Cuaderno Principal
Escrito Nº 1
Demanda por Despido Fraudulento
AL JUZGADO ESPECIALIZADO LABORAL DE LA CORTE SUPERIOR DE ICA - NAZCA
MODESTA MADELEINE GARCÍA VALLE , con DNI. Nº 22077785 , con domicilio real y procesal en el Jirón Santa Teresita N°
219, provincia de Nazca, departamento de Ica, atentamente digo:
I. PETITORIO
Que conforme a lo que dispone el artículo 2° de la Ley N° 29497, Nueva Ley Procesal del Trabajo y el artículo 2° del Código
Procesal Civil, recurro a su despacho y SOLICITO SE DISPONGA MI REPOSICIÓN en el cargo de Gestora Comercial de la
Agencia 2 de Nazca del Banco de la Nación dado que se ha producido un DESPIDO FRAUDULENTO en mi contra. Por lo que,
solicito al Juzgado DECLARE FRAUDULENTO EL DESPIDO sufrido hacia mi persona el día 02 de noviembre del presente año,
en mérito a los siguientes fundamentos:
II. SITUACIÓN LABORAL DE LA DEMANDANTE:
FECHA DE INGRESO 26 de diciembre de 1989
FECHA DE CESE 02 de noviembre de 2022
III. FUNDAMENTOS DE HECHO y DERECHO:
2.1 Comencé mi relación laboral con el Banco de la Nación el 26 de diciembre del año 1989, en calidad de Gestora
Comercial de la Agencia 2 Nazca, prestando mis servicios hasta el día 02 de noviembre del presente año, en donde fui despedida
y dieron por terminada mi relación con el Banco de la Nación, el cual fue mi empleador por más de 30 años.
2.2 Que, con fecha 02 de noviembre del 2022, se me notifica la Carta N° 663-2022- BN/2336, mediante el cual la
Gerencia de Recursos Humanos y Cultura, utilizando como referencia el Informe N° 253-2022-BN/2336, impone la sanción de
DESPIDO debido a que la Subgerencia de Administración de Personal estableció la responsabilidad disciplinaria respecto del
Informe N° 253-2022-BN/2336 en donde se determina que mi persona cometió FALTAS GRAVES tipificadas en los incisos a) y
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d) del artículo 25° del Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo N° 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral
aprobado por Decreto Supremo N° 003-97-TR, referida al incumplimiento de las obligaciones del trabajo que supone el
quebrantamiento de la buena fe laboral y; el uso y entrega a terceros de información reservada del empleador.
2.3 Los hechos que llevaron a iniciar un proceso disciplinario en mi contra dieron pie el día 20 de octubre de 2020 cuando
la Sra. Enna Milagros Cantoral Quispe se acercó a las oficinas del Banco de la Nación con desesperación y una actitud ofensiva
no solo hacia los clientes de la agencia, sino también hacia mi persona. Por lo que me vi en la necesidad de solucionar su
problema, ya que no solo cumplo mi labor en Gestión Comercial, sino también otras actividades como atención a reclamos. Dado
que la Sra. Enna Milagros Cantoral Quispe se acercó al Banco a preguntar sobre un depósito que le había realizado a la Sra.
Elizabeth Alarcón Alvarado y que esta le indicó que no le había llegado, sobre esto le indiqué que no podía acceder, no obstante,
ante su insistencia y preocupación ingresé al aplicativo de estado de cuentas de ahorros y le pedí a la Srta. Yussir Zárate León
(encargada de la Unidad de caja) que me pusiera su clave para acceder a la información. Luego de ello le informé a la Sra. Enna
Milagros Cantoral Quispe que el depósito se había realizado con normalidad. Seguido de ello, recibí una llamada al anexo del
Banco de una de nuestras dependencias para realizar una consulta, lo que me obligó a moverme por unos minutos de mi puesto
de trabajo, en los cuales presumo que la Sra. Enna Milagros Cantoral Quispe, aprovechando mi ausencia, habría tomado la
fotografía a mi pantalla, sin mi consentimiento.
