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Cartas Del Traders

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CARTAS TRADER

ENTRENANDO LA PIEZA CLAVE DEL TRADING

JORDI GRAU – LUIS DAVID PÉREZ

Aprende trading en:


Academia Full Scalping
"Formando Francotiradores"

https://t.me/academiafullscalping

Título: Cartas al trader. Entrenando la pieza clave del trading.

De los textos;
© 2018, Jordi Grau
© 2018, Luis David Pérez

Diseño de cubierta;
© Conrad Rius – www.conradrius.com

1ªedición: Enero, 2018


ISBN: 978-8469788479

Reservados todos los derechos. No se permite la reproducción total o parcial de esta obra, ni su
incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o cómo en cualquier
medio (electrónico, mecánico, fotocopia, grabación u otros) sin autorización previa y por escrito de los
titulares del Copyright. La infracción de dichos derechos puede constituir un delito contra la propiedad
intelectual.

Más libros de los autores en: www.enneatrading.com


Solicitud de información, reseñas, bibliotecas y demás: [email protected]
Contenido

1. Créditos
2. Sinopsis
3. Introducción
4. Parte 1. Sobre el trading. Cuestiones básicas
5. Mamá, de mayor quiero ser trader
6. ¿Hablamos de expectativas?
7. El faro del trader
8. Parte 2. Responsabilidad e implicación
9. Tenerlo todo atado
10. Operando desde un circo
11. ¿Por qué me fascina el trading?
12. Parte 3. Sistema de operativa
13. Construyendo tu propio sistema
14. La potencia del plan de trading
15. El setup más rentable
16. Parte 4. Problemas en el camino
17. El día que me saltó el stop
18. Las interferencias
19. Tolerancia al riesgo
20. Parte 5. Afrontar momentos difíciles
21. Caminando en círculos
22. Las malas rachas de operaciones
23. Tirar la toalla
24. Parte 6. Superación personal
25. Implicación para avanzar
26. La humildad te hace mejorar
27. Reorientar la mente
28. Parte 7. Compartir y socializar
29. Enseñar las vergüenzas
30. Trading friendly
31. Parte 8. Emociones y fortaleza
32. Tradear desde la pereza
33. Míster miedo
34. La señora avaricia
35. La fortaleza
36. Parte 9. Reflexiones personales
37. Tradear sinceramente
38. El autosabotaje
39. El factor tiempo
40. ¿Tradear es sencillo?
41. Epílogo
42. De trader a trader
43. Buscando mi esencia
¿Eres consciente de la importancia de la parte
emocional en tus inversiones?
Todo trader o inversor es conocedor de la dificultad de mantener la
disciplina día tras día operando en los mercados financieros. El psicotrading
es la forma en que definimos la relación de las emociones con el aspecto
técnico de la operativa. En la toma de decisiones intervienen los
condicionantes psicológicos y de ello trata el contenido de esta lectura.
Compuesto por una serie de artículos escritos de tú a tú, el lector
encontrará reflexiones que buscan hacerle recapacitar sobre aspectos que
directa e indirectamente pueden afectar al correcto desempeño de su actividad
como inversor. El deseo de Enneatrading es que el lector adquiera una
perspectiva diferente y muy cercana a la psicología del inversor para así
mejorar su operativa, sus resultados y algo más, lograr ser mejor persona.
INTRODUCCIÓN
La pasión por el trading es una constante matemática de los mercados
financieros que es directamente proporcional a los resultados del trader.

Pseudónimo JGM

Esta afirmación podría definir perfectamente lo que algunos operadores


financieros sentimos a diario cuando operamos los mercados. Pero cuando se
habla de los resultados, no solo se está hablando de los resultados
económicos, sino que se incluyen los personales, las libertades, el
conocimiento, la psicología, las amistades, las reflexiones, el crecimiento
personal, el autoconocimiento, las conversaciones, la lectura, la creatividad,
la tecnología y todo lo que al trader le haya permitido crecer como persona.
Esa reflexión entre otras es el objetivo de este libro. Los autores hemos
abocado abiertamente en esta obra las reflexiones, emociones, conocimientos,
psicotrading, experiencias y entendimiento del mercado.
En este compendio hemos recogido parte de los artículos que ya hemos
publicado en algunos medios especializados del sector financiero.
Para nosotros hubiera sido muy provechoso habernos encontrado con una
publicación que tratara precisamente la temática de esta obra. Por ello nos
apetecía compartir nuestras reflexiones y experiencias para que otros
compañeros que se inician, que están hace años e incluso si son consistentes,
tengan algo que les aporte un valor extra. Simplemente el conocer que otros
han pasado por lo mismo que tú, libera la carga emocional que supone operar
los mercados financieros con la única compañía de tus gráficos.
De antemano advertimos que la actividad del trading es compleja, solitaria
y muy exigente.
Nuestra perspectiva sobre el trader es interpersonal e intrapersonal: para
nosotros es un excelente trabajo de conocimiento para relacionarse, ganar
tiempo, libertad, algo de dinero o mucho dinero, dependiendo de cada uno.
En las siguientes páginas, encontrarás diferentes bloques que recogen lo
que personas como tú se pueden encontrar en el camino hacia la libertad
financiera mediante las inversiones. Serán aspectos tan diversos como
cuestiