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Revee, Capitulo 2

Platón y Aristóteles propusieron que el alma estaba compuesta de tres partes jerárquicas: la parte apetitiva, la parte competitiva y la parte racional. A lo largo de los siglos, esta visión tripartita se redujo a un dualismo entre las pasiones del cuerpo y la razón de la mente. Descartes propuso que la voluntad era la fuerza motivacional última, mientras que los psicólogos posteriores adoptaron la teoría del instinto de Darwin. Finalmente, Freud propuso que la pulsión surgía para satisfacer las neces

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Revee, Capitulo 2

Platón y Aristóteles propusieron que el alma estaba compuesta de tres partes jerárquicas: la parte apetitiva, la parte competitiva y la parte racional. A lo largo de los siglos, esta visión tripartita se redujo a un dualismo entre las pasiones del cuerpo y la razón de la mente. Descartes propuso que la voluntad era la fuerza motivacional última, mientras que los psicólogos posteriores adoptaron la teoría del instinto de Darwin. Finalmente, Freud propuso que la pulsión surgía para satisfacer las neces

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Revee, capitulo 2

Platón propuso que la motivación fluía desde el alma (o mente, psique) tripartita
jerárquicamente constituida. En el nivel mas primitivo estaba el aspecto apetitivo del alma,
que contribuía a los apetitos y deseos corporales como el hambre y el sexo. En segundo nivel
se ubicaba el elemento competitivo, que aportaba los roles socialmente especificados, como
los sentimientos de honor y de vergüenza. En el nivel mas alto se encontraba el aspecto
calculador, que era responsable de las capacidades de toma de decisiones del alma, como la
razón y la elección.

Para Platón los diferentes aspectos del alma motivaban los diversos terrenos de
comportamiento (Ejemplo, la motivación del hambrela regulaba el aspecto apetitivo del alma).
Pero los aspectos superiores regulaban a los motivos inferiores (la razón mantenía vigilados los
apetitos corporales).

Aristóteles retomo el alma tripartita organizada jerárquicamente, planteada por Platón. Pero
prefirió una terminología diferente (nutritiva, sensitiva y racional). El aspecto nutritivo era el
mas impulsivo, irracional y animal que contribuía a las urgencias corporales necesarias para la
preservación de la vida. El sensitivo también estaba relacionado con lo corporal, pero regulaba
el placer y el dolor. El componente racional del alma era exclusivo a los seres humanos y
estaba relacionado con lo ideal, lo intelectual y caracterizaba a la voluntad. La voluntad
operaba como el nivel mas elevado del alma.

Cientos de años después, la psique tripartita de los griegos se redujo a un dualismo: las
pasiones del cuerpo y la razón de la mente. El alma bipartita conservaba la misma naturaleza
jerárquica y así se hizo la distinción entre lo que era impulsivo, irracional, animado y biológico,
contra lo que era inanimado, inteligente, racional y espiritual.

Tomas de Aquino sugirió que el cuerpo proporcionaba impulsos motivacionales irracionales


basados en el placer, en tanto que la mente proporcionaba motivaciones racionales, basadas
en la voluntad.

En la época postrenacentista, Descartes añadió a su dualismo mente-cuerpo la distinción entre


los aspectos pasivo y activos de la motivación. El cuerpo constituía un agente mecánico y
motivacionalmente pasivo, mientras que la voluntad era un agente inmaterial y
motivacionalmente activo. El cuerpo poseía necesidades nutricias y respondía al ambiente en
formas mecánicas a través de sus sentidos, reflejos y fisiología. La mente era una entidad
espiritual, inmaterial y pensante que poseía una voluntad intencional.

Lo que se necesitaba para comprender los motivos pasivos y reactivos era un análisis mecánico
del cuerpo (el estudio de la fisiología).
Lo que se requería para comprender los motivos activos y deliberados era un análisis
intelectual de la voluntad (el estudio de la filosofía).

VOLUNTAD: LA PRIMERA GRAN TEORIA.

Para Descartes, la fuerza motivacional ultima era la voluntad. Razono que si podía comprender
la voluntad, seria capaz de comprender la motivación. La voluntad iniciaba y dirigía la acción;
elegía si actuaba y que hacer cuando actuaba. Las necesidades corporales, las pasiones,
placeres y los dolores creaban impulsos a la acción, pero tales impulsos solo excitaban a la
voluntad. Descartes proporciono la primera gran teoría de la motivación.