2.4 Ante los hechos ocasionados la Subgerencia de Prevención y Tratamiento del Fraude realizó una entrevista telefónica
al número de celular 948-902-897 perteneciente a la Sra. Enna Milagros Cantoral Quispe, donde manifestó que mi persona se
levantó por una llamada, a lo que ella aprovechó para acercarse a la pantalla de la PC de mi persona, donde estaba la
información de la Sra. Elizabeth Alarcón Alvarado, y tomar una foto del estado de cuenta. Aceptando que los actos que realizó
estuvieron mal y que lo hizo sin el permiso de mi persona.
2.5 Del mismo modo, la Subgerencia de Prevención y Tratamiento del Fraude realizó una entrevista telefónica al número
celular 989-918-096 perteneciente a la Sra. Elizabeth Alarcón Alvarado, donde luego de dar sus descargos mencionó que ella
interpuso el reclamo N° 002720-56394, solicitando una sanción para los responsables por la filtración de su información
personal, pues no tenía conocimiento de los actos que había realizado la Sra. Enna Milagros Cantoral Quispe, por lo que
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menciona citando el Informe N° 253-2022-BN/2336: “no desea perjudicar a la trabajadora del Banco, porque todos buscamos
estabilidad laboral”
2.6 Que, mi persona ha trabajado por más de 30 años para el Banco de la Nación, sin tener inconvenientes con dicha
entidad. Así mismo, la Sra. Elizabeth Alarcón Alvarado no ha tenido afectación alguna a sus cuentas bancarias.
2.7 Que, resulta desproporcionado e irracional la sanción que se me impone, terminando mi relación laboral con el
Banco, sobre todo por el hecho de que la Sra. Enna Milagros Cantoral Quispe aceptó que los actos que realizó lo hicieron sin
permiso de mi persona.
2.8 Como puede denotarse de los hechos narrados, el empleador – Banco de la Nación me ha perjudicado notoriamente
con el despido, no analizando los hechos proporcionalmente, asimismo , es primordial realizar un correcto análisis de la
infracción imputada hacia mi persona, esto es, el literal a) y d) del artículo 25° del Texto Único Ordenado del Decreto
legislativo N° 728, con el fin de acreditar que efectivamente el demandado – Banco de la Nación, ha actuado de manera
perjudicial, despidiéndome fraudulentamente.
2.9 Referente al literal a) del artículo 25° del Texto Único Ordenado del Decreto legislativo N° 728, la norma lo
define : “ Al incumplimiento de las obligaciones de trabajo que supone el quebrantamiento de la buena fe laboral (…) la
inobservancia del Reglamento Interno de trabajo (…)”, se puedo colegir que, para la configuración del tipo infractor, se necesita
que exista un incumplimiento en las obligaciones de trabajo y que de tal incumplimiento quebrante la buena fe laboral,
demostrando una inobservancia al reglamento interno; por tal motivo, son tres presupuestos necesarios para la configuración
de la infracción señalada en el párrafo anterior.
2.10 Ahora bien, referente al primer presupuesto para la configuración del tipo infractor, esta es la de “INCUMPLIMIENTO
DE LAS OBLIGACIONES DE TRABAJO”, al respecto es menester señalar que mi persona, como se ha mencionado
anteriormente, cumple las funciones en la Agencia 2 Nazca de Atención a Reclamos, abastecimiento de cajeros, llevo el programa
del ORACLE, apoyo a los Agentes Multired y hago Gestión Comercial (entre otros).
2.11 Como puede verse, no solo cumplo la labor de Gestión Comercial, sino también de otras actividades que no están en
mi contrato pero que cumplo a cabalidad con el fin de ser productiva en mi centro laboral, siendo una de ellas el de atención a
reclamos.
