Oración día del Padre
Padre Celestial,
Hoy nos acercamos a ti con corazones agradecidos por todos los padres en nuestras vidas.
Agradecemos por aquellos hombres que han aceptado el desafío de ser líderes y protectores de
sus hogares, y que han dedicado sus vidas a guiar y cuidar a sus hijos.
Pedimos que bendigas a cada padre aquí presente, y que les des la fuerza y la sabiduría que
necesitan para seguir adelante. Ayúdalos a ser modelos a seguir para sus hijos, y a enseñarles los
valores y principios que les permitirán crecer como personas íntegras y comprometidas con el
bienestar de los demás.
Oramos por aquellos padres que están pasando por momentos difíciles, ya sea por problemas de
salud, financieros o emocionales. Te pedimos que les des la fortaleza para superar estos
obstáculos, y que les recuerdes que nunca están solos en su lucha.
Finalmente, te pedimos que nos ayudes a honrar a nuestros padres no solo en este día, sino cada
día de nuestras vidas. Ayúdanos a ser agradecidos por su amor y su dedicación, y a seguir
aprendiendo de su sabiduría y su ejemplo.
Te damos gracias por nuestros padres, y por el amor incondicional que nos has dado a través de
ellos. Que tu bendición esté sobre ellos y sus familias, hoy y siempre.
En el nombre de Jesús, amén.
CARTA A LAS MADRES EN SU DÍA
Mamá: En el día de la Madre te tengo una sorpresa: déjame entregarte un regalo muy especial, un
regalo que no compré con dinero, ni tampoco algo que hice con mis manos.
Es un regalo que me brota del corazón: déjame decirte que te amo, que te admiro y que te
necesito.
Te amo porque me diste la vida y me llevaste escondida en el interior de tu cuerpo por nueve
meses. Y desde entonces, desde antes que yo me asomara por el mundo, ya me amabas, me
conversabas, me cantabas y te hacías ilusiones conmigo.
Te amo con todas las fuerzas de que es capaz un niño o una niña. Amo tu figura, que podría
distinguir entre miles de otras figuras, amo tu voz cuando suena amistosa y serena, tus manos
cuando me abrazas y me acaricias, tus ojos cuando me miran risueños y entusiastas. Mamá, amo
tu risa, tu voz, tu regazo, tu ingenio, tus cosquillas y tus regaloneos.
¿Quieres saber por qué te admiro? Porque a pesar de todos tu trabajo, de tus trajines de la casa,
de tu cansancio, te queda paciencia para jugar conmigo, para contarme cuentos, para contestar
mis preguntas, para tejerme un chaleco, para acompañarme a rezar por las noches.
Te admiro porque siempre estás pensando en tus hijos y en cómo hacernos felices. Tu corazón
tiene una capacidad enorme para amar. Yo lo sé porque aunque no te sientas bien, aunque te
duela la cabeza o las piernas, te preocupas igual de mí y de mis hermanos.
Mamá te necesito mucho más de lo que tú crees. Te necesito cuando tengo pena. Seguramente las
penas tuyas son más grandes que las mías, pero cómo me cuesta tragarme las lágrimas cuando en
el colegio mis compañeros me dejan fuera del equipo de fútbol porque me consideran malo para
la pelota o cuando mis compañeras me llaman con ese horrible sobrenombre que no me gusta o
cuando mi mejor amiga me hace la desconocida y se va al recreo a jugar con otra compañera
dejándome sola.
En esos momentos te necesito mamá y te recuerdo, porque tú no me fallas y siempre me quieres y
jamás se te ocurriría abandonarme por alguna amiga tuya.
Te necesito como necesito el aire para respirar, el sol para calentarme, el agua para vivir igual que
una planta necesita agua, sol y aire para crecer.
Hoy le doy gracias a Dios porque me dio una mamá maravillosa como tú, y le pido a Dios que no
me abandones nunca mamá; quiero crecer al lado tuyo, quiero llegar a ser grande y parecerme a
ti, quiero devolverte todo el cariño que me tienes y algún día lejano cuidarte y regalonearte como
tú lo has hecho conmigo. Amén
- Después de la bendición los niños, o los hijos presentes pueden bendecir a las mamás con una
señal de la cruz en la frente o con agua bendita.
- Se les puede dar un aplauso al final....
- Al final de la misa se puede cantar el Magnificat.
Proverbios 31:10-31