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Formación Docente: Desafíos y Soluciones

El documento discute la formación y desarrollo profesional docente en América Latina y El Salvador. Señala que aunque las reformas educativas se han enfocado en mejorar la calidad de la educación, los niveles de aprendizaje siguen siendo bajos debido, en parte, a la crisis en la profesión docente. Argumenta que la formación docente debe verse como un proceso continuo de desarrollo de la carrera profesional docente en lugar de etapas separadas. Concluye que se requiere una política pública integral para constru

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  • formación interdisciplinaria,
  • enfoque sociocrítico,
  • identidad profesional,
  • cambio de paradigmas,
  • formación inicial,
  • identidad docente,
  • formación docente,
  • incentivos docentes,
  • enfoque hermenéutico,
  • valorización social
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Formación Docente: Desafíos y Soluciones

El documento discute la formación y desarrollo profesional docente en América Latina y El Salvador. Señala que aunque las reformas educativas se han enfocado en mejorar la calidad de la educación, los niveles de aprendizaje siguen siendo bajos debido, en parte, a la crisis en la profesión docente. Argumenta que la formación docente debe verse como un proceso continuo de desarrollo de la carrera profesional docente en lugar de etapas separadas. Concluye que se requiere una política pública integral para constru

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  • formación interdisciplinaria,
  • enfoque sociocrítico,
  • identidad profesional,
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  • formación inicial,
  • identidad docente,
  • formación docente,
  • incentivos docentes,
  • enfoque hermenéutico,
  • valorización social

El docente y su formación 69

El docente y su formación: Presentación

¿el peor problema y la mejor Las reformas educativas implementadas


solución en educación?* en las dos últimas décadas en América Latina,
y concretamente en El Salvador, se han
propuesto, como objetivo básico, mejorar la
Agustín Fernández Santos** calidad de la educación que se ofrece en los
diversos sistemas educativos de la región. Sin
embargo, como relata el Informe de progreso
educativo en América Latina (2006)1, persisten
bajos niveles de aprendizaje, y señala,
como una de sus causas, la crisis en que se
encuentra la profesión docente.

Fullan, citado por Aguerrondo2, afirma que


“la formación docente tiene el honor de ser,
simultáneamente, el peor problema y la mejor
solución en educación”. Sin lugar a dudas, no
es ni el único problema ni la única solución,
pero es un aspecto fundamental y crítico
cuando se habla de calidad educativa. No se
puede ni estigmatizar al docente ni focalizar
en él todas las alternativas de solución en
el plano educativo. El problema educativo
hay que verlo desde una perspectiva holís-
tica y sistémica y no reducirlo a uno de sus
elementos, el docente, aunque pueda desem-
peñar un rol fundamental en su solución.

El MINED ha priorizado en los últimos


años el tema de la Formación Inicial Docente

* Artículo elaborado con base en el estudio de Alas, S. y Fernández, A. (2007), Enfoques del desarrollo profe-
sional docente y su contribución al proceso de construcción social de la identidad de la carrera docente y de los
profesionales de la misma [Tesis para optar al grado de Maestría en Política Educativa], San Salvador: UCA.
** Catedrático e investigador del Departamento de Ciencias de la Educación, UCA. Correo electrónico:
[email protected].
1. Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (2006). Cantidad sin
calidad: Un informe de progreso educativo en América Latina. Santiago de Chile: PREAL.
2. Aguerrondo I., “Los desafíos de la política educativa relativos a las reformas de la formación docente”,
conferencia en Basilea, 10-12 de julio de 2002.

eca Estudios Centroamericanos Volumen 65 Número 723


70 El docente y su formación

y el Desarrollo Profesional Docente (DPD), social y con sus actitudes ante el ejercicio de
en busca de implementar una política que su profesión.
permita mejorar la calidad educativa en
nuestro país; pero los esfuerzos han pasado En el presente artículo, se tratará de
únicamente por el diseño y ejecución de reflexionar y analizar los enfoques actuales de
diferentes programas y proyectos, no por la formación y desarrollo profesional docente,
formulación de una verdadera política sobre la sin olvidar, por ello, que existen otros factores
carrera docente. No se puede seguir pensando asociados a la calidad docente y educativa.
que la profesionalización de la docencia Se considera que la transformación de los
pasa, fundamentalmente, por el desarrollo actuales enfoques educativos en la formación
profesional, entendido este, únicamente, inicial y en el desarrollo profesional docente es
como formación docente. Una política en fundamental para elevar la valoración social
este sentido debe priorizar el desarrollo de la de la carrera docente y para resignificar la
carrera docente. identidad profesional del docente en nuestro
país. Los enfoques teóricos de formación
Esta tendencia también se advierte en el docente están marcando el rumbo al desa-
ámbito centroamericano, como lo muestra el rrollo de la carrera docente, cuando debiera
documento sobre el nuevo modelo de forma- ocurrir al revés y ser esta la que proponga
ción y desarrollo docente para Centroamérica3, cuáles modelos de formación facilitarán la
elaborado en forma coordinada por los países construcción de la carrera profesional docente
de la región. En este documento se afirma que se desea.
que “el desafío en el nuevo milenio ya no
es reformar, sino transformar la formación 1. Formación Inicial y Desarrollo
docente, si realmente se desea contribuir a
Profesional Docente (DPD):
mejorar la calidad de la educación en el siglo
XXI”4. Es más, habrá que redimensionar y continuidad entre ambos procesos o
resignificar la carrera , como el ámbito donde el desarrollo de la carrera docente
la formación y el desarrollo docente cobren su Se habla de Formación Inicial y de DPD
verdadero sentido. como procesos yuxtapuestos y diferentes,
cuando se debiera hablar de desarrollo de la
La formación docente, sea esta inicial o en carrera profesional docente, donde se integren
servicio, es un aspecto muy cuestionado en no solamente estas dos fases del proceso total,
la actualidad, y es que dicha formación tiene sino donde la concepción de dicho proceso
profunda relación con el rol que el docente sea la de un todo y único proceso: el desa-
asume en el desempeño de su labor educativa. rrollo de la carrera profesional docente.
La profesionalización y, por ende, la construc-
ción de la carrera profesional docente, pasa Las diversas fases del desarrollo de la
por el modo como los docentes y la sociedad carrera docente están atomizadas, sin cohe-
perciben no solo su labor, sino, sobre todo, rencia y sin un eje integrador. El desarrollo
cómo se perciben a sí mismos personal y de dicha carrera está centrado, fundamen-
profesionalmente. Esta percepción está muy talmente, en la formación inicial superior, en
relacionada con su motivación, con su autoes- detrimento de la fase preprofesional, de los
tima, con su identidad, con su valoración primeros años de docencia en los centros

3. Ministerio de Educación-Organización de Estados Americanos (2005). “Un nuevo modelo de formación


inicial docente, desarrollo profesional y evaluación al desempeño en la subregión centroamericana”. San
Salvador: MINED-OEA.
4. Ibidem, citando a Aguerrondo (1999).

