmente, seré expuesta en Nueva
York. Al regreso de uno de esos viojes hasta Reinoso
2s cuando le surge la idea de los Gravitaciones,
que simultanea con la realizacién del Elogio del Ho-
rizonle, obro de hormigén o insolar en el Certo de
Santa Catalina, en Gijén, frente ol Cantébrico y so-
bie el erreno que durante aiios albergé une lortfiea-
cién militar.
Fs una piezo enorme, de harmigén, y con la
que estoy muy ilusionado, porque es un lugar ir
Greible, declare Chilldo al autor de ese trabajo
en Basque Enterprise en 1989. Es una obra para
imeterse dentto: en clerto modo te abroza y en
cierto modo te define en relacién con el horizonte
y-con la mar. Tiene esa obra diez y pico metios
de alto y doce de ancho, se obre por la espolda
hacia la ciudad y por encima forma una elipse
que enfienta of espectador con el horizonte
Hosta dor con el Cerro de Sonia Cotolina, Chill:
do se hablo pateado un buen pufado de lugares
do la cosia ctsntca europea desde los que poder
enkeentar su Elogio del Horizonte al mor y ol horizons
te, Una vez elegido el cerro gijonés hubo que cops:
tis la operacion de moldeado y encofromiento ya
proclicada en Gerniko.
‘Come yo ocutiera en Madrid y Vitoria y como
volveria @ ocurtir en Sevilla, a cietta gente de Gijon
le molesia la idea, Unos protesian por el costo; cltos
reclamon viviendes... Esos octiudes estallorén ol dio
de la inegurecién. Peto chora, cuando Elegio del
Horizonte leva ya més de cinco afios enfrentado ol
‘Cantabrico hay tres hechos ciertos: la obra ha sido
tan asumida en Gijén que se ha convertido en ol
emblema de Ic ciudad; la publicidad turistica institu
ional del Principado de Asturias enfenta, como si
de un refejo se trotara, e| Elogio con una de las
cumbies de! pretroménico asturiano: Santa Cristina
de leno. ¥ en la dima encuesta sobre los esculturas
mds hermosas de Espafa, realizada por la Revista
de El Mundo en diciembre de 1995, el Flogio del
Horizonte ha sido destaccde por los especialstos
como una de las mejores de unc lista que encabeza
Ia Dama de Elche. Ademés del Elagio, otras tres
cobras del escukor de Son Sebastin iguran entre las
picferencias de los expertos: Gure Aitoren Eixea,
Abesti Gogor y al Peine del Viento
Por fin, el 8 de junio de 1990, Elagio del Hori
zonte estaba lista para la inavguracién,
Chilide ocuds « |e ciudad asturiana yall res
ponde a las crticas que su obra habia recibido:
lo que ha pasodo es Kigico. El Elogio del Ho-
rizonte es una obra abierta a todas las interpreter
ciones y es bueno que el piblico la vec segén sv
propia sensibildad. Cuclquier interpretecién so-
bre esta obra es fan vélida como la mia. Me en-
cantaria que Ja obra gustara © todos, pero no
dabe olvidorse que los hombres somos porecr
dos, pero no iguoles.
Sobre esa muliind de interpretaciones que des
pierta sv obie, Childe expla en El Comercio ta
opinién del compositor lis de Pablo:
Cuando estaba iniciando ie constuccién, un
comigo personal, un gran misico, luis de Pablo,
7me pregunié si la obra tent algo que ver con
crdneo. Me lamé la atencién, porque su sensibr
fidad coincidié con fa mia: viéndome dentro de
fo obra y partiondo de mi cuello, vi proyeclades
dos tangentes que envolvian mi cabeza. Pero
lambién recuerdo que, cuando trabajaba en mi
fragua de Hemani, un dio se fundieron los plor
mos y iuve que llamar 0 un elechricisto, Estab
preparande varies obras relacionadas con la
musica: una, «La misica callada» y otra «Ecos».
Fl electrcista legé, hizo su trabajo y, of mismo
Jiempo, miraba a sv alrededor contemplando el
info, Estaba esperando que hiciera algén comen-
tarlo 0 que dijera algo, pero me equivoqué.
