LA ASERTIVIDAD
La asertividad es un término íntimamente relacionado con la inteligencia emocional, ser
asertivo es comunicarse de forma efectiva, decir lo que queremos transmitir de forma
firme, a la vez que respetuosa y empática con los demás y con uno mismo.
El término "asertividad" tiene su origen en el campo de la psicología y la terapia de
conducta. Fue acuñado por el psicólogo Andrew Salter en la década de 1940, quien lo
utilizó para describir un estilo de comunicación y comportamiento que difiere de la
agresividad y la pasividad.
Sin embargo, fue en la década de 1960 cuando el término "asertividad" ganó
popularidad y fue ampliamente utilizado gracias al trabajo de los psicólogos Albert Ellis
y Joseph Wolpe. Ambos destacaron la importancia de la asertividad como una habilidad
social y de comunicación fundamental para el bienestar emocional y la resolución de
conflictos.
Según Flores, citada por Gaeta González (2009) La asertividad es un constructo global
que implica la defensa de los derechos; la habilidad para iniciar, continuar y terminar
conversaciones en las relaciones interpersonales, así como la iniciativa para la
resolución de problemas, la satisfacción de necesidades y la habilidad para resistir la
presión grupal o individual y el liderazgo, dirección e influencia de los demás.
Actualmente, la asertividad es reconocida como una habilidad clave para establecer
límites saludables, expresar opiniones y deseos de manera respetuosa, y mantener
relaciones interpersonales satisfactorias.
Características de la asertividad:
Expresión clara: Las personas asertivas pueden comunicar sus ideas y emociones
de manera directa y sin ambigüedades, evitando mensajes confusos o vagos.
Respeto por los demás: Los individuos asertivos reconocen y respetan los
derechos y opiniones de los demás, sin menospreciarlos o ser condescendientes.
Defensa de derechos: La asertividad implica defender nuestros derechos
personales de forma adecuada y sin sentirnos culpables por hacerlo.
Control emocional: Las personas asertivas suelen expresar sus emociones de
manera controlada, evitando reacciones agresivas o pasivas.
Capacidad para decir "no": Ser asertivo implica poder negarse a realizar algo
que no deseamos hacer o que no nos conviene, sin sentirnos presionados a ceder.
Empatía: La asertividad también involucra escuchar a los demás y mostrar
comprensión hacia sus sentimientos y puntos de vista.
Importancia de la asertividad:
La asertividad es una habilidad social importante y beneficiosa en diversas áreas de la
vida, tanto personal como profesional.
Mejora de las relaciones interpersonales: Una comunicación asertiva fomenta
relaciones más saludables y armoniosas, ya que se basa en el respeto mutuo y la
empatía.
Reducción del estrés: Al expresar nuestras necesidades y opiniones de manera
asertiva, evitamos la acumulación de tensiones y conflictos no resueltos.
Toma de decisiones: La asertividad nos permite tomar decisiones conscientes y
basadas en nuestras propias preferencias, en lugar de ceder a las expectativas de
los demás.
Negociación efectiva: Ser asertivo es fundamental en la negociación, ya que
permite establecer acuerdos justos y equitativos para ambas partes.
Autoestima y confianza: Practicar la asertividad contribuye al desarrollo de una
autoestima saludable y la confianza en uno mismo.
Liderazgo: Ser un líder asertivo facilita la gestión de equipos y la resolución de
conflictos de manera constructiva.
Técnicas de asertividad
Las técnicas de asertividad para potenciar la conducta asertiva más comunes son:
La técnica del disco rayado: mantener la postura y repetir el mismo argumento
de forma tranquila.
Autorrevelación: exponer en primera persona cómo uno se siente o lo que uno
piensa.
Descripción objetiva: describir la situación de la forma más objetiva posible.
Preguntar: no dar nada por sentado, preguntar al otro lo que piensa, lo que siente
y lo que quiere.
Banco de niebla: dar la razón o simplemente no negar ni confrontar una crítica.
La asertividad comprende tres áreas principales:
La autoafirmación
Es la capacidad de expresarse libremente, es poder tomar decisiones sin sentirse
culpable, teniendo confianza en si mismo, respetando los derechos de los demás
y haciendo respetar los suyos.
La expresión de sentimientos negativos
La expresión de sentimientos negativos es otra área importante de la asertividad.
Se refiere a la capacidad de una persona para expresar de manera adecuada y
respetuosa sus emociones negativas, como el enojo, la tristeza, la frustración o el
disgusto, sin dañar los sentimientos de los demás.
La expresión de sentimientos positivos
Se refiere a la capacidad de una persona para expresar de manera adecuada y
respetuosa sus emociones positivas, como la alegría, el agradecimiento, la
admiración o el aprecio, hacia otras personas.
Causas de la falta de asertividad
La autoestima es el sentimiento de aprecio o de rechazo que acompaña a la
valoración global que hacemos de nosotros mismos. Esta autovaloración se basa
en nuestra percepción de cualidades concretas, como la habilidad para
relacionarnos con los demás, la apariencia física, los rasgos de nuestro carácter,
etc. Es por ello que la autoestima es un factor clave dentro de la comunicación
asertiva, ya que las personas que no se consideran valiosas para sí mismas no
harán respetar sus derechos ni expresaran sus emociones.
El estado emocional: también influye en la respuesta que se pueda dar en un
momento concreto. Una alta carga de estrés puede provocar una conducta
excesivamente agresiva o pasiva, generando en ocasiones mayor ansiedad
debido al rechazo que la propia respuesta provoca en los demás.
Es importante tener en cuenta que la asertividad no implica ser agresivo ni dominante,
ni tampoco ser pasivo o sumiso. Se trata de encontrar el equilibrio adecuado entre
defender nuestros derechos y ser respetuosos con los demás, promoviendo una
comunicación abierta y sincera que contribuya al bienestar y la convivencia positiva. La
asertividad se puede aprender y desarrollar con la práctica y la reflexión, y es una
habilidad valiosa para mejorar la calidad de nuestras relaciones y nuestra calidad de
vida en general.
REFERENCIAS
Gaeta González, L., & Galvanovskis Kasparane, A. (2009). ASERTIVIDAD: UN
ANÁLISIS TEÓRICO-EMPÍRICO. Enseñanza e Investigación en Psicología,
14(2), 403-425.
Mirta Flores (2002). ASERTIVIDAD: UNA HABILIDAD SOCIAL NECESARIA EN
EL MUNDO DE HOY. Revista de la Universidad Autónoma de Yucatán,
221(2), 34-47.
Caballo, V. E. (1983). Asertividad: definiciones y dimensiones. Estudios de psicologia,
4(13), 51–62. https://doi.org/10.1080/02109395.1983.10821343
Online, P. (s/f). La asertividad y su desarrollo. PsicoGlobal. Recuperado el 20 de julio
de 2023, de https://www.psicoglobal.com/habilidades-sociales/asertividad
Escudero, M., & Clinico, P. (2018, mayo 24). Qué es la asertividad y cómo
trabajarla. Psicólogos en Madrid. https://www.manuelescudero.com/que-es-la-
asertividad-y-como-trabajarla/