Volumen 65 Número 723 Estudios Centroamericanos eca


El docente y su formación 71

escolares y de la fase en la cual el aprendizaje a partir de la interrelación entre distintos


práctico-reflexivo y el aprendizaje colaborativo aspectos que forman parte de los procesos
se constituyen en la fuente de actualización y a través de los cuales se llega a ser docente:
de renovación de su rol de educador. el enfoque educativo y las experiencias de
formación inicial, la cultura institucional y la
La carrera docente actualmente carece cultura docente una vez se inicia la práctica en
de una política pública integral (que incluya servicio en el sistema educativo, las percep-
un sistema de acreditación de la formación, ciones y demandas que la sociedad plantea a
sistemas de incentivos al desempeño, política la carrera docente, las transformaciones que
salarial, de rendición de cuentas, de evaluación, operan en los sistemas educativos y en los
etc.) que ayude a construir un perfil de carrera campos de conocimiento, la ideología que
docente digno y reconocido ante las demás prevalece en las autoridades de gobierno.
profesiones. No hay una identidad gremial
adecuada que se exprese en forma de organiza- Actualmente, se ha modificado la visión de
ciones que posibiliten y promuevan la valora- la carrera como un proceso que concluía con
ción social y el conocimiento de dicha profesión. la formación inicial o superior, que concebía
a los docentes como poseedores de saberes
La carrera profesional docente no ha acabados, transmisores de dichos conoci-
logrado crear espacios de debate público, de mientos que no necesitaban de procesos
divulgación y de producción intelectual, que de renovación pedagógica. En este marco,
generen en la sociedad una imagen con una la formación en servicio era planteada con
identidad propia y relevante, atractiva para los propósitos de perfeccionamiento y especiali-
mejores estudiantes. Esta situación se agrava zación en determinadas áreas de las ciencias,
al compararse con los demás gremios profe- con la cual los docentes ganaban un carácter
sionales, los cuales están colegiados, poseen de especialistas cuyo campo de actuación es,
clubes y una identidad social que construyen esencialmente, el ámbito de la escuela.
colectivamente de forma sistemática.
Desde esta perspectiva, y de forma reduc-
2. La carrera profesional docente cionista, la carrera docente se concibe como
un proceso de desarrollo profesional que
A pesar de que no existe una definición continúa a lo largo de la vida, en el cual los
explícita sobre la carrera docente, la Ley de la docentes pueden ejercer el rol fundamental
Carrera Docente establece, en el artículo 14, encomendado por la sociedad, como es la
que “la docencia es una carrera profesional”. formación educativa de los ciudadanos, a
A esta se accede a través de los estudios de partir de la cual se pueda alcanzar el desarrollo
formación inicial, realizados en un período cultural, social, político y económico de los
de tres años, durante los cuales se propone pueblos.
una especialización y profesionalización. Al
completar estos estudios, maestros y maestras Para lograr este cometido, es fundamental
deberán participar continuamente en procesos considerar, desde una perspectiva sistémica,
de actualización y perfeccionamiento docente5. otros aspectos que determinan o influyen en
la profesionalización de la carrera docente: el
Existen diferentes concepciones acerca sistema de salarios e incentivos, las políticas y
de la carrera docente. Estas son producto programas de formación y desarrollo profe-
de una construcción social que se manifiesta sional, las condiciones de trabajo, la certifica-

5. Asamblea Legislativa de la República de El Salvador (1996). Ley de la Carrera Docente. Decreto Legislativo
n.o 665, 7 de marzo de 1996; y Reglamento de la Ley de la Carrera Docente. Decreto Ejecutivo n.o 74, 7 de
agosto de 1996. San Salvador: Asamblea Legislativa.

eca Estudios Centroamericanos Volumen 65 Número 723


72 El docente y su formación

ción, el reconocimiento y la valoración social “productivo”, del “formar para la produc-


de la profesión. ción”. Con este enfoque, se han diseñado los
planes de formación a todo nivel, inclusive los
Los enfoques que han sustentado los procesos de desarrollo profesional docente,
procesos de formación y desarrollo profesional que continúan centrándose en el perfecciona-
docente hasta el presente, según Tardif miento de la didáctica y el conocimiento de
(2004)6, han respondido a planteamientos y las disciplinas desde una serie de asignaturas
a visiones del quehacer del docente que no inconexas, atomizadas y descontextualizadas
dan respuesta a los requerimientos y expec- que refuerzan la visión del docente como
tativas actuales de la sociedad sobre el rol un simple aplicador de técnicas y de conoci-
de este. Dichos planteamientos evidencian miento, y, por tanto, limitando en los maestros
reduccionismos peligrosos que pueden limitar y las maestras un papel más activo y protagó-
el desarrollo profesional de la carrera docente nico en la construcción del conocimiento y en
en el futuro. la formación de sentido crítico. Se ha carecido
de un enfoque global integrador que les dé
El enfoque que ha dominado la formación significado.
docente y el DPD ha sido el academicista y
tecnocrático. En nuestro país, tanto la forma- 3. Enfoques y modelos de formación
ción inicial como la formación continua se han
docente
concebido desde una perspectiva disciplinar
encaminada a formar al docente para desem- A finales del milenio anterior8, ante la
peñarse con eficacia dentro del aula, para ser preocupación creciente por la deficiente
un especialista. calidad de los sistemas educativos, se cuestio-
naron los modelos de formación docente, en
Al centrar la formación del docente en el la mayoría de sus componentes: currículo, el
desarrollo de capacidades técnicas y discipli- rol y el estilo de los formadores de docentes,
nares, se han olvidado otros saberes estraté- la fundamentación teórica y metodológica,
gicos que el docente debe dominar: la gestión hasta la ausencia de una política integral para
escolar, la vida en la escuela, la investigación, el desarrollo de la carrera docente y, por tanto,
la producción de conocimiento, el desempeño la profesionalización de los educadores.
e interacción con sus colegas, la integración
a la comunidad educativa, la interacción con Cuando se analizan los modelos de
su entorno social, el desarrollo de su carrera formación docente surgen algunas preguntas:
profesional, etc. (Tardif, 2004)7. ¿cuáles son las fuentes y los fundamentos
teóricos de estos modelos?, ¿cómo se llegó a
El enfoque economicista de la educación la definición de estos modelos?, ¿cómo estos
ha cobrado mayor fuerza en los últimos años, modelos de formación docente son pertinentes
influenciando las bases filosóficas, sociológicas a las demandas sociales, culturales y econó-
y epistemológicas de la misma, de tal modo micas de las sociedades?, ¿cómo orientan
que existe un cambio importante en su defi- estos el desarrollo de la carrera profesional
nición: la dimensión humana queda relegada docente?
a la dimensión económica en función de lo

6. Tardif, M., Los saberes del docente y su desarrollo profesional. Madrid: Narcea Ediciones, 2004.
7. Ibidem.
 .GNNC % ő/QFGNQU [ VGPFGPEKCU FG NC HQTOCEKÎP FQEGPVGŒ + 5GOKPCTKQVCNNGT UQDTG 2GTſN FGN &QEGPVG [
Estrategias de Formulación. Lima, septiembre de 1999.

