Diabetes mellitus
La diabetes mellitus (DM) es un conjunto de trastornos metabólicos,2 que afecta a
diferentes órganos y tejidos, dura toda la vida y se caracteriza por un aumento de los
niveles de glucosa en la sangre: hiperglucemia.3 La American Diabetes Association,
clasifica la diabetes mellitus en 3 tipos: la diabetes mellitus tipo 1, en la que existe una
destrucción total de las células β, lo que conlleva una deficiencia absoluta de insulina; la
diabetes mellitus tipo 2 o no insulinodependiente, generada como consecuencia de un
defecto progresivo en la secreción de insulina, así como el antecedente de resistencia
periférica a la misma; la diabetes gestacional, la cual es diagnosticada durante el
embarazo; y otros tipos de diabetes ocasionados por causas diferentes. La causan varios
trastornos, siendo el principal la baja producción de la hormona insulina, secretada por
las células β de los Islotes de Langerhans del páncreas endocrino, o por su inadecuado
uso por parte del cuerpo,4 5 que repercutirá en el metabolismo de los hidratos de
carbono, lípidos y proteínas. La diabetes mellitus y su comorbilidad constituyen una
importante causa de preocupación en salud pública.
Los síntomas principales de la diabetes mellitus son emisión excesiva de orina
(poliuria), aumento anormal de la necesidad de comer (polifagia), incremento de la sed
(polidipsia), y pérdida de peso sin razón aparente.6 En ocasiones se toma como
referencia estos tres síntomas (poliuria, polifagia y polidipsia o regla de las 3 P) para
poder sospechar diabetes tipo 2 ya que en su mayoría son los más comunes en la
población. La Organización Mundial de la Salud reconoce tres formas de diabetes
mellitus: tipo 1, tipo 2 y diabetes gestacional (ocurre durante el embarazo),7 cada una
con diferentes causas y con distinta incidencia.
Para el año 2000, se estimó que alrededor de 171 millones de personas eran diabéticas
en el mundo y que llegarán a 370 millones en 2030.8 Este padecimiento causa diversas
complicaciones, dañando frecuentemente a ojos, riñones, nervios y vasos sanguíneos.
Sus complicaciones agudas (hipoglucemia, cetoacidosis, coma hiperosmolar no
cetósico) son consecuencia de un control inadecuado de la enfermedad mientras sus
complicaciones crónicas (cardiovasculares, nefropatías, retinopatías, neuropatías y
daños microvasculares) son consecuencia del progreso de la enfermedad. El Día
Mundial de la Diabetes se conmemora el 14 de noviembre.
Según datos de la OMS, es una de las 10 principales causas de muerte en el mundo.9
La diabetes es una enfermedad grave y se deben tomar en cuenta algunos pasos para
controlarla.
Etimología
Proviene del latín diabētes, y éste del griego διαβήτης, (diabétes, 'correr a través' con
δια o 'dia-', 'a través', y βήτης o 'betes', 'correr', de διαβαίνειν (diabaínein, ‘atravesar’).
Como término para referirse a la enfermedad caracterizada por la eliminación de
grandes cantidades de orina (poliuria), empieza a usarse en el siglo I en el sentido
etimológico de «paso», aludiendo al «paso de orina» de la poliuria. Fue acuñado por el
filósofo griego Areteo de Capadocia. Síndrome caracterizado por una hiperglucemia
que se debe a un deterioro absoluto o relativo de la secreciòn y/o la acciòn de la
insulina
La palabra Mellitus (latín mel, "miel") se agregó en 1675 por Thomas Willis cuando
notó que la orina de un paciente diabético tenía sabor dulce (debido a que la glucosa se
elimina por la orina).
Historia Islotes de Langerhans, acúmulos de células encargadas de producir, entre
otras hormonas, la insulina y el glucagón.
La diabetes mellitus era ya conocida antes de la era cristiana. En el papiro de Ebers
descubierto en Egipto y que data al siglo XV a. C., ya se describen síntomas que
parecen corresponder a la diabetes. Fue Areteo de Capadocia quien, en el siglo II de la
era cristiana, le dio a esta afección el nombre de diabetes, que significa en griego correr
a través, refiriéndose al signo más llamativo que es la eliminación exagerada de agua
por el riñón, expresando que el agua entraba y salía del organismo del diabético sin
fijarse en él.
La diabetes viene ya desde muchos años, esta presentaba síntomas como orina
frecuente, sed constante, hambre excesiva, entre muchos otros.
En el siglo II Galeno también se refirió a la diabetes. En los siglos posteriores no se
encuentran en los escritos médicos referencias a esta enfermedad hasta que, en el siglo
XI, Avicena habla con clara precisión de esta afección en su famoso Canon de
medicina. Tras un largo intervalo fue Thomas Willis quien hizo una descripción
magistral de la diabetes, quedando desde entonces reconocida por su sintomatología
como entidad clínica. Fue él quien, refiriéndose al sabor dulce de la orina, le dio el
nombre de diabetes mellitus (sabor a miel).
En 1775 Dopson identificó la presencia de glucosa en la orina. Frank, en esa época
también, clasificó la diabetes en dos tipos: diabetes mellitus (o diabetes vera), y diabetes
insípida (porque esta última no presentaba la orina dulce). La primera observación
necrópsica en un diabético fue realizada por Cawley y publicada en el “London Medical
Journal” en 1788. Casi en la misma época el inglés John Rollo atribuyó la dolencia a
una causa gástrica y consiguió mejorías notables con un régimen rico en proteínas y
grasas y limitado en hidratos de carbono. Los primeros trabajos experimentales
relacionados con el metabolismo de los glúcidos fueron realizados por Claude Bernard
quien descubrió, en 1848, el glucógeno hepático y provocó la aparición de glucosa en la
orina excitando los centros bulbares.
