0% encontró este documento útil (0 votos)
66 vistas65 páginas

Contra Sofistas - Compress 2

Cargado por

magdiel guerrero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
66 vistas65 páginas

Contra Sofistas - Compress 2

Cargado por

magdiel guerrero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

t0mtra

$c¡ftsta$
luan Rivano
Profesor ds Filosoffa de la
Univorsidad de Ghilo

Santlago, f966
"!

tontra
$0fistas
luan R¡uano
Profesor do Filoeoffa de l¡
Univer¡lded de Ghile

Santlagor 1966
@ Juan Rivano, 1906,
Iascripcióu No 31489

Y raspoadicndo lcslt,les dijo: ,,yo


tdrnbvn ot ,¡¿gt tttú¿ uíd. ldldbra,
la cual si mc dijateis, ta,mbün 1to os
ditl con qté [Link]¿a¿ hdgo ¿t o:
. El bautisno de Juat ¿da dó¡dc ¿¡a?
¿del cialo o dt los hoñbrGt?"
Elhs crtonc¿s p¿ntaTor antr¿ rr, ili-
ci¿¡do: "Si dijhmos, del cialo, nos
dirá: ¿Pot qul ¡tcs tto h cr¿isrc;t?
Y si dijéemo¡, ¿¿ lor hombrcj, t.ñ.-
t¡ot al pt¿ablo; porqle lo¿ot tien¿í a
J¡tan por trofe¡¿.
Y r¿ttot di¿r¿o a JGsús, dí[Link]í:
"No sabamos".

(rr.^tBo; cúr. 2I; 24.27)

Talleres G¡áJicos
Encuade¡nado¡a Hispano-Suiza, Ltda,
I
Santa Isabel 0174 - Sanriago.
't

PREFACIO

Me parece que la forma dada a este libro revela a las


claras la función que le asigno. En mis años de docencia
universitaria innumerables veces he tenido ante mí al jo_
ven que me pide auxilio contra el sofista; con tal estímulo,
siempre estuvo dando vueltas en mi cabeza la idea de un
pequeño tratado que respondiera a esta necesidad,

Por otla parte, a fines del año pasado anduvieron los


sofistas ladrando en to¡no mío con tal furor que fue para

mí un dulce desahogo poder entretenerme un par de sema-


nas ¡edactando las páginas que sigpen. Agradezco, puer,
a los bandidos arriba aludidos su rLntribución a la salud
mental de nuestra juventud,

Santiago, Enero de 1966.


I

r
I

y-hasta
Ioven lector: Dos cosas se muestran principales
';;;;;;;t" andar a tientas por el mundo: Maes-
en luer-
tros v experiencia. La última excede a la Primera
Ia experiencia en
;;;'"#á;á; ;"to cl maestro supera a
;;"'d;.;; y .on.i",to Verdad que el maestro fue a su
ii"*oo air"ip,tto y anda atento entre los hombres; de mo'
como el cangrejo vas-a enconlrar
io ou" u"ndo hacla atrás rero'
que'la maleria de la sabiduría es Pura. experiencla
l i'Lrstamente así conoces que es necesario
el maestro por-
¿ '".t. frr,á-.¿" h"."[Link] una experiencia de siglos que
"n
s'in hacerte su discípulo te se¡á inaccesible'
pienso nue más vate un maestro con quien puedas
que
tralar personalmente que uno lejano o muerto -Ya' Y
.¿l",rut"t en sus libros; mi caso es el segundo' de manera
que no aventuro más en la comParación'
El buen maestro se prrreba en el acuerdo que Ie re-
,ru"r*" "*peri"ncia; y alcanza la excelencia cuan-
"onoo
áo-o"n"rru sustan;ialmentc esta experiencia
enriquecién-
dola v activándola. El genio del maestro lo mrdes cuanoo
;; ;ir;;.i;; leua,'tu" tu vida v, también' cuando el
*.rndo experiencia haces no agota nl con mucno la
".ry"
clave de sus enseñanzas'
AsÍ me pasa a mí; por eso en mi, caso-
-siquiera
como genios Uno de ellos'
-" ,"pr"r"r,,o a mis maestros que este medlo soqal en
po, me ha enseñado
"je*plo,
10
JUAN RIVANO CONTRA SOFISTAS 11
[Link] aherroja al homb¡e en una rnáquina
dc d¡fo¡rtaciones. eue l" ol,liga. u.¡,,í.
espantable Dara oue andes seguro clonde and¿ba yo a tlentas y al-
nadlla lun.",'lo q.l" ,r,lniu alcanzaré. Aprende pues conmiqo y
sLn ton ni son; allí. a l¡onar con"'.".itur'unu-io_
[Link] dc mo¡rs_ juz-
truo..desnatu¡aliz¿do; njs allj. a rond¡r compara tu experiencia con mis palabras; así podrás
pestilente como bruto sin destino. y
cn un charco gar.
-i ' No pi"nr"r, sin embargo, encontrar alguna novedad
*,."d* dilercnLes. de prolundidaj""p"ri";;;";;;;
y ,,iri,]"., c""_ jue-
li"^] -"-l lamenteble ve¡dad.
trrrca tan en mi tr;tadoj el material ei obvio y los principios en
Nfe dice también este maestro qué dcbo so son vieios como el mundo. Lo que si imPorta es que
hacer y có_ i"ng", u -uno la mayoria de las liguras que emplea el
mo; y haciendo lo que ól dice, y como él dice,
carlaibra sofiita y que des un vistazo a la fachada que exhiben en
nre muestra- su sabiduríe: y ando agolado de
la mañana lo act.,a[áud. No esperes, tampoco, que baste la lectu¡¿
srn alcanzar- ni por asonro satisfacción y tenien_
1,,u,1o"n"
do sremp¡e tarea por de estas pjqin¡< para estar cn condiciones dc cnlren(ar al
delante.
Con.t¿les condicioncs. picnso quc un hornbrc solista. Muy por el contrario. debcs meditar cllanto pue-
aulondad. siquiera cuarrla no
riene das en cada figu.a, [Link] con tu experiencia y cono-
y la direcc;ón en que"*""du.
el [Link] donde se cimientos, observar atentamente allí donde se producen y
:Tl:",,: me dirijo camina. p"or" pu"r. buscarles por tu cuenta variedad y aplicación
Tto a-ti con á¡imo ",o. iesie_
s"guro y cla.o
-"1,8
nro. gr¡rcro que aprcndas dc rni experiencia Si me haces caso en esto, entrarás en la ruta de la
y esrudio il destreza dialéctica y tienes corazón- te ha¡ás odioso
arte dc,de"¿nud¿¡..y dcspcjar delanie de tr, -si
áj., i, _"_ y temido para el so{ista, que huirá delante de ti dando vo-
chcdumbre de sonil"sios sofísticoq par¿ que haia
[Link] ces de auxilio.
cn [Link].y [Link] )9 q¡" qui"icn [Link]".te, uban_
qono. la inJust cra y ia mjse¡j¿.para "l
que te disponga
,r.":'"ról indign:do: pala que enrres con ojoase_la
i::_,,"1en vrda
Suro vcrdade¡a y valiosa.
Porque ¡o anduve largos años enrcdado en
, la
¡erla oe gen tc lrrespon"a hle y torcida; muy rarde
sofis_
en mi
vrca encontré -la ciencia de los b
tuve que desenred- p., *i-
""",illK;Tffi::
renuncia¡ al intento de evita¡te
J"il::i:
tanto t¡aúajo y-qu" ar,,I,,,
la pól'ora y ta rueda; y q,i;,"'i,',;",;.;;;;,-
[Link]lll""o:
uespelaqo et canltno en lus años de vigor y o|tirrrisrrro,
i

PRELIMINARES

l.- Ante todo, allí donde requieren tu asentimiento, de-


bes despejar y poner en términos explícitos la proposición
-eu -manera
dcl caso. No admitas que pase el pensamiento
metafórica, sibilina, retórica o encubierto con recursos de
especie parecida, Si, por ejemplo, te dicen: .,Marx no cree
en el .,¿Debo
,hombre" pregunta con toda ingenuidad:
entender que dice Marx: 'Yo no creo en el hombre'i" Así
obligarás a que declaren la idea y pongan la proposición
en que se funda tal opinión. Si ----otro ejemplo- té asegu-
ran que "el arte es el alma de una era" has de objeiar
directamente y con claridad diciendo: ,.No me parece el
arte alma ninguna, ni la era cosa comparable ai cuerpo"
y de_esta manera, destruyendo el envóltorio probarás su
nadidad. Fxigir la proposición, te será muy provechosq
porque así podrás verificar tu ignorancia y la áe los otros.
Y- si en tales condiciones experimentas necesidad de saber,
tómalo como signo auspicioso; si no es así, considéralo se-
riamente porque puede signüicar que estás en lugar que
rro te corresponde.

.t**

2.- Cuando tienes la proposición, considera sus térmi-


nos. Si Ia admitiste como proposición es porque los térmi-
14 JUAN RrvANo
coNTRA soFrsras 15
cxigr:rrcia cardinal: que son existentes o susceptibles de
nos te son familiares. Supongamos que la proposición sea:
cxistir los.tórminos que trae la proposición, porque, mira
"Los óentauros existen". Sabes qué significa "centauro"
y qué "existencia". Aho¡a examinas la proposición que lricl, ,;qué representaciones te haces cuando dices ;,justi-
r ir''':) Prrdic¡as no s¡lir de una imaginería de almanaóue
afi¡ma la existencia de los centauros, y es claro que debes v
s()r'r¡rr'¡rrlc un [Link] dondc hay una señorita con los
lechaz¡¡la como falsa. Quicn propuso, entonc¡'s, si qLriere
defender la ve¡dad de su proposición, sólo tiene dos cami-
.irn rcrrdado:, una balanz¿ y una espada. ¿No será prefe_
nos: O n¡elve a los 'orígenes' y trae de allí un centauro
[Link] imagines un homb¡e delerminado que e¡""u'ra,.,n
rr, ro irrsro? ¿ Y po-dnis anricipar las noricias que
en sus cuatro Patas o menos onefoso y más aca- i" ug.,ur_
(l:I¡ ¡¡!,r'csta ¡uta? Anda tú a saber si no te echas a úo¡er
démico- introduce un-asunto
distingo diciendo que además de la
,:,'r¡ru r¡¡r niño por encontrar que no hay un aclo
existencia que te es familiar hay una existencia propia de iusto v
vcrific:rs con tus lágrimas la deseabilidad de la justüia. O,
centauros. En esto, andarás con mucha cautela y pedirás
la relación de ambas existencias: si hay colisión entre ellas,
pol cl contrario, si mi¡as en la manera prledes ,er
si los centauros un buen dia pueden caer sobre nosotros, ¡¡lslo ün te¡¡eqo concreto y actual, es decir, "o-oc"'.rando ios
o.1r's y olvidaldo quó hay en lq" platillos de
si no suscitarán estas creaturas alguna especie de nostalgia la balanza ¿ no
cs clrr o quc la justicia que puedes ¡ealjzar no
centáurica, hundiéndonos en el desprecio y abandono de
nuest¡¿ existencia bípeda. Y por todas partes procederás
rr¡ngurra tlcseable? Mira, pues, cómo sujetándote ", "n -u.r-"."
a tan
sunlrcs cxrgencias vas abriendo los ojos y deshilando el ve_
igual: averiguando si existe aquello de que se habla y si
lo clcl l¡ablar literario.
lo que se dice de ello se acue¡da con tu experiencia.
. Si la cosa no te parece existir ni como un ,esto-aquí'
ni corno propio y contenido en un ,esto_aquí, ,ri
"o*o'."_
l;rcirin cntre ta)es existencias, pedirás que i" inrt.,_,yuo.o_
lx(. li cxistencia del caso. Si, por ejemplo, se trat; de
3.- El viejo Aristóteles dice que lo por excelencia real '';r¡)ttrrsria metafisica,, pedirás la
€s lo existente en el sentido de este lápiz, aquel hombre. Y que te traigan a una perso_
D¡ ;ri¡ angustrada y la interrogarás hasta el punro en que
todo 1o demás, agrega este filósofo, es real en cuanto atri-
buto o relación de lo existente. Así, cuando te dicen que ¡ror corrrpalación. con iu propia experiencia o suscitacíón
¡rrr1 cxPcnencra nucva para rí, sepas del sujete
"La justicia es deseable" debes remitirte cuidadosamente 'l:
(r.r\¡)osr(toncs del suJeto, y puedas
y ¿" 1u.
al sujeto de estos términos; porque este sujeto es el hom- entonces auina¡ cuando
jrll.íurcn alirme: ',El hombre
bre; y debes, con ayuda y esfuerzo, considerar las dispo- padece angusrias metalisicas,,. l
I

siciones del hombre y las acciones suyas que te hacen atri-


,É tT ta
buirle la justicia y el deseo. Sólo así darás lugar a esta l
I

l
I
16 JuaN RrvANo AONTRA SOFISTAS

4,- Y sobre esas extrao¡dinarias construcciones como el ll. - Y cuando te hagan argumentos con ideas que son
"Renacimiento" o la "Qarta Fundamental" no creas que lijas y como 'independientes del cambio diciéndote ,,Ellas
debas hacer excepción, Porque ¿a qué llamas "Renaci- v)n lcales, y sus atributos y relaciones son verdades eter-
miento" sino al pensamiento, volición y comportamiento r¡¡i ,onsid¡ra el punto con el mirimo dc atención. Ante
de ciertos hombres que vivieron en el pasado? ¿Y por qué toclo pcdirás la mane¡a y grado en quc hay identidad en-
destacas y agigantas tales hechos sino por el comporta- l¡c lcrrlidades como este lápiz y la realidad que disfrutan
liLs iclcas; y no aceptarás que te den lazones para postular
miento de los homb¡es que vinieron después influidos gran-
de y notoriamente por aquellos ancestros? Porque tú con-
ll cxistencia de éstas sino que pedir.ás y sólo pedirás (haz-
nr(: caso en esto) que te digan la mancra y grado de aque,
templas un cuad¡o del Tiziano o lees la histo¡ia de León X,
ll;r idr:utidad. I-Iarás p¡eguntas sobre si están las ideaj en
y haces la experiencia de un modo dc ser y sentir propio ;Ll¡¡írn lugar', en alguna mente) y pronto tendtás el resul-
o caracte¡ístico que entra con otlos elementos de especie lirdo clc esto. Y si te dicen clue las ideas son mera posi-
parecida en lo que llamas "Renacirniento"; y eso es todo. lrilidad, que son la condición de posibilidad de un mundo
Así también ¿ qué es la "Carta Fundamental" sino el jui o una cxperiencia, tú pcdirás que te den una figuración
cio y volición de quienes formaron la asamblea constitu- rl' , r1.,\ (oqas: 5i son posibilidadc. i¡s ,deeq en un¡ n,cnle
yente? ¿y qué hacían ellos allí si¡o representar, bien o [Link] al modo de la casa en la mente del arquitecto
mal, consciente o inconscientemente, el pensar y el querer o si so¡ ¡ncLa posibilidad sin relación a sujcto nineuno. y
de sus conciudadanos? ¿Y qué es la vida histórica de esto r rt¡urlo 1c rospond¿n sobre esto, s.,br '.s rnucho ácl quc
que llamas carta fundamettal sino de una parte la apela- lr;rbl¿r de estas cosas: si es un teólogo o un ingeniero me-
ción de unos hombres, de la otra, el asentimienlo o some- tido a lógico. En el primcr caso, te se¡"á f:icil defendcrte;
timiento de otros hombres y todo ello asentado en la at- crr c1 scgundo, podrás estar de acr¡erdo con quien piensa
mósfera espiritual del comportamiento y el encuentro? Mí- r*í, ccrl la sola diferencia que miettras ó1 dicé estas cosas
ralo como quieras y por donde quieras que estés
ilc cuanto puebla el mundo tú las dices tan sólo de la
mi¡ando de verdad- y en ello, como en -siempre
otras cosas seme-
r, rrlidad que es inerte y sin movimiento propio ni riqueza
irrir lior'. Porque no es posible aplicar ni [Link] ni ¡cla-
jantes, encontrarás que el sujeto es el hombre y que todo
, i',ncs fijas e inmutables al hombre, p. ej., polque en él las
lo de¡nás encuentra realidad y verdad como ¡elación entre ¡l, torninaciones oscil¿n entre cosas cont¡a¡ias y ora está
hombres o por inherencia en el hombre. lrrloso ola gozoso, o¡a percibe al otro de ve¡dad ora cie-
n:r cl acceso a todo vinculo- Y {íjate tanbién en que el
IrorrrJrl ¡¡¡6.*.".r y se hace cad¿r vez más serio y miduro.
18 JUAN RwANo CONTRA SO¡ISTAS 19

De modo que aquel que hace ruido con las condiciones de que estás frente a un adversario, porque ésta será frecuen-
posibilidad del hombre sólo ve al hombre de hoy día, no temente tu condición. También, a las figuras de los argu-
el de mañana; y ni siquiera como homb¡e de hoy día lo mentos sumaré las figuras de quienes los hacen; y así con-
ve bien. jugarás unos signos con otros y acertarás más pronta y
fácilmente.

6.- Cuando comicnces a aplicar esros principios y vayas


adquiriendo el hábito de hacello tend¡ás mucha ocasión
de admirarte, sobre todo de tu ignorancia y la ajena, y
también del descuido y desidia en que andabas flotando.
Y con el tiempq llegarás a medir con tu propio esfuerzo
un vasto campo donde misteriosamente se origina y tra-
baja todo un ejército de quimeras, toda una multitud de
espectros prodigiosos que ahora, cuando tienes curiosidad
de verismo y realidad, se desvanecen ante tus ojos o re-
tuercen ante tí su adefesio enigma; son la maquinaria que
operaba a espaldas o debajo de tu asentimiento superlicial;
son el mito, la superstición y la estulticia amontonados en
tu cabeza en los años pueriles, y enma¡añados en fea tela-
raña; son el esquema recurrente, anquilosado y maquinal
del temor, el egoísmo, la vanidad y la soberbia que confun-
dieron tu asentimiento y enfrentaron ru corazón en la fi-
gura del sofista . . .
Para que no entles) pues, a tientas en ciénaga tan
pelig¡osa y extraña voy a poner en tus manos el itine¡ario
de mi experiencia; así no tendrás exceso "de decepción y
despacharás con menos dificultad un trago tan amargo.
Y para dar algún orden y división a mi exposición fingiré
CAPITULO I
7. El sofista que hace figuras lógicas usa habitualmen-
tc L:nguaje desca¡nado e insípido; poco o nada deja ver
,lr: sí cn lo que dice, revelando, de una parte, ¡u concien-
r:i:r. ¡l'ofesional y, de la otra, la índole abstracta y pobrísi-
llra de sus representaciones. Es el adversario que has de
¡rmfclir al iniciarte porque te dará poca ocasión de contro-
\'(!rsia y te será de provecho su estilo riguroso. Sin embar-
¡¡o, cs bueno que andes despierto con é1, porque si pasa
r¡n¿r de sus proposiciones que no debió pasar es grande el
rlairo clue puede ocasionarte.
***
B.
- Si lo que dice el adversario suena absoluto, fíjate en
[Link] determinación y afina el ojo. Porque mucho escaseá
¡'st¿ mercancía de lo 'absoluto' y hasta el mejor y más pin-
tldo Napoleón se [Link] loco por el simple expediente de
subir la temperatura. Así, pues, cuando oyes decir: "Todos
Lrs homb¡es quieren el bien" exige un sentido esp€cífico del
'bicn que todos quieren'; y cuando te den su sentido com-
¡rrcnderás las condiciones de dicho 'bien' y encontrarás
que el bien de unos es el mal de otros; y entonces, tan
v¡cía se habrá hecho la sentencia famosa, que igual te
darh ¡roner en su lugar: "Todos los hombres quieren el
rnal".
coNTRA sorlsrAs 23
JUAN RWANO
*** se le cuelguen adjetivos del modo como se hace con las
,lrunruttu.."Y si sientes curiosidad de saber por qué Hamlet
no es irresoluto del modo como son redondas las manza-
9.- Con figura parecida trabaja-este f:."*-i:-es :::11:
¿Fl caPitalisrno he- nas, nada te costará verificar que mientras la forma de
ái"JJ"
;;; ;"ii":i""* Il ina-ouiridad
il; i';".Jo "'r' o:-ll.l::l-l''n.1",1; un cuerpo no es molestada por el ambiente en que está,
"i. las cualidades morales de un homb¡e dependen de las per-
;l? :ffi il' ;:.;"";';" ;i";;" :-: :L lli,"-'
.
que T"".'., l,'l sonas que lo enl¡entan y del mundo humano en torno, y
l;'"':;itil'"i;ñibi'i'
forma de ser
-
"" "o'to
i
csclavo
trecho
unos
"1"11':"-
homb¡es de olros' suelen variar notablemente bajo tal relación.
lismo es una -^ ^:^-¡^c
::"á""";i, *;;;"h"
,#.¡.'á"
sino un pa'ó" q": di1ry"^"*:T::
d" -odo q':
;:.ffi'l'"i '"".-r'"J- ::.'^*.::.
12.- Por esto, también, mucho cuidado pondrás allí
cnos sutl pulrun r
;:t;;;'";;;á"' D: *'d:^ q:.".:?
"h*?;;;';;;'-'l*r-¿"pllu"o¿"p":""--tJ1l.i"l-"i
g"---_ rcmovers",
) deben
relaclolrr) puLur ¡¡ v donde se hacen analogías con el cuerpo y el alma diciendo
sea un hecho y no Pasar¿ por ejemplo que "El médico es al cuerpo como el sacerdo-
..i."Jtit'0"" el capitalismo
entonces que sea inamovible' ie al alma", Para que veas sob¡e esto trata de contestar'
*** me: ¿Dirías que divergen sobre el cuerpo los médicos co-
mo sob¡e el alma divelgen los sacerdotes? ¿Dirías que cu-
a d¡ mod¡ ti'::',1"""t: ran los sacerdotes como lo hacen los médicos, que así co-
I 0.- Ar gumen t
;"":;
r"0';: mo extirpan éstos el apéndice eliminen aquellos algún vi-
cl¡ilenos son llojos v borrachos "o'^"
tenor de este otro "Las ma0zal]as
' !lri'i"O"r."rl ¡r"r",', cio del aima? ¿Te parece que un sacerdote diagnostica en
tal caso con la prontitud y certeza que logra el médico?
t""rl,-ptái** incli narte. a.
-suPons lñÍ:l ruxo*;f Tienes que conside¡a¡ cuidadosanente las analogías que te
no bav manzanas si sc qultan las
y borra-
nuv chil"no' que no sean floios [Link] y absttaer en primer lugar ese primoroso matü
Il.'"i i"-t*; la miseria y pon"s que suelen ofrecer. Las hay, ciertamente, legítimas y muy
il:;;; ;.".
así, porquc !u [Link]
no flojos ni tienes instructivas, pero no son infrecuentes las de natu¡aleza es'
il;";;;;;po, i"i^n*; v va tienes
púrea. I\4ás adelante te habla¡é de esto
borrachos.
**tt **+
11.- esta úrtima tt**'1li::3:'; dsl'lÍil 13.- Es muy difícil Procura¡se proposiciones universa-
con
los adjetivos que están como
so fi:: les; cuando una te sea proPuesta examínala atentamente
y nunca acePtarás que a una Persona
i1r"-ii"i.- ".,'a"
coNTRA so¡IsrAs 25
2+ JUAN RrvANo
crrt. p. ej,: "En los tiempos que corren todos los filósofos
Descartes sostlene gLre el
b^uen
l pidc su razón Cu andodistribuida
.
argumenra que nad: lrr¡r vuelto a la metafísica". Te bastará dar un vistazo ha-
l"Ii;; .. la cosa mejor rirL [¡rera del libro para darte cuenta de la ninguna ver-
o,ii "* -u.
i.i.t' e ti'cn e Y [Link]'iLn
i";L""i1.[:o'i,'i; rl; rr I cle tal afirmación.
su perre Aquí la [Link] "';;:á; ]" lr".1"n,i¿.".
hoÁbres estin sati\ler [Link]^nt.5;il' ¡'^ir". :"'.1-"
Notarás Primero que quren se l "' sino tnn'r'lo to-clo;
.n oiensa tcner plri" clet ¡u¡n 'entido
se exprPi)¡ inrn'opta-
15.- Las proposiciones universales se imponen también
il il;: ."."1,it", que Dr"cartcs
¡¡¡a c'pecic de lorrl' lo qu.e ¡r,,nie-do en jucgo Ia tendencia inductiva que hay en ti.
mente y lrar c del buon 'cnttclo l,os políticos v orado¡es satren de esto y cogen los casos
;lH: l.;;;." ""il'i:''.":":.'T,uo;;:1,"'i.o;,:n:.'X:'J; rr¡lo¡riados diciéndote: "A es X y rufián, B es X y rufián,
ll cs X y lufián..." Y tú, si no andas despierto, saldrás
esfi 1o ÍllLs !uPtr!!'¡ "'r '-' no scan
Iodos los h'mb¡es' como
::i J,"'^i';. "' li"' to qt'" chos-con el jrricio dc qr'c 'on ca-
r¡iitando que todos los X son lufianes; y si encuentras un
i". esrétt srrisf'
¡r'rlsan ¿l X a tL¡ paso, pedir'ás soga para colgarlo. Y yo no digo que
o sc
i""."1,',. r,"t.."n'o cs quc pidrn c'nseio
"1.14"...,
una simple no d¿J¡¿5 hacel inducciones, no digo que si una vez la
pucs' cómo
tu.n [Link] de un 'tmigo ¡[Link]' Due¡ta se al¡¡ió cuando enpujaste no espercs qrre se abra
p¡rmitc di:P31 rr dcrct'ho tobr un colocol
l;;.i"; oi¡a !'cz; vo te digo que no pongas certeza en el resultado
dr: ecrpujar', 'porque la pucrta puede no ¿b¡i¡se y porqlle
':+*+ r1o vavas a colga¡ a un inocente.

