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Pronombres Relativos en Navarro y Aragonés Medieval

Este documento presenta un resumen de la tesis doctoral de Gema Herranz Martínez titulada "Los relativos qui, que, quien y qual en el navarro y aragonés medieval (siglo XIII)". La tesis analiza el uso y distribución de los pronombres relativos qui, que, quien y qual en los dialectos navarro y aragonés del siglo XIII a través de un corpus documental. El objetivo es profundizar en el conocimiento de la gramática de estos dialectos medievales.
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Pronombres Relativos en Navarro y Aragonés Medieval

Este documento presenta un resumen de la tesis doctoral de Gema Herranz Martínez titulada "Los relativos qui, que, quien y qual en el navarro y aragonés medieval (siglo XIII)". La tesis analiza el uso y distribución de los pronombres relativos qui, que, quien y qual en los dialectos navarro y aragonés del siglo XIII a través de un corpus documental. El objetivo es profundizar en el conocimiento de la gramática de estos dialectos medievales.
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MÁSTERES

de la UAM
Facultad de Filosofía
y Letras / 14-15

Lengua Investigación
y Prácticas Profesionales

Los relativos qui, que,


quien y qual
en el navarro
y aragonés
medieval (siglo XIII)
Gema Herranz Martínez
LOS RELATIVOS QUI, QUE, QUIEN y QUAL EN EL
NAVARRO Y ARAGONÉS MEDIEVAL (SIGLO XIII)

Directores: Javier Elvira e Inés Fernández-Ordóñez

Gema Herranz Martínez

15-09-2015
Índice

1. Introducción .............................................................................................................. 4
2. Corpus........................................................................................................................ 9
3. Metodología ............................................................................................................ 12
4. Estado de la cuestión ............................................................................................... 14
5. Revisión de conceptos gramaticales ........................................................................ 30
6. Los pronombres relativos qui, que, quien y qual en el navarro y aragonés medieval
(siglo XIII) ...................................................................................................................... 35
6.1. Origen de los pronombres relativos qui, que, quien y qual ................................. 35
6.2. Los pronombres relativos qui, que, quien y qual en el aragonés medieval (siglo
XIII) ............................................................................................................................ 37
6.2.1. Qui ................................................................................................................. 38
6.2.2. Quien ............................................................................................................. 50
6.2.3. Que ................................................................................................................ 52
6.2.4. Qual ............................................................................................................... 67
6.3. Los pronombres relativos qui, que, quien y qual en el navarro medieval (siglo
XIII) …. ...................................................................................................................... 78
6.3.1. Qui ................................................................................................................. 78
6.3.2. Quien ............................................................................................................. 85
6.3.3. Que ................................................................................................................ 87
6.3.4. Qual ............................................................................................................... 96
7. Consideraciones finales sobre los usos sintácticos de los relativos qui, que, quien y
qual en el navarro y aragonés medieval ....................................................................... 104
7.1. Qui ..................................................................................................................... 105
7.2. Que ..................................................................................................................... 106
7.3. Qual y El qual .................................................................................................... 108
7.4. El qui/ que .......................................................................................................... 110
7.5. Valoración conjunta ........................................................................................... 111
7.6. Valoración dialectal ........................................................................................... 114
7.7. Conclusiones ...................................................................................................... 116
7.8. Tablas de datos y porcentajes ............................................................................ 117
7.8.1. Aragonés medieval ...................................................................................... 117
7.8.2. Navarro medieval ........................................................................................ 118
8. Final ....................................................................................................................... 120

2
9. Abreviaturas ....................................................................................................... 121
10. Referencias bibliográficas ................................................................................. 122
11. Fuentes documentales ........................................................................................ 124

3
1. Introducción
Con el propósito de profundizar en el conocimiento de la gramática de los dialectos
de la Península Ibérica en la Edad Media, el presente trabajo se encuentra dedicado al
estudio de un aspecto de la morfosintaxis histórica de los dialectos navarro y aragonés:
los pronombres relativos. La escasez de investigaciones centradas en el análisis de estas
unidades gramaticales desde una perspectiva diacrónica en los dialectos orientales
mencionados despertó nuestro interés por este capítulo de la morfosintaxis histórica; ya
que el estado actual de los estudios dedicados a los pronombres relativos en los dialectos
medievales navarro y aragonés se reduce a breves comentarios que señalan las
peculiaridades morfológicas y sintácticas que dichos elementos funcionales presentan en
un texto concreto1 o en una serie documentos2. Así pues, la ausencia de una monografía
sobre los pronombres relativos en dichos dialectos orientales en la Edad Media y la
necesidad de aumentar el número de estudios lingüísticos dedicados a los dialectos que
surgieron en la Península Ibérica tras la escisión del latín justifican la perspectiva
dialectológica de la presente investigación, junto a la idea de que, para trazar la historia
de la lengua española, es necesario tener en cuenta la influencia que los distintos dialectos
ejercieron en la evolución del castellano al coexistir con este último en su proceso de
expansión. Aunque en el caso de los pronombres relativos, fueron los dialectos
occidentales de la Península Ibérica (asturleonés y gallegoportugués) los que
determinaron las características lingüísticas de estas unidades gramaticales en la lengua
española actual3, en los textos castellanos del siglo XIII se observa la confluencia de los

1
Tal es el caso para el dialecto aragonés la obra de Francho Nagore, El aragonés del siglo XIV. Según el
texto de la Crónica de San Juan de la Peña. En este estudio, Francho Nagore, a partir del análisis de la
Crónica de San Juan de la Peña, examina distintos aspectos gramaticales presentes en el texto en cuestión,
entre ellos, los pronombres relativos con el fin de dar cuenta de las particularidades gráficas, fonéticas,
morfológicas, sintácticas y léxicas del dialecto aragonés en el siglo XIV.
Consúltese Nagore Laín, Francho (2003): El aragonés del siglo XIV. Según el texto de la Crónica de San
Juan de la Peña, Huesca, Institución de Estudios Altoaragoneses.
2
Para el dialecto navarro, destacamos la investigación de Carmen Saralegui, El dialecto navarro en los
documentos del Monasterio de Irache (958-1397). La mencionada autora, basándose en el fondo
documental del Monasterio de Irache, estudia la gramática del dialecto navarro, dedicando, entre las
distintas cuestiones gramaticales tratadas, un pequeño apartado al funcionamiento y frecuencia de aparición
de los pronombres relativos en la colección de los documentos del Monasterio de Irache. Asimismo, la obra
de Ricardo Ciérbide, Primeros documentos navarros en romance (1198-1230). Comentario lingüístico, a
partir del estudio gráfico, fonético y morfosintáctico de trece documentos, señala las peculiaridades
gramaticales que caracterizan el dialecto navarro medieval. Por último, señalamos la aportación de
Francisco Induráin a los dialectos orientales navarro y aragonés, ya que, aunque pretende, a partir del
análisis de los documentos del Fuero General de Navarra, indicar ciertas particularidades características
del dialecto navarro en los siglos XIII y XIV, entre ellas, un brevísimo párrafo dedicado a los pronombres
relativos, considera que dichos dialectos constituyen una unidad, como se percibe en el título de su estudio:
Contribución al estudio del dialecto navarro-aragonés antiguo.
Saralegui, Carmen (1977): El dialecto navarro en los documentos del Monasterio de Irache (958-1397),
Pamplona, Institución Príncipe de Viana.
Ciérbide, Ricardo (1972): Primeros documentos navarros en romance (1198-1230). Comentario
lingüístico, Pamplona, Institución Príncipe de Viana.
Induráin, Francisco (1945): “Contribución al estudio del dialecto navarro-aragonés antiguo”, Anejo I de
Archivo de filología aragonesa (serie A), págs. 9-117.
3
En otros aspectos gramaticales, intervienen los dialectos del oriente peninsular. Así pues, debido a la
influencia del dialecto navarro, el castellano, frente a otras lenguas románicas occidentales, posee en los
tiempos verbales compuestos un participio invariable que no concuerda con el objeto directo. Del mismo
modo, la influencia del oriente peninsular participó en la difusión de los actuales pronombres personales de
primera y segunda persona del plural que, como sabemos, son producto de la posterior lexicalización que

4
dos sistemas, occidental, basado en rasgos semánticos (esto es, carácter +/ - personal del
antecedente) y oriental, basado en rasgos sintácticos (esto es, función desempeñada por
el relativo en la oración subordinada: sujeto, objeto directo o término de preposición). De
aquí, no solo se deduce la necesidad de estudiar la historia de la lengua española teniendo
en cuenta las características lingüísticas de los distintos dialectos peninsulares, sino
también la necesidad de llevar a cabo diversas investigaciones que, desde una óptica
diacrónica, se centren exclusivamente en el estudio de una unidad gramatical específica
de los dialectos que convivieron con el castellano en su proceso de expansión.
Como se ha dejado entrever en el párrafo anterior, los dialectos navarro y aragonés,
junto al catalán, se engloban en la denominación de dialectos orientales. No obstante,
aunque estas modalidades lingüísticas comparten características similares, entre otros
factores, debido a su situación geográfica próxima, en el presente trabajo, con el fin de
otorgar una mayor claridad a los datos expuestos y a los resultados obtenidos,
procederemos al análisis de los pronombres relativos por separado, es decir, dedicaremos
un apartado distinto para describir el funcionamiento de tales unidades gramaticales en
cada dialecto. La idea de dedicar un apartado específico al análisis de los pronombres
relativos en cada uno de los dialectos mencionados, navarro y aragonés, procede de los
últimos estudios realizados por González Ollé sobre el dialecto navarro4. Según este
autor, debido a la autoridad de Menéndez Pidal que, en su obra Orígenes del español5,
incluyó bajo la denominación de navarro-aragonés los dialectos pertenecientes a los
territorios peninsulares de Navarra y Aragón, dicha denominación se ha generalizado
dando lugar a una serie de estudios que no se ajusta a la verdadera realidad lingüística,
pues, aunque existan coincidencias idiomáticas entre estos dos dialectos por la cercanía
de los espacios en los que estos se desarrollan, el dialecto navarro, frente al dialecto
aragonés, no solo presenta una serie de rasgos lingüísticos genuinos (fonéticos, gráficos,
morfológicos y sintácticos)6 que lo diferencian del dialecto oriental vecino, sino que
también el dialecto navarro, al igual que el aragonés, ha estado expuesto a una serie de

experimentó la tendencia a reforzar los antiguos pronombres personales, nos y vos, con derivados del latín
alteros. El objetivo de esta práctica, que se extendió al castellano a partir del dialecto aragonés, era elaborar
plurales con valores enfáticos y contrastivos.
Para más cuestiones de este tipo, véase Fernández-Ordóñez, Inés (2011): La lengua de Castilla y la
formación del español. Discurso leído el 13 de febrero de 2011 en su recepción pública por la Excma. Sra.
Dª Inés Fernández-Ordóñez y contestación del Excm. Sr. D. José Antonio Pascual, Madrid, Real Academia
Española.
4
La concepción del dialecto navarro empieza a cambiar cuando González Ollé traza un primer esbozo de
la historia románica de Navarra, El romance navarro, en el que plantea con presupuestos históricos el
problema del origen y la difusión de esta modalidad lingüística.
5
Menéndez Pidal, Ramón (1986): Orígenes del Español. Estado lingüístico de la Península Ibérica hasta
el siglo XI, Madrid, Espasa Calpe.
6
Señalamos algunos rasgos lingüísticos plenamente navarros. En lo que concierne a las grafías, son
exclusivas del dialecto navarro: quoa /kua/ y guoa /gua/, así como las grafías yll; ynn para la representación
del fonema palatal lateral y del fonema palatal nasal respectivamente. En lo que se refiere al plano fonético-
fonológico, es característico del dialecto navarro, aunque también del riojano, la conservación del grupo
consonántico -MB- (lamber, lombos, cámbara). En cuanto al plano morfosintáctico, el dialecto navarro, a
diferencia del aragonés, no consta de la construcción preposición + tú. Otras características, aunque no son
exclusivas del navarro, este, en relación con el aragonés, las presenta en menor medida seguramente por el
influjo del castellano. Nos referimos, por ejemplo, a la variante li para el dativo de tercera persona que,
aunque se documenta en el dialecto navarro, en este es más frecuente la forma le.
Para más información sobre los rasgos lingüísticos característicos de los dialectos navarro y aragonés, véase
Enguita Utrilla, José María (2005): “Evolución lingüística en la Baja Edad Media: aragonés y navarro”, en
Rafael Cano (coord.), Historia de la lengua española, Barcelona, Ariel, págs. 571-593.

5
circunstancias históricas y culturales específicas que ha determinado su evolución7. Así
pues, debido a los avatares históricos que tuvieron lugar en Navarra, el dialecto navarro
experimentó la influencia de dos lenguas genealógicamente muy diferentes: el francés y
el vasco. Las relaciones que la Corte de Navarra mantuvo con Francia desde mediados
del siglo XIII hasta la anexión por Castilla en el siglo XVI propiciaron el contacto del
dialecto navarro con la lengua francesa. Además de la influencia de esta lengua romance,
la convivencia del navarro con el vasco y la evolución interna del dialecto en cuestión, en
un desarrollo convergente con el castellano, intervinieron también en la diferenciación
del navarro con respecto al dialecto aragonés. Por su parte, el aragonés entró en contacto
con otra lengua romance, el catalán, a causa de los vínculos políticos que, desde el siglo
XII, el Reino de Aragón estableció con los Condados catalanes tras el matrimonio de la
princesa Petronila y el conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV. Así pues, estas breves
alusiones a la historia medieval de los territorios de Navarra y Aragón muestran cómo las
distintas circunstancias históricas y culturales participaron, de forma directa o indirecta,
en la evolución y diferenciación de los dialectos navarro y aragonés.
Con este apunte histórico, además de intentar demostrar el importante papel que
juegan los factores extralingüísticos en la formación y caracterización de un dialecto, se
ha pretendido justificar la forma en la que se estructuran los contenidos en el presente
trabajo. Como ya se comentó en líneas anteriores, hemos optado por dedicar un apartado
independiente al estudio histórico de los relativos en cada dialecto por tres motivos. En
primer lugar, porque, de acuerdo con la propuesta de González Ollé, consideramos que el
dialecto navarro, lejos de constituir una única unidad con la modalidad aragonesa,
constituye una realidad lingüística independiente y autónoma. En segundo lugar, porque
creemos que es necesario aumentar el número de investigaciones dedicadas al dialecto
navarro que, debido a su antigua concepción unitaria con el aragonés, carece de un amplio
catálogo bibliográfico. Por último, porque la organización de los datos de cada dialecto
en dos apartados independientes responde a una cuestión de claridad expositiva y
precisión de datos.
Tras exponer, entre otros asuntos, los motivos que despertaron nuestro interés por el
estudio histórico de los usos sintácticos de los pronombres relativos en los dialectos
navarro y aragonés, en las siguientes líneas señalamos los distintos apartados en los que
se divide la presente investigación. Como estamos ante un trabajo de corte diacrónico, la
imposibilidad de acercarnos directamente a la lengua del pasado nos obliga a utilizar un
gran número de testimonios; por lo que, en toda investigación planteada desde una
orientación histórica, es necesario dar cuenta de los distintos documentos que se han
utilizado para analizar el aspecto lingüístico objeto de estudio. Por este motivo, uno de
los apartados del presente trabajo está dedicado a la exposición de la lista de los
testimonios empleados en la reconstrucción de la sintaxis de los relativos en los dialectos
orientales navarro y aragonés. La selección de los documentos, además de ser una tarea

7
Según González Ollé, la génesis del romance navarro tiene lugar en una comunidad vascohablante que,
tras la difusión del latín, en sucesivas generaciones, fue relegando a un segundo plano la lengua ancestral
para dar paso al dialecto navarro; por lo que, de acuerdo con González Ollé, el navarro se gestó al entrar el
latín en contacto con el vascuence. De ahí que, debido a la presencia de vascohablantes, ya en el origen, se
postulan diferencias entre los dialectos aragonés y navarro. Asimismo, el área lingüística en el que
progresivamente se desarrolla el dialecto navarro es muy heterogénea, pues, además del contacto con el
vascuence, el navarro convive con otra manifestación romance: el occitano.
Para más información, consúltese González Ollé, Fernando (2011): “El navarro y el aragonés” en
Pirinioetako hizkuntzak: oraina eta lehena, Euskaltzaindiaren XVI. Biltzarra.

6
rigurosa, constituye un proceso esencial para el progreso adecuado de la investigación,
ya que una ejecución inapropiada de esta tarea de selección no solo da lugar a
conclusiones erróneas, sino que nos impide mostrar una realidad lingüística que
reproduzca fielmente la lengua de nuestros antepasados. En este apartado que, como se
ha dicho, está dedicado a la presentación de los testimonios empleados, tan solo se
recogen documentos de los dialectos navarro y aragonés de uno de los siglos en los que
se divide el período histórico de la Edad Media: el siglo XIII. El hecho de que solo nos
dediquemos al análisis de textos elaborados a lo largo del siglo XIII, además de a una
cuestión de espacio y tiempo, responde, por un lado, a nuestro interés por estudiar los
relativos desde la génesis de los dialectos orientales navarro y aragonés y, por otro lado,
a la necesidad de examinar estas piezas gramaticales a partir de documentos que, en lugar
de mostrar una variedad híbrida entre el latín y el dialecto romance en cuestión,
consituyan un testimonio fidedigno de los rasgos lingüísticos genuinos que caracterizan
a los dialectos navarro y aragonés.
Después de este apartado dedicado al corpus empleado, el siguiente apartado referido
a la metodología y, por tanto, al conjunto de procedimientos seguidos en la elaboración
del presente trabajo, da cuenta de cada uno de los pasos que hemos llevado a cabo con el
propósito de investigar, de forma satisfactoria y eficiente, el funcionamiento de los
pronombres relativos en los dialectos orientales mencionados.
Junto a estos apartados introductorios, con el fin de mostrar el estado actual de las
investigaciones centradas en los pronombres relativos no solo en los dialectos medievales
orientales navarro y aragonés, sino también en otras modalidades lingüísticas de la
Península Ibérica, emprendemos un breve recorrido por las investigaciones que se han
detenido en el estudio de estas piezas gramaticales. Debido al escaso número de trabajos
dedicados al análisis de los relativos en estos dialectos del oriente peninsular, la mayor
parte de las investigaciones revisadas tienen como objeto de estudio el funcionamiento
de los relativos en el castellano. El mayor interés que ha recibido este dialecto con
respecto a las otras modalidades lingüísticas de la Península está relacionado con la
repercusión directa que el castellano ha tenido en la configuración de la lengua española
actual, de ahí que dicho dialecto cuente con varios trabajos sobre estas unidades
funcionales en distintos períodos históricos. No obstante, no todos estos trabajos se
dedican al estudio del comportamiento sintáctico de todas las unidades que integran el
sistema de los pronombres relativos en el dialecto castellano, sino que algunos de ellos se
centran exclusivamente en el análisis de la sintaxis de un único relativo, en el examen de
varias de estas piezas gramaticales en un texto concreto o bien en la comparación de los
usos de dos pronombres relativos en una serie de documentos. Así pues, el diferente grado
de atención que se ha prestado a los relativos de los distintos dialectos peninsulares
enriquece, indirectamente, nuestro estudio, ya que, a la hora de analizar dichas unidades
en los dialectos navarro y aragonés, tendremos en cuenta las distintas contribuciones que,
independientemente del dialecto de estudio, se han realizado a la investigación diacrónica
de los pronombres relativos.
Después de dar cuenta del estado en el que se encuentran los estudios dedicados al
análisis de los usos de los relativos, más que en los dialectos navarro y aragonés, en los
diferentes dialectos de la Península Ibérica, dedicamos el siguiente apartado a describir y
explicar, desde un punto de vista general, es decir, no exclusivamente dialectológico ni
histórico, alguno de los rasgos lingüísticos que caracterizan el funcionamiento sintáctico

7
de los pronombres relativos y que tendremos en cuenta en el posterior análisis de estas
unidades funcionales en los dialectos orientales mencionados.
Tras revisar algunas de las propuestas de autores clásicos y actuales sobre la gramática
de los pronombres relativos, dedicamos los dos siguientes apartados al análisis de los
relativos encontrados en los testimonios del siglo XIII que se han consultado para estudiar
este aspecto gramatical específico de la morfosintaxis histórica de los dialectos navarro y
aragonés. Atendiendo a la propuesta de González Ollé, según la cual, la modalidad
navarra, debido a determinadas circunstancias históricas, culturales y lingüísticas, es un
dialecto independiente y autónomo con respecto al dialecto aragonés; el presente trabajo,
con el fin de seguir esta propuesta y otorgar una mayor claridad a la exposición de datos,
dedica un apartado al estudio de los pronombres relativos en el dialecto medieval navarro
y otro apartado al análisis de los pronombres relativos en el dialecto medieval aragonés.
Conviene señalar que, de acuerdo con los datos hallados en los testimonios consultados,
nos centramos en el análisis de tres pronombres relativos: qui, que y qual y en sus
respectivas combinaciones con el artículo. Como veremos, estas estructuras formadas por
el artículo y los pronombres señalados muestran diferentes grados de gramaticalización,
ya que, en el caso de las secuencias constituidas por el artículo y los relativos qui y que,
estas poseen una plena autonomía sintáctica, pudiendo el artículo funcionar como
antecedente del relativo. En cambio en lo que se refiere a la combinación del artículo con
el relativo qual, esta ya en el siglo XIII constituye una única unidad lingüística, pues el
artículo, en la mencionada estructura, en lugar de funcionar como antecedente del
relativo, se comporta como un afijo flexivo. Por tanto, esta combinación, por lo menos en
los testimonios consultados, constituye, ya a principios de la Edad Media, un relativo
compuesto que forma parte del sistema de relativos de los dialectos orientales navarro y
aragonés. Junto a los pronombres relativos señalados, también examinamos el
comportamiento sintáctico del pronombre quien. No obstante, debido al escaso número
de manifestaciones de la mencionada unidad relativa, nos detenemos con menos detalle
en el análisis de los usos sintácticos del relativo en cuestión. Por otro lado, creemos
oportuno señalar que, antes de proceder al análisis descriptivo de la sintaxis de los
mencionados relativos en cada dialecto, se ha realizado una concisa referencia sobre el
origen latino de los pronombres que serán objeto de estudio de la presente investigación.
Para realizar un análisis lo más completo posible del funcionamiento sintáctico de los
relativos qui, que, quien y qual y de sus respectivas combinaciones con el artículo en los
dialectos navarro y aragonés, además de examinar los mencionados relativos en sus
diferentes contextos de aparición, los estudiamos atendiendo a tres variables que están
directamente relacionadas con los rasgos lingüísticos definitorios de la categoría de los
pronombres relativos: tipo de antecedente, clase semántica de la oración que el relativo
introduce y función sintáctica que desempeña en la subordinada. En estos apartados, el
análisis descriptivo se acompaña de un análisis cuantitativo para examinar con más
precisión las características sintácticas de los mencionados pronombres. Asimismo, junto
a estos análisis cualitativo y cuantitativo, completamos nuestro estudio de los relativos en
los dialectos navarro y aragonés con algunos comentarios sobre el funcionamiento
sintáctico que estas unidades presentan en otros dialectos peninsulares, especialmente en
castellano y asturiano-leonés. Todo ello, con el fin de otorgar a la presente investigación
una orientación hispánica más amplia.
Después de estos dos apartados dedicados al análisis cualitativo y cuantitativo de los
relativos encontrados en los testimonios navarros y aragoneses del siglo XIII, exponemos
8
las conclusiones a las que hemos llegado tras realizar el examen de los datos. Así pues,
en este apartado, en primer lugar, proponemos que, para llevar a cabo un estudio detallado
de los pronombres relativos, es necesario analizar estas unidades atendiendo a las tres
variables mencionadas: tipo de antecedente, clase semántica de la oración que el relativo
encabeza y función sintáctica que desempeña en la subordinada. En segundo lugar, tras
una recopilación conjunta de los datos encontrados en el análisis de los documentos de
cada dialecto, ponemos en relación las características sintácticas de los relativos
analizados en los dialectos navarro y aragonés con el fin de mostrar que, pese a constituir
dos realidades lingüísticas independientes, dichos dialectos presentan características
similares en lo que se refiere al comportamiento sintáctico de los relativos. De esta
manera, al haber hecho referencia, en apartados anteriores, a las peculiaridades sintácticas
que los relativos analizados presentan en otros dialectos de la Península, intentaremos dar
cuenta de que estas unidades gramaticales poseen un comportamiento sintáctico distinto
en función del área peninsular a la que se adscriba el dialecto: occidental u oriental. Por
último, a partir de este análisis cuantitativo y cualitativo de los datos, intentaremos hallar
una explicación al funcionamiento específico que los relativos analizados presentan en
los dialectos orientales navarro y aragonés.

2. Corpus
Como ya se anunció en el apartado introductorio, en las investigaciones de orientación
diacrónica, los testimonios seleccionados cumplen un papel esencial en la reconstrucción
de la lengua del pasado, pues solo podemos acceder a ella por medio de manifestaciones
escritas. Por este motivo, para la realización del presente trabajo, con el propósito de
reproducir, de forma fidedigna, la realidad lingüística de la Edad Media, tan solo se han
consultado documentos caracterizados por su condición de originales8, evitando así
copias que puedan proporcionar una visión equívoca de la lengua del pasado medieval.
Debido a la escasez de manifestaciones literarias escritas en navarro y aragonés durante
el siglo XIII, en el análisis del funcionamiento sintáctico de los pronombres relativos en
los dialectos orientales mencionados se han empleado, exclusivamente, documentos
notariales procedentes de colecciones diplomáticas. El hecho de utilizar fuentes de tipo
jurídico en el estudio histórico de la lengua conlleva una serie de ventajas, pero también
de inconvenientes. Si, en primer lugar, atendemos a las ventajas del empleo de este tipo
de materiales, conviene destacar que los documentos jurídicos constituyen una fuente
privilegiada para los estudios de dialectología histórica, pues, en la mayoría de los casos,
estos testimonios notariales señalan explícitamente la fecha y el lugar de emisión e incluso
el nombre de su autor. Además, si tenemos en cuenta el aspecto gramatical al que
dedicamos el presente estudio, como hemos podido comprobar tras la consulta de estos
testimonios diplomáticos, las oraciones subordinadas relativas constituyen una de las
construcciones sintácticas más utilizadas en el discurso jurídico. Por tanto, el análisis de
este género textual nos proporciona una rica casuística para el estudio de estas unidades
gramaticales; pues muchas de las fórmulas diplomáticas que caracterizan a estos textos

8
Conviene señalar que, con el fin de agilizar la tarea de búsqueda y selección de documentos originales, se
ha consultado el corpus utilizado por Javier Rodríguez Molina en la elaboración de su tesis doctoral: La
gramaticalización de los tiempos compuestos en español antiguo: cinco cambios diacrónicos.

9
notariales incorporan pronombres relativos9. No obstante, como ya se ha anunciado, el
empleo de documentos jurídicos también supone una serie de inconvenientes; pues, como
sabemos, los testimonios notariales, debido a sus peculiaridades discursivas (elaborados
por especialistas en la materia, alto grado de formalidad y fijación temática y estructural
y vínculo con la tradición latina) ofrecen una visión parcial de la realidad lingüística del
pasado. Sin embargo, pese a sus características discursivas, los documentos notariales,
debido a la escasez de manifestaciones en otros géneros textuales, nos permiten, aunque
tan solo sea parcialmente, acercarnos al estudio de la lengua histórica.
Como ya se anunció en la introducción, en el presente trabajo, al considerar el dialecto
navarro una modalidad lingüística independiente del dialecto aragonés, dedicamos un
apartado distinto al estudio del funcionamiento de los pronombres relativos en cada
dialecto. Para examinar esta cuestión gramatical en el dialecto medieval aragonés se han
analizado testimonios notariales procedentes de las tres provincias que constituyen el
actual territorio de Aragón: Huesca, Zaragoza y Teruel. No obstante, conviene señalar
que, para analizar los pronombres relativos en el dialecto medieval aragonés, no se ha
consultado el mismo número de documentos para cada provincia. Así pues, de la
provincia de Huesca se han analizado 71 textos notariales frente a las provincias de
Zaragoza y Teruel, de las cuales se han examinado respectivamente 24 y 19. La totalidad
de los testimonios oscenses consultados están contenidos en el libro preparado por Tomás
Navarro Tomás, Documentos lingüísticos del Alto Aragón10, el cual también constituyó
la base documental de un trabajo ya clásico realizado por Alfonso Par sobre los
pronombres relativos adjetivos qui y que en el dialecto aragonés11. No obstante, nosotros,
a diferencia de Alfonso Par, al centrarnos en el estudio del funcionamiento de los
pronombres relativos durante el siglo XIII, tan solo hemos analizado los documentos
comprendidos entre 1258 y 1300; pues el conjunto de textos recopilado por Tomás
Navarro Tomás abarca el período histórico comprendido entre los años de 1258 a 1495.
En cambio, para analizar el funcionamiento de los pronombres relativos en las
provincias de Zaragoza y Teruel, hemos examinado documentos procedentes de varias
colecciones diplomáticas. Así pues, de los 24 textos analizados para la provincia de
Zaragoza, 13 de ellos están contenidos en el libro preparado por María Luisa Ledesma
Rubio, La encomienda de Zaragoza de la Orden de San Juan de Jerusalén en los siglos
XII y XIII12. Los 11 documentos restantes están distribuidos en tres estudios: 3 de ellos en
Cartas de población del Reino de Aragón en los siglos medievales13, otros 3 en la
Colección diplomática de Santa María la Mayor de Calatayud14, otros 2 están contenidos
en la Colección diplomática de Santa María de Roncesvalles (1127-1300)15 y los 3 textos

9
Nos referimos a las siguientes fórmulas diplomáticas: la indicación de la presencia o ausencia de los
actuantes en la formalización del negocio jurídico; la descripción de los bienes objeto de compraventa,
aforamiento; el anuncio de la lista de testigos, etc.
10
Navarro Tomás, Tomás (1957): Documentos lingüísticos del Alto Aragón, Syracuse, University Press.
11
Par, Alfonso (1931): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista de Filología Española, XVIII, págs.
225-234.
12
Ledesma Rubio, María Luisa (1967): La encomienda de Zaragoza de la Orden de San Juan de Jerusalén
en los siglos XII y XIII, Zaragoza, Universidad de Zaragoza.
13
Ledesma Rubio, María Luisa (1991): Cartas de población del Reino de Aragón en los siglos medievales,
Zaragoza, Institución de Fernando el Católico.
14
Lafoz Rabaza, Herminio (2000): Colección diplomática de Santa María la Mayor de Calatayud,
Zaragoza, Institución de Fernando el Católico.
15
Ostolaza, María Isabel (1978): Colección diplomática de Santa María de Roncesvalles (1127-1300),
Pamplona, Diputación Foral de Navarra.

10
notariales que faltan fueron recogidos por Navarro Tomás en el libro anteriormente
mencionado, Documentos lingüísticos del Alto Aragón16.
Para la provincia de Teruel, como se ha dicho, se han analizado 19 textos notariales
que proceden de dos estudios: La encomienda de San Marcos. La Orden de Santiago en
Teruel (1220-1556)17 y La Orden de Santiago en la Corona de Aragón. La encomienda
de Montalbán (1210-1327)18. Del primer libro se han consultado 9 documentos y del
segundo se han examinado 8. Resulta necesario señalar que de las distintas colecciones
utilizadas para el estudio de este aspecto gramatical específico en el dialecto aragonés de
las provincias de Zaragoza y Teruel tan solo hemos detenido nuestra atención en aquellos
textos notariales caracterizados por su condición de originales y fechados en el siglo XIII.
Después de anotar el conjunto de colecciones diplomáticas que se ha consultado para
estudiar el funcionamiento de los pronombres relativos en el dialecto medieval aragonés,
damos cuenta de la procedencia de los textos jurídicos examinados para analizar dicha
cuestión lingüística en el dialecto medieval navarro. Al igual que en el caso de las
provincias de Zaragoza y Teruel, los testimonios notariales que reflejan la realidad
lingüística romance hablada en la Navarra medieval se encuentran distribuidos en
diferentes colecciones diplomáticas. Así pues, si hemos examinado un total de 29 textos
notariales, 14 de ellos proceden de la Colección diplomática de Santa María de
Roncesvalles (1127-1300)19, otros 5 de Los judíos del reino de Navarra. Documentos
(1093-1333)20; otros 4 de la Colección diplomática medieval de la Rioja. Documentos del
siglo XIII21; y los 6 textos notariales restantes están contenidos en dos libros preparados
por Ricardo Ciérbide, 3 de ellos en Primeros documentos navarros en romance (1198-
1230). Comentario lingüístico22 y otros 3 en Documentación medieval del Monasterio de
Santa Clara de Estella (siglos XIII y XVI)23. Junto a este material, para el dialecto navarro,
se ha consultado también el conjunto de textos que un corpus informatizado, el CODEA24,
recoge para esta modalidad lingüística a lo largo del siglo XIII. Todos los textos, un total
de 35, son testimonios de carácter jurídico que proceden, en su mayoría, del Monasterio
de Leire (situado en el nordeste de Navarra, cerca del límite con Aragón) y del Monasterio
de Fitero (situado en el suroeste de Navarra, limitando al sur con Zaragoza).
Así pues, el escaso número de textos escritos en navarro y aragonés pertenecientes a
otros géneros discursivos nos obliga a examinar los pronombres relativos atendiendo solo
a los usos sintácticos que presentan estas unidades relativas en los documentos notariales.

16
Navarro Tomás, Tomás (1957): Documentos lingüísticos del Alto Aragón, Syracuse, University Press.
17
Mur i Raurell, Ana (1988): La encomienda de San Marcos. La Orden de Santiago en Teruel (1220-1556),
Teruel, Instituto de Estudios Turolenses.
18
Sáinz de la Maza Lasoli, Regina (1980): La Orden de Santiago en la Corona de Aragón. La encomienda
de Montalbán (1210-1327), Zaragoza, Institución Fernando el Católico.
19
Ostolaza, María Isabel (1978): Colección diplomática de Santa María de Roncesvalles (1127-1300),
Pamplona, Diputación Foral de Navarra.
20
Carrasco, Juan; Miranda García, Fermín y Ramírez Vaquero, Eloísa (1994): Los judíos del reino de
Navarra. Documentos de 1093-1333, Pamplona, Gobierno de Navarra.
21
Rodríguez de Lama, Ildefonso (1989): Colección diplomática medieval de la Rioja, Tomo IV:
Documentos del siglo XIII, Logroño, Instituto de Estudios Riojanos.
22
Ciérbide, Ricardo (1972): Primeros documentos navarros en romance (1198-1230). Comentario
lingüístico, Pamplona, Institución Príncipe de Viana.
23
Ciérbide, Ricardo y Ramos, Emiliana (1996): Documentación medieval del Monasterio de Santa Clara
de Estella (siglos XIII y XVI), San Sebastián, Sociedad de Estudios Vascos.
24
GITHE (Grupo de Investigación de Textos para la Historia del Español): CODEA + 2015 (Corpus de
documentos españoles anteriores a 1800) [en línea]
http://hispanismo.cervantes.es/recurso.asp?DOCN=3448 [consulta en julio de 2015].

11
No obstante, como ya se ha comentado, los testimonios de carácter jurídico no solo
constituyen una fuente esencial para el estudio histórico de la lengua, sino también para
el estudio de las unidades en las que se centra la presente investigación, ya que, debido a
la búsqueda de claridad y precisión del lenguaje jurídico, la subordinación relativa es una
de las piezas fundamentales del bastidor sintáctico de este género discursivo. De esta
manera, a partir del análisis de los documentos notariales señalados, esperamos
reconstruir, lo más fielmente posible a la realidad lingüística medieval, las características
morfosintácticas que presentaban los pronombres relativos en los dialectos aragonés y
navarro del siglo XIII.

3. Metodología
Para llevar a cabo el presente trabajo sobre los usos sintácticos de los pronombres
relativos qui, que y qual en los dialectos aragonés y navarro del siglo XIII se han seguido
una serie de pasos que describimos en las siguientes líneas. Debido a la orientación
histórica del presente trabajo, tan solo podemos acceder a la lengua del pasado a partir de
las manifestaciones escritas de la época, por lo que, en primer lugar, se ha procedido a la
selección de los documentos que constituirán nuestro corpus de estudio. Con el propósito
de realizar un estudio histórico lo más riguroso posible sobre el funcionamiento sintáctico
de los relativos en los dialectos orientales mencionados, es necesario que los textos
seleccionados reúnan la condición de ser originales. No obstante, como ya se comentó en
el apartado dedicado al corpus, esta tarea de selección se ha visto facilitada y agilizada
por la consulta del corpus de estudio de una tesis doctoral. Pese a que todos los
documentos consultados pertenecen a un único género dicursivo, el jurídico, estos
testimonios notariales constituyen una fuente esencial para el estudio histórico de los
relativos, ya que, debido a las características del lenguaje jurídico (precisión, claridad,
discurso estereotipado, etc.), estas unidades son muy abundantes. No obstante, ello no
significa que los textos pertenecientes a otros géneros discursivos no constituyan un
corpus idóneo para el estudio del comportamiento sintáctico de los pronombres relativos.
Sin embargo, en comparación con los documentos jurídicos, la existencia de estos textos
es más bien escasa en el siglo XIII.
Antes de señalar el segundo procedimiento, creemos necesario indicar que hemos
optado por analizar los relativos en el siglo XIII para observar los usos sintácticos de estas
unidades en las primeras manifestaciones escritas de los mencionados dialectos
orientales. Así las cosas, una vez seleccionados los documentos que constituyen un fiel
testimonio del navarro y aragonés del siglo XIII, en segundo lugar, se ha procedido al
análisis de los pronombres relativos que encontramos en los textos notariales
seleccionados. Debido al mayor número de manifestaciones de los pronombres qui, que
y qual, o mejor dicho, del relativo compuesto el qual, hemos dedicado el presente trabajo
a la investigación de la sintaxis de los señalados relativos. Con el propósito de realizar un
estudio lo más completo posible sobre el funcionamiento de estas piezas gramaticales en
los dialectos navarro y aragonés del siglo XIII, hemos examinado los pronombres
teniendo en cuenta los diferentes contextos sintácticos en los que aparecen: oraciones de
relativo con antecedente explícito y oraciones de relativo con antecedente implícito tanto
relativas semilibres como libres. De ahí que, además de analizar el funcionamiento
sintáctico de los relativos qui, que y qual, también hayamos prestado una especial
atención a las combinaciones de los mencionados relativos no solo con el artículo, sino

12
también con el demostrativo aquel. Aunque nos hayamos centrado con más detenimiento
en los pronombres relativos señalados y en las respectivas secuencias que forman con el
artículo y el demostrativo aquel, hemos realizado un breve comentario sobre los usos
sintácticos del relativo quien, debido a las escasas manifestaciones del mencionado
pronombre en los dialectos orientales. En cada uno de los contextos sintácticos en los que
aparece, el relativo en cuestión se ha analizado atendiendo a tres variables que están
directamente relacionadas con sus características lingüísticas: tipo de antecedente, clase
semántica de proposición que introduce y función sintáctica que desempeña en la oración
subordinada. En lo que concierne al tipo de antecedente, aunque en algunas ocasiones,
hemos atendido al número singular o plural de este, en la mayoría de las ocasiones se ha
observado la frecuencia con la que cada relativo se relaciona con un determinado
antecedente teniendo en cuenta dos rasgos: uno semántico, carácter personal o no personal
del referente y otro flexivo, género masculino o femenino. Con respecto a la clase
semántica de la oración que introduce, hemos examinado la especialización del relativo
en el encabezamiento de oraciones especificativas o en el de oraciones explicativas.
Asimismo, la predilección del pronombre por la introducción de uno u otro tipo de
proposición relativa está directamente relacionado con el carácter específico o
inespecífico del antecedente. Por último, en lo que se refiere a la tercera variable, función
sintáctica, aunque tenemos en cuenta los diferentes papeles sintácticos que desempeña el
relativo en la subordinada, prestamos una especial atención a la frecuencia con que el
pronombre constituye o no el término de una preposición.
Además de realizar un análisis cualitativo del funcionamiento sintáctico de los
relativos qui, que y qual y de sus respectivas combinaciones con el artículo en los
dialectos navarro y aragonés, es necesario llevar a cabo también un análisis cuantitativo
de los usos de estas unidades relativas para dar cuenta de la frecuencia con la que dichos
pronombres se combinan con un determinado tipo de antecedente, introducen una cierta
oración relativa o desempeñan una determinada función sintáctica en la oración
subordinada; puesto que, como en esta época histórica los distintos pronombres relativos
aparecen prácticamente en todos los contextos sintácticos, solamente, a partir de datos
numéricos, podemos dar cuenta de la sintaxis específica de cada relativo, esto es, de cómo
cada una de estas unidades relativas, ya en el siglo XIII, se va especializando en una serie
de contextos de uso. Por otro lado, conviene señalar que en los apartados finales incluimos
tablas comparativas de frecuencia de los relativos de acuerdo con las variables
consideradas, con el fin de sintetizar nuestras conclusiones y facilitar la visualización de
los datos numéricos.
Por último, además de realizar un análisis cualitativo y cuantitativo de los usos
sintácticos de los relativos qui, que, quien y qual en los dialectos navarro y aragonés, con
el fin de realizar un estudio lo más completo posible sobre el comportamiento sintáctico
histórico de estas piezas gramaticales, hemos intentado enriquecer el análisis descriptivo
del funcionamiento de estos relativos con varias referencias sobre el uso de estas unidades
relativas en otros dialectos de la Península, especialmene en castellano y asturiano-leonés.
De esta manera, se ha pretendido poner de manifiesto las divergencias y similitudes que
existen entre los dialectos del área occidental y del área oriental de la Península Ibérica
en lo que se refiere al comportamiento sintáctico de los relativos, dando así cuenta de que
solo, a partir de una perspectiva dialectológica, es posible reconstruir la lengua del pasado
en su totalidad.

13
4. Estado de la cuestión
Como ya se anunció en apartados anteriores, no existe un trabajo monográfico que,
de forma exhaustiva, dé cuenta de las características funcionales de los pronombres
relativos en los dialectos medievales aragonés y navarro, sino que el estudio de estas
unidades gramaticales, desde el punto de vista de la dialectología histórica navarra y
aragonesa, se reduce a breves comentarios sobre el funcionamiento de los pronombres
relativos en investigaciones que, más que al análisis de los relativos, están dedicadas al
estudio de las peculiaridades lingüísticas del dialecto medieval navarro o aragonés a partir
de un texto determinado o de una serie de documentos diplomáticos. Tal es el caso, para
el dialecto navarro, del libro de Carmen Saralegui, El dialecto navarro en los documentos
del Monasterio de Irache25, en el que a partir de la colección documental de dicho
monasterio, estudia la gramática del dialecto navarro en la Edad Media, concretamente
en los años comprendidos entre 958-1397. Pese a que dedica un breve apartado a las
características que los distintos pronombres relativos presentan en la serie documental del
Monasterio de Irache, se detiene con más detalle en el análisis del funcionamiento de los
relativos qui y que. Para ello, atendiendo al tipo de antecedente que llevan estos elementos
funcionales, realiza un análisis comparativo de su combinatoria sintáctica, concluyendo
lo siguiente: 1) el relativo qui predomina frente a que cuando el antecedente es personal
de género masculino y número singular; 2) en cambio, cuando el antecedente es personal
de género masculino y número plural la preponderancia de qui sobre que depende de la
época histórica; pues, el relativo que, en estas condiciones, es más frecuente en el siglo
XIII y qui lo es en el siglo XIV; 3) el relativo que predomina frente a qui cuando el
antecedente es de cosa con independencia del género y número del referente; 4) La
presión latinizante en la lengua literaria explica la preponderancia de qui con antecedente
de persona masculina frente a que en textos literarios posteriores a los documentos
administrativos del Monasterio de Irache.
Junto a este estudio de Carmen Saralegui sobre el dialecto medieval navarro en los
documentos del Monasterio de Irache, Ricardo Ciérbide26, aunque tampoco se centra
exclusivamente en el análisis de los pronombres relativos, pues estudia las características
fonéticas, gráficas y morfosintácticas del dialecto medieval navarro, realiza un breve
comentario de los pronombres relativos encontrados en trece documentos diplomáticos
fechados entre 1198-1230. Las observaciones realizadas por este autor manifiestan la
preponderancia del relativo qui frente al resto de los relativos con antecedente de persona
en las funciones de sujeto, complemento directo y complemento indirecto. Por su parte,
el relativo que, en estos primeros documentos en romance navarro, casi exclusivamente
se combina con antecedentes de cosa.
Además de las investigaciones de Ricardo Ciérbide y Carmen Saralegui, fechadas
respectivamente en 1972 y 1977, para el dialecto navarro, contamos con un trabajo de
Francisco Induráin de 194527. Aunque en el título de dicho estudio está presente el
término navarro-aragonés, el mencionado autor, pese a considerar a los dialectos navarro

25
Saralegui, Carmen (1977): El dialecto navarro en los documentos del monasterio de Irache (958-1397),
Pamplona, Institución Príncipe de Viana.
26
Ciérbide, Ricardo (1972): Primeros documentos navarros en romance (1198-1230). Comentario
lingüístico, Pamplona, Institución Príncipe de Viana.
27
Induráin, Francisco (1945): “Contribución al estudio del dialecto navarro-aragonés antiguo”, Anejo I de
Archivo de filología aragonesa (serie A), págs. 9-117.

14
y aragonés como una única unidad lingüística, pretende, a partir de algunos manuscritos
del Fuero General de Navarra, encontrar algunas características fonético-gráficas y
morfosintácticas específicas del dialecto navarro. En esta aportación a la modalidad
lingüística navarra, Francisco Induráin dedica a los pronombres relativos un brevísimo
comentario o, más bien, a los relativos que y qui, en el que manifiesta, sin detallar el uso
de estos pronombres con respecto a las variables de tipo de antecedente o función
sintáctica, que en el Fuero General de Navarra, que contiene textos del siglo XIII y XIV,
los pronombres relativos qui y que se usan indistintamente, pero con predominio de qui
sobre que.
Después de señalar estos tres estudios dedicados al dialecto navarro, atendemos a la
bibliografía de los pronombres relativos en el dialecto aragonés que, al igual que en el
caso de la modalidad lingüística navarra, es escasa y se reduce a breves comentarios
contenidos en obras dedicadas al estudio del dialecto aragonés en una determinada época.
Así pues, para este dialecto oriental, destacamos el libro de Francho Nagore Laín28, en el
que, a partir del texto de la Crónica de San Juan de la Peña, estudia el aragonés del siglo
XIV. Además de examinar otros aspectos lingüísticos, el mencionado autor dedica un
apartado al análisis de los pronombres relativos en la Crónica de San Juan de la Peña,
atendiendo a dos cuestiones: la morfología y la sintaxis de estas unidades gramaticales.
Aunque da cuenta de las peculiaridades morfológicas y sintácticas de todos los
pronombres relativos, presta una especial atención a las características sintácticas de tres
de estos elementos funcionales: que, qui y qual. Así pues, después de exponer los aspectos
morfológicos y gráficos relacionados con los distintos pronombres relativos, analiza
cualitativa y cuantitativamente el funcionamiento sintáctico de los mencionados relativos
y llega a las siguientes conclusiones: 1) el pronombre relativo qui, aunque se utiliza tanto
con antecedente de persona como de cosa en ambos géneros, su empleo es más frecuente
con antecedente de persona masculina; 2) el relativo que se emplea tanto con antecedente
de persona como de cosa en ambos géneros, pero, a diferencia del primero, este se utiliza
con todo tipo de antecedente en una proporción similar; 3) el pronombre relativo qui se
especializa en la función de sujeto. En cambio, el pronombre relativo que funciona
sintácticamente como sujeto y complemento directo en una proporción parecida. El resto
de las funciones, complemento circunstancial y complemento de régimen, en el texto
aragonés que analiza, es desempeñado por el relativo que. En los casos en los que el
relativo qui va precedido de preposición el antecedente es de persona masculina; 4) el
relativo qui se emplea frecuentemente en oraciones explicativas frente al pronombre
relativo que, cuyo empleo, con función de complemento directo, es abundante en
oraciones especificativas; 5) el relativo qual se utiliza casi siempre con artículo. Este
precedente del relativo compuesto, el qual, se utiliza especialmente en proposiciones
explicativas con antecedente de persona y desempeñando la función de sujeto.
Junto a esta obra de Francho Nagore, que pretende reconstruir la gramática del
aragonés del siglo XIV a partir de la Crónica de San Juan de la Peña, existe un trabajo
ya clásico de Alfonso Par29 que, a partir del análisis de la colección preparada por Tomás
Navarro Tomás, Documentos lingüísticos del Alto Aragón, analiza el funcionamiento de
los pronombres relativos qui y que en el dialecto aragonés. No obstante, el mencionado
28
Nagore Laín, Francho (2003): El aragonés del siglo XIV. Según el texto de la Crónica de San Juan de la
Peña, Huesca, Institución de Estudios Altoaragoneses.
29
Par, Alfonso (1931): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista de Filología Española, XVIII, págs.
225-234.

