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Reparto de Utilidades: Derechos y Realidad

Este documento discute el derecho de los trabajadores a participar en las utilidades de las empresas según la Constitución y la ley laboral de México. Sin embargo, muchas empresas declaran menos utilidades de las reales o pérdidas para evitar pagar impuestos y las utilidades de los trabajadores. Además, la reciente reforma a la ley estableció un límite máximo de tres meses de salario para las utilidades de los trabajadores en lugar de garantizar el mínimo de 90 días como afirmó erróneamente el presidente López Obrador

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Reparto de Utilidades: Derechos y Realidad

Este documento discute el derecho de los trabajadores a participar en las utilidades de las empresas según la Constitución y la ley laboral de México. Sin embargo, muchas empresas declaran menos utilidades de las reales o pérdidas para evitar pagar impuestos y las utilidades de los trabajadores. Además, la reciente reforma a la ley estableció un límite máximo de tres meses de salario para las utilidades de los trabajadores en lugar de garantizar el mínimo de 90 días como afirmó erróneamente el presidente López Obrador

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Participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas.

Muy buenos días

Uno de los derechos más ignorados e incumplidos es —sin duda alguna— el derecho
de los trabajadores a participar en las utilidades de las empresas (PTU). Se trata de
un derecho establecido en la Constitución y reglamentado en la Ley Federal del
Trabajo. Dicho reparto se realiza con base en las declaraciones de los patrones ante
el Sistema de Administración Tributaria (SAT) de la Secretaría de Hacienda y
Crédito Público. Pero, desgraciadamente, muchas empresas, mediante
manipulaciones fiscales, declaran menos utilidades de las que realmente obtienen, o
de plano, declaran pérdidas para evitarse el pago de impuestos y el reparto de
utilidades.

De las utilidades declaradas, el 10% se distribuirá entre el conjunto de los


trabajadores; en tanto que el 90% restante se le asignará a los patrones. Abundancia
para los patrones y carencias para los trabajadores.

El procedimiento para la distribución de las utilidades parece más complejo de lo


que realmente es. El artículo 123 de la ley laboral establece que “La utilidad repartible
se dividirá en dos partes iguales: la primera se repartirá por igual entre los
trabajadores, tomando en consideración el número de días trabajados por cada uno
en el año, independientemente del monto de los salarios. La segunda se repartirá en
proporción al monto de los salarios devengados por el trabajo prestado durante el
año”.

Por ejemplo, si una empresa declara utilidades por 10 millones de pesos, deberá
repartir entre sus trabajadores 1 millón. De la manera siguiente, 500 000 pesos
tomando como base los días trabajados y 500 000 pesos con base en los salarios
devengados.

Primero. Si durante todo el año el conjunto de los trabajadores laboraron 10 000


jornadas de trabajo, en consecuencia durante cada jornada se generaron 50 pesos de
utilidad. De esta manera, si un trabajador laboró 300 días, por este concepto le
tocarán 15 000 pesos; si otro trabajador solo trabajó 100 días le tocarán 5 000. Así,
entre todos los trabajadores se repartirá el medio millón correspondiente. Para este
cálculo, se toman como días laborados las incapacidades temporales por riesgo de
trabajo, periodos pre y posnatales, descanso semanal, vacaciones, días festivos y los
permisos con goce de salario.
Segundo. Con el mismo procedimiento se repartirá el otro medio millón de pesos,
tomando como base los salarios devengados. Se suman los salarios de todos los
trabajadores durante el año y se calcula el rendimiento por peso. Cada trabajador
obtendrá lo que resulte de multiplicar la cantidad ganada durante el año por el
rendimiento de cada peso. Para este cálculo se considera la cuota diaria, sin tomar en
cuenta las horas extras, los vales de despensa o los bonos de cualquier naturaleza.

Finalmente, se suman las cantidades obtenidas por los dos criterios: por jornadas
laboradas y por salarios devengados. Ese será el total de sus utilidades. Cada
trabajador obtendrá una cantidad distinta en función de cuantos días haya laborado
y cual sea su salario.

No participarán en dicho reparto los directores, los administradores y gerentes de las


empresas. Tampoco se les concede ese derecho a los trabajadores del hogar, a los
prestadores de servicios profesionales y a quienes hayan laborado menos de 60 días
durante el año.