Volumen 65 Número 723 Estudios Centroamericanos eca


El docente y su formación 73

Al revisar la historia del pensamiento peda- El mismo autor retoma de Feiman Nesmer
gógico9, se puede constatar que la definición (1990), la aclaración de que toda orientación
de los modelos de formación docente ha sido conceptual o paradigma de la formación
producto de las aportaciones provenientes de del profesorado contiene una serie de ideas
teóricos, expertos e investigadores que no han sobre sus finalidades y los medios para conse-
estado directamente ejerciendo la docencia. guirlas, e incluye una determinada manera de
Se trata de contribuciones a la educación entender la enseñanza y el aprendizaje y un
desde las perspectivas psicológica, filosófica, modelo o teoría del aprender a enseñar.
sociológica e inclusive antropológica. “Son
pocos los modelos que han surgido desde el Con base en los trabajos realizados por
campo educativo o que han sido aportes de Feiman Nesmer, Imbernón, Pérez Gómez y
los propios educadores”10. otros12, se describen los modelos de formación
docente.
Un aspecto clave es que, en algunos de
estos modelos, los docentes se ubican como 3.1. Modelo de orientación académica
consumidores de las teorías pedagógicas
de los “expertos”. Lamentablemente, existe Se basa en los contenidos académicos y
muy poca producción pedagógica vinculada disciplinares que el profesorado deberá trans-
directamente a las prácticas educativas y a mitir. El maestro es concebido como un espe-
las reflexiones del profesorado. Precisamente, cialista en las diversas materias, y su formación
esta situación ha determinado un rasgo fuerte se dirige sobre todo a la adquisición y dominio
en la identidad de la carrera y del rol docente, de las disciplinas cuyo contenido debe trans-
incidiendo directamente en la concepción de mitir. La calidad de la formación se valora
la docencia como pseudoprofesión o profesión en tanto la adquisición de ese contenido. El
de menor categoría. aprendizaje, tanto del alumnado como del
profesorado, consiste en la acumulación de
Los modelos educativos actuales son una conocimientos.
combinación compleja de varias tradiciones
académicas, de influencias ideológicas hege- Con esta orientación, se quiso paliar
mónicas que se supeditan a los sistemas la supuesta falta de conocimientos de los
económico-sociales y educativos de la época. docentes en las materias que debían transmitir,
Esto tiene una influencia importante tanto en según Liston y Zeichner (1991), citados por
la formación inicial como en la formación en Puigdellívol (2003)13. La función básica del
servicio. docente es la de transmitir el conocimiento
que ha acumulado la humanidad (Pérez
Un modelo o paradigma de formación Gómez, 1992). Se concibe al profesor como
docente es, para Zeichner, en Puigdellívol un especialista y se defiende que, cuanto
(2003)11, “una matriz de creencias y supuestos más domine el contenido, mejor lo podrá
acerca de la naturaleza y propósitos de la transmitir. No existe división entre el saber y
escuela, la enseñanza, los profesores y su el saber enseñar, concede poca importancia a
formación, que conforman unas características la didáctica y a la formación pedagógica del
específicas en la formación del profesorado”. profesorado.

9. Macías Comparán, S., “La crisis de los modelos en la formación docente”, Observatorio Ciudadano de la
Educación, n.o 150, vol. V, febrero de 2005.
10. Ibidem.
11. Puigdellívol, I., “Planeación y gestión del currículo en la formación inicial del profesorado”. San Salvador:
MINED, 2003.
12. Ibidem.
13. Ibidem.

eca Estudios Centroamericanos Volumen 65 Número 723


74 El docente y su formación

Desde esta perspectiva, se defiende que transformación del rol docente y del desarrollo
el conocimiento del contenido disciplinar es de la carrera.
el elemento fundamental del conocimiento
profesional del profesor; conocimiento que se El actual sistema de DPD se centra en el
refiere a la estructura sustantiva de la disciplina desarrollo del docente como tecnólogo de las
(hechos, conceptos, proposiciones teóricas y áreas disciplinares que le corresponde impartir
marcos conceptuales). Enseñar es transmitir la y no en el desarrollo del docente como profe-
estructura sustantiva de la materia. sional de la educación, ni mucho menos en el
desarrollo de la carrera como profesión digna,
3.2. Modelo de orientación tecnocrática de servicio y prestigio social.

Es el enfoque dominante en los últimos 3.3. Modelo de orientación


50 años. La actividad del profesorado es
práctico-reflexiva
instrumental y está orientada a la solución
de problemas en el aula como si fueran cues- Esta orientación irrumpe en el discurso
tiones técnicas. El profesor es visto como un sobre la formación docente en la década de
técnico que debe aprender conocimientos los ochenta, como una reacción al enfoque
y habilidades útiles para su intervención de la racionalidad técnica, dando lugar a una
práctica, la cual se fundamenta en el cono- serie de concepciones de la práctica docente y
cimiento producido por los investigadores de su formación, que abogan por la necesidad
y especialistas. El número de años con los de analizar y comprender lo que realmente
cuales se acredita un docente es de tres, lo hacen los docentes cuando se enfrentan a las
cual demuestra la concepción técnica que situaciones singulares, inestables y ambiguas
defiende una visión del maestro como apli- del aula.
cador técnico y no como científico generador
del conocimiento. La formación deberá basarse, fundamen-
talmente, en el aprendizaje de la práctica, en
La perspectiva tecnocrática considera al la práctica y desde la práctica, con la ayuda
docente como un técnico aplicador de planes del profesorado experimentado. El modelo
(tecnólogo) que diseñan los “expertos” (Tardif, de formación es experiencial y observacional.
2004)14. En este sentido, el docente es un Aprender a enseñar supone un proceso que
consumidor de conocimientos y un transmisor se inicia con la convivencia y observación
de estos, casi siempre asumidos acríticamente de docentes experimentados. El componente
y justificados en la “autoridad” científica y práctico adquiere importancia en el currículo
moral de los “expertos”. Ha asumido un rol de formación inicial.
donde es un simple operario calificado y un
buen ejecutor de planteamientos y planes que Ya Dewey, por 193315, y otros autores
otros proponen (casi siempre desconectados después, como Freire (1972), Habermas
de la realidad y necesidades educativas). En (1982) o Mezirow (1981), defendían la nece-
el modelo no se forma para la investigación ni sidad de formar profesores para que fuesen
para la reflexión, como formas fundamentales capaces de reflexionar. Dewey sostenía que
de producción y transformación de los saberes. los docentes que no reflexionan sobre su
Consecuencia de esto será una devaluación ejercicio aceptan, con frecuencia de manera
de su autoestima profesional y el incremento acrítica, esta realidad cotidiana de las escuelas,
de un conformismo apático frente al reto de y centran sus esfuerzos en descubrir los medios

14. Tardif, M., Los saberes del docente, op. cit.


15. Dewey, J., %ÎOQRGPUCOQU0WGXCGZRQUKEKÎPFGNCTGNCEKÎPGPVTGRGPUCOKGPVQTGƀGZKXQ[RTQEGUQGFWEC-
tivo. Barcelona: Paidós, 1933.