15
autor realiza un estudio parcial de los elementos funcionales en cuestión, pues tan solo se
detiene en el análisis de los pronombres relativos qui y que en unas circunstancias
sintácticas concretas: con antecedente expreso y en caso nominativo. Por tanto, Alfonso
Par no presta atención a otros usos de estas unidades gramaticales (con antecedente
implícito y desempeñando otras funciones sintácticas) que, sin duda, son imprescindibles
para ofrecer un análisis completo del funcionamiento de estos pronombres relativos. De
todas maneras, las observaciones de Par, en estos textos comprendidos entre los siglos
XIII y XV, muestran el progresivo retroceso de qui con respecto a que, pues el primero
empieza a decaer a partir de finales del siglo XIII para desaparecer, según los textos
notariales analizados por Alfonso Par, a finales del siglo XV, concretamente, en 1495. De
la investigación de este autor se deduce que en la paulatina decadencia del relativo qui en
el dialecto aragonés intervinieron dos pronombres: que y quien, pero especialmente el
primero. El relativo que no solo compitió con el relativo qui en su empleo con antecedente
de persona masculina, sino que también, progresivamente, fue sustituyendo a este en
frases estereotipadas. Por su parte, el pronombre relativo quien, que Alfonso Par
documenta por primera vez en 1448 en los textos consultados, contribuyó, aunque en
menor medida que que, a la desaparición del pronombre qui. De esta manera, el uso de
este último quedó relegado a un segundo plano en el aragonés del siglo XV, utilizándose
casi exclusivamente en un conjunto de frases fosilizadas.
Hasta la fecha, excepto este trabajo de principios del siglo XX de Alfonso Par, no
tenemos constancia de ninguna investigación que se centre exclusivamente en el estudio
de las características morfosintácticas de los pronombres relativos en los dialectos
medievales navarro y aragonés; pues, como hemos visto, las contribuciones de Saralegui,
Ciérbide y F. Induráin, en el caso del dialecto navarro, al estudio de estos elementos
funcionales son sucintos comentarios sobre la combinatoria sintáctica que dichas
unidades presentan en una determinada colección de documentos de carácter jurídico. La
misma suerte corre el dialecto aragonés en lo que se refiere a esta cuestión lingüística,
pues, tan solo Francho Nagore se enfrenta, brevemente, a este tema a partir del análisis
de estas partículas lingüísticas en la Crónica de San Juan de la Peña, que constituye una
manifestación de la lengua aragonesa del siglo XIV. Por este motivo, es necesario la
realización de nuevas investigaciones que se centren exclusivamente en el análisis de los
pronombres relativos en los dialectos medievales navarro y aragonés a partir de un corpus
más extenso que, de forma fidedigna, pueda dar cuenta de la totalidad de los usos de estos
elementos funcionales en los mencionados dialectos orientales de la Edad Media.
Sin embargo, aunque, desde el punto de vista de la dialectología histórica, estas
unidades gramaticales, los pronombres relativos, no hayan sido el centro de atención de
los estudiosos de los dialectos navarro y aragonés desde un prisma diacrónico, no
significa que en otras modalidades lingüísticas, como el dialecto castellano, dichas
unidades no hayan despertado el interés de los investigadores. La importancia del
castellano en la formación y consolidación del español actual explica el mayor número
de investigaciones de orientación diacrónica, con respecto al resto de los dialectos
peninsulares, dedicadas a estudiar el origen y evolución históricos de las unidades y
construcciones lingüísticas que constituyeron el castellano a lo largo de su historia. Así
pues, aunque tampoco es muy extensa la bibliografía centrada en el estudio histórico de
los pronombres relativos del castellano, ya en el siglo XIX, concretamente en 1894, el

16
alemán Emil Gessner30 despierta el interés por esta cuestión lingüística con la realización
de un trabajo dedicado al estudio histórico de todos los pronombres y adverbios relativos,
con especial atención a la etapa medieval.
Junto a este estudio decimonónico de Gessner, que durante muchos años constituyó
la principal fuente de información sobre la historia de los pronombres y adverbios
relativos en español, a principios del siglo XX, Albert F. Kuersteiner31, con el propósito
de ampliar y revisar los datos proporcionados por el trabajo de Gessner, estudia los usos
lingüísticos de los relativos, tanto pronombres como adverbios, en el Rimado de Palacio,
una obra de Pedro López de Ayala que constituye una manifestación de la lengua
castellana de finales del siglo XIV (1378) o principios del siglo XV (1403). A partir de
este texto, Albert F. Kuersteiner, además de analizar los usos adjetivos o sustantivos de
los relativos, esto es, con antecedente explícito o con antecedente implícito
respectivamente, examina dichas unidades gramaticales teniendo en cuenta tres variables:
la naturaleza e influencia del antecedente, la naturaleza de la oración y la sintaxis del
relativo. Si atendemos a los pronombres objeto de nuestro estudio, qui, que, quien y qual,
en su trabajo el mencionado autor, al analizar el dialecto castellano, examina los usos
sintácticos de los relativos que, qual y quien, ya que, en el castellano del siglo XV, el
empleo del relativo qui era muy escaso o incluso inexistente. Pese a ello, recogemos las
observaciones que Albert F. Kuersteiner proporciona sobre los pronombres relativos
señalados. Para el relativo que, en uso adjetivo, es decir, con antecedente expreso,
encuentra en el Rimado de Palacio ejemplos con antecedente de persona y con
antecedente de cosa. Con un antecedente no personal es frecuente este relativo cuando
desempeña la función de objeto directo en la oración subordinada. En cambio, cuando el
antecedente es personal suele cumplir el papel sintáctico de sujeto. Si el relativo que es
término de una preposición, en el Rimado de Palacio, el antecedente es una oración.
Como pronombre adjetivo, el mencionado autor, con respecto al resto de los pronombres
relativos, destaca la preponderancia de que en todas las funciones sintácticas, pero
especialmente en la función de sujeto. En su empleo sustantivo, esto es, sin antecedente
expreso, en el Rimado de Palacio, solo aparece desempeñando la función de objeto
directo. Tanto en su uso sustantivo como adjetivo señala la presencia del relativo que en
oraciones especificativas.
Con respecto al relativo qual, Albert F. Kuersteiner tan solo encuentra en el Rimado
de Palacio usos adjetivos de este pronombre en los que dicho relativo suele tener un
antecedente no personal. Asimismo, qual puede desempeñar la función sintáctica de
sujeto y de objeto directo y, en ambos casos, la oración es explicativa. En cambio, cuando
el relativo qual es término de preposición la oración es especificativa. En cuanto al
relativo quien, en su empleo adjetivo, el pronombre relativo quien en el texto analizado
por Kuersteiner se refiere a un antecedente personal o a un objeto personificado, pues
solo encuentra un caso aislado de este relativo con antecedente de cosa. Este relativo, con
antecedente expreso, puede desempeñar la función de sujeto, objeto directo y término de
preposición y puede aparecer en oraciones especificativas y explicativas. En cambio, en
uso sustantivo, esto es, sin antecedente explícito, se dice que el relativo quien lleva
incorporado el antecedente; por lo que, según Kuersteiner, este relativo está constituido
30
Gessner, Emil (1894): “Das spanische Relative- und Interrogativ Pronomen”, Zeit-schrift für Romanische
Philologie, XVIII, págs. 449-497.
31
Kuersteiner, Albert F. (1911): “The use of the relative pronoun in the Rimado de Palacio”, Revue
Hispanique, XXIV, págs. 46-170.

17
por dos partes: la parte del antecedente y la parte relativa. Y esta última parte puede
realizar diferentes funciones sintácticas: sujeto, objeto directo y término de preposición.
En el texto, en su empleo sustantivo, solo halla ejemplos de este pronombre relativo en
oraciones especificativas.
Además, en relación con estos pronombres relativos, el mencionado autor encuentra
en el Rimado de Palacio otras construcciones en las que participan los elementos
funcionales, que y qual, y el artículo. Si tenemos en cuenta las combinaciones de artículo
+ que, cuyo estatuto morfológico y sintáctico todavía hoy en día es controvertido,
Kuersteiner, ya a finales del siglo XIV o principios del siglo XV, encuentra ejemplos en
los que esta combinación de artículo + que presenta usos adjetivos y sustantivos, lo que
está directamente relacionado con la presencia o ausencia de un antecedente expreso. Si
el antecedente está implícito es el artículo el que, en categoría de pronombre, se comporta
como el antecedente del relativo, por lo que el artículo y el relativo que no forman parte
de la misma oración. En estos casos, el relativo tan solo aparece en oraciones restrictivas
y desempeña las funciones de sujeto y término de preposición. Si, en caso contrario, el
antecedente está explícito, el artículo hace referencia a un sintagma nominal que ha sido
mencionado anteriormente en el discurso; de modo que la estructura artículo + que se
interpreta como una construcción en la que el sustantivo al que refiere anafóricamente el
artículo está implícito. En el Rimado de Palacio, según Kuersteiner, son escasos los
ejemplos que ilustran estos usos adjetivos de la combinación artículo + que, en los que el
relativo solo aparece en oraciones explicativas y funciona sintácticamente como sujeto o
término de preposición.
La interpretación que Kuersteiner realiza de los ejemplos de la combinación artículo
+ relativo que encuentra en el texto que analiza, Rimado de Palacio, se basa
fundamentalmente en las observaciones de Andrés Bello32sobre la relación que existe
entre el artículo y el pronombre personal de tercera persona. El gramático venezolano
sostiene que el artículo es una versión débil, es decir, átona y fonológicamente reducida
del pronombre, debido a la semejanza fónica entre las formas él/ ella y el/ la. Sin embargo,
las similitudes entre estas categorías no solo residen en una característica fónica, sino
también semántica, pues, en lo que se refiere al artículo y pronombre de tercera persona,
ambos se caracterizan por el rasgo de definitud, entendido como la indicación de que el
referente aludido es identificado por el oyente. Así pues, las semejanzas fónica y
semántica compartidas por estas dos categorías es lo que mueve a Kuersteiner a
interpretar el artículo que precede al relativo que como un pronombre.
Junto a estas líneas sobre los usos sustantivo y adjetivo de la combinación artículo +
que, Albert F. Kuersteiner dedica un apartado al relativo compuesto. No obstante, en el
castellano de los siglos XIV y XV, como incluso para algunos investigadores en la lengua
actual, no se puede hablar de la existencia de esta unidad lingüística, pues en los ejemplos
encontrados por el autor todavía se percibe la autonomía y la falta de cohesión entre las
dos piezas funcionales, lo que constituye una evidente prueba de que todavía no ha
culminado, o incluso, ni ha comenzado el proceso de gramaticalización.
Distinta suerte corre la construcción constituida por la combinación del artículo y el
relativo qual, pues, a diferencia de la estructura anterior, esta pronto se percibió como una
única unidad lingüística. Según los datos proporcionados por Kuersteiner, en el Rimado

32
Bello, Andrés (1988): Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. Con las
notas de Rufino José Cuervo, edición de Ramón Trujillo, Madrid, Arco Libros.

18
de Palacio, esta combinación, con respecto al relativo simple qual, es más frecuente y se
emplea con cualquier tipo de antecedente, ya sea de persona o de cosa, femenino o
masculino, y aparece especialmente en proposiciones explicativas, desempeñando
distintas funciones sintácticas (sujeto, objeto directo y término de preposición). El empleo
frecuente de esta combinación se debe, entre otros motivos, a su capacidad flexiva, pues
si el relativo simple disponía de flexión de número, la unión de este relativo con el artículo
le proporcionó la flexión de género, pudiendo así, independientemente de la distancia que
exista entre este y su antecedente, marcar exactamente cuál es el elemento al que refiere.
Las observaciones realizadas por Albert F. Kuersteiner sobre los pronombres y
adverbios relativos en el castellano del siglo XV, además de desvelar ciertas tendencias
de la lengua actual, muestran cómo los relativos, progresivamente, se van especializando
en unos usos y funciones determinados. No obstante, aunque el trabajo de Kuersteiner
permitió aclarar algunos puntos en la historia de los relativos, la utilización de un único
texto en el estudio diacrónico de estas unidades gramaticales no solo limitó el alcance de
los resultados obtenidos, sino que reconstruía, de forma incompleta, el funcionamiento
de los relativos en el castellano del siglo XV. Así pues, la necesidad de revisar los estudios
anteriores y de ampliar la información sobre estas unidades gramaticales, desencadenó la
realización de nuevos trabajos centrados en el análisis de este aspecto morfosintáctico.
En 1926, quince años después de la publicación del estudio de Kuersteiner, Alfonso
Par, a diferencia de los trabajos anteriores que se centraban exclusivamente en el
castellano, emprende una nueva línea de investigación para los pronombres relativos,
pues, además de estudiar estos elementos funcionales desde un punto vista diacrónico,
los estudia desde una perspectiva dialectológica, al publicar en años posteriores dos
artículos dedicados al examen de los pronombres relativos en el catalán y en el aragonés.
No obstante, en contraste con la investigación de Albert F. Kuersteiner, Alfonso Par solo
se detiene en el análisis de los pronombres relativos qui y que en unas circunstancias
sintácticas concretas: con antecedente expreso y en caso nominativo.
Si atendemos al estudio de estos relativos en la lengua de Castilla33, Alfonso Par
examina los testimonios originales recogidos por Menéndez Pidal en Documentos
lingüísticos de España. Reino de Castilla. Tras el análisis de estos textos, Alfonso Par
observa la preponderancia del relativo qui con antecedente de persona masculina y del
relativo que con antecedente de cosa femenina. El mencionado autor explica este uso de
los pronombres relativos qui y que teniendo en cuenta su origen latino, pues sostiene que
en el caso del relativo romance qui se fundieron las referencias semánticas de los
pronombres latinos qui y quis, heredando del primero el género masculino y del segundo
la referencia personal. En el caso del relativo romance que, el empleo frecuente de este
con antecedentes de cosa femeninos se debe a la confluencia de los valores de los relativos
latinos quae y quid en esta unidad romance que, de los que heredó respectivamente el
género femenino y la referencia a cosa. El análisis de estos documentos también le brindó
a Alfonso Par la oportunidad de investigar la desaparición del pronombre qui en Castilla.
Este observa que, desde un punto de vista geográfico, la decadencia de este pronombre
experimenta una gradación de norte a sur, de modo que, mientras que en el sur34 el relativo
qui había desaparecido casi totalmente a principios del siglo XIII, las zonas norteñas,
33
Par, Alfonso (1926): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista de Filología Española, XIII, págs. 337-
349.
34
Pues, sostiene que la desaparición del pronombre qui se produce en Toledo en 1215, en Osma en 1220,
en Cuenca en 1221 y en Valladolid y Cerrato en 1223.

19
siempre más tradicionales, ofrecieron una cierta resistencia ante tal hecho, conservándose
el uso de este pronombre después de este siglo y especialmente en Murcia y la Rioja Baja,
donde la influencia del catalán y el aragonés favorece la persistencia del pronombre qui.
Con respecto al segundo artículo de esta investigación dialectológica, dedicado al
estudio histórico de los relativos en catalán35, Alfonso Par, al igual que para el análisis de
la lengua de Castilla, utiliza, como fuente de datos, los textos recogidos por Menéndez
Pidal. El autor de este trabajo observa que, durante los siglos IX, X y XI, predomina en
Cataluña el empleo del relativo qui con antecedente de persona y cosa en ambos géneros.
No obstante, a medida que transcurre el siglo XII, en Barcelona y demás regiones
septentrionales se introduce progresivamente el uso del relativo que con antecedente
personal y de cosa femeninos, por lo que, según Par, se demuestra, también para el
dialecto catalán, la repercusión de la herencia de los pronombres latinos en el
funcionamiento de los relativos romances basado en una oposición de género. A
diferencia de las regiones septentrionales, la zona pirenaica, más reacia a las
innovaciones, conserva por más tiempo el empleo de qui con los antecedentes de cosa y
persona en ambos géneros. Pese a la progresiva entrada del uso del relativo que con
antecedentes de persona y de cosa femeninas, Alfonso Par sostiene que, a partir de
mediados del siglo XIII, el desarrollo de la literatura en Cataluña favoreció la persistencia
del relativo qui en el dominio catalán, debido a la presión latinizante de la lengua literaria
que propiciaba el empleo del relativo qui con antecedente de persona masculina. No
obstante, posteriormente, la extensión del relativo que, debido al influjo del castellano,
relegó a un segundo plano al relativo qui, cuyo empleo quedó reducido exclusivamente a
usos adjetivos con antecedente personal36.
En 1931, Alfonso Par concluye este estudio dialectológico con un artículo dedicado
al estudio de los pronombres relativos qui y que con antecedente y en caso nominativo en
el dialecto aragonés. En este trabajo, que constituye la primera contribución al estudio de
los relativos en el dialecto aragonés desde una perspectiva histórica, Alfonso Par
encuentra ejemplos que constatan que el uso de los relativos qui y que gira en torno a la
oposición de género que regía la distribución de usos en el sistema de relativos del latín,
pues predomina el empleo de qui con antecedentes de persona masculina y el empleo de
que con antecedentes de cosa y persona femeninos. Sin embargo, no nos detenemos en el
comentario detallado de este artículo de Alfonso Par, pues ya se ha realizado en líneas
anteriores.
Si continuamos con las investigaciones centradas en el análisis de los relativos en el
castellano desde una orientación diacrónica, resulta necesario destacar el trabajo de
Emilio Ridruejo37 que, aunque dedica algunos comentarios a otros pronombres relativos,

35
Par, Alfonso (1929): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista de Filología Española, XVI, págs. 1-
34.
36
Hoy en día, en el catalán actual, según Antonio M. Badía Margarit, el relativo qui se emplea referido a
personas y desempeñando la función sintáctica de sujeto en oraciones de relativo con antecedente explícito.
Aunque se considera una construcción arcaica, la gramática no preceptúa su empleo, pero sí que lo
recomienda cuando el uso del relativo que puede dar lugar a una interpretación errónea. Tal es el caso de
la siguiente oración: l’home que ha visit en Miquel ja no es ací, es una oración equívoca, pues puede tener
dos lecturas: el hombre que ha visto Miguel ya no está aquí y el hombre a quien ha visto Miguel ya no está
aquí; de modo que con el empleo del relativo qui tan solo es posible la opción en la que el relativo es sujeto
de la oración subordinada y no complemento directo.
Para más información, consúltese Badía Margarit, Antonio M. (1962): Gramática catalana, Madrid,
Editorial Gredos, pág. 254.
37
Ridruejo, Emilio (1977): “El pronombre qui en los poemas de Berceo”, Berceo, nº 92/I, págs. 3-33.

20
presta una especial atención a los usos lingüísticos del relativo qui. A diferencia del
trabajo clásico de Par, que, como hemos dicho, se centra exclusivamente en el análisis
del uso adjetivo de los pronombres relativos qui y que en caso nominativo, Ridruejo, con
el fin de describir en su totalidad el funcionamiento de esta unidad gramatical, analiza,
junto a los usos con antecedente explícito, los usos sustantivos en los que el elemento al
que el relativo qui se refiere está implícito. Para llevar a cabo este estudio del empleo del
relativo qui, el mencionado autor examina la obra de Berceo que, aunque escrita en
castellano, presenta ciertas características de la variedad riojana, muy influida por los
dialectos del oriente peninsular. En contraste con Par, quien, como hemos visto, sostiene
que los usos adjetivos de los relativos qui y que se basan en una oposición de género,
Ridruejo observa que, en textos riojanos de los siglos IX al XI, el pronombre relativo qui
con antecedente explícito no solo se combina con antecedentes de persona masculina,
sino también con antecedentes de cosa femeninos. Por tanto, en el empleo adjetivo del
relativo qui y del relativo que no opera la oposición de género, sino, más bien, otro factor,
la marca de caso; pues, aunque el relativo que puede desempeñar las funciones de sujeto,
atributo y objeto directo con cualquier tipo de antecedente, el relativo qui se especializa
en la función sintáctica de sujeto. En cambio, en los usos sustantivos, Emilio Ridruejo da
cuenta de que con antecedente implícito el relativo qui se refiere a personas y realiza la
función sintáctica de sujeto, mientras que el relativo que se refiere a cosas y desempeña
cualquier tipo de función sintáctica. De modo que el mencionado autor sostiene que en
los usos sustantivos, es decir, sin antecedente expreso, tiene lugar la reorganización del
sistema relativo latino, pues la antigua oposición basada en el género se transforma en
otra caracterizada por los rasgos + personal/ - personal. Por el contrario, el
funcionamiento de los usos adjetivos de los relativos qui y que no se basa en ninguna de
estas oposiciones, sino en la marca de caso, pues las informaciones de flexión de género
y carácter personal ya eran recogidas por el antecedente. No obstante, en las obras de
Gonzalo de Berceo, no encuentra ejemplos del relativo qui con antecedente de cosa ni
con antecedente de persona femenina; por lo que sugiere que esta polarización del uso
adjetivo de qui se produce por la analogía con los usos sustantivos de qui en los que solo
se refiere a personas masculinas y desempeña la función sintáctica de sujeto. Recogemos
dos ejemplos aportados por Ridruejo en los que se pone de manifiesto la relación del
relativo qui con el carácter personal y con la función sintáctica de sujeto tanto en los usos
sustantivos (1) como adjetivos (2).

1) qui ordeno la missa bien lo sopo asmar.

2) Dios qui por todos vino por mi en la cruz piende 38.

Además de los usos adjetivos y sustantivos del relativo qui, el mencionado autor
analiza los ejemplos de qui precedido de preposición en los textos de Berceo. Este observa
que las oposiciones basadas en el género y en el carácter personal del relativo, que rigen
la distribución de los usos sustantivos de los relativos qui y que, no ejercen ninguna
influencia en el empleo de qui con preposición, puesto que el antecedente ya aporta esta
información. Asimismo, la marca de caso, que determina los usos adjetivos de los

38
Véanse estos ejemplos en Ridruejo, Emilio (1977): “El pronombre qui en los poemas de Berceo”, Berceo,
nº 92/I, págs. 11 y 16.

21
relativos qui y que, tampoco interviene cuando qui está precedido por una preposición,
ya que dicha preposición indica la marca de caso. Junto a la desaparición de estas
restricciones en los contextos en los que el relativo qui es término de preposición, el
mencionado autor observa que dicho pronombre relativo con preposición, a diferencia de
los otros usos en los que solo aparece con antecedentes personales masculinos, puede
referirse a antecedentes de cosa de género masculino y femenino. La distribución del uso
de los relativos que y qui con preposición está determinada por las características fónicas
del relativo que, ya que este último, debido a su carácter proclítico, manifiesta un cierto
rechazo a encabezar oraciones subordinadas explicativas que, desde un punto de vista
fónico, suponen el inicio de un grupo melódico. Esto explica el empleo frecuente del
relativo qui como término de preposición en oraciones relativas explicativas y el uso
preposicional del relativo que con oraciones especificativas.
Con respecto al otro pronombre relativo en el que centramos nuestro estudio, Ridruejo
se da cuenta de que, en las obras de Berceo, la presencia del relativo compuesto el qual
es más bien escasa, pues hasta el siglo XV no se emplea de forma habitual. Los ejemplos
que encuentra de este relativo compuesto ilustran que este puede aparecer con
antecedentes personales y no personales de cualquier género y realizando cualquier tipo
de función sintáctica: sujeto, objeto directo y término de preposición. Aunque también
son escasas las manifestaciones de artículo + que/ qui, el mencionado autor, al igual que
Kuersteiner, se muestra partidario de las reflexiones de Andrés Bello, pues sostiene que
el artículo, en estos casos, representa anafóricamente al sustantivo antecedente como un
verdadero pronombre. Por tanto, no es posible la existencia del relativo compuesto al no
haber unidad entre el artículo y el relativo (3), (4).

3) finco el omne bueno en sue ermitannia, sirviendo al que nasco de la Virgin Maria.

4) Los qui somos christianos e en Christo creemos. 39

Por último, al examinar el funcionamiento del relativo qui en las obras de Berceo,
Ridruejo observa que la pérdida del relativo en cuestión en la Rioja Alta se produce en el
siglo XIV y, por tanto, un siglo más tarde de lo que proponía Alfonso Par. Ridruejo
sostiene que el pronombre qui no desaparece hasta el siglo XIV porque es en esta centuria
cuando concluye el proceso de neutralización de las vocales finales i, e en la Rioja Alta.
Algo más posterior es el trabajo de Javier Elvira sobre los pronombres relativos qui y
quien en el español antiguo40. Con este artículo, el mencionado autor, a partir de un corpus
de textos medievales, pretende conocer el criterio que regula el uso de estos dos relativos
en el español medieval. No obstante, al igual que otros autores, no analiza la totalidad de
usos de estas unidades gramaticales, pues tan solo se detiene en el estudio de aquellos
casos en los que los relativos qui y quien se refieren a un antecedente explícito. Pese a
que su estudio no sigue una orientación dialectológica, dentro del conjunto de textos
examinados, analiza el Liber regum que, como bien aprecia Javier Elvira, muestra una
serie de rasgos dialectales que explica el diferente funcionamiento del relativo qui en este
texto con respecto a los otros documentos analizados, que son representantes de la

39
Véanse estos ejemplos en Ridruejo, Emilio (1977): “El pronombre qui en los poemas de Berceo”, Berceo,
nº 92/I, págs. 13 y 14.
40
Elvira, Javier (1989): “Qui y quien en español antiguo”, Nueva revista de Filología Hispánica, XXXVII/
nº 1, págs. 1-18.

22
modalidad lingüística castellana. El dialectalismo del Liber regum se observa sobre todo
en el empleo abundante del relativo qui con todo tipo de antecedente y en la función
sintáctica de sujeto; pues, en el resto de los documentos consultados, aunque es escaso el
uso del relativo qui, predomina el empleo de este con preposición. Teniendo en cuenta
las hipótesis de los trabajos clásicos de Alfonso Par y Ridruejo en el análisis de los usos
adjetivos del pronombre qui en los textos medievales consultados, Javier Elvira observa
que la distribución de usos de los relativos qui y que basada en la oposición de género se
cumple en las oraciones relativas explicativas, pero no en las especificativas en las que el
relativo qui no solo se refiere a antecedentes de persona masculinos, sino también a
antecedentes personales femeninos y antecedentes de cosa en ambos géneros. Para
explicar este funcionamiento del relativo qui con antecedente, sigue los comentarios que
realiza Bello sobre las oraciones relativas en su Gramática de la lengua española. Así
pues, Javier Elvira sostiene que la pérdida de las marcas de género en las proposiciones
relativas especificativas se produce porque el pronombre relativo qui funciona como una
partícula subordinante y su antecedente resulta perfectamente identificable sin necesidad
de la concordancia. Sin embargo, la persistencia de esta marca de género en las oraciones
relativas explicativas se debe al carácter demostrativo del relativo qui en este tipo de
oraciones, pues, como tal demostrativo, necesita indicar cuál es su antecedente mediante
la concordancia. Recogemos algunos ejemplos propuestos por Javier Elvira en los que se
pone de manifiesto cómo la oposición basada en el género, que, según Par, regula los usos
de qui y que con antecedente, progresivamente, se va perdiendo en las oraciones
especificativas (5) y, en cambio, sí está presente en las explicativas (6).

5) E todas estas cosas qui son dichas sin erra sean demandadas.

6) E pues vino Nabuzardan, qui era princeb de la cavalleria.41

No obstante, tras el análisis comparativo de los textos consultados, Javier Elvira


sostiene que la desaparición del relativo qui con antecedente es un hecho casi consumado
en épocas posteriores al primer tercio del siglo XIII; por lo que el relativo en cuestión,
salvo en algún caso esporádico, después del primer tercio del siglo XIII, se conserva solo
en régimen preposicional. Con respecto a este uso como término de preposición, los datos
proporcionados por Javier Elvira muestran que este pronombre relativo aparece en
oraciones relativas explicativas y especificativas y no manifiesta ningún tipo de
preferencia en lo que se refiere al antecedente, pues se combina con antecedentes de cosa
y de persona en ambos géneros.
Con respecto al segundo relativo que Javier Elvira analiza en este artículo, el relativo
quien, en uso adjetivo, en los textos medievales consultados, además de aparecer
frecuentemente en oraciones especificativas y con antecedentes de persona masculina,
aparece siempre desempeñando la función sintáctica de objeto de preposición. Según el
mencionado autor, debido a la progresiva desaparición del relativo qui y al uso exclusivo
de quien como término de preposición, el relativo quien, poco a poco, va fortaleciendo su
preponderancia en el uso preposicional. No obstante, Javier Elvira sostiene que, en cierto
modo, la analogía del relativo qui con quien en los usos sustantivos propició que, durante

41
Veánse los dos ejemplos en Elvira, Javier (1989): “Qui y quien en español antiguo”, Nueva revista de
Filología Hispánica, XXXVII/ nº 1, págs. 7 y 8.

23
más tiempo, el relativo qui se conservara en los usos preposicionales con antecedente.
Señalamos un ejemplo tomado del artículo de Javier Elvira que muestra la preferencia del
relativo quien por el contexto preposicional.

7) que Dios por quien lo faremos nos dara buena andança 42.

Junto a estos trabajos, encontramos el estudio ya clásico de Hayward Keniston sobre


la sintaxis de la prosa castellana en el siglo XVI43. Aunque no se dedica exclusivamente
al examen de los pronombres relativos en esta centuria, sino que también trata otros
aspectos gramaticales, reserva un apartado al análisis de estas unidades funcionales,
dando cuenta de que ya en el siglo XVI el funcionamiento de los pronombres y adverbios
relativos se va aproximando, poco a poco, al uso actual. El mencionado autor estudia
estos elementos teniendo en cuenta tres variables: el tipo de antecedente, el tipo de oración
y la función sintáctica que desempeña el elemento en cuestión en la oración subordinada.
Como era de esperar, el comentario dedicado al relativo qui es sustituido por el dedicado
al relativo quien, pues en el siglo XVI este pronombre ya ha desaparecido totalmente en
castellano, incluso en frases estereotipadas. Dentro de los usos de los relativos que, quien
y el cual44 señalados por Keniston en el siglo XVI, conviene destacar la especialización
del relativo que y del relativo compuesto el cual en la introducción de un tipo de oración
relativa. La preferencia del pronombre que por los antecedentes inespecíficos es lo que
explica el empleo frecuente de este relativo en la introducción de oraciones
especificativas. Por su parte, el relativo compuesto el cual se relaciona, en la mayoría de
los casos, con referentes específicos, por lo que casi siempre encabeza oraciones
explicativas. No obstante, pese a la preferencia del relativo que por el contexto
especificativo, este también suele introducir oraciones explicativas (8), por lo que el
relativo que, en cierto modo, compite con el relativo compuesto el cual en sus usos
explicativos (9). Según Keniston, en el siglo XVI, el pronombre quien compite con los
relativos anteriores en la introducción de oraciones explicativas cuando la unidad relativa
desempeña en la oración subordinada la función sintáctica de objeto directo (10).

8) La lengua que introduxeron los romanos, que es la lengua latina.

9) venia luego par del lecho una que devia ser la mujer del defunto, cargada de luto y con ella otras
muchas mujeres, la qual yua llorando.

10) una compañía de hermosas pastoras, a quien algunos pastores acompañuan.45

Pese a que el uso del relativo que predomina en el encabezamiento de oraciones


especificativas tanto con antecedentes de persona como de cosa, el relativo quien, referido

42
Veáse Elvira, Javier (1989): “Qui y quien en español antiguo”, Nueva revista de Filología Hispánica,
XXXVII/ nº 1, pág. 13.
43
Keniston, Hayward (1937): The Syntax of Castilian Prose. The Sixteenth Century, Chicago.
44
No prestamos atención a los comentarios que realiza sobre el relativo simple cual porque Hayward
Keniston solo señala dos contextos de aparición del relativo en cuestión: estructuras correlativas con tal y
uso sustantivo equivalente a quien. Por otro lado, utilizamos la grafía c para representar gráficamente este
relativo porque así lo hace el autor.
45
Estos ejemplos para ilustrar el uso de los relativos que, el cual y quien con oraciones explicativas en el
siglo XVI los hemos extraído de la obra de Keniston. Véase Keniston, Hayward (1937): The Syntax of
Castilian Prose. The Sixteenth Century, Chicago, págs. 168-170.

24
tanto a personas como a cosas, es más frecuente que el pronombre que en oraciones
especificativas después de preposición. Junto a estos usos preposicionales, Keniston
observa en el siglo XVI usos sustantivos del relativo quien en los que este envuelve el
antecedente, distinguiendo en esta unidad dos partes: la parte relativa y la parte del
antecedente, como ya hizo Kuersteiner al estudiar los pronombres y adverbios relativos
en el Rimado de Palacio (11). Si el relativo quien en oraciones explicativas precedido de
preposición competía con los relativos que y el cual, aunque especialmente con el cual,
en los casos en los que hay un antecedente implícito compite con la combinación de
artículo + que (12). Aunque es frecuente la concurrencia de estos dos elementos, en el
siglo XVI todavía no forman un relativo compuesto, pues Keniston encuentra ejemplos
en los que la interposición de una preposición entre artículo y relativo pone de manifiesto
la falta de cohesión entre estas unidades y, por tanto, que el proceso de gramaticalización
no ha culminado todavía en esta centuria (13).

11) Quien mas con su vista se alegró fue la hermosa Fátima.

12) no soy yo por la que él pena.

13) Quales eran las en que ellos quisieran ocuparla.46

Excepto las investigaciones de Gessner y Kuersteiner47, que, como hemos visto, se


centran en el análisis histórico de todos los pronombres y adverbios relativos en el
castellano, el resto de los trabajos revisados se dedican exclusivamente al estudio de dos
pronombres: qui y que. El interés que ha suscitado en la investigación diacrónica el
estudio de estos dos relativos no solo se debe a la desaparición del pronombre qui en el
castellano y a la progresiva sustitución de este por quien, sino también a la necesidad de
deslindar los criterios que regulaban el uso de los relativos qui y que. No obstante, otros
pronombres relativos, concretamente, los relativos compuestos el qual y el que, han sido
también el centro de atención de los investigadores que estudian, desde un punto de vista
histórico, el funcionamiento de estos relativos en el castellano. Si atendemos a los
estudios dedicados al relativo compuesto el qual, destacamos el artículo de Javier
Elvira48. Con este trabajo, el mencionado autor pretende arrojar un poco de luz sobre el
origen del relativo compuesto el qual. Debido a la falta de documentación que atestigüe
la existencia de la combinación latina ille qualis, Javier Elvira sostiene que el relativo
compuesto el cual pudo originarse a partir de un esquema correlativo, pues, según algunos
latinistas, la subordinación latina puedo formarse a partir de la inversión de estructuras
correlativas. Así pues, la evolución de una de las construcciones correlativas en las que
participaba el interrogativo indefinido latino qual: tal cosa…qual, propició la formación
del relativo compuesto el qual. Para dar lugar a esta unidad lingüística, la estructura
correlativa en cuestión experimentó algún que otro cambio, pues, a partir de la omisión
del primer elemento de esta correlación cualitativa, tal, se habría obtenido la siguiente

46
Los tres ejemplos recogidos son proporcionados por Keniston en Keniston, Hayward (1937): The Syntax
of Castilian Prose. The Sixteenth Century, Chicago, págs. 177 y 186.
47
Aunque Hayward Keniston estudie todos los pronombres y adverbios relativos, no lo incluimos en esta
clasificación porque su obra no solo se centra en estas unidades, sino que trata todos los aspectos
gramaticales que formen parte de la sintaxis del castellano del siglo XVI.
48
Elvira, Javier (1985): “Qual con antecedente en español antiguo”, Revista de Filología Española, LXV,
págs. 305-316.

25
estructura: cosa, qual y, por tanto, un relativo simple que, con valor apositivo, habría
servido para especificar la referencia del antecedente. Después, de este uso apositivo
especificativo habría surgido, más que el relativo compuesto el qual, la combinación del
artículo y el relativo qual con valor de aposición explicativa; de modo que el artículo,
además de ser el núcleo de la aposición, sería el antecedente del relativo qual.
Posteriormente, el artículo habría perdido su capacidad pronominal para convertirse en
un mero indicador del género y número del antecedente, formando así una única unidad
lingüística con el relativo qual. Javier Elvira sostiene que la progresiva gramaticalización
de estos dos elementos y, por tanto, la formación del relativo compuesto el qual pudo
producirse por dos causas. En primer lugar, por la necesidad de qual de expresar, como
relativo explicativo, su concordancia no solo en número, sino también en género con el
antecedente y, en segundo lugar, por marcar la diferencia del uso apositivo explicativo
con respecto al especificativo original. Al igual que Javier Elvira, Rafael Lapesa49 no
tiene claro que el relativo compuesto el qual tenga su origen en la base latina ille qualis,
pues, en relación con el resto de las lenguas romances, observa que el rumano solo conoce
la forma simple care, que funciona como relativo puro, y en español e italiano los
relativos qual y quale perduraron hasta el siglo XVI con un valor similar al relativo
compuesto. No obstante, no todos los autores que se han dedicado al estudio del relativo
el qual coinciden en el proceso de origen, pues José Luis Girón Alconchel, en un estudio
monográfico dedicado al origen y evolución de los relativos compuestos50, sostiene que
el relativo compuesto el qual se formó a partir de la construcción latina ille qualis, por lo
que, a pesar de la falta de documentación de esta frase latina, según dicho autor, esta sí
existió, si no en la lengua escrita, sí en la lengua hablada.
Junto a estos comentarios sobre el origen y la evolución del relativo compuesto el
qual, José Luis Girón Alconchel, en el citado estudio monográfico, presta también una
especial atención a la combinación artículo + que, pues, el carácter de relativo compuesto
para esta estructura es hoy día puesto en duda por algunos gramáticos. Así pues, a
diferencia del relativo el qual, que desde finales del siglo XV constituye una única unidad
lingüística, el artículo del relativo compuesto el que tiene todavía en la lengua actual una
cierta autonomía. José Luis Girón Alconchel sostiene que el diferente grado de cohesión
que existe entre estos relativos compuestos está directamente relacionado con el avance
del proceso de gramaticalización en el que se encuentra el artículo en cada una de estas
combinaciones. La posibilidad de que en la lengua actual el artículo del relativo el que
pueda funcionar categorialmente como un pronombre y, por tanto, desempeñar la función
de antecedente del relativo pone de manifiesto que la gramaticalización del artículo en
esta estructura se encuentra en una fase distinta con respecto al artículo del relativo cual.
De esta manera, mientras que en este último relativo compuesto, el cual, el artículo, tras
experimentar el proceso de gramaticalización, se ha convertido en un afijo flexivo con el
que el relativo expresa la concordancia en género y número con el antecedente, el artículo
del supuesto relativo compuesto el que todavía, en ciertos contextos sintácticos, esto es,

49
Lapesa, Rafael (2000): “El artículo como antecedente del relativo en español”, en Estudios de
morfosintaxis histórica del español, Rafael Cano y María Teresa Echenique Elizondo (ed.), Madrid,
Gredos, vol. I, pág. 390.
50
Girón Alconchel, José Luis (2009): “Las oraciones de relativo II. Evolución del relativo compuesto el
que, la que, lo que”, en Sintaxis histórica de la lengua española. Segunda parte la frase nominal. vol. II,
Concepción Company (dir.), México, UNAM, pág. 1577.

26
en relativas explicativas no oblicuas con antecedente nominal puede ser considerado el
antecedente del relativo (14).

14) Los asistentes, los que querían participar en el coloquio, esperaron hasta el final.51

Algunos hablantes interpretan que en este tipo de oraciones, relativas explicativas no


oblicuas, el inciso explicativo en el que está presente el supuesto relativo complejo no
constituye una oración explicativa, sino, más bien, un sintagma nominal apositivo que
contiene una relativa especificativa. El artículo, por tanto, es externo a la subordinada y
funciona como antecedente del relativo, de ahí que pueda ser sustituido por un
demostrativo (Los asistentes, aquellos que querían participar en el coloquio, esperaron
hasta el final), o se pueda intercalar un adjetivo (Los asistentes, los pocos que querían
participar en el coloquio) o añadir un adverbio (Los asistentes, solo los que querían
participar en el coloquio). No obstante, en otras variedades del español estas estructuras
sí admiten la lectura explicativa, en la que la combinación artículo + que sí constituiría
un relativo compuesto52.
No obstante, en otros contextos, en relativas no oblicuas con antecedente oracional
(15) y relativas oblicuas con antecedente nominal (16) y oracional (17), el artículo
definido el, y, en los casos de antecedente oracional, el artículo neutro lo, se comportan
como un afijo flexivo. Por tanto, en estos contextos sintácticos el proceso de
gramaticalización ha concluido. Según Girón Alconchel, aunque las primeras
manifestaciones del relativo compuesto el que en relativas oblicuas con antecedente
nominal datan del siglo XIII, este es muy poco frecuente hasta mediados del siglo XVIII.
Del mismo modo el relativo complejo lo que en relativa oblicua con antecedente oracional
no es muy abundante en el período que va de los primeros textos castellanos a 1622.
Igualmente la presencia del relativo compuesto lo que en relativas no oblicuas con
antecedente oracional es muy escasa hasta el siglo XVII. No obstante, a partir de la
aparición del relativo en cuestión en los contextos sintácticos señalados, este,
progresivamente, se va consolidando como unidad lingüística.

15) Primera mientre querellaron que los alcalles ffazen llamar ante ssialos clerigos por querella que
fazen dellos los legos e constrinnen los que respondan ante ellos, lo que dizen que nunca ffue ffata
aquí.

16) La denunciante en su declarazion añadió que la metio la lengua en la voca y cigarro que estaba
chupando, con lo que no quiso continuar la confesión.

17) mas no y era la cabeça ni el dedo con el que amostro JhesuCristo.53

51
El ejemplo ha sido extraído de Brucart, José María (1999): “La estructura del sintagma nominal: las
oraciones de relativo”, en Gramática descriptiva de la lengua española, vol. I: Las clases de palabras,
Ignacio Bosque y Violeta Demonte, Madrid, Espasa, pág. 497.
52
En Argentina estas oraciones son interpretadas como relativas explicativas en las que el artículo forma
parte de la subordinada y, por tanto, la combinación artículo + que constituye un relativo compuesto.
53
Los ejemplos recogidos son proporcionados por Girón Alconchel, José Luis (2009): “Las oraciones de
relativo II. Evolución del relativo compuesto el que, la que, lo que”, en Sintaxis histórica de la lengua
española. Segunda parte la frase nominal. vol. II, Concepción Company (dir.), México, UNAM, págs.
1509, 1522 y 1525.

27
No obstante, de acuerdo con el mencionado autor, la presencia de este relativo
compuesto, a lo largo de su historia, ha estado condicionada por factores sociales y
lingüísticos. En cuanto a los factores sociales, algunos gramáticos, como Correas y Bello,
manifestaron un cierto desprecio hacia el uso de este relativo compuesto y, en cuanto a
los factores lingüísticos, la competencia con otros relativos (quien, cual, etc.) por los
mismos esquemas oracionales, la conservación de la capacidad pronominal del artículo
para funcionar como antecedente de las relativas oblicuas y la prolepsis de la preposición,
pues al situarse, progresivamente, esta última delante del artículo favorecía la unidad
morfológica del artículo y el relativo. Pese a la progresiva extensión del relativo
compuesto el que, el inconcluso proceso de gramaticalización del artículo definido pone
en duda la unidad morfológica de estos elementos. No obstante, lo que parece evidente
es que tanto el relativo compuesto el cual como el relativo compuesto el que son
creaciones romances que responden a la necesidad de recuperar la variabilidad
morfológica de los relativos latinos.
Además de este estudio monográfico de José Luis Girón Alconchel sobre los relativos
compuestos con especial atención en el que, existe un breve artículo de Javier Elvira54
que se acerca, desde una perspectiva diacrónica, al análisis de este relativo compuesto,
teniendo en cuenta para ello las diferencias que existen entre este relativo y la estructura
aquel + que. Al igual que Rafael Lapesa55, el mencionado autor sostiene que el relativo
compuesto el que tiene su origen en las construcciones en las que el relativo que era
precedido por un artículo con función pronominal. Del análisis comparado de estos dos
tipos de construcciones, Javier Elvira observa que, aunque los dos grupos examinados,
artículo + que y demostrativo + que, tengan su origen en el uso pronominal del artículo y
del demostrativo, solo la estructura de artículo y relativo admite aparecer en contextos
sintácticos que favorecen la fusión de estos dos elementos en una única unidad sintáctica.
Así pues, al analizar los usos preposicionales de estos dos grupos, Javier Elvira encuentra
ejemplos de artículo + que en los que la preposición exigida por la subordinada aparece
antepuesta al artículo (18), mientras que, en el caso de demostrativo + que, solo da cuenta
de ejemplos en los que la preposición se sitúa entre el demostrativo y el relativo (19), lo
que pone de manifiesto la falta de cohesión entre estos dos elementos.

18) e esta es la que usamos e en la ques acuerdan lo mas de los omnes.

19) deuen fazer quanto pudieren porque aquel con qui se an de confessar sea el mas entendudo et el
mas letrado.56

Asimismo, el grupo artículo + que aparece en estructuras correlativas (20), mientras


que para la combinación de demostrativo + que los ejemplos son más bien escasos. Según
este autor, la inversión de las estructuras correlativas, en las que la mención realizada por
el grupo artículo + que en el primer miembro es recogida por un anafórico en el segundo,

54
Elvira, Javier (1986): “Observaciones sobre el uso de el que y otros grupos relativos en español antiguo”,
Dicenda, Revista de Filología Hispánica, V, págs. 183-194.
55
Véase Lapesa, Rafael (2000): “El artículo como antecedente del relativo en español”, en Estudios de
morfosintaxis histórica del español, Rafael Cano y María Teresa Echenique Elizondo (ed.), Madrid,
Gredos, vol. I, pág. 393.
56
Los ejemplos son proporcionados por el autor. Veáse Elvira, Javier (1986): “Observaciones sobre el uso
de el que y otros grupos relativos en español antiguo”, Dicenda, Revista de Filología Hispánica, V, págs.
186 y 189.

28
da lugar a los usos apositivos de esta combinación. Javier Elvira considera que en la
inversión de estas estructuras correlativas está el origen del relativo compuesto el que con
antecedente (21).

20) La torr de Babilon, los que la empeçaron mal grado ayan ellos ca no la acabaron.

21) asy commo fariades de las vuestras cosas propias las que mas libres e mas quitas en el mundo
auedes57.

Junto a estos datos, el autor, para justificar el carácter de relativo compuesto de el que
frente a las combinaciones de aquel que en las que el demostrativo conserva su valor
pronominal, tiene en cuenta la relación que establece, dependiendo del tipo de oración
relativa, el artículo, que actualiza al antecedente, con el relativo. Así pues, si la oración
encabezada por el relativo que es explicativa el artículo refiere anafóricamente a una
realidad mencionada anteriormente y si, en cambio, la proposición es especificativa el
artículo refiere catafóricamente a la realidad que especifica la subordinada. De esta
manera, cuando el artículo determina al antecedente que es seguido de una oración
especificativa el relativo forma con el artículo una estructura cerrada, debido al vínculo
del primero con los procedimientos de actualización y determinación.
Todo ello, no solo le permite al autor establecer las diferencias que existen entre estos
dos grupos, artículo + que y demostrativo + que, sino también exponer alguno de los
motivos por los que la combinación artículo + que, a diferencia de la del demostrativo,
ha dado lugar a un relativo compuesto y, por tanto a una unidad lingüística indivisible.
Asimismo, observa que la aparición del grupo el que en estructuras correlativas (22) y el
escaso número de ejemplos en los que la preposición se intercala entre el artículo y el
relativo es aplicable también a la combinación de artículo neutro + que (23), por lo que
tanto el artículo el como el artículo neutro lo, desde un punto de vista histórico, tienen un
comportamiento sintáctico similar.

22) Lo que contescio al perro a estos tal les viene.

23) alegrate e come de lo que as mas sabor58.

Junto a estas investigaciones, que tienen en común el estudio histórico de los relativos
en castellano, señalamos un estudio monográfico de Javier Elvira dedicado a los usos del
pronombre relativo que59. Para llevar a cabo esta investigación de orientación diacrónica,
que comprende el funcionamiento del relativo que desde el siglo XI al siglo XV, tiene en
cuenta los usos que este pronombre presenta cuando el antecedente está explícito y
cuando este está implícito. En la descripción del funcionamiento del relativo que con
antecedente atiende al tipo de oración que el relativo que encabeza, la cual, según el
carácter específico o inespecífico del elemento al que refiere, será especificativa o
explicativa. Así pues, este estudio monográfico de la sintaxis del relativo que muestra

57
Véase Elvira, Javier (1986): “Observaciones sobre el uso de el que y otros grupos relativos en español
antiguo”, Dicenda, Revista de Filología Hispánica, V, págs. 186 y 188.
58
Consúltese Elvira, Javier (1986): “Observaciones sobre el uso de el que y otros grupos relativos en
español antiguo”, Dicenda, Revista de Filología Hispánica, V, págs. 190.
59
Elvira, Javier (2009): “Las oraciones de relativo I. El nexo que”, en Sintaxis histórica de la lengua
española. Segunda parte la frase nominal, vol. II, Concepción Company (dir.), México, UNAM, págs.
1413-1475.

29
cómo ya en la época medieval ya están presentes algunas de las principales tendencias de
configuración de la sintaxis de este relativo en la lengua actual.
Pese a la escasez de investigaciones centradas exclusivamente en el análisis detallado
y exhaustivo de los pronombres y adverbios relativos desde un punto de vista histórico,
encontramos dos estudios monográficos, uno dedicado a los relativos en la prosa
renacentista castellana60 y otro dedicado a los relativos en el asturiano medieval61.
Aunque los dos estudios pretenden contribuir al conocimiento de la historia de los
relativos, este último comparte con el presente trabajo la necesidad de acercarnos al
estudio de estas unidades gramaticales desde una perspectiva dialectológica que, en
nuestra opinión, es la que permite conocer los usos lingüísticos de una determinada forma
en su totalidad.
Tras revisar el conjunto de investigaciones dedicadas al estudio histórico de los
pronombres y adverbios relativos, observamos que la mayor parte de los trabajos, que
pretenden contribuir al conocimiento de estas unidades gramaticales, se ha centrado en el
análisis de los pronombres relativos en el castellano. Sin embargo, pese a este mayor
interés por la modalidad lingüística castellana, como hemos visto, no existen distintos
trabajos monográficos que nos permitan conocer en su totalidad los usos de los
pronombres relativos a lo largo de la historia del castellano, sino que el estudio de estas
unidades funcionales se reduce bien a una serie de artículos en los que a partir del análisis
comparativo de dos relativos se pretende conocer su sintaxis (con especial interés por el
relativo qui, debido a su desaparición temprana del castellano) o bien a trabajos que
estudian el funcionamiento de estos pronombres en un siglo determinado o en un texto
concreto. Menos atención ha recibido el estudio de la historia de los relativos en los
dialectos peninsulares, pues, como hemos visto, en las modalidades lingüísticas navarra
y aragonesa todavía no existen investigaciones centradas exclusivamente en el análisis de
los relativos desde una perspectiva diacrónica, sino breves comentarios que reflejan el
funcionamiento de estas unidades gramaticales en un determinado texto o en colecciones
diplomáticas. Por este motivo, el presente trabajo, partiendo de la idea de que solo se
puede estudiar completamente la historia de la lengua teniendo en cuenta las distintas
variedades dialectales, pretende contribuir a llenar este vacío bibliográfico que impera en
la dialectología histórica navarra y aragonesa, realizando, por primera vez, un trabajo
dedicado exclusivamente al estudio histórico de los pronombres relativos en los dialectos
navarro y aragonés.