a \¡eces e¡ rluestra +
14.- La
l4- r-a plo|u\rL¡ur¡
ProPosi " "- . entla
ición u¡rivc¡sal
corr [Link]
_x- ¡*
por la merf ¿Llrorld¡d q'.
.t r,.nCta .lOI _," rccurre
crccncia -'-,....- .t;.,;ñ v lcer
n expeclientes ilícitos A'i,t" ''l:.^ ^ r..." tc ,rrr¡ inrne- iG Tír misr¡o puecies transiorrnarte, inmoderadanen-
[Link] ¡l |:tra;'""'
l'":,il".;;i';"'
c| ' "r'u' o' "" :',1'1'-"
u I ol 9.1:,.:',;':Tl,
..[Link]. opi: li. cn tina fábrica de proposicionr:s unive¡sales. La figura,
r"¡¡¿r ¡11',t'id;'d Alii cncunntr¿'lue clicnn:r- é-,^. la:rr4cc- ( i1 esto caso. co¡siste en slrponer que hayt ula naturaleza
nión püblrca se
ii'o"""i,iiit.. * n^ lrrurru ¡ "' ",1 i::-tl1 *,::f;
Ir¿ f'..""n..i"'ln
l¡ buena malch¡ ::"i:; de los lru¡rana fija y stanCa¡d: de modo oue si tú e¡es v:rnicloso
din'i"n,os que sólo obst'Lcu.l'zrn, - :,^ ., -."i :t,c,rrda ioclc¡s los hoinb¡cs son vanidosos, y si tír no eres envidioso
lü:.i.:: 1' :, r"J U¡T:h; ; i: :::!:Jl,';:;'.i::TÍi ,ri¡gún hombre io es. Te ser;i fí¡cil entender qr¡e con esta

'ctlmarre-,;'."*.,::':-¡"*'
ii3i""*;'u"1;
;".;;;;,"' a ia i;';;1,t"il::
opinió'' ooltl':..P^'""l"lli
l-irSrra sc hacen propo;iciooes unive¡salcs a granel- Si cacs
Ja
. nen a
lJ,:; " '" "'i' .-'_lrra¡os aurores que lll'[.
te di- , ri r:i h¡ibito de su uso andarás tranquilo por el bosq_rue
i;rnte es la figura que eml]lean
¡rL
CONTRA SO¡ISTAS 27
26 JUAN RrvANo
y como ella un mal día scrás
el ,.r' (lró? De aquí sólo puede resultar la miselicordia de
como Caperucita Rojal no em- l)i,'5, ¡;i¡¡¡p¡¡ y cuando este último existie¡a". Y con tal
;:;;;-;;i John. quicn el pasar -
-dicho 'ea , irrrrrr vienes rápidamente a coger la figura que consiste
plea nunca esta figura' .r ;rrrjr¡mentar con el todo pa¡a de aquí pasar al bulto de
*+* Lr irdctcr-¡¡inación y obtener de tí simplemente que'(com-
¡,r'r'rrclcr es perdonar"; y por consecuencia que perdones
fingir como uno lrs cosas que coinprendesJ o crees comprender, e incluso
17.- El adversario que te pido atcnto lue -:e
a encantarle con
;";." .; int-.' ""^t¡ si"rnprc lrrs c¡uc no comprendes, por celo de ser justo o cuidado de
:;::: ¿:ii.;l;; J: i",': i::*"n# :::'i:lll [,Ii.. ro pirsa¡ po¡ tonto. Y de esta manera cogerán los facine-
dicra, por ejcmplo dcci'te:.-
',11., ioros el pan de tus hijos y tú perdonarás, 'porque com-
¿ u,1t.,u0,. Repara
lo en
tas entonces debemos ser rndrvlt tautologia in-
¡rlcodcs'.
tus ojos una
;;,i;;;;; ;"" es: Pone anr.e. j::
."".ii"" "uri tan to como'' o'

nales entonces dcbemos ser clrmi;;:,\,:;Tü::'"1."1Ti. Nad¿ 19. - La implicación tiene tres entradas para sofistas.
ll'"r'"i*tr-."'".u"''ionuut"unaPero' ¿1ué busca él?
proposición qu" I'rrcdc no ser genuinamente implicación; por: ejemplo: "Si
i;^t""tinLienro a ::::
"uou que lo co¡rrp¡endes todo entonces lo perdonas todo" no es ge-
",;*,;; él espera
."'"""'*r" con la clue él lormrrla: oorquci"di'id''uristai'' rrtina implicación, plimero, porque nadie hay clue lo com-
li;"ii:: ) .,,"u';;;iiiJndo''o"u"*o''"i ¡rrcnda todo y así no es posible verificarla; segundo, por-
+** <1ue cs concebible un ser que no perdona nada precisa-
¡nente porque lo complende lodo. Pón, pues, el oio en
el barato evpedi-ente
18.- Y así romo p'iede cog'lre con "csto" y "aquello" cuando cl adversario dice: "Si esto
:: ....;.-""" propo,itión dentro de una lorma implica- cntonces aquello". La scgunda entrada que ofrece al so-
implicación para
ll"li"'.tl;;;ió; fucd" "mpl.u' un .-Lr¿¡d6 la vcr- fista la implicación consiste en emplearla bien gonstruida
;"t:i;t i; "[Link]'to por "1. c''ns".uenre
Fijate' |
¡rcr"o con cláusulas iraposibles. Nadie discute que si un ga-
dJ'; ;;" no tiene anrec{'dcntec'est "i :,ll-lll'"
rout pardonner
to tiene cinco patas ento¡ces dos gatos tienen diez patas;
iunur- .oirttr,, "Tout comprnde
'
pcnetran- ¡-rero nadie accpta que un gato tenga cinco patas. En este
di¿blo' sujeto
ili. ,"ái'll*¡*'' que lo dicc' deal risa Pero dcjando esto'
ejemplo, la opelación de la figura es ostensible y nadie
;-.; t;ij t;".n', '"'iot" in¿ote , rrcrlia sr¡poncl qun sc ticne en manos a)gún asunro s"rio:
que si Io comprendcnros to-
:;;i#;".; ;,,;"ttc'dad"'o "Bueno' pero las hay de igual tenor doude la quinta pata del gato
;H. ?;;;J;"; todo Entonces tú [Link]:
I

'a
JUAN RIVANO CONTRá. SOFISTAS 29

cuestion¡hlc sin dcjer cso dc :'r ¡^orJ ción y fundamento decla¡a la conexión entre música y pa-
Dos DarPce menos Por'-
i-"i"t1". Con'i,l",a que rc diccn: "si l)io' hr¡!'inr'r co- cifismo, diciendo así: "Los pueblos musicales son los más
fic'r¡ r'l S 'l'r'lo" ) pacíficos"; y agregando: "Un pueblo que siente la danza
t,r"rr.l. "it^¡.i,r el Dornin(o' sc¡i¡
irustra lo qut cltticro. si':rrific'rr' goza de un mejor ecluilibrio intuitivo". Pero, fíjatc ahora
';";;;;""; "i"-plo,tu" cl solist r ( ml)ll r' rrrrl'l cirr 'o- como sigue: "Me atreve¡ía a sospechar que el pacifismo
[Link], es hibirutrl r¡trc
qcntrinrs t t'r'¡s cllirrsrll ts ¡rrr' d' rl '.' r't' no¡teameric¿no tiene en cl hábito y el placer de la danza
','.. .,,re s,:rn r'l¡' "m¡ur'"1'I ¡rl rr''r irr'¡'ricr- uno dc los soportes caracter'ísticos de su civilización. En
;:;;l:;;';,'"";" 'lc'ci
.ionel. Iis rr'n c;ri" ']r'rtiirrro ¡'or l'l tlrri" rltrc lrr', [Link]- ios pueLlos europeos de raza germánica, los más pacíficos,
qionar'rc: Dorqrl. , tlll(lir'l r'lr ttr ' ¡tir'itrr l:r ¡u l. z:'.r rt'' 's sonricntLs, equilibrados, fueron los que dieron el ejemplo
Jlol"n,lo ;t"'; í1|.\rj'l('s'rs r':"litl r<lc' sirr i:trrr"* (lr * "'lr¡ de u¡r hondo sentido nusical ligado a una danza bien co-
;i;;t; i' *, ; Jon,l" l'" lrnrrrl'r'' ." ll' ,l l'
' l'r.r'lr''rr, l .'lrri' nocida de todos". Y tú ;qué actitud adoptas cuando es-
a.i como,-',u,h:' ntulll:ri r"'* l' rl'l Il tl'l"(
rrrr:nro ¡:ur:has esta voz que viene de la cátedra? Lo que pasa or-
," a".i." ¡"j"' Prlor's r rrrr sr r'tr rl'i. r¡[Link]'- 'r','l<ri'-
s (lo (\'- lc (r 'crr
din¡triamente en tales condiciones [Link] el b¡i1lo de las
ti¡nicrun ni cn Pcrico clc lo' l"l"t' s r r'l"il'trr generalidades no te deja ver la ostensible falscdad de las
t por :111i qu' Si t¡lr's c'^¡s 'orr :rri t rl''
ñlras especificacioncs. Pe¡o si cuando se especifica y puedes ve-
tr"t
""'tf
1." ,lii: i;,i aIirnrrr l¡s prinrcrrs ni n^¡irr li's 'cq'nd'r"' rificar aguzas ia mi¡ada y co¡riparas 1o que oyes con 1o
( n c¡rInPo- o muy Iaramente te eribauc¿rán
,i-i,'in-, .r"u"ndo que la ctpccrrhciÁn c"n'itrr' ciiie sabes, nunca con
i",[Link]". a gtancl l'and"t en e't" hhclirrto dc
na- csta figLtra.
"a.
,t, ri"t',"lronao de iipliceción en inrplicaei'''n'

tt**
21.-- Ocurre frecuentemente que la inplicación está
20.-- Cuida también que el que hace n:rLclr¡r impiicaciones no oculta y que el arsurricnto se apoya para tene¡ acepta-
las rplice. poi'quq veric cn- cilr¡ [Link] en dicho oculta¡¡iento. También aquí,
,. . 'r.;," allr donclc
mJnrPula un prcscinciicndo del cuidado, es poco el trabajo y notable el
..,,,,i',"do rú por los Plin(ipioq cnolmes qr!l. o
i,rtr¡t" "" pJ;"tt cs q'ue hay qc frartcle en la especiÍicación resultado. tr4ira, p. ej., que tc diccn: "El centauro cxiste
,,.',,,r1"r"' p¡rcibirl,' porquc lc nrctió en l:' 'llr¡'¡ qr¡c porc¡re picnso en é1" y cuídate de atcnder al principio de
1., e' un \-cfdJLlcro rcbai2n icnl¡ a quc se estc argumento que dicc asi: "Si pienso en algo, ello exis-
"l"".ifi"r.i¿n
.,,,-t--r, n t.,. alias idca' ConsiJ''i"ruc
ltabla d sde su cl- te". Pelo ¡ro es claro que sea suliciente el pcnsamiento pa.-
r'n di'cu"o ¡¡p¡6 ie erudi- ¡a la existeucia de lo pensado, ni tampoco que alguien ha-
,li,r'r" 'rUl. V qu" lu"go d^
---------

1
30 JUAN RrvANo
coNT&A .SOFTSTAS 3l
ya pensado alguna vez el famoso centauro. y así, ponien_
absurda',; si tú aceptas, estás
do el principio delante de rus ojos poco ho ,id; ;"";;;_
rio pa¡a [Link] el
I r¡n r:rundo entonces existe
';;;;;9f
Di¡
reconociendo que si existe
argumento. ,i ¡econocer l. [Link], ¡ "o'no cslis di'puesto a
**+ u;,,
do "rncreado
"ru,o..oi, rigo ffi; i;il;J".J::jli;
es una noción íji.; ; T jl_
al
22.-
re¡closo y mienlras dices oue fLl:o"l ,e.''.oté eres ve-
Const¡uir implicaciones es,siempre fácil; descu-
brirlas es ya otra cosa. Tú puedes uá"ptu. d" estas últimas,
ro re ri"nas d";,;;,;,";hff:ffT::T il.::::X'i
en general, como doctrin¡, qrr,. dcbcs ex¡mine¡ con cuil
n'l*
[Link] [Link]ón cs obvi:r, aunque es
1:.99: lfgrrlt,
dtttcll [Link] dc un princi|io segrtro. En esto,
bastará una pizca de arcnciún 'p¡uden *t.". cómo a¡suye cl so{isra para hacerre
l,ara á t ina¡ temenl I 3j nubes
cn '.. ¡netafísicas. Te dice: Ievira¡
te. Jr, p. eJ,J te dicen rlue el ¡esto
-tudo de Ias condicio- I
de cump)irse ., r"" .""i¿]r't..'[Link] que no ha
nes constantc-- l¿ va¡iación de la demanda inlluye en Ia r.", v todos los hom-
oferLa. neda podris objeta¡ sierqpre quc no quieian
fun_ "*i."i,n"n,,io'"r:i,,jinj" l-ottiblc
lc absoiuto'' Luego, Ia me-
dar esta ley en alqún principio lógico suprcmó o una taJisica es nF^pcq-i^,'. D--
L,¡ c:'rc atgumento encuentras
ius_ conrbrnación de liguras que una
trcia inmanente. Si, por el contrario, se áicc que la inila_ re son y" tn_itiu,"r. elifi"I
ción a¡¡uina a los rentistas verás sin esfue¡zo 'q"rillá; ro, Ja proposición universal viene
en
de inflación comprende la idea de ,"i"" ¿" lj, y tú,no,sabrás alinar con cl senr,dotó¡minos melafó¡i_
."rrtirtu, Lcos d. ]^ f.r; ;;;;_
casi como el triángulo comprende sus ángulos. segundo, la proposición,.i"".,urrr1..,
:::,::.i:.:,,.',.
vercadera porque rú no exDcrimentas [Link] .lru_Ur"
*,n* sentido preciso y perenrorio al
i::|r",:',"1l
flamore "l
$ no comes, Tcrcero, una necesidad
en que sientes
23.- Finalmente. obse¡va¡ás cuid¿dosamente un punto cumpJir¡e no cs ningurra noción qr" lru-l;
"o
alli donde se construycn implicaciones: C"r"d" i;-"i;;;:
puesto que"A implica 8,, no tienes más q,." 3;5i,11¡r;.r."';""ffi
¡¡!Lu'udutss
fi Jil:TIii,.i,ll;,1?flX".111
mas etementales v te
complejo "A.y no-B,' y si te pa¡ece i""á-potiUfl
"*u*irru'. "l a.. .n' [Link].",i", po;';;l;i.i"i.;j;i:;r_fI"rH",[Link]'i
J"U",
acePlar aquella impli,^ación; pero mucho debes solisia hipócrita de n¡.re"tr¡
cuidarte hi"to¡ia,
antes de dar el ve¡edicro de incompetibilidad,
Considc_
la que te dicen: ,,Un mundo no_creado es una noción *+.rt
---------

32 JUAN RrvANo
CONTRA SOFISTAS
25,- Atiende también allí do¡rde el adversa¡io esgrime
27.-_
33
la fó¡mula definitiva, diciendo f¡ases como .,he demJst¡a- Pe¡o los homb¡es esne¡
do más at¡ás 9ue... " o ,,según he probaclo. . .,,. Estas
cri'a ción po, il ;;;:;; ;iff lI,
';
[Link],,J:#l:X" J:
cosas que sojrienen son pr.u.j",
frases retu¡nban como un punto final pero tú nunca ol_ l1s ¡.ij,","i..r*Jj
como Jucge¡ contigo: Te dic; "ri'
vidarás que la proposición ,,A es B', sólo se prueba así: 11-:.1,1" ," h1:" pu:
n ta angusria. y no ricnel T:^
renrc_(
a) Se concede que si X es y, entonces, A es B. en efecro rien"en Io á;""i:;,'" m¿s r¡rón para ello
b) Se concede que X es y. -si
c) Luego, debe aceptarse que A es B.
pcc'[Link],.r:
atras y hacen"mpi;
Jli.,::: ;;,r::; ;" i:X"jiil:'1".1
No se conoce ot¡a manera de probar. la proposición de su peJleio ur uniiersei; pq¡e ¡,i
"A es 8". Luego, alií donde escuchas las fórÁulas ante. "ouc""ó,..:^"n,", l;;,i;'*;,;;_:"'ro
dichas de "he probado" o ,,he demostrado,, y no atinas
q ra sr^ci reda
;;;-,;;,"* i,';iil'l;."i ilil1:i
y como r¿les (on tus condic;o,r.", fr
",;.j
bien con las premisas de las cuales depende la prueba, pí_ 1. p,.rq6;-."ri, ;;;;,
delas con toda ingcntridad y no andcs pr"r.,*iando q,r" nada se. hace patente en la
angustt, [Link]"" iii
nad.a esca_pa a tu [Link]. ). cuando Lsto exijas res'ul_ ." q": nada se hace patente en l. "f]"i""
? concede. ""g".tir,,i l;rl.
tará much¿s veces que tu [Link]¡io se sentirá embara_ que si ja nada ," t_,r.-" pr,"n,l"
zado. Y si no es así y exhibe sus premisas, examínalas ---..u.). .S"
a¡gustra, entonces, la nada se
h: ".iio
[Link] los c¡ire¡ios que te son faniiliares par¿ que avc-
rigües si sc ha probado algo cn rerdcd. _ ..b)
gustra,
Arguien il];;;.'nT:TH:"#il::l
c) Luego, ,debe' acepta¡se que la
.)G** tcnlc cn lr angusria. ' nada se hace pa-

26.- Suelen decir los naiu¡alistas que han probado al_ ;:. * ,i
go- po¡ cjemplo que )a abcja se orienta poi la luz so-
lar - cuando han vcrificado de m¿nnla razonable una pro_ ::8. - Claro estj. quic¡r clic¡ ..1 ,
posición. Y sobre esto no hagas cuestión porque cl n;tu-
raijsta es consciente cle las rest¡iccioncs lógicas'de su pruc- ;"-ruu"g'r,,";,p'u"';il;;*:H1i¿'r:"h:L:;:"lr;
d¡scurrc ¡si: -.Nad¡ ¡ec,.sitanro. ,1c,,,o.t,1,,.
ba y porque nunca va a insistir en una pÁposición que no [Link]'¡[Link] siemprc sólo urr ,,,;. i;;
¡esista la p¡ueba de la experiencia, intcnto ui,",io..nú." l" ¡"]
sre..dc p, c-!111e-stos: scgún corrro su:tn pu¡\toc,
demostra¡se',. y todo l¡¡ecle
lú en t¡l reso n.
t",..,u".'t""]uÁb,[Link]:,fi".:'J"T,."fllff
;lf ';:::::
\
JUAN RIVANO coNTR^ sorrsrAs 35

traordinaria, verdadera para él e inve¡ificable para ti,i y lirs convencioncs; y no podrá desconocer que hay otro co-
le preguntarás también si pretende que lo comprendan los ¡<,cirrriento que el demostrativo.
hombres que no saben angustiarse como é1. La persona que reconozca otro conocimiento además
dcl derrrost¡atit'o puede reducir la nueva especie a la per-
cLlción. Pregúntale entonces si puedes hacer proposicio-
ncs unive¡sales con la sola percepción y no podrá respon-
29.- Es probable entonces que escuches una frase co- clclte. Si con la sola percepción se pudieran hacer propo-
mo ésta: "No es posible demostra¡lo todo", Cuando así .'ciorrcs, scrian csras singulares: pcro con proposiciones
ocu¡¡a debes atender cuidadosamente a varias cosas: Pri- rneran€nte singulares no puedes levantar una demostra-
mero, cuáles son los otros modos de conocimiento que ad- cicl¡r. De este modo, obligas a la persona a conceder que
mite el adve¡sa¡io. Segundo, cuál es la relación ent¡e los hay otro conocimiento no demostrativo, además del plr-
conocimientos no demostrativos los hay- y la de- ccptual.
-si o diferencial de la
most¡ación. Tercero, qué es lo propio Si quien está en este caso concede que hay el conoci-
demostración. Cuarto, cuáles son los conocimientos no de- miento inductivo puede entender de éste en dos maneras.
mostrativos que ei adversario emplea en la demostración. O dice que le basta un caso para ver el principio univer-
Quinto, qué valor y función atribuye el adversa¡io a la :al [Link]-e que llega a un plincipio univcrsal por su veri-
demost¡ación en el conocimiento. En todo esto debes ser llcacLon retteraCa.
meticuloso y exigente, porque entra aquí a probarse tu Formular un principio universal partiendo de un ca-
capacidad especulativa. so soiamente es arriesgado cuando se trata de una rela-
Sobre lo primero, el adversa¡io pucde mostrarse a tus ción o un comportamiento. Por ejemplo, que una bola al
ojos como persona extraña y paradojal. Porque puede chocar con otra le comunica movimiento, es un principio
responder: "No es posible demost¡a¡lo toda, pero no hay que. resulta [Link] experiencia repetida. Así también, que
más conocimiento que el demostrativo". Y cuando tú le un hombre colé¡ico tiende a agredir es algo que enseñ; la
.
preguntes sobre la naturaleza de las premisas que emplea repetición. Cuando, en cambio, se t¡ata de una cualidad
en el punto de partida, te dirá que son postulados y en te basta mucha veces un caso para generalizar. Si ponen
modo alguno conocimiento. En tal caso, si quieres ad- ante tus ojos a una persona hundida en Ia iniseria té bas-
quirir alguna información de esta persona, le pregunta- a.?
."llo
pa1, saber con seguridad que la miseria es repu-
rás cómo llega a [Link] sus postulados. Si te responde diable, odiosa y vergonzante. Fue¡a de tener presente es-
que en modo arbitrario, déjalo y no preguntes más. Si tc ta distinción, no debes hace¡ escándalos teóricós ante una
rcsponde que en modo convencional, pídele la lazón de proposición formada con Lales operaciones; porque ten
Y
t,

