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Palabra de Chillida

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Palabra de Chillida (Me interesa mas ef conocer que el conocimiento} Florencio Martinez Aguinagalde Me interesa mds el conocer que el conocimiento Tonge las manos de ayer; me faltan fas de mar fiana... y en Hernani, en 1951, las encuentro, Cuando Chilida, en una larga y hermosa decla- racién sobre sv vida y su obra a Pilar Trenas, en el programa Muy Personal, que TVE emitié en 1988, hablo de su reencuentto con su texte y de cémo gut se descubrié como escultor, cémo encontd sus manos, esté hablando del comienzo de esa aventu- 1a en la que lleva casi medio siglo. aPodemos aproximamos ol motor thiimo del artis: to que desde 1951, cuando realize lark, sy prime- 10 excultura absolutamente personal, hasla estos pr- meros dias de 1996 ha revalucionado el mundo esculérico y el del grabado? Respuesta afirmatve. Me intoreso més conocer que el conocimiento. Asi dediaro a F Odtiozole en Deia del 19 de no- viembre de 1995, una de sus dlimas manifestacto- nes sobre ese motor time que le ha movide desde que Chillida es el Chillida que conocemos las aventuras del espacio, el tiempo y ka gra: veded se mantienen en las grandes esiucturas y en las paquets piezos. Todos las obras, aunque porezca misterioso, mantienen un espitity combn. Todos los problemas en fos que me encuentto me- tido cuando me enfrento o una obra se deben a ue fu un mol estudiants. Desde muy joven llevo haciéndome los mismas preguntas; progunios, por otra parie, que no fienen respuesta. Creo que Soy un poco obsesivo. Sigo trabajando ala © die porque quiero co- nocet, peneirar, hacer mejor las cosas, declara en el mismo diario unos meses antes {15 de ene- ‘00 Francisco Chacén, 6 quien puntusliza Mis intewoganies vienen de muy lejos. Yor he perdido toc esperanza de encontrar respuestas, aunque a ia mejor es que no las bay. José luis Barberia, en Ef Pais del 26 de noviem- bre de 1983, entrevista Chillida con motive de la enitega del. Premio Europa de Ales Plésticas, que ese dia recibe en Estasbuigo. El periodists le inte rtoga por ol sentido religioso y existencial de sv obr0. El orisa responde: Ai obra abandona fo inmediato y se proyecta hacia lo descorocido y si es cierto que mis escut Juras son preguntos [...] Yo sé que no hay una res puesta 0, mejor, que lo respuesia es minima en re- lacién con las preguntas, pero la misma Insistncia en preguntar significa que tal respuesta existe 0 que, of menos, hoy una esperanza de res- puesta. lo que me preocupa y ho preocypado siempre al hombre es el espacio como misterio absoluto del que estamos hechos. Mis preguntas son siempre dislinias, pese o ser las mismas. Es cago que va creciendo sobre un eje comin, sobre wela planos desde los que he preguntado y wel vo 0 preguniar desde un plano superior Es lo que decia Kierkegaard: «No se tota sino de buscar ef lugar desde el que hay que ver. lo mismo que también ha dicho Rosalia de Castro: «Desde aqui veo un camino que no sé adénde va y por eso mismo quisiera poderlo andor. Es ombién una aventura, una llamada que yo siento desde nto: Usted dice que sélo se hace ote si se busca lo que no se conoce», le pregunta, citéndole, Soledad Alameda en EI Pais Semanal del 30 de abril de 1995. Y Chillida asiente: En efecto, Se reduce a ser capaz de hacer fo que no sabes hacer Porque fe que sabes ho- oe “siento Vacio (Homenoje of Doctor Marofién} Cigarral de Menores. Toledo cer no vale. Yo creo que lo que sale bien es quello donde te la juegos. Lo que no sabes y solo intuyes, deseas y necesitos. Cuando estés ahi perdido en ese presente sin medida que tanlo nos angustia. lo 8 desde los afios cin- evento, cvando estaba abandonando la Hgurer cién y queria dar un paso a otro territorio que dosccnocia, Estabe perdido entre el ya no y el todavia no. No podia hacer nada, lo pasaba foto! y decidi intentar miror hacia mi propio pa- sado, a esas esculturas figurativas, para infer- tar salir de eso angustia, Enionces me di cuenta de que no podia, que no me salfan con la cali dad que habian tenido cuando las hice sin so- ber hacerlas. Esa fue lo pruebo para mi. Como si fuesen un bosque quemado, ya no servian. Siempre he mantenido eso idea, y cuando nota gue alguna direccién en la que trabajo se esio~ biliza, me asusto y pienso que fengo que cam biar @ otra cosa. Y para rematar, en el programa televisivo cntas itado, un Chillda risvefio firma: Soy un especialita on preguntas; no 6 si soy especialista en respuestas, pero en preguntas aya que si, Yo quiero conocer lo que no conoz- co y el Universo esti leno de cosas que no co- nozco,.. Tengo un campo de accién infinite, Mi batalla contra Newton En el jardin de su caserio de Zabalaga, donde presumiblemente algin dia obrirs fa fundacién que tiene pensada, Chillida guarda la Gnica de las me- sas con las que s¢ ha quedado. Gue yo recuerde, fos primeras mesos de Childe datan de a época de la Evropalia, dedicoda o Espaa en Buselas a mediados de los aos 80. El pabellén espariol eshr vo ccupade por Tapies, Antonio Lépez y Chilida, y alll, ol fio bruselense, pude ver la primera: una de los dedicades al posta Omar Khayyam Para Chillida, la lucha contra la gravedad o, como él dice medio en broma, mi batalla conta Newton, tiene en las mesas una de sus més rotun- dos expresiones Yo habia leido en Paris un fibro que se llamo ba «la divine proporcién», de Facioll, y se me cui’ dedicarle una mesa. El objetivo de los esas es ver hasta dénde puede uno artimarse 0 las dos dimensiones y conseguit que fa obra siga siendo una escula, Esto comenta Chilida a Luis Alfonso Gémez en | Diario Vasco:el 30 de julié de 1990. Y el escullor sigue rezonando: Aungue Jas mesos tienen tres potas, dan ta la Impresién ol observador de que estén flotondo on ef ire. En uno primera lectora racional, uno se do cuenta de que exislen las patas; pero en una segunda lecture inutiva, el observador tiene la impresion de que es el aire el que montiene la piezo suspendida sobre el suelo Como todas las mesas, la dedicada o Pacioli {1986} es grandiose: 7 meiras de largo, por 1'70 de ancho y 70 centimelios de also... En uno de sus lados laxgos, Childe ha frazado uno de sus ir confundibles laberinios, lo que despoja a ese inmen- 80 reckingulo de una pequefia porcién de materia. Sobre ese tozo ausenie, Chilida dice ol programa Ipara, de ETB, en diciembre de 1995: Porece que en la mesa el espacio que fake es el que sostiene lo escultra, Cuondo @ mediados de los afios 70 Chillide fronts sus primeros obras contra lo gravedad y