ORACION
Estamos aquí, Señor, en familia, en torno a ti que nos has
convocado, como siempre, a vivir en ti.
Si tú no eres presencia, todo se quedará en nada, todo sería como
querer detener el agua entre las manos.
Danos la fuerza del Espíritu, el gozo de la amistad, la alegría
desbordante de sabernos hermanos, hijos de un mismo Padre,
familia de Dios.
Si tú no vienes y acudes enseguida, todo quedará en palabras, en
proyectos, en ideas sin vida.
Cuando tú vienes, cuando contamos contigo, hasta las horas
difíciles se convierten en esperanza.
Junto a María, ayúdanos a ser perseverantes, a vivir el optimismo
de la esperanza, la desbordante realidad de que el Señor vive y
hace de todos nosotros una sola familia, un solo corazón. Amen.