En la segunda mitad del siglo XIX el gran clínico francés Bouchardat señaló la
importancia de la obesidad y de la vida sedentaria en el origen de la diabetes y marcó
las normas para el tratamiento dietético, basándolo en la restricción de los glúcidos y en
el bajo valor calórico de la dieta. Los trabajos clínicos y anatomopatológicos
adquirieron gran importancia a fines del siglo pasado, en manos de Frerichs, Cantani,
Naunyn, Lanceraux, etc. y culminaron con las experiencias de pancreatectomía en el
perro, realizadas por Josef von Mering y Oskar Minkowski en 1889. La búsqueda de la
presunta hormona producida por las células descritas en el páncreas, en 1869, por
Langerhans, se inició de inmediato. Hedon, Gley, Laguesse y Sabolev estuvieron muy
cerca del ansiado triunfo, pero éste correspondió, en 1921, a los jóvenes canadienses
Banting y Charles Best, quienes consiguieron aislar la insulina y demostrar su efecto
hipoglucemiante. Este descubrimiento significó una de las más grandes conquistas
médicas del siglo XX, porque transformó el porvenir y la vida de los diabéticos y abrió
amplios horizontes en el campo experimental y biológico para el estudio de la diabetes y
del metabolismo de los glúcidos.
Fisiopatología
Las células metabolizan la glucosa para convertirla en una forma de energía útil; por
ello el organismo necesita recibir glucosa (a través de los alimentos), absorberla
(durante la digestión) para que circule en la sangre y se distribuya por todo el cuerpo, y
que finalmente, de la sangre vaya al interior de las células para que pueda ser utilizada.
Esto último sólo ocurre bajo los efectos de la insulina, una hormona secretada por el
páncreas. También es necesario considerar los efectos del glucagón, otra hormona
pancreática que eleva los niveles de glucosa en sangre.
En la DM (diabetes mellitus) el páncreas no produce o produce muy poca insulina (DM
Tipo I) o las células del cuerpo no responden normalmente a la insulina que se produce
(DM Tipo II).
Esto evita o dificulta la entrada de glucosa en la célula, aumentando sus niveles en la
sangre (hiperglucemia). La hiperglucemia crónica que se produce en la diabetes mellitus
tiene un efecto tóxico que deteriora los diferentes órganos y sistemas y puede llevar al
coma y la muerte.
La diabetes mellitus puede ocasionar complicaciones microvasculares (enfermedad de
los vasos sanguíneos finos del cuerpo, incluyendo vasos capilares) y cardiovasculares
(relativo al corazón y los vasos sanguíneos) que incrementan sustancialmente los daños
en otros órganos (riñones, ojos, corazón, nervios periféricos) reduce la calidad de vida
de las personas e incrementa la mortalidad asociada con la enfermedad
La diabetes mellitus es un trastorno endocrino-metabólico crónico, que afecta la función
de todos los órganos y sistemas del cuerpo, el proceso mediante el cual se dispone del
alimento como fuente energética para el organismo (metabolismo), los vasos sanguíneos
(arterias, venas y capilares) y la circulación de la sangre, el corazón, los riñones, y el
sistema nervioso (cerebro, retina, sensibilidad cutánea y profunda, etc.).
Diabetes mellitus tipo 1 (DM-1)
Artículo principal: Diabetes mellitus tipo 1
Este tipo de diabetes corresponde a la llamada antiguamente Diabetes Insulino
dependiente o Diabetes de comienzo juvenil. Se presenta en jóvenes y en adultos
también pero con menos frecuencia, no se observa producción de insulina debida a la
destrucción autoinmune de las células β de los Islotes de Langerhans del páncreas esto
regulado por células T.10 y que predispone a una descompensación grave del
metabolismo llamada cetoacidosis. Es más típica en personas jóvenes (por debajo de los
30 años), y afecta a cerca de 4,9 millones de personas en todo el mundo, una alta
prevalencia se reporta en América del Norte. Los factores ambientales afectan a la
presentaciòn de la diabetes mellitus tipo 1. Esta clase de factores pueden ser
virus(Rubeola congenita, parotiditis y coxsackieB),que pueden provocar el desarrollo de
una destrucciòn autoinmunitaria de células [Link] de los factores podría ser la
exposición a la leche de vaca en lugar de la leche materna en la lactancia (una secuencia
específica de la albùmina procedente de la leche de vaca, puede presenter reacciòn
cruzada con proteínas de los islotes)
Diabetes mellitus tipo 2 (DM-2)
Artículo principal: Diabetes mellitus tipo 2
Es un mecanismo complejo fisiológico, aquí el cuerpo sí produce insulina, pero, o bien,
no produce suficiente, o no puede aprovechar la que produce y la glucosa no esta bien
distribuida en el organismo (resistencia a la insulina), esto quiere decir que el receptor
de insulina de las células que se encargan de facilitar la entrada de la glucosa a la propia
célula están dañados. Esta forma es más común en personas mayores de 40 años aunque
cada vez es más frecuente que aparezca en sujetos más jóvenes, y se relaciona con la
obesidad; anteriormente llamada diabetes del adulto o diabetes relacionada con la
obesidad. Puede estar presente con muy pocos síntomas durante mucho tiempo. Esta
diabetes se relaciona con corticoides, por hemocromatosis.