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2.12 Es por ello que, con fecha 20 de octubre del 2020 se acercó la señora Enna Milagros Cantoral Quispe y tal como lo he
narrado en la presente demanda, ante la desesperación, y una actitud ofensiva por parte de la señora Cantoral, me vi en la
necesidad de poder solucionar su problema puesto que, podría alterar no solo a los clientes en la agencia, sino también a mi
persona, dando una respuesta a la petición de la señora Cantoral en informarle que la transferencia había sido efectuada
correctamente, debo dejar claro que en ningún momento le di una información adicional, ni mucho menos le di acceso a mi
pantalla para que pueda visualizar tal información, sino fue un descuido como lo he mencionado, fue aprovechado por la señora
Cantoral, hecho que no ha sido tomado en cuenta por el Banco de la Nación a la hora de tomar la decisión fraudulenta de
despido, ni mucho menos, la declaración sincera de la Señora Cantoral donde se acredita ella misma como autora material del
hecho.
2.13 Ahora bien, de todo lo narrado, se puede colegir que mi persona tuvo que actuar de manera rápida, concreta y eficaz,
obviamente respetando todos los parámetros (obligaciones), que tengo como Gestora Comercial, teniendo un conflicto entre mis
responsabilidades, con la actividad cotidiana que pasa en un Banco, cosa que no ha tomado en consideración la demandada.
2.14 Como puede denotar, de una forma u otra, tenía que cumplir con mi trabajo de ayudar a los clientes y no vulnerar lo
dicho en el literal a) del artículo 25° del Texto Único Ordenado del Decreto legislativo N° 728, ya que, no dar solución a lo
reclamado por la señora Enna Milagros Cantoral Quispe, es incumplir con mis obligaciones, teniendo en consideración las
limitaciones que tengo, sin embargo, es propicio del trabajo, actuar de manera eficaz, usando el criterio como base, más aún si
se trabaja en una entidad estatal, con lo cual queda acreditado que mi persona en ningún momento ha incumplido las
obligaciones laborales que tengo, puesto que, mi comportamiento laboral ha sido y es intachable, lo cual se puede corroborar
con los años que he venido laborando en el Banco de la Nación.
2.15 En cuanto al segundo presupuesto señalado en el del literal a) del artículo 25° del Texto Único Ordenado del Decreto
legislativo N° 728, referente al “QUEBRANTAMIENTO DE LA BUENA FE LABORAL”, es menester señalar la acepción de Buena
Fe Laboral descrita por la SEGUNDA SALA DE DERECHO CONSTITUCIONAL Y SOCIAL TRANSITORIA CORTE SUPREMA DE
JUSTICIA DE LA REPÚBLICA en la CASACIÓN LABORAL N° 19669 – 2017, indicando lo siguiente:
“La buena fe laboral se puede definir como un principio, es decir, como una de las premisas que nuestro
ordenamiento jurídico ha adoptado con el objeto de que sirva a manera de guía, directriz y criterio de
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conducta de las partes contractuales. En efecto, la buena fe se configura, respecto del derecho laboral,
como su base axiológica, a modo de principio fundamental que lo informa y que, por tanto, queda plas-
mado en sus diversas normas, ya sea explícita o implícitamente”.
2.16 La buena fe laboral conlleva a no actuar de manera perjudicial hacia los intereses del empleador, esto quiere decir al
Banco de la Nación. Como puede verse, es necesario que un trabajador quiera perjudicar intencionalmente al empleador,
actuando deliberadamente, con actitud ofensiva para acreditar la mala fe, siendo estas características inaplicables hacia mi
persona, puesto que en ningún momento se ha querido perjudicar a la señora Elizabeth Alarcón Alvarado, más aún que de
manera fáctica, la persona en mención no ha tenido afectación ninguna a sus cuentas bancarias ni nada parecido referente a los
hechos materia de investigación.
