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Unidad Viii

Este documento describe los principales problemas fitosanitarios que afectan la agricultura, incluyendo enfermedades de plantas, plagas y malezas. Explica sus causas y estrategias de manejo, haciendo énfasis en el enfoque de Manejo Integrado de Plagas (MIP) que combina métodos culturales, biológicos, físicos y químicos para controlar plagas de manera sostenible y proteger el medio ambiente.
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Unidad Viii

Este documento describe los principales problemas fitosanitarios que afectan la agricultura, incluyendo enfermedades de plantas, plagas y malezas. Explica sus causas y estrategias de manejo, haciendo énfasis en el enfoque de Manejo Integrado de Plagas (MIP) que combina métodos culturales, biológicos, físicos y químicos para controlar plagas de manera sostenible y proteger el medio ambiente.
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UNIDAD VIII

SANIDAD VEGETAL
I. PROBLEMAS FITOSANITARIOS

Los problemas fitosanitarios son desafíos significativos que disminuyen la producción agrícola en
todo el mundo. Se refiere a la presencia de enfermedades de las plantas, plagas y malezas que
disminuyen negativamente el crecimiento, el rendimiento y la calidad de los cultivos. Estos
problemas pueden tener consecuencias económicas y ambientales graves si no se manejan de
manera adecuada. En esta investigación, exploraremos en detalle los diferentes problemas
fitosanitarios a los que se enfrenta la agricultura, sus causas y las estrategias de manejo
disponibles.

I. Enfermedades de las plantas: Las enfermedades de las plantas son causadas por agentes
patógenos como hongos, bacterias, virus y nematodos. Estos patógenos pueden afectar a
diferentes partes de la planta, como las hojas, los tallos, las raíces o los frutos. Algunas
enfermedades comunes incluyen el mildiú, la roya, la pudrición de raíz y el tizón tardío. Las
enfermedades pueden propagarse a través del suelo, el agua, el aire, los insectos y otros vectores.

Causas:

 Condiciones ambientales favorables, como alta humedad, temperaturas extremas o


sequías prolongadas, que debilitan las defensas naturales de las plantas.

 Monocultivo y falta de rotación de cultivos, lo que favorece la acumulación de patógenos


específicos en el suelo.

 Movimiento internacional de plantas y material vegetal lograron, facilitando la


propagación de enfermedades a través de fronteras.

Manejo:

 Uso de variedades resistentes a enfermedades.

 Prácticas culturales adecuadas, como la rotación de cultivos y la eliminación de plantas


infectadas.

 Aplicación de productos químicos, como fungicidas, bactericidas y nematicidas, de manera


responsable y siguiendo las recomendaciones de los expertos.
 Uso de métodos biológicos de control, como el uso de organismos potenciadores o
productos biológicos.

II. Plagas de los cultivos: Las plagas de los cultivos incluyen insectos, ácaros, moluscos y otros
organismos que se alimentan de las plantas y causan
daños significativos. Algunas plagas comunes son los
pulgones, las orugas, los ácaros araña y los caracoles.
Estos insectos y organismos pueden dañar las hojas,
los frutos, las flores y las raíces de las plantas, reducir
la producción y la calidad de los cultivos.

Causas:

 Ausencia de depredadores naturales debido


a la destrucción de hábitats naturales y el
uso de pesticidas de amplio espectro.

 Cambios climáticos que favorecen la violación de ciertas plagas.

 Movimiento de plagas a través del comercio internacional de productos agrícolas.

Manejo:

 Uso de técnicas de control integrado de plagas (CIP), que incluyen el uso de medidas
preventivas, control biológico, control cultural y químico.

 Uso selectivo de insecticidas y pesticidas que minimizan los efectos adversos sobre
organismos benéficos y el medio ambiente.

 Uso de feromonas y trampas para monitorear y controlar las poblaciones de plagas.

 Implementación de barreras físicas y métodos de exclusión, como mallas protectoras o


cubiertas flotantes.

III. Malezas: Las malezas son plantas indeseables que compiten con los cultivos por nutrientes,
agua, luz solar y espacio. Pueden ser anuales o perennes y se propagan rápidamente si no se
controlan adecuadamente. Algunas malezas comunes incluyen el diente de león, la ortiga y el
abrojo.

Causas:

 Contaminación de semillas y materiales vegetales con semillas de malezas.

 Prácticas de manejo inadecuado, como labranza deficiente o excesiva, que fomentan la


germinación y el crecimiento de malezas.

 Falta de rotación de cultivos y prácticas de control integrado de malezas.

Manejo:

 Uso de métodos culturales, como la rotación de cultivos, la labranza adecuada y la


eliminación manual de malezas.
 Aplicación selectiva de herbicidas de acuerdo con las características de las malezas y los
cultivos.

 Uso de mulching y cobertura del suelo para prevenir la germinación de malezas.

 Uso de métodos mecánicos, como el corte o la solarización, para controlar las malezas.

Conclusión: Los problemas fitosanitarios representan un desafío constante en la agricultura y


requieren una gestión adecuada para garantizar la salud y el rendimiento de los cultivos. El uso de
enfoques integrados, que combina diferentes estrategias de control, es fundamental para
minimizar los impactos negativos en los sistemas agrícolas y el medio ambiente. Además, es
esencial fomentar la educación y la conciencia sobre prácticas agrícolas sostenibles entre los
agricultores y promover la investigación y el desarrollo de soluciones fitosanitarias innovadoras.

- Manejo integrado de plagas MIP

El Manejo Integrado de Plagas (MIP) es un enfoque holístico y sostenible para el control de plagas
en la agricultura.

Se basa en la combinación de
diferentes métodos de control,
como medidas culturales,
biológicas, físicas y químicas,
con el objetivo de mantener las
poblaciones de plagas por
debajo de los niveles que causan daños económicos. El MIP promueve la protección del medio
ambiente y la salud humana al reducir la dependencia de los plaguicidas químicos.

El objetivo principal del MIP es mantener las


poblaciones de plagas por debajo de un umbral
económico, es decir, un nivel en el que causa
daños significativos a los cultivos o a la salud
humana. En lugar de depender exclusivamente de
productos químicos para el control de plagas, el
MIP promueve el uso combinado de diferentes
estrategias de control para minimizar el impacto
ambiental y reducir la resistencia de las plagas a
los pesticidas.

El MIP se basa en un enfoque preventivo y


proactivo, en lugar de reaccionar una vez que se
ha producido una infestación de plagas.

Componentes del Manejo Integrado de Plagas:

1. Monitoreo y toma de decisiones: El primer paso en el MIP es el monitoreo constante de las


plagas y los factores que influyen en su desarrollo. Esto implica la identificación de las
plagas presentes, su nivel de población y el seguimiento de factores climáticos y biológicos
relevantes. Con base en esta información, se toman decisiones informadas sobre las
estrategias de control más adecuadas.

2. Medidas culturales: El MIP enfatiza el uso de prácticas agrícolas que reduce la incidencia
de plagas. Esto incluye la selección de variedades de cultivos resistentes a las plagas, la
rotación de cultivos, la preparación adecuada del suelo, la poda y el raleo de plantas, y la
eliminación de plantas y residuos extraídos. Estas medidas ayudan a crear un entorno
desfavorable para las plagas y reducen su propagación.

3. Control: El control biológico es una herramienta clave en el MIP. Consiste en el uso de


organismos vivos, como depredadores, parasitoides y patógenos, para controlar las plagas.
Estos organismos beneficiosos se introducen en el agroecosistema o se fomenta su
presencia natural. El control puede ser biológico conservativo, cuando se protege y mejora
la acción de los enemigos naturales existentes, o inundativo, cuando se liberan grandes
cantidades de organismos potenciadores.

4. Control físico: El control físico implica el uso de métodos mecánicos o físicos para reducir
las poblaciones de plagas. Esto incluye el uso de trampas, barreras físicas, redes, trampas
de luz, trampas de feromonas y el uso de temperaturas extremas.
Además de las medidas mencionadas anteriormente, existen otras técnicas físicas
utilizadas en el MIP, como la aplicación de calor o frío extremos, el uso de radiación, el
control mediante trampas mecánicas y el empleo de técnicas de exclusión, como el uso de
mallas y redes protectores Estas técnicas pueden ser eficaces para reducir las poblaciones
de plagas y minimizar el uso de plaguicidas químicos.

5. Control químico: Aunque el MIP promueve la reducción de la dependencia de los


plaguicidas químicos, en algunos casos pueden ser necesarios. Sin embargo, el enfoque en
el MIP es utilizar los plaguicidas de manera selectiva y con precaución. Esto implica la
elección de productos con baja toxicidad para los organismos beneficiosos y el medio
ambiente, y la aplicación precisa y dirigida para minimizar los impactos negativos. Además,
se recomienda utilizar plaguicidas en combinación con otras estrategias de control, como
el control biológico, para maximizar su eficacia y reducir la dosis necesaria.

Beneficios del Manejo Integrado de Plagas:

El Manejo Integrado de Plagas ofrece una serie de beneficios tanto para los agricultores como para
el medio ambiente:

1. Reducción de costos: El uso de múltiples estrategias de control en el MIP puede reducir la


necesidad de aplicaciones frecuentes de plaguicidas químicos, lo que ahorra costos para
los agricultores a largo plazo.

2. Protección del medio ambiente: Al minimizar el uso de plaguicidas químicos, el MIP reduce
la contaminación del suelo, agua y aire, así como los efectos negativos sobre la fauna,
beneficiosa y la biodiversidad.
3. Conservación de la salud humana: El MIP reduce la exposición de los agricultores y los
consumidores a los plaguicidas químicos, disminuyendo los riesgos para la salud asociados
con su uso.

4. Sostenibilidad a largo plazo: Al fomentar prácticas agrícolas sostenibles y el equilibrio en el


agroecosistema, el MIP promueve la conservación de los recursos naturales y la viabilidad
a largo plazo de la agricultura.

Conclusiones:

El Manejo Integrado de Plagas es un enfoque integral y sostenible para el control de plagas en la


agricultura. Combina diversas estrategias de control, como medidas culturales, biológicas, físicas y
químicas, con el objetivo de mantener las poblaciones de plagas por debajo de los niveles que
causan daños económicos. El MIP ofrece beneficios significativos al reducir los costos, proteger el
medio ambiente, preservar la salud humana y promover la sostenibilidad a largo plazo en la
agricultura. Al adoptar el enfoque del MIP, los agricultores pueden reducir los impactos negativos
de las plagas de manera eficiente y responsable.

2.- FACTORES ABIOTICOS

-Concepto

Los factores abióticos son la estructura sobre la cual se alzan los ecosistemas. Hay factores
abióticos físicos y factores abióticos químicos y no poseen vida, pero caracterizan el territorio y
modelan las comunidades presentes, siendo su combinación más o menos favorable para la
supervivencia de determinadas especies. A su vez, son perturbados y modificados por los seres
vivos. Los factores abióticos, los bióticos y las relaciones que existen entre ellos constituyen los
ecosistemas.

Los factores abióticos de un ecosistema son todos los componentes que determinan el espacio


físico o biotopo en el que se desarrolla la biocenosis; esto es, donde viven, se alimentan, se
relacionan y se reproducen los seres vivos.

Existen distintos tipos de factores abióticos o elementos abióticos. Estos pueden ser de carácter
geográfico o topográfico (latitud, longitud, altitud, orientación, pendiente...), climático
(temperatura, luz solar, humedad relativa, viento, presión atmosférica, precipitaciones,
concentración de partículas en suspensión...), edáfico (composición y estructura del suelo) y
químico (componentes del aire, agua y suelo).

Junto con los organismos vivos y las interacciones que guardan en el medio, estos factores
constituyen una pieza clave en la configuración de los ecosistemas. En el conjunto de los
ecosistemas (biosfera), es posible identificar tres tipos de ambientes diferentes: terrestre,
dulceacuícola (zona costera, marismas, estuarios, ríos...) y marino, a partir de la configuración de
factores abióticos.

Características de los factores abióticos

A continuación, se muestran algunas de las características más importantes de los factores


abióticos:

 No tienen vida.

 Su naturaleza puede ser natural (p.ej.: agua) o artificial (p.ej.: plásticos).

 Son limitantes, ya que influyen en el crecimiento y la expansión de los organismos.


 La combinación específica de factores abióticos determina las especies de flora y
fauna que habitan los distintos espacios naturales.

 Son modificados por los seres vivos.

 Estas combinaciones y alteraciones, son responsables de las diversas adaptaciones que


incorporan los organismos.

Ejemplos de factores abióticos

Estos son algunos ejemplos de factores abióticos:

 Los bosques son muy importantes por los servicios y bienes que proveen. Su distribución
está sujeta a factores abióticos de tipo topográfico. Por ejemplo, la taiga o bosque boreal,
ubicada entre los 50ºN y 60ºN de latitud, presenta temperaturas en invierno próximas a
los 20 ºC y de unos -30 ºC en invierno.

 Los bosques tropicales húmedos se sitúan alrededor de los 10ºN y 10ºS, donde las


temperaturas son mucho mayores (25-27 ºC). Las condiciones en ambos casos son
diferentes, por lo que también los es la flora y fauna propias. Además de la temperatura,
también son factores abióticos del bosque tropical los suelos, la intensidad de la luz y la
humedad relativa.

 Los desiertos vienen modelados por factores abióticos extremos. Por ejemplo, entre los
factores abióticos del desierto vemos que el agua y la luz solar son elementos
determinantes. La vegetación está adaptada a la escasez de agua. De hecho, la mayoría de
plantas son CAM, es decir, realizan una fotosíntesis diferente al resto de plantas (C3).

 Entre los factores abióticos de la selva, destacan la luz solar, la humedad, la temperatura y
el cielo. Estos ecosistemas están muy expuestos a la radiación solar. A fin de evitar la
pérdida de agua, las plantas presentan hojas muy pequeñas, excepto en zonas bajas de las
selvas en que las hojas son grandes para captar más luz, debido a que les llega menos que
a las partes altas. Esta adaptación es un ejemplo de cómo influyen estas condiciones en la
biocenosis.

 En los ecosistemas acuáticos, podemos decir que entre los factores abióticos acuáticos
vemos que la temperatura también juega un papel clave. Con el cambio climático la
temperatura superficial de mares y océanos está aumentando, lo que provoca cambios en
los patrones de distribución de las especies marinas.

 En las zonas de costa, las actividades humanas han aumentado la turbidez del agua. Esto
da lugar a que especies que dependen de una buena iluminación como la Posidonia
oceánica,  actualmente estén en Régimen de Protección Especial.

 Los humedales costeros son uno de los ecosistemas acuáticos más vulnerables a cambios
en los factores físico-químicos. Ejemplo de ello son los cambios de salinidad que han
convertido a l'Albufera de València en un lago dulce, pese a sus orígenes salinos.

 El oxígeno disuelto en el agua es esencial para la vida. Su concentración no solo depende


de los procesos de producción y consumo, sino que la interacción con otros factores
abióticos, como la temperatura, provoca variaciones, afectando a la fauna y flora de estos
ecosistemas.

 En los desiertos fríos de las regiones polares, la temperatura, la luz solar y las
precipitaciones son factores abióticos terrestres muy importantes. La escasez de horas de
luz, la falta de precipitaciones y las bajas temperaturas hacen que las formas de vida
vegetales sean simples y escasas (musgo, líquenes...).

 El aire es un factor abiótico importante, pues hace referencia al conjunto de gases


presentes en la atmósfera. La composición de la atmósfera permite la vida en el planeta.
Sin embargo, los seres humanos, con la emisión de Gases Efecto Invernadero (GEI), la están
alterando, provocando el calentamiento global.

