Contra Sofistas - Compress 2
Contra Sofistas - Compress 2
$c¡ftsta$
luan Rivano
Profesor ds Filosoffa de la
Univorsidad de Ghilo
Santlago, f966
"!
tontra
$0fistas
luan R¡uano
Profesor do Filoeoffa de l¡
Univer¡lded de Ghile
Santlagor 1966
@ Juan Rivano, 1906,
Iascripcióu No 31489
Talleres G¡áJicos
Encuade¡nado¡a Hispano-Suiza, Ltda,
I
Santa Isabel 0174 - Sanriago.
't
PREFACIO
r
I
y-hasta
Ioven lector: Dos cosas se muestran principales
';;;;;;;t" andar a tientas por el mundo: Maes-
en luer-
tros v experiencia. La última excede a la Primera
Ia experiencia en
;;;'"#á;á; ;"to cl maestro supera a
;;"'d;.;; y .on.i",to Verdad que el maestro fue a su
ii"*oo air"ip,tto y anda atento entre los hombres; de mo'
como el cangrejo vas-a enconlrar
io ou" u"ndo hacla atrás rero'
que'la maleria de la sabiduría es Pura. experiencla
l i'Lrstamente así conoces que es necesario
el maestro por-
¿ '".t. frr,á-.¿" h"."[Link] una experiencia de siglos que
"n
s'in hacerte su discípulo te se¡á inaccesible'
pienso nue más vate un maestro con quien puedas
que
tralar personalmente que uno lejano o muerto -Ya' Y
.¿l",rut"t en sus libros; mi caso es el segundo' de manera
que no aventuro más en la comParación'
El buen maestro se prrreba en el acuerdo que Ie re-
,ru"r*" "*peri"ncia; y alcanza la excelencia cuan-
"onoo
áo-o"n"rru sustan;ialmentc esta experiencia
enriquecién-
dola v activándola. El genio del maestro lo mrdes cuanoo
;; ;ir;;.i;; leua,'tu" tu vida v, también' cuando el
*.rndo experiencia haces no agota nl con mucno la
".ry"
clave de sus enseñanzas'
AsÍ me pasa a mí; por eso en mi, caso-
-siquiera
como genios Uno de ellos'
-" ,"pr"r"r,,o a mis maestros que este medlo soqal en
po, me ha enseñado
"je*plo,
10
JUAN RIVANO CONTRA SOFISTAS 11
[Link] aherroja al homb¡e en una rnáquina
dc d¡fo¡rtaciones. eue l" ol,liga. u.¡,,í.
espantable Dara oue andes seguro clonde and¿ba yo a tlentas y al-
nadlla lun.",'lo q.l" ,r,lniu alcanzaré. Aprende pues conmiqo y
sLn ton ni son; allí. a l¡onar con"'.".itur'unu-io_
[Link] dc mo¡rs_ juz-
truo..desnatu¡aliz¿do; njs allj. a rond¡r compara tu experiencia con mis palabras; así podrás
pestilente como bruto sin destino. y
cn un charco gar.
-i ' No pi"nr"r, sin embargo, encontrar alguna novedad
*,."d* dilercnLes. de prolundidaj""p"ri";;;";;;;
y ,,iri,]"., c""_ jue-
li"^] -"-l lamenteble ve¡dad.
trrrca tan en mi tr;tadoj el material ei obvio y los principios en
Nfe dice también este maestro qué dcbo so son vieios como el mundo. Lo que si imPorta es que
hacer y có_ i"ng", u -uno la mayoria de las liguras que emplea el
mo; y haciendo lo que ól dice, y como él dice,
carlaibra sofiita y que des un vistazo a la fachada que exhiben en
nre muestra- su sabiduríe: y ando agolado de
la mañana lo act.,a[áud. No esperes, tampoco, que baste la lectu¡¿
srn alcanzar- ni por asonro satisfacción y tenien_
1,,u,1o"n"
do sremp¡e tarea por de estas pjqin¡< para estar cn condiciones dc cnlren(ar al
delante.
Con.t¿les condicioncs. picnso quc un hornbrc solista. Muy por el contrario. debcs meditar cllanto pue-
aulondad. siquiera cuarrla no
riene das en cada figu.a, [Link] con tu experiencia y cono-
y la direcc;ón en que"*""du.
el [Link] donde se cimientos, observar atentamente allí donde se producen y
:Tl:",,: me dirijo camina. p"or" pu"r. buscarles por tu cuenta variedad y aplicación
Tto a-ti con á¡imo ",o. iesie_
s"guro y cla.o
-"1,8
nro. gr¡rcro que aprcndas dc rni experiencia Si me haces caso en esto, entrarás en la ruta de la
y esrudio il destreza dialéctica y tienes corazón- te ha¡ás odioso
arte dc,de"¿nud¿¡..y dcspcjar delanie de tr, -si
áj., i, _"_ y temido para el so{ista, que huirá delante de ti dando vo-
chcdumbre de sonil"sios sofísticoq par¿ que haia
[Link] ces de auxilio.
cn [Link].y [Link] )9 q¡" qui"icn [Link]".te, uban_
qono. la inJust cra y ia mjse¡j¿.para "l
que te disponga
,r.":'"ról indign:do: pala que enrres con ojoase_la
i::_,,"1en vrda
Suro vcrdade¡a y valiosa.
Porque ¡o anduve largos años enrcdado en
, la
¡erla oe gen tc lrrespon"a hle y torcida; muy rarde
sofis_
en mi
vrca encontré -la ciencia de los b
tuve que desenred- p., *i-
""",illK;Tffi::
renuncia¡ al intento de evita¡te
J"il::i:
tanto t¡aúajo y-qu" ar,,I,,,
la pól'ora y ta rueda; y q,i;,"'i,',;",;.;;;;,-
[Link]lll""o:
uespelaqo et canltno en lus años de vigor y o|tirrrisrrro,
i
PRELIMINARES
.t**
l
I
16 JuaN RrvANo AONTRA SOFISTAS
4,- Y sobre esas extrao¡dinarias construcciones como el ll. - Y cuando te hagan argumentos con ideas que son
"Renacimiento" o la "Qarta Fundamental" no creas que lijas y como 'independientes del cambio diciéndote ,,Ellas
debas hacer excepción, Porque ¿a qué llamas "Renaci- v)n lcales, y sus atributos y relaciones son verdades eter-
miento" sino al pensamiento, volición y comportamiento r¡¡i ,onsid¡ra el punto con el mirimo dc atención. Ante
de ciertos hombres que vivieron en el pasado? ¿Y por qué toclo pcdirás la mane¡a y grado en quc hay identidad en-
destacas y agigantas tales hechos sino por el comporta- l¡c lcrrlidades como este lápiz y la realidad que disfrutan
liLs iclcas; y no aceptarás que te den lazones para postular
miento de los homb¡es que vinieron después influidos gran-
de y notoriamente por aquellos ancestros? Porque tú con-
ll cxistencia de éstas sino que pedir.ás y sólo pedirás (haz-
nr(: caso en esto) que te digan la mancra y grado de aque,
templas un cuad¡o del Tiziano o lees la histo¡ia de León X,
ll;r idr:utidad. I-Iarás p¡eguntas sobre si están las ideaj en
y haces la experiencia de un modo dc ser y sentir propio ;Ll¡¡írn lugar', en alguna mente) y pronto tendtás el resul-
o caracte¡ístico que entra con otlos elementos de especie lirdo clc esto. Y si te dicen clue las ideas son mera posi-
parecida en lo que llamas "Renacirniento"; y eso es todo. lrilidad, que son la condición de posibilidad de un mundo
Así también ¿ qué es la "Carta Fundamental" sino el jui o una cxperiencia, tú pcdirás que te den una figuración
cio y volición de quienes formaron la asamblea constitu- rl' , r1.,\ (oqas: 5i son posibilidadc. i¡s ,deeq en un¡ n,cnle
yente? ¿y qué hacían ellos allí si¡o representar, bien o [Link] al modo de la casa en la mente del arquitecto
mal, consciente o inconscientemente, el pensar y el querer o si so¡ ¡ncLa posibilidad sin relación a sujcto nineuno. y
de sus conciudadanos? ¿Y qué es la vida histórica de esto r rt¡urlo 1c rospond¿n sobre esto, s.,br '.s rnucho ácl quc
que llamas carta fundamettal sino de una parte la apela- lr;rbl¿r de estas cosas: si es un teólogo o un ingeniero me-
ción de unos hombres, de la otra, el asentimienlo o some- tido a lógico. En el primcr caso, te se¡"á f:icil defendcrte;
timiento de otros hombres y todo ello asentado en la at- crr c1 scgundo, podrás estar de acr¡erdo con quien piensa
mósfera espiritual del comportamiento y el encuentro? Mí- r*í, ccrl la sola diferencia que miettras ó1 dicé estas cosas
ralo como quieras y por donde quieras que estés
ilc cuanto puebla el mundo tú las dices tan sólo de la
mi¡ando de verdad- y en ello, como en -siempre
otras cosas seme-
r, rrlidad que es inerte y sin movimiento propio ni riqueza
irrir lior'. Porque no es posible aplicar ni [Link] ni ¡cla-
jantes, encontrarás que el sujeto es el hombre y que todo
, i',ncs fijas e inmutables al hombre, p. ej., polque en él las
lo de¡nás encuentra realidad y verdad como ¡elación entre ¡l, torninaciones oscil¿n entre cosas cont¡a¡ias y ora está
hombres o por inherencia en el hombre. lrrloso ola gozoso, o¡a percibe al otro de ve¡dad ora cie-
n:r cl acceso a todo vinculo- Y {íjate tanbién en que el
IrorrrJrl ¡¡¡6.*.".r y se hace cad¿r vez más serio y miduro.
