Gary y Anne Marie Ezzo
Educando a los hijos
A LA MANERA DE DIOS
Formando hijos desde preescolar hasta la preadolescencia con un
propósito divino
5ª Edición
MANUAL DEL PARTICIPANTE
Traducción y adaptación
HERNÁN ARMANDO CHICA VILLARREAL
ESTELA ALFONSI DE MALDONADO
FUNDACIÓN PRINCIPIOS DE VIDA
ASUNCIÓN - PARAGUAY
2019
DATOS DE EDICIÓN
Dedicado a:
Brett y Sherri Vance, Jim y Betsy Bennett y Chuck y Wendy Bowles.
Su visión de liderazgo se convirtió en un legado.
ÍNDICE
Agradecimientos
Introducción a la Quinta Edición
Capítulo 1 Cómo criar un hijo moral
Capítulo 2 Comenzando bien
Capítulo 3 Cómo decir “Te Amo"
Capítulo 4 La función del padre
Capítulo 5 La conciencia de su hijo
Capítulo 6 El respeto a los padres y autoridades
Capítulo 7 El respeto a los mayores
Capítulo 8 El respeto a los compañeros, por la propiedad y la naturaleza
Capítulo 9 Principios de obediencia
Capítulo 10 Disciplina y motivación
Capítulo 11 Disciplina y corrección
Capítulo 12 Las consecuencias y el castigo
Capítulo 13 Arrepentimiento, perdón y restauración
Capítulo 14 Cuestiones de disciplina (Parte I)
Capítulo 15 Cuestiones de disciplina (Parte II)
Capítulo 16 El proceso de apelación
Capítulo 17 Edificando una familia saludable
Epílogo
Citas y más…
APÉNDICES
Apéndice 1 El factor padres y el factor Dios
Apéndice 2 Permita a los niños jugar
Apéndice 3 Preguntas y respuestas sobre “Señor” y “Señora”
Apéndice 4 Temas de interés en la educación de los hijos
Notas y Bibliografía
Índice alfabético
AGRADECIMIENTOS
Esta edición del curso Educando a los hijos a la manera de Dios no existiría si no fuera por
los pioneros del ministerio GFI 1. Aunque muchas personas han contribuido para el éxito de este
manual a lo largo de los años, agradecemos especialmente a Brett y Sherri Vance, Jim y Betsy
Bennett y Chuck y Wendy Bowles. Estos matrimonios trabajaron diligentemente para asentar los
cimientos sobre los cuales este manual está afirmado. Luego de ellos, podemos citar una
multitud de nombres, entre ellos Joey Link, autor de muchos comentarios en la sección:
“Recordatorio para el líder” y “Sugerencias para temas de discusión” en la Guía del líder. Las
contribuciones editoriales de Carla Link son muy valiosas y sus conocimientos sobre educación de
los hijos son siempre bienvenidos. Nos gustaría agradecer también a Paige Hunter, Diane
Wiggins, David y Nancy Good. En fin, estamos agradecidos por la vida de Lori Moore,
administradora del ministerio GFI en los Estados Unidos, por la fidelidad y cuidado que pone en la
supervisión del ministerio. Ella es una de las mejores amigas que este ministerio tiene.
INTRODUCCIÓN A LA QUINTA EDICIÓN
1
Growing Families International (Familias en Crecimiento Internacional)
En el título Educando a los hijos a la manera de Dios, se hizo énfasis en “a la manera de
Dios” para expresar muy claramente que esta es una forma diferente de educar. Servimos a un
Dios ético. La rectitud moral fluye de su ser, y su forma de actuar está siempre de acuerdo con su
carácter inmutable. Resumiendo, Dios es absolutamente perfecto y su ley moral es un reflejo de
su carácter Santo (Salmos 19:7) Más aún: Él mostró al hombre lo que es bueno y lo que Él exige
de él (Miqueas 6:8).
