Biología y Adaptación de Malezas
Biología y Adaptación de Malezas
1
1. INTRODUCCIÓN
1.1. Definiciones
2
(Zacate bermuda) y Pennisetum clandestinum (Zacate kikuyu). Ambas morfologías evitan
que los instrumentos de corte puedan llegar a eliminar completamente a las plantas, solo
cortando en ciertos casos las partes superiores de las plantas, inclusive promoviendo la
dispersión de sus semillas.
Otras plantas que también resisten al corte continuo son aquellas que presentan una
gran cantidad de tallos, comúnmente llamados macollos, ya que entre éstos tienen yemas
que al ser cortados los tallos, éstas generan nuevos tallos, sobre todo las plantas que
presentan esta morfología son las gramíneas erectas como Bromus spp. (Avenillas).
Otra perturbación menos frecuente en la actualidad es la quema de los residuos de
cosecha (Rastrojos), y a esta alteración se adaptan las plantas que tienen órganos de
reproducción vegetativa grandes y se encuentran a una profundidad considerable del suelo,
donde no se llega a calentar, estas especies son perennes, como los géneros Cyperus
(Coquillos) y Oxalis (Agritos).
Una perturbación importante que el hombre hace a los ecosistemas acuáticos es la
contaminación por medio de las descargas de materia orgánica, que origina el fenómeno
de eutroficación, que favorece a ciertas plantas de hábito acuático, que se convierten en
problemas fuertes para el manejo del agua, por lo que también son consideradas malezas,
como ejemplos importantes están Eichornia crassipes (Lirio acuático) y el género Typha
(Tules).
Además del aspecto de adaptación a las alteraciones a los ecosistemas, el otro
aspecto que contiene esta definición de malezas es que son indeseables para el hombre,
porque son nocivas para nuestras actividades, particularmente en el caso de la agricultura
las malezas compiten por los recursos que los cultivos necesitan, y como última
consecuencia provocan pérdidas económicas.
Otro término comúnmente usado en esta materia es arvense, que en muchos casos
se utiliza como sinónimo de maleza o mala hierba; sin embargo para nuestros fines de
estudio utilizaremos esta palabra para identificar a aquellas plantas que se desarrollan
dentro de los cultivos, pero que se les ha encontrado cierta utilidad (Espinosa y
Sarukhán, 1997), como plantas medicinales, forrajeras, combustibles, alimenticias, etc. Por
lo tanto estas arvenses al ser recolectadas por el hombre cada vez aparecen con menor
3
frecuencia de nuestros cultivos, casos de plantas consideradas arvenses se puede mencionar
al epazote (Chenopodium ambosioides).
Otras plantas que llegan a ser nocivas para varias actividades humanas son las
llamadas ruderales, que son las que crecen a orillas de los caminos, lotes baldíos o en
las cercanías de habitaciones humanas (Espinosa y Sarukhán, 1997), normalmente
muchas ruderales también tienen la capacidad de invadir los cultivos.
4
1.3. Las malezas en relación a la flora mundial
5
Cuadro 2. Familias de plantas en que se encuentran las 128 malezas más
importantes del mundo
Al revisar el cuadro anterior, reconocemos fácilmente varias familias que son muy
importantes agronómicamente, por los cultivos que contienen, como Poaceae, Asteraceae,
Fabaceae o Solanaceae; sin embargo existen muchas malezas que son un tanto diferentes a
nuestros cultivos, que pertenecen a familias poco conocidas, como Polygonaceae o
Cyperaceae.
El siguiente cuadro es un comparativo entre los cultivos y las malezas más
importantes a nivel mundial.
6
Cuadro 3. Cultivos y malezas de importancia mundial
Se vuelve a constatar la afinidad que existe entre las malezas y los cultivos, lo que
es más evidente en la familia Poaceae, en la que se encuentran tanto cultivos como malezas
que son mayoritariamente de los más importantes a nivel mundial; sin embargo, existen
malezas de importancia mundial que pertenecen a familias donde no hay plantas cultivadas,
como en el caso de Cyperaceae y Pontederaceae, en esta última familia la maleza
importante es el lirio acuático. También cabe mencionar que en familias que contienen
cultivos de importancia mundial, como Fabaceae, Solanaceae y Euphorbiaceae sí existen
varias malezas, aunque no están dentro de las 18 más importantes.
Para complementar la información del cuadro 3, a continuación se presentan las 18
malezas más importantes a nivel mundial, que de acuerdo a varios autores, éstas son las que
7
se encuentran en todos los continentes, invadiendo muchos cultivos, o sea que son especies
cosmopolitas.
8
1.5. Literatura citada
Espinosa García, F. J.; J. Sarukhán. 1997. Manual de malezas del Valle de
México. UNAM, Fondo de Cultura Económica.México. p. 15.
García Torres, L.; C. Fernández Quintanilla. 1991. Fundamentos sobre
malas hierbas y herbicidas. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ediciones
Mundi-Prensa. España. p. 27.
Holm, L. G.; D. L. Plucknett; J. V. Pancho; J. P. Herberger.1977. The world
worst weeds, distribution and biology. 609 pp. Ed. The university press of Hawaii,
Honolulu, U.S.A.