18 JUAN RwANo CONTRA SO¡ISTAS 19
De modo que aquel que hace ruido con las condiciones de que estás frente a un adversario, porque ésta será frecuen-
posibilidad del hombre sólo ve al hombre de hoy día, no temente tu condición. También, a las figuras de los argu-
el de mañana; y ni siquiera como homb¡e de hoy día lo mentos sumaré las figuras de quienes los hacen; y así con-
ve bien. jugarás unos signos con otros y acertarás más pronta y
fácilmente.
a \¡eces e¡ rluestra +
14.- La
l4- r-a plo|u\rL¡ur¡
ProPosi " "- . entla
ición u¡rivc¡sal
corr [Link]
_x- ¡*
por la merf ¿Llrorld¡d q'.
.t r,.nCta .lOI _," rccurre
crccncia -'-,....- .t;.,;ñ v lcer
n expeclientes ilícitos A'i,t" ''l:.^ ^ r..." tc ,rrr¡ inrne- iG Tír misr¡o puecies transiorrnarte, inmoderadanen-
[Link] ¡l |:tra;'""'
l'":,il".;;i';"'
c| ' "r'u' o' "" :',1'1'-"
u I ol 9.1:,.:',;':Tl,
..[Link]. opi: li. cn tina fábrica de proposicionr:s unive¡sales. La figura,
r"¡¡¿r ¡11',t'id;'d Alii cncunntr¿'lue clicnn:r- é-,^. la:rr4cc- ( i1 esto caso. co¡siste en slrponer que hayt ula naturaleza
nión püblrca se
ii'o"""i,iiit.. * n^ lrrurru ¡ "' ",1 i::-tl1 *,::f;
Ir¿ f'..""n..i"'ln
l¡ buena malch¡ ::"i:; de los lru¡rana fija y stanCa¡d: de modo oue si tú e¡es v:rnicloso
din'i"n,os que sólo obst'Lcu.l'zrn, - :,^ ., -."i :t,c,rrda ioclc¡s los hoinb¡cs son vanidosos, y si tír no eres envidioso
lü:.i.:: 1' :, r"J U¡T:h; ; i: :::!:Jl,';:;'.i::TÍi ,ri¡gún hombre io es. Te ser;i fí¡cil entender qr¡e con esta
'ctlmarre-,;'."*.,::':-¡"*'
ii3i""*;'u"1;
;".;;;;,"' a ia i;';;1,t"il::
opinió'' ooltl':..P^'""l"lli
l-irSrra sc hacen propo;iciooes unive¡salcs a granel- Si cacs
Ja
. nen a
lJ,:; " '" "'i' .-'_lrra¡os aurores que lll'[.
te di- , ri r:i h¡ibito de su uso andarás tranquilo por el bosq_rue
i;rnte es la figura que eml]lean
¡rL
CONTRA SO¡ISTAS 27
26 JUAN RrvANo
y como ella un mal día scrás
el ,.r' (lró? De aquí sólo puede resultar la miselicordia de
como Caperucita Rojal no em- l)i,'5, ¡;i¡¡¡p¡¡ y cuando este último existie¡a". Y con tal
;:;;;-;;i John. quicn el pasar -
-dicho 'ea , irrrrrr vienes rápidamente a coger la figura que consiste
plea nunca esta figura' .r ;rrrjr¡mentar con el todo pa¡a de aquí pasar al bulto de
*+* Lr irdctcr-¡¡inación y obtener de tí simplemente que'(com-
¡,r'r'rrclcr es perdonar"; y por consecuencia que perdones
fingir como uno lrs cosas que coinprendesJ o crees comprender, e incluso
17.- El adversario que te pido atcnto lue -:e
a encantarle con
;";." .; int-.' ""^t¡ si"rnprc lrrs c¡uc no comprendes, por celo de ser justo o cuidado de
:;::: ¿:ii.;l;; J: i",': i::*"n# :::'i:lll [,Ii.. ro pirsa¡ po¡ tonto. Y de esta manera cogerán los facine-
dicra, por ejcmplo dcci'te:.-
',11., ioros el pan de tus hijos y tú perdonarás, 'porque com-
¿ u,1t.,u0,. Repara
lo en
tas entonces debemos ser rndrvlt tautologia in-
¡rlcodcs'.
tus ojos una
;;,i;;;;; ;"" es: Pone anr.e. j::
."".ii"" "uri tan to como'' o'
nales entonces dcbemos ser clrmi;;:,\,:;Tü::'"1."1Ti. Nad¿ 19. - La implicación tiene tres entradas para sofistas.
ll'"r'"i*tr-."'".u"''ionuut"unaPero' ¿1ué busca él?
proposición qu" I'rrcdc no ser genuinamente implicación; por: ejemplo: "Si
i;^t""tinLienro a ::::
"uou que lo co¡rrp¡endes todo entonces lo perdonas todo" no es ge-
",;*,;; él espera
."'"""'*r" con la clue él lormrrla: oorquci"di'id''uristai'' rrtina implicación, plimero, porque nadie hay clue lo com-
li;"ii:: ) .,,"u';;;iiiJndo''o"u"*o''"i ¡rrcnda todo y así no es posible verificarla; segundo, por-
+** <1ue cs concebible un ser que no perdona nada precisa-
¡nente porque lo complende lodo. Pón, pues, el oio en
el barato evpedi-ente
18.- Y así romo p'iede cog'lre con "csto" y "aquello" cuando cl adversario dice: "Si esto
:: ....;.-""" propo,itión dentro de una lorma implica- cntonces aquello". La scgunda entrada que ofrece al so-
implicación para
ll"li"'.tl;;;ió; fucd" "mpl.u' un .-Lr¿¡d6 la vcr- fista la implicación consiste en emplearla bien gonstruida
;"t:i;t i; "[Link]'to por "1. c''ns".uenre
Fijate' |
¡rcr"o con cláusulas iraposibles. Nadie discute que si un ga-
dJ'; ;;" no tiene anrec{'dcntec'est "i :,ll-lll'"
rout pardonner
to tiene cinco patas ento¡ces dos gatos tienen diez patas;
iunur- .oirttr,, "Tout comprnde
'
pcnetran- ¡-rero nadie accpta que un gato tenga cinco patas. En este
di¿blo' sujeto
ili. ,"ái'll*¡*'' que lo dicc' deal risa Pero dcjando esto'
ejemplo, la opelación de la figura es ostensible y nadie
;-.; t;ij t;".n', '"'iot" in¿ote , rrcrlia sr¡poncl qun sc ticne en manos a)gún asunro s"rio:
que si Io comprendcnros to-
:;;i#;".; ;,,;"ttc'dad"'o "Bueno' pero las hay de igual tenor doude la quinta pata del gato
;H. ?;;;J;"; todo Entonces tú [Link]:
I
'a
JUAN RIVANO CONTRá. SOFISTAS 29
cuestion¡hlc sin dcjer cso dc :'r ¡^orJ ción y fundamento decla¡a la conexión entre música y pa-
Dos DarPce menos Por'-
i-"i"t1". Con'i,l",a que rc diccn: "si l)io' hr¡!'inr'r co- cifismo, diciendo así: "Los pueblos musicales son los más
fic'r¡ r'l S 'l'r'lo" ) pacíficos"; y agregando: "Un pueblo que siente la danza
t,r"rr.l. "it^¡.i,r el Dornin(o' sc¡i¡
irustra lo qut cltticro. si':rrific'rr' goza de un mejor ecluilibrio intuitivo". Pero, fíjatc ahora
';";;;;""; "i"-plo,tu" cl solist r ( ml)ll r' rrrrl'l cirr 'o- como sigue: "Me atreve¡ía a sospechar que el pacifismo
[Link], es hibirutrl r¡trc
qcntrinrs t t'r'¡s cllirrsrll ts ¡rrr' d' rl '.' r't' no¡teameric¿no tiene en cl hábito y el placer de la danza
','.. .,,re s,:rn r'l¡' "m¡ur'"1'I ¡rl rr''r irr'¡'ricr- uno dc los soportes caracter'ísticos de su civilización. En
;:;;l:;;';,'"";" 'lc'ci
.ionel. Iis rr'n c;ri" ']r'rtiirrro ¡'or l'l tlrri" rltrc lrr', [Link]- ios pueLlos europeos de raza germánica, los más pacíficos,
qionar'rc: Dorqrl. , tlll(lir'l r'lr ttr ' ¡tir'itrr l:r ¡u l. z:'.r rt'' 's sonricntLs, equilibrados, fueron los que dieron el ejemplo
Jlol"n,lo ;t"'; í1|.\rj'l('s'rs r':"litl r<lc' sirr i:trrr"* (lr * "'lr¡ de u¡r hondo sentido nusical ligado a una danza bien co-
;i;;t; i' *, ; Jon,l" l'" lrnrrrl'r'' ." ll' ,l l'
' l'r.r'lr''rr, l .'lrri' nocida de todos". Y tú ;qué actitud adoptas cuando es-
a.i como,-',u,h:' ntulll:ri r"'* l' rl'l Il tl'l"(
rrrr:nro ¡:ur:has esta voz que viene de la cátedra? Lo que pasa or-
," a".i." ¡"j"' Prlor's r rrrr sr r'tr rl'i. r¡[Link]'- 'r','l<ri'-
s (lo (\'- lc (r 'crr
din¡triamente en tales condiciones [Link] el b¡i1lo de las
ti¡nicrun ni cn Pcrico clc lo' l"l"t' s r r'l"il'trr generalidades no te deja ver la ostensible falscdad de las
t por :111i qu' Si t¡lr's c'^¡s 'orr :rri t rl''
ñlras especificacioncs. Pe¡o si cuando se especifica y puedes ve-
tr"t
""'tf
1." ,lii: i;,i aIirnrrr l¡s prinrcrrs ni n^¡irr li's 'cq'nd'r"' rificar aguzas ia mi¡ada y co¡riparas 1o que oyes con 1o
( n c¡rInPo- o muy Iaramente te eribauc¿rán
,i-i,'in-, .r"u"ndo que la ctpccrrhciÁn c"n'itrr' ciiie sabes, nunca con
i",[Link]". a gtancl l'and"t en e't" hhclirrto dc
na- csta figLtra.
"a.
