El término cáncer es el nombre común que recibe un conjunto de enfermedades
relacionadas en las que se observa un proceso descontrolado en la división de
las células del cuerpo.2 Según la definición de Rupert Allan Willis, un patólogo australiano,
una neoplasia es una masa anormal de tejido cuyo crecimiento excede del de los tejidos
normales y no está coordinado con estos, y que persiste del mismo modo excesivo aún
después de finalizar el estímulo que le dio origen. A esta definición se puede añadir que la
masa anormal carece de finalidad, hace presa del huésped y es prácticamente autónoma.3
Puede comenzar de manera localizada y diseminarse a otros tejidos circundantes.4 En
general, conduce a la muerte del paciente si este no recibe tratamiento adecuado. Se
conocen más de cien tipos diferentes de cáncer.5 Los más comunes son: de piel, de
pulmón, de mama y colorrectal.6
El cáncer se menciona en documentos históricos muy antiguos, como el Papiro Edwin
Smith del Antiguo Egipto en el año 1600 a. C. los cuales hacen una descripción de la
enfermedad. Se cree que el médico Hipócrates fue el primero en utilizar el
término carcinos.7 El uso por Hipócrates del término carcinos (‘relativo al cangrejo’) se
debe a que relacionó el crecimiento anormal con el cuerpo del cangrejo. El
término cáncer proviene de la palabra griega karkinos, equivalente al latino cáncer.8 El
cáncer es el resultado de dos procesos sucesivos, la proliferación de un grupo de células,
denominado tumor o neoplasia, y la capacidad invasiva que les permite colonizar y
proliferar en otros tejidos u órganos, proceso conocido como metástasis.9
La malignidad del cáncer es muy variable, según la agresividad de sus células y demás
características biológicas de cada tipo tumoral. En general, el comportamiento de las
células cancerosas se caracteriza por carecer del control reproductivo que requiere su
función original, perdiendo sus características primitivas y adquiriendo otras que no les
corresponden, como la capacidad de invadir de forma progresiva y por distintas vías a
órganos próximos (metástasis), con crecimiento y división más allá de los límites normales
del órgano, diseminándose por el organismo fundamentalmente a través del sistema
linfático o el sistema circulatorio, y ocasionando el crecimiento de nuevos tumores en otras
partes del cuerpo alejadas de la localización original.10
Las diferencias entre tumores benignos y malignos consisten en que los primeros son de
crecimiento lento, no se propagan a otros tejidos y rara vez recidivan tras ser extirpados,
mientras que los segundos son de crecimiento rápido, se propagan a otros tejidos,
recidivan con frecuencia tras ser extirpados y provocan la muerte en un periodo variable de
tiempo, si no se realiza tratamiento.11 Los tumores malignos tienen repercusiones graves,
puesto que estas células consumen los nutrientes que necesitan otros órganos. Estas
masas cancerosas cada vez mayores consumen nutrientes y energía. Mientras crece un
tumor, este crea vasos sanguíneos (angiogénesis) para alimentarse, ya que requiere
energía, de modo que "mata de hambre" a los órganos que lo rodean.12 Los tumores
benignos pueden recurrir localmente en ciertos casos, pero no suelen dar metástasis a
distancia ni matar al portador, con algunas excepciones. Las células normales al entrar en
contacto con las células vecinas inhiben su multiplicación, pero las células malignas no
tienen este freno. La mayoría de los cánceres forman tumores sólidos, pero algunos no,
por ejemplo la leucemia.13
El cáncer puede afectar a personas de todas las edades, incluso a fetos, pero el riesgo de
sufrir los más comunes se incrementa con la edad. El cáncer causa cerca del 13 % de
todas las muertes. De acuerdo con la Sociedad Americana Contra el Cáncer, 7,6 millones
de personas murieron por esta enfermedad en el mundo durante el año 2007.14
El proceso por el cual se produce el cáncer (carcinogénesis) es causado por
anormalidades en el material genético de las células. Estas anormalidades pueden ser
provocadas por distintos agentes carcinógenos, como la radiación ionizante, ultravioleta,
productos químicos procedentes de la industria, del humo del tabaco y de la contaminación
en general, o de agentes infecciosos como el virus del papiloma humano o el virus de la
hepatitis B.10 Otras anormalidades genéticas cancerígenas son adquiridas durante
la replicación normal del ADN, al no corregirse los errores que se producen durante dicho
proceso, o bien son heredadas y, por consiguiente, se presentan en todas las células
desde el nacimiento y originan mayor probabilidad de que se presente la enfermedad.
Existen complejas interacciones entre el material genético y los carcinógenos, un motivo
por el que algunos individuos desarrollan cáncer después de la exposición a carcinógenos
y otros no. Nuevos aspectos de la genética del cáncer, como la Metilación del ADN y
los microARNs, están siendo estudiados como importantes factores a tener en cuenta por
su implicación.15 Las anormalidades genéticas encontradas en las células cancerosas
pueden consistir en una mutación puntual, translocación, amplificación, deleción, y
ganancia o pérdida de un cromosoma completo. Existen genes que son más susceptibles
a sufrir mutaciones que desencadenen cáncer. Esos genes, cuando están en su estado
normal, se llaman protooncogenes, y cuando están mutados se llaman oncogenes.16 Lo
que esos genes codifican suelen ser receptores de factores de crecimiento, de manera que
la mutación genética hace que los receptores producidos estén permanentemente
activados, o bien codifican los factores de crecimiento en sí, y la mutación puede hacer
que se produzcan factores de crecimiento en exceso y sin control.16
Medidas para prevenir muchos tipos de cáncer incluyen no fumar, mantener un peso
saludable, no excederse en el consumo de alcohol, una alimentación equilibrada
(abundantes verduras y frutas, granos integrales en lugar de refinados, baja cantidad de
carnes procesadas y rojas), vacunar contra determinadas enfermedades infecciosas y
evitar exposiciones excesivas a la luz solar.1718 La inflamación crónica y
ciertas enfermedades autoinmunes se asocian con la aparición de malignidad.19 Entre
ellas, la enfermedad celíaca no diagnosticada o no tratada es la que tiene las asociaciones
más fuertes y más extensas; se relaciona con un aumento del riesgo de desarrollar todo
tipo de cánceres, siendo la probabilidad de desarrollar cánceres gastrointestinales un 60 %
superior a la de la población general.1920 La dieta sin gluten estricta tiene un papel
protector y es la única opción para prevenir contra ciertos raros tipos de cáncer en
celíacos, muy agresivos.192021
El tratamiento del cáncer debe ser multidisciplinario, pues exige la cooperación entre
distintos profesionales. Se fundamenta principalmente en tres
pilares: cirugía, quimioterapia y radioterapia. Otras posibilidades de tratamiento incluyen
la hormonoterapia, inmunoterapia, nuevas dianas terapéuticas no citotóxicas y
el trasplante de médula.
Etimología[editar]
La palabra «cáncer» proviene del griego καρκίνος, cangrejo. Los médicos
griegos Hipócrates y Galeno, entre otros, explicaron esto por similitudes que notaron entre
los tumores cancerosos y los cangrejos.22
Clasificación[editar]
El cáncer se clasifica según el tejido a partir del cual las células cancerosas se originan. El
diagnóstico está, en gran medida, influenciado por el tipo de tumor y la extensión de la
enfermedad. Frecuentemente, en estados iniciales, los síntomas pueden ser interpretados
como procedentes de otras patologías. Aunque las primeras manifestaciones de la
enfermedad provienen de síntomas, análisis de sangre o radiografías, el diagnóstico
definitivo requiere un examen histológico con microscopio. La clasificación histológica tras
la biopsia de la lesión, sirve para determinar el tratamiento más adecuado.23
Una vez detectado, se trata con la combinación apropiada
de cirugía, quimioterapia y radioterapia, dependiendo del tipo, localización y etapa o
estado en el que se encuentre. En los últimos años se ha producido un significativo
progreso en el desarrollo de medicamentos que actúan específicamente en anormalidades
moleculares de ciertos tumores y minimizan el daño a las células normales. No obstante, a
pesar de las mejoras continuas de las tasas de curación, algunas formas de cáncer
continúan presentando mal pronóstico.24
Nomenclatura[editar]
Todos Tejido Benigno Maligno (cáncer)
los
tumores, Carcinoma espinocelular
Piel Papiloma
benignos Carcinoma basocelular
y Adenoma Adenocarcinoma
Tejido glandular
Cistoadenoma Cistoadenocarcinoma
Melanocitos Nevus Melanoma
Tejido fibroso Fibroma Fibrosarcoma
Tejido adiposo Lipoma Liposarcoma
Cartílago Condroma Condrosarcoma
Hueso Osteoma Osteosarcoma
Músculo liso Leiomioma Leiomiosarcoma
Músculo estriado Rabdomioma Rabdomiosarcoma
Endotelio vasos sanguíneos Hemangioma Hemangiosarcoma
Endotelio vasos linfáticos Linfangioma Linfangiosarcoma
Células precursoras de la sangre Leucemia, Linfoma
y afines Mieloma múltiple
malignos, tienen dos componentes básicos en su estructura: Las células proliferantes que
forman el tumor propiamente dicho y constituyen el parénquima, y su estroma de sostén,
constituido por tejido conectivo y vasos sanguíneos, este último está formado por tejidos
no tumorales cuya formación ha sido inducida por el propio tumor. La nomenclatura
oncológica se basa en el componente parenquimatoso. Se usan dos criterios de
clasificación: el tejido del que derivan y su carácter benigno o maligno.