Patterson, D. J. Comparative ecophysiology of weeds and crops. In: Duke, S.
O. 1985. Weed physiology. Volume I. CRC. Press. P: 106.
Radosevich, S.R.; J. S. Holt; Ghersa, C. M. 2007. Ecology of weeds and
invasive plants. Ed. John Willey and Sons.U.S.A. p: 5.
9
2. IMPORTANCIA ECONÓMICA DE LAS MALEZAS
Lo anterior confirma el hecho de que las malezas son los organismos más nocivos,
debido a su presencia constante en los cultivos; es difícil calcular el grado de pérdidas
ocasionado por las malezas, ya que depende del grado de avances tecnológicos en que se
10
producen los diferentes cultivos, siendo en los países menos desarrollados donde se han
detectado las mayores pérdidas por la presencia de malezas, que van hasta más del 50%; y
en países desarrollados éstas bajan hasta el 10%. Lo anterior también depende del cultivo,
ya que algunos son poco competitivos, como el arroz, y otros son más competitivos, como
la cebada.
A continuación se muestra un cuadro en donde se reportan las pérdidas que
provocan las malezas en seis cultivos de importancia a nivel mundial.
11
b. Dificultan las labores de cosecha. Si por alguna circunstancia el cultivo
llega a cosecha infestado por malezas, esta situación provoca mayor tiempo y esfuerzo en
esta actividad, y por lo tanto aumentan los costos de producción. Un ejemplo notable es la
presencia del chayotillo (Sycios spp.), una planta de tallos volubles con espinas en éstos y
en los frutos, que se enreda en toda la parte aérea de las plantas cultivadas, por lo que para
poder cosechar es necesario hacer antes una labor extra de limpieza.
c. Disminuyen la calidad de los granos y semillas. Al cosechar cultivos
enmalezados, es evidente que las semillas de malezas se mezclen con los granos del cultivo,
esto es muy importante en granos que van a llevar un proceso de industrialización, por lo
que es necesario realizar prácticas de beneficio, lo que implica también un aumento en el
costo de producción. Un ejemplo es la cebada que se cultiva en los estados de Tlaxcala,
Puebla e Hidalgo, que era frecuentemente invadida por la avena loca, como el grano de
cebada se usa en la fabricación de cerveza, este debe de ir sin impurezas, por lo que los
productores deben de eliminar la semilla de la avena loca antes de vender la cebada. Este
problema es más delicado en la producción de semilla de cultivos, ya que no es posible
vender semilla contaminada con semillas de malezas, el productor de semillas debe de tener
un estricto control de malezas durante el desarrollo del cultivo.
12
Figura 1. Semillas de maleza contaminando grano de trigo
Especie Familia
Crotalaria spectabilis Fabaceae
Crotalaria juncia Fabaceae
Datura straminium Solanaceae
Sesbania exaltata Fabaceae
Abutilon teophrasti Malvaceae
Raphanus raphanistrum Brassicaceae
Xanthium Asteraceae
pennsylvanicum
13
Senna occidentalis Fabaceae
Senna obtusifolia Fabaceae
Fuente: Hess, 2012.
Literatura citada
Hess, J. B. 2012. Guía de semillas tóxicas en alimentos avícolas. Revista Industria
Avícola. Septiembre de 2012. Consultado en: industriaaví[Link]. 2014.
Oerke, E. C. 2006. Centenary review. Crop losses to pests. Journal of agricultural
science. 144:31-43.
Zimdahl, R. L. 1993. Fundamentals of weed science. Ed. Academic Press Inc. pp:
23-26.
14
3. CARACTERÍSTICAS ADAPTATIVAS DE LAS MALEZAS
En este tema se analizan las características que tienen las plantas capaces de sobrevivir
en los ecosistemas que han sido perturbados por el hombre, que como es sabido son las que
hemos denominado malezas o malas hierbas. A continuación se enlistan las características
más notables:
a. Ciclo de vida similar al cultivo. Generalmente, al aprovecharse las malezas de las
condiciones que les damos al cultivo para su desarrollo, como se analizó en el primer tema,
muchas malezas dominantes en un cultivo son inclusive de la misma familia, por lo que su
ciclo de vida se cumple casi en el mismo tiempo, o sea que en la mayoría de los individuos
de las malezas una buena cantidad de sus semillas llegan a la madurez simultáneamente
con las del cultivo, implicando que se cosechan mezcladas, y así se propicia su dispersión
en espacio.
15
Otro aspecto es que, predominantemente, en los cultivos anuales dominan las
malezas anuales, pero existen excepciones, como el caso de los coquillos (Cyperus spp),
que son especies perennes, y se encuentran invadiendo cultivos anuales. Así mismo, en los
cultivos perennes dominan malezas perennes, pero también se adaptan especies anuales,
como en caso de la alfalfa, donde también encontramos malezas anuales, como son varias
brassicaceas (Capsella bursa-pastoris, Lepidium virginicum, Brassica campestris) y pastos
como el género Bromus.
b. Etapa vegetativa corta y reproductiva larga. En malezas anuales es común
observar que su floración inicia a las pocas semanas de haber emergido, lo que resulta en
un periodo reproductivo largo, en relación a su ciclo de vida, lo que implica que la
maduración de las semillas es escalonada; por lo que antes de cosechar el cultivo, una
gran cantidad de semillas de malezas ya se dispersaron, o inclusive antes de realizar
laboreos del suelo, como práctica de control mecánico de malezas, muchos individuos
alcanzan a dispersar algunas de sus semillas. Con frecuencia se observan individuos que
presentan desde botones florales hasta frutos que ya liberaron sus semillas.