Séle al imarcharse dijo: «jh! Esto es como la
ndsica, s6lo que en hierros, Ello quiere decir
que feniendo sensibilidad todo e! mundo puede
llegar al arte. Oita cosa es fa ciencia. Al arte se
llega a través de fa sensibilidad, fo inocencia y
fa confianza. Por #80 fos nifios llegan mejor al
corte que los adultos, porque tienen menos mali:
cia. Ningén niffo piensa, por ejemplo, que yo
puedo hacer una obra pora reirme de los de-
més. Yo tengo una teorla indemostrable, como
todas mis teorfas, y es que los nifios se distin
guen de los adultos en que fienen una mayor
proporcion de agua, de movimiento y de con
fianza. El movimiento, por ejemplo, se ve en fa
ploya: los adutos dvermen 0 toman el sol; fos nk
fios son los Gnicos que hacen casas y puenies,
os Gnicos que trabajan.
El Elogio del Horizonle fue inougurado oficiot
mente ol dia siguiente de estas declaraciones. Euse
bio Campin, vacino de la Camocha, descontento
por no haber recibide la vivienda social que solicito
ba, propind un puitetezo al alenide de Gijén, Vicon:
te Alvorez Areces; abojadores de Confecciones Gir
j6n también montaron bulla para protesiar por su
siocién... Chilida se vela metido en ott fegedo
sin comerlo ni beberlo
Al dia siguiente, 10 de junio, El Comercio repro-
ducia las siguientes declaraciones del esculor
No me gusta Io polémica, pero cuando existe
sus razones tencké. Estomos en un pais libre don-
de cada cual puede expresor sus opiniones. Yo
he trabajade mucho en esta obra y creo que he
hracko lo que tenia que hacer y yar veremos of fr
ral quién tenia raz6n |.) Si se divide fo que cos
16 entre todas las personas que van a ser sus pro-
pietorias, la confided seré minima, y, cunque no
quiero que se entienca como disculpa, yo he co
brado solamenia el cinco por cienlo del total, m=-
fos el IVA. De cualquier forma, el Elogio del Hor
zzonte no es un despifarr.Heidegger: El mejor cerebro
desde hace muchos siglos
No odio ser de ota manera: Chilida, un artiste
profundemente preocupado por el fiempo, por el es-
ppacio, por el mite y por sus interelaciones se con-
fioso un opasionade de la filosofia y de la poesio
Con estos presupuestos, un dia Martin Heidegger
se cruzd en su camino,
Child lo explica en TVE
Yo no le conocta, pero habla leido alguna de
sus obras. Me parece, probablemente, el cerebro
mejor desde hace muchos sigles. Un dla un ed
tor suizo amigo mio me dice que Heidegger ho
bia pedlido informacisn sobre cosas mias. El esto
ba escribiendo «El Arte y ef Espacios. Que
estaba escribiendo es un deci, porque llevobe
muchos afies meditando sobre la relocién entre el
ale y el espacio, y entonces pide informacion so-
bre varios artistas: uno de ellos era yo. EI editor
me fo dice. Nos citomos en Zurich, adonde é
iba con frecuencia, y donde yo estaba exponien
do en a! Museo de la civdad. ¥ alli nos concei
mos. Vio mis cbras y me estwvo preguntande, con
‘reductor, porque yo no hablo lemén y 6! conor
cfa todas fas lenguas, pero contestoba siempre en
alemén, Sy hertamienta de trabojo erc el olemén;
4! pregunia siempre al afemén, @ su herramienta
de trabajo, a su propia lenguar. Pues con un intr
prele, que se flomaba Espinosa, un argentino y un
apelido iusto también de lo flesofa, tuvimes unc
conversacién. Me pregunté por mis ideas sobre ef
espacio, y a! cabo de un fempo me pidieron que
fe mondora algunas ce mis ideas sobre el espa
cio. Yo se fas mandé, algunas que habia publica
do, poces, y oftas que no, y las tradujo cl ale-
imén. Y hubo una coincidencia curos'sima, casual
‘al vez, con todos les diferencias que quieras on
débamos en terrenos similares, y después 6! me
aligié mi para hacer este libro, «El Arie y ef Ex
acios. Ene todos a los que haba consultado fe
parecié que mi obca podia ir bien para lo que
queria hacer Y as s@ hizo. A mi la fesofa y fo
poesia de mucho entidad, como ta de Jorge Gu
1en, me fan ensefiado muchas cosas.Jorge Guillén
y la caligratia
Con algunos de los personas a las que ha ded-
cado esculuras y, por tanto, cabe pensar que adm
10, Chillida ha mantenido relacién personal y en ok
gunos casos amisiosa: los escultores Sandy Calder y-
Albetio Giacometi; los Filésofos Martin Heiddeger y
Emil Cioran; el police y coleccionista de arte Agus:
fin Rockiguez Sahagin {Era una persona muy ama-
ble, recverda Chilidal... El poeta de ke Generacién
del 27 jorge Guilén es uno de ellos.