El 90 % de los tumores son generados por células epiteliales, denominándose carcinomas.
Los sarcomas derivados de células del tejido conectivo o muscular. Las leucemias,
linfomas, y mielomas, originados por células de la sangre, y los neuroblastomas y gliomas,
que derivan de células del sistema nervioso.9
• Tumores benignos: su nombre acaba en el sufijo oma. Dependiendo del tejido
del que procedan, pueden ser: fibroma (tejido conjuntivo
fibroso), mixoma (tejido conjuntivo laxo), lipoma (tejido
adiposo), condroma (tejido cartilaginoso), etc. Algunos de los tumores
benignos derivados de tejido epitelial terminan con el sufijo "adenoma" porque
el tejido epitelial de origen forma glándulas.
• Tumores malignos o cáncer: su nombre suele acabar en el sufijo sarcoma o
carcinoma, pero muchos de ellos, como
el melanoma, seminoma, mesotelioma y linfoma, son de carácter maligno a
pesar de que su nombre tiene una terminación similar a la de los tumores
benignos (sufijo oma).
o Carcinomas. Las neoplasias malignas de origen epitelial se
denominan carcinomas, vocablo derivado del latín carcinōma y
este a su vez del griego καρκίνωμα,25 y representan el 80 % de los
tumores malignos; por ejemplo: carcinoma epidermoide o
escamoso, carcinoma
basocelular, adenocarcinoma, cistoadenocarcinoma, coriocarcinom
a, carcinoma de pene, carcinoma de pulmón, carcinoma de
colon, carcinoma de mama, etc.13
o Sarcomas. Los cánceres que derivan de los tejidos
mensenquimatosos o mesodermo se denominan sarcomas (del
griego sarcos, "carnoso"); por
ejemplo: liposarcoma, condrosarcoma, osteosarcoma.13
o Gliomas. Los tumores que proceden del tejido nervioso son los
gliomas, realmente no se trata de un tumor derivado de células
nerviosas, sino de uno de los tipos celulares encargados de su
sostén, las células gliales. Algunas de las variedades de gliomas
son el glioblastoma, oligodendroglioma y ependimoma.13
o Leucemias y linfomas. Son cánceres hematológicos derivados del
tejido mieloide o linfoide, respectivamente.13
Conceptos semejantes[editar]
• Neoplasia. Significa, según sus raíces etimológicas, "tejido de nueva
formación". Neoplasia se aplica generalmente a los tumores malignos
(proliferaciones de células con comportamiento rebelde), por lo que en el
lenguaje médico se utiliza habitualmente como sinónimo de cáncer. Sin
embargo, el término puede emplearse de manera genérica, donde significará
simplemente tumor, tanto benigno como maligno.26
• Tumor. Inicialmente, el término tumor se aplicó a la tumefacción, hinchazón,
"bulto" o aumento localizado de tamaño, en un órgano o tejido. Incluso, el
concepto aún se aplica cuando se dice que los cuatro signos cardinales de
la inflamación son tumor, dolor, calor y rubor. Con el transcurso del tiempo, se
olvidó el sentido no neoplásico de la palabra tumor y ahora el término es el
equivalente o sinónimo de neoplasia; por lo tanto, se dice que hay tumores
benignos y malignos.26 Aunque la palabra no suele usarse, el término cancro,
igualmente derivado del latín cancer, -cri, también es sinónimo de tumor o
cáncer.27 Ésta es la palabra común en italiano o en el portugués de Portugal.
• Cáncer. La palabra cáncer deriva del latín y, como la derivada del
griego karkinos (καρκίνος), significa 'cangrejo'. El nombre proviene de que
algunas formas de cáncer avanzan adoptando una forma abigarrada, con
ramificaciones que se adhieren al tejido sano, con la obstinación y forma
similar a la de un cangrejo marino. Se considera a veces sinónimo de los
términos neoplasia y tumor; sin embargo, el cáncer siempre es una neoplasia o
tumor maligno.26
• Oncología. El término oncología proviene del griego "onkos", tumor. Es la
disciplina de la salud que estudia los tumores o neoplasias, sobre todo
malignos.26
Epidemiología[editar]
• Frecuencia: el cáncer es la Cánceres en mujeres
varones de Estados Unidos28
segunda causa de muerte.
Las muertes por cáncer Cáncer de pulmón 31 %
26
están aumentando. Se Cáncer de mama
próstata 10 %
15
estima que a lo largo del
Cáncer de colon y recto 8%
9
siglo XXI el cáncer será la
principal causa Cáncer de páncreas 6%
de muerte en los países
Cáncer de ovario
Leucemia 4%
6
desarrollados. A pesar de
esto, se ha producido un Hígado y vesícula
Leucemia 4%
aumento en la supervivencia
media de los pacientes
diagnosticados de cáncer.29
• Tipo: la frecuencia relativa de cada tipo de cáncer varía según el sexo y la
región geográfica. El cáncer de pulmón es el más frecuente en el mundo para
el total de los dos sexos especialmente en los varones, mientras que en las
mujeres es el de mama.30 En Estados Unidos, excluyendo el cáncer de piel, los
más frecuentes en varones son el de pulmón, próstata y colorrectal, mientras
que en mujeres el primero es el de pulmón, seguido por el cáncer de mama y
el colorrectal.28 En Europa, en varones, el cáncer de próstata es el más
frecuente, seguido del cáncer de pulmón y el de colon y recto. En mujeres, el
más frecuente es el cáncer de mama, seguido del colorrectal y el de pulmón.31
• Para conocer los casos nuevos de cáncer que se diagnostican en una
población a lo largo de un periodo de tiempo, se utilizan los denominados
registros poblacionales de cáncer, los cuales se ocupan de recoger de una
forma sistemática, continuada y estandarizada la información necesaria para
obtener datos de incidencia de cáncer y estudiar su distribución por edad,
sexo, características tumorales, así como su evolución a lo largo del tiempo.32
Etiología[editar]
Células causantes de Leucemia
No se debe pensar en el cáncer como una enfermedad de causa única, sino más bien
como el resultado final de una interacción de múltiples factores de riesgo. La gran mayoría
de los cánceres, aproximadamente el 90-95 % de los casos, tiene como causa factores
ambientales. El 5-10 % restante se debe a factores genéticos.33
La expresión "factores ambientales" se refiere no solo a la contaminación, sino a cualquier
causa que no se hereda genéticamente, como el estilo de vida, los factores económicos y
de comportamiento.34
Alrededor de un tercio de las muertes por cáncer se debe a los cinco principales riesgos
conductuales y dietéticos: índice de masa corporal alto, baja ingesta de frutas y
verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol. El consumo
de tabaco es la causa de alrededor del 20 % de las muertes por cáncer.
Ciertas infecciones virales (como la hepatitis B, la hepatitis C y el virus del papiloma
humano) son responsables de hasta el 20% de las muertes por cáncer en los países
subdesarrollados o en vías de desarrollo.35
Con excepción de las transmisiones raras que ocurren en los embarazos y solo unos
casos marginales en donantes de órganos, el cáncer en general no es una enfermedad
transmisible.36
Productos químicos[editar]
La exposición a determinadas sustancias se ha relacionado con tipos específicos de
cáncer. Estas sustancias se denominan carcinógenos.