2.17 Finalmente, al tercer presupuesto señalado en el del literal a) del artículo 25° del Texto Único Ordenado del Decreto
legislativo N° 728 “UNA INOBSERVANCIA AL REGLAMENTO INTERNO”, queda demostrado que mi persona actuó de acuerdo a
las necesidades que conlleva el trabajo en un Banco del estado, siendo consciente que mi persona en ningún momento puede o
debe, mostrar una cuenta bancaria a un tercero que no sea el titular, siendo este hecho, un aprovechamiento por parte de la
señora Cantoral ante el descuido de mi persona por el exceso de carga laboral que se maneja, lo cual no es un comentario con el
fin de justificarme, sino es un caso aislado que pasó debido a como he mencionado, las múltiples funciones que debemos
cumplir en horario laboral, reiterando que mi persona jamás ha vulnerado el reglamento interno, normativa que vengo
cumpliendo por más de 30 años.
2.18 Referente al literal d) del artículo 25° del Texto Único Ordenado del Decreto legislativo N° 728, la norma lo
define: “EL USO O ENTREGA A TERCEROS DE INFORMACIÓN RESERVADA DEL EMPLEADOR , la sustracción o utilización no
autorizada de documentos de la empresa; la información falsa al empleador con la intención de causarle perjuicio u obtener una
ventaja; y la competencia desleal”.
2.19 Del párrafo anterior, se puede denotar más de dos presupuestos para la configuración del tipo infractor, sin embargo,
analizaremos solo el primer presupuesto, ya que, los demás no calzan con los hechos que ocasionaron mi despido, a la vez que
el empleador no ha analizado punto por punto lo descrito en la norma, ante ello el siguiente presupuesto es el siguiente: “EL
USO O ENTREGA A TERCEROS DE INFORMACIÓN RESERVADA DEL EMPLEADOR”.
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2.20 Como puede colegirse, este presupuesto se basa en estricto a un verbo rector que conlleva a la configuración del tipo
infractor, este es el de USO o ENTREGA.
2.21 Al respecto la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA define el “USO” de la siguiente forma:
“Capacidad o posibilidad de usar algo” y define la palabra “ENTREGA” como : “La acción y efecto de entregar o entregarse”.
2.22 Como puede denotarse, mi persona si bien es cierto, accedió a la cuenta de un tercero, con el permiso de mi superior,
esta acción de por si no es sustento máximo para poder acreditarme el literal d) del artículo 25° del Texto Único Ordenado
del Decreto legislativo N° 728, puesto que mi persona, como lo vengo repitiendo en toda esta demanda, nunca enseño, mostro
o ENTREGÓ una información reservada a un tercero y más aún, quiso perjudicar a la entidad financiera a la cual laboré por
más de treinta años.
2.23 Lo cual me causa asombro, que el empleador haya desconocido la normativa vigente y lo utilice de manera errónea
para poder despedirme de forma fraudulenta, no teniendo en consideración el hecho Maxime que es y repito la declaración
voluntaria de la señora Cantoral, la cual indica que actuó en aprovechamiento de la situación la cual he narrado y aceptó que
los actos que realizó estuvieron mal y que lo hizo sin el permiso de mi persona.
2.24 Como puede verse de todo lo expuesto, queda demostrado a cabalidad que en efecto existe un despido fraudulento por
parte del empleador - Banco de la Nación, ya que ha utilizado de manera conveniente la normativa legal, con el fin de poder
sustentar el despido hecho hacia mi persona, ya que en realidad carece de toda justificación, dando como resultado final a un
fraude de ley.
2.25 Esto es mejor narrado en la Casación Laboral 2228-2016, Lima, la cual indica los presupuestos para un despido
fraudulento:
“De lo descrito, se infiere que, para la configuración de un despido fraudulento, existen una
serie de requisitos que deben presentarse y analizarse en virtud de lo actuado al interior del
proceso, siendo ello así, debe tenerse en cuenta que debe concurrir, los siguientes elementos: a)
Se imputa al trabajador hechos notoriamente inexistentes, falsos o imaginarios. b) Se
atribuye una falta no prevista legalmente, vulnerando el principio de tipicidad. c) Se produce
la extinción de la relación laboral con vicio de la voluntad. d) La fabricación de pruebas”
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2.26 Finalmente, considero que el empleador no solo realizo un despido fraudulento, sino que también infringió un derecho
constitucional que tiene todo trabajador, siendo el de la garantía del debido proceso - debida motivación.
