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Biblioteca UPN San Luis: Retos y Logros 2017-2022

La biblioteca de la subsede 261 de la UPN en San Luis Rio Colorado experimentó un largo período de abandono y desorden, con libros cubiertos de polvo y desorganizados. El autor, como nuevo bibliotecario en 2017, pasó 4 meses clasificando y ordenando la biblioteca, creando un inventario en Excel. Aunque la biblioteca ha seguido funcionando y participando en eventos culturales a pesar de las limitaciones, todavía enfrenta retos como falta de espacio y recursos para clasificar adecuadamente los libros.

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Biblioteca UPN San Luis: Retos y Logros 2017-2022

La biblioteca de la subsede 261 de la UPN en San Luis Rio Colorado experimentó un largo período de abandono y desorden, con libros cubiertos de polvo y desorganizados. El autor, como nuevo bibliotecario en 2017, pasó 4 meses clasificando y ordenando la biblioteca, creando un inventario en Excel. Aunque la biblioteca ha seguido funcionando y participando en eventos culturales a pesar de las limitaciones, todavía enfrenta retos como falta de espacio y recursos para clasificar adecuadamente los libros.

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El eslabón perdido: experiencias en la biblioteca de UPN subsede 261 San

Luis Rio Colorado (2017-2022)


“Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede
medirse la cultura de un pueblo”
John Steinbeck. Escritor estadounidense