El consumo de tabaco causa el 90 % del cáncer de pulmón.37 También produce cánceres
en la cabeza y cuello, cáncer de laringe, de esófago, de vejiga, de estómago, de riñón y
de páncreas.38 El humo del tabaco contiene más de cincuenta carcinógenos conocidos,
incluyendo nitrosaminas e hidrocarburos aromáticos policíclicos.39 El tabaco es
responsable de aproximadamente un tercio de todas las muertes por cáncer en el mundo
desarrollado40 y una de cada cinco en todo el mundo.39
En Europa occidental, el 10 % de los cánceres en los hombres y el 3 % de los cánceres en
las mujeres se atribuyen a la exposición al alcohol, especialmente el cáncer de hígado y
del tracto digestivo.41
Se cree que el cáncer relacionado con la exposición a sustancias en el trabajo puede
representar entre el 2-20 % de todos los casos.42 Cada año, al menos 200 000 personas
mueren en todo el mundo de cáncer relacionado con sus lugares de trabajo. Millones de
trabajadores corren el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, como el de pulmón y
el mesotelioma por la inhalación de humo de tabaco o las fibras de amianto,
o leucemia por la exposición al benceno.43
Factores dietéticos y ejercicio[editar]
Ciertos factores dietéticos, la inactividad física y la obesidad están relacionados con hasta
30-35 % de las muertes por cáncer.3344 Se cree que la inactividad puede contribuir al
riesgo de desarrollar cáncer, no solo a través de su efecto sobre el peso corporal, sino
también por los efectos negativos sobre el sistema endocrino y el sistema inmunológico.44
Infección[editar]
En todo el mundo, aproximadamente el 18 % de las muertes por cáncer están
relacionadas con enfermedades infecciosas. Esta proporción varía en diferentes regiones
del mundo, con el máximo en África (25 %) y menos del 10 % en el mundo desarrollado.33
Los virus que pueden causar cáncer se denominan oncovirus. Estos incluyen el virus del
papiloma humano (cáncer cervical), el virus de Epstein-Barr (enfermedad linfoproliferativa
de tipo B y carcinoma de nasofaringe o cavum), el human herpesvirus 8 (sarcoma de
Kaposi), los virus de la hepatitis B y la hepatitis C (carcinoma hepatocelular) y el virus
linfotrópico de células T humanas (leucemias de células T). Ciertas infecciones bacterianas
también pueden aumentar el riesgo de cáncer, como se ve en el cáncer de
estómago inducido por Helicobacter pylori.45 Las infecciones parasitarias fuertemente
asociados con el cáncer incluyen Schistosoma haematobium (cáncer de vejiga) y los
trematodos hepáticos Opisthorchis viverrini y Clonorchis sinensis (cáncer de las vías
biliares).46
Radiación[editar]
El melanoma es un tumor maligno de la piel cuya
aparición se ve favorecida por exposiciones prolongadas sin protección a la radiación
solar.
Hasta un 10 % de los cánceres invasivos están relacionados con la exposición a radiación,
incluyendo tanto la radiación ionizante y la radiación no ionizante.33 La gran mayoría de los
cánceres no invasivos son cánceres de piel no melanoma, causados por la radiación
ultravioleta no ionizante, principalmente de la luz solar. Las fuentes de radiación ionizante
incluyen imágenes médicas y el gas radón.
La radiación ionizante no es un mutágeno particularmente fuerte. Es una fuente más
potente de riesgo de desarrollar cáncer cuando se combina con otros agentes
cancerígenos, como por ejemplo la combinación de la exposición al gas radón más el
consumo de tabaco. Los niños y adolescentes tienen el doble de probabilidades de
desarrollar leucemia inducida por la radiación que los adultos. La exposición a la radiación
durante la gestación tiene un efecto diez veces más potente.47 El uso médico de la
radiación ionizante es una pequeña, pero creciente, fuente de cánceres inducidos por la
radiación. Se puede utilizar para tratar otros tipos de cáncer, pero esto puede, en algunos
casos, inducir una segunda forma de cáncer.47 También se utiliza en algunos tipos
de imágenes médicas, con fines diagnósticos.48
La exposición prolongada a la radiación ultravioleta del sol puede provocar melanomas y
otros tumores malignos de piel. Las evidencias demuestran que la radiación ultravioleta,
especialmente UVB, es la causa de la mayoría de los cánceres de piel no melanoma, que
son las formas más comunes de cáncer en el mundo.49
La radiación no ionizante de radiofrecuencia procedente de los teléfonos móviles,
la transmisión de energía eléctrica y otras fuentes similares, se ha descrito como un
posible carcinógeno por la Agencia Internacional para la Investigación del
Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC).50 Sin embargo, los estudios
no han encontrado una relación consistente entre la radiación de los teléfonos móviles y el
riesgo de cáncer.51
Genética[editar]
Las alteraciones genéticas que provocan el cáncer consisten en mutaciones que
inactivan genes cuya función es limitar la división celular y eliminar células muertas o
defectuosas. En otras ocasiones, las mutaciones potencian la acción de genes que
favorecen el movimiento y la multiplicación de las células afectadas.28
Una única mutación en el material genético celular no es capaz de transformar una célula
sana en cancerosa; por el contrario, se requieren múltiples mutaciones, las cuales pueden
producirse por la acción de agentes cancerígenos externos como la radiactividad, o ser
debidas a errores internos en la replicación y corrección del ADN. Estas mutaciones deben
provocar alguna alteración en la secuencia de protooncogenes y genes supresores de
tumores, los cuales son los encargados de regular el ciclo celular y la muerte celular
programada (apoptosis).28 Una pequeña subpoblación de las células que componen el
tumor está formada por las células madre del cáncer, las cuales juegan un papel crucial en
la iniciación, persistencia y diseminación de la enfermedad, así como en la resistencia a la
acción de los fármacos que se emplean como tratamiento. Las células madres del cáncer
son clave para entender la génesis de un tumor maligno.52
La gran mayoría de los cánceres no son hereditarios. Sin embargo, algunas personas
tienen un riesgo muy alto de padecer cáncer a lo largo de su vida, por presentar en su
material genético ciertos genes heredados que hacen más probable la aparición de la
enfermedad, por ejemplo familias que presentan mutaciones en los
genes BRCA1 y BRCA2, tienen alta probabilidad de desarrollar cáncer de mama.53 Por
otra parte, algunas enfermedades hereditarias predisponen a la aparición de diferentes
tipos de cáncer:54
• Síndrome de Lynch. Predisposición familiar al cáncer de colon, cáncer de recto
y otros tumores malignos.55
• Poliposis adenomatosa familiar. Presentan predisposición a presentar cáncer
de colon.56
• Neoplasia endocrina múltiple. Aparecen frecuentemente tumores de las
glándulas endocrinas, como insulinoma, feocromocitoma o cáncer de tiroides.57
• Síndrome de Peutz-Jeghers. Los afectados presentan riesgo aumentado de
cáncer gástrico e intestinal.58
• Síndrome de Gorlin. Predisposición a la aparición de cáncer de piel de
tipo carcinoma basocelular.59
• Neurofibromatosis. Pueden presentar glioma, meduloblastoma, neurinoma y
otros tumores.
Menos del 0,3 % de la población es portadora de una mutación genética que tenga un gran
efecto sobre el riesgo de cáncer y estos causan menos del 3-10 % de todos los
cánceres.51
Agentes físicos[editar]
Algunas sustancias causan cáncer principalmente a través de su efecto físico, en vez de
químico, sobre las células. Un ejemplo destacado es la exposición al amianto (fibras
minerales de origen natural que son una importante causa de mesotelioma). Otras
sustancias en esta categoría, incluyendo tanto las de origen natural y como las fibras
sintéticas similares al amianto, son la wollastonita, la atapulgita, la lana de vidrio y la lana
de roca, las cuales se cree que tienen efectos similares. Materiales con partículas no
fibrosas que causan cáncer incluyen el polvo metálico de cobalto y níquel, y la sílice
cristalina (cuarzo, cristobalita y tridimita). Por lo general, los carcinógenos físicos deben
entrar en el cuerpo (por ejemplo, a través de la inhalación de pequeñas partículas) y
requieren años de exposición para llegar a desarrollar cáncer.60
Hormonas[editar]
Algunas hormonas juegan un papel en el desarrollo del cáncer, mediante la promoción de
la proliferación celular.61 Los factores de crecimiento insulínico desempeñan un papel clave
en la proliferación de células cancerosas, la diferenciación celular y la apoptosis, lo que
sugiere la posible participación en la carcinogénesis.62
Las hormonas son agentes importantes en los cánceres relacionados con el sexo, como
el cáncer de mama, de endometrio, de próstata, de ovario y de testículo, y también en
el cáncer de tiroides y el cáncer de hueso. Por ejemplo, las hijas de mujeres con cáncer de
mama tienen niveles significativamente más altos de estrógenos y progesterona en
comparación a las hijas de las mujeres sin cáncer de mama. Estos niveles hormonales
más altos pueden explicar por qué estas mujeres tienen mayor riesgo de desarrollar un
cáncer de mama, incluso en ausencia de factores genéticos. Del mismo modo, los
hombres de ascendencia africana tienen niveles significativamente más altos
de testosterona que los hombres de ascendencia europea, con un nivel
correspondientemente mucho más alto de cáncer de próstata. Los hombres de
ascendencia asiática, que presentan los niveles más bajos de testosterona, tienen los
niveles más bajos de cáncer de próstata.61
Las personas obesas tienen mayores niveles de algunas hormonas asociadas con el
cáncer y una mayor tasa de esos tipos de cáncer. Las mujeres que toman terapia de
reemplazo hormonal tienen un mayor riesgo de desarrollar cánceres relacionados con las
hormonas. Por otro lado, las personas que hacen más ejercicio que la media tienen
menores niveles de estas hormonas, y menor riesgo de cáncer. El osteosarcoma puede
ser provocado por la hormona del crecimiento.61
Autoinmunidad e inflamación[editar]
La evidencia demuestra que la inflamación crónica y la autoinmunidad se asocian con el
desarrollo de malignidad. Además, los pacientes con un tumor maligno primario pueden
desarrollar enfermedades autoinmunes.19
De estas relaciones observadas, la enfermedad celíaca tiene las asociaciones más fuertes
y más extensas, y se relaciona con un aumento del riesgo de desarrollar todo tipo de
cánceres.1920 Los más frecuentes son los relacionadas con linfomas no Hodgkin de células
B o T, bien sean intestinales o de otros órganos. La probabilidad de desarrollar cánceres
gastrointestinales es un 60 % superior al de la población general.20 El riesgo es mayor en
las personas con enfermedad celíaca sin diagnosticar y disminuye tiempo después del
diagnóstico,20 probablemente debido a la adopción de la dieta sin gluten estricta, que
parece tener un papel protector contra el desarrollo de cánceres en los celíacos,1920 y es la
única opción para prevenir contra ciertos raros tipos de cáncer, muy agresivos.21 No
obstante, el frecuente retraso en el diagnóstico de la enfermedad celíaca aumenta la
probabilidad de desarrollar malignidad.20 El efecto protector de la dieta sin gluten es
especialmente eficaz cuando se inicia durante el primer año de vida.21
Otras condiciones que demuestran extensas asociaciones con el cáncer,
principalmente neoplasias del intestino, incluyen la enfermedad de Crohn y la colitis
ulcerosa, agrupadas bajo la denominación de enfermedad inflamatoria intestinal. Otras
enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide y el lupus eritematoso sistémico,
que afectan a múltiples órganos y sistemas, tienen asociaciones significativas tanto con el
desarrollo de tipos focales de cáncer en todo el cuerpo como con neoplasias
linfoproliferativas y hematológicas.19
A diferencia de la mayoría de las enfermedades inflamatorias crónicas y autoinmunes,
la esclerosis múltiple se asocia inversamente con el desarrollo del cáncer en la mayoría de
los sistemas y órganos.19
Permeabilidad intestinal aumentada[editar]
Esquema de la pared del intestino con permeabilidad
aumentada. Los dos factores más potentes que la provocan son
ciertas bacterias intestinales y la gliadina63 (principal fracción tóxica del gluten),
independientemente de la predisposición genética, es decir, tanto en celíacos como en
no celíacos.6465 63
La zonulina es el único modulador fisiológico de las uniones estrechas intercelulares bien
conocido actualmente; está implicada en el tráfico de macromoléculas y, por tanto, en el
balance tolerancia/respuesta inmune.63 La función principal de la zonulina es regular el
flujo de moléculas entre el intestino y el torrente sanguíneo, aflojando las uniones
estrechas intercelulares para permitir el paso de nutrientes y bloqueando el paso de
macromoléculas (fragmentos de nutrientes incompletamente digeridos) y microorganismos
del intestino proximal.66 Cuando hay una sobreproducción de zonulina, se abren las
uniones estrechas de la pared intestinal (aumenta la permeabilidad intestinal), el intestino
pierde su capacidad de barrera protectora y pasan al torrente sanguíneo macromoléculas
que no deberían pasar, lo que puede ocasionar (tanto en el intestino como en otros
órganos) reacciones autoinmunes, inflamatorias y trastornos neoplásicos, en personas con
predisposición genética.63
Los dos factores más potentes que desencadenan la liberación de zonulina y provocan
aumento de la permeabilidad intestinal son ciertas bacterias intestinales y
la gliadina (proteína que forma parte del gluten),63 independientemente de la
predisposición genética, es decir, tanto en celíacos como en no celíacos.6467 Otras
posibles causas son la prematuridad, la exposición a la radiación y la quimioterapia.63
Una revisión sistemática de la literatura reveló que la molécula precursora
de haptoglobina (HP) 2 (identificada como zonulina, por lo que los dos términos se pueden
utilizar indistintamente), representa un biomarcador de varias condiciones patológicas,
incluyendo enfermedades autoinmunes, cáncer y enfermedades del sistema nervioso. Un
dato interesante es que los genes relacionados con estas tres clases de enfermedades se
han mapeado en el cromosoma 16.63
Los principales cánceres cuya relación con la zonulina ha sido probada o se sospecha,
son:65
• Glioma (cáncer de cerebro o de médula espinal).
• Cáncer de mama.
• Adenocarcinoma de pulmón.
• Cáncer de ovario.
• Cáncer de páncreas.
• Carcinoma oral de células escamosas.
• Carcinoma hepatocelular con infección por el virus de la hepatitis C.
En general, se acepta que la interacción entre los factores ambientales y los genes de
susceptibilidad específicos es la responsable de la aparición de enfermedades
autoinmunes, cánceres, infecciones y alergias. Menos del 10 % de aquellas personas con
una mayor susceptibilidad genética desarrollan la enfermedad, lo que sugiere la
participación de un fuerte desencadenante ambiental, que afecta también al progreso y
pronóstico de la enfermedad. En la mayoría de los casos, el aumento de la permeabilidad
intestinal aparece antes que la enfermedad y desencadena el proceso multiorgánico que
provoca el desarrollo de enfermedades sistémicas, como el cáncer.63
El descubrimiento del papel de la permeabilidad intestinal en el desarrollo de estas
enfermedades desbarata las teorías tradicionales y sugiere que estos procesos pueden ser
detenidos si se impide la interacción entre los genes y los factores ambientales
desencadenantes, a través del restablecimiento de la función de la barrera intestinal
dependiente de la zonulina.63
Patogenia[editar]
Mecanismos supresores de tumores[editar]
La transformación maligna de las células normales consiste en la adquisición progresiva
de una serie de cambios genéticos específicos que se producen desobedeciendo los
fuertes mecanismos antitumorales que existen en todas las células normales. Estos
mecanismos incluyen:
• La regulación de la transducción de señales. Se estima que más del 20 % de
los genes incluidos en el genoma humano codifican proteínas encargadas de
la transducción de señales. La acumulación de mutaciones que alteran estos
sistemas, principalmente los que controlan los procesos de división y
multiplicación celular, tiene una gran importancia en la aparición del cáncer.68
• La apoptosis. La muerte celular programada o apoptosis, es una forma de
muerte celular que está desencadenada por señales celulares controladas
genéticamente. La apoptosis tiene una función muy importante en los
organismos, pues hace posible la destrucción de las células dañadas
genéticamente, evitando la aparición de enfermedades como el cáncer.69
• La reparación del ADN. Es un conjunto de procesos mediante los cuales una
célula identifica y corrige los daños producidos en las moléculas de ADN que
codifican el genoma, evitando la aparición de mutaciones.70
Una causa de fallo en la función supresora de tumores es la formación de aductos en el
ADN, uniones entre el material genético y alguno de los componentes químicos presentes
en el tabaco y otras sustancias o carcinógenos, lo cual implica errores en el proceso de
replicación y transcripción, que concluirá con la formación de mutaciones en genes
supresores de tumores como P53.71
Morfología y crecimiento tumoral[editar]
Las células cancerosas son capaces de alcanzar el
torrente sanguíneo desde donde de diseminan a otros lugares del organismo
(metástasis). Proceso de formación de nuevos vasos
sanguíneos (angiogénesis) en los tumores malignos.Célula cancerosa que ha perdido
las moléculas de adhesión celular, lo que facilita el proceso de diseminación.