2.27 Ante ello, el Tribunal Constitucional en la sentencia recaída en el Expediente N° 00191-2013-PA/TC, precisó lo
siguiente:
“El derecho a la motivación de las resoluciones presupone un conjunto criterios objetivos que permitan
construir el marco dentro del cual se debe desarrollar toda motivación. En ese sentido, para dar cum-
plimiento debido al derecho a la motivación, se deben de cumplir con los criterios de la moti -
vación. Tales criterios se derivan, entre otros, de los principios lógicos de identidad, no contradicción,
tercero excluido y razón suficiente. Una motivación dará debido cumplimiento al derecho a la
motivación, si y solo si, los argumentos que la conforman son suficientes, coherentes y con-
gruentes
(…)
Los criterios de la motivación no solo son aplicables a la motivación en sede judicial, sino que también
son extensibles a la motivación en sede administrativa. En efecto, como este Tribunal lo tiene expresado
en uniforme y reiterada jurisprudencia, el derecho al debido proceso tiene un ámbito de proyección
sobre cualquier tipo de proceso o procedimiento, sea éste judicial, administrativo o entre par -
ticulares [STC 02050-2002-AA/TC FJ 12, STC 00090-2004-AA/TC FJ 31, entre otras]. Asimismo, este
Tribunal ha establecido en su jurisprudencia que, en los procesos administrativos disciplinarios, la mo-
tivación "no sólo constituye una obligación legal impuesta a la Administración, sino también un derecho
del administrado, a efectos de que éste pueda hacer valer los recursos de impugnación que la legisla-
ción prevea, cuestionando o respondiendo las imputaciones que deben aparecer con claridad y preci -
sión en el acto administrativo sancionador. De otro lado, tratándose de un acto de esta naturaleza, la
motivación permite a la Administración poner en evidencia que su actuación no es arbitraria, sino que
está sustentada en la aplicación racional y razonable del derecho y su sistema
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de fuentes." (Pretell v. Corte Superior de Justicia de Lima, 2017) .
2.28 Asimismo, al querer introducir los hechos que conllevaron a mi despido sin poder calificar o encuadrar tal acción en
los tipos infractores previstos en el Texto Único Ordenado del Decreto legislativo N° 728, se evidencia otra vulneración a mis
derechos protegidos por la Ley, siendo el Principio de Tipicidad, por ello el Tribunal Constitucional describe lo siguiente:
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Pretell v. Corte Superior de Justicia de Lima. EXP. 00191-2013-PA/TC, (2017). Recuperado de: https://tc.gob.pe/jurisprudencia/2017/00191-2013-AA.pdf
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“Principio de tipicidad, en mérito al cual, la descripción legal de una conducta específica aparece
conectada a una sanción disciplinaria. Esta exigencia deriva de dos principios jurídicos específi-
cos; el de libertad y el de seguridad jurídica. Conforme al primero, las conductas deben estar exac-
tamente delimitadas, sin indeterminaciones, mientras que, en relación al segundo, los ciudadanos
deben estar en condiciones de poder predecir, de manera suficiente y adecuada, las consecuencias de
sus actos, por lo que no caben cláusulas generales o indeterminadas de infracción que permitan una
actuación librada al “arbitrio” de la administración, sino que ésta sea prudente y razonada.
