La
sociedad conyugal es una comunidad de bienes en la que no importa cuál de los
cónyuges adquiera o sea titular de los bienes durante el matrimonio, éstos pertenecen a
la sociedad de bienes y regulada en las capitulaciones matrimoniales por los mismos. En
caso de divorcio, se considera que son copropietarios, por lo que se puede afirmar que
la propiedad de los bienes comunes es de ambos cónyuges mientras exista
la sociedad conyugal.
La sociedad conyugal forma parte integrante del contrato de matrimonio y es pacto que
celebran los consortes al momento de contraer matrimonio o después de su celebración,
por el que convienen que cada uno de ellos adquiere automáticamente en la proporción o
porcentaje que se haya establecido al respecto, un derecho real de copropiedad sobre
los bienes que adquiera el otro cónyuge en posterioridad a ese pacto, y, en su caso,
un derecho personal o de crédito a una participación sobre las utilidades que generan
los bienes que aporte el otro cónyuge a la sociedad conyugal al momento de constituirse
ésta.
Artículo 184. La sociedad conyugal nace al celebrarse el matrimonio o durante éste y
podrán comprender, entre otros, los bienes de que sean dueños los otorgantes al formarla.
El Código Civil Federal define a las capitulaciones matrimoniales como los pactos que los
esposos celebran para constituir la sociedad conyugal o la separación de bienes y
reglamentar la administración de éstos en uno y en otro casos. Las capitulaciones
matrimoniales en que se constituya la sociedad conyugal constarán en escritura pública así
como su alteración, según se establece en el artículo 185 del citado código.
La escritura pública en todo caso debería ser necesaria como ocurre en otros países, pues
además de que el documento privado es generalmente redactado en forma incompleta y
deficiente, es fácilmente alterable o extraviable. En cambio, al otorgarse las capitulaciones ante
Notario se tiene la seguridad de la asesoría profesional, además de que se inscriben en el
Registro Público de la Propiedad los lineamientos que regirán durante la vida matrimonial, así
como las bases para su liquidación.
Las capitulaciones matrimoniales se dividen en tres tipos: Sociedad conyugal, Separación de
Bienes y Régimen [Link] Sociedad Conyugal, se refiere a que el total de bienes muebles e
inmuebles que poseen ambos miembros de la pareja al momento de efectuar el matrimonio y
aquéllos que se adquieran después de contraerlo, pertenecerán al hombre en 50 por ciento y a
la mujer en el mismo porcentaje. Los bienes de los que pacten hacerse copartícipes constarán
en escritura pública para que la traslación sea válida, quedando así inscritos en el Registro
Público de la Propiedad y evitando que alguno de los cónyuges sea despojado ilegalmente de
los bienes.
Qué es la sociedad conyugal?
La sociedad conyugal es un régimen patrimonial del matrimonio que consiste en la integración
y administración de un patrimonio común diferente al patrimonio propio de cada uno de los
cónyuges.
¿Se requiere de alguna formalidad para constituir la sociedad conyugal?
La sociedad conyugal surge al celebrarse el matrimonio o durante él al otorgarse las
capitulaciones matrimoniales.
Las capitulaciones matrimoniales se otorgarán al momento de celebrarse el matrimonio o
durante él, algunas legislaciones de las entidades federativas disponen que las capitulaciones
matrimoniales podrán otorgarse antes de la celebración del matrimonio.
Así mismo, en algunos estados las capitulaciones matrimoniales podrán otorgarse ante el Juez
de lo Familiar o ante Notario, y en otros estados solo ante Notario mediante escritura pública.
Las capitulaciones matrimoniales deberán inscribirse en el Registro Público del lugar de la
celebración del matrimonio.
¿Qué pasa si los contrayentes omiten otorgar capitulaciones matrimoniales?
En algunos estados de la República, si los contrayentes omiten otorgar capitulaciones
matrimoniales se entenderá que el matrimonio se celebra bajo el régimen de separación de
bienes.
¿Cuál es el contenido de las capitulaciones matrimoniales?
Las capitulaciones matrimoniales en las que se establezca la sociedad conyugal deberán
contener:
Lista detallada de los bienes inmuebles, su valor y en su caso gravamen, que cada contrayente
lleva a la sociedad
Lista detallada de los bienes muebles que cada contrayente lleve a la sociedad
Nota pormenorizada de las deudas que cada contrayente tenga al celebrar el matrimonio,
expresando si la sociedad ha de responder de ellas o únicamente de las que se contraigan
durante el matrimonio
Declaración expresa de si la sociedad conyugal ha de comprender todos los bienes de cada
consorte o sólo parte de ellos, y en su caso, cuáles de ellos
La declaración explícita si la sociedad conyugal comprenderá los bienes todos de los consortes
o solamente sus productos
La declaración si el producto del trabajo de cada consorte corresponde exclusivamente al que
lo ejecutó o si debe dar participación de ese producto al otro consorte y en qué proporción
La declaración de quién será el administrador de la sociedad y sus facultades.