Las células tumorales tienen una morfología alterada que depende de la diferenciación y
de la anaplasia. La diferenciación celular de un tumor es el grado en el que las células
cancerosas se asemejan a las células no cancerosas de las que proceden, tanto
morfológica como funcionalmente. Las células sanas que constituyen el organismo están
muy diferenciadas, lo que les permite realizar funciones específicas.72 Generalmente, los
tumores benignos son bien diferenciados y los tipos de cáncer varían desde los muy
diferenciados hasta los indiferenciados. Un grado de diferenciación bajo indica que las
células tumorales son muy diferentes a lo que deberían ser para desarrollar las funciones
habituales en el organismo. La anaplasia es la ausencia de diferenciación que conlleva a
una falta de especialización o de función celular. Cuanto más indiferenciado sea un
cáncer, mayor es su malignidad y más alta es su velocidad de crecimiento.
El crecimiento del cáncer es descontrolado y acelerado por un proceso de división
celular continuo. Además las células tumorales son capaces de infiltrar o penetrar en los
tejidos normales e invadirlos, destruyendo las células normales del órgano afectado que
pierde su función. También viajan a través de los vasos sanguíneos o linfáticos a otras
partes del organismo, produciendo tumores hijos o metástasis. Las principales
características de los tumores malignos son las siguientes:
• Angiogénesis: es la capacidad de formar nuevos vasos sanguíneos a partir
de vasos preexistentes por medio de la secreción de ciertas sustancias, como
el factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF), responsables de la
formación de extensas redes de capilares y vasos sanguíneos nuevos. Los
nuevos vasos son indispensables para la nutrición de las células tumorales y
de las metástasis y le permite al parénquima tumoral tener un gran aporte de
oxígeno y nutrientes, lo cual favorecerá su crecimiento y proliferación a mayor
velocidad y distancia. Esta capacidad se encuentra generalmente ausente en
neoplasias benignas.73
• Pérdida de adherencia celular: las células tumorales para poder diseminarse
deben ser capaces de romper su unión con la estructura del tejido en el que se
originan. En el cáncer la adhesión entre células se reduce por la pérdida de
las moléculas de adhesión celular (MAC), las cuales son proteínas localizadas
en la superficie de la membrana celular, que están implicadas en la unión con
otras células o con la matriz extracelular.74
• Proteólisis: las células tumorales producen enzimas proteolíticas (proteasas)
que degradan la matriz extracelular y favorecen la expansión y diseminación
del tumor.75
• Movilidad: es la migración de las células malignas, algunas de las cuales
abandonan el tumor primario, viajan a un sitio alejado del organismo por medio
del sistema circulatorio o linfático y se establecen como un tumor secundario
de las mismas características que el primitivo (metástasis).76
• Metástasis. En general, lo que diferencia un tumor maligno de otro benigno,
es la capacidad que poseen sus células de lograr una trasvasación exitosa (o
metastatizar), que se define como la capacidad que posee una célula tumoral
de infiltrarse al torrente sanguíneo o linfático, mediante la ruptura de moléculas
de adhesión celular que sujetan a las células a la membrana basal, con
posterior destrucción de esta última. Esta característica se adquiere luego de
sucesivas alteraciones en el material genético celular. Los órganos en los que
se producen metástasis con más frecuencia
son huesos, pulmones, hígado y cerebro. No obstante, distintos tipos de
cáncer tienen preferencias individuales para propagarse a determinados
órganos.74
Genética[editar]
El cáncer es una enfermedad genética producida por la mutación en determinados genes
que pueden ser de tres tipos:
• Oncogenes: son genes mutados que promueven la división celular,
procedentes de otros llamados protooncogenes (los cuales tienen una función
normal), encargados de la regulación del crecimiento celular. Su herencia
sigue un patrón autosómico dominante. Suelen ser receptores de membrana
(hormonas y otros factores). Hay más de 100 oncogenes descritos.77
• Genes supresores tumorales: son los encargados de detener la división celular
y de provocar la apoptosis. Cuando se mutan estos genes la célula se divide
sin control. Suelen ser factores de control transcripcional y traduccional.
Cuando pierden su función normal (por deleción, translocación, mutación
puntual) se originan tumores.
• Genes de reparación del ADN: cuando el sistema de reparación es defectuoso
como resultado de una mutación adquirida o heredada, la tasa de acumulación
de mutaciones en el genoma se eleva a medida que se producen divisiones
celulares. Según el grado en que estas mutaciones afecten a oncogenes y
genes supresores tumorales, aumentará la probabilidad de padecer neoplasias
malignas.
Marcadores genéticos[editar]
Gen Tipo de cáncer
BRCA1, BRCA27879 Mama, ovario, páncreas
Colon, útero, intestino delgado,
HNPCC, MLH1, MSH2, MSH6, PMS1, PMS2
estómago, tracto urinario
Diagnóstico[editar]
Mamografía de una mama normal a la izquierda y
de cáncer de mama a la derecha
Para el diagnóstico del cáncer, el primer paso es una historia clínica realizada por el
médico, para determinar si existe algún síntoma sospechoso en el paciente. Los síntomas
pueden ser muy variados, dependiendo del órgano afectado, por ejemplo esputos con
sangre en el cáncer de pulmón, hemorragia en las heces en el cáncer de colon, dificultad
para orinar en el cáncer de próstata o la aparición de un nódulo palpable en el cáncer de
mama. El segundo paso consiste generalmente en realizar una prueba complementaria,
para confirmar la sospecha, puede consistir en radiografía de pulmón, de mama
(mamografía), endoscopia u otros estudios como análisis de
sangre, ecografías, resonancia magnética nuclear o tomografía axial computerizada. Para
llegar al diagnóstico de certeza, suele ser necesario tomar una muestra del tumor
(biopsia), para realizar un estudio histológico del tejido. También se realizan algunos
estudios especiales moleculares o genéticos, algunos de los cuales se citan a
continuación.1080
Biomarcadores[editar]
Son moléculas que se encuentran en la sangre o en los tejidos tumorales y no se expresan
habitualmente en una célula normal. Su presencia puede hacer sospechar la existencia de
un proceso patológico, o bien indica si existe riesgo de desarrollarlo, o informa
del pronóstico y la respuesta a una terapia concreta.81 Se pueden estudiar marcadores
proteómicos (proteínas), genómicos, cromosómicos o anomalías génicas en oncogenes o
genes supresores de tumores. La concentración elevada de un biomarcador tumoral nunca
es diagnóstica del cáncer, puede sugerir la posibilidad de la enfermedad, pero es preciso
utilizar otras pruebas como biopsia para alcanzar el diagnóstico. Puede ser de utilidad en
algunos casos determinar su concentración antes y después del tratamiento para valorar la
evolución de un proceso canceroso ya diagnosticado. Algunos de los marcadores más
estudiados son:82
• HER2: es un gen que codifica una proteína llamada receptor 2 del factor de
crecimiento epidérmico humano. Esta proteína es un receptor esencial para el
crecimiento y división de las células normales, pero se sobreexpresa en
diversos tumores, por ejemplo el 25 % de los cánceres de mama son de tipo
HER2 positivo, por lo que producen un exceso de la proteína HER2 y tienden a
ser más agresivos y presentan tasas más altas de recaídas.8384
• Genes Ras: codifican para proteínas que forman parte de la cascada de
fosforilación desde la tirosina kinasa hasta la kinasa mitogénica. Las
mutaciones en K-Ras (12p12) son las más comunes en los cánceres humanos.