Descartes esperaba que una vez comprendido la voluntad de forma automática se daría una
comprensión de la motivación. Entender la motivación se reducía y era sinónimo de entender
la voluntad.

La voluntad resultó ser una facultad de la mente mal comprendida que surgió de un
conglomerado de capacidades innatas sensaciones ambientales experiencias de vida y
reflexiones sobre sí misma y sus ideas.

Al utilizar la voluntad los filósofos de bien explicar no sólo la motivación sino también el
motivador: la voluntad.

Quienes estaban involucrados con la nueva ciencia de la psicología qué surgió en la década de
1870 (Schultz, 1987) En búsqueda un principio motivacional menos misterioso encontraron
uno dentro de la fisiología: el instinto.

Los psicólogos contemporáneos reconocen plenamente que la mente piensa planea y forma
intenciones que preceden a la acción.

En el estudio contemporáneo de la motivación los investigadores analizan procesos mentales


como planes, metas y estrategias en lugar de la autonegación y la determinación pura de la
Misteriosa voluntad.

INSTINTO: LA SEGUNDA GRAN TEORIA.

El determinismo biológico tuvo dos grandes efectos sobre el pensamiento científico. Completó
la biología considera más importante (la evolución) y desvío la atención de los científicos de los
conceptos motivacionales mentales (esto es la voluntad) para orientarla hacia los mecanicistas
y genéticos. También dio por terminado el dualismo hombre animal que saturó el estudio de la
motivación al introducir preguntas respecto a cómo los animales emplean sus recursos
(motivación) para adaptarse a las demandas sobresalientes de un ambiente.

Para Darwin el comportamiento animal parecía ser principalmente no ha prendido, automático


y mecanicista.

Para explicar el comportamiento adaptativo preestablecido Darwin propuso el instinto.

El logro de Darwin consistió en que su concepto motivacional explicaba lo que la voluntad de


los filósofos no podían hacer; en primer lugar, de dónde viene la fuerza motivacional. Los
instintos surgen de una sustancia física, a partir de una herencia genética. Estaban en los genes
y por tanto existían como una tendencia innata para actuar en una forma específica. Dada la
presencia de los estímulos apropiados, los instintos expresaban a sí mismos a través de reflejos
corporales innatos.

Los que reflexionaran sobre la motivación en el siglo 19 separaron la parte inanimada del
dualismo de los filósofos (es decir el alma racional) y conservaron lo que quedaba: las
urgencias biológicas, impulsos y apetitos.
James fue el primer psicólogo en promover una teoría del instinto de la motivación. Doto a los
seres humanos con un generoso número de instintos físicos (succión, locomoción) tanto como
los mentales (imitación, juego y sociabilidad).

Lo que se requería para traducir un instinto en un curso específico de comportamiento dirigido


hacia una meta era la presencia de un estímulo apropiado.

El apasionamiento y el compromiso de la psicología por la segunda gran teoría de la


motivación crecieron con rapidez. Una generación después de James, Dougall, propuso una
teoría del instinto que presentaba instintos para explorar, pelear, crianza (es decir
maternidad). Pensaba que los instintos eran fuerzas motivacionales irracionales impulsivas que
orientaban una persona hacia una meta particular.

El Instinto “determina que su poseedor perciba y ponga atención a, objetos de una cierta
clase, experimente una excitación emocional de una calidad particular al percibir tal objeto y
actuar en consonancia con el en una forma particular o, experimente un impulso a tal acción.
Los instintos ( y Sus emociones asociadas) explicaban sin mucha dificultad aparente la cualidad
dirigida a la meta en el comportamiento humano.

La doctrina del instinto de McDougal, era paralela a la teoría de James. La diferencia entre las
dos fue la gran afirmación de McDougal en el sentido de que sin instintos, los seres humanos
no iniciaría ninguna acción. Sin estos “motores primarios”, los seres humanos serían más
inertes, tablas rasas, cuerpos sin impulso alguno para acción. En otras palabras, toda la
motivación humana debe su origen a una colección de instintos heredados en forma genética.

La relación de la psicología con la teoría del instinto comenzó con una aceptación bien
intencionada pero finalizó con una negación rotunda. Así como la psicología había abandonado
antes la voluntad, desecho al instinto y se encontró a sí misma en Busca de un concepto
motivacional sustituto para explicar la naturaleza intencional del comportamiento.