En el ámbito de la agricultura, los factores


abióticos desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de los cultivos y en la productividad
agrícola en general. Estos factores se refieren a los componentes no vivos del entorno, como la
temperatura, la luz, el agua, los nutrientes del suelo y otros factores físicos y químicos que influyen
en el crecimiento y desarrollo de las plantas. Comprender y manejar adecuadamente estos
factores abióticos es esencial para optimizar la producción agrícola y garantizar la seguridad
alimentaria. En esta investigación, exploraremos en detalle los principales factores abióticos y su
impacto en la agricultura.

Temperatura:

La temperatura es uno de los factores abióticos más críticos en la agricultura. Las plantas tienen
requerimientos térmicos específicos y cada especie tiene una temperatura óptima para su
crecimiento y desarrollo. Las temperaturas extremas, ya sean altas o bajas, pueden tener efectos
negativos en los cultivos. Las temperaturas altas pueden provocar estrés por calor, marchitamiento
de las plantas, reducción de la fotosíntesis y disminución de la producción. Por otro lado, las
temperaturas bajas pueden afectar la germinación de las semillas, causar daño por congelación y
retrasar el crecimiento de las plantas.

Luz:

La luz es un factor abiótico esencial para la fotosíntesis, el proceso mediante el cual las plantas
convierten la energía lumínica en energía química. La cantidad, calidad y duración de la luz son
factores importantes a considerar. Las plantas necesitan una cantidad adecuada de luz para llevar a
cabo la fotosíntesis de manera eficiente. La luz solar proporciona la energía necesaria para el
crecimiento y desarrollo de las plantas, así como para la formación de flores y frutos. La falta de luz
puede afectar negativamente la producción y calidad de los cultivos.

Agua:

El agua es otro factor abiótico crítico para la agricultura. Las plantas necesitan agua para realizar
procesos vitales como la fotosíntesis, el transporte de nutrientes y la regulación de la temperatura
a través de la transpiración. La disponibilidad de agua en el suelo influye en el crecimiento de las
plantas y en la absorción de nutrientes. La falta de agua, o sequía, puede causar estrés hídrico,
marchitamiento y reducción de la producción. Por otro lado, el exceso de agua, o inundación,
puede provocar falta de oxígeno en las raíces y daños a las plantas.

Nutrientes del suelo:

Los nutrientes del suelo, como el nitrógeno, el fósforo y el potasio, son esenciales para el
crecimiento y desarrollo de las plantas. Los factores abióticos, como el pH del suelo y su capacidad
de retención de nutrientes, influyen en la disponibilidad y absorción de los nutrientes por parte de
las plantas. Un suelo pobre en nutrientes puede limitar el crecimiento de los cultivos y afectar su
calidad. Es importante realizar análisis de suelo y aplicar fertilizantes adecuados para mantener un
equilibrio nutricional óptimo.

Otros factores abióticos:

Además de los factores mencionados, existen otros elementos abióticos que influyen en la
agricultura, como el viento, la altitud, la humedad relativa, la salinidad del suelo y la calidad del
aire. El viento puede causar daños físicos a las plantas y aumentar la pérdida de agua por
transpiración. La altitud puede afectar la disponibilidad de oxígeno y la intensidad de la radiación
solar. La humedad relativa influye en la transpiración de las plantas y en la propagación de
enfermedades. La salinidad del suelo puede limitar la germinación y el crecimiento de las plantas.
La calidad del aire, incluyendo la concentración de gases y la presencia de contaminantes, puede
afectar la salud de las plantas y la eficiencia de la fotosíntesis.

Conclusiones:

Los factores abióticos desempeñan un papel crucial en la agricultura y afectan directamente el


crecimiento, desarrollo y productividad de los cultivos. Comprender y manejar adecuadamente
estos factores es esencial para optimizar la producción agrícola y enfrentar los desafíos
ambientales y climáticos. La aplicación de prácticas agrícolas sostenibles, como el riego eficiente, la
selección de cultivos resistentes a las condiciones locales y el manejo adecuado del suelo, puede
ayudar a mitigar los efectos negativos de los factores abióticos y mejorar la resiliencia de los
sistemas agrícolas. El estudio continuo de estos factores abióticos y su interacción con los cultivos
es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria en un mundo en constante cambio.

- Factores abióticos químicos

Los factores abióticos químicos son aquellos componentes químicos presentes en el entorno que
afectan el desarrollo, crecimiento y productividad de los cultivos. Estos factores pueden ser tanto
naturales como resultado de la actividad humana, y su comprensión es crucial para optimizar la
producción agrícola y garantizar la salud de los cultivos. A continuación, analizaré algunos de los
factores abióticos químicos más relevantes:

 pH. El pH es una propiedad química de los medios, tales como el agua o el suelo. Este factor
permite determinar su nivel de acidez o de alcalinidad, es decir, la cantidad de iones de hidrógeno
disueltos en los distintos medios. Un medio muy ácido o muy alcalino resulta corrosivo y, por
tanto, desfavorable para el desarrollo de la vida orgánica.

 Química de los suelos. La cantidad y el tipo de elementos químicos que predominan en un tipo
de suelo son determinantes a la hora de explicar propiedades como la fertilidad y la absorción del
agua.

 Química del aire. La vida y la mayoría de los procesos bióticos tienen que ver con el intercambio
de gases. Por ejemplo, en la respiración animal se toma oxígeno y se produce CO2, mientras que
en la fotosíntesis de las plantas ocurre lo contrario. Por ende, las características del aire pueden
facilitar o impedir el desarrollo de un ecosistema, o someterlo a condiciones específicas.

 Química del agua. Elementos como la salinidad, la concentración de nutrientes o de oxígeno y los


eventuales contaminantes determinan la calidad del agua para mantener la vida y, por lo tanto, el
tipo de ecosistema que en ella tiene lugar.

1. pH del suelo: El pH del suelo es una medida de su acidez o alcalinidad. Diferentes cultivos
tienen diferentes requerimientos de pH para un óptimo crecimiento. El pH del suelo afecta
la disponibilidad de nutrientes para las plantas, ya que influye en la solubilidad de los
minerales y en la actividad microbiana. Por lo tanto, el ajuste del pH del suelo mediante
enmiendas es una práctica común en la agricultura.

2. Nutrientes: Los nutrientes son sustancias químicas esenciales para el crecimiento de las
plantas. Los principales nutrientes necesarios en cantidades relativamente grandes se
conocen como macronutrientes, que incluyen nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Otros
nutrientes esenciales, llamados micronutrientes, se requieren en cantidades mucho más
pequeñas, como hierro (Fe), manganeso (Mn), zinc (Zn), cobre (Cu), molibdeno (Mo) y
boro (B). El suministro adecuado de nutrientes es crucial para el desarrollo saludable de las
plantas y su rendimiento.

3. Salinidad: La salinidad del suelo es una medida de la cantidad de sales disueltas presentes
en el suelo. Un alto contenido de sal puede ser perjudicial para las plantas, ya que reduce
la disponibilidad de agua y dificulta la absorción de nutrientes. Además, la salinidad puede
afectar negativamente la germinación de las semillas y el crecimiento de las raíces. La
salinidad del suelo puede ser natural en áreas cercanas a cuerpos de agua salada o resultar
de la irrigación con agua salada o el uso excesivo de fertilizantes.

4. Contaminación química: La contaminación química puede ser causada por diversas


actividades humanas, como el uso de pesticidas, herbicidas, fertilizantes sintéticos y
productos químicos industriales. Estos compuestos pueden tener efectos adversos en la
calidad del suelo, el agua y la salud de las plantas. La contaminación química puede
acumularse en los tejidos de
las plantas y afectar su
crecimiento y desarrollo. La
gestión adecuada de la
contaminación química es
fundamental para garantizar
la seguridad alimentaria y la
sostenibilidad ambiental.

5. Toxicidad de metales pesados: Los metales pesados, como el plomo, el cadmio, el mercurio
y el arsénico, pueden estar presentes en el suelo como resultado de actividades
industriales, desechos mineros o contaminación del agua. Estos metales pueden ser
tóxicos para las plantas, incluso en concentraciones bajas. Pueden inhibir el crecimiento de
las raíces, afectar la absorción de nutrientes y provocar estrés oxidativo en las plantas. La
fitoextracción y otras técnicas de remediación del suelo se utilizan para abordar la
toxicidad de metales pesados en la agricultura.

Estos son solo algunos de los factores abióticos químicos relevantes en la agricultura. Es
importante que los agricultores y los investigadores comprendan cómo estos factores afectan a los
cultivos para implementar prácticas de manejo adecuadas y mitigar cualquier impacto negativo en
la producción agrícola. La optimización de estos factores puede mejorar la calidad de los cultivos,
aumentar los rendimientos y promover la sostenibilidad en la agricultura.

3.- FACTORES BIOTICOS

- Concepto

Los factores bióticos son todos aquellos que poseen vida, es decir, que están contemplados en
alguno de los reinos de la vida y cuyas interacciones apuntan a la supervivencia y
la reproducción de su especie. En otras palabras, los factores bióticos son todos los seres vivos que
forman parte de un ecosistema y todas las interacciones que se producen entre ellos. Usualmente
se refieren a lo contemplado en la flora y la fauna de un
ambiente determinado, pero también incluyen a
los hongos y los microorganismos.

Los factores bióticos se encuentran comúnmente


organizados en poblaciones, es decir, conjuntos
de individuos de la misma especie que comparten
un hábitat específico. A su vez, las poblaciones de un
mismo sitio interactúan entre sí formando una comunidad.

- Factores bióticos y sus relaciones tróficas


Las relaciones tróficas se refieren a las interacciones alimentarias entre los organismos en un
ecosistema. Estas relaciones pueden dividirse en diferentes categorías, como productores,
consumidores y descomponedores. A continuación, te proporcionaré ejemplos de las relaciones
tróficas de los factores bióticos más comunes:

1. Productores: Son organismos capaces de producir su propio alimento mediante la


fotosíntesis. Los productores son la base de la cadena alimentaria. Ejemplos incluyen
plantas verdes, algas y algunas bacterias fotosintéticas.

2. Consumidores primarios o herbívoros: Son organismos que se alimentan directamente de


los productores, es decir, de las plantas y algas. Ejemplos de consumidores primarios son
las vacas que se alimentan de hierba, los conejos que se alimentan de hojas y los peces
que se alimentan de algas.

3. Consumidores secundarios o carnívoros: Son organismos que se alimentan de otros


consumidores. Estos pueden ser carnívoros que se alimentan de herbívoros. Ejemplos de
consumidores secundarios incluyen leones que se alimentan de cebras, serpientes que se
alimentan de ratones y aves que se alimentan de insectos.

4. Consumidores terciarios o carnívoros tope: Son organismos que se encuentran en la parte


superior de la cadena alimentaria y se alimentan de otros consumidores secundarios.
Ejemplos de consumidores terciarios incluyen tigres que se alimentan de ciervos, águilas
que se alimentan de serpientes y orcas que se alimentan de focas.

5. Descomponedores: Son organismos que descomponen la materia orgánica muerta y la


convierten en nutrientes para ser utilizados nuevamente por los productores. Ejemplos de
descomponedores incluyen hongos y bacterias que
descomponen hojas caídas, animales muertos y
excrementos.

Estas son solo algunas de las relaciones tróficas básicas en un


ecosistema. Sin embargo, en la naturaleza, las redes tróficas
pueden ser mucho más complejas, con múltiples niveles de
consumidores y descomponedores interactuando entre sí.

- Relaciones entre los factores bióticos

Los factores bióticos en un ecosistema están compuestos por los seres vivos y sus interacciones
pueden ser diversas. Aquí te presento algunas de las relaciones más comunes entre los factores
bióticos:
1. Competencia: Ocurre cuando dos o más organismos compiten por recursos limitados,
como alimento, agua, territorio o pareja. La competencia puede ser intraespecífica (entre
individuos de la misma especie) o interespecífica (entre individuos de diferentes especies).
Por ejemplo, dos leones machos pueden competir por el control de un grupo de leonas o
dos especies de aves pueden competir por el mismo tipo de alimento.

2. Depredación: Es una relación en la cual un organismo (depredador) captura y se alimenta


de otro organismo (presa). Los depredadores se benefician al obtener alimento, mientras
que las presas se ven perjudicadas al ser consumidas. Un ejemplo clásico es el del león
cazando una cebra.

3. Simbiosis: Es una asociación estrecha y prolongada entre dos especies diferentes. Existen
diferentes tipos de simbiosis, entre los que se incluyen:

 Mutualismo: Ambas especies se benefician mutuamente. Un ejemplo es la


relación entre las abejas y las flores, donde las abejas obtienen néctar para
alimentarse y, al mismo tiempo, polinizan las flores para su reproducción.

 Comensalismo: Una especie se beneficia mientras que la otra no se ve afectada ni


beneficiada. Un ejemplo es el pez remora que se adhiere a los tiburones para
alimentarse de los restos de comida que quedan después de la caza del tiburón.

 Parasitismo: Una especie (el parásito) se beneficia a expensas de la otra especie (el
huésped), causándole daño. Un ejemplo es la garrapata que se alimenta de la
sangre de un mamífero, causándole molestias e incluso enfermedades.

4. Herbivoría: Es la relación en la que un organismo se alimenta de tejido vegetal, como


hojas, tallos o frutas. Los herbívoros se alimentan de los productores (plantas) y pueden
influir en la distribución y abundancia de las plantas en un ecosistema.

5. Polinización: Es la transferencia del polen de una flor a otra, lo que permite la


reproducción de las plantas con flores. Los polinizadores, como las abejas, los colibríes y
las mariposas, visitan las flores en busca de néctar y, a su vez, transfieren el polen entre las
flores.

Estas son solo algunas de las relaciones que existen entre los factores bióticos en un ecosistema. Es
importante tener en cuenta que las interacciones pueden ser complejas y variadas, y a menudo se
entrelazan formando redes tróficas y cadenas alimentarias.

El compartir un ambiente da como resultado el establecimiento de distintos tipos de relaciones


entre los factores bióticos.

 Entre la misma especie:

 Relaciones de competencia (por el alimento, por el espacio o por otros recursos).

 Relaciones de cooperación (para protegerse de los depredadores, para orientarse


en los procesos migratorios o para dividirse el trabajo).

 Entre distintas especies (interespecíficas)


 Relaciones de competencia por los mismos recursos: comida, luz, espacio,
humedad, etc.

 Relaciones que suponen un perjuicio para alguna de las especies: depredación,


herbivorismo, parasitoidismo.

 Relaciones que suponen la obtención de un beneficio para ambas:


de mutualismo y simbiosis.

 Relaciones en en las que una de las especies implicadas obtiene un beneficio o un


perjuicio mientras que la otra no es favorecida ni perjudicada: comensalismo y
el amensalismo respectivamente.

Las relaciones alimentarias que se dan entre los seres vivos que comparten un hábitat se
representan en cadenas tróficas (o cadenas alimentarias) que reflejan el flujo
de materia y energía en los ecosistemas.

Los factores bióticos se distinguen de los factores abióticos en que estos últimos son inertes, es
decir, no están relacionados con la vida sino con la materia circundante y sus procesos (químicos,
climáticos, físicos, etc.) son de tipo no orgánicos. Los factores abióticos son los que determinan el
medio físico en el cual habitan los seres vivos.

-Clasificación de los factores bióticos

Los factores bióticos pueden clasificarse en diferentes categorías según su función y relación en un
ecosistema. Aquí tienes una clasificación común de los factores bióticos:

1. Productores: Los productores son organismos capaces de producir su propio alimento


mediante la fotosíntesis o la quimiosíntesis. Estos organismos convierten la energía del sol
o sustancias químicas en energía utilizable. Los principales productores son las plantas
verdes, las algas y algunas bacterias fotosintéticas.