36 JUAN RrvANo CONI'R,A SOFISTAS 37

por seguro que no eres teórico por ello sino un presumi-


--de la relación erttre el conocimiento
Sobre el segundo
do y un hipócrita. dcrnostrativo y el no demostrativo-- ei adversario acaso
'fambién encontrarás adversarios que te den noticias te cliga que el conocimiento no demostrativo surninistra
de una fuente diferente de conocimiento no dernostraLivo. las prernisas primeras de la demr:stración. En tai situa-
Son los que hablan de una intuición intelectuai. Son gen- ci/:n, tú objetarás o [Link]ás según sea el caso: Que tal
tes de naturaleza rcfinad.a y altiva, lo que verificarás cuan- inducción es legítima taj ctra no, que no aceptas los aires
cio repliques que no encuentras en ti tan extraordinaria ¿rbsol¡-rtos cle la intuición i,[Link]. Y, como te dije al
facultad; porque te dirán que eres ciego para ve¡ ias ideas cornienzo, no te pares en la cáocara del discurso. Sr te di-
que ellos ven. Pero tú no te resientas por esto y pícieies cen "Somos para la muerie" tracluce tír: "Todos lc,s horn-
noticias y las que recojas traémelas a mí tarnbién; por- llres son r¡ortales" y no salgas ni aceptes salir de esta ril-
que yo a1 parecer soy tan ciego como tú y no veo rnás tirna pro¡:osición. Pero, el ¡-dversario puede cl-ecirte que no
ideas que las que percibo juzgando. Esfuérzate conrnigo ha;r ¡ei"",16t entre el conocimiento dernosirativo y etr no-
y veamos manera de intuir la idea de libertad. ¿No te [Link], que demostra,tivo es ta,n sólo ei conocimien-
parece quc no hay manera de sujetarla en nuestro pensa- to mateiná.t;co y que en rn¿ternáticas nunca sabemos de
miento como no sea juzgando que los hombres quisieran clué estamos hablando ni si las cosas que decimos son ver-
ser libres, que nunca han sido libres hasta aquí, que la d¡.cieras. En tal caso, si una porción del conr:cirniento no
iibertad individual es una quimera, y cosas por ei estiio der¿[Link] se trate en forma dernostrativa (porque se
de éstasl ¿Dirías tú que tuviste una intuicion de algo procecle así de hecho), tú preguntarhs cí;mo se produjo
ideal porque tendido en el lecho caiste en el mero decur- esa reiación; y si a-glrzas la mirada descubrirás que el con-
so conscienle y en una moclorra de la cenestecia? Y si con- trincante es una rnezcla de hi¡rócrita y nráquina de cal-
sideras el aserto famoso "Pienso, luego, existo", ¿ dirías que cular.
inLuyes esio y no más bien rlue juzgas contradictoria la Sobre lo propio de ia clernostración ¡luedes juzear por
noción d.: "pensar y no existir" i' Y yo no pretendo ciue tn cllenta: Consiste ésta un a"firmar aigo distinto Ce otras
lechaces la intuición inteiectual; sólo digo que me pare- cosas qne son afirmadas \¡ por la soia raz6n de que ya
ce imi:osibtre separarla dei juicio; como me pa,rece impo- han sido afirmadas estas otras cosas. Pero, cuídate del ad-
sil:le sepalar el juicio del discurso y el discurso de la exis- l'ersario: El te dirá que no afirmas en la conclusión algo
tencia. Fero de esto te hai:laré más adelante. distinto de las premisas sino que está allí, en ellas com-
Así pues sc,bre el punto priinero, a saber, cr-r/:.les son prendido, y que por Io t:.nto no era necesaric dernostrar
ios oti:os n:c¡dos de conocimiento que admite quien dice la conclusión. En esto el adrnersario iiene razón a vecesl
".no es pcsible demostrarlo tocio" ya tienr:s lo principal. no siempre. Porque si tír incluyes en la noción cle poiítico

I
rr

38 JUAN RIVANo
T CONTRA SOFISTAS 39

la noción de virtuoso, estás diciendo que todos los chile- por vía de consecuencia. ¿Y tendrías tú el descaro de ma-
nos son virtuosos cuando dioes que todos son políticos; de nejar [Link] ociosas acerca de ello? ¿Dirías que lo
modo que haces flaco negocio probando que Pedro es vir- que estaba puesto en la conclusión lo estaba ya en las pre-
tuoso a partir de que es po ítico. Hasta aquí el adversa- misas? Voy a darte un ejemplo, para que midas y respe'
rio tiene raz6n. P'ero si tú formaste la proposición univer- tes: "El nuestro es un país colonizado, aherrojado, explo-
sal no por definición sino por inducción, entonces pruebas tado y miserable"; ahora te Propongo un problema:
que Pedro es virtuoso a partir de que es político. Y no "¿Cuál debe ser la tarea de nuestros novelistas?" Esfuér-
vas a negar que la proposición universal inducida puede z^te en resolverlo con aquel principio y aprenderás mu-
rnostrarse falsa; sino, por el contrario, que es el riesgo que chas cosas; entre ellas a no andar embotando tu talento
asumes cuando la empleas en la prueba. En una palabra, con sutilezas inútiles co no 'los grandes problemas de la
tú dices también "he probado" pero como 1o hace el na- dernostraciónt.
Sobre la cuarta cuestión son los conocimien-
turalista, consciente de las limitaciones de la prueba. Y al -cuáles
que clame con escándalo "¿Es esto una prueba?" dile que tos no demostrativos que el adversario emplea en la de-
solam,ente las hay asentadas en inducciones o en defini- mostración- debes ser minucioso y pedir el mayor nú-
ciones; y que no quiera eliminar las primeras cuando ha- nrero de principios aceptados. Mucho aprenderás en esto.
ce mofa de las segundas. lJnas veces,. que tu adversario no tiene principios y dis-
Si quieres ver mejor sobre esto no pierdas el tiempo para al buen tuntún como persona irresponsable; otras,
que es persona vacilante y confusa; otras, que no hay con-
con el aspecto didáctico y dirigido a otro de la prueba y
sistencia entre las cosas que afirma. Cuando el adversario
considérala allí donde exhibe de modo más dramático su
función y su valor. Porque mira toda la diferencia que sustenta principios que formula claram'ente, tómalos tú
hay en 1o siguiente: Que uno entre los honbres, aten- con firmeza y no los pierdas de vista que ello te servirá
diendo a la progresión geométrica de la multiplicación de de ventaja y tendrás una fuente inagotabl'e de enseñanza.
los seres vivos y considerando que el número de los tales Sobre el quinto punto función y valor que atri-
-la
buye el adversario a la demostracíín- ya puse una cita
se mantiene no obstante en estabilidad relativa, concluye
que debe haber un principio de selección natural; y pasa más atrás según la cual se demuestra a partir de pre-su-
de aquí al terreno del problema y verifica los cambios he- puestos, los cuales puedo elegir en orden a demostrar lo
reditarios, el resultado de tales cambios en relación con que quiera. Esta doctrina se atiene solamente al asPecto
el ambiente y finalmente la sobrevivencia del más apto. didáctico de la demostración, pero olvida el aspecto dis-
Ahora llega otro y hace una composición silogística con cursivo. Si yo qui'ero demostrár que de noche todos los
todo esto para que sea accesible en conexión ordenada y { gatos son rosados, me basta pre-suponer que todo es color
T
l
i

40 JUAN RrvANo il
CONTRA SOFIS'IAS 4I
I

de rosa por las noches. Este ejemplo te sirve para percibir I


rnostrado. En cuanto a lo que no se rnuestra _.el Dios o
toda la equivocidad que hay en aquella doctrina de la \ ia montaña de oro- todavía se espera su demostración.
demostración. Es raeonando como ha.n progresado los
hombres; y la demostración no es otra cosa que el orden
didáctico de su razonamiento. Si ei adversario te dice que
todo depende del punto de partida, tú le responderás que 31.-_ Cuando hu"", ,r., argumento, por ejemplr:, sobre
sí; p,ero le preguntarás si podría ver en el punto de paiti-
el abuso de la fuerza, muchas veoes escucharás que dice
da, o'El nuestro es un país colonizado, aherrojado, explo-
tado y miserable", la actitud con él consistente de nues-
el adversario: "Pero, allí hay un supuesto reconocido, a
tros novelistas. Y así le mostrarás el valor y funulión del saber, que el hombre tiende a sojuzgar al hombre". Y si
razonarniento, y también de la demostración que no es tír d'ejas que el adversario siga su juego en esto, llegará
otra cosa que el razonamiento en forma apta a su trans- insensiblemente a los protozoarios y rernatará en el nú-
misión. cleo que ejerce violencia sobre los electrones. Y termina-
rá.s edificado con principios césmicos que transformarán
el [Link] de la fuerza en un peio de Ia cola. Para ,no caer
en esto cede los sllpuestos cuanto [Link] legítirno pero sin
30.-- Has de ,escuchar también frases como "se dernues- ¡:erder de vista etr punto; porque, rnídelo bien, tú recha-
tra lo que nc, se muestra" o "se muestra lo que no se de" za.s ei abuso de 7a fuerza; y si el mundo --colrro 1o pre*
muestra". Más adeiante abundaré en figuras d,e esta es- senta tu contrincante- es inconsistente con tu rechazo,
pecie que consisten en adobar cualquier ensendro con el ¡rn vaciles en rechazar el mundo.
aceite cle la lindura. Porque, ¡mira cémo te seduce l;r corn-
posición de la frase! Y no sería verdadera aun cuanclo se
excluyeran las operaciones de mostrar y demostrar. por-
que de niño te muestran que la diagonal diviclc en dos 32.-_ Sobre ia existencia fantaseada recuerda el cuento
partes iguales al cuadrado; y andando el tiernpo te Io de- de aqr-rel hombre que, bromeando, echó a volar la noticia
muestran. Así también, considerando que los [Link] de qr¡e no podían entrar barcos en el puerto a causa de una
producción están en manos pr:ivadas demuestras las con- enorrire ballena var"ada en la bahía; y la noticia cundió,
tradicciones del régimen ca,pitalista; y a quien no se [Link]- y viendo el autor del chascarro cómo llenaba la gente los
ve a creerúe lo llevas en la. noche a los l¡arrio:; donde se caminos por ver ia baliena de su fantasía, terminó por co-
prostituyen las jóvenes; v así muestras lo que habías de- rrer é1 también a contemplar tan grande monstruo. Por-
42 JUAN RrvANo CONTRA SOFISTAS +3

que .si llega la noticia que en Nueva York hay un círcu- o¡-riniones; porque debes amar cuanto puedas, aunque sa-
lo cuadrado y abre alguien un negocio de compases para bes que en un mundo enajenado y mentiroso es imposible
trazar tales cí[Link], muchos cornprarán uno al contado. arnar; y debes sentir curiosidad y respeto ante una doctri-
ggg
na filosófica, aunque sabes que la filosofía es el espíritu
con las patas arriba. No hagas escándalo de cosas incom-
patibles si en ellas igualmente sientes comprometido tu
33.- Cuando el adversario busca subsumir lo que dices coraz6n.
o ponerlo en relación con algo que dice é1, cuídate mu-
cho; porque en estos casos, casi siempre, se trata de cam- t&tÉ*
biarte de tren y así de ruta. Muchas veces escucharás fra-
ses como "Marx es judío, y de allí su rnesianismo; por lo 35.- Cuídate, empero, del que emplea la figura contra-
tanto. . . ". Pero tú no perderás tiempo en criticar este ria clarnando a voces: "¿Y qué, no puede el hombre caer
adefesio y pondrás a Marx al margen de la cuestión di- eri contradicción cuando ,el mundo en que vive es contra-
ciendo: "A mí debes r,efutarme, no a Marx". . dictorio? Yo padezco las contradicciones del régimen y no
puede atribuírseme responsabilidad". Te digo que te cui*
des de é1, porque lo más frecuente es que tal sujeto sea el
irresponsable que dice no ser.
3+.- Guárdate del hipócrita que dice: "César hoy, Cé-
sar mañana, César toda la semana". Aquí la figura con-
siste en amarrarte en el cepo de la misrnedad abstracta
y obiigarte, a tí también, a incurrir en sutilezas sofísticas 36.-- La analogia es un argumento que puede enredar-
para justificarte. Porque se te hacen exigencias de man- te por los siglos de los siglos en una tarea irnposible. Bs-
tenerte idéntico a ti mismo como si en un punto del pa- cucha que te dicen: "América espera la llegada de su Ta-
sado hubieras alcanzado un modo de ser fijo y definitivo. les". Y tú asientes encantado, y te dicles: "Así como Gre-
Pero no es así, sino que progresa tu mente y cambian tus cia cormenzí a florecer con un Tales de Mileto, así Chile
opiniones. ¿No pensabas ayer que la política era un ne- comenzará una nueva historia con un Tales de Mulchén".
gocio de rufianes? Pero, mira cómo hoy proyectas volcar Y te lanzas a buscar el tal Tales; o con secreta vanidad
tu acción en Ia política; y tienes buenas razones para lo formulas algún principio corno "Las piedras son la causa
de hoy y ninguna para 1o de ayer. Y no vaciles en acep- de todas las cosas". Pero, anda y mira, pajarillo iluso,
tar, incluso en un mismo tiempo, la inconsistencia de tus ¿dónde están las condiciones para lv arrebato pueril? O
4+ JUAN Rrv"{No CONTRA SOFISTAS 45

te hablan de Europa y su traclición y su cultura; y'tú te


vuelves loco tratando de resolver'un problema --el "pro-
blema de América"- metido en el extremo inexistente de 3{}.- Las cosas y quehaceres diferentes comportan casi
una estúpida comparación. ¿No ves que Europa y su tra- cn todo diferencias y no pueden convivir sin alguna can-
dición y su cultura no fueran posibles sin explotar? ¿y ticlad de colisión; por eso es de antemano imposible para
quieres tú explotar a Europa para hacer una Europa de un hombre verdadero hacer vida de gallina y de zorro,
América y una América de Europa? y tir tendrás una medida de la verdad del hombre averi-
guando ia proporción en que es zorro y gallina. EI hom-
bre peor es [Link] que encarna más cosas a" la vez y todas
en parecida medida; huye de éste, porque resulta suma-
37.* Cuando el adversario manipula argumentos que mente peligroso, sobre todo si tiene poder y autoridad' Por-
condenan un proyecto al fracaso, o desconocen lo que es- que, mira cómo educa a tus hijos en la academia y los
tá ante los ojos, has de entender que se trata de un par- ruaia en Ia plaza, diciéndote que los educó obedeciendo
lotero frívolo o de un sofista a sueldo. Si, por ejemplo, te a hdinerva y los mató por orden del tirano.
dicen que en Arnérica es imposible un mundo hurnano
por la fuerza irresistible y contraria de la natur,lle?a, has
de considerar con perspectiva adecuada esta figura; por-
que eres americano y habitas un mundo hurnano. Fero, 39.-- Y también, para que palpes en lo vivo hasta
mira e instrúyete: te prueban que es imposible un rllun- dónde puede ceder el hombre con tales expedientes, mi-
do americano porque el mundo americano no es un mun- ra c6rno entrechocan su copa de champán el jefe de poli-
do; y te prueban que la fuerza de la naturaleza se opone cia y eI senador del pueblo; porque se encuentran en la
a un mundo humano americano porque no siendo un fiesta ',en cuanto autoridades de la República', es decir,
mundo el mundo americano es fácil que la naturaleza. se en el término cornún de sus distingos; y ríen y chancean
oponga a un mundo que no es. En una paiabra, lleea un y se aman con todo eI coraz6n, todo ello dentro de la cel-
ieñor por estos lados con algunas ocurrencias suyas acer- diila ardiente y comrin de sus'distingos.
ca de io que es un mundo, y despechado como la zorra
de las uvas dice que Ia nafuraleza americana no perrnite
que haya mundo; con tal argumento, entonces, sólo dice
que el mundo humano americano se opone al rnr_rnclo de 40.** Cuídate de la figura que consiste en esconder una
su cabeza, sentencia enorme bajo fórmulas lógicas de corte escolar.
+6 JUAN RrvANo
t coNTRA soFrsrAs 47
ti
Forque la proposición "No todos los judios son deicidas" {r vencerte qu,e puede amontonar antecedentes y así reforzar
apa¡enta negar esta otra "Todos los judíos son deiciclas". la conciusión. Pero tú, de ser posible, destruirás los ca-
De manera que tú, manejando una regla elemental, pa- sos A, B, C, que el sofista enumera, y agregarás: "¿Podría
xt
sas a la contradictoria y crees que la proposición "No to- ahora detailar sus etcéteras?".
dos los judíos son deicidas" está diciendo meramente que tl
"Algunos judíos no son deicidas"" Pero la verdad es que
la proposición que te dl¿s¡ todos los judíos son dei-
cidas"- es una negación -('¡6 con un hueso muy grande y 43.-- Cuando se hace una división ejemplo, que
cuando se la formula sin retoques ni máscaras, dice así: hay obreros, empleados, profesionales,-por
rentistas y capita,
"La enorme mayoría de los judíos son deicidas". Y tú listas- no alborotes alegando que el recuento es empíri-
puedes matar a todos los judíos de Israel y alegar que a co y sin principio. Porque el mundo no lo hizo el adver-
lo más habría tres o cuatro no-deicidas entre eilos. sario y no es censurable en modo alguno que reúna los
términos de una diversidad por simple recolección. Perr>
rÉ t6 rÉ
ü
,,il
exarnina con cuidado, no sea que los grupos no se exclu-
yan rigurosamente y haya profesionales rentistas o ren-
+1.- La cantidad en lógica comprende un momento de
il
il tisias capitalistas. Porque manejando en manera aislada
indeterminación que el sofista maneja con habilidad su-
y excluyente cada uno de los grupos el adversario puede
ma. Porque si, criticando, dice: "Todos los miembros de
il pasar uno bajo la capa del otro; y sabrás que así entró el
tal grupo, salvo algunos, son unos rufianes", no quedará zorro en el gallinerci', alegando que él era también verte-
mal con nadie en particular y dará la imprpsión cle ser
brado. Y cuida asimisrno que la división no sea tan im-
franco y valiente. Y cada uno de los miembros del grupo it
perfecta que deje cosas fuera; porque, por ejemplo, si te
dice para si: "Yo estoy entre esos algunos". Y el sofista
r¡uedas tranquilo después de examinar cada uno de los ca-
puede decir después: "Se los dije en su cara"; y la ver-
sos que pus'e más arriba, los bandoleros te enviarán una
dad es que ia cobardía, la vanidad o la indolencia te pu-
nota de adhesión.
so por debajo del sofista; porque debiste replicar: "Nóm-
brelos usted, no diga algunos".

{T .t6 rF

+4.- Es claro que al dividir, mejor será que exijas un


42.* Así también abulta el sofista frecuentemente la principio; pero cuida que tenga relación con lo que haces
enumeración con un "etcétera, etcéterar... t' para con- y sea firme e inequívoco. Porque si te dicen que hay bue-
48 JUAN RrvANo coNrRA soFrsrAs 49
nos comerciantes y malos comerciantes, tú entenderás que es propio.. . Pero tú no aceptarás el distingo como vie-
los primeros son quienes recargan las mercancías en pro- ne y ceñirás su sentido, para que aprendas así. Dirás,
porción razonab\e; pero, los 'malos' comerciantes te dirán pues: "Deber ser y Deber no-ser". Porque no andan se-
que ellos son los mejores, porque ganan todo lo que parados el ser y el deber ser sino que cuando realizas lo que
pueden.
debes remueves siempre alguna cantidad de ser. Porque
César debía pasar; y para ello era también debido que
Bruto viajara del ser al no-ser.
45.- Cuídate del fenomenólogo que hace ostentación
con sus 'condiciones de posibilidad'. Te dirá que el andar
no es posible sin un sujeto (ei andante), un desde (ia par-
tida), un hacia (la orientación), un en (la ruta) y un con 47.- Hasta el subiime Sócrates tiene sus pelos de so.
(ios pies) ; y desde luego, que es también 'condición de fista. Te dice: "Todos los hombr,es quieren el bien". P!en-
posibilidad' la'andación o anda,mi,ento', que el fenomenó- sa en Herodes y la matanza de los inocentes. Me dirás
logo considera cosa muy apreciable y delicada. A este sofis- acaso, pajarillo enredoso, que había una'raz6n de esta-
ticado personaje pregúntale si es la libertad una condi- do'. Sea. Pero los pequeños y sus madres padecieron el
ción de posibiiidad del hombre: O te responderá sí, a lo mal. ¿Alegarás que }lerodes no quería el mal de los ino-
que replicarás: ¿no hay, pues, muchos hombres?; o te centes y sus madres? Pero, ¿cómo no iba a quererlo si
responderá no y podrás echarle lazo. Lo más probable,
quería el bien del 'Estado'? Porque el bien de unos es
errpero, es que se embarque como 'cuestión previa' en la
inconsistente con el bien de otros. Y si el agente actúa con
fenomenologia de 7a libertad. Y piensa, tú, piensa en es-
to, para que ensay,es tus facultades: No hay libertad, pe- sabiduría, conoce entonoes esta inconsistencia y nunca di-
ro fenomenología de la libertad sí la hay. Por eso dijo rá: "Todos los hombres quieren el bien y sólo ejereen el
uno que los fenomenólogos son charlatanes irresponsables. mal por ignorancia"; porque precisamente los menos ig-
norantes conocen la apoúa de tales términos abstractos y
$J sentencian: "Los hombres quieren el bien y el mal". "Iú
no tienes más que percibir dónde está el bien, dónde el
46.- Muchas veces oirás Ia frase de atención: "Ser y t mal, hacer tu cálculo y actuar en consecuencia.
deber ser", Lo prirnero, no 1o remueves tú sino Dios; lo
I
segundo, te cabe como tarea para responder el fin que te l+ lt tf
50 JüAN RIvANo coNTRA s,orrsrAs 51
iii.- La figura anterior se [Link] la cantinelael Por:que, no haciendo él otro trabajo que especular a suel_
i* ru u."iór."i¡ su principio' Porque tú dices' siguiendo
bien y só-
do, te dice que muy poco valen las ijeas en comparación
*"ná ,oiírti.o, "Todo, ios hombtes quieren el con lo que_ existe, pero tú, si no eres sofista ur,
i;";;t-ü[Link] actúan mal"' Y te embarcas en el bote toma las ideas como el modo de existir las cosas"i"*"r,
en tu
de la 'filosofía rigurosa' en busca de principios firmes
pa- pensamiento; piensa que existes en figura parecida
para
ra actuar. Y tan-fino hilas en el terreno especulativo que [Link] que te ama. y así sólo hallarás divérgencia
entre
o no actúas jamás porque quieres hacer la revolución
sin existencia e idea cuando te separes de la verdad.
marlo-
clerramar una gota de sangre o actúas como esas
y
."i^r ¿"f tinglJdo infantil, a saititos y con tal cuidado hi-
,T ts ,e
vacilación que te nacen hijos paralíticos' Así el mal que
;;;;;; q;rer el bien p,.tto unda cojeando por el mundo' 51.* Había una vez un discípulo de Descartes que de_
'* cidió demostrar su amor a su ádorada a la manera geo_
* rÉ
tll métrica; y tan formalmente lo hizo que según le iban na_
ciendo hijos, la madre los bautizaba:-,,Teoierna 1,,, o,Teo_
49.- El sofista conoce muy bien el diccionario; pero tú'
eres hábil en sutilezas rema 2", o'Teorema 3" . .. Andando el tiempo, un
por descuido o repugnancia,.no
"te \ii tradictor suyo y cartesiano también escribió un tratado
con-
iingüísticas. A vecés, ocurrirá poner "calumnia" don-
o "amonestación" donde de- que tituló "El Mundo,,, dond,e demostraba que en
á."J"¡*i* ¿ecir "faisedad" los
de su colega había una petición de prlncipio, un
üirr" porr". "reconvención"' Y llevado de una explicable l:olemas
equivoco, un término mal distribuido y [Link]"' ,r,
los términos' Ten cuidado
f"*fr, tenderás a no cambiar por torpe cuando' por una teorema que pertenecía al autor de ,,El Mundo,,.
ir, no vaciles en pasar
"ta;í. eres de verdai Y, Por otra, se está cambiando
;;t;;, * lt,
la cuestión; porque tú querias establecer; "Hubo false- tF
ii
dad", "Hubo reconvención" y sin [Link], por va-
52.- Hay multitud de figuras que comprenden up mis-
niauá y porfía, apareces defendiendo la inmortalidad
del
mo mecanismo, a saber, empujartl a subordinar
cangrejo. pr"-
ll posición bajo un principio general sin más razón ""uque el
lT 'lt lt parecido verbal; es algo. de ia especie del mimetir*o
q,r"
encuentras en Ia naturaleza. Asi, por ejemplo,
dice el ro-
50.* Frecuentemente, encontrarás que el sofista mane- fista: "El vicio de Marco Antonio ., ,á, d"-usiado ami_
ju"tu urrttt"sis "idea-existencia" con inmoralidad suma' go de sus amigos',. y la proposición pasa meramente por_