Se encuentran en los codones 12, 13, 22 y 61 del gen y codifican la región que
se une a GTP, dejando la proteína activa permanentemente (se activan con la
unión de GTP). Dichas mutaciones se pueden analizar mediante polimorfismo
de conformación de cadena simple (SSCP), secuenciación
directa, pirosecuenciación, biochips.85
• Fusión EWS/FLI: la fusión de estos dos genes está presente en el 85 % de los
casos de Sarcoma de Ewing. Este tumor es un cáncer agresivo que afecta
principalmente al hueso y está causado por una translocación entre los
cromosomas 11 y 22, la cual fusiona el gen EWS del cromosoma 22 con el gen
FLI1 del cromosoma 11. La proteína de fusión resultante se puede detectar
por inmunohistoquímica, también se puede estudiar la mutación mediante RT-
PCR.86
• TP53: el gen supresor de tumores TP53, conocido como el guardián del
genoma, está situado en el cromosoma 17 humano. Se encuentra mutado en
más del 50 % de todos los tipos de cáncer y codifica una proteína cuya
deficiencia provoca inestabilidad genómica y la acumulación de mutaciones
que ocasionan la aceleración en el desarrollo de los tumores malignos.87
• Gen ATM (11q22): codifica para una fosfatidil inositol quinasa implicada en la
reparación de daños en el ADN y control del ciclo celular. Mutaciones en este
gen causan la Ataxia-Telangiectasia y predisponen a sufrir cáncer. También
provoca inmunodeficiencias: leucemias y linfomas. Las mutaciones se pueden
detectar mediante secuenciación completa del gen, SSCP o mediante un test
funcional (se irradia un cultivo celular, se añade colchicina y se analizan los
cariotipos para calcular las anomalías por célula).88
• Pérdida de heterocigosidad: pérdida en el tumor de la copia correcta del gen
supresor tumoral. Se estudia mediante la amplificación de marcadores ligados
a los alelos de interés.8990
Gradación y estadificación[editar]
El melanoma de iris, como el que se observa en la
imagen, es un tumor maligno que puede diseminarse fácilmente y producir metástasis
en otros órganos
La gradación es un sistema que emplea para clasificar las células cancerosas en cuanto a
su diferencia de las células normales observadas al microscopio. El grado histológico,
también llamado grado de diferenciación, se refiere a la semejanza que tengan las células
del tumor con las células normales del mismo tipo de tejido. Las células bien diferenciadas
o de grado 1 se parecen a las células normales, por ello tienden a multiplicarse lentamente
y el cáncer es menos agresivo, en cambio las células indiferenciadas o de grado 4, tienden
a multiplicarse y extenderse con más rapidez, por lo que se encuentran en cánceres que
se comportan con más agresividad.91
Grado:
• GX No es posible asignar un grado (Grado indeterminado).
• G1 Bien diferenciado (Grado bajo).
• G2 Moderadamente diferenciado (Grado intermedio).
• G3 Poco diferenciado (Grado intermedio-alto).
• G4 Indiferenciado (Grado alto).
La estadificación se utiliza para describir la gravedad del cáncer basándose en la
extensión del tumor original y si el cáncer se ha diseminado en el cuerpo. El sistema más
empleado es el TNM (Tumor, Node (nódulo, ganglio) y Metástasis) que valora la
enfermedad local (tamaño tumoral), regional (número de ganglios afectados) y
diseminación a distancia (presencia de metástasis).92
Tamaño del tumor
• TX El tumor primario no puede ser evaluado.
• T0 No hay evidencia de tumor primario.
• Tis Carcinoma in situ (cáncer inicial que no se ha diseminado a tejidos vecinos)
se considera como tal al cáncer que no ha franqueado la membrana basal)
• T1, T2, T3, T4 Tamaño y/o extensión del tumor primario.
Ganglios linfáticos regionales
• NX No es posible evaluar los ganglios linfáticos regionales
• N0 No existe complicación de ganglios linfáticos regionales (no se encontró
cáncer en los ganglios linfáticos).
• N1, N2, N3 Complicación de ganglios linfáticos regionales (número y/o
extensión de diseminación).
Metástasis
• MX No es posible evaluar una metástasis distante.
• M0 No existe metástasis distante (el cáncer no se ha diseminado a otras
partes del cuerpo).
• M1 Metástasis distante (el cáncer se ha diseminado a partes distantes del
cuerpo).
Elementos comunes de los sistemas de estadificación:
• Sitio del tumor primario.
• Tamaño y número de tumores.
• Complicación de ganglios linfáticos (diseminación del cáncer a los ganglios
linfáticos).
• Tipo de célula y grado del tumor (qué tanto se parecen las células cancerosas
al tejido normal).
• Presencia o ausencia de metástasis.
Tratamiento[editar]
Los cuatro pilares del tratamiento del cáncer.
El tratamiento del cáncer se fundamenta en cuatro
pilares: cirugía, quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia. Otras posibilidades de
tratamiento incluyen la hormonoterapia y el trasplante de médula ósea. El tratamiento debe
ser multidisciplinario en todos los casos, pues exige la cooperación entre distintos
profesionales: médico de
familia, cirujano, radioterapeuta, oncólogo, dermatólogo, neumólogo, ginecólogo, imagenól
ogo, gastroenterólogo, etc.
La elección del tratamiento más adecuado puede consultarse con el médico si es que
existe más de una opción disponible. Si las decisiones sobre el tratamiento son complejas,
el paciente podrá solicitar una segunda opinión, y en algunas ocasiones puede participar
en un estudio o investigación que se esté realizando en el hospital o sector sanitario donde
recibe atención, tales estudios, llamados ensayos clínicos, se diseñan para mejorar las
terapias contra cáncer. La respuesta al tratamiento puede ser completa, si se ha producido
la desaparición de todos los signos y síntomas de la enfermedad, o parcial, si existe una
disminución significativa de todas las lesiones mensurables. En el plan de tratamiento hay
que definir si la intención es curativa o paliativa. Dada la incapacidad actual de la ciencia
para curar los tipos de cáncer más agresivos en estados avanzados de evolución, en
algunas ocasiones es preferible renunciar a la intención curativa y aplicar un tratamiento
paliativo que proporcione el menor grado posible de malestar y conduzca a una muerte
digna. En todo momento el apoyo emocional cobra una importancia primordial.
Cirugía[editar]
La extirpación del tumor en el quirófano por un cirujano, continúa siendo la base
fundamental del tratamiento del cáncer. La cirugía puede ser curativa, cuando se extirpa el
tumor en su totalidad, o paliativa, cuando su objetivo es evitar complicaciones inmediatas,
intentando por ejemplo evitar el efecto compresivo del tumor maligno sobre un órgano
cercano.23
Radioterapia[editar]
Artículo principal: Radioterapia
Consiste en la utilización de radiaciones ionizantes para destruir las células malignas y
hacer desaparecer el tumor o disminuir su tamaño. Aunque el efecto de la radiación
provoca también daño en las células normales, estas tienden a recuperarse y continuar
con su función.23 Una alternativa es el uso de protones o protonterapia.93 Otra variante es
la braquiterapia que utiliza isótopos radioactivos que se colocan dentro o cerca de la zona
que requiere tratamiento.
Quimioterapia[editar]
Artículo principal: Quimioterapia
Consiste en la utilización de una serie de medicamentos que se llaman citostáticos, son
sustancias que tienen la capacidad de inhibir la evolución de los tumores malignos
restringiendo ciertos mecanismos bioquímicos específicos de la multiplicación de sus
células dificultando el proceso de división. Estos medicamentos constituyen un grupo
heterogéneo de diversas sustancias que se utilizan de forma preferente, aunque no
exclusiva, en el tratamiento del cáncer. Algunas de las más empleadas son
la ciclofosfamida, el 5-fluorouracilo y el metotrexato.94
Es importante evaluar y comparar la calidad de vida y el estado emocional, (ansiedad y
depresión) de los pacientes oncológicos que reciben quimioterapia.95 Para ello se puede
utilizar la Escala de Ansiedad y Depresión Hospitalaria (HAD) validada en población
española de pacientes con cáncer.96
Inmunoterapia o terapia biológica[editar]
Consiste en la utilización de diversas moléculas, entre ellas citocinas y anticuerpos
monoclonales como el bevacizumab, cetuximab y trastuzumab, diseñados mediante
técnicas de ingeniería genética, que de alguna forma intentan destruir las células
cancerosas empleando la capacidad del sistema inmunitario para hacer diana en procesos
celulares disfuncionales concretos. El mecanismo de acción de estas sustancias es más
específico que el de la quimioterapia y se pretende de esta forma minimizar el daño a las
células normales, sin embargo, esta terapia no ha alcanzado el desarrollo de la
quimioterapia.97
Una técnica novedosa que se encuentra en proceso de investigación es la transferencia
adoptiva de linfocitos T que se basa en administrar al paciente sus propios linfocitos,
previamente cultivados en el laboratorio.98
Hormonoterapia[editar]
Véase también: Hormonoterapia
Se basa en la utilización de medicamentos que interfieren con la producción
de hormonas o en su acción (castración química), con el objetivo de disminuir la velocidad
de crecimiento de algunos tipos de cáncer que afectan a tejidos hormonodependientes,
como el cáncer de mama, endometrio y ovarios en la mujer, o el de próstata en el varón.