5. Revisión de conceptos gramaticales


Con el propósito de aclarar los conceptos y la terminología que usaremos a lo largo
del presente trabajo, dedicamos un pequeño apartado a revisar las cuestiones que rodean
el examen gramatical de los pronombres relativos. Sabemos que los pronombres relativos
son unidades gramaticales que realizan una triple función. Por un lado, ejercen de nexo
de subordinación, ya que introducen una proposición dependiente de la oración principal.
Por otro lado, además de enlazar dos proposiciones, desempeñan una función sintáctica
en la oración que encabezan, la cual puede realizar otra función sintáctica diferente de la
del pronombre relativo en la oración principal; y, por último, se refieren anafóricamente

60
Iglesias Casal, Isabel (1996): Los relativos en la prosa renacentista castellana, Oviedo, Universidad de
Oviedo.
61
Prieto Entrialgo, Clara Elena (2015): Los relativos en el asturiano medieval, Berna, Peter Lang.

30
a un elemento que ha sido mencionado anteriormente. La concepción de los pronombres
relativos como elemento anafórico y nexo de subordinación ya fue señalada por Andrés
Bello. Para el gramático venezolano los pronombres relativos “son demostrativos que
reproducen un concepto anterior, y sirven especialmente para enlazar una proposición
con otra”62. Para llevar a cabo esta definición, Bello pone en relación las siguientes
oraciones: Las estrellas son otros tantos soles; estos brillan con luz propia/ Las estrellas
son otros tantos soles que brillan con luz propia63. De modo que, a partir de este ejemplo,
observa que el demostrativo, al igual que el relativo, reproduce un sustantivo anterior,
pero el relativo, a diferencia del demostrativo, establece un vínculo más estrecho entre las
dos oraciones, al encabezar el relativo una oración dependiente que se subordina a la
principal.
El elemento al que el pronombre relativo se refiere anafóricamente es externo a la
oración introducida por el relativo y puede ser una unidad nominal o un segmento
oracional. Dicho elemento, que recibe el nombre de antecedente, permite distinguir dos
tipos de relativo en función del carácter implícito o explícito de este: los relativos con
antecedente expreso y los relativos sin antecedente expreso. Así pues, la ausencia de un
antecedente explícito configura un tipo de relativo que incorpora semánticamente a este
elemento y, por tanto, está constituido por dos componentes gramaticales: uno nominal y
otro propiamente relativo. Por el contrario, la presencia del antecedente no requiere que
el relativo incorpore los rasgos léxicos del elemento al que refiere. Por extensión, la
ausencia o presencia del antecedente no solo desencadena la existencia de dos tipos de
relativos, sino también de diferentes tipos de oraciones de relativo. Si, en primer lugar,
atendemos a las oraciones con antecedente explícito, distinguimos dos clases: oraciones
especificativas y oraciones explicativas. A su vez esta distinción se realiza teniendo en
cuenta el tipo de antecedente y el distinto tipo de incidencia que ejercen en el SN que las
contiene64. La distinción entre estos dos tipos de oraciones de relativo con antecedente ya
fue señalada por Andrés Bello. El gramático venezolano sostenía que la distinta
naturaleza de estas proposiciones residía en el diferente grado de autonomía que cada una
de estas oraciones poseía con respecto a la oración principal. Esto explica por qué, desde
un punto de vista fónico, las relativas especificativas no forman un grupo fónico
independiente, sino que, junto al elemento nominal al que modifican, estas constituyen
una unidad melódica. En cambio, la mayor independencia de las relativas explicativas
con respecto a la oración principal permite a estas constituir un único grupo fónico sin el
apoyo del elemento al que modifican. Esta distinta inflexión tonal es marcada
convencionalmente en la escritura por medio de comas.
La distinta plasmación fónica de cada una de las oraciones de relativo está
directamente relacionada con el tipo de incidencia que ejercen sobre el antecedente como
modificadores nominales. Así pues, desde un punto de vista semántico, se ha propuesto
que las relativas especificativas restringen la extensión referencial del sintagma
antecedente, por lo que se comportan sintácticamente como complementos restrictivos

62
Bello, Andrés (1988): Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. Con las
notas de Rufino José Cuervo, edición de Ramón Trujillo, Madrid, Arco Libros, pág. 299.
63
Bello, Andrés (1988): Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. Con las
notas de Rufino José Cuervo, edición de Ramón Trujillo, Madrid, Arco Libros, pág. 299.
64
Brucart, José María (1999): “La estructura del sintagma nominal: las oraciones de relativo”, en Gramática
descriptiva de la lengua española, vol. I: Las clases de palabras, Ignacio Bosque y Violeta Demonte,
Madrid, Espasa, pág. 408.

31
del grupo nominal al que refieren (Las mujeres que había en el jardín eran todas
diplomáticas). Por su parte, las relativas explicativas, a diferencia de las especificativas
que añaden rasgos intensionales, reduciendo la extensión del conjunto de elementos
designados por el antecedente, aportan una información adicional sobre la entidad
designada por el antecedente. Las relativas explicativas, como complementos adjuntos
del sintagma nominal, no modifican exclusivamente al núcleo del sintagma nominal como
las especificativas, sino que actúan sobre todos los elementos que conforman dicho
sintagma: núcleo y actualizadores (Los alumnos, que estaban distraídos, no entendieron
la explicación del profesor).
El distinto tipo de modificación efectuado por cada una de las oraciones de relativo
está directamente relacionado, así como su distinta capacidad para constituir o no un
grupo fónico, con el mayor o menor grado de autonomía de estas oraciones subordinadas
con respecto a la oración principal. De ahí que Andrés Bello65, que ya intuyó estas
diferencias en el siglo XIX, denomine a las relativas especificativas proposiciones
subordinadas y a las relativas explicativas proposiciones incidentes por su carácter
independiente con respecto a la oración principal. El mencionado autor intenta justificar
la autonomía de las relativas explicativas porque estas se pueden parafrasear por una
oración coordinada copulativa (Las señoras, que deseaban descansar, se retiraron/ Las
señoras deseaban descansar y se retiraron)66.
Junto a la capacidad de incidencia de la relativa sobre el antecedente, para clasificar
las oraciones de relativo, se ha propuesto otro criterio: el tipo de antecedente67. Debido a
la función delimitadora de las relativas especificativas, estas no pueden ejercer ningún
tipo de modificación sobre un núcleo nominal que denote por sí solo entidades
referenciales. Esto explica por qué una relativa especificativa no puede referirse a un
nombre propio o a un pronombre personal, pues son categorías gramaticales que no
requieren la presencia de determinantes y de complementos especificativos para designar
a su referente. No obstante, es posible que, en determinados contextos, los nombres
propios no designen a un único referente, sino que se comporten semántica y
sintácticamente como un nombre común denotando una clase de individuos, por lo que,
en estos, el nombre propio admite determinantes y complementos especificativos y, por
tanto, admite ser modificado por relativas especificativas (El Luis que más me gusta es el
que sabe sobreponerse a cualquier dificultad; La India que obtuvo la independencia hace
medio siglo no tiene que ver mucho con la actual)68.
Junto a los nombres propios y los pronombres, otros elementos que actúan como
antecedentes de las relativas explicativas son las oraciones. Este tipo de relativas es el
único que admite antecedentes oracionales por el carácter argumental de las oraciones, ya

65
Bello, Andrés (1988): Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. Con las
notas de Rufino José Cuervo, edición de Ramón Trujillo, Madrid, Arco Libros, pág. 301.
66
Ejemplo de Andrés Bello, véase Bello, Andrés (1988): Gramática de la lengua castellana destinada al
uso de los americanos. Con las notas de Rufino José Cuervo, edición de Ramón Trujillo, Madrid, Arco
Libros, págs. 300 y 301.
67
Para más información sobre el tipo de antecedente al que puede modificar cada oración de relativo, véase
Brucart, José María (1999): “La estructura del sintagma nominal: las oraciones de relativo”, en Gramática
descriptiva de la lengua española, vol. I: Las clases de palabras, Ignacio Bosque y Violeta Demonte,
Madrid, Espasa, págs. 408-417.
68
Véase Brucart, José María (1999): “La estructura del sintagma nominal: las oraciones de relativo”, en
Gramática descriptiva de la lengua española, vol. I: Las clases de palabras, Ignacio Bosque y Violeta
Demonte, Madrid, Espasa, págs. 411.

32
que las relativas especificativas solo ejercen su modificación sobre entidades
intensionales de orden inferior. Sin embargo, las relativas explicativas carecen de la
capacidad para referirse a un antecedente inespecífico, ya que estas, en lugar de participar
en la determinación del antecedente, aportan una información complementaria que no es
necesaria para identificar al referente. Por el contrario, las especificativas se pueden
combinar con antecedentes inespecíficos, ya que, como se ha dejado entrever, la función
de este tipo de relativas es modificar a un sintagma no referencial, aportando una serie de
características que permiten identificar al antecedente dentro del conjunto de entidades
pertenecientes a la misma clase.
Asimismo, en relación con el tipo de incidencia que ejerce cada oración de relativo
en el antecedente, si se omite la relativa explicativa la extensión referencial del
antecedente no se ve afectada, sino que tan solo se suprime una información
suplementaria sobre el referente. Por el contrario, la elisión de la relativa especificativa sí
repercute en la capacidad referencial del antecedente.
Tras revisar alguna de las características de los dos tipos de oraciones de relativo con
antecedente que, como hemos visto, funcionan en distribución complementaria, en
segundo lugar, nos centramos en las relativas sin antecedente expreso. Al igual que en la
clasificación anterior, se distinguen dos tipos: relativas libres y relativas semilibres. En el
primer tipo de oraciones de relativo sin antecedente explícito, no hay remisión anafórica
a un antecedente, sino que es el propio relativo el que, en virtud de sus rasgos léxicos y
flexivos, aporta la información necesaria para restringir al antecedente. Las relativas
libres están encabezadas por pronombres que integran léxicamente a su referente, en el
caso del español, el pronombre quien que hace referencia a individuos humanos (Quien
dice esto miente). En cambio, el pronombre relativo que, aunque cubre todo el espectro
de entidades que pueden ser denotadas por un sintagma nominal, no puede introducir
relativas libres referidas a objetos, al carecer de un significado léxico. Para hacer
referencia a entidades no personales en este tipo de construcciones con antecedente
elíptico, es necesario recurrir a las oraciones de relativo semilibres en las que la presencia
de un artículo mitiga las carencias léxicas del relativo que, pudiendo aportar los rasgos
flexivos de género y número del antecedente (La que más me ha gustado ha sido la
película de Almodóvar).
Como se ha dejado entrever en apartados anteriores, este tipo de oraciones, debido a
la presencia del artículo, han suscitado dos propuestas de análisis en la tradición
gramatical. Por un lado, se ha presupuesto la existencia de un núcleo nominal elíptico que
actúa como antecedente de la oración de relativo (El [chico] que vino es mi hermano). Y,
por otro lado, se sostiene que el núcleo del sintagma es el elemento determinativo que lo
encabeza, por lo que, en tales contextos, el determinante, en lugar de comportarse como
un adjetivo, funcionaría como un pronombre, pudiendo así ser el antecedente de la oración
de relativo (El que vino es mi hermano). Esta segunda propuesta de análisis parte de la
teoría de Bello69, que pretende incluir al artículo en la categoría de los pronombres, pues
el gramático venezolano sostiene que el artículo constituye la variante átona del
pronombre personal de tercera persona, por lo que el artículo estaría habilitado para
desempeñar la función nuclear en los sintagmas nominales y, por tanto, podría ser el
antecedente de una relativa libre.

69
Bello, Andrés (1988): Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. Con las
notas de Rufino José Cuervo, edición de Ramón Trujillo, Madrid, Arco Libros.

33
Pese a las diferencias entre estos dos grandes grupos de oraciones de relativo, relativas
con antecedente explícito y relativas con antecedente implícito, este tipo de proposiciones
subordinadas, a diferencia de las subordinadas sustantivas, no poseen un valor
argumental, puesto que funcionan como complementos que delimitan la referencia del
elemento nominal al que refieren o como complementos que, aunque no contribuyen a
identificar al antecedente, aportan una información suplementaria que justifica lo
afirmado en la oración principal. Las relativas libres no constituyen, por tanto, una
excepción al valor de adjunto de estas oraciones, ya que en estas no es la relativa, sino el
grupo nominal, que en estas proposiciones subordinadas se incluye, el que realiza papeles
argumentales.
Junto a este breve repaso de los principales conceptos gramaticales que rodean la
categoría de pronombre relativo, creemos conveniente señalar brevemente, por la relación
histórica que guardan estas unidades funcionales con los pronombres interrogativos y
exclamativos, las diferencias que caracterizan a cada paradigma gramatical. Desde un
punto de vista fónico70, los relativos, a diferencia de los interrogativos y exclamativos,
son voces átonas que forman palabra fonológica con otra en la que se apoyan, de ahí su
mencionado carácter proclítico. La única excepción a esta regla prosódica es el relativo
cual precedido del artículo, que es tónico.
Desde una perspectiva sintáctica, como ya se ha comentado, los relativos, por un lado,
son unidades anafóricas que aluden a una oración anterior o a un elemento nominal
perteneciente a ella y, por otro lado, actúan como nexos de subordinación, enlazando la
proposición que introducen con la oración principal. En cambio, los interrogativos
carecen de antecedente, no funcionan como nexos subordinantes y, en lugar de una
proyección anafórica, efectúan una proyección catafórica, ya que hacen referencia a
elementos que han de aparecer en la respuesta esperada (¿Quién llama a la puerta? -
Fernando). Dicha proyección catafórica de los interrogativos está directamente
relacionada con su valor interpretativo, pues focalizan la atención del receptor hacia
informaciones que este ignora. La gran diferencia entre estos paradigmas reside en la
manera en que cada uno de ellos se refiere a la realidad. Así pues, mientras que los
relativos apuntan a un objeto contextualmente determinado, los interrogativos refieren a
ese mismo objeto, pero expresando un vacío en lo que concierne a su determinación.
En este apartado71, se han revisado alguno de los principales aspectos gramaticales
relacionados directamente con las peculiaridades sintácticas y semánticas de los relativos,
con el propósito de realizar una breve introducción sobre las cuestiones que, desde la
tradición hasta la actualidad, han caracterizado, desde un punto de vista gramatical, la
investigación de nuestro objeto de estudio: los pronombres relativos.

70
Para más información sobre las relaciones y diferencias entre los relativos e interrogativos, consúltese
Porto-Dapena, José Álvaro (1997): “Relativos e interrogativos”, en Cuadernos de lengua española, Madrid,
Arco/Libros.
71
Para realizar este apartado se ha consultado también: Real Academia Española (1974): Esbozo de una
nueva gramática de la lengua española, Madrid, Espasa-Calpe; Real Academia Española (2009):
“Relativos, interrogativos. Sus grupos sintácticos”, en Nueva gramática de la lengua española, vol. I,
Madrid, Espasa Calpe, pág. 1557-1673 y Real Academia Española (2009): “Oraciones subordinadas de
relativo”, en Nueva gramática de la lengua española, vol. II, Madrid, Espasa Calpe, págs. 3291-3365.

34
6. Los pronombres relativos qui, que, quien y qual en el aragonés y
navarro medieval (siglo XIII)
6.1. Origen de los pronombres relativos qui, que, quien y qual
Antes de proceder al análisis individualizado de la sintaxis de cada uno de estos
pronombres relativos en los dialectos aragonés y navarro en el siglo XIII, realizamos una
concisa referencia al origen latino correlativo de los relativos: qui, que, quien y qual, con
el fin de comprender mejor los datos sobre la historia de estas unidades gramaticales en
los dialectos orientales mencionados. Sabemos que los pronombres relativos de las
lenguas romances proceden de la inversión de antiguas estructuras correlativas. La
correlación es un tipo de configuración relativa que tuvo una enorme productividad en
latín. Aunque la existencia de esta construcción se constata desde tiempos históricos,
todavía hoy está presente en lenguas de variadas procedencias.
Entre las características definitorias de las estructuras correlativas se puede destacar
la ubicación de la relativa en la periferia izquierda, la incorporación del antecedente en el
interior de la propia relativa y la presencia en la oración principal de un demostrativo que
señala anafóricamente el antecedente. No obstante, a lo largo de la historia de la lengua
latina, estas características de los esquemas correlativos experimentaron una serie de
modificaciones que dieron lugar a los pronombres relativos romances. Ello se debe a que
los pronombres indefinidos latinos y los demostrativos anafóricos que participaban en
estas construcciones se vieron afectados por la evolución de dicho tipo de configuración
relativa.
En primer lugar, se produjo una modificación en el orden de las oraciones correlativas,
de modo que la oración en la que se encontraba el pronombre indefinido latino, que
posteriormente dará lugar al relativo latino, ya no se sitúa en la periferia izquierda, sino
en la periferia derecha, por lo que dicho pronombre indefinido adquiere ciertas
propiedades señaladoras que lo relacionan anafóricamente con el demostrativo. Por
medio de dos ejemplos ilustramos el orden relativo original de las dos frases correlativas
(1) y el modelo de correlación que resulta tras la inversión del esquema primitivo (2):

1) Quos ferro trucidari oportebat, eos nondum voce vulnero.

2) Eos nondum voce vulnero, quos ferro trucidari oportebat.

En segundo lugar, debido a la reorganización de los correlatos de los esquemas


correlativos y a la adquisición de nuevos valores por parte del pronombre indefinido latino
y del demostrativo, comienza a crearse un estrecho vínculo sintagmático entre los
incipientes relativo y antecedente (3). No obstante, la evolución de estas antiguas
estructuras correlativas fue un proceso lento de forma que, aunque ya estaba presente en
latín, las nuevas construcciones tardaron bastante tiempo en desplazar a las antiguas.

3) Nondum voce vulnero eos, quos ferro trucidari oportebat.72

72
Los ejemplos para ilustrar el origen del pronombre relativo en las lenguas románicas los he extraído de
Elvira, Javier (2009): “Las oraciones de relativo I. El nexo que”, en Sintaxis histórica de la lengua
española. Segunda parte la frase nominal, vol. II, Concepción Company (dir.), México, UNAM, págs. 1413
y 1414.

35
Con respecto a la etimología de estos pronombres relativos, el origen latino de alguna
de estas piezas gramaticales es todavía hoy día una cuestión controvertida, debido a la
escasez de documentos que atestigüen la procedencia de alguno de estos relativos. Según
Corominas73, el relativo romance qui procede de la fusión de dos paradigmas, pues pronto
en latín el interrogativo latino quis se confundió con el relativo nominativo qui. De ahí
que Alfonso Par74 sostenga que el relativo romance qui heredó del relativo nominativo
latino el género masculino y del interrogativo latino la referencia personal.
Frente al origen del relativo qui, más incertidumbre rodea la procedencia etimológica
del relativo que debido a la pluralidad de funciones de este elemento gramatical. Según
Corominas75, esta forma, como relativo, procede del relativo acusativo masculino latino
quem, pues este en pronunciación proclítica perdió la –m y no diptongó la vocal. Como
conjunción procede principalmente del interrogativo latino neutro quid. Con respecto al
origen del pronombre relativo que, Alfonso Par76sostiene que el interrogativo latino quid
y los relativos quae y quem se fundieron en el pronombre romance que, de los que heredó
respectivamente la referencia a cosa y el género femenino. Como vimos, este autor había
documentado el empleo predominante de este relativo en el castellano medieval con
antecedentes de cosa femeninos. Por su parte, Ralph Penny77considera que el relativo que
hereda su forma del interrogativo neutro quid y obtiene también el legado de las funciones
del nominativo masculino qui, nominativo femenino quae, acusativo masculino quem y
acusativo masculino quam.
En cambio, no hay duda de que el relativo romance quien procede del acusativo quem
del pronombre interrogativo latino (quis, quae, quid), del que hereda el caso acusativo.
Según Ralph Penny, el diptongo ie de quien sugiere que esta forma ha funcionado al
principio solo como interrogativo, situación en la que sería tónica. Sin embargo, en la
Edad Media, quien habría adquirido el valor relativo que todavía posee (contextos de
referencia personal), y se habría extendido desde el papel de acusativo al de nominativo
y al de termino de preposición78. En cuanto a los relativos compuestos, el que y el qui,
estos proceden de la combinación artículo + que/ qui, en la que el artículo se comporta
sintácticamente como un pronombre, desempeñando la función de antecedente del
relativo. Ya en latín era frecuente que el demostrativo de tercer grado ille funcionara como
el antecedente de un relativo, por lo que en la lengua latina esta construcción está
ampliamente documentada.
En cuanto al origen del relativo qual, este procede del adjetivo relativo e interrogativo
latino qualis que indicaba la cualidad, el modo de ser y era frecuente su uso en estructuras
correlativas con talis. En las lenguas romances, tras perder el valor cualitativo, se
convirtió en un mero interrogativo o relativo, sustituyendo a los latinos quis o qui79. Este
relativo simple qual, progresivamente, cae en decadencia, debido a la pérdida de su valor

73
Corominas, Juan y Pascual, José Antonio (1980-1991): Diccionario crítico etimológico castellano e
hispánico, Madrid, Gredos, vol. IV, pág. 705.
74
Par, Alfonso (1926): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista de Filología Española, XIII, pág. 338.
75
Corominas, Juan y Pascual, José Antonio (1980-1991): Diccionario crítico etimológico castellano e
hispánico, Madrid, Gredos, vol. IV; pág. 703.
76
Par, Alfonso (1926): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista de Filología Española, XIII, pág. 338.
77
Penny, Ralph (2008): Gramática histórica del español, 2º ed. actualizada, Barcelona, Ariel, pág. 174.
78
Penny, Ralph (2008): Gramática histórica del español, 2º ed. actualizada, Barcelona, Ariel, pág. 174.
79
Corominas, Juan y Pascual, José Antonio (1980-1991): Diccionario crítico etimológico castellano e
hispánico, Madrid, Gredos, vol.II, pág. 257.

36
cualitativo y a la formación del relativo compuesto, el qual, que a diferencia del relativo
simple, este, además de la concordancia en número, podía expresar la flexión de género
por medio del artículo. Debido a la ausencia de documentos que atestigüen la frase latina
ille qualis, como vimos en el apartado del estado de la cuestión, algunos autores han
propuesto que el relativo compuesto el cual tiene su origen en antiguas estructuras
correlativas del tipo: tal cosa…qual80. Según esta hipótesis, la omisión del primer
correlato, tal, tras la evolución experimentada por este esquema correlativo, habría dado
lugar al relativo simple qual que, con valor apositivo, especificaría la referencia del
antecedente. Después de este uso apositivo, habría surgido el relativo compuesto el qual
con valor de aposición explicativa, en la que el núcleo de la aposición sería el artículo con
capacidad sustantiva de antecedente. Posteriormente, el artículo habría perdido su
capacidad para funcionar como antecedente del relativo, convirtiéndose en un mero
indicador del género y el número del antecedente, bien por la necesidad de expresar la
concordancia del relativo con el antecedente o bien para marcar la diferencia del uso
apositivo explicativo con respecto al especificativo original. No obstante, pese a las
distintas propuestas, el origen del relativo compuesto el cual constituye todavía hoy en
día una pregunta sin resolver.

6.2. Los pronombres relativos qui, que, quien y qual en el aragonés


medieval (siglo XIII)

Como ya anunciamos en la introducción, dedicamos un apartado independiente al


análisis de los pronombres relativos qui, que, qual y a sus respectivas combinaciones con
el artículo para cada dialecto no solo con el fin de exponer claramente la sintaxis
específica de dichos relativos en las modalidades lingüísticas navarra y aragonesa, sino
también con el propósito de mostrar la autonomía del dialecto navarro con respecto al
dialecto aragonés. Junto al estudio histórico de estos tres relativos, realizamos una concisa
referencia al funcionamiento sintáctico del relativo quien debido al escaso número de
manifestaciones del mencionado relativo en el dialecto aragonés del siglo XIII. Para llevar
a cabo el análisis de los usos sintácticos de estos pronombres relativos, nos centramos
principalmente en tres variables directamente relacionadas con las características
gramaticales de estas unidades y, por tanto, con la triple funcionalidad de los pronombres
relativos: el tipo de antecedente, el tipo de oración relativa y la función sintáctica que el
relativo realiza en la oración subordinada.
Antes de proceder al análisis individualizado de cada una de estas piezas gramaticales,
creemos conveniente recordar que, para realizar el estudio histórico de los relativos qui,
que, qual en el dialecto aragonés en el siglo XIII, se han consultado colecciones de
documentos notariales procedentes de las tres provincias que actualmente constituyen la
comunidad autónoma de Aragón: Huesca, Zaragoza y Teruel. Como se comentó en el
apartado correspondiente al corpus, las observaciones realizadas sobre estas unidades en
el área aragonesa proceden en su mayoría de textos de origen oscense, pues, el número
de documentos analizados procedentes de Huesca es mayor que el de los testimonios
procedentes de Zaragoza y Teruel. No obstante, pese a la inferioridad numérica de textos,
la proliferación de pronombres relativos en los documentos notariales nos ha permitido

80
Elvira, Javier (1985): “Qual con antecedente en español antiguo”, Revista de Filología Española, LXV,
pág. 313-314.

37
examinar el estado de estas unidades en las provincias de Zaragoza y Teruel en el siglo
XIII.
Como dijimos en algún otro momento, los documentos notariales constituyen una
fuente esencial para el estudio de los pronombres relativos por varios motivos. Por un
lado, en los testimonios de carácter jurídico es abundante el empleo de fórmulas
diplomáticas que incorporan pronombres relativos. Y, por otro lado, en este tipo de textos,
las características del lenguaje jurídico, claridad y precisión, requieren la presencia de
este tipo de unidades que al introducir oraciones que especifican al referente o aportan
una información adicional permiten explicar, detallar y repetir el mensaje que se desea
transmitir. Sin dilatar más el inicio del presente apartado, señalamos que de los diferentes
pronombres relativos, en primer lugar, procederemos al análisis del relativo qui,
dedicando, en segundo lugar, un breve apartado al examen de las ocurrencias del relativo
quien. Después continuaremos con el relativo que y, por último, nos centraremos en el
relativo qual. En cada apartado, dedicado al estudio histórico de estos pronombres en el
dialecto aragonés del siglo XIII, reservamos unas líneas a la combinación de estos con el
artículo y el demostrativo aquel.

6.2.1. Qui
Aunque el relativo romance qui estuvo presente en las diferentes modalidades
lingüísticas de la Península, la permanencia de este en el sistema de relativos de cada uno
de los dialectos peninsulares fue diferente. En Castilla, la decadencia del relativo romance
qui comenzó en las relativas con antecedente que, de acuerdo con los datos apuntados por
Alfonso Par, desaparecieron en el siglo XIII81. Pese a su temprana pérdida, esta forma
perdura en el dialecto castellano hasta el siglo XIV, aunque en otro contexto sintáctico,
relativas sin antecedente. En el área asturiano-leonesa, la desaparición del pronombre
relativo qui tuvo lugar a finales del siglo XIII o a principios del siglo XIV82, por lo que
casi un siglo antes que en Castilla. La progresiva extensión del relativo quien a los
contextos de uso del relativo qui propició la desaparición de este último pronombre, pues
el sistema no era capaz de soportar una oposición entre dos miembros completamente
intercambiables en los diferentes contextos de uso (sujeto y término de preposición). La
temprana caída del relativo qui muestra la influencia de los dialectos occidentales en la
configuración del sistema de relativos en la modalidad lingüística castellana.
Por su parte, los dialectos del oriente peninsular (navarro, aragonés y catalán)
conservaron durante más tiempo este pronombre relativo. Si, en primer lugar, atendemos
al dialecto navarro, según Carmen Saralegui83, en testimonios de carácter no jurídico de
comienzos del siglo XV (1412), el testamento de Carlos III, el relativo qui conoce un
empleo más amplio que en colecciones de documentos notariales cronológicamente
anteriores, pues en el dicho testamento el relativo en cuestión no solo se emplea con

81
Según Alfonso Par, la desaparición del relativo qui con antecedente en el dialecto castellano estuvo
comprendida entre 1215 y 1240, siendo Toledo el primer territorio en perder el relativo en cuestión y la
Rioja Baja el último. No tenemos en cuenta la permanencia de qui en Murcia hasta 1305 porque, según Par,
se debe a la influencia de los dialectos orientales: catalán y aragonés.
Véase Par, Alfonso (1926): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista de Filología Española, XIII, págs.
337-349.
82
Prieto Entrialgo, Clara Elena (2015): Los relativos en el asturiano medieval, Berna, Peter Lang, pág. 78.
83
Saralegui, Carmen (1977): El dialecto navarro en los documentos del monasterio de Irache (958-1397),
Pamplona, Institución Príncipe de Viana, pág. 189.

38
antecedentes de persona masculina y singular, sino también con antecedentes de persona
masculina plural y con antecedentes de cosa.
En los dialectos aragonés y catalán, el relativo qui ha disfrutado de una cierta
continuidad hasta en tiempos modernos, pues en el aragonés el relativo qui sobrevive sin
antecedente con el valor de relativo de generalización84 y en catalán, aunque en usos
arcaicos, perdura en oraciones de relativo con antecedente de persona y desempeñando la
función sintáctica de sujeto85.
Desde un punto de vista histórico, Alfonso Par86 observa que, en el dialecto aragonés,
el relativo qui con antecedente desaparece a finales del siglo XV (1495), quedando su
empleo progresivamente reducido a fórmulas estereotipadas. Por su parte, Manuel Alvar87
prolonga la fecha de desaparición del relativo qui en aragonés a 1502 al encontrar
ejemplos de esta unidad gramatical en documentos procedentes de Jaca. Del mismo
modo, en catalán, por influencia del sistema occidental, el uso del relativo qui fue
disminuyendo progresivamente a partir del siglo XVI88.
Si atendemos a los usos sintácticos del relativo qui en el dialecto aragonés del siglo
XIII, observamos que, en los documentos notariales examinados de Huesca, Zaragoza y
Teruel, esta pieza gramatical se emplea tanto en relativas con antecedente explícito como
en relativas con antecedente implícito. En las oraciones de relativo con antecedente
expreso, el pronombre romance qui remite, prácticamente en la totalidad de los ejemplos
encontrados, a un antecedente personal de género masculino. Si atendemos a los datos
numéricos, de un total de 130 manifestaciones del pronombre qui en oraciones de relativo
con antecedente explícito, en 116 casos el relativo en cuestión hace referencia a un
antecedente humano de género masculino.

1) E los herederos qui son de la deffesa entro a la penya de la Figueruela (CPA, nº 178, año 1238,
Veruela, Zaragoza).

2) Signo de J. Daroç publico notario de Teruel qui esta carta fizo (OST, nº 39, año 1261, Teruel).

3) un capellan qui todos dias faga y diga so devinal oficio dia y nueit en la dita glesia de San Pere
(NT, nº 12, año 1268, Huesca).

4) damos plen poder y entrego a qualquiere prior o seignor qui por tiempo sera en la dita glesia de
San Per Vieillo dUasca (NT, nº 12, año 1268, Huesca).

5) Conosida cosa sia atodos los omnes qui esta carta ueran (NT, nº 33, año 1275, Huesca).

6) primerament lo fagades assaber al enfermero qui por tiempo en Montaragon sera (NT, nº 34, año
1275, Huesca).

84
Nagore Laín, Francho (2003): El aragonés del siglo XIV. Según el texto de la Crónica De San Juan de
la Peña, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, pág. 309.
85
Badía Margarit, Antonio M. (1962): Gramática catalana, Madrid, Editorial Gredos, pág. 254.
86
Par, Alfonso (1929): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista Filología Española, XVI, págs. 1-34.
87
Nagore Laín, Francho (2003): El aragonés del siglo XIV. Según el texto de la Crónica De San Juan de
la Peña, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, pág. 324 en una nota a pie de página.
88
Véase Fernández-Ordóñez, Inés (2011): La lengua de Castilla y la formación del español. Discurso leído
el 13 de febrero de 2011 en su recepción pública por la Excma. Sra. Dª Inés Fernández-Ordóñez y
contestación del Excm. Sr. D. José Antonio Pascual, Madrid, Real Academia Española, pág. 84.

39
7) Testimonios son desto qui fueron presentes et rogados: don Jayme de Benasch […] (NT, nº 38,
año 1276, Huesca).

8) Et si messiones o mesion afer el comendador o freyres de la dicta casa del Espital qui por tiempo
seran del dicto termino (EZAG, nº 284, año 1297, Zaragoza).

No obstante, pese a la preferencia del pronombre relativo qui por el antecedente de


persona de género masculino, en el corpus examinado para el dialecto aragonés del siglo
XIII, también hallamos ejemplos en los que el pronombre en cuestión se relaciona
anafóricamente con un antecedente personal de género femenino. Sin embargo, como
puede deducirse de los datos anteriores, la aparición del relativo qui en este contexto
sintáctico es más bien escasa, pues de los 8 ejemplos en los que dicha unidad relativa
remite a un antecedente personal femenino, solamente en 3 casos se refiere
exclusivamente a un antencedente de persona femenino (9), (10), (11), pues en los 5
restantes hace alusión a un referente personal femenino que aparece coordinado con un
antecedente personal de género masculino (12), (13), (14).

9) E yo dona Acnes y yo dona Guillema89, qui somos dauant ditas, por nos y por socçessores nuastros
de buen coraçon de buana volontad (NT, nº 12, año 1268, Huesca).

10) atorgamos atreuudo auos don Pero Sancta Cruç y auastra muler dopna Maria, y a .I. fyllo ofylla,
o aotra persona aqui uos la querredes, en pos uuastros dias lexar o asignar, vn campo en Oscha
(NT, nº 19, año 1271, Jaca).

11) los quales ditos .c. soldos que enlla tienda metretç de mission sian aconeximiento del preostre y
dotra persona qui el dicto preostre quera (NT, nº 21, año 1271, Huesca).

12) E yo Domingo Olevito y yo Maria Palatz, muller suya, qui somos dauant ditos, reçebemos de uos
dauan dito prior la dita vigna a treudo enlos ditos conuenios (NT, nº 9, año 1266, Huesca).

13) E yo Johan de Sora y dona Johana, qui somos dauant ditos, lodamos y atorgamos esta dita lexa
desta dita capellania, segon que escriuto es de suso, por totz tiempos (NT, nº 12, año 1268,
Huesca).

14) Manifiesta cosa sia [a todos] como yo Pedro dOla y Domenga muller mja, qui habitamos en Molins
(NT, nº 20, año 1271, Huesca).

Pese al predominio del empleo del relativo romance qui con antecedentes personales
de género masculino, encontramos ejemplos de relativas con antecedente explícito en las
que el pronombre relativo en cuestión se refiere anafóricamente a antecedentes de cosa.
Debido al escaso número de ejemplos, 6 en total, no podemos determinar la preferencia
del relativo romance qui por el género masculino o femenino cuando alude a antecedentes
no personales. No obstante, en 4 de los 6 ejemplos encontrados remite a referentes de
cosa femeninos (15), (16), (17), (18) y en los 2 restantes a antecedentes de cosa
masculinos (19), (20).

89
En este ejemplo, consideramos que los nombres propios de persona femeninos constituyen incisos
explicativos que aportan una información suplementaria sobre la referencia designada por el pronombre.
Gracias a estos nombres propios sabemos que estos pronombres personales de primera persona hacen
referencia a entidades femeninas, por lo que el antecedente del relativo es personal y de género femenino.

40
15) vnas casas queson en Oscha enel barrio del Temple, que affrontan con casas don Pero Latorre y
con casas del Temple y con casas quifueron de do Ramon de Argauiesso (NT, nº 26, año 1273,
Huesca).

16) E es a saber, que tenemos en est dito logar casas pora nos e la torr e logar pora glesia, e la era e
los quinnoes de la vinea e la mitad del uerto qui es cerca la vinea (CPA, nº 188, año 1245, Pozuelo,
Zaragoza).

17) damos a poblar la nostra grangia de Villa Maior, qui es entre Bolbuen e Rabas, a vos, pobladores
(CPA, nº 189, año 1246, Villamayor, Zaragoza).

18) E retenemos pora nos en est dito logar, casas, el uerto e las vinnas qui son fuera de la paret (CPA,
nº 189, año 1246, Villamayor, Zaragoza).

19) en tal conuenio do auos las ditas casas con la heredat ellur y con los campos qui son en terminos
de Ose a trebuto (NT, nº 3, año 1262, San Urbez, Huesca).

20) y juge delegat del seynor rey sobre el pleyto qui es entre los clerigos de Santa Maria dAlceçar y
Bernat dAlbas (NT, nº 4, año 1263, Santa María de Buil, Boltaña, Huesca).

Si atendemos a otro rasgo flexivo del antecedente, el número, observamos que el


relativo romance qui no manifiesta ningún tipo de predilección por el número singular o
plural del antecedente, por lo que aparece indistintamente con antecedentes personales de
número singular o plural y con antecedentes no personales de número singular o plural.

21) E ninguno non pueda laurar las heredades de este dito logar sino aquel qui sera y habitador e casa
tenient, por si o por convinient habitador qui nos faga e nos cumpla leyalment e Fidel todos
nuestros dreytos a nos e la vecindad (CPA, nº 188, año 1245, Pozuelo, Zaragoza).

22) E nos pobladores qui aquest davandito logar del Poçuelo venimos a poblar (CPA, nº 188, año
1245, Zaragoza).

23) los quales ditos .c. soldos que enlla tienda metretç de mission sian aconeximiento del preostre y
dotra persona qui el dicto preostre quera (NT, nº 21, año 1271, Huesca).

24) E yo dona Acnes y yo dona Guillema qui somos dauant ditas, por nos y por socçessores nuastros
de buen coraçon de buana volontad (NT, nº 12, año 1268, Huesca).

25) y juge delegat del seynor rey sobre el pleyto qui es entre los clerigos de Santa Maria dAlceçar y
Bernat dAlbas (NT, nº 4, año 1263, Santa María de Buil, Boltaña, Huesca).

26) en tal conuenio do auos las ditas casas con la heredat ellur y con los campos qui son en terminos
de Ose a trebuto (NT, nº 3, año 1262, San Urbez, Huesca).

27) damos a poblar la nostra grangia de Villa Maior, qui es entre Bolbuen e Rabas, a vos, pobladores
(CPA, nº 189, año 1246, Villamayor, Zaragoza)

28) vnas casas queson en Oscha enel barrio del Temple, que affrontan con casas don Pero Latorre y
con casas del Temple y con casas quifueron de do Ramon de Argauiesso (NT, nº 26, año 1273,
Huesca).

Si tenemos en cuenta el tipo de proposición relativa que el pronombre relativo qui


encabeza, observamos que el carácter explicativo o especificativo de la oración de relativo
no constituye un criterio regulador de los usos del relativo romance qui con antecedente

41
explícito. Más bien, la clase de oración está directamente relacionada con el tipo de
antecedente y, por tanto, con las dificultades o no de este para ser identificado por el
receptor del mensaje.
Conviene señalar que, aunque las oraciones explicativas en la escritura estén
separadas de la oración principal por medio de comas, en los textos medievales dichas
oraciones no suelen estar rodeadas de estos recursos gráficos, por lo que a la hora de
diferenciar las relativas especificativas de las explicativas es necesario recurrir a las
peculiaridades semánticas que caracterizan a cada una de estas oraciones.
Independientemente del rasgo personal o no del antecedente o del género masculino o
femenino de este, las oraciones relativas especificativas, por sus características
semánticas, pueden aparecer con referentes inespecíficos a los que, para ser identificados,
necesitan restringir su extensión referencial. Así pues, tanto con antecedentes personales
como no personales, el relativo romance qui encabeza oraciones relativas especificativas
si dichos antecedentes no son capaces de designar a un referente único. Por este motivo,
los nombres comunes que denotan clases, esto es, conjunto de individuos que comparten
una serie de características, suelen ser los referentes habituales de este tipo de oraciones
de relativo.
29) pobladores qui agora i venides a poblar e habitar personalment a est ante dito logar (CPA, nº 186,
año 1246, Villamayor, Zaragoza).

30) los quales ditos .c. soldos que enlla tienda metretç de mission sian aconeximiento del preostre y
dotra persona qui el dicto preostre quera (NT, nº 21, año 1271, Huesca).

31) en tal conuenio do auos las ditas casas con la heredat ellur y con los campos qui son en terminos
de Ose a trebuto (NT, nº 3, año 1262, San Urbez, Huesca).

32) vnas casas queson en Oscha enel barrio del Temple, que affrontan con casas don Pero Latorre y
con casas del Temple y con casas quifueron de do Ramon de Argauiesso (NT, nº 26, año 1273,
Huesca).

Por el contrario, el relativo romance qui introduce oraciones relativas explicativas


cuando el antecedente no requiere de ningún elemento para delimitar su referencia, pues,
como sabemos, las relativas explicativas tan solo aportan una información suplementaria
que contribuye a ampliar nuestro conocimiento acerca del referente. Por este motivo, las
relativas explicativas no aparecen con ningún tipo de antecedente en especial en lo que
se refiere al carácter personal o al género masculino o femenino, sino que aparecen con
elementos que, por sus características referenciales, sean capaces de designar por sí solos
un único referente. Este es el caso de los nombres propios (33), (34), de los pronombres
personales (35) y de aquellos nombres comunes que son modificados por complementos
restrictivos que delimitan el conjunto de elementos a los que se refiere en un principio el
nombre común (36), (37), (38).
33) Signum de Bertolomeu dOleuito, publigo notario dUessca, qui esta carta scriuie (NT, nº 22, año
1272, Huesca).

34) Sig (signo) de Durant de Carayena, notario publico de Çaragoça, qui esto escriuie (EZAG, nº 246,
año 1287, Zaragoza).

35) E yo dona Acnes y yo dona Guillema qui somos dauant ditas, por nos y por socçessores nuastros
de buen coraçon de buana volontad (NT, nº 12, año 1268, Huesca).

42
36) e dedes e dar seades tenido vos y los vuestros por siempre cada año al comendador de la casa de
Sant Marco qui por tiempo fuere por cens .setze. sueldos jaqueses (OST, nº 42, año 1275, Teruel).

37) salvo que dedes en cadanno por ençens, / por la fiesta de Sant Martín del mes de noviembre, al
comendador de la enfermería [del] castiello de Montalbán qui por tiempo ali sera puesto (OSCA
1, nº 59, año 1272, Teruel).

38) damos a poblar la nostra grangia de Villa Maior, qui es entre Bolbuen e Rabas, a vos, pobladores
(CPA, nº 189, año 1246, Villamayor, Zaragoza).

Pese a que, en el corpus examinado, observamos que el pronombre qui, en el dialecto


aragonés del siglo XIII, introduce tanto oraciones de relativo especificativas como
oraciones de relativo explicativas, en la mayoría de las ocasiones, aparece en un contexto
explicativo. Del total de manifestaciones encontradas, 130, en 88 casos el pronombre qui
introduce proposiciones explicativas y en los 42 restantes encabeza proposiciones
especificativas. No obstante, el hecho de que el pronombre relativo en cuestión encabece
en la mayoría de las ocasiones oraciones explicativas no significa necesariamente que el
dicho relativo esté especializado en la introducción de oraciones explicativas o que se
relacione especialmente con antecedentes específicos, sino, más bien, consideramos que
la frecuente aparición del relativo en contextos explicativos se debe principalmente a dos
causas.
Por un lado, la preferencia del relativo qui por el antecedente personal de género
masculino favorece la introducción de proposiciones explicativas, ya que, en un gran
número de casos, exactamente en 19, estos referentes de género masculino son,
categorialmente, nombres propios y, por tanto, antecedentes específicos capaces de
designar por sí solos a un único referente y, por otro lado, la frecuente aparición del
relativo qui en fórmulas diplomáticas propicia también la introducción de oraciones
explicativas. En la mayor parte de estas frases estereotipadas, concretamente en 41,
también el antecedente del relativo es un nombre propio. Como veremos más adelante,
en el corpus examinado, son muy abundantes los ejemplos en los que el relativo qui está
presente en la fórmula diplomática con la que se deja constancia del escribano que ha
redactado el documento notarial.
Por tanto, si tenemos en cuenta los resultados numéricos, observamos que, en todo el
corpus examinado, el relativo qui introduce 88 oraciones explicativas, de las cuales en 60
casos remite a un antecedente específico que, categorialmente, es un nombre propio y en
los 28 casos restantes refiere a antecedentes cuya referencia ha sido restringida
previamente por un complemento especificativo. No obstante, insistimos en que el
pronombre en cuestión, más que estar especializado en el encabezamiento de
proposiciones explicativas, introduce este tipo de oraciones especialmente por la relación
anafórica que el relativo qui establece con los antecedentes personales masculinos que,
como hemos visto, en 60 casos pertenecen a la categoría de los nombres propios, pues,
además de remitir a este tipo de referentes en oraciones de redacción libre, también son
nombres propios personales de género masculino los que están presentes en las fórmulas
diplomáticas.
Con respecto a la función sintáctica que el pronombre qui desempeña en la oración
subordinada, prácticamente en la totalidad de los casos, 128, el relativo romance qui en
43
relativas con antecedente explícito desempeña la función sintáctica de sujeto. Tan solo
hemos encontrado 2 ejemplos en los que el relativo en cuestión realiza una función
diferente, pues se comporta sintácticamente como un complemento indirecto. En estos
ejemplos, (42), (43), en los que el relativo en cuestión realiza la función sintáctica de
complemento indirecto, el antecedente al que este remite, de forma anafórica, es un
antecedente personal. Solo en uno de estos casos, (42), la preposición a precede al
relativo. Sin embargo, el escaso número de ejemplos nos impide saber si la preposición a
se emplea con una cierta regularidad cuando el relativo qui desempeña la función de
complemento indirecto en una oración de relativo con antecedente explícito. Antes de
ilustrar este contexto sintáctico, recogemos algunos de los muchos ejemplos encontrados
en los que realiza la función sintáctica de sujeto (39), (40), (41).
39) un capellan qui todos dias faga y diga so devinal oficio dia y nueit en la dita glesia de San Pere
(NT, nº 12, año 1268, Huesca).

40) pobladores qui agora i venides a poblar e habitar personalment a est ante dito logar (CPA, nº 186,
año 1246, Villamayor, Zaragoza).

41) en tal conuenio do auos las ditas casas con la heredat ellur y con los campos qui son en terminos
de Ose a trebuto (NT, nº 3, año 1262, San Urbez, Huesca).

42) y atorgamos atreuudo auos don Pero Sancta Cruç, y a uastra muler dopna Maria, y a .I. fyllo
ofylla, o aotra persona aqui uos la querredes, en pos uuastros dias, lexar o asignar, vn campo
aplantar en Oscha (NT, nº 19, año 1271, Jaca, Huesca).

43) do atreuudo por a todos tiempos y lliuro en continent, a uos Martin Cubero y a vuastra muller Gilia
stantes en Miranda, y alos vuastros qui uos querredes, dos cabomazos de casas y un casal y vna
era y ferrianal (NT, nº 73, año 1299, Miranda, Huesca).

Si observamos el ejemplo (42)90, además del relativo romance qui, otro elemento hace
referencia al antecedente personal femenino otra persona y desempeña la función
sintáctica de complemento indirecto. Nos referimos al pronombre personal átono la que,
aunque suele realizar la función de objeto directo, constituye un caso de dativo con la. La
presencia de este pronombre personal en la oración subordinada plantea dos análisis. Por
un lado, dicho pronombre personal puede comportarse como un pronombre reasuntivo o
pleonástico, desempeñando la función sintáctica de objeto indirecto, por lo que el relativo
qui actuaría exclusivamente como un nexo de subordinación. Y, por otro lado, es posible
que los dos elementos, relativo y pronombre personal, realicen la función sintáctica de
objeto indirecto. Si es así las características sintácticas del relativo qui no se reducirían a
enlazar proposiciones, sino que también desempeñaría una función en la subordinada.
Tras haber analizado el funcionamiento del relativo romance qui en relativas con
antecedente explícito, teniendo en cuenta las tres variables mencionadas (tipo de
antecedente, tipo de proposición de relativo y función sintáctica), en las siguientes líneas
nos detenemos en el examen de aquellas oraciones de relativo en las que el pronombre

90
En el castellano del siglo XVI, Hayward Keniston encuentra ejemplos de pronombres personales átonos
que duplican la función sintáctica desempeñada por el relativo quien cuando en una relativa libre la ausencia
de la preposición a impide saber que el relativo en cuestión desempeña la función sintáctica de
complemento directo.
Véase Keniston, Hayward (1937): The syntax of Castilian Prose. The Sixteenth Century, Chicago, vol. II,
pág. 187.

