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Brahms: Vida y Música

El documento proporciona información sobre dos sonatas para clarinete compuestas por Johannes Brahms. Específicamente, describe que Brahms escribió las Sonatas para Clarinete n.o 1 y n.o 2, Op. 120 en 1894 para el clarinetista Richard Mühlfeld. Brahms y Mühlfeld luego interpretaron privadamente las sonatas en varias ciudades antes de sus estrenos públicos en enero de 1895 en Viena.

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Brahms: Vida y Música

El documento proporciona información sobre dos sonatas para clarinete compuestas por Johannes Brahms. Específicamente, describe que Brahms escribió las Sonatas para Clarinete n.o 1 y n.o 2, Op. 120 en 1894 para el clarinetista Richard Mühlfeld. Brahms y Mühlfeld luego interpretaron privadamente las sonatas en varias ciudades antes de sus estrenos públicos en enero de 1895 en Viena.

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TRABAJO

CLARINETE:
BRAHMS

CLARA ALBERO FLORES 2B


ÍNDICE

BREVE BIOGRAFÍA DE BRAHMS

CARACTERÍSTICAS DE SU MUSICA

GRANDES OBRAS

ÉPOCA Y CONTRATES
1.BREVE BIOGRAFÍA

Nació el 7 de mayo de1833, en


Hamburgo (Alemania).
Tras cursar estudios de violín y
violonchelo junto a su padre,
contrabajista del teatro de la
ciudad, se especializó en el piano y
comenzó a componer bajo la tutela
del maestro alemán Eduard
Marxsen, quien influyó
notablemente en él.
En 1853 inicia una gira de conciertos
como acompañante del violinista
húngaro Eduard Reményi. Durante
esta gira se encontró con el
violinista, Joseph Joachim, quién lo
presentó al compositor alemán
Robert Schumann. Éste se quedó
tan sorprendido con las
composiciones de Brahms, obras
aún no editadas, que escribió un
apasionado artículo en una revista
de la época sobre el joven
compositor.
En 1857, fue director del teatro de
la corte en Delmont, donde estuvo
hasta 1859; viajó durante algún
tiempo por Alemania y Suiza.
De carácter reservado, con
problemas para relacionarse con las
mujeres (estuvo enamorado de Clara
Schumann).

Su primera gran obra presentada al


público fue el Concierto nº 1 para
piano y orquesta en re menor, que
fue ejecutado por él mismo en
Leipzig en el año 1859. En 1863 se
trasladó a Viena, donde consiguió el
puesto de director de la
Singakademie (Academia de Canto),
que dejaría un año después.
En 1868, logró fama en toda Europa
por el estreno de su Requiem alemán.
En 1871 se trasladó a Viena, donde
fue nombrado director de la
Gesellschaft der Musikfreunde
(Sociedad de los Amigos de la
Música), aunque en 1874 dejó este
puesto para, de esta manera, dedicar
todo su tiempo a la composición.
Falleció el 3 de abril de 1897 en
Viena víctima de un cáncer de
hígado. Sus restos mortales
descansan en el Cementerio Central
de Viena.

En 2012 se dio la noticia del


descubrimiento de una breve
partitura para piano de Brahms.
Más de 160 años después de su
composición, se pudo escuchar en
la radio británica BBC. Escrita en
1853, cuando el músico alemán
tenía 20 años, Alumblatt es "una
pieza pequeña pero perfectamente
construida". El hallazgo se produjo
en la biblioteca de la Universidad de
Princeton, en EE UU, donde el
musicólogo británico Christopher
Hogwood la encontró en un libro
que había pertenecido a otro
director de orquesta alemana

