“AÑO DE LA UNIDAD, LA PAZ Y EL DESARROLLO”
I.E. NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE
EL SISTEMA NERVIOSO PERIFERICO
CURSO : CIENCIA Y TECNOLOGIA
DOCENTE : SORIA PUSCAN, TANIA ROCIO
GRADO : 4to
SECCION : “A “
TURNO : MAÑANA
ESTUDIANTE : GUTIÉRREZ MOYA, EZEQUIEL JONAS
PUCALLPA – PERU
2023
DEDICATORIA
Dedico este trabajo a mi mama, mis
hermanos por ser ellos mi apoyo moral y
económico; Dedico también a mis
Profesores por su arduo trabajo por
enseñarnos que gracias a su esfuerzo y
dedicación estoy encaminándome por el
camino correcto.
INTRODUCCION
El sistema nervioso periférico está compuesto por nervios y ganglios que conectan
el sistema nervioso central con el resto del cuerpo y controlan los movimientos
voluntarios, la digestión o la respuesta de lucha-huida.
En este trabajo de investigación describiremos el sistema nervioso periférico y sus
dos subdivisiones: el sistema nervioso autónomo o vegetativo y el somático.
El sistema nervioso periférico es de gran interés en la comprensión de cómo está
formado el ser humano. Esta parte del sistema nervioso está compuesta por un
conjunto de ganglios y nervios, siendo los encargados de las funciones
sensoriales y motoras. Estos nervios son llamados periféricos debido a que son
los que están fuera del sistema nervioso central.
SISTEMA NERVIOSO PERIFERICO
El sistema nervioso de los animales, incluidos los seres humanos, se ocupa de la
transmisión de los impulsos electroquímicos que permiten el funcionamiento de un
gran número de procesos biológicos. Se divide en dos conjuntos de conexiones: el
sistema nervioso central, compuesto por el cerebro y la médula espinal, y el
sistema nervioso periférico.
El término “periférico” denota la localización de los componentes de esta red
neural en relación al sistema nervioso central. Las neuronas y las fibras que
componen el sistema nervioso periférico conectan el cerebro y la médula espinal
con el resto del organismo, haciendo posible el intercambio de señales
electroquímicas con todo el cuerpo. A su vez el sistema nervioso periférico consta
de dos subdivisiones: el sistema nervioso autónomo, que controla los órganos
internos, la musculatura lisa y funciones fisiológicas como la digestión, y el
somático, compuesto principalmente por los nervios craneales y espinales.
A diferencia del sistema nervioso central, el periférico no se encuentra protegido
por el cráneo, la columna vertebral y la barrera hematoencefálica. Esto hace que
sea más vulnerable a distintos tipos de amenaza, como las lesiones traumáticas o
la exposición a toxinas.
FUNCIONES DEL SISTEMA NERVIOSO PERIFERICO
El Sistema Nervioso Periférico (SNP) es el encargado en nuestro organismo de
enviar la información adecuada a nuestro cerebro, para que éste codifique las
señales y responda ante lo que sucede en nuestro entorno. El cerebro es, por lo
tanto, el responsable de tomar la decisión final sobre los mensajes que está
recibiendo, acerca de cómo intervenir con nuestros músculos y órganos.
La principal función del SNP, como se ha podido entender, es la de conectar al
Sistema Nervioso Central (SNC) con nuestra piel, musculatura, extremidades y
órganos. Todo lo que forma parte de nuestra periferia. Gracias a esto podemos
reaccionar rápidamente ante los estímulos presentes de nuestro entorno.
Mediante la información que le envía el SNP al SNC en cuestión de milisegundos.
Se entiende así que las neuronas presentes en el sistema nervioso periférico no
son tan complejas con las del sistema nervioso central. Debido a que las
decisiones que toman se basan en la transmisión de información, mientras que las
del SNC son las que codifican la información, toman decisiones y realizan la
función sensorial y motora; la cual nos permite caminar, captar información, ver
imágenes, montar en bicicleta e interactuar con las personas.
ANATOMIA DEL SISTEMA NERVIOSO PERIFERICO
El sistema Nervioso Periférico se divide en dos:
1.- SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO
Esta parte del SNP es la encargada de las funciones corporales que son
involuntarias. Son funciones de vital importancia como: la respiración, digestión,
flujo sanguíneo y los latidos cardíacos. Se trata de los aspectos básicos que no
están bajo nuestro control voluntario. Además, estos procesos ocurren sin tener
conciencia de ellos, ya que no hace falta pensar ni decidir qué hacer.
El sistema nervioso autónomo está dividido por el sistema nervioso simpático y el
sistema nervioso parasimpático:
Sistema nervioso simpático
Este sistema es el que nos impulsa a la lucha o huida. Es el encargado de
movilizarnos y prepararnos para responder ante una situación de peligro. Se
dispara ante amenazas que pueden suponer un peligro para nuestra
supervivencia.
Se manifiesta corporalmente, ya que hay asociada una sobre activación corporal.