44
qui no se refiere a un antecedente explícito. Si acudimos a la terminología actual, se
distinguen dos tipos de oraciones de relativo con antecedente implícito: las relativas
semilibres y las relativas libres. Sabemos que las relativas semilibres son oraciones en las
que el relativo que encabeza la oración subordinada está precedido de un artículo o
adjetivo demostrativo que, tradicionalmente, se ha considerado el antecedente del
relativo. Independientemente de que analicemos el artículo como antecedente o no de la
oración de relativo, lo que parece evidente es que, en el corpus examinado, no hay indicios
de que esta combinación de artículo + qui constituya un relativo compuesto, pues, aunque,
en cierto modo, el artículo permite suplir las carencias morfológicas del relativo romance
qui, los dos componentes de la estructura disfrutan de una cierta autonomía y, por tanto,
no constituyen una única unidad lingüística.
Antes de mostrar el carácter independiente de estos dos elementos, observamos que,
en el corpus examinado, en el aragonés del siglo XIII en esta combinación concurren, casi
en una frecuencia similar, el artículo y el demostrativo aquel, siempre y cuando este
último se haya desprendido de su respectiva significación espacial. En el corpus
examinado, encontramos 15 casos de la secuencia artículo + qui y 18 casos de aquel +
qui. En la mayoría de los casos tanto artículo como demostrativo aluden a referentes
personales de género masculino y número plural; pues de un total de 33 casos, en 19
artículo y demostrativo se refieren a antecedentes humanos con las mencionadas
características: género masculino y número plural.

44) a profieyto vuestro y asalvamiento y de aquellos qui veniran de post uos (NT, nº 3, año 1262, San
Urbez, Huesca).

45) nos façiendo uos iustiçia de eglesia, interdicendo la eglesia o excomungando aquellos qui los
dreytos de la eglesia uos reterran (NT, nº 15, año 1270, Montearagón, Huesca).

46) Et yes a saber que quantas uegadas el dicto campo se uendra o se allenara que uos o aquellos qui
lo uendran o allenaran que fagades a saber (quanto) (EZAG, nº 218, año 1281, Zaragoza).

47) Conesuda cosa sia a los presentes y alos qui son por uenjr (NT, nº 19, año 1271, Jaca, Huesca).

48) Manifesta cossa sia ha toç los homnes qui son presenç y los qui son por venjr (NT, nº 42, año
1277, Santa Cilia de Jaca, Huesca).

49) recebimos a vos, ditos pobladores de Alcala, en todas vuestras cosas que havedes o hauredes vos
e los qui venrran depues de vos (CPA, nº 178, año 1238, Veruela, Zaragoza).

Resulta llamativo que, en el corpus examinado para el dialecto aragonés del siglo
XIII, no encontremos ejemplos en los que el artículo que precede al relativo romance qui
refiera a entidades personales de número singular. En cambio, aunque no son muy
abundantes, sí localizamos ejemplos, concretamente 6, en los que el demostrativo aquel,
despojado de su valor deíctico espacial, hace referencia a entidades personales de número
singular.
50) prometemos y conuenimos auos o adaquell qui por tienpo sera prebost de la dita prebostria de
Montaragon (NT, nº 48, año 1279, Huesca).

51) E ninguno non pueda laurar las heredades de est dito logar sino aquel qui sera hy habitador e casa
tenient (CPA, nº 188, año 1245, Zaragoza).

45
Pese a que, en estas combinaciones de artículo + qui y aquel + qui predomina la
referencia a entidades personales de género masculino y número plural, según nos indica
la flexión genérica y numérica del demostrativo y del artículo, encontramos 2 ejemplos
de esta estructura de artículo + qui en la que el primer elemento, si tenemos en cuenta el
discurso anterior, hace referencia a una entidad no personal. A diferencia de los referentes
de persona en los que es evidente la preponderancia del género masculino, en este caso,
hallamos un ejemplo de género femenino, según indica la flexión del artículo (52). El otro
caso es de género masculino (53).
52) Retenemos uos tanto que de las vineas que aguora son plantadas, que daqui als ditos .v. annos
dedes a nos la nouena y diezma y primicia, dalli adelant de las qui son plantadas y uos plantaredes
y non seades tenudos de dar nuncha jamas si no aquello que dito es de suso (NT, nº 24, año 1272,
Panzano, Huesca).

53) y ental conuenio uos do a treudo la dita vigna, que uos que la ayatz plantada y replantada todos
aquelos logares que son yermos en la dita vigna, los qui prender podran (NT, nº 9, año 1266,
Huesca).

Aunque no encontremos ningún ejemplo que ilustre la presencia de la estructura


formada por el demostrativo aquel y el relativo romance qui haciendo referencia el
primero a un antecedente de cosa, la escasez de ejemplos de la combinación artículo +
qui con un referente no personal nos impide determinar los usos del artículo y del
demostrativo en este tipo de construcciones teniendo en cuenta el carácter personal o no
del referente.
Con respecto a la función sintáctica del relativo qui en este tipo de oraciones de
relativo con antecedente implícito, en las relativas semilibres como en las oraciones
relativas con antecedente explícito, predomina la función sintáctica de sujeto. No
obstante, encontramos también relativas semilibres en las que el pronombre relativo qui
desempeña otras funciones sintácticas: objeto directo (56), (57), (58), complemento
circunstancial (59) y complemento del nombre (60). Antes de ilustrar estos últimos
empleos sintácticos, recogemos algún ejemplo, de los muchos encontrados,
concretamente 28, en los que el relativo se comporta sintácticamente como el sujeto de la
subordinada: (54) y (55).
54) a profieyto vuestro y asalvamiento y de aquellos qui veniran de post uos (NT, nº 3, año 1262, San
Urbez, Huesca).

55) recebimos a vos, ditos pobladores de Alcala, en todas vuestras cosas que havedes o hauredes vos
e los qui venrran depues de vos (CPA, nº 178, año 1238, Veruela, Zaragoza).

56) e vos, por natura ni por vecindad, no y podades clerigo aver ni establir sino aquel qui nos
quisieremos (CPA, nº 188, año 1245, Pozuelo, Zaragoza).

57) E uos compliendo todas y cada unas cosas de suso ditas y pagando el dito treudo ayades la dita
heredad, vos y toda vuastra generacion, aquellos qui vos querredes, ad heredar todos tiempos, adar,
vender, en peynar, camiar, alienar, y a todas vuastras voluntades perdurable ment fer (NT, nº 73,
año 1299, Miranda, Huesca).

58) y ental conuenio uos do a treudo la dita vigna, que uos que la ayatz plantada y replantada todos
aquelos logares que son yermos en la dita vigna, los qui prender podran (NT, nº 9, año 1266,
Huesca).

46
59) E por si culpa de mondar se pierde agua, peyte doze dineros aquel por qui se pierde e monde so
affrontacion (CPA, nº 178, año 1238, Zaragoza).

60) vos dando y pagando el dito t[reuudo] y compliendo todas y cada unas condiciones de ssuso ditas,
Bertolomeu de Lobaruala, stant en Miranda, y todas c[os]as del y yo con el en semble y aquellos
de qui yo so procurador (NT, nº 73, año 1299, Miranda, Huesca).

Antes de continuar con la sintaxis del relativo romance qui en el dialecto aragonés del
siglo XIII, creemos conveniente realizar algunos comentarios acerca de estos ejemplos.
En lo que concierne a los ejemplos en los que el relativo en cuestión desempeña la función
de objeto directo (56), (57) y (58), este no va precedido del índice preposicional
característico ni en los casos en los que hace referencia a un antecedente personal. En el
ejemplo (56), si acudimos al discurso anterior, parece evidente que el demostrativo aquel
se relaciona anafóricamente con una entidad personal (clérigo). En cambio, en el ejemplo
(57), aunque no esté presente en el contexto previo un elemento de carácter personal, se
sobrentiende que el antecedente del pronombre relativo qui, esto es, el demostrativo, hace
alusión a un referente humano no determinado. En (59) el relativo romance qui
desempeña en la oración subordinada la función de complemento agente. En este ejemplo
la posición de la preposición (por), interpuesta entre el demostrativo y el relativo, pone
de manifiesto la falta de cohesión entre estos dos elementos y, por tanto, el carácter
externo del demostrativo que, al no conformar un relativo compuesto con qui, funciona
como el antecedente del relativo. Del mismo modo en (60), ejemplo en el que el
pronombre se comporta sintácticamente como un complemento de un sustantivo
(procurador), la colocación de la preposición entre el demostrativo y el relativo muestra
la autonomía de estas dos unidades.
Aunque en el corpus examinado no hayamos encontrado ejemplos de preposición
intercalada entre el artículo y el relativo que muestren la independencia sintáctica de estos
dos elementos, la posibilidad de sustituir el artículo por el demostrativo aquel en los
ejemplos encontrados y la anteposición del cuantificador todos, que modifica la referencia
del artículo, demuestran que este último, en estas construcciones, funciona como
antecedente del relativo.
61) Manifesta cosa sia a todos los qui son de present (NT, nº 62, año 1289, Boltaña, Huesca).

Con respecto al tipo de proposición que introduce el relativo qui en este tipo de
relativas con antecedente implícito, este encabeza una proposición especificativa. No
obstante, el carácter pronominal que capacita al artículo y al demostrativo a funcionar
como antecedente del relativo es, en cierto modo, incompatible con las características
semánticas de las oraciones relativas especificativas, pues la labor de estas oraciones,
delimitar la extensión referencial del antecedente, no es posible de llevar a cabo si el
antecedente es un pronombre, ya que este último por sí solo es capaz de aludir a un
referente único. Sin embargo, todavía no se ha dado una solución a la situación descrita,
pues este conflicto es el que favorece la otra propuesta de análisis de este tipo de relativas
sin antecedente explícito, en la que, en lugar de considerar al artículo el antecedente del
relativo, se presupone la existencia de un núcleo nominal elíptico.
Tanto en las relativas con antecedente explícito como en las relativas semilibres el
predominio del antecedente personal, especialmente del antecedente personal de género
masculino, pone de manifiesto la relación del pronombre romance qui con la referencia a
entidades humanas. La incorporación del rasgo léxico humano es lo que permite al

47
relativo en cuestión aparecer en relativas libres. La naturaleza del pronombre relativo que,
por sus características, requiere la existencia de un antecedente, ya tenga o no realización
fonética, es lo que obliga al pronombre qui a funcionar no solo como relativo, sino
también como antecedente, pues su significado léxico de persona, a diferencia de otros
relativos, le permite comportarse también como antecedente.
Junto a las relativas con antecedente personal de género masculino, en el corpus
examinado, las relativas libres constituyen el otro contexto sintáctico en el que es muy
frecuente la aparición del relativo romance qui, pues encontramos un total de 42 casos.
Al igual que en las oraciones de relativo con antecedente explícito, en las relativas libres
predomina la función sintáctica de sujeto, ya que de los 42 ejemplos encontrados, en 26
el pronombre en cuestión se relaciona con el caso nominativo, en 11 ocurrencias se
vincula con el caso acusativo y en las 5 restantes realiza la función sintáctica de objeto
indirecto. En primer lugar, recogemos algunos de los ejemplos encontrados que ilustran
la función sintáctica de sujeto (62), (63), (64), (65). En segundo lugar, los casos en los
que el relativo en cuestión desempeña la función de complemento directo (66), (67), (68),
(69), (70). Por último, recogemos los ejemplos en los que el relativo qui se relaciona con
el caso dativo (71), (72), (73), (74), (75). Además, observamos que en las 5 ocurrencias
en las que desempeña la función de objeto indirecto el pronombre en cuestión constituye
el término de una preposición.

62) y qui la dita capellania tenra que tienga el dito calitz sienpre de manifiesto (NT, nº 12, año 1268,
Huesca).

63) Ental raçon vendemos auos los auantdictos campos, que uos oqui aquellos daqui adenant teniran
nj possediran, detç detruudo por aquellos, atodos tiempos y encadaun anno al monasterio de Sancta
Cruç .XIIII. quartals depan (NT, nº 20, año 1271, Huesca).

64) Ental condition damos auos el dicto huerto atreuudo, que uos o qui aquel daqui adelant possedira
dedes y paguedes todo[s] annos por treudo en la fiesta de Sant Miguel del mes de setiembre al
prior de Saranyena que agora yes y por tiempo sera, vn morabetin alffonsi (NT, nº 27, año 1274,
Huesca).

65) Esta pena sea puesta en la cequia mayor, que qui la crebantare en los dias de Trayt e de Berola
peyte de dia cinquo sueldos e de nueyt sixanta. E qui crebantare la cequia mayor sino en los lugares
que son establidos las filas, o qui el agua dexare radia que no la torne a la fila ond la prende, peyte
cinquo sueldos (CPA, nº 178, año 1238, Zaragoza).

66) Assi damos a uos aquellas a todos tienpos perpetualment a trehudo, como dito yes, por uender,
enpennar, dar, alienar et por fer uos et qui uos querredes todas uuestras proprias uoluntades
(EZAG, nº 224, año 1281, Zaragoza).

67) porque queremos et atorgamos que uos ditos compradores et generacio uuuestra e los uuestros et
qui uos querredes, daqui adenant por todos tiempos la dita casa ayades (EZAG, nº 287, año 1297,
Zaragoza).

68) Ont quiero et atorgo que uos sobredicto comprador et qui uos quereç ayades et tengades,
possidades, espleytedes las dictas casas (EZAG, nº 284, año 1297, Zaragoza).

69) Ont queremos et atorgamos que uos dictos compradores et toda uuestra posteridat e qui uos
querredes daqui adenant que ayades la dicta uinya (EZAG, nº 299, año 1300, Zaragoza).

48
70) et que ayades uos et qui uos querredes las ditas tres faxas de uynnas (EZAG, nº 185, año 1269,
Zaragoza).

71) y si aquella comprar non queremos que la podades vender aqui uos queredes (NT, nº 58, año 1287,
Montearagón, Huesca).

72) y si comprar nol quiere, dalli enant que lo podaç, vender y allienar a qui quereç (NT, nº 61, año
1289, Huesca).

73) et sines toda otra sollempnidat de fuero las dictas casas todas o quantas querredes uendades aqui
querredes y por quanto querredes (EZAG, nº 218, 1281, Zaragoza).

74) E si aquel retener querremos que lo ayamos et lo podamos auer la dezena part del precio menos
que otro o hotros en aquel dara, e si no aquel uendades a qui uos querredes (EZAG, nº 238, año
1285, Zaragoza).

75) et si no lo quisieren retener, vos e los vestros ayades poder de aquel vender et enpennar a qui vos
queredes (OSCA 1, nº 72, año 1279, Teruel).

Tras examinar los distintos contextos sintácticos de aparición del relativo romance
qui, observamos que tanto en las relativas con antecedente explícito como en las relativas
con antecedente implícito, el relativo en cuestión no solo está directamente relacionado
con el carácter personal y la función sintáctica de sujeto, sino también con las fórmulas
diplomáticas, pues, la mayoría de los ejemplos encontrados que ilustran la presencia de
este relativo en el dialecto aragonés del siglo XIII son frases estereotipadas características
del lenguaje jurídico. Así pues, la incorporación del relativo qui en este tipo de fórmulas
da cuenta tanto del anquilosamiento de este pronombre como de la escasez de apariciones
de qui en oraciones de redacción libre. En el caso de las proposiciones de relativo con
antecedente explícito, muchos de los ejemplos son fórmulas diplomáticas en las que se
indica la presencia o ausencia de los actuantes en la formalización del negocio jurídico
(76), en las que se anuncia la lista de testigos (77), (78) o en las que se deja constancia
del notario público que ha escrito el documento (79), (80):
76) don Johan de la Faua el mayor teniant lugar de vaylle, qui present hera, que mandasse seer
rendudas las ditas pendras (NT, nº 67, año 1293, Barbastro, Huesca).

77) Testimonios son qui fueron presentes en logar don G. Lopeyç, prior de Gorrea, don J. donBrun
prior de Funes, don G. Martineyç, prior de Saranyenna, don Semen Garceyç dOriç, cauaillero, don
Miguel Lopeiç, abbat de Juiricu, don G. vicario de Isarre, y mujtos otros (NT, nº 2, año 1260,
Montearagón, Huesca).

78) Testimonios son desto qui fueron presentes y rogados don Steuan dArniellas y don Pascuas
dUncastiello, capellanes y beneficiados de Montaragon, et don Pero Sora de Forniellos y
Domingo, fillo de don Johan de la Herola, stantes en Quincena (NT, nº 34, año 1275, Huesca).

79) Yo Miguel Baldovín, escribano público de Montal-/bán, qui esto escriví por mandamiento de los
sobreditos comendador et freyres et est sig[signo] no fiç (OSCA 1, nº 59, año 1272, Teruel).

80) Signum de Bertolomeu dOleuito, publigo notario dUessca, qui esta carta scriuie (NT, nº 22, año
1272, Huesca).

49
Por su parte, las relativas semilibres encabezadas por el relativo qui son frecuentes en
las frases estereotipadas, que situadas al inicio del texto notarial, identifican a los
destinarios a los que va dirigido el escrito.
81) Manifesta cosa sia a todos los qui son de present (NT, nº 62, año 1289, Boltaña, Huesca).

82) Manifiesta cossa sia ha toç los hommes qui son presenç y los qui son por venir (NT, nº 42, año
1277, Santa Cilia de Jaca, Huesca).

Por último, también encontramos ejemplos de relativas libres introducidas por qui que
forman parte del discurso estereotipado, especialmente cuando el pronombre en cuestión
realiza las funciones sintácticas de objeto directo (83), (84) y de objeto indirecto (85),
(86). En cambio, en los ejemplos en los que el relativo qui se relaciona con el caso
nominativo, se percibe un cierto grado de espontaneidad (87).
83) Ont quiero et atorgo que uos sobredicto comprador et qui uos quereç ayades et tengades,
possidades, espleytedes las dictas casas (EZAG, nº 284, año 1297, Zaragoza).

84) Ont queremos et atorgamos que uos dictos compradores et toda uuestra posteridat e qui uos
querredes daqui adenant que ayades la dicta uinya (EZAG, nº 299, año 1300, Zaragoza).

85) y si comprar nol quiere, dalli enant que lo podaç, vender y allienar a qui quereç (NT, nº 61, año
1289, Huesca).

86) et sines toda otra sollempnidat de fuero las dictas casas todas o quantas querredes uendades aqui
querredes y por quanto querredes (EZAG, nº 218, 1281, Zaragoza).

87) Esta pena sea puesta en la cequia mayor, que qui la crebantare en los dias de Trayt e de Berola
peyte de dia cinquo sueldos e de nueyt sixanta. E qui crebantare la cequia mayor sino en los lugares
que son establidos las filas, o qui el agua dexare radia que no la torne a la fila ond la prende, peyte
cinquo sueldos (CPA, nº 178, año 1238, Zaragoza).

6.2.2. Quien
Junto al relativo romance qui, otro pronombre, el relativo quien, posee el rasgo léxico
de persona, lo que le capacita para aparecer en algunos contextos sintácticos reservados,
en un principio, al relativo romance qui: las relativas libres. No obstante, en la totalidad
del corpus examinado, tan solo hemos encontrado 3 ejemplos de este relativo, por lo que,
frente a otros dialectos peninsulares, en el dialecto aragonés, el empleo de este pronombre
es muy escaso. Pese a ello, llama la atención que este descendiente del relativo acusativo
latino quem esté presente, ya en el siglo XIII, en el dialecto aragonés tanto en relativas
con antecedente explícito como en relativas sin antecedente explícito, pues, algunos
autores, como Alfonso Par, señalaron que “la forma sustantiva quien comparece por
primera vez en 1484”91. Según Carmen Saralegui, en la colección del Monasterio de
Irache, el relativo quien aparece por primera vez a principios del siglo XIV tanto en
relativas con antecedente explícito como en relativas libres92. Si bien resulta necesario
indicar que el navarro, a diferencia del aragonés, experimentó antes el proceso de
castellanización, por lo que este proceso puede ser la causa que explique, para el dialecto

91
Par, Alfonso (1931): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista de Filología Española, XVIII, pág. 229
92
Saralegui, Carmen (1977): El dialecto navarro en los documentos del monasterio de Irache (958-1397),
Pamplona, Institución Príncipe de Viana, pág. 190.

50
navarro, la temprana aparición de este relativo. Por su parte, Francho Nagore93, en la
extensa Crónica de San Juan de la Peña, tan solo encuentra dos ejemplos de quien, uno
interrogativo y otro relativo. Este último aparece en una relativa con antecedente personal
masculino, desempeñando la función sintáctica de sujeto. Por tanto, el estudio de Francho
Nagore da cuenta de que en el aragonés del siglo XIV todavía es muy escasa la presencia
de este relativo.
Frente a los dialectos del oriente peninsular, en el centro y occidente de la Península,
la situación lingüística que rodea a este pronombre relativo es diferente. Así pues, en el
asturiano-leonés94, el relativo romance qui desaparece a fines del siglo XIII y principios
del siglo XIV, entre otros factores, en especial por la presencia del relativo quien en los
contextos de aparición del relativo qui, pues, aunque en un principio el empleo del
pronombre quien se restringía exclusivamente al uso preposicional y el relativo qui al no
preposicional, pronto este reparto funcional desapareció, siendo frecuente el relativo
quien en usos de régimen preposicional como en usos no preposicionales. Aunque en el
dialecto castellano el ocaso del relativo romance qui comienza en el siglo XIII en las
relativas con antecedente explícito y pervive hasta el siglo XIV en las relativas libres,
durante la coexistencia de estos dos pronombres, en Castilla, al igual que en el área
occidental de la Penínsla, tanto qui como quien pueden aparecer en las mismas posiciones
sintácticas, pese a que el relativo qui manifieste una cierta preferencia por la función de
sujeto y el relativo quien por los usos preposicionales95.
Teniendo en cuenta la distinta distribución del relativo quien en los dialectos de las
diferentes áreas peninsulares, parece claro que el uso de este pronombre relativo en los
dialectos orientales no estaba muy extendido en la Edad Media y, especialmente, en el
dialecto aragonés. Las 3 ocurrencias encontradas en nuestro corpus del pronombre quien
no solo muestran la temprana presencia de este relativo en el dialecto aragonés, pues el
primer ejemplo encontrado es de 1257, sino también la predilección de este relativo por
los usos preposicionales; ya que, de los 3 ejemplos encontrados, 2 de ellos están
precedidos por la preposición a. En 1 de estas ocurrencias precedidas de preposición, el
pronombre quien desempeña la función de objeto indirecto (1). En los 2 casos restantes,
el relativo en cuestión realiza la función sintáctica de objeto directo (2), (3). Pese al escaso
número de ejemplos del pronombre quien, el mayor número de apariciones del
mencionado relativo en contextos en los que desempeña la función de objeto directo
puede estar relacionado con el caso acusativo etimológico. Igualmente la preferencia del
relativo qui por la función sintáctica de sujeto podría justificarse a partir de su origen
latino, pues, como sabemos, procede de un relativo latino nominativo.
Como ya se ha comentado, encontramos 3 ejemplos, 2 de ellos relativas libres en las
que el pronombre en cuestión funciona como relativo y antecedente (1), (2) y en el caso
restante el relativo quien aparece en una oración con antecedente personal de género
masculino y número singular (3). Las relativas libres constituyen proposiciones

93
Nagore Laín, Francho (2003): El aragonés del siglo XIV. Según el texto de la Crónica de San Juan de la
Peña, Huesca, Institución de Estudios Altoaragoneses, pág. 390.
94
Prieto Entrialgo, Clara Elena (2015): Los relativos en el asturiano medieval, Berna, Peter Lang, pág. 118.
95
Javier Elvira sostiene que el relativo quien con antecedente se perfila en el español antiguo como relativo
de régimen de preposición por excelencia. Esta misma tendencia es observada por Iglesias Casal para la
prosa renacentista castellana. Véase Elvira Javier (1989): “Qui y quien en el español antiguo”, Nueva
Revista de Filología Hispánica, XXXVII/ nº 1, pág. 15 e Iglesias Casal, Isabel (1996): Los relativos en la
prosa renacentista castellana, Oviedo, Universidad de Oviedo, pág. 149.

51
especificativas y la relativa con antecedente una proposición explicativa, al ser el
referente un nombre propio capaz de aludir por sí solo a una entidad individualizada.

1) devemos a vos don J. Martínez dar e pagar o a la casa de Sant Marco o a quien vos querades cada
año CC fanegas de ordio (OST, nº 36, 1257, Teruel).

2) e todos los uuestros et quien querredes daqui adelant el dicto campo ayades (EZAG, nº 218, año
1281, Zaragoza).

3) renuncio a todo dreyto que yo auja en eilla por donation que fezo amj por todos tiempos de mi
uida lifant don Ferrando, a quien Dios perdone, con uoluntad y consentimiento del prior de claustra
(NT, nº 2, 1260, Huesca).

Aunque, en el corpus examinado, no hallamos ejemplos en los que el pronombre


relativo quien se refiera a un antecedente plural, conviene señalar que en la Edad Media
este pronombre se caracteriza por la invariabilidad morfológica, pues hasta el siglo XVI,
en el dialecto castellano, no se encuentran los primeros casos en los que el relativo en
cuestión concuerda en número con el antecedente96. No obstante, estudios más recientes97
adelantan la fecha de aparición de la forma quienes, pues en textos notariales escritos en
asturiano-leonés medieval se han encontrado dos ejemplos de 1322 y 1410 del relativo
quien en plural que anticipan considerablemente la fecha de aparición de esta forma.
En lo que se refiere a la combinación del pronombre relativo quien con el artículo, en
el corpus analizado, no encontramos ejemplos de la secuencia artículo + quien, pues,
aunque hasta el siglo XVII98, el artículo podía funcionar como antecedente de un gran
número de relativos, la escasa difusión de este relativo en el dialecto aragonés explica la
inexistencia de esta estructura en el siglo XIII. En otros dialectos peninsulares, en los que
esta construcción sí era frecuente, como en el castellano, esta secuencia no prosperó
porque el relativo no resultaba una pieza imprescindible para recuperar al antecedente,
pues el significado léxico de persona de quien y, posteriormente, la capacidad de este para
indicar la flexión numérica eran suficientes para la identificación del antecedente.

6.2.3. Que
Al igual que el pronombre relativo qui, el relativo que, según el corpus examinado
aparece en el dialecto aragonés del siglo XIII tanto en oraciones de relativo con
antecedente explícito como en oraciones de relativo sin antecedente explícito. No
obstante, la invariabilidad morfológica del relativo en cuestión, pues, es indiferente a la
flexión nominal de género y número, y la carencia de un contenido léxico específico no
solo permiten al relativo que combinarse con todo tipo de antecedentes, sino que también
impiden que el empleo de este pronombre relativo se restrinja a un contexto sintáctico
específico; ya que, como hemos visto, el relativo qui, al poseer el significado léxico de

96
En el siglo XVI, Hayward Keniston encuentra los primeros ejemplos del plural del relativo quien. No
obstante, según este autor, en la dicha centuria, solo el escritor Guevara hacía uso de la forma quienes.
Véase Keniston, Hayward (1937): The Syntax of Castilian Prose. The Sixteenth Century, Chicago, pág.
166.
97
Prieto Entrialgo, Clara Elena (2015): Los relativos en el asturiano medieval, Berna, Peter Lang, pág. 82.
98
Lapesa, Rafael (2000): “El artículo como antecedente del relativo en español”, en Estudios de
morfosintaxis histórica del español, Rafael Cano y María Teresa Echenique Elizondo (ed.), Madrid,
Gredos, vol. I, pág. 399.

52
persona, está estrechamente relacionado con contextos sintácticos de referencia humana:
relativas de antecedentes personales masculinos y relativas libres.
Si atendemos, en primer lugar, al comportamiento del pronombre que en las oraciones
de relativo con antecedente explícito, observamos que el relativo en cuestión, aunque se
combina tanto con antecedentes personales de género masculino y femenino como con
antecedentes no personales de género masculino y femenino, muestra, no obstante, una
cierta predilección por los antecedentes inanimados de género masculino; pues, del total
de apariciones de que en el corpus examinado, concretamente 302, 134 son ejemplos del
relativo que con referente de cosa de género masculino. A continuación, ilustramos la
preferencia de este pronombre relativo por el antecedente de cosa de género masculino
con algunos de los ejemplos encontrados:
1) Conescuda cosa sia a los pressentes y a los auenideros que yo don Ramon de Banaston, procurador
por don Adam Oliua, justicia de Ayssa y juge dellegat del senor rey sobre el pleyto que es entre
los clerigos de Santa Maria de Alqueçar y Bernat dAlbas (NT, nº 5, año 1263, Boltaña, Huesca).

2) nos y la dita glesia de San Pere Vieillo dOsca, por nuastra propria actoridat, que nos poscamos
enparar la dita vigna con todos los meilloramientos que feitos y auretz (NT, nº 9, año 1266,
Huesca).

3) vino don Per Bonanat el jouen ad aquel parral que es en termino de Osca (NT, nº 14, año 1269,
Huesca).

4) vendemos auos don Pedro Santa Cruç y adana Maria muller uuestra, ueçinos dUasca, tres campos
que emos enlauilla de Molins (NT, nº 20, año 1271, Huesca).

5) damos a poblar un pueyo nuestro que y es clamado Alcala (CPA, nº 178, año 1238, Zaragoza).

6) todos los fruytos que en las davant ditas tierras colliredes (CPA, nº 178, año 1238, Zaragoza).

7) todo derecho que a mi et a los mios conviene o perteneçe (CAL, nº 66, año 1292, Calatayud,
Zaragoza).

8) et alogamos a ençens un huerto nostro que la nostra Orden ha en Montalban (OSCA 1, nº 59, año
1272, Teruel).

No muy lejos del predominio del antecedente no personal de género masculino, se


sitúa el del referente de cosa de género femenino, pues, del total de 302 ejemplos del
relativo que con antecedente explícito, 134 son casos de antecedente de cosa masculina y
123 son de antecedente de cosa femenina.
Si tenemos en cuenta las observaciones de Alfonso Par sobre los usos de los relativos
qui y que con antecedente explícito en el dialecto castellano99, estas ponen de manifiesto
el diferente funcionamiento del relativo que con antecedente en el dialecto aragonés de la
Edad Media, pues, mientras que el relativo qui, al igual que en el castellano, hace casi
siempre referencia a antecedentes personales de género masculino, el relativo en cuestión
no solo se combina fundamentalmente con antecedentes de cosa femenina, sino también
con antecedentes inanimados de género masculino; es más, como muestran los datos
proporcionados, la tendencia a combinarse con este último es más frecuente que con

99
Par, Alfonso (1926): “Qui y que en la Península Ibérica”, Revista de Filología Española, XIII, pág. 318.

53
antecedentes de cosa de género femenino. Para ilustrar el empleo del relativo que con
antecedentes no personales de género femenino, recogemos los siguientes ejemplos:
9) porazon de vnas cassas que el dito Guillem de Loarre conpro de Martin de don Ventura (NT, nº 6,
año 1264, Huesca).

10) damos con esta present carta auos don Guyllem de Lauata, coriero, euuestra muyller don Sancha,
vecinos dUesca, vna tienda nuestra que emos enOsca ad triudo (NT, nº 21, año 1271, Huesca).

11) Vendo a uos don Gaston de Santa Crutz, capellan, ea uestro ermano don Pero Santa Crutz, vezinos
dUesca, toda aquela heredat mia que yo e eauer en villa e enterminos de Monflorit, cerça dela
çiudat dUasca (NT, nº 28, año 1274, Huesca).

12) mando adon Miguel de Barrio Nueuo, publigo notario dOsca, que todas aquellas cosas que se
contenian en el dicto scripto siellado con el siello de dona Altabella de Liçana metes en forma
publiga (NT, nº 32, año 1275, Huesca).

13) damos y liuramos auos don Sancho de Lusar, clerigo, la nuastra eglesia que es edificada ad honor
de Dios y especialment de seynor sant Orabas en termino nuastro (NT, nº 39, año 1276, Alcubierre,
Huesca).

14) Damos a uso et a los uuestros tres campos con todos los dreytos et melloramientos allí feytos et
por fer et con todas las pertenencias que pertanyen ad aquellas (EZAG, nº 219, año 1281,
Zaragoza).

15) una uinuola sitiada en termino de la Huerba que yes de la dita orden (EZAG, nº 224, año 1283,
Zaragoza).

16) el qual camio femoscon vos dito don Jayme por otra vinea vestra que vos avedes, sitiada en el
Algar, término de Montalbán (OST, nº 50, año 1299, Teruel).

De los 302 ejemplos que encontramos en el corpus examinado del pronombre que en
relativas con antecedente explícito, 257 son casos de oraciones de relativo en las que el
pronombre en cuestión hace referencia a antecedentes de cosa, 134 antecedentes de
género masculino y 123 antecedentes de género femenino. Otros 12 son ejemplos de
relativas en las que el antecedente del relativo es un pronombre indefinido. Los 45 casos
restantes son ejemplos de relativas encabezadas por que con antecedente personal. Pese
a que estos datos numéricos muestran la preponderancia del relativo que con antecedentes
de cosa, la carencia de contenido léxico permite al relativo en cuestión combinarse con
referentes personales para los cuales, en cierto modo, ya en el siglo XIII, hay un relativo
especializado, el relativo qui. Como hemos visto, son muy escasos los ejemplos en los
que este último pronombre encabeza oraciones de relativo con antecedentes explícitos de
cosa.
Si tenemos en cuenta el género de los antecedentes personales, de los 45 casos 36 son
ejemplos de antecedente personal de género masculino y los 9 restantes son ejemplos de
antecedente personal de género femenino, podemos deducir que el relativo que, en
comparación con el pronombre qui, remite, con más frecuencia, a referentes personales
de género femenino, pues tan solo hemos encontrado 3 ejemplos en los que el pronombre
qui se refiera exclusivamente a un antecedente personal femenino, ya que, además de
hacer casi siempre referencia a antecedentes personales masculinos, en la mayoría de los
casos, remite a un antecedente femenino coordinado con un antecedente masculino. A

54
continuación, recogemos algunos ejemplos que muestran la capacidad del relativo que
para aparecer en oraciones de relativo con antecedentes personales tanto de género
masculino, del (17) al (23), como de género femenino, del (24) al (28):
17) vedamos a donna Toda y so marido Bernart dAlbas y los ermanos de dona, fillos que foren de don
Per Albas (NT, nº 5, año 1263, Boltaña, Huesca).

18) Manifesta cosa sia a todos omnes presentes e venidores que yo don Bertolomeu de Mimuaz,
capellan mayor que so de la eglesia de San Pere Uieillo dOsca (NT, nº 6, año 1264, Huesca).

19) y si non la qeria rentener qe ayaç poder de vender a omne que sia de seuiçio y qe ste enlla sennoria
de Sant Urbiç (NT, nº 29, año 1274, Huesca).

20) Item lexo adon Oria que esta en Quinto .XX. morabt (NT, nº 38, año 1276, Huesca).

21) damos y de present deliuramos a Dios y a la gloriosa Santa Maria madre, ques uocacion mayor de
la uilla dAlqueçar, y a todo el capitol de los clerigos que son participadores de la dita ecclesia en
general (NT, nº 57, año 1284, Huesca).

22) Et si uos la la dicta casa uender querredes en algun tiempo que lo fagades a saber X dias ante al
comendador ho a los freyres de la dicta casa que por tiempo seran (EZAG, nº 287, año 1297,
Zaragoza).

23) Et yo Martin Perez, escrivanno publico de Montalván, que por mandamiento de los sobreditos
comendador et freyres esto escrevi et este sig[signo]no fiz con letras raydas, emendadas en la
XVIII [línea] (OSCA 1, nº 72, año 1279, Teruel).

24) dona Johana Pereç, muyller que fue de don Marcho Xemeneç (NT, nº 60, año 1287, Huesca).

25) y uuestros successores, cada un anno por la anima de dona Oliua, muller que fue del dito don
Gyllem (NT, nº 63, año 1290, Huesca).

26) Sanxa Perez, muller del, filla que fue de don Arnalt de Bardaxin (NT, nº 70, año 1295, Boltaña,
Huesca).

27) E yo dito Esteuan, por mi y por mi muller, que non yes de present, el dito heredamiento atreudo
reçebemos (NT, nº 76, año 1300, Jaca, Huesca).

28) Enpero que uos o aquellos que la dita uinnya tenra non podades uender ni enpennyar a caualleros
ni a infançones ni a personas de religion sino a personas legas que sian de uestra condicion (EZAG,
nº 296, año 1299, Zaragoza).

Si atendemos a otro rasgo flexivo nominal, el número, observamos, simplemente a


partir de los ejemplos anteriores, que el relativo que, independientemente de que el
antecedente sea de cosa o de persona, aparece tanto con referentes de número singular
como plural sin mostrar una preferencia especial por uno de ellos. No obstante, el
antecedente personal de género femenino podría resultar una excepción a esta preferencia
indistinta del relativo que por el número del antecedente, ya que de los 9 ejemplos
hallados en todo el corpus solo 1 de ellos es un referente plural. Sin embargo, el escaso
número de ejemplos de esta combinación, en cierto modo, nos impide saber si el relativo
en cuestión muestra una mayor predilección por los antecedentes personales femeninos
de número singular.
Como sabemos en las oraciones de relativo con antecedente explícito, se distinguen
dos tipos de oraciones en función de sus características semánticas: especificativas y

55
explicativas. En el corpus examinado, en este tipo de oraciones de relativo, el pronombre
que introduce tanto proposiciones especificativas como explicativas. El carácter
restrictivo o incidental de este tipo de oraciones no depende del rasgo personal o no
personal del antecedente, sino que está directamente relacionado con la especificidad de
este último, es decir, con la capacidad del antecedente para hacer referencia por sí solo a
una entidad individualizada. Así pues, independientemente de que el elemento al que
remite el relativo sea personal o no personal, los nombres propios o los pronombres
personales que, por sus características, ya están delimitados referencialmente, no
requieren la presencia de un complemento especificativo para restringir su extensión. Por
este motivo, admiten proposiciones explicativas que, en lugar de precisar su referencia,
aportan una información suplementaria que los completa. Del mismo modo, ya sean
personales o no, los nombres comunes modificados por complementos especificativos, al
estar ya delimitados referencialmente, solo pueden combinarse con proposiciones
explicativas. En cambio, los nombres comunes no modificados por complementos
especificativos o los pronombres indefinidos sí admiten oraciones especificativas que
precisan su referencia.
Si atendemos al corpus examinado, la mayor parte de las proposiciones
especificativas encabezadas por que remiten, de forma anafórica, a un antecedente que es
un nombre común de cosa, del (29) al (32) o de persona, del (33) al (36):
29) y encara do y lexo a la dicta capellania nuastra aquel vasso dargent nuestro, el mayor, de que fagan
vn calitz que sia por totz tienpos de la dicta capellania (NT, nº 12, año 1268, Huesca).

30) Uendemos a uos don Johan Guardial, prior de la glesia de Santa Maria de Alqueçar, y a tot el
capitol de los clerigos de la dita glesia, hun corral y hun campo que hauemos en termino dUarta
(NT, nº 46, año 1279, Huesca).

31) porazon de vnas casas que el dito Guillem de Loarre conpro de Martin don Ventura (NT, nº 6, año
1264, Hesca).

32) Retenemos uos tanto que de las vineas que aguora son plantadas (NT, nº 24, año 1272, Huesca).

33) Testimonias son desto don Micholau de Alqueçar, capellan que cantaua en Abrisen (NT, nº 32,
año 1275, Huesca).

34) como ellos auiessen priuilegios del senyor rey t de la vniuerssidat dAragon y de los reyes que
pasados (NT, nº 67, año 1293, Huesca).

35) dona Johana Pereç, muyller que fue de don Marcho Xemeneç (NT, nº 60, año 1287, Huesca).

36) Sanxa Perez, muller del, filla que fue de don Arnalt de Bardaxin (NT, nº 70, año 1295, Boltaña,
Huesca).

Junto a estas proposiciones especificativas que modifican a nombres comunes de cosa


o de persona, en el corpus examinado, el relativo que también encabeza proposiciones
especificativas que restringen la referencia de un pronombre indefinido. Antes de ilustrar
estos ejemplos, conviene señalar varios aspectos relacionados con estos elementos
pronominales que denotan a una persona indeterminada. Sabemos que las piezas

56
gramaticales qui quiere/ quiquiere100 y cualquiera101 se han formado a partir de la
agrupación de los pronombres relativos qui y qual con la tercera persona del singular del
presente de subjuntivo del verbo querer. Con la formación de estas unidades, las lenguas
románicas seguían la tendencia latina de crear nuevas unidades a partir de secuencias
sintácticas en las que participaban verbos de voluntad, que proporcionaban al compuesto
el carácter inespecífico. Aunque, en los ejemplos encontrados, estas partículas
pronominales funcionan como indefinidos, algunos estudiosos102 sostienen que en el
español del siglo XIII los pronombres indefinidos señalados desempeñaban una doble
función, pues podían comportarse como indefinidos y como relativos, encabezando
relativas libres. Las oraciones especificativas encontradas ponen de manifiesto el
posterior funcionamiento de estas unidades pronominales, ya que en el español actual,
excepto cualquiera que tiene una mayor independencia sintáctica, el resto de los
pronombres formados bajo esta tendencia latina necesitan ser modificados por una
proposición especificativa introducida por el relativo que103.
37) con tal condiçion que uos o qui quiere que los ditos llogares tenrra que dedes y paguedes vna
vegada en cada vn anno (NT, nº 73, año 1299, Miranda, Huesca).

38) En cara yes conuenjo que si en ningún tiempo uos o los vuastros querriades vender la dita heredat,
que lo faga des asaber dyeç dias ante al comendador de Santa Maria de Montflorit, qual quiere que
por tiempo sera, o asu llogar tenyent, y que tiengades la heredat mellyorada (NT, nº 73, año 1299,
Miranda, Huesca).

39) en cara yes conuenio que si por auentura ffreyres de la casa de Santa Maria de Monflorit aurian
auenir por el treuudo, y en culpa de uos o de qui quiere que la dita heredat terra aurian asperar el
treuudo que les fagades la mession del uuestro proprio (NT, nº 73, año 1299, Miranda, Huesca).

Por el contrario, los antecedentes a los que el pronombre relativo que remite, cuando
encabeza una oración de relativo explicativa, son, en su mayoría, nombres propios de
persona (40), (41) y nombres comunes personales o no personales modificados por
complementos especificativos (del (42) al (47)). Menos abundantes son los pronombres
personales tónicos que funcionan como referente del relativo en cuestión (48) o los
nombres comunes en los que la presencia de un adjetivo posesivo determina su referencia
(49).
40) Signo de Johan de Castillon de Liesa, publico escriuano, que esta carta escriuie (NT, nº 56, año
1284, Huesca).

100
En el español actual no existe este pronombre indefinido, debido a la temprana desaparición del relativo
qui en las relativas con antecedente en el siglo XIII y en las relativas sin antecedente en el siglo XIV, entre
otros factores, por la competencia del relativo quien, del cual sí se ha conservado en el español actual el
pronombre indefinido correspondiente, formado a partir de este relativo y de la tercera persona del singular
del presente del subjuntivo del verbo querer: quienquiera.
101
Para más información sobre el pronombre indefinido cualquiera, véase Cuervo, Rufino José (1886-
1893): Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo,
vol. II, págs. 624-629.
102
Véase Brucart, José María (1999): “La estructura del sintagma nominal: las oraciones de relativo”, en
Gramática descriptiva de la lengua española, vol. I: Las clases de palabras, Ignacio Bosque y Violeta
Demonte, Madrid, Espasa, págs. 515-517.
103
Es el caso del relativo quienquiera, consúltese Brucart, José María (1999): “La estructura del sintagma
nominal: las oraciones de relativo”, en Gramática descriptiva de la lengua española, vol. I: Las clases de
palabras, Ignacio Bosque y Violeta Demonte, Madrid, Espasa, págs. 515-517.

57
41) Sig[signo]no de Garcia Lorenz, notario publico de Teruel, que esta carta escribir fizo (OST, nº 46,
año 1275, Teruel).

42) y don Lop de Noguera, un asno; y Garcia del Jugo, axadero; y don Garcia Faynanas, axadero;… e
los fyllos de Domingo de Luna, que no han bestia nenguna, mas dan de treudo .II. ar, meyo trigo
mey auena (NT, nº 16, año 1270, Urries, Zaragoza).

43) Et si uso la dicta casa uender querredes en algun tienpo que lo fagades a saber X dias antes al
comendador ho a los freyres de la dicta casa que por tiempo seran (EZAG, nº 287, año 1297,
Zaragoza).

44) y los homnes de la val de Ansso que sian tenidos a buena fe, lealment, sienes enganno, de ayudar
y defender y enparar el ganado de Sant Johan de todo mal (NT, nº 75, año 1299, Jaca, Huesca).

45) E otro campo en la Moça, que afruanta con campo del dito don Gil (NT, nº 76, año 1300, Jaca,
Huesca).

46) la eredat de Preuedro, qe ye dicta de Sant Vicient, aposedir la por nonne e voç de la dicta eglessia
(NT, nº 22, año 1272, Huesca).

47) entro a la carrera de Venies, que se ajusta con la carrera de Verdun, y del Couilar en joso como las
lauradas muastran (NT, nº 75, año 1299, Jaca, Huesca).

48) nos y los nuestros que possediremos el dito campo os paguemos los ditos .VI. soldos en el
sobredito termino (NT, nº 47, año 1279, Huesca).

49) E yo dito Esteuan, por mj y por mj muller, que non yes de present, el dito heredamiento atreudo
reçebemos (NT, nº 76, año 1300, Jaca, Huesca).

A pesar de que, en el corpus examinado, el relativo que intervenga tanto en la


introducción de oraciones explicativas como de especificativas, son muy abundantes los
ejemplos en los que el relativo en cuestión encabeza oraciones especificativas; pues, si
tenemos en cuenta los datos numéricos, del total de manifestaciones del relativo que en
los textos analizados, 302, en 232 casos el pronombre que introduce proposiciones
especificativas y en los 70 casos restantes encabeza oraciones de relativo explicativas;
por lo que los datos proporcionados muestran la preferencia del pronombre relativo que
por los antecedentes no especificados. No obstante, la frecuente intervención del relativo
que en la restricción referencial del antecedente puede estar relacionada, además de con
la inespecificidad del antecedente, con el rasgo no personal de este. Como ya se ha
señalado, el relativo que, en la mayoría de las ocasiones, concretamente en 257 casos de
302, se relaciona anafóricamente con un antecedente de cosa que, a su vez, suele ser un
nombre común y, por tanto, un antecedente no especificado que solamente puede designar
a un único referente con la ayuda de un modificador restrictivo; ya que de los 232 casos
en los que el relativo que introduce una proposición especificativa en 205 refiere a un
antecedente de cosa. No obstante, aunque, por los menos en los textos analizados, los
antecedentes de cosa sean normalmente nombres comunes no especificados, cuando el
relativo que se relaciona anafóricamente con un referente personal suele encabezar
también, en la mayoría de las ocasiones, proposiciones especificativas, pese a que algunos
de los antecedentes personales, que encontramos en el corpus examinado, sean
categorialmente nombres propios y, por tanto, sustantivos que, por sus características

58
semánticas, solo pueden ser modificados por oraciones explicativas. A pesar de ello, en
27 casos del total de 45 manifestaciones en las que el pronombre que refiere a
antecedentes personales introduce una oración especificativa. Por tanto, los datos
numéricos ponen de manifiesto no solo la predilección del relativo que por los
antecedentes de cosa, sino también por los antecedentes no especificados. La preferencia
del relativo que por los antecedentes no especificados, además de con los referentes de
cosa, se muestra también con los antecedentes personales, ya que si en los textos
consultados los antecedentes personales son, categorialmente, nombres propios y
nombres comunes, el pronombre que no se suele combinar con nombres propios, sino que
encabeza, en la mayoría de las ocasiones, oraciones especificativas para delimitar la
extensión referencial de los nombres comunes.
Con respecto a la función sintáctica que el pronombre relativo que desempeña en las
oraciones de relativo con antecedente explícito, esta, en cierto modo, está determinada
por la naturaleza del antecedente. Como hemos visto, la falta de un contenido léxico dota
al relativo en cuestión de una gran versatilidad, ya que, además de aparecer en una gran
variedad de contextos sintácticos, puede hacer referencia a antecedentes de cualquier
clase semántica y gramatical: unidades nominales de categoría sustantiva, adjetiva o
adverbial, e incluso puede aludir a segmentos oracionales104. En el conjunto de
documentos notariales analizados, el relativo que, en el aragonés del siglo XIII, además
de desempeñar las funciones de sujeto y objeto directo que, como hemos visto, también
son realizadas por el relativo qui, lleva a cabo otros papeles sintácticos: atributo,
complemento indirecto y complemento circunstancial.
Si atendemos, en primer lugar, a los usos del relativo que con antecedente no personal,
de las funciones señaladas anteriormente, son el de objeto directo, sujeto y complemento
circunstancial los papeles que el pronombre en cuestión desempeña con este tipo de
referente. Como cabría esperar con antecedentes de cosa, la función sintáctica
predominante es la de objeto directo, pues de los 257 ejemplos en los que el relativo
romance que se relaciona anafóricamente con un antecedente de cosa, 134 son casos que
ilustran dicho papel sintáctico. El predominio de la función de objeto directo es secundado
por el caso nominativo, pues del total de 257, 101 son ejemplos de sujeto. Los 22 ejemplos
restantes ilustran la capacidad del relativo que para realizar en la oración subordinada que
encabeza la función sintáctica de complemento circunstancial.
En lo que se refiere a los usos del relativo que con antecedentes personales, el
pronombre en cuestión desempeña dos funciones de caso nominativo: sujeto y atributo.
La primera es la más frecuente, ya que de los 45 ejemplos en los que el relativo remite a
un referente personal, en 35 casos que realiza la función sintáctica de sujeto,
desempeñando en los 10 restantes el papel sintáctico de atributo.
Junto a los antecedentes de cosa y de persona, no podemos olvidarnos de los
antecedentes pronominales, ya que, de nuevo, con estos referentes está presente el
predominio de la función sintáctica de sujeto, pues del total de 12 ejemplos, 11 son de
sujeto y 1 es de objeto indirecto.
Si tenemos en cuenta la totalidad de apariciones del relativo que, llama la atención
que, en lugar del caso acusativo, sea el caso nominativo el más frecuente; pues frente a
los 134 ejemplos de objeto directo, en 147 el relativo desempeña la función sintáctica de

104
No obstante, en el corpus analizado, no hemos encontrado ningún ejemplo en el que el relativo que tenga
un antecedente oracional.