/
T
I
¡ CONTRA SOFISTAS 53
52 JUAN RIvANo 1
que yo soy ilegible para é1, porque quería ocultar su in-
li
que mucho se parece a otras como "El vicio de Julio es capacidad de leerme.
ár demasiado mentiroso" las cuales aceptas tú porque re-
pudias el extremo que es vicio' Pero en el exceso de
amistad no hay vició; como rio lo hay 'en el exceso de
ciencia o de belleza. 55.-_ A veces el sofista aplica con más audacia la fi-
gura anterior diciendo: "I{asta donde alcanza mi enten-
t9l(+ dimiento, no percibo Ios argumentos del señor A". Esto
equivale a echarte encima todo el cuerpo de su prestigio
53.- Repara en el énfasis reiterante, figura socorrida y con vanidosa violencia. Salta tú presto a un lado, y verás
de mucho efecto. Y observa que hay distinción en él; a nuestro sofista caer ridícula v estrepitosamente.
Doraue no es igual cuando pregunta Jesús tres veces:
i'¿Nri. Sirrión?" que cuando repite el sofista su aser-
g.!!

"*ur,
golp"tndo incluso sobre la mesa' El énfasis interro- /1,
"ün,
g"t¡í"I fig,rru que.tú aplicarás dónde puedas, repitien- 56.._ Nunca dejes de medir los discursos con la reali-
",
áo la:pr.g.,nta y mirando sobre todo en los ojos de tu i;
1
clad, porque pocas cosas encantan rrrás al sofista que des-
interlocutJr; que, conociendo Jesús a los hom- Iii lizarse por el tobogán de las especulaciones. Así, por
"otttid..u
to", y sienáo simple Simón, tres [Link]:gunt9 no obs- ejernplo, encuentras que trae uno toda una montaña de
tante el primero: "¿Me amas, Simón?" El énfasis aser- razones para demostrar que sólo puede pensarse en ale-
tivo, cuando llega a tus oídos, tómalo como el eco de un rnán. Pero tú miras en torno, y encuentras que todos
eooi tuiá d" tus labios, como empecinamiento o piensan, incluso quienes nada saben de alemán. Porque
".rarrdo
estulticia. no es el pensamiento un señor ni las lenguas habitaciones
entre las que elige para hacer su vidaf las lenguas son
* 'l* '* otras tantas apariciones del pensamiento. Si desprecias la
que hablas, desprecias el pensamiento de que eres capaz.
54.- Nunca te advertiré demasiado sobre el distingo
absoluto-relativo' Una vez dijo un crítico mío que soy
iiegible, y fueron otros repitiéndolo" con él' Pero' la ver-
dad es que no soy rlegiblé pala ryis alumnos; de donde
tú que el críiico de esta historia ernpleó "t T?-
".rr"lrv",
ao á irr.o*pl"to el término "ilegible"; no dijo
"[Link].u
CAPITULO II
57.- Ahora voy a tatar de los recLlrsos retóricos que
emplea el sofista. Con ellos busca suscitar tu disposición
mediante la solemnidad y grandeza de la frase; se trata
del empleo de lugares comunes que buscan el movimien'
to de .una maquinaria de prejuicios que, quiéraslo o no,
hay en tí y que se pone a funcionar sin relación con el
juicio; en tal disposición estás a punto para fiagü lo que
sea y crees haber visto de verdad todo un mundo inte'
rior diáfa,no y benevolente. Más de una lagrimilla sorbes
en estos casos y vuelves a tu casa edificado y pides plu-
ma y papel y escribes un poema. Entre tanto, el sofista
toca el timbre y ordena: o'Que pase el siguiente".
*tTIT

58.- Fíjate lo que pone en un libro su autor: "Si uno


tan sólo de mis lectores se convenciéra de la verdad que
sostengo, este libro estaría justificado". Y tú entonces,
impresionado, te dispones a ser ese único lector; y otro
tanto hace cada uno de los lectores. Y la humildad so-
lemne de nuestro escritor recibe sus frutos; porque mu-
chos van repitiendo con é1 que "siempre ha habido gue-
rras", que "siempre se han quejado los hombres de los
tiempos que corren", que "debemos adoptar el punto de
vista del Absoluto y perdonar".
56 JUAN RWANO CONTRA SOFISTAS 57

crates, entre"tanto, bebe whisky con soda y agara firrge


la billetera debajo de la túnica. Pero dice que su maestro
59.* Dicen también estos fraseólogos incurables: "Yo es Sócrates; y tú, que no sales de las frases para mirar
estoy por la Verdad y la gritaré aunque sea en el desier- las cosas con los ojos que te dio tu madrer no te detienes
to". Pero lo dicen allí donde son escuchados; y ¡ ay de tí a considerar esta sencilla evidencia: Que él dice que es
si los refutas, porque entonces probarás los rigores de la discípulo de Sócrates, no Sócrates.
Verdad!
,t& t& +t

63.-_ Ten por seguro que quien niega por propia ini-
60.* Fíjate en el que dice: "fgnoramos, hijo, ignora- ciativa que tales o cuales motivos den razón de una acti-
mos casi todo". Y tú mencionas un título que ignora; y tud suya, ha tenido los motivos que niega. Si comienza
ves como se siente molesto y busca una docena de títulos diciendo: "No es por vanidad" pon sí donde dice no; si
que ignoras tú. Porque mucho le preocupa pasar por sa- dice:, "No es por dinero", has de suponer que anda el
bio y ponerte de ignorante. dinero en el asunto. Porque nadie preguntó si fue por
vanidad, si fue por dinero. ¿Por qué, puesj se adelanta
ggg
a decirlo? ¿Tiene acaso derecho a suponer que tú pien-
sas: "Fue por vanidad, fue por dinero"? Pero si tú pen-
61.- Allí está también el despechado que deja el juicio saste así, o tenías razón pata elio y no es necesario que
a la historia. Y tú entiendes que la hiitoria lo pándrá yo te advierta, o no la tenías y entonces eres tú quien
por las nubes; y quieres tú también adelantarte a la his- está en juicio.
toria y lo tomas por genio incomprendido. Y andas co-
rriendo por comprarle cigarrillos y lustrarle los zapatos,
porque quieres adelantarte a la historia.
64.- flay quienes comienzan diciendo: "Siernpre he sos-
q tenido que. . ." los cuales te impresion-an como personas
l con las cuales sabe uno a quó atenerse. Pero la verdad es
62.- }d,ás allá te encuentras a uno que dice: "Soy dis- que las personas que efectivamente "siempre han sosteni-
cípulo de Sócrates". Y mil imágenes de abnegación, sa- )
do que. . ." nunca emplean esta frase, porque entienden
biduría y sacrificio llenan tu cabeza. El discípulo de Só- ,) que no hay que presumir de constancia, tan difícil les es
58 JUAN RrvANo CONTNA SOFISTAS 59

mantenerla. De rnanera que cuando escüches esta intro- r:on mucha frecuencia. Mira que te dice, comenzando:
ducción mejor será que te pongas en guardia, porque es "IJn hombre inteligente como tú. ..t' o también: "Me
seguro que la sigue una proposición que no debe pasar" cxtraña que una persona de tu cultura., .". Y tú encuen-
tras que por fin reconocen tu valor y asientes a todo lo
**x que él dice porque está en juego un hermoso cuadro que
finjes de tus talentos. Y cuando tienes que decidir sobre el
65.* Has de considerar con recelo a quien comienza adulador, alegas lo que sea en su defensa y le entregas
diciendo: "Estoy en todo de acuerdo contigo, pero..." cuanto pide, porque te ha mostrado que sería contradicto-
Porque la figura consiste en atosigarte de vanidad. Y tú rio no hacerlo un hombre inteligente como tú. Y ten, por
quedas convencido de que pasaron tus opiniones y te abres seguro que son muchas las 'contradicciones'. expulsadas
con simpatía y buena disposición a lo que viene después de tu cabeza porque implican que no eres 'inteligente'.
del "pero". Si, por el contrario, atiendes tan sólo a lo que
Jgs
viene después, te ocurrirá frecuentemente constatar que
el adversario no está en absoluto de acuerdo contigo.
68.-- A veces, cuando se trata de pasar juicio sobre un
tercero, escuchas al adversario esgrimir la raz6n: "Fulano
es mi amigo". Pero, tú no deb,es entender que haya en
66.* Atiende también al pícaro que se oculta en el cero esto una razón, porque si alguien está en juicio también
diciendo: "¿Quién soy yo para...?" Porque'éste trata io está la amistad que podamos sentir por é1. Es asi que
de escurrir el bulto y dejar caer sobre tus huesos el peso a quien dice de alguien que está en juicio: "Fulano es
de la autoridad de un tercero. Cuando dice tu adversa- rni arnigo", responderás: "No hagas un argumento de lo
rio: "¿Quién soy yo para...?" tú te dices mecánicamen- que está en cuestión".
te: "¿Y yo quién soy?". De manera que la cuestión que
estaba en juego se mueve sola entre un cero astuto y un t¡ 9¡ .t&

cero ingenuo.
69..- También escuchas que se levanta uno y comienza
declaranclo lleno de extrañ.eza y dignidad: "Nunca se
había oído en esta Academia alegar razones de esta espe-
67.- S,e puede decir sin mucho riesgo que los hombres ci¿:". Y cr:mo tú piensas que tanta más excelencia exigen
son vanidosos. El sofista conoce esta verdad y la emplea las cosas cuanto menos cambian lo cual también
-en
60 JUAN RrvANo CONTRA SOFISTAS 61

están de acuerdo contigo las piedras- y como sienles


lrbsoluta . . ."; porque revela falta de imaginación e inge-
miedo de ser diferente y como supones que algo arcai,,,io
nio abundar en fórmulas equivalentes y, también, porque
es intangible 1' sagrado, por todo esto te llenas de terrtir
no se ve en ello otra finalidad que estirar el discurso con
y retiras tus o'razones insólitas". Así fue también comu naderías. Por ello, cuando escuchas que te dicen: "Me
no tuvo hijos la niña romántica; porque decía: "Nunca
l)arece incuestionable, irrefutable y evidente "
.'', consi-
nadie me ha tocado en esa parte". de tan rústica introducción, no
.le.a lo que viene después
sca falso o dudoso.

70.* Hay proposiciones que se refieren a quien las for-


mula y que sólo él puede verificar. Esto lo sabe muy bien
72.- Repara en que casi siempre el adversario implica
el sofista y las emplea para depositar en ellas su infaitable en que quedas muy ma1' Así,
dosis de falsedad. Es así que dice: "En mi fuero interno
un juicio sobre tu
"Jtutrr.u persona generosa o valiente
soy tan bueno que si usted mirara allí le entrarlan ala-
por ejemplo, te dice que es
o rinceta; pero tú sabes que no suelta moneda, que arran-
ques de llanto" o también 'oAunque murieron rnuchos
ca el prirnero, que oculta su ignorancia. Fíjate, pues, en
obreros en la refriega, pongo a Dios por testigo de mi
buena fe". Y tú, que andas flojo de pensamiento y crees
qr:" to atina el adversario y cree que eres ciego ante lo
óstensible, y cuídate de caer alguna vez ti mismo en tan
en un interior inaccesible donde se fragua lo mejor del
hombrb, tienes para tí que no hay más que [Link] al estúpida pórspectiva' Y así como el adversario da por
desüntadt qrr" inferior considéralo tú superior y se-
respecto. Pero considera el procedimiento de los primiti- "t.t
vos: decían a los sofistas del fuero interno: "Torna este rás sincero y no te pudrirás por adentro.
hierro candente, que no te quemarás si hablas sin falsía"" ,* ,¡T 4F
IVfe concederás que los primitivos conocían la rranera de
espantar mentirosos.
73.- lFray también el sofista que hace aspavientos-cós-
.t6 .'t '¡c
micos con una mano mientras agafta con la otra todo lo
que puede. Te habla, por ejemplo,.de la-galaxia, el raci-
71.- Ten por persona basta e indigente a aquella que
áo á" galaxias y el racimo de racimos de galaxias; [Link]
qr* ,rug-o" un rayo de luz millones de años por el espacio;
amontona sinónimos diciendo que "Está cierta y segura'
te dice"que el sistema solar es una mota de polv-o i"yit:
que la asiste Ia conviceión más plena y la seguridad más
bie en la 'tormenta cósmica del universo insondable'' Y
CONTRA SOFISTAS 63
62 JUAN RrvANo
tú, ante tamaia grandeza, miras con desdén las pequeñe- Pero él dirigió su libro al "lector medio". ¿ Por qué en-
tonces no dijo llanamente en su libro, Ileno de criitianis-
ces del hombre; y los miserables mueren en los lodazales,
mo, que él no era cristiano ? Yo te respondo: Porque bus-
y los ricos explotan a los pobres.
caba no ser cristiano para el lector avisado y ser cristia-
l¡** no para el lector medio. Y un signo de elio es su reacción
inmoderada cuando tú preguntaste: "¿Es usted o no cris-
tiano?".
74.- Sorprendido el sofista y obligado a ceder sobre el
punto en cuestión, pone frecuentemente en juego una fi- *'$*
gura en que es hábil; consiste ésta en abrir la perspectiva
y rnostrar subsumida la cuestión que importaba bajo un 76.- Y hablando de escritores, atiende a la frase¡ "En
principio donde se reduce a mero detalle, y asi insignifi el espacio de que dispongo, rne es imposible dernos-
cante. Te dice, por ejemplo: "Nada humano es perfecto", trar,., " lo que muchas veces no es verdadero, habiendo
o "Todos somos cobardes", o "La verdad es el todo for- espacio suficiente. De manera que pon atención en aque-
mado con los errores". En tales casos, llevado del abstrac- llo que "no cabe en el espacio disponible", no sea que so-
cionismo y de Ia admiración por los grandes principios, bre espacio pero falten razones,
cedes y olvidas; de manera que pasan en el vehículo de
la fraseología las proposiciones específicas sobre la inuti- 'tt '* *
lidad del cambio y la necesidad de la explotación.
77.- Muchas veces te sentirás aplastado por un señor
,t& .* "lÉ
que dice: "Quienes hemos tenido una experiencia filosó-
fica,.." y recogerás sus palabras como oro de venticua-
75.- Repara en el escritor que publica un libro "dirigi- tro quilates; y andarás vagando por las nubes en espera
do al lector medio" y que habla allí'a destajo sobre el de una experiencia filosófica; y cuando tengas alumnos
llenarás su cabeza con la frase "experiencia filosófica"i y
cristianismo. Tú lees con atención y no puedes decidir si
el autor es o no cristiano. Airte tan grave asunto sales tú dirás que muchos son los llamados y pocos los elegidos;
y poblarás la [Link] de los niños que te escuchan como
a la arena y le preguntas sin sutilezas: t'¿Es usted cris-
tiano o no lo es?". Y el tal escritor responde tratándote a un Dios, con la esfera de Parménides o la conciencia
histórica. Y yo te digo: "Ven a mi casa para que tenga
de imbécil y quejándose de que ya no es posible el diálo-
go. Luego, como pasando, pone: "Yo no soy cristiano, y
yo, por mera inspección del esperpento en que te has
transformado, una experiencia filosófica".
no crei que fuera necesa¡io decírselo al lector avisado".
6+ JUAN RIVANO
"::#
go:. rú. pregunt;"::: no sabes ," n",::
"¿Q.r: es- la imaginación?"" y hé aquí que has desatado
78.- Fíjate en esta frase solemne que nadie discute y un [Link] de aspaviento, y ,"rporráe eiotro: ,,Antes
que se muestra asi perfectamente ajustada para auspiciar de
t:r,p:,"*. a esa pregunta es necesario meditar toda una
un discurso: "Por sobre todo la verdad. , . ". Si es un fi- vloa uon esta frgura te reducen de tamaño y se abre
lósofo quien lo dice pregúntale directa e inmediatamen- campo el adversario para abundar en disgresion.*
te: "¿Qué es la verdad?". Y verás que en ese punto ter- clecir nada. Toma todo esto por signo de que
y ,o
mina el discurso. O te dirá que hay muchas doctrinas so- no sabe res-
ponder y procúrate un diccionartá AonAe con
bre Ia verdad y que sobre esto nunca se pondrán de acuer- dos frases
se responde a tu pregunta.
do sus colegas. Entonces, tú le preguntas: "¿Cómo pones
primero lo que no sabes qué es?"" Si no es filósofo, ave- .,e {T 4p
rigua menos abstractamente preguntando con decisión
si engaña a su mujer, si miente a sus amigos, si tiene vi-
Para la oreja allí donde te hablan del justo
cios. Le preguntarás también si piensa por sobre todo en 9l - porque
dlo;
me_
su bolsillo, porque en este caso en su bolsillo estaría la muchas veces es justo situarse allí, pero otras
tantas- no hay medio que valga el nombre.
verdad. Si responde a esto y a preguntas semejantes y no A ü derecha
están los que defienden-la explotación del
te golpea, ten por seguro que vale la pena atender a lo que hombre ;;;i
h:Tbi:, a la izquierda los erremigo, ae toda explotación.
diga.
¿-Me dirás quienes están en el mJdio? Dicen algunos que
debemos odiar al enemigo y
Jesús que debernos amarlo.
Pregúntale a un cristianó ,i t uy entie tales
exrremqs un
79.- Viene uno y muy sueito de cuerpo te dice: "Yo justo,medio. Mira, pues, atentamente
cuando te dicen:
pienso como Marx". Tu responderás: "No te demores en ¡lruemonos en el justo medio", porque suele
no ser más
repetirlo y sigue adelante con su pensamiento". Porque que compromiso, inconsisüencia y olaudicación.
aquel que dice pensar como Marx no pasa de alumno que
repite una iección y no puede decir que piensa sino, a lo ,E .'C IF

más, que Marx piensa por é1. Porque tú piensas, nadie io


discute; pero no andarías con frases pedantes si pensaras U2: SueJe emplear el sofista la frase aparentemente
como Marx. profunda del Bien Común. Es un caso donde
Ia existen_
cia se establece con el expediente det ruido
't{. 't& .¡{. solemne. pe_
ro, coge un obre¡o del barrio Vivaceta y
llévalo a sentarse

ir_!ro
66 JUAN RTVANO
CONTRA SOFISTAS
67
en una plaza del barrio alto; y verás cómo gritan las chas otras, es una matriz de ,razones'. porque
criadas y r,ecogen a los niños y proclaman que hay un ro-
tú con otros
inicias un movimiento para mejorar la marcha
to desparramando piojos sobre el Bien Común. Y llega -obstaculizas. de la ins_
titución; pero te que la
un carabinero, y lo arresta; y 1o ponen entre rejas pc,r va- .dicen
se crea un cargo innecesario
Arl tu*¡i¿rr,
el hijo de un amigo dá
go e insolente. O puedes pedir al alcalde del barrio Vi- .para
borrachera del jefe de Ia instituc]ón, y J;
vaceta que administre la parte correspondiente de Bien iabue¡ra marcha de ésta. V t" a"rpiá."
;;g" que es por
Común para que sus habitantes conozcan la belleza de *l*ir*" y
mejores contigo, todo por la buena mur"h^
de "i;;
ra institu-
las flores y jueguen los niños en un pargue infantil. Me cron.
dirás que soy ingenuo; y yo te digo que es la parte que
me corresponde de 'Bien Común'. ,t lÉ .'F

t+*t&
t5. Flj-ate que cuando dice. alguno: ,,A mí
.
ser franco"
me gusta
83.- Cuando escuches palabras sonoras y difíciles ten lo que ocurre casi siemlre es que en esa situa_
ción nada cosraba serlo. Forque yá tt Éi
por seguro que se emplean por razones de eufonía. Hay | *,rnao entero
est¿"barr al tanto de sus inicnciorró, o
[Link] que exige la moda. Por ejemplo, te dicen: "Con- porq,r. era inuecesa_
siderando el punto dialécticamente... ". Tú preguntas:
., ir,[Link]. seguir ocultanclo .f
:: ¡".g", p", ;;;i;
tet9t y te dtjo; "A mi me gusta ser franco',.
"¿Q.té es dialéctica?" y vas a encontrar en la mayoría podemos de_
cir de sujetos como éste que-,,compran la virtud
de los casos que el sujeto en cuestión no sabe responder' a huevo,,.
Entonces tú preguntas: "¿ Cómo puede usted considerar
ás t$
nada dialécticamente si no sabe qué es dialéctica?". Y te tÉ

vas a transformar en un sujeto odioso con tales actitudes;


y esto, que has llegado a ser odioso, debes considerarlo 86.-Repara en Io dañoso que puede ser quien
dice a sus
dialécticámente. Porque no eras odioso y ahota lo eres;
atrumnos: "'Iodos saben_ que según I(an't...,,. porque
frecuentemente tú no sabe-s, y ei
-fu
y lo eres porque r'eventaste con la frasecita: "Conside- -.-q""
tarnpoco sabía- sabe que tú_ no sabés;
tu mañana
rando el punto dialécticamente".
ciarse respecto de tí con una frase. y
y quiere agran_
tá ¿ices en tu fue-
+*.lf i:o interno: "¡Todos saben Io que yo
;¿l ;é;ji;;
pues, aquí1". Y te vas avergonzando ";
dice: "La [Link] rábi. lo d.r"
84.- Escuchas muchas veces que se buena nac{[Link], creyendo qy.
marcha de la institución exige que. . . ". Esta, como mu- ]9-saben todos; f1n "ru, .l .i;;
cs¡rerábamos para que hubiera *á, u"ráuh!
68 JUAN RTVANO CONTRA SOFISTAS 69

