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Rosario del Espíritu Santo

Este documento presenta el Rosario del Espíritu Santo, un rezo que contempla los misterios cristianos a través de las manifestaciones de la vida de Jesús y la Iglesia primitiva, guiados por el Espíritu Santo. Explica que se reza los domingos u otros momentos para recibir la luz, amor, fortaleza y sabiduría del Espíritu. Luego describe cómo rezarlo, incluyendo la señal de la cruz, el Credo, el Padre Nuestro y variaciones del Ave María centradas en la
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Rosario del Espíritu Santo

Este documento presenta el Rosario del Espíritu Santo, un rezo que contempla los misterios cristianos a través de las manifestaciones de la vida de Jesús y la Iglesia primitiva, guiados por el Espíritu Santo. Explica que se reza los domingos u otros momentos para recibir la luz, amor, fortaleza y sabiduría del Espíritu. Luego describe cómo rezarlo, incluyendo la señal de la cruz, el Credo, el Padre Nuestro y variaciones del Ave María centradas en la
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Rosario del Espíritu Santo

El Espíritu del Señor YHWH está sobre mí, por cuanto me ha ungido para predicar el evangelio a los
pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar liberación a los
cautivos, y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos. Lc.4:18

Motivación.

El Rosario del Espíritu Santo se propone ayudarnos a contemplar con María el misterio cristiano tal
como se revela en las manifestaciones de la vida de Jesús y de la Iglesia primitiva y cuyo
protagonista es el Espíritu santo. En una de sus cartas apostólicas, el Papa nos recuerda que
“María, que concibió el Verbo, encarnado por obra del Espíritu Santo, y que en toda su existencia
se dejó guiar por su acción interior, será contemplada e imitada sobre todo como la mujer dócil a la
voz del Espíritu, mujer del silencio y de la escucha, mujer de esperanza que supo acoger como
Abrahán la voluntad de Dios esperando contra toda esperanza (cf. Tertio millennio adveniente, 48).

¿Cuándo y por qué rezarlo?

Se sugiere rezarlo el domingo, día en que recordamos la Pascua del Señor y la nueva creación, pero
cualquier momento es oportuno, pues el Espíritu es luz, amor, fortaleza, consuelo y sabiduría. Lo
necesitamos a cada momento.

Ven, Espíritu Santo y renueva la faz de la tierra.

¿Cómo rezamos el Rosario?

1 La señal de la cruz

Por la señal (+) de la Santa Cruz, de nuestros enemigos (+) líbranos Señor, (+) Dios nuestro. En el
nombre del Padre, del Hijo (+) y del Espíritu Santo.

El Credo - Profesión de fe

Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo,
nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa Maria Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los
infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha
de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu
Santo, la Santa Iglesia católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección
de la carne y la vida eterna. Amén.
Acto de contrición:

Señor, ten piedad (se repite: Señor, ten piedad)

Cristo, ten piedad (se repite: Cristo, ten piedad) Señor, ten piedad (se repite: Señor, ten piedad)

2 Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase
tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras
ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal. Amén.

3 Dios te salve, María, (Virgen Santa) en tus manos encomiendo mi fe, para que la ilumines, Llena
eres de gracia; El Señor es contigo. Bendita Tú eres Entre todas las mujeres, Y bendito es el fruto de
tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, Ruega por nosotros, pecadores, Ahora y en la hora
de nuestra muerte. Amén

4 Dios te salve, María, (Virgen Santa) en tus manos encomiendo mi esperanza, para que la
alientes, Llena eres de gracia; El Señor es contigo. Bendita Tú eres Entre todas las mujeres, Y
bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, Ruega por nosotros,
pecadores, Ahora y en la hora de nuestra muerte.

5 Dios te salve, María, (Virgen Santa) en tus manos encomiendo mi caridad, para que la aumentes,
Llena eres de gracia; El Señor es contigo. Bendita Tú eres Entre todas las mujeres, Y bendito es el
fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, Ruega por nosotros, pecadores, Ahora y en
la hora de nuestra muerte.