2. Consumidores: Los consumidores son organismos que obtienen energía al consumir a


otros organismos. Se clasifican en diferentes niveles según su posición en la cadena
alimentaria:

 Consumidores primarios o herbívoros: Se alimentan directamente de los


productores, consumiendo plantas, algas u otros organismos fotosintéticos.

 Consumidores secundarios o carnívoros: Se alimentan de los consumidores


primarios, es decir, de otros organismos herbívoros.

 Consumidores terciarios o carnívoros tope: Se alimentan de otros consumidores


secundarios y pueden ocupar la cima de la cadena alimentaria.
 Consumidores omnívoros: Son aquellos que se alimentan tanto de material vegetal
como animal.

3. Descomponedores: Los descomponedores son organismos que se encargan de


descomponer la materia orgánica muerta y reciclar nutrientes. Estos organismos, como
hongos y bacterias, descomponen los restos de plantas y animales, liberando nutrientes al
suelo o al agua para ser reutilizados por los productores.

4. Detritívoros: Son organismos que se alimentan de detritos orgánicos, como hojas caídas,
troncos en descomposición y otros materiales orgánicos muertos. Los detritívoros, como
ciertos tipos de insectos y gusanos, contribuyen a la descomposición y liberación de
nutrientes.

5. Simbiontes: Los simbiontes son organismos que viven en asociación cercana con otros
organismos, generalmente en beneficio mutuo. Pueden ser mutualistas, comensales o
parasitarios, como se mencionó anteriormente.

Es importante tener en cuenta que estas categorías pueden superponerse y los organismos pueden
desempeñar diferentes roles en función de las interacciones específicas dentro de un ecosistema.

Por un lado, en la clasificación de los factores bióticos según los distintos niveles de jerarquía o
de organización ecológica podemos encontrar:

 Individuo: organismo unitario, estructural y fisiológicamente independiente, bien sea


unicelular o pluricelular, que presenta la capacidad de sobrevivir sin necesitar a otros seres
vivos, en un ambiente determinado.

 Población:  según Odum (1972) este concepto hace referencia a la agrupación de


individuos de una misma especie, que comparten espacio y tiempo, por lo que actúan
frente a los mismos factores ambientales y se relacionan libremente entre sí (alimentación
y reproducción)

 Comunidad o biocenosis: es el conjunto de distintas poblaciones y, por tanto, de distintos


grupos de especies, que habitan un mismo lugar o territorio (biotopo). Las
comunidades en su interacción con el medio físico o biotopo en el que viven y que les
rodea forman los diferentes ecosistemas.

Por otro lado, en la clasificación de los factores bióticos según su posición en la cadena
alimentaria o los distintos niveles tróficos del ecosistema que habitan podemos encontrar:

 Productores: los organismos autótrofos o productores son aquellos que, a partir de la


energía que captan y de las sustancias inorgánicas y minerales proporcionadas por el
medio físico, elaboran sus componentes orgánicos, en los procesos de fotosíntesis o
quimiosíntesis. Ambos procesos, que presentan la misma finalidad, se diferencian en la
fuente de origen de la energía que los organismos necesitan y extraen para llevarlos a
cabo. En el primero de los casos, la energía procede de la luz del sol y, en el otro, de
reacciones químicas.
 Consumidores: los consumidores son organismos heterótrofos, es decir, se alimentan de la
materia orgánica elaborada (consumidores primarios que consumen productores) o
procedente de otros organismos (consumidores secundarios, terciarios y cuaternarios y
que consumen a otros consumidores) y la transforman en su propia materia orgánica. Los
consumidores primarios o herbívoros se alimentan directamente de los organismos
productores. Los consumidores secundarios se alimentan de otros consumidores
empleando diferentes estrategias trópicas. Algunas de estas son: el carnivorismo, el
parasitismo, la omnivoría, el detritivorismo (carroñeros, saprófagos, coprófagos). Se
considera consumidores terciarios y consumidores cuaternarios a los superdepredadores.

 Descomponedores: estos organismos, en su mayoría microscópicos, constituyen el último


de los niveles tróficos. Se encargan de reciclar la materia orgánica, transformándola en
materia inorgánica para, así, devolver al medio algunos de sus compuestos

- Ejemplos de factores bióticos

1. Plantas: Incluyen árboles, arbustos, hierbas y cualquier tipo de vegetación. Las plantas son
productores y forman la base de la cadena alimentaria en la mayoría de los ecosistemas
terrestres y acuáticos.

2. Animales: Hay una amplia variedad de animales en los ecosistemas, como mamíferos,
aves, reptiles, anfibios, peces e invertebrados. Estos organismos pueden desempeñar
diferentes roles como consumidores, descomponedores o polinizadores.

3. Hongos: Los hongos son organismos descomponedores que se alimentan de materia


orgánica muerta. Contribuyen al ciclo de nutrientes al descomponer restos de plantas y
animales.

4. Bacterias: Las bacterias están presentes en todos los ecosistemas y tienen una amplia
diversidad de funciones. Algunas bacterias pueden ser descomponedoras, ayudando a la
descomposición de la materia orgánica, mientras que otras pueden ser simbiontes,
viviendo en asociación con otros organismos.

5. Algas: Las algas son organismos fotosintéticos que se encuentran principalmente en


ambientes acuáticos. Son productores importantes que proporcionan alimento y oxígeno a
otros organismos acuáticos.

6. Hongos liquenizados: Los líquenes son organismos simbióticos formados por la asociación
de hongos y algas o cianobacterias. Estos organismos pueden crecer en diferentes
sustratos y desempeñan un papel crucial en la colonización de áreas rocosas y en la
retención de nutrientes.

7. Insectos: Los insectos son una clase de animales que incluye una gran diversidad de
especies, como mariposas, abejas, escarabajos y moscas. Cumplen diversos roles en los
ecosistemas, como polinizadores, descomponedores, herbívoros y carnívoros.
8. Aves: Las aves desempeñan un papel importante en la dispersión de semillas y polen,
control de poblaciones de insectos y en la cadena alimentaria como consumidores de
diferentes organismos.

9. Microorganismos del suelo: El suelo está poblado por una gran variedad de
microorganismos, como bacterias, hongos y nematodos, que desempeñan un papel vital
en los ciclos de nutrientes y la descomposición de materia orgánica.

Estos son solo algunos ejemplos de factores bióticos en los ecosistemas. La diversidad y la
interacción de estos organismos contribuyen a la complejidad y funcionamiento de los
ecosistemas.

4.- DISTURBIOS FISIOLOGICOS

Los desórdenes fisiológicos o abióticos se distinguen de otro tipo de trastornos por el hecho de
que no son causados por organismos vivos (tales como virus, bacterias, hongos, insectos, etc.), sino
que son el resultado de la influencia de factores medioambientales, de las prácticas culturales
llevadas a cabo durante el desarrollo del cultivo y de mutaciones genéticas. Estos desajustes suelen
ser causados por falta o exceso de algún elemento esencial para la vida, y las manifestaciones de
sus efectos van desde síntomas leves, no apreciables a simple vista, a severas malformaciones y
desarrollos raquíticos. Desafortunadamente, este tipo de trastornos son difíciles de identificar e
irreversibles en la mayoría de los casos.

Los desórdenes fisiológicos pueden afectar a las plantas en cualquier etapa de su ciclo vital. Tienen
lugar sin la intervención de agentes infecciosos, por lo que no pueden ser transmitidos, pero sí
pueden actuar como canal de acceso para patógenos. Cuando tratamos dichos trastornos estamos,
generalmente, lidiando con las consecuencias de algo que ya ha tenido lugar anteriormente.

Los desórdenes abióticos suelen ser clasificados según el factor causante o atendiendo a sus
síntomas. En este artículo os ofrecemos una breve descripción de algunos de ellos.

Micrografía por barrido electrónico (SEM – Scanning Electrón Micrograph) de un estoma abierto en
la superficie de una hoja de tabaco (superior), y un estoma cerrado en la superficie de una hoja de
acedera (inferior). Incluso un estrés moderado puede causar el cierre de los estomas de las hojas,
reduciéndose así la producción fotosintética.

En el ámbito de la agronomía, los disturbios fisiológicos son alteraciones o anomalías que afectan
la fisiología de las plantas cultivadas. Estos disturbios pueden tener diversas causas, como factores
ambientales, desequilibrios nutricionales, enfermedades o prácticas de manejo inadecuadas. Aquí
te mencionaré algunos ejemplos de disturbios fisiológicos comunes en la agronomía:

1. Estrés hídrico: La falta de agua adecuada puede causar estrés en las plantas y afectar su
crecimiento y desarrollo. El estrés hídrico puede ser causado por sequías, riego insuficiente
o mala gestión del agua. Como resultado, las plantas pueden mostrar marchitez, reducción
del crecimiento, disminución en la producción de frutos y, en casos extremos, incluso la
muerte de la planta.

2. Estrés por temperatura: Las temperaturas extremas, ya sea frío o calor intenso, pueden
causar disturbios fisiológicos en las plantas. El estrés por frío puede dañar los tejidos de las
plantas, inhibir el crecimiento y reducir la producción. Por otro lado, el estrés por calor
puede provocar marchitez, quemaduras en las hojas, aborto de flores y reducción en la
calidad de los frutos.

3. Deficiencias nutricionales: Cuando las plantas carecen de nutrientes esenciales, pueden


mostrar síntomas de deficiencia nutricional. Por ejemplo, la deficiencia de nitrógeno puede
causar un crecimiento lento y hojas amarillentas, mientras que la deficiencia de hierro
puede resultar en hojas cloróticas con venas verdes.

4. Toxicidad por exceso de nutrientes: Un exceso de ciertos nutrientes en el suelo puede ser
perjudicial para las plantas. Por ejemplo, un exceso de salinidad en el suelo puede causar
quemaduras en las raíces y dificultar la absorción de agua y nutrientes. Además, un exceso
de nutrientes como el nitrógeno puede llevar a un crecimiento excesivo de la planta,
debilitando su estructura y aumentando su susceptibilidad a enfermedades.

5. Enfermedades y plagas: Las enfermedades causadas por patógenos y las plagas pueden
causar disturbios fisiológicos en los cultivos. Los patógenos pueden debilitar las plantas,
afectar su metabolismo y reducir la producción. Las plagas, como insectos y ácaros,
pueden dañar las hojas, tallos o frutos de las plantas, afectando su desarrollo normal.

Es importante tener en cuenta que los disturbios fisiológicos en la agronomía pueden tener
consecuencias negativas en la producción y calidad de los cultivos. Por lo tanto, es fundamental
tomar medidas adecuadas de manejo agronómico, como el riego adecuado, la fertilización
equilibrada, el control de enfermedades y plagas, y el monitoreo constante de las condiciones
ambientales, para minimizar la aparición de estos disturbios y asegurar un rendimiento óptimo de
los cultivos.

-Estrés ambiental
El estrés ambiental se refiere a las respuestas fisiológicas y bioquímicas que experimentan los
organismos vivos cuando se enfrentan a condiciones adversas en su entorno. Estas condiciones
pueden incluir cambios drásticos en factores abióticos como temperatura, humedad, luz, salinidad,
disponibilidad de agua y nutrientes, así como factores bióticos como la competencia, depredación
y presencia de patógenos.

Cuando los organismos se enfrentan a condiciones estresantes, sus sistemas fisiológicos se activan
para tratar de adaptarse y sobrevivir. Aquí hay algunos ejemplos de estrés ambiental en diferentes
organismos:

1. Plantas: Las plantas pueden enfrentar estrés ambiental debido a la falta o exceso de agua,
temperaturas extremas, radiación ultravioleta, salinidad del suelo y la presencia de
patógenos. Estos factores pueden afectar el crecimiento, el desarrollo, la fotosíntesis, la
transpiración y la producción de las plantas.

Las plantas pueden estar sujetas a numerosos tipos de estrés ambiental. Sequía,
temperaturas extremas y exceso de luz son factores medioambientales que pueden afectar
al desarrollo y calidad de las plantas. El estrés ambiental es muy difícil de controlar en
cultivos de exterior, y aunque los invernaderos suavizan los efectos de estos factores, no
pueden ser eliminados por completo.

2. Animales: Los animales también experimentan estrés ambiental en diferentes formas. Por
ejemplo, los animales pueden enfrentar estrés térmico cuando las temperaturas son
demasiado altas o demasiado bajas para su rango de tolerancia. Además, la disponibilidad
limitada de alimentos y el acceso al agua pueden generar estrés en los animales, afectando
su comportamiento, metabolismo y reproducción.

3. Microorganismos: Los microorganismos, como bacterias y hongos, también pueden


experimentar estrés ambiental. Esto puede incluir la exposición a cambios extremos de
temperatura, niveles de pH inadecuados, falta de nutrientes esenciales o presencia de
sustancias tóxicas en su entorno. Estos factores pueden afectar su crecimiento,
metabolismo y capacidad para sobrevivir y reproducirse.

Es importante destacar que los organismos tienen mecanismos adaptativos para hacer frente al
estrés ambiental. Estos mecanismos pueden incluir respuestas bioquímicas, cambios en la
expresión génica, producción de enzimas antioxidantes, acumulación de compuestos protectores y
ajustes en el comportamiento y fisiología.

Sin embargo, los eventos de estrés ambiental prolongados o intensos pueden superar la capacidad
adaptativa de los organismos, lo que resulta en daños fisiológicos, reducción del crecimiento,
disminución de la reproducción e incluso la muerte.

En resumen, el estrés ambiental es una respuesta fisiológica de los organismos vivos a condiciones
adversas en su entorno. Los efectos del estrés ambiental pueden ser significativos en la salud y el
rendimiento de los organismos, y comprender cómo los organismos responden y se adaptan a
estas condiciones es fundamental para la conservación de la biodiversidad y la gestión de
ecosistemas.
- Inundaciones y sequia

El agua resulta esencial para que las plantas puedan absorber los nutrientes del suelo y
transportarlos a través de su sistema. La falta de humedad en el suelo puede inhibir
considerablemente el desarrollo de la planta. Incluso un estrés moderado puede dar lugar a que
las estomas de las hojas comiencen a cerrarse, reduciendo así la producción fotosintética. El
marchitamiento de la planta es el síntoma inicial más común derivado del estrés por sequía.

Sin embargo, un exceso de riego puede acabar con una planta más rápidamente que una carencia
del mismo. En un suelo anegado no habrá suficiente oxígeno para las raíces, lo cual dará lugar a
que comience la respiración anaeróbica de las mismas, desatando así la producción de compuestos
tóxicos en la planta. Los síntomas de un exceso de riego incluyen el marchitamiento de la planta,
un amarilleamiento de las hojas, la podredumbre del sistema radicular y un crecimiento irregular.

Las inundaciones y las sequías son dos formas extremas de estrés ambiental que pueden afectar
significativamente a los ecosistemas y a los organismos que dependen de ellos. Aquí tienes
información sobre cada uno de ellos:

1. Inundaciones: Las inundaciones son eventos en los que una zona se ve cubierta por un
exceso de agua. Pueden ser causadas por fuertes lluvias, desbordamientos de ríos,
deshielos o tormentas tropicales. Las inundaciones pueden tener impactos negativos en
los ecosistemas y los organismos de varias maneras:

 Estrés hídrico: Aunque parezca contradictorio, las inundaciones pueden causar estrés
hídrico en las plantas. El exceso de agua puede limitar la disponibilidad de oxígeno en el
suelo, afectando la respiración de las raíces y dañando las plantas.

 Pérdida de nutrientes: Las inundaciones pueden arrastrar nutrientes esenciales del suelo,
lo que puede resultar en la pérdida de fertilidad y afectar el crecimiento de las plantas.

 Desplazamiento y mortalidad de organismos: Las inundaciones pueden llevar a la


migración forzada o la muerte de organismos terrestres y acuáticos que no pueden
adaptarse a las condiciones inundadas.

