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Desobediencia de Saúl y su Consecuencia

Saúl desobedeció la orden de Dios de destruir por completo a los amalecitas, perdonando la vida de su rey Agag y reservando el mejor ganado y rebaño para sacrificarlos. Como resultado, Samuel reprendió a Saúl por su desobediencia, diciendo que la obediencia a Dios es más importante que los sacrificios, y que Saúl ya no sería el rey de Israel.

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Desobediencia de Saúl y su Consecuencia

Saúl desobedeció la orden de Dios de destruir por completo a los amalecitas, perdonando la vida de su rey Agag y reservando el mejor ganado y rebaño para sacrificarlos. Como resultado, Samuel reprendió a Saúl por su desobediencia, diciendo que la obediencia a Dios es más importante que los sacrificios, y que Saúl ya no sería el rey de Israel.

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1Sa 15:1 Cierto día, Samuel le dijo a Saúl: «Fue el SEÑOR quien me dijo que te ungiera como rey de

su pueblo, Israel. ¡Ahora escucha este mensaje del SEÑOR!


1Sa 15:2 Esto es lo que el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales ha declarado: “He decidido ajustar
cuentas con la nación de Amalec por oponerse a Israel cuando salió de Egipto.
1Sa 15:3 Ve ahora y destruye* por completo a toda la nación amalecita: hombres, mujeres, niños,
recién nacidos, ganado, ovejas, cabras, camellos y burros”».
1Sa 15:4 Entonces Saúl movilizó a su ejército en Telaim. Eran doscientos mil soldados de Israel y diez
mil hombres de Judá.
1Sa 15:5 Después Saúl y su ejército fueron a una ciudad de los amalecitas y se pusieron al acecho en el
valle.

1Sa 15:7 Luego Saúl mató a los amalecitas desde Havila hasta llegar a Shur, al oriente de Egipto.
1Sa 15:8 Capturó a Agag, el rey amalecita, pero destruyó por completo a todos los demás.
1Sa 15:9 Saúl y sus hombres le perdonaron la vida a Agag y se quedaron con lo mejor de las ovejas y
las cabras, del ganado, de los becerros gordos y de los corderos; de hecho, con todo lo que les atrajo.
Sólo destruyeron lo que no tenía valor o que era de mala calidad.

1Sa 15:10 Luego el SEÑOR le dijo a Samuel:


1Sa 15:11 «Lamento haber hecho a Saúl rey, porque no me ha sido leal y se ha negado a obedecer mi
mandato». Al oírlo, Samuel se conmovió tanto que clamó al SEÑOR durante toda la noche.
1Sa 15:12 Temprano a la mañana siguiente Samuel fue a buscar a Saúl. Alguien le dijo: «Saúl fue a la
ciudad de Carmelo a levantar un monumento en su propio honor y después continuó a Gilgal».
1Sa 15:13 Cuando por fin Samuel lo encontró, Saúl lo saludó con alegría. —Que el SEÑOR te bendiga
—le dijo—. Llevé a cabo el mandato del SEÑOR.
1Sa 15:14 —Entonces, ¿qué es todo ese balido de ovejas y cabras, y ese mugido de ganado que oigo?
—le preguntó Samuel.
1Sa 15:15 —Es cierto que los soldados dejaron con vida lo mejor de las ovejas, las cabras y el ganado
—admitió Saúl—, pero van a sacrificarlos al SEÑOR tu Dios. Hemos destruido todo lo demás.
1Sa 15:16 Entonces Samuel le dijo a Saúl: —¡Basta! ¡Escucha lo que el SEÑOR me dijo anoche! —¿Qué
te dijo? —preguntó Saúl.
1Sa 15:17 Y Samuel le dijo: —Aunque te tengas en poca estima, ¿acaso no eres el líder de las tribus de
Israel? El SEÑOR te ungió como rey de Israel,
1Sa 15:18 te envió en una misión y te dijo: “Ve y destruye por completo a los pecadores —a los
amalecitas— hasta que todos estén muertos”.
1Sa 15:19 ¿Por qué no obedeciste al SEÑOR? ¿Por qué te apuraste a tomar del botín y a hacer lo que es
malo a los ojos del SEÑOR?
1Sa 15:20 —¡Pero yo sí obedecí al SEÑOR! —insistió Saúl—. ¡Cumplí la misión que él me encargó!
Traje al rey Agag, pero destruí a todos los demás.
1Sa 15:21 Entonces mis tropas llevaron lo mejor de las ovejas, de las cabras, del ganado y del botín
para sacrificarlos al SEÑOR tu Dios en Gilgal.
1Sa 15:22 Pero Samuel respondió: —¿Qué es lo que más le agrada al SEÑOR: tus ofrendas quemadas y
sacrificios, o que obedezcas a su voz? ¡Escucha! La obediencia es mejor que el sacrificio, y la
sumisión es mejor que ofrecer la grasa de carneros.
1Sa 15:23 La rebelión es tan pecaminosa como la hechicería, y la terquedad, tan mala como rendir
culto a ídolos. Así que, por cuanto has rechazado el mandato del SEÑOR, él te ha rechazado
como rey.

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