Se puede comprobar que hay una activación de este sistema que nos prepara
para la alerta; cuando se dilatan nuestras pupilas, aumenta la sudoración, la
frecuencia cardíaca y respiratoria. Según la percepción que tengamos acerca de
nuestros recursos nos quedaremos para afrontar el peligro o saldremos huyendo.
El sistema nervioso parasimpático
Este sistema al contrario que el simpático, nos ayuda a conservar la energía y los
recursos físicos con los que contamos. Es el encargado de mantener las funciones
normales corporales, tales como la frecuencia cardíaca, la presión arterial o la
digestión. Tras una situación de alerta, este sistema es el que nos regula para
volver a la calma. Al activarse el sistema parasimpático nuestra musculatura se
relaja, llevándonos al bienestar y el reposo
2.- SISTEMA NERVIOSO SOMÁTICO
Es otra parte del sistema nervioso periférico, responsable de la información motora
y sensorial, conduciéndola hacia el sistema nervioso central. Por lo tanto se
encarga como hemos visto de la información sensorial y los movimientos
voluntarios de nuestro cuerpo, tras una evaluación previa de nuestro cerebro.
El sistema somático se compone está compuesto por los nervios de los receptores
sensoriales de nuestro cuerpo. Para este trabajo cuenta con diferentes tipos de
neuronas:
Neuronas motoras o eferentes
Estas neuronas son las que envían la información sensorial al sistema nervioso
central. Recogen la información y la dirigen a través de la médula espinal al
cerebro.
Neuronas sensoriales o aferentes
Estas neuronas hacen el proceso contrario, emergen del sistema nervioso central
dirigiéndose hacia las fibras musculares de todo nuestro cuerpo. . A través de
estas neuronas, ofrecemos respuestas más rápidas ante los estímulos de nuestro
entorno.
NERVIOS DEL SISTEMA NERVIOSO PERIFERICO
En realidad, los nervios que están asociados con el SNP son axones que
contienen las células neuronales. Por un lado, nos encontramos con los nervios o
pares craneales que son homólogos a los nervios espinales a nivel de tronco.
NERVIOS CRANEALES
Entre los nervios o pares craneales encontramos los siguientes:
Par I. Olfatorio: discriminación de olores y sabores.
Par II. Óptico: encargado de la representación visual en nuestros
hemisferios.
Par III. Motor ocular común: es el que inerva la gran mayoría de los
músculos del ojo. Encargado de la inervación vegetativa de la contracción
pupilar. La lesión de este nervio produce Ptosis, que es la caída del párpado,
y midriasis, que es la dilatación pupilar.
Par IV. Troclear o patético: encargado de inervar el músculo oblicuo
superior del ojo. Su lesión produce diplopía, lo que supone una visión doble.
Par VI. Motor ocular externo: es el que inerva el músculo recto externo. Lo
s movimientos que se hacen afuera del ojo.
Par VII. Facial: regula los movimientos de la expresión facial. Posee también
la sensación del gusto en 2/3 anteriores de la lengua. Su lesión produce la
parálisis de Bell, que es la parálisis propia de un lado de la cara.
Para VIII. Vestibulococlear: es en el que recae la responsabilidad del
equilibrio y la orientación espacial, así como la función auditiva.
Par IX. Glosofaringeo: es donde se produce la sensibilidad de la lengua en
el tercio posterior. Está implicado en las glándulas parótidas y la presión
arterial.
Par X. Vago o neumogástrico: representa la piel, oreja, laringe, faringe,
esófago, tráquea, vísceras torácicas y abdominales.
Par XI. Accesorio o espinal: inerva el músculo trapecio y el
esternocleidomastoideo. Una lesión de este nervio en el lado derecho
debilita el giro a la izquierda.
Par XII. Hipogloso: encargado de inervar los músculos de la lengua, hacerla
convexa y sacarla. Interviene en la deglución y el habla.
NERVIOS ESPINALES
En el cuerpo humano existen hasta 31 pares de nervios espinales. En cada
segmento de la médula surge un nervio espinal. Se nombran en relación a la zona
de donde emergen.
Nervios cervicales (C1-C8): son 8 nervios que comienzan por la vertebra
Atlas, y aunque hay 8 nervios las vertebras cervicales son 7.
Nervios torácicos (T1-T12): son 12 los que salen de la parte torácica de
nuestra columna que le siguen a los cervicales.
Nervios lumbares (L1-L5): son 5 nervios que emergen de la zona lumbar de
nuestra columna, en la parte inferior de nuestra espalda.
Nervios sacros (S1-S5): también son 5 nervios que se sitúan en la base de
la columna vertebral.
Nervio coccígeo: se encuentra en el Cóccix o hueso coccígeo.
Así es como quedan representados de forma estructural los 31 pares de los
nervios espinales. Cada uno de estos nervios va unido a la médula espinal
mediante dos raíces: la raíz motora ventral (impulsos eferentes) y la raíz sensorial
dorsal (impulsos aferentes) Las de la raíz sensorial llevan los impulsos a médula
espinal, generándonos sensaciones como el dolor, la temperatura, el sentido táctil,
superficie del cuerpo, articulaciones, etc.