Diabetes mellitus tipo 1.5 o LADA
Artículo principal: Diabetes autoinmune latente del adulto
Recientemente se ha descubierto un nuevo tipo de diabetes mixta, conocida como 1.5
(ya que contiene síntomas de los tipos 1 y 2) o LADA (latent autoimmune diabetes of
adulthood).
Diabetes mellitus gestacional Aparece en el periodo de gestación en una de cada
10 embarazadas. Se presenta muy pocas veces después del parto y se relaciona a
trastornos en la madre y fallecimiento del feto o macrosomía, producto con tamaño
anormal grande causado por incremento de glucosa, puede sufrir daños al momento del
parto.
El embarazo es un cambio en el metabolismo del organismo, puesto que el feto utiliza la
energía de la madre para alimentarse, oxígeno entre otros. Lo que conlleva a tener
disminuida la insulina, provocando esta enfermedad.11
Etiología
En un principio se pensaba que el factor que predisponía para la enfermedad era un
consumo alto de hidratos de carbono de rápida absorción. Pero después se vio que no
había un aumento de las probabilidades de contraer diabetes mellitus respecto al
consumo de hidratos de carbono de asimilación lenta.
Estudios no comprobados advierten que la diabetes tipo 1 puede ser causa de una
malformación genética, la cuál podemos llevar en nuestra vida sin darnos cuenta. A
través de un factor externo (papera, gripe, rubeola, varicela entre otros) puede causar la
aparición de la enfermedad.
Actualmente se piensa que los factores más importantes en la aparición de una diabetes
tipo 2 son, además de una posible resistencia a la insulina e intolerancia a la glucosa, el
exceso de peso y la falta de ejercicio. De hecho, la obesidad abdominal se asocia con
elevados niveles de ácidos grasos libres, los que podrían participar en la
insulinorresistencia y en el daño a la célula beta-pancreática. Para la diabetes tipo 1
priman, fundamentalmente, alguna patología que influya en el funcionamiento del
páncreas (diabetes tipo 1 fulminante).
La actividad física mejora la administración de las reservas de azúcares del cuerpo y
actúa de reguladora de las glucemias. Las reservas de Glucógeno aumentan y se
dosifican mejor cuando el cuerpo está en forma, ya que las grasas se queman con más
facilidad, reservando más los hidratos de carbono para esfuerzo intensos o en caso de
que la actividad sea muy larga que las reservas aguanten más tiempo.
Causas genéticas del tipo 1
Este tipo de diabetes es causada principalmente por factores externos al organismo que
la padece, (por ejemplo ciertas infecciones virales) que pueden afectar de forma directa
o de forma indirecta mediante la generación de una reacción auto inmunitaria.
No obstante, existe susceptibilidad genética para padecer esta enfermedad ya que está
influenciada en especial por determinados alelos de los genes del complejo mayor de
histocompatibilidad (CMH) dentro del grupo de HLA, la clase I. En el grupo de los
HLA de clase II, afectan sobre todo varios alelos de los loci DR3 y DR4 en los que los
heterocigotos DR3/DR4 son especialmente susceptibles de padecer esta enfermedad.
Además del CMH, se sigue estudiando más de una docena de loci que incrementarían la
susceptibilidad para esta enfermedad, pero hasta ahora solo existe confirmación de ello
en tres de estos loci que son el gen PTPN22, que codifica una proteína fosfatasa,
polimorfismos de un único nucleótido en el gen regulador de la inmunidad CTLA4 y un
polimorfismo de repetición en tándem en el promotor del propio gen de la insulina.
Pero igualmente existen algunos alelos de DR2 que confieren una resistencia relativa a
esta enfermedad como pueden ser los haplotipos protectores DQA1*0102 y
DQB1*0602.
Riesgo empírico para el consejo genético de la diabetes mellitus tipo 1
Parentesco con el individuo afectado Riesgo de desarrollar la enfermedad (%)
Gemelos monocigóticos 40
Hermanos 7
Hermanos sin haplotipo DR en común 1
Hermanos con un haplotipo DR en común 5
Hermanos con 2 haplotipos DR en común 17
Hijos 4
Hijos de madre afectada 3
Hijos de padre afectado 5
Causas genéticas del tipo 2
Las bases genéticas y moleculares de la diabetes mellitus tipo 2 siguen estando poco
definidas, pero se sabe que esta enfermedad se debe en su base a factores genéticos
(concordancia en gemelos monocigóticos del 69-90 % frente al 33-50 % en la diabetes
mellitus tipo I y en gemelos dicigóticos de 24-40 % frente al 1-14 % en la diabetes
mellitus tipo 1) aunque estos están estrechamente relacionados en cuanto a su grado de
expresividad con los factores ambientales ligados al estilo de vida como pueden ser el
sobrepeso, la ingesta exagerada de alimentos, la relación de polisacáridos de absorción
rápida o de absorción lenta consumidos, la actividad física realizada o la edad.
Cuadro clínico En humanosEn el caso de que todavía no se haya
diagnosticado la DM ni comenzado su tratamiento, o que no esté bien tratada, se pueden
encontrar los siguientes signos (derivados de un exceso de glucosa en sangre, ya sea de
forma puntual o continua):
Signos y síntomas más frecuentes:
Poliuria, polidipsia y polifagia.
