Modos de producción
De acuerdo a la perspectiva marxista de la historia económica del ser humano,
conocida como Materialismo histórico, los modos de producción son las formas
específicas en que la actividad económica se organiza dentro de una sociedad humana
específica, para la satisfacción de sus necesidades de bienes y servicios. Concepto
Karl Marx y Friedrich Engels hablaron de este concepto por primera vez en su
libro La ideología alemana. Fue escrito entre 1845 y 1846, publicado póstumamente en
1932. La teoría marxista propone que un análisis de los modos de producción desde el
inicio de la civilización hasta hoy, nos permite entender el modo en que la economía ha
cambiado en el tiempo.
Esos cambios dependen, por un lado, de las posibilidades productivas del momento,
como la tecnología, la disponibilidad de recursos, el desarrollo del conocimiento, etc.
Sin embargo, también se ven afectados por el ordenamiento social y político de
la sociedad que dicho modelo produjo.
Para comprenderlos, se distingue entre dos factores de importancia:
Las fuerzas productivas. En donde se consideran los actores humanos que
ponen en práctica su fuerza de trabajo, o sea, su cuerpo y su tiempo para
trabajar, y el conjunto de saberes organizados y de herramientas necesarias
para producir, conocidas en conjunto como medios de producción.
Las relaciones de producción. Las relaciones que se dan entre las distintas
fuerzas productivas y que organizan la sociedad en base a relaciones entre las
personas y sus objetos de trabajo, así como entre las distintas clases sociales.
De acuerdo a las teorías de Marx, la capacidad de producir y la participación de las
distintas clases sociales en el ciclo productivo determinan el modo de producción de
una sociedad. Estos modos pueden leerse de manera diacrónica o evolutiva para
comprender cómo se dan los cambios entre una y la siguiente.
Relaciones de producción
Las relaciones de producción, como se dijo antes, tienen que ver con el lugar que los
individuos y las clases sociales ocupan dentro del circuito productivo,
especialmente con el control y la propiedad de los medios de producción.
Se trata, pues, de un tipo de relaciones entre los hombres, pero respecto de las cosas.
Pueden ser:
Relaciones de propiedad y control validadas legalmente, respecto a
inmuebles, activos o máquinas empleadas en la producción.
Relaciones laborales o de reparto de las labores, incluidas las domésticas.
Dependencias socioeconómicas entre individuos según su participación en
el ciclo productivo.
Proporciones cuantitativas de los actores sociales en el circuito productivo y
en la obtención de sus beneficios.
Modo de producción primitivo
El primer modo de producción que el marxismo contempla es el primitivo, conocido
también como comunismo primitivo. Típico de la época prehistórica, previa a la llamada
Revolución del Neolítico que produjeron la agricultura y la ganadería.
El comunismo primitivo se da en ausencia de un Estado y de una jerarquía social, así
como de clases sociales, distinguiendo a la hora de repartir el trabajo únicamente en
las capacidades físicas de cada quien. Es un modelo de producción limitado, de
bajísimo nivel de desarrollo, que a duras penas permite la subsistencia de
la comunidad.
Modo de producción esclavista
Los esclavos son tratados como propiedad de otros seres humanos.
El modo de producción esclavista, como su nombre lo indica, se sostiene en el
sometimiento de otros seres humanos y su reducción a la condición de propiedad, a
lo sumo ciudadanos de tercera, cuyas voluntades están sometidas a un amo particular
o al Estado mismo.
Los esclavos entregan toda su capacidad de trabajo, sin participar en el reparto
de los beneficios obtenidos del mismo, excepto por lo mínimo indispensable para
garantizar su supervivencia y su trabajo continuo. Este fue el modelo de las sociedades
clásicas de la antigüedad, como Grecia y Roma.
Modo de producción feudal
El modelo de producción feudal imperó en muchas sociedades agrícolas de la
antigüedad y en la Europa medieval desde la caída del Imperio Romano hasta
el Renacimiento europeo y la entrada en la Modernidad.
Se caracterizó por un orden político descentralizado, en el que los distintos reinos
reconocían la autoridad local de los señores feudales, terratenientes provenientes de la
nobleza militar. Éstos, a su vez, regían sobre el campesinado plebeyo.
Los señores feudales se llevaban un alto porcentaje de la producción que los
campesinos obtenían de sus tierras. A cambio, les ofrecían orden, estabilidad,
protección militar y permiso para habitar y alimentarse de la cosecha. Era un modelo de
producción eminentemente rural.
Modo de producción capitalista
Según el marxismo, el capitalismo es la explotación de los asalariados.
Es el modelo de producción posterior al mercantilismo y al ascenso de
los comerciantes como clase predominante, en lugar de la nobleza. Surgió con las
Revoluciones burguesas que pusieron fin al Medioevo y posteriormente al absolutismo
monárquico.
A medida que el dinero desplazó en importancia a la tenencia de tierras, y la ciencia y
la tecnología a la fe en la religión, un mundo nuevo dio sus primeros pasos hacia una
sociedad industrial. Los siervos campesinos migraron masivamente a las ciudades y se
convirtieron en trabajadores obreros.
Este es el modelo vigente en la mayoría de los países del mundo actualmente. Según
la lectura marxista, consiste en la explotación de la fuerza de trabajo del proletariado
por parte de los burgueses, dueños de los medios de producción, a cambio de un
salario.
Así, la burguesía se queda con la plusvalía, que es el añadido de valor que
los trabajadores aportan al precio final del producto, y que siempre es superior
al salario que les es otorgado.
Modo de producción socialista
Propuesto por Marx y Engels como el modelo transitorio entre el capitalismo y la
sociedad utópica sin clases, consiste en una sociedad cuya producción está
orquestada en función del uso y las necesidades de la comunidad, en vez de la
acumulación y la ganancia monetaria.
Para ello, el Estado tiene que organizar las fuerzas productivas, aboliendo en alguna
medida la propiedad privada e impidiendo la distribución inequitativa de las riquezas.
Este tipo de modos nunca se ha logrado implantar exitosamente en ningún lado. Los
propios Marx y Engels no dejaron por escrito de qué manera podría darse o producirse.