uti- 2a por vez primera el hormigén entre sus entrevista doves se produce un choque: como es posible tan der hacia levedad desde un material tan pesado, le vienen a preguntar. Chilide despeja dudas en TVE en 1988. Parece una conradiccién terrible ka lucha con tra la gravedad descle el peso. Pero es que el origen es concepiual, En ese aspecto me da lo impresién de que hay genle que no entiende mi obra, Me confunden con un arlesono que fraber ja la materia, No, no: mi relacién con! peso es concepival. La materia tiene densidad y segin ko densided fos matericles groviton. la gravitacién fs mayor en una materia pesada que en una fi viona. Y es por ahi por donde me meto en las complicaciones que me meto. Yo cteo que la dialéctica espacio llenoespacio vacio es sole- mente correcta desde el peso: no valen los ope ‘iencios, En ese dliélogo entre fo positive y fo nex gativo, es decir, ente lo leno y lo vacio, st lo posttvo no lo es de verdad ya el diélago no es vélido. Al Dibujar es hermoso y tremendo A finales de los afios 80, Chillida sorprende con la incorporacién de un nuevo material a su trabajo esculérico: el popel. Y de papeles cosidos ene si con liviano cordel, papeles cue penden de otto lr viono corde! surgen las Gravitaciones El escultor nora como sigue al autor de este trabajo la forma en que le habia sobrevenide ia ideo de trabajor con popeles sujelos por cue dos: lo relacién entre lo que sube y lo que boja est adguiriende ya magnitudes engusliosas en mi caso. £1 invierno pasado {se refiere o 1988) vol de Reinosa, donde estaba preparando una de esas piezas enormes. Vuelves agotado, ronco de gfitar... Estabo consado fisicamente, pero to davia tenia ganos de kabajar y empecé con esto, atande papelas con cverdas, @ los que lar mé Gravitaciones. Fijate qué sercill: 0 cuolavier 13 32. le ha ocurido alguna vez ofor papeles con cverdas. Me vino muy bien: ero un camino muy bueno para seguir con el problema de lo que sube y de lo que boja, de lo gravedad. ¥ aque lla noche, después de haber estado trabajando ‘con moles de mucho peso, enfrascarme con esos papeles livionos me hizo sentime como el misico que después de dirigir una gran orquesta se pone a hacer misica de cémara © @ tocar ef piano para é! solo afor qué coser y no pegar o encolor? Ano Usroz se lo pregunta en Diario Vasco de 28 de junio de 1992, con motivo de su exposicién antolégica en San Sebastian Nunca me gusté fa cola, aunque hice muchos collages, y un dia dejé la cola y so lugar fo ocv pd el espacio. los Gravitaciones vienen, pues, a hermanar en el conjunlo de la obra de artista al rabojo sobre las dlos dimensiones y el trabojo tridimensional 4 a primera facet, el dibujo, Chillida se ha de dicado desde hace muchisiro tiempo, mucho cates do sus primeros piezos figurativas en yeso, mucho cinies de flarit. Conczetamente, el primero de sus di bujos catelagados lleva fecha de 1946 y se tiie Pie. En uno de sus dibvjos de manos, fechado en 1983, el artista ha dejade escrita esta leyenda: En una linea e! mundo se une; con una linea el mundo se divide, Dibujar es hermoso y nemendo. Cuando en enero de 1995 expone en Madrid una seleccin de sus dibujos, grabados y «colla- ges, cuenta o Francisco Chacén en €! Mundo: EI dibujo es sélo algo menor eri lamatio y en precio. Pero puede considerarse como hasto un antecedente da lo que atin no esté hecho, Al me nos, en mis dibujos, se pueden detector deialles que luego voy @ desarioley, en tres dimensiones, ea mi rabojo esculézico y que se manifestan sor bre el popel con més facilidad y capidez En el mismo diorio, Childe recuerdo sv primera ralocién con el papel y el ispiz: Dibujo casi desde que nach. Era une mania que tenia. En nuestra casa ero algo normal, por ue mi hermano fambién dibujaba. Mbs tarde en- conké que mi camino estaba’ en la esculura. mismo camino me llevS también a fo pintvia. No Jengo que cambiar de registro a fo hora de dlibu- jar, pintar 0 esculpir porque soy el mismo ante ef plano o ante las dimensiones reales. fo que sf vo fa es fo mirada. Para explicarlo mejor, pongo- ‘mos un escutor y un pinlorfigurativos. El escultor mira en profundidad: el pintor mira la forma nor ‘malmants, no en profundidad. El tema del dibujo y de su fecilidad para dibujar ya lo habic abordado Chilida tiempo atés. En unc entevista para El Pais Semanal del 18 de marzo de 1990, recueida a Angeles Garcia y Alberto Ancut su3 escarceos con la arquitsctura ‘Me quedé unos meses en Madrid, yendo a di bufor por libre al Circulo de Bellas Aries, Alf yo ‘me ocurrieron cosas curfosas, Yo dibujaba bos tante bien, Dominabo el oficio. Almacenoba mis dibyjos en mi carte, Un dla, mizando aquello, me die: 6f arte no puede ser esto, no puede ser un problema tan fécil. No sabia cémo resolver ef ailema, aunque yo notaba que mi mano iba de- masiado répide. En cinco minutos hacia dos db bujas. Ponss que eso no era bueno y, desde lve- go, que no era arte, Pensé que tenia que frenar 250 facildad y se me ocurié dibujar con le mano ‘zquierda para que mi inteligencia y mi sensibil dad no fveran por darés de mi mano, Quer in vettr el proceso. Guise que mi mano fuera un ins trumento al servicio do tedo lo demds, Nunca me ha gusiado lo foclidod, y 85a 65 una norma que etd en fod mi vida y que se ve en los maierior Jes con los que trabajo, en los formas que eli. El tema de donde acaba el dibyjante y dénde empieza el escultor yo habia sido abordado por Childe o preguntas de Santiago Amén en El Pais del 8 de mayo de 1977. Por aquelas fechas, en Madrid se exponia la obra gratica completa del ar tsk JJomés he desatendido la préctica del albujo como tal y en aquellas oftas précticas (graba- do, litografa, xlografe, «collager...] fon afines como él a la meditacién sobre el plano, ejerck cio complementario, més que independiente, do lo exculuro, La experiencio en la bidimen sida y ef ataque al espacio tridimensional vie non @ ser distintas caras o ongulaciones en tor no @ un mismo enigma (...) De fo que si tengo absoluia certeza 2s de quo quien aftonte la aventura del espacio tiene que estar despierto a todas fas formas do su manifestacién y a to dos las modalidades de su ejercicio, Mi obra gréfica es un ejercicio aparentemente dispar de mi escultvra tha nacido como tal, no como la ideo de «bocetor, y como tal yo la realizo y lo expongol, pero no por eso deja de guardor re- lacién con ello lo ditima pregunta de Santiago Ammén, por sino habia quedado claro el papal que Childe concede al dibujo es: «aTiene, pues, importancia pora el es culor el ejercicio en et plono y fo piéctica del dibu- jo en todas sus variantes?