3.
Delimite la expresión "naturaleza humana" en su acepción filosófica, y la argumentación exteriorizada a favor
de la naturaleza "libre y racional" del hombre.
Puntaje: 10 puntos
Expresión Naturaleza
Como primera medida el vocablo “Naturaleza” procede del latín "natura'', que, a su vez, traduce exactamente la
"fisis" griega. Ambos términos (natura y fisis) se relacionan al nacimiento ("nascor, nasci, natus sum"), al origen
designando la característica "natural", nativa, surgida de la aparición de un ser viviente.
La expresión "naturaleza" suele utilizarse para denominar a los entes materiales, según la realidad que poseen en sí,
antes de cualquier interposición o técnica humana, y en cuanto estos entes se mueven conforme a
leyes
determinadas y que son absorbidas exclusivamente por las ciencias de la "naturaleza". El hombre es un ser que está
dotado de razón y libertad, que van más allá que estas cosas naturales. Se establece así una cierta oposición entre
naturaleza y libertad, quedando la "naturaleza" como un material disponible para la libertad. En este sentido, no se
puede hablar de que exista una "naturaleza" propiamente "humana’, que penetre y rija el centro de
lo que
caracteriza al hombre en cuanto tal. Aceptando esta acepción del término "naturaleza" como la única
válida,
entonces hay que admitir que no puede existir una naturaleza formalmente humana, además, si esto fuera así, de
estas afirmaciones "naturales" del mundo material, no es posible deducir ninguna normatividad humana referida al
deber-ser propio de la Ética.
Exteriorizada a favor de la naturaleza "libre y racional" del hombre.
En el caso del hombre, esta ley natural, al incluir a su vida espiritual provista de razón y libertad, adquiere un
carácter
ético, porque la conoce como un "deber-ser" que invita a su libertad. Decir que existe la naturaleza humana es
admitir que existe un modo de ser común a todos los entes humanos, y que este modo de ser comprende una serie
de notas, caracteres o propiedades que corresponden a todo ente humano en cualquier mundo posible en que
pueda existir, se trata de ciertos rasgos que todo hombre posee, o ha de tener necesariamente, cualesquiera sean
las
circunstancias en la que podamos pensarlo como existiendo. Entre esos rasgos podemos enumerar a los procesos
vitales, a la autoconciencia, a los sentimientos y las emociones, a la capacidad de abstracción y razonamiento, a la
aptitud para elegir libremente, a la capacidad moral, a la cultura, a la aptitud para el lenguaje, entre otros. Si los
entes de los cuales hablaos no tendrían estas características, no podrían ser llamados hombres.