Entre los fármacos que pertenecen a este grupo se encuentran los antiestrógenos como
el tamoxifeno, los inhibidores de la aromatasa como el letrosol, y los antiandrógenos, como
el acetato de ciproterona, y la bicalutamida; la Goserelina o Zoladex también tiene un
efecto antihormonal mediante la facilitación de la liberación de la hormona liberadora
de gonadotropinas. También se considera terapia hormonal la utilización de la cirugía para
eliminar los órganos productores de hormonas, por ejemplo extirpación de ovarios en el
cáncer de mama (castración quirúrgica).97
Trasplante de médula ósea[editar]
Artículo principal: Trasplante de médula ósea
Se aplica principalmente al tratamiento de algunas formas de leucemia y linfoma.99
Terapia génica[editar]
Artículo principal: Terapia génica
Utiliza virus para introducir genes al ADN de las células cancerosas para convertirlas en
células no cancerosas. La terapia génica aún se encuentra en fase de experimentación, y
uno de los grandes problemas de la terapia génica radica en la ausencia de sistemas
portadores adecuados que lleven los genes exactamente a las células diana.100
Dieta[editar]
Se recomienda que las pautas de nutrición en el tratamiento del cáncer sean
individualizadas. También hay que tener en cuenta que el cáncer no se soluciona
siguiendo una mera dieta, así que la alimentación iría orientada a mantener nutrido al
paciente y favorecer la curación en la medida de lo posible.101
Los experimentos del doctor Arthur Robinson en ratones apuntan a que una reducción de
calorías, y del aporte general de grasas, hidratos y proteínas, podría ayudar al tratamiento
del cáncer.102 Este efecto podría basarse en evitar el crecimiento del tumor, que tendería a
conservarse más que a expandirse. Por este motivo, sí que podría ser conveniente
aumentar las cantidades de alimentación alrededor de las sesiones de quimioterapia,
aunque faltan estudios que profundicen en la materia.[cita requerida]
Aspectos psicológicos[editar]
Una vez establecido el diagnóstico, es importante tener en cuenta los aspectos
psicológicos. Algunas reacciones al estrés, como el consumo de alcohol, tabaco u otras
sustancias adictivas o unas estrategias psicológicas deficientes para afrontar los
problemas, pueden perjudicar considerablemente la evolución de la enfermedad. Las
líneas de tratamiento psicológico en los pacientes con cáncer se basan en la información
al paciente, preparación a la hospitalización y a los efectos secundarios del tratamiento. Es
importante asimismo tener en cuenta las relaciones familiares y la adaptación del individuo
a los hándicaps que le provoca la enfermedad.103 Para ello se puede utilizar la Escala de
Apoyo Social Percibido (E.A.S.P. Rodrigllez-Marín et al., 1989) para pacientes
oncológicos.104 También sería conveniente valorar el afrontamiento y las creencias de
control sobre todo en la etapa de seguimiento.105 El cáncer puede provocar reacciones
psicológicas negativas. No obstante, la lucha al abordar los problemas oncológicos
también puede dar lugar a cambios psicológicos positivos que demuestran la fortaleza del
ser humano, siendo una de ellas el crecimiento postraumático.106
Cuidados paliativos[editar]
Artículo principal: Cuidados paliativos
Es la atención que se les da a los pacientes con objeto de mejorar su calidad de vida. La
meta no es la curación, sino tratar los síntomas de la enfermedad, los efectos secundarios
del tratamiento y los problemas psicológicos, derivados. Uno de los aspectos más
importantes, aunque no el único, consiste en el tratamiento del dolor.107
Tratamiento personalizado[editar]
En la actualidad, la mayor parte de los cánceres se tratan con cirugía, quimioterapia o
radioterapia.108 Estos tratamientos en general son poco específicos. El principal problema
de este enfoque es la existencia de células tumorales quiescentes que, con los años,
pueden volver a producir un tumor posiblemente más agresivo e invasivo que el anterior.109
Coste por Genoma secuenciado
La medicina personalizada implica que departamentos de investigación especializados se
encarguen de realizar un análisis mucho más exhaustivo que convellaría tanto técnicas de
secuenciación de alto rendimiento, como podría ser un RNA-Seq, para
detectar marcadores moleculares específicos del tumor, como la realización de un cribado
masivo de fármacos en cultivos derivados de la muestra, lo que permitiría observar las
interacciones de las células tumorales del paciente con los distintos tratamientos y a partir
de ahí predecir y escoger aquel que obtenga un mejor resultado.110
Sin embargo, para muchos este enfoque no es realista. Hacen falta años de investigación
sobre los distintos tipos de cáncer, para desarrollar distintos fármacos más específicos y
para optimizar las distintas etapas del proceso de manera que la información obtenida por
los laboratorios sea fiable y reproducible. Además, el coste que tendría realizar estos
estudios todos los pacientes es desorbitado, a pesar de la tendencia descendente que
presenta el "coste por genoma" 111 Las investigaciones en curso pretenden optimizar,
perfeccionar y consensuar la práctica para que en el día de mañana la medicina
personalizada pueda ser una realidad.112
Pronóstico[editar]
Las posibilidades de supervivencia Supervivencia media a los 5 años (UE) 113
una vez realizado el diagnóstico, Cáncer de colon y recto113 53 %
dependen primordialmente de lo
temprano que se haya descubierto Cáncer de pulmón 113
10 %
la enfermedad y del tipo de Melanoma113 85 %
cáncer, pues algunos son más
agresivos que otros. Las Cáncer de mama 113
79 %
estadísticas de supervivencia se Cáncer de ovario113 34 %
realizan generalmente en
Cáncer de próstata 113
74 %
porcentaje de pacientes vivos 5
años después del momento del Cáncer de testículo 113
96 %
diagnóstico. Excluyendo los
115
Enfermedad de Hodgkin113 80 %
carcinomas de piel que se curan
casi en el 100 % de los casos, con Cáncer de páncreas 114
5%
las técnicas terapéuticas actuales,
el cáncer es curable en
aproximadamente el 50 % de los pacientes. Los principales factores que influyen en el
pronóstico son:
• La localización del tumor primario.115
• El tipo histológico con su grado de diferenciación celular, sus características
biológicas y citogenéticas.115
• La extensión de la enfermedad.115
• La edad del paciente.115
• El estado funcional o la reserva fisiológica del paciente.115
Profilaxis[editar]
El efecto perjudicial del tabaco puede afectar a
los fumadores activos y a quienes se exponen al humo (fumadores pasivos).
Existen diferentes medidas preventivas relacionadas con los hábitos de vida, alimentación
y otros factores, que son capaces de disminuir la probabilidad de aparición de cáncer. Las
principales son:116
• Dejar de fumar: El consumo de tabaco en todas sus formas (cigarrillo, puro,
tabaco de pipa) constituye el principal factor de riesgo en la aparición
de cáncer de pulmón y hace más probable que surjan otros tumores malignos,
entre ellos el cáncer de laringe, cáncer de lengua, cáncer de vejiga y cáncer de
riñón. El efecto perjudicial del tabaco afecta no solo a los fumadores activos,
sino también a aquellos que se exponen al humo –fumadores pasivos–.10
• Dieta saludable: en tal sentido se recomienda que sea variada, con la
suficiente cantidad de nutrientes y rica en fruta fresca, verduras y productos
confeccionados con harina integral, como pan integral.117
- Fibra. El escaso consumo de fibras vegetales favorece la aparición de cáncer de
colon, por ello es recomendable una dieta que contenga fibras naturales
comestibles, como la celulosa presente en la fruta fresca y la celulosa presente en
los panes y harinas integrales, o en el arroz integral.10
- Aceite de oliva. Aunque el aceite de oliva disminuye el riesgo de enfermedad
cardiovascular e infarto agudo de miocardio por ser rico en ácidos grasos
monoinsaturados, no tiene ningún efecto preventivo conocido sobre la aparición de
cáncer.118
- Micotoxinas. Resultan nocivos los alimentos contaminados por micotoxinas (por
ejemplo aflatoxinas), por favorecer la aparición de cáncer de hígado.119
- Se desaconseja el consumo asiduo de bebidas alcohólicas, pues incrementa el
riesgo de aparición de distintos tipos de cáncer, incluyendo cáncer de
laringe, cáncer de esófago y cáncer de mama.118
• Evitar la exposición prolongada al sol, o a otras fuentes
de radiación ultravioleta, como las lámparas empleadas
habitualmente en los salones de bronceado. Estudios
epidemiológicos han demostrado una relación causal entre la
exposición prolongada a la radiación solar y la aparición
de cáncer de piel. Para una persona de tez clara en latitudes
subtropicales, como ocurre en gran parte de Argentina, los
países mediterráneos, México y el sur de Estados Unidos, al
nivel del mar, el tiempo de exposición directo diario
recomendable sería de 30 minutos. Después de este plazo se
hace necesario el uso de protectores contra la radiación
ultravioleta. Las poblaciones de tez más pigmentadas tienen
mayor resistencia al efecto de la radiaciones ultravioletas pero
aun así conviene evitar el exceso de exposición.120
• Ejercicio físico . El ejercicio físico moderado o intenso,
practicado de forma regular, disminuye la probabilidad de
aparición de determinados tipos de cáncer, incluyendo cáncer
de mama, cáncer de colon, cáncer de endometrio y cáncer de
próstata.118
• Helicobacter pylori es una bacteria que se encuentra con
mucha frecuencia en el aparato digestivo, hasta el punto de
que puede afectar al 50 % de la población, está implicada en
la génesis de la úlcera péptica y tiene la capacidad de
transformar las células gástricas epiteliales y favorecer la
aparición de cáncer de estómago.121
• Piel. Es recomendable observar el aspecto de la piel
periódicamente, sobre todo las manchas o protuberancias
nuevas, o aquellas que hayan variado de tamaño, forma o
color, las cuales deben ser evaluadas por un médico, con
objeto de realizar un diagnóstico temprano del cáncer de piel.