La Biblia ofrece los patrones éticos necesarios para una vida exitosa. Junto con esos
patrones, viene una orden moral muy clara para los padres: “Sed Santos porque Yo soy santo” (1
Pedro 1:16). La santidad, en la práctica, no es meramente un estado del espíritu, sino un estilo de
vida – un estilo de vida moral establecido por Dios, en el cual los padres deben instruir a sus hijos
(Efesios 6:4). La enseñanza moral en el hogar cristiano no debe resultar solamente en la
educación dentro de virtudes y valores bíblicos que transmitan la voluntad y el carácter de Dios;
debe comunicar también su amor y su gracia. Todos nosotros debemos aprender “la manera de
Dios” e instruir a nuestros hijos de acuerdo a esa manera. Los autores tienen plena convicción de
que el deber, la esperanza y la meta de todos los padres cristianos es criar hijos moralmente
responsables que reciban la salvación en Jesucristo, cuyas vidas sean gobernadas por los
preceptos de Cristo y que expresen su amor.
La palabra “Salvación”, mencionada arriba, es un término relevante utilizado en el
Evangelio. Ella engloba todos los actos y procesos redentores – la justificación, la redención, la
gracia y el perdón. El lugar donde Dios convoca a los perdidos es la Cruz. La cruz es donde Cristo
sufrió la muerte que todos merecemos y allí estaríamos sujetos inevitablemente si no fuese por
Él. Así como los adultos, los hijos podrían tener un conocimiento claro de Dios, pero no
necesariamente conocerle de manera personal. Ellos necesitan ser salvos a la manera de Dios.
Jesucristo quiere el corazón de su hijo, no tan solo su mente. Asegurarse que su hijo o hija no
acepte al Señor apenas como un conocimiento natural e intelectual; esto tiene una importancia
eterna, pues Cristo exige la entrega total de la vida y el corazón.
El curso “Educando a los hijos a la manera de Dios” no hablará tan solo de los buenos
caminos del Señor, sino que también presentará medidas prácticas para la aplicación de los
preceptos morales en la vida de sus hijos.
Al final, la buena teología si no es ejercitada en las cosas prácticas del día a día, no pasa
de eso, buena teología y nada más. En algún momento, la teología bíblica tiene que expresarse
en forma práctica. Sin eso, tendemos a ser oidores de la Palabra, no practicarla y, finalmente,
engañarnos a nosotros mismos (Santiago 1:22).
A lo largo del texto, haremos énfasis en una cuestión principal: enfocarnos en el corazón
de tu hijo y no tan solo en modificar su comportamiento externo. Hay algo en el corazón humano
que exige atención y que necesita ser el foco de la educación de los hijos. Sabemos que el
corazón es el centro de toda la vida y de todo comportamiento. El Salmo 139:23 nos dice que el
corazón es la parte del hombre que Dios prueba y escudriña. En Mateo 12:34-35, Jesús dice que
todas las acciones y palabras provienen del corazón. El proverbio 4:23 nos advierte que es en el
corazón donde se moldean los primeros trazos de una nueva vida y que de él proceden las
fuentes de la vida. El Proverbio 6:18 habla de la capacidad que tiene el corazón de tramar planes
inicuos. El Proverbio 22:15 nos asegura que la insensatez está ligada al corazón del niño. Los
padres necesitan prestar atención a lo que está en el corazón de sus hijos.
El objetivo general del entrenamiento enfocado en el corazón, en la medida en que los
padres puedan influenciarlo, es ayudar al hijo a adquirir autocontrol. El autocontrol, a su vez,
ayuda al niño a controlar su lengua (Proverbios 13:3; 15:2) y sus acciones (Proverbios 14:29), a
lidiar con emociones negativas (Proverbios 25:28) y a tener un buen discernimiento (Proverbios
1:3). Cuando los hijos son enseñados a desarrollar virtudes bíblicas son guiados hacia una vida
honesta (Proverbios 10:9), pacífica (Proverbios 16:7) y llena de actos de justicia (Proverbios 1:3).