16
se ha demostrado en varias especies de malezas, en las que se han medido algunos
parámetros fisiológicos, como son la tasa de crecimiento del follaje, el índice de área foliar,
tasa de crecimiento de raíces y tasa de asimilación neta. Estos altos índices de crecimiento
están relacionados directamente con el tipo de fotosíntesis que presentan, predominando las
plantas C4. Encontrando que de las 76 malezas más importantes del mundo el 42% son
plantas C4, y entre las 18 más importantes (Cuadro 3) el 78% tienen esta vía fotosintética
(Patterson, 1985).
d. Presentan alta plasticidad. La plasticidad en los seres vivos se define como la
capacidad de ajustarse a las condiciones de oferta del ambiente, esto es: si el ambiente es
rico en recursos las poblaciones serán abundantes y cada individuo será muy productivo,
pero si el ambiente es limitante, habrá poca población y cada individuo producirá muy poca
descendencia.
Podemos decir entonces que hay dos tipos de plasticidad:
d.1. Plasticidad poblacional, que consiste en que emergen una gran cantidad de
individuos, pero normalmente solo llegan a ser adultos muy pocos, debido a que los
recursos del ambiente en donde se desarrollan no son suficientes para mantener a la
población original, y por lo tanto los individuos tienen que competir entre ellos,
agudizándose esta competencia al grado de que la mayoría van a morir. Como ejemplo, en
cultivos de cereales en España se han estudiado las dinámicas de poblaciones de las
malezas dominantes, encontrando tasas de mortalidad de hasta 93% en Chenopodium
álbum (Quelite cenizo) durante el ciclo del cultivo (García y Fernández, 1991).
d.2. La otra forma de plasticidad de las plantas es la llamada fenotípica o
individual, cuando las plantas crecen en ambientes pobres, como poca humedad o baja
fertilidad del suelo, o condiciones de sombreado en algunos casos, estos individuos
aceleran su ciclo de vida, llegando a reproducirse en pocos días después de su emergencia,
produciendo muy poca semilla. Un ejemplo en nuestro entorno es el acahual (Simsia
amplexicaulis), que en condiciones favorables para su crecimiento los individuos de esta
especie llegan a medir hasta 3m de altura, con muchas ramificaciones y produciendo hasta
300 inflorescencias (Capítulos); pero si estas plantas casualmente su semilla germina en
invierno o al margen de los terrenos de cultivo, los individuos solamente alcanzan pocos
centímetros de altura, (alrededor de 15) y producen máximo cuatro inflorescencias.
17
e. Altas tasas de producción en condiciones favorables de desarrollo. Así como
se presentan altas tasas de mortalidad en las malezas, este fenómeno se compensa con la
alta capacidad reproductiva que tienen los individuos sobrevivientes, tanto en las especies
anuales, que dependen exclusivamente de su reproducción sexual, como en perennes, que
tienen una alta capacidad de producción de órganos vegetativos (Cuadros 8 y 9).
Cuadro 8. Producción de semillas de malezas anuales
18
presentarse condiciones que rompan el estado de letargo. La mayoría de las semillas
enterradas están en letargo, y su germinación puede ocurrir varios años después de que se
producen, por lo que las malezas se dispersan a través del tiempo, que es la forma de
dispersión más importante.
19
primeros centímetros del suelo o en su superficie, donde se presentan las condiciones más
favorables para la germinación, lo que implica que las malezas se presentan en el cultivo
desde la emergencia de éste hasta su cosecha.
g. Adaptaciones del fruto para facilitar su dispersión. Los frutos de varias especies
de malezas presentan modificaciones que les ayudan a dispersarse a ciertas distancias.
Algunas de estas modificaciones del fruto son: la presencia del papus o vilano en varias
asteráceas (Figura 3), que le facilita la dispersión por el viento; o en el caso de varias
gramíneas cuyas envolturas del fruto (lemma, palea o glumas) contienen gran cantidad de
cerdas que el viento los puede transportar. Otros frutos están cubiertos con estructuras
(involucros) que son impermeables, dispersándose fácilmente por el agua, un ejemplo son
los frutos de la lengua de vaca (Rumex crispus) (Figura 4). Varios frutos presentan espinas
o ganchos, que les permite adherirse al pelo de los animales o a la ropa del hombre, como
en el caso de los chayotillos (Sycios spp), la carretilla (Medicago polymorpha), el cadillo
(Xanthium strumarium), cuyos frutos están dentro de un involucro espinoso (Figura 5), el
mismo caso es el del zacate cadillo (Cenchrus echinatus) (Figura 6).
20
Figura 4. Frutos de lengua de vaca envueltos por una estructura impermeable.
21
Figura 6. Involucro espinoso de zacate cadillo.
Literatura citada
Aldrich, R.J. [Link]-Crop Ecology. Ed. Breton Publishers. U.S.A. pp: 49, 92.
García Torres, L.; C. Fernández Quintanilla. 1991. Fundamentos sobre malas
hierbas y herbicidas. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ediciones Mundi-
Prensa. España. p.31.
22
4. CLASIFICACIÓN DE MALEZAS
Como en cualquier ciencia que estudia los organismos vivos, para su mejor
conocimiento es necesario clasificarlos, así en el caso de esta ciencia se han usado tres
criterios de clasificación que nos ayudan al estudio más sistematizado y nos dan pautas
para el manejo de las malezas, a continuación se describen estos criterios:
23
ejemplos podemos mencionar a las más importantes a nivel mundial, a excepción del lirio
acuático (Cuadro 4).
b. Malezas acuáticas. Existen diversas especies de plantas que viven en los
bordes de lagos, presas, canales, etc., o en su superficie o dentro de éstos. Las malezas
acuáticas se subdividen en:
b.2. Acuáticas emergidas. Plantas arraigadas en el limo del fondo del agua,
presentando la mayor parte de sus hojas y órganos reproductivos sobre la superficie,
algunos ejemplos son plantas del género Nelumbo, conocidas como flores de loto (Figura
8).
24
Figura 8. Flor de loto (Nelumbo nucifera, Nelumbonaceae).
b.3. Acuáticas flotantes. Son plantas no arraigadas a los fondos del agua, sino que
sus semillas están flotando y germinan en la superficie, solo las raíces y órganos de
propagación vegetativa (si los presentan) se desarrollan debajo de la superficie, y tallos,
hojas y órganos reproductivos sexuales están sobre la superficie del agua, dentro de éstas se
encuentra la maleza acuática más importante del mundo, el lirio acuático (Eichornia
crassipes, Pontederaceae) (Figura 9).
25
b.4. Marginales. Plantas que crecen en las orillas de los mantos de agua, que
resisten condiciones de saturación, entre ellas se encuentran gramíneas de los géneros
Panicum, Phragmites y Pennisetum; también hay marginales de la familia Cyperaceae,
pertenecientes a los géneros Carex y Scirpus; otras muy importantes son las del género
Thypha (Thyphaceae), comúnmente llamados tules, como Thypha latifolia (Figura 10).
26
son: Amaranthus hybridus (Quelite) (Figura 11), Simsia amplexicaulis (Acahual), Sicyos
deppei (Chayotillo) Lopezia racemosa (Aretillo) y Galinsoga parviflora (Estrellita).
a.2. Anuales de invierno. Plantas, cuya mayoría de sus semillas germinan en otoño,
florecen durante el invierno y maduran y mueren en primavera; ejemplos: Chenopodium
album (Quelite cenizo), Argemone mexicana (Figura 12) y A. ochroleuca (Chicalotes),
Brassica campestris (Nabo), Sonchus oleraceus (Lechuguilla) y Anagallis arvensis
(Coralillo).
27
Figura 12. Argemone mexicana.
28
Figura 13. Malva parviflora.
c. Perennes. Plantas que cumplen su ciclo biológico en más de dos años, son tanto
herbáceas como leñosas, dentro de las herbáceas existen dos grupos:
c.1. Perennes simples. Pueden persistir varios años dependiendo
exclusivamente del gran número de yemas que producen en la base del tallo, así si
sufren cortes en su parte aérea, se regeneran fácilmente, dentro de éstas se
encuentran malezas importantes de cultivos perennes sometidos a cortes frecuentes,
como la alfalfa, podemos mencionar a Taraxacum officinale (Diente de león)
(Figura 14), Rumex crispus (Lengua de vaca) y Plantago major y P. Lanceolata
(Llantenes).
29
Figura 14. Taraxacum officinale.
30
Figura 15. Cyperus rotundus.
c.3. Perennes leñosas. Las malezas leñosas son importantes en los pastizales
perennes, sobre todo en climas tropicales, éstas se subdividen en:
c.3.1. Arbustivas. Plantas de porte bajo, ramificadas, como el género Sida,
de la familia Malvaceae (Figura 17), comúnmente llamadas escobillas. También
existen varias malezas arbustivas de la familia Fabaceae, de los géneros Casia,
Acasia (Figura 18) y Mimosa, entre otros.
31
Figura 17. Sida acuta.
32
Figura 19. Prosopis juliflora.
33
4.4. Literatura citada
34
5. REPRODUCCIÓN DE LAS MALEZAS
35
ejemplos de malezas que presentan apomixis facultativa son: Taraxacum officinale (Diente
de león), Panicum máximum (Zaacate privilegio) y Paspalum dilatatum (Poaceae).
b. Propagación vegetativa. Esta se realiza por medio de órganos modificados,
que son tallos y raíces horizontales, que presentan una gran cantidad de yemas vegetativas.
En otros casos las plantas no presentan estos órganos, sino su ciclo de vida por varios años
depende de la gran cantidad de yemas que tienen en la base del tallo, éstas se denominan
perennes simples, malezas como Taraxacum officinale, Plantago lanceolata (Llantén) y
Rumex crispus (Lengua de vaca) presentan esta característica.