 Contaminación del agua: Las inundaciones pueden arrastrar contaminantes químicos y


biológicos, como pesticidas y bacterias, hacia los cuerpos de agua, lo que puede tener
efectos negativos en los ecosistemas acuáticos y la calidad del agua.

2. Sequías: Las sequías se caracterizan por períodos prolongados de escasez de agua, ya sea
debido a la falta de lluvia o a una disminución significativa en la disponibilidad de agua. Las
sequías pueden tener impactos negativos en los ecosistemas y los organismos de
diferentes maneras:

 Estrés hídrico: La falta de agua durante una sequía puede causar estrés hídrico en las
plantas y los animales, ya que no tienen suficiente agua para llevar a cabo sus funciones
vitales.
 Reducción de la producción agrícola: Las sequías pueden afectar la producción agrícola al
reducir la disponibilidad de agua para el riego, lo que resulta en pérdidas de cultivos y
disminución de la productividad.

 Disminución de los recursos hídricos: Las sequías pueden llevar a la disminución de los
niveles de agua en los cuerpos de agua, como ríos y lagos, lo que afecta la disponibilidad
de agua potable, el hábitat acuático y la biodiversidad.

 Aumento del riesgo de incendios forestales: Las sequías pueden contribuir a un mayor
riesgo de incendios forestales, ya que el suelo se vuelve más seco y las plantas son más
propensas a arder.

 Impacto en la vida silvestre: Las sequías pueden afectar la disponibilidad de alimentos y


agua para la vida silvestre, lo que puede resultar en la reducción de poblaciones y cambios
en los patrones de migración.

Tanto las inundaciones como las sequías son fenómenos naturales, pero el cambio climático y la
actividad humana pueden influir en su frecuencia e intensidad. La gestión adecuada de los
recursos hídricos y la implementación de medidas de adaptación son importantes para reducir los
impactos negativos de estos eventos extremos en los ecosistemas y las comunidades humanas.

- Daños producidos por el frio y las heladas

El frío y las heladas pueden tener un impacto significativo en las plantas, especialmente en
aquellas que no están adaptadas a temperaturas bajas. Aquí tienes información sobre los daños
que pueden producir en las plantas:

1. Congelación de tejidos: Las bajas temperaturas pueden causar congelación de los tejidos
de las plantas. Cuando el agua dentro de las células se congela, se forman cristales de hielo
que pueden dañar las membranas celulares y las estructuras internas de las células. Esto
puede llevar a la ruptura de las células y al colapso de los tejidos.

2. Daño en las hojas y brotes: Las hojas y los brotes son partes vulnerables de las plantas que
pueden sufrir daños por el frío y las heladas. Las heladas pueden causar la formación de
cristales de hielo en las células de las hojas y los brotes, lo que puede resultar en la muerte
de los tejidos. Las hojas pueden marchitarse, volverse negras o mostrar manchas
necróticas como resultado del daño causado por las heladas.

3. Daño en las raíces: Las raíces también pueden sufrir daños por el frío intenso. Las bajas
temperaturas pueden congelar el suelo y causar la formación de hielo alrededor de las
raíces. Esto puede llevar a la deshidratación de las raíces y dañar su capacidad para
absorber agua y nutrientes del suelo.

4. Retraso en el crecimiento y desarrollo: El frío prolongado puede retrasar el crecimiento y


desarrollo de las plantas. Las bajas temperaturas pueden inhibir la actividad enzimática y
ralentizar los procesos metabólicos esenciales para el crecimiento y desarrollo adecuados
de las plantas. Esto puede resultar en un crecimiento más lento, una floración tardía o una
falta de producción de frutos.

5. Mayor susceptibilidad a enfermedades: El estrés causado por el frío y las heladas puede
debilitar las defensas naturales de las plantas, lo que las hace más susceptibles a las
enfermedades. Las lesiones causadas por el frío pueden proporcionar puntos de entrada
para patógenos, lo que puede resultar en infecciones y enfermedades.

Es importante destacar que algunas plantas tienen adaptaciones especiales para tolerar el frío,
como la capacidad de producir sustancias anticongelantes o de sobrevivir en forma de bulbos o
rizomas subterráneos. Estas adaptaciones les permiten protegerse de los daños causados por el
frío.

Los agricultores y jardineros pueden tomar medidas para proteger las plantas del frío y las heladas,
como el uso de mantas térmicas o coberturas protectoras, la aplicación de riego antes de las
heladas para crear una capa de hielo protector en las plantas, y la elección de variedades
resistentes al frío. Además, es importante proporcionar un buen drenaje en el suelo y evitar la
poda excesiva antes de la llegada del invierno, ya que esto puede reducir la capacidad de las
plantas para sobrevivir al frío.

- Estrés producido por calor y quemaduras foliares

El estrés producido por calor y las quemaduras foliares son formas de estrés ambiental que pueden
afectar significativamente a las plantas. Aquí tienes información sobre estos tipos de estrés:

1. Estrés producido por calor: Las altas temperaturas pueden generar estrés en las plantas de
varias maneras:

 Deshidratación: El calor intenso puede aumentar la pérdida de agua a través de la


transpiración en las plantas, lo que puede llevar a la deshidratación y al marchitamiento.

 Daño en las membranas celulares: Las altas temperaturas pueden afectar la integridad de
las membranas celulares de las plantas. Esto puede provocar la fuga de componentes
celulares y dañar las funciones metabólicas y estructurales de las plantas.

 Inhibición de la fotosíntesis: El estrés por calor puede afectar la capacidad de las plantas
para llevar a cabo la fotosíntesis de manera eficiente. La exposición prolongada a altas
temperaturas puede resultar en una disminución de la actividad de las enzimas
fotosintéticas y la degradación de los pigmentos fotosintéticos, lo que reduce la
producción de energía y nutrientes en las plantas.

 Alteraciones en el crecimiento y desarrollo: El calor extremo puede interrumpir el


crecimiento y desarrollo normal de las plantas. Puede provocar la detención del
crecimiento, la inhibición de la formación de brotes y flores, y la alteración del desarrollo
de los órganos reproductivos.

2. Quemaduras foliares: Las quemaduras foliares son lesiones en las hojas causadas por la
exposición directa a altas temperaturas o a radiación solar intensa. Las quemaduras
foliares pueden manifestarse como manchas necróticas, decoloración, enrollamiento de
las hojas o incluso la muerte del tejido foliar.

Las quemaduras foliares pueden ocurrir cuando las plantas están expuestas a altas temperaturas
sin la protección adecuada, como la presencia de una capa de aire húmedo o la sombra de
estructuras o árboles.

Es importante destacar que algunas plantas tienen adaptaciones para tolerar mejor el calor y las
altas temperaturas, como mecanismos de termorregulación, aumento de la producción de
antioxidantes y acumulación de compuestos protectores. Sin embargo, las altas temperaturas
prolongadas o las exposiciones extremas pueden superar la capacidad adaptativa de las plantas y
provocar daños significativos.

Para mitigar el estrés producido por calor y las quemaduras foliares, es posible implementar
medidas de protección, como la aplicación de sombreado en las horas más calurosas del día, el
riego adecuado para mantener la hidratación de las plantas, y la elección de variedades resistentes
al calor. Además, es importante evitar la aplicación de fertilizantes o productos químicos en
momentos de altas temperaturas, ya que esto puede aumentar el estrés en las plantas.

5.- MANEJO Y CONTROL DE LOS PROBLEMAS FITOSANITARIOS

El manejo y control de los problemas fitosanitarios es esencial para proteger las plantas de
enfermedades, plagas y malezas que pueden causar daños significativos en los cultivos.

- Control cultural

El control cultural es una estrategia de manejo y control de los problemas fitosanitarios que se
basa en la implementación de prácticas agrícolas y culturales para reducir la incidencia y el
impacto de las enfermedades, plagas y malas hierbas en los cultivos. Estas prácticas buscan crear
un entorno desfavorable para la proliferación y propagación de los organismos nocivos,
minimizando así la necesidad de recurrir a productos químicos.

Aquí tienes algunas técnicas de control cultural utilizadas en la agricultura:

1. Rotación de cultivos: Consiste en alternar los cultivos en una misma parcela en ciclos
establecidos. Esta práctica ayuda a reducir la acumulación de patógenos y plagas
específicas en el suelo, ya que cada cultivo puede tener susceptibilidades diferentes.
Además, algunos cultivos pueden liberar compuestos que repelen o inhiben a ciertos
organismos nocivos.

2. Asociación de cultivos: Implica cultivar diferentes especies de plantas juntas en la misma


área. Al combinar cultivos con diferentes características, se pueden crear interacciones
beneficiosas que reduzcan el impacto de los organismos nocivos. Por ejemplo, algunas
plantas pueden actuar como repelentes naturales de insectos, mientras que otras pueden
atraer a depredadores beneficiosos.

3. Elección de variedades resistentes: Seleccionar variedades de plantas que sean resistentes


o tolerantes a enfermedades y plagas específicas puede ayudar a minimizar los problemas
fitosanitarios. Estas variedades tienen características genéticas que les permiten resistir
mejor a los ataques de organismos nocivos, reduciendo la necesidad de intervenciones
químicas.

4. Eliminación de plantas enfermas o infestadas: Es importante retirar y destruir las plantas


que presenten síntomas de enfermedades o plagas para evitar su propagación. Esto
incluye eliminar las partes afectadas de la planta, como hojas, ramas o frutos dañados, así
como las plantas completas en casos severos.

5. Manejo adecuado del riego y drenaje: Mantener un equilibrio en el suministro de agua a


los cultivos es fundamental para prevenir problemas fitosanitarios. Un riego excesivo
puede favorecer la proliferación de enfermedades fúngicas, mientras que un riego
insuficiente puede debilitar las plantas y hacerlas más susceptibles a las plagas.

6. Mantenimiento de la higiene y limpieza: Mantener una buena higiene en el área de cultivo


es esencial para prevenir la propagación de enfermedades y plagas. Esto implica limpiar y
desinfectar herramientas agrícolas, equipos de riego, estructuras y cualquier otra
infraestructura que pueda albergar organismos nocivos.

7. Uso de técnicas de cultivo adecuadas: La adopción de buenas prácticas agrícolas, como la


poda adecuada, la densidad de siembra correcta y el manejo adecuado de la fertilización,
puede ayudar a fortalecer las plantas y minimizar la incidencia de problemas fitosanitarios.

El control cultural es una herramienta importante en el manejo integrado de plagas y


enfermedades, y se recomienda su aplicación conjuntamente con otras estrategias, como el
control biológico, el control químico (cuando sea necesario) y la monitorización regular de los
cultivos. Esto permite reducir la dependencia de los productos químicos y promover una
agricultura más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

- Etológico

El control etológico en el Manejo Integrado de Plagas se refiere al uso del comportamiento de un


insecto en relación con el medio ambiente, como estrategia para su control. Los insectos
responden a estímulos, químicos, físicos o mecánicos que podemos utilizar para evitar que una
plaga llegue a nuestro cultivo, se establezca y/o se reproduzca.

El control etológico se basa en el uso de estímulos químicos, que pueden ser las feromonas ya sea
las que causan interferencia en la comunicación sexual de la plaga, evitando su reproducción, estas
feromonas también se pueden ocupar en cebos envenenados (alimenticias) para causar la muerte
de la plaga. En el caso de utilizar el estímulo visual para mantener alejada las plagas de los cultivos
se emplean regularmente trampas de color. Estas pueden ser de cualquier tipo de material, de
color amarillo, azul, verde, rojo y/o blanco. Estas se deben impregnar (untar) de algún material
pegajoso, como: aceite, grasa, pegamento especial para que la plaga se adhiera y no escape.
Dependiendo del color será el tipo de plaga que atrapará. El color amarillo captura mosca blanca,
trips, paratrioza o minadores, el color azul captura trips y minadores, el color verde captura
chinches, el color rojo captura palomillas o escarabajos y el color blanco captura mosca común.
Como estímulo físico, se utilizan trampas de luz, con este método se captura principalmente plagas
voladoras de hábitos nocturnos, esta captura evita su reproducción y oviposición en los cultivos.
Principalmente se captura plagas como Spodoptera sp, Helicoverpa sp y Agrotis sp. Para los cebos
alimentarios se pueden utilizar el mismo tipo de fruta que está siendo afectada, a este cebo se le
coloca algún tipo de sustancia que mate a la plaga, también se puede diseñar trampas de manera
que el atrayente sea percibido por la plaga, pero que los insectos queden en la trampa.
Adicionalmente las trampas alimenticias deben o pueden llevar algún tipo de proteína hidrolizada,
melaza o azúcar.

Este tipo de control nos permite determinar cuando sea necesario y pertinente hacer aplicaciones
preventivas para reducir el número de individuos plaga presentes.

Uno de los métodos más desarrollados es el uso de las señales químicas conocidas como
semioquímicos los cuales influyen en el comportamiento de los organismos. Estos pueden dividirse
en feromonas si ocurren entre organismos de la misma especie o aleloquímicos si son entre
diferentes especies (Blassioli-Morales et al., 2019)

Las feromonas pueden tener diversas funciones de comunicación como: dejar un rastro para
encontrar alimento, indicar oviposición, dar una señal de alarma, marcar territorio, dar señales de
agregación o encontrar una pareja. Se han identificado hormonas sexuales de varias especies de
insectos como mariposas, polillas, escarabajos y chinches. También se han identificado algunas
feromonas de alarma en abejas, avispas, hormigas, escarabajos y áfidos, por mencionar algunos.  

Estas feromonas pueden ser sintetizadas químicamente y utilizadas en trampas para el control de
algunas plagas. Algunos enfoques en el uso de las feromonas son la captura masiva de la plaga, la
atracción seguida de la erradicación por medio de algún producto químico o biológico y la
interrupción de la copulación lo cual se logra compitiendo con la hormona natural (Ganai et al.,
2017).

Recientemente se ha encontrado que no solo los insectos producen semioquímicos las plantas y
microorganismos también pueden enviar señales a otras especies (aleloquímicos). Los
aleloquímicos se clasifican en alomonas, kairomonas y sinomonas dependiendo de quien se
beneficia de esta señal. Estas pueden servir para atraer parasitoides a una planta, repeler o atraer
a un herbívoro a una planta   (Beck et al., 2017).

- Biológico

El control biológico es una estrategia efectiva y sostenible para el manejo y control de plagas y
enfermedades en la agricultura. Consiste en utilizar organismos vivos, como depredadores,
parasitoides, patógenos y organismos antagonistas, para reducir la población de plagas y
enfermedades en los cultivos. A continuación, te proporciono más información sobre el control
biológico:

1. Depredadores: Los depredadores son organismos que se alimentan de las plagas y ayudan
a mantener su población bajo control. Algunos ejemplos comunes de depredadores son las
mariquitas, las avispas parasitoides, las arañas y los insectos depredadores. Estos
depredadores pueden ser introducidos en los cultivos o pueden estar presentes de forma
natural en el entorno.
2. Parasitoides: Los parasitoides son organismos que utilizan a las plagas como hospedadores
para su reproducción. Depositan sus huevos dentro o sobre las plagas y las larvas
emergentes se alimentan y desarrollan dentro de ellas, matándolas en el proceso. Las
avispas parasitoides son ejemplos comunes de parasitoides utilizados en el control
biológico.

3. Patógenos: Los patógenos son microorganismos que infectan y causan enfermedades en


las plagas. Se pueden utilizar patógenos específicos, como bacterias, hongos y virus, para
controlar las poblaciones de plagas. Algunos ejemplos comunes son el Bacillus
thuringiensis (Bt), que es efectivo contra las larvas de lepidópteros, y los hongos
entomopatógenos como Beauveria bassiana y Metarhizium anisopliae.

4. Organismos antagonistas: Algunos organismos beneficiosos pueden actuar como


antagonistas naturales de las plagas y enfermedades. Por ejemplo, ciertas bacterias y
hongos beneficiosos pueden competir con los patógenos por los recursos y producir
sustancias antimicrobianas para inhibir su crecimiento. También se utilizan organismos
como nematodos entomopatógenos y ácaros depredadores para controlar plagas
específicas.

Es importante destacar que el control biológico requiere un conocimiento profundo de la biología y


ecología de los organismos beneficiosos y su interacción con las plagas y enfermedades. Además,
se debe realizar una evaluación cuidadosa del entorno, las condiciones climáticas y los cultivos
para determinar qué organismos benéficos son más adecuados para su uso.

El control biológico es una estrategia sostenible que minimiza el uso de pesticidas químicos y
ayuda a mantener el equilibrio natural en los agroecosistemas. Sin embargo, su éxito puede
depender de varios factores, como la adecuada selección de los organismos benéficos, la correcta
aplicación y la integración con otras prácticas de manejo agrícola.

Dentro del control biológico de plagas existen tres estrategias principales:


> CLÁSICO (Importación)
> INOCULACIÓN E INUNDACIÓN
> CONSERVACIÓN
El primero consiste en la introducción de un enemigo natural a cierto ambiente, con el fin de que
el mismo se establezca y regule la plaga a la cual queremos controlar. Este método generalmente
se utiliza en aquellos casos donde la plaga ha colonizado una nueva zona y por lo tanto sus
enemigos naturales no se encuentran en la misma. No en todas las áreas puede llevarse a cabo
este tipo de control, ya que no siempre la especie que actúa de enemigo natural llega a
establecerse. En general se utiliza en ambientes estables como bosques, áreas naturales, cultivos
frutales o forestales; donde la vegetación no se modifica constantemente.
En segundo lugar, el control biológico por inundación o inoculación, tiene como principal objetivo
aumentar exponencialmente la cantidad de enemigos naturales. Puede llevarse a cabo de dos
formas diferentes. Por un lado, la liberación por inundación consiste en la liberación de un
importante número de individuos donde se encuentre la plaga problema. Este método se asemeja
al uso de insecticidas, ya que permite un control rápido y eficaz. Es utilizado en cultivos cortos o
anuales como por ejemplo en cultivos bajo invernadero. Por otro lado, la técnica de inoculación
consiste en la liberación periódica de un número más reducido de individuos. Esta técnica se utiliza
cuando la plaga problema aún no ha llegado a los umbrales críticos. De lo contrario se recomienda
utilizar el control biológico por inundación o recurrir a algún insecticida.
Por último, el control “conservativo”, como su nombre lo indica, tiene el objetivo de conservar y
proteger la población de enemigos naturales ya presentes. Para esto, es necesario, identificar
cuáles son los factores que limitan esta población; lo que implica un profundo conocimiento de la
biología de la especie. Alguna de las medidas que pueden tomarse son, por ejemplo, la
introducción de especies florales productoras de néctar y polen (en el caso que la especie que
actúa de enemigo natural se alimente de ellos).
Si bien el control biológico es una herramienta que puede resultar eficaz y que permite el control
de ciertas plagas en nuestros cultivos, es importante recalcar que ninguno de estos métodos por si
solos logrará un perfecto control. Por lo cual, lo conveniente es rotar las diferentes estrategias de
control con las cuales contamos, tanto mediante labores culturales, aplicación de productos
fitosanitarios o métodos de control biológico, a fin de poder implementar un correcto manejo
integrado de plagas. Independientemente de cual sea el método que utilicemos para controlar una
plaga, es indispensable contar con la ayuda de un profesional capacitado, matriculado, que nos
asesore acerca de la mejor manera para controlar la plaga de una manera eficaz y segura.

- Químico

El control químico es la última estancia que se implementa en los métodos para hacer un control
de plagas. Este consiste en el uso de sustancias químicas o plaguicidas, para prevenir o controlar
las plagas en los cultivos, la vida cotidiana o la salud pública. Este tipo de sustancias, deben
aplicarse bajo ciertos lineamientos contenidos en las etiquetas. Su buen uso, garantizará el buen
control de plagas y la seguridad al momento de su uso

Los plaguicidas son diseñados para el control de plagas específicas, por eso para su manipulación
debe conocerse la ciencia que hay detrás de cada producto y de cada plaga. Por ejemplo, sólo para
controlar insectos que son perjudiciales para la salud, se debe usar insecticidas, producto que
podemos encontrar de diversas formas en la vida cotidiana. Y herbicidas o fungicidas para
controlar enfermedades que atacan directamente las plantas, su aplicación es popular en jardines
y en la agricultura. A continuación, te los presentamos para que conozcas mejor su función:

• Uso de Insecticidas selectivos.


• Uso de plaguicidas mediante un método selectivo.

• Uso de semioquímicos que modifiquen el comportamiento de la plaga, como las feromonas, para
interrumpir a gran escala el comportamiento natural.

• Uso de antialimentarios, repelentes o atrayentes.

• Uso de reguladores del crecimiento de insectos.

• Uso de productos a base de entomopatógenos.

Insecticidas

Son aquellos agroquímicos formulados que ayudan a los agricultores, al personal médico y el
público en general, a controlar exclusivamente aquellos insectos que se convierten en una
amenaza. Por ejemplo: las pulgas, los mosquitos, las cucarachas, los ácaros, los chinches, la mosca
de la fruta, las cochinillas, y otras especies que pueden afectar la producción de alimentos o
nuestro estilo de vida.

Pues bien, hay personas que sufren de entomofobia, es decir que tienen fobia a los insectos, y para
ellas, ver una cucaracha volando sobre sus cabezas puede representar un ataque de pánico.

Te preguntarás cómo funcionan los insecticidas. Pues bien, estas sustancias pueden atacar el
sistema nervioso de los insectos, o pueden afectar su exoesqueleto, o su capacidad de crecimiento,
entre otros modos de acción. Las principales clases de insecticidas se pueden agrupar de acuerdo
con su composición química en las siguientes categorías: organofosforados; organoclorinados;
carbamatos, piretroides; neonicotinoides; entre otros. También pueden clasificarse como naturales
o sintéticos; orgánicos o inorgánicos, biológicos, derivados de plantas; etc.

Herbicidas

En la naturaleza, existen muchas plantas que no nos ofrecen ningún beneficio como fuentes de
alimento o plantas ornamentales y son especies que limitan la disponibilidad de nutrientes del
suelo y otros recursos que sirven de alimento a organismos que hacen parte de los ecosistemas y
la biodiversidad. En algunos casos es particularmente importante controlar el crecimiento y la
propagación de estas malezas que afectan la productividad y la viabilidad de cultivos u otras
plantas útiles.

Este tipo de plantas indeseables se controlan con plaguicidas conocidos como herbicidas. Algunos
son fitohormonas y otros son sintetizados, los cuales se encargan de imitar la acción de estas
sustancias que controlan el crecimiento y desarrollo de las malezas. Otros herbicidas actúan por
contacto en los lugares específicos de aplicación y otros actúan de forma sistémica en toda la
planta. También existen herbicidas que se utilizan en una etapa de prevención, antes de que las
malezas puedan germinar en el suelo y otros que se aplican después de que estas han crecido y
deben posteriormente eliminarse.

Fungicidas

La mayoría de enfermedades presentes en la agricultura y plantas, son ocasionadas por los hongos,
microorganismos que ponen en riesgo muchos cultivos alimenticios, infectándolos con tizón,
mildiu, roya, antracnosis y otras especies que en condiciones de extrema humedad mohosean y
marchitan las hojas, flores, frutos y raíces de los cultivos, incluso estos podrían morir de no ser
tratados con fungicidas por contacto o de manera sistémica. 

- Recomendaciones para el control químico

NO AYUDE A LA PLAGA

1) No genere un ambiente propicio para las plagas. Existe una amplia diversidad de plagas las
cuales requieren de condiciones diferentes, por lo que algunas prácticas simplemente son
contraproducentes, así que evítelas. Elimine el material vegetal infectado/infestado que pueda ser
fuente de propagación de plagas y enfermedades, y haga uso de variedades tolerantes o
resistentes a enfermedades, insectos y/o ácaros. Corte las malezas anuales que ya estén fuera de
control antes de que produzcan semilla. La maleza perenne fuera de control puede representar un
reto más grande que las anuales y pueden requerir tratamientos localizados con herbicidas en
etapas muy específicas. Evite el exceso de irrigación y fertilización de cultivos ya que muchas
enfermedades prosperan en condiciones húmedas y plantaciones suculentas.

2) Asegúrese de tener bien identificada(s) la(s) plaga(s) antes de aplicar cualquier medida de
control. El plaguicida no tendrá efecto en la plaga equivocada, lo cual le implicaría desperdiciar su
dinero y no resolver el problema en su cultivo. También, algunas plagas y enfermedades causan
poco daño a ciertas plantas, y algunas malezas no compiten con el cultivo, por lo tanto, no se
justifica utilizar alguna medida de control.

3) Determine si es probable que la(s) plaga(s) le causará problemas este año, así evitará realizar
aplicaciones calendario. Por ello es importante conocer las condiciones climáticas en su área e
inspeccionar con frecuencia el campo para determinar la presencia y magnitud de una posible
infestación. Pregúntese si: ¿Las condiciones del tiempo pasadas/actuales favorecen una infestación
mayor?, ¿está el cultivo cercano a la cosecha?, ¿puede usted aceptar cierto daño o absolutamente
ningún daño en su cultivo? Las respuestas son críticas para decidir si implementar o no un
tratamiento.

INFÓRMESE ANTES DE COMPRAR

4) El propósito de un plaguicida es el de controlar y eliminar plagas específicas, de ahí la


importancia de leer la etiqueta antes de comprar o usar el producto. La etiqueta es la ley, y no hay
nada gracioso en lo que frecuentemente se escucha de que “nadie lee la etiqueta”. Usted no
tomaría una receta médica sin leer las indicaciones cuidadosamente, de igual manera es
importante leer completamente la etiqueta del plaguicida – usted tiene la responsabilidad de leer
toda la etiqueta, excepto la información relacionada con los cultivos que usted no planea tratar.

5) Las instrucciones de uso del producto y el resto de la información que está en la etiqueta, son
igualmente importantes. Repase las advertencias, las declaraciones de precaución, los requisitos
del equipo de protección personal a utilizar al momento de la dosificación del producto y de su
aplicación, la duración del intervalo de entrada restringida a las áreas tratadas, el período o
intervalo precosecha, las instrucciones para primeros auxilios y atención de emergencias químicas.
Repáselas tantas veces como sea necesario hasta entenderlas completamente y asegurarse de
seguirlas al pie de la letra.

6) No niegue que es un plaguicida. “Yo no uso plaguicidas, uso…” cebos para hormigas o roedores,
fertilizantes que también controlan plagas, semilla tratada, aerosoles que controlan plagas, collares
contra pulgas, o químicos naturales como azufre y cobre. Si contiene un químico que controla
plagas, use todas las prácticas de manejo apropiado y no sea permisivo, son sustancias peligrosas
que representan un riesgo para su salud, la sociedad y el medio ambiente.

7) Busque formulaciones de productos, envases y presentaciones de acuerdo a sus necesidades, y


utilice técnicas de aplicación, que en conjunto, reduzcan la probabilidad de derrames y errores de
mezcla. Si se necesita más de un plaguicida al mismo tiempo, considere comprar productos que ya
vienen formulados con los componentes necesarios (pre-envasados).

8) Para superficies grandes, considere comprar presentaciones en envases grandes. Estas


presentaciones ayudan a eliminar miles de envases y reducen enormemente la exposición de los
trabajadores a los plaguicidas.

TRANSPORTE Y ALMACENE APROPIADAMENTE

9) No transporte los plaguicidas en el mismo compartimiento con personas, animales, insumos,


abarrotes o alimento para animales o humanos. Sujete, aísle y cubra bien los plaguicidas para
evitar accidentes.

10) Almacene los plaguicidas en áreas exclusivas y aisladas de viviendas u oficinas, bajo llave y
bien identificadas. Debe tener a disposición material absorbente (aserrín o arena) para atender
derrames de producto, y en sus proximidades tener ducha de emergencia y lavaojos.

CONCENTRESE EN LA APLICACION

11) Use el equipo de protección personal requerido cuando manipule los productos. Si la etiqueta
exige un respirador, use solamente respiradores aprobados para agroquímicos. Los filtros o
cartuchos deben ser remplazados de acuerdo a las instrucciones del fabricante y cada vez que
ocurra daños al equipo, resistencia al respirar, olor, sabor o irritación.

12) Un poco más no es mejor. Aumentar la dosis más allá del máximo permitido en la etiqueta para
el uso específico no tiene absolutamente ninguna ventaja, incrementa el costo y no la eficacia, e
incrementa el nivel máximo de residuo – concentración máxima de residuo, o tolerancia, del
plaguicida que legalmente se permite en un producto agrícola al momento de cosecha.

13) Calibre el equipo de aplicación acorde al cultivo, hábito de la plaga, condiciones del terreno,
boquillas y producto a utilizar. Cambie con frecuencia las boquillas porque el desgaste de ellas
puede modificar la dosis y/o patrón de dispersión del producto.

14) En situaciones donde el control de la plaga no se pone en riesgo, reemplace las aplicaciones al
voleo por aplicaciones dirigidas al surco, aplicaciones en banda, tratamientos de semilla, o
aplicaciones a zonas específicas y tratamientos de barrera para prevenir la migración de la plaga.

15) Adopte en lo posible técnicas agrícolas de precisión para determinar la localización exacta de
la plaga, de manera que los plaguicidas sean aplicados directamente en el blanco biológico.
Análisis de suelos, inspección del cultivo y monitoreo del nivel de rendimiento de la cosecha, junto
con sistemas de posicionamiento global, imágenes satelitales y aéreas, y análisis de datos que
permitan realizar aplicaciones efectivas de plaguicidas con un mínimo impacto en la sociedad y
medio ambiente.

16) La efectividad de una aplicación está determinada por el producto indicado aplicado en su
momento oportuno con su dosis correcta. No espere hasta que esté desesperado para hacer una
aplicación. La identificación y el monitoreo de la plaga son actividades críticas que ayudan a decidir
si debe o no hacerse una aplicación, pero no tome riesgos retrasando la aplicación cuando sabe
que es necesaria.

17) No prepare más mezcla de la que necesita o de la que puede aplicar durante la jornada diaria
de trabajo. De un día para otro, el producto se degrada en la mezcla. Elimine cualquier exceso o
residuo aplicándolo en barbechos, rastrojos o sitios permitidos.

18) No realice aplicaciones cuando los vientos sean moderados (superiores de 10 km/h) o cuando
la lluvia sea inminente en menos de dos horas. Estas condiciones pueden reducir la efectividad del
plaguicida y/o provocar deriva con posibles impactos negativos en el entorno.

19) Tenga en cuenta la época y condiciones de aplicación con relación a las plantas deseables, no
exceda las dosis máximas y considere las condiciones del tiempo y otros factores de estrés que
puedan causarles mayor susceptibilidad a daños por el producto aplicado. El mejor control de
plagas no tiene significado si las plantas deseables son dañadas por el plaguicida.

20) Proteja los polinizadores y los insectos benéficos. La mayoría de los plaguicidas no son tóxicos
a las abejas, por lo general los insecticidas son más propensos a ser tóxicos que los fungicidas y
herbicidas. Cuando se use un plaguicida tóxico para los polinizadores, asegúrese de conocer la
proximidad de colmenas comerciales y hábitat de polinizadores nativos, los hábitos de visita de los
polinizadores locales y el período de floración de las plantas en el área, y siga todas las
recomendaciones y precauciones de la etiqueta.