PULSIÓN: LA TERCERA GRAN TEORIA.

El concepto motivacional que surgió para reemplazar el instinto fue la pulsión. Como concepto
motivacional emergió a partir de una biología funcional, una que entendía que la función del
comportamiento consistía en satisfacer las necesidades corporales. La pulsión motivaba
cualquier comportamiento que fuese instrumental para servir a las necesidades corporales. Las
dos teorías de las funciones con mayor aceptación son las de Sigmund Freud (1915) y las de
Clark Hull (1943).

TEORIA DE LAS PULSIONES DE FREUD

Creyo que todo el comportamiento era motivad, y que el propósito del comportamiento
consistía en servir a la satisfacción de las necesidades. El concepto de Freud del sistema
nervioso establecía que las urgencias biológicas (como el hambre) eran condiciones constantes
e inevitablemente recurrentes que producían acumulaciones de energía en un sistema
nervioso que se centraba en una tendencia innata para mantener un bajo nivel de energía
constante y bajo, la emergencia de las urgencias biológicas lo desplazaban de manera
perpetua de su objetivo.

Cada acumulación de energía alteraba la estabilidad del sistema nervioso y producía


incomodidad psicológica (ansiedad). Si la acumulación de energía se elevaba Sin Control,
amenazaría la salud física y psicológica. para proteger la salud personal, la pulsión surgía como
una especie de llamada de advertencia, de modo que el individuo pudiera actuar. El
comportamiento continuaba hasta que la pulsión o urgencia que la motivo se satisfacía.

Es decir el comportamiento servía al sistema nervioso y la pulsión actuaba como una especie
de mediador para asegurar que el comportamiento satisficiera las necesidades corporales.

Resumió su teoría de las funciones mediante cuatro componentes: fuente, perentoriedad, fin y
objeto. La fuente de la pulsión era el déficit corporal. La pulsión tenía una perentoriedad,
(fuerza) que se dirigía al fin de la satisfacción, que es la remoción del déficit corporal
Subyacente. Para realizar tal fin, se motivaba la conducta a buscar un objeto capaz de eliminar
el déficit corporal. Una forma de comprender la visión freudiana de la energía del sistema
nervioso (libido) es mediante la analogía de un sistema hidráulico, en donde la energía
continúa aumentando de manera constante. El deseo por liberar la energía (pulsión) genera
una tendencia a la acción. El comportamiento adaptativo disminuiría la pulsión durante cierto
tiempo, pero la acumulación siempre constante de energía del sistema nervioso seguirá.

La teoría de las pulsiones de Freud Tuvo tres críticas importante: 1) una relativa
sobreestimación de la contribución de las fuerzas de lógicas a la motivación. 2) una excesiva
confianza en los datos tomados de los estudios de casos de individuos perturbados. 3) las ideas
no se verificarán científicamente. Ninguna de estas tres críticas se aplican a la segunda teoría
de las pulsiones: la de Clark Hull.

TEORIA DE LAS PULSIONES DE HULL.

Para Hull la pulsión consistía en una fuente de energía compuesta por todas las perturbaciones
corporales actuales. Es decir las necesidades particulares de comida, agua, sexo, etcétera, se
suman para constituir la necesidad corporal total. Para Hull, como para Freud, la motivación
tiene una base puramente fisiológica, Así que la necesidad corporal era la base fundamental de
la motivación.

Poseía una característica destacabl: la motivación podía predecirse a partir de condiciones


antecedentes en el ambiente. Con el instinto y con la voluntad, era imposible predecir cuando
una persona sería motivada o no.

La pulsión era una función monótona creciente de la necesidad corporal total, y la necesidad
corporal total era una función monótona creciente de las horas de privación.

La lista de las funciones primarias de Hull No discrepa mucho de la lista de los instintos
principales: hambre, sed, sexo, regulación de la temperatura, defecación, orinar, descanso,
dormir, actividad, construcción de Nido, cuidado de los propios hijos Y evitación del dolor.

Una vez que surgió la pulsión, está energizo el comportamiento pero no lo dirigió. El hábito, no
la pulsión, dirigen el comportamiento.