,t, ri"t',"lronao de iipliceción en inrplicaei'''n'
tt**
21.-- Ocurre frecuentemente que la inplicación está
20.-- Cuida también que el que hace n:rLclr¡r impiicaciones no oculta y que el arsurricnto se apoya para tene¡ acepta-
las rplice. poi'quq veric cn- cilr¡ [Link] en dicho oculta¡¡iento. También aquí,
,. . 'r.;," allr donclc
mJnrPula un prcscinciicndo del cuidado, es poco el trabajo y notable el
..,,,,i',"do rú por los Plin(ipioq cnolmes qr!l. o
i,rtr¡t" "" pJ;"tt cs q'ue hay qc frartcle en la especiÍicación resultado. tr4ira, p. ej., que tc diccn: "El centauro cxiste
,,.',,,r1"r"' p¡rcibirl,' porquc lc nrctió en l:' 'llr¡'¡ qr¡c porc¡re picnso en é1" y cuídate de atcnder al principio de
1., e' un \-cfdJLlcro rcbai2n icnl¡ a quc se estc argumento que dicc asi: "Si pienso en algo, ello exis-
"l"".ifi"r.i¿n
.,,,-t--r, n t.,. alias idca' ConsiJ''i"ruc
ltabla d sde su cl- te". Pelo ¡ro es claro que sea suliciente el pcnsamiento pa.-
r'n di'cu"o ¡¡p¡6 ie erudi- ¡a la existeucia de lo pensado, ni tampoco que alguien ha-
,li,r'r" 'rUl. V qu" lu"go d^
---------
1
30 JUAN RrvANo
coNT&A .SOFTSTAS 3l
ya pensado alguna vez el famoso centauro. y así, ponien_
absurda',; si tú aceptas, estás
do el principio delante de rus ojos poco ho ,id; ;"";;;_
rio pa¡a [Link] el
I r¡n r:rundo entonces existe
';;;;;9f
Di¡
reconociendo que si existe
argumento. ,i ¡econocer l. [Link], ¡ "o'no cslis di'puesto a
**+ u;,,
do "rncreado
"ru,o..oi, rigo ffi; i;il;J".J::jli;
es una noción íji.; ; T jl_
al
22.-
re¡closo y mienlras dices oue fLl:o"l ,e.''.oté eres ve-
Const¡uir implicaciones es,siempre fácil; descu-
brirlas es ya otra cosa. Tú puedes uá"ptu. d" estas últimas,
ro re ri"nas d";,;;,;,";hff:ffT::T il.::::X'i
en general, como doctrin¡, qrr,. dcbcs ex¡mine¡ con cuil
n'l*
[Link] [Link]ón cs obvi:r, aunque es
1:.99: lfgrrlt,
dtttcll [Link] dc un princi|io segrtro. En esto,
bastará una pizca de arcnciún 'p¡uden *t.". cómo a¡suye cl so{isra para hacerre
l,ara á t ina¡ temenl I 3j nubes
cn '.. ¡netafísicas. Te dice: Ievira¡
te. Jr, p. eJ,J te dicen rlue el ¡esto
-tudo de Ias condicio- I
de cump)irse ., r"" .""i¿]r't..'[Link] que no ha
nes constantc-- l¿ va¡iación de la demanda inlluye en Ia r.", v todos los hom-
oferLa. neda podris objeta¡ sierqpre quc no quieian
fun_ "*i."i,n"n,,io'"r:i,,jinj" l-ottiblc
lc absoiuto'' Luego, Ia me-
dar esta ley en alqún principio lógico suprcmó o una taJisica es nF^pcq-i^,'. D--
L,¡ c:'rc atgumento encuentras
ius_ conrbrnación de liguras que una
trcia inmanente. Si, por el contrario, se áicc que la inila_ re son y" tn_itiu,"r. elifi"I
ción a¡¡uina a los rentistas verás sin esfue¡zo 'q"rillá; ro, Ja proposición universal viene
en
de inflación comprende la idea de ,"i"" ¿" lj, y tú,no,sabrás alinar con cl senr,dotó¡minos melafó¡i_
."rrtirtu, Lcos d. ]^ f.r; ;;;;_
casi como el triángulo comprende sus ángulos. segundo, la proposición,.i"".,urrr1..,
:::,::.i:.:,,.',.
vercadera porque rú no exDcrimentas [Link] .lru_Ur"
*,n* sentido preciso y perenrorio al
i::|r",:',"1l
flamore "l
$ no comes, Tcrcero, una necesidad
en que sientes
23.- Finalmente. obse¡va¡ás cuid¿dosamente un punto cumpJir¡e no cs ningurra noción qr" lru-l;
"o
alli donde se construycn implicaciones: C"r"d" i;-"i;;;:
puesto que"A implica 8,, no tienes más q,." 3;5i,11¡r;.r."';""ffi
¡¡!Lu'udutss
fi Jil:TIii,.i,ll;,1?flX".111
mas etementales v te
complejo "A.y no-B,' y si te pa¡ece i""á-potiUfl
"*u*irru'. "l a.. .n' [Link].",i", po;';;l;i.i"i.;j;i:;r_fI"rH",[Link]'i
J"U",
acePlar aquella impli,^ación; pero mucho debes solisia hipócrita de n¡.re"tr¡
cuidarte hi"to¡ia,
antes de dar el ve¡edicro de incompetibilidad,
Considc_
la que te dicen: ,,Un mundo no_creado es una noción *+.rt
---------
32 JUAN RrvANo
CONTRA SOFISTAS
25,- Atiende también allí do¡rde el adversa¡io esgrime
27.-_
33
la fó¡mula definitiva, diciendo f¡ases como .,he demJst¡a- Pe¡o los homb¡es esne¡
do más at¡ás 9ue... " o ,,según he probaclo. . .,,. Estas
cri'a ción po, il ;;;:;; ;iff lI,
';
[Link],,J:#l:X" J:
cosas que sojrienen son pr.u.j",
frases retu¡nban como un punto final pero tú nunca ol_ l1s ¡.ij,","i..r*Jj
como Jucge¡ contigo: Te dic; "ri'
vidarás que la proposición ,,A es B', sólo se prueba así: 11-:.1,1" ," h1:" pu:
n ta angusria. y no ricnel T:^
renrc_(
a) Se concede que si X es y, entonces, A es B. en efecro rien"en Io á;""i:;,'" m¿s r¡rón para ello
b) Se concede que X es y. -si
c) Luego, debe aceptarse que A es B.
pcc'[Link],.r:
atras y hacen"mpi;
Jli.,::: ;;,r::; ;" i:X"jiil:'1".1
No se conoce ot¡a manera de probar. la proposición de su peJleio ur uniiersei; pq¡e ¡,i
"A es 8". Luego, alií donde escuchas las fórÁulas ante. "ouc""ó,..:^"n,", l;;,i;'*;,;;_:"'ro
dichas de "he probado" o ,,he demostrado,, y no atinas
q ra sr^ci reda
;;;-,;;,"* i,';iil'l;."i ilil1:i
y como r¿les (on tus condic;o,r.", fr
",;.j
bien con las premisas de las cuales depende la prueba, pí_ 1. p,.rq6;-."ri, ;;;;,
delas con toda ingcntridad y no andcs pr"r.,*iando q,r" nada se. hace patente en la
angustt, [Link]"" iii
nad.a esca_pa a tu [Link]. ). cuando Lsto exijas res'ul_ ." q": nada se hace patente en l. "f]"i""
? concede. ""g".tir,,i l;rl.
tará much¿s veces que tu [Link]¡io se sentirá embara_ que si ja nada ," t_,r.-" pr,"n,l"
zado. Y si no es así y exhibe sus premisas, examínalas ---..u.). .S"
a¡gustra, entonces, la nada se
h: ".iio
[Link] los c¡ire¡ios que te son faniiliares par¿ que avc-
rigües si sc ha probado algo cn rerdcd. _ ..b)
gustra,
Arguien il];;;.'nT:TH:"#il::l
c) Luego, ,debe' acepta¡se que la
.)G** tcnlc cn lr angusria. ' nada se hace pa-
26.- Suelen decir los naiu¡alistas que han probado al_ ;:. * ,i
go- po¡ cjemplo que )a abcja se orienta poi la luz so-
lar - cuando han vcrificado de m¿nnla razonable una pro_ ::8. - Claro estj. quic¡r clic¡ ..1 ,
posición. Y sobre esto no hagas cuestión porque cl n;tu-
raijsta es consciente cle las rest¡iccioncs lógicas'de su pruc- ;"-ruu"g'r,,";,p'u"';il;;*:H1i¿'r:"h:L:;:"lr;
d¡scurrc ¡si: -.Nad¡ ¡ec,.sitanro. ,1c,,,o.t,1,,.
ba y porque nunca va a insistir en una pÁposición que no [Link]'¡[Link] siemprc sólo urr ,,,;. i;;
¡esista la p¡ueba de la experiencia, intcnto ui,",io..nú." l" ¡"]
sre..dc p, c-!111e-stos: scgún corrro su:tn pu¡\toc,
demostra¡se',. y todo l¡¡ecle
lú en t¡l reso n.
t",..,u".'t""]uÁb,[Link]:,fi".:'J"T,."fllff
;lf ';:::::
\
JUAN RIVANO coNTR^ sorrsrAs 35
traordinaria, verdadera para él e inve¡ificable para ti,i y lirs convencioncs; y no podrá desconocer que hay otro co-
le preguntarás también si pretende que lo comprendan los ¡<,cirrriento que el demostrativo.
hombres que no saben angustiarse como é1. La persona que reconozca otro conocimiento además
dcl derrrost¡atit'o puede reducir la nueva especie a la per-
cLlción. Pregúntale entonces si puedes hacer proposicio-
ncs unive¡sales con la sola percepción y no podrá respon-
29.- Es probable entonces que escuches una frase co- clclte. Si con la sola percepción se pudieran hacer propo-
mo ésta: "No es posible demostra¡lo todo", Cuando así .'ciorrcs, scrian csras singulares: pcro con proposiciones
ocu¡¡a debes atender cuidadosamente a varias cosas: Pri- rneran€nte singulares no puedes levantar una demostra-
mero, cuáles son los otros modos de conocimiento que ad- cicl¡r. De este modo, obligas a la persona a conceder que
mite el adve¡sa¡io. Segundo, cuál es la relación ent¡e los hay otro conocimiento no demostrativo, además del plr-
conocimientos no demostrativos los hay- y la de- ccptual.