Volumen 65 Número 723 Estudios Centroamericanos eca


El docente y su formación 75

más efectivos para lograr los fines educativos, pedagógicos como consecuencia de prolon-
definidos por otros para ellos. Es un rechazo gados y motivados procesos de reflexión,
frontal a las reformas educativas de arriba a debate y experimentación en contextos reales:
abajo que convierten a los profesores en meros reconstruir las situaciones donde se produce la
participantes pasivos, según Zeichner (1993)16, acción, reconstruirse a sí mismos como docentes
y una demanda por que la enseñanza ha de y reconstruir los supuestos de la enseñanza.
volver a estar en manos de los profesores.
La reflexión crítica, según Rosekrans
La reflexión significa también el reconoci- (2005)19, permite desarrollar en el docente una
miento de que la producción del conocimiento forma de conocer caracterizada como “autode-
respecto a lo que constituye la enseñanza terminación”, dirigida desde el interior de los
adecuada no es propiedad exclusiva de los sujetos y que les posibilita seguir aprendiendo
centros universitarios, es el reconocimiento de de forma autónoma, es decir, desarrollando un
que los profesores también tienen teorías. Son aprendizaje transformacional que les permite
los profesores, por su labor en las aulas y en cambiar sus marcos de referencia y supuestos
los centros educativos, los principales produc- paradigmáticos didácticos.
tores del conocimiento educativo. Las prácticas
en el aula encierran una riqueza que hasta Otros enfoques incluidos dentro de este
ahora no se ha explotado adecuadamente. modelo reflexivo-hermenéutico, que se
Desde esta perspectiva del maestro concreto, orientan también hacia la generación de
sostiene Zeichner (1993)17, el proceso de procesos de reflexión crítica que impliquen
comprender y perfeccionar el propio ejercicio la transformación de supuestos, marcos de
docente ha de arrancar de la reflexión sobre la referencia, actitudes y conductas educativas
propia experiencia. son el “aprendizaje situado”, el “aprendizaje
colaborativo” y la “investigación-acción”.
En síntesis, en el modelo reflexivo-crítico,
desde la perspectiva de Pérez Gómez (1998)18, 3.4. Modelo de orientación crítica y de
el conocimiento pedagógico del profesor es
reconstrucción social
una construcción subjetiva e idiosincrásica
elaborada a lo largo de la historia personal, en En el fondo es una extensión del enfoque
un proceso de acomodación y asimilación, en práctico-reflexivo, al que se añaden cuestiones
los sucesivos intercambios con el medio. sociales. Se plantea que la formación debe ir
más allá de resolver problemas o necesidades.
El enfoque práctico-reflexivo parte de que Se trata de analizar cómo los mecanismos ideo-
la enseñanza es una actividad compleja que lógicos socialmente configurados afectan nuestra
se desarrolla en un medio ecológico complejo. forma de entender la actividad educativa y la
El elemento fundamental es el desarrollo de la forma de ser profesionales de la educación.
reflexión y la comprensión situacional, como
proceso de reconstrucción de la propia expe- Para este enfoque, la enseñanza es una
riencia y de la actuación autónoma frente a las actividad crítica y de naturaleza ética en la
exigencias de la situación pedagógica. En este que el profesorado es autónomo, reflexiona
sentido, la formación del docente resulta de la críticamente su práctica, tanto sobre el
transformación consciente de los problemas proceso de enseñanza aprendizaje como

<GKEJPGT-ő'NOCGUVTQEQOQRTQHGUKQPCNTGƀGZKXQŒ=%WCFGTPQUFGNC7PKXGTUKFCFFG9KUEQPUKP?
17. Ibidem.
18. Pérez Gómez, A. I., La cultura escolar en la sociedad neoliberal. Madrid: Ediciones Morata, 1998.
19. Rosekrans, K., Apuntes de clase en la Maestría sobre Desarrollo Profesional para sistemas educativos efec-
tivos. S. l., 2005.

eca Estudios Centroamericanos Volumen 65 Número 723


76 El docente y su formación

sobre el contexto social en que este proceso educación y no hay una buena educación sin
se desarrolla. La formación docente debe buenos maestros; por eso, los maestros son
procurar la adquisición de disposiciones y parte del problema en virtud de su falta o
habilidades para el análisis crítico del contexto inadecuada formación y deben ser parte de
social en que se desarrollan los procesos de la solución. Los docentes no son los únicos
enseñanza- aprendizaje. en el sistema educativo, pero son muchos e
importantes.
Los defensores de esta posición, como
Zeichner, Kemmis, Giroux o Apple, sostienen 4.1. Formación inicial docente y
que la formación del docente debe desarrollar
reforma educativa
habilidades y disposiciones para el análisis del
contexto social en el que se desenvuelve el Los resultados del estudio de Alas y
proceso de enseñanza-aprendizaje, de modo Fernández (2007) reflejan que los cambios
que deberían incluirse como contenidos introducidos con la reforma educativa en el
básicos en la formación inicial conceptos como currículo de formación inicial docente no han
sociedad, hegemonía, poder y construcción contribuido a mejorarla. Este sigue enfati-
social del conocimiento o la reproducción zando la formación sobre las disciplinas que se
social. imparten y sobre las habilidades técnicas nece-
sarias para ofrecerlas adecuadamente en el
Pérez Gómez (1992), en Puigdellívol aula. El plan de formación se ha estructurado
(2003)20, justifica que los programas de forma- desde ciencias afines a la educación, pero no
ción del profesorado, dentro de este enfoque, se ha nutrido ni de la pedagogía ni del aporte
se centren en tres aspectos fundamentales: (a) de los docentes.
la adquisición por parte del futuro profesor de
un bagaje cultural de clara orientación social 4.2. Concepción del desarrollo
y política; (b) el desarrollo de habilidades de
profesional docente
reflexión crítica para que el profesorado sea
capaz de examinar los significados particulares En la actualidad, se reconoce que se
que fundamentan sus acciones individuales, carece de un plan a largo plazo que impulse,
al mismo tiempo que analizan los factores de forma sistemática, a los docentes a la
sociales que los producen y mantienen; y (c) profesionalización de su carrera. Las acciones
el desarrollo de un compromiso político orien- incluidas en los procesos de DPD se perciben
tado a la transformación de la vida del aula, como dispersas, poco coherentes con las nece-
de la escuela y de la comunidad. sidades del sector docente y de la educación, y
sin articulación alguna. Esto ha sido determi-
Las orientaciones práctico-reflexivas y nante en la configuración de las percepciones
sociocríticas plantean un cambio en la natura- y valoraciones que sobre la carrera docente
leza de la función docente, así como también tienen la sociedad y el mismo sector del
ponen sobre la mesa la discusión acerca de la magisterio. Esto tiene fuertes implicaciones en
reconceptualización de la educación. el avance de las propuestas de trabajo que se
han venido impulsando con la reforma educa-
4. Formación, identidad y valoración tiva y, más recientemente, con el Plan 2021.
social del docente en El Salvador
Los docentes apuestan por una creciente
Existe el consenso, según Vaillant (2007)21, y real descentralización de los procesos de
de que no hay países exitosos sin una buena DPD, tanto en su planificación como en su

