Kilómetro del libro
Actividad realizada en la escuela telesecundaria “Miguel de Cervantes
Saavedra” con motivo del Día del Libro.
Difusión:
Boceo (anuncio por megáfono en la comunidad) para invitar a los
habitantes a que asistan a la escuela para participar en actividades de
fomento a la lectura.
Invitación a estudiantes, madres, padres de familia y tutores para que
participen en la actividad de fomento a la lectura.
Gestión:
Uso de los libros de la biblioteca escolar, de diversas categorías, ubicándolos
en el piso, haciendo el recorrido por el área cívica, escaleras y pasillos.
Diseño, elaboración y uso de señalamientos “viales” para indicar rutas o
acciones en el kilómetro del libro.
Animación:
Recomendación de libros con diversos temas a los alumnos de acuerdo a su
interés.
Sugerir el hojeo de los libros, para que elijan el que quieran leer y llevarse a
casa como préstamo o para compartirlo con los compañeros de la escuela.
Yo sólo sé, que no sabía nada
Había una vez, una maestra que creía que se la sabía de todas, todas.
valiente se presentó a un diplomado, donde dio su tiempo y su espacio.
Las clases eran los sábados, durante un mes, por dos horas,
descubrió que tenía mucho que aprender, poco a poco, despacio.
Primero le dijeron que las palabras leídas por minuto no se contaban,
una sorpresa se llevó porque la SEP le decía que eso hiciera tres veces al año,
se puso muy triste porque ella a todos los niños esa técnica aplicaba,
reconoció que había cosas que a la literatura le hacía daño.
Prometió no volver a ser estricta con la lectura,
les enseño a los niños a leer el cielo y el camino de las hormigas,
los demás la miraban y decían: -Eso no tiene cura,
hay que ser estricto, no podemos ser de las letras amigas.
Aprendió que los libros no sólo viven en las bibliotecas,
ellos existen en todos los colores y estados,
en los altos techos y en las delgadas banquetas,
chiquitos y grandes, quietos y congelados.
Aplicó un concepto nuevo, muy provocador,
practicar la horizontalidad, escuchar a uno y a dos,
esto resulto para todos muy extraño y retador,
porques están acostumbrados a seguir una sola voz.
Todos podemos ser lectores, eso decían los coordinares,
quienes fueron grandes maestros, entusiastas y conmovedores,
nos emocionaron con sus animadas lecturas y sus grandes experiencias,
nos contagiaron con su pasión, su compromiso y sus vivencias.
Conoció a otros voluntarios de otros estados del país,
encontró en sus salas de lectura, un lugar feliz.
con quienes, a través de la pantalla, convivió mes a mes,
repasaban textos sugeridos, uno a la vez.
Ahora nos toca aplicar lo aprendido,
infancias, jóvenes, adultos y un universo nos espera,
el esfuerzo no será en vano, ni será medido,
todo lo que mente quiere, se libera.
Mtra. Guadalupe Ríos Román
Sala de lectura “Letras en movimiento”
Iguala de la Independencia, Gro.