Los tallos modificados que comúnmente encontramos en las malezas perennes son
(Figura 20):
Rizomas: Tallos subterráneos, muy vigorosos, que también pueden ser de varios
metros de largo, malezas como Sorghum halepense (Zacate Johnson), Thypha latifolia
(Tule), Panicum máximum, Eichornia crassipes (Lirio acuático) y Solanum elaeagnifolium
(Trompillo) tienen estos tallos modificados.
Bulbos: Órganos subterráneos compuesto por un tallo axial corto que genera un
conjunto de hojas carnosas, entre cada una de éstas se encuentra una yema vegetativa,
también en el género Oxalis se presentan especies que tienen bulbos.
Raíces horizontales (Rizomatosas): En este caso son raíces modificadas que tienen la
característica de formar ramificaciones en sentido horizontal, que tienen muchas yemas
36
vegetativas, como en Convolvulus arvensis (Correhuela) y Circium arvense (Cardo de
Canadá).
37
5.1. Ventajas y desventajas de los tipos de reproducción
Las ventajas de la reproducción sexual de las plantas son:
La variabilidad genética que resulta de la recombinación, lo que genera individuos
más adaptados al ambiente existente o a nuevos ambientes. Cada semilla es un genotipo
único, conteniendo diferentes alelos, lo que implica que para cualquier tipo de ambiente
hay una alta probabilidad de que algunos individuos sobrevivan y se reproduzcan (Booth et
al., 2003).
La capacidad de dispersión de la progenie por medio de adaptaciones de los
frutos, que les permiten ser transportados por el viento, el agua o los animales; o
simplemente el tamaño muy pequeño de semillas, que le facilitan la dispersión por el
viento.
Persistencia por mucho tiempo de las semillas en el suelo, lo que permite la
dispersión en el tiempo, esto es debido a la capacidad de estar en letargo durante varios
años.
Las principales desventajas de la reproducción sexual son:
Interrupción de una población bien adaptada. Existe la posibilidad de que la
recombinación genética no siempre produzca individuos bien adaptados, a pesar de que los
progenitores lo sean, sufriendo depresión endogámica (Booth et al., 2003).
La producción de órganos reproductivos requiere de alto gasto de energía. La
mayor parte de los fotosintatos se destinan a estos órganos, debilitando a la planta y
haciéndola más susceptible a las enfermedades; un ejemplo es la maleza Asclepias cyriaca,
que destina el 37% de sus fotosintatos solamente a la producción del néctar de las flores
(Booth et al., 2003).
La repoblación del hábitat es lenta, ya que se tiene varios meses para que la
progenie germine y emerja, esto en caso de que las semillas presenten periodos de letargo
corto.
Las ventajas de la reproducción asexual (vegetativa) son:
Capacidad de poblar rápidamente un hábitat, debido a que cada individuo
genera en poco tiempo varios clones.
38
Menor riesgo en el establecimiento de la población, porque la progenie depende
durante más tiempo de los progenitores, habiendo un transporte de nutrientes por medio de
los órganos vegetativos, como rizomas y estolones. Lo que también implica mayor
capacidad competitiva de la población (Booth et al., 2003).
Las principales desventajas de la reproducción sexual son:
Poca resistencia a cambios ambientales, tanto abióticos como bióticos, ya que la
mayoría de la población es genéticamente igual.
La dispersión se realiza a muy corta distancia, los clones normalmente están
conectados con el progenitor, a diferencia de los frutos o semillas que se desprenden
fácilmente de la planta madre.
Los propágulos vegetativos tienen poca duración en el suelo, porque requieren
de alto contenido de humedad.
39
6. DISPERSIÓN DE LAS MALEZAS
Otro proceso biológico muy importante para la preservación de las malezas en los
agroecosistemas, es su capacidad de dispersarse fácilmente, tanto en el espacio como en el
tiempo.
6.1. Dispersión en el espacio
Como se ha discutido en el capítulo tres, muchas especies de malezas se han adaptado a
diversos ambientes, debido a que tanto sus frutos como semillas, al ser liberados por la
planta madre, pueden ser transportados a cierta distancia por los llamados agentes de
dispersión, que son el viento, el agua, los animales y el mismo hombre, que es el
responsable de transportar a las malezas a grandes distancias, como de continente a
continente, a continuación se analizan cada una de estas formas de dispersión:
a. Dispersión por el viento: Muchas especies de malezas contienen semillas muy
pequeñas, que al abrirse el fruto maduro (Dehiscencia) son liberadas y fácilmente
arrastradas por el viento, como ejemplo se puede citar a Capsella bursa-pastoris (Bolsa del
pastor), Sisymbrium irio (Mostacilla) y Acalipha indica (Hierba del cáncer).
En varias especies sus frutos están modificados para facilitar su dispersión por el
viento, conteniendo estructuras como son el papus o vilano, que es una modificación del
cáliz en cerdas que le permiten al fruto volar a cierta distancia, esta modificación del fruto
se presenta en varias especies de la familia Asteraceae, como Taraxacum officinale (Diente
de león) (Figura 21) Sochus oleraceus (Lechuguilla) y Galinsoga parviflora (Estrellita).