>, Chilida, categérico, re pica No es menor que ka del abecedario para auion pratenda leer La Sirena Varada: La lucha contra la gravitacién y la pesantez municipal Dura jomade de trabajo en la forja de Potricio Echebaria, en legazpia. Eduardo Chilida esté can- sado. Pero todavia quedo pelea conito un acero ‘que hay que retorcer. Se siento en un cineén, a des cantar un rato, misntias enciende la pipa. los robes jodores siguen con lo suyo: hay que desplazer, me- diante una gria, une pesada piezo. Mientras desconsa y fuma de su pipa, Chillida observa la to f20 ciclopea. En ese insionle, segtin relota a Pilar Trenas en Muy Personal (TVE, 1988}, ene una suer te de luminacién Yo estaba muy relajado y receptive, como se svelen var las cosas claras. Yo veo aquel espo- cio de la nave, que es enorme, gravitande so- bre la méquina, oplastando equella méquine conta el suelo. Todos los obreros estén trabo- jando all, paro erganchor esa pieza. Es una lecivra inacional, aparentemenie, pero el espa- cio aplasia la méquina y, de repente, veo que los cables se tensan y todo ese espacio que esté oplastando 0 ta maquina se mete debojo y le ayuda a lovantarse. Fue entonces cuando pensé en el hormigén: luchar conita la grave dad desde 2! peso es una contadiccién ter ble, pero de ohi salié mi primera obra en hor migén Posa el tiempo y la idea de la gravedad o de la lucha contra lo pesaniez bulle sin cesar en lo cobe- za del escular. Un dia, hacia 1969 0 1970, recibe una llamade de sv amigo el ingeniero José Anionio Ferndndez Ordéiiez proponiéndale que coloque une escuitura en un museo al aice libre que ha pro- yectodo, junio al fombién ingeniero julio Martinez Calzén y el pintor Eusebio Sempere, bajo un paso elevado que estén realizando sobre el madiileto For 320 de la Castellana, Chilida cccede, Visto el lugar y ve materclizar da lo idea que le bulle en la cabeza desde aquella torde en la foxja de legazpio: colocord una escult re bajo el poso elevado, pero colgada del paso elevado. ¥ se la regoleré ol pusblo de Modrid Lo que Childs no barrunts ni de lejos es que o gar fit de ese momento su lucha: no seré s6lo conta la gra vedad, contra le pesartez dal hormigén, sino contra une pesantez mayor y, odemés, ceri: la municipal Es alcalde de Madrid Carlos Arias Navarro. lugar de Encuentos i llega bojo e! paso elevedo que une los calles de Juan Brovo y Eduardo Dao, para ser colgoda. Arias Navaro lo prohibe: dice que peligra el paso elevado por los 9,000 kilos de peso distibuides en una pieza de 5°07 de largo, 1°75 de fondo y 2 metios de altura, Del mismo plumazo, Avias Navarro impide tom bién la colococién de la escultura de Mi. Estalla lo polémice, que duraré dos laigos ofios £13 de setiembre de 1978, el diatio I Pais publica este breve: A las tres de Ja torde de over, lo esculura de Child Ia «Sirena Verader fve colocado bajo af puente de Eduardo Dato, sobre el Paseo de la Castellana. José luis Alvarez y ka mayoria de los concejales que iniegran lo corporacién municipal estuvieron presenies en ef acto. Junto a ellos, au: merosas personas contemplaron ta colocaciéa de fo esculura Son seis ofios de lucha durante los que Lugar de Ercuentos ll, al que alguien da en llamar fa Siren Vorada, por su situacién apoyada en el suelo sobre unos tocones de madera: se convierte en ef simbolo 55 Elogio del Aguo. Parc de ks Crevela del Coll. Barcelona Felons Aragon Sete 1ugor de Encvontvos I Museo de Escubura ol Aire bre. Paseo de ls Castollana, Modrid b de la renevacién conta ol inmovlismo que encatna el alealde Arios Novato, est-como su sveesor, Juan de Arospocochage A lo ovtoridad municipal y espeso le imporiabo un ordite la escullura en si. lo que le molestaba era que en aguel espacio de hiberted exponian artistas que, no. comulgaban con el Régimen. Pero ke autori- dad seguia con le excusa del posible fesgo pare el 10:0 elevado. Chillide lene que vérselos con un firolevitas de Avias Navarro. El encuenito se lo naira a Santiago: Amén, el mismo dia en que lugor de Encuenitos fi queda insiolado, en El Pats Sobes lo que le dio a uno de los funcionarios © auiorided municipal, cuando rataba en vano de porsuadlime a que accsdiera @ poner un pe- destal 0 yo no sé qué a mi esculura y renunclara ai suspenderla del puento® Me limité 0 preguntar- le: Cree usted que un érbol es exactamente igual si estuviese en el ate 0 si twviera las roices mirando al cielo y la copa apoyado en fa tera? Y como él pareciera no comprender, agregué: ‘Mire, usied y todos los ayantamientos jomés po- ckén entender nada de esto. lo entenderia Santa Teresa, que sabfa mucho de sevitaciones». Santa Teresa levilé de verdad. Yo no puedo hacer tales maravilas, pero si sofar con elles E18 de abil de 1973, el mismo dio cruel en que los emisoras de rodio inierrumpen sus emisiones pora comunicar la muerte de Pablo Picasso, la escut tuto de Chilida es expulsoda de debojo del paso elevado, Dos aiios mas tarde, fa Fundacid Joan Miré lo acoge en sv sede borceloresa. All le preparan uno instolacién provisional, cual porieria de fitbol, de la que cvelga nie lo fachada principal del belisimo edificio que diseiié Josep luis Sen. Ties afios mas tarde, a tres meses y tres dias de. lo sancién por el pueblo espaol de le Const: cin que accbaré arrumbando 9 tipos como Arias, lugor de Encuenizos il! halla su destino primero y defintive, pare el que Childe la pens6 aquel re- moio alardecer en Ia forja de Patricio Echebarria, en Legazpi. En la entrevista con Pilar Trenas, Chilida recuerda quel fiempo y dice: Hubo muchos problemas que no fenian que ver conmigo: yo estaba luckando contra la gra- ved. En sus declaraciones a Angeles Gorcia y Alberto Acai, en la entravisla ya citoda anieriormente, Chi lida echo la vista oF88, recuerdo que la Sitena Yor rade fe su primer empefo contra la gravedad y opostila De repente vi que se fensaban los cables y que la méquina se rebeloba conta el svelo. Ast surgié la idea. Fijense lo poco que tiene que ver con el franquismo, con la poltica, con nada de 280, Era una simple lucka de la graveded conta el peso y por e30 lio el honmigan. En las cir cunstancias de enionces se le dia una lsctua de- mocratica y el primer alcalde electo me la pidiés para colgarla, pero yo no se la podia enlregar porque se la habia regalade a Miré y entonces fue 1 quien la entvegs. Todo 830 fueran fonte- fas, porque el are tiene poco que ver con fo po- Ica, Si sl arte s8 opoyc en la politica pierde sv purezo. Peine del Viento: «Tu combate con el mar, el viento y el infinito» (Cioran) Pocas escultas contempordnecs habrén sido tan reproducides