La declaración acerca de si los bienes futuros que adquieran los cónyuges durante el
matrimonio le pertenecerán de forma exclusiva al que los adquiere o si deben repartirse entre
ellos y en qué proporción
Las bases para liquidar la sociedad
¿Qué bienes puede comprender la sociedad conyugal?
En algunos estados de la República Mexicana, la sociedad conyugal puede comprender los
bienes de los que sean dueños los contrayentes o cónyuges al formarla y los bienes futuros que
adquieran. En otros estados, la sociedad conyugal comprende sólo los bienes que se adquieran
después de contraer matrimonio.
¿Qué bienes no pueden formar parte de la sociedad conyugal?
No pueden formar parte de la sociedad conyugal:
Los bienes adquiridos por herencia
Los bienes adquiridos por legado
Los bienes adquiridos por donación
Los bienes adquiridos por don de la fortuna (los que se ganan en la lotería, por ejemplo)
¿Puede terminar la sociedad conyugal sin necesidad de que los cónyuges se divorcien?
Sí, la sociedad conyugal puede terminar durante el matrimonio sin necesidad de divorciarse si
así lo deciden los cónyuges o a petición de alguno de ellos.
¿Cuáles son los casos en los cuales termina la sociedad conyugal?
La sociedad conyugal termina por:
La disolución del matrimonio
Voluntad de los cónyuges
Resolución que decrete declaración especial de ausencia
Sentencia que declare la presunción de muerte del cónyuge ausente
¿Cuándo uno de los cónyuges puede pedir la terminación de la sociedad conyugal durante el
matrimonio?
Durante el matrimonio uno de los cónyuges puede pedir la terminación de la sociedad
conyugal cuando:
Quien es el cónyuge administrador, por su notoria negligencia o inadecuada administración
amenaza arruinar al otro cónyuge o disminuir considerablemente los bienes comunes
Quien es el cónyuge administrador hace cesión de bienes a sus acreedores o es declarado en
concurso o quiebra
¿Pueden los cónyuges casados bajo el régimen de sociedad conyugal cambiar después al
régimen de separación de bienes?
Sí, los cónyuges, después de celebrado el matrimonio pueden cambiar al régimen de
separación de bienes.
¿Pueden los cónyuges casados bajo el régimen de separación de bienes cambiar al régimen de
sociedad conyugal?
Sí, los cónyuges casados bajo el régimen de separación de bienes pueden cambiar al régimen
de sociedad conyugal.
Si la casa en la que se establece el hogar conyugal y los muebles que integran el menaje no
forman parte de la sociedad conyugal ¿pueden venderse por uno de los cónyuges?
La casa en la que se establezca el hogar conyugal es bien propio de uno de los cónyuges o
pertenece a ambos en copropiedad o forma parte de la sociedad conyugal no puede venderse
sin el consentimiento de los dos cónyuges.
¿Qué pasa si uno de los cónyuges vende la casa en la que se establece el hogar conyugal y/o el
menaje de la misma sin el consentimiento del otro cónyuge?
Si uno de los cónyuges vende la casa en la que se establece el hogar conyugal y/o el menaje de
la casa y hay hijas o hijos menores de edad, la venta estará afectada de nulidad absoluta.
¿Qué bienes se consideran propios de cada cónyuge en la sociedad conyugal?
Si uno de los cónyuges vende la casa en la que se establece el hogar conyugal y/o el menaje de
la casa y no hay hijas o hijos menores de edad, la venta estará afectada de nulidad relativa.
¿A cuál de los cónyuges corresponde el dominio de los bienes que integran la sociedad
conyugal?
El dominio de los bienes que integran la sociedad conyugal corresponde a ambos cónyuges
mientras subsista la sociedad.
¿Quién de los cónyuges administra los bienes que integran las sociedad conyugal?
La administración de los bienes que integran la sociedad conyugal estará a cargo de quien ellos
hubiesen designado en las capitulaciones matrimoniales. Esta designación puede modificarse
libremente sin necesidad de expresión de causa a menos que hubiera desacuerdo será la
autoridad judicial la que resuelva lo conducente.