Jorge Guillen (Valladolid, 1893 - Miélaga, | 984)
y Eduardo Childe se conocieron en lo Universidad
de Harvard, donde el poeta impartia un curso de lt
teratuwa y el escultr esiabe de visiting professor.
Chilide hacia poco que habia colaborado con el f-
\6sofo Martin Heiddeger: el resultado fue el libro Die
Kunst und der Raum {El Adte y el Espacio} edltado
por Erker SaintGollen) en 1969. El autor de Céntt
co conacia el libro y un dia, segin cuenta Chilide a
Pilar Trenas en el programa de Television Espofola
‘Muy Personal {1988}, Guill le dice:
—le advieito, Chillido, que yo también tengo
inuy buena letra
De chi nacié la ides de colaboracién ene pos
tay esculoy, y de eso idea, Mis alla, editado por
Maeght en 1973,
Atos més tarde, tras el fallecimiento de Jorge
Guillén, el escutor vuelve sobre el poate vallsoletar
no, Se lo cuenta a Femando Samaniego, en Ei Pais
del 30 de julio de 1995.
Guise hacerle un homenaje; para ello relet
toda su obra, y enconlrs un verso en eas al,
lo profendo es el aires, que me porecié clove
para unir su obra @ ka mia, De ahi surgieron seis
esculutas, Una est en Zabalaga y podria ser ef
modelo adecuado para fa intervencién en la
montoria (Se refiere @ Mend! Huts, ol proyecto de
vocior ef monte Tindaya, en Fuerteventura) Toco
este proceso Hevaba aries ecurriend> sin que yo
ssypiara adénce me ibe a hover.Giacometti
y el espacio topografico
Lc primera entrevista que se le hace a Eduardo
Chillida en un dicrio de informacién general espa
jal no verse sobre su abro, Tampoco la eseribe un
petiodisia en sentido esticto, Esa primera enievis:
fa la fimo Sontiogo Amén, baracaldés, posto
(Alba que bale y citico de ate, en El Pais el dia
24 de octubre de 1976, Objeto de la entrevista
a opinion de Eduardo Chillide sobre Alberto Gia-
comet con motive de fa exposicién que sobre ef
escullor suizo se presente por aquellas fechas en
Madrid,
los opiniones de Chillida sobre e! artista de las fr
auras filformes son las que siguen:
Conoci y ais @ Giacomett, y puedo decir
que es uno de los personajes més exttaordinarios
que yo me haya encontiado. Aadiria que fenie
@ la fama de «impenitente bohemior que le han
colgado, Giacometi era un hombre de vider muy
‘organizada, aunque a contrapslo de la costum
bre, Como esos nifios que tienen el suefio can
biado, domia de dla y via de ache. O como
los adicios o fo juerga noctuma, Giacometf, tras
haber sido protagonists de un dldfogo agotador
para cualquiera, se efraba o su casa a atlas ho
ras de la madrugeda, pero no a dormit, sino a
habajar, y de uno forma no poco sisiemética
fcomprobable en la cantidad y calidad de su
bra) Hombre de gran humanidad y extensa cut
fora, e7a también coja de sompresos y contiastes
@ incluso de grandes contadicciones que acen-
twoban el atractve de su persona (...) Un gran
artist, de esos que tienen una vido propia, una
veng propia, una fuente propia {me remito, ofr
vez, 0 Io inimitable personalidad que se des
prende de sus obras) Sin que me parezean mal
fos interpretaciones lterorios, posticas, flosdf-
cas finclvida ta versi6n existencialisto do Sorte}
que 52 han hecho de sus creaciones, sé posit-
vomente que Giacometi sentia, ante tod, una
profundo preocupacién por el espacio, en su
seniido «lopogréfico». Todas sus esculuras inch
yen una y mil indicaciones del «topos». Sus «gru-
pos, especialmente, mo parecen sino instanié-
neas de la definicién espacial («topogréficar)
ue los transetintes trazan a su paso por und cor
lle © por una plaza, Afodiiia que el propia Gio
comelti es uno especie de «transetnte, presente
y vivo en el espacio, en el vacio, que circunseri-
ben sus esculuros.
