Constructivismo
Es una perspectiva psicológica y filosófica que sostiene que las personas forman o
construyen gran parte de lo que aprenden y comprenden (Bruning et al., 2004)
supuestos perspectivas
Las personas son aprendices Exógena: La adquisición de conocimiento
representa
Activos y desarrollan el a una reconstrucción del mundo externo.
conocimiento por sí mismas El mundo influye en las creencias a través de las
(Geary, 1995) experiencias. La exposición de modelos y la
enseñanza.
El conocimiento es preciso en la medida que refleje la
realidad y la externa.
Los profesores no deben enseñar Endógena: El aprendizaje se deriva del conocimiento
en el sentido tradicional de dar adquirido con anterioridad y no directamente de las
instrucción a un grupo de interacciones con el ambiente. El conocimiento no es
estudiantes, sino que más bien un espejo del mundo exterior, sino que se desarrolla
deben estructurar situaciones a través de la abstracción cognoscitiva.
en las que los estudiantes participen
de manera activa con el contenido a Dialéctica: El conocimiento se deriva de las interacciones
través de la manipulación de los entre las personas y sus entornos. Las construcciones
materiales y la interacción social no están ligadas invariablemente al mundo externo ni
por completo al funcionamiento de la mente. El
conocimiento, más bien, refleja los resultados de las
contradicciones mentales que se generan al interactuar
con el entorno.
Contribuciones y aplicaciones
El constructivismo tiene importantes implicaciones para la enseñanza y el diseño curricular (Phillips, 1995).
Las recomendaciones más directas son involucrar a los estudiantes de manera activa en su aprendizaje y
proporcionarles experiencias que desafíen su pensamiento y los obliguen a reorganizar sus creencias.
TEORÍA DE PIAGET EN EL DESARROLLO COGNOSCITIVO.
Sensoriomotriz Nacimiento-2 años: las acciones de los niños son espontáneas y representan un intento por
entender el mundo. La comprensión se basa en las acciones presentes; por ejemplo, una pelota es para
lanzarla y una botella es para chuparla. El periodo se caracteriza por cambios rápidos; un niño de dos años es
muy diferente de un bebé en lo que se refiere a su desarrollo cognoscitivo. Los niños equilibran de manera
activa, aunque lo hacen a nivel primitivo.
Preoperacional 2 a 7 años: los niños son capaces de imaginar el futuro y de reflexionar acerca del pasado,
aunque su percepción permanece muy orientada hacia el presente. Estos niños pueden creer que en una fila
de 10 monedas hay más monedas que en una pila de 10 monedas. Más aún, siguen sin tener la capacidad de
pensar en más de una dimensión al mismo tiempo; por lo tanto, si se concentran en la longitud, pueden
pensar que un objeto largo, como una vara, es más grande que uno corto, por ejemplo un ladrillo, aun
cuando este último sea más ancho y profundo.
Operacional concreta 7 a 11 años: se caracteriza por un arcado crecimiento cognoscitivo, es un periodo muy
formativo en la escuela, ya que el lenguaje y la adquisición de las habilidades básicas de los niños se aceleran
de forma drástica. Los niños empiezan a manifestar cierto pensamiento abstracto, aunque por lo general se
define mediante las propiedades o las acciones, por ejemplo, ser honesto es devolver el dinero a la persona
que lo perdió. En esta etapa los niños manifiestan un pensamiento menos egocéntrico y un lenguaje cada
vez más social; también adquieren el pensamiento de reversibilidad, junto con la capacidad de clasificar y de
formar series, conceptos que son esenciales para la adquisición de las habilidades matemáticas. El
pensamiento operacional concreto ya no es dominado por la percepción; los niños se basan en sus
experiencias y no siempre son influidos por lo que perciben.
Operacional formal 11 años en adelante: se amplía el pensamiento operacional concreto. Los niños ya no se
enfocan exclusivamente en lo tangible, ahora son capaces de pensar en situaciones hipotéticas. Las
capacidades de razonamiento mejoran y los niños piensan en múltiples dimensiones y en propiedades
abstractas. El egocentrismo surge en los adolescentes cuando comparan la realidad con lo ideal; en
consecuencia, a menudo muestran un pensamiento idealista.