-si o diferencial de la
most¡ación. Tercero, qué es lo propio Si quien está en este caso concede que hay el conoci-
demostración. Cuarto, cuáles son los conocimientos no de- miento inductivo puede entender de éste en dos maneras.
mostrativos que ei adversario emplea en la demostración. O dice que le basta un caso para ver el principio univer-
Quinto, qué valor y función atribuye el adversa¡io a la :al [Link]-e que llega a un plincipio univcrsal por su veri-
demost¡ación en el conocimiento. En todo esto debes ser llcacLon retteraCa.
meticuloso y exigente, porque entra aquí a probarse tu Formular un principio universal partiendo de un ca-
capacidad especulativa. so soiamente es arriesgado cuando se trata de una rela-
Sobre lo primero, el adversa¡io pucde mostrarse a tus ción o un comportamiento. Por ejemplo, que una bola al
ojos como persona extraña y paradojal. Porque puede chocar con otra le comunica movimiento, es un principio
responder: "No es posible demost¡a¡lo toda, pero no hay que. resulta [Link] experiencia repetida. Así también, que
más conocimiento que el demostrativo". Y cuando tú le un hombre colé¡ico tiende a agredir es algo que enseñ; la
.
preguntes sobre la naturaleza de las premisas que emplea repetición. Cuando, en cambio, se t¡ata de una cualidad
en el punto de partida, te dirá que son postulados y en te basta mucha veces un caso para generalizar. Si ponen
modo alguno conocimiento. En tal caso, si quieres ad- ante tus ojos a una persona hundida en Ia iniseria té bas-
quirir alguna información de esta persona, le pregunta- a.?
."llo
pa1, saber con seguridad que la miseria es repu-
rás cómo llega a [Link] sus postulados. Si te responde diable, odiosa y vergonzante. Fue¡a de tener presente es-
que en modo arbitrario, déjalo y no preguntes más. Si tc ta distinción, no debes hace¡ escándalos teóricós ante una
rcsponde que en modo convencional, pídele la lazón de proposición formada con Lales operaciones; porque ten
Y
t,
I
rr
38 JUAN RIVANo
T CONTRA SOFISTAS 39
la noción de virtuoso, estás diciendo que todos los chile- por vía de consecuencia. ¿Y tendrías tú el descaro de ma-
nos son virtuosos cuando dioes que todos son políticos; de nejar [Link] ociosas acerca de ello? ¿Dirías que lo
modo que haces flaco negocio probando que Pedro es vir- que estaba puesto en la conclusión lo estaba ya en las pre-
tuoso a partir de que es po ítico. Hasta aquí el adversa- misas? Voy a darte un ejemplo, para que midas y respe'
rio tiene raz6n. P'ero si tú formaste la proposición univer- tes: "El nuestro es un país colonizado, aherrojado, explo-
sal no por definición sino por inducción, entonces pruebas tado y miserable"; ahora te Propongo un problema:
que Pedro es virtuoso a partir de que es político. Y no "¿Cuál debe ser la tarea de nuestros novelistas?" Esfuér-
vas a negar que la proposición universal inducida puede z^te en resolverlo con aquel principio y aprenderás mu-
rnostrarse falsa; sino, por el contrario, que es el riesgo que chas cosas; entre ellas a no andar embotando tu talento
asumes cuando la empleas en la prueba. En una palabra, con sutilezas inútiles co no 'los grandes problemas de la
tú dices también "he probado" pero como 1o hace el na- dernostraciónt.
Sobre la cuarta cuestión son los conocimien-
turalista, consciente de las limitaciones de la prueba. Y al -cuáles
que clame con escándalo "¿Es esto una prueba?" dile que tos no demostrativos que el adversario emplea en la de-
solam,ente las hay asentadas en inducciones o en defini- mostración- debes ser minucioso y pedir el mayor nú-
ciones; y que no quiera eliminar las primeras cuando ha- nrero de principios aceptados. Mucho aprenderás en esto.
ce mofa de las segundas. lJnas veces,. que tu adversario no tiene principios y dis-
Si quieres ver mejor sobre esto no pierdas el tiempo para al buen tuntún como persona irresponsable; otras,
que es persona vacilante y confusa; otras, que no hay con-
con el aspecto didáctico y dirigido a otro de la prueba y
sistencia entre las cosas que afirma. Cuando el adversario
considérala allí donde exhibe de modo más dramático su
función y su valor. Porque mira toda la diferencia que sustenta principios que formula claram'ente, tómalos tú
hay en 1o siguiente: Que uno entre los honbres, aten- con firmeza y no los pierdas de vista que ello te servirá
diendo a la progresión geométrica de la multiplicación de de ventaja y tendrás una fuente inagotabl'e de enseñanza.
los seres vivos y considerando que el número de los tales Sobre el quinto punto función y valor que atri-
-la
buye el adversario a la demostracíín- ya puse una cita
se mantiene no obstante en estabilidad relativa, concluye
que debe haber un principio de selección natural; y pasa más atrás según la cual se demuestra a partir de pre-su-
de aquí al terreno del problema y verifica los cambios he- puestos, los cuales puedo elegir en orden a demostrar lo
reditarios, el resultado de tales cambios en relación con que quiera. Esta doctrina se atiene solamente al asPecto
el ambiente y finalmente la sobrevivencia del más apto. didáctico de la demostración, pero olvida el aspecto dis-
Ahora llega otro y hace una composición silogística con cursivo. Si yo qui'ero demostrár que de noche todos los
todo esto para que sea accesible en conexión ordenada y { gatos son rosados, me basta pre-suponer que todo es color
T
l
i
40 JUAN RrvANo il
CONTRA SOFIS'IAS 4I
I
que .si llega la noticia que en Nueva York hay un círcu- o¡-riniones; porque debes amar cuanto puedas, aunque sa-
lo cuadrado y abre alguien un negocio de compases para bes que en un mundo enajenado y mentiroso es imposible
trazar tales cí[Link], muchos cornprarán uno al contado. arnar; y debes sentir curiosidad y respeto ante una doctri-
ggg
na filosófica, aunque sabes que la filosofía es el espíritu
con las patas arriba. No hagas escándalo de cosas incom-
patibles si en ellas igualmente sientes comprometido tu
33.- Cuando el adversario busca subsumir lo que dices coraz6n.
o ponerlo en relación con algo que dice é1, cuídate mu-
cho; porque en estos casos, casi siempre, se trata de cam- t&tÉ*
biarte de tren y así de ruta. Muchas veces escucharás fra-
ses como "Marx es judío, y de allí su rnesianismo; por lo 35.- Cuídate, empero, del que emplea la figura contra-
tanto. . . ". Pero tú no perderás tiempo en criticar este ria clarnando a voces: "¿Y qué, no puede el hombre caer
adefesio y pondrás a Marx al margen de la cuestión di- eri contradicción cuando ,el mundo en que vive es contra-
ciendo: "A mí debes r,efutarme, no a Marx". . dictorio? Yo padezco las contradicciones del régimen y no
puede atribuírseme responsabilidad". Te digo que te cui*
des de é1, porque lo más frecuente es que tal sujeto sea el
irresponsable que dice no ser.
3+.- Guárdate del hipócrita que dice: "César hoy, Cé-
sar mañana, César toda la semana". Aquí la figura con-
siste en amarrarte en el cepo de la misrnedad abstracta
y obiigarte, a tí también, a incurrir en sutilezas sofísticas 36.-- La analogia es un argumento que puede enredar-
para justificarte. Porque se te hacen exigencias de man- te por los siglos de los siglos en una tarea irnposible. Bs-
tenerte idéntico a ti mismo como si en un punto del pa- cucha que te dicen: "América espera la llegada de su Ta-
sado hubieras alcanzado un modo de ser fijo y definitivo. les". Y tú asientes encantado, y te dicles: "Así como Gre-
Pero no es así, sino que progresa tu mente y cambian tus cia cormenzí a florecer con un Tales de Mileto, así Chile
opiniones. ¿No pensabas ayer que la política era un ne- comenzará una nueva historia con un Tales de Mulchén".
gocio de rufianes? Pero, mira cómo hoy proyectas volcar Y te lanzas a buscar el tal Tales; o con secreta vanidad
tu acción en Ia política; y tienes buenas razones para lo formulas algún principio corno "Las piedras son la causa
de hoy y ninguna para 1o de ayer. Y no vaciles en acep- de todas las cosas". Pero, anda y mira, pajarillo iluso,
tar, incluso en un mismo tiempo, la inconsistencia de tus ¿dónde están las condiciones para lv arrebato pueril? O
4+ JUAN Rrv"{No CONTRA SOFISTAS 45
{T .t6 rF
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T
I
¡ CONTRA SOFISTAS 53
52 JUAN RIvANo 1
que yo soy ilegible para é1, porque quería ocultar su in-
li
que mucho se parece a otras como "El vicio de Julio es capacidad de leerme.
ár demasiado mentiroso" las cuales aceptas tú porque re-
pudias el extremo que es vicio' Pero en el exceso de
amistad no hay vició; como rio lo hay 'en el exceso de
ciencia o de belleza. 55.-_ A veces el sofista aplica con más audacia la fi-
gura anterior diciendo: "I{asta donde alcanza mi enten-
t9l(+ dimiento, no percibo Ios argumentos del señor A". Esto
equivale a echarte encima todo el cuerpo de su prestigio
53.- Repara en el énfasis reiterante, figura socorrida y con vanidosa violencia. Salta tú presto a un lado, y verás
de mucho efecto. Y observa que hay distinción en él; a nuestro sofista caer ridícula v estrepitosamente.