Los hábitos que guían el comportamiento surgen del aprendizaje, y este ocurre como
consecuencia del reforzamiento. La investigación de hull lo indujo argumentar que si a una
respuesta le seguía de inmediato una reducción en la pulsión, ocurría el aprendizaje y el hábito
se reforzaba. Cualquier respuesta que disminuya la pulsión produce un reforzamiento y el
animal aprende la respuesta que provoca la reducción de la pulsión para dicha situación
particular.

Hull desarrollo la Formula: sEr = sHr x D


La variable sEr significa la fuerza del comportamiento (E representa “potencial de excitacion")
en presencia de un estimulo particular; sHr la fuerza del habito ( la probabilidad de una
respuesta particular reductora de pulsión, dado un estímulo particular), y D la pulsion.

Los aspectos observables del comportamiento son denotados mediante sEr. Las variables sHr y
D se refieren a las causas subyacentes, no observables, del comportamiento. El signo de
multiplicación expresa que el comportamiento ocurrió sólo cuando el hábito y la pulsión
estuvieron en niveles distintos de cero.

Sin pulsion ( D=0) o sin habito (H=0), no hay potencial de excitación (E=0). Mas tarde, Hull
extendió su sistema de comportamiento para incluir una tercera causa del comportamiento: la
motivación incentiva resumida a K. y propuso la siguiente formula: sEr= sHr x D x K:

Tanto D como K eran términos motivacionales. La principal diferencia entre las dos consistía en
que D estaba enraizada en la estimulación interna por medio de las perturbaciones corporales,
mientras que K lo estaba en la estimulación externa mediante la calidad del incentivo.

OCASO DE LA TEORIA DE LA PULSIÓN.

La teoría de la pulsión (incluyendo las versiones de Freud y Hull) se basó en tres suposiciones
fundamentales: 1) la pulsión emergía las necesidades corporales; 2) la reducción de la pulsión
se reforzaba y provocaba el aprendizaje, y 3) la pulsión energizaba el comportamiento.

Las pruebas empíricas de esas suposiciones revelaron muchas videncia y también cierta razón
para preocuparse: existían algunos Motivos con o sin correspondencia alguna con la necesidad
biológica. Por ende, la motivación también debe emerger de fuentes distintas a las de las
perturbaciones corporales. El aprendizaje con frecuencia ocurre sin experiencia alguna de
reducción de la pulsión correspondiente.

Otra investigación demostró que el aprendizaje se da a partir de la inducción de la policía


claramente el aprendizaje podría ocurrir en formas no relacionadas con la reducción de la
pulsión. Claramente, el aprendizaje podría ocurrir en formas no relacionadas con la reducción
de la pulsión.

La investigación reconoció la importancia de fuentes de motivación externa.

Aunque Hull incluyo la motivación incentiva (K), El Punto importante para la teoría de las
pulsiones consiste en que los motivos surgen de algo más que sólo la fisiología corporal. Para
explicar los fenómenos motivacionales es cada vez más evidente que la atención se puede
dirigir no sólo a las fuentes fisiológicas internas de la motivación (D) sino también a las fuentes
ambientales externas (K).

La teoría de las pulsiones de Hull no era errónea se demostró que cada una de sus tres grandes
suposiciones era correcta. Determinada motivación sí emerge de las necesidades corporales, la
reducción de la pulsión si refuerza el aprendizaje, y la pulsión sí energiza el comportamiento.

LA EPOCA DE LA TEORIA POSTPULSIÓN.

Las prominentes teorías motivacionales de mitad del siglo se centraban en la pulsión, el nivel
óptimo de excitación, los centros de placer en el cerebro, los conflictos acercamiento-
invitación, las necesidades universales, los motivos condicionados, la autoactualización y el
psicoanálisis.
Significado de 1960 y 1970 los psicólogos comenzaron a aceptar las mini teorías de la
motivación.

Conforme la teoría de las pulsiones declinó un apoyo y popularidad, se ofrecieron tres


principios motivacionales como posibles reemplazos: incentivo, excitación y discrepancia.

Un incentivo es un suceso externo (o estímulo) que energiza y dirige la conducta acercamiento


y evitacion.

Las teorías del incentivo que emergieron en 1960 intentaban explicar sobre todo porque la
gente se allegaba incentivos positivos y porque evitaba los negativos.

Se basaron en el concepto de hedonismo, que en esencia postula que los organismos eligen el
placer y evitan el dolor. A través del aprendizaje, los individuos crearon vínculos de que ciertos
objetos ambientales resultaban gratificantes, y Por ende merecían respuesta de acercamiento;
otros objetos infligian dolor y merecían respuestas de evitación.