Pérdida de peso a pesar de la polifagia. Se debe a que la glucosa no puede
almacenarse en los tejidos debido a que éstos no reciben la señal de la insulina.
Fatiga o cansancio.
Cambios en la agudeza visual.
Signos y síntomas menos frecuentes:
Vaginitis en mujeres, balanitis en hombres.
Aparición de glucosa en la orina u orina con sabor dulce.
Ausencia de la menstruación en mujeres.
Aparición de impotencia en los hombres.
Dolor abdominal.
Hormigueo o adormecimiento de manos y pies, piel seca, úlceras o heridas que
cicatrizan lentamente.
Debilidad.
Irritabilidad.
Cambios de ánimo.
Náuseas y vómitos.
Mal aliento
Coma
Diagnóstico
Se basa en la medición única o continúa (hasta 2 veces) de la concentración de glucosa
en plasma (glucemia). La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció los
siguientes criterios en 1999 para establecer con precisión el diagnóstico:2
Síntomas clásicos de la enfermedad (poliuria, polidipsia, polifagia y Pérdida de
peso) más una toma sanguínea casual o al azar con cifras mayores o iguales de
200 mg/dl (11,1 mmol/L)
Medición de glucosa en plasma (glucemia) en ayunas mayor o igual a 126 mg/dl
(7,0 mmol/L). "Ayuno" se define como no haber ingerido alimentos en al menos
8 horas.
La prueba de tolerancia a la glucosa oral (curva de tolerancia a la glucosa). La
medición en plasma se hace dos horas posteriores a la ingesta de 75g de glucosa
en 375 ml de agua; la prueba es positiva con cifras mayores o iguales a
200 mg/dl (11,1 mmol/l).
Detección de la DiabetesInstrumentos para la detección integrada En el
mundo existen varias encuestas de factores de riesgo validados, con objetivos
específicos como la búsqueda de casos de diabetes, estados pre-clínicos, riesgo cardio-
vascular, de infarto, adicciones, pero muy pocas de ellas integran otras enfermedades en
un solo instrumento. En México, se cuenta con varios instrumentos validados de
acuerdo con la normativa de ese país. Dichas encuestas son, además, valiosas
herramientas para el personal de salud y de educación para la salud, ya que forman parte
de un sistema de información y evaluación para las autoridades sanitarias del país.
1. El cuestionario de "Detección Integrada" para factores de riesgo, es un
instrumento de auto-aplicación o para ser utilizado por el personal de salud en
estudios poblacionales, validado por las autoridades sanitarias de México. Dicho
cuestionario en su anverso se lee "Cuestionario de Factores de Riesgo" y en su
reverso "¿Tiene hipertensión arterial y no lo sabe?".
2. Glucemia Capilar, tira reactiva leída por glucometro (determinación por carga de
electrones).
3. Para una adecuada toma de la presión arterial se recomienda utilizar un
esfingomanómetro de columna de mercurio. En caso de que esto no sea posible,
se puede utilizar un esfingomanómetro aneroide recientemente calibrado o un
equipo electrónico validado.
4. Para tomar peso/talla se requiere una báscula con estadímetro integrado.
5. El registro de la circunferencia de la cintura requiere de uso de una cinta
métrica.
6. La detección integrada se realiza en 2 etapas, en primer lugar se aplicara el
cuestionario de "Detección Integrada", y posteriormente se realizara la toma de
glucemia capilar a las personas que obtengan una calificación mayor de 10
puntos.
7. Si la detención es positiva para cualquiera de estos factores, el personal de salud
que la realiza, recojerá el cuestionario anexandolo al expediente clínico; así
mismo, se encargara de hacer el correspondiente seguimiento, hasta que el caso
sea o no confirmado.
8. Si la glucemia es en ayuno, menor de 100 mg/dl o, de manera casual menor de
140 mg/dl, se considerara negativa, pero con factores de riesgo, por lo que se
informara a los encuestados que aun cuando no padezcan enfermedad pueden
desarrollarla, los individuos que manifiesten una glucemia capilar en ayuno
mayor que 100 mg/dl o de tipo casual mayor que 140 mg/dl serán considerados,
para fines de la detección como casos probables de alteración de la glucosa o
diabetes, se procederá al estudio clínico y de laboratorio para confirmar o
descartar el diagnostico de intolerancia a la glucosa o diabetes.
SeguimientoAdemás de un estudio médico adecuado, existen exámenes de
laboratorio para monitorizar los órganos afectados en la diabetes mellitus (mediante
control del nivel de glucosa, función renal, dislipidemia, etc.):
Pruebas de laboratorio de rutina de seguimiento y para monitorizar
complicaciones en órganos blanco:
- Determinación de micro albuminuria en orina de 24 horas
- Hemoglobina glucosilada.
- Determinación de colesterol y trigliceridos en sangre.
- Creatininemia, uremia, electrolitos plasmáticos.
Revisiones por especialistas que también ayudan a evitar complicaciones:
- Revisión anual por oftalmología, preferentemente revisión del fondo de ojo con
pupila dilatada.
- Revisión del plan de alimentación por experto en nutrición.