PERMANEZCA ATENTO DESPUÉS DE LA APLICACIÓN

21) Evite una posible re-infestación controlado brotes secundarios de malezas que pueden ser o no
competitivos al cultivo y de insectos y/o enfermedades pueden o no causar daño económico al
cultivo. Conozca los niveles que puede tolerar y continúe monitoreando o inspeccionando su
cultivo después de cada una de las aplicaciones.

22) Aún si es muy tarde para prevenir pérdidas en el rendimiento y calidad de la cosecha,
considere aplicaciones para prevenir la producción de semillas de maleza, problemas en la cosecha
y contaminación del cultivo por la plaga.

SEA RESPONSABLE SOBRE LA LIMPIEZA DE AREAS CONTAMINADAS Y LA ELIMINACIÓN DE


RESIDUOS

23) Evalúe los resultados de la aplicación. Los productos granulados que se aplican en céspedes
pero caen en el pavimento deben recogerse y colocarse sobre el césped. Si usted no tiene
intención de recogerlos, no los aplique, porque los plaguicidas se mueven fácilmente hacia
drenajes y zanjas.
24) Haga todo lo posible para prevenir derrames, sin embargo, siempre tenga material absorbente
fácilmente disponible como aserrín. Derrames líquidos y secos neutralícelos inmediatamente y las
áreas contaminadas trátelas con hipoclorito de sodio al 10% que también deben ser absorbidas
con aserrín. Disponga de una manera segura de estos residuos cumpliendo con la normatividad
existente en el país.

25) Por separado, lave la ropa que usó durante la aplicación del plaguicida antes de volver a usarla.
También, deseche los objetos que accidentalmente hayan sido altamente contaminados con
plaguicidas.

26) Si planea ya no usar más un producto registrado y vigente, ofrézcalo a otro usuario calificado.
También puede llevarlo a un sitio avalado por las autoridades para la recolección de residuos
peligrosos. Asegúrese de saber cómo eliminar específicamente el plaguicida, siguiendo todas las
regulaciones gubernamentales y como lo recomienda la etiqueta del producto.

27) Haga el triple lavado a los envases vacíos que contuvieron plaguicidas. Al momento de
desocupar el envase póngale agua limpia hasta la cuarta parte y agítelo por 30 segundos con la
tapa hacia arriba, vacíe el agua del lavado en el tanque donde preparó la mezcla. Repita el lavado
agitando el envase con la tapa hacia abajo y luego agitando hacia los lados; el lavado puede ser
también a presión. Escurra los envases, perfórelos, y sin tapa, colóquelos en bolsas de plástico
transparente y llévelos a su centro de acopio temporal más cercano el cual puede consultar en el
sitio de AMOCALI, A.C. campo limpio (www.campolimpio.org.mx).

28) Elimine pequeñas cantidades sobrantes de semilla que han sido tratadas con plaguicida,
sembrándola en zonas sin cultivo y que sean permitidas. La semilla tratada puede ser peligrosa
para la vida silvestre y debe sembrarse de acuerdo a las instrucciones provistas en la bolsa de la
semilla. Use dosis y prácticas normales de siembra para ese cultivo y siembre la semilla tratada a
una profundidad mayor de dos centímetros. Si la semilla es esparcida al voleo, incorpórela
inmediatamente al suelo.

EVITE LA DERIVA

29) Dirija las gotitas de la nube de aspersión al blanco biológico de la aplicación. No existe una sola
técnica que pueda minimizar totalmente la deriva de una aplicación. Considere las condiciones
ambientales, el equipo de aplicación, las áreas sensibles que estén a favor del viento y las zonas de
contención. Las áreas sensibles son todas aquellas que no deben ser asperjadas con los plaguicidas
en cuestión (cuerpos de agua, centros poblados, vías, explotaciones pecuarias, otros cultivos, vida
silvestre, hábitat de polinizadores, áreas acuáticas, cultivos orgánicos, etc.) – aún cultivos
registrados que ya hayan recibido la dosis máxima como parte de una aplicación planeada.

30) Tome precauciones adicionales para minimizar la deriva cuando se sabe que hay áreas
sensibles cercanas, una buena opción es plantar especies arbóreas nativas como barrera
protectora o de cobertura. Hay leyes especiales que aplican para especies en peligro de extinción y
su hábitat.

31) Cuidado con el viento. Ninguna condición ambiental tiene un impacto más grande en la deriva
que el viento, principalmente en aplicaciones aéreas. No rocíe cuando los vientos son variables o
con una intensidad de hasta más de 10 km/h, o cuando las condiciones están completamente
calmadas, o cuando las gotitas pueden entrar y moverse dentro de una inversión térmica (una capa
de aire atrapado que se mueve horizontalmente).

32) Cualquier condición que genere gotitas muy finas en la aspersión (boquillas equivocadas,
boquillas tapadas, presión alta, etc.) aumentará la posibilidad de deriva. Además, temperaturas
altas (debido a la evaporación) y humedad relativa baja aumentan la deriva y reducen la calidad y
efectividad de la aplicación.

33) El manejo de la deriva en el momento de la aplicación es la responsabilidad del aplicador,


quien debe combinar el conocimiento personal de las condiciones del sitio y de la aplicación para
minimizar la deriva. La flexibilidad es un componente clave para minimizar la deriva, debido a que
existen muchos factores que influyen en la deriva y que pueden ser modificados por el aplicador
dependiendo de las circunstancias particulares. Por ejemplo, existe más flexibilidad en la selección
de boquillas o condiciones del tiempo aceptables, si se aumenta el tamaño de la zona de
contención o se usa una pantalla en el equipo de aplicación.

34) Los agricultores pueden tener un impacto significativo en la flexibilidad del aplicador para
minimizar la deriva a través de la selección del cultivo, el plaguicida y una consideración cuidadosa
a corto y largo plazo del tipo, tamaño y ubicación de la zona de contención.

CONOZCA LA IMPORTANCIA DE LAS ZONAS DE CONTENCIÓN (BUFFERS)

35) Las zonas de contención son barreras físicas, naturales, o hechas por el hombre, las cuales
pueden reducir la deriva, así como también el escurrimiento del agua y la erosión del suelo para
prevenir el movimiento del plaguicida fuera del área tratada.

36) Las zonas de contención permanentes son áreas o franjas de terreno con vegetación
permanente, diseñadas para interceptar la deriva, escurrimientos de agua y/o erosión del suelo.
Estas zonas proveen muchos beneficios como reduciendo el movimiento de plaguicidas fuera del
área tratada, mejorando la calidad del agua, previniendo erosión del suelo y proveyendo un
hábitat sano a la vida silvestre.

37) No se requiere una zona de contención permanente. Más bien, una zona de contención puede
ser flexible. Esta zona puede ser una porción del cultivo o terreno suficientemente grande dejada
intencionalmente sin tratar para minimizar la deriva de la aspersión, escurrimiento del agua, y/o
erosión del suelo que puede llevar plaguicida fuera del área tratada.

38) Para un manejo exitoso de la deriva, las zonas de contención flexibles son críticas cuando no
hay zonas de contención permanentes disponibles. El tamaño y ubicación de las zonas de
contención flexibles se determinan en base a las condiciones de cada aplicación considerando
todos los factores que influyen en la deriva. Estas zonas pueden minimizar la deriva ya sea que los
vientos predominantes soplen en la dirección esperada o no.

39) Los aplicadores tienen la responsabilidad de definir adecuadamente las zonas de contención
flexibles para el manejo de la deriva. Las zonas pueden ser muy pequeñas cuando otras técnicas de
reducción de la deriva sean suficientes.

PREVENGA LA RESISTENCIA DE LA PLAGA


40) El manejo efectivo de plagas depende, entre otras medidas de control, de los plaguicidas cuya
efectividad sea constante a través del tiempo para así controlar la plaga deseada. Utilice técnicas
de manejo de la resistencia, no solamente para prevenir la resistencia, sino también para
manejarla cuando esta ocurra.

41) Si se requiere de múltiples aplicaciones de plaguicidas para el mismo cultivo, haga una
rotación de plaguicidas con diferente modo de acción (MA). Fíjese en el número del grupo en la
etiqueta el cual indique el MA, si no lo encuentra, recuerde que todos los plaguicidas tienen un MA
y que existen muchos recursos para determinar cuál es. Existen muy pocos plaguicidas con
múltiples MA, pero las mezclas de plaguicidas en el tanque o productos premezclados que
contienen múltiples MA pueden lograr que una rotación de plaguicidas no sea necesaria en un
cultivo.

42) Si usted sospecha que una plaga es resistente, aplique una mezcla de productos (o
premezclados) que contengan múltiples MA. Por lo menos uno de los ingredientes activos del
plaguicida debe ser efectivo contra la plaga.

43) Apéguese a las dosis de la etiqueta para la plaga, cultivo, condiciones y lugares específicos –
cada dosis registrada es determinada cuidadosamente con base a pruebas de campo. Combine
tantas estrategias de manejo de resistencia como sea posible, especialmente cuando están
aplicando las dosis máximas recomendadas por la etiqueta de los plaguicidas, debido a que las
dosis altas ocasionan que las plagas desarrollen resistencia a los plaguicidas. Por el contrario, no
aplique dosis más bajas ya que esto favorece la sobrevivencia de los individuos más fuertes en la
población de la plaga.

44) Use control preventivo donde haya riesgo de resistencia. El control preventivo es el uso de
plaguicida para prevenir el desarrollo de la plaga, lo opuesto es el control curativo el cual no se
aplica hasta que se haya observado la plaga o evidencia de su presencia.

45) Siga las indicaciones de la etiqueta para determinar el momento más oportuno de la
aplicación, en relación con la etapa de desarrollo de la plaga ya que lo contrario (por ejemplo,
maleza adulta, larvas de insectos en etapas avanzadas o enfermedades en la fase epidémica)
puede acelerar el desarrollo de la resistencia.

UTILICE UN MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS – MIP

46) Evalúe todas sus opciones de control de plagas – biológicas, químicas, culturales, genéticas,
mecánicas, etc. – y combine las técnicas efectivas dentro de un enfoque de manejo integrado de
plagas (MIP) que logre el control deseado de plagas a un costo razonable y con atención constante
para proteger el medio ambiente a través de un manejo responsable. Esta publicación puede
bajarse del siguiente sitio del internet: Pesticide Environmental Stewardship –
pesticidestewardship.org

47) Promueva el control biológico protegiendo los depredadores y parásitos benéficos que ayudan
a controlar la plaga. Siga todas las precauciones y direcciones de la etiqueta para evitar o minimizar
la exposición de los insectos benéficos al producto.
48) Use prácticas de control cultural que ayuden a prevenir y controlar las plagas. • Mantenga un
crecimiento óptimo del cultivo realizando adecuadamente la fertilización,irrigación, etc. – un
cultivo saludable es más competitivo contra las malezas y frecuentemente menos susceptible al
ataque de enfermedades e insectos.

. 49) Tome ventaja de la capacidad genética propia del cultivo. Siembre variedades resistentes a
plagas, si están disponibles, o variedades de cultivos resistentes al plaguicida, donde el uso del
plaguicida tiene ventajas considerables para el cultivo.

50) Considere el control mecánico (labranza) como una ayuda para controlar malezas donde la
erosión y la humedad del suelo no son una preocupación

LO PRIMERO Y MAS IMPORTANTE, ACTÚE RESPONSABLEMENTE

Muchos factores afectan el impacto de los plaguicidas en los seres humanos y el medio ambiente.
Aunque el gobierno y la industria proveen regulaciones, etiquetas y educación para promover un
uso juicioso y manejo responsable, el éxito finalmente depende del conocimiento y diligencia de
cada persona que manipula los productos que se utilizan para la protección de cultivos. No deje el
manejo responsable de los plaguicidas a sus vecinos. Sus acciones sí hacen la diferencia y usted
puede (y debe) ser un ejemplo para otros, incluyendo sus hijos para cuando sean adultos y
comiencen a manipular plaguicidas. Tarde o temprano, muchos de nosotros podemos requerir el
uso de plaguicidas. Por favor utilicémoslos de manera racional, integrada, y con mucha
responsabilidad social y ambiental. • Inspeccione los campos regularmente para responder
rápidamente a los cambios en la población de plagas, y particularmente en el caso de insectos,
para monitorear la presencia de enemigos naturales. • Limpie el equipo de labranza y cosecha
antes de moverlo de un campo a otro. • Use rotación de cultivos, particularmente los que tienen
diferentes problemas de plaga, para prevenir el aumento de ciertas plagas. • Use técnicas de
sanidad que reduzcan las plagas, su hábitat y sus hospederos alternos – antes, durante y después
de la temporada de crecimiento

- Consideraciones sobre el uso de plaguicidas

El uso de plaguicidas, incluidos los pesticidas utilizados en el control químico, conlleva


consideraciones importantes para garantizar su uso seguro y minimizar los impactos negativos en
el medio ambiente y la salud. Aquí hay algunas consideraciones relevantes sobre el uso de
plaguicidas:

1. Evaluación de riesgos: Antes de utilizar cualquier plaguicida, es esencial realizar una


evaluación de riesgos adecuada. Esto implica considerar el tipo de plaguicida, su toxicidad,
el método y la frecuencia de aplicación, el tipo de cultivo y las condiciones ambientales.
Esta evaluación ayuda a determinar si el plaguicida es necesario y cómo se puede utilizar
de manera segura y efectiva.

2. Cumplimiento de regulaciones: Es fundamental cumplir con las regulaciones y normativas


locales y nacionales relacionadas con el uso de plaguicidas. Estas regulaciones suelen
incluir requisitos sobre la adquisición, almacenamiento, transporte, aplicación y
disposición segura de los plaguicidas. Cumplir con estas regulaciones ayuda a minimizar los
riesgos para los operadores, el medio ambiente y los consumidores.

3. Selección adecuada del plaguicida: Es importante seleccionar el plaguicida más adecuado


para el control de la plaga o enfermedad específica, considerando su eficacia, toxicidad y
especificidad. Se deben preferir los plaguicidas selectivos que afecten específicamente a la
plaga objetivo y minimicen el impacto en organismos benéficos y no objetivo.

4. Uso adecuado y dosificación precisa: Se debe aplicar el plaguicida de acuerdo con las
instrucciones del fabricante y respetando las dosis recomendadas. La aplicación debe ser
precisa y dirigida a la zona afectada para evitar la dispersión innecesaria y minimizar la
exposición a organismos no objetivo.

5. Protección personal: Los operadores que manejan plaguicidas deben utilizar equipo de
protección personal adecuado, como guantes, gafas, mascarillas y ropa protectora. Esto
ayuda a reducir la exposición directa a los plaguicidas y protege la salud y seguridad de los
operadores.

6. Monitoreo y seguimiento: Es importante monitorear y evaluar regularmente los efectos


del control químico para asegurarse de su eficacia y minimizar la resistencia de las plagas y
enfermedades. Además, se debe llevar un registro de las aplicaciones realizadas y los
resultados obtenidos para realizar un seguimiento adecuado.

7. Alternativas y enfoque integrado: Se debe fomentar el uso de enfoques integrados de


manejo de plagas que combinen diferentes estrategias, como el control biológico, el
control cultural y el uso racional de plaguicidas. Esto reduce la dependencia exclusiva de
los plaguicidas y promueve una gestión más sostenible y eficaz de las plagas y
enfermedades.

Recuerda que es importante seguir las recomendaciones de expertos en agronomía o fitosanidad y


contar con capacitación adecuada antes de utilizar plaguicidas. Además, se debe priorizar la
protección del medio ambiente, la salud humana y la seguridad alimentaria en todas las decisiones
relacionadas con el uso de plaguicidas.