89.- Fíjate bien en el habilidoso que da vueita la fra-


se diciendo: "El problerna de la historia es la historia del
S?.-_ Escucha el discurso del politico que anuncia eI [Link]" e "La esencia de la r¡erdad es la verdad de la
alza del pan y que en un punto de su discurso dice: "No esencia". Armate de paciencia y considera. Si la esencia
oividamos los millares de seres que padecen hambre". Y de la .¿erdad fuera la verdad de ia esencia, esta última ver-
tú crees io que dice; y como dice "no olvidamos" piensas clacl no sería la misma de cuya esencia se trata; y tú ten-
tú que de alguna manera padece hambre tamtrién el po- dría,s que pre€Juntar nuevarytente por la esencia de la nueva
[tict de nuestro discurso. Fero el político tampoco olvida verdad. O, también, si el problema de la historia fuera la
que es hora de ir a tornarse un trago' Y en los millones historia del problema, la cuestión empezaria a desgranarse
de hogares, dor¡de no quitan ios niiios el ojo de la cacero- así: la. historia del problema de la historia. Te puedo
la y los ademanes de la madre, hay una atmósfera nueva contar yo también Ia historia de un problema, o. mejor
con matices de cuento de navidad; y todo ello porque hay dicho, el problema de una historia. Dijo el rey a su teso-
uno que dice además le creen- que él no olvida' rero: "Tráeme todo el oro del arca"; y el tesorero volvió
-y con el arca. vacia; y como era discípulo de nuestro sofista,
.lt{É* dijo sonriendo: "EI oro del arca es el area del oro,'. Le
cortaron \a cabeza inmediatamente"
BB.- A veces, arrinconado, el sofista se quita la másca- *tÉtF
ra de racionalidad, y entonces aparece el cínico que siem-
pre ha sido. Te dice: "Tengo derecho a equivocarme"' 90.-- Hay también el sofista que domina la técnica hip-
Porque sabe que puede aplastarte con esa frase; porque nltica y te dice: "¿Qué significa, pues. espíritu? y no-
sabe que hay en tí un prejuicio sobre la intangibilidad ab- ten que yo no diqo espíritu: noten que yo digo espíri-
soluta del 'derecho'. Y tú no insistes más, porque tienes tu . . . ".Y tú a saber córno y porqué- encuen-
para tí que se amparó en lugar inviolable. Pero ¡¡riral tras que hay -anda
mucha dife¡encia entre la primera vez que
¿fi"tr* nádie derecho a equivocarse? A ese, pues, le res- nuestro hor¡bre dijo "espíritu" y la segunda. Es como si
pondes viva y prontarnente: "'Te equivocas por naturale- hubieras entrado con fórmula mágica en un palacio de
za o desiclia, tá po. derecho. Soy yo quien tiene derecho esplendor. Y allí te oouedarás por los siglos de 1os siglos
a recriminarte y avergonzerte porque no pienses que pue- porqiie un señor dijo que no decía espíritu sino espíritu.
des equivocarte impunernente". Forque así tarabién ocurrió con Dios, que primero dijo:
"iLuzl" v como seguía tan oscuro como antes optó por
decir: "¡Luz!" y esta vez Ia luz fue hecha.
70 JUAN RIVANO coNTRA soFrsrAs 7l
93.- A veces te cierran la boca con esta frase contun-
dente: l'Nada hay que justilique derramar la sangre de
91..-- Cuando llevaste la discusión a un término y Ii- un hombre". Y tú te llenas de discursos y dices: i,Sería
quidaste el punto en tu favor, no niegues al adversario la revolucionario si no fuera que me parece injustificable
posibilidad de levantar en torno el polvo de su rabia. Lo derramar sangre humana". Y vas corriendo de un lado a
único que importa contigo es que no olvides los térrninos otro con la noticia del valor del hombre y su sangre in_
en que se ltrevó la discusión y calcules el provecho de ello: apreciable. Pero yo te pregunto: ,,¿e.ré vale más, l* ,"rr-
dónde has de poner sí, dónde no. Y no te enredes en epí- gre de un hombre o la de miles?" porque no se trata de
logos inútiles sobre quién triunfó en la disputa; porque derramar la sangre de un hombr. .r, .l vacío v como si
el hombre cede mientras no hagas pública su falta de jui- hubiérarnos de hacer prietas con ella sinci tomarla a pre-
cio. No te olvides que el sofista aquella reina del cio de libertad y justicia; de derramarla por que no vi_
cuento- tiene un espejo debajo-como de su almohada, al que ven los niños de escarbar en los basurales, porque nunca
pregunta todas las mañanas: "Espejito mágico, ¿quién es más aplasten la vida de millones para las cosquillas de
el roto más inteligente del mundo?". uno, porque no tengan que abrir las piernas Ias mujeres
por oficio y para el pan de su madre. pero tú te empeci-
nas en el valor de uno como cifra infinita. y yo te digo:
Eres un cobarde, un hipócrita o un superficiai.
92.- Atiende como habla el astuto Fortimbrás: "iQrlé
cuatro capitanes levanten sobre el pavés a Hamlet, corno .tt ,É *
guerreroJ pues si hubiese reinado, no cabe duda que hu-
biera sido un gran rey!". Nada cuesta decirlo ai nuevo 94.- Así también se dice que el hombre no ha de ser
heredero de Dinamarca cuando Hamlet está ya muerto; instrumento del hombre; pero quien lo dice no quiere sa-
Fortimbrás pasa así por juicioso, leal y generoso sin pagar Iir de los límites de la teología, no ocupándose dét mundo
por ello. Pero, ¿ qué duda te cabe sobre la buena si¡erte de la, generación y la corrupción donde unos pocos hacen
de Dinamarca al no caerle encima un rey como el irreso- uso del resto como si fueran asnos, O ," co*bir,u aquello
luto }lamlet? Atiende, pues, a esta figura donde se dicen con una frase todavía más solemne y [Link] diciendo, por
frases mentirosas sobre un cadáver, para honra y prove- ejemplo: "Cada generación ,es inmediata a Dios',. y tu
cho de quien las dice. entiendes que la historia es un emparedado de generacio-
nes y que cada generación está separada de la siguiente
por una capa impermeable. Luego, viene Dios y hice jui-
72 JUAN RrrrANo CONTRA SOFISTAS 73

cio por torejas y dentro de cada torreja separa a los que t( iT ¡$

respetaron al hombre por sobre todo y no hicieron con el


un instrumento. Pero, echa un vistazo, y mira al defen- 97.--- T-as figuras con los sentimientos son muchas y sú-
sor. de esta doctrina que emplea a su mujer para que con- tiles. Considera que así como poniendo tú un profundo
siga en La cama de su colega el voto que lo hará acadé- dolor en tus palabras llegan éstas no obstante vacias al
mico. Y considera a aquel político, su discípulo, que em- oído del otro, así también prestas de tu corazón a las fra-
plea con táctica el deceso de su madre. ses mentirosas que salieron vacías de su boca. Esto, sábelo
inuy bien el sofista, y copiando de tu estilo afectivo abre
con sest-rridad las puertas de tu alma. ¡Y anda tú a en-
'¿ender qué extraño mundo! Porque estás llorando dolores
95.- Observa cómo te impresiona y bien dispone el au- que no existen, encerrado en el círculo cle tu afectividad
tor que dice: "Nadie, hasta donde alcanzan mis conoci- y transformado en la trarnpa de tí rnisrno,
mientos, había mostrado que. . .'n porque tienes para tí
que le descubrió la clave al mundo y que nadie puede
compararse con é1. Pero, considera el segundo capítukr
de esta historia, c¡.¡ando otro escritor exclarna molesto; 98.* Toma por principio agluzar la atención cuando la
"Yo mostré esta verdad en 19 . . ."; parece que éste últi- frase está muy bien cornpuesta. I\To olvides que cuando
r¡o fuera precisamente el que no estaba en el conocimien- rná,s bien compuestas están las tumbas es cuando están
to del primero. Y arnbos te [Link] muy sabios; pero el rnás descompuestas. Esto lo digo pensando en esos seño-
jurado no sabrá decidir sobre el premio. res que declaman: "La democracia asegura el máximo de
]ibertad con el rnínirno de coacción" o "I.[riestro agasaja-
do ganó el n¡áximo de dinero con el mínimn de trabajo".
Porque tales asunf;os como aquel sobre la elemoc::acia te
96.* Afina el ojo cuando el adversario se llena de ex- parecen primorosarnente presentados, y así los dejas pa-
presiones técnicas y
pedantes como si estuviera haciendo sar en globo. Pero tú debes meterte dentro de la senten-
el camino de la razón; así encontrarás que [Link] dice, cia y ssf¡¡2¿rte por hacerte ojos con sus términos: T¿.m¿
por e"jemplo: o'De donde lógicamente resulta. que..." a un obrero del carbón y encontrarás que la coacción es
no es cierto que haya transición lógica ninguna. Elly te máxima y la liberta,d mínima; toma a un señorito dei Ba-
servirá para repasar tus lecciones y conooer la cara de los rrio ,Alto y encontrarás que la proporción se invierté"
petulantes" Frueba también variando la sentencia, y pon: "Ganó el
7+ JUAN RwANo CONTRA SOTISTÁS 75

máximo de dinero con el máximo de trabajo". Y así ráneos, y allí donde hubo ocasión les dieron muerte. Así,
aprenderás; porque si es deseable y loable obtener con el pues, si tu maestro es odiado, tcma el odio por signo -de
mínimo de esfuerzo el máximo de rendirniento, no vas su autoridad. Pero, anda con cuidado; porque hay sofis-
por ello a entender que valga esto de uno en contraste tas que emplean con habilidad el odio que les tienen para
con otros, ni que el rendimiento sea dinero. Con el mismo afectar de maestros. Cuando tú odies, esfuérzate por traer
esfuerzo no puedes aumentar el dinero que obtienes a no a la vista los motivos de tu odio. En el odio suele expre-
ser que éste disminuya para el mismo esfuerzo de otro. sarse lo mejor del hombre; pero, ordinariamente, allí está
lo peor.
xr+tÉ
99.* Mira Io que dice la Duquesa a Alicia en el cuen-
to de Lewis Carroll: "Hay que cuidar el sentido que las 102.- un antiguo'u*,]., t ;* quiero bien por bue-
palabras se cuidan solas". Y compara tan hermosa sen- y
no simple, tenía a mucho orgullo tomar su taza d'e [Link]é
tencia con el proceder del sofista, que cuida el primor de todos los días, en el rnismo lugar, a la misma hora. Cuí-
las palabras para atosigarte de falsedades. date de caer en esta identidad forzada y frívola; porque
el sofista la conocerá y el día en que debas probar la fuer-
'ñt* za de tu brazo te quitará la espada argumentando:
'o¡Apúrate, tu café se enfría!"' De igual especie es el ar-
100.- Cuando estás en campaña por lo que sabes justo gumento que el sofista adulón pone en tu oído, diciendo:
y grande, nunca faltaú alguno que te diga con extrañe- i'Dirátt de tí que eres un . . ." ; y tú sientes horrores de
za: "No logro percibir la necesidad de lo que haces". infidelidad, porque 'eras famoso hasta ahora precisamen-
tt.
Porque, para é7, estás cavando tu tumba y porque le re- te porque "no eras un. . .
sulta odiosa tu entereza. Así, pues, hay hombres son
muchos- que consideran gratuitos tus actos más -yveraces. lerT*
Descuéntalo de tus ilusiones; pero no por eso dejes de 'ca-
var tu tumba'. 103.- Cuídate de los que "no han sido comprendidos".
La mayoría de éstos adoptan maneras de profundidad:
Tú no los has comprendido porque no captaste'el 'sentido
profundo' con que emplearon las palabras; porque ellos
101.- Considera esta simple verdad: "Los maestros de ii¡"to.t "pun" y tu arg"umentaste como molinero, cuando
la humanidad han [Link] siempre odiosos a sus contempo- a la verdad hablaban del 'pan espiritual'.
JUAN RMN(
úg

104.- Recorría un marciano el rnundo acompañado


de un hombre y,viendo una mesa servida preguntó: "¿Es-
to, para qué es?". "Es para el hambre", respondió su CAPITULO I I I
acompañante. "¿Y esto?" clijo, señalando unas tejae. "Fa-
ra la casa", fue la respuesta. "¿Y aquéllo?". "Se tria:n¿r 106.- Ahora te voy a presentar al sofista delicado, há-
lecho y es para el descanso y el amor". Había también
bil en el manejo de sutiles paradojas y viajero silente de
un ataúd y el hombre dijo: "Es parala muerte". "¿V tri
los pliegues más recónditos del alma. Con él vas trans-
para qué eres?" preguntó el marciano con un brillo iró-
fo.Áánáote casi sin percibirio en un caleidoscopio sensi-
nico en los ojos. El hombre respondió: "Toma aquí oca-
ble, en un prodigioso laberinto poblado de minotauros
sión de conocer el uso y régimen de los verbos: Yo no soy
trágicos. A la vueita de corto tiempo, te deja listo para
desárrnar lo que sea; y cuando quieres atmar alguna co-
sa, clecepcionado de tan adefesia criatura, concluyes que
nada tione sentido y te planteas las preguntas más extra-
ñas; y si alguien te insinúa que vayas al psiquiatra' son-
105.- ¿Has visto esos trrujos primitivos qr"re echan so- ríes porque el psiquiatra fue 1o primero que desarmaste'
bre su cuerpo la piel de animales feroces? Sostienen al-
Confío ett q.t" las figuras que siguen sean suficientes Pa-
gunos que piensan procurarse con este expediente un áni-
ra librarte de este brujo.
mo corajudo y terrible. Yo creo que rnás se [Link] asus-
tar arJoptando la apariencia de lo que no son. Cuando éE*tt
escuches que te dicen la frase: "Só1o sé que nada sé" o
"Debemos ofrecer la otra mejilla" recuerda a) bnrjo de 107.-- Considera, pues, que te dicen: "Nos pregunta-
mi historia. Porqrre los sofistas despellejaron a J*ús y a rnos corno sería posible la filosofía en Latinoamérica' Pe-
Sócrates; y se dividieron la piel sobre sus cadáveres. ro. iustamente, meditando en su posibilidad ya tenemos
,-r.r"itru filosofía. La filosofia latinoamericana es la medi-
ta,ción de su posibilidad". Y tú c,onfirmas: "Efectivamen-
te, iaeditandó en cónlo pueda existir una filosofía latino-
americana ya, estamos filosofando". Ahora, darne la pa-
lahra: ¿{ira eso la filosofía de cuya posibilidad se trata-
7B
JUA,N RTVANO CONTRA SOFISTAS 7e
ba? Anda, pues, y enseña esa filosofía a tus discípulos;.y jo lo mismo en un
diles que ordenen su vida y levanten su mundo .o., irm
mitín t para, coriseguirle votos al ban-
quero que también se acuesta con la señora en cuestión,
vaguedades sobre la posibilidad. Como Ia filosofía latino_ Y mira como andan las cosas contigo; porque
americana se hace real como rneditación en su posibili_
y
hermoso- te sacas el pan de la boca purá tu-cierto
hermano,
d.39, r"p9"go que la acción será también ,[Link] u..iór, po- pero no se te ocurre ponerle otra salsa que el momento
:ibl:, y el desayuno de nuestros,hijos será posible, y pári- de crisis por el que atravesamos.
ble la satisfacción.
lÉtetÉ

108.* 110.- Tropiezas también con el sofista que construye


frases a la manera de agente de ventas. y iú encuentras
Escucha qué frase más hermosa: ,,La sinrazón es
t¿mbién vna razón". Así, también, te dicen que Alejandro la cosa tan compuesta y adornada gue ello te parece, jo-
desató el nudo gordiano a su manera; [Link] io lo áesató, ven irreflexivo, criterio suficiente de verdad. IVIira como
porque con golpe de espada no se desatan nudos. Ei quá te dice el sofista: "El temor es la plusvalía del marxis-
afirma que la sinrazón es también una raz6n está jugán_ mo". fgual puedo decirte yo que "La filosofía es la plus-
d9 :9" las palabras para remover las [Link]", "q,r. valía del ocio" o que "El cáncer es la plusvaiía del iaba-
tú debes hacer si has de permanecer fiel a tu naturaleza. co" o que tú mismo eres la plusvalía del gozo d.e tus pa-
Y no debes pasar, encaniado por Ia [Link] del envolto- dres.
rio, una siniestra contradición. Considéralo bien, comien_ t( t& .re

zas en un certamen literario y terminas colgando de Ia


horca por razones,".. que eran sin¡azones. 111.- También te sorprende el sofista delicado unien-
do lo que nunca estuvo unido; y tú, maravillado, te dices:
{C Ét ,lf
"¿Por qué no?" Así, ocurre cuando escuchas la frase:
"Lo ireo porque es absurdo"; porque algo absurdo debe
109.* El sofista delicado sabe hacer visajes trágicos y I ir al cesto de los papeles y en el caso de no quererlq así
desmaya a cuatro o cinco damas por día. Tiene un olfato, no queda más facultad que la creencia para conservarlo
se. puede decir, privado para las crisis y en el en tu convicción. Y tu procedes así; porque, aunque ello
momento T
mismo en que le escancian vino y mete sus narices en la il
es absurdo, tienes miedo o quieres vida fácil. Nadá sé de
langosta exclama con ojos desmayados: ,,¡Ay, señora mía, ll
este negocio; pero sí estoy seguro de que haces una pros-
atravesamos por momentos de crisis!,' IJn poco antes di_ ü tituta de tu creencia.
BO IUAN RTVANO CONTRA S'OFISTAS Bi
sg&

lI2.- Argumenta tambié,n el sofista con el puro inte' 11'+.-- Cuida mucho de tu perfección, pero no caigas en
rior. El dice- es un cajón hueco y hermético con la estupiciez de cornpararte; porque no lo haces con áni-
sólo dos -así
oyitos donde pone sus ojos; y tú eres como él' Y mr: imparcial sino buscando ventaja que te sea favora-
ahí estás tú sin poder mirar €n el cajén del sofista; y ahí ble, para tener así gozo y satisfacción. Todo esto es estú-
está el sofista sin poder rnirar en tu cajón. Adentro del piclo y no hace más que darte la ilusión que te mueves
vertiginosarnente cuando a la verda,d te pudres en la inac-
cajón tú puedes desear la mujer del sofista y nadie io sa-
be más que tú; adentro del cajón tu puedes realizar gran-
ción. Ten una caricatura del modo como inventas tu gran-
des hazañas y nadie conoce lo valiente que eres' Porque dena: A tros catorce años Aiejandro no sabia extraer raíz
no hay cornunicación entre los cajones. De manera que cuadrada, y tú sí sabes; a los veinte años César po había
un buen día el sofista te calumnia, te denigra o simple- escrito sonetos, y tú cuentas una docena; a los veinticinco
años Shaliespeare no había ieído a Aristóteles, y tú ya pu-
mente te vende; pero tú no tienes mucho que alegar, por-
que él te dice que nada de eso ha ocurrido adentro del siste cn escena dos tragedias aristotélicas y una comedia
cajón. plzrtónica. Pero es claro que no por ello te transformas en
un alejandro, un César o un Shakespeare. Y como corre
el tícmpo y ningún milagro se produce, hé aqui que apa-
rece Ia operación contraria, y andas descontando diez
delicado borda con hebra finísirna y en años perdidos por culpa de 'la estúpida de tu mujer, y
113.- El sofista cliros diez en que trataste de cuadrar el círculo.
trama laberintica; y tú no atinas con tanta sutileza y te
quejas de ia cornplejidad infinita de tu alma. Y echas tus
cáiculos contando que, puesto que te llevó cinco años pro-
rfn*
bar la existencia de Dios, a la vuelta de los cincuenta se-
rás per{ecto. Y los años pasan; y se te desarmó el argu-
115.-- Hay figuras extfaordinarias con la modalidad. Te
mento de ia existencia de Dios y cuando 1o armaste de dicen por ejemplo: "Lo concebible es posible". Y tú pien-
nuevo, le apareció una cola sospechosa. Y siguen pasaildo
I sas que es posible sacarle la médula al Ser, 'porque lo
tros años; y te comisie la herencia de tu rnujer; y no te
concibes'; y piensas que no es posible la no-existencia de
diste cuenta que te nacieron hijos; y se te puso blanca la la concibes'. De manera que puedes sa-
I-)ios 'porque no
[Link]. Finalmente, cumpliste los cincuenta años y fuiste
carle o ponerle motor a un proyecto según te acomode,
pcr fin perfecto , . " a la medida del cajón. diciendo: "¡No lo puedo concebir, es imposible!,' Así,
82 JUAN RIVANO
coNTRA sorrsrAs Bg

también, pasan los asesinatos de tus hermanos que luchan


118.- En esto de las frases paradojales, toma también
por ser libres, porque tú 'no los puedes concebir' . '-.
por signo de frivolidad o estupidez el componerlas con
términos contrarios. Acuérdate dei que festejó con una
parranda histórica su abandono del álcohol; y d.l brrrro
qlre se murió de hambre porque quería [Link], a no
co_
pregun- rner. A uno conocí yo que era tai toleraite que no podía
116.- A veces, te desarma el sofista delicado, tolerar a los intolerantes.
tando: "¿Q.,é significa 'absoluto' para usted?"' Y él se
llena de exclamaciones sobre la importancia de
"ttát*"t-
las palabras, su equivocidad suma y la función clave que
uq.r? o a[í desempeñan. Y tú, ingenuo, crees que te está¡
examinando a fondo, y piensas que en cien años podrás
119.- Entre los rnercaderes de la solemnidad están los
responder con autoridad y verdad; y cedes el pellejo en que lan:j1n frarses que llaman a juicio finai para un día
después del último día; con ellos, puedes tú tener cómodo
lugar de cambiar una palabra; y 1o haces,ante uno que djscipulado y justificarte de matai a tu vecino porque
sabe tanto o menos que tú sobre lo que significa "abso- hi-
ciste una. experiencia que representaba sólo ,,tira prime_
lutott.
ra aproximación". Y nunca tienes la verdad en tris ma_
*** nos, aunque casi, casi la tienes; y estás voluptuosamente
s:[Link] de que nunca nadie ia tendrá; y tanto has afinado
el ojo y purgado el espíritu que todá se reduce para
ll7.- Te encuentras muchas veces con la reiteración tí a
un proceso que nunca termina, a la aproximación _por_
paradojal, y más de uno te sorprende diciéndote que
?'*lr"r. porque no muere". Pero aqui entiendes que hay que así .t.: d-". p-e{ant1 al eje de asíntota q,r"
,r-i"gu
contacto a Ia hipérbola mientras no sea en el inaccesib'le
amUigteaad, lo q.t. Ya no ocurre con los filósofos que
pi"rnto del infinito.
"quieien querer" o que "quieren no querer querer"' En es-
tos casos, ten Por cosa segura que se trata de gente frí-
IF
vola que no há realizado un acto de volición en su vida'