2.CARACTERÍSTICAS DE SU MÚSICA
La música de Brahms parte de unas
fuentes clásicas muy claras: el
clasicismo vienés de Haydn, Mozart y,
sobre todo, Beethoven. Por otra
parte, la influencia de los primeros
compositores románticos, como
Franz Schubert, Robert Schumann o
Felix Mendelssohn, es muy acusada.
Y a medida que pasa el tiempo, cada
vez va siendo más fuerte su
admiración por la música de Johann
Sebastian Bach. Por esto, Brahms se
mantuvo fiel durante toda su vida al
estilo del clasicismo romántico, sin
aceptar ninguna de las novedades
que provenían tanto de la escuela
francesa de Hector Berlioz, como de
Franz Liszt o de Richard Wagner.
Además, si bien en su primera época
predominan los aspectos expresivos
más acusados del romanticismo, a
medida que se acerca a la madurez su
música se vuelve más introspectiva y
más encerrada en un clasicismo muy
contenido. Por este motivo, fue
considerado como un compositor
académico y conservador, si bien este
juicio da una imagen falsa de su
música. Las principales novedades de
Brahms se desarrollan en el interior
del propio lenguaje musical. En lo que
se refiere a la armonía, y a diferencia
de lo que sucede en Wagner, la
originalidad de Brahms tiende a pasar
desapercibida por la apariencia
clásico-romántica de sus
composiciones.
En el caso del ritmo, son muy
característicos de la música de
Brahms las síncopas, los
desplazamientos y la superposición
de ritmos binarios y ternarios.
Además, en el aspecto formal Brahms
incorporó lo que se ha denominado
como Variación progresiva, que
consiste en una forma en continuo
desarrollo orgánico, que aparece
superpuesta a la estructura clásica
tradicional, sin entrar en conflicto con
ella pero complementándola.
Todos estos aspectos hicieron que la
música de Brahms influyera
decisivamente en compositores del
siglo XX, especialmente en Arnold
Schönberg, que hizo una importante
reivindicación de los aspectos más
progresivos y renovadores de la
música de Brahms.33 Schoenberg
estaba influenciado por Brahms,
quien le servía como modelo para
teorizar el lugar de la razón en el arte.

Brahms representa el racionalismo, la


antítesis del romanticismo
wagneriano. Para Brahms el
desarrollo musical era la
consecuencia del trabajo casi
matemático en los intervalos. Las
obras de Brahms corresponden a
procedimientos racionales.
Es frecuente que la música Brahms se
asocie con emociones como la
melancolía o la nostalgia, y también
se ha dicho que su música tiene un
carácter otoñal. Todo ello se ha
explicado tanto por su carácter como
por el hecho de que pertenezca a la
última etapa del Romanticismo.
3. GRANDES OBRAS

1 Sonata para piano n.º 1 en do mayor


enero de 1853 Hamburgo
Interpretada por el famoso pianista
Hans von Bülow.1Dedicada a Joseph
Joachim
2 Sonata para piano n.º 2 en fa
sostenido menor noviembre de 1852
Hamburgo Dedicada a Clara
Schumann
3 Seis lieder (canciones) para tenor o
soprano y piano 1852-1853
Liebestreu, Liebe und Frühling I,
Liebe und Frühling II, Lied, En Reer
Fremde, Lied. Dedicadas a Bettina von
Arnin.2
4 Scherzo para piano en mi bemol
menor1851 Primera edición:
Breitkopf & Härtel, Viena, 1854.
Duración aproximada: 9' 28
5 Sonata para piano n.º 3 en fa menor
octubre de 1853
6 Seis lieder (canciones) para tenor o
soprano y piano 1851-1853
Spanisches Lied, Der Frühling,
Nachwirkung, Juche, Wie die Wolke
nach der Sonne, Nachtigallen schwingen
lustig
7 Seis lieder (canciones) para voz y
piano 1851-1853 Treue Liebe,
Parole, Anklänge, Volkslied, Die
Trauernde, Heimkehr
8 Trío n.º 1 en si mayor para piano,
violín y chelo 1853-1854 Revisado
en 1890, el autor acortó en más de un
tercio de su duración inicial

DOS DE LAS GRANDES OBRAS PARA


CLARINETE

Las sonatas para clarinete n.º 1 y n.º 2,


opus 120 de Johannes Brahms fueron
escritas durante el verano de 1894 en
Ischl para el clarinetista Richard
Mühlfeld, después que Brahms fuera
cautivado por las interpretaciones de
Mühlfeld.

Conservamos la fuente directa de


Brahms. Probablemente, la primera
transcripción, hecha por el propio autor,
de la versión completa de las dos piezas
y de las particelas de clarinete fueron
terminadas en la segunda mitad del mes
de agosto de 1894. El día 26 de ese mes
Brahms invitó a Mühlfeld a venirle a
visitar a Ischl, pero el motivo de la
invitación no sería revelado hasta el día
30, en que, en una carta, el compositor
escribe a su colega: ‘‘No estuve tan loco
como para escribir para ti un concierto
de clarinete. Si todo va bien, serán dos
modestas sonatas con piano’’. Tres
semanas más tarde, ambos se reunieron
en Berchtesgaden, donde en los días que
transcurrieron entre el 19 y el 25 de
septiembre tuvieron lugar los primeros
ensayos y actuaciones privadas de las
dos piezas.
En el mes de noviembre de 1894,
Brahms y Mühlfeld tocaron en al menos
siete ocasiones de forma privada las
nuevas sonatas en Frankfurt (en la casa
de Clara Schumann), así como en
Mainingen y en el castillo de Altenstein,
la casa de campo del Duque de
Mainingen.