en libros dedicados o la esculura, a la arquitectura 0 al arte en general como el Peine dol Viento, instalado a finales do los ofos 70 en San Sebastian, en el Paseo del Tenis, donde acaba por el Oeste la cluded que vio nacer o Chilida en 1924, las decloraciones del escultor sobre esta obra tan represeniativa y tan querida por él son muchas. En lo primera, del 14 de junio de 1977, a Pablo Agui nalde, en Deia, dice as lo del Peine del Viento es una idea imuy vieja, de 1952, Pero era tolahmente uidpico pensar que a mi én aquella época me ibon a dejar colocar una escullura como esa en un lugar péblco, en fa mar... Aparte de que yo no estaba preparado: s6lo al cabo de muchos aiios, cuando of Ayuniar miento de San Sabastén se le ocurié lo idea de hacer una exposicién mia, les ofect el proyecto, con el fin de que quedaro algo permanente. Se Jlagé hasta formar una comisién, pero e asunto no ovanz6, Total, que tanto reiraso ho sido fovor rable para mi, porque me ch cuenta de que ero copaz de mucho més que de colocar una esculr 10 sobre una 1000, que era fa idea primitvo. Me di cuenta de que podia llagar a realizar la obo completo del paseo y de todo su entorno, que es Jo que hemos hecho ese magnifico arquitecto que 83 luis Pera Ganchegui y yo. lo obra definitive consia de tres elementos, en vez dat saftario que habio previsto en principio, muy igades uno con oto en su conceplo, en su estructura, y hasta muy pporacidos, como son las olas del mar, como son las cosas serias. £0 esculurs ve muy unide con fa historia geolégica de la ciudad I.) yo he cagido ana de esas lineas gecl6gicas fundamentales y ka ho sontado con dos de las piezas, que se van buscar una a la otra, mientras el tercer elemento e516 contra ef horizonte, es una Hamada at lo des- conocido. la relacién del Paine del Viento con el entomo donde esié emplazada es fundamental para el es- cultor: Fue ef lugar ef que me elgié @ mi; no yo af lugar, dice en para, de ETB en 1995. Muchos: aiios antes, se ka explica como sigue (EI Pais Sema- nal, 4 de seliembre de 1977} a Angel Sdnchez Horguindey: Esto obra Ia he hecho yo y no la he hecho yo. & viento, ef max, fa 10¢a, todo ello intervino da forma decisiva, Creo que es imposible hacer una obra como ésia sin fener en cuenta af entorno Con E Peine tenia que conseguir la sensacién de polencio y, al mismo tiempo, de slementalidad, us tiene el paroje, Habla que tener an cuenta, y muy en cuenta, la escala, las proporciones de los piezas que ban 9 ser colocadas, precisamenta, en la Punta del Tenis. Sin duda es la obra que he encontrado con més incégnias, Era un gran de- safc, Incluso alguien yar me ha comentado que les formas s2 asemejan a las interrogaciones y 2s verdad, aunque la Unica expicacién se encuena més en kos terrenos del subconsciente qua en los de la 1ozén, la primera idea fue simplemente ha- cer un homenaje al viento del Noroeste y a mi pueblo {que el viento enirase peinad). &1 Paine del Viento nunca fue inaugurado olciat mente (ounque tampoco es manco que el viento te inaugure ure obra, gverdad?, me comenta Chilide ‘mucho tiempo después), pero la moyoria de los de nosiiarras fo hizo suyo desde el primer momento. Unos pocos de esos donostiorres no: durcnte un tiempo pintartsjeaban la escutura con un eklok* que brigades de limpieza boraban, pero oparecia un revo «kloks... hasla que el literato cutor se cans6 © asumié también como suyo el Peine del Viento En 1990, cuando Chillida acude « Gijén para inauguiar el Elagio del Horizonie, recuerda en el diario &} Comercio las vicisiudes que, como su obra ostutiana, sufié el Peine del Viento Esta escultura habia sido formulado en ef afio 1952, pero mis amigos me recomendaron que nn hiciera ninguna prepuesta al respscto, porque todo el mundo sabia que yo habia sido portero de fitbol, pero no que era escultor. Por aquel fiempo ya sabian de mi on Parls, pero no en San Sebastian. Pasd el tiempo y, por fin, fa obre se Ilevd a cabo en el afto 1978. Debo decir ahora, por primera vez en mi vido, que por el Paine dl Viento no cobré un duro y los castes as cendieron a 40 millones de pesstas. Usgoron decir que ef lugar que ccupo dicka esculura me jor podria haberse destinado @ un cparcamiento, ue prestara servicio a mucha gente, Os dais cuenta? jSe ha legado a decir esol A mi sélo se me ocurtié contestar que lo que me parecia una borbaridad es que un «Phantoms costose dos mil nillones de pesstas y s6lo srviera para mat. Para entonces, el Paine del Viento, ti combate con el mar, el vienlo y al infiio, coma le habia de jedo eserito Cioran a Chilido e! cia an que lo visi, ye era ian donostiara como los borandilas de la Concha ae Gure Aitaren Etxe «El simbolo perfecto para mi pais» Una de las meyotes infomias que ha visto este st glo xx tan encanallado en Coventry, Dresde, Hirosht ‘ma, Dachaw 0 Sarajevo leva el nombre de Gerika El Gobierno Vasco encorgé « Eduardo Chilida el 26 de abril de 1987, dia en que se cumplian 50 aifos del bombardeo de Gernika por la Legién Condor nazi, un monumenio que perpetvara el re- cuerdo de las viclimas inocenies y que fuera un ho- mengje a la paz Aquel dia, ante el roble de la Villa Foral, Chillida mostté © los auloridades, periodistos y vecinos un proyecto en oceto de la obra que ya tenia sivle Gore Altaren Etxeo. Un ofo més tarde, la Cosa de Nuestro Padle se of zaba frenie ol simbolo de los vascos: 188 loneladas de hormigén, con un espesor de 75 centimetros, una aura de 7°80 metos, un perimetro externo de 18°20 @ interno de 16°40. Esc suerie de baja! con su proa abiero en un gran ventona por la que se observa el rable de Gerika cobijo en su interior una estals de ‘cero con of rombre de la Vila bombordeada, Desde el ao del cincuenta cniversario del bom bardeo hasta el siguiente 26 de abril, experios car- pinteros y efcotradores, axquitectos e ingenieros tra- bojaron con Chillide para realizar esia obra ciclépea que entafiaba, ademas de sv simbologio, tres duros problemas iécnicos: el eélculo de la resis: tencio del material elegido thormigén), la relacién de la obra con un entomo fan especial como el pre~ visto (ante el roble de Geriko y lo pur realizacién Imolde, encofrado, eteéiera} Sobre la simbologia del monumento, Chillida de- clara @ Antonio Herce en Diario 16 de 8 de no- viembre de 1987: {a casa es un espacio acotade dentro del es pacio inmenso en a que estamos matidos. Esto @5, un espacie acolado y definic por unas for imas, y esle espacio simboliza lo cosa de aveskos padies, nuesro pats, que eslé orientado hacia ef Grbol de Geinika, que esté alli desde no se sabe cuando. Siempre en el