6.- LA AGRICULTURA ORGANICA

La agricultura orgánica es un enfoque agrícola que aboga por productos sanos y libres de


componentes que puedan dañar al ser humano y a la naturaleza. Entre ellos están los pesticidas
industriales, insecticidas, fertilizantes, organismos genéticamente modificados, medicamentos
químicos, hormonas, potenciadores del crecimiento, etc.

Uno de los principios de la agricultura orgánica es proporcionar alimentos con un valor nutricional
óptimo y un mínimo de ingredientes peligrosos, utilizando únicamente sustancias permitidas. Otro
principio de la agricultura orgánica es usar un forraje 100% natural para el ganado y su posterior
procesamiento sin productos sintéticos.
Las técnicas de la agricultura orgánica implican el cuidado de los trabajadores del campo y tienen
como objetivo mantener el equilibrio armónico en el medio ambiente manteniéndolo lo más vivo y
productivo posible.

- Su importancia
La agricultura orgánica es una estrategia de desarrollo que trata de cambiar algunas de las
limitaciones encontradas en la producción convencional, se fundamenta no solo en la mejora
del suelo y un fomento al uso de insumos locales, sino también un mayor valor agregado a los
productos finales.

Aspectos con los que un sistema de producción debe contar:

Mejorar la diversidad biológica del sistema

Aumentar la actividad biológica del suelo

Mantener la fertilidad del suelo al largo plazo

Reciclar desechos de origen animal o vegetal para devolver los nutrientes al sistema,
minimizando el uso de fuentes no renovables.

Contar con recursos renovables en sistemas agrícolas localmente organizados.

Promover el uso saludable del agua, el suelo y el aire, así como minimizar todas las formas de
contaminación que pueden resultar de la producción agrícola.

Manejar los productos agrícolas en su procesamiento con el cuidado de no perder la


integridad orgánica en el proceso.

Establecer en fincas después de un periodo de conversión cuya duración estará determinada


por factores específicos de cada sitio, tales como el historial del terreno y el tipo de cultivos y
ganadoproducido.

- Principales requisitos

La agricultura orgánica se basa en principios y prácticas que promueven la producción de alimentos


de manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente. A continuación se presentan algunos
de los principales requisitos de la agricultura orgánica:

1. Prohibición de pesticidas y fertilizantes sintéticos: En la agricultura orgánica, se prohíbe el


uso de pesticidas químicos sintéticos, herbicidas y fertilizantes artificiales. En su lugar, se
fomenta el uso de métodos naturales para controlar plagas y enfermedades, como el uso
de insectos beneficiosos, rotación de cultivos, uso de abonos orgánicos y prácticas
agrícolas que mejoren la salud del suelo.

2. Conservación del suelo: La agricultura orgánica enfatiza la importancia de la conservación


del suelo. Se prohíbe la erosión excesiva y se promueven prácticas de manejo que eviten la
degradación del suelo, como la utilización de cultivos de cobertura, la siembra directa y la
rotación de cultivos.
3. Uso de métodos naturales de control de plagas y enfermedades: En lugar de utilizar
pesticidas sintéticos, la agricultura orgánica se centra en el uso de métodos naturales para
controlar plagas y enfermedades. Esto puede incluir la introducción de organismos
beneficiosos que ataquen a las plagas, el uso de trampas, barreras físicas y técnicas de
manejo cultural para prevenir la propagación de enfermedades.

4. Bienestar animal: La agricultura orgánica promueve el bienestar animal y establece normas


para garantizar condiciones adecuadas de cría y manejo de los animales. Se enfatiza la
alimentación orgánica, acceso al aire libre, espacio adecuado para moverse y evitar el uso
de hormonas y antibióticos.

5. Certificación: Para ser reconocida como agricultura orgánica, las granjas y los productos
deben cumplir con estándares y normas establecidas por organismos de certificación
reconocidos. Estos organismos realizan inspecciones y verificaciones regulares para
asegurar que los productores cumplan con los requisitos de la agricultura orgánica.

6. Conservación de la biodiversidad: La agricultura orgánica busca promover y conservar la


biodiversidad. Esto incluye la preservación de hábitats naturales, la protección de especies
nativas y la promoción de la diversidad de cultivos y variedades.

7. Transparencia y trazabilidad: La agricultura orgánica requiere un sistema de trazabilidad y


etiquetado transparente para asegurar que los productos orgánicos se puedan rastrear
desde el campo hasta el consumidor final. Esto garantiza la autenticidad y confianza en los
productos orgánicos.

8. Rotación de cultivos: La agricultura orgánica promueve la rotación de cultivos para mejorar


la salud del suelo, prevenir la acumulación de plagas y enfermedades, y promover la
fertilidad del suelo de manera natural. La rotación de cultivos ayuda a equilibrar los
nutrientes en el suelo y reduce la necesidad de fertilizantes artificiales.

9. Manejo de residuos y compostaje: La gestión adecuada de los residuos agrícolas es


fundamental en la agricultura orgánica. Se fomenta el compostaje de residuos vegetales y
animales para producir abono orgánico que pueda ser utilizado como fertilizante en los
cultivos.

10. Uso responsable del agua: La agricultura orgánica promueve el uso eficiente del agua y la
conservación de este recurso vital. Se busca minimizar la contaminación del agua mediante
prácticas de riego adecuadas y evitando el uso excesivo de agua.

11. Prohibición de organismos modificados genéticamente (OMG): En la agricultura orgánica,


se prohíbe el uso de organismos modificados genéticamente (OMG) en la producción de
cultivos y en la alimentación animal. Se busca preservar la integridad de los sistemas
agrícolas y la biodiversidad natural.

12. Ausencia de tratamientos de radiación y conservantes artificiales: Los productos orgánicos


no deben ser tratados con radiación ionizante ni contener conservantes artificiales. Se
busca mantener la calidad y la autenticidad de los productos orgánicos.
13. Control de malezas de manera natural: En lugar de utilizar herbicidas sintéticos, la
agricultura orgánica se basa en métodos naturales de control de malezas, como el uso de
mantillo, el manejo manual o mecánico, y la competencia entre cultivos y malezas.

14. Protección de hábitats naturales y biodiversidad: La agricultura orgánica promueve la


conservación y restauración de hábitats naturales en las áreas agrícolas. Se fomenta la
creación de corredores ecológicos, la plantación de setos y la preservación de áreas
silvestres para promover la diversidad de especies y la presencia de polinizadores.

15. Educación y capacitación: La agricultura orgánica requiere que los productores y


agricultores estén comprometidos con la educación continua y la capacitación en prácticas
y técnicas orgánicas. Esto ayuda a garantizar un conocimiento actualizado y la
implementación adecuada de los principios orgánicos.

- Ventajas y limitaciones

Ventajas De La Agricultura Orgánica

La agricultura orgánica produce los siguientes beneficios:

 rechazo a los productos químicos que amenazan la salud;

 reducción de los costes, ya que no se usan costosos aditivos sintéticos;

 garantía de calidad y certificación de los alimentos;

 mejora del sabor y el valor nutricional de los productos;

 protección del medio ambiente;

 reciclado de residuos naturales para abono;

 mejora de la calidad del suelo.

Desventajas De La Agricultura Orgánica

En contrapunto, las desventajas que presenta la agricultura orgánica son:

 volúmenes de producción reducidos;

 aumento de la mano de obra agrícola y del consumo de tiempo para el trabajo manual y
mecánico, la monitorización de los cultivos y el cumplimiento de las normas;

 control frecuente de plagas y malas hierbas en lugar de aplicaciones químicas únicas;

 menor tiempo de conservación (los alimentos ecológicos naturales suelen estropearse más
rápido debido a la ausencia de conservantes);

 precios más altos de los productos ecológicos frente a los convencionales;


7.- OPCIONES ENTRE LOS SISTEMAS DE AGRICULTURA

Si analizamos los tipos de agricultura que se ponen en práctica en las distintas zonas del mundo,
podemos encontrar agriculturas diversas. Llevar a cabo un método u otro depende generalmente
de los recursos económicos y tecnológicos por parte de su agricultor.

A pesar de que, a continuación, vamos a exponerte distintos tipos de agricultura, desde Lama
recomendamos las modalidades de producción agrícola que apuestan por la utilización de
herramientas avanzadas de riego y de filtración del agua como los filtros de anillas o de arena.

AGRICULTURA INTENSIVA

La agricultura intensiva es un método de cultivo en el que se utiliza la tecnología para así sacar el


máximo partido de lo cultivado.

En este tipo de agricultura se introducen los fertilizantes e insecticidas, los riegos abundantes o la
plantación de especies que ofrecen un alto rendimiento.

Además, se necesita menos mano de obra para labrar estos cultivos que en otros métodos ya que
las plagas y las malezas suelen estar más controladas al haber aplicado productos químicos.

Normalmente, los negocios agrícolas utilizan este tipo de agricultura aprovechando al máximo


cada unidad de suelo fértil.

AGRICULTURA EXTENSIVA

A diferencia de la agricultura intensiva, la extensiva pretende minimizar el uso de los productos


químicos y de la tecnología con el fin de preservar el ecosistema y el medio ambiente.

Se suele llevar a cabo en terrenos amplios para así poder sembrar una gran cantidad de cultivo.
Comparada con la agricultura intensiva, la puesta en marcha de la agricultura extensiva presenta
un menor consumo de energía, dependiendo así de los recursos provenientes de la naturaleza y de
las condiciones meteorológicas.

AGRICULTURA DE REGADÍO

La agricultura de regadío utiliza el agua artificial con sistemas de riego para así suplir cualquier
necesidad que pueda experimentar el cultivo y que no haya sido cubierta con las precipitaciones.

La técnica contraria a la agricultura de regadío es la de secano. Y para llevarla a cabo de forma


eficiente se necesita una gran inversión en infraestructuras, en agua y en el mantenimiento de la
siembra.

AGRICULTURA DE SECANO

La agricultura de secano es una técnica de cultivo en la que la siembra, y los resultados de esta,


dependen de los recursos naturales del entorno.

Este método está cada vez más en desuso ya que es arriesgado y limitante, pues si el cultivo no
recibe la suficiente cantidad de agua, o las condiciones de la tierra no son las idóneas, los
resultados pueden ser nulos. 

En general, no es muy común en zonas desarrolladas, por lo que suele ser utilizada en lugares en
los que se intenta sobrevivir de lo sembrado.

AGRICULTURA ECOLÓGICA

La agricultura ecológica, orgánica o biológica es otro método de producción agrícola que se lleva a


cabo mediante técnicas y sustancias naturales.

De esta forma, se rechazan los productos químicos, ni siquiera son utilizados los abonos enfocados
a combatir plagas. Al igual, si el ganado forma parte de la forma de cultivo, se exige el  bienestar y
el respeto de los animales implicados.

La siembra resultante de este método de cultivo son los alimentos ecológicos que, si son
comercializados, deben estar señalizados con un etiquetado especial para esta gama de productos.

AGRICULTURA NATURAL

La agricultura natural tiene semejanzas con la agricultura ecológica ya que ambas desean el


respeto y la conservación biológica de la tierra.

Este tipo de agricultura fue creada por Mokichi Okada y Masanobu Fukuoka en Japón y, para
llevarla a cabo, estos autores establecieron ciertas pautas.

En este tipo de producción agrícola se persigue imitar los procesos de la naturaleza con el fin de
reproducir condiciones naturales que enriquezcan la tierra y aumenten progresivamente la calidad
de los resultados.
Al igual, se rechazan los abonos y fertilizantes, no se permite eliminar las malas hierbas ni podar las
plantas o los árboles. Tampoco se deben destruir las plagas que puedan atacar al cultivo, pues si
esto ocurre, ha sido debido a una elección de la naturaleza.

Este tipo de cultivo se realiza a través de unas bolsas de arcilla de material orgánico cuyo tamaño
tiene que ser suficiente como para envolver las semillas con 2 centímetros de cubierta protectora.

Estas bolas se deben esparcir por la tierra y se debe esperar a que la arcilla se deshaga con la lluvia.

AGRICULTURA INDUSTRIAL

La agricultura industrial es un modelo de agricultura que pretende la comercialización de lo


cultivado o de productos provenientes de los animales como el huevo, la carne o la leche.

Este método de producción es uno de los más utilizados en el mundo ya que es lo suficientemente
eficiente como para conseguir retornos económicos rentables para las empresas que apuestan por
llevarlo a cabo.

AGRICULTURA TRADICIONAL

La agricultura tradicional ha asentado los cimientos de lo que hoy es la agricultura moderna.

Es cierto que se sigue utilizando, aunque en los territorios en los que se pone en marcha se
realizan sin emplear técnicas avanzadas ni utilizar la tecnología.

Además, normalmente los agricultores encargados de este tipo de agricultura lo utilizan para el
consumo propio en pequeñas propiedades y labran la tierra con técnicas artesanales como el
laboreo manual o la tala y la quema.

Al igual, se utilizan utensilios como la hoz, el pico, las palas, los machetes o escardillas entre otros.

Este tipo de cultivo depende mucho de las condiciones climatológicas, por lo que si se


experimentan altas precipitaciones, estas pueden estropear todo lo cultivado. Por este motivo, es
una técnica rudimentaria y atrasada.

AGRICULTURA DE SUBSISTENCIA

Ligada con la modalidad tradicional destaca la agricultura de subsistencia. Este tipo de cultivo  no
busca la venta sino que está más destinada al consumo propio.

Suele realizarse en pequeña escala y para ponerla en práctica se utilizan territorios de cultivo
limitados.

El sector agrícola es responsable de proveer el mercado, tanto interno como externo, con
alimentos y materias primas que atiendan las necesidades de las industrias y de los consumidores.

Para hacer posible la producción de alimentos, se han estructurado diferentes sistemas de


producción, algunos sumamente mecanizados y tecnológicos, otros más tradicionales y basados en
prácticas sustentables.

A continuación, explicamos los aspectos básicos de los principales sistemas agrícolas:


Agricultura intensiva

Este sistema consiste en la base de la industria agrícola, pues permite satisfacer la alta demanda de
alimentos de la población actual.

Así pues, la metodología busca sacar el máximo provecho de las superficies y de los recursos
agrícolas disponibles, apoyándose en la tecnología, los recursos técnicos y en las sustancias
químicas, como fertilizantes.

Hoy en día, la agricultura intensiva asume el reto de incluir las nuevas tecnologías para optimizar
los procesos de producción y, al mismo tiempo, encontrar el equilibrio entre el incremento del
volumen de cosecha y la conciencia ambiental.

Agricultura extensiva

A pesar de ser más sustentable, es prácticamente imposible aplicar la agricultura extensiva para


aumentar la producción de agronegocios o fincas con fines industriales.

Heredada de generaciones de siglos anteriores, posibilita desarrollar metodologías, así como flujos


de trabajo en pro del equilibrio entre la eficiencia y la sostenibilidad. Asimismo, promueve el uso
adecuado de recursos naturales a largo plazo, con la finalidad de garantizar el futuro de la industria
y de la producción.

Así pues, podemos decir que este sistema de producción agrícola favorece el desarrollo de los
cultivos, aprovechando las bondades naturales, las extensiones de tierra disponibles y las
características del suelo mediante la utilización de abonos y compuestos orgánicos.

Agricultura de conservación

Este sistema solamente se desarrolla cuando se aplican técnicas y principios que mejoren y
conserven los recursos naturales, principalmente, el suelo. Por lo tanto, es una vertiente de la
agricultura sustentable.

Gracias al enfoque sostenible, este sistema productivo modifica mínimamente la mecánica con la


finalidad de estimular la calidad nutricional, la biodiversidad y la disponibilidad de superficie para
la explotación agrícola a largo plazo.