6 Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los
siglos de los siglos. Amén.

7 Primero.

1. La encarnación de Jesús en María por obra y Gracia del Espiritu Santo.

El ángel le dijo: “El Espiritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra;
por eso el que va a nacer será santo y se llamará Hijo de Dios” (Lc 1,35).

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase
tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras
ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal. Amén.

Del Evangelio según san Lucas: (1, 26-38)

A los seis meses Dios mandó al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret, donde vivía
una joven virgen Llamada María…

1. Dios te salve, María…


El ángel entró en el lugar donde ella Estaba y le dijo: - ¡Salve, llena de Gracia! El Señor está
contigo…

2. Dios te salve, María…

No Tengas miedo, pues tú gozas del favor De Dios. Ahora vas a quedar encinta,

3. Dios te salve, María…

Tendrás un hijo, y le pondrás por Nombre Jesús.

4. Dios te salve, María…

Será un gran hombre Al que llamarán Hijo del Dios Altísimo,

5. Dios te salve, María…

Y Dios, el Señor, lo hará rey, como a Su antepasado David, para que reine Por siempre sobre el
pueblo de Jacob.

6. Dios te salve, María…

Su reinado no tendrá fin…

7. Dios te salve, María…

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el Poder del Dios altísimo se posará Sobre ti.

8. Dios te salve, María…

Por eso , el niño que va a Nacer será llamado Santo e Hijo de Dios…

9. Dios te salve, María…

María respondió al ángel: - Yo soy Esclava del Señor. Que Dios haga Conmigo como me has dicho.

10. Dios te salve, María…

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los
siglos de los siglos. Amén.

Y así, la Expresión Viva se encarnó ¡y vivió entre nosotros! Y contemplamos el esplendor de su


gloria, la gloria del que es Uno y Único ¡que vino del Padre, rebosante de tierna misericordia y
verdad!

Segundo.

2. El Bautismo de Jesús en el Jordán, por manos de Juan el Bautista. Un día, cuando se


bautizaba mucha gente, también Jesús se bautizó. Y mientras Jesús oraba se abrió el cielo y
el Espíritu Santo bajó sobre él en forma de paloma y se oyó una voz del cielo: “Tú eres mi
Hijo amado, en ti me complazco” (cf. Lc 3,21-22).
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase
tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras
ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal. Amén.

Del Evangelio según san Marcos: (1,9-

11)

Y sucedió que por aquellos días

1. Dios te salve, María…

Vino Jesús desde Nazaret de Galilea,

2. Dios te salve, María…

Y fue bautizado por Juan en el Jordán.

3. Dios te salve, María…

En cuanto salió del agua

4. Dios te salve, María…

vio que los Cielos se rasgaban

5. Dios te salve, María…

y que el Espíritu, En forma de paloma,

6. Dios te salve, María…

bajaba a él.

7. Dios te salve, María…

Y se Oyó una voz que venía de los cielos:

8. Dios te salve, María…

“Tú eres mi Hijo, El amado,

9. Dios te salve, María…

en ti me Complazco”.

10. Dios te salve, María…

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los
siglos de los siglos. Amén.

Y así, la Expresión Viva se encarnó ¡y vivió entre nosotros! Y contemplamos el esplendor de su


gloria, la gloria del que es Uno y Único ¡que vino del Padre, rebosante de tierna misericordia y
verdad!
Tercero.

3. Jesús muere en la cruz y de allí derrama su espíritu por la redención del mundo. Jesús
probó el vinagre y dijo: “Todo está cumplido”. E inclinada la cabeza entregó el Espíritu (Jn
19, 30).

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase
tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras
ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal. Amén.

Del Evangelio según san Juan: (19,28-

30)

Después, sabiendo Jesús que ya todo Estaba cumplido,

1. Dios te salve, María…

dijo: “Tengo sed”,

2. Dios te salve, María…

y Con esto también se cumplió la Escritura.

3. Dios te salve, María…

Había allí un jarro lleno de Vinagre.