- Revisión por podología por onicomicosis, tiña, uñas encarnadas
(onicocriptosis)
Hemoglobina glucosilada
Este examen ofrece un resultado muy valioso en cuanto al control del paciente con
diabetes. Su principio básico es el siguiente: la hemoglobina es una proteína que se
encuentra dentro de los glóbulos rojos de la sangre y de lo que se ocupa es del
transporte de oxígeno, el cual lo toma a nivel pulmonar, y por esta vía la lleva al resto
del cuerpo pulmones hacia todas las células del organismo. Pero esta afinidad no es
precisamente nada más con el oxígeno. La glucosa se une también a ella sin la acción de
[Link] misma fisiopatología de la diabetes nos indica que la glucosa se encontrará
en niveles muy elevados en sangre, por la deficiencia de insulina o por la incapacidad de
esta para poderla llevar a las células (resistencia a la insulina). Esa glucosa en exceso
entra a los glóbulos rojos y se une con moléculas de hemoglobina, glucosilándola. En
sentido de proporción, a mayor glucosa, mayor hemoglobina glucosilada o glicosilada.
Aunque la hemoglobina glucosilada tiene varias fracciones (HbA1a, HbA1b, y HbA1c)
la más estable, la que tiene una unión con la glucosa más específica es la fracción
[Link] tiempo de vida de los glóbulos rojos es aproximadamente de 120 días. Esta
medición expresa el nivel de azúcar en promedio de 2 a 3 meses atrás, por lo que es un
parámetro aceptable para seguir el control de un paciente. Por este motivo se
recomienda solicitar dicho examen tres o cuatro veces al año. Esto es sumamente útil en
el control de los pacientes, debido a que usualmente estos mejoran su dieta en los días
previos al control de la glicemia, falseando los resultados. El valor de la hemoglobina
glucosilada es una herramienta eficaz para ver el control metabólico en los últimos
meses.
HbA1c (%) mg/dl mmol/l
6 126 7,5
7 154 9,5
8 183 11,5
9 212 13,5
10 240 15,5
11 268 17,5
12 298 19,5
Conversión de las unidades de glucemia
Las unidades de los resultados de exámenes de glucosa en la sangre pueden presentarse
en mmol/l o en mg/dl, dependiendo del laboratorio donde se ejecuten.
Las fórmulas para la conversión de las unidades de glucemia son:
de mmol/l a mg/dl: Y (en mg/dl) = 17,5*X (en mmol/l) + 3,75
de mg/dl a mmol/l: X (en mmol/l) = [ Y (en mg/dl) – 3,75] / 17,5
Tratamiento Bomba de infusión de insulina. Estos dispositivos sustituyen en
algunos casos a las clásicas jeringas, consiguiendo liberaciones de insulina más
fisiológicas y adecuadas a la ingesta.
Tanto en la diabetes tipo 1 como en la tipo 2, como en la gestacional, el objetivo del
tratamiento es restaurar los niveles glucémicos normales. En la diabetes tipo 1 y en la
diabetes gestacional se aplica un tratamiento sustitutivo de insulina o análogos de la
insulina. En la diabetes tipo 2 puede aplicarse un tratamiento sustitutivo de insulina o
análogos, o bien, un tratamiento con antidiabéticos orales.
Para determinar si el tratamiento está dando resultados adecuados se realiza una prueba
llamada hemoglobina glucosilada (HbA1c o A1c). Una persona No-diabética tiene una
HbA1c < 6 %. El tratamiento debería acercar los resultados de la A1c lo máximo
posible a estos valores en la DM-1.
Un amplio estudio denominado DDCT demostró que buenos resultados en la A1c
durante años reducen o incluso eliminan la aparición de complicaciones
tradicionalmente asociadas a la diabetes: insuficiencia renal crónica, retinopatía
diabética, neuropatía periférica, etc.
Para conseguir un buen control de la Diabetes Mellitus, en todos sus tipos, es
imprescindible la educación terapéutica en diabetes que impartida por profesionales
sanitarios (médicos, nutricionistas o enfermeras) persigue el adiestramiento de la
persona con Diabetes y de las personas cercanas a ella, para conseguir un buen control
de su enfermedad, modificando los hábitos que fuesen necesarios, para el buen
seguimiento del tratamiento (dieta + ejercicio físico + tratamiento medicamentoso -si
precisa-).
Intervenciones en el estilo de vida
Los principales factores ambientales que incrementan el riesgo de diabetes tipo 2 son la
ingesta excesiva de alimentos y una forma de vida sedentaria, con el consiguiente
sobrepeso y obesidad.
Una pérdida de peso mínima, incluso de 4 kg, con frecuencia mejora la hiperglucemia.
En la prevención de la enfermedad, una pérdida similar reduce hasta en un 60 % el
riesgo.
Un tratamiento completo de la diabetes debe incluir no solo una dieta especial para el
tratamiento de la patología y ejercicio físico moderado y habitual, sino también un
control médico constante. Asimismo conviene eliminar otros factores de riesgo cuando
aparecen al mismo tiempo, como la hipercolesterolemia.
Dieta
Mantener una dieta especial es una de las mejores maneras que se puede tratar la
diabetes. Ya que no hay ningún tratamiento que cure la diabetes, en cuanto la persona es
diagnosticada de diabética debe empezar a mantener una dieta adecuada. Se debe cuidar
la cantidad de gramos de carbohidratos que come durante el día, adaptándola a las
necesidades de su organismo y evitando los alimentos con índice glucémico alto. Lo que
significa es, que el diabético no debe hacer muchas comidas con contenido de harina
blanca. Elegir panes y pastas hechas de harina integral es, no solo mucho más
saludable,sino que también va a ayudar a la persona controlar mejor la insulina que el
cuerpo produce.