¿Qué pasa si el cónyuge administrador de la sociedad conyugal ha hecho mal uso o ha
administrado mal los bienes que la integran?
Si el cónyuge administrador por su negligencia o administración inadecuada amenaza arruinar
la sociedad conyugal o disminuir los bienes de ella considerablemente, el otro cónyuge puede
pedir judicialmente la administración de la sociedad conyugal o la terminación de está
El régimen de separación de bienes es aquél en el cual en el matrimonio los cónyuges
conservarán la propiedad y la administración de los bienes que respectivamente les
pertenecen, todos los frutos y accesiones de dichos bienes.
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Registro digital: 2026468
Instancia: Primera Sala
Undécima Época
Materias(s): Civil
Tesis: 1ª. XIV/2023 (11ª.)
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 25, Mayo de 2023, Tomo II,
página 1648
Tipo: Aislada
PENSIÓN COMPENSATORIA EN SU VERTIENTE RESARCITORIA. CON BASE EN EL PRINCIPIO DE
UNIDAD DEL JUICIO DE DIVORCIO, EL TRIBUNAL DEBE CONTAR CON UN PANORAMA
COMPLETO DE LA SITUACIÓN ECONÓMICA DE LAS PARTES, INCLUYENDO, EN SU CASO, LA
CUANTIFICACIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD CONYUGAL.
Hechos: Una mujer demandó de su cónyuge la disolución del vínculo matrimonial y el pago de
una pensión alimenticia provisional y definitiva, mientras que su contraparte demandó, entre
otras prestaciones, la disolución de la sociedad conyugal. En apelación, la Sala determinó que
la actora no contaba con derecho a gozar de una pensión compensatoria, en sus vertientes
resarcitoria y asistencial. Asimismo, una vez decretado el divorcio, reservó para ejecución de
sentencia la liquidación de la sociedad conyugal. En vía de amparo directo, el Tribunal
Colegiado determinó la procedencia de una pensión compensatoria únicamente en su
vertiente resarcitoria, concediendo la protección federal para efecto de que la Sala dictara una
nueva sentencia reconociendo este derecho. Contra ello, el tercero interesado interpuso
recurso de revisión.
Criterio jurídico: A fin de determinar la existencia o no de un desequilibrio patrimonial, el
tribunal de enjuiciamiento debe contar con un panorama completo de la situación patrimonial
de las partes, el cual incluye, entre otros elementos, los bienes que en su caso pudieran formar
parte de la sociedad conyugal.
Justificación: El principio de unidad en el juicio de divorcio exige que el tribunal de
conocimiento resuelva todas las cuestiones inherentes a la disolución del matrimonio, sin
reservar su determinación para la vía incidental, pues ello además de contravenir el principio
general de economía procesal, genera el riesgo de generar resoluciones incongruentes. En el
contexto de las medidas resarcitorias –como la pensión compensatoria– la fragmentación de
estas cuestiones inhibe, por su propia naturaleza, el proceso valorativo que debe
implementarse. En específico, el reservar la cuantificación y liquidación de la sociedad conyugal
para un momento posterior impide al tribunal contar con un panorama integral de la situación
económica de las partes, lo que constituye un requisito indispensable para dictar las medidas
resarcitorias adecuadas para cada caso concreto.
Amparo directo en revisión 1615/2022. 30 de noviembre de 2022. Mayoría de tres votos de los
Ministros Juan Luis González Alcántara Carrancá y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, y la Ministra
Ana Margarita Ríos Farjat, quien formuló voto concurrente y comparte las consideraciones de
la presente tesis. Disidentes: Ministra Norma Lucía Piña Hernández, quien formuló voto
particular, y el Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto particular. Ponente:
Ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá. Secretario: Fernando Sosa Pastrana.
Esta tesis se publicó el viernes 19 de mayo de 2023 a las 10:24 horas en el Semanario Judicial
de la Federación.
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Registro digital: 2024618
Instancia: Primera Sala
Undécima Época
Materias(s): Civil, Constitucional
Tesis: 1a./J. 41/2022 (11a.)
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 13, Mayo de 2022, Tomo III,
página 3015
Tipo: Jurisprudencia
RÉGIMEN PATRIMONIAL EN EL CONCUBINATO. EL ARTÍCULO 273, PÁRRAFO TERCERO, DEL
CÓDIGO CIVIL DEL ESTADO DE QUERÉTARO, AL IMPONER LAS REGLAS RELATIVAS A LA
COMUNIDAD DE BIENES, ES CONTRARIO AL DERECHO DE LIBRE DESARROLLO DE LA
PERSONALIDAD.