20. Puigdellívol, I., “Planeación y gestión del currículo”, op. cit.


21. Vaillant D (2007), op. cit.

Volumen 65 Número 723 Estudios Centroamericanos eca


El docente y su formación 77

implementación, que facilite al maestro asumir de una escuela abierta que acompañe a la
un mayor protagonismo en su desarrollo población a enfrentar los retos y desafíos, los
profesional. Para ello, es fundamental dar paso logros y las dificultades actuales. El rol del
a una real descentralización tanto administra- docente es fundamental para ello y, al mismo
tiva como pedagógica, para empoderar a los tiempo, se vuelve estratégico para elevar la
actores educativos locales. dignificación, la valoración social y el prestigio
de la profesión.
4.3. Enfoque predominante de la
Datos de esta investigación arrojan luces
formación inicial docente y de DPD
sobre la relación entre el rol del docente con
Se ha evidenciado que los modelos educa- proyección a la comunidad y la valoración
tivos están influenciados por los enfoques social de la profesión. La atomización y disper-
academicista y tecnocrático, en sus funda- sión, el sentido de reproducción acrítica de
mentos teóricos y en sus procedimientos, los las prácticas socioeducativas que actualmente
cuales no encajan con las aspiraciones y los existen en las funciones reales que el docente
cambios que el sistema educativo necesita, realiza le restan fuerza, asertividad, valor social
dadas las características y necesidades que la y cultural para enfocarse en otras que pueden
sociedad en el contexto actual demanda. Hoy fortalecer su rol desde una perspectiva más
día, la sociedad requiere personas formadas intelectual22 que asistencial, ello sin desmerecer
integralmente, con compromiso social, con las cualidades que hacen de la educación un
autonomía y liderazgo; docentes que puedan hecho profundamente humano.
desarrollar las competencias que el mundo
global plantea como retos. 4.4. Cultura docente e identidad
profesional del maestro
Los resultados evidencian la misma
tendencia generalizada en América Latina, La mayoría de los docentes (80%) reduce
a formar docentes desde enfoques academi- su rol al ámbito educativo del aula y lo asocian
cistas y tecnocráticos (Pérez-Gómez, 1992; a funciones de enseñanza. Persiste una cultura
Puigdellívol, 2003; Gauthier, 2006; PREAL, de imitación y de repetición de lo enseñado
2007). También se evidencia en los resultados, en las aulas universitarias; se sienten repro-
al igual que en América Latina, el clamor por ductores de una cultura imperante, respetan
otro tipo de docente y, por ende, por un tipo las costumbres y tradiciones ya instaladas en
de formación más orientada a la práctica y las escuelas, sin cuestionarlas ni transformarlas.
en la práctica, capaz de producir y construir Este rol se ha ido asumiendo como parte de la
saberes y teorías pedagógicas, más vinculada identidad profesional docente.
a las necesidades del entorno educativo y
comprometida con la innovación y el cambio. Entre los rasgos más destacados de esta
cultura docente, señalados por los encues-
Hacer una realidad los retos de lograr una tados, sobresalen la seguridad y estabilidad
educación para todos exige repensar y recon- laboral que lleva a los docentes a estar seguros
siderar la formación inicial y en servicio del en su cargo a pesar de los resultados de la
sector docente, considerando los contextos evaluación del desempeño, en comparación
rurales y marginales donde el desarrollo está con otras profesiones; el valor asignado a la
lejos aún. La realidad actual de la escuela antigüedad como mecanismo de ascenso en la
encerrada entre cuatro paredes y el docente carrera docente; el rol de los gremios es poco
al interior de esta debe cambiar. Se requiere significativo y se limita a efectuar propuestas

22. Desde la perspectiva de Giroux, quien utiliza el término “profesor intelectual” para referirse al docente
ETÈVKEQTGƀGZKXQEQORTQOGVKFQEQPGNECODKQGFWECVKXQ[UQEKCN

eca Estudios Centroamericanos Volumen 65 Número 723


78 El docente y su formación

salariales; acomodación y rutina, conformismo profesionalmente en la sociedad; además, va


y oposición al cambio, un individualismo que configurando una identidad y un rol profe-
impide el trabajo en equipo y la participación sional, al influir en la percepción que de sí
colaborativa, bajas expectativas de reconoci- tenga el docente, a la identidad que asumirá
miento social y desarrollo como profesional, etc. profesionalmente en la sociedad.

La incorporación de estos rasgos a la Los resultados reflejan que no hay una


cultura docente actual se explica desde factores visión compartida de carrera profesional
asociados al centralismo existente en el sistema docente y que existe una desvinculación
educativo. Ha habido un retroceso marcado en notable de las fases que configuran el desa-
el proceso de descentralización iniciado con rrollo de la carrera. Una situación inquietante
la reforma educativa, y la autonomía escolar se deriva de la percepción del maestro de que,
es cada día menor, haciendo difícil al docente en la actualidad, ni él ni la carrera docente son
participar realmente en la toma de decisiones una prioridad en la agenda de las políticas
educativas. Existe un exceso de normas que públicas (65%). La desvalorización social y
limitan fuertemente el empoderamiento y el el bajo estatus atribuido a la carrera llevan a
protagonismo del maestro. asumir una identidad profesional devaluada,
a una autopercepción de que ser docente
La cultura docente e institucional, desde posee escasa relevancia en nuestra sociedad,
esta perspectiva, está configurando un tipo de de que ser docente es poseer una profesión de
identidad particular. Identidad que puede ser segunda categoría, etc. A esto hay que añadir
mejorada si cambian las prácticas organiza- que, en la actualidad, no existe una identidad
tivas, el liderazgo del director, si aumentan los gremial adecuada que posibilite la organiza-
espacios de participación y de reflexión, y se ción y valoración social, según el 73.7% de
abandonan los autoritarismos, la comodidad, los docentes.
la acomodación a la tradición y si se facilitan
espacios para vivir en libertad su vocación. El La revalorización de la carrera docente
enfoque de formación reflexivo puede intro- requiere un proceso de profesionalización que
ducir una dinámica contraria a la que actual- tenga en cuenta una mejor formación, pero sin
mente existe, caracterizada por culpabilizar, reducir la profesionalización, simplemente, a
desprestigiar y denigrar a aquel y aquello que más años de estudios. Vaillant (2007) propone
es diferente a la cultura docente e institucional tres factores que tomar en cuenta: un entorno
predominante. profesional que lleve a seleccionar la docencia
en primera opción de carrera, mejor formación
4.5. Procesos pedagógicos docente, y una gestión institucional y evalua-
ción de los docentes que represente un apoyo
implementados en la formación
a la mejora.
inicial y DPD e identidad
profesional docente La identidad del profesor se ve afectada
Los procesos pedagógicos implementados también de forma negativa ante la realidad
desarrollan en los docentes en formación no de ser un consumidor de conocimientos y un
solo conocimientos y técnicas, habilidades y transmisor de saberes, sin injerencia alguna en
competencias, sino que, ante todo, desarro- la construcción de los mismos. Producto esto,
llan valores y actitudes hacia ellos mismos en parte, de un proceso formativo que le ha
como docentes y hacia la carrera docente en preparado para ser un peón, no un experto;
sí. La metodología tiene íntima relación con para ser un transmisor, no un investigador;
el tipo de docente que se está formando y para ser un repetidor, no un creador y gene-
para qué tipo de educación (funciones que rador de conocimiento. Su rol está asociado
desempeñar), y con la identidad que asumirá a un trabajo en el aula, sin perspectivas, sin