Desde el nervio motor o espinal, también conocidos como nervios raquídeos, son
los encargados de proporcionar una inervación motora y sensorial al cuerpo, en
relación a su periferia.
ENFERMEDADES RELACIONADAS CON EL SISTEMA NERVIOSO
PERIFÉRICO
Hay ciertas enfermedades que están estrechamente relacionadas con alguna
anomalía de las estructuras del sistema nervioso periférico. Concretamente, hay
hasta más de 100 tipos de trastornos o enfermedades que están asociadas a los
nervios periféricos. Podemos encontrarnos con algunos que surgen como
consecuencia de otras enfermedades, como los problemas neurológicos presentes
en los diabéticos. Otros tras una infección viral, como el síndrome de Guillain-
Barre, etc.
Veremos a continuación algunas de las enfermedades más frecuentes que afectan
a los nervios del sistema nervioso periférico y sus características:
Compresión del nervio cubital
Este nervio es el que se encuentra a lo largo de todo el brazo. Al ser un nervio que
queda bastante expuesto en la superficie, ejerciendo una presión muy prolongada
en él, puede causarle un daño significativo. Los síntomas de un daño en este
nervio suponen: hormigueo, pérdida de sensibilidad en la mano, entumecimiento
del brazo y de la mano, entre otros síntomas asociados.
Neuropatía
Se caracteriza sobre todo porque uno o más nervios del sistema nervioso
periférico se ven afectados, con graves implicaciones.
Neuropatía diabética
Es algo común en las personas que padecen de diabetes. Los nervios también
son susceptibles del alto contenido de azúcar en sangre, y pueden resultar
dañados. Entre los síntomas más frecuentes se pueden destacar los siguientes:
parálisis facial, cambios en la visión, pérdida de la sensación de calor y frio,
debilidad muscular, entumecimiento, entre otros muchos.
Síndrome del túnel del carpo
Se trata de un síndrome que afecta a los nervios que inervan a la mano, al resultar
dañados hay una pérdida de sensibilidad tanto en los dedos como en la palma de
la mano.
Síndrome de Isaac
Esta enfermedad que puede aparecer entre los 15 y 60 años de edad, es un
trastorno neuromuscular. Está causado por la hiperexcitabilidad y una activación
continuada de los axones de los nervios periféricos que se encuentran en los
nervios musculares, cuya función es la de activar las fibras musculares. Entre los
síntomas se encuentra la rigidez muscular progresiva, dolor y debilidad muscular.
E incluso la respiración y el habla también pueden estar afectados, si están
involucrados los músculos laríngeos y faríngeos.
Es destacable el hecho de que algunas personas nacen ya con trastornos en los
nervios periféricos. Los síntomas, aunque comienzan de forma gradual con el
tiempo acaban empeorando. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
dolor y debilidad muscular, sensibilidad al tacto, ardores, hormigueos y
entumecimiento.
TRATAMIENTO PARA ESTE TIPO DE SINTOMAS
El tratamiento para este tipo de síntomas es el de mitigar el dolor y controlar en la
medida de lo posible los síntomas para que no supongan una gran limitación para
quien los padece.
En definitiva, tal y como hemos destacado sobre el sistema nervioso periférico.
Hay que tener presente que está formado por una ramificación de las fibras
nerviosas que salen de médula espinal, y se extienden a cualquier parte de
nuestro cuerpo: cuello, torso, piernas, órganos internos, brazos y músculos
esqueléticos.
A través de su estudio es posible entender cómo funciona una parte fundamental
de nuestro organismo y nuestro cuerpo. Como sabemos, el cerebro envía
mensajes tanto a médula espinal como a los nervios del sistema nervioso
periférico, lo que da lugar al movimiento de la musculatura, e incluso que los
órganos internos puedan realizar su función. Aunque como hemos visto estén
controlados por el sistema nervioso autónomo. De esta forma entendemos cómo
participan los diferentes sistemas nerviosos entre sí, dando lugar a la maquinaria
que todos conocemos como cuerpo humano.
CONCLUSIÓN
El sistema nervioso Periférico es importante porque es el que conecta al ser
humano con el medio ambiente y le permite interactuar en él; además de que el
sistema nervioso periférico es el que da la capacidad de movimiento, ya sean
involuntarios, como pestañar o respirar o voluntarios como mover la mano, y
permite la reacción a los estímulos tanto internos como externos, mandando
señales al cerebro para una respuesta rápida. También participa prácticamente en
todas las funciones de nuestro cuerpo; se podría decir que la integridad estructural
y funcional del sistema nervioso, es determinante para el bienestar diario del
cuerpo. Los actos reflejos son importantes porque son una forma rápida de poder
diagnosticar el sistema nervioso periférico; si el individuo no responde a los
estímulos quiere decir que existe algún problema en las conexiones del cuerpo o
alguna lesión.