59
sujeto. No obstante, aunque al fin y al cabo siga siendo un sujeto sintáctico, algunos de
los ejemplos en los que el relativo que remite a un antecedente de cosa son sujetos
pacientes, por lo que, desde un punto de vista semántico, no ejecutan la acción del verbo,
sino que la padecen, constituyendo el objeto afectado. Por medio de algunos ejemplos
ilustramos la función sintáctica de sujeto del relativo que en oraciones relativas con
antecedente explícito de cosa (del (50) al (53)), así como el carácter paciente de algunos
casos, (54), (55), (56):

50) vino don Per Bonanat el jouen ad aquel parral que es en termino de Osca (NT, nº 14, año 1269,
Huesca).

51) vnas casas queson en Oscha en el barrio del Temple (NT, nº 26, año 1273, Huesca).

52) quiero y atorgo que el dito prior y convento ayan, tiengan y possedescan y receban en quiscun
anno por a todos tiempos, es assaber, los ditos morabetinos sobre las casas de don Pero dOrna, en
el barrio de la Pedrera, que afrontan en el muro de piedra y en carrera publica (NT, nº 68, año
1293, Huesca).

53) e otro campo en la Ujtimna que afruanta con campo de Juhan de Siesso (NT, nº 76, año 1300, Jaca,
Huesca).

54) todo el pan que en est anno de present fo coyllido en las ditas heredades dAyera (NT, nº 13, año
1268, Huesca).

55) Et quiero et mando que todas mis debdas y todos mios tuertos que prouados seran con uerdat (NT,
nº 38, año 1276, Huesca).

56) Retenemos uos tanto de las vineas que aguora son plantadas (NT, nº 24, año 1272, Huesca).

Como se ha dicho, junto a la función sintáctica de sujeto, el relativo que, en oraciones


de relativo con antecedente de cosa, desempeña también el papel de complemento directo,
siendo la función más frecuente cuando el relativo que se relaciona anafóricamente con
un referente no personal. Debido a la ausencia de ejemplos de complemento directo con
antecedente explícito de persona, no concurre con el relativo que el índice preposicional
a característico de los objetos directos personales; por lo que el pronombre en cuestión
no constituye el término de una preposición. A continuación, recogemos algunos de los
ejemplos que muestran el papel sintáctico de objeto directo del pronombre en cuestión
cuando se refiere a un antecedente no personal:
57) damos auos don Fortuynno, en cambio daqueilla casa dAyera, lalmunja que auemos en el riuo de
Flumen (NT, nº 2, año 1260, Huesca).

58) damos auos fiança desaluedat de los dictos canpos que auos vendemos (NT, nº 20, 1271, Huesca).

59) damos con esta present carta auos don Guyllem de Lauata, coriero, enuuestra muyller dona Sancha,
veçinos dUesca, vna tienda nuestra que emos en Osca ad triudo (NT, nº 21, año 1271, Huesca).

60) Manifesta cosa sia a totz los omnes qui son en present y daquellos qui an a uenir, que esta es carta
de donación que fago yo don Maçip, prior de Sancti Urbicii (NT, nº 3, año 1262, San Urbez,
Huesca).

61) todo fruyto que Dios y dara (EZAG, nº 218, año 1281, Zaragoza).

60
62) et alogamos a ençens un huerto nostro que la nostra Orden ha en Montalban en la huerta de iuso
(OSCA 1, nº 59, año 1272, Teruel).

Además de las funciones sintácticas de sujeto y objeto directo, como hemos dicho,
con antecedentes no personales, el relativo que puede ejercer también el papel sintáctico
de complemento circunstancial. Este uso del relativo en cuestión que, tradicionalmente,
ha recibido el nombre de adverbial tiene lugar cuando el pronombre que tiene como
antecedente un sustantivo capaz de expresar las circunstancias en las que se desarrolla la
acción verbal, por lo que el relativo que desempeña el papel sintáctico de complemento
circunstancial cuando remite anafóricamente a sustantivos que pertenecen a una clase
léxica específica, relacionada, en la mayoría de las ocasiones, con la expresión de la
temporalidad, pero también, aunque en menor medida, con la expresión de la locación y
la modalidad. Conviene señalar que casi en la totalidad de los casos el pronombre relativo
que ejerce la función de complemento circunstancial sin la necesidad de una preposición,
lo que de alguna manera muestra el rechazo del relativo que por el régimen preposicional.
De los 22 ejemplos en los que el relativo realiza el papel de complemento circunstancial,
14 son casos de complemento circunstancial de tiempo, 4 de lugar y los otros 4 restantes
de modo. A continuación, recogemos algunos ejemplos que ilustran esta capacidad del
relativo para desempeñar funciones adverbiales. En primer lugar, ilustramos algunos de
los casos en los que el relativo que remite a un sustantivo temporal, del (63) al (68), en
segundo lugar, casos en los que refiere a un sustantivo modal, del (69) al (71) y, en tercer
lugar, ejemplos en los que alude a un sustantivo locativo (72).
63) vendemos y de present liuramos el dia que esta carta fue feyta a uos don Johan Garçeç de Oriç
(NT, nº 26, año 1273, Huesca).

64) detç de treuudo atodos tiempos y en cadaun anno vna gallina al prebost de Montaragon, en el
tiempo que yes usado de dar uso oqui las dictas casas daqui adenant las tenrra cadanno (NT, nº 37,
año 1275, Huesca).

65) est present dia questa present carta fue escripta (NT, nº 58, año 1287, Montearagón, Huesca).

66) Feyto fue esto enlanno y dia que de susso (NT, nº 67, año 1293, Barbastro, Huesca).

67) que si por uentura neguna de las ditas cosas del tresoro de la sacristania de la dita eglesia se perdia
ni se mal metia por culpa de mi en todo tiempo que yo sacristan sere de la dicta eglesia, jo que lo
emiende y que lo refaga a la dicta eglesia (NT, nº 8, año 1266, Huesca).

68) vn gran tiempo que no emos podudo enançar ni determinar est feito (NT, nº 6, año 1264, Huesca).

69) en dreyto daquel poço, y allí auia feyto obra denueuo, en manera que prendia e traya el y los suyos
agua del dito poço (NT, nº 69, año 1293, Huesca).

70) Sobresto las partes demandoron sentencia seer dada, et en continente el dito justicia enaton en la
forma que se seguexe: Hon yo Don Michel Gaston, justicia sobredito, visto la demanda de los
ditos don Gil de la Canal (NT, nº 67, año 1293, Barbastro, Huesca).

71) que fare et basterre de nuevo una casa acostada a la bodega de vestras casas, que tenga entro a la
primera torre et que sea cerrada aderredor de tapias et sea alta quanto convenga, en guisa que
deffienda el adarve de danno de agua (OST, nº 47, año 1278, Teruel).

61
72) E qui crebantare la cequia mayor sino en los lugares que son establidos las filas (CPA, nº 178, año
1238, Veruela, Zaragoza).

De los 14 ejemplos en los que el relativo que desempeña la función de complemento


circunstancial de tiempo, en 1 de ellos el pronombre no remite a un antecedente de
carácter nominal, sino adverbial (73). La falta de contenido léxico es lo que permite al
relativo que no solo referirse a antecedentes de cualquier categoría gramatical, sino
también desempeñar todo tipo de funciones en la oración subordinada que introduce.
Algo similar ocurre con los casos en los que el relativo que desempeña la función de
complemento circunstancial de lugar, pues, además de sustantivos locativos, el
pronombre que puede remitir a un antecedente de carácter adverbial. En el ejemplo en el
que se ilustra este contexto sintáctico, el relativo que refiere al adverbio generalizador
doquiere que, al igual que los mencionados cualquiera y qui quiere, se ha formado a
partir de la agrupación del adverbio do y la tercera persona del presente de subjuntivo del
verbo volitivo querer (74).
73) Sea conocida cosa a todos omnes como yo don Pascual de Montalvo de Torremocha recibo a lavrar
a quarto de vos don Ferant Suarez, comendador de la Casa de San Marquo de Teruel, toda quanta
herdat que vos avedes en Torremocha, yerma e poblada, de oy que esta carta se faze fasta en .II.
annos continuados e complidos primeros que vienent e de vo bien lavrar cada año esta dicha
heredat (OST, nº 39, año 1261, Teruel).

74) Et a todas et cada unas cosas de suso ditas atender et cumplir obligo todos mis bienes mobles et
sedientes doquiere que sean trobados (OSCA 1, nº 88, año 1283, Teruel).

Como ya se ha anunciado, la ausencia de un índice preposicional muestra el rechazo


del relativo que hacia el régimen preposicional, pues, en el corpus examinado, tan solo
encontramos 1 ejemplo de complemento circunstancial en el que el pronombre relativo
que es término de una preposición.
75) las dictas casas todas o quantas querredes uendades aqu querredes et por quanto querredes et
entregados uos del dicto treuudo et primicia et de las condiciones en que faldremos lo que sobrara
a nos rendades (EZAG, nº 219, año 1281, Zaragoza).

Si atendemos, en segundo lugar, a las funciones sintácticas que el relativo que


desempeña cuando se relaciona anafóricamente con antecedentes personales, como ya se
ha comentado, son las funciones de caso nominativo, sujeto y atributo, las únicas que
encontramos en nuestro corpus, siendo la primera más frecuente que la segunda; ya que
del total de 45 ejemplos de oraciones de relativo con antecedentes personales, 35 son
casos de sujeto y los 10 restantes ilustran la función atributiva. La mayor parte de los
sustantivos a los que el relativo que remite cuando desempeña en la oración subordinada
que encabeza la función sintáctica de sujeto son nombres comunes y, en menor medida,
nombres propios.
76) Testimonias son desto don Micholau de Alqueçar, capellan que cantaua en Abrisen, et don
Guyllem de don Espayna, abintan en Abrisen (NT, nº 32, año 1275, Huesca).

77) E yo dito Esteuan, por mj y por mj muller, que non yes de present, el dito heredamiento atreudo
reçebemos (NT, nº 76, año 1300, Jaca, Huesca).

78) y don Lop de Noguera, un asno; y Garcia del Jugo, axadero; y don Garcia Faynanas, axadero;… e
los fyllos de Domingo de Luna, que no han bestia nenguna, mas dan de treudo .II. ar, meyo trigo
mey auena (NT, nº 16, año 1270, Urries, Zaragoza).

62
79) Item lexo adon Oria que esta en Quinto .XX.morabt. (NT, nº 38, año 1276, Huesca).

80) Signo de Johan de Castillon de Liesa, publico escriuano, que esta carta escriuie (NT, nº 56, año
1284, Huesca).

Menos abundante es la función sintáctica de atributo. El relativo que, con


antecedentes personales, desempeña este papel en un contexto sintáctico determinado,
pues, en los casos encontrados, el relativo que remite a un antecedente sustantivo no
determinado que, entre pausas, realiza una función apositiva, aportando una información
suplementaria sobre el sustantivo al que modifica. Este uso atributivo del relativo que,
aunque no para el español antiguo, ya fue señalado por Andrés Bello 105 con el siguiente
ejemplo: don N., cónsul que fue en España en Valparaíso. Teniendo en cuenta la relación
que el gramático venezolano postula entre los demostrativos y los relativos por su
capacidad anafórica, considera que en estas oraciones el relativo sustituye a un
demostrativo común y funciona como un predicado: don N. cónsul –lo fue de España en
Valparaíso. Conviene señalar que, por ejemplo, las oraciones Juan, que fue escribano y
Juan, escribano que fue son dos configuraciones sintácticas diferentes, ya que, en el
primer caso, el relativo encabeza una relativa explicativa que tiene como antecedente al
nombre propio Juan. Por el contrario, en el segundo caso, estamos ante un ejemplo de
función atributiva en la que el relativo, en lugar de introducir una relativa explicativa, por
medio de una oración especificativa restringe la referencia del nombre común escribano.
81) damos a trehudo a todos tiempos perpetualment a uos don Garcia Breton e a uos don Marco Breton,
hermanos que sedes una vinnya de la dicta casa setiada en Almoçara (EZAG, nº 296, año 1299,
Zaragoza).

82) Notum sit cunctis, como sobre quereyllas y rancuras que don Ramon Garin, prior de la ecclesia de
Sant Pere el Vieillo de Osca, auya de Ferran Garçec, fillo que fo de don Alaman dArrueda y de su
muyller donna Sora (NT, nº 13, año 1268, Huesca).

83) uos y uuestros successores, cada un anno por la anima de dona Oliua, muller que fue del dito don
Gyllem (NT, nº 63, año 1290, Huesca).

84) vn campo nuestro que auemos en termino de Arahuast, en lugar on dicen la Cort de Bel estar, que
afruanta de lavna part en campo de Benedeta, muyller que fue de Juhan de Muro de Torla y de sos
fyllos (NT, nº 66, año 1292, Huesca).

Junto a estas funciones sintácticas, el relativo que interviene también en el caso dativo,
pues encontramos un ejemplo en el que el dicho relativo desempeña la función sintáctica
de complemento indirecto. Conviene señalar que, en este ejemplo, el relativo remite a un
antecedente pronominal, quiquiere/ qui quiere, que, como hemos visto, constituye un
pronombre indefinido que se ha formado a partir de la combinación del relativo qui y de
la tercera persona del singular del presente de subjuntivo del verbo volitivo querer.

85) Et damos a uos et a la dicta orden fiança de saluedat de las dictas tenienças et a quiquiere que las
uendredes (EZAG, nº 219, año 1281, Zaragoza).

105
Véase Bello, Andrés (1988): Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos.
Con las notas de Rufino José Cuervo, edición de Ramón Trujillo, Madrid, Arco Libros, pág. 303.

63
Además de esta función sintáctica, cuando el relativo que se relaciona anafóricamente
con un antecedente pronominal desempeña también la función de sujeto.

86) con tal condiçion que uos o qui quiere que los ditos llogares tenrra que dedes y paguedes vna
vegada en cada vn anno (NT, nº 73, año 1299, Miranda, Huesca).

87) En cara yes conuenjo que si en ningún tiempo uos o los vuastros querriades vender la dita heredat,
que lo faga des asaber dyeç dias ante al comendador de Santa Maria de Montflorit, qual quiere que
por tiempo sera, o asu llogar tenyent, y que tiengades la heredat mellyorada (NT, nº 73, año 1299,
Miranda, Huesca).

88) En tal condicion que uos et los uuestros el dito campo ayaç, tengaç, possidaç, espleyteç en paç et
segurament agora et todos tiempos, uos o qui quiere que el dito campo terra o aura que dedes
trehudo a nos (EZAG, nº 238, año 1285, Zaragoza).

Después de examinar el funcionamiento del pronombre que en las relativas con


antecedente explícito, en las siguientes páginas, nos detenemos en el análisis del relativo
en cuestión en las oraciones de relativo sin antecedente explícito. De los dos tipos de
relativas sin antecedente explícito, semilibres y libres, en el corpus examinado, no
hallamos manifestaciones de este último tipo de relativas. La ausencia de oraciones de
relativo libres puede estar relacionada con la carencia de contenido léxico del pronombre
que, pues, como sabemos, el significado léxico de persona es lo que capacita a los
relativos qui y quien a encabezar relativas libres, pues estos relativos, gracias a los rasgos
léxicos de persona, permiten identificar al antecedente vacío. No obstante, aunque en este
corpus no hayamos encontrado ningún ejemplo de relativa libre con el pronombre que,
no significa que dicho relativo no pueda aparecer en estos contextos sintácticos. Algunos
autores106 que se han dedicado al estudio del relativo que, desde una perspectiva histórica,
han encontrado ejemplos del pronombre en cuestión en relativas libres. La presencia del
relativo que en este tipo de contextos se ha intentado justificar proponiendo que, al igual
que los relativos qui y quien poseen un rasgo léxico humano, por su parte, el relativo que
está caracterizado por el rasgo no personal. Otros autores107, teniendo en cuenta el
significado originariamente indefinido del pronombre, proponen que el relativo que
puede aparecer en este tipo de oraciones porque posee un valor neutro que lo hace
equivalente a algo/ nada + que.
Sin embargo, en el corpus examinado, sí documentamos el otro tipo de oraciones de
relativo sin antecedente explícito. Sabemos que la estructura artículo + que, al igual que
sus homólogas artículo + qui y artículo + quien, tiene su origen en construcciones latinas
en las que el demostrativo ille funcionaba como antecedente de oraciones de relativo.
Junto al artículo, los demostrativos, especialmente el demostrativo aquel, tras despojarse

106
Javier Elvira, tras diferenciar los usos del interrogativo qué y del relativo que, sostiene que este último
puede encabezar oraciones de relativo libres porque, desde un punto de vista semántico, posee el rasgo no
personal. Además, aporta una lista de formas verbales (haber, tener, demandar, ser, dar) que facilitan la
aparición de que en estos contextos sintácticos. Apuntamos algunos de los ejemplos encontrados por el
mencionado autor: quando non tenia que comer ayunaua el pecador; fallaras que comer tu e tus conpañas;
e no an que comer.
Véase Elvira, Javier (2009): “Las oraciones de relativo I. El nexo que”, en Sintaxis histórica de la lengua
española. Segunda parte la frase nominal, vol. II, Concepción Company (dir.), México, UNAM,
págs.1459-1469.
107
Gessner, Emil (1894): “Das spanische Relative- und Interrogativ Pronomen”, Zeit-schrift für
Romanische Philologie, XVIII, pág. 488.

64
de sus significaciones locales, también aparecieron en este tipo de construcciones, siendo
el antecedente del relativo. En los textos notariales analizados, hallamos 20 ejemplos de
relativas semilibres, de los cuales 12 están constituidos por el artículo y los 8 restantes
por el demostrativo aquel. La presencia del demostrativo y del artículo en estas
estructuras está justificada por la variabilidad morfológica de estas unidades tanto en
género como en número que permite suplir las carencias del relativo que, facilitando la
identificación del referente. Aunque en estas construcciones el antecedente del relativo es
el artículo o el demostrativo, según el caso, a veces estos incorporan la referencia de
elementos que han sido mencionados previamente en el discurso.

89) E es a saber, que los pobladores e los herederos de est dito lugar, assi los que son a venir como los
presentes, son tenudos dar siempre, cada anno en el mes de agosto, por trevudo de est logar, L
kafices de civera (CPA, nº 188, año 1245, Zaragoza).

90) Et encara con un orrio que ad en las ditas cassas, es a saber, aquellas que tenian don Johan de
Solaniala y so muller dona Sanxa dOrlato (NT, nº 62, año 1289, Huesca).

Por el contrario, en otras ocasiones, no hay ningún elemento léxico que se recupere
del contexto previo, sino que el demostrativo y el artículo, debido a su capacidad
pronominal, refieren a entidades humanas.

91) en tal raçon do auos el dito cabomaso que uos y aqellos qe verran apres uos, qe dedes de treudo
en la casa de Sant Urbiç por todos tiempos y por cada unos annos en la fiesta de Sant Mighel del
mes de setienbre, medio kafiç de trigo de mesura dUasca (NT, nº 43, año 1278, Huesca).

92) Enpero que uos o aquellos que la dita uinnya tenra non podades uender ni enpennyar a caualleros
ni a infanones ni a personas de religion (EZAG, nº 296, año 1299, Zaragoza).

93) Sobre todo esto, nos dito don Remon Guillem, abat, e todo el convento de Berola, por nos e por
los que verran, recebimos a vos, ditos pobladores de Alcala (CPA, nº 178, año 1238, Veruela,
Zaragoza).

Si nos detenemos en los ejemplos encontrados, observamos que, en todas las


estructuras tanto las de artículo como las de demostrativo, esta unidad variable aparece
en número plural y masculino cuando se refiere a un antecedente personal que no se
recupera a partir del contexto previo, sino que se sobrentiende. En cambio, los ejemplos
de género femenino, tanto los de artículo como los de demostrativo, hacen referencia a
antecedentes no personales que, previamente, se han mencionado en el discurso.

94) Et encara con un orrio que ad en las ditas cassas, es a saber, aquellas que tenian don Johan de
Solaniala y so muller dona Sanxa dOrlato (NT, nº 62, año 1289, Huesca).

95) E yo dito don J. Martinez atorgo a vos la dicha heredat sub la dicha condicion e deyuso el dicho
tirbuto todos los dichos fruytos, con yerbas e con pascos e con aguas e con entradas e exidas e con
todas sus pertinencias, aquellas que a y aver deve (OST, nº 36, año 1257, Teruel).

96) Eson dos heredades, sabudament: la primera heredat es la que tiene dito Eyça Alamin (NT, nº 28,
año 1274, Huesca).

97) E retenemos pora nos en est dito logar, casas, el uerto e las vinnas qui son fuera de la paret, las
que y avemos e y debemos aver (CPA, nº 189, año 1246, Zaragoza).

65
Asimismo, los casos en los que el artículo y el demostrativo presentan un género
neutro, más que remitir de forma anafórica a un antecedente de cosa mencionado
previamente, refieren a conjuntos de entidades inanimadas y, por extensión, al conjunto
de información que se ha proporcionado anteriormente en el discurso.

98) Item arbitrando dezimos que donna Maria Perez et don Roy sanchez manden a lures vasallos de
la Bilueyna que por los heredamientos que an comprado o compraran en qualquiere aldea de
Calatayu del realenco, por los quales pechan en las aldeas de Calatayu, que daqui adelant pechen
aquello que ovieren de pechar (CAL, nº 34, año 1280, Munébrega, Zaragoza).

99) prometemos y conuenimos abuena fe de tener y cumplir todo lo que dicto yes nj escripto de suso
(NT, nº 50, año 1280, Zaragoza).

Con respecto a la función sintáctica que el relativo que desempeña en la oración


subordinada que encabeza, esta, en cierto modo, está directamente relacionada con el
carácter personal o no personal de la referencia designada por el artículo o el
demostrativo. Así pues, en los casos en los que estas unidades variables, que actúan como
antecedentes del relativo, recuperan la referencia de una entidad inanimada el relativo
que, 6 en total, excepto en un caso que es sujeto (102), en los 5 casos restantes desempeña
la función sintáctica de complemento directo.

100) E retenemos pora nos en est dito logar, casas, el uerto e las vinnas qui son fuera de la
paret, las que y avemos e y debemos aver (CPA, nº 189, año 1246, Zaragoza).

101) Et encara con un orrio que ad en las ditas cassas, es a saber, aquellas que tenian don Johan
de Solaniala y so muller dona Sanxa dOrlato (NT, nº 62, año 1289, Huesca).

102) prometemos y conuenimos abuena fe de tener y cumplir todo lo que dicto yes nj escripto
de suso (NT, nº 50, año 1280, Zaragoza).

Algo similar ocurre en los casos en los que el artículo y el demostrativo, más que
recuperar la referencia de un elemento ya anunciado previamente en el discurso, aluden
directamente a referentes humanos, 14 ocurrencias en total, pues, salvo en un ejemplo
que el relativo que ejerce la función de objeto directo (105), en los casos restantes, el
relativo en cuestión desempeña la función de sujeto.

103) Enpero que uos o aquellos que la dita uinnya tenra non podades uender ni enpennyar a
caualleros ni a infanones ni a personas de religion (EZAG, nº 296, año 1299, Zaragoza).

104) Sobre todo esto, nos dito don Remon Guillem, abat, e todo el convento de Berola, por
nos e por los que verran, recebimos a vos, ditos pobladores de Alcala (CPA, nº 178, año 1238,
Veruela, Zaragoza).

105) et amaor de estas ditas paraulas y del dito huerto a tu saluar damos a tu fiança de saluedat
assegunt del buen fuero de Aragon qui a tu et a los tos ho a los que tu querras el dito huerto faga
heredar (NT, nº 35, año 1275, Huesca).

En el caso en el que el pronombre que funciona como objeto directo, al artículo le


precede el índice preposicional a (105). La ausencia de ejemplos en los que la estructura

66
artículo + que o demostrativo + que forma parte de un sintagma preposicional impide
saber exactamente el grado de cohesión de los dos integrantes de esta construcción. No
obstante, pese a la prolepsis de la preposición, estas estructuras todavía no constituyen
ejemplos de relativos compuestos, pues, además de la inexistencia de un antecedente
explícito que no sea el artículo o el demostrativo, encontramos ejemplos que ponen de
manifiesto la autonomía de los dos elementos. Nos referimos, por ejemplo, a casos en los
que el artículo es modificado por el cuantificador plural todos.

106) otorgamos a los ditos pobladores del Poçuelo e a todos los que hy seran depues de vos
(CPA, nº 188, año 1245, Zaragoza).

107) Sepan todos los que esta carta verán como nos judeç, jurados, alcaldesm mayordomos e
los VII bonos omnes esleydos por mandamiento del sennor rey por ordenar el fecho de las pueblas
e todo el conceyo, bien auenidos, femos e estableçemos quinoneros de Pena Calva (CPA, nº 205,
año 1262, Teruel).

108) Conoscida cosa sea a todos los que son et que son por venir (OST, nº 44, año 1257,
Teruel).

Por último, en cuanto a estas construcciones de base latina, señalamos que las
oraciones introducidas por el relativo que son, desde un punto de vista semántico,
especificativas, pese a que la capacidad de delimitación referencial de este tipo de
relativas no sea compatible con el supuesto carácter pronominal del artículo y del
demostrativo para funcionar como antecedentes del relativo que.

6.2.4. Qual
El relativo simple qual, que procede etimológicamente del relativo-interrogativo
latino qualis, se caracteriza por el contenido léxico de cualidad. No obstante, en el dialecto
aragonés del siglo XIII, o por lo menos en el corpus examinado, no parece haber rastro
de este rasgo semántico que el relativo en cuestión heredó de su étimo latino. La pérdida
del carácter cualitativo del pronombre qual ya se anunciaba en el latín tardío, pues, en
alguna ocasión, el relativo qualis abandonaba este significado léxico para aparecer en los
contextos de uso del relativo qui. Junto a este precedente latino, ya en época romance, la
progresiva gramaticalización de la estructura artículo + qual, en la que el relativo carecía
de dicho contenido cualitativo, favoreció la desemantización o pérdida léxica del relativo
en cuestión. A ello se unió la competencia con el adverbio modal como que, poco a poco,
confluía, semántica y sintácticamente, en algunos contextos con el relativo qual. Todo
ello, propició la desemantización total del relativo qual que, a su vez, provocó la
igualación de este relativo con los relativos no marcados léxicamente el que y el qual.
Aunque los textos notariales examinados no den cuenta de este valor cualitativo del
pronombre qual en el aragonés del siglo XIII, no significa que ya en esta centuria se
hubiera completado el proceso de desemantización del relativo en cuestión en el aragonés
medieval, pues, para llevar a cabo este tipo de afirmación consideramos que es necesario
examinar un corpus cronológicamente más amplio. Si atendemos a los ejemplos que
atestiguan la presencia del relativo qual en el dialecto medieval aragonés, aunque escasos,
pues tan solo hemos hallado 9, observamos que el pronombre en cuestión aparece en
oraciones de relativo con antecedente explícito. En 7 de los 9 ejemplos encontrados, el

67
relativo qual se relaciona anafóricamente con un antecedente de cosa. En los casos
restantes, en 1 de ellos el relativo en cuestión remite a un antecedente personal (7) y en el
otro caso forma parte de estructura correlativa.

1) ecadayno que nos dedes o .xx. sueldos o nuestra procuration, qual nos mas quesieremos (NT, nº
15, año 1270, Huesca).

2) desparadas probaçiones si algunas en qerian aduçir las partes sobre pagas feitas y sobre otras cosas,
audo en cara sobre todo aquesto conssello de sauios, qual nos trobamos que la part don Juhan don
Julian dieu la jura en judicio ala bbat auan dicto (NT, nº 22, año 1272, Huesca).

3) et en cara uos que nos en podaç costreyner de fer pagar por la glesia o por el seglar, por qual uos
mas querredes (NT, nº 56, año 1284, Huesca).

4) damos y de present deliuramos a la sobredita eclesia dAlqueçar y a todo el capitol engeneral el


dito pueyo, saluo et securo, con entradas y exidas y retornamientos al dito pueyo, quales deue aver
franco (NT, nº 57, año 1284, Huesca).

5) Qual fianca yo dito Johan fago y atorgo, secunt la forma de sus dita (NT, nº 57, año 1284, Huesca).

6) E yes condicion entre nos e uos que ayades la dita uinnya plantada de buena uit e oliuar feyta qual
uos mas querredes daqui a cinco annos continuament complidos (EZAG, nº 296, año 1299,
Zaragoza).

7) si aDios ploguiesse que dona Domenga, uuestra muiller, o alguno de uuestros fillos sobrassen
auos de uida, que la deuantdita dona Domenga o uno de uuestros fillos, quoal auos ploguiere,
tiengan la deuantdita almunia en todo tiempo de lur uida (NT, nº 2, año 1260, Huesca).

Conviene señalar que los ejemplos encontrados dan cuenta de la doble funcionalidad
del pronombre relativo qual, pues funciona como adjetivo, esto es, el elemento al que
refiere aparece pospuesto a él en la oración subordinada (8), y como sustantivo, es decir,
el antecedente se sitúa en la oración principal (9).

8) Qual fianca yo dito Johan fago y atorgo, secunt la forma de sus dita (NT, nº 57, año 1284, Huesca).

9) si aDios ploguiesse que dona Domenga, uuestra muiller, o alguno de uuestros fillos sobrassen auos
de uida, que la deuantdita dona Domenga o uno de uuestros fillos, quoal auos ploguiere, tiengan
la deuantdita almunia en todo tiempo de lur uida (NT, nº 2, año 1260, Huesca).

En 3 de los ejemplos encontrados, el pronombre relativo qual, más que encabezar una
oración explicativa, introduce una relativa apositiva, pues, aunque está delimitada por
inflexiones tonales según marcan, en algunos casos, las comas en la escritura, desde un
punto de vista semántico, restringe la denotación de su antecedente. En estos 3 ejemplos,
el antecedente son dos sintagmas nominales relacionados internamente por coordinación
disyuntiva o copulativa.

10) et en cara uos que nos en podaç costreyner de fer pagar por la glesia o por el seglar, por qual uos
mas querredes (NT, nº 56, año 1284, Huesca).

11) E yes condicion entre nos e uos que ayades la dita uinnya plantada de buena uit e oliuar feyta qual
uos mas querredes daqui a cinco annos continuament complidos (EZAG, nº 296, año 1299,
Zaragoza).

68
12) ecadayno que nos dedes o .xx. sueldos o nuestra procuration, qual nos mas quesieremos (NT, nº
15, año 1270, Huesca).

Como muestran los sintagmas nominales coordinados, pues se vinculan sustantivos


de género femenino y masculino, el pronombre qual no manifiesta ningún tipo de
predilección por el género masculino o femenino del antecedente. Con respecto a la
función sintáctica que el relativo en cuestión desempeña en la proposición subordinada
que introduce, observamos que en el caso que remite a un antecedente de persona realiza
el papel sintáctico de sujeto.

13) si aDios ploguiesse que dona Domenga, uuestra muiller, o alguno de uuestros fillos sobrassen auos
de uida, que la deuantdita dona Domenga o uno de uuestros fillos, quoal auos ploguiere, tiengan
la deuantdita almunia en todo tiempo de lur uida (NT, nº 2, año 1260, Huesca).

También solo encontramos 1 ejemplo en el que el relativo en cuestión constituye el


término de una preposición.

14) et en cara uos que nos en podaç costreyner de fer pagar por la glesia o por el seglar, por qual uos
mas querredes (NT, nº 56, año 1284, Huesca).

En otra ocasión lleva a cabo la función sintáctica de complemento circunstancial sin


el índice preposicional correspondiente, en este caso, la preposición en.

15) desparadas probaçiones si algunas en qerian aduçir las partes sobre pagas feitas y sobre otras cosas,
audo en cara sobre todo aquesto conssello de sauios, qual nos trobamos que la part don Juhan don
Julian dieu la jura en judicio ala bbat auan dicto (NT, nº 22, año 1272, Huesca).

Por último, la función de objeto directo es la más abundante con 4 ejemplos. No


obstante, en 1 de ellos, al desempeñar el relativo qual un papel adjetivo, este, como una
especie de demostrativo, realiza, junto al nombre con el que constituye un sintagma
nominal, la función sintáctica de objeto directo.

16) Qual fianca yo dito Johan fago y atorgo, secunt la forma de sus dita (NT, nº 57, año 1284, Huesca).

De los 9 ejemplos encontrados, en 1 de ellos el relativo qual, junto al demostrativo


tal, forma parte de una construcción comparativa de igualdad. De los distintos esquemas
correlativos, que modifican la estructura original latina qualis…talis, solo encontramos
el modelo correlativo inverso al originario en el que los dos integrantes, tal y qual, no
están separados por un sintagma interpuesto, sino que se encuentran en vecindad
inmediata108.

17) vendemos et depresent deliuramos, auos don Jayme de Ayerbe, fustero, ea dona Gilia, muller,
uuestra ciutadanos de Osca, todo aquell quinion et aquella part, tal qual auos portanje nin portanier
deue en aquelle campo (NT, nº 36, año 1275, Huesca).

La presencia de antecedentes plurales revela la variabilidad morfológica del relativo


qual en número.

108
Este esquema correlativo constituye una variante de la estructura correlativa tal…qual, que procede de
la inversión del modelo correlativo latino originario qualis…talis.

69
18) damos y de present deliuramos a la sobredita eclesia dAlqueçar y a todo el capitol engeneral el
dito pueyo, saluo et securo, con entradas y exidas y retornamientos al dito pueyo, quales deue aver
franco (NT, nº 57, año 1284, Huesca).

No obstante, esta capacidad de flexión numérica del relativo no se manifiesta en


ejemplos con antecedentes relacionados por coordinación disyuntiva o copulativa. En
estas ocasiones, el relativo tan solo hace referencia a uno de ellos, pues, teniendo en
cuenta el contexto, el destinatario del testimonio notarial ha de elegir uno de los dos
elementos coordinados. Excepto en estos últimos casos en los que el relativo qual
introduce oraciones apositivas, en los que es posible una cierta especialización del relativo
en estos contextos, en el resto de los ejemplos encontrados, el relativo, además de carecer
del valor cualitativo heredado, aparece en los contextos de uso de los pronombres
relativos no marcados léxicamente el que y el qual. La pérdida del contenido léxico de
cualidad y la progresiva igualación de este relativo con el relativo compuesto el qual y
con la estructura artículo + que pudo propiciar la decadencia del relativo cualitativo
qual109.
Al igual que el relativo simple qual, el relativo compuesto procede del relativo-
interrogativo latino qualis. No obstante, pese a proceder del mismo étimo latino, el
relativo compuesto, a diferencia del relativo simple, carece de valor cualitativo. Como
vimos en el estado de la cuestión, la formación del relativo compuesto el cual todavía hoy
en día es una cuestión controvertida. No obstante, tenga o no este relativo complejo un
precedente latino o se haya originado a partir de la evolución del esquema correlativo tal
cosa…qual…, lo que parece evidente es que el relativo complejo el qual es una creación
romance en la que la presencia del artículo dotó al relativo simple qual de ciertas
características, como la variabilidad morfológica en género y número, que le permitieron
aparecer en una gran variedad de contextos. Además, la combinación del artículo y el
relativo suponía recuperar la antigua capacidad flexiva de las unidades del sistema
relativo latino, que se había perdido en el paso del latín a las lenguas romances.
Si atendemos a los ejemplos que encontramos en el corpus examinado, podemos
afirmar que, en el aragonés medieval del siglo XIII, ya no hay rastro de la independencia
sintáctica de los dos integrantes que componen el relativo compuesto el qual, sino que
constituyen dos elementos altamente cohesionados y, por tanto, funcionan como una
única unidad. Además, la ausencia de ejemplos en los que la preposición se intercala entre
el artículo y el relativo, así como la incapacidad del artículo para funcionar como
antecedente del relativo ponen de manifiesto la fusión de estas dos unidades y, por tanto,
que el proceso de gramaticalización ha concluido. Si tenemos en cuenta las estructuras
homólogas, el que y el qui, en el aragonés del siglo XIII, el artículo y el relativo conservan
su autonomía sintáctica, pues, además de que hallamos ejemplos en los que la preposición
se interpone entre los dos elementos, la presencia de unidades que modifican al artículo,
como el cuantificador todos, así como la capacidad del artículo para funcionar como
antecedente del relativo revelan que en estas combinaciones el proceso de
gramaticalización no ha culminado.

109
Según Rafael Lapesa, en el castellano, el relativo simple qual, sin notación cualitativa, no sobrepasa el
siglo XVI. Véase Lapesa, Rafael (2000): “El artículo como antecedente del relativo en español”, en
Estudios de morfosintaxis histórica del español, Rafael Cano y María Teresa Echenique Elizondo (ed.),
Madrid, Gredos, vol. I, pág. 392.

70
Si en el aragonés del siglo XIII, los componentes del relativo complejo el qual
constituían una unidad totalmente consolidada, en otros dialectos de la Península Ibérica,
la secuencia artículo + qual, ya en la Edad Media, también estaba totalmente
gramaticalizada. Nos referimos a los dialectos castellano y asturiano. Así pues, según
Rafael Lapesa, en castellano el qual “surge con el Mester de Clerecía y con la prosa
jurídica, poniéndose de moda en el siglo XV como relativo literario y enfático”110. Para
el asturiano medieval, de acuerdo con las observaciones de Prieto Entrialgo, las primeras
manifestaciones del relativo compuesto el qual en la diplomática asturiano-leonesa datan
del siglo XIII y en ellas la estructura artículo + qual “se muestra perfectamente
gramaticalizada como relativo compuesto”111.
Debido a la temprana gramaticalización del relativo compuesto el qual, en los textos
notariales examinados, no encontramos ejemplos de relativas sin antecedente explícito,
pues el artículo, tras perder su autonomía sintáctica, carece de capacidad pronominal, no
pudiendo funcionar como antecedente del relativo, sino que tan solo se comporta como
un afijo flexivo que establece la concordancia del relativo con el antecedente, facilitando,
de esta manera, la identificación del referente. Así pues, la incapacidad de este relativo
complejo para introducir relativas sin antecedente explícito pone de manifiesto la fusión
de los dos integrantes del compuesto. En la mayor parte de las oraciones que el relativo
en cuestión encabeza, este remite anafóricamente a antecedentes no personales, pues de
142 ejemplos que encontramos del relativo compuesto el qual en el corpus examinado,
en 134 el relativo en cuestión hace referencia a antecedentes no personales.

19) lalmunia que auemos en el riuo de Flumen, laquoal es clamada Almunja del Rej (NT, nº 2, año
1258, Huesca).

20) damos y atorgamos y confirmamos y de presente liuramos aplantar vinea et atreuudo a uos
Domingo Andreo et auuestra muyller Tomasa, aquel nuestro campo de la predita nuestra ecclesia
de Sant Pere de Osca, el qual yes de Osca justa del molino de doña Nauarra de Camin (NT, nº 10,
año 1266, Huesca).

21) damos y atorgamos, y luego de present, liuramos atreudo, auos Esteuan de Seta y auastra muller
dona Sancha, veçinos dUesca, todo aquel heredamjento; el qual nos y el monesterio auemos en la
Ujttimna (NT, nº 76, año 1300, Huesca).

22) los ditos .VIII. solidos do a uos porraçon de anniuersario, el qual fagades perdurable ment, uos y
uuestros successores (NT, nº 63, año 1290, Huesca).

La variabilidad morfológica del relativo compuesto en género y número, gracias al


artículo, permite a este relacionarse anafóricamente con antecedentes de cualquier género.
No obstante, como en el caso de los relativos analizados anteriormente, el género
masculino es el más predominante, ya que de los 134 casos con antecedente de cosa 49
remiten a un referente no personal femenino. Menos abundante es el género femenino
con antecedentes de persona, pues de los 8 ejemplos en los que el relativo compuesto
alude a referentes humanos, solo 1 de ellos refiere a un antecedente de género femenino.

110
Lapesa, Rafael (2000): “El artículo como antecedente del relativo en español”, en Estudios de
morfosintaxis histórica del español, Rafael Cano y María Teresa Echenique Elizondo (ed.), Madrid,
Gredos, vol. I, pág. 392.
111
Prieto Entrialgo, Clara Elena (2015): Los relativos en el asturiano medieval, Berna, Peter Lang, pág.
168.

71
No obstante, en este ejemplo, el relativo en cuestión no se refiere exclusivamente a un
referente femenino, pues este aparece coordinado con un antecedente masculino (27).

23) Pedro don Gujlliamon, ciutadano de Osca, el qual de present se atorgo por fiança, enos con ell
ensemble abueltas (NT, nº 36, año 1275, Huesca).

24) don Garçia Martineç, prior de Saraynena, y Exemen Sancheç, canonges de Montaragon, a los
quales do plen poder de demandar y reçeber atodos aquellos quirren amj dar deuen (NT, nº 49,
año 1279, Huesca).

25) spondaleros que fuemos del postrimero testament de don Pedro Daelca, el qual aya buen sieglo
(NT, nº 41, año 1277, Huesca).

26) aiades poder de establecer ciertos et convenibles quinoneros, tantos e atales como a vos sea bien
visto, los quales iuren leatad que partan et compartan aquel dicho nostro proprio eredamiento
(CPA, nº 211, año 1267, Teruel).

27) los dictos don Sancho Jordan y dona Granada somuller, a los quales pertenecian el castiello ela
ujlla deSipan, y sos terminos y sos derectos (NT, nº 33, año 1275, Huesca).

De estos datos se deduce que en el dialecto aragonés del siglo XIII, o por lo menos en
el corpus examinado, el relativo el qual muestra una cierta predilección por los
antecedentes no personales, especialmente, por los de género masculino.
En lo que concierne al comportamiento sintáctico del relativo compuesto el qual en
el dialecto aragonés, en la Edad Media ya se perfila uno de los rasgos característicos de
la sintaxis de este relativo: su especialización en introducir proposiciones explicativas. Si
tenemos en cuenta los ejemplos encontrados en el corpus examinado, observamos que en
casi todos los casos, un total de 141, el relativo compuesto en cuestión encabeza oraciones
de relativo explicativas, pues, suele referirse a antecedentes cuya referencia previamente
ha sido restringida por la presencia de un complemento especificativo, ya sea una oración
de relativo especificativa o un sintagma preposicional.

28) eamayor uuestra seguridat damos auos ffiança de saluedat de las dictas casas quenos auos
vendemos, enllas quales casas auos fagamos auer, tener, possedir y espleytar en paç (NT, nº 26,
año 1273, Huesca).

29) una tienda nuestra que emos enOsca ad triudo, la qual yes en el barrio de la Puerta de Alquiulla
(NT, nº 21, año 1271, Huesca).

30) yes assaber, por cient soldos de dineros jaqueses, moneda buana, los quales depresent aujemos y
recebiemos de uso el dia que esta present carta fue feyta (NT, nº 20, año 1271, Huesca).

Si tenemos en cuenta los datos anteriores, solo encontramos 1 ejemplo en el que el


relativo compuesto el qual introduce una oración especificativa. Además, en este ejemplo,
el relativo en cuestión constituye el término de una preposición, por lo que tímidamente
en el aragonés del siglo XIII se perfila la tendencia de uso del español actual, según la
cual, el mencionado relativo solo puede encabezar proposiciones especificativas si
aparece precedido de un índice preposicional.

72
31) vn huerto, el qual yes en regano de Saranyena, el qual afronta en orto de don Ramon de Balmanya
et encequia por la qual se riega el vuerto dela abbadia (NT, nº 27, año 1274, Huesca).

Con respecto a la función sintáctica que el relativo compuesto el qual desempeña en


el seno de la oración subordinada, esta, en cierto modo, está relacionada con la naturaleza
del antecedente. Si tenemos en cuenta las oraciones en las que el relativo compuesto en
cuestión remite a un antecedente no personal, en ellas esta unidad gramatical realiza tres
papeles sintácticos: sujeto, objeto directo y complemento preposicional. De las tres
funciones, predomina la de objeto directo, pues de los 134 ejemplos que encontramos del
relativo compuesto el qual con antecedentes de cosa, 69 son ejemplos de objeto directo
(del (32) al (34)). Aunque con un número menor de ejemplos, la función de sujeto es,
después de la de objeto directo, la más abundante con 42 casos (del (35) al (37)).

32) y en uuestra corporal possession del dito parral que yo tenia de la predicta ecclesia, el qual a uos
entegraimentre riendo (NT, nº 14, año 1269, Huesca).

33) damos et otorgamos y depresent deliuramos, aplantar vinya amitat, vn campo nuestro, el qual la
enfermeria de Montaragon ha y auer deue en termino de Quicena (NT, nº 34, año 1275, Huesca).

34) por cincientos sueldos de dineros de buana moneta jaquesa, los quales…de uos recebiemos (NT,
nº 46, año 1279, Huesca).

35) do y lexo auos dona Acnes y a uos dona Guillema, amadas fillas mias, todas y quiscunas las
heredades, las quales son y seer deuen de la capellania nuastra de la glesia de San Pere Vieillo
dUasca (NT, nº 12, año 1268, Huesca).

36) vnas cassas que el dito Guillem de Loarre conpro de Martin don Ventura, carniçero; las
quales ditas cassas son en Osca (NT, nº 6, año 1246, Huesca).

37) vna vigna que la prebostria de Montaragon ha en Osca, en termen que el dito Haratalcomeç; la
qual dita vigna afronta en vignas de dona Perçada y en vigna de don Vidal Auigaton (NT, nº 58,
año 1287, Huesca).

En los 23 ejemplos restantes el relativo compuesto constituye el término de una


preposición. La unidad gramatical en cuestión en estos sintagmas preposicionales realiza
diferentes funciones, pues, por un lado, participa en la expresión de las circunstancias que
rodean el desarrollo de la acción denotada por el verbo, desempeñando la función de un
complemento circunstancial; y, por otro lado, modifica a un sintagma nominal, realizando
el papel sintáctico de complemento genitivo (38)112. Como complemento circunstancial,
al remitir anafóricamente a antecedentes que expresan nociones de causalidad,
temporalidad y localidad, el relativo compuesto, dentro de este papel sintáctico,
desempeña principalmente las funciones de complemento circunstancial de causa (39),
de tiempo (40) y de lugar (41), (42).

112
De los 23 ejemplos en los que el relativo compuesto el qual constituye el término de una preposición,
en 16 casos se comporta sintácticamente como un complemento genitivo y en 7 casos desempeña la funcion
de complemento circunstancial. De los tres tipos de circunstancias que expresa, causa, tiempo y lugar, los
de causa y lugar son los más abundantes con 3 ejemplos cada uno y el de tiempo el más escaso con una
única ocurrencia.

73
38) que paguen por pena .X. soldos, si manifiesto fuere, de los quales la meytat sian de los jurados de
Ansso (NT, nº 75, año 1299, Jaca, Huesca).

39) vn huerto, el qual yes en regano de Saranyena, el qual afronta en orto de don Ramon de Balmanya
et encequia por la qual se riega el vuerto dela abbadia (NT, nº 27, año 1274, Huesca).

40) el secundo dia miercoles que serat dest mes de setembre, en el qual somos de present (NT, nº 13,
año 1268, Huesca).

41) y en aquellas cosas aya .I. corral en el qual a .I. pozo que fizo el a su propria mession (NT, nº 69,
año 1293, Huesca).113

42) Pérez de Visiedo tiene a cens de la Orden e con la tapia que va entreel corral uno y otro en la qual
avedes la meatat quanto tiene vuestra casa auantdicha (OST, nº 42, año 1275, Teruel).

Conviene señalar que, cuando el relativo compuesto el qual forma parte de un


sintagma preposicional, es frecuente la combinación de este con preposiciones bisílabas
debido a la naturaleza tónica de dicho relativo.

43) Conescuda cosa sia qe como con tençion fuesse entre don Domenge (…), de la una part, y don
Juhan don Julian, de laltra, sobre treudos y de redades y otras cosas, sobre las quales fue con
promes por el dicto abbat y por el dicto don Juhan don Julian (NT, nº 22, año 1272, Huesca).

Si, en segundo lugar, atendemos a las oraciones en las que el relativo compuesto el
qual se refiere a un antecedente personal, el relativo en cuestión desempeña dos funciones
sintácticas, la de sujeto y la de objeto indirecto. Pese al escaso número de ejemplos,
resulta evidente el predominio del caso nominativo con respecto al caso dativo, pues, de
los 8 ejemplos encontrados en los que el qual refiere a un antecedente de persona, en 6 el
relativo realiza la función de sujeto (44), (45) y en los 2 restantes la de objeto indirecto
(46), (47). En esta última función, el relativo complejo aparece precedido de la
preposición característica.

44) Pedro don Gujlliamon, ciutadano de Osca, el qual de present se atorgo por fiança (NT, nº 36, año
1275, Huesca).

45) Et a mayor seguridad et firmeça a uos et a la orden del Espital firmança don Gil de Sangüesa,
estant en la parroquia de Sant Paulo de Çaragoça, el qual a uos et a los uuestros el dicto treudo
pague (EZAG, nº 219, año 1281, Zaragoza).

46) los dictos don Sancho Jordan y dona Granada somuller, a los quales pertenecian el castiello ela
ujlla deSipan, y sos terminos y sos derectos (NT, nº 33, año 1275, Huesca).

47) don Garçia Martineç, prior de Saraynena, y Exemen Sancheç, canonges de Montaragon, a los
quales do plen poder de demandar y reçeber y ordenar a todos aquellos quirren a mj dar deuen
(NT, nº 49, año 1279, Huesca).

113
En los ejemplos (39) y (41) podríamos pensar que el relativo compuesto el qual en: vn huerto, el qual y
.I. corral en el qual introduce una oración especificativa. No obstante, no consideramos que en estos
ejemplos el relativo compuesto el qual encabece una oración especificativa porque el antecedente, al estar
modificado por un numeral, es indefinido y los antecedentes indefinidos pueden tener dos lecturas, una
especificativa y otra explicativa.