Las teorías del incentivo ofrecieron tres nuevas características: 1) nuevos conceptos
motivacionales, como los incentivos ambientales; 2) la idea de que los estados motivacionales
se adquirían a través de la experiencia y 3) una visión de la motivación que resalta momento a
momento los cambios, debido a que los incentivos ambientales varían de un instante al
siguiente, como ocurre con el elogio y la crítica.

El principio motivacional de exitación: en rechazo creciente de la teoría de las pulsiones se


debió a un afecto creciente por la teoría de la excitación. El descubrimiento que sustenta los
fundamentos de tal transición, proviene del hallazgo neurofisiológico de un sistema de
excitación en el tallo cerebral lo cual se tradujo en una teoría de la emoción.

Las ideas centrales fueron: 1) los aspectos del ambiente (como la estimulación, la novedad, el
estrés) afectaban la forma en que se excita el cerebro, y 2) las variaciones en el nivel de
excitación tenían una relación curvilínea en el comportamiento. Los ambientes no
estimulantes generaban bajos niveles de excitación y Estados emocionales como el
aburrimiento; algunos ambientes, retadores y estimulantes provocaron niveles óptimos de
excitación y Estados emocionales como el interés. El nivel de excitación se entendió como un
sinónimo con un estado de pulsión general.

Los psicólogos motivacionales de la actualidad se concentrarían entonces en las fuentes


fisiológicas de la motivación (pulsión), las fuentes ambientales de la motivación (incentivos) o
la fuentes de motivación del cerebro central (excitación).

El principio motivacional de discrepancia, o equilibrio el cual se basa en: 1) la existencia de un


nivel óptimo de cada estado motivacional, y 2) que los organismos están motivados para
mantener dicho equilibrio.

La discrepancia es cualquier desviación del equilibrio detectable. Son motivacionales, cuando


ocurren, energizan y dirigen el organismo para incitarlo a cualquier comportamiento necesario
a fin de restaurar el equilibrio perdido.

Con el creciente rechazo de la teoría de las pulsiones y la mayor aceptación de los principios
motivacionales fue cada vez más evidente que cualquier gran teoría sería simplemente incapaz
de soportar todo el peso explicativo de la motivación.

SURGIMIENTO DE LAS MINITEORIAS.


Las mini teorías limitaban su atención a fenómenos motivacionales específicos; buscan
comprender Investigar un fenómeno o comportamiento particular, el significado motivacional
de un conjunto particular de circunstancias, una pregunta teórica o los problemas
motivacionales o tendencias de un grupo particular de personas.

Una mini teoría explica alguno, mas no todo el comportamiento motivado. La teoría de la
motivación de logro explica Por qué algunas personas buscan desafíos que ponen a prueba sus
habilidades, Mientras que otras los evitan; la miniteoria de la disonancia cognitiva surge para
entender por que la gente Busca consistencia en sus actitudes y comportamientos.

Miniteorias que emergieron durante las decadas de 1960 y 1970 y reemplazaron las grandes
teorias de ocaso:

• Teoria de la motivacion de logro (Atkison, 1964)

• teoría de atribuciones de motivación de logro (Weiner, 1972)

• teoría de la disonancia cognitiva (Festinger, 1957)

• motivación de la efectividad (White, 1959)

Etc.

Tres enfoques históricos explican Por qué el estudio de la motivación abandonó su tradición de
grandes, teorías a favor de las minis teorías. Primero, Los investigadores de la motivación
reevaluaron lo juicioso de la idea de que los seres humanos eran inherentemente receptivos.
Segundo, la motivación, al igual que toda la psicología, se volvió demasiado cognitiva en su
énfasis. Esta tendencia se conoció como la revolución cognitiva. Y la tercera, Los investigadores
de la motivación se interesaron cada vez más por las preguntas y los problemas aplicados que
eran socialmente relevantes.

NATURALEZA ACTIVA DE LA PERSONA.

A mediados del siglo anterior se suponía que los animales (Incluyendo a los seres humanos)
eran naturalmente inactivo, pasivo. El papel de la motivación consistía en excitar lo pasivo para
convertirlo en activo. El término “motivo” deriva de la palabra latina que significa mover; la
pulsión al igual que todos los primeros constructos motivacionales explicaban Cuál era el
movilizador de la conducta.