95Mendi Huts
en el horizonte
En el horizonte del fin de siglo, cuando Chillida
cumplia cincuenta ofios con la escullra, se perfila
una obra inica sobre el planeta: Mend Huts, ese
proyecto de vaciar una montafia en la islo de Fuerte-
venivra
Hosia la fecha, en estos primeres dias de 1996,
Chillida ha instalado 37 esculturas en espacios pablr
cos en Excop, América y Asia. Si se culmina of em
pefio de Fuerieveniura, Mendi Huis horla 382, Pero
los cBlculos yo empieza a fallor, porque Chilida tro-
bj tanto tiene tants solcides que a Meng Huts
se le puede adelanlar el Homenaje al Hierro ante ka
sede del Banco Bilboo Vizcaya en Bilbao 0... sin
coniar con las que ya salpican el jardin de la fineo
Zobolaga, en Hemani, donde se levantoré la funder
cién que levaré el nombve del cristo, ni contar tar
poco can el proyecto de levantar en algtn lugar de
Alemania su Homenaje a Johann Sebastian Bach,
esculura que el artista conserva en su domiciio de
San Sebostién,
Antes de abordar lo que hesta el momento se co-
noce del proyecto de Fusrteventvia no estoré de
més hocer una recopitvlacion de esas esculturas y
250s ciudades que tenen ol placer de olbergarlo
EI nimero de esculturas en espacios poblicos vor
rio, odemés, sagin lo que consideremos como espa:
io pilblico. Porque lugar de Encventras WV, la escul-
ture que Chillida regalé ol Museo de Ballos Artes de
Bilbao con ocasién de su exposicién antolégica en
1981, gest en un espacio piblico o en un espacio
contado® Cuelga del techo de un espacio certado
{el Museo bilbaino], pero és0 5 un espacio ptblico
y- ademas, la esculura se puede ver desde la calle
1 avés del ventanal. Por tanto, y por ese attra, fa
incluyo an la relocién que sigue.
Porecida disyuntva podtia planisarse con Gurl
'o esculura de alabasto instolada en la iglesia de
Santa Maria de Son Sebostién, Que no ests al aire
libre soltd a la visia_gEs la iglesia un espacio pible
20? Segin se inierprete. Incluyamos, sin embargo,
Gund en este oparlode.
El problema continuaria con el Abesti Gogorra
del Museo Espafiol de Arte Absttacto de Cuenca
Como la de Bilbao, esia esculture est guardada
dentro de un museo, pero es lo que soluda al vistan-
te, la que se puede ver desde Io calle. Incluida que-
do, por tanto.
Esos 38 obras estin reportidas, en una primera
‘oproximacién, asi: 25 en Espaiia; 13 en pafses ev
ropeos, Estados Unidas de América e Inia, respect
vomente,
Vayomes con el primer grupo y por orden diacié
nico de instolacién
—Puertas. Basilica de Aranzazu (Guipiizcoo}
195,
— Torso (Homenaje a Perico Arana) en ef Monte
Urgull de San Sebastian (1964
— Abesti Gogorta. Museo de Avie Abstacto Es
paitol. Cuenca (1966}
—Estela a Rofoe! Elésegui (Fuenterrabia, Guipiz
oa} 1970,
—lugar de Encuentros i, en la Plozo del Rey
(Madtid} 1971
© Ente Ia finiizacién de exe libxo y sv edicié, ol Elogio de! hiere queds instaldo en Bilbo, Fue el 18 de junio de 1997.— lugar de Encvenirs Il, en el Paseo de la Cas
tellano Madrid} 1972
—lugar de Eneveniros VI, ante la Fundacién
‘March (Madrid) 1974.