En el mercado hay productos hechos para los diabéticos, denominados “sin azúcar”.
Estos productos tienen contenidos de azúcar artificial que no tiene calorías pero le da el
sabor dulce a la comida. Se debe, no obstante, tener mucho cuidado con estos productos,
ya que "sin azúcar" (o sin carbohidratos con índice glucémico alto), no es lo mismo que
"sin carbohidratos". Unas galletas en las que figure "sin azúcar", contendrán muy pocos
hidratos de carbono con índice glucémico alto, pero contendrán no obstante muchos
hidratos de carbono procedentes del cereal de las galletas que es necesario controlar.
Además, este tipo de alimentación "para diabéticos" suele ser mucho más cara que la
normal; por lo que, en general, se desaconseja su consumo.
Una alimentación equilibrada consiste de 50 a 60 % de carbohidratos, 10 a 15 % de
proteínas y 20 a 30 % de grasas. Esto es válido para todas las personas, y es también la
composición alimenticia recomendable para los diabéticos del tipo 2.
Una "dieta reductiva común" consiste de la alimentación con una menor cantidad de
calorías. La cantidad de calorías debe establecerse para cada individuo. Ha dado buenos
resultados que se fijen consumos calóricos totales semanales y no se esclavice a límites
calóricos diarios. También ha dado buenos resultados la conducción de un registro
diario de alimentación para mantener el control.
La "nutrición balanceada" es un elemento indispensable para el tratamiento de la
diabetes mellitus. Un buen régimen alimentario se caracteriza por ser individual. Para
ello se debe tener en cuenta la edad, el sexo, el peso, la estatura, el grado de actividad
física, clima en que habita, el momento biológico que se vive (por ejemplo una mujer en
embarazo, un recién nacido, un niño en crecimiento, un adulto o un anciano), así como
también la presencia de alteraciones en el nivel de colesterol, triglicéridos o
hipertensión arterial.
Alimentos muy convenientes
Son los que contienen mucha agua y pueden comerse libremente. Se encuentran en la
acelga, apio, alcachofa, berenjena, berros, brócoli, calabaza, calabacín, cebolla
cabezona, pepino cohombro, coliflor, espárragos, espinacas, habichuela, lechuga,
pepinos, pimentón, rábanos, repollo, palmitos y tomate.
Alimentos convenientes
Son los alimentos que pueden ser consumidos por la persona diabética sin exceder la
cantidad ordenada por el nutricionista. En estos se encuentran las harinas: Arroz, pastas,
papa, yuca (mandioca), mazorca, plátano, avena, cebada, fríjol, lenteja, garbanzo, soya,
arvejas, habas, panes integrales y galletas integrales o de soja. En las frutas son
convenientes las curubas, fresas, guayabas, mandarina, papaya, patilla, melón, piña,
pitaya, pera, manzana, granadilla, mango, maracuyá, moras, naranja, durazno, zapote,
uchuvas, uvas, banano, tomate de árbol, mamey y chirimoya. En cuanto a los lácteos
son convenientes la leche descremada, cuajada, kumis y yogur dietético. También son
saludables las grasas de origen vegetal como el aceite de canola, de maíz, la soya, el
aceite de girasol, ajonjolí y de oliva. Las verduras como zanahoria, auyama, etc.
Alimentos inconvenientes
Carbohidratos simples como el azúcar, la panela, miel, melazas, chocolates, postres
endulzados con azúcar, helados, bocadillos, mermeladas, dulces en general y gaseosas
corrientes. También son inconvenientes las grasas de origen animal como las carnes
grasas, embutidos, mantequilla, crema de leche, mayonesas, manteca, tocino de piel de
pollo y quesos doble crema.
Distribución horaria de las comidas
Hay que comer cada 3 a 4 horas (alimentación fraccionada) ya que de esta manera se
evita una hipoglucemia o baja en nivel de glucosa en la sangre. El alimento se ajusta a la
acción de los medicamentos para el tratamiento de la diabetes, sean estos
hipoglicemiantes orales como son las tabletas o la acción de la insulina inyectada.
Ejercicio físico
El ejercicio es otro factor muy importante en el tratamiento de la diabetes, ya que la
persona debe bajar de peso y la actividad física es necesaria en este procedimiento. El
ejercicio también afecta los niveles de insulina que produce el cuerpo y sensibiliza los
tejidos a la insulina.
Medicamentos
Biguanidas. Como la metformina. Aumentan la sensibilidad de los tejidos
periféricos a la insulina, actuando como normoglicemiante
Sulfonilureas. Como la clorpropamida y glibenclamida. Reducen la glucemia
intensificando la secreción de insulina. En ocasiones se utilizan en combinación
con Metformina.
Meglitinidas. Como la repaglinida y nateglinida. Estimulan la secreción de
insulina.
Inhibidores de α-glucosidasa. Como la acarbosa. Reducen el índice de
digestión de los polisacáridos en el intestino delgado proximal, disminuyendo
principalmente los niveles de glucosa posprandial.
Tiazolidinediona. Como la pioglitazona. Incrementan la sensibilidad del
músculo, la grasa y el hígado a la insulina.
Insulina. Es el medicamento más efectivo para reducir la glucemia aunque
presenta hipoglucemia como complicación frecuente.
Agonistas del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1). Como la exenatida.
El GLP-1 es un péptido de origen natural producido por las células L del
intestino delgado, potencia la secreción de insulina estimulada por la glucosa.