Son muchos los motivos que me inspiraron a escribir esta breve historia, aunque
una de mis habilidades más prominentes no es la escritura, me anima el deseo y
la nostalgia y otros muchos sentimientos encontrados que tengo por este pequeño
espacio. Tenemos que aclarar que el titulo de esta pequeña experiencia lo escogí
por que las Bibliotecas de UPN forman una gran cadena de fuerza de apoyo para
cada unidad y sus alumnos, pero en estos momentos hay una gran falta de
conexión entre sus partes, como si estuvieran extraviadas o perdidas en algún
punto, funcionando fuera de orbita.
En la lejana frontera norte en un pueblito que oficialmente para muchos es una
ciudad llamada San Luis Rio Colorado. Es uno de los muchos municipios del
Estado de Sonora y colinda con la ciudad de Mexicali, Baja california y sus valles,
hace frontera con el estado de Arizona de nuestro vecino país Estados Unidos.
Aquí en esta pequeña Ciudad fronteriza se encuentra la subsede 261 de UPN la
cual desde hace mucho tiempo comparte espacio con una primaria y para muchos
todavía aun es desconocida en la ciudad ya que creen que es una escuela
llamada CENTRO REGIONAL DE FORMACION DOCENTE y no UNIVERSIDAD
PEDAGOGICA NACIONAL por el tipo de fachada que tiene.
Ahí en esa pequeña universidad se encuentra las instalaciones de nuestra
biblioteca que primeramente estuvieron en un lugar bastante bien considerable y
que debido al crecimiento que tuvo la escuela en años recientes fue trasladada a
un espacio más pequeño para darle el lugar a los alumnos. Aún recuerdo cuando
fue mi llegada en el año 2017 en el mes de septiembre, el maestro Eliazar
Rodríguez anterior director me comento que él había estado mucho tiempo
solicitando un bibliotecario para la universidad ya que consideraba que era
importantísimo que la institución tuviera habilitado un espacio así para los alumnos
ya que las instalaciones destinadas para ello estaban completamente
abandonadas y servían de apoyo como almacén.
Recuerdo que, al siguiente día de mi llegada, como egresado (ya varios años
atrás) de la licenciatura en historia de la Universidad de Sonora, nunca imagine
encontrarme con tanto desastre, aun me lamento por no tomar fotos de la
situación en que se encontraban todos esos libros y estantes, era realmente triste.
Una de las formas más seguras para iniciar labores dentro de la biblioteca era
usando tapabocas, no podías mover algo sin que soltara una cantidad de polvo
considerable, la única guía que había para ver que libros contenía la biblioteca y
así poder iniciar a ordenarlos, era un inventario de hace muchos años atrás y el
cual estaba con un sistema de clasificación con el cual los libros no estaba
colocados, aparte de estar muchos de ellos en bultos y regados por distintas
partes, les confieso que tarde una semana considerando por donde comenzar.
Eso unido al calor infernal ya que los meses de septiembre en esta ciudad aun
alcanzamos temperaturas de más de 40 grados y el lugar solo contaba con un aire
acondicionado que solo enfriaba la mitad y donde estaban los libros era donde se
sentía más la sensación térmica que azotaba la ciudad. La mezcla de calor y polvo
llegaba en ocasiones a ser un tanto insoportable. Debido a que no contábamos
con presupuesto para clasificar y reordenar libros decidí tomar como referencia los
patrones en común en las etiquetas para ordenarlos y tratar de aprovechar lo que
se tenía en base a su consecutivo más próximo. A medida que tomaba un libro
(quitaba el polvo con un sacudidor) me daba cuenta que existían muchos faltantes
y esto fue aumentado a medida que avanzaba, hasta que en uno de los cajones
me di cuenta que había una bolsa tipo camiseta, de estas que usan para traer
despensa la cual estaba llena de credenciales de adeudos pendientes.
Opte de una vez por utilizar el Excel y echar mano para ordenarlos y así hacer una
relación más coherente y de fácil localización de los libros en los estantes. Fueron
4 largos meses de trabajo para poner algo de orden en el lugar y que pareciera
una biblioteca y no un almacén de “tiliches”. También se tuvieron que mandar a
otro lugar el inmobiliario que no correspondía a la biblioteca y reparar algunos
estantes a punta de martillazos y algunos tornillos para colocar algunos libros que
durante mucho tiempo permanecieron en el suelo.
Después de transcurridos estos meses por fin tenía un nuevo inventario y una
base de datos en Excel que me daría un rumbo y una idea de los títulos con los
que contaba la biblioteca, además de un bosquejo de reglamento interno de uso
de las instalaciones y su material. El primer año fue de gran avance se logró que
los alumnos volvieran a ver este abandonado espacio en un lugar donde se podía
ir consultar libros y hacer tareas. Durante las administraciones pasadas nuestro
ente administrativo CRESON intento actualizar a los bibliotecarios y capacitarlos
dejando a un lado la infraestructura bibliotecaria en lo que respecta a UPN, cabe
mencionar que la situación carente que viven las bibliotecas no es propia y
exclusiva de nuestra unidad si no de otras más.
Durante los años que siguieron la biblioteca ha funcionado otorgando a los
usuarios material básico para sus tareas en sus licenciaturas, aceptando sus
muchas limitaciones. Aun así, nos hemos dado a la labor de realizar tareas de
fomento a la lectura, participando en eventos de fondo de cultura económica, así
como la fundación de club de lectura entre la comunidad estudiantil que tiene