— lugar de Encvenitos V [primera version), en la
Fundacién March [Palma de Mallorca} 1974
—lugar de Encuenkos IV (segunda version), en
Puetta de la Bisagra, de Toledo. 1974.
— Guiuz i Iglesio de Sania Mario en Son Se
bosiién. 1975.
—Peine del Viento, en San Sebostién. 1976.
— Monumenio a los Fueros, en Vitovia, 1980.
—lugar de Encuentios IV {primera veisin), en el
Museo de Bellas Artes de Bilbao. 1981
lo profundo es ef aire (Homenaje « Jorge Gut
én), en Volladolid, 1982
—Topos V, en la Plaza del Rey {Barcelona}
1985
— Elgio del agua, en el Parc de la Crevela del
Call Barcelona) 1987.
— Homenaje al Doctor Morafén, en Toledo. 1987
— Gure Aitoren Exea, en Gernika. 1988
— Elogio del Horizonte, en Gijén. 1989.
— Homenaje a Fleming, en el Paseo de la Com
cha de San Sebastian. 1990.
—Tolerancio, Muelle de la Sol de Sevilla, 1991
— Este 0 Rafcel Ruiz Bolerdi, en el Pico dal Loro
del Paseo de la Concha, en San Sebasiién
1992
— Homenaje a Agustin Rodriguez Sahagin, en el
argue del mismo nomre de Madrid. 1993.
— Puerta de Misica, en el Parque de Benaval,
Santiago de Composiela, 1995.
— Ventana para Lizardi flizardiren Lehioa], en el
Palacio Aramburu de Tolosa (Guipizeoa}
1997,
En el segundo grupo incluimos las esculturas en
espacios piblicos fuera de Espafa
—Abesti Gogorra ¥, en Houston, Estados Uni:
dos. 1966
—Peine del Viento Vil, UNESCO, en Paris
1966
— Alededor del Vacio V, Woild Bank, Washing
ton, Estados Unidos, 1966
— Rumor de limies IX, ante la Fundackin Thyssen,
en Diisseldarf, Alemania. 1977
— Campo Espacio de Paz Il, Lund (Suecio) 1972
— Estela a Pablo Neruda. Teheran. 1974.
— Casa de Gosthe, Froncfort. 1986,
— Homenaje a Joan Miré. Atianta, 1986,
— Zuhaiitz V. Grenoble, 1989.
— De Misica. Dallas. 1989.
— Helsinki, en la copital de Finlandio, 1992
— Didloge Tolerancia, en Miinsier. 1992
— lotura, Museo Otfmpico de lavsana. 1992
Y en el horizonte, Mend! Huts.
A mi, fo Gnico que me puede parar es el peligro
de desprendimienlos, declara Chilida a Gonzélez
Carrara en £I Correo del 12 de mayo da 1994
3A qué desprendimionios se refiere al escultor?
an qué nuovo asfuerzo litinico esta embarcado?
Hace afios hice una escultura en alabasro, fi
tulada «Montofia Vaciax. Me desperié una noche
y empecé © Imaginar la posibildad de trabajar
directamenie en una moniaf, relata Chillida o
Angeles Aleman en El Pols del 30 de julio de
1995. Pero me poracié imposible, pensé que era
na locura, © mi edad, ese suefio. Yo no conocla
entonces Tindaya, ni haba estado en Fuerleventix
10 |... Pensé: hoy mucha genie que rraboja en lo
montafia, sacando la piedra, sin dorse cuenta de
que estén «metiendo> el espacio dentio de la
montaiia. gPor qué no dirigirlos? El espacio que
quedose dentro seria muy especial. Ese espacio
fo dedicaria como homengje al hombre, a fo que
fenemos en comin todos los hombres
la isla de Fuerieveniura, sitvada ol Este de los
Canarias, iene una superficie de 1.725 kilomeitos,
cuadradas. Su poblacién suma 37.000 alas,
que viven sobre un suelo volcénica del que, ai
Norte, emeige el Tindaya, un carro de 400 metios
de aliura y loderas escarpadas sobre una llcnura
Su inlerior esté formade por lo traquita, roca vole’
nico pobre en cuarzo y con predominio de silica
105 ricos en sodio y potasio; un mineral, en fin,
muy apreciado desde el tiempo de ios primitives
uanches, que tenion cl Tindayo por su monte ser
grado.