Doraue no es igual cuando pregunta Jesús tres veces:
i'¿Nri. Sirrión?" que cuando repite el sofista su aser-
g.!!
"*ur,
golp"tndo incluso sobre la mesa' El énfasis interro- /1,
"ün,
g"t¡í"I fig,rru que.tú aplicarás dónde puedas, repitien- 56.._ Nunca dejes de medir los discursos con la reali-
",
áo la:pr.g.,nta y mirando sobre todo en los ojos de tu i;
1
clad, porque pocas cosas encantan rrrás al sofista que des-
interlocutJr; que, conociendo Jesús a los hom- Iii lizarse por el tobogán de las especulaciones. Así, por
"otttid..u
to", y sienáo simple Simón, tres [Link]:gunt9 no obs- ejernplo, encuentras que trae uno toda una montaña de
tante el primero: "¿Me amas, Simón?" El énfasis aser- razones para demostrar que sólo puede pensarse en ale-
tivo, cuando llega a tus oídos, tómalo como el eco de un rnán. Pero tú miras en torno, y encuentras que todos
eooi tuiá d" tus labios, como empecinamiento o piensan, incluso quienes nada saben de alemán. Porque
".rarrdo
estulticia. no es el pensamiento un señor ni las lenguas habitaciones
entre las que elige para hacer su vidaf las lenguas son
* 'l* '* otras tantas apariciones del pensamiento. Si desprecias la
que hablas, desprecias el pensamiento de que eres capaz.
54.- Nunca te advertiré demasiado sobre el distingo
absoluto-relativo' Una vez dijo un crítico mío que soy
iiegible, y fueron otros repitiéndolo" con él' Pero' la ver-
dad es que no soy rlegiblé pala ryis alumnos; de donde
tú que el críiico de esta historia ernpleó "t T?-
".rr"lrv",
ao á irr.o*pl"to el término "ilegible"; no dijo
"[Link].u
CAPITULO II
57.- Ahora voy a tatar de los recLlrsos retóricos que
emplea el sofista. Con ellos busca suscitar tu disposición
mediante la solemnidad y grandeza de la frase; se trata
del empleo de lugares comunes que buscan el movimien'
to de .una maquinaria de prejuicios que, quiéraslo o no,
hay en tí y que se pone a funcionar sin relación con el
juicio; en tal disposición estás a punto para fiagü lo que
sea y crees haber visto de verdad todo un mundo inte'
rior diáfa,no y benevolente. Más de una lagrimilla sorbes
en estos casos y vuelves a tu casa edificado y pides plu-
ma y papel y escribes un poema. Entre tanto, el sofista
toca el timbre y ordena: o'Que pase el siguiente".
*tTIT
63.-_ Ten por seguro que quien niega por propia ini-
60.* Fíjate en el que dice: "fgnoramos, hijo, ignora- ciativa que tales o cuales motivos den razón de una acti-
mos casi todo". Y tú mencionas un título que ignora; y tud suya, ha tenido los motivos que niega. Si comienza
ves como se siente molesto y busca una docena de títulos diciendo: "No es por vanidad" pon sí donde dice no; si
que ignoras tú. Porque mucho le preocupa pasar por sa- dice:, "No es por dinero", has de suponer que anda el
bio y ponerte de ignorante. dinero en el asunto. Porque nadie preguntó si fue por
vanidad, si fue por dinero. ¿Por qué, puesj se adelanta
ggg
a decirlo? ¿Tiene acaso derecho a suponer que tú pien-
sas: "Fue por vanidad, fue por dinero"? Pero si tú pen-
61.- Allí está también el despechado que deja el juicio saste así, o tenías razón pata elio y no es necesario que
a la historia. Y tú entiendes que la hiitoria lo pándrá yo te advierta, o no la tenías y entonces eres tú quien
por las nubes; y quieres tú también adelantarte a la his- está en juicio.
toria y lo tomas por genio incomprendido. Y andas co-
rriendo por comprarle cigarrillos y lustrarle los zapatos,
porque quieres adelantarte a la historia.
64.- flay quienes comienzan diciendo: "Siernpre he sos-
q tenido que. . ." los cuales te impresion-an como personas
l con las cuales sabe uno a quó atenerse. Pero la verdad es
62.- }d,ás allá te encuentras a uno que dice: "Soy dis- que las personas que efectivamente "siempre han sosteni-
cípulo de Sócrates". Y mil imágenes de abnegación, sa- )
do que. . ." nunca emplean esta frase, porque entienden
biduría y sacrificio llenan tu cabeza. El discípulo de Só- ,) que no hay que presumir de constancia, tan difícil les es
58 JUAN RrvANo CONTNA SOFISTAS 59
mantenerla. De rnanera que cuando escüches esta intro- r:on mucha frecuencia. Mira que te dice, comenzando:
ducción mejor será que te pongas en guardia, porque es "IJn hombre inteligente como tú. ..t' o también: "Me
seguro que la sigue una proposición que no debe pasar" cxtraña que una persona de tu cultura., .". Y tú encuen-
tras que por fin reconocen tu valor y asientes a todo lo
**x que él dice porque está en juego un hermoso cuadro que
finjes de tus talentos. Y cuando tienes que decidir sobre el
65.* Has de considerar con recelo a quien comienza adulador, alegas lo que sea en su defensa y le entregas
diciendo: "Estoy en todo de acuerdo contigo, pero..." cuanto pide, porque te ha mostrado que sería contradicto-
Porque la figura consiste en atosigarte de vanidad. Y tú rio no hacerlo un hombre inteligente como tú. Y ten, por
quedas convencido de que pasaron tus opiniones y te abres seguro que son muchas las 'contradicciones'. expulsadas
con simpatía y buena disposición a lo que viene después de tu cabeza porque implican que no eres 'inteligente'.
del "pero". Si, por el contrario, atiendes tan sólo a lo que
Jgs
viene después, te ocurrirá frecuentemente constatar que
el adversario no está en absoluto de acuerdo contigo.
68.-- A veces, cuando se trata de pasar juicio sobre un
tercero, escuchas al adversario esgrimir la raz6n: "Fulano
es mi amigo". Pero, tú no deb,es entender que haya en
66.* Atiende también al pícaro que se oculta en el cero esto una razón, porque si alguien está en juicio también
diciendo: "¿Quién soy yo para...?" Porque'éste trata io está la amistad que podamos sentir por é1. Es asi que
de escurrir el bulto y dejar caer sobre tus huesos el peso a quien dice de alguien que está en juicio: "Fulano es
de la autoridad de un tercero. Cuando dice tu adversa- rni arnigo", responderás: "No hagas un argumento de lo
rio: "¿Quién soy yo para...?" tú te dices mecánicamen- que está en cuestión".
te: "¿Y yo quién soy?". De manera que la cuestión que
estaba en juego se mueve sola entre un cero astuto y un t¡ 9¡ .t&
cero ingenuo.
69..- También escuchas que se levanta uno y comienza
declaranclo lleno de extrañ.eza y dignidad: "Nunca se
había oído en esta Academia alegar razones de esta espe-
67.- S,e puede decir sin mucho riesgo que los hombres ci¿:". Y cr:mo tú piensas que tanta más excelencia exigen
son vanidosos. El sofista conoce esta verdad y la emplea las cosas cuanto menos cambian lo cual también
-en
60 JUAN RrvANo CONTRA SOFISTAS 61
ir_!ro
66 JUAN RTVANO
CONTRA SOFISTAS
67
en una plaza del barrio alto; y verás cómo gritan las chas otras, es una matriz de ,razones'. porque
criadas y r,ecogen a los niños y proclaman que hay un ro-
tú con otros
inicias un movimiento para mejorar la marcha
to desparramando piojos sobre el Bien Común. Y llega -obstaculizas. de la ins_
titución; pero te que la
un carabinero, y lo arresta; y 1o ponen entre rejas pc,r va- .dicen
se crea un cargo innecesario
Arl tu*¡i¿rr,
el hijo de un amigo dá
go e insolente. O puedes pedir al alcalde del barrio Vi- .para
borrachera del jefe de Ia instituc]ón, y J;
vaceta que administre la parte correspondiente de Bien iabue¡ra marcha de ésta. V t" a"rpiá."
;;g" que es por
Común para que sus habitantes conozcan la belleza de *l*ir*" y
mejores contigo, todo por la buena mur"h^
de "i;;
ra institu-
las flores y jueguen los niños en un pargue infantil. Me cron.
dirás que soy ingenuo; y yo te digo que es la parte que
me corresponde de 'Bien Común'. ,t lÉ .'F
t+*t&
t5. Flj-ate que cuando dice. alguno: ,,A mí
.
ser franco"
me gusta
83.- Cuando escuches palabras sonoras y difíciles ten lo que ocurre casi siemlre es que en esa situa_
ción nada cosraba serlo. Forque yá tt Éi
por seguro que se emplean por razones de eufonía. Hay | *,rnao entero
est¿"barr al tanto de sus inicnciorró, o
[Link] que exige la moda. Por ejemplo, te dicen: "Con- porq,r. era inuecesa_
siderando el punto dialécticamente... ". Tú preguntas:
., ir,[Link]. seguir ocultanclo .f
:: ¡".g", p", ;;;i;
tet9t y te dtjo; "A mi me gusta ser franco',.
"¿Q.té es dialéctica?" y vas a encontrar en la mayoría podemos de_
cir de sujetos como éste que-,,compran la virtud
de los casos que el sujeto en cuestión no sabe responder' a huevo,,.