Agonistas de amilina. Como la pramlintida. Retarda el vaciamiento gástrico,
inhibe la producción de glucagon de una manera dependiente de la glucosa.
Inhibidores de la Di-Peptidil-Peptidasa-IV. Como la sitagliptina. Intensifican
los efectos de GLP-1.
Complicaciones
Independiente del tipo de diabetes mellitus, un mal nivel de glucemia (azúcar en la
sangre) conduce a sufrir enfermedades agudas y enfermedades crónicas:
Complicaciones agudas
Estados hiperosmolares: llamados de manera coloquial "coma diabético",
comprenden dos entidades clínicas definidas: la cetoacidosis diabética (CAD) y
el coma hiperosmolar no cetósico (CHNS).
Ambos tiene en común –como su nombre lo dice–, la elevación patológica de la
osmolaridad sérica. Esto es resultado de niveles de glucosa sanguínea por encima de
250 mg/dL, llegando a registrarse, en casos extremos más de 1 000 mg/dL. La elevada
osmolaridad sanguínea provoca diuresis osmótica y deshidratación, la cual pone en
peligro la vida del paciente.
La cetoacidosis suele evolucionar rápidamente, se presenta en pacientes con DM tipo 1
y presenta acidosis metabólica; en cambio el coma hiperosmolar evoluciona en cuestión
de días, se presenta en ancianos con DM tipo 2 y no presenta cetosis. Tienen en común
su gravedad, la presencia de deshidratación severa y alteraciones electrolíticas, el riesgo
de coma, convulsiones, insuficiencia renal aguda, choque hipovolémico, falla orgánica
múltiple y muerte.
Los factores que los desencadenan suelen ser: errores, omisiones o ausencia de
tratamiento, infecciones agregadas -urinarias, respiratorias, gastrointestinales-, cambios
en hábitos alimenticios o de actividad física, cirugías o traumatismos, entre otros.
Hipoglucemia: Disminución del nivel de glucosa en sangre por debajo de los
50 mg/dL. Puede ser consecuencia de ejercicio físico no habitual o
sobreesfuerzo, sobredosis de insulina, cambio en el lugar habitual de inyección,
ingesta insuficiente de hidratos de carbono, diarreas o vómitos, etc.
Complicaciones crónicas
Daño de los pequeños vasos sanguíneos (microangiopatía)
Daño de los nervios periféricos (polineuropatía)
Pie diabético: heridas difícilmente curables y la mala irrigación sanguínea de
los pies, puede conducir a laceraciones y eventualmente a la amputación de las
extremidades inferiores.
Daño de la retina (retinopatía diabética)
Daño renal Desde la nefropatía incipiente hasta la Insuficiencia renal crónica
terminal
Hígado graso o Hepatitis de Hígado graso (Esteatosis hepática)
Daño de los vasos sanguíneos grandes (macroangiopatía): trastorno de las
grandes Arterias. Esta enfermedad conduce a infartos, apoplejías y trastornos de
la circulación sanguínea en las piernas. En presencia simultánea de
polineuropatía y a pesar de la circulación sanguínea crítica pueden no sentirse
dolores.
Daño cerebrovascular: causados por una inflamación en la sangre lo que
provoca un coagulo sanguíneo, esto obstruye una arteria y puede provocar
necrosis en la zona afectada del cerebro.
Cardiopatía: Debido a que el elevado nivel de glucosa ataca el corazón
ocasionando daños y enfermedades coronarias.
Coma diabético: Sus primeras causas son la Diabetes avanzada, Hiperglucemia
y el sobrepeso.
Dermopatía diabética: o Daños a la piel.
Hipertensión arterial: Debido a la cardiopatía y problemas coronarios, consta
que la hipertensión arterial y la diabetes son enfermedades "hermanadas".
Enfermedad periodontal. Uno de los mecanismos para explicar la relación
entre diabetes mellitus y periodontitis sugiere que la presencia de enfermedad
periodontal puede perpetuar un estado de inflamación crónica a nivel sistémico,
que se hace patente por el incremento de proteína C reactiva, IL-6, y altos
niveles de fibrinógeno. La infección periodontal puede elevar el estado de
inflamación sistémica y exacerbar la resistencia a la insulina. El nivel elevado de
IL-6 y TNF-α es similar a la obesidad cuando induce o exacerba resistencia a la
insulina. La lesión periodontal es capaz de producir alteraciones en la
señalización de insulina y sensibilidad a la insulina, probablemente debido a la
elevación de TNF-α en la concentración plasmática.
La retinopatía diabética es una complicación ocular de la diabetes, causada por el
deterioro de los vasos sanguíneos que irrigan la retina del fondo del ojo. El daño de los
vasos sanguíneos de la retina puede tener como resultado que estos sufran una fuga de
fluido o sangre. Cuando la sangre o líquido que sale de los vasos lesiona o forma tejidos
fibrosos en la retina, la imagen enviada al cerebro se hace borrosa.
La neuropatía diabética es consecuencia de la lesión microvascular diabética que
involucra los vasos sanguíneos menores que suministra los nervios de los vasos. Los
estados relativamente comunes que se pueden asociar a neuropatía diabética incluyen
tercera parálisis del nervio; mononeuropatía; mononeuropatía múltiple; amilotrofía
diabética; polineuropatía dolor; nueropatía autonómica; y neuropatía toracoabdominal
La angiopatía diabética es una enfermedad de los vasos sanguíneos relacionada con el
curso crónico de la diabetes mellitus, la principal causa de insuficiencia renal a nivel
mundial. La angiopatía diabética se caracteriza por una proliferación del endotelio,
acúmulo de glicoproteínas en la capa íntima y espesor de la membrana basal de los
capilares y pequeños vasos sanguíneos. Ese espesamiento causa tal reducción de flujo
sanguíneo, especialmente a las extremidades del individuo, que aparece gangrena que
requiere amputación, por lo general de los dedos del pie o el pie mismo.