Más importante aún: La enseñanza bíblica produce fruto de justicia y paz (Hebreos 12:11).
En los inicios de la educación de los hijos, la presión externa es necesaria para producir
un comportamiento aceptable. Aunque el niño pequeño no tenga la capacidad cognitiva para
comprender la razón de aquel comportamiento. El hecho de que el niño no tenga el
entendimiento moral respecto al motivo por el cual no debe tirar intencionalmente la comida al
suelo, no significa que no debamos instruirlo y restringirlo. Existe una razón para eso. En los
adultos, las convicciones preceden a las acciones, pero en los niños sucede lo opuesto, las
acciones preceden a las convicciones. Los padres deben insistir en corregir el comportamiento
mucho antes de que el niño sea capaz de comprender el concepto moral asociado al
comportamiento que se espera de él. Pero, ¿qué indica la Biblia?
Nuestro deseo es mostrarte a través de “Educando a los hijos a la manera de Dios” el lado
práctico de la verdad bíblica. Es por eso que aclaramos: los principios bíblicos son divinos, pero la
mayoría de las aplicaciones de esos principios bíblicos son de origen humano. Dios dio los
preceptos y nosotros nos esforzaremos en proporcionar diferentes propuestas de aplicación
práctica. Por ejemplo, Tito 3:2 nos instruye a mostrar cortesía a todos los hombres. En el
contexto de la educación de los hijos y desde la perspectiva del niño, ¿qué significa eso en el día a
día? ¿Cuáles son las diversas maneras por medio de las cuales el niño puede cumplir esa orden
bíblica? Existen los principios dados por Dios – que constituyen los caminos del Señor – y existen
las aplicaciones humanas. Aunque la aplicación pueda variar de un niño a otro y de una familia a
otra (o también de una cultura a otra), los preceptos morales de Dios no cambian, porque Su
carácter no sufre variación. Como está escrito: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los
siglos” (Hebreos 13:8). Concéntrese en lo que Dios tenga que decir, nosotros le ayudaremos con
la aplicación práctica.
Fue la aplicación práctica de la Palabra de Dios lo que nos motivó a formar nuestro primer
grupo de “Educando a los hijos a la manera de Dios”, allá por 1984. Hablamos acerca de lo
correcto e incorrecto, lo bueno y lo malo, y sobre cómo estos se muestran en el día a día en la
educación de los hijos. Los seis matrimonios dieron frutos y otros comenzaron a preguntar por el
curso. Acordamos en hacer otro grupo más y, para nuestra sorpresa, se anotaron 160 padres para
reunirse con nosotros. El año siguiente, otros 400 vinieron, seguidos por los 600 del año
siguiente. De ciudad en ciudad, de Estado en Estado, el mensaje se esparció. Hoy, miles de padres
por todo el país y el mundo participan de los grupos de estudio de “Educando a los hijos a la
manera de Dios”. Han pasado ya más de 25 años.
Una de las mayores bendiciones que un escritor puede recibir, es leer cómo el proyecto
de su vida impactó a la segunda generación. Poco antes de que este libro fuera a la imprenta,
recibimos una llamada de Amy Link (hija de Joey y Carla Link, uno de los matrimonios
supervisores nacionales del ministerio GFI) preguntando si ella y otros adolescentes podrían
tener la oportunidad de comentar algunos capítulos y principios que fueron importantes para
ellos mientras que fueron educados en familias que implementaron los principios enseñados en
el curso “Educando a los hijos a la manera de Dios” durante más de diez años de su infancia.
La idea nos pareció interesante y aceptamos. ¡Bendición para nuestro corazón! En todo
este material usted verá comentarios en las columnas laterales hechos por miembros de esa
primera generación de adolescentes y jóvenes de GFI. Creemos que las palabras de ellos
edificarán y traerán ánimo a los corazones.