Entonces tú preguntas: "¿ Cómo puede usted considerar
ás t$
nada dialécticamente si no sabe qué es dialéctica?". Y te tÉ
máximo de dinero con el máximo de trabajo". Y así ráneos, y allí donde hubo ocasión les dieron muerte. Así,
aprenderás; porque si es deseable y loable obtener con el pues, si tu maestro es odiado, tcma el odio por signo -de
mínimo de esfuerzo el máximo de rendirniento, no vas su autoridad. Pero, anda con cuidado; porque hay sofis-
por ello a entender que valga esto de uno en contraste tas que emplean con habilidad el odio que les tienen para
con otros, ni que el rendimiento sea dinero. Con el mismo afectar de maestros. Cuando tú odies, esfuérzate por traer
esfuerzo no puedes aumentar el dinero que obtienes a no a la vista los motivos de tu odio. En el odio suele expre-
ser que éste disminuya para el mismo esfuerzo de otro. sarse lo mejor del hombre; pero, ordinariamente, allí está
lo peor.
xr+tÉ
99.* Mira Io que dice la Duquesa a Alicia en el cuen-
to de Lewis Carroll: "Hay que cuidar el sentido que las 102.- un antiguo'u*,]., t ;* quiero bien por bue-
palabras se cuidan solas". Y compara tan hermosa sen- y
no simple, tenía a mucho orgullo tomar su taza d'e [Link]é
tencia con el proceder del sofista, que cuida el primor de todos los días, en el rnismo lugar, a la misma hora. Cuí-
las palabras para atosigarte de falsedades. date de caer en esta identidad forzada y frívola; porque
el sofista la conocerá y el día en que debas probar la fuer-
'ñt* za de tu brazo te quitará la espada argumentando:
'o¡Apúrate, tu café se enfría!"' De igual especie es el ar-
100.- Cuando estás en campaña por lo que sabes justo gumento que el sofista adulón pone en tu oído, diciendo:
y grande, nunca faltaú alguno que te diga con extrañe- i'Dirátt de tí que eres un . . ." ; y tú sientes horrores de
za: "No logro percibir la necesidad de lo que haces". infidelidad, porque 'eras famoso hasta ahora precisamen-
tt.
Porque, para é7, estás cavando tu tumba y porque le re- te porque "no eras un. . .
sulta odiosa tu entereza. Así, pues, hay hombres son
muchos- que consideran gratuitos tus actos más -yveraces. lerT*
Descuéntalo de tus ilusiones; pero no por eso dejes de 'ca-
var tu tumba'. 103.- Cuídate de los que "no han sido comprendidos".
La mayoría de éstos adoptan maneras de profundidad:
Tú no los has comprendido porque no captaste'el 'sentido
profundo' con que emplearon las palabras; porque ellos
101.- Considera esta simple verdad: "Los maestros de ii¡"to.t "pun" y tu arg"umentaste como molinero, cuando
la humanidad han [Link] siempre odiosos a sus contempo- a la verdad hablaban del 'pan espiritual'.
JUAN RMN(
úg
lI2.- Argumenta tambié,n el sofista con el puro inte' 11'+.-- Cuida mucho de tu perfección, pero no caigas en
rior. El dice- es un cajón hueco y hermético con la estupiciez de cornpararte; porque no lo haces con áni-
sólo dos -así
oyitos donde pone sus ojos; y tú eres como él' Y mr: imparcial sino buscando ventaja que te sea favora-
ahí estás tú sin poder mirar €n el cajén del sofista; y ahí ble, para tener así gozo y satisfacción. Todo esto es estú-
está el sofista sin poder rnirar en tu cajón. Adentro del piclo y no hace más que darte la ilusión que te mueves
vertiginosarnente cuando a la verda,d te pudres en la inac-
cajón tú puedes desear la mujer del sofista y nadie io sa-
be más que tú; adentro del cajón tu puedes realizar gran-
ción. Ten una caricatura del modo como inventas tu gran-
des hazañas y nadie conoce lo valiente que eres' Porque dena: A tros catorce años Aiejandro no sabia extraer raíz
no hay cornunicación entre los cajones. De manera que cuadrada, y tú sí sabes; a los veinte años César po había
un buen día el sofista te calumnia, te denigra o simple- escrito sonetos, y tú cuentas una docena; a los veinticinco
años Shaliespeare no había ieído a Aristóteles, y tú ya pu-
mente te vende; pero tú no tienes mucho que alegar, por-
que él te dice que nada de eso ha ocurrido adentro del siste cn escena dos tragedias aristotélicas y una comedia
cajón. plzrtónica. Pero es claro que no por ello te transformas en
un alejandro, un César o un Shakespeare. Y como corre
el tícmpo y ningún milagro se produce, hé aqui que apa-
rece Ia operación contraria, y andas descontando diez
delicado borda con hebra finísirna y en años perdidos por culpa de 'la estúpida de tu mujer, y
113.- El sofista cliros diez en que trataste de cuadrar el círculo.
trama laberintica; y tú no atinas con tanta sutileza y te
quejas de ia cornplejidad infinita de tu alma. Y echas tus
cáiculos contando que, puesto que te llevó cinco años pro-
rfn*
bar la existencia de Dios, a la vuelta de los cincuenta se-
rás per{ecto. Y los años pasan; y se te desarmó el argu-
115.-- Hay figuras extfaordinarias con la modalidad. Te
mento de ia existencia de Dios y cuando 1o armaste de dicen por ejemplo: "Lo concebible es posible". Y tú pien-
nuevo, le apareció una cola sospechosa. Y siguen pasaildo
I sas que es posible sacarle la médula al Ser, 'porque lo
tros años; y te comisie la herencia de tu rnujer; y no te
concibes'; y piensas que no es posible la no-existencia de
diste cuenta que te nacieron hijos; y se te puso blanca la la concibes'. De manera que puedes sa-
I-)ios 'porque no
[Link]. Finalmente, cumpliste los cincuenta años y fuiste
carle o ponerle motor a un proyecto según te acomode,
pcr fin perfecto , . " a la medida del cajón. diciendo: "¡No lo puedo concebir, es imposible!,' Así,
82 JUAN RIVANO
coNTRA sorrsrAs Bg
8+ CON'I]R.A SOFISTAS B5
JUAN RIvANo
cia. Así se descubrieron la clase que no tiene elernentos, nrina presurosa la otra se queda a la zag.a. Y tú debieras
la proposición que no expresa ningún pensamiento, la vi- sal:er que no es así sino que en las presentes condiciones
,r.n"iu de h müerte, la opción de no optar, ia percepción de la vi¡la económica es necesario que el progreso técnico
de la nada; y también, por vía de implicación, la másca' inhiba el progreso espiritual; porque) aunque no seas mar-
ra de Ia máscara, la duda de la duda, el disimulo del disi- xista, tienes ojos para ver que el régimen de propiedad
mulo; y además un sinní¡mero de cosas 'puras', como el irnperante exige rniseria en proporción al progreso iécnico.
pensamiento puro, el derecho puro, la lógica pura y la Toma, piies, una clave para identificar bribones: Lo son
ética pura. quienes te dicen que el progreso rnoral no acompaña al
I)roqreso rnaterial.
,e*rF
122.- Andan muchos por allí quejándose de la ninguna 124.- El alumno discutidor le 'dice al profesor para
relación entre progreso moral y progreso material; pero,
quien Ia opción es una especie cle sustancia con que se ha-
fíjate bien, potq,t" suponen que van estas cosas corno vian-
dantes por el carnino de la historia; y mientras una ca- ce el hornbre: "Me perdona, profesor, pero así como us-
86 JUAN RIVANo ONTRA SOFISTAS 87
ted lo pone, no recuerdo haber optado nunca". Y el pro- 127.- Comienzan ahora sus discursos los sacerdotes de
fesor le responde: "IJsted optó no optar". la nueva ola, diciéndote: "Dios no es un viejito con bar-
A la hora del recreo, otro se acerca al alumno y le basu'. Preguntas tú: "Pero, ¿es una persona?" Y verás que
pregunta: te responden que persona sí es. Por 1o cual tú replicas:
*¿Te respondió en efecto? "No veo otra diferencia sino que ahora se afeita".
-¡No!
Es decir, sí!
-¡
*¿Cómo sí?
es evidente: ¡Sí no!
I28.- Escuchas que los poetas son los guardas del Ser;
-Bueno, y corres donde ellos en busca de la verdad. En casa de uno
*** te dicen que salió a conseguirse el Nóbel; en la de otro
que abandonó a su mujer; al tercero lo encuentras ha-
125.- Así, también, uno es siempre original; porque si ciendo gí:.rgaras con whisky porque debe cantar la inter-
no lo es en absoluto, allí reside su originalidad: en su no- nacional;.el cuarto disputa en un bar con el quinto los
originalidad. favores del sexto. Los restantes andan de juerga porque
uno de eilos ganó el premio de una pandilla de exporta-
rs*t& dores. No hagas escándalo con ello. pónlo a cuenta dei
Ser.
126.-Considera también las veces en que suscribes u¡ra
falsedad por el simple hecho de que pone io usual patas fff
del Hombre, de la Nueva Síntesis, del Encuentro entre ventud ama,par sobre todo la verdad". Fíjate en la mane-
Oriente y Occidente. Pero, atiende: corre el whisky en t ra corno pasa el juicio sobre los rieles cle la "chochez",la
sus reuniones y viajan de un punto a otro con su cámara 'farterioesclerosis", la "precipitación", la "ingenuidad", la
fotográfica y su elegante señora. Porque nadie tiene bra- "intrnadurez",. . Porque crees tú (coirlo supone el sofista)
zos que abarquen el mundo; y el hombre responsable mi- que la vida es una serie de cornpartimentos, y llenas cada
de la acción con el alcance de sus brazos. For eso, si en- uno de estos con multitud de prejuicios que el sofista apro-
cuentras a uno que se preocupa de tu formación y de que vecha. De manera que el viejo aquel, era lúcido y noble
crezcas y trabajes sin presumir para eliminar la miseria como un muchacho de veinte años; y el 'ioven que lo en-
en torno tuyo, hazte su discípulo y no alborotes. frentaba era un prodigio de calambres mentales y cobar-
I día; pero nada del viejo pasó y triunfó el joven... Y to-
lÉ JF +t
do ello porque recorriste al hombre como una secuencia
de compartirnentos) llevado de la mano del sofista.
130.- Voy a contarte la historia de un se_ñor elegante
y distinguido a quien replicaba yo que de tener fe como I
él afirmaba tener, andaría por las calles desnudo y gritan-
do: o'El reino de los cielos se ha acercado. .. ". Fíjate co- 132.- Hay el delicado indigente que iinita como pue-
no respondió: "Amigo rnío, si tuvieras fe serías un de a sus mayores" Toma un ejemplo: Te dice que "esto"
santo". Así, pues, la fe no identifica a los hombres; los se indica con cledo vertical; "eso", con dedo oblicuo;
distingue. "aquello", con dedo horizontal. Y de aquí saca argumen-
tos sobr'e l¿s relaciones entre Ia mostración y el ángulcr
t t t,
recto. ¿Te da pena? Y yo te digo que no te pongas de
listo, porque puedes caer en sus redes y decir: a tus alurn-
131.- Saca también numerosas figuras el sofista de la nos que las 'categorías' del 'porque' y 'con' forman el
representación que te haces de tu vida como si fuera ésta 'porque-con', y eue acerca de ello provectas escribir un
la serie de capítulos de una novela. A veces, para doblar- ensayo.
te la mano atribuye tu juicio a "la generosa irreflexión
de tu juventud"; y así sueltas lo que no debiste soltar por- tf tt lF
tarnbién, si estaba Ac{án descontento con la creación del *ir*"iu,esperanza *rry a la'visión integral'" I)e
"ottttutia
ésta, los miserabies solo poclrán
sapo, ilú podía decirle Dios: "Hijo, atente al contextct". *u*"r^ que partiendo de
conservar sus piojos.
*i&t&
'& Ji- +e
136.* Con la figura contraria da tarnbién el sofista orn- 138.* En todas partes ve el sofista omniabarcante la
niabarcante la impresión de estar considerando el todo o'Aquí
forma y el fondo. \;, según sea el caso, ora te dice:
cuando, por [Link] separa 1o político de 1o gremial y
[Link] un asunto de forma" ora: "Aquí se trata de una cueg-
te dice "Esto político, aqrletrlo gremiai"" Pero afina. el oio
y verás que no puedes diviclir una cosa de ia otra como si tión de fondo". Y el sofista caicula a vuelo de pájaro por
donde resulta rnás fácil el camino. Y cobla más cuando el
se tratara cie una torta. Porque deb'es hacer una distin-
argumento es de forrna, menos cuando es de fondo' Cuan-
ción inteligente, no lo niego; séio que si es inteliger¡te la
do"hay dificultades de forma y de fondo no te defende-
distinción verás la relació¡r de io pclítico v lo gremial, có-
ftlo pasa una cosa a la atia y conversarnentei y así verás
rá. Sé tu siquiera buen negociante"l cuando encuentres
que hay urg.r*"rrtot de forma y de fondo no lc ernplees'
que el todo no es un edificio de [Link]: sino que
tal representación es la cyue el sofista qr"liere que constru.- * .tÉ JF
140.- Se llena la boca el sofista con los términos de doc- primero y, por lo tanto, ceñirte a "su" objetividad. Y alli
trina y conducta. Y
siempre están en sus discursos los comienza éste a decir que objetivamente tú metiste la pa'
nombres venerables de Sócrates y Bruno. y cuando de_ ta, que hay hechos objetivos que lo muestran, que hay
fiende a quien mucho lo merece como abogado, le inven- daños objetivos, y que los circunstantes pueden compro'
ta una doctrina para justificar su comportamiento o un bar objetivamente todo lo dicho. Por la noche, el sofista
comportamiento para verificar su doctrina. y cuando celebrará su triunfo con sus cofrades, que beberán a su
triunfa, le entrega una bolsa llena el defendido. y él re- salud por haber logrado su objetivo.
cibe y cuenta, porque es consistente con su doctrina"
It {É {E
rechazar, te crea la ilusión de que has hecho un argufilen- sobre Agustín. Como le preguntara del tiempo que ha-
to; y de esta rnanera pasa la proposición que él desea. Mi- bría de iornarle, me dijo: "'fengo veinte años disponibles
ra, por [Link], que te dice: "O se comen piedras o pati- para ello". Y yo me quedé aplastado ante persona- tan ri-
tas de chancho". Y como tú no opinas que sea saludable ' gurosa que no haria nada antes de saberlo todo; justo al
comer piedras, concedes la segunda proposición como si ievés de Dios que en una buena semana lo hizo todo sin
ie empujara a ello el 'rnismo Aristételes. Y el sofista te in- nada.
víta a su restaurante habitual y pide patitas de chancho. ,saber
tT t& lT
I
9B JUAN RIVANO CONTRA SOTISTAS 99
l4g.- Pon atención cuando uno suscribe las distincio- 151.- El sofista que en todo pone el ojo es experto en
nes y las mantiene firmes como si tuviera en sus manos los ¡rrobar cosas contrarias. Mira, por ejemplo, corno guarda
priáeros principios' Porque, dime tú: ¿por qué serí[Link]- cn una gaveta el Evangelio y en la otra 7a Suma. Y tú
ra la distincióren los comienzos? ¿Y por qué no sería lo vas y le ordenas que pruebe A para mañana temprano; y
que llamas distinción un cierto modo de Presentarse Por lc encargas no-A para la tarde. Al día siguiente te tiene
[Link] vez la confusión misma? Porque dices tú: "C) la prueba de ambas: que según Tomás, A; y según el su-
determinismo o libertad". Y te Parece clata la disyunción, [rlirne Jesús, no-A.
y estás dispuesto a disparar b,ombas desde una disyuntiva
sobre la oira. Pero, dime: ¿Conoces los principios de la
Iibertad, conoces los principios del determinismo? No los
.orro""ri pero dices: "determinismo o libertad"; y no te 152.- Cuando, sin que importe su cara, está ante tí un
mueven áe aili ni los rayos de Júpiter' Pero, si el mundo señor que hace enormes sentencias con los derechos, ten
te-decepcionara sobre el modo como lo piensas, ¿vas tú a por seguro que estás ante un fascineroso o ante un cor-
levantar a la vida los millones que cayeron porque tú de- derillo que no vale la pena tomar en cuenta. El primero
cías determinismo, Porque tú decías libertad? cs persona que identificarás pronto y fácilmente, porque
tiene la manía de emplear adjetivos corno 'sagrado', ,inex-
lF ¡9
¡rugnable', 'incólume', 'inalienable' y muchos otros cuyo
16
Entonces, ¿ qué haremos con estos hechos que existen sin buen día la Muerte te pide cuentas; y buscas en el cajón,
propósito [Link]! ¿Y te figuras qué cantidad de I dc¡ncle sólo hay cuatro pelos históricos.
ellos habrá que pasarl por historia? Acaso César no tenía
intención de cruzar el Rubicón, acaso pilatos no tenía in- +l .16 +r.
tención de crucificar a Jesús. . . Dios mío. Dios rnío, me 156"- Mira qué enternecedora justicia: Los niños blan-
parece que ha salido de manos del hombre un mundo cos no guerían jugar con Ia niña negra que murió de pe-
sin sentido si no admites en todo la intención!" No te lo na. Pero, fue al cielo y Dios llamó a los ángeles y les d!
aseguro, pero creo que muchos sofistas arrancarán ante jo: "Jugad con ella". Fíjate en ia forma verbal; porque
este discurso como si se tratara de las garras de un colega. lo correcto sería decír: "Dios llamó a los ángelei y les
orden6: Jurgad con ella". De donde infieres tú que ni los
tñ* ángeles del cielo famoso querían jugar con la niña nesra.
so. Porque están en el hombre sinnúmero de cosas con- 161.- Ten por verdad segura que, hablando absoluta-
trarias y del peor y más salvaje puedes hacer un ángel; y mente, dos hombres valen dos veces lo que vales tú; y tú
j
como el sofista sabe esto, hélo aquí escurriendo el juicio lo mismo que otro cualquiera. Puedes tomar esta propo-
por entre los matices infinitos de la intimidad; y tú ter- sición como la piedra angular del humanismo. Así, pues,
minas abrazando al asesino de tu padre a lágrima viva. nunca encontrarás razón firme para oponer tu interés par-
Y el sofista, orgulloso, Ievanta el índice y recita: ,,por- ticular al interés de muchos. Todo esto es verdad; pero
que el hombre no es, sino deviene; y tan prodigiosa varie- cuídate de la figura mimetizada del sofista cuando de_ia
dad de influencias se expresa en su conducta que no po- caer sobre tu cabeza el interés general. Porque, viendo tú
demos decir dónde está el núcleo; porque a la ve¡dad no venir bajo el estandarte "fnterés general" una muche-
hay núcleo, el hombre es una existencia sin núcleo y su dumbre de banqueros, financistas, industriales, comercian-
realidad se desvanece en las alternativas. " . ". Pero, tú, tes, rentistas y parásitos aledaños, te olvidas de mirar a
páralo aquí y deja el juicio último a los dioses; porque no tus espaldas donde están casi todos los hombres, hundidos
es necesario fabricar el mundo de una punta a otra para en el hambre y el abandono.
que esté ya hecho el rufián. Cuando 1o agarres, pues, por
la cola, no pienses que ha de cambiar a Ia altura del orn-
bligo.