El organismo humano era inherentemente activo y siempre estaba motivado.

REVOLUCION COGNITIVA.

La revolución cognitiva tiene dos efectos adicionales sobre el pensamiento acerca de la


motivación. Primero, los debates intelectuales sobre la motivación hicieron hincapié en los
constructos cognitivos y devaluaron los constructos estructurales.

Segundo, la revolución cognitiva y su correspondiente falta de interés en los enfoques


estructurales y mecánicos de la motivación complementaron el movimiento humanista
emergente. Los psicólogos humanistas evaluaron las teorías de la motivación prevalecientes en
la década de 1970 como decididamente no relacionada con los con los humanos. Los
humanistas no sucumbieron ante la máquina metafórica que bosquejaba la motivación en una
forma determinista, como respuesta a las fuerzas biologicas infructuosas, a los signos del
desarrollo o a los controles en el ambiente o la sociedad.
BENEFICIOS DE UN ANALISIS HISTORICO DE LA MOTIVACION.

La historia de la motivación comienza con la búsqueda de los instigadores del


comportamiento: esto es, la búsqueda para identificar aquello que estimula la conducta.
(Desde Platón [428-348 a.C] hasta Descartes [1596-1650]), el esfuerzo intelectual por
comprender la motivación se ha centrado en la voluntad, la cual residía dentro del alma
inmaterial y elusiva. Estudiar una sustancia espiritual inmaterial probó ser una empresa
demasiado difícil para la nueva ciencia de la psicología.

El instinto, la pulsión y la exitación se consideraron con mayor seriedad, pues cada uno de ellos
energiza y dirige la conducta que cubre las necesidades del organismo. El incentivo agregado a
estos constructos motivacionales, debido al hedonismo (acercamiento al placer, evitación del
dolor) explico porqué los sucesos ambientales (incentivos, recompensa, castigo) energizan la
conducta.

La discrepancia parecía conjuntar todo de manera maravillosa al postular que la motivación


surgía bajo cualquier condición en que existiera discrepancia entre el estado presente del
organismo (necesidad o nivel de placer actuales) y estado ideal.

Tres tendencias históricas: 1) el organismo activo 2) la revolución cognitiva y 3) la


preocupación por investigación aplicada socialmente relevantes; resultan importantes ya que
el campo está cada vez menos atrincherado en los instigadores del comportamiento, la
biología y la experimentación animal en el laboratorio, y se interesa cada vez más en la
dirección o intencion del comportamiento, la cognición y los problemas motivacionales
humanos.

LA ERA ACTUAL: MINITEORIAS.

En la terminología de Kuhn, el crecimiento continuo de una disciplina representa una etapa


“normal”, el crecimiento discontinuo significa una “etapa de crisis”. En la etapa normal, los
colaboradores comparten un marco teórico y metodológico comun. Tal marco conceptual
compartido (un paradigma) permite a cada colaborador comprender la materia de estudio de
la ciencia, y subconsecuentemente guía las teorías e investigaciones emergentes. Conforme la
disciplina aumenta su conocimiento base y realizar nuevos descubrimientos, las
inadecuaciones de los modos actuales de pensar a la larga se vuelven obvios. Las anomalías se
exhiben: se presentan hallazgos que no pueden explicarse con el paradigma prevaleciente.

Al crecer con rapidez las incongruencias, la disciplina ingresa a una etapa de crisis: un choque
entre las ideas y los paradigmas. Como resultado, surgen reflexiones y descubrimientos que
originan o generan una nueva forma de pensar (un “desplazamiento del paradigma”). Los
investigadores se establecen dentro de un paradigma nuevo y mejorado, de modo que el
proceso científico regresa a la normalidad.

La teoría de la motivación ha participado en el surgimiento y caída de al menos tres grandes


metodologías del pensamiento: voluntad, instinto y pulsión. Cada uno fue reemplazado por la
siguiente nueva y mejorada idea radical. El ocaso teórico del campo, con la teoría de pulsiones,
inició su tercera etapa de crisis histórica.

La etapa de crisis, de transición, de la teoría de las pulsiones hacia la hacia las mini teorías
produjo consecuencias, la motivación se convirtió en una especie de campo de estudio de
segunda clase. El ocaso de la motivación fue en tan rígido que el campo desapareció durante
una década y media. El resultado final es que la motivación se extendió y forma alianzas con
otros Campos.

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