74
Junto a estas funciones sintácticas, el relativo compuesto el qual, al igual que el simple
qual, puede realizar en el seno de la subordinada funciones adjetivas y sustantivas. De
esta manera, encontramos dos usos del relativo en cuestión. Con un comportamiento
adjetivo, la unidad gramatical el qual hace referencia a un antecedente que, además de
estar explícito en la oración principal, está presente en la oración subordinada (48), (49),
(50)114. En cambio, cuando el relativo complejo el qual funciona categorialmente como
un sustantivo el antecedente, al que remite el relativo, solo está presente en la oración
principal (51).

48) vendemos auos don Gaston, abat dAscar, vinna una en termino de Binacua; la qual vinna es en
campo ha fronta de la una part con vinna del mjsmo comprador (NT, nº 42, año 1277, Huesca).

49) fiço protestar y pendrar todo el pan que en est anno de present fo coyllido en las ditas heredades
dAyera, el qual pan coylliet Alaman (NT, nº 13, año 1268, Huesca).

50) aquella tenda que don Gil dOscan ha en la Carniçaria mayor; la qual tenda afroenta de la una part
en tenda de don Domingo Portoles (NT, nº 63, año 1290, Huesca).

51) et lapart de la era que se tiene con los ditos casales, la qual pertenexe al dito casal (NT, nº 66, año
1292, Huesca).

Gracias al comportamiento adjetivo del relativo compuesto el qual, es posible la


repetición léxica del antecedente en la proposición subordinada. La presencia del
referente en la oración que el relativo complejo encabeza permite disuadir toda
ambigüedad referencial que no haya sido resuelta por las marcas de concordancia que,
gracias al artículo, es capaz de establecer dicho relativo con el antecedente en género y
número. Precisamente, la flexión del relativo compuesto el qual en género y número lo
convierte en el relativo idóneo para identificar al antecedente en aquellos casos en los que
este aparece bastante alejado del relativo.

52) do y asigno en cada anno octo solidos de treudo a uos don Ramon Garin, prior de Sant Pere el
Viello de Huesca y a la glesia de Sant Pere, los quales ayades y reçibades sobre aquella tenda (NT,
nº 63, año 1290, Huesca).

53) Et si messiones auiessen afer el comendador o freyres de la dita casa de Sant Iohan del Espital
quiscun anno de los ditos terminos adenant por raçon de recobrar el dito trehudo, todas aquellas
uos prometemos refer et emendar, de las quales sean creydos por lur simple palabra sines
testimonias et jura (EZAG, nº 287, año 1297, Zaragoza).

En ocasiones, más que una repetición léxica del antecedente, se trata de una
reformulación, pues, encontramos ejemplos en los que, en lugar de repetir literalmente el
antecedente, este es sustituido por un sustantivo con el que el referente establece una
relación de sinonimia (54). En otros casos, el relativo en cuestión aparece acompañado
de una proforma léxica como el sustantivo cosa que recoge la enumeración presentada
anteriormente (55). Se piensa que la presencia del antecedente en la oración subordinada

114
En este uso adjetivo el relativo compuesto el qual se aproxima a un demostrativo anafórico.

75
y, por extensión, el comportamiento adjetivo del relativo complejo surge por influencia
de la lengua latina115.

54) E vos devedes dar toda la fusta que y fera menester et yo cumplir et fer todas las cosas que y
convernan pora esta lavor, la qual obra devo fer bien et lealment (OST, nº 47, año 1278, Teruel).

55) de la dicta eglesia cate y custodesca todo el tresoro, como de joso hye scripto, ço es a saber: syet
cidaras, diez frontales, y catorce dalmáticas, cinquanta y tres litteras, y cinquo linçuelos y vint y
nueue capas de seda de coro, y vient sobrepelliços, siet vestimientes, y quatros casusas y quinze
tapetes, y doze cabeçals, y quatro calices de plata (…). El qual tresoro y las quales dictas cosas
me foron ensignadas (NT, nº 8, año 1266, Huesca).

A veces la distancia que existe entre el antecedente y el relativo compuesto el qual


invita a pensar que el relativo, más que una relación de subordinación con la proposición
principal en la que se encuentra el antecedente, establece una relación de yuxtaposición.
Además, la presencia de varias oraciones independientes que separan al relativo complejo
del antecedente dotan a la oración subordinada encabezada por el relativo de una cierta
autonomía sintáctica, más característica de las relaciones paratácticas que de las
hipotácticas. De nuevo, en estas construcciones, se pone de manifiesto el comportamiento
adjetivo del relativo, pues la presencia del antecedente en la proposición subordinada
facilita la identificación de este pese a la falta de inmediatez.

56) Nos, avanditos árbitros, fuemos personalment a Munuebrega et demandamos al dito concello de
Munuebrega concejalment por esta razon plegado et pregonado si querian provar las demandas
que fazian contra los ditos donna Maria Perez et don Roy Sanchez, o mostrar alguna ren en que
ellos oviessen derechos porque deviessemos nos a ellos aquesto a judgar et toller lo de propriedat
et possesion de los ditos donna Maria Perez et don Roy Sanchez daquellas demandas que fazian
contra ellos. El qual conceio dixieron que non podian provar (CAL, nº 34, año 1280, Zaragoza).

Por otro lado, encontramos dos ejemplos en los que se muestra que la naturaleza
tónica del relativo compuesto el qual116, además de individualizarlo del resto de los
pronombres relativos que carecen de esta propiedad, dota al relativo en cuestión de un
uso exclusivo117: la aparición del relativo compuesto en construcciones absolutas de
participio en las que desempeña la función de sujeto118.

115
Cuervo, Rufino José (1886-1893): Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana,
Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, vol. II, pág. 615.
116
Iglesias Casal sostiene que la aparición del relativo compuesto el qual en construcciones absolutas de
participio se debe al carácter tónico del relativo. Dicha autora detecta este uso exclusivo del relativo
compuesto en cuestión en la prosa renacentista castellana: finalmente ella respondió, y venida la noche,
cuando sintió mis pisadas echó la carta en el suelo, la cual recebida, sin hablarle palabra por el peligro
que en ello para ella havía acordé de irme.
Véase Iglesias Casal, Isabel (1996): Los relativos en la prosa renacentista castellana, Oviedo, Universidad
de Oviedo, pág. 172.
117
La presencia del relativo compuesto el qual en este contexto sintáctico vuelve a poner de manifiesto la
relación de este con los demostrativos: esas cosas dichas.
118
Según Cuervo, hoy en día es más habitual la presencia del relativo compuesto en segundo lugar, es decir,
detrás del participio: leídos los cuales.
Consúltese Cuervo, Rufino José (1886-1893): Diccionario de construcción y régimen de la lengua
castellana, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, vol. II, pág. 614.

76
57) mostroron y leyr fiçono los priuilegios y la carta de los ricos omnes y de la vniverssidat dAragon
por ellos allegados; los quales leydos, requerieron al dito justicia que mandasse a ellos seer
rendidas las dita pendras (NT, nº 67, año 1293, Huesca).

58) dixo quel dicto scripto sarrado con el siello auantdicto fuesse abierto y leydo delant ellos y en
continent fue abierto por mano del dicto justicia, y pues fue leydo; el qual leydo el dicto justicia
(NT, nº 32, año 1275, Huesca).

Aunque el relativo compuesto el qual puede referirse a segmentos oracionales con el


artículo en género neutro (lo qual), no encontramos, en el corpus examinado, ningún
ejemplo en el que el relativo compuesto remita a antecedentes oracionales, pese a que la
forma lo qual sí esté presente en varias ocasiones. No obstante, dicha forma, en lugar de
hacer referencia a antecedentes oracionales, alude, al igual que el relativo compuesto con
el artículo en masculino singular, a unidades nominales, por lo que nos conduce a pensar
que la pieza lo no constituye la forma neutra del artículo el, sino, más bien, una variante
de la forma masculina singular del artículo, que procede etimológicamente del acusativo
latino illum. Aunque de presencia esporádica, Corominas ya indicó la existencia de esta
variante, además de en el dialecto leonés, en el aragonés: “la forma masculina lo, que
triunfó en occitano, catalán antiguo y portugués preliterario, es tan rara en español que
solo puede citarse algún ejemplo esporádico en documentos leoneses y aragoneses”119. A
pesar de la desaparición de la variante de masculino singular lo en español, seguramente
a causa de la homonimia con el artículo neutro y la existencia ya de una forma para el
masculino singular, la variante lo persiste todavía en el aragonés de los siglos XVII y
XVIII120. A continuación, recogemos algunos de los ejemplos que muestran la
equivalencia del relativo compuesto con la variante de masculino singular, procedente del
acusativo latino illum, con el relativo compuesto el qual:

59) do y atorgo y de present liuro hun cabomaso que a so heredamiento in Sant Esteuan de Donato, lo
qual cabomaso y heredamiento hye de la casa de Sant Urbiç (NT, nº 43, año 1278, Huesca).

60) Lo qual cabomaso afruanta in via puplica y in ortos y in campos del dito cabomaso (NT, nº 43,
año 1278, Huesca).

61) fago est mj testament, en lo qual ordeno y parto todos mios bienes (NT, nº 38, año 1276, Huesca).

119
Corominas, Juan y Pascual, José Antonio (1980-1991): Diccionario crítico etimológico castellano e
hispánico, Madrid, Gredos, vol. II, pág. 550.
120
Pues esta variante de masculino singular está presente en las composiciones poéticas de Ana Abarca de
Bolea, compuestas en aragonés popular del Somontano y en un texto de una representación llevada a cabo
en la Escuela de Gramática de la Universidad de Huesca en 1689. Y, además, en el aragonés moderno, lo
es la forma propia del aragonés del valle de Echo, Aragüés y Jasa, Tella, El Grado y Naval.
Véase Nagore Laín, Francho (2003): El aragonés del siglo XIV. Según el texto de la Crónica de San Juan
de la Peña, Huesca, Institución de Estudios Altoaragoneses, págs. 239-240.

77
6.3. Los pronombres relativos qui, que, quien y qual en el navarro
medieval (siglo XIII)
El presente apartado está dedicado al análisis del comportamiento sintáctico de los
pronombres relativos qui, que y qual, así como a sus respectivas combinaciones con el
artículo y el demostrativo aquel en el dialecto navarro del siglo XIII. Como ya se comentó
en otro momento, el examen independiente de estos relativos en cada dialecto oriental
estudiado no solo se debe al carácter autónomo de la modalidad lingüística navarra con
respecto a la modalidad aragonesa, sino que también es consecuencia de nuestra
preocupación por realizar una exposición lo más clara, ordenada y precisa posible del
funcionamiento de los relativos mencionados en los dialectos navarro y aragonés. Pese a
que el corpus analizado para el estudio histórico de los relativos en la modalidad
lingüística navarra es menos extenso que el consultado para el análisis de dichas unidades
en el dialecto aragonés, es también abundante el número de ejemplos que encontramos
de los pronombres relativos en el corpus de navarra, pues, como vimos, los documentos
jurídicos constituyen una fuente esencial para el estudio de estas unidades lingüísticas, ya
que la búsqueda de claridad y precisión característica del lenguaje jurídico explica la
abundacia de los pronombres relativos en los textos notariales. Siguiendo la estructura de
análisis aplicada en el estudio de los relativos en el dialecto aragonés, en el presente
apartado examinamos, en primer lugar, el relativo qui y la secuencia que forma con el
artículo. En segundo lugar, realizamos un breve comentario sobre las manifestaciones del
pronombre relativo quien en el corpus navarro. Después analizamos los usos del relativo
que y sus respectivas combinaciones con el artículo y, por último, el relativo qual y el
relativo compuesto el qual.

6.3.1. Qui
El relativo qui experimentó una rápida decadencia en los dialectos del occidente y
centro peninsular, asturiano-leonés y castellano. Sabemos que en Castilla el declive del
relativo en cuestión se inició en las relativas con antecedente explícito, que
desaparecieron en el siglo XIII. Sin embargo, la desaparición del relativo qui en este
contexto sintáctico no supuso la pérdida completa del pronombre en el dialecto castellano,
pues este sobrevivió hasta el siglo XIV en las oraciones de relativo sin antecedente
explícito. Igual de rápida fue la desaparición del relativo qui en el área occidental de la
Península, pues, en el dialecto asturiano-leonés, a finales del siglo XIII y principios del
siglo XIV ya no hay rastro de esta unidad gramatical. La temprana pérdida del relativo
qui en los dialectos castellano y asturiano-leonés se vincula con la progresiva aparición
del pronombre quien en los contextos de aparición del primero. En cambio, el relativo qui
no experimenta la misma situación en los dialectos del oriente peninsular, pues, como
hemos visto, en el apartado anterior, si en el castellano el ocaso del relativo qui comienza
en las relativas con antecedente explícito, el relativo en cuestión muestra una cierta
vitalidad en el aragonés del siglo XIII en este contexto sintáctico, o por lo menos, en las
oraciones de relativo con antecedente personal masculino. En lo que concierne al dialecto
navarro, aunque el relativo qui es bastante frecuente en la Navarra del siglo XIII, no
presenta la misma vitalidad que en la zona aragonesa, pues, en muchos de los ejemplos
encontrados, el relativo qui no aparece en partes de redacción libre, sino que está presente
en fórmulas diplomáticas muy alatinadas. Pese a la presencia abundante del relativo qui

78
en frases estereotipadas, este relativo, a diferencia de en los dialectos castellano y
asturiano-leonés, permaneció vivo durante largo tiempo en la modalidad lingüística
navarra, pues todavía se documentan manifestaciones de este pronombre relativo en
textos de principios del siglo XV121.
Si atendemos a los ejemplos del relativo qui que encontramos en el corpus examinado
para el dialecto navarro, como en el caso del aragonés, el relativo qui está presente tanto
en oraciones de relativo con antecedente explícito como en oraciones de relativo sin
antecedente explícito. La predilección del pronombre relativo qui por los antecedentes
personales de género masculino se pone nuevamente de manifiesto en el dialecto navarro,
pues, si observamos los ejemplos encontrados, de un total de 52 casos de relativo qui con
antecedente explícito, no solo 46 antecedentes son personales, sino que la totalidad de
referentes de persona son de género masculino. Los 6 casos restantes son antecedentes
inanimados, 4 de género femenino y 2 de género masculino. Si en lo que se refiere a los
antecedentes personales es posible perfilar la tendencia de uso del relativo qui, pues solo
se combina con antecedentes de género masculino, esto no es posible cuando el relativo
remite a antecedentes de cosa, pues solamente en 2 casos el género femenino supera al
género masculino. A continuación, por medio de una serie de ejemplos, ilustramos la
combinación del relativo qui con antecedentes personales y con antecedentes de cosa en
las oraciones relativas con referente explícito.
1) E por la mala uoç que fo puesta, e por el pleyto que sobre esto era començado, los bonos omnes
del val de Erro qui fueron plegados (RCV, nº 116, año 1243, Hospital de Roncesvalles).

2) Et de qualquiere gouernador qui fuesse enviado enpues uos por el rey de França a gouernar Nauarra
(JDN, nº 92, año 1276, Pamplona).

3) El seynnor de Atssa qui sera en aqueill tiempo (RCV, nº 288, año 1283, Hospital de Roncesvalles).

4) E que aya racion de pan, e de vino, e de las pitanças, asi como a un monge e un moço qui l sierva
(AHN, nº 8, año 1279, Monasterio de Leire, CODEA).

5) E por los fruitos e por los escrimos qui saliran de la sobredita casa (AHN, nº 19, año 1253,
Monasterio de Fitero, CODEA).

6) e ten de la carrera publica qui leva als predicadors entro a la casa que fu de de don Ortí d’Azqueta
(AHN, nº 12, año 1272, Estella, CODEA).

7) et es tenent la segonda vynna, qui es clamat lo mayllol del Jngles, con la vynna dels de Lana (EST,
nº 2, año 1295, Estella).

121
Recuérdese que, según el estudio de Carmen Saralegui, en el testamento de Carlos III el Noble de
principios del siglo XV, 1412, el relativo qui es la forma utilizada mayoritariamente cuando el antecedente
es de persona masculina y singular. Además, también aparece con antecedentes personales de género
masculino y número plural y con antecedentes de cosa, contextos sintácticos en los que el relativo qui no
está presente en la colección diplomática del Monasterio de Irache que, en relación con el testamento de
Carlos III, es una fuente documental cronológicamente anterior (958-1397). La autora sugiere que la mayor
aparición del relativo qui en el testamento de Carlos III se debe al carácter latinizante de la lengua literaria
frente a la lengua de los documentos jurídicos que es menos cuidada.
Véase Saralegui, Carmen (1977): El dialecto navarro en los documentos del Monasterio de Irache (958-
1397), Pamplona, Institución Príncipe de Viana, pág. 189.

79
En lo que concierne a los ejemplos en los que el relativo qui se refiere a un antecedente
de persona, los casos recogidos anteriormente constituyen, junto a 6 más, alguno de los
pocos ejemplos en los que este pronombre forma parte de construcciones espontáneas,
pues, en el resto de las manifestaciones encontradas, el relativo en cuestión aparece en
fórmulas diplomáticas que presentan una estructura muy alatinada. De las distintas frases
estereotipadas que incorpora un documento jurídico, en el dialecto navarro, el relativo qui
aparece frecuentemente en tres tipos de fórmulas diplomáticas: aquellas que abren el texto
notarial con la indicación de las personas que oyen o ven el documento (carta o escrito)
(8), (9); aquellas fórmulas que anuncian la lista de testigos (10), (11) y, por último,
aquellas en las que se deja constancia del escribano encargado de redactar y firmar el
texto (12), (13).
8) In Dei nomine. Sabuda cosa sea a todos los homes qui esta present carta veran et hodran (RCV, nº
287, año 1282, Orcoyen).

9) In nomine Sancte Trinitatis. Sepan todos los homnes qui esta carta veran (AHN, nº 10, año 1237,
Monasterio de Fitero, CODEA).

10) D’ esto son testigos qui presentes fueron en el logar, e clamados, e rogados que fuessen testigos,
don Ochoa alcalde del val d’ Erro, Martin Ferrero de Ezcaldu, Semeno su hermano, Ochoa fillo
del dito alcalde, e otros muytos (RCV, nº 323, año 1293, Oxavain).

11) Testimonias per mano postas qui esto uidieron et odieron, Diaz Pedrez et Gonzalbo Ferrandez,
fillo de Ferrand Diaz (CMR, nº 30, año 1212, Monasterio de Fitero).

12) E yo Miguel Periz escriuano publico e jurado del conceyllo de la Puent de la Reyna, qui esto oy e
vy e fu present el logar, escriui esta carta por A.B.C. partida, e fiz mi sig(signo)no acostumpnado
en testimoniança de las cosas sobreditas (RCV, nº 345, año 1300, Arguiñáriz).

13) Odidores de los monges don Marin fray Bernard, qui esta carta escriuio (CMR, nº 30, año 1212,
Monasterio de Fitero).

Con respecto al tipo de proposición relativa que el pronombre qui encabeza, aunque
en la mayoría de los casos, el relativo en cuestión en el corpus examinado de la modalidad
lingüística navarra introduzca oraciones de relativo especificativas, el carácter restrictivo
o incidental de la proposición está relacionado con la naturaleza del antecedente. Con esto
queremos decir que, en la mayor parte de las ocasiones, el relativo qui encabeza una
proposición especificativa porque la referencia del antecedente al que este remite no ha
sido delimitada previamente por ningún elemento. Así pues, si, en primer lugar,
atendemos a los casos en los que el relativo qui introduce una proposición explicativa, el
antecedente, categorialmente, es un sustantivo que aparece modificado por un
complemento especificativo o es un nombre propio que, sin la ayuda de modificadores
restrictivos, designa por sí solo entidades referenciales. En cambio, en los casos en los
que el relativo qui introduce una oración especificativa, que son los más abundantes, este
remite a un antecedente no especificado, en los casos encontrados, a nombres comunes
que, como sabemos, al designar un conjunto de individuos pertenecientes a una clase,
requiere de un modificador que restrinja su referencia y permita indentificar a qué
entidades de ese conjunto se refiere el emisor. Del total de 52 ocasiones en las que aparece
el relativo qui, en 38 casos introduce oraciones especificativas y en 14 oraciones
explicativas. De estos datos, solo 2 ejemplos de antecedente de cosa forman parte de los

80
14 en los que el relativo qui encabeza oraciones explicativas, el resto de los casos de
antecedente no personal, 4, son ejemplos de proposiciones especificativas. A
continuación, recogemos algunos ejemplos que ilustran la aparición del pronombre qui
tanto en oraciones de relativo explicativas (14), (15), (16), (17) como especificativas (18),
(19), (20), (21), eso sí, con una especial preferencia por estas últimas.
14) E por la mala uoç que fo puesta, e por el pleyto que sobre esto era començado, los bonos omnes
del val de Erro qui fueron plegados (RCV, nº 116, año 1243, Hospital de Roncesvalles).

15) el segrestano fray Joan de Pomplona qui esta carta fizo (AHN, nº 11, año 1238, Monasterio de
Fitero, CODEA).

16) e del camio que fizieron el prior de Ronçasuaylles e el convento, con Garcia Peritz d’Orquean,
fiyo de Per Dax, a qui Dios perdone sabudament sobre el camio del palacio e del corral e del casal
de fuera (RCV, nº 287, año 1282, Orcoyen).

17) Et es tenent la segonda vynna, qui es clamat lo mayllos del Jngles, con la vynna dels de Lana (EST,
nº 2, año 1295, Estella).

18) et de qualquiere gouernador qui fuesse enviado enpues uos por el rey de França a gouernar Navarra
(JDN, nº 92, año 1276, Pamplona).

19) E si los costieros peyndraren alguno en pan o en yerbas, que fagan emendar el daynno al seynnor
de qui sera la heredat (RCV, nº 147, año 1253, Roncesvalles).

20) aquella sua vynna e cjmaquera deuantdjta es tenent con la vynna e cjmaquera de don Adam
Cljment (…) e tenent con la vynna qui es censal de Sant Pere e tenent con la vynna de l’ospital de
Sant Johan (EST, nº 2, año 1295, Estella).

21) E por los fruitos e por los escrimos qui saliran de la sobredita casa (AHN, nº 19, año 1253,
Monasterio de Fitero, CODEA).

En cuanto a la función sintáctica que el relativo qui desempeña en la oración


subordinada, esta unidad, al igual que en el dialecto aragonés, realiza en la casi totalidad
de los ejemplos encontrados la función sintáctica de sujeto. La predilección del relativo
qui por este papel sintáctico se ha intentado explicar a partir del origen etimológico de
esta unidad, pues, como sabemos, procede del relativo nominativo latino qui. Solamente
en 2 ejemplos el pronombre en cuestión ejerce una función sintáctica distinta a la de
sujeto, realizando los papeles de objeto directo y complemento del nombre. En estos dos
últimos ejemplos, además de que el relativo es término de preposición, conviene señalar
que este refiere a un antecedente personal. Antes de ilustrar las funciones de objeto directo
(26) y complemento del nombre (27), recogemos algunos de los muchos ejemplos que
muestran el claro predominio del caso nominativo (22), (23), (24), (25).
22) et a todo otro gouernador qui enpues nos fuere enviado del seynor rey de França por gouernar el
regno de Nauarr (JDN, nº 92, año 1276, Pamplona).

23) In Dei nomine. Sabuda cosa sea a todos los homes qui esta present carta veran et hodran (RCV, nº
287, año 1282, Orcoyen).

24) E que aya racion de pan, e de vino, e de las pitanças, asi como a un monge e un moço qui l sierva
(AHN, nº 8, año 1279, Monasterio de Leire, CODEA).

81
25) e ten de la carrera publica qui leva als predicadors entro a la casa que fu de de don Ortí d’Azqueta
(AHN, nº 12, año 1272, Estella, CODEA).

26) e del camio que fizieron el prior de Ronçasuaylles e el convento, con Garcia Peritz d’Orquean,
fiyo de Per Dax, a qui Dios perdone sabudament sobre el camio del palacio e del corral e del casal
de fuera (RCV, nº 287, año 1282, Orcoyen).

27) E si los costieros peyndraren alguno en pan o en yerbas, que fagan emendar el daynno al seynnor
de qui sera la heredat (RCV, nº 147, año 1253, Roncesvalles).

Después de examinar el comportamiento sintáctico del relativo qui en las oraciones


de relativo con antecedente explícito, dedicamos las siguientes páginas al análisis de este
pronombre en las oraciones de relativo sin antecedente explícito. De los dos tipos de
relativas sin antecedente expreso, nos detenemos, en primer lugar, en el funcionamiento
del pronombre relativo qui en las relativas semilibres. Sabemos que en estas oraciones la
invariabilidad morfológica del relativo qui se suple por medio de la capacidad de flexión
del artículo, lo que facilita la recuperación del antecedente al que el artículo refiere. Al
igual que en el dialecto aragonés del siglo XIII, la secuencia artículo + qui, que tiene
como precedente la estructura latina ille qui, no constituye una única unidad lingüística,
sino que sus dos componentes poseen una plena autonomía sintáctica. Ello significa que,
en el corpus examinado para el dialecto navarro, el artículo no se comporta como un afijo
flexivo, sino que funciona como el antecedente del relativo. Pese a la falta de cohesión de
estos elementos, no encontramos ejemplos en los que la preposición ponga de manifiesto
la independencia sintáctica del artículo y del relativo. En todos ellos la preposición se
sitúa delante del artículo y no se intercala entre los dos componentes de la secuencia
porque el índice preposicional es exigido por el verbo de la oración principal y, por tanto,
es externo a la oración subordinada.

28) De todo esto veniemos de manifiesto que devemos a vos sobredicho abat e al convento de Fitero
o al qui fuere empues vos en vuestro logar (AHN, nº 19, año 1253, Monasterio de Fitero, CODEA).

29) que los ditos cabeçaleros diessen al qui bivo fues todo el fruito de la villa sobredita (AHN, nº 4,
año 1266, Monasterio de Fitero, CODEA).

No obstante, los ejemplos de prolepsis preposicional no nos impiden justificar el


comportamiento del artículo como antecedente del relativo, pues, hallamos ejemplos en
los que la presencia del cuantificador todos, que modifica la referencia del artículo, revela
la capacidad pronominal de este último y, por tanto, la falta de gramaticalización de la
secuencia artículo + qui.

30) Conoscan todos los qui esta present cara veran (AHN, nº 16, año 1262, Monasterio de Leire,
CODEA).

Al igual que el pronombre relativo qui, la combinación de este último con el artículo
muestra una cierta preferencia por el género masculino, ya que en todos los ejemplos
encontrados, un total de 15, el relativo qui aparece acompañado de artículos masculinos.

31) In dei nomine. Conoscuda cosa sia a los qui son e a los qui son auenir (DN, nº 11, año 1223,
Pamplona).

82
Además, solo en 5 de estos 15 casos el artículo está flexionado en número singular,
por lo que esta secuencia de artículo + qui no solo se asocia al género masculino, sino
también al número plural.

32) De todo esto veniemos de manifiesto que devemos a vos sobredicho abat e al convento de Fitero
o al qui fuere empues vos en vuestro logar (AHN, nº 19, año 1253, Monasterio de Fitero, CODEA).

Aunque el artículo funcione como antecedente del relativo, en ocasiones,


concretamente en 7, este remite a un elemento que ha sido mencionado previamente en
el discurso, por lo que, gracias a la capacidad del artículo para expresar los morfemas de
género y número, es posible recuperar la entidad referencial a la que el artículo hace
alusión (33). En los 8 casos restantes, el artículo no remite anafóricamente a ningún
elemento del contexto previo, sino que se sobrentiende que el artículo alude a referentes
personales, con especial preferencia por el género masculino (34).

33) In Dei nomina. Conoscida cosa sea ad todos omes, los presentes e los qui son por venir (RCV, nº
131, año 1247, Tudela).

34) Sepan los que son e los qui son por venir que esta es la remembrança de las treuguas (JDN, nº 64,
año 1235, Tudela).

En lo que se refiere a la función sintáctica, el relativo qui en la oración subordinada


que introduce realiza exclusivamente el papel sintáctico de sujeto (28), ya que en aquellos
casos en los que el relativo está precedido de una preposición, esta es externa a la
proposición subordinada, pues forma parte del régimen preposicional del verbo de la
oración principal y, por tanto, no condiciona la función que el relativo en cuestión realiza
en la oración que introduce (29).

35) Et los ditz clergues rationers de Sant Pere de la Rua, los quj voy son e aquels que vendran empues
(EST, nº 3, año 1296, Estella).

36) que los ditos cabeçaleros diessen al qui bivo fues todo el fruito de la villa sobredita (AHN, nº 4,
año 1266, Monasterio de Fitero, CODEA).

Junto a la estructura artículo + qui, documentamos también en el dialecto navarro


ejemplos de la secuencia aquel + qui, en la que este demostrativo, una vez desprovisto de
su significado espacial, funciona como antecedente del relativo. Al igual que el artículo,
el mencionado demostrativo suple las carencias morfológicas del pronombre relativo qui,
permitiendo, en aquellos casos en los que el demostrativo se relaciona anafóricamente
con un elemento ya mencionado en el contexto previo, recuperar fácilmente la entidad a
la que remite (37). No obstante, en la mayoría de las manifestaciones de esta secuencia,
no hay remisión anafórica de ningún tipo, sino que se supone que el demostrativo se
refiere a entidades humanas no señaladas en el contexto previo (38).

37) E si alguno de partes del senescal estas treugas crebantas, conuiene el senescal abonase senes
enganno, que faga d’ aquel qui esto fara como de traidor del cuerpo e de todas sus cosas (JDN, nº
64, año 1235, Tudela).

38) Sepan todos aqueyllos qui aquesta carta veran (RCV, nº 108, año 1240, Hospital de Roncesvalles).

83
Como en el caso de la estructura artículo + qui, hay un claro predominio del género
masculino y del número plural, pues de los 5 casos que encontramos de la secuencia aquel
+ qui, solamente documentamos un ejemplo de número singular (39).

39) E si alguno de partes del senescal estas treugas crebantas, conuiene el senescal abonase senes
enganno, que faga d’ aquel qui esto fara como de traidor del cuerpo e de todas sus cosas (JDN, nº
64, año 1235, Tudela).

Con respecto a la función sintáctica, de nuevo, el relativo qui, también en esta


secuencia con el demostrativo aquel como antecedente, realiza exclusivamente la función
sintáctica de sujeto.

40) Sepan todos aquellos qui son presentes e son por uenir (RCV, nº 116, año 1243, Hospital de
Roncesvalles).

Como se observa en los ejemplos anteriores, tanto la secuencia artículo + qui como la
estructura aquel + qui aparecen en la mayoría de las ocasiones en fórmulas diplomáticas
de notificación, es decir, en aquellas en las que se alude a las entidades humanas que oyen
o verán el documento; por lo que, al igual que el relativo qui, muestran un cierto grado
de fosilización y anquilosamiento. En lo que se refiere al tipo de oración de relativo que
el pronombre qui encabeza en las relativas semilibres, todos los ejemplos encontrados
son casos de proposición especificativa, pese a que el carácter restrictivo de esta clase de
proposiciones relativas es incompatible con la capacidad pronominal que el artículo y el
demostrativo poseen en estas secuencias al funcionar como antecedente del relativo.
Si atendemos al comportamiento sintáctico del relativo qui en el segundo tipo de
oraciones de relativo sin antecedente explícito, las relativas libres, sabemos que en este
tipo de proposiciones el relativo qui, además de enlazar la oración subordinada con la
principal y de ejercer una función sintáctica en la proposición que introduce, funciona
también como antecedente. La capacidad del relativo qui para aparecer en estos contextos
sintácticos es consecuencia del rasgo léxico de persona, pues, gracias a este contenido
léxico, la ausencia de antecedente no supone ningún inconveniente para encabezar este
tipo de oraciones de relativo. Este rasgo semántico, que diferencia al relativo qui con
respecto a las otras unidades del sistema, explica la estrecha asociación de este pronombre
con los referentes personales en las oraciones de relativo con antecedente explícito. Pese
a la temprana desaparición del relativo qui en las oraciones de relativo con antecedente
expreso en el dialecto castellano, este pronombre permanece vivo en las relativas libres
tal vez porque en este contexto sintáctico solamente podía hacerle competencia el relativo
quien que, al igual que este, posee el significado léxico de persona. No obstante, en las
oraciones de relativo con antecedente explícito, el relativo que, pese a su preferencia por
los referentes no personales, también podía aparecer en los contextos de uso del relativo
qui: antecedentes personales de género masculino. A diferencia de los otros contextos
sintácticos en los que el pronombre qui presenta un alto grado de fosilización, en las
relativas libres esta pieza sintáctica no está tan relacionada con el discurso estereotipado
del género jurídico, sino que aparece en construcciones de redacción libre.

41) E qui contra este fecho movere, sea escomulgado, e maldicho e con Judas el traidor in infierno
damnado (AHN, nº 19, año 1253, Monasterio Fitero, CODEA).

84
42) con tal convenença que don Lop de Pomar, e so mujer, e todos aquellos de so linage que despues
ellos verran o qui terran el devant dito logar deven dar al abat e al convento de Sant Çalvador de
Oliva dozientos sueldos jaqueses cad’ año (AHN, nº 19, año 1269, Navarra, CODEA).

Con respecto a la función sintáctica que el relativo qui desempeña en las relativas
libres, en todos los ejemplos encontrados, 19 en total, realiza el papel sintáctico de sujeto;
pues, aunque encontramos ejemplos en los que el relativo forma parte de un sintagma
preposicional, la preposición es externa a la subordinada, pues pertenece al régimen
preposicional del verbo de la oración principal, por lo que este índice preposicional no
condiciona la función que desempeña el relativo en la oración que introduce.

43) Qui este nuestro fecho quesiere rumper peche LX soldos a palacio (AHN, nº 18, año 1250,
Monasterio de Fitero, CODEA).

44) Que sia tot uendut a qui mas hy dara (EST, nº 2, año 1295, Estella).

En comparación con los dialectos del centro y occidente de la Península, en los


dialectos orientales estudiados, aragonés y navarro, el relativo qui manifiesta una plena
vitalidad en el siglo XIII, pues aparece tanto en oraciones de relativo con antecedente
explícito como en relativas semilibres y libres. No obstante, a diferencia del dialecto
aragonés, en la modalidad navarra el relativo qui aparece con más frecuencia en el
discurso estereotipado. El uso frecuente del relativo en cuestión en todos sus contextos
de aparición en los dialectos del oriente peninsular está, en cierto modo, relacionado con
el menor empleo del relativo quien que, como sabemos, en las modalidades lingüísticas
castellana y asturiano-leonesa fue un factor clave en el declive del relativo qui, pues, poco
a poco, el pronombre quien, debido a sus semejanzas con qui, empezó a aparecer en los
contextos de uso de este último. No obstante, en Castilla, además de por la competencia
del relativo quien, la desaparición del pronombre qui se vio acelerada por la proximidad
fónica con el relativo que, ya que en el área central de la Península las vocales átonas
finales /i/ y /e/ se neutralizaron.

6.3.2. Quien
La menor competencia del relativo quien en los dialectos orientales y, por tanto, el
mayor uso del relativo qui se pone de manifiesto en el corpus examinado para el dialecto
navarro, pues, frente a la totalidad de apariciones del pronombre qui en todos los
contextos sintácticos, 91, tan solo encontramos 2 manifestaciones del relativo quien. Si
procedemos al análisis de estos dos ejemplos, observamos que, en los textos notariales
analizados para el dialecto navarro, el pronombre quien aparece en oraciones de relativo
con antecedente explícito122. Al igual que qui, debido al contenido léxico de persona, el
relativo quien se vincula especialmente con antecedentes personales, de ahí que en los 2
casos encontrados el pronombre en cuestión haga alusión a referentes humanos. No

122
Puede que en el dialecto navarro del siglo XIII el pronombre quien solo esté presente en oraciones de
relativo con antecedente explícito, pues Carmen Saralegui, en su estudio de la Colección diplomática del
Monasterio de Irache, no encuentra, hasta el siglo XIV, las primeras manifestaciones de quien tanto en
oraciones de relativo con antecedente como sin antecedente.
Véase Saralegui, Carmen (1977): El dialecto navarro en los documentos del Monasterio de irache (958-
1397), Pamplona, Institución Príncipe de Viana, pág. 190.

85
obstante, al contrario del relativo qui que exclusivamente hace referencia a antecedentes
personales de género masculino, el pronombre quien, pese al escaso número de ejemplos,
en 1 caso alude a un antecedente de género femenino (1) y en el otro ejemplo a un
antecedente masculino (2). Aunque no hallamos ejemplos en los que el relativo en
cuestión se refiera a antecedentes plurales, sabemos que, según las últimas
investigaciones, las primeras manifestaciones del pronombre quien con flexión de
número se documentan a principios del siglo XIV (1322) y a principios del siglo XV
(1410) en el asturiano-leonés. No obstante, en el área castellana en la que el relativo quien
ya en el siglo XIV era de uso generalizado123, la forma plural quienes no aparece hasta la
primera mitad del siglo XVI124.
En lo que se refiere al tipo de proposición que encabeza, en los 2 ejemplos
encontrados, quien introduce una proposición explicativa, ya que refiere a antecedentes
que, categorialmente, son nombres propios y, por tanto, sin la ayuda de ningún tipo de
complemento, son capaces de restringir la extensión referencial de su antecedente. En
cuanto a la función sintáctica, en los 2 casos realiza la función de objeto directo. El uso
frecuente del pronombre quien como objeto directo se relaciona con el caso etimológico
acusativo, pues, como dijimos, este relativo es descendiente del acusativo latino quem.
Además, en los 2 ejemplos, quien muestra su predilección por los contextos
preposicionales, pues en ellos es término de la preposición característica de los
complementos directos de persona, el índice preposicional a.

1) e el conuiento d’aqueyll mesmo logar, parando mientes a la muyt grant deuotion que la muyt noble
e hondrada dueyna dona Mayor Hyvaynes de Mussica, a quien Dios perdone, auia con la nuestra
Orden (RCV, nº 326, año 1294, Hospital de Roncesvalles).

2) cauaylleros e cabeçaleros ensemble con don Guyllem Arnalt de Salt del noble varon don Arnalt
Sanç, seynnor de Assa, a quien Dios perdone, queriendo cumplir la almosna que eill mando fazer
al hospital de Ronçasuaylles por su alma (RCV, nº 288, año 1283, Hospital de Roncesvalles).

Al igual que en el dialecto oriental vecino, el aragonés, no encontramos en la


modalidad navarra ejemplos de la secuencia artículo + quien, pues, incluso en las áreas
en las que esta estructura sí existió, la zona central y occidental de la Península, no
prosperó por razones internas. El contenido léxico de persona del relativo quien y, por
tanto, la capacidad de este para funcionar como antecedente en la oración subordinada
que encabeza convirtieron en prescinbible, e incluso innecesaria, la presencia del artículo
delante del pronombre quien, pues la variabilidad morfológica del artículo no resultaba
indispensable para identificar al referente. Por este motivo, la estructura el quien era
rarísima excepto cuando había una preposición interpuesta. No obstante, el artículo se
combinó con dicho relativo porque hasta el siglo XVII era frecuente la formación de estas
estructuras con todo tipo de pronombres relativos125.

123
Iglesias Casal, Isabel (1996): Los relativos en la prosa renacentista castellana, Oviedo, Universidad de
Oviedo, pág. 143.
124
Según Corominas, los primeros ejemplos del plural analógico quienes no aparecen hasta la primera
mitad del siglo XVI y aun tropezaba con gran resistencia en el siglo XVII.
Consúltese Corominas, Juan y Pascual, José Antonio (1980-1991): Diccionario crítico etimológico
castellano e hispánico, Madrid, Gredos, vol. IV, pág. 705.
125
Para más información sobre la estructura el quien véase Lapesa, Rafael (2000): “El artículo como
antecedente del relativo en español”, en Estudios de morfosintaxis histórica del español, Rafael Cano y
María Teresa Echenique Elizondo (ed.), Madrid, Gredos, vol. I, pág. 399.

86
Pese a la progresiva aparición del relativo quien en los contextos de uso de qui en los
dialectos castellano y asturiano-leonés, en un principio el pronombre quien manifestó un
cierto apego por los contextos preposicionales126. De igual modo, el incipiente uso de este
pronombre en el siglo XIII en la modalidad navarra muestra la preferencia de quien por
los usos preposicionales. No obstante, debido a la escasez de manifestaciones del relativo
quien en el corpus examinado, no podemos suponer la existencia de un reparto funcional
entre las unidades relativas qui y quien; pues, aunque qui se relaciona con el caso
nominativo y quien con los usos preposicionales, otro pronombre ha de suplir la escasa
presencia del relativo qui en los contextos preposicionales y no el relativo quien. De
momento, en el siglo XIII, o por lo menos en el corpus examinado, el empleo de este
pronombre es muy reducido.

6.3.3. Que
La versatilidad funcional que caracteriza al pronombre relativo que también se pone
de manifiesto en la modalidad lingüística navarra. La invariabilidad morfológica y la falta
de significado léxico permiten al relativo en cuestión relacionarse anafóricamente con
antecedentes pertenecientes a cualquier clase gramatical y semántica. A diferencia del
pronombre qui que, como hemos visto, debido al contenido léxico de persona, alude casi
exclusivamente a referentes personales, la carencia de este rasgo semántico concede al
relativo que la posibilidad de aparecer en un gran número de contextos sintácticos y hacer
referencia a antecedentes de carácter nominal, adverbial u oracional. Si atendemos al
corpus examinado, encontramos un total de 195 manifestaciones del pronombre que en
oraciones de relativo con antecedente explícito, en las que se observa la preferencia de la
unidad relativa en cuestión por los referentes de cosa; puesto que de los 195 ejemplos en
los que el relativo que remite a un antecedente, 143 son casos de antecedentes de cosa y
43 son ejemplos de antecedentes personales. Frente a la categoría gramatical sustantiva
de los anteriores, en las 9 ocurrencias restantes del total de manifestaciones del pronombre
que en relativas con antecedente expreso, el relativo en cuestión se refiere en 6 casos a
pronombres indefinidos y en 3 casos a antecedentes adverbiales.
Si tenemos en cuenta el género del antecedente, observamos que cuando el relativo
que remite a un antecedente de cosa, en la mayoría de los casos, el referente es de género
femenino; pues de las 143 manifestaciones del relativo que con antecedente no personal,
81 son casos de antecedente femenino (1), (2), (3), (4) y 58 de antecedente masculino (5),
(6), (7), (8). A estos casos se unen 4 ejemplos en los que el pronombre que se refiere a
antecedentes de cosa coordinados de género opuesto (9), (10).

1) queriendo cumplir la almosna que eill mando fazer al hospital de Ronçasuaylles por su alma (RCV,
nº 288, año 1283, Hospital de Roncesvalles).

126
A partir de un amplio corpus de textos literarios, Javier Elvira sostiene que en el español antiguo el
relativo quien, cuando lleva antecedente, es de forma absoluta un pronombre de régimen.
Véase Elvira, Javier (1989): “Qui y quien en español antiguo”, Nueva Revista de Filología Hispánica,
XXXVII/1, pág.15.
Asimismo, Prieto Entrialgo observa que en el asturiano-leonés el relativo quien cumple una función
preposicional tanto en relativas con antecedente como sin antecedente.
Véase Prieto Entrialgo, Clara Elena (2015): Los relativos en el asturiano medieval, Berna, Peter Lang, pág.
116.

87
2) vendemos una vinna que fue del dito Johan Beltran (JDN, nº 117, año 1280, Tudela).

3) con toda la roppa conplida que yo y suelo tener (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

4) las casas de don Garcia, cauero, que fueron de don Sant de Boria (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

5) In Dei nomine. Sabuda cosa sea a todos los homes qui esta present carta veran et hodran, que esta
es remembrança de la aueniença e del camio que fizieron el prior de Ronçasuaylles e el convento,
con Garcia Peritz d’Orquean (RCV, nº 287, año 1282, Orcoyen).

6) E los fruytos que avredes recebido en aquest comerco, queremos que sean en almosna por la anima
del devantdicto seynnor d’ Atssa (RCV, nº 288, año 1283, Hospital de Roncesvalles).

7) todos los dreytos que nos auemos e deuemos auer en la villa e en el termino de Oxavayn (RCV, nº
323, año 1293, Oxavain).

8) les quitamos e fazemos quitazon de todo el pecho que eyllos a nos deuian (RCV, nº 345, año 1300,
Arguiñáriz).

9) nos prior e conuiento sobredichos lo otorgamos e lo confirmamos, e otrossi todas las calonias e
todos los drechos que sean de la nuestra orden (RCV, nº 326, año 1294, Hospital de Roncesvalles).

10) firmasen ante mi las convinencias o partimentos que fizieron e pusieron con el abat e con el
convento del monasterio de Fitero (AHN, nº 4, año 1266, Monasterio de Fitero, CODEA).

En cambio, con antecedentes personales el relativo que muestra un comportamiento


sintáctico similar al del pronombre qui, pues ya no es el género femenino el más frecuente,
sino el género masculino. De las 43 manifestaciones del relativo que con referentes de
persona, solamente en 3 casos el pronombre en cuestión se relaciona anafóricamente con
antecedentes de género femenino (11), (12), (13) y en 39 casos con antencedentes de
género masculino, por lo que parece bastante claro el predominio de este último (14),
(15), (16), (17). De estos 43 ejemplos de referentes personales, hallamos 1 caso en el que
el pronombre refiere a dos antecedentes de género opuesto relacionados por coordinación
disyuntiva (18).

11) et la canbra que yo lexo pora aniuersario por la anima de dono Agnes, hermana mia que Dios
perdone (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

12) ata tant que el djt monesteri aya o entre alguna dona que sia del linaje de la djta Beatriz (EST, nº
2, año 1295, Estella).

13) pieça de dona Maria, muller que fue de don Enego (AHN, nº 9, año 1272, Monasterio de Fitero,
CODEA).

14) cabeçaleros de maestre Sancho, canónigo que fo de Tudela (JDN, nº 117, año 1280, Tudela).

15) Item manda que sons cabeçalers dejus escriutz que fagan cantar un an en la dita eglesia de Sant
Pere de la Rua un cappelan que cante missas e diga totas sas horas compljdament per la sua anjma
(EST, nº 3, año 1296, Estella).

88
16) don Semen Semeniz, cauallero de Sarasa, que fue en el logar por mandamiento de Climent de
Lanay (AHN, nº 4, año 1266, Monasterio de Fitero, CODEA).

17) E es en termino deuantdito no aya poder de peyndrar por dayno de pan nin de yerbas nul omne
que sea del hospital o de la villa de Ronçasuaylles (RCV, nº 147, año 1253, Navarra).

18) e auemus dado fiador de docientos morauidis en oro, don Miguel Guarçeytz de Oylloqui, de fer
quedar a todo omme ho a toda muyller que ninguna cosa quisiesse demandar en los sobreditos
coyllaços (RCV, nº 303, año 1288, Burrin).

En lo que concierne a la proposición subordinada que el pronombre que introduce


cuando remite a un antecedente explícito, en el corpus examinado, el relativo en cuestión
encabeza proposiciones especificativas, ya que, en la mayoría de los casos, hace alusión
a un antecedente no especificado, un pronombre indefinido (19) o un nombre común (20),
que al no ser capaz de designar por sí solo a un único referente, admite modificadores
restrictivos, ya sean nominales u oracionales, que delimitan su extensión referencial (19).
No obstante, en el conjunto de textos notariales analizados, el relativo que, aunque en
menor número, también introduce proposiciones explicativas que, como sabemos, en
lugar de restringir la referencia del antecedente, aportan una información suplementaria
que no es necesaria para identificar al referente. En los ejemplos encontrados, el elemento
al que remite el pronombre es un nombre común cuya referencia ya ha sido delimitada
previamente por un complemento especificativo (21), (22) o un nombre propio (23) que,
por sus características semánticas, sin la ayuda de ningún complemento, designa a un
individuo único. Si atendemos a los datos numéricos, parece evidente la preferencia del
relativo que por el contexto especificativo, pues de las 195 apariciones del pronombre
que en oraciones de relativo con antecedente explícito, en 167 casos el relativo en cuestión
introduce proposiciones especificativas, por lo que en las 28 ocurrencias restantes
encabeza proposiciones explicativas.

19) avemos e devemos dar e pagar a vos el dicho abat, e convento e dicho monesterio de Fitero o a qui
quiere que esta present carta monstrara (AHN, nº 16, año 1296, Monasterio de Fitero, CODEA).

20) qualquiere gouernador que sea enpues de nos enviado por el seynor de de França por gouernar
Nauarra (JDN, nº 92, año 1276, Pamplona).

21) nos fazemos gracia especial a los nuestros coyllaços de Muntiniano, que lis prometemos por nos
e por nuestros sucessores, que nunca les daremos, ni vendremos, ni empeynaremos, ni
cambiaremos, ni en ninguna manera alienaremos (RCV, nº 326, año 1294, Hospital de
Roncesvalles).

22) uendemos a uso don Maurin abbat de Fitero et a todo el conuent de Fitero, al present et al uenidero
toda la heredat del termino de Tudullen, que nos caio en part por heredat entre nuestros ermanos
de nuestro padre don Espannol et de nuestra madre dona Uellida (CMR, nº 30, año 1212,
Monasterio Fitero).

23) don Semen Semeniz, cauallero de Sarasa, que fue en el logar por mandamiento de Climent de
Lanay (AHN, nº 4, año 1266, Monasterio de Fitero, CODEA).

El rasgo personal o no del antecedente no está directamente relacionado con el


carácter especificativo o no de este, pues tanto con referentes de cosa como con referentes

89
personales el relativo que introduce en la mayoría de las ocasiones proposiciones
especificativas. De los 43 ejemplos en los que el pronombre se refiere a un antecedente
de persona, en 35 casos el pronombre que encabeza proposiciones especificativas (24) y
en los 8 restantes explicativas (25). Algo similar ocurre con los antecedentes no
personales, pues de un total de 143 ejemplos, en 123 casos que introduce oraciones
especificativas (26) y en 20 ejemplos proposiciones explicativas (27). La preponderancia
de la proposición especificativa en el comportamiento sintáctico del relativo que se
observa también en los casos en los que la unidad relativa en cuestión remite a un
pronombre indefinido (28) o un adverbio (29), pues los 9 casos constituyen ejemplos de
proposiciones que restringen la referencia del antecedente.