40
Figura 21. Aquenios de diente de león con vilano
En muchas gramíneas, los frutos se desplazan por el viento debido a la gran
cantidad de cerdas que contienen sus espiguillas, como en el caso de Rinchelintrum roseum
(Zacate rosado) y Pennisetum villosum.
b. Dispersión por el agua. Algunas malezas tienen los frutos encerrados en
involucros impermeables, como en el caso de Rumex crispus (Lengua de vaca) (Figura 22),
lo que permite que sus aquenios puedan flotar y ser transportados por el agua sin que
pierdan su viabilidad.
41
Otra estrategia es el grosor de los pericarpios (Envoltura externa del fruto), que
también los hace impermeables y puedan resistir la permanencia en el agua durante cierto
tiempo, sin que la semilla se descomponga; así el agua transporta una gran cantidad de
frutos de malezas como se muestra en el cuadro 12.
Cuadro 12. Cantidad de frutos que pasaron por un punto en un canal de riego
Especie Número*
Amaranthus retroflexus 1,280,000
Chenopodium album 1,312,912
Heliantus petiolaris 44,928
Polygonum 157,248
convolvulus
Rumex crispus 89,856
Setaria viridis 44,928
Taraxacum officinale 10,355,904
* Frutos que pasaron por ese punto durante 15minutos
42
Cuadro 13. Germinación de semillas de malezas después de su almacenamiento en
agua
Cuadro 14. Germinación de semillas de malezas que pasaron por el tracto digestivo del
ganado vacuno
% de germinación
Especie Antes 47 h después Almacenadas en el
de estiércol 3 meses después
ingerir
Amaranthus retroflexus 98 36 11.5
Chenopodium album 70 58 22
Rumex crispus 95 58 3
Setaria viridis 21 19 0
Avena fatua 74 10 0
Fuente: Zimdahl, 1993.
43
En el cuadro anterior se observa que no todas las semillas de una misma especie
resisten el paso por el tracto digestivo del ganado, ya que los porcentajes de
germinación decrecen en diferentes magnitudes, dependiendo de la especie; también ese
cuadro nos demuestra que los procesos de descomposición (Fermentación) de la materia
orgánica también afectan a la viabilidad de las semillas, disminuyendo su germinación.
Figura 23. Frutos de Medicago polymorpha (Carretilla) con ganchos para su fácil
adherencia.
44
Cuadro 15. Introducción de malezas de Europa a Estados Unidos desde su colonización
45
a. Letargo primario o embrionario o innato: Se origina desde la
formación y maduración de las semillas en la planta madre, es por lo que al cosechar
semillas de malezas que a la vista se ven completamente maduras, éstas no germinan
aunque les demos las condiciones óptimas. Las causas de son:
Inmadurez del embrión. En muchas especies, al liberarse sus semillas, los
embriones no están los suficientemente maduros para poder generar una nueva plántula, por
lo que éstos siguen desarrollándose después de la dispersión de las semillas.
Envolturas seminales muy gruesas y duras. Esto ocasiona que no haya
penetración al interior de la semilla de agua y oxígeno, compuestos indispensables para
que se inicie la germinación. Además esta situación no permite el crecimiento del embrión.
Presencia de inhibidores de la germinación. En las testas y dentro de las
estructuras seminales siempre hay presencia de estas sustancias, que impiden la
germinación de la semilla dentro del fruto. El principal inhibidor de la germinación es el
ácido abscísico (ABA), y mientras se presente en cantidades abundantes en las semillas, no
se podrá realizar la germinación (Foley, 2001). Se ha comprobado que la degradación de
este ácido es por medio del frio, por lo que las semillas deben de pasar un periodo de
exposición al frio para que puedan germinar, además de que el frio promueve la síntesis de
promotores de la germinación, como son las giberelinas (Figura 24).
46
Figura 24. Cambios en la concentración de ácido abscísico y giberelina en semillas de
ciruelo durante tratamiento de frio a 7.2°C. (Fuente: Hartman y Kester, 1981).
47
Semillas de fotosensibilidad negativa. Contrariamente a las anteriores, este tipo de
semillas solo germinan sin el estímulo de la luz, enterradas, pero si éstas se encuentran en la
superficie del suelo, la incidencia de la luz solar provoca su entrada en letargo.
Semillas no fotosensibles. Germinan tanto a la luz como a la oscuridad, por lo tanto
este factor no afecta a la germinación o al letargo.
Las diferentes respuestas a la luz de las semillas son inherentes a cada especie.
De acuerdo a lo anterior, la mayor probabilidad para que una semilla germine se da en
la superficie del suelo o en los primeros centímetros de profundidad, porque ahí se dan las
condiciones contrarias a las que provocan el letargo. Como se analizará en el próximo tema.
Figura 25. Ciclo del letargo de las semillas (Fuente: Chadouf, 1985).
48
6.3. Literatura citada
Chadoeuf-Hannel, R. 1985. La dormance chez les semences de mauvaises herbes.
Agronomy. 5(8): 761-772.
Foley, M. E. 2001. Seed dormancy: an update on terminology, physiological
genetics, and quantitative trait loci regulating germinability. Weed Science. 49: 305-317.
49
7. GERMINACIÓN DE SEMILLAS DE MALEZAS
La germinación es el proceso mediante el cual el embrión de la semilla se desarrolla
hasta convertirse en una plántula.