como objetivo fomentar el habito lector, que ha servido para dar a conocer el
material que contiene la biblioteca.
Cuando se dio la migración de la biblioteca a un nuevo espacio por el año del
2019 tuvimos un nuevo reto. El cambio se hizo en vacaciones y el personal que lo
realizo dejo desacomodado muchos libros. La ventaja que se tenía con respecto al
principio es que ahora si contábamos con un inventario exacto el cual ya serviría
de rumbo para nuevamente tratar de poner orden. A esto se le junto la cuestión de
que el espacio era mucho más reducido y tendríamos que aprovechar lo que se
tenía al máximo. La tarea nos llevó dos meses aproximadamente para dejar la
biblioteca de manera funcional de nuevo.
Uno de los retos más grandes donde se vio la solidez y la dinámica viva de las
bibliotecas fue durante la pandemia del COVID 2020, durante la cual, las
funciones físicas que conllevaban a visitar la biblioteca y consultar libros quedaron
restringidas en su totalidad y con ello nos limitamos al uso virtual de la información
y capacitación. En San Luis debido a la escasez de recursos electrónicos, nos
remitimos a la búsqueda de páginas de consulta y reservorios públicos de otras
instituciones, así como la plataforma EBSCO, para que los alumnos tuvieran más
opciones de búsqueda, además de poner como consulta por vía correo electrónico
algunas tesis de nuestra unidad que se tenían digitalizadas.
La comunicación con los alumnos y el personal docente fue por medio de redes
sociales y correo electrónico con los cuales se efectuaba el intercambio de la
información solicitada. En ese periodo fue donde como biblioteca se promovió más
la participación en los clubes de lectura virtuales organizados por CRESON y
Fondo de Cultura económica en donde se invitaba a toda la comunidad a
participar en actividades de lectura de cuentos, poemas, y libros de interés
general.
Después de la pandemia con el regreso a clases la biblioteca se vio afectada aún
por la poca afluencia de alumnos ya que muchos se quedaron acostumbrados a
buscar la información en internet, con el pasar de los meses algunos maestros
colaboraron para que los alumnos tuvieran interés en volver a consultar libros en
la biblioteca para su tareas y trabajos de investigación, así como de mi parte como
bibliotecario seguir con la promoción de club de lectura y por medio de ella
informar sobre nuevos libros de que fueron adquiridos y donados así como
también la difusión por nuestra página institucional en Facebook
Para el año 2022 la afluencia en la biblioteca se regularizo, pero aun así no es
como quisiéramos. Los retos siguen y las carencias vienen acompañadas de ello,
actualmente aun todavía no contamos con presupuesto para clasificar como se
debe nuestra biblioteca, no contamos con un sistema de registro y de préstamo de
libros y debido a la llegada de nuevos proyectos de titulación de los alumnos cada
año el espacio para acomodar libros es más insuficiente. Estamos ocupando el
espacio de abajo de los estantes por falta de lugar y esto puede provocar daño o
deterioro de los mismos ya que como está pegado al suelo están más expuestos a
la humedad y a los detergentes con que se hace el aseo.
Desde que estoy en esta biblioteca me he dado cuenta que este lugar ocupa que
la defendamos, y esa tarea principalmente corresponde a mi como bibliotecario.
Ante la indiferencia de muchos que trabajan en nuestra institución que
desconocen su uso y función básica, que insisten en meter o guardar cosas que
son completamente ajenos al espacio o simplemente agarrar un lugar, convertirlo
en privado y de uso exclusivo. Otra de las más grandes y aterradoras historias es
la costumbre de no devolver libros por que se sienten dueños de ellos o como si la
institución se los debiera o simplemente se sienten como que están haciendo “el
favor de usarlo porque nadie más lo hace”.
Reflexión final
Las dificultades que nos aquejan a las bibliotecas y los bibliotecarios son amplias,
muchos aun nos resistimos a adaptarnos al uso de las tecnologías para el
abastecimiento de la información o tenemos dificultades para usar un ordenador y
el manejo de materiales electrónicos y su procesamiento. Otro punto
importantísimo es lo laboral. Muchos de los bibliotecarios que trabajadores en el
norte del país se sienten olvidados por UPN, y algunos no cuentan con una
certeza laboral, aun ya teniendo algunos años trabajando seguimos con contratos
semestrales y con un sueldo nada competitivo con el de bibliotecarios de otras
unidades, teniendo una brecha salarial enorme entre trabajadores de las sedes y
subsedes. Todo eso junto a las políticas administrativas que actualmente manejan
a nuestros centros educativos restan presencia a la UPN
Puedo decir a manera de cierre y muy personal que aún no miro un futuro seguro
para la biblioteca, ni para mí como trabajador, he dedicado 5 de los mejores años
de mi vida a este lugar y a veces he pensado en renunciar y esto es un tema a
parte de mi experiencia en la biblioteca y parte de mi como persona. Aun tengo la
esperanza de que las cosas en las bibliotecas las podamos cambiar y definir el
nuevo rumbo que necesitan tomar en la nueva era de la información, necesitamos
sumar y no restar, construir y no destruir y los bibliotecarios necesitamos estar en
toda la disposición de mejorar y cambiar nosotros y nuestros espacios, de
reconocer que lo que decimos no solo se tiene que quedar en palabras si no
concretarlas en acciones

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