24) qualquiere gouernador que sea enpues de nos enviado por el seynor de de França por gouernar
Nauarra (JDN, nº 92, año 1276, Pamplona).

25) don Semen Semeniz, cauallero de Sarasa, que fue en el logar por mandamiento de Climent de
Lanay (AHN, nº 4, año 1266, Monasterio de Fitero, CODEA).

26) Sepan quoantos esta present carta vieren e oyeren, que yo Johan Gil de Guembe oytorgo e vengo
de manifiesto que si pora auentura en Guembe ho en las otras heredades que yo di a Dios e a Sancta
Maria e a la caridat del hospital de Ronçasuaylles, ningún omne fiziere embargo al dito hospital
(RCV, nº 270, año 1276, Badoztain).

27) Destino et lexo despues mis dias a los ditos Ferrant Martineç et Guillem Lopeç, fillos mios, el mi
vuerto de Grisera, que se tiene de la una part iuxta el vuerto de don Domingo Gonçalueç, e de la
otra part iuxta el prado de Ribotas (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

28) con tal condicion que vos los dichos Juan Garcia e Maria Sanchez, e otri por vos e de vos o
qualquiere que los ditos majuelos toviere o heredare (AHN, nº 16, año 1296, Monasterio de Fitero,
CODEA).

29) Destino, quiero et mando et dono pleno podrer a mis cabeçaleros, que luego enpues dias mios,
reciban todos mis mobles doquiere que yo los aya (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

Con respecto a la función sintáctica que el relativo que desempeña en la proposición


subordinada que introduce, si, en primer lugar, atendemos a las oraciones de relativo con
antecedente de cosa, observamos que, en el corpus examinado, el pronombre que realiza
tres papeles sintácticos: sujeto, objeto directo y complemento circunstancial. De estas tres
funciones, la de sujeto (30), (31) y la de objeto directo (32), (33) son las más frecuentes
con 64 y 61 ejemplos respectivamente.

30) un mi palacio con toda la cambra de suso, que es en la parroquia de Santa Maria (JDN, nº 116, año
1278, Tudela).

31) et de la otra part iuxta la vinna que fue de don Bartholomeu del Toro (JDN, nº 116, año 1278,
Tudela).

32) aquellos .III. dineros que nos deuemos dar a uos de en cenç en cada un anno (RCV, nº 131, año
1247, Tudela).

90
33) nos don Lop prior e el conuent sobreditos de Ronçasualles, damos a uos don Lop Arceyz (…)
aquella .XVI. part, e todos los otros dreytos que nos auemos ni auer deuemos en aquel molino del
riuo de Queyles (RCV, nº 131, año 1247, Tudela).

Al igual que el papel sintáctico de objeto directo, el pronombre que puede desempeñar
de forma autónoma la función de complemento circunstancial sin la necesidad de una
preposición. La capacidad del pronombre relativo que para referirse a cualquier tipo de
antecedente es lo que le permite realizar la función de complemento circunstancial, pues
puede hacer referencia a sustantivos relacionados con la expresión de la temporalidad, la
modalidad, la locación, la causalidad, etc. En el corpus examinado, aunque la función de
complemento circunstancial es la menos abundante con 18 casos, el relativo que
interviene en la expresión de dos circunstancias: tiempo y lugar. Pese a que el pronombre
relativo que, cuando desempeña la función sintáctica de complemento circunstancial,
suele hacer referencia a antecedentes temporales127, en los textos notariales analizados,
es más frecuente la remisión del relativo que a sustantivos relacionados con la expresión
de la locación; ya que de los 18 ejemplos en los que el pronombre se comporta como
complemento circunstancial, 11 son casos de complemento circunstancial de lugar (34),
(35) y 7 de tiempo (36), (37).

34) Destino et lexo despues mis dias a Ferrant Martineç, fillo mio, por moble una mi cuba que cabe
XL mietros (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

35) Destino et lexo despues mis dias a don Garcia Nauarret, prestre, el mi leyto en que yo suelo iazer,
todo conplido (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

36) damos e fazemos donación a la orden de Santa Maria de Ronçasuaylles, de todo aquel nuestro
coyllacio (…) del dia que esta carta fu fecha ata la fin del mundo (RCV, nº 345, año 1300,
Arguiñáriz).

37) e es a saber que estas casas sobredichas e el vaso de plata con el tapet vos lexamos en comienda
que vos sirvades de las dichas casas e del vaso con el tapet todos los dias que vos biva seades
(AHN, nº 11, año 1273, Monasterio de Fitero, CODEA).

A pesar del escaso número de manifestaciones del pronombre que en contextos


preposicionales, encontramos 2 ejemplos en los que el relativo en cuestión realiza la
función de complemento circunstancial de lugar y es término del índice preposicional en.

38) Destino et lexo despues mis dias a don Garcia Nauarret, prestre, el mi leyto en que yo suelo iazer,
todo conplido (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

127
Para el castellano, Javier Elvira observa que, cuando el relativo que funciona como complemento
circunstancial, este hace referencia en la mayoría de los casos a un antecedente de valor temporal.
Véase Elvira, Javier (2009): “Las oraciones de relativo I. El nexo que”, en Sintaxis histórica de la lengua
española. Segunda parte la frase nominal. vol. II, Concepción Company (dir.), México, UNAM, pág. 1438.
También Keniston, para el castellano del siglo XVI, señala el mayor predominio de la funcion de
complemento circunstancial de tiempo.
Consultése Keniston, Hayward (1937): The Syntax of Castilian Prose. The Sixteenth Century, Chicago,
pág. 210.
Asimismo, como hemos visto en el apartado dedicado al dialecto aragonés, el relativo que, cuando realiza
la función sintáctica de complemento circunstancial, en la mayoría de las ocasiones, está relacionado con
la expresión del valor temporal.

91
39) el abat e el conviento devenli dar casa en el monasterio en que biva (AHN, nº 8, año 1279,
Monasterio de Leire, CODEA).

Además de con antecedentes sustantivos temporales, locativos y modales, el relativo


que también puede comportarse sintácticamente como un complemento circunstancial
cuando tiene por antecedente un elemento perteneciente a la categoría adverbial, ya que,
como se ha dicho, debido a la ausencia de contenido léxico, el relativo en cuestión puede
combinarse con cualquier tipo de referente. En los ejemplos encontrados, que remite a un
adverbio temporal (40) y a un adverbio locativo que se ha formado a partir de la tercera
persona del singular del presente de subjuntivo del verbo volitivo querer y del adverbio
do (41).

40) diciendo el dicho prior que la su Orden del hospital de Ronçasuaylles, seyendo en tenencia con su
hermandat luengos tiempos, aynos et dias, de un prado (…) pasçiendo las yerbas con sus ganados
(…) e partiendolo con su hermandat (…) eyllos agora que li haontados los us freyres, e li han
feridos e sacados los ganados del dicho prado (RCV, nº 339, año 1299, Pamplona).

41) Destino, quiero et mando et dono pleno podrer a mis cabeçaleros, que luego enpues dias mios,
reciban todos mis mobles doquiere que yo los aya (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

En lo que concierne al papel sintáctico que el pronombre que lleva a cabo cuando se
refiere a un antecedente personal, en el corpus examinado, encontramos manifestaciones
de dicho relativo en cuatro contextos sintácticos: sujeto, objeto directo, atributo y objeto
indirecto. Las funciones de caso nominativo, sujeto y atributo, son las más abundantes
con 31 y 7 casos respectivamente. La preferencia del relativo que por la función sintáctica
de sujeto especialmene con antecedentes personales masculinos pone de manfiesto la
competencia de este pronombre con el relativo qui, ya que el uso más frecuente de este
último está asociado no solo con el carácter personal del antecedente, sino con el género
masculino y el caso nominativo. Así pues, si en los dialectos del centro y el occidente
peninsular, es el relativo quien el que invade los contextos de uso del relativo qui, en los
dialectos orientales es el pronombre que el que, en cierto modo, compite con el relativo
qui.

42) e damos a uos e a todos vuestros successores que empues vos seran por secula cunta por facer
todas vuestras proprias voluntades e la viña e la pieça de Jaco (AHN, nº 11, año 1294, Monasterio
de Leire, CODEA).

43) Testigos que fueron presentes en logar, Martin Yuanes de Vriç (…) (RCV, nº 399, año 1299,
Pamplona).

En cuanto a la función de atributo, como en el dialecto aragonés, el relativo que lleva


a cabo este papel sintáctico cuando se refiere a un antecedente de categoría sustantiva
que, sin deteminante, funciona como incidental, aportando una información
suplementaria sobre el sustantivo al que modifica que normalmente es un nombre propio.

44) cabeçaleros de maestre Sancho, canónigo que fo de Tudela (JDN, nº 117, año 1280, Tudela).

45) vos damos una pieça (…) que abent alectaneos de la una parte pieça de fijos de don Joan Matinez
d’Almaña e de la otra parte pieça de Diago Lopez, fijo que fue de don Lope Garcia (AHN, nº 13,
año 1285, Monasterio de Fiteron, CODEA).

92
La escasa presencia del relativo que en los contextos preposicionales se pone también
de manifiesto en las funciones sintácticas de objeto directo y de objeto indirecto cuando
se refiere a un antecedente pesonal, pues no encontramos ningún ejemplo en el que el
relativo en cuestión aparezca precedido del índice preposicional característico de estos
papeles sintácticos. No obstante, son escasos los ejemplos en los que el pronombre que
desempeña la función de objeto directo (46), (47) y de objeto indirecto (48), 4 y 1 caso
respectivamente.

46) vendiemus a la caridat del Hospital de Ronçasuaylles aqueillos .II. coyllaços que nos auiamus en
Burrin (RCV, nº 303, año 1288, Burrin).

47) et la canbra que yo lexo pora aniuersario por la anima de dono Agnes, hermana mia que Dios
perdone (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

48) nos fazemos gracia special a los nuestros coyllaços de Muntinano, que lis prometemos por nos e
por nuestros successores, que les daremos, ni vendremos, ni empeynaremos, ni cambiaremos, ni
en ninguna manera alienaremos (RCV, nº 326, año 1294, Hospital de Roncesvalles).

Si observamos el último ejemplo en el que el relativo que realiza la función sintáctica


de objeto indirecto, pese a la ausencia de la preposición, se puede identificar fácilmente
el papel sintáctico del relativo gracias a la aparición de un pronombre correferente que,
al igual que el pronombre que, desempeña la función de objeto indirecto. A pesar de que
en la oración subordinada dos elementos gramaticales realicen el mismo papel sintáctico,
no constituye exactamente un caso de redundancia, ya que la presencia del pronombre
permite esclarecer la función sintáctica del relativo, debido a la ausencia de un índice
preposicional. El elemento pronominal que desempeña la función de objeto indirecto
presenta la forma lis que es la variante característica de los dialectos orientales, navarro
y aragonés, para el dativo de tercera persona.
Igualmente en las oraciones de relativo en las que el pronombre que se refiere a un
pronombre indefinido, especialmente a aquellos que se han formado a partir de un relativo
y de la tercera persona del singular del presente de subjuntivo del verbo querer, la función
sintática de sujeto es la más abundante.
49) avemos e devemos dar e pagar a vos el dicho abat, e convento e dicho monesterio de Fitero o a qui
quiere que esta present carta monstrara (AHN, nº 16, año, Monasterio de Fitero, CODEA).

50) con tal condicion que vos los dichos Juan Garcia e Maria Sanchez, e otri por vos e de vos o
qualquiere que los ditos majuelos toviere o heredare (AHN, nº 16, año 1296, Monasterio de Fitero,
CODEA).

En lo que se refiere al funcionamiento del pronombre que en las oraciones de relativo


sin antecedente explícito, al igual que en el corpus examinado para el dialecto aragonés,
tampoco en la modalidad lingüística navarra encontramos ejemplos que muestren la
presencia del relativo en cuestión en relativas libres y, por tanto, en contextos en los que
el pronombre que debería, además de enlazar la proposición subordinada con la principal
y desempeñar una función en la oración que introduce, comportarse como el antecedente.
No obstante, la carencia de contenido léxico dificulta, en cierto modo, la aparición de que
en relativas libres. Sin embargo, aunque no hayamos encontrado ejemplos del relativo
que en este contexto sintáctico, esto no significa que dicha unidad gramatical no encabece

93
nunca relativas libres, pues algunos autores, como ya hemos visto, sí han encontrado en
castellano ocurrencias en las que el pronombre que, además de funcionar como relativo,
se comporta también como antecedente. En estos casos, se ha sugerido que el pronombre
que, desde un punto de vista semántico, en oposición al valor personal del relativo qui,
para aparecer en estos contextos sintácticos, incopora un contenido léxico caracterizado
por el rasgo no personal.
En cambio sí hallamos, en el corpus examinado, manifestaciones del relativo que en
el otro tipo de oraciones de relativo sin antecedente explícito. Como ya se ha mencionado
en más de una ocasión, la combinación artículo + que ya era conocida en la lengua latina
en la que el demostrativo ille funcionaba como antecedente de una oración de relativo. Al
igual que en el dialecto aragonés, la secuencia el que, que tiene su origen en la estructura
latina ille que, tampoco muestra un alto grado de gramaticalización en el navarro del siglo
XIII, pues los dos componentes de la secuencia, desde un punto de vista sintáctico, son
plenamente independientes, lo que significa que el artículo no conforma una unidad con
el relativo, sino que constituye el antecedente de este último. La autonomía sintáctica de
estos dos componentes se pone de manifiesto en algunos de los casos encontrados. Así
pues, la presencia de elementos que se interponen entre el artículo y el relativo demuestra
la falta de cohesión de los dos intergrantes que conforman la mencionada secuencia. En
uno de los ejemplos encontrados, un sintagma preposicional, que actúa como modificador
restrictivo del antecedente y, por tanto, del artículo, se intercala entre los dos integrantes
que conforman la secuencia mencionada.

51) E otrossi los de Ronçasuaylles que non ayan poder de vender, cambiar, nin de alienar ninguna otra
manera por ningun tiempo las dictas casas (RCV, nº 323, año 1293, Oxavain).

En otros casos, aunque no se interpone ningún elemento entre artículo y relativo, la


presencia de un cuantificador que modifique la referencia del artículo revela también la
falta de unidad entre los dos elementos.

52) Et toto isto mandamento recibieron don Johan e don Remiro e otorgaronlo ellos e todos los que
ibi se acertaron de cascant, de bono corde e de bona uoluntate (DN, nº 10, año 1220, Tudela).

Del total de ejemplos encontrados de esta estructura, 16, en 10 casos el relativo que
se combina con artículos flexionados en género masculino y número plural, en 4 casos el
artículo aparece en género neutro y en los 2 casos restantes es el demostrativo aquel el
que, desprovisto de su contenido espacial, funciona como antecedente del relativo. Al
igual que en el caso del artículo, la flexión de número y género del demostrativo en esta
secuencia muestra la presencia casi sistemática de los morfemas masculino y plural.

53) en esta manera, que vos e los que fueren empues vos tenedores de aquellos logares desdes e
paguedes a nos (…) doce dineros (AHN, nº 11, año 1294, Monasterio de Leire, CODEA).

54) Et esto conplido, lo que sobellara de mis mobles mando que don Sancha, nodriça mia, e Ferrant
Martineç et Guillem Lopeç fillos mios, repartan comunalment por terç (JDN, nº 116, año 1278,
Tudela).

55) damos (…) a aquellos que y sodes y seran d’aquí a la fin del mundo, e es a saber unas casas que
nos avemos en Alfaro (AHN, nº 13, año 1285, Monasterio de Fitero, CODEA).

94
Aunque son el artículo y el demostrativo los elementos que funcionan como
antecedente del relativo, es posible que, en algunos casos, dichas unidades remitan
anafóricamente a elementos que ya han sido mencionados en el contexto previo y que,
gracias a la variabilidad morfológica del artículo y del demostrativo, son fácilmente
recuperables.

56) D’esto son testigos qui fueron clamados, los que son escriptos en la carta de suso (RCV, nº 270,
año 1276, Badoztaín).

Si la relación que establece el artículo flexionado en género masculino y en número


plural es de tipo anafórico, cuando el artículo es de género neutro establece con el
elemento al que refiere un vínculo de orientación catafórica.

57) don Pedro Ximenez de Aybar (…) compro de don Martyn de Aybar e de su muger domna Teresa
todo lo que auyan en Ayuar, los palacios e todos los heredamientos (CMR, nº 428, año 1285,
Aibar).

El artículo y el demostrativo, en los casos en los que se relacionan con una entidad
previa, hacen alusión a referentes personales (56), mientras que el artículo neutro solo
refiere a antecedentes no personales (57). No obstante, en la mayoría de las ocasiones, el
artículo y el demostrativo en esta secuencia no se vinculan con ningún elemento, sino que
se sobrentiende que hacen alusión a referentes humanos.

58) nos e los que verran empues nos que siamos tenidos cada año de dar pora su mantenimiento X
kafices de trigo (AHN, nº 8, año 1279, Monasterio de Leire, CODEA).

59) Conoçuda e manifiesta cosa sia a todos aquellos que la present carta veran (AHN, nº 18, año 1263,
Monasterio de Leire, CODEA).

Con respecto a la proposición subordinada, pese al carácter pronominal que el artículo


y el demostrativo adquieren en estas construcciones, el relativo que encabeza
proposiciones especificativas. En lo que se refiere a la función sintáctica, el pronombre
que desempeña dos funciones: sujeto y objeto directo. No obstante, hay un claro
predominio del caso nominativo, pues, en los ejemplos encontrados, solo realiza la
función de objeto directo cuando el antecedente es el artículo de género neutro y no en
todos los casos, pues en 1 de los 4 ejemplos encontrados desempeña la función de sujeto
(60). Así pues, hallamos 13 ejemplos de esta estructura en los que el relativo realiza la
función de sujeto (60), (61), (62) y 3 en los que desempeña el papel de objeto directo (63).

60) Et esto conplido, lo que sobellara de mis mobles mando que don Sancha, nodriça mia, e Ferrant
Martineç et Guillem Lopeç fillos mios, repartan comunalment por terç (JDN, nº 116, año 1278,
Tudela).

61) Conoçuda e manifiesta cosa sia a todos aquellos que la present carta veran (AHN, nº 18, año 1263,
Monasterio de Leire, CODEA).

62) nos e los que verran empues nos que siamos tenidos cada año de dar pora su mantenimiento X
kafices de trigo (AHN, nº 8, año 1279, Monasterio de Leire, CODEA).

95
63) e sobre lo que y avia don Garcia Lopiz (AHN, nº 6, año 1266, Pamplona, CODEA).

6.3.4. Qual
La presencia del relativo qual sin artículo es más bien escasa en el corpus examinado
para el dialecto navarro, pues tan solo hemos encontrado 6 manifestaciones128. Al igual
que en el aragonés, el rasgo más característico de este relativo, el contenido léxico de
cualidad, es casi inexistente. No obstante, la ausencia de este valor cualitativo en los
ejemplos encontrados no significa que en la modalidad navarra el proceso de
desemantización del pronombre qual ya hubiera concluido en el siglo XIII. Para llevar a
cabo esta afirmación, sería necesario estudiar el funcionamiento histórico del relativo en
cuestión en un corpus no solo más amplio en número de textos, sino también más
abarcador desde un punto de vista cronológico. La pérdida de este contenido léxico que,
en cierto modo, tiene su precedente en el latín tardío (pues el relativo-interrogativo qualis,
despojándose de su valor cualitativo, aparecía en los contextos de uso de las unidades qui
y quis) pudo verse favorecida por la gramaticalización del relativo compuesto el qual que
carecía del contenido léxico que el relativo en cuestión había heredado de su étimo latino
qualis. Del mismo modo, este originario significado léxico del pronombre qual no tiene
mucha vitalidad en la prosa renacentista castellana129 en la que, al igual que en los
ejemplos encontrados en el dialecto medieval navarro, el pronombre relativo qual, debido
a la ausencia de matiz cualitativo, puede ser sustituido por las unidades relativas no
marcadas léxicamente el que y el qual. Posiblemente la igualación del relativo qual con
estos últimos pronombres, tras la pérdida de su rasgo semántico diferenciador, es lo que
propició la desaparición de este, de ahí que Rafael Lapesa sostenga que en el dialecto
castellano el relativo qual, sin notación cualitativa, no sobrepasara el siglo XVI130.
Si atendemos al comportamiento sintáctico del pronombre qual en los 6 ejemplos
encontrados, observamos que en todos ellos el relativo en cuestión remite anafóricamente
a un antecedente. Además, igualmente en los 6 casos, dicha unidad relativa funciona
como sustantivo (1), de modo que el elemento al que hace referencia solo está presente
en la oración principal. Como vimos en el apartado dedicado al dialecto aragonés, es
posible también que el referente, además de aparecer en la oración principal, también esté
presente en la proposición subordinada que introduce el relativo debido a la capacidad de
este último para funcionar, además de como sustantivo, también como adjetivo.

1) sobre la bustaliza que es clamada por nomne Bagaadar Varte, la qual se tiene con la carrera por
qual ua homne de Erro a Aldvide (RCV, nº 116, año 1243, Hospital de Roncesvalles).

128
Igualmente, Carmen Saralegui, en su estudio del dialecto navarro a partir de la colección diplomática
del Monasterio de Irache, apenas encuentra ejemplos de este relativo, pues observa que el relativo “cual se
usa necesariamente con artículo”.
Véase Saralegui, Carmen (1977): El dialecto navarro en los documentos del Monasterio de Irache (958-
1397), Pamplona, Institución Príncipe de Viana, pág. 190.
129
Iglesias Casal, Isabel (1996): Los relativos en la prosa renacentista castellana, Oviedo, Universidad de
Oviedo, pág. 177.
130
Lapesa, Rafael (2000): “El artículo como antecedente del relativo en español”, en Estudios de
morfosintaxis histórica del español, Rafael Cano y María Teresa Echenique Elizondo (ed.), Madrid,
Gredos, vol. I, pág. 392.

96
Aunque el relativo qual es solo sensible a la flexión de número, este concuerda con el
antecedente en su comportamiento sustantivo, facilitando la identificación del elemento
al que refiere.

2) E quitiamos encara a uos por todos tiempos aquellos .III. dineros quales uos deuedes a nos en cada
vno anno (RCV, nº 131, año 1247, Tudela).

En 5 de los 6 ejemplos encontrados, el relativo qual hace referencia a antecedentes


de carácter no personal. No obstante, la escasez de ocurrencias del mencionado relativo
nos impide sugerir una tendencia de uso en lo que se refiere al rasgo personal o no
personal del antecedente. Del mismo modo, tampoco podemos determinar la preferencia
del pronombre qual por el género femenino o masculino del antecedente. De los 6 casos
encontrados, 4 son de género masculino y los otros 2 restantes de género femenino. Con
respecto al tipo de proposición subordinada que el relativo qual encabeza, en 4 casos
dicha unidad gramatical introduce una oración especificativa, ya que alude a antecedentes
cuya referencia no ha sido delimitada previamente, por lo que admiten modificadores
restrictivos que les permitan designar a un único referente. En otro caso, al estar
restringida la extensión referencial del elemento al que alude, el relativo en cuestión
introduce una proposición explicativa que no delimita la referencia del antecedente, sino
que aporta una información adicional que es prescindible para la identificación del
referente del relativo (7). Como ya comentamos en estos 5 casos, el relativo en cuestión,
debido a la ausencia del matiz cualitativo que lo caracteriza, equivale a los relativos el
que y el cual.
En 1 de estas 6 manifestaciones el pronombre qual constituye el segundo miembro de
una estructura correlativa en la que aparece en vecindad inmediata con el demostrativo
correlativo tal (3). No obstante, en esta correlación, a diferencia del caso encontrado en
el dialecto aragonés, no se establece una comparación de igualdad, sino que el relativo
qual determina en el elemento al que refiere la cualidad que el demostrativo denota. Es
en esta construcción correlativa en la que es posible apreciar el originario valor cualitativo
del pronombre relativo qual.

3) E si los costieros peyndraren alguno en pan o en yerbas, que fagan emendar el daynno al seynor
de qui sera la heredat, e la calonia sea atal qual porran los del hospital e los de la villa de
Ronçasualles en el dia que feran los costieros (RCV, nº 147, año 1253, Navarra).

Con respecto a la función sintáctica que el relativo qual desempeña en la oración que
introduce, sin tener en cuenta la aparición de este en la estructura correlativa, encontramos
2 casos en los que realiza la función sintáctica de objeto directo (4), (5) y otros 3 ejemplos
en los que, precedido de los índices preposicionales por, con y en ejerce la función de
complemento circunstancial (6), (7), (8).
4) E quitiamos encara a uos por todos tiempos aquellos .III. dineros quales uos deuedes a nos en cada
vno anno (RCV, nº 131, año 1247, Tudela).

5) otrosi ella que sia tenuda de tomar velo qual nos li quisieremos dar por señal que es renduda de la
orden e que non pueda casar (AHN, nº 8, año 1279, Monasterio de Leire, CODEA).

6) sobre la bustaliza que es clamada por nomne Bagaadar Varte, la qual se tiene con la carrera por
qual ua homne de Erro a Aldvide (RCV, nº 116, año 1243, Hospital de Roncesvalles).

97
7) e quiero que la dita dona Sancha (…) no uendiendo, ni enpennando (…) el dito vuerto, que lo
espleyte en todos los días de su vida, con uno de sus fillos con qual ella mas quiera (JDN, nº 116,
año 1278, Tudela).

8) E fecha pesquisa por eyllos, aquella bona uerdat que eyllos aprisieron inuiaron nos la diçir por
lures cartas çerradas e seylladas con lures seyellos, asignando a las dichas partidas cierto dia en
qual pareçiessen ante nos a enançar en el dicho pleyto (RCV, nº 339, año 1299, Pamplona).

Si atendemos en las siguientes páginas al comportamiento sintáctico del relativo qual


en su combinación con el artículo, observamos que en el dialecto navarro, al igual que en
el aragonés, estos dos elementos constituyen, ya en el siglo XIII, una única unidad
lingüística. La fusión del artículo y del relativo qual no solo se manifiesta en la ausencia
de ejemplos que muestren la interposición de un elemento entre los dos componentes de
la combinación, sino también en la incapacidad del artículo para funcionar como
antecedente del relativo. Todo ello pone de manifiesto que la gramaticalización de la
secuencia artículo + qual ya ha culminado en el dialecto navarro, dando lugar al relativo
compuesto el qual. A diferencia de otras construcciones del artículo con relativos, en las
que el primero, lejos de comportarse como un mero indicador de los morfemas de género
y número, posee plena autonomía sintáctica, pudiendo funcionar como antecedente del
relativo. Pese a que su origen, como ya se ha comentado anteriormente, todavía constituye
una cuestión controvertida, pues no se sabe exactamente si procede de una secuencia
latina no documentada o de la evolución de una estructura correlativa, lo que parece claro
es que la combinación del artículo con el relativo qual obedece a la necesidad de recuperar
la antigua concordancia de los relativos latinos y, por tanto, a la necesidad de hacer más
explícita la relación anafórica del relativo con el antecedente.
La variabilidad morfológica del relativo compuesto el qual en género y número
gracias al artículo facilita la identificación del antecedente. No obstante, la incapacidad
del artículo para funcionar como referente del relativo al comportarse sintácticamente
como un afijo flexivo impide al relativo compuesto el qual encabezar oraciones de
relativo sin antecedente explícito. En el corpus examinado para el dialecto navarro, al
igual que en el del aragonés, tan solo encontramos manifestaciones de este relativo
complejo en contextos sintácticos en los que el antecedente al que remite está explícito.
Aunque el relativo compuesto en cuestión pueda relacionarse anafóricamente con
antecedentes personales, hay un claro predominio de la combinación de este con
antecedentes de cosa; pues si encontramos, en el conjunto de textos notariales analizados,
un total de 51 ejemplos, 42 son casos de antecedente de cosa, 8 son casos de antecedentes
personales y en el último caso restante el relativo complejo tiene por referente un
segmento oracional. Si tenemos en cuenta el género morfológico de los antecedentes, con
antecedentes de cosa es más frecuente el género femenino, pues de los 42 ejemplos de
antecedente no personal, 25 son casos de género femenino (9), (10) y en el resto de los
casos, 17, el relativo refiere a un antecedente de cosa de género masculino (11), (12). No
obstante, esta tendencia de uso no se mantiente cuando el referente es de persona, ya que
en la totalidad de los casos, 8, el relativo compuesto se relaciona anafóricamente con un
antecedente de género masculino (13), (14).

9) vendemos una vinna que fue del dito Johan Beltran, la qual el mando a nos uender por su
destinamiento pora conplir sus mandas et sus debdas (JDN, nº 117, año 1280, Tudela).

98
10) vendemos aquellas casas de la parroquia de Sancta Maria Magdalena las quales don Domingo del
Trigo e so muller don Benita deyssaron a la dita Orden (RCV, nº 262, año 1274, Tudela).

11) aquellos .III. dineros que nos deuemos dar a uos de en cenç en cada uno anno, los quales nos auem
sobre aquellas nuestras casas del barrio de los moçaraues (RCV, nº 131, año 1247, Tudela).

12) Diçiendo a esto la partida del conçeyllo de Lauiano, que li fuesse fecha muestra del prado del qual
el dicho prior por si e por su Orden se quereyllaua por forçado (RCV, nº 339, año 1299, Pamplona).

13) E en esto ponemos en tenencia e en corporal possession en voz y en nompne de la dita Orden, al
hondrado e cuerdo varon don Jenego abbat de Bidaurreta el quoal se ditz procurador por la dita
Orden (RCV, nº 345, año 1300, Arguiñáriz).

14) E por mayor segurdat, pusimos fermes por nos e por nuestros erederos e por todos omes e todas
femnas, a Pero Sanchiz d’Arguinariz, fijo de don Sancho Periz de Muruuaren, al quoal nos
obligamos de catarlo de todo dayno (RCV, nº 345, año 1300, Arguiñáriz).

Con respecto al tipo de proposición subordinada que el relativo compuesto encabeza,


ya en el dialecto navarro del siglo XIII se observa la especialización del relativo complejo
el qual en la introducción de oraciones explicativas. Del total de las manifestaciones
encontradas del relativo en cuestión en el corpus examinado, en 44 casos encabeza
proposiciones explicativas y solamente en 3 ejemplos introduce oraciones especificativas.
La preferencia del relativo compuesto el qual por el contexto sintáctico explicativo se
pone de manifiesto en el dialecto navarro. En la mayoría de las ocasiones, dicho relativo
se relaciona anafóricamente con un antecedente que, por sí solo, es capaz de designar a
un único referente, bien porque pertenece a la categoría de los nombres propios (15) o
bien porque su denotación referencial ya ha sido restringida en el contexto previo por un
determinante posesivo (16) o por un modificador especificativo de tipo nominal u
oracional (17), (18), (19), (20), (21). Como observamos en los ejemplos, pese al carácter
no inmediato del antecedente debido a la presencia de complementos restrictivos o
incidentanles entre el relativo y el elemento al que se refiere, la variabilidad morfológica
de esta unidad lingüística permite identificar fácilmente al antecedente. De ahí que, en
relación con la búsqueda de claridad y precisión característica del lenguaje jurídico, sea
frecuente el uso del relativo compuesto el qual en la prosa notarial.

15) E en esto ponemos en tenencia e en corporal possession en voz y en nompne de la dita Orden, al
hondrado e cuerdo varon don Jenego abbat de Bidaurreta el quoal se ditz procurador por la dita
Orden (RCV, nº 345, año 1300, Arguiñáriz).

16) don Garcia Lopiz lis avia dado (…) todo lo al que apertanece a ell en la dita villa en esta condition:
que sus cabeçaleros, los quales el dito don Garcia Lopiz rogo e puso en su destin, que toviessen la
dita villa de Muruçaval (AHN, nº 6, año 1266, Pamplona, CODEA).

17) E d’ esto son fermes de part del dito freyre don Sancho Peritz d’Ardanatz, clavero de Atarrauia,
los quoales recebio el dito Garcia Peritz (RCV, nº 287, año 1282, Orcoyen).

18) en todo el dito nostro coyllaco d’Arguinariz, el quoal es en la dita villa d’Arguinariz (RCV, nº
345, año 1300, Arguiñáriz).

19) e devemosvos d’otra part CCC moravedis de paga que vos nos emprestastes, de los quales somos
bien pagados (AHN, nº 19, año 1253, Monasterio de Fitero, CODEA).

99
20) por raçon de dos pieças et una vinna que nos vendiemos sobre las quales era el aniuersario del dito
don Johan de Cascant (JDN, nº 119, año 1280, Tudela).

21) la otra vinna que se contiene en el destin del dito don Johan de Cascant, la qual est en termino de
Vinna Nueua (JDN, nº 119, año 1280, Tudela).

A pesar de la predilección del relativo complejo el qual por el contexto explicativo,


como ya se ha apuntado, en el corpus examinado, aunque en un número muy reducido,
también hallamos casos en los que el relativo en cuestión encabeza proposiciones
especificativas. Además en 2 de los 3 ejemplos encontrados, se observa que en el dialecto
navarro todavía no está operativa la limitación que impide al relativo compuesto el qual
en el español moderno introducir oraciones especificativas si no es con la ayuda de una
marca preposicional. En efecto, hallamos 2 ejemplos en los que el mencionado relativo
encabeza proposiciones especificativas sin ir precedido de una preposición (22), (23). En
el otro caso restante, se perfila, en cambio, la futura tendencia de uso que regula el
funcionamiento sintáctico del relativo compuesto el qual con oraciones especificativas en
el español actual (24).

22) e quitamos los faixos, los quales acostumnamos de prender ata agora (AHN, nº 18, año 1263,
Monasterio de Leire, CODEA).

23) e por los otros dreytos, todos los quales uos auedes ni auer deuedes en el molino sobredito (RCV,
nº 131, año 1247, Tudela).

24) Diçiendo a esto la partida del conçeyllo de Lauiano, que li fuesse fecha muestra del prado del qual
el dicho prior por si e por su Orden se quereyllaua por forçado (RCV, nº 339, año 1299, Pamplona).

Además, en los textos notariales examinados, encontramos 1 ejemplo en el que el


relativo en cuestión, en lugar de hacer referencia a un elemento de carácter nominal, se
refiere a un segmento de naturaleza oracional. La oración que el relativo compuesto, con
el artículo flexionado en género neutro, introduce en estos contextos es de tipo
explicativo, pues los antecedentes oracionales no admiten complementos especificativos
de ninguna clase, ya que estos últimos no modifican argumentos, sino entidades
intensionales de orden inferior.

25) e en testimoniança de las cosas devant ditas fi aquest present signe, lo qual e acostumnat de fer
(AHN, nº 4, año 1274, Monasterio de Leire, CODEA).

Con respecto a la función sintáctica que el relativo compuesto el qual realiza en la


oración subordinada, las más abundantes son las funciones de sujeto y objeto directo con
un total de 16 y 17 casos respectivamente. Debido al mayor número de ejemplos en los
que el relativo en cuestión refiere a antecedentes no personales, de los 16 casos en los que
desempeña la función sintáctica de sujeto en 13 el relativo remite a un antecedente de
cosa (26), (27) y en los 3 restantes a un referente humano (28).

26) E el heredamiento es este que en esta carta sera dicho: las mis casas que yo e en Tudungen, las
quales an afrontaciones de la una parte las casas de fijos de Diago Perez (AHN, nº 14, año 1287,
Monasterio de Fitero, CODEA).

100
27) E en testimoniança de todas las cosas sobredictas, pues el mi sieyllo pendient en esta present carta
la quoal fue feyta et dada en Oxauayn (RVC, nº 323, año 1293, Oxavain).

28) De aquest mi destinamiento fago mis cabeçaleros, los quales d’aquest mi destinamiento foron
rogados et clamados (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

Algo similar ocurre en los ejemplos en los que el relativo compuesto el qual se asocia
con el caso acusativo, pues de los 17 casos, en 13 se combina con antecedentes de cosa
(29), (30) y en los 4 restantes con antecedentes personales (31).

29) vendemos aquellas casas de la parroquia de Sancta Maria Magdalena las quales don Domingo del
Trigo e so muller don Benita deyssaron a la dita Orden (RCV, nº 262, año 1274, Tudela).

30) vendemos una vinna que fue del dito Johan Beltran, la qual el mando a nos uender por su
destinamiento pora conplir sus mandas et sus debdas (JDN, nº 117, año 1280, Tudela).

31) don Garcia Lopiz lis avia dado (…) todo lo al que apertanece a ell en la dita villa en esta condition:
que sus cabeçaleros, los quales el dito don Garcia Lopiz rogo e puso en su destin, que toviessen
la dita villa de Muruçaval (AHN, nº 6, año 1266, Pamplona, CODEA).

Además de la participación de este relativo en los casos nominativo y acusativo, dicha


unidad relativa también interviene en la expresión de las circunstancias en las que se
desarrolla la acción del verbo, puesto que encontramos 4 ejemplos en los que realiza la
función de complemento circunstancial.

32) por raçon de dos pieças et una vinna que nos vendiemos sobre las quales era el aniuersario del dito
don Johan de Cascant (JDN, nº 119, año 1280, Tudela).

A diferencia de los otros dos pronombres relativos examinados, el relativo compuesto


el qual muestra una cierta preferencia por los contextos preposicionales. En todos los
ejemplos encontrados de complemento circunstancial, forma parte de un sintagma
preposicional. Además, debido a la naturaleza tónica de este relativo, característica que
lo individualiza del resto del paradigma, ya en el siglo XIII, se observa la aparición de
este relativo con índices preposicionales bisílabos.

33) por raçon de dos pieças et una vinna que nos vendiemos sobre las quales era el aniuersario del
dito don Johan de Cascant (JDN, nº 119, año 1280, Tudela).

Junto a estas funciones sintácticas, el relativo compuesto el qual desempeña otros


papeles en los que también se muestra la relación de dicho relativo con los usos
preposicionales; pues encontramos 1 caso con antecedente de persona en el que el
relativo, acompañado de la preposición a, desempeña la función de objeto indirecto.

34) E por mayor segurdat, pusimos fermes por nos e por nuestros erederos e por todos omes e todas
femnas, a Pero Sanchiz d’Arguinariz, fijo de don Sancho Periz de Muruuaren, al quoal nos
obligamos de catarlo de todo dayno (RCV, nº 345, año 1300, Arguiñáriz).

Además de estos cuatro papeles sintácticos, hallamos 6 ejemplos en los que el relativo
en cuestión con antecedentes no personales se comporta como un complemento genitivo
extrapuesto. Excepto en 1 caso (39), en todos ellos aparece precedido de la preposición
de.

101
35) E en testimoniança de aquesta cosa fizimos carta por a.b.c partida, de la qual la media es en el
hospital de Ronçasvalles, e la otra media los uezinos de la villa de Ronçasvalles han (RCV, nº 147,
año 1253, Navarra).

36) fiziemos fer dos cartas partidas por a.b.c. de las quales yo fray Sancho tengo la una e yo Miguel
Gonçalvez tengo la otra (AHN, nº 8, año 1270, Monasterio de Fitero, CODEA).

37) fiz estas cartas partidas por a.b.c. por rogaría e mandamiento de todos los sobreditos, las quales di
la una a los sobreditos abat e conviento e la otra a don Pedro Lopiz e a doña Oria Gil (AHN, nº 8,
año 1279, Monasterio de Leire, CODEA).

Por último, junto a estas funciones, encontramos un ejemplo en el que el relativo


compuesto el qual constituye el término de una preposición que forma parte de la rección
preposicional de un verbo, por lo que, en este caso, desempeña el papel sintáctico de
complemento de régimen.

38) Diçiendo a esto la partida del conçeyllo de Lauiano, que li fuesse fecha muestra del prado del qual
el dicho prior por si e por su Orden se quereyllaua por forçado (RCV, nº 339, año 1299, Pamplona).

La aparición de una preposición delante del relativo compuesto el qual en las


funciones sintácticas de régimen preposicional (complemento de régimen, complemento
circunstancial y objeto indirecto) pone de manifiesto el apego de esta unidad relativa por
los usos preposicionales, pues si tenemos en cuenta los datos numéricos, el relativo
compuesto en cuestión en 11 ejemplos constituye el término de una preposición.
En el seno de la oración subordinada que encabeza el relativo complejo en cuestión,
este, además de realizar los papeles sintácticos señalados, puede comportarse como un
adjetivo o como un sustantivo dependiendo de la presencia o no del elemento al que se
refiere en la proposición relativa que introduce. Del total de manifestaciones del relativo
compuesto el qual encontradas en el corpus examinado, 51, en 28 casos funciona como
un sustantivo y en 19 como un adjetivo. Por tanto, aunque es más frecuente la aparición
del antecedente en la oración principal, tampoco son escasos los ejemplos en los que el
referente, además de estar presente en la oración principal, ocupa también un hueco
sintáctico en la proposición relativa.

39) duas pieças en termino de Genestares, en Mosquera, de las quales pieças la prima pieça se tiene
de la una part iusta la pieça de la ecclesia de Sancta Maria, e de la otra part, iusta la vinna de don
Andreu de Boneta (RCV, nº 131, año 1247, Tudela).

40) vendemus a vos don Bernart, abad, e a tod el convent de Fitero nuestro molino que avemos en San
Peidro, el qual molino es dicho de Palacio per CL morabetinos de paga de Castiella (AHN, nº 18,
año 1250, Monasterio de Fitero, CODEA).

41) el palacio que es deuant las casas de don Johan Pereç de Patos, las quales ditas casas se tienen de
la una part iuxta el palacio (JDN, nº 116, año 1278, Tudela).

42) trezientos sueldos de buenos dineros sancheses de buena moneda corrible en Navarra, los quales
dichos dineros vos a nos diestes e pagastes (AHN, nº 17, año 1296, Monasterio de Fitero,
CODEA).

102
Así pues, la presencia del antecedente en la oración subordinada y la variabilidad
morfológica de la unidad relativa el qual en género y en número permiten despejar toda
ambigüedad referencial. No obstante, al igual que en el aragonés, en el dialecto navarro
del siglo XIII, encontramos casos en los que, en lugar de aparecer el mismo ítem léxico
en la oración subordinada, este no se repite literalmente, sino que el relativo compuesto
determina como adjetivo a un sustantivo que se relaciona semánticamente con el elemento
al que el primero se refiere anafóricamente.

43) Los ditos dineros, las ditas cubas et las ditas vinnas destino et lexo despues mis dias al dito
Guillem, fillo mio, todas entregamientre (…) et el dito Guillem Lopeç, fillo mio, que aya despues
mis dias los ditos dineros, las ditas cubas et las ditas vinnas (…) pora dar, vender, enppenar (…)
et pora ferent su propria uoluntad como de sus propios mobles et de sus priprias heredades por
todos tiempos. Con los quales ditos mobles et heredamientos destino, quiero et mando que el dito
Guillem Lopeç, fillo mio, se restringa de moble et de heredat de part mi (JDN, nº 116, año 1278,
Tudela).

44) E otrosi don Yeñego Lopiz e doña Andrequina, anteditos, dieron a don Diago Garcia, fiadores de
dozientos boyes con lures cotos los ditos Sancho Lopiz e Joan Periz, que se terrian en esta dita
particion, e los ditos Sancho Lopiz e Joan Periz se otorgaron por tales fiadores como dito es. De
la qual dita partición e fiadura son testigos que presentes fueron en el logar (AHN, nº 4, año 1266,
Monasterio de Fitero, CODEA).

Como vemos en los ejemplos anteriores, más que una repetición léxica, se trata de
una reformulación, pues en la proposición subordinada que encabeza el relativo
compuesto no aparece uno de los elementos a los que hace referencia en la oración
principal, sino que aparece un sustantivo que pertecenece a la familia léxica de uno de los
antecedentes del relativo (heredamiento, fiadura). Los rasgos lingüísticos que
caracterizan al relativo compuesto el qual, entre ellos, la variabilidad morfológica y la
capacidad para funcionar como un adjetivo, convierten a esta unidad gramatical en el
pronombre relativo idóneo para aparecer en aquellos contextos sintácticos en los que la
falta de inmediatez dificulta la identificación del antecedente; ya que la indicación de los
morfemas de género y número, gracias al artículo, y la repetición léxica del antecedente,
debido al comportamiento adjetivo del relativo, permiten la recuperación del referente
pese a la interposición de varias oraciones entre relativo y antecedente.

45) en aquellas ditas dos casas e los heredamientos pertenecientes a eyllas, que son del dito nuestro
coyllacio, e fueron de la dita dona Toda notra madre, las quoales dichas casas son tenientes, la
una tenient d’ una part con casa de Fortun Gil de Itztuynaga, e d’otra part tenient con casa de
Irançu (RCV, nº 345, año 1300, Arguiñáriz).

En 4 de los 51 ejemplos encontrados del relativo compuesto el qual en el conjunto de


textos analizados, observamos que el relativo complejo en cuestión, en lugar de establecer
una relación de dependencia entre dos proposiciones, introduce una oración yuxtapuesta
y, por tanto, una oración independiente. Así pues, el relativo compuesto el qual aparece,
en cierto modo, totalmente desligado de la oración en la que está presente el antecedente,
pese a la variabilidad morfológica y a la posibilidad de repetición léxica del sustantivo al
que se refiere. Este uso sintáctico del relativo el qual, más cercano a la parataxis que a la
hipotaxis, solamente lo encontramos en fórmulas diplomáticas de datación.

103
46) En testimoniança d’esto, nos devantdictos cabeçaleros por nos e por don Guillem Arnalt de Salt,
nuestro conpaynero, ponemos nuestros sieyllos en esta present carta. La quoal fue feyta e dada en
hospital de Roncesuaylles, dia de Sant Lorenç en el mes de agosto (RCV, nº 287, año 1282,
Orcoyen).

47) En testimoniança de todas las cosas sobredichas diemoslis esta present carta sieyllada con nuestros
sieyllos pendientes. La quoal fue fecha e dada en el dicho hospital, dia de Sant Barnabe apóstol
(RCV, nº 326, año 1294, Hopistal de Roncesvalles).

7. Consideraciones finales sobre los usos sintácticos de los relativos


qui, que, quien y qual en los dialectos medievales aragonés y
navarro
Con el propósito de realizar un estudio lo más completo posible del funcionamiento
sintáctico de los relativos qui, que y qual en los dialectos medievales aragonés y navarro,
como ya se ha comentado en los apartados anteriores, hemos analizado los mencionados
pronombres relativos teniendo en cuenta no solo los distintos contextos sintácticos en los
que estos aparecen, sino también las peculiaridades lingüísticas que definen y caracterizan
el conjunto de unidades que pertenecen a la categoría de los pronombres relativos.
Por su naturaleza, los relativos se relacionan anafóricamente con un antecedente, de
ahí que, en función del carácter expreso o tácito de este, se distingan dos contextos
sintácticos diferentes: oraciones de relativo con antecedente explícito y oraciones de
relativo con antecedente implícito, en los que cada pronombre presenta un
comportamiento distinto. Además de hacer referencia a un elemento, los relativos, como
nexos de subordinación, introducen una proposición que establece una relación de
dependencia con la oración principal de la que forma parte el antecedente o elemento al
que el relativo se refiere. Desde un punto de vista semántico, como sabemos, la
proposición que encabeza el pronombre puede ser especificativa o explicativa según
restrinja la extensión referencial del referente o simplemente proporcione una
información suplementaria que contribuya a aumentar el conocimiento que el destinatario
posee del antecedente. Por último, el relativo realiza también una función sintáctica en la
oración subordinada que introduce. A estos rasgos se une en determinados contextos,
oraciones sin antecedente explícito, la capacidad de algunos relativos para funcionar
como antecedentes.
Así pues, esta triple funcionalidad que caracteriza a los pronombres relativos es la
peculiaridad que se ha tenido en cuenta a la hora de realizar el presente estudio histórico
y, en cierto modo, también ha constituido la base de las antiguas investigaciones centradas
en el análisis diacrónico de los relativos. Como hemos visto en los apartados anteriores,
los autores de estos trabajos analizaban el funcionamiento de estas unidades atendiendo
a las implicaciones que una de las variables de la triple funcionalidad del relativo tenía en
la regulación de su comportamiento sintáctico: tipo de antecedente, función sintáctica que
el relativo realiza en la subordinada y clase semántica de la proposición que introduce.
Aunque estos autores se han dedicado al estudio histórico de unos relativos concretos
en unos contextos sintácticos determinados y, casi exclusivamente, en el castellano, en el
presente trabajo, como se ha visto en el análisis descriptivo de los usos de los relativos
estudiados, se ha tenido en cuenta cada una de las variables que los autores anteriores han
empleado para explicar el comportamiento sintáctico de los pronombres qui, que, quien
y qual en el dominio castellano. El análisis de estas tres variables: tipo de antecedente,

104
función sintáctica y clase semántica de proposición relativa, que están directamente
relacionadas con la naturaleza lingüística y la triple funcionalidad de los pronombres
relativos, nos permite reconstruir en su totalidad el funcionamiento sintáctico de los
relativos en las modalidades lingüísticas navarra y aragonesa del siglo XIII.
Pese a que los mencionados dialectos, navarro y aragonés, no constituyen una única
unidad lingüística, pues, como ya se ha señalado, presentan características fonético-
fonológicas, morfológicas y sintácticas que los individualizan y diferencian, en lo que se
refiere al comportamiento sintáctico de los pronombres relativos, sí muestran una
tendencia de uso común. Si atendemos a los datos proporcionados en los apartados
anteriores dedicados al análisis descriptivo de los relativos qui, que, quien y qual en los
dialectos navarro y aragonés, observamos que los cuatro relativos en ambas modalidades
lingüísticas presentan un comportamiento sintáctico muy similar.