Sácatélos de encima diciéndoles que, aunque quieres, no
has decidido si quieres querer, y mucho menos) si quieres
1!0.-- Fíjate en la seriedad con que emplea las distin-
ciones el sofista delicado. porque si tú te hatlas
querer querer. . " de la esen.
cia y \a existencia inmediataÁente busca una
esencia que
+tE* no tenqa existencia o una existencia que no tenga
€sen_
, -]-

8+ CON'I]R.A SOFISTAS B5
JUAN RIvANo

cia. Así se descubrieron la clase que no tiene elernentos, nrina presurosa la otra se queda a la zag.a. Y tú debieras
la proposición que no expresa ningún pensamiento, la vi- sal:er que no es así sino que en las presentes condiciones
,r.n"iu de h müerte, la opción de no optar, ia percepción de la vi¡la económica es necesario que el progreso técnico
de la nada; y también, por vía de implicación, la másca' inhiba el progreso espiritual; porque) aunque no seas mar-
ra de Ia máscara, la duda de la duda, el disimulo del disi- xista, tienes ojos para ver que el régimen de propiedad
mulo; y además un sinní¡mero de cosas 'puras', como el irnperante exige rniseria en proporción al progreso iécnico.
pensamiento puro, el derecho puro, la lógica pura y la Toma, piies, una clave para identificar bribones: Lo son
ética pura. quienes te dicen que el progreso rnoral no acompaña al
I)roqreso rnaterial.
,e*rF

I21,.- Te habla ta¡nbién el sofista, y con muchos aspa-


vientos, de la cosrnovisión. Te dice que los griegos tenian 123.- Cuando escuches hablar al metafísico de la 'vo-
su cosmovisión, y otra los medievales, y otra los moder- cación del ser'o el 'harnbre de absoluto'y no sientas de-
nos. Al presente, cada uno tiene una cosmovisión; somos' seos de rromitar, tómalo a cuenta de inconsciencia. Por-
todos para un mundo; pero el mundo para el que soy yo que los viejos desal'unan en los tarros de basura de la ca-
es diferente del mundo para el que eres tú; y si a ti te sa del metafísico, porque la doméstica es un instrurnento
llevan a un manicomio y a mí a la cárcel es porque tu más en la casa dei metafísico) porque a los niños muertos
vives sin vivir en tí, existencia sumamente inauténtica; y de hambre se los espanta a patadas de la casa del metafí'
yo soy para un mundo diferente, asunto delicado y peli- sico; pero dice él metafísico- que siente la vocación
groro. Ád.*ás, anda tú a conocer la cosmovisión del psi de la realidad y -el
está preparando una conferencia sobre la
quiatra; por mi parte, puedo asegurarte que el juez es un la pura, donde prueba que le pican el
critica de comezón
payaso como para reventar de risa' y ei devenir.
ser, el no-ser
*rÉtt
tf

122.- Andan muchos por allí quejándose de la ninguna 124.- El alumno discutidor le 'dice al profesor para
relación entre progreso moral y progreso material; pero,
quien Ia opción es una especie cle sustancia con que se ha-
fíjate bien, potq,t" suponen que van estas cosas corno vian-
dantes por el carnino de la historia; y mientras una ca- ce el hornbre: "Me perdona, profesor, pero así como us-
86 JUAN RIVANo ONTRA SOFISTAS 87

ted lo pone, no recuerdo haber optado nunca". Y el pro- 127.- Comienzan ahora sus discursos los sacerdotes de
fesor le responde: "IJsted optó no optar". la nueva ola, diciéndote: "Dios no es un viejito con bar-
A la hora del recreo, otro se acerca al alumno y le basu'. Preguntas tú: "Pero, ¿es una persona?" Y verás que
pregunta: te responden que persona sí es. Por 1o cual tú replicas:
*¿Te respondió en efecto? "No veo otra diferencia sino que ahora se afeita".
-¡No!
Es decir, sí!

*¿Cómo sí?
es evidente: ¡Sí no!
I28.- Escuchas que los poetas son los guardas del Ser;
-Bueno, y corres donde ellos en busca de la verdad. En casa de uno
*** te dicen que salió a conseguirse el Nóbel; en la de otro
que abandonó a su mujer; al tercero lo encuentras ha-
125.- Así, también, uno es siempre original; porque si ciendo gí:.rgaras con whisky porque debe cantar la inter-
no lo es en absoluto, allí reside su originalidad: en su no- nacional;.el cuarto disputa en un bar con el quinto los
originalidad. favores del sexto. Los restantes andan de juerga porque
uno de eilos ganó el premio de una pandilla de exporta-
rs*t& dores. No hagas escándalo con ello. pónlo a cuenta dei
Ser.
126.-Considera también las veces en que suscribes u¡ra
falsedad por el simple hecho de que pone io usual patas fff

arriba. Tú estás aburrido de 1o usual, y si viene uno y te


dice que si Caín na matara a Abel, rnatara éste a Caín,
te sientes encantado porque ahora todo es diferente y vas
129.- Cuídate mucho de. quienes dicen tener una solu-
ción para "el caso del hombre", Ciertamente, son char-
a divertirte en forma. Reflexiona asimismo en la idea que
iatanes de marca; pero con ello no se remueve el riesgo.
pusieron sin más trárnites en tu cabeza: que en el fondo
Si afinas el ojo verás que siempre parten de una Histo-
deseas poseer a tu madre y deshacerte de tu padre. Pero,
ria lJniversal, un Renacimiento, una Síntesis Medieval o
piensa con sinceridad: ¿Quieres poseer a tu madre?
un Mundo Griego. Ninguno hay que se preocupe de eli-
¿Quieres asesinar a tu padre? ¿Hubiera matado Abel a minar el colonialisrno y la miseria. Todos, sin excepción,
Cain?
manejan enormes abstracciones y barajan combinaciones
entre ellas. Te hablan de Tecnicismo. de la Cosificación
BB JUAN RIvANo CONTRA S,OFISTAS 89

del Hombre, de la Nueva Síntesis, del Encuentro entre ventud ama,par sobre todo la verdad". Fíjate en la mane-
Oriente y Occidente. Pero, atiende: corre el whisky en t ra corno pasa el juicio sobre los rieles cle la "chochez",la
sus reuniones y viajan de un punto a otro con su cámara 'farterioesclerosis", la "precipitación", la "ingenuidad", la
fotográfica y su elegante señora. Porque nadie tiene bra- "intrnadurez",. . Porque crees tú (coirlo supone el sofista)
zos que abarquen el mundo; y el hombre responsable mi- que la vida es una serie de cornpartimentos, y llenas cada
de la acción con el alcance de sus brazos. For eso, si en- uno de estos con multitud de prejuicios que el sofista apro-
cuentras a uno que se preocupa de tu formación y de que vecha. De manera que el viejo aquel, era lúcido y noble
crezcas y trabajes sin presumir para eliminar la miseria como un muchacho de veinte años; y el 'ioven que lo en-
en torno tuyo, hazte su discípulo y no alborotes. frentaba era un prodigio de calambres mentales y cobar-
I día; pero nada del viejo pasó y triunfó el joven... Y to-
lÉ JF +t
do ello porque recorriste al hombre como una secuencia
de compartirnentos) llevado de la mano del sofista.
130.- Voy a contarte la historia de un se_ñor elegante
y distinguido a quien replicaba yo que de tener fe como I
él afirmaba tener, andaría por las calles desnudo y gritan-
do: o'El reino de los cielos se ha acercado. .. ". Fíjate co- 132.- Hay el delicado indigente que iinita como pue-
no respondió: "Amigo rnío, si tuvieras fe serías un de a sus mayores" Toma un ejemplo: Te dice que "esto"
santo". Así, pues, la fe no identifica a los hombres; los se indica con cledo vertical; "eso", con dedo oblicuo;
distingue. "aquello", con dedo horizontal. Y de aquí saca argumen-
tos sobr'e l¿s relaciones entre Ia mostración y el ángulcr
t t t,
recto. ¿Te da pena? Y yo te digo que no te pongas de
listo, porque puedes caer en sus redes y decir: a tus alurn-
131.- Saca también numerosas figuras el sofista de la nos que las 'categorías' del 'porque' y 'con' forman el
representación que te haces de tu vida como si fuera ésta 'porque-con', y eue acerca de ello provectas escribir un
la serie de capítulos de una novela. A veces, para doblar- ensayo.
te la mano atribuye tu juicio a "la generosa irreflexión
de tu juventud"; y así sueltas lo que no debiste soltar por- tf tt lF

que te clavaron donde debieras ser insensible. Otras ve-


ces, el sofista se allega tu fuerza para que pase una pro- 133.- Dei habilidoso delicado no te hablaré más. Con
posición suya; y tal ayuda la obtiene alegando que "la ju- 1o dicho, espero que haya suficiente para que atines con
90 JUAN RTVANO

su identificación. Cuando escuches frases como: "Yo soy


el centro del Universo ...", "'La muerte-vida del médico-
enfermo", "Si naciera de nuevo. . . ", "Me doy a mí mis-
mo, luego, soy don y donante", "De 1o que no se puede
hablar es mejor callarse", "Yo soy mi unanimidad", "Qui- CAPITULO I V
siera morderme la nariz", "¿Qté es la Verdad?", "Si di-
go tcr'eo'es porque dudo, aunque no dudo que creo", "Co- 134.- El sofista de que te hablaré aquí se señala por la
menzaré por cero", "La soledad del hombre contemporá- perspectiva totalizante que aparenta proyectar sobre la si-
neo. . , ", "Crítica de toda crítica dela taz6n crítica", "Mi tuación. Y este rasgo, justamente, lo hace muy detestable
complejo de culpa me impide . . . ", "Interiorización y en- porque da la apariencia de un dios que tiene el ojo puesto
cuentro con el yo", "El tiempo abierto y el progreso sin en todas las cosas precisamente para poder moverse a gus-
límites. . .", y tantas otras semejantes que llenan las au- to en la unilateralidad. Si tú no quitas el ojo de esta fi-
las y los libros, ten por seguro que estás ante un señor pa-
g'ura general que preside su trabajo me encontrarás ra-
ra el cual hay gatos con siete y ocho patas. z6n, y no te embaucará fácilmente.

135.- La figura más socorrida en este caso consiste en


argLlmentar que sacaste la afirmación de su contexto y
que así tergiversas el sentido que tenía. Y yo no te digo
que abstraigas del contexto en todas partes sino que hay
proposiciones que se pueden considerar piescindiendo del
contexto. Porque si un señor dice: "La guerra es la santi-
ficación del hornicidio" no dijo esto de las Cruzadas si-
no de .la guerra sin 'más; y si Marx dice que "El capita-
lismo es la explotación del proletariado" no lo dice del
capitalismo inglés, sino dei capitalismo sin más. De ma-
nera que tú repudias al prirnero como belicista y aprue-
bas al segundo como humanista; y nadie no sea
-corno
CONTRA SOFISTAS 93
92 JUAN RwANo
iln hipticriia*- puede alegar que saliste c{el contexto. .t\sí. piedarJ". Pero tú eriPeras gue los t"]t*l*l:t salgan ctre su

tarnbién, si estaba Ac{án descontento con la creación del *ir*"iu,esperanza *rry a la'visión integral'" I)e
"ottttutia
ésta, los miserabies solo poclrán
sapo, ilú podía decirle Dios: "Hijo, atente al contextct". *u*"r^ que partiendo de
conservar sus piojos.
*i&t&
'& Ji- +e

136.* Con la figura contraria da tarnbién el sofista orn- 138.* En todas partes ve el sofista omniabarcante la
niabarcante la impresión de estar considerando el todo o'Aquí
forma y el fondo. \;, según sea el caso, ora te dice:
cuando, por [Link] separa 1o político de 1o gremial y
[Link] un asunto de forma" ora: "Aquí se trata de una cueg-
te dice "Esto político, aqrletrlo gremiai"" Pero afina. el oio
y verás que no puedes diviclir una cosa de ia otra como si tión de fondo". Y el sofista caicula a vuelo de pájaro por
donde resulta rnás fácil el camino. Y cobla más cuando el
se tratara cie una torta. Porque deb'es hacer una distin-
argumento es de forrna, menos cuando es de fondo' Cuan-
ción inteligente, no lo niego; séio que si es inteliger¡te la
do"hay dificultades de forma y de fondo no te defende-
distinción verás la relació¡r de io pclítico v lo gremial, có-
ftlo pasa una cosa a la atia y conversarnentei y así verás
rá. Sé tu siquiera buen negociante"l cuando encuentres
que hay urg.r*"rrtot de forma y de fondo no lc ernplees'
que el todo no es un edificio de [Link]: sino que
tal representación es la cyue el sofista qr"liere que constru.- * .tÉ JF

ya.s y fijes en tu cabeza, pata cerrarte la puerta alegando


que se trata del de¡lartamento político y echarte a la ca- 139.- Antes de ir a disputar con ei sc¡fista, atiende a la
lle argurnentando qur alli está 1o gremial. realidad; por ejemplo, qiue en efecto insultal'on a tu pa-
dre, [Link] g,rtp"á*ott a tu arnigo' Sólo ciespués en-
.té .te "fe"to
frentárás ai sofista, quien irremediablernente iniciará la
{a

[Link] en términos teóricos. Por ejemptro, que tal es la


Ig7.- Fíjate también como dice el sofista ornniat¡arcan- y significado del insulto, tal de la agresión' Fero
te: "Importa dar una "seocia
visiérr integral". Pero si tienes c¡.ri- toi no quitaiás el ojo de las cosas y así vetcerás al teóri-
dado con su irrtegración, verás que no hay ninguna p,rsibi- co. Miü, ahora, cérno se hincha y dice: 'oDejelnos la teo-
lidad de subsumir bajo ella el asunto que te importa. For- ría y ,rerrgarnos a los hechos". Y entonces, lo atajas tú,
que él dice: "Toc{os los hornt¡res tienden a conservar io diciendo:
l'Irrsultaron a mi padre, golpearon a mi amigo"'
que poseen y no responderíarnos a una tendencia tan esen-
ciai y generalizada si no levantáramos un derecho de pro- tF ++ t6
94 JUAN RrvjtNo ' coNTRA soFrsrAs 95

140.- Se llena la boca el sofista con los términos de doc- primero y, por lo tanto, ceñirte a "su" objetividad. Y alli
trina y conducta. Y
siempre están en sus discursos los comienza éste a decir que objetivamente tú metiste la pa'
nombres venerables de Sócrates y Bruno. y cuando de_ ta, que hay hechos objetivos que lo muestran, que hay
fiende a quien mucho lo merece como abogado, le inven- daños objetivos, y que los circunstantes pueden compro'
ta una doctrina para justificar su comportamiento o un bar objetivamente todo lo dicho. Por la noche, el sofista
comportamiento para verificar su doctrina. y cuando celebrará su triunfo con sus cofrades, que beberán a su
triunfa, le entrega una bolsa llena el defendido. y él re- salud por haber logrado su objetivo.
cibe y cuenta, porque es consistente con su doctrina"

It {É {E

l+3.- Repara en la manera astuta como construye al-


141.- ,Calcula muy bien el sofista ornniabarcante la
ru- ternativas este sofista habilidoso. Porque tú dices: "O so-
ta por donde puede salir sin cornpromiso; y viendo que cialismo o capitalismo". Pero él te habla del capitalismo
en el auditorio está un colega de la academia sabe que nopular o la iocial democracia o la democracia cristiana'
no puede declarar en cuanto académico; ni en cuanto li_ Y ie dice que el capitalismo es el individualismo de la sel-
beral, porque está presente el secretario del partido; ni va, el socialismo la negación del individuo y la democra-
en cuanto ministro porque el presidente está escuchando; cia el individualismo del amor. Y tú te emb4rcas en lar-
ni en marido porque están su mujer y su amante, gas discusiones; y me traes después tu dudas. Y yo te digo:
-cuanto ¿No está en el individuo el punto, sino en la socialización
Pero, hélo aquí transformado en apicultor, lo que le per_
mite declarar que admira la neutralidad sexual de las de los medios de producción. O siguen en manos privadas
abejas. y muchos son explotados por pocos o pasan a manos de
la comunidad y todos trábajan para todos". Y tú te das
en la frente con la mano; y reparas que el sofista inventó
alternativas mediante principios que no estaban en juego'
!+2.- ¿Quien se atreve a levantar objeciones cuando se
habla de objetividad? Si tú osas repliiar a este hornbre
!g&

que su objetividad no es la tuya, vas a experimenrar una


lluvia de exclamaciones indignadas: ,,¿ e*é entiendes, 1++.- También inventa alternativas el sofista donde no
pues, inge-nuo, por objetividad si hablas de una objetivi_ las hay. Porque no tiene argümentos para defender su
dad tuya?" Tienes que recqnocer que el sofista empezó proposición y, poniendo al lado de ésta otra que tú debes
96 JUA,N RrvANo coNTRA soFISTAs 97

rechazar, te crea la ilusión de que has hecho un argufilen- sobre Agustín. Como le preguntara del tiempo que ha-
to; y de esta rnanera pasa la proposición que él desea. Mi- bría de iornarle, me dijo: "'fengo veinte años disponibles
ra, por [Link], que te dice: "O se comen piedras o pati- para ello". Y yo me quedé aplastado ante persona- tan ri-
tas de chancho". Y como tú no opinas que sea saludable ' gurosa que no haria nada antes de saberlo todo; justo al
comer piedras, concedes la segunda proposición como si ievés de Dios que en una buena semana lo hizo todo sin
ie empujara a ello el 'rnismo Aristételes. Y el sofista te in- nada.
víta a su restaurante habitual y pide patitas de chancho. ,saber
tT t& lT

tqs.- t+7.- Nota que se atribuye suma honestidad a aquel


considera n ra cabezade grandes que dice "hacet como digo, no como hago".,Porque él
problemas como ia"u*""r"1,"r1
Historia lJniversal, la Cultura Occi- *it*o reconoce la divergencia entre sus palabras y sus
dental o bl Forvenir de América. Tlazme caso, sé humilde
hechos y te recomienda las primeras. Pero yo te digo que
y verídico, y dále un vistazo a las representacipnes que te más te vale no hacer como éste dice; porque nada impide
haces con estas grandes frases. ¿Lo hiciste ya? Dime aho-
a un hipócrita meñtir; ni puede tener mucha importancia
ra: ¿No sientes vergüenza de estar ala altura de los tierr- Io que diga este rufián confeso.
pos en que creías en el viejito pascuero? ¿Y cómo no bus-
cará ei sofista ---que conoce ei estado ]amentable de tus lt lt +F

ideas mejor que tú rnismo- encantarte con empastes ai


modo de o'l'a ética y la técnica", "El hurnanisrno del fu- I4B.- Escuchas observar: "Pero todo esto no es más qrre
turo", "Yoga y trabajo asalariado" y otros alfajores co- cuestién dc palabras"; porque a veces disputan dos sobre
mo éstos? Ten por descontado que, habiendo el sofista la inrnortaliáad, y mientras uno esperaba jugar al fútbol
coigado el titr¡lo: "Arnérica y la [Link] de los Brujos" con los ángeles ei otro estaba pendiente del eco inextin-
y e conttando llena la sala de conferencias, procederá co- guitrie de s*u yo' Y el sofista conoce esta simpatía-de las
mo si todos alli creyeran en el viejito pascuero. Y, desde palabras que aceptan cuanta ocurrencia sale de las ca-
Iuego, no se engaña. t""ur; y upli"u .ti" conocimienJo para matar muchos p-a:
járos'dl un tiro y jugar al fútbol con-aquél en contra del
{F ,IT
'& seleccionado d" Íos aicángeles y arrullarse con éste en el
146.- Quiero. contarte de mis tiempos de alurnno. Ha- eco infinito de su yo.
bía uno que, al egresar, me dijo que rneditaba una tesis t! lt tF

I
9B JUAN RIVANO CONTRA SOTISTAS 99
l4g.- Pon atención cuando uno suscribe las distincio- 151.- El sofista que en todo pone el ojo es experto en
nes y las mantiene firmes como si tuviera en sus manos los ¡rrobar cosas contrarias. Mira, por ejemplo, corno guarda
priáeros principios' Porque, dime tú: ¿por qué serí[Link]- cn una gaveta el Evangelio y en la otra 7a Suma. Y tú
ra la distincióren los comienzos? ¿Y por qué no sería lo vas y le ordenas que pruebe A para mañana temprano; y
que llamas distinción un cierto modo de Presentarse Por lc encargas no-A para la tarde. Al día siguiente te tiene
[Link] vez la confusión misma? Porque dices tú: "C) la prueba de ambas: que según Tomás, A; y según el su-
determinismo o libertad". Y te Parece clata la disyunción, [rlirne Jesús, no-A.
y estás dispuesto a disparar b,ombas desde una disyuntiva
sobre la oira. Pero, dime: ¿Conoces los principios de la
Iibertad, conoces los principios del determinismo? No los
.orro""ri pero dices: "determinismo o libertad"; y no te 152.- Cuando, sin que importe su cara, está ante tí un
mueven áe aili ni los rayos de Júpiter' Pero, si el mundo señor que hace enormes sentencias con los derechos, ten
te-decepcionara sobre el modo como lo piensas, ¿vas tú a por seguro que estás ante un fascineroso o ante un cor-
levantar a la vida los millones que cayeron porque tú de- derillo que no vale la pena tomar en cuenta. El primero
cías determinismo, Porque tú decías libertad? cs persona que identificarás pronto y fácilmente, porque
tiene la manía de emplear adjetivos corno 'sagrado', ,inex-
lF ¡9
¡rugnable', 'incólume', 'inalienable' y muchos otros cuyo
16

ruido sonoroso te será inconfundible. Es sumamente in-


150.- Yo te voy a contar de un autor famosísimo al sinuoso y nocivo como el mercurio. Por ejemplo, pued,e
que le nacieron *[Link], por manejar distinciones del decirte: "No estoy de acuerdo contigo, pero gustoso da-
*odo qrre puse más arriba. Dice este escritor: "Manda r'ía mi sangre por tu derecho a defender tu doctrina',. Es-
el alma al cuerpo, e inmediatamente es obedecida' Se to, que te llena el alma de llanto, te lo dice cuando tie-
manda el alma a sí misma, y halla resistencia"; y se pre- nes puesta ya \a cabeza bajo la guiilotina. Y desde luego
gunta después: "¿De dónde nace este monstruo? ¿Cuál que otro tanto le dijo ya al verdugo.
,r, Y tú puedes ahora responder: "No hay
", "uüu?"
monstruo ningrtno, porque toda esta monstruosidad nace *{trt
de una figuraáión tan giatuita como monstruosa: que ha-
ya dos .*puquetádas eh una: el alma y el cuerpo"' 153:-- Aprende del sofista, y cuando uno te venga con
"o-rut cl distingo entre comportamiento e intención, simuia sor-
rT{t* prcsa y dile así: "¡Cómo! ¿No hubo, pues, intención?
I
,l
100 JUA¡I RIVANO CONTR¡, SOFISTAS
{
J
, 101