mismo hygar, no se mueve de silo. Es el simbolo perfecto pare mi pats. Ere tonces, yo pongo esta cosa orlentada hacia ese simbolo que marca un teniorio. ¥ en el centro de Ja. caso, la astels de Gernika. Una pieza de ace 10 muy poderosa, como propuesta de libertad, de tolerancia. Cuando Chilida supervisaba los pentllimos del lles de ‘a obra, pocos dias antes de su inavguracién oficial, declaraba pare Ei Diorio Vasco (27 de mar 2z0 de 1988) al avior de este trabajo Este encargo fue una gran alegria para mi [...) ‘No fo quise plontsar a un nivel minimo © medio do ninguna manera: esto era un problema muy seto. Habia que ver dénde esté ef Arbol, dénde fo igle- sia. de Santa Maria, donde esté lumo. Exle lugor ra una huerla, y ledo el mundo se eché los manos ala cabeza porque habio espacios més espectocu- lores, paro que no fenian comunicacién visual con el Arbol Sino tenie aso comunicacién visual con ef roble, dabo igual que levaniara el monumenio en ef Taindokio en las Pafos de Aya. Mi idea fundamen Jol es orioniar nuesto pois hocio ef rable de Geri ko, que cleo que es un simbolo maravilloso de vida, que no se mueve del ugar, donde ho habido un relevo de érboles a lo largo de mucho tiempo. Peto hay més: es ka comunicacién visual con el rable, pero también con ots dos punos muy in portanies, como son lumo, arriba en fa colina, y la vecna iglesia géica de Sania Mario, oo Recuerdo @ Chilida especialmente emocionado con sv Gure Aitaren Exvea aquella maftona de mar zo. Me invitd a observarla detenidamente, sin su compasia, despaciosamente, me dijo. Yo estaba corrobado: desde cade purio de! perimeto, fa mole de hormigén me transmitia un mensaje diferente, peto siempre hermano del anterior y hermano del ‘que vencria: armonia. El pasmo llegd cuando repé «@ la pequeia loma fas lo esculura: chi estoba el punto desde el que exactamente se esiablecia la re lacién visual entte Gure Aiioren Enea y ol roble de las libertades de los wascos ‘A estés olturas no seté necesario explicar que soy un chilidista oposionade, pero si precisar que esa pasién arranca desde la remota moana de un frio noviembre de 1970 en que contemplé al natural su ‘Abesti Gogorta en el Nuseo de Arte Abstacto Esper fiol de Cuenca. Confiese también que sélo conozco uno obra de Chillida que no me produce el gozo de sus hermanas: una sola ente las gmil? que ho tedlizedo inclides esculuras y obre sobre papel’ No dié cudl es, salvo a su autor, si me lo pregunta ‘Amo todas los demés, estoy enamorado del Elogio del Horizonle y de Ia Estola o Pablo Neruda, y te producciones de ellas me acompafian en el solon de mi coso, en mi estudio, en mi despacho de la Universidad del Pots Vasco, en mi refiro campeste. Descendi de la pequeta loma y no recuerdo qué le dije o Chillda sobre lo que me parecie Gure Alka ren Eixea: seguro que tonlerias y mal expresadas, ton emocionado me encontaba. Enicnces, Childe ime invit6 o subir con él a olto pequero aitozano, 0 Io izquierda de la obro, més 0 menos donde tiempo después seria insolade Large Figure in a Shall (Gren Figura en Retugicl, de Henry Moore Ya estébomos alla, con el monumento a nuestros pies, su «ojo derecho ante nosotros. Childe: me irr vit8 a que enfilara mi vision a tavés de aquel ojo —sQué ves?, me pregunts. ~Lin raquedal, me parece, le responch —aSabes qué es? Es Samlimomifie. Eso ha sido de regalo. Fate que cuando ya estaba he cho el encoftade andébamos varios por aqui y alguien me dice si me haibfa fijado en que des- de este punlo se ve la entrada de fa cueva de Santimamifie. Y es verdad. Ha sido un regalo. Pero se ve Santimamifie, que es ef hecho cultural ids importante de la historia cullural de Evskat herria. A mi esia coincidencia es que me emo- ciona, es que me pone fos pelos de punta: que sin mover el eja del monumento, que est direc- tamente orientado al roble y en relacién visual fombién con Santa Maria y lumo, ademés se vea Soniimamifie, me emaciona, fo verdad. ¥ quiero que pongan una losa en el suelo seitalan- do ese detalle, los ottos problemas tecnicos de Gue Aitaren Etx0a los exglica asi Childe al periodisia de Dio- rio 16: Ese arco tiene problemas gorcisimos, pero, va" mos, lo he colevlado con José Antonia Feméndez Ordéiiez y con José Antonio Bereciartia, con él y su equipo, que han resvelo cantidad de proble- mas que era dificiles, porque hay dobles curvots- fas que para el encofrado eran muy complicades {..) le lamé a Aldano, ef arquitecto, y fe die «Mira, tenemos que ir a Gernika y montar alll unc estructura de tubos con las medidas que vo a te ner esto», Se hizo, fo miré y era correcto. Era lo que yo ctela, fo que pasa es qus me entié mie do. Ami me condiciona verlo tan poderoso den- tro de esie espacio 5 Esa obra ha tenido wna confinvadoro, que me encanta, Repcea en el jardin de un oferunado ances Elogio del horizonte: «Una obra que te abraza» Finalizan los afos 80. Childe esta trobajondo fn tres grandes ebras, pora lo que tiene que desple- zarse con frecvencia hasta Reinosa, en Cantabria, a la empresa Forjas y Aceros, porque en su tlle trod clonal no caben De Misica, para Dallas, otra escut tura contra e! racismo para Grenoble y una tercera que, provisionalmente, seré expuesta en Nueva York. Al regreso de uno de esos viojes hasta Reinoso 2s cuando le surge la idea de los Gravitaciones, que simultanea con la realizacién del Elogio del Ho- rizonle, obro de hormigén o insolar en el Certo de Santa Catalina, en Gijén, frente ol Cantébrico y so- bie el erreno que durante aiios albergé une lortfiea- cién militar. Fs una piezo enorme, de harmigén, y con la que estoy muy ilusionado, porque es un lugar ir Greible, declare Chilldo al autor de ese trabajo en Basque Enterprise en 1989. Es una obra para imeterse dentto: en clerto modo te abroza y en cierto modo te define en relacién con el horizonte y-con la mar. Tiene esa obra diez y pico metios de alto y doce de ancho, se obre por la espolda hacia la ciudad y por encima forma una elipse que enfienta of espectador con el horizonte Hosta dor con el Cerro de Sonia Cotolina, Chill: do se hablo pateado un buen pufado de lugares do la cosia ctsntca europea desde los que poder enkeentar su Elogio del Horizonte al mor y ol horizons te, Una vez elegido el cerro gijonés hubo que cops: tis la operacion de moldeado y encofromiento ya proclicada en Gerniko. ‘Come yo ocutiera en Madrid y Vitoria y como volveria @ ocurtir en Sevilla, a cietta gente de Gijon le molesia la idea, Unos protesian por el costo; cltos reclamon viviendes... Esos octiudes estallorén ol dio de la inegurecién. Peto chora, cuando Elegio del