¿Qué manifiestan estos comentarios? Demuestran que el ministerio GFI alrededor del
mundo se convirtió en algo mucho mayor que Gary y Anne Marie Ezzo y sus hijos. Y la verdad, eso
mismo es lo que debía suceder. Así como el rey David, en sus últimos días invocó una bendición
sobre su hijo Salomón, de que la próxima generación sería mayor en Dios que la anterior; así
también tenemos la esperanza de cosechar ese mismo resultado (Ver 1 Reyes 1:37,47). ¡Y
nuestra esperanza se cumplió! Consecuentemente, cualquiera que busque ejemplos dentro de la
comunidad de participantes de este curso, podrá encontrarlos en miles de familias cuyos hijos,
niños, jóvenes y adultos, ejemplifican de una hermosa manera un mensaje lleno de vida de GFI,
su fuerza y los resultados maravillosos en las relaciones que son evidentes en tantas familias. ¡La
segunda generación superó a la primera!
Esta nueva edición incluye varios cambios estructurales y de contenido. Primero,
nuestros líderes más antiguos notaron inmediatamente que eliminamos el capítulo
“Fundamentos”. Para disipar cualquier preocupación al respecto de este cambio, garantizamos a
los líderes que no suprimimos el contenido, pero sí redistribuimos gran parte del mismo en los
distintos capítulos y apéndices. Algunos tópicos fueron transferidos a nuestro sitio web y están
disponibles para descargarlos (contenido en inglés). En segundo lugar, revisamos algunos
apéndices, ampliamos otros y transferimos otros más a nuestro sitio web:
[Link] Dos nuevos apéndices fueron añadidos: “Deje a los niños jugar”
(Apéndice Dos), que trata de la importancia de jugar en la vida de los niños, y “Temas de interés
en la educación de los hijos” (Apéndice Cuatro) en el cual reunimos varios temas comunes en un
solo lugar, para practicidad de nuestros lectores. Los apéndices existen para que usted los lea
cuando lo desee o cuando su líder de grupo se lo recomiende.
En tercer lugar, esta edición incluye columnas laterales con comentarios adicionales, citas
bíblicas y “citas del sitio web “Mom`s Notes” (Notas de mamá – Contenido en inglés) y de otros
materiales sugeridos, además de los comentarios de la segunda generación. Las citas de Mom`s
Notes, escritas por Joey y Carla Link, traen aplicaciones prácticas de los principios aprendidos en
el currículo de GFI, adecuadas para hijos de varias edades. La ayuda generosa de Carla Link y el
tiempo que ella invirtió para compilar referencias, materiales y citas en las columnas laterales;
tuvo un valor enorme y merece un agradecimiento especial. Este manual es mejor gracias a su
dedicación. A lo largo de la lectura, usted encontrará referencias a la tienda virtual “Mom`s Notes
Bookstore” ([Link]). Esta web ayuda a los padres ofreciendo material impreso de
calidad para padres e hijos. Todos los libros allí ofrecidos pasaron por su revisión en lo que refiere
a contenido bíblico, a su pertinencia y semejanza con la filosofía de educación de hijos de GFI.
Aunque no garantizamos todas las enseñanzas hechas en cada uno de los libros, podemos afirmar
que la filosofía general de educación de hijos de los diversos autores es coherente con el
currículo de GFI.
La tienda virtual pone en evidencia que el curso “Educando a los hijos a la manera de
Dios” es apenas un recurso entre muchos, para ayudar a los padres a lo largo del camino. Otros
materiales pueden ser encontrados en el sitio [Link] (en inglés). Esta es la
casa virtual para la comunidad GFI alrededor del mundo. Ahí usted encontrará a otros padres
igualmente dedicados a una educación de hijos centrada en Dios. Es un lugar donde usted puede
expandir sus conocimientos, hacer preguntas y conocer nuevos amigos que permanecerán para
toda la vida.