4. Dios te salve, María…

Pusieron en una caña una Esponja empapada en aquella bebida

5. Dios te salve, María…

Y La acercaron a sus labios.

6. Dios te salve, María…

Jesús probó El vino

7. Dios te salve, María…

y dijo: “Todo está cumplido”.

8. Dios te salve, María…

Luego inclinó la cabeza

9. Dios te salve, María…

y entregó el Espíritu.

10. Dios te salve, María…


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los
siglos de los siglos. Amén.

Y así, la Expresión Viva se encarnó ¡y vivió entre nosotros! Y contemplamos el esplendor de su


gloria, la gloria del que es Uno y Único ¡que vino del Padre, rebosante de tierna misericordia y
verdad!

Cuarto.

4. Jesús resucitado infunde en sus discípulos su espiritu y el poder de perdonar los pecados.
Sopló sobre sus discípulos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A quienes les perdonen los
pecados, Dios se los perdonará” (cf. Jn 20, 22-23)

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase
tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras
ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal. Amén.

Del Evangelio según san Lucas: (24,

50-53)

Jesús los llevó hasta cerca de Betania

1.Dios te salve, María…

y, levantando las manos, los Bendijo.

2. Dios te salve, María…

Y mientras los bendecía

3. Dios te salve, María…

Se Separó de ellos

4. Dios te salve, María…

y fue llevado al cielo.

5. Dios te salve, María…

Ellos se postraron ante él.

6.Dios te salve, María…

Después Volvieron

7. Dios te salve, María…

llenos de gozo a Jerusalén,

8.Dios te salve, María…


Y continuamente estaban en el Templo

9.Dios te salve, María…

alabando a Dios.

10.Dios te salve, María…

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los
siglos de los siglos. Amén.

Y así, la Expresión Viva se encarnó ¡y vivió entre nosotros! Y contemplamos el esplendor de su


gloria, la gloria del que es Uno y Único ¡que vino del Padre, rebosante de tierna misericordia y
verdad!

Quinto.

1. La venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles, reunidos con María en el Cenáculo. Todos
(los discípulos) quedaron llenos de Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas
extrañas, según el Espíritu Santo los movía a expresarse (cf. Hch 2, 4).

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase
tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras
ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal. Amén.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: (2,1-4)

Cuando llegó el día de Pentecostés,

1. Dios te salve, María…

Estaban todos reunidos en el mismo Lugar.

2. Dios te salve, María…

De repente vino del cielo

3. Dios te salve, María…

un Ruido como el de una violenta ráfaga De viento,

4. Dios te salve, María…

que llenó toda la casa Donde estaban,

5. Dios te salve, María…

y aparecieron unas Lenguas como de fuego que se Repartieron

6. Dios te salve, María…

y fueron posándose sobre Cada uno de ellos.


7. Dios te salve, María…

Todos quedaron Llenos del Espíritu Santo

8. Dios te salve, María…

Y Comenzaron a hablar en otras Lenguas,

9. Dios te salve, María…

según el Espíritu les concedía Que se expresaran.

10. Dios te salve, María…

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los
siglos de los siglos. Amén.

Y así, la Expresión Viva se encarnó ¡y vivió entre nosotros! Y contemplamos el esplendor de su


gloria, la gloria del que es Uno y Único ¡que vino del Padre, rebosante de tierna misericordia y
verdad!

Al final del rezo del rosario se añade la Letanía de Nuestra Señora.

Letanias de Nuestra Señora

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad

Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.

Cristo, escuchanos. Cristo, escuchanos.

Dios Padre Celestial.

Ten misericordia de nosotros.

Dios Hijo Redentor del mundo.

Ten misericordia de nosotros.

Dios Espíritu Santo.

Ten misericordia de nosotros.

Trinidad Santa un solo Dios.

Ten misericordia de nosotros.


Santa Alma llena de Gracia (Maria). Ruega por nosotros.