Hechos: Una señora demandó a su concubino, entre otras prestaciones, la terminación judicial
del concubinato, liquidación de bienes en términos del tercer párrafo del artículo 273 del
Código Civil del Estado de Querétaro y la indemnización; el demandado reconvino
esencialmente la terminación del vínculo, así como la declaración de domicilio de depósito a su
favor. En primera instancia se declaró procedente la terminación del concubinato, y la
liquidación de bienes a razón del 50% (cincuenta por ciento), e improcedentes las demás
prestaciones. En apelación se modificó la resolución en lo atinente a los bienes que debían
integrar la comunidad de bienes, excluyendo un inmueble propiedad del demandado sobre el
que se edificaron casas durante el concubinato, por estimar que sólo pertenecían a este último.
La actora promovió juicio de amparo directo en el que se determinó concederlo para que las
casas de mérito fueran consideradas gananciales y, por ende, objeto de liquidación de la
comunidad de bienes en términos del artículo de referencia. El demandado, tercero interesado,
interpuso amparo directo en revisión, en el que reclamó la inconstitucionalidad del artículo en
mención, y señaló como primer acto de aplicación en su perjuicio la sentencia recurrida.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación considera que el
tercer párrafo del artículo 273 del Código Civil del Estado de Querétaro, al imponer la
comunidad de bienes como el régimen patrimonial bajo el cual ha de regirse el concubinato,
vulnera el derecho de libre desarrollo de la personalidad.
Justificación: El establecimiento de la comunidad de bienes en forma predeterminada para el
concubinato impide a sus integrantes elegir libremente a qué régimen se quieren someter, por
lo que supone una medida desproporcional frente al derecho de libre desarrollo de la
personalidad, conforme al cual toda persona tiene derecho a elegir de forma libre y autónoma
su proyecto de vida, esto es, la manera en que logrará las metas y los objetivos. En ese
contexto, la persona soltera tiene derecho a decidir de manera independiente vivir en pareja, y
en ese supuesto, puede hacerlo a través del concubinato, que como una de las formas de
familia, es una unión de hecho de dos personas que voluntariamente deciden hacer una vida
en común, cuya unión fáctica –una vez cumplidos ciertos requisitos– tiene consecuencias
jurídicas en aras de proteger a los concubinos –durante el concubinato y, de ser el caso, su
terminación– y a su familia. En ese sentido, se considera excesivo que la norma en análisis
imponga como única opción, sin tomar en consideración la autonomía de la voluntad de los
concubinos, un régimen patrimonial de comunidad de bienes, pues si bien el legislador cuenta
con facultades para establecer medidas para la protección de la familia, ello no debe implicar
una distinción arbitraria en torno a las consecuencias patrimoniales del concubinato, sin
permitir a sus integrantes elegir entre la separación de bienes o su comunidad sociedad
conyugal, tal como ocurre en el matrimonio. Sin embargo, no se desconoce que para alcanzar
los fines del derecho de protección a la familia, el concubinato, como una de sus formas,
implica consecuencias para sus integrantes; por ello, el respeto a su derecho de disponer de su
patrimonio, no implica que nunca estén constreñidos a cumplir con ciertas obligaciones como
la de dar alimentos o indemnizarse, y dado el caso, velar por el sano desarrollo de los menores
que hayan procreado dentro de su unión.
Amparo directo en revisión 3937/2020. 2 de febrero de 2022. Cinco votos de las Ministras
Norma Lucía Piña Hernández, quien reservó su derecho para formular voto aclaratorio, y Ana
Margarita Ríos Farjat, y los Ministros Juan Luis González Alcántara Carrancá, Jorge Mario Pardo
Rebolledo y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ponente: Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo.
Secretaria: Claudia Lissette Montaño Mendoza.
Tesis de jurisprudencia 41/2022 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada de cuatro de mayo de dos mil veintidós.
Esta tesis se publicó el viernes 13 de mayo de 2022 a las 10:18 horas en el Semanario Judicial
de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 16 de
mayo de 2022, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario
1/2021.
TECNOLÓGICO IBEROAMERICANO COYOACÁN
NOMBRE: ALEX ROGELIO GÓMEZ GUTIÉRREZ
PROFESORA :MARIA DE LA LUZ CAÑASGUTIERRE
ASIGNATURA: CLÍNICA DE JURISPRUDENCIA
TEMA: SOCIEDAD CONYUGAL ANÁLISIS JURISPRUDENCIAL
TAREA:#6