Las semillas de malezas, que normalmente se encuentran en estado de letargo en el
suelo, para que germinen, en primer lugar debe romperse el letargo, y este proceso se da
por los factores ambientales agua, oxígeno, temperatura y luz, que son los mismos que
influyen en la entrada en letargo de las semillas, pero en cantidades diferentes. A
continuación analizaremos cada uno de estos factores:
Temperatura. La temperatura influye en la fractura de las envolturas seminales, para
que esto se presente es necesario que haya cambios continuos de temperatura, lo que
implica procesos de estratificación naturales; la degradación de las envolturas seminales es
necesaria para que pueda haber absorción de agua y oxígeno; esta inestabilidad de la
temperatura se presenta en la superficie del suelo y en los primeros centímetros de
profundidad. También las bajas temperaturas influyen en la descomposición del ácido
abscísico y síntesis de los promotores de la germinación, como son las giberelinas (Figura
24).
Agua. Para que inicie la germinación debe de penetrar gran cantidad de agua, para que
haya reactivación enzimática, a esta fase se le conoce como imbibición; como se dijo en el
capítulo anterior el agua es más abundante en los primeros centímetros de profundidad del
suelo.
Oxígeno. Además del agua, este elemento es indispensable para que aumente la
respiración de las células embrionarias y demás tejidos de la semilla, para que se
metabolicen las sustancias de reserva en sustancias más simples y puedan ser digeridas por
el embrión, como el agua la cantidad de oxígeno es mayor en la superficie y en los primeros
centímetros del suelo que a más profundidad.
Luz. Como se analizó en el capítulo anterior, las semillas responden diferencialmente
al estímulo de la luz, de acuerdo a esto las semillas fotoblásticas solo germinan en la
superficie del suelo, las semillas de fotosensibilidad negativa lo hacen enterradas y las no
fotosensibles pueden germinar tanto en la superficie como en la oscuridad.
A continuación se presenta un cuadro comparativo entre letargo y germinación de
las condiciones que tiene que haber en cada factor ambiental:
50
Cuadro 16. Comparación de las condiciones para que se den los fenómenos de
letargo y germinación
51
8. BANCOS DE SEMILLAS
Desde el punto de vista de la dinámica de poblaciones de las plantas, el suelo se
considera como un banco de semillas, ya que funciona como la única reserva de estos
órganos; aunque además de semillas en éste se acumulan los propágulos vegetativos, como
son los tubérculos, cormos, bulbos y fragmentos de rizomas. La conservación de las
semillas en el suelo es solamente posible por la capacidad de las semillas de
permanecer en estado de letargo durante mucho tiempo, fenómeno que también se
presenta en los propágulos vegetativos, aunque generalmente es de menor duración.
En cualquier ecosistema se forman los bancos de semillas, pero la densidad de semillas
que tienen es variable, como se observa en el cuadro siguiente:
Ecosistema N° de semillas/m2
(Primeros 10 cm de profundidad del suelo)
Terreno de cultivo anual de clima templado 34000 – 75000
Pradera anual 9000 -54000
Campo en etapa temprana de sucesión 12000 -13500
Terreno de cultivo tropical 7600
Selva tropical secundaria (Cinco años) 1900 – 3900
Selva tropical 170 -900
Pradera 300 – 800
Bosque templado 200- 300
Fuente: Baker, 1989.
52
Contrariamente, en los ecosistemas más estables, como son las selvas tropicales y los
bosques templados, sus bancos de semillas son muy poco densos, ya que predominan en
estos ecosistemas especies perennes de muy lento crecimiento y su capacidad reproductiva
es muy baja. También se observa que en los cultivos tropicales el tamaño de los bancos de
semillas es mucho menor que en los cultivos de climas templados, aunque las semillas
predominantes son también de malezas anuales, entonces la baja densidad se debe
fundamentalmente a las condiciones climáticas, la mayor temperatura y humedad provocan
una descomposición más rápida de la materia orgánica y mayor actividad de los organismos
del suelo.
Específicamente, en el caso de los suelos agrícolas también encontramos diferencias en
la cantidad de semillas de las diferentes especies de malezas que conforman esos bancos,
debido a que existe una gran variabilidad en la capacidad de producción de semillas de
estas plantas, como se demuestra en el cuadro siguiente:
53
Aunque en la mayoría de las situaciones reales, las malezas no llegan a reproducirse de
acuerdo a su capacidad potencial, además que al dispersarse un alto porcentaje de semillas
no vuelve a incorporarse al suelo, debido a que son depredadas o recogidas en la cosecha y,
por lo tanto, son dispersadas fuera del terreno donde se produjeron; sin embargo, la
cantidad de semillas que logra volver al suelo es suficiente para mantener una alta densidad
de cada especie (García y Fernández, 1991).
Volviendo al cuadro 18, aunque se presenta la cantidad de semillas producidas por
metro cuadrado, podemos estimar que en cada especie el número de semillas incorporadas
al suelo es directamente proporcional a su producción, o sea que las malezas más
productivas también tendrán bancos de semillas más grandes que las menos productivas. Y
en relación al ciclo de vida son mayoría las semillas de especies anuales que de especies
perennes, ya que como se observa en el cuadro 18, estas últimas son menos productivas,
por lo tanto los bancos de semillas de los agroecosistemas están poblados mayoritariamente
por semillas de malezas anuales (García y Fernández, 1991).