Horizonte leva ya més de cinco afios enfrentado ol ‘Cantabrico hay tres hechos ciertos: la obra ha sido tan asumida en Gijén que se ha convertido en ol emblema de Ic ciudad; la publicidad turistica institu ional del Principado de Asturias enfenta, como si de un refejo se trotara, e| Elogio con una de las cumbies de! pretroménico asturiano: Santa Cristina de leno. ¥ en la dima encuesta sobre los esculturas mds hermosas de Espafa, realizada por la Revista de El Mundo en diciembre de 1995, el Flogio del Horizonte ha sido destaccde por los especialstos como una de las mejores de unc lista que encabeza Ia Dama de Elche. Ademés del Elagio, otras tres cobras del escukor de Son Sebastin iguran entre las picferencias de los expertos: Gure Aitoren Eixea, Abesti Gogor y al Peine del Viento Por fin, el 8 de junio de 1990, Elagio del Hori zonte estaba lista para la inavguracién, Chilide ocuds « |e ciudad asturiana yall res ponde a las crticas que su obra habia recibido: lo que ha pasodo es Kigico. El Elogio del Ho- rizonte es una obra abierta a todas las interpreter ciones y es bueno que el piblico la vec segén sv propia sensibildad. Cuclquier interpretecién so- bre esta obra es fan vélida como la mia. Me en- cantaria que Ja obra gustara © todos, pero no dabe olvidorse que los hombres somos porecr dos, pero no iguoles. Sobre esa muliind de interpretaciones que des pierta sv obie, Childe expla en El Comercio ta opinién del compositor lis de Pablo: Cuando estaba iniciando ie constuccién, un comigo personal, un gran misico, luis de Pablo, 7 me pregunié si la obra tent algo que ver con crdneo. Me lamé la atencién, porque su sensibr fidad coincidié con fa mia: viéndome dentro de fo obra y partiondo de mi cuello, vi proyeclades dos tangentes que envolvian mi cabeza. Pero lambién recuerdo que, cuando trabajaba en mi fragua de Hemani, un dio se fundieron los plor mos y iuve que llamar 0 un elechricisto, Estab preparande varies obras relacionadas con la musica: una, «La misica callada» y otra «Ecos». Fl electrcista legé, hizo su trabajo y, of mismo Jiempo, miraba a sv alrededor contemplando el info, Estaba esperando que hiciera algén comen- tarlo 0 que dijera algo, pero me equivoqué. Séle al imarcharse dijo: «jh! Esto es como la ndsica, s6lo que en hierros, Ello quiere decir que feniendo sensibilidad todo e! mundo puede llegar al arte. Oita cosa es fa ciencia. Al arte se llega a través de fa sensibilidad, fo inocencia y fa confianza. Por #80 fos nifios llegan mejor al corte que los adultos, porque tienen menos mali: cia. Ningén niffo piensa, por ejemplo, que yo puedo hacer una obra pora reirme de los de- més. Yo tengo una teorla indemostrable, como todas mis teorfas, y es que los nifios se distin guen de los adultos en que fienen una mayor proporcion de agua, de movimiento y de con fianza. El movimiento, por ejemplo, se ve en fa ploya: los adutos dvermen 0 toman el sol; fos nk fios son los Gnicos que hacen casas y puenies, os Gnicos que trabajan. El Elogio del Horizonle fue inougurado oficiot mente ol dia siguiente de estas declaraciones. Euse bio Campin, vacino de la Camocha, descontento por no haber recibide la vivienda social que solicito ba, propind un puitetezo al alenide de Gijén, Vicon: te Alvorez Areces; abojadores de Confecciones Gir j6n también montaron bulla para protesiar por su siocién... Chilida se vela metido en ott fegedo sin comerlo ni beberlo Al dia siguiente, 10 de junio, El Comercio repro- ducia las siguientes declaraciones del esculor No me gusta Io polémica, pero cuando existe sus razones tencké. Estomos en un pais libre don- de cada cual puede expresor sus opiniones. Yo he trabajade mucho en esta obra y creo que he hracko lo que tenia que hacer y yar veremos of fr ral quién tenia raz6n |.) Si se divide fo que cos 16 entre todas las personas que van a ser sus pro- pietorias, la confided seré minima, y, cunque no quiero que se entienca como disculpa, yo he co brado solamenia el cinco por cienlo del total, m=- fos el IVA. De cualquier forma, el Elogio del Hor zzonte no es un despifarr. Heidegger: El mejor cerebro desde hace muchos siglos No odio ser de ota manera: Chilida, un artiste profundemente preocupado por el fiempo, por el es- ppacio, por el mite y por sus interelaciones se con- fioso un opasionade de la filosofia y de la poesio Con estos presupuestos, un dia Martin Heidegger se cruzd en su camino, Child lo explica en TVE Yo no le conocta, pero habla leido alguna de sus obras. Me parece, probablemente, el cerebro mejor desde hace muchos sigles. Un dla un ed tor suizo amigo mio me dice que Heidegger ho bia pedlido informacisn sobre cosas mias. El esto ba escribiendo «El Arte y ef Espacios. Que estaba escribiendo es un deci, porque llevobe muchos afies meditando sobre la relocién entre el ale y el espacio, y entonces pide informacion so- bre varios artistas: uno de ellos era yo. EI editor me fo dice. Nos citomos en Zurich, adonde é iba con frecuencia, y donde yo estaba exponien do en a! Museo de la civdad. ¥ alli nos concei mos. Vio mis cbras y me estwvo preguntande, con ‘reductor, porque yo no hablo lemén y 6! conor cfa todas fas lenguas, pero contestoba siempre en alemén, Sy hertamienta de trabojo erc el olemén; 4! pregunia siempre al afemén, @ su herramienta de trabajo, a su propia lenguar. Pues con un intr prele, que se flomaba Espinosa, un argentino y un apelido iusto también de lo flesofa, tuvimes unc conversacién. Me pregunté por mis ideas sobre ef espacio, y a! cabo de un fempo me pidieron que fe mondora algunas ce mis ideas sobre el espa cio. Yo se fas mandé, algunas que habia publica do, poces, y oftas que no, y las tradujo cl ale- imén. Y hubo una coincidencia curos'sima, casual ‘al vez, con todos les diferencias que quieras on débamos en terrenos similares, y después 6! me aligié mi para hacer este libro, «El Arie y ef Ex acios. Ene todos a los que haba consultado fe parecié que mi obca podia ir bien para lo que queria hacer Y as s@ hizo. A mi la fesofa y fo poesia de mucho entidad, como ta de Jorge Gu 1en, me fan ensefiado muchas cosas. Jorge Guillén y la caligratia Con algunos de los personas a las que ha ded- cado esculuras y, por tanto, cabe pensar que adm 10, Chillida ha mantenido relacién personal y en ok gunos casos amisiosa: los escultores Sandy Calder y- Albetio Giacometi; los Filésofos Martin Heiddeger y Emil Cioran; el police y coleccionista de arte Agus: fin Rockiguez Sahagin {Era una persona muy ama- ble, recverda Chilidal... El poeta de ke Generacién del 27 jorge Guilén es uno de ellos. Jorge Guillen (Valladolid, 1893 - Miélaga, | 