PROTOCOLO DEL CUESTIONARIO F.N.E.
Este cuestionario posee una serie de 30 afirmaciones que tienen la opción de ser
contestadas como verdaderas o falsas y miden básicamente Temor a la Evaluación
Social.
17 de estos ítems se encuentran redactados positivamente, de tal forma que si la persona
los contesta como VERDADEROS, quiere decir que le teme a la Evaluación Social.
Estos son: 2, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 14, 17, 19, 20, 22, 24, 25, 28, 29 y 30.
El resto de ítems, o sea, 1, 4, 6, 8, 10, 12, 15, 16, 18, 21, 23, 26 y 27; se encuentran
elaborados de forma negativa, de tal manera que entre más ítems de estos estén
contestados como FALSOS, quiere decir que la persona que responde a este
cuestionario, tiene altos índices de Temor a la Evaluación Social y viceversa.
Una persona que contesta todo el primer grupo de ítems como verdaderos y todo el
segundo grupo de ítems como falsos, denota un porcentaje donde en el 100% de las
ocasiones siente un intenso temor a la evaluación social.
Entre menos porcentaje obtenga la persona evaluada, menos temor a la evaluación
social; pero cabe anotar que un porcentaje igual o superior al 30% indica que existen
problemas en el área social de dicha persona.
Por esto, es importante tener en cuenta cuales han sido los ítems que demuestran tal
situación, para centrar la intervención sobre las situaciones específicas allí descritas. No
es lo mismo que la persona tema a las figuras de autoridad, que a los amigos (o pares) o
que su temor sea generalizado a la mayoría de las personas.
Para la intervención es indispensable tener en cuenta confrontar todas aquellas ideas
irracionales que reporte el consultante, así como implementar un programa de
reestructuración cognoscitiva.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la ansiedad que producen las ideas
irracionales, lo cual debe ser manejado con respiración diafragmática y detención del
pensamiento, para la mayoría de los casos.