Entonces, ¿ qué haremos con estos hechos que existen sin buen día la Muerte te pide cuentas; y buscas en el cajón,
propósito [Link]! ¿Y te figuras qué cantidad de I dc¡ncle sólo hay cuatro pelos históricos.
ellos habrá que pasarl por historia? Acaso César no tenía
intención de cruzar el Rubicón, acaso pilatos no tenía in- +l .16 +r.

tención de crucificar a Jesús. . . Dios mío. Dios rnío, me 156"- Mira qué enternecedora justicia: Los niños blan-
parece que ha salido de manos del hombre un mundo cos no guerían jugar con Ia niña negra que murió de pe-
sin sentido si no admites en todo la intención!" No te lo na. Pero, fue al cielo y Dios llamó a los ángeles y les d!
aseguro, pero creo que muchos sofistas arrancarán ante jo: "Jugad con ella". Fíjate en ia forma verbal; porque
este discurso como si se tratara de las garras de un colega. lo correcto sería decír: "Dios llamó a los ángelei y les
orden6: Jurgad con ella". De donde infieres tú que ni los
tñ* ángeles del cielo famoso querían jugar con la niña nesra.

l5+.* IJno te dice: "No solamente soy dueño de mis ,tl


*+s+$
intenciones sino también de sus resultados,'. y tú respon. (r

derás que está muy bien y que ha surnado un rnetro a su I


158.-', Todavía vuela por las escuelas el versito:
estatura. Pero que no haga aspavientos y que se felicite I Conciencia, nunca dormida,
del precio que ha exigido la experiencia en su caso: por- mudo y pertinaz testigo
que de los pocos que conocen esta lección la mayoría pa- que no dejas sin castigo
gó con la vida de su herrnano o el corazón de un amigo. ningún crimen en la vida!
¿Ha1z pues, tribunal y juicio justo adentro del pe-
llejo del hechor? ¡Haga, entonces, cada cual Io que le
venga .en €iana que no escapará al rigor de su propia con-
155.* Hay el que te dice: "Deja pasat, y dedícate a ciencia! Fero, escucha las palabras que pone el sabio Sha-
cultivar tu jardín", Y tú entonces te consagras a averi- kespeare en labios de Ricardo ItrI: "¡Qué no turben nues-
{,
guar cuántos pelos celestes hay en el libro quinto cle la l tro ánimo sueños pueriies, pues la conciencia es una pa-
L{etafísica de Aristó[Link] ( iabra para uso de los cobardes, inventada en principio pa-
dicho sea al pasar, es iar-
dín ajeno- y a la vuelta -que,
de diez años estás en urgente ra sujetar a los fuertesl" Sólo habría que agregar: "y pu-
disptita cori tus colegas sobre los antedichos pelos. y tie- ,t
.ra consolar a los débiles y divulgada por los astutos".
nes tu casa tan peir:da que tu mujer no barre por miedo
de ¿[Link] tu siilón en ia Academi¿r de Filosofía. y un
i
I
102 JUAN RIVANO CONTRA SOTISTAS 103
159.- Cuando el sofista tiene hábitos áe profundidad .r .ré tT
huirás prontamente de su lado, que es sumamente daño- I

so. Porque están en el hombre sinnúmero de cosas con- 161.- Ten por verdad segura que, hablando absoluta-
trarias y del peor y más salvaje puedes hacer un ángel; y mente, dos hombres valen dos veces lo que vales tú; y tú
j
como el sofista sabe esto, hélo aquí escurriendo el juicio lo mismo que otro cualquiera. Puedes tomar esta propo-
por entre los matices infinitos de la intimidad; y tú ter- sición como la piedra angular del humanismo. Así, pues,
minas abrazando al asesino de tu padre a lágrima viva. nunca encontrarás razón firme para oponer tu interés par-
Y el sofista, orgulloso, Ievanta el índice y recita: ,,por- ticular al interés de muchos. Todo esto es verdad; pero
que el hombre no es, sino deviene; y tan prodigiosa varie- cuídate de la figura mimetizada del sofista cuando de_ia
dad de influencias se expresa en su conducta que no po- caer sobre tu cabeza el interés general. Porque, viendo tú
demos decir dónde está el núcleo; porque a la ve¡dad no venir bajo el estandarte "fnterés general" una muche-
hay núcleo, el hombre es una existencia sin núcleo y su dumbre de banqueros, financistas, industriales, comercian-
realidad se desvanece en las alternativas. " . ". Pero, tú, tes, rentistas y parásitos aledaños, te olvidas de mirar a
páralo aquí y deja el juicio último a los dioses; porque no tus espaldas donde están casi todos los hombres, hundidos
es necesario fabricar el mundo de una punta a otra para en el hambre y el abandono.
que esté ya hecho el rufián. Cuando 1o agarres, pues, por
la cola, no pienses que ha de cambiar a Ia altura del orn-
bligo.

,g*{t

160.- Fíjate en Fausto como vacila traduciendo el pri-


mer versículo del evangelio de Juan: "En el principio era
la palabra. . . Aquí me detengo perplejo . . . No puedo en
manera alguna dar valor tan elevado a la palabra . . . " ll
tú también deténte aquí, y no sigas con Fausto en busca
del principio; sino que piensa qlre en el principio no era
la palabra. Y, entonces, del tiempo que pierdes en bus-
carTe la fórmula al mundo podrás tomar para remover la
miseria de tu pueblo. tfj"
I

I
fl

\
I
I

CAPITIJI-O V

162.- Finalmente, te hablaré clel sofista qrie te encanta


tratando sin rnás del mundo. Es ei más porieroso de cuan-
tos te he plesentado y sumamente iriflu,vente en espíritus
jóvenes. Porque, si'er¡do joven, es [Link] natural qrre quieras
conocer ei número y configuración de las rLledas del mun-
do; y también natural que al resilecto te satisfagas colt
poco. l-e puedes representar a estos personajes como una
serie de sepultr-rreros en que cada uno entierra al anterior.
O, tarnhién, viene uno y hace una fotografía c{el mundo;
y el que sigue hace una fotografía del rnundo con el pri-
mer fotógrafo operando; pero, hé aqili a un tercero foto-
grafiando al mundo, al fotégrafo del rnundo y al fotógra-
fo del fotógrafo del munclo. La serie terr:nina cuando uno
dice que el mundo no puede fotografiarse, que hay que
cinematografiarlo. Y allí comienza una nue\¡a serie . . .
A veces te [Link] oirles preguntar con asornbro: "¿Es
posibie que dudes cJe [Link] dudas?" o "¿Sabes que no sa-
bes que yo sé que tú sabes?" o o'¿Crees que debes desear
lo que quieres?" o "¿Cuál es la posibilidad que hace irn-
1 posible tocla posibilidad?" o "¿Es necesariamente necesa-
riamente necesario?" Y de preguntas como éstas hacen
ocasión de las más [Link] reflexiones sobre la na-
turaleza del diablo, sohre las tentaciones de San Antonio,
106 JUAN RrvANo coNrRA soFlsras 107

iobre si Dios hizo el mundo a patadas o por la mer¿ fuer- ga del todo por sus partes, y de la evolución deseable y
za de su voluntad, sobre la guerra como sustancia de to- probable de la pugna. Y trata de precisar sobre la lucha;
das las cosas, sobre el instinto de muerte y la decadencia si es a muerte, si una parte es contraria a la muerte, si
del mundo. es espiritual y busca la convivencia, si está enraizada en
El lugar donde se hacen polvo'de nada estas especu- la naturaleza humana misma o busca la libre expresión
laciones está formado por las situaciones vitales donde tie- de esta naturaleza,
nes tú ocasión de probarte y probar a los otros. Porque en- Y, puesto que no pones manos en ello todavía, con-
tonces percibes cabalmente que los hombres tienen hábi- templa tu modo de ser y reaccionar cuando'ves los niños
tos liteiarios y gustan de fingir enormes cosas en el ele- miserables que amontonan basura a orillas del río para
mento dúctil y variadísimo de las palabras; porque no su fuego y calor; y deduce de aqui sobre quién eres y
hacen más resistencia las palabras a quien las emplea que qué esperas de tí; y compara la acción tuya que así ima-
aquella que les viene por vía gramatical; de modo que tú ginas con las doctrinas que te enseñan. Decide si amas
puedes decir "Yo soy el centro del universo" y ni toda y puede amar en la forma absoluta como te hablan de
una acadernia rle gramáticos encontraría objeción que arnor; o si puedes y debes actuar como exige la volun-
hacerte. Pero, anda tú, centro del universo, y actia co- tad de poder. Y nunca quedes fijo en generalidades sino
mo tal; y sentirás que'te llueven palos desde la periferia' que mira a esa mujer sentada junto a ese celto de ver-
Así, tamtién, puedes decir con el beneplácito de la sinta- cluras y trata de leer en sus ojos y mira cómo son grises
xis que "la comunicación no es posible"; pero hé aquí que sus cabellos y como cuelgan sus mejillas; y piensa en los
en{eima de muerte tu madre y, si no eres mal nacido, en- niños que aguardan su regreso para tener un pBn. Y en-
fermas tú también de muerte. tonces esfuérzate por ver en esta escena y en miles como
Pero tú eres joven, y no te exige el mundo. De mo- ésta qué dice el mundo cle tus generalidades sobre el amor,
que no tienes otra maneta de escapar a las grandes fra- el instinto de muerte o Ia voluntad de poder. Porque te
sls del sofista que aplicando tu imaginación y esforzándo- aguarda vida por delante; y si no vives con seriedad, no
te en variedad y práfundidad, y creando situacion'es y mi- vives. Así, pues, especifica siempre: mientras tratas con
diendo con ellas ias doctrinas grandiosas que te han sido el portero, cuando no cediste donde debiste ceder, cuando
propuestas. Busca pues en tí el instinto de muerte, busca fuiste engañado o engañaste. Y observa también al que
ti t" voluntad áe poder. Y como no eücuentras en tí dice grandes cosas: cómo reacciona cuando se trata de
""
tales cosas, busca sus señas fu'era y esfuérzate por averi- su tiempo, de su placer o su bolsillo. Porque
-como
te
gurar si está hecho el mundo con ellas. Y donde las en- conté más atrás- te dirán: "Haz como digo, no como
Iuentres, dirígete a las fuerzas que le son opuestas y juz- hago"; pero tú no olvides que un hombre no tiene más
108 JIIAI.ü RIVAN0 coN'rR,A. soFIs'r.{s 109

autoridad que la que dan sr¡s accion'es. Si quieres dar -q J. .s

rnuerte a uno, aconséjate con un asesino; pero no te cli-


rijas a é! si tu propósito es otro. Veamos ahora algunas iS1.- Pero, rnira que se levanta otro y dice: "Está bien,
figuras del sofista grandilocuente. Dios ha m¡;erto, luego, todo cstá per:mitido". Ilntotlcqs tú
replicas: "Te equivocas) polLlue es nuestra la responsabi-
Iidad de dar lugar a cuanto pugna en el hombre por ser;
y puesto que son los tuyos que han enloquecido sin l)ios,
poco o nada Ies será permitido; y para poner freno a sus
163.- Te dicen. por ejemplo: "Si Dios nn existe, todo locuras no vacilaremos en llegar a la violencia, Y cuan-
está permitido". Imagina que recorres la historia y que
do los hornbres realicen esta latente verdad: que son igrta-
preguntas sobre los acios rnás horribles. ¿No rnataron a les, entonces, bajo la ley inzrmovible y ya real de esta
Jesús que era bueno? ¿No [Link] a $ócraies que era igualdacl, todo les será perrnitido".
sabio? ¡'No saquearon Constantinopia con el argumento
del Santo Sepulcro? ¿No explotaron y explotan los pocle- t+*lF
rosos, continentes enieros? ¿No muer"en por miles los viet-
namitas pcrrque io quiele a-*i el'mundo iibre'? ¿Y el ten- 165.- Escucha al que te habla de fuerzas irracionales;
clero que lo necesita para aplazar sus eleudas, no prosti- pero, observa que compone sus discursos con antecedetr-
tuye a su hijal ¿No rlespedazarorl vírgenes, marlres, an- tes y consiguientes, todo en perfecta racionaiidad. Y con
cianos y niños por rlillones ? ¿ No fueron hechos esclavos Io irracional _-así ocurre siernpre- pretende {ormar la
Ios neeros? Todo ello fue así. ¿Y me vas a clecir que hay parte más sustancial del hombre. fl"az una prueba, si te
un 'Cód-igo h{ora.l' o algúna otra estupidez te sale de ia atreves: Adelántate, coge la botella de agua, ir¡{altal¡le
cal¡eza para proba,rrne que no está permitido? Así, pues, en la mesa dei conferer¡ciante, y vuéicala sobre su cabeza.
a quien forrnula aquelia implicación se le pedirá que pon- T'ú puedes atregar que fue un actrf, imacional y, así, veri-
ga un hecho, uno solo, que rlo esté perrnitido; y no le que-
ficatorio de la doctrina sostenida. Fero el [Link]
grítará.: "¡ Saquen este loco!" Y por irracional te echa-
dará más que alegar que "de un modo absoiuto nad.a hay
rán de la sala a puntapiés.
que no sea permitido; pero que de un rnodo relativo hay
rnuchas cosas que el hombre repudia". Fero tú [Link]: ttt
"Entonces, cualquier acto está perrnifido, todo es cues-
tión de inventarle condiciones". Y cuando tú digas esio, 166.-' Tarnbiéa está ei que propone "una nueva sínte-
el soíista se sentirá. tocado en el tuétano pno{esiorral, sis". En estos casos los términos socorriclos son de las es-
coNTRA soFrsrAs 111
110 JUAN RIVANO
reúnen y nunca faltan dos o tres que les- hablan sobre el
rrecies "tecnocracia" y "cosificación"' El que propone la l"n y p*u sí, y sobre el .ingrediente' asnal en el desarrollo
iue,ra síntesis abomina de estos monstruos' Pero, obser- libre de la ldea.
ua pregunta si están bien instalados los micrófonos
"ó*o
y cómo ," ha" maq,tillado y sonríe .a las cámaras de la te' *ntÉ
ievisión. En cuanto a la cosificación, no tienes más que
averiguar cómo trata en su casa a la servidumbre' A es- 168.- Siempre andan hablando los sofistas sobre la irre-
tos áemigos de la técnica los liquidas preguntándoles: versibilidad de la historia. Pcro ia verdad es que se la re-
el trabajo y que no prererrtan como una hacienda propia que les es muy fa-
¿No cree usted que la técnica facilita
LiUu, y pueden recorrer en todas direcciones' Y te dicen:
iosifica, sino que el régimen de la propiedad expiotando a
muchos los tránsforma en partes de la máquina durante
"Aquír'en este preciso punto, nos cquivocamos"' Y te pro-
el tiempo que exige la plusvalía? La'nueva síntesis' con- oorr.t-volver al punto cn cucstii¡n y rcctilicar Ia ruta' Y
siste cási ,i"*pr"- .n b,ttcut el acuerdo entre técnica y !*"la.r,un con solemnidacl: "¡Ah, Galileo cómo se te me-
humanismo. T-odo se reduce a la apelación vehemente y tió en la cabeza esta tontcra de que cl libro de la natu-
moralizante hecha al capitalista Para que sea más humano' raleza está escrito con caractcres rnaternáticos! ¡ Mira
el
Y el capitalista, entoncés, responde poniendo parlantes en Iio en que nos tienes metido! Pero, arreglaremos este asun'
el taile;; porque con música apropiada descubrió que el
to; en adelante haremos un ¡raróntesis o sin más tachare-
obrcro rinde más. mos y comenzaremos de nuevo"' Y tú te enfrascas en la
concépción del mundo de Periquillo el ,alquimista; y ter'
**rt *irrus un manicomio por este pequeiro desacuerdo en'
tre la 'rectificación' y la- maldita realidad' Y te bastaba
"r,
167.- Habla también el sofista grandilocuente de la His' una simple experiencia para atinar: Esforzarte por em-
toria Universal; y te dice que es el progreso de la Idea o pezar de ,r.,"rró si tuvicras seis años, es decir' tratar
la inaz,ana de la'Libertad. Con tales premisas, le resulta "o*o
he cambiar los dientes y así rectificar los que tienes'
muy fácil asignar tareas a un pueblo como el nuestro' Por
ejeáplo, incoiporarnos a la historia universal; te dice que {FtÉ*
puru^.llo debemos crear conciencia de los "valores"
*ü-
lertad, dignidad de la persona, cultura, conciencia de los
espiritual' Yo 169.- Considera también que el sofista habla mucho de
brígerres'i y propiciar una gran campaña
generaciones, como si las cosas del hombre estuvieran he-
te voy a contar una historia: los burros, desde los tiem- Ihu, al mpdo de un emparedaclo. Y te habla el sofista de
po, á que fueron reducidos por y paia el hombre' se
CONTRA SOFISTAS 113

Lt2 .JUAN RlvAN0 l7L.:- Hombres hay que han tenido y tienen "grandes
con 10 intuiciones", pero no cuenta tanto esto como el trabajo
su eeneración; y de cómo se explica en contraste 1o bueno que han hecÉo con su intuición; porque ,puedes concluir
J"'il;';;;;i^'i" g"J*'u"ió"-"'t"'iot; Y pot t.t cuenta sobre qué es libertad y cómo la libertad no
o tergiversado por la
;'" ;" ü.;;.1¿" r'i 'iáo rulniti"udo
'c-ómo
siempre encuen- existe; pero no Por eso eres ya un Lenin o un Mao y en
--"elt?i¿* siguienie' Por eso' el so{ista g""l1"ciones sr¡bsi- tu tum'ba puedÁ no caber otra frase que "Fulano; nació
ira t*"nos, a partir i" i" pt"pi": l-uu
aquí, murió allí". Ocurre) pues, qu9 tú- abres el diario y
i té ¿it,! enorm:es cosas v Pu-
;"#;;';,lu"tttiot"t' pero si tú pides que te dás de narices con la gran intuición de Jorgito y quien
'nlica tr¡-tadossobre generación; la cornenta es otro Jorgito. Y así va la gran intuición de
"' genttación' hé
te nruesue los hor"br;s i;'l;;t*;'?'imt ge- maho en mano; pero nadie se atreve a hacet algo con
ciue os-tcntan una mueca
acuí que son cuatro piojosos que cobra los di- ella y así darle nombre verdadero de gran intuición'
n"ru.ürtl in'treleble, ;;#; á;i sofista
videndos cle toda esta Patrana
*-r*
t& .l* le
L72.- Cuídate mucho del sofista que saca argumentos
de su concepción del mun' de la forzosidad de un Juicio Universal' Porque es nece-
170.* Cuando uno te hatrla bien en affancari pero si
quie- sario tener muy firme el ,coraz6n para entender y acep-
clo o 'cosmovisión' hat'ias que ha- tar que los crímenes que se han co,metido- y cometen en
H"-J:;;;i",'l'r'"r" l";;h; los ojos; no sea
" escucharlo' Para que un el mundo no han de tüer castigo' Y así, el sofista te pai-
ble seriarnen'" y "u'gu la
pena
es que te el corazón con un detalle criminal cualquiera -por
il#;;;;út íoti"iit qt'"'du'-'obre estq precisoCréeme ejemplo, de las vidas que aplastaron la violencia sexual
su semblante'
cuente años y *'t¿ ti""á
de señas
Un hombre mo- y la envidia de aquel cuyo busto está.[Link] ylgza--y tit
en esto y no caerás "ltttf"t-p"ligrosos:
un hombre que rezurna corrrrienes con él q.t" [Link] día nos harán justicia; y lloras
;i;tJ;,'enrojecido, rubicundo; homble que escruta un poco y duermei más tranquilo. Y yo te digo: "Dejas-
alcohol o hipa g""' o'"*ucales; "n o pregunta el t" qn" pátur^la mayory porque si Dios existe y ha- -de po-
calculando, que se #;;;1;s
aplausos
que decirte ner'juicio el día poitrerá ¿qué más puedes pedir?" Pero,
la dar¡'a;';^L no tiene nada gusnl¿n d'
apeliído [Link]ón', si Dios no existe, te transfo¡marás en un león
como no sea -¿si
sobre una
es tra u,tT:"íu de 1os con- equilibrarás la injusticia del pasado con la justicia del
y"[Link]
r¡no farnoso- q""
"i'*""Jo siempre situado en el con' futuro.
trarios v que procn;; ;i;; rg**
trario rnás confortable'
¿Él&*
115
CONTRA SOFIS'TAS
JUAN RIVANO
114
con un aprendiz'dc brujo'
ten por seguro que tropezaste sobrc la
Se trata de uno q"" ift"utá la cabeza'de-frases
l7g.* Atenderás también a losquesignos megalomaníacos
no tendrás dificultad
'"
resonancia del todo u"-lu *¿"uda'
sobre la fenourenolo-
¿"i't.l¡* Srandilocuente; en Io
nor mucho qrr" q""* á't" o"uitutse' Porque el- sofista ;';'ry1*:?l;*;: :HT ft;' fi?,'J1
;?i"a;;iel ser
soy Yn cero"; pero Jo repi- otro en Y cosas la frase: "Yo
#."i*;;.1*1"-d"tir:-"Yo terminas por entender esta sérvalo ,¡ a la p'i*"'u-*Jitale sin piedad como saca us-
que tú
i;"";;1;il';;;;i, Jtu'o pata ti del mundo en el modo
tttv delirios de ;;;;;"'.;"".ptio"
il; l- "out¿o "t ten
?Y,é
también por seguro que te¡l la billetera""
gíund"tu en quien te habla,
verdad' De ma-
no hav en él lugar p'opitio pa'u-titg"tta +l' +t tÉ

hecho er mundo o cómo evo-


;:* ;";:i;";i;; ;#" está
i".¡ti"ta f, historia, haz como si oyeras llover' Entre los sofistas grandilocuetrtes,abundan
los que
t76'_ q19 en ellas trabajen los
)T "abren nuevas .un,rru, iutu
afit'as el ojo y miras de-
tT

hombres". Para atinar "'i ""o veces se trata del


porque a
megalómano con- recho hacia "las canteras";
Il4.- Otro modo de probar al sofista cuando te dicen 'rde-
tuya' diciéndole por "j:Tplo' descubrimiento ¿" lu''"Jáu'j"oito
otras de la cuadratu-
siste en someterle "";id*
,,Maestro, *" puou""-orre una'fiiosofía puede también to- ;;;;";;;"; la ciencia política"- proPonen "la totalización
nit'ato ie sodio"' Y verás ra dei círculo -"o*o ittu"do
rnar su punto de pu'iü en el de todas tas totalizacit""t;;' Oti'"
modo de identificarlos
ouevamascullando,""tit"ttu'hablas'uninquieto"evi' consiste en recolectar los
nombres de las ciencias nuevas
observa cómo van
lH,"ll;'1?i"d.d"bl"1', ul tit*po-que que proPonen' Por. q*P'. si uno
l-lgtl
de "angustiolo-
sus zapatos o ,i *""liu-" '"lo¡'
Y la misma actitud asu- o "filosonomía"'
son siete o que tu padre gia,,r "cabalgomátrci', "tolerometríat' con canteras'
mirá si le dices q*" áJ ttet átit seguro gue se trata de un
señor
las orejas tapadas de ten
murió en lu *i,"'iu'lloiqle ti"n"
Por
vanidad. tÉ "¡e