984) y Eduardo Childe se conocieron en lo Universidad de Harvard, donde el poeta impartia un curso de lt teratuwa y el escultr esiabe de visiting professor. Chilide hacia poco que habia colaborado con el f- \6sofo Martin Heiddeger: el resultado fue el libro Die Kunst und der Raum {El Adte y el Espacio} edltado por Erker SaintGollen) en 1969. El autor de Céntt co conacia el libro y un dia, segin cuenta Chilide a Pilar Trenas en el programa de Television Espofola ‘Muy Personal {1988}, Guill le dice: —le advieito, Chillido, que yo también tengo inuy buena letra De chi nacié la ides de colaboracién ene pos tay esculoy, y de eso idea, Mis alla, editado por Maeght en 1973, Atos més tarde, tras el fallecimiento de Jorge Guillén, el escutor vuelve sobre el poate vallsoletar no, Se lo cuenta a Femando Samaniego, en Ei Pais del 30 de julio de 1995. Guise hacerle un homenaje; para ello relet toda su obra, y enconlrs un verso en eas al, lo profendo es el aires, que me porecié clove para unir su obra @ ka mia, De ahi surgieron seis esculutas, Una est en Zabalaga y podria ser ef modelo adecuado para fa intervencién en la montoria (Se refiere @ Mend! Huts, ol proyecto de vocior ef monte Tindaya, en Fuerteventura) Toco este proceso Hevaba aries ecurriend> sin que yo ssypiara adénce me ibe a hover. Giacometti y el espacio topografico Lc primera entrevista que se le hace a Eduardo Chillida en un dicrio de informacién general espa jal no verse sobre su abro, Tampoco la eseribe un petiodisia en sentido esticto, Esa primera enievis: fa la fimo Sontiogo Amén, baracaldés, posto (Alba que bale y citico de ate, en El Pais el dia 24 de octubre de 1976, Objeto de la entrevista a opinion de Eduardo Chillide sobre Alberto Gia- comet con motive de fa exposicién que sobre ef escullor suizo se presente por aquellas fechas en Madrid, los opiniones de Chillida sobre e! artista de las fr auras filformes son las que siguen: Conoci y ais @ Giacomett, y puedo decir que es uno de los personajes més exttaordinarios que yo me haya encontiado. Aadiria que fenie @ la fama de «impenitente bohemior que le han colgado, Giacometi era un hombre de vider muy ‘organizada, aunque a contrapslo de la costum bre, Como esos nifios que tienen el suefio can biado, domia de dla y via de ache. O como los adicios o fo juerga noctuma, Giacometf, tras haber sido protagonists de un dldfogo agotador para cualquiera, se efraba o su casa a atlas ho ras de la madrugeda, pero no a dormit, sino a habajar, y de uno forma no poco sisiemética fcomprobable en la cantidad y calidad de su bra) Hombre de gran humanidad y extensa cut fora, e7a también coja de sompresos y contiastes @ incluso de grandes contadicciones que acen- twoban el atractve de su persona (...) Un gran artist, de esos que tienen una vido propia, una veng propia, una fuente propia {me remito, ofr vez, 0 Io inimitable personalidad que se des prende de sus obras) Sin que me parezean mal fos interpretaciones lterorios, posticas, flosdf- cas finclvida ta versi6n existencialisto do Sorte} que 52 han hecho de sus creaciones, sé posit- vomente que Giacometi sentia, ante tod, una profundo preocupacién por el espacio, en su seniido «lopogréfico». Todas sus esculuras inch yen una y mil indicaciones del «topos». Sus «gru- pos, especialmente, mo parecen sino instanié- neas de la definicién espacial («topogréficar) ue los transetintes trazan a su paso por und cor lle © por una plaza, Afodiiia que el propia Gio comelti es uno especie de «transetnte, presente y vivo en el espacio, en el vacio, que circunseri- ben sus esculuros. 95 Mendi Huts en el horizonte En el horizonte del fin de siglo, cuando Chillida cumplia cincuenta ofios con la escullra, se perfila una obra inica sobre el planeta: Mend Huts, ese proyecto de vaciar una montafia en la islo de Fuerte- venivra Hosia la fecha, en estos primeres dias de 1996, Chillida ha instalado 37 esculturas en espacios pablr cos en Excop, América y Asia. Si se culmina of em pefio de Fuerieveniura, Mendi Huis horla 382, Pero los cBlculos yo empieza a fallor, porque Chilida tro- bj tanto tiene tants solcides que a Meng Huts se le puede adelanlar el Homenaje al Hierro ante ka sede del Banco Bilboo Vizcaya en Bilbao 0... sin coniar con las que ya salpican el jardin de la fineo Zobolaga, en Hemani, donde se levantoré la funder cién que levaré el nombve del cristo, ni contar tar poco can el proyecto de levantar en algtn lugar de Alemania su Homenaje a Johann Sebastian Bach, esculura que el artista conserva en su domiciio de San Sebostién, Antes de abordar lo que hesta el momento se co- noce del proyecto de Fusrteventvia no estoré de més hocer una recopitvlacion de esas esculturas y 250s ciudades que tenen ol placer de olbergarlo EI nimero de esculturas en espacios poblicos vor rio, odemés, sagin lo que consideremos como espa: io pilblico. Porque lugar de Encventras WV, la escul- ture que Chillida regalé ol Museo de Ballos Artes de Bilbao con ocasién de su exposicién antolégica en 1981, gest en un espacio piblico o en un espacio contado® Cuelga del techo de un espacio certado {el Museo bilbaino], pero és0 5 un espacio ptblico y- ademas, la esculura se puede ver desde la calle 1 avés del ventanal. Por tanto, y por ese attra, fa incluyo an la relocién que sigue. Porecida disyuntva podtia planisarse con Gurl 'o esculura de alabasto instolada en la iglesia de Santa Maria de Son Sebostién, Que no ests al aire libre soltd a la visia_gEs la iglesia un espacio pible 20? Segin se inierprete. Incluyamos, sin embargo, Gund en este oparlode. El problema continuaria con el Abesti Gogorra del Museo Espafiol de Arte Absttacto de Cuenca Como la de Bilbao, esia esculture est guardada dentro de un museo, pero es lo que soluda al vistan- te, la que se puede ver desde Io calle. Incluida que- do, por tanto. Esos 38 obras estin reportidas, en una primera ‘oproximacién, asi: 25 en Espaiia; 13 en pafses ev ropeos, Estados Unidas de América e Inia, respect vomente, Vayomes con el primer grupo y por orden diacié nico de instolacién —Puertas. Basilica de Aranzazu (Guipiizcoo} 195, — Torso (Homenaje a Perico Arana) en ef Monte Urgull de San Sebastian (1964 — Abesti Gogorta. Museo de Avie Abstacto Es paitol. Cuenca (1966} —Estela a Rofoe! Elésegui (Fuenterrabia, Guipiz oa} 1970, —lugar de Encuentros i, en la Plozo del Rey (Madtid} 1971 © Ente Ia finiizacién de exe libxo y sv edicié, ol Elogio de! hiere queds instaldo en Bilbo, Fue el 18 de junio de 1997. — lugar de Encvenirs Il, en el Paseo de la Cas tellano Madrid} 1972 —lugar de Eneveniros VI, ante la Fundacién ‘March (Madrid) 1974. — lugar de Encvenitos V [primera version), en la Fundacién March [Palma de Mallorca} 1974 —lugar de Encuenkos IV (segunda version), en Puetta de la Bisagra, de Toledo. 