Volumen 65 Número 723 Estudios Centroamericanos eca


El docente y su formación 79

esperanzas de convertirse y ejercer un rol más de la opinión de los expertos, el aislamiento


protagónico de cambio y de transformación de los docentes, la desvinculación del papel
de la sociedad. de las familias en el proceso educativo, la inse-
guridad, la incapacidad para adoptar riesgos
El valor social atribuido a la profesión públicos, la supresión de las emociones,
docente es bajo y la valoración social de la la desconfianza hacia otros maestros, la
profesión del docente es pobre, y, aunque tendencia a concentrarse exclusivamente en
esta devaluación tiene raíces históricas e los medios negándose a la discusión de los
intenciones políticas y sustratos ideológicos objetivos educativos, la rutinización de la ense-
relacionados con el poder, también se enraíza ñanza, entre otros.
en el hecho de que el docente es consumidor
y aplicador de saberes, no productor y trans- Los docentes de El Salvador, al igual que
formador de estos. Su rol se ha limitado a los de muchos países de América Latina, como
ser reproductor del sistema, a repetir lo que sostienen el PREAL (2007), Vaillant (2007),
otros piensan y escriben, a transmitir y a Samayoa y Barillas (2005), Tenti (2005),
ejecutar. En consecuencia, la carrera docente Herrera (2003), etc., piensan que el magisterio
posee un estatus en nuestra sociedad que no es una carrera que les reporta pocas retribu-
corresponde con las funciones que el Estado ciones, que está poco valorada socialmente,
le asigna. En este sentido, se constata una que tiene un bajo estatus en relación con otras
contradicción manifiesta entre el discurso profesiones y que amerita la construcción de
político, el valor atribuido a la profesión del la profesión docente desde otras perspectivas,
docente y el reconocimiento real recibido si no queremos que los mejores abandonen la
(salarios, prestaciones, estatus, etc.). educación. Por el contrario, sostienen dichos
autores que hay que lograr atraer a los mejores
En la actualidad, no hay un referente social estudiantes y conservarlos en el aula.
de identidad gremial para los docentes. Los
sindicatos han perdido la credibilidad, no Se requiere un enfoque de formación que
hay sentido de pertenencia, por lo que existe sustente la construcción de una identidad
una identidad individualista, no colectiva, profesional diferente y la profesionalización
de la docencia. Los maestros no se sienten de una carrera docente, que pida y reclame
orgullosos de pertenecer al gremio. Este es un puesto más digno en la sociedad. Porque,
importante para fundamentar y consolidar una como dice Vaillant (2007) 24, “un sistema
identidad profesional. La falta de credibilidad educativo no será mejor que los maestros con
de los gremios magisteriales en la actualidad, los que cuenta”.
al no estar estos liderando cambios e inno-
vaciones educativas y por haberse politizado, En síntesis, las reformas educativas, así
hace que haya un vacío peligroso que puede como las demandas sociales y educativas, han
desorientar a muchos docentes en el proceso cambiado el escenario de acción del docente,
de adquisición de su identidad profesional. y este ha exigido reformulaciones de su rol que
no se han dado. Por más que se actualicen las
La identidad está asociada a la cultura propuestas curriculares de formación, por más
docente y esta, en diferentes contextos que se implementen programas de mejora
sociales, se ha caracterizado hasta hoy por de equidad y calidad y se descentralicen las
algunos rasgos que retroalimentan la percep- modalidades de gestión, si no se reconoce
ción social acerca de la docencia. De estos, en los docentes el factor central del cambio,
Pérez Gómez (1998)23 resalta la dependencia este no tendrá lugar. Es en la formación inicial

23. Pérez Gómez, A. I., La cultura escolar, op. cit.


24. Vaillant (2007), op. cit.

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80 El docente y su formación

docente donde aparece la primera fuente el estereotipo social del docente tradicional,
de crisis de su identidad. Diferentes estudios debe desarrollar saberes y actitudes acordes
señalan y apuntan a adoptar un enfoque de con este rol.
formación centrado en la práctica reflexiva y
en la trascendencia de su rol fuera del aula Los enfoques práctico-hermenéutico y de
para promover cambios sociales, un enfoque orientación crítica y de reconstrucción social
que ejercite al docente en una reflexión responden a estos objetivos. La formación
conjunta que genere identidad y permita cons- del docente debe desarrollar una identidad
truir una noción de cuerpo profesional. profesional nueva, que lo lleve a verse a sí
mismo capaz de producir conocimientos,
5. Recomendaciones para la de construir saberes pedagógicos, creativo e
innovador. En este sentido, la formación inicial
formulación de políticas educativas
debe constituirse en el incentivo clave para
relacionadas con la formación atraer a los mejores, al vivenciar la grandeza
docente de una carrera docente que asume nuevos
Referirse a los docentes como tema de roles significativos en la sociedad, que rompe
decisión política tiene todas las características con los paradigmas positivistas que han hecho
de los problemas más difíciles enfrentados por que la formación docente en la actualidad sea
los Gobiernos y las sociedades, ya que posee algo teórico y conceptual, ajeno a la escuela
una gran carga política e ideológica, con y a la sociedad, cuidando de no reproducir
inmensas implicaciones financieras, por lo que el enfoque por competencias con un enfoque
se vuelve un problema complejo, pero urgente más de tipo tecnocrático.
de enfrentar, ante las evidencias encontradas
en el presente estudio. En general, la preparación inicial del
docente debe priorizar la formación general
A continuación, se presentan algunas ideas antes que la profundización en conocimientos
o temas para la elaboración de propuestas de disciplinares específicos y ampliar el tiempo de
políticas educativas sobre la formación inicial formación a por lo menos 4 ó 5 años (nivel de
docente y DPD derivadas del análisis del licenciatura), de tal forma que se garantice un
estudio de Alas y Fernández (2007) y de la período de práctica adecuado que facilite la
literatura latinoamericana al respecto. participación del docente nuevo en todas las
áreas exigidas en la actualidad (no limitarse al
5.1. A corto plazo trabajo en el aula).

Los nuevos enfoques requerirán mejores


a. Reformulación del enfoque de formadores, que no sean simples acadé-
formación inicial docente y de DPD micos sin práctica ni experiencia de aula.
Los enfoques de formación docente Formadores que modelen en sus procesos
influenciados por los enfoques academicista pedagógicos de formación la reflexión, la
y tecnocrático, en su concepción teórica y investigación, el trabajo interdisciplinar y en
en sus procedimientos, no encajan con las equipo, la crítica propositiva, y el aprender
aspiraciones y los cambios que el sistema a enseñar y a aprender cada día. Nuevos
educativo necesita, ni con los requerimientos formadores que trasciendan la mera instruc-
de la sociedad en el contexto actual. Si se ción, el preparar para repetir y para aplicar
desea tener un docente profesional de la ense- técnicas. Formadores con mística y vocación
ñanza, que asuma un rol con relevancia social, de educadores.
desempeñando funciones al interior y fuera
del aula, convirtiéndose en protagonista de En esta misma reestructuración de la
cambios en el entorno laboral y trascendiendo formación docente, es aconsejable otorgar