,or$++ de meter en
177 '*I{ay tarnbién la manera escolástica sofista ci-
Aquí,el
Cuando escuches decir que hay
una concepción tu cabeza ,rru "orr""O"iZ"-á"i *""¿o. es hondo' a Ro-
I75.- de té las se- ; ñtt*"Jitt, tts'#áicual elyuniverso
del mundo *oJo to"to "og-t" $t taza
a Julito que da testimo-
"" "l el frutero, bertjto que dice qt"-"'-u""tto
ñoíitas o en la *u,,"* de gritar ¡mawanas!
116 JUAN RIVANO CONTRA SOFISTAS Lt7

nio de su longura. Y tú te encuentras con un universo de


tres dimensiones. Y después, el sofista saca de su cajón las
importantes investigaciones de Guillermito [Link]- a I79.- No te dejes sedücir por grandes palabras como
las' de Manuelito muestran que la' consumación de los "libertad", "justicia"r "arrror" r "natutaleza del hombre",
tiempos se producirá cuando la perdiz críe cola y el chan- Considéralas como las abstracciones que son, y busca en-
cho vuele. Y tú, pobrecillo,
-como
tragas a tbda carrera tantas tre los hechos de tu experiencia y tu información, la me-
cosas urgentes. Y quieres pasar Por- avisado ni pre- dida y contenido qu,e puedan tener. Busca allí donde amas
guntas f,or Miguelito ni por ninguno- de los otros, ni por y averigua qué es amor. Y no digas, porque no estás dis-
iu, ,-".r"* qrrJ di"tott, ni si se reunieron en un manico- puesto a dar Ia vida por tu amigo, que no lo amas; por-
mio o en una feria de atracciones. que de esta manera te llenas de aspavientos y sitúas tu
mente por arriba de las nubes. Y así, reniegas del amor
16** .& tu alcance por una palabra que empleas con ignorancia
y frivolidad. IIay amores grandes y amores pequeños; y
178.- Si te hablan del avance incontenible de la histo- porque no eres sujeto de grandes amores no vas a dejar
ria y que nada puede detenerio, fíjate en lo que ponen de amar. Igual tendrías que dejar de comer peras por-
a"rp"es. Porqué 1ú, ante tamaia avalanclna' puedes'con- que las hay rnás grandes.
qo" es Para tí incontenible; pero, claro está, muy
""di.
bien pudiera i", qrr" el contenido que se atribuye a la
ggg

historia no fuera el verdadero contenido; y tú, aplastado


por fu mayor, dejas pasar la menor por entre los resqui- 180.-- Viene uno y te dicé: "El hombre es la realidad
iios d" .tá atti*t espantado. Porque, mira los alegatos en forma de libertad". Es una frase hermosa. Pero mi-
oti*pi"o, del fascismá sobre el avance incontenible de la ra como a continuación te dice que eres libre en modo
histJria; pero tú ves ahora que no era el fascismo el que absolulto. Y tú csttlis cncantado porque no hay condicio-
uu^n uúi inconteniblemente. Esta figura presenta multi- namiento externo dc tus actos. Pero, das un paso y sa-
tud de variaciones como "La tealizaciín plena del hom- bes que no cs cierto; porq¡ie entre los otros vives y ac-
bre", "El destino histórico de América", "La explosión de túas por el comprorniso o el amor y ambas cosas son con-
los pueblos subdesarrollados", "EI,[Link] histórico
tras- trarias a tu 'libcrtad absoluta'. Saca de esto lección y re-
cendental por que cruzamos"; y tú no debes dejarte apia¡- preséntate la libcrtad s<ilo corno una condición de la vi-
tar [Link]. ,rrido sino atender al contenido y orientación da que haces, cs dccir, del compromiso o el amor. Así, no
subordinado a tan enormes frases' harás escándalo con tu libertad y verás que vale más tu
1
CONTRA SOFISTAS 119
118 JUAN RIVANO
de otros' Y so'1. Suponenel universo como un todo mecánico y cuan-
vida cuando aceptas y reconoces la mediación como un reloj- a cuya entero contexto
titativo
noveasenéstosunascosasomá[Link]. -algo
responde un número asignable o concebible de funciones
¡"[Link]; porque ellos están a la espera, delelencuent:
elemento
ti:-1-
unr- maiemáticas; si estás en condiciones de asignar un con-
á"- i"t'ig"tfás y anhelando crear contigo
junto determinado y compatible de valores a los signos
;;;;iv"""itáti," de la igualdad' Y así [Link] perspectiva
está destinado a variables de tales funciones tienes un estado del universo
;i;;;"'t" que el hombre" como especie'.
y va puedes determinar todos sus estados antecedentes y
-ñ;;"; la'realidad en el modo de la libertad; ymás ves tam-
alta; ioáo,
"rrx
estados consiguientes. Entonces, tú, imaginas que
;;¿; q"* hay factores contrarios en esta forma
de ser asignable un estado actual del universo, podrías sa-
Dorqueunacosaeselamor,otraelcomprorniso'Yno ber si jugaron alguna vez a la pelota tu tatarabuela con
ñ;il in.- o"¿uro de nonada, tealtzar lo divino absor- I{a;ruei Áodtíguei o si andando el tiempo pasarán los na-
#;; en et amor; porque eso no es más
"i;";;;;iso zistas o los socialistas. ¡Ingenuol ¿tratarías de sacar un
que un argumento para echarte a dormir'
sentillriento de una ecuación? Claro está, no por eso vas
tt{r)e a arrancar a las antípodas y [Link] el sentimiento por co-
cli.,,ina.
"a
de
181.- Sobre el afán que todos los hombres sienten nunca de- it**
.rJUi, ,iq*i"ra sus iniciales en el firmamento
jes de pensar que es así, y hasta el punto
de no reparar
Ño'tienes más que recordar ias pi- lll:1,. FIay fr:rsr:s llcnas clc arcaico prestigio que em-
en perjuicios
¡ritlr r.:1 soIiit¿r c()trlo (:lll't¿ls rrtatcit'clas' Así, por
"nor*"'' de un hornbre cjr:mplo,
rámides de Egipto o si prefieres la historia significar
un día de éstos: Queriendo de- ie Irahla clc ln "ttl'¡rrottíit ¡tt'trtrslalrlt:¡i¡l¿" pa'r'a
"",i"ttoiá "ft"t"utá su calseza' ri,l(r (rrir r¡ll [Link],, llcrro tlt: ( llirt:r'ttt:[Link] son ncr:csarios los
iar nosteridad y no saliéndoie idea ninguna de
""V.
l)ios, PL'lr'rrinr dt: bicn, no
en torno; verificaran [Link]. "l'rrrt|rr: lt' tlit'r'
';J"|J'rur'[Link] todo Porque
tlt'.itr¡ tltr ltltt:t'l lltrrl:ls O:t¡rt:t tlc-:it:ts r:6rtt¡ ¡¡tcliera;
los hombres por mera inspección que
Ia tierra no es re- i.,oi.líir-
pr,," , ;ry. tlololl tr() ()[Link] ¡,r,:;ilrlt' lt:tt:t'rlas- sjn r:stt: malha-
clonda.
i, ,10 s,rlr¡r|.,tlrtt:lo t¡ttt' st' Ilotttl¡r;t lolrtl. Y I)ios, er:írmetra
il** l':lhilirlr¡sr'r, lrizo r'l lttririitrto tlt' (llr.¡rt'r'rttlilits (:oll cl mínimo
de [Link]". lil r¡trc t'slo <lit:r', t'olrtlL stt t:htrclut: todos los sá-
especulan'con cn t::rslr tlcl k,l ¡r,. Arrtlrr ¡rrtt:s <lt's¡rit:rto; Porque no es
l.:a-clo,r
182..* Hay .personajes ruidosísi-mos 3u1 4, difír:il tlt:sarrtt¡rllo. No <lt'it's ¡rltslrl lt,s lobos :runc¡ue debas
ul¿.*oorpájo'abis*attt" con ia frase "estado del univer-
120 TUAN RIVANO CONTRA SOFISTAS t2l
gastar 'en ello todas las Caperucitas; no dejes pasar las de las cosas fuera de tu cabeza. Es cierto que abundan
Óaperucitas y los lobos morirán de hambre' las personas que actúan suponiendo esta división y que.
así, desconfían unos y engañan otros; los tales, cuando
It .l+ * tienen inclinaciones especulativas, levantan problemas so-
bre la verdad, sobre el profundo enigma del conocimien-
18,[.* Guárdate de la ilusión funesta de que vas a ini- to que pone en relación los hemisferios separados de la
ciar tu vida verdadera en unos meses más, cuando ten- existencia y el pensamiento. Si no llegas a percibir que el
gas percepción cabal de 'los prirneros principios'' Hay s9- pensamiento no es cosa distinta de la realidad así'como
iirtur multitud qt" ..t"uttiun con esta figura' Pero di- upur""a y vive en tu experiencia y que, entonces, eres to-
me: ¿No"tt te vas a iimpiar las uñas mientras no sean cla- do verdadero y todo real a tu manera y medida, y si por
,o, .it tu mente los 'primeros principios'? Ríete si quie- el contrario crees en un interior monádico donde estás
res, pero te digo que limpiarse las uñas es uno entre los como enquistado y ajeno al entorno) entonces, jugarás un
primeros princiPios' papel de sonámbulo, la verdad será tu joroba y servirás
de camello al sofista.
s&g

185.- Sobre las divisiones tajantes *al modo del al-


ma y el cuerpo- juzga de ellas por la cantidad que exi- 18,6.- Si con todo piensas que el curso del pensamien'
gen de relación y el contenido de ésta; debes sospechar to de una parte y el de las cosas de otra son hemisferios
á[i ¿orrd" \a falta de relación se muestra imposible y, asi- separados y sólo exteriormente acordados, siéntalo como
mismo, donde la r'elación se establece en manera arff¡o- dogma o suscríbelo corno misterio; porque no tendrás éxi-
niosa a pesar de su exterioridad' Porque,- primero, soste- to tratando de resolver este enigma y no te será de pro-
niendo que tales cosas son distintas y cada una real por vecho sino para embotamiento y cobardía. Acuérdate de
,í pu."c. i*posible la unión firme y consumatoria de ellas; mí: un buen día violarírn a tu hermana o burlarán a tu
poiqr.", segundo, tal unidad queda flotando sin razón y madre y tú ni cuenta te darlrs cle ello porque habrírs per-
ii., ug"ttt.f y Porque, tercero, no lograrás entender qué dido et sentido dc las cr:sas y andarhs flotando en el es-
rela"iár, sea'ésia qrr" .ttt" cosas distintas y separadas' Así, cepticismo y la inacción.
por ejemplo, ,ro ór"u, que andan tan separados el pen-
iu-i"ttt" y ía realidad ó, "o*o puede también decirse, el tf -f- .)+

curso y,rrriótt d. las ideas en tu cabeza y el curso y unión


t22 JUAN RIVANO
arrojado
187.- Cuando tratan de mostrarte que "fuiste te llevó
*""¿o sin quererlo", piensa en tu mad¡e que ¡.'

"i
en el vientre y padeció por parirte' Represéntate
a tu ma-
dr,e caminando cuando beÉías de su sangre; y suda-ndo
la casa' Y tú FINAL
escaleras arriba; y meditando y barriendo
*rtu¡u, en el vientre de tu madre; y to$o esto fue así y
negarlo' IJn ser vivió contigo dentro de su 1SB.- Y ahora termino, con algunas consideraciones'
y no termlnes
""ii"-p""a"
.r"roo'u pt, u"qrr"l largo entonces casi todos sus movi- ouru orr" aprendas a enfrentar al sofista
*[Link]'f"ito" p", ti, / "ti p"tttu*ientos para tí' Piens¿ [Link].*áttdote tú en uno de ellos'
El sofista no lo es siempre; ni allí donde lo será' no
y es dene
;;;; y si no ,i*nt.i á*o' pot tu madre responsabili-- {
Bueno
ára p"i la vida que te dió, puedes entonces decir
que
\ *ir*;;;ado de importancia el asunto'en sofistería pon-
quererlo' Yo diría otra cosa' "l
;;;;", {rre ",rundo sorprendiste. a uno también' si el so-
irirtJ utto;udo al mundo sin Considera'
l
;;; "" á¿ett,te atención'
iirtu ti.r," hijos que criar y si los cría; pltq*"
el bien anu-
tiene; polqu¡.los hombres jóve'
i;; fu. Y"la Éaad que general sobre
*, p.r.d"., reformarsé' Y no pasés -juicio de allí'
ttt- especificando y deduciendo
"áiri,Pero, si ei sofista malogra discípulos y en número con-
-id*r;;i", ,to to p.,aones ! esfuérzate Po.r desprestigiarlo
Porque los
entre ellos; y no tengas *ítdo "" denunciarlo'
sienten temor ante
homtrres, aunque actúen falsamente'
al la dice'
fr "";J"¿ y ,tá d*ñ"" sin ventaja -queen carnpo abier- Y aún

teniendo ventaja tratan de no dañarlo


tt.- n. modo que si no sales del campo
por lo menos te
el daño como precio even-
¿"náJ" ¿- frént". Y tú toma
Y así
que es autoridad'
tual Ce lo que compras, Téttl",y más fuerte pa-
;;;t ;^t recibiendo goíp"t, vas haciéndote de que
ra recibirlos ; y "uda"u") aumentará la posibilidad
..ta
te impongas.
I"1,¡
t2+ JUAN RIVANO
rlllr'
Y
cuando te sigan discípulos, no pienses que vas a
hacer de cada hombre un igual; pero actíra como si tal ,¡, ,1t,, r¡"r1,,. ¡rill llt|l 'l ll|rl¡r I I lilll
hubiera de ocurrir. Y no cambies de manera, porque no ,1, 1,,,,1,','
alcanzas más allá de tus brazos; pero si formas tres o cua- rr [Link] rrrr, :i. lr)lll:t l)l,llli(lll()r
tro discípulos que ya es mucho- entrarán tus prin- rlur r¡r) llttl;t:t. t¡t:'ts r','sttll:ttltl tlttt:
-lo
cipios en el rnundo.
No olvides que el sofista es un maestro de sus figu- rrrrrllilrr<l sr'vttt'lvc (:()[Link] tí c¡r dcfcns¿ dcl so-
ras, de modo que si hay en tí una particula de sofista él t'islrL, no :rlt,{rtt,s rnlts allí quc picrdes cl tiempo'
lo averiguará con suma facilidad. Y la llave de toque que Si cl sofista te deja caer encima muchos libros res-
emplea es cotejar tus palabras con tus hechos. De mane- pónclele que argumente con razones no con ladrillos'
ra que si nunca excedes tus hechos con tus frases el so- Si el sofista te sorprende en contradicción por lo que
fista rehuirá tu trato y cederá de antemano cuando 1o dices al [Link] y lo que haces, tómalo para edificación
enfrentes. Actúa, pues, primero y habla después sin ex- tuya, reconociendo que estás en falta; pero pídele que
ceder la autoridad que dan tus actos. Y si quieres ser reqponda y que no confunda ia verdad con tu vergiienza'
grande en |a accí6n mide tu capacidad y no quieras Si alguno habla de cosas que son nuevas para li, ca-
saltar dos metros antes de uno. lla y escuiha; no andes deseoso de aparentar que puedes
Y dedícate a extirpar la vanidad que parece condi- tratar de todo. Y dále vueltas al asunto informándote y
ción general. Lo lograrás rehuyendo el aplauso y repa- buscancio la experiencia' Porque a uno le hablaron de la
sando tus actos bajos, que son rnás de lo que crees. Y tam- soledad del hombre y salió a escribir un ensayo que mos-
bién considerando los hombres que están por sobre tí, que traba orgulioso a sus amigos: y el entusiasmo y la admi-
son más de lo que crees. Porque a la vuelta de la esquina racíón de éstos eran prueba de la falsedad del ensayo'
vive la viuda de uno que dió su vida por la justicia, y ni Y repara que los hornbres buscan la confianza y afír'
tír ni yo la hemos dado. rnación de sí mismos negando lo que otros sostienen' Pe-
Y cuídate de caer en el reducto de las palabras; por- ro no niegues aF buen tuntún, porque esto es mala con-
que si sólo atiendes a las palabras es seguro que el hom- ciencia o estupiclez; niega al sofista, que así te afirmarás
bre no lo verás. Mira pues en sus ojos y su rostro: si rie sotrre tus pies con provecho público.
cuando dice esto, si llora cuando aquelio. Y iompara Y cuando niegues, esfuérzate por encontrar las razo'
siempre los gestos que hace quien te habla con lo que nes de tu negación; porque si lo haces así' creces a la vis-
dice. ta de los ojos; y si no, estás a un paso de la sofistería' Ne-
Esfuérzate por saber del hornbre sin que te hable, es gar es fácii, pero no lo es saber distintamente por qué se
CONTRA SOFISTAS r27
126 JUAN RIVANO
{- t& ,t
niega. Si tú llegas a verificar en manera determinada y
viva que niegas esto o aquello porque amas, andas cerca
de la sabiduría. 190.- Y ahora lo último. ¿Cómo nace el solista? Si
Cuando niegas a un sofista con otro sofista no has aguzas la mirada y observas el más sirnple de tus actos,
hecho más que verificar las inconsistencias de la sofiste- ,rJrá, [Link] las cosas existen como unidad de contrarias
condiciones: Si no hicieras presión con la tiza sobre la pi-
ría; esto es veleidad que puede corromperte.
zaffa no escribieras sobre eila; pero si la pizarra cediera
a tu presión tampoco escribieras. La escritura, pues, qu€
trazai sobre la pizatra exige condiciones que se oponen
v es ia solución de esta oposición. Puedes decir que la m1'
189.- Represéntate al sofista como un técnico qlre su- áer¿, de convivir éstas condiciones contrarias o su solución
ministra argumentos o razones para una tesis cualquier:a
es ia escritura que aparece en la pizana' Así, también,
si
que deseas probar. Mañana, un político debe pronunciar de un lado los gestos y sentimien-
das una limosna, están
un discurso en contra de la reforma agraria. Va donde tos y del otro la conmiseración que en tí suscitan estos
el sofista y le dice: "Necesito argumentos para iechazar gestos. El menesteroso pugna con sus gestos -en modo
la reforma agraria, cuatro o cinco; pero cuídate de que ánálogo a como presionista tú sobre la pizatta- para
sean consistentes con las ideas de revolución, socialización, q,r* ti, conmiseración reaccione a ellos -en modo anír-
cambios estructurales, etc., porque estarán allí los dem6- iogo a como ia pizarra reaccionó sobre la tiza- de mo-
cratas cristianos y 'esa gente de izquierda'. Pónle alguna do q,re haya limosna. No hiciera gestos el menesteroso,
-qalsa de humanismo y cristianismo; pero nada de tocar la no hubiera'limosna; no reaccionarás tú con tu conmise-
propiedad privada". El sofista tendrá al día siguiente ial raci6n, tarrlpoco ia hubiera. Pero la menesterosidad ges-
discurso y cobrará. Y no te hagas imaginaciones pueriles ticula ii pt:rrto d" poner en juego tu conrniseración; y hé
sobre cómo cobrará. El sofista puede estar inter,esadc en aquí que tú no quieres menesterosidad ni el menestero-
informaciones sobre el comercio exterior, en ingresar a Ia so conrniseración; ambos estáis en irritante y vergonzosa
Academia de los Caballeros del Espíritu o en casar a su tensión; y la solución de este conflicto se llarna limosna'
hija. Itray mil formas diferentes de pagar. A tí misrno pue- Torna, finalmente, otro ejemplo: Te es propuesta una
de ocurrirte que te paguen sin que te des cuenta v qlie sentencia) por ejemplo, "El trabajo asalariado es una
transformen en tus misr¡ras narices en mercadería 1o (ue forma más de ésclávitud", y tú aceptas' Si procediste
era creatura de tu excelencia; y así te empujan por el seriai:lente es que considcraste las razones en pro y en
plano inclinado de Ia corrupción. contra -v comparaste unas con otras y pusiste en ambos
T28
JUAN RIVANO CONTRA SOFISTAS r29
extremos de la balanza tus convicciones y
rus deseos y experiencias. y
sentimientos, te dice que fue por afán de destacarte; si no saliste' que
";;;;;;re
unas cosas con otras; por ejemplo, conflictos de [Link]índoledialécticade
veracidad, de un lado, q";
que quieres vivir con todas las cosas y conoce también los procedimientos abs-
ná ;":ál rru¡.. veracidad tractos con que ordinariamentc nos aproximamos a ellas'
en un ctima de injustieia,
la esclavitud al nasado; ¿.1 otio. in ao.",i ii"lll Y combinanáo [Link] manera con otra campea allí donde
;.;; l*';".ho, p..r.r,tes mo_
lestan rus deseos.^ v [Link]-fioü;'..; la gente no reflexiona'por falta de tiempo y urgencias
ción propuesta fuera iulru, si Ia proposi- del estómago.
hechos y te transfor
iurJiü ii""" arrasi¡an ros P"ro tú, joven amigo, estás llamado a atajarlo' Ar-
todecímpui;¿;;iffi ;[r."lJ:,3;:3':;"u,Tr;,:.f:: mate hasta lo, dierrtet para ello y no tengas piedad' Y
vas dentro, p_orque le dirás: "Tú, descastado, hiciste las preparatorias de la
ho*br", ;;;;, a los hechos ru escuela dialéctica; y encontraste que bastaba lo apren-
humanidad. y tu humanidad,
"r., ié ,riu"ou.r", los hechos,
de Ja otra, entran ." .o"fli"tl, dido para llenarte el bolsillo. Pero conmigo no pasarás'
es la proposición que. hu.., ,"f" ,"1.[íun de] conflicto porque te conozco por dentro y te pondré pleito,sin tre'
,obíu'i""lrli""rr*a del hom_ los hombres hasta la
*"t t lucharé poryue se levantenocurra.
|;: :'li:':j:;.',n::ot*,,i r. ;i;,;;,"¡'i*",,," te dispo_ í"tát¿ que traicionu*t.; y cuando así quedarás a
la vista g" todos y no servirás entonces ni para el museo
'¿.r.*üy;";",i:'Jli:iTt"'j,',111",":H"ul,Í,fl::
vo [Link]; y tú que la háces de los adefesios".
.r", **rrou
que nacla.
Ahora, fíjate: [Link] conoce
actos, y sea para inhibirlos,
ñ.I"¿i";."es de los
,"u puru á.[Link];urlos, po_
ne la atención en una d"'r",
de ias otras. y te dice q_ue Ia
;;ll;;L
.orr*lr..u"l¿n """esexcrusión
egoísmo,
porque haoe ai decirlo ubrtru."iárr-;;"i;;.""rterosidad.
o dice que tu repudio d" I" ;;;t;";;j'J
porque hace al decirlo abstracción resentimiento,
á" t, i*rrrs qu.e re_
s'empr.e proccde .ri, [Link].u"l,,
H1:I;
oe vrvrr :para poder aplastarte unr,.lo y gozo
arn iu *.l*r" y sus partes
aledañas; r"p*u la cutpa y
siderar que te toca uni culpa "r.r"ii"l ,oi# sin con_
por "lruactos iim_
pios; si salisre a la calle y ""ü'.i."
.ri.i"[Link]""r" ,rd'lproresrando,

También podría gustarte