Usted puede, por ejemplo, visitar la biblioteca, donde materiales sobre la educación de
los hijos estarán a su alcance. Encontrará también, los fundamentos bíblicos que dieron origen a
este currículo. Es una comunidad grande de padres con una misma línea de pensamiento. Le
invitamos a ser parte. Usted también puede llevar los principios de este curso a casa, utilizando el
libro para colorear2. Es una actividad de aprendizaje divertida y una manera óptima de transmitir
a sus hijos los valores y virtudes que papá y mamá están aprendiendo en las clases cada semana.
Así como en la edición anterior, este curso no pretende darle todas las respuestas ni
presentarle todo lo que necesita saber en la vida acerca del proceso de educar a un hijo. Sin
embargo, los padres, guiados por el Espíritu Santo y por sus propias convicciones, tienen la
responsabilidad y el deber supremo de investigar y examinar las filosofías de la educación de los
hijos, disponibles hoy y, tomar entonces, una decisión consciente acerca de lo que es mejor para
su familia. Las herramientas para este gran ministerio son la oración, la observación, la
experiencia, el estudio, la sabiduría y, lo más importante, el Espíritu Santo. Somos marido y
mujer, padre y madre, colaboradores en el ministerio y dos observadores de la naturaleza
humana. Deseamos que la verdad presentada en estas páginas sirva para animar y desafiar,
aclarar y confirmar. Gracias por unirse a nosotros.
Gary y Anne Marie Ezzo
Charleston, Carolina del Sur
DEL PRIMER GRUPO DE ADOLESCENTES Y JÓVENES que fueron criados por sus padres con
los principios del curso Educando a los hijos a la manera de Dios, hemos recibido palabras de
2
Ezzo, Gary y Anne Marie. Educando a los hijos a la manera de Dios – Libro para colorear – Coloreando los principios para la
Educación de los hijos. Ilustraciones de Ron Wheeler. Pompeia, SP: Universidad de la Familia, 2010.
aliento y reconocimiento. Cuando les preguntamos qué dirían a los padres que están
participando de un grupo de Educando a los hijos a la manera de Dios por primera vez, con
mucha alegría compartieron sus experiencias. Aquí están algunas respuestas:
“Los padres que participan de este curso deben comprender siempre las razones morales
y bíblicas que están detrás de cada concepto que aplican. Eso no solo les dará motivación y ánimo
para seguir fielmente en ese camino de la educación, sino que también les equipará con las
herramientas necesarias para ayudar a sus hijos a entender las razones morales. Cuando los hijos
consigan entender la razón moral, ellos comenzarán a aplicar los principios por sí mismos”.
- Sara, 22 años
“Si un matrimonio está participando del curso Educando a los hijos a la manera de Dios
por primera vez, le animo a trabajar primero en los fundamentos, eso incluye el “Tiempo del Sofá”
(Cuando el matrimonio está funcionando bien, los hijos sienten ese efecto y hay más armonía en
la familia), la “Obediencia a la primera vez” (que es una necesidad para toda la vida, en relación a
caminar con Dios) y pasar tiempo juntos en familia – jugar juntos y hacer devocionales en familia.
No cedan y no desistan. Vale la pena tener una familia cuyos miembros busquen apoyo y fuerza
unos con otros”.
- Briana, 21 años
“Lo que me gustaría compartir con los padres que están comenzando esta jornada con el
curso Educando a los hijos a la manera de Dios, es lo que sigue: Desayunen, almuercen o cenen
juntos cada vez que sea posible. Hagan todo para mostrar a sus hijos que papá y mamá se aman;
enséñenles la Palabra de Dios. Creo que, según el plan de Dios, la familia es la unidad social
básica. Por lo tanto, la familia debe estar tan unida como sea posible. Algunos de mis mejores (y
más edificantes) recuerdos en familia tienen que ver con momentos en que estábamos adorando
juntos o simplemente disfrutando de la compañía mutua en la mesa, sabiendo que mis padres
tenían y aún tienen una relación estable. Eso es realmente maravilloso”.