Ya el 14 de octubre Brahms había


invitado a su viejo amigo, el violinista
Joseph Joachim, a las actuaciones de
Frankfurt, y al mismo tiempo comunicó
que llevaría una parte a la viola, en el
caso de que Mühlfeld se sintiese
indispuesto. Por ello, suponemos que
para esta fecha la versión para viola de
las sonatas ya debía de existir,
presumiblemente en forma de
autógrafo copiado de la parte original. A
pesar de que Mühlfeld pudo finalmente
presentarse en el concierto, es probable
que Brahms utilizara esta oportunidad
para reunirse con Joachim e intentar
patentar una versión alternativa de las
piezas.

El 21 de noviembre de 1894 Brahms


regresó a Viena, y parece que
rápidamente contactó con su copista,
William Kupfer, para que hiciera copias
de las partituras y de las partes tanto de
clarinete como de viola con intención de
interpretar ambas versiones en los
próximos conciertos que tenía
programados en esa misma ciudad a
comienzos del año próximo. El 7 de
enero de 1895, Brahms y Mühlfeld
tocaron juntos las sonatas en un recital
dentro de la Vienna Tonkünstleverein.
Las primeras actuaciones en público
tuvieron lugar el 8 de enero (Sonata nº2)
y el 11 del mismo mes (Sonata nº1) en la
Bösendorfersaal de Viena. Entre lo que
restaba de enero y el mes de febrero
más de 6 actuaciones se realizaron en
Leipzig, Mannheim, Frankfurt,
Rüdesheim, Merseburg y Mainingen.

Inmediatamente después de este


último, el 26 de febrero, Brahms envió
las copias de los manuscritos de las
partituras y las partes de clarinete al
editor Fritz Simrock para ser usadas
como las copias definitivas; la parte de
viola tardó unos días más, debido a que
estaba siendo profundamente revisada.

La versión de clarinete estaba lista ya el


6 de marzo, copias que recibió y
conservó Mühlfeld. En este tiempo,
Brahms debió haberse percatado de
nuevos fallos en la versión de viola, pues
la revisó varias veces y envió cambios a
Simrock hasta en tres ocasiones
seguidas (14 y 22 de marzo y 1 de abril).

A pesar de que estas últimas


correcciones probablemente ya habían
sido llevadas a cabo a principios de abril,
la primera edición de las dos sonatas op.
120 no fueron lanzadas hasta mediados
de junio de 1895. Este retraso se debió a
que Simrock pidió aparentemente a
Mühlfeld permiso para añadir algunos
detalles de sus interpretaciones, que,
finalmente, por motivos desconocidos,
finalmente no fueron publicados.

Las dos sonatas fueron bien aceptadas


por la mayor parte de los críticos
musicales de la época (algunas minorías
las rechazaron categóricamente, como
hicieron los más conservadores:
‘Clasicistas’, o los progresistas: ‘Nuevos
alemanes’).

Por ello, tras la actuación de Brahms y


Mühlfeld en Leipzig el 27 de enero de
1895 el Musikalisches Wochenblatt
comentaba:

‘‘La música que el maestro nos dio con


sus dos sonatas evita, probablemente de
manera intencionada, complacer a las
masas; las sonatas serán tanto o más
apreciadas, aun así, por todos aquellos
que comprendan su belleza interna y su
esplendor; ellas nos ofrecen una
primavera de pura alegría […]. […] No
podemos decir cuál de las dos sonatas es
la más apreciada’’9.2

Si aquí no querían dar prioridad o


preferencia a una sonata por encima de
la otra, otras opiniones mostraban una
cierta preferencia a la nº2: ‘‘El primer
movimiento de la sonata en Eb mayor es
delicioso’’, escribía Eduard Hanslick tras
el estreno en Viena los días 8 y 11 de
enero:

‘‘Un tema que parece caído del mismo


cielo o, mejor, elevado por encima de los
más bellos días de la juventud, lleno de
dulce enamoramiento y dicha. Debido a
esta melodía, con la que el clarinete
comienza sin ningún preliminar,
intoxicado por su propia canción, es este
mi movimiento favorito, y para mí la 2ª
sonata en Eb mayor antes que la 1ª en fa
menor’’

Mediante la publicación de sus Sonatas


para clarinete op. 120 desde el principio
junto con la parte alternativa de viola
(incluso una versión para violín y piano
del verano de 1895) Brahms,
obviamente, quería asegurar una mayor
y fácil difusión de estas últimas. A pesar
de que las versiones para cuerda eran
secundarias, Brahms les dio una cierta
independencia de la parte de clarinete
en numerosos y característicos detalles
4. CONTRASTE CON OTROS
COMPOSITORES

"Romanticismo" es uno de los


términos más profusamente
utilizados en la historia de la música,
principalmente para referirse a la
música de arte compuesta durante el
siglo XIX. La variedad de los contextos
en los que aparece, usado
indiferentemente como categoría
estética, historiográfica e incluso
sociológica, hace difícil su definición.
Por eso, el primer objetivo de este
tema será justamente diferenciar
esos usos, fundamentalmente en dos
perspectivas: el de la estética,
entendiendo el romanticismo como
un movimiento de especulación
filosófica y el de la relación entre
cultura y composición musical,
destacando algunos de los temas
románticos que tuvieron mayor
fortuna a lo largo del siglo XIX.