Conforme a este principio, los tipos legales genéricos deben estar proscritos y aunque la Administra-
ción a veces se conduzca sobre la base de estándares deontológicos de conducta, estos son
insuficientes, por sí solos, para sancionar, pues aunque se pueden interpretar como conceptos jurí-
dicos indeterminados, la sanción debe sustentarse en análisis concretos y pormenorizados de
los hechos, desde conceptos jurídicos y no sobre la base de juicios apodícticos o que invoquen
en abstracto el honor o la dignidad de un colectivo, puesto que los tribunales administrativos no
son tribunales “de honor”, y las sanciones no pueden sustentarse en una suerte de “responsabilidad
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objetiva del administrado” (Walde v. Corte Superior de Justicia de Lima, 2010 ).
2.29 Finalmente debo manifestar lo señalado por el Tribunal Constitucional referente al análisis que se debe llevar a la
hora de una imposición o sanción disciplinaria a un trabajador:
“Este Tribunal considera que el establecimiento de disposiciones sancionatorias, tanto por entidades públi -
cas como privadas, no puede circunscribirse a una mera aplicación mecánica de las normas, sino que
se debe efectuar una apreciación razonable de los hechos en cada caso concreto, tomando en cuenta los an-
tecedentes personales y las circunstancias que llevaron a cometer la falta. El resultado de esta valoración
llevará a adoptar una decisión razonable y proporcional
En este sentido, se debe tener en cuenta el principio de proporcionalidad, el cual está estructurado por tres
subprincipios: (i) el de idoneidad o de adecuación; (ii) el de necesidad; y (iii) el de proporcionalidad
en sentido estricto. Esto supone que este Colegiado deberá evaluar todas las posibilidades fácticas
(idoneidad y necesidad), a efectos de determinar si, efectivamente, en el plano de los hechos, no existía otra
posibilidad menos lesiva para los derechos en juego que la decisión adoptada (…)”
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(Ojeda v. Sala Especializada en Derecho Constitucional de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque).
2
Walde v. Corte Superior de Justicia de Lima. EXP. 01873-2009-PA/TC, (2010). Recuperado de: https://tc.gob.pe/jurisprudencia/2010/01873-2009-AA.pdf
3
Ojeda v. Sala Especializada en Derecho Constitucional de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque. EXP. N ° 00983-2014-PA/TC, (2017). Recuperado de : https://
www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2018/00983-2014-AA.pdf
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2.30 En el caso concreto, tendiendo la gradualidad de la sanción impuesta a mi persona (DESPIDO) y de lo expuesto
anteriormente junto a mis antecedentes laborales, considero que existe acciones menos perjudiciales que pudo usar el
empleador para los fines correctivos del poder de dirección.
2.31 Finalmente, como se ha podido demostrar en toda esta demanda, el empleador – BANCO DE LA NACIÓN no solo me
ha despedido de manera fraudulenta, careciendo de un sustento factico y jurídico, sino también ha violado mis derechos
constitucionales recabados en el artículo 139° de nuestra carta magna, estos son el de la motivación, tipicidad, razonabilidad y
proporcionalidad, evidenciando un incorrecto análisis jurídico.
IV. BASE NORMATIVA
3.1 El artículo 27 de la Constitución Política del Estado de 1993 que establece “La ley otorga al trabajador adecuada
protección contra el despido arbitrario.
3.2 Convenio OIT 158 señala que “No se pondrá término a la relación de trabajo de un trabajador a menos que exista
para ello una causa justificada relacionada con su capacidad o su conducta o basada en las necesidades de funciona-
miento de la empresa, establecimiento o servicio.
V. MONTO DEL PEETITORIO
Debido a la naturaleza del petitorio y la demanda, esta no se puede cuantificar en dinero.
VI. MEDIOS PROBATORIOS:
6.1 Copia de mi DNI.
6.2 Copia de carne de abogado suscrito.
6.3 Informe de Despido N° 325-2022-bn/2336.
6.4 Carta de despido Banco de la Nación
VI. ANEXOS :
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Lima,……………………………………
ABOGADO DEMANDANTE
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