Deben prestar especial atención las personas de tez clara, o
aquellas que se expongan de forma habitual durante largos
periodos a radiación solar sin protección.122
El amianto es un mineral
cancerígeno que tiene muchas aplicaciones.
• Evitar la exposición a agentes cancerígenos, muchos de ellos
se emplean en determinados procesos industriales. Algunas
de las sustancias consideradas como cancerígenos en la
actividad laboral
incluyen: amianto, arsénico, benceno, berilio, cadmio, cobalto,
dibromuro de etileno, gases de motores diésel, fibra de
vidrio, formaldehído, polvo de madera, radón, sílice
cristalina, cloruro de vinilo y fenoles.123
• Las prácticas sexuales deben ser seguras,
algunas enfermedades de transmisión sexual pueden
aumentar la probabilidad de que aparezcan ciertos tipos de
cáncer, por ejemplo la hepatitis C y la hepatitis B, el virus
de papiloma genital, o el VIH, los enfermos con sida tiene
predisposición al sarcoma de Kaposi, linfoma y cáncer de
cuello de útero.124
• Vacunación: Las vacunas para algunos virus, pueden prevenir
determinados tipos de cáncer. Por ejemplo la vacunación
universal contra la hepatitis B, puede reducir la incidencia
de hepatocarcinoma. Existe una vacuna recientemente
aprobada contra el virus del papiloma humano para evitar la
aparición del cáncer de cuello de útero.125
Screening[editar]
El screening consiste en detectar signos de una enfermedad en personas
sanas que aparentemente no muestran ninguna manifestación de ella, con
la finalidad de tratarla en fases precoces, cuando es más probable lograr
la curación. En el campo de la oncología se ha demostrado que es útil
realizar screening para la detección precoz del cáncer de mama, cáncer
de cérvix y cáncer colorrectal. Sin embargo actualmente no se recomienda
para otros tipos de cáncer, como el cáncer de pulmón y el cáncer de
páncreas, pues no se ha logrado mejorar la supervivencia de los
pacientes.126
• Cáncer de cuello de útero. Se recomienda realizar la Prueba
de Papanicolaou o citología de cérvix, a todas las mujeres a
partir de los 25 años, o a los tres años de inicio de las
relaciones sexuales. Se aconseja repetir la prueba al año, y si
los dos primeras resultados son negativos realizarla cada tres
años hasta los 65.127
• Cáncer de mama. El screening se realiza
mediante mamografías. Generalmente cada dos años entre
los 50 y 70 aproximadamente. En algunas circunstancias
especiales, como trastornos genéticos que aumentan la
probabilidad de desarrollar cáncer de mama, las pruebas
pueden realizarse a edades más tempranas y con mayor
frecuencia.128 Existen discrepancias en la comunidad científica
sobre la utilidad del screening del cáncer de mama mediante
mamografía. Una revisión Cochrane del año 2011, llegó a la
conclusión de que con las técnicas actuales de screening, no
existen diferencias claras en la tasa de supervivencia.129
• Cáncer de colon. Aunque no existe un consenso generalizado,
se aconseja realizar el screening a personas de más de 50
años, aquellos que presenten colitis ulcerosa, enfermedad de
Crohn u otra enfermedad que haga más probable la aparición
del cáncer, así como a los familiares directos de pacientes ya
diagnosticados. Se lleva a cabo mediante la prueba de sangre
oculta en heces, y si esta es positiva se practica colonoscopia.
En ocasiones se realiza directamente la colonoscopia.130
• Cáncer de estómago. El cribado del cáncer de estómago
mediante la realización de gastroscopia no se ha demostrado
de utilidad aplicado a la población general. Sin embargo si
puede ser útil en determinados grupos de riesgo, como
familiares de primer grado de pacientes afectados, o en países
donde existe alta incidencia de este tumor, como Japón.131
El cáncer en el mundo animal[editar]
Los perros de raza bóxer son propensos a
desarrollar cáncer, por lo que se recomienda mantenerlos alejados de
ambientes contaminados por humo de tabaco.132
Beagle bicolor de 10 años con un
tumor en la mandíbula.
Los animales pueden desarrollar cáncer de la misma forma que los
humanos, si bien en cada especie se presenta la enfermedad con unas
características propias. La base del tratamiento veterinario es similar a la
que se realiza en humanos: cirugía, quimioterapia y radioterapia. No es
infrecuente que se plantee la posibilidad de amputación de una
extremidad para salvar la vida del animal, en los linfomas sin embargo la
única opción terapéutica es la quimioterapia.
• Gato. En el gato, los tumores malignos más frecuentes son las
leucemias y linfomas, los cánceres de piel y los tumores
mamarios, estos últimos son más habituales en razas de pelo
corto y gato siamés. Las gatas que han sido castradas tienen
una probabilidad muy baja de desarrollar cáncer mamario si se
las compara con los animales intactos. Los gatos de color
blanco son más propensos al cáncer de piel por lo que se
recomienda a sus amos que los protejan contra luz del sol. La
alta incidencia de linfomas en el gato está en gran parte
facilitada por la infección por el virus de la leucemia felina y
el virus de la inmunodeficiencia felina, que son virus
oncogénicos. Las manifestaciones de los linfomas son muy
variadas, pero frecuentemente se producen linfomas
intestinales que provocan náuseas, vómitos, heces con sangre
y pérdida de peso progresiva en el animal.133 En estudios
rigurosos se ha demostrado que la incidencia de cáncer de
boca en gatos que viven en ambientes contaminados por
humo de tabaco es más alta que la que presentan los
animales que viven en hogares donde no se fuma.134
• Perro. En el perro el cáncer más frecuente es el de mama,
seguido por el de piel. Otros tipos habituales son los
de aparato digestivo y aparato genital en machos. La edad
media de aparición son los nueve años, aunque pueden
ocurrir a cualquier edad. En general los animales de razas
puras son más propensos que los mestizos, determinadas
razas están predispuestas a la aparición de ciertos tumores
por motivos genéticos, el bóxer por ejemplo es afectado
frecuentemente por cáncer de piel, el fox terrier por tumores
testiculares, mientras que el dogo, rottweiler, mastín y otros
perros de gran tamaño por tumores óseos.135 Un tipo de
cáncer específico de los perros es el tumor venéreo
transmisible que afecta al área genital y es transmisible
durante la cópula.136
• Demonio de Tasmania: En esta especie animal, se presenta
un tipo particular de cáncer que se caracteriza por
ser contagioso; las células cancerígenas pueden transmitirse
de un individuo a otro a través de heridas o lesiones por
mordedura. Este cáncer produce la enfermedad de tumores
faciales del demonio de Tasmania, la cual afecta tanto a
hembras como a machos de esta especie (Sarcophilus
harrisii).137