Quedan exceptuadas de la obligación de repartir utilidades las empresas en el primer


año de funcionamiento, las de la industria extractiva en el periodo de exploración,
las instituciones de asistencia privada con fines humanitarios, el Instituto Mexicano
del Seguro Social (IMSS) y las instituciones públicas descentralizadas con fines
culturales, asistenciales o de beneficencia.

El gobierno promovió, en 2021, una reforma a la ley en materia de utilidades. El


presidente López Obrador, en múltiples ocasiones, la ha colmado de elogios. Por
ejemplo, el 22 de abril de 2021 en su conferencia mañanera, dijo: “Ahora se logró que
como mínimo sean 90 días de reparto de utilidades, es un gran avance que el
promedio sean 90 días; pero en efecto habían trabajadores como los mineros que
reciben más de 90 días —lo que tú estás planteando— qué les digo a los mineros, de
que ellos no van a ser afectados”.

Todo estaría muy bien, salvo por una pequeña cosa: tal afirmación es falsa. Voy a
permitirme citar textualmente la fracción VIII del artículo 127 de la Ley Federal del
Trabajo (adicionada con la reforma). Invito a consultarla a los trabajadores que
todavía confían en la palabra del presidente, para que se den cuenta “quien es quien
en las mentiras”.

Art. 127–VIII de la LFT: “El monto de la participación de utilidades tendrá como


límite máximo tres meses de salario del trabajador o el promedio de la participación
recibida en los últimos tres años; se aplicará el monto más favorable al trabajador”
(DOF 23-04-2021).
El presidente falta a la verdad. Desgraciadamente, no hay ninguna garantía para
recibir 90 días como reparto de utilidades. Al contrario, se fijó un tope máximo, se
le puso un límite a la cantidad que puede recibirse por concepto de utilidades. Los
mineros, que en efecto, reciben cantidades importantes por concepto de utilidades,
tampoco podrán aumentarlas más allá del promedio de los últimos tres años. En
resumen, ningún trabajador verá incrementadas sus utilidades como fruto de la
“reforma morenista”. La reforma no beneficia a los trabajadores sino a los patrones.
Dicho sea con toda honradez, solo los trabajadores que pasaron de la
subcontratación (conocido como outsourcing) a ser contratados por empresas bien
establecidas, podrán conseguir alguna mejoría por utilidades.

Por otro parte, ¿Cuándo deberá realizarse el reparto de utilidades? Si tu patrón es


una persona moral (empresa) el plazo para el reparto va del 1º de abril al 30 de mayo
del presente; en tanto que si tu patrón es una persona física, el plazo correrá del 1º de
mayo al 29 de junio de este año. Si después de estas fechas no te han entregado tus
utilidades podrás demandar ante los tribunales laborales. Toma en cuenta que el
plazo máximo para demandarlas es de un año, después del cual perderás tu derecho
para reclamarlas.

Ahora que si el problema viene desde la declaración del patrón ante el SAT,
ocultando ingresos o inflando gastos para reducir impuestos y utilidades, se podrán
formular objeciones ante la Secretaría de Hacienda. Pero en este caso, el derecho le
corresponde al sindicato titular del Contrato Colectivo de Trabajo o a la mayoría de
los trabajadores. Si en tu empresa no hay sindicato, yo te sugiero formarlo. Y si el
que existe en tu centro de trabajo no te representa ante la empresa yo te aconsejo
que lo cambies por uno que si te defienda. En la Defensoría Nacional de los
Trabajadores te podemos asesorar gratuitamente en los procedimientos jurídicos y
sindicales. No dudes en contactarnos a través del teléfono o de las redes sociales que
han estado apareciendo en la parte inferior de este video.

Seamos claros, los patrones buscan con todo tipo de maniobras reducir el pago de
utilidades. La mayoría de los sindicatos son “charros” y están al servicio de los
dueños de las empresas. Y el gobierno, en el discurso, está con los pobres; pero en los
hechos, con los hombres más ricos de este país.

Los trabajadores deben unirse para luchar por sus derechos y conquistar un futuro
mejor para sus familias.

Muchas gracias por tu atención, no vemos en el próximo video.

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