Pora mi el espacio y para los ote la piedra, se
dijo Chilida cuordo conocié el lugar después de
haber potsado montafas por media Europa sin en
contar el monte idealEs un proyecto emocionante, pero Jambién
muy complicado. Yo me he enamorado de la
montaiia, pero chora tengo que saber si yo tom
bién Ie intoreso «ella. [a idea es que ellos socan
o toca y yo me quedo can el espacio, cpostilla
«@ Gonzélez Care an la entrevista cada.
Soledod Alameda, en & Pols Semanal del 30 de
abril de 1995, saca el tema a colacén: el vaciado
de la montafia ha excitado o todos los periodistas
que por esas fechas se acercan o Chillda. El escuk
Yor acaba de comentor o su infelocuiora que a &
los mejores ideas se le ocurten en la coma, cuando
esloy despierio y relojado.. Y aiiade:
A mi, fb mejor se me ocurre de esa forma. A
veces, al dla siguiente, despiario y digo: poro
estés loco, si Wt no tlenes edad para estas cosas.
Me sucedié ef dia en que se me ocutrié vacior
una montatia, Tendiia més de 68 aos, Por eso
lo dejé un poco de fado. Pero, al cabo de unos
dias, volvi a despertarme y la cosa vento, como
si dijéramos, preparada. No sé cémo, pero par
rece que se habio preparado solo. Entonces em
908 a pensar y todo era perfecto. Pensé lo si
guiente: que hay muchos canteros que trabajan
1 las moniafias, que cuando sacan la piedra no
piensan que estén metendo el espacio dentro de
la montafia, 2Por qué no les vas o dirigir 15? les
dices cémo tienen que hacerlo y dentto de esa
montofia quedoré un espacio para todos los
hombres. Como un templo, Vi la cosa més 0 me-
nos clara. Seré sencillo y hermoso. Un dia lo
dife por una radio francesa y de pronto empeza-
ron a ofecerme montafias, desde Finlandia a Si-
cilia me-las oftectan, Visté varias, pero ninguna
me valia. Hasta que un dia, José Antonio Fer
néndez Ordoitez, intimo amigo mio, que taba:
ja conmigo, me ayuda a caleular fos hormigo-
nes, me aviso de que en Fuerteventuro acababo
de ver una montafiarvolcénico que debia visita
Alli estaba, junto al mar, enorme, pisciosa. ¥
cademés, por casvalided, como suceden les co-
sas: resulta que se estaba explotando una cante-
19, hiriendo una monfaria que era sagrade para
les antiguos hobitanies. De repente era la per
feccién, porque habia aquella gente que tenia
ese medio de trabojo, podia seguir con 6], slo
que sacando ka piedia def interioy, haciendo el
hveco que yo necesito para esa obra. Espera~
mos el informe de los gedlogos, y quiero que
fenga dos huecas: uno para la luz del sol y oro
para la luz lunar. ¥ un tercero para ver la mar. Y
lo curios6 es que, afos ods, vacié unas pie-
dras de fa India y que esa idea regress o mi
afios més farde
En el corazén del Tindaya, relleno de la dura ire
uta, Chillda preiende excavar un cubo de més de
50 metros de lado, con dos abertras hacia el cielo,
una de 20 x 30 buscando el sol y atta de 20 x 20
buscando fo luna, y una hacia el mor de 20 x 20
metros. En ese hueco de més de 125.000 metros ct
bicos cabrio el Panteén de Roma, y ese. inferior po-
dria recordar Sania Sofia de Constantinopla, esa
iglesia en cuyo interior Childe dice reconacer los
pulmones de Bach
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