1. Santa Madre de Dios.

2. Santa Virgen de las Virgenes.

3. Madre de Cristo.

4. Madre de la Divina Gracia.

5. Madre Purisima.

6. Madre Castísima.

7. Madre y Virgen.

8. Madre sin mancha.

9. Madre inmaculada.

10. Madre amable.

11. Madre admirable.

12. Madre del buen consejo.

13. Madre del Creador.

14. Madre del Salvador.

15. Virgen prudentísima.

16. Virgen digna de veneración.

17. Virgen digna de alabanza.

18. Virgen poderosa.

19. Virgen clemente.

20. Virgen fiel.

21. Espejo de justicia.

22. Trono de sabiduria.

23. Causa de nuestra alegría.

24. Vaso espiritual.

25. Vaso Venerable.

26. Vaso insigne de devoción.


27. Rosa mistica.

28. Torre de David.

29. Torre de Marfil.

30. Casa de oro.

31. Arca de la Alianza.

32. Puerta del Cielo.

33. Estrella de la mañana.

34. Salud de los enfermos.

35. Refugio de los pecadores.

36. Consoladora de los afligidos.

37. Auxilio de los cristianos.

38. Madre de los Angeles.

39. Reina de los Patriarcas.

40. Reina de los Profetas.

41. Reina de los Apóstoles.

42. Reina de los Mártires.

43. Reina de los Confesores.

44. Reina de las Virgenes.

45. Reina de todos los Santos.

46. Reina concebida sin pecado original

47. Reina llevada al cielo.

48. Reina del Santísimo Rosario.

49. Reina de la Familia.

50. Reina de la Paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.

R. Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. R. Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.


R. Ten piedad de nosotros.

Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas que te
hacemos en nuestras necesidades: antes bien libranos de todo peligro. ¡Virgen gloriosa y bendita!

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Si se quiere obtener el don de la Indulgencia Plenaria, se reza un Padre Nuestro por las intenciones
de nuestro Romano Pontífice (El Papa Francisco I), por los obispos, los gobernantes, los padres de
familia, los educadores, los catequistas, los comunicadores sociales, los enfermos, los deprimidos,
los que no tienen trabajo y por nosotros mismos, para que seamos siempre dóciles a las
inspiraciones del Espiritu Santo, este maestro silencioso y discreto de nuestra vida sacramental y
apostólica…

Se puede agregar otro Padre nuestro por las animas benditas de todos los difuntos.

Se termina con un Magníficat.

Glorifica mi alma al Señor, y mi espíritu se llena de gozo, al contemplar la bondad de Dios mi


Salvador.

Porque ha puesto la mirada en la humilde sierva suya, y ved aquí el motivo porque me tendrán por
dichosa y feliz, todas las generaciones.

Pues ha hecho en mi favor cosas grandes y maravillosas, el que es Todopoderoso y su nombre


infinitamente Santo.

Cuya misericordia se extiende de generación en generación, a todos cuantos le temen.

Extendió el brazo de su poder, y disipó el orgullo de los soberbios, trastornando sus designios.

Desposeyó a los poderosos; y elevó a los humildes.

A los necesitados los llenó de bienes, y a los ricos dejó sin cosa alguna. Exaltó a Israel su siervo,

Acordándose de él por su gran misericordia y bondad. Así como lo había prometido a nuestros
padres Abraham, y a toda su descendencia, por los siglos de los siglos. Amén.
Esforzándoos por preservar en la unidad del Espíritu: Nuevamente regresamos a la “unidad”, pero
vemos que para ello, debemos “esforzarnos”.

En la fé y permanecer en la verdad.

PORQUE EN OTRO TIEMPO ERAIS TINIEBLAS, MAS AHORA SOIS LUZ EN EL SEÑOR, ANDAD COMO
HIJOS DE LUZ. Efesios 5:8

“La unidad del Espíritu” se refiere a “la unidad con quienes tenemos el mismo Espíritu”, como
consecuencia de haber nacido de nuevo, porque “Hay un solo cuerpo, el Cuerpo del Señor, y un
solo Espíritu, es decir el Espíritu Santo.”

Recordar – comprender – configurarse – rogar – anunciar con y desde María al salvador.

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