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CAPITIJI-O V
iobre si Dios hizo el mundo a patadas o por la mer¿ fuer- ga del todo por sus partes, y de la evolución deseable y
za de su voluntad, sobre la guerra como sustancia de to- probable de la pugna. Y trata de precisar sobre la lucha;
das las cosas, sobre el instinto de muerte y la decadencia si es a muerte, si una parte es contraria a la muerte, si
del mundo. es espiritual y busca la convivencia, si está enraizada en
El lugar donde se hacen polvo'de nada estas especu- la naturaleza humana misma o busca la libre expresión
laciones está formado por las situaciones vitales donde tie- de esta naturaleza,
nes tú ocasión de probarte y probar a los otros. Porque en- Y, puesto que no pones manos en ello todavía, con-
tonces percibes cabalmente que los hombres tienen hábi- templa tu modo de ser y reaccionar cuando'ves los niños
tos liteiarios y gustan de fingir enormes cosas en el ele- miserables que amontonan basura a orillas del río para
mento dúctil y variadísimo de las palabras; porque no su fuego y calor; y deduce de aqui sobre quién eres y
hacen más resistencia las palabras a quien las emplea que qué esperas de tí; y compara la acción tuya que así ima-
aquella que les viene por vía gramatical; de modo que tú ginas con las doctrinas que te enseñan. Decide si amas
puedes decir "Yo soy el centro del universo" y ni toda y puede amar en la forma absoluta como te hablan de
una acadernia rle gramáticos encontraría objeción que arnor; o si puedes y debes actuar como exige la volun-
hacerte. Pero, anda tú, centro del universo, y actia co- tad de poder. Y nunca quedes fijo en generalidades sino
mo tal; y sentirás que'te llueven palos desde la periferia' que mira a esa mujer sentada junto a ese celto de ver-
Así, tamtién, puedes decir con el beneplácito de la sinta- cluras y trata de leer en sus ojos y mira cómo son grises
xis que "la comunicación no es posible"; pero hé aquí que sus cabellos y como cuelgan sus mejillas; y piensa en los
en{eima de muerte tu madre y, si no eres mal nacido, en- niños que aguardan su regreso para tener un pBn. Y en-
fermas tú también de muerte. tonces esfuérzate por ver en esta escena y en miles como
Pero tú eres joven, y no te exige el mundo. De mo- ésta qué dice el mundo cle tus generalidades sobre el amor,
que no tienes otra maneta de escapar a las grandes fra- el instinto de muerte o Ia voluntad de poder. Porque te
sls del sofista que aplicando tu imaginación y esforzándo- aguarda vida por delante; y si no vives con seriedad, no
te en variedad y práfundidad, y creando situacion'es y mi- vives. Así, pues, especifica siempre: mientras tratas con
diendo con ellas ias doctrinas grandiosas que te han sido el portero, cuando no cediste donde debiste ceder, cuando
propuestas. Busca pues en tí el instinto de muerte, busca fuiste engañado o engañaste. Y observa también al que
ti t" voluntad áe poder. Y como no eücuentras en tí dice grandes cosas: cómo reacciona cuando se trata de
""
tales cosas, busca sus señas fu'era y esfuérzate por averi- su tiempo, de su placer o su bolsillo. Porque
-como
te
gurar si está hecho el mundo con ellas. Y donde las en- conté más atrás- te dirán: "Haz como digo, no como
Iuentres, dirígete a las fuerzas que le son opuestas y juz- hago"; pero tú no olvides que un hombre no tiene más
108 JIIAI.ü RIVAN0 coN'rR,A. soFIs'r.{s 109
Lt2 .JUAN RlvAN0 l7L.:- Hombres hay que han tenido y tienen "grandes
con 10 intuiciones", pero no cuenta tanto esto como el trabajo
su eeneración; y de cómo se explica en contraste 1o bueno que han hecÉo con su intuición; porque ,puedes concluir
J"'il;';;;;i^'i" g"J*'u"ió"-"'t"'iot; Y pot t.t cuenta sobre qué es libertad y cómo la libertad no
o tergiversado por la
;'" ;" ü.;;.1¿" r'i 'iáo rulniti"udo
'c-ómo
siempre encuen- existe; pero no Por eso eres ya un Lenin o un Mao y en
--"elt?i¿* siguienie' Por eso' el so{ista g""l1"ciones sr¡bsi- tu tum'ba puedÁ no caber otra frase que "Fulano; nació
ira t*"nos, a partir i" i" pt"pi": l-uu
aquí, murió allí". Ocurre) pues, qu9 tú- abres el diario y
i té ¿it,! enorm:es cosas v Pu-
;"#;;';,lu"tttiot"t' pero si tú pides que te dás de narices con la gran intuición de Jorgito y quien
'nlica tr¡-tadossobre generación; la cornenta es otro Jorgito. Y así va la gran intuición de
"' genttación' hé
te nruesue los hor"br;s i;'l;;t*;'?'imt ge- maho en mano; pero nadie se atreve a hacet algo con
ciue os-tcntan una mueca
acuí que son cuatro piojosos que cobra los di- ella y así darle nombre verdadero de gran intuición'
n"ru.ürtl in'treleble, ;;#; á;i sofista
videndos cle toda esta Patrana
*-r*
t& .l* le
L72.- Cuídate mucho del sofista que saca argumentos
de su concepción del mun' de la forzosidad de un Juicio Universal' Porque es nece-
170.* Cuando uno te hatrla bien en affancari pero si
quie- sario tener muy firme el ,coraz6n para entender y acep-
clo o 'cosmovisión' hat'ias que ha- tar que los crímenes que se han co,metido- y cometen en
H"-J:;;;i",'l'r'"r" l";;h; los ojos; no sea
" escucharlo' Para que un el mundo no han de tüer castigo' Y así, el sofista te pai-
ble seriarnen'" y "u'gu la
pena
es que te el corazón con un detalle criminal cualquiera -por
il#;;;;út íoti"iit qt'"'du'-'obre estq precisoCréeme ejemplo, de las vidas que aplastaron la violencia sexual
su semblante'
cuente años y *'t¿ ti""á
de señas
Un hombre mo- y la envidia de aquel cuyo busto está.[Link] ylgza--y tit
en esto y no caerás "ltttf"t-p"ligrosos:
un hombre que rezurna corrrrienes con él q.t" [Link] día nos harán justicia; y lloras
;i;tJ;,'enrojecido, rubicundo; homble que escruta un poco y duermei más tranquilo. Y yo te digo: "Dejas-
alcohol o hipa g""' o'"*ucales; "n o pregunta el t" qn" pátur^la mayory porque si Dios existe y ha- -de po-
calculando, que se #;;;1;s
aplausos
que decirte ner'juicio el día poitrerá ¿qué más puedes pedir?" Pero,
la dar¡'a;';^L no tiene nada gusnl¿n d'
apeliído [Link]ón', si Dios no existe, te transfo¡marás en un león
como no sea -¿si
sobre una
es tra u,tT:"íu de 1os con- equilibrarás la injusticia del pasado con la justicia del
y"[Link]
r¡no farnoso- q""
"i'*""Jo siempre situado en el con' futuro.
trarios v que procn;; ;i;; rg**
trario rnás confortable'
¿Él&*
115
CONTRA SOFIS'TAS
JUAN RIVANO
114
con un aprendiz'dc brujo'
ten por seguro que tropezaste sobrc la
Se trata de uno q"" ift"utá la cabeza'de-frases
l7g.* Atenderás también a losquesignos megalomaníacos
no tendrás dificultad
'"
resonancia del todo u"-lu *¿"uda'
sobre la fenourenolo-
¿"i't.l¡* Srandilocuente; en Io
nor mucho qrr" q""* á't" o"uitutse' Porque el- sofista ;';'ry1*:?l;*;: :HT ft;' fi?,'J1
;?i"a;;iel ser
soy Yn cero"; pero Jo repi- otro en Y cosas la frase: "Yo
#."i*;;.1*1"-d"tir:-"Yo terminas por entender esta sérvalo ,¡ a la p'i*"'u-*Jitale sin piedad como saca us-
que tú
i;"";;1;il';;;;i, Jtu'o pata ti del mundo en el modo
tttv delirios de ;;;;;"'.;"".ptio"
il; l- "out¿o "t ten
?Y,é
también por seguro que te¡l la billetera""
gíund"tu en quien te habla,
verdad' De ma-
no hav en él lugar p'opitio pa'u-titg"tta +l' +t tÉ
,or$++ de meter en
177 '*I{ay tarnbién la manera escolástica sofista ci-
Aquí,el
Cuando escuches decir que hay
una concepción tu cabeza ,rru "orr""O"iZ"-á"i *""¿o. es hondo' a Ro-
I75.- de té las se- ; ñtt*"Jitt, tts'#áicual elyuniverso
del mundo *oJo to"to "og-t" $t taza
a Julito que da testimo-
"" "l el frutero, bertjto que dice qt"-"'-u""tto
ñoíitas o en la *u,,"* de gritar ¡mawanas!
116 JUAN RIVANO CONTRA SOFISTAS Lt7
"i
en el vientre y padeció por parirte' Represéntate
a tu ma-
dr,e caminando cuando beÉías de su sangre; y suda-ndo
la casa' Y tú FINAL
escaleras arriba; y meditando y barriendo
*rtu¡u, en el vientre de tu madre; y to$o esto fue así y
negarlo' IJn ser vivió contigo dentro de su 1SB.- Y ahora termino, con algunas consideraciones'
y no termlnes
""ii"-p""a"
.r"roo'u pt, u"qrr"l largo entonces casi todos sus movi- ouru orr" aprendas a enfrentar al sofista
*[Link]'f"ito" p", ti, / "ti p"tttu*ientos para tí' Piens¿ [Link].*áttdote tú en uno de ellos'
El sofista no lo es siempre; ni allí donde lo será' no
y es dene
;;;; y si no ,i*nt.i á*o' pot tu madre responsabili-- {
Bueno
ára p"i la vida que te dió, puedes entonces decir
que
\ *ir*;;;ado de importancia el asunto'en sofistería pon-
quererlo' Yo diría otra cosa' "l
;;;;", {rre ",rundo sorprendiste. a uno también' si el so-
irirtJ utto;udo al mundo sin Considera'
l
;;; "" á¿ett,te atención'
iirtu ti.r," hijos que criar y si los cría; pltq*"
el bien anu-
tiene; polqu¡.los hombres jóve'
i;; fu. Y"la Éaad que general sobre
*, p.r.d"., reformarsé' Y no pasés -juicio de allí'
ttt- especificando y deduciendo
"áiri,Pero, si ei sofista malogra discípulos y en número con-
-id*r;;i", ,to to p.,aones ! esfuérzate Po.r desprestigiarlo
Porque los
entre ellos; y no tengas *ítdo "" denunciarlo'
sienten temor ante
homtrres, aunque actúen falsamente'
al la dice'
fr "";J"¿ y ,tá d*ñ"" sin ventaja -queen carnpo abier- Y aún