Volumen 65 Número 723 Estudios Centroamericanos eca


El docente y su formación 81

mayor responsabilidad y autonomía a las insti- c. Articulación de la formación inicial


tuciones formadoras y dar mayor flexibilidad docente y el DPD
a las prescripciones curriculares, junto a un La ausencia de un sistema que articule los
mayor involucramiento financiero del Estado procesos de formación docente inicial y en
a través de subsidios a las instituciones forma- servicio ha determinado, en buena medida,
doras, de acuerdo a los resultados y criterios el divorcio entre ambos procesos, afectán-
de éxito que se determinen. dose con ello la mutua retroalimentación y
el enriquecimiento que pueden generarse,
b. Promoción de una imagen positiva en aspectos curriculares y otros, al interior
de la carrera docente de las instituciones formadoras como en los
centros de práctica docente. Si bien es cierto
La carrera docente hay que darla a que, en este componente de la formación
conocer, inducir a la sociedad a desaprender inicial docente, el papel del MINED ha sido
el rol tradicional asignado al docente, fruto orientador y regulador, se visualiza un vacío
de generalizaciones injustas de los malos en la generación de condiciones y recursos
maestros, y resaltar más el rol que la sociedad para garantizar la buena marcha de dicho
siempre le ha asignado. Para mejorar la componente del sistema. Sin ser paternalista
autoestima profesional del educador, debe o excesivamente controlador, la demanda es
promoverse una imagen más positiva a través que asuma un rol de mayor protagonismo en
de los medios de comunicación social, con el cumplimiento de las funciones que el Estado
campañas sistemáticas para valorar la profe- le ha asignado en lo relativo a la formación
sión y que se conozca más en profundidad la docente.
carrera docente.
Esta propuesta requiere considerar la
Se debe evitar que deserten de la profe- formación de los docentes como un proceso
sión los mejores elementos, aquellos que continuo. Todas las etapas de formación,
poseen mejor trayectoria educativa. Teniendo inicial, de integración o inducción y de desa-
los mejores profesionales en la docencia, rrollo profesional en servicio, tienen que estar
la carrera volverá a ser más atractiva. Esto más integradas entre sí. Habrá que prestar
requiere dignificar la profesión a través de más atención a apoyar a los docentes en
una mayor consideración social para que los las primeras etapas de su inserción laboral y
mejores candidatos opten por la docencia. proporcionar incentivos y recursos para garan-
tizar su desarrollo profesional constante.
Hay que mejorar el estatus y su compe-
titividad en el mercado laboral, el desarrollo d. Descentralización real de la
personal y el entorno de trabajo escolar, solo
formación docente y reformulación
así se incrementará la satisfacción del docente
en su trabajo y en su rol social. Hay que de la conveniencia de seguir con los
pensar, como señala el PREAL, en dar prio- actuales centros de formación
ridad a la calidad antes que a la cantidad, es Se debe trascender la simple desconcen-
decir, en mejorar los procesos de selección tración, que según los docentes es lo que se
y acompañamiento durante la formación, ha dado en el país. La descentralización está
efectuar procesos de evaluación continua
relacionada con otorgar a los centros escolares
para retroalimentarlos, reconocer y recom-
pensar la docencia de calidad, y garantizar mayor responsabilidad en la gestión de los
que los docentes dispongan de los recursos recursos y de los docentes: administración,
y del apoyo necesarios para responder a las selección y formación. El hecho de que sea
expectativas. la comunidad educativa la que participe en

eca Estudios Centroamericanos Volumen 65 Número 723


82 El docente y su formación

la selección de sus docentes hará que estos se ralizada por las tendencias que indican
sientan más comprometidos y valorados por que habrá menos “superdotados” y menos
el entorno donde van a trabajar. Así mismo, varones, que si no es percibida la docencia
el hecho de que las decisiones de formación como profesión atractiva existe el riesgo de
sean tomadas a nivel local y se planifiquen e que decline la calidad de las escuelas en una
implementen desde y en el centro escolar o a espiral descendente que será difícil revertir.
partir de redes escolares llenará de significado Hay preocupación sobre la imagen y el
las acciones formadoras que implementar. estatus de la docencia, sobre la infravalora-
ción del trabajo docente y sobre el descenso
Los docentes solicitan al MINED que deje del salario de los maestros. Hoy la docencia
de normar tanto y dé más autonomía a los se ha transformado en una categoría social
centros escolares, pues solo así podrá desarro- que no atrae a los mejores candidatos.
llar una adecuada identidad profesional. La
autonomía que se da a las escuelas ayuda a Las políticas para la mejora de la calidad
este proceso de valoración social del docente. educativa deben tener como centro al docente.
El nivel y calidad de la formación de los
Además, habrá que considerar una refor- docentes se correlacionan en forma signifi-
mulación del perfil de los centros de formación cativa con los resultados de los aprendizajes,
de docentes, ya que la identidad profesional es más allá de las condiciones económicas de los
más difícil de formar en instituciones universi- mismos (Darling-Hammont, en Vaillant, 2007).
tarias donde la formación es compartida por Una preocupación urgente en las políticas
facultades disciplinarias y facultades de educa- educativas debe estar relacionada con hacer
ción (ver Téllez, en Ávalos,2006)25. La descon- de la carrera docente la primera opción para
textualización de las diferentes facultades que los mejores alumnos, lo cual requerirá mejorar
participan en los procesos formativos puede los factores contextuales, ya que estos pueden
estar contribuyendo a preparar especialistas afectar el desánimo de muchos docentes, más
en la disciplina más que profesores. que las situaciones concretas que le exija el
aula o la escuela.
5.2. A mediano plazo
Hacer más atractiva la profesión conlleva
otra exigencia para el sistema educativo:
a. Hacer de la docencia una profesión retener a los buenos maestros en las aulas. En
atractiva este sentido, el PREAL (2006) propone para
La educación en El Salvador enfrenta el lograrlo, siguiendo el ejemplo de países como
reto constante de disponer de un número Finlandia, Noruega, Suecia, etc., mejorar las
suficiente de maestros competentes y moti- condiciones salariales y las oportunidades
vados que posean condiciones laborales de avanzar en la carrera docente, mejorar
adecuadas durante toda su carrera. El PREAL las condiciones de trabajo en las escuelas y
(2005)26 señala que existen serias dificultades propiciar la transferencia del proceso de toma
para mantener una oferta de profesores de de decisiones (descentralización).
buena calidad, que existe inquietud gene-

25. Ávalos, B., “El nuevo profesionalismo: formación docente inicial y continua”. En Identidad y desafíos de la
condición docente. Buenos Aires: Unesco-IIPE-Fundación OSDE-Siglo XXI Editores, 2006.
26. Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (PREAL) (2005). “El
maestro importa: Políticas para atraer y conservar profesores efectivos”, Formas y Reformas de la Educa-
ción, n.o 21, año 7, julio 2005.