7.1. Qui
En lo que se refiere al pronombre relativo qui, los datos ponen de manifiesto, por lo
menos en el corpus examinado para los dos dialectos, la preferencia del relativo en
cuestión por los antecedentes personales de género masculino y por la función sintáctica
de sujeto. Si recordamos, en la modalidad aragonesa, de un total de 130 manifestaciones
del relativo qui con antecedente explícito, en 116 casos se relaciona anafóricamente con
un antecedente personal de género masculino y de ese total de 130, en 128 casos
desempeña la función sintáctica de sujeto. Del mismo modo, en el dialecto navarro,
aunque la cantidad de datos es menor, debido a las distintas dimensiones del corpus
examinado, el relativo qui manifiesta un comportamiento sintáctico semejante, pues en
46 ocurrencias de un total de 52 se refiere a antecedentes personales de género masculino
y en 50 casos realiza la función sintáctica de sujeto. Por tanto, resulta evidente la relación
del relativo qui no solo con el rasgo personal, sino también con el caso nominativo en los
dos dialectos analizados.
Como se ha podido comprobar en el apartado correspondiente, la predilección del
pronombre qui por los antecedentes personales de género masculino y por la función
sintáctica de sujeto no significa que no encontremos ejemplos del mencionado relativo
remitiendo a un referente personal de género femenino o a un referente de cosa o
realizando una función sintáctica diferente. No obstante, aunque la presencia del relativo
en cuestión con este tipo de referentes es más bien escasa, podemos observar una cierta
tendencia de uso, pues cuando se refiere a un antecedente de cosa, tanto en navarro como
en aragonés, remite con más frecuencia a antecedentes de género femenino. Además de
la función de sujeto, realiza la función de objeto directo, con solo 1 manifestación en el
dialecto navarro y la de objeto indirecto con 2 ocurrencias en el dialecto aragonés. Debido
al gran número de ejemplos en los que el relativo en cuestión lleva a cabo el papel
sintáctico de sujeto, es bastante escasa la presencia de este en usos preposicionales con
antecedente, ya que tan solo encontramos 2 ejemplos en el dialecto navarro y 1 en el
aragonés.
Aunque el relativo qui no presente un comportamiento similar en los dos dialectos en
lo que se refiere a la introducción de oraciones relativas, pues, en aragonés, el pronombre
en cuestión encabeza un mayor número de proposiciones explicativas, concretamente 88
casos de 130, y en navarro interviene frecuentemente en la restriccón referencial del
antecedente, ya que en 38 ocurrencias de 52 encabeza oraciones especificativas; esto no

105
significa que en el dialecto aragonés el relativo qui manifieste una mayor preferencia por
los antecedentes especificados y en el dialecto navarro por los antecedentes no
especificados, sino que este funcionamiento del relativo, más que con el carácter
especificado o no especificado del antecedente, está relacionado con la categoría a la que
pertenecen los antecedentes personales de género masculino, por los que el relativo en
cuestión sí muestra una cierta predilección.
Si revisamos los datos obtenidos, observamos que en el dialecto aragonés de los 88
casos en los que el relativo qui encabeza proposiciones explicativas, en 60 este se
relaciona anafóricamente con un nombre propio de persona y, por tanto, con un
antecedente personal de carácter específico, mientras que en los 28 casos restantes remite
a un nombre común de persona o cosa cuya referencia ha sido delimitada previamente
por un modificador restrictivo. Por tanto, la predilección del relativo qui por los
antecedentes personales de género masculino explica la frecuente intervención de este
pronombre en la introducción de relativas explicativas, puesto que, como ponen de
manifiesto los datos, en 60 casos los antecedentes personales constituyen nombres
propios y, por tanto, antecedentes especificados que, al ser capaces de designar por sí
solos un único referente, solo pueden ser modificados por proposiciones explicativas.
En cambio, en el dialecto navarro, de las 38 ocurrencias en las que el relativo qui
encabeza oraciones especificativas, excepto en 5 casos que remite a referentes
inanimados, en 33 manifestaciones se relaciona anafóricamente con antecedentes
personales masculinos que categorialmente son nombres comunes. El predominio de esta
categoría en los textos notariales examinados es lo que favorece la combinación del
pronombre qui con oraciones especificativas. Con todo ello, hemos pretendido demostrar
que, en el dialecto aragonés, el relativo qui no está especializado en la introducción de
oraciones explicativas, sino, más bien, depende de la categoría a la que pertenezcan los
antecedentes personales de género masculino, por los que sí manifiesta una cierta
preferencia. Del mismo modo, en la modalidad navarra, el pronombre realativo qui no
restringe su uso al encabezamiento de oraciones especificativas, sino que la mayoría de
los antecedentes personales de género masculino a los que hace referencia son nombres
comunes.

7.2. Que
Algo similar ocurre con el comportamiento sintáctico del relativo que en los dialectos
medievales navarro y aragonés en lo que concierne a los usos de este en proposiciones de
relativo con antecedente explícito. Aunque en ambas modalidades lingüísticas el relativo
que se relaciona anafóricamente tanto con referentes personales como con referentes no
personales, muestra, en ambos dialectos, no obstante, una especial predilección por los
antecedentes no personales. Así pues, si atendemos a los datos obtenidos tras el análisis
de los documentos notariales, observamos que, en el dialecto aragonés, de un total de 302
apariciones del pronombre que, en 257 casos hace referencia a antecedentes de cosa y, en
la modalidad navarra, de un total de 195 manifestaciones del relativo en cuestión, 143 son
casos de antecedentes no personales.
Pese a que en el dialecto navarro encontremos un mayor número de ejemplos en los
que el pronombre que se relaciona con referentes de cosa de género femenino, 81 casos
de 143, no podemos afirmar que en esta modalidad lingüística el pronombre que se
vincule especialmente con este tipo de referente. Para ello, sería necesario analizar el

106
pronombre en cuestión en un corpus más amplio en lo que se refiere al número de textos.
Por su parte, en el dialecto aragonés, el relativo que hace alusión, prácticamente en una
proporción similar, a antecedentes no personales de género masculino y antecedentes no
personales de género femenino, pues del total de 257 casos, en 134 hace referencia
antecedentes de cosa masculinos y en 123 casos a antecedentes de cosa femeninos.
Aunque la remisión anafórica del pronombre que a antecedentes de persona es
bastante más reducida en comparación con la de los antecedentes de cosa, tanto en el
dialecto aragonés como en el dialecto navarro en la mayoría de las ocasiones se relaciona
con antecedentes personales de género masculino; pues en la modalidad aragonesa de las
45 manifestaciones en las que refiere a un antecedente personal, en 36 casos alude a un
antecedente humano de género masculino y en el dialecto navarro en 39 de 43 casos alude
a un referente personal de género masculino.
Con respecto a la función sintáctica que el relativo que desempeña en la oración
subordinada, en los dos dialectos son abundantes los ejemplos en los que el pronombre
en cuestión realiza los papeles sintácticos de objeto directo y sujeto. Por lo menos, en el
dialecto aragonés, el predominio de estas funciones está relacionado con el carácter
personal o no del antecedente, pues la función de objeto directo es la más frecuente
cuando el antecedente es de cosa, con 134 casos de un total de 257, y cuando el
antecedente es de persona la más abundante es la función de sujeto con 35 casos de un
total de 45. Por su parte, en el dialecto navarro, la preponderancia del caso nominativo
está presente con los dos tipos de antecedentes, aunque con referentes de cosa el caso
acusativo con 61 ejemplos sigue muy cerca los 64 casos de la función de sujeto. Además
de estos papeles sintácticos, aunque en una proporción menor, con antecedentes
personales, desempeña las funciones de atributo y de objeto indirecto y, con antecedentes
no personales, interviene en la expresión de las circunstancias en las que se desarrolla la
acción verbal, desempeñando, especialmente, la función de complemento circunstancial
de tiempo en el dialecto aragonés y la de lugar en el navarro. La falta de contenido léxico
permite al relativo que relacionarse con referentes de cualquier clase gramatical y
semántica, de ahí que sea posible que el pronombre en cuestión, cuando desempeña la
función de complemento circunstancial, haga alusión a un antecedente adverbial.
Igualmente tanto en navarro como en aragonés la presencia del relativo que en contextos
preposicionales es más bien escasa, pues, en el primer dialecto hallamos 2 ejemplos en
los que el pronombre en cuestión aparece precedido de un índice preposicional y en el
dialecto aragonés solamente encontramos 1 caso. En estos contextos preposicionales, en
ambas modalidades lingüísticas, realiza la función de complemento circunstancial.
En lo que se refiere al tipo de proposición subordinada que el relativo que introduce,
tanto en el dialecto navarro como en el aragonés, aunque el relativo en cuestión también
encabeza relativas explicativas, muestra una cierta especialización en la introducción de
oraciones de relativo especificativas. Si revisamos los datos obtenidos, observamos que
en la modalidad aragonesa, de un total de 302 apariciones, en 232 casos el relativo en
cuestión encabeza oraciones especificativas y solamente en 70 ocurrencias oraciones
explicativas. Del mismo modo en el dialecto navarro es perceptible la preponderancia de
las proposiciones especificativas, pues de un total de 195 manifestaciones, en 167 casos
el relativo que interviene en la restricción referencial del antecedente y en 28 casos
encabeza proposiciones explicativas. Además, el predominio del contexto especificativo
no solo se manifiesta cuando el relativo que se relaciona anafóricamente con antecedentes
de cosa, sino también con antecedentes personales en los dos dialectos, pues, en la
107
modalidad aragonesa, de los 257 casos en los que el relativo que refiere a un antecedente
de cosa, en 205 delimita la extensión referencial del antecente no personal mediante la
introducción de una oración especificativa y de los 45 casos en los que el pronombre se
relaciona con un antecedente personal, en 27 casos introduce una proposición
especificativa. Asimismo, en el dialecto navarro, de las 143 manifestaciones en las que el
relativo hace alusión a un antecedente de cosa, en 123 casos encabeza una proposición
especificativa y de los 43 ejemplos en los que se relaciona con un antecedente personal,
en 35 casos restringe la extensión referencial del referente humano. Todo ello pone de
manifiesto, además de la predilección del relativo que por los antecedentes no personales,
la preferencia de este por los antecedentes cuya referencia no está especificada, pues, el
pronombre que, por medio de la introducción de una oración especificativa, interviene en
la restricción referencial de su antecedente que, en la mayoría de las ocasiones, es un
nombre común que, al designar un conjunto de individuos, necesita ser modificado por
un complemento restrictivo para denotar a un único referente.

7.3. Qual y El qual


Al igual que los pronombres relativos qui y que, asimismo el relativo qual muestra un
comportamiento sintáctico similar en las dos modalidades lingüísticas. Tanto en navarro
como en aragonés, por lo menos en el corpus examinado, la presencia del relativo qual es
más bien escasa, pues tan solo encontramos 9 manifestaciones en el dialecto aragonés y
6 en el dialecto navarro. Debido al reducido número de apariciones del relativo qual no
podemos determinar la preferencia de esta unidad relativa por el carácter personal o no
del antecedente. No obstante, en los dos dialectos son más abundantes los casos en los
que el pronombre qual se relaciona anafóricamente con un antecedente de cosa.
Asimismo, en los dos dialectos, el relativo qual desempeña las funciones de complemento
circunstancial y objeto directo. En lo que concierne al rasgo característico de este
pronombre, el contenido léxico de cualidad, en las dos modalidades lingüísticas este valor
cualitativo es casi inexistente. Solamente en 2 ejemplos en los que el relativo qual forma,
junto al demostrativo tal, una estructura correlativa se conserva tímidamente este
significado léxico.
El escaso numéro de apariciones del pronombre qual, así como la casi inexistencia
del contenido léxico cualitativo que le caracteriza ponen de manifiesto no solo la
decadencia del mencionado relativo, sino también la progresiva desemantización de este
en los dialectos aragonés y navarro. La pérdida de este contenido léxico probablemente
esté relacionada con la gramaticalización de la secuencia formada por el artículo y el
pronombre qual, pues en esta estructura el mencionado relativo carecía del valor
cualitativo originario. Tanto en el dialecto navarro como en el aragonés ya en el siglo XIII
los elementos que conforman esta secuencia, el y qual, constituyen una única unidad
lingüística como bien muestra la falta de autonomía sintáctica de sus integrantes. La
temprana gramaticalización de la secuencia artículo + qual y la pérdida del contenido
léxico de cualidad del pronombre relativo qual explica, por un lado, la escasa presencia
de este último en el corpus examinado para los dos dialectos y, por otro lado, el número
abundante de ejemplos de la nueva creación romance: el relativo compuesto el qual.
En los dialectos navarro y aragonés del siglo XIII, tan solo encontramos ejemplos de
este relativo compuesto en relativas con antecedente explícito, ya que el artículo, debido
a la falta de independencia sintáctica, no puede funcionar como antecedente del relativo,

108
sino que simplemente se comporta como un afijo flexivo que esclarece las relaciones de
concordancia entre el relativo y el elemento al que este último refiere. Tanto en navarro
como en aragonés el relativo compuesto el qual muestra una cierta preferencia por los
antecedentes no personales, pues, si tenemos en cuenta los datos obtenidos, en el dialecto
aragonés de un total de 142 manifestaciones, en 134 casos se refiere a un antecedente de
cosa y en el dialecto navarro en 42 casos de 51 hace alusión a un antecedente no personal.
En lo que concierne al género de este antecedente de cosa, los datos son diferentes en
cada modalidad, pues, en el dialecto aragonés el relativo compuesto manifiesta una mayor
predilección por el antecedente de cosa de género masculino y en el dialecto navarro con
antecedente no personal el género femenino es el más predominante. No obstante, para
considerar que el funcionamiento sintáctico del relativo compuesto el qual difiere en los
dos dialectos en lo que respecta al género del antecedente no personal, creemos que es
necesario analizar un mayor número de documentos con el fin de corroborar esta supuesta
tendencia de uso. De todas maneras, lo que sí resulta bastante evidente es la predilección
del relativo compuesto el qual por los antecedentes no personales en los dos dialectos,
pues tanto en aragonés como en navarro tan solo hallamos 8 ejemplos en los que este
relativo complejo se refiere a antecedentes personales, con una especial preferencia por
los de género masculino.
Con respecto al tipo de proposición que introduce, en las dos modalidades lingüísticas
el relativo compuesto el qual muestra una cierta especialización por las proposiciones
explicativas, pues, teniendo en cuenta los datos obtenidos, en aragonés de un total de 142
manifestaciones del relativo complejo en cuestión en 141 casos encabeza proposiciones
explicativas y en el navarro en 44 casos de 51 este relativo compuesto introduce también
este tipo de oraciones. Pese a la preferencia del relativo compuesto el qual por los usos
explicativos, tanto en el dialecto aragonés como en el dialecto navarro encabeza, aunque
en un número muy reducido, oraciones especificativas. Además, en la modalidad
lingüística aragonesa el único caso de oración especificativa que encontramos pone de
manifiesto la configuración de la posterior tendencia de uso que regula el encabezamiento
de proposiciones especificativas por parte del relativo compuesto el qual, pues en dicho
ejemplo el relativo en cuestión introduce una oración especificativa precedido de un
índice preposicional. La frecuente intervención del relativo compuesto el qual en la
introducción de proposiciones explicativas revela la preferencia de este relativo por los
antecedentes de carácter específico, de ahí que, en la mayoría de las ocasiones, esta unidad
relativa se refiera a nombre propios o nombres comunes que previamente han sido
delimitados referencialmente y, por tanto, a elementos capaces de designar a un único
referente sin la ayuda de ningún tipo de modificador.
En cuanto a la función sintáctica que el relativo compuesto el qual desempeña en la
oración subordinada, las más abundantes son las funciones de sujeto y objeto directo tanto
con antecedentes de cosa como con antecedentes personales en los dos dialectos. Junto a
estos papeles sintácticos, el relativo en cuestión lleva a cabo otras funciones sintácticas:
complemento circunstancial, objeto indirecto, complemento de régimen y complemento
genitivo extrapuesto que están directamente relacionadas con los usos preposicionales.
Además, en los dos dialectos, en comparación con los otros dos relativos analizados, el
relativo compuesto el qual aparece frecuentemente precedido de un índice preposicional,
pues en aragonés en 23 casos constituye el término de una preposición y en navarro en
11 ocurrencias. Igualmente, en las dos modalidades lingüísticas, encontramos ejemplos
en los que el relativo compuesto el qual, con respecto al elemento al que hace referencia,
109
se comporta como un sustantivo o como un adjetivo dependiendo de la presencia o no del
antecedente, además de en la oración principal, en la proposición subordinada que
introduce el relativo. Junto a este funcionamiento sintáctico que diferencia al relativo
compuesto el qual del resto de los pronombres relativos, en ambas modalidades
lingüísticas, el relativo, además de introducir proposiciones subordinadas, encabeza
oraciones yuxtapuestas en las que el relativo ya no establece una relación de dependencia
con respecto a la oración principal. La posibilidad de introducir este tipo de oraciones
está relacionada con las peculiaridades lingüísticas de este relativo compuesto, así como
la presencia del mencionado relativo con función de sujeto en construcciones absolutas
de participio.

7.4. El qui/ que


Debido a la rápida gramaticalización de la estructura artículo + qual en los dialectos
aragonés y navarro, en el corpus examinado, no hallamos ejemplos del relativo simple
qual en oraciones de relativo sin antecedente explícito, ya que la fusión entre el artículo
y el relativo en la mencionada secuencia impide al primero funcionar como antecedente
del relativo. Sin embargo, esto no ocurre en las estructuras homólogas constituidas por el
artículo y los relativos qui y que, ya que la falta de cohesión de los dos elementos y, por
tanto, la plena autonomía sintáctica del artículo con respecto al relativo permite al primer
integrante funcionar como antecedente del relativo. Atendiendo al corpus analizado, en
los dialectos medievales aragonés y navarro las secuencias artículo + qui y artículo + que
no están totalmente gramaticalizadas, por lo que todavía en el siglo XIII no constituyen
una única unidad lingüística. Tanto en la modalidad navarra como en la aragonesa,
además de las combinaciones con el artículo, son frecuentes también las estructuras en
las que el demostrativo aquel, desprovisto de su significado espacial originario, funciona
como antecedente del relativo. Las estructuras mencionadas, tanto las del relativo qui
como las del relativo que, en los dos dialectos presentan un comportamiento similar, pues,
el artículo o el demostrativo, según el caso, pese a que constituyan el antecedente del
relativo, en la mayoría de las ocasiones, se refieren a un antecedente personal masculino
de número plural que ha aparecido previamente en el contexto o que se sobrentiende. Del
mismo modo tanto en el dialecto navarro como en el aragonés el relativo qui o el relativo
que en las secuencias señaladas desempeñan especialmente la función sintáctica de sujeto.
Junto a las relativas sin antecedente explícito en las que el artículo es el antecedente
del relativo, en el corpus examinado para los dialectos navarro y aragonés, encontramos
otro contexto sintáctico, relativas libres, en el que solo está presente el pronombre qui por
sus características semánticas. El rasgo léxico de persona es lo que capacita al relativo
qui a aparecer en relativas libres en las que, como sabemos, el relativo, debido a la
ausencia de un antecedente explícito, además de introducir una proposición relativa y
desempeñar una función en la oración subordinada, ha de comportarse como antecedente.
En el dialecto aragonés, las relativas libres, después de las oraciones de relativo con
antecedente personal masculino, es el contexto sintáctico más frecuente de aparición del
pronombre qui con 42 casos. En este tipo de relativa sin antecedente explícito, el relativo
en cuestión desempeña especialmente la función sintáctica de sujeto con 26 casos. No
obstante, la participación del mencionado pronombre en el caso acusativo también es
abundante con un total de 11 casos. Menos abundante es la función de objeto indirecto
con 5 ocurrencias. En estos 5 ejemplos de objeto indirecto el relativo qui constituye el

110
término de una preposición. Del mismo modo en el dialecto navarro también hallamos
manifestaciones de relativas libres, un total de 19 casos, en las que el pronombre qui
realiza exclusivamente la función sintáctica de sujeto.

7.5. Valoración conjunta


En los párrafos anteriores, con los que se ha pretendido recopilar el conjunto de datos
descritos en los apartados correspondientes, se pone de manifiesto que en el siglo XIII el
funcionamiento sintáctico de los relativos qui, que y qual es prácticamente similar en los
dialectos navarro y aragonés, pese a constituir dos realidades lingüísticas independientes.
Aunque los tres relativos examinados aparezcan en casi todos los contextos sintácticos,
parece evidente, o por lo menos así parece en el corpus analizado, que cada una de estas
unidades relativas está especializada en unos usos determinados. La predilección de estos
relativos por un contexto sintáctico en particular está directamente relacionada, además
de con el origen latino de estos, con la progresiva fijación de los rasgos definitorios de
cada unidad relativa. Como todo sistema, el sistema de los relativos busca, por medio de
la complementariedad, satisfacer la totalidad de los contextos sintácticos en los que estas
unidades pueden aparecer, de ahí que se observe que ya en el siglo XIII se vayan
configurando progresivamente ciertas tendencias de uso en lo que se refiere al
funcionamiento sintáctico de cada relativo en particular.
Si, en primer lugar, atendemos a los usos del pronombre qui en contextos con
antecedente, los datos obtenidos ponen de manifiesto la predilección de este relativo por
los antecedentes personales de género masculino y por el caso nominativo. La preferencia
de este relativo por los antecedentes personales masculinos y la función sintáctica de
sujeto procede de su étimo latino, pues, como sabemos, el pronombre qui se origina a
partir de la fusión de dos paradigmas, el interrogativo latino quis, del que hereda la
referencia personal y el relativo nominativo qui del que conserva la predilección de este
por la función de sujeto. Además de su origen, en la especialización del relativo qui,
interviene también el contenido semántico que lo diferencia e individuliza del resto de los
elementos del paradigma, esto es, el rasgo léxico de persona. El mencionado significado
semántico no solo explica la frecuente aparición del relativo qui en los contextos en los
que se refiere a un antecedente personal de género masculino, sino también la
preponderancia de dicho relativo en las oraciones de relativo sin antecedente explícito;
puesto que este rasgo semántico capacita al relativo en cuestión a desempeñar la función
de antecedente en una relativa libre.
Por el contrario, la falta de contenido léxico dificulta al pronombre que su aparición
en este tipo de oraciones de relativo. Sin embargo, es precisamente la ausencia de un
significado semántico lo que concede al dicho pronombre la posibilidad no solo de
aparecer en un gran número de contextos sintácticos, sino también de relacionarse
anafóricamente con antecedentes de cualquier clase gramatical y semántica. Así pues,
pese a que el pronombre que no sea el relativo más idóneo para encabezar relativas libres,
como hemos visto en el conjunto de textos examinados, se combina frecuentemente tanto
con antecedentes personales como con no personales sin manifestar una especial
preferencia por un género determinado. No obstante, pese a su versatilidad funcional, son
más abundantes los ejemplos en los que el relativo que se relaciona anafóricamente con
un antecedente no personal. El estrecho vínculo del pronombre en cuestión con los
referentes de cosa se puede explicar a partir del origen latino del mencionado relativo.

111
Aunque varios relativos e interrogativos y, por tanto, varias características semánticas y
sintácticas confluyeron en el origen de que, entre ellos intervino el interrogativo latino
quid del que hereda su preferencia por los antecedentes no personales. Aunque debido a
su relación con los antecedentes de cosa desempeña en un mayor número de casos la
función de complemento directo, esto no contradice la polivalencia funcional del relativo
que ni restringe la aparición de la unidad relativa en cuestión a un contexto sintáctico
determinado, sino que, además de la función de objeto directo, encontramos un gran
número de ejemplos en los que realiza las funciones sintácticas de sujeto, atributo, objeto
indirecto y complemento circunstancial. La intervención del pronombre que en la
expresión de las circunstancias en las que se desarolla la acción verbal da cuenta de la
capacidad de este relativo para hacer referencia a antencedentes de cualquier categoría
gramatical, de ahí que no sea extraño encontrar casos en los que el relativo en cuestión se
refiere a un antecedente de carácter adverbial. La mayor especialización del relativo qui
impide a este, por lo menos en el corpus examinado, hacer referencia a antecedentes que
pertenezcan a una categoría diferente a la nominal.
Aunque el pronombre relativo que interviene tanto en la introducción de relativas
especificativas como explicativas, los ejemplos de oraciones especificativas son más
abundantes por dos motivos. Por un lado, en la mayoría de las ocasiones, los antecedentes
de cosa, categorialmente, son nombres comunes y, por tanto, referentes inespecificados.
Y, por otro lado, el pronombre que introduce oraciones especificativas con antecedentes
personales que, aunque también son nombres comunes, en la mayoría de las ocasiones,
por lo menos en los textos analizados, son nombres propios y, en consecuencia,
antecedentes ya delimitados referencialmente. No obstante, en lo que se refiere a la
restricción referencial de los antecedentes humanos, es posible que haya una distribución
de usos, pues, debido a la especialización del relativo que en oraciones especificativas,
este se refiere, en la mayoría de los casos, a referentes personales no especificados y el
pronombre qui, al no manifestar una predilección especial por la introducción de una
proposición relativa en particular, se relaciona con antecedentes de persona ya
especificados al estar el relativo que, en cierto modo, especializado en el encabezamiento
de proposiciones que restringen la referencia del antecedente.
Debido a la progresiva decadencia del pronombre relativo de cualidad, en el sistema
de relativos de los dialectos navarro y aragonés es el relativo compuesto el qual con el
que el resto de los miembros del paradigma funcionan en distribución complementaria.
La creación romance de esta unidad lingüística, además de a la recuperación de la antigua
concordancia latina, obecede a la necesidad de suplir las carencias morfológicas de los
otros pronombres relativos del sistema, ya que, aunque estos se combinen con el artículo,
la plena autonomía sintáctica de este último impide que el artículo funcione como un
mero indicador de los morfemas de género y número. El relativo complejo el qual
compite, en cierto modo, con el relativo que al aparecer en los contextos de uso de este
último, ya que el relativo complejo en cuestión se relaciona preferentemente con
antecedentes no personales. No obstante, a diferencia del pronombre que, el relativo
compuesto el qual muestra, desde su génesis, una cierta especialización en el
encabezamiento de proposiciones explicativas; por lo que, de esta manera, el relativo
complejo en cuestión, aunque se relaciona con antecedentes de cosa, en la mayoría de los
casos, alude a referentes no personales que, categorialmente, son nombres comunes que,
gracias a la modificación de un complemento especificativo, admiten proposiciones
explicativas. Al igual que al pronombre que, la falta de contenido léxico permite al
112
relativo compuesto el qual desempeñar un gran variedad de funciones sintácticas, pues,
además de participar en el caso nominativo y acusativo, lleva a cabo las funciones de
objeto indirecto, complemento circunstancial, complemento genitivo y complemento de
régimen. No obstante, a diferencia de las otras dos unidades analizadas, el relativo
compuesto el qual, para realizar los papeles sintácticos mencionados, requiere, en la
mayoría de las ocasiones, de un índice preposicional para marcar el caso, por lo que este
relativo aparece frecuentemente en contextos preposicionales. Además, el relativo
compuesto el qual posee otras peculiaridades lingüísticas, función adjetiva y naturaleza
tónica, que le convierten en un relativo indispensable en aquellos contextos sintácticos en
los que la falta de inmediatez dificulta la identificación del antecedente.
Todo ello pone de manifiesto la progresiva configuración de los usos de cada relativo,
pues, como hemos visto, aunque los tres pronombres analizados intervengan en casi todos
los contextos sintácticos, cada uno de ellos se va especializando en unos usos
determinados. No obstante, como se ha intentado demostrar, la preferencia de los relativos
por un tipo de antecedente concreto, por una clase semántica de proposición o por una
función sintáctica en particular está determinada, en cierto modo, por el origen y las
características intrínsecas de cada relativo. De ahí que la herencia latina, caso nominativo
y referencia personal, propicien la aparición del relativo qui en las oraciones de relativo
con antecedente de persona y en las relativas libres. Por su parte, el relativo que, al no
estar restringido desde un punto de vista semántico, no solo se refiere a antecedentes de
categoría sustantiva, sino también adverbial, por lo que, además de realizar las funciones
sintácticas de sujeto y objeto directo, puede desempeñar también funciones adverbiales.
Pese a la aparición del relativo que en una gran variedad de contextos, este se relaciona
preferentemente con antecedentes de cosa, debido a la existencia en el sistema de un
pronombre especializado en la referencia personal. En cambio, el relativo que, en lo que
se refiere a la introducción de proposiciones relativas, sí muestra una cierta predilección
por el encabezamiento de proposiciones especificativas y, por tanto, por antecedentes no
especificados.
El declive del relativo cualitativo qual y la invariabilidad morfológica del resto de los
pronombres no solo explica la frecuente combinación del artículo con los relativos qui y
que, sino también la extensión del uso del relativo compuesto el qual que, debido a su
temprana gramaticalización, se incorpora rápidamente en el sistema de los relativos. Las
peculiaridades lingüísticas del relativo compuesto el qual, naturaleza tónica, función
adjetiva y capacidad flexiva, permiten a este aparecer en una serie de contextos
específicos. Por un lado, la naturaleza tónica concede al relativo en cuestión la posibilidad
de realizar la función de sujeto en construcciones de participio absoluto. Y, por otro lado,
la capacidad flexiva y la función adjetiva permiten a este relativo compuesto referirse a
antecedentes no inmediatos, pues, al comportarse el artículo como un mero indicador de
los morfemas de género y número, facilita la recuperación del antecedente. La capacidad
del relativo compuesto el qual para hacer referencia a antecedentes alejados, en cierto
modo, explica la incipiente especialización del mencionado relativo en la introducción de
proposiciones explicativas, pues, en aquellos contextos en los que hace alusión a nombres
comunes previamente especificados, entre el relativo y el antecedente pueden aparecer
varias modificadores restrictivos tanto nominales como oracionales que distancian a los
dos elementos. En lo que concierne al tipo de antecedente, el relativo compuesto el qual
muestra un comportamiento sintáctico muy similar al del pronombre que, pues, en la
mayoría de las ocasiones, se relaciona anafóricamente con un antecedente de cosa. No
113
obstante, el relativo que suele hacer referencia a un antecedente de cosa no especificado,
por lo que, aunque todos los relativos puedan aparecer prácticamente en todos los
contextos sintácticos, ya, poco a poco, en el siglo XIII cada relativo, de acuerdo con sus
características, se va especializando en una serie de contextos concretos. Igualmente el
relativo compuesto el qual, frente a los demás relativos analizados, aunque puede
desempeñar las funciones de sujeto y objeto directo, manifiesta, por lo menos en el corpus
examinado, una cierta predilección por los usos preposicionales: complemento genitivo,
complemento circunstancial, complemento de régimen, etc.

7.6. Valoración dialectal


Pese a que cada uno de los dialectos analizados, navarro y aragonés, constituye una
realidad lingüística única e independiente, como se ha mostrado en las presentes páginas,
en lo que se refiere al funcionamiento sintáctico de los relativos, los dos dialectos ponen
de manifiesto la configuración de una tendencia de uso común que se extiende por el
oriente peninsular. Más que en los pronombres que y qual y en sus respectivas
combinaciones con el artículo, la existencia de dos sistemas de relativos diferenciados en
la Península Ibérica se observa especialmente en los usos de la unidad relativa qui. Pese
a que el relativo qui existió en todos los dialectos romances peninsulares, la permanencia
de dicho pronombre en cada modalidad lingüística de la Península fue diferente. En los
dialectos del occidente peninsular, como en el asturiano-leonés, la desaparición del
relativo qui tuvo lugar a finales del siglo XIII o principios del siglo XIV. Aunque en el
área central de la Península el relativo en cuestión pronto entró en decadencia, pues ya en
el siglo XIII, en Castilla, no hay rastro del pronombre qui en oraciones de relativo con
antecedente explícito, este pervive en el dialecto castellano hasta el siglo XIV en un único
contexto: relativas libres. Por el contrario, como hemos visto en apartados anteriores, en
los dialectos del oriente peninsular, los descendientes del relativo latino qui gozan de una
plena vitalidad, pues este aparece frecuentemente en los contextos de uso del relativo qui:
oraciones de relativo con antecedente explícito, con una especial preferencia por los
antecedentes personales masculinos, y en oraciones de relativo sin antecedente explícito:
tanto en relativas semilibres como en libres. No obstante, la continuidad del relativo en
cuestión en los dialectos orientales también fue diferente. Así pues, en navarro, aunque el
relativo qui todavía se documenta en textos de principios del siglo XV tanto en relativas
con antecedente personal masculino como en relativas libres, la decadencia de este se
produjo antes en Navarra que en Aragón, pues el dialecto navarro experimentó antes el
proceso de castellanización. Aunque el empleo del relativo qui en el dialecto aragonés
decrece a partir del siglo XIV en relativas con antecedente explícito, dicho pronombre no
solo perdura en la lengua escrita del siglo XVI, sino que también, aunque en un solo
contexto sintáctico, como relativo de generalización con referencia personal, forma parte
del sistema de relativos del aragonés moderno. En el catalán el relativo qui corrió más
suerte, pues, aunque también en esta modalidad experimentó un cierto retroceso con
respecto al resto de las unidades del sistema, el declive del mencionado pronombre se
produce tardíamente, concretamente a partir del siglo XVI, en relativas con antecedente
explícito. Del mismo modo que en Aragón, el relativo qui se conserva en el catalán
moderno con una cierta vitalidad cuando, con referencia personal, funciona como relativo
de generalización. No obstante, en ocasiones, aunque muy reducidas, con el fin de
desambiguar la función sintáctica que el relativo desempeña en la subordinada, aparece

114
en oraciones con antecedente explícito, pues el pronombre qui, a diferencia de que, solo
puede realizar la función de sujeto.
La desaparición o persistencia del relativo qui en los distintos dialectos de la Península
Ibérica, que ha dado lugar a dos sistemas de relativos bien diferenciados, uno occidental
y otro oriental, están directamente relacionadas con la frecuencia de aparición del relativo
quien en los contextos de uso del pronombre qui. En los dialectos de occidente y centro
peninsulares, la coexistencia de dos relativos con un comportamiento sintáctico similar
desencadenó la desaparición del relativo qui, pues aunque en un principio existió un
reparto funcional entre los dos pronombres, la progresiva extensión del relativo quien a
los contextos de uso del relativo qui y la estrecha vinculación de este último con el
discurso estereotipado propiciaron la temprana desaparición de este último. Aunque en
Castilla el relativo qui sobrevivió un siglo más refugiado en el contexto sintáctico de las
relativas libres, no solo la competencia de quien intervino en la decadencia del relativo
qui, pues, debido a su proximidad fónica con el pronombre que, la neutralización de las
vocales finales átonas i, e también favoreció la pérdida del mencionado relativo. En
cambio, la escasa aparición del relativo quien en los dialectos orientales, navarro y
aragonés, explica, por lo menos en el corpus examinado, no solo la plena vitalidad del
relativo qui en el siglo XIII, sino también la pervivencia de este pronombre en siglos
posteriores. Además, los ejemplos encontrados del relativo quien en el conjunto de textos
analizados, por un lado, muestran la presencia del mencionado relativo en los contextos
de uso del pronombre qui, pues aparece en relativas libres y en oraciones de relativo con
antecedente personal de género masculino y, por otro lado, la predilección del relativo
quien por los contextos preposicionales y por el caso acusativo, debido este último a su
origen etimológico.
Las escasas manifestaciones del relativo quien en los dialectos orientales dan cuenta
del primitivo reparto funcional que, en un principio, antes de la igualación de los relativos
qui y quien, existió en las modalidades lingüísticas del occidente peninsular, pues quien,
frente a qui, en un inicio, se refería a antecedentes personales en contextos
preposicionales, seguramente por el contacto lingüístico. Sin embargo, la reducida
presencia del relativo quien en los dialectos navarro y aragonés no significa que, en los
mencionados dialectos orientales, ningún relativo apareciera en alguno de los contextos
de uso del relativo qui. La carencia de un rasgo léxico de persona impide al relativo que
suplantar al pronombre qui en los contextos sintácticos de relativas libres. No obstante,
aunque se relaciona preferentemente con antecedentes de cosa, el relativo que también
refiere en un gran número de ocasiones a antecedentes personales de género masculino,
por lo que, en cierto modo, el relativo que, en los contextos de uso con antecedente
explícito, le hacía la competencia a qui. No obstante, por lo menos en el siglo XIII, la
preponderancia del pronombre qui en las relativas con antecedente personal de género
masculino no se vio amenazada por el empleo del relativo que en este contexto.
Pese a la larga permanencia del relativo qui en los dialectos orientales, ya en el siglo
XIII, además de la tímida irrupción del pronombre que en las relativas con antecedente
personal masculino, se pone de manifiesto la frecuente aparición del relativo qui en el
discurso estereotipado, pues, en un gran número de casos, especialmente en el dialecto
navarro, el pronombre qui está presente en fórmulas diplomáticas (notificación, anuncio
de la lista de testigos, etc.). El empleo abundante del relativo qui en frases estereotipadas
muestra otra característica del mencionado relativo: la fosilización, que supone el anclaje
de qui a un determinado registro lingüístico. Así pues, el estrecho vínculo del pronombre
115
qui con el discurso estereotipado consituye otra de las causas que propiciaron la
desaparición de este relativo en los diferentes dialectos del occidente y centro
peninsulares. Asimismo, la ausencia del relativo qui en construcciones espontáneas pudo
acelerar el progresivo retroceso que, debido a la castellanización, el relativo qui
experimentó en el dialecto navarro, más que en el siglo XIII, en los siglos posteriores.

7.7. Conclusiones
Como ponen de manifiesto los párrafos anteriores, a partir del análisis de un conjunto
de documentos notariales, hemos obtenido una serie de datos que nos ha permitido
proponer las siguientes conclusiones.
En primer lugar, los dialectos navarro y aragonés, pese a constituir realidades
lingüísticas independientes, en lo que se refiere al funcionamiento sintáctico de los
relativos, muestran una tendencia de uso común que difiere, en gran medida, de la que
presentan los dialectos del centro y occidente peninsulares. Por este motivo, la Península
Ibérica se divide en dos grandes áreas, una occidental y otra oriental, en función de la
presencia o ausencia del relativo qui. El escaso número de manifestaciones del pronombre
quien en los dialectos del oriente peninsular explica que el relativo qui goza de una plena
vitalidad en las modalidades navarra y aragonesa, pues, pese a la tímida irrupción del
relativo que en uno de los contextos de uso de qui (relativas con antecedentes personales
masculinos) y el estrecho vínculo de este último con el discurso estereotipado, el
pronombre qui, por lo menos en el siglo XIII, presenta un uso frecuente.
En segundo lugar, el funcionamiento sintáctico de los relativos, por lo menos en el
sistema oriental, está determinado y regulado por tres factores: herencia latina,
características intrínsecas y complementariedad de usos. Si atendemos al primer factor,
aunque todos los pronombres pueden aparecer prácticamente en todos los contextos
sintácticos, el relativo qui, por su parte, se relaciona preferentemente con antecedentes
personales y el relativo que, en cambio, con antecedentes de cosa. Asimismo, la influencia
del étimo latino también está presente en la preferencia de cada relativo por la función
sintáctica, pues es habitual que el relativo qui realice la función sintáctica de sujeto y el
relativo que la función de objeto directo. No obstante, el relativo que, gracias a sus
características intrínsecas (carencia de un contenido léxico), puede desempeñar otras
funciones sintácticas y hacer referencia a antecedentes de cualquier clase gramatical y
semántica, por lo que se trata de un relativo con una amplia versatilidad funcional. De
modo similar, el relativo qui, debido al rasgo léxico de persona, suele aparecer en relativas
con antecedente explícito personal y en relativas libres. La necesidad de marcar las
relaciones de concordancia entre el relativo y el antecedente explica, además de las
combinaciones de los relativos qui y que con el artículo, la creación del relativo
compuesto el qual. La variabilidad morfológica de este relativo complejo permite hacer
referencia a antecedentes no inmediatos, de ahí que este relativo muestre una cierta
especialización por la introducción de oraciones explicativas, a diferencia de que que
introduce frecuentemente oraciones especificativas.
Como se ha dejado entrever, los tres factores que intervienen en la determinación y
regulación de los usos de los pronombres relativos, por lo menos en el sistema oriental,
más que llevar a cabo este cometido de forma independiente, lo realizan conjuntamente,
pues, por ejemplo, el funcionamiento complementario de los relativos, en cierto modo, es
producto no solo de las necesidades del sistema, sino también de la herencia latina y de

116
las características intrínsecas que propician la aparición de cada relativo en un contexto
determinado. No obstante, aunque como muestran los datos obtenidos los pronombres
examinados pueden aparecer prácticamente en todos los contextos sintácticos, se obseva
que ya en el siglo XIII se van configurando los usos de cada relativo.
Por último, tras analizar estos textos notariales, otra de las conclusiones obtenidas ha
sido que, para realizar un estudio completo del funcionamiento sintáctico de los relativos,
resulta necesario tener en cuenta todos los contextos de uso y los rasgos lingüísticos que
definen a los miembros de esta categoría pronominal.

7.8. Tablas de datos y porcentajes


Con el fin de sintetizar nuestras conclusiones, organizamos los datos numéricos en las
siguientes tablas, en las que se compara la frecuencia de los relativos en cada dialecto de
acuerdo con las variables consideradas: tipo de antecedente (rasgo semántico y género),
función sintáctica y tipo de relativa.

7.8.1. Aragonés medieval


Análisis semántico con antecedente explícito

Aragón qui que quien Total


Personal 116+3=119 36+9=45 1 165
No personal 4+2=6 134+123=257 - 263
Total 125 302 1 428

Del total de casos con antecedente personal, el 72 % son casos de qui, el 27 % casos
de que y el 1 % quien. En cambio, en los casos de antecedente no personal, el 97 % son
casos de que y el 3 % ejemplos de qui.

Análisis por género con antecedente explícito

Aragón qui que quien Total


Masculino 116+2=118 36+134=170 1 289
Femenino 3+4=7 9+123=132 - 139
Total 125 302 1 428

Del total de casos con antecedente de género masculino, el 40 % son ejemplos de qui,
el 58 % son casos de que y el 2 % son ocurrencias de quien. En cambio, con antecedentes
de género femenino, el 94 % son casos de que, el 5 % son ejemplos de qui y el 1 % son
manifestaciones de quien.

Análisis sintáctico con antecedente explícito

Aragón qui que quien Total


Sujeto 128 101+35+11=147 - 275
Objeto directo - 134 2 136
T. preposición 2 1 1 4
Total 130 282 3 315
117
Del total de casos de sujeto, el 46 % utiliza qui y el 53 % usa que. En cambio, en los
casos de objeto directo, el 98 % son de que. Del total de casos de término de preposición,
el 50 % son ejemplos de qui, el 25 % casos de que y el 25 % restante casos de quien.

Análisis por tipo de relativa con antecedente explícito

Aragón qui que el qual Total


Especificativas 42 232 1 275
Explicativas 88 70 141 299
Total 130 302 142 574

Del total de casos de oraciones especificativas, el 84 % son ejemplos de que, el 15 %


son casos de qui y el 1 % son casos de el qual. En cambio, en los casos de oraciones
explicativas, el 47 % son ejemplos de el qual, el 29 % casos de qui y el 23 % ejemplos de
que.
Los datos de estas tablas comparativas confirman que el rasgo más influyente en la
selección de qui es su carácter personal, seguido de la función sintáctica de sujeto y, por
último, del género masculino. En el caso del relativo que los rasgos que determinan los
usos sintácticos del mencionado pronombre son el carácter no personal del antecedente,
el carácter de no sujeto y el género femenino. No obstante, a diferencia del relativo qui,
no podemos establecer una gradación clara entre los tres factores. Asimismo, los datos
manifiestan el escaso uso del relativo quien en el dialecto aragonés.
En lo que se refiere a la especialización del relativo por el tipo de oración, los datos
muestran la preferencia del relativo compuesto el qual por las oraciones explicativas y la
predilección del relativo que por las oraciones especificativas. En el caso del relativo qui,
según los datos, participa con más frecuencia en la introducción de oraciones explicativas
que en el encabezamiento de oraciones especificativas.

7.8.2. Navarro medieval


Análisis semántico con antecedente explícito

Navarra qui que quien Total


Personal 46 43 2 91
No personal 6 143 - 149
Total 52 186 2 240

Del total de casos con antecedente personal, el 50 % son casos de qui, el 47 %


ejemplos de que y el 3 % casos de quien. En cambio, en los casos con antecedente no
personal, el 95 % son ejemplos que y el 5 % de qui.

Análisis por género con antecedente explícito

Navarra qui que quien Total


Masculino 46+2=48 39+58=97 1 146
Femenino 4 3+81 1 89

118
Total 52 181 2 235

Del total de casos con antecedente de género masculino, el 32 % son ejemplos de qui,
el 66 % son casos de que y el 2 % manifestaciones de quien. Del total de casos con
antecedente de género femenino, el 4 % son casos de qui, el 94 % ejemplos de que y el 2
% restante ocurrencias de quien.

Análisis sintáctico con antecedente explícito

Navarra qui que quien Total


Sujeto 50 64+31=95 - 145
Objeto directo 1 61+4=65 2 68
T. preposición 1 2 - 3
Total 52 162 2 216

Del total de casos de sujeto, el 34 % son ejemplos de qui y el 65 % son casos de que.
Del total de casos de objeto directo, el 1 % son manifestaciones de qui, el 95 % son casos
de que y el 3 % son ejemplos de quien. Del total de casos de término de preposición, el
33 % son ejemplos de qui y el 66 % manifestaciones de que.

Análisis por tipo de relativa con antecedente explícito

Navarra qui que el qual Total


Especificativas 38 167 3 208
Explicativas 14 28 44 86
Total 52 195 47 294

Del total de casos de oraciones especificativas, el 80 % son ejemplos de que, el 18 %


son manifestaciones de qui y el 2 % son casos de el qual. En cambio, en los casos de
oraciones explicativas, el 51 % son ejemplos de el qual, el 32 % son manifestaciones de
que y el 16 % son casos de qui.
Nuevamente, los datos numéricos corroboran nuestras conclusiones, pues estos dos
dialectos del oriente peninsular, en lo que se refiere al comportamiento sintáctico de los
relativos, presentan características similares. Al igual que en el dialecto aragonés, el
carácter personal del antecedente es el rasgo que más determina los usos sintácticos del
relativo qui. Después de este rasgo semántico, es el caso nominativo el rasgo más
influyente y, por último, el género masculino del antecedente. En el caso del relativo que,
del mismo modo que en el dialecto aragonés, no podemos concretar exactamente cuál es
el rasgo más influyente en la regulación de los usos sintácticos del mencionado relativo.
Así pues, el carácter no personal del antecedente, el carácter de no sujeto y el género
femenino son los factores que determinan el funcionamiento sintáctico del relativo que.
Por otro lado, el escaso número de ejemplos del relativo quien en el dialecto navarro
muestra la reducida extensión de este pronombre en el área oriental de la Península.
Asimismo, en el dialecto navarro, al igual que en el dialecto aragonés, el pronombre que
se especializa en la introducción de oraciones especificativas y el relativo compuesto el
qual en el encabezamiento de oraciones explicativas. Por su parte, el pronombre qui,

119
aunque introduce un mayor número de oraciones especificativas, no se muestra la
preferencia de este por un tipo de oración relativa en concreto.

8. Final
La realización del presente trabajo, que se se encuentra dedicado al estudio histórico
de los relativos qui, que, quien y qual en los dialectos navarro y aragonés, responde a la
necesidad de aumentar el número de investigaciones que, desde un punto de vista
diacrónico, se acercan al examen de este tipo de unidades gramaticales en los dialectos
orientales mencionados; pues, como hemos visto, no existe, de momento, un trabajo
dedicado exclusivamente al análisis del funcionamiento sintáctico de los pronombres
relativos en navarro y aragonés, sino tan solo breves comentarios sobre las peculiaridades
sintácticas y morfológicas de estas unidades relativas en un texto concreto o en una
determinada colección diplomática. Aunque el presente trabajo ha pretendido contribuir,
en la medida de lo posible, al estudio histórico de los pronombres relativos en los dialectos
navarro y aragonés, somos conscientes de que presenta una serie de limitaciones, pues
tan solo hemos analizado los usos sintácticos de cuatro componentes del sistema de
relativos en un período cronológico reducido, siglo XIII, y en un único género discursivo:
textos jurídicos. Por este motivo, son necesarias nuevas investigaciones que, desde una
óptica diacrónica, estudien el comportamiento sintáctico de los relativos en todos sus
contextos de uso en un corpus no solo más amplio en lo que se refiere al número y tipo
de textos, sino también más abarcador desde un punto de vista cronológico. No obstante,
pese a sus limitaciones, con el presente trabajo se ha pretendido llenar, aunque solo sea
un poco, el casi vacío bibliográfico que existe en torno al estudio histórico de los
pronombres relativos en los dialectos orientales navarro y aragonés.

120
9. Abreviaturas

CAL = Colección diplomática de Santa María la Mayor de Calatayud.

CODEA= Corpus de documentos españoles anteriores a 1800.

CMR = Colección diplomática medieval de la Rioja, Tomo IV: Documentos del siglo
XIII.

CPA = Cartas de población del Reino de Aragón en los siglos medievales.

DN = Primeros documentos navarros en romance (1198-1230). Comentario lingüístico.

EST = Documentación medieval del Monasterio de Santa Clara de Estella (siglos XIII-
XVI).

EZAG = La encomienda de Zaragoza de la Orden de San Juan de Jerusalén en los siglos


XII y XIII.

JDN = Los judíos del reino de Navarra. Documentos 1093-1333.

NT = Documentos lingüísticos del Alto Aragón.

OSCA I = La Orden de Santiago en la Corona de Aragón. La encomienda de Montalbán


(1210-1327).

OST = La encomienda de San Marcos. La Orden de Santiago en Teruel (1220-1556).

RCV = Colección diplomática de Santa María de Roncesvalles (1127-1300).

121
10. Referencias bibliográficas

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