1974. — Guiuz i Iglesio de Sania Mario en Son Se bosiién. 1975. —Peine del Viento, en San Sebostién. 1976. — Monumenio a los Fueros, en Vitovia, 1980. —lugar de Encuentios IV {primera veisin), en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. 1981 lo profundo es ef aire (Homenaje « Jorge Gut én), en Volladolid, 1982 —Topos V, en la Plaza del Rey {Barcelona} 1985 — Elgio del agua, en el Parc de la Crevela del Call Barcelona) 1987. — Homenaje al Doctor Morafén, en Toledo. 1987 — Gure Aitoren Exea, en Gernika. 1988 — Elogio del Horizonte, en Gijén. 1989. — Homenaje a Fleming, en el Paseo de la Com cha de San Sebastian. 1990. —Tolerancio, Muelle de la Sol de Sevilla, 1991 — Este 0 Rafcel Ruiz Bolerdi, en el Pico dal Loro del Paseo de la Concha, en San Sebasiién 1992 — Homenaje a Agustin Rodriguez Sahagin, en el argue del mismo nomre de Madrid. 1993. — Puerta de Misica, en el Parque de Benaval, Santiago de Composiela, 1995. — Ventana para Lizardi flizardiren Lehioa], en el Palacio Aramburu de Tolosa (Guipizeoa} 1997, En el segundo grupo incluimos las esculturas en espacios piblicos fuera de Espafa —Abesti Gogorra ¥, en Houston, Estados Uni: dos. 1966 —Peine del Viento Vil, UNESCO, en Paris 1966 — Alededor del Vacio V, Woild Bank, Washing ton, Estados Unidos, 1966 — Rumor de limies IX, ante la Fundackin Thyssen, en Diisseldarf, Alemania. 1977 — Campo Espacio de Paz Il, Lund (Suecio) 1972 — Estela a Pablo Neruda. Teheran. 1974. — Casa de Gosthe, Froncfort. 1986, — Homenaje a Joan Miré. Atianta, 1986, — Zuhaiitz V. Grenoble, 1989. — De Misica. Dallas. 1989. — Helsinki, en la copital de Finlandio, 1992 — Didloge Tolerancia, en Miinsier. 1992 — lotura, Museo Otfmpico de lavsana. 1992 Y en el horizonte, Mend! Huts. A mi, fo Gnico que me puede parar es el peligro de desprendimienlos, declara Chilida a Gonzélez Carrara en £I Correo del 12 de mayo da 1994 3A qué desprendimionios se refiere al escultor? an qué nuovo asfuerzo litinico esta embarcado? Hace afios hice una escultura en alabasro, fi tulada «Montofia Vaciax. Me desperié una noche y empecé © Imaginar la posibildad de trabajar directamenie en una moniaf, relata Chillida o Angeles Aleman en El Pols del 30 de julio de 1995. Pero me poracié imposible, pensé que era na locura, © mi edad, ese suefio. Yo no conocla entonces Tindaya, ni haba estado en Fuerleventix 10 |... Pensé: hoy mucha genie que rraboja en lo montafia, sacando la piedra, sin dorse cuenta de que estén «metiendo> el espacio dentio de la montaiia. gPor qué no dirigirlos? El espacio que quedose dentro seria muy especial. Ese espacio fo dedicaria como homengje al hombre, a fo que fenemos en comin todos los hombres la isla de Fuerieveniura, sitvada ol Este de los Canarias, iene una superficie de 1.725 kilomeitos, cuadradas. Su poblacién suma 37.000 alas, que viven sobre un suelo volcénica del que, ai Norte, emeige el Tindaya, un carro de 400 metios de aliura y loderas escarpadas sobre una llcnura Su inlerior esté formade por lo traquita, roca vole’ nico pobre en cuarzo y con predominio de silica 105 ricos en sodio y potasio; un mineral, en fin, muy apreciado desde el tiempo de ios primitives uanches, que tenion cl Tindayo por su monte ser grado. Pora mi el espacio y para los ote la piedra, se dijo Chilida cuordo conocié el lugar después de haber potsado montafas por media Europa sin en contar el monte ideal Es un proyecto emocionante, pero Jambién muy complicado. Yo me he enamorado de la montaiia, pero chora tengo que saber si yo tom bién Ie intoreso «ella. [a idea es que ellos socan o toca y yo me quedo can el espacio, cpostilla «@ Gonzélez Care an la entrevista cada. Soledod Alameda, en & Pols Semanal del 30 de abril de 1995, saca el tema a colacén: el vaciado de la montafia ha excitado o todos los periodistas que por esas fechas se acercan o Chillda. El escuk Yor acaba de comentor o su infelocuiora que a & los mejores ideas se le ocurten en la coma, cuando esloy despierio y relojado.. Y aiiade: A mi, fb mejor se me ocurre de esa forma. A veces, al dla siguiente, despiario y digo: poro estés loco, si Wt no tlenes edad para estas cosas. Me sucedié ef dia en que se me ocutrié vacior una montatia, Tendiia més de 68 aos, Por eso lo dejé un poco de fado. Pero, al cabo de unos dias, volvi a despertarme y la cosa vento, como si dijéramos, preparada. No sé cémo, pero par rece que se habio preparado solo. Entonces em 908 a pensar y todo era perfecto. Pensé lo si guiente: que hay muchos canteros que trabajan 1 las moniafias, que cuando sacan la piedra no piensan que estén metendo el espacio dentro de la montafia, 2Por qué no les vas o dirigir 15? les dices cémo tienen que hacerlo y dentto de esa montofia quedoré un espacio para todos los hombres. Como un templo, Vi la cosa més 0 me- nos clara. Seré sencillo y hermoso. Un dia lo dife por una radio francesa y de pronto empeza- ron a ofecerme montafias, desde Finlandia a Si- cilia me-las oftectan, Visté varias, pero ninguna me valia. Hasta que un dia, José Antonio Fer néndez Ordoitez, intimo amigo mio, que taba: ja conmigo, me ayuda a caleular fos hormigo- nes, me aviso de que en Fuerteventuro acababo de ver una montafiarvolcénico que debia visita Alli estaba, junto al mar, enorme, pisciosa. ¥ cademés, por casvalided, como suceden les co- sas: resulta que se estaba explotando una cante- 19, hiriendo una monfaria que era sagrade para les antiguos hobitanies. De repente era la per feccién, porque habia aquella gente que tenia ese medio de trabojo, podia seguir con 6], slo que sacando ka piedia def interioy, haciendo el hveco que yo necesito para esa obra. Espera~ mos el informe de los gedlogos, y quiero que fenga dos huecas: uno para la luz del sol y oro para la luz lunar. ¥ un tercero para ver la mar. Y lo curios6 es que, afos ods, vacié unas pie- dras de fa India y que esa idea regress o mi afios més farde En el corazén del Tindaya, relleno de la dura ire uta, Chillda preiende excavar un cubo de més de 50 metros de lado, con dos abertras hacia el cielo, una de 20 x 30 buscando el sol y atta de 20 x 20 buscando fo luna, y una hacia el mor de 20 x 20 metros. En ese hueco de més de 125.000 metros ct bicos cabrio el Panteén de Roma, y ese. inferior po- dria recordar Sania Sofia de Constantinopla, esa iglesia en cuyo interior Childe dice reconacer los pulmones de Bach

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