Volumen 65 Número 723 Estudios Centroamericanos eca


El docente y su formación 83

b. Fortalecimiento de la identidad condiciones de DPD dignas, que respeten sus


profesional del docente derechos como persona. Acercarse al docente,
Mientras el maestro no se vea a sí mismo ya que la cercanía incrementa la identidad con
como profesional de la educación y para la el grupo y con su profesión.
educación, no se desempeñará como tal.
Los cambios no se evidencian en las aulas Se deben fortalecer los gremios magiste-
no porque muchos docentes no sepan lo riales para que vuelvan a ser los referentes
que deben saber, hacer o cómo hacerlo, sino grupales de identidad, creíbles y confiables.
porque no están motivados ni comprometidos Estos gremios deben promover una iden-
con la educación. No se sienten educadores, tidad grupal que dé confianza al docente y
no se han identificado con una profesión que que le permita ubicarse en el mundo de las
les requiere, en primer lugar, creer y amar lo profesiones.
que hacen.
Los maestros estarán motivados y se
Las expectativas sobre la docencia son sentirán competentes cuando se sientan y
muy altas en la sociedad, pero la valoración se vean a sí mismos como productores de
es escasa. Hay que reconocer socialmente al conocimiento, investigadores, elaboradores de
docente; hay que hablar de forma positiva de propuestas, cuando sean tenidos en cuenta,
la carrera docente; la sociedad debe consi- valorados. Solo así se sentirán motivados a
derar importante la profesión del docente y desarrollar su trabajo de forma diferente.
debe manifestarlo públicamente. ¡La sociedad
tendrá los maestros que se merece y la calidad 5.3. A largo plazo. Profesionalización
educativa que espera!
de la carrera: construcción de la
La sociedad, el Estado, los padres de profesión docente
familia, etc., deben cambiar las perspectivas y Es uno de los imperativos más recu-
las expectativas sobre la carrera de los docentes rrentes al repasar las inquietudes de los
y modificar el imaginario colectivo referido a diversos autores latinoamericanos involu-
dicha profesión. La cultura profesional docente crados en la mejora de la calidad educativa
actual no está ayudando al maestro a romper en nuestro continente. La carrera docente
con ciertos estereotipos que devalúan sistemá- debe construirse como una profesión de
ticamente la labor y la figura del educador. No prestigio, partiendo de procesos de selección
se puede construir la educación, no se le puede adecuados, de requerimientos académicos a
mejorar si devaluamos al que es el actor prin- nivel de licenciatura, de adecuaciones legales
cipal en este proceso: el docente. El contexto que permitan procesos más racionales y
social en que se ejerce la docencia es clave estimulantes de contratación de los nuevos
para la autorrealización del profesor. docentes, de estructuras escalafonarias que
valoren el ascenso de nivel y categoría a partir
Lo que más desean los docentes es que se de méritos profesionales —no simplemente
confíe en ellos y que se proporcionen algunas por antigüedad—, de sistemas de incentivos
muestras de esta confianza, por pequeñas que y de acreditación motivadores, y de sistemas
sean, dice Vaillant (2007). Se necesita devol- de monitoreo y evaluación que fortalezcan la
verles la confianza en sí mismos y también capacidad de los docentes en su práctica.
mejorar las condiciones de trabajo, así como
exigir que ellos se responsabilicen por sus Se hace necesario generar un entorno
resultados. Por esto, el MINED debe establecer profesional facilitador que retenga a los
con los docentes una relación cercana, debe mejores, brindando superiores condiciones de
dejar ver que los valora y que les reconoce trabajo y una adecuada estructura de remu-
su profesionalidad. Valorarlos implica ofrecer neración e incentivos. Además, no basta con

eca Estudios Centroamericanos Volumen 65 Número 723


84 El docente y su formación

establecer requisitos rígidos de entrada y de el Diario Oficial n.º 242, t. 333, del 21
salida en el proceso formativo para ingresar de diciembre de 1996. San Salvador:
a la carrera docente, como se ha estado Asamblea Legislativa.
haciendo en el país; es más importante acom-
pañar, monitorear y apoyar dicho proceso. Asamblea Legislativa de la República de El
Por otra parte, ha de tenerse en cuenta el no Salvador (1996). Reglamento de la Ley
reducir el rol del maestro al ámbito educativo de la Carrera Docente. Decreto Ejecutivo
del aula y asociarlo únicamente con funciones n.º 74, 7 de agosto de 1996, publicado en
de enseñanza. el Diario Oficial n.º 145, t. 332, del 8 de
agosto de 1996. San Salvador: Asamblea
Hay que establecer una normativa que Legislativa.
garantice la inducción a la docencia de los
nuevos elementos, a fin de que el sistema Ávalos, B., “El nuevo profesionalismo:
no los anule durante los primeros años. formación docente inicial y continua”.
Esto exigirá la generación en las escuelas de En Identidad y desafíos de la condición
sistemas de apoyo y de orientación, formando docente. Buenos Aires: Unesco-IIPE-
y retribuyendo económicamente al staff de Fundación OSDE-Siglo XXI Editores, 2006.
docentes que tengan el honor de ser “tutores”
de los nuevos maestros. Ávalos, B., La formación docente en
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El docente y su formación 85

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eca Estudios Centroamericanos Volumen 65 Número 723

Common questions

Con tecnología de IA

Los modelos educativos basados en paradigmas ideológicos impactan la formación docente al moldear percepciones sobre el papel de la enseñanza y el aprendizaje. Estos paradigmas pueden perpetuar una visión limitada de la docencia, centrada en la aplicación técnica, y descuidar la importancia de la reflexión crítica y la innovación pedagógica, afectando así la capacidad de los docentes para enfrentar los desafíos educativos contemporáneos .

El modelo práctico-reflexivo enfatiza el aprendizaje desde la práctica y a través de la reflexión sobre situaciones reales de aula, promoviendo una comprensión situacional y reconstrucción consciente de experiencias. Este enfoque busca que los docentes participen activamente en su desarrollo profesional y produzcan conocimiento educativo a través del análisis crítico de su práctica .

Los modelos de formación docente están profundamente relacionados con la calidad educativa. Los enfoques académicos y tecnocráticos pueden limitar la participación activa y reflexiva del docente, mientras que modelos como el práctico-reflexivo promueven una enseñanza adaptativa y crítica, mejorando la calidad educativa al formar docentes más comprometidos y capaces de responder efectivamente a las necesidades del aula .

La crisis de la identidad docente se caracteriza por la percepción de la docencia como una pseudoprofesión o profesión de menor categoría, alimentada por modelos educativos influenciados por tradiciones académicas y dinámicas económicas. La falta de integración de la formación inicial y continua contribuye a esta crisis, afectando la autoestima y el compromiso profesional .

El modelo de orientación académica se centra en el dominio de contenidos académicos y disciplinares por el profesorado, concibiéndolos como especialistas en las materias que deben transmitir. En contraste, el modelo de orientación tecnocrática considera al docente como un técnico aplicador de conocimientos y planes diseñados por expertos, centrándose en la práctica instrumental y técnica .

El documento propone que la formación docente debe transformarse en lugar de meramente reformarse para mejorar la calidad de la educación en el siglo XXI. Se sugiere que la orientación y el desarrollo de la carrera docente deberían dirigir qué modelos de formación facilitarán la construcción deseada de la carrera profesional docente .

La reflexión crítica en el modelo práctico-reflexivo es clave para el desarrollo profesional docente, pues permite a los docentes analizar y reinterpretar sus experiencias prácticas, generando conocimiento educativo desde su contexto laboral. Este enfoque fomenta la autogestión del aprendizaje y la capacidad de adaptarse a las demandas pedagógicas cambiantes .

Se sugiere promover una imagen positiva de la carrera docente, inducir a la sociedad a desaprender roles tradicionales, mejorar los procesos de selección y formación, y garantizar el apoyo necesario para que la docencia sea atractiva. Esto incluye mejorar la competitividad en el mercado y el entorno de trabajo, además de dignificar la profesión para atraer y retener a los mejores candidatos .

La percepción del rol docente influye críticamente en su profesionalización y valoración social, pues está ligada a su autoestima, identidad y actitud hacia la profesión. Esta percepción, tanto de los docentes como de la sociedad, afecta directamente su motivación y, consecuentemente, la calidad de la educación .

Articular la formación inicial docente con el desarrollo profesional continuo es fundamental para superar el divorcio entre ambos procesos, permitiendo una retroalimentación y enriquecimiento mutuos que mejoren los aspectos curriculares y la práctica docente. Una adecuada conexión garantizaría la formación continua y efectiva de los docentes .

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