Además debemos de tomar en cuenta que no solo las semillas que se producen en un
año son las que van a poblar el banco, sino que existe una gran cantidad que se han
acumulado durante varios años, debido a que están en letargo, entonces a pesar de que se
haga en un año un muy buen manejo de malezas, al siguiente año, con alta probabilidad, se
volverán a encontrar cantidades de malezas similares al anterior.
54
hectárea en los primeros 15cm, y terminando en 1966 este manejo, encontrando que se
estimaron 14 millones de semillas en la misma superficie. Concluyendo con esto que ésta
no es una estrategia válida para el manejo de malezas. Además, si se llegara a eliminar
toda esta población de semillas, provocaríamos una esterilización del suelo, ya que las
semillas y propágulos vegetativos son parte de la cadena alimenticia en éste. Otro ejemplo
relacionado se presenta en el cuadro 19.
Cuadro 19. Número de años necesarios para reducir el banco de semillas de algunas
malezas
Chenopodium 12 78
album
Thlaspi arvense 6 38
Xanthium strumarium 6 37
Setaria glauca 5 30
Polygonum aviculare 4 30
Capsella bursa-pastoris 3 11
Setaria faberi <1 5
Helianthus annus <0.5 2
Nuevamente este cuadro demuestra que es muy difícil eliminar las semillas de malezas
en el suelo; pero como en varias ocasiones se ha visto, la variabilidad en la longevidad de
las semillas de cada especie de maleza es muy grande, y la permanencia de las semillas
depende en parte de su tamaño y forma, mientras más pequeñas su longevidad es mayor,
también se ha observado que la forma lenticular, como en Chenopodium album, es factor de
alta longevidad. En el caso de Xanthium strumarium su longevidad se debe a que sus frutos
permanecen encerrados en un involucro que se degrada muy lentamente. Caso contrario es
55
Helianthus annus, cuya semilla es relativamente grande y es fácilmente depredada por
mamíferos u otros organismos que habitan en el suelo.
56
Chenopodium album 0.2
Fuente: García y Fernández, 1991.
El promedio de los datos del cuadro anterior resulta 5.71%, cifra acorde a lo reportado
en varios estudios sobre la emergencia de plántulas en relación al tamaño del banco de
semillas. También es interesante notar que las especies dominantes, como Chenopodium
album, Solanum nigrum y Stellaria media, tienen los más bajos porcentajes de emergencia,
ya que con éstos se llegan a tener altas densidades de población, lo que significa que sus
bancos de semillas son los más abundantes.
8.2.2. Mortalidad
57
Galium aparine 69 230
Fallopia convolvulus 66 500
Fuente: García y Fernández, 1991(Con adaptaciones del autor).
Si se comparan los cuadros 20 y 21, se observa que las malezas que están en la parte
inferior del 20, en el 21 aparecen en la parte superior, ya que son las especies dominantes, y
por lo tanto con mayores densidades de población, y por lo tanto con mayores tasas de
mortalidad; pero un fenómeno compensatorio a la plasticidad poblacional es la alta
capacidad reproductiva, en general, así se observa en el cuadro 21, las malezas con mayor
mortalidad tienen las tasas reproductivas más altas, a excepción de Veronica agrestis. Lo
que implica que se presente una repoblación cada año del banco de semillas.
58
Del esquema anterior, el primer hecho a destacar es que el número de individuos en
estado de semilla es muy superior al número de plántulas, este último es solo el 8.25% con
respecto al banco de semillas.
59
A lo largo del ciclo, como es de esperarse, no todas las plántulas llegan a adultas, solo
el 64% sobrevivieron en este estudio; produciendo un total de 642 semillas por m 2, lo que
resulta en una producción por planta de 30.5 semillas.
Las 642 semillas/m2 no se incorporan en su totalidad al suelo, ya que se pierden tanto
al mezclarse en el grano y la paja, como por depredación o en la quema del rastrojo. Así,
solo el 39.8% son las semillas que se agregan al banco cada año.
También notamos que cada año hay un porcentaje de semillas muertas en el suelo,
debido a mortalidad natural o depredación, en este estudio la tasa de mortalidad anual fue
de 9.25% en el banco de semillas.
Baker, H. G. 1989. Some aspects of the natural history of seed banks. In: Leck, M. A.;
V. T. Parker; R. L. Simson. Ecology of soil seed banks. Academic Press, Inc. P. 11.
Cavers, P., B; D. L. Benoit. 1989. Seed banks in arable land. In: Leck, M. A.; V. T.
Parker; R. L. Simson. Ecology of soil seed banks. Academic Press, Inc. Pp. 312-313.
García Torres, L.; C. Fernández Quintanilla. 1991. Fundamentos sobre malas
hierbas y herbicidas. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Ediciones Mundi-
Prensa. España. p. 27.
Menalled, F. 2014. Weed seedbank dynamics & integrated management in agricultural
weeds. Extension MontGuide. Montana State University. P. 3.
60