A partir de la Escuela de Jena,


considerado el núcleo generador del
romanticismo, las ideas románticas
se extendieron por toda Europa,
integrándose en las realidades
culturales concretas de cada país, así
como en los debates artísticos. La
difusión de las ideas románticas tuvo
como consecuencia un cambio
fundamental de paradigma que
transformó el estatus de la música,
así como el de los músicos, con
relación a épocas anteriore
Principalmente la música
instrumental pasó a ser pensada
como arte autónomo capaz de
expresar lo inefable y el compositor
comenzó a ser visto como el genio
intermediario entre la audiencia y el
mundo espiritual al que daba acceso
cada obra musical. La emancipación
de la música con respecto al
paradigma verbal de la retórica, fue
posible gracias a la adopción de un
nuevo paradigma, que podemos
calificar de organicista, cuya
característica estética principal es la
valoración de los principios de unidad
y coherencia en la obra musical.
Además, el romanticismo, a partir de
la Escuela de Jena, privilegió ciertos
temas de estudio que se
transformaron en tópicos culturales
adoptados por los artistas del siglo
XIX, escritores, pintores y músicos.
Entre todos ellos, destacan, por su
popularidad, la historia, el
folclorismo, el exotismo y el
pintoresquismo, temas en algunos
casos relacionados entre sí que
proporcionaron el asunto central
para sus obras a numerosos
compositores. Aunque podemos
encontrar las raíces de todos ellos en
el siglo XVIII, fue con el romanticismo
que adquirieron una poderosa carga
simbólica como visiones idealizadas
de los ‘otros’.

Compositores
Algunos de los compositores del
romanticismo más importantes
fueron:
Chopin
Liszt
Schubert
Schumann
Mendelssohn
Berlioz
Wagner
Paganini
Verdi
Obras
Algunas de las obras más famosas del
romanticismo son:

Nocturnos de Chopin
Estudios de Chopin
Sinfonías de Bruckner
Novena sinfonía de Schubert
Sinfonía fantástica de Berlioz
La campanella de Liszt
Concierto en La menor de Schumann
El anillo del Nibelungo de Wagner

Los orígenes del Romanticismo


Una limitación del concepto de
Romanticismo al ámbito de la estética
podrá ayudarnos a entender los
efectos fecundos que la especulación
filosófica tuvo en la vida cultural y
social del siglo XIX. Así que, antes de
pasar a referir los asuntos que
preocuparon a la generación
romántica y que determinaron la
manera de entender la música a lo
largo del siglo XIX, deberemos
distinguir muy claramente los tres
ámbitos principales en los que nos
podemos encontrar el concepto de
romanticismo: la filosofía, la creación
artística y la vida social.
El Romanticismo como movimiento
filosófico está claramente
identificado con la producción
intelectual de varios pensadores
alemanes, cuyas primeras obras
fueron publicadas a finales del siglo
XVIII. El núcleo generador de las ideas
románticas fundamentales es
conocido como la escuela de Jena y
surgió hacia 1796 en torno a los
hermanos August Wilhelm Schlegel
(1767-1845) y Friedrich Schlegel
(1772-1829). Ambos, y sobre todo
Friedrich, establecieron lazos de
amistad con algunos de los autores de
los textos fundamentales de la
escuela romántica: Ludwig Tieck
(1773-1853), Friedrich von
Hardenberg, conocido como Novalis
(1772-1801), Friedrich
Schleiermacher (1768-1834) y
Friedrich W. Schelling (1775-1854).

Otros autores, sobre todo Wilhelm H.


Wackenroder (1773-1798) y Friedrich
Hölderlin (1770-1843), aunque no
llegaron a estar integrados
plenamente en el denominado grupo
de Jena, mantuvieron relaciones con
sus miembros y contribuyeron a la
fijación y difusión de las ideas
románticas. Éste fue el primer grupo
constituido y asumido como
movimiento estético- literario, que
había llegado a fundar un órgano de
divulgación impreso: la revista
Athenaeum (1798-1800), donde
todos colaboraron. Hacia 1800 el
término romántico estaba
ampliamente difundido en Alemania,
donde se fueron formando otros
grupos que completaron en cierta
manera la actividad de la escuela de
Jena.

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