Uno de los principios de la agricultura de conservación es mantener el suelo cubierto con


componentes orgánicos, como residuos de cultivo. Otro aspecto importante es que promueve la
diversificación de especies en los ciclos de producción mediante secuencias y variaciones de
cultivos.

Monocultivos

El sistema de monocultivos fomenta la estandarización de los flujos de trabajo, así como de las
diversas fases de gestión de los cultivos. Por lo cual, es sinónimo de practicidad, gran volumen de
cosechas y productos de excelente calidad.

Básicamente, los monocultivos se definen como plantaciones de apenas una especie


extremadamente usada en el entorno de la agricultura extensiva. Para obtener éxito, este
sistema prioriza el control de plagas, la fertilización y otras medidas claves en los ciclos de
producción.

Por lo general, los monocultivos demandan una gran extensión de superficies y reducen
significativamente los costos de producción.

Policultivos

Consiste en un tipo de agricultura que trabaja varios cultivos en una misma superficie,


mimetizando de cierto modo la diversidad de los ecosistemas herbáceos naturales y evitando la
sobrecarga de las tierras agrícolas.

Considerado como uno de los principios de la permacultura, el policultivo incluye prácticas como
la rotación de cultivos, cultivos intercalados, cultivos múltiples y siembra en callejones.

Es importante mencionar que la variedad ayuda a evitar la susceptibilidad a las plagas, situación
que lo hace más eficiente en materia de control de enfermedades frente al monocultivo.

Agricultura de precisión

La agricultura de precisión es una estrategia que recaba, procesa y analiza detenidamente datos


espaciales, temporales e individuales con la finalidad de optimizar y agilizar la toma de decisiones.

Para obtener la información en tiempo real y generar insights poderosos que ayuden a mejorar la


calidad de los cultivos, adopta un amplio conjunto de tecnologías que incluye sistemas GPS,
sensores e imágenes, así como sistemas de información geográfica y aprendizaje automático.

Además, de aumentar la probabilidad de alcanzar resultados financieros exitosos, la agricultura de


precisión disminuye los costos de producción y permite obtener una visión holística sobre la
eficiencia de los cultivos.

La información recopilada se puede utilizar para evaluar con mayor precisión las densidades de
plantación óptimas, estimar los niveles de entrada apropiados y pronosticar con mayor precisión
los rendimientos de los cultivos.

Agroecología

La base de la agroecología es la utilización de los procesos ecológicos en los sistemas productivos


alimentarios, ya sean agrícolas, forestales o ganaderos. Así pues, este sistema combina valores
ecológicos y sociales.

El principio subyacente es la biodiversidad, mediante la cual se pueden restaurar y mejorar las


funciones ecológicas que sustentan la resiliencia ecológica y social de los sistemas de producción.

Los procesos ecológicos y sociales desencadenados por la producción agroecológica la posicionan


como una estrategia de transformación alimentaria sostenible, incluso en crisis contemporáneas
como las epidemias.

Agricultura hidropónica

La agricultura hidropónica consiste en cultivar las plantas en el medio acuático a través del


suministro de nutrientes. Esta metodología presenta múltiples ventajas, como:
 Producción bajo condiciones medioambientales limitantes;

 Ahorro en abono y otros insumos esenciales para los suelos;

 Alta calidad de las cosechas y de los resultados finales;

 mayor capacidad de control y monitoreo.

Uno de los grandes ejemplos de los cultivos hidropónicos son los desarrollados en los diferentes
tipos de invernaderos agrícolas: estos le dan el control total al productor y limitan el impacto de las
características del medio ambiente porque permiten realizar los ciclos de cultivos en cualquier
temporada.

Hoy, la agricultura en invernaderos es una de las prácticas más sofisticadas, ya que estas
estructuras han abierto los brazos a la tecnología y, por consiguiente, dado paso a la
automatización de sistemas de riego y calefacción, entre otras grandes innovaciones.

Agricultura de regadío

Este sistema implica el riego constante de los diferentes ciclos de cultivo con la finalidad de
mantener la hidratación y la humedad necesaria para garantizar la calidad de la producción.

Entre las diferentes técnicas de agricultura de regadío, destacamos el pivote de riego, la aspersión,
el drenaje, la infiltración y la inundación o sumersión. Asimismo, muchos productores emplean
el riego por goteo o localizado y los surcos o arrollamientos.

Cabe destacar que para que esta práctica resulte sistemática, eficiente y mucho más económica,
los agricultores se valen de herramientas de automatización, que trabajan con base en aplicaciones
previamente programadas, ajustadas a las necesidades específicas de los cultivos.

- Ejemplos de sistemas de agrícolas

Existen diferentes sistemas de agricultura, cada uno con sus características y enfoques particulares.
Aquí tienes algunas opciones entre los sistemas de agricultura:

1. Agricultura convencional: Es el sistema de agricultura tradicionalmente utilizado,


caracterizado por el uso de pesticidas sintéticos, fertilizantes químicos y prácticas
intensivas de manejo. Se enfoca en maximizar la producción y la eficiencia, pero puede
tener impactos negativos en el medio ambiente y la salud.

2. Agricultura orgánica: Es un sistema de producción agrícola que se basa en prácticas


sostenibles y en el uso de métodos naturales para el control de plagas y enfermedades. Se
prohíbe el uso de pesticidas sintéticos, fertilizantes químicos y organismos modificados
genéticamente (OMG). Se prioriza la conservación del suelo, el bienestar animal y la
biodiversidad.

3. Agricultura de conservación: También conocida como agricultura de mínimo laboreo o


siembra directa, se enfoca en reducir la erosión del suelo y mantener la cobertura vegetal
mediante prácticas como la siembra directa, el uso de cultivos de cobertura y la rotación
de cultivos. Busca mejorar la salud del suelo y reducir la necesidad de labores intensivas.

4. Agricultura hidropónica: Es un sistema de cultivo en el que las plantas se cultivan en


soluciones acuosas, sin suelo. Se proporcionan nutrientes de manera controlada y se utiliza
tecnología para optimizar el crecimiento de las plantas. La agricultura hidropónica permite
un uso eficiente del agua y puede ser utilizada en áreas con limitaciones de suelo.

5. Agricultura vertical: Es un sistema de cultivo en el que se utilizan estructuras en capas,


como estantes o torres, para cultivar plantas de forma vertical. Se utiliza tecnología de
iluminación artificial y riego controlado para optimizar el crecimiento de las plantas en
espacios reducidos. La agricultura vertical permite una mayor producción de alimentos en
áreas urbanas y con menor impacto ambiental.

6. Permacultura: Es un enfoque de diseño y gestión agrícola basado en la observación de los


ecosistemas naturales. Se busca crear sistemas agrícolas autosuficientes, sostenibles y
resilientes, utilizando principios como la diversidad, la interconexión y el uso eficiente de
los recursos.

7. Agroecología: Es un enfoque holístico que combina principios ecológicos, sociales y


económicos en la producción agrícola. Se basa en la interacción armoniosa entre los
sistemas agrícolas y los ecosistemas naturales, y busca promover la sostenibilidad, la
resiliencia y la equidad en la agricultura.

8. Agricultura biodinámica: Es un enfoque agrícola que se basa en la interacción armónica


entre la tierra, las plantas y los animales. Utiliza preparados especiales, como compostajes
y extractos vegetales, para fortalecer la vida del suelo y estimular procesos naturales.
También considera los ciclos cósmicos y astrales en la planificación de las actividades
agrícolas.

9. Agricultura agroforestal: Es un sistema que combina la producción agrícola con la


plantación de árboles en un mismo espacio. Los árboles proporcionan sombra, protección
contra el viento y mejoran la calidad del suelo, mientras que los cultivos agrícolas se
benefician de estas condiciones favorables. Se busca crear un ecosistema equilibrado y
diverso.

10. Agricultura de precisión: Utiliza tecnologías avanzadas, como sistemas de información


geográfica (SIG), teledetección y monitoreo por satélite, para optimizar el uso de recursos
agrícolas, como agua, fertilizantes y pesticidas. Permite una gestión más precisa y eficiente
de los cultivos, reduciendo los costos y el impacto ambiental.

11. Agricultura regenerativa: Es un enfoque que busca no solo minimizar el impacto ambiental
de la agricultura, sino también regenerar y mejorar los recursos naturales. Se centra en la
salud del suelo, la captura de carbono, la biodiversidad y la resiliencia de los sistemas
agrícolas. Busca restaurar la fertilidad del suelo y promover la salud de los ecosistemas.

12. Agricultura urbana: Se refiere a la producción de alimentos en áreas urbanas, como


huertos comunitarios, azoteas verdes y jardines verticales. Permite una mayor conexión
entre los consumidores y los productores, reduce la distancia entre la producción y el
consumo, y puede ayudar a mejorar la seguridad alimentaria en entornos urbanos.

13. Agricultura sinérgica: Es un enfoque que combina la permacultura, la agricultura orgánica y


otros principios agrícolas para maximizar la producción de alimentos de manera sostenible.
Se basa en la asociación de cultivos, la rotación de cultivos, el manejo eficiente del suelo y
la minimización de la perturbación del ecosistema.

14. Agricultura de montaña: Se refiere a los sistemas agrícolas adaptados a las condiciones
específicas de las regiones montañosas. Involucra prácticas agrícolas que tienen en cuenta
la topografía, el clima y los recursos disponibles en estas áreas, como la terraza agrícola, el
pastoreo rotativo y el uso de cultivos adaptados a la altitud.

15. Agricultura hidropónica aeropónica: Es un sistema de cultivo en el que las plantas se


cultivan en una solución acuosa sin suelo y se les suministra nutrientes a través de una
nebulización o pulverización. La raíz de la planta queda expuesta al aire y se rocía con
nutrientes para su absorción. Este sistema permite un mayor control sobre el suministro de
nutrientes y el ambiente de cultivo.

16. Agricultura acuapónica: Combina la acuicultura (cultivo de organismos acuáticos) y la


hidroponía (cultivo de plantas en agua sin suelo). Se utiliza el agua rica en nutrientes
proveniente de los sistemas acuáticos donde se crían peces u otros organismos acuáticos
para alimentar y fertilizar las plantas. Este sistema crea una relación simbiótica entre peces
y plantas, maximizando la eficiencia del uso de recursos.

17. Agricultura de techo verde: Consiste en la instalación de vegetación en los techos de


edificios, proporcionando múltiples beneficios, como la reducción del impacto térmico, la
mejora de la calidad del aire, la absorción de agua de lluvia y la creación de hábitats para la
biodiversidad. También se puede utilizar para la producción de alimentos en áreas
urbanas.

18. Agricultura de precisión basada en drones: El uso de drones equipados con cámaras y
sensores permite obtener datos detallados sobre el estado de los cultivos, como la salud
de las plantas, el estrés hídrico y la presencia de plagas. Estos datos son procesados para
tomar decisiones precisas y realizar aplicaciones específicas de fertilizantes o pesticidas,
optimizando el rendimiento y minimizando el uso de insumos.

19. Agricultura sin suelo (cultivo en sustratos): En este sistema, las plantas se cultivan en
sustratos inertes como fibra de coco, perlita, vermiculita u otros materiales en lugar de
suelo natural. Los nutrientes se suministran a través de soluciones acuosas o mediante la
incorporación de fertilizantes al sustrato. Este método permite un mayor control sobre los
nutrientes y el riego, además de facilitar la movilidad de los cultivos.

20. Agricultura de algas: Se centra en el cultivo de algas con fines alimentarios, energéticos o
industriales. Las algas son una fuente de proteínas, lípidos y otros compuestos valiosos, y
pueden cultivarse en sistemas cerrados o abiertos, como estanques o fotobiorreactores. La
agricultura de algas tiene un menor impacto ambiental y puede contribuir a la producción
sostenible de alimentos y biocombustibles.
- Clasificación de los sistemas agrícolas

Los sistemas de agricultura se pueden clasificar de diferentes maneras, considerando diversos


aspectos. A continuación, te presento algunas clasificaciones comunes:

1. Según el enfoque de producción:

 Agricultura convencional: Es el sistema agrícola tradicional basado en el uso de


insumos químicos, como fertilizantes sintéticos y pesticidas, y prácticas intensivas
para maximizar la producción.

 Agricultura orgánica: Se basa en el uso de prácticas sostenibles y métodos


naturales para el control de plagas y enfermedades, evitando el uso de productos
químicos sintéticos y promoviendo la salud del suelo y la biodiversidad.

 Agricultura de precisión: Utiliza tecnologías avanzadas, como sistemas de


información geográfica (SIG), teledetección y monitoreo por satélite, para
optimizar el uso de recursos agrícolas y mejorar la eficiencia en la toma de
decisiones.

2. Según el tipo de producción:

 Agricultura de subsistencia: Se enfoca en satisfacer las necesidades básicas de una


familia o comunidad, generalmente en zonas rurales, y suele emplear métodos
tradicionales y de baja tecnología.

 Agricultura comercial: Tiene como objetivo principal la producción para la venta y


el mercado, con un enfoque en la maximización de los rendimientos y los
beneficios económicos.

3. Según el sistema de cultivo:

 Agricultura extensiva: Se caracteriza por el uso de grandes extensiones de tierra y


una baja intensidad de insumos agrícolas por unidad de superficie. Se emplean
prácticas como la rotación de cultivos y el barbecho para mantener la fertilidad del
suelo.

 Agricultura intensiva: Se centra en obtener altos rendimientos por unidad de


superficie a través del uso intensivo de insumos agrícolas y tecnologías avanzadas.
Puede incluir prácticas como el riego controlado, la fertilización intensiva y el uso
de variedades de cultivos mejoradas genéticamente.

4. Según el tipo de producción animal:

 Agricultura ganadera: Se enfoca en la cría y producción de animales para obtener


productos como carne, leche, huevos, lana, entre otros.

 Acuicultura: Se refiere al cultivo de organismos acuáticos, como peces, crustáceos


y moluscos, en ambientes controlados.
5. Según el tipo de cultivo:

 Agricultura de secano: Se desarrolla en áreas donde la lluvia es la principal fuente


de agua para los cultivos, sin riego adicional.

 Agricultura de regadío: Se basa en el suministro controlado de agua a los cultivos a


través de sistemas de riego, lo que permite el cultivo en áreas con escasez de agua
o durante períodos de sequía.

6. Según el tamaño de la explotación:

 Agricultura de gran escala: Se caracteriza por el cultivo en grandes extensiones de


tierra y una alta inversión de capital y tecnología.

 Agricultura de pequeña escala: Se lleva a cabo en parcelas de menor tamaño y con


recursos limitados, generalmente destinada a la subsistencia o al mercado local.

7. Según el grado de mecanización:

 Agricultura tradicional: Se basa en métodos manuales y herramientas simples,


como la labranza con animales de tiro y el uso de mano de obra humana.

 Agricultura mecanizada: Implica el uso de maquinaria agrícola, como tractores,


cosechadoras y sistemas de riego automatizados, para realizar diversas tareas
agrícolas de manera más eficiente.

8. Según la relación con el medio ambiente:

 Agricultura sostenible: Se enfoca en mantener la salud del suelo, la biodiversidad y


el equilibrio ecológico a largo plazo, minimizando el impacto ambiental y
promoviendo prácticas de conservación.

 Agricultura intensiva de recursos: Se caracteriza por un uso intensivo de recursos


naturales, como agua y suelo, sin una consideración adecuada del impacto
ambiental.

9. Según el enfoque de diversificación:

 Agricultura monocultivo: Se centra en el cultivo de una sola especie de planta en


una parcela o región determinada.

 Agricultura diversificada: Implica la producción de múltiples cultivos en una misma


parcela, lo que puede aumentar la resiliencia del sistema y reducir el riesgo de
pérdidas totales debido a plagas o condiciones climáticas adversas.

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