- Christopher, 20 años
“Por favor, sean fieles y perseverantes. Perseveren, mirando más allá de lo difícil que
parezca la educación de los hijos. Miren hacia un objetivo más alto, un futuro en Cristo. Piensen
que, manteniéndose firmes en los principios bíblicos, ustedes están por encima de todo, educando
a sus hijos para conocer a Dios y vivir con sabiduría. Al desempeñar sus papeles en la estructura
perfecta que Dios estableció, ustedes estarán dando a sus hijos la oportunidad de contemplar un
destello glorioso del maravilloso carácter de Dios”.
- Mollie, 18 años
“Mi consejo para las familias que están participando de este curso es: Enseñen a sus hijos
a tener autocontrol. Esto es fundamental. Si alguien tiene problemas para controlar la ira,
ataques de nervios o el tono de voz; si alguien tiene dificultades con la compulsión de hablar,
comer o dormir, el autocontrol y el equilibrio de todos los miembros de la familia son
absolutamente esenciales para la armonía familiar”.
- Kristen, 17 años
“Hay dos cosas importantes que mejorarán la calidad de vida familiar que me gustaría
compartir con los padres que están comenzando el curso “Educando a los hijos a la manera de
Dios”: no dejen de enseñar a sus hijos el respeto a las autoridades y cómo no ser egoístas y
pensar en los demás”.
- Laura, 16 años
“Mi consejo para los padres que están comenzando este curso es que permanezcan
firmes. Esfuércense para construir una identidad familiar. Coman juntos para que puedan
conversar unos con otros. Lleven a toda la familia a participar de actividades en las que estén
todos involucrados, fin de que ustedes sean los mayores motivadores del grupo. Alcancen el
patrón de “Obediencia a la primera vez” y manténganlo. Es muy importante que ambos, papá y
mamá, estén involucrados en la educación de los hijos. Los niños necesitan saber que los dos
actúan dentro del mismo patrón o principio. ¡Sean perseverantes! “Instruye al niño en su camino,
y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él” (Proverbios 22:6)”.
- Amy, 19 años
“Yo les diría a los padres que están participando por primera vez del curso “Educando a
los hijos a la manera de Dios” que la vida familiar sería buena si los padres lograran que los hijos
les respeten y obedezcan”.
- Timmy, 13 años
“A los padres que quieren mejorar la calidad de vida de su familia, les animo a ser
persistentes en la educación de sus hijos y a desarrollar relaciones fuertes dentro de la familia”.
- Stephen, 14 años
“¿Qué les diría a los padres que están participando por primera vez de este curso?
Enseñen a sus hijos a ser los mejores amigos unos de otros. No logro siquiera imaginar cómo sería
no poder conversar con mis hermanas y confiar unas en otras como lo hacemos”.
- Jara, 17 años
“Soy madre de dos niñas, y los materiales “Preparándome para la llegada de mi bebé” y
“Educando a los hijos a la manera de Dios”, se convirtieron en un estilo de vida para nuestra
familia. Los principios son atemporales y pasan de una generación a otra. Sé de esto porque antes
de existir los DVDs, videos o grabaciones de audio, había un grupo pequeño de padres,
hambrientos por la educación bíblica de los hijos, quienes se reunían semanalmente con el Señor
y la Señora Ezzo. Mi padre y mi madre participaron de esos primeros grupos. Ese don de
entendimiento que mis padres recibieron fue pasado a nosotros y, ahora, mi esposo y yo lo
estamos transmitiendo a nuestras hijas. Educar a los hijos a la manera de Dios está alcanzando la
tercera generación”.
- Sheri, 26 años