Ocasionalmente se requiere la amputación del miembro entero. La angiopatía diabética
es la principal causa de ceguera entre adultos no ancianos en los Estados Unidos. En
Cuba, la tasa de angiopatías periféricas en la población diabética alcanzan los 19,5 por
cada 100 mil habitantes
Gangrena en 3 dedos del pie. Complicación del pie diabético.
El pie diabético tiene una "base etiopatogénica neuropática", porque la causa primaria
está en el daño progresivo que la diabetes produce sobre los nervios, lo que se conoce
como "Neuropatía". Los nervios están encargados de informar sobre los diferentes
estímulos (nervios sensitivos) y de controlar a los músculos (nervios efectores). En los
díabéticos, la afectación de los nervios hace que se pierda la sensibilidad, especialmente
la sensibilidad dolorosa y térmica, y que los músculos se atrofien, favoreciendo la
aparición de deformidades en el pie, ya que los músculos se insertan en los huesos, los
movilizan y dan estabilidad a la estructura ósea.
El hecho de que una persona pierda la sensibilidad en el pie implica que si se produce
una herida, un roce excesivo, una hiperpresión de un punto determinado o una
exposición excesiva a fuentes de calor o frío no se sientan. El dolor es un mecanismo
defensivo del organismo que incita a tomar medidas que protejan de factores agresivos.
Los diabéticos pueden sufrir heridas y no darse cuenta. Además, la pérdida de control
muscular favorece la aparición de deformidades y éstas pueden, al mismo tiempo,
favorecer roces, cambios en la distribución de los apoyos del pie durante la marcha y, en
definitiva, predisponer a determinados puntos del pie a agresiones que, de no ser
atajadas a tiempo, pueden originar gangrena y por tanto ser necesario la amputación.
Trastornos alimenticios relacionados
Recientemente se ha presentado un nuevo fenómeno conocido como diabulimia. En la
diabulimia, al igual que en la bulimia y anorexia, el paciente realiza actividades
contraproducentes para su salud con la finalidad de perder peso. En este caso la persona
con diabulimia suele omitir o reducir las dosis de insulina para adelgazar.12 La
diabulimia tiene una mayor incidencia, al igual que otros trastornos alimentarios, en
adolescentes.
Referencias
1. «IDF Chooses Blue Circle to Represent UN Resolution Campaign». Unite for
Diabetes (17 de marzo de 2006).
2. Harrison Principios de Medicina Interna 16a edición (2006). «Capítulo 338.
Diabetes mellitus» (en español). Harrison online en español. McGraw-Hill.
Consultado el 22 de julio de 2009.
3. [MedlinePlus] (julio de 2008). «Diabetes» (en español). Enciclopedia médica en
español. Consultado el 5 de agosto de 2009.
4. L M Tierney, S J McPhee, M A Papadakis (2002). Current medical Diagnosis &
Treatment. International edition. New York: Lange Medical Books/McGraw-
Hill. pp. 1203-1215. ISBN 0-07-137688-7.
5. World Health Organization Department of Noncommunicable Disease
Surveillance (2006). «Diabetes».
6. Secretaría de Salud de México. «Proyecto de modificación a la Norma Oficial
Mexicana NOM-015-SSA2-1994 para la prevención, tratamiento y control de la
diabetes». Consultado el 5 de agosto de 2009. Véase también Rev Med IMSS
2000; 38(6): pág 477-495
7. World Health Organisation Department of Noncommunicable Disease
Surveillance (1999). «Definition, Diagnosis and Classification of Diabetes
Mellitus and its Complications» (PDF).
8. Wild S, Roglic G, Green A, Sicree R, King H. Global prevalence of diabetes:
estimates for the year 2000 and projections for 2030. Diabetes Care
2004;27(5):1047-1053
9. Cf. Europa Press, «La diabetes entra en el 'top ten' de las principales causas de
muerte en el mundo», [Link], 27-8-2013.
10. Rother, KI (2007). «Diabetes Treatment — Bridging the Divide». N Engl J Med
356 (15): pp. 1499-1501.
11. Diabetes y embarazo. Entrevista con el Dr. Salvador Gaviño Ambriz, aparecida
en [Link].
12. «La diabulimia y su relación con la diabetes tipo 1 juvenil» (en español) (agosto
de 2012). Consultado el 4 de septiembre de 2012.
Bibliografía
World Health Organization, Department of Noncommunicable Disease
Surveillance. Definition, Diagnosis and Classification of Diabetes Mellitus and
its Complications. Geneva: WHO; 1999.
Löe H. Periodontal Disease, The sixth complication of diabetes mellitus.
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Zerón Agustín. La enfermedad periodontal y la Diabetes, Conceptos actuales.
Rev Diabetes Hoy, Para el Médico. 1998; 15:80-3.
Correlación entre el resultado de hemoglobina glucosilada y la glucemia de 3 a 4
meses. Practice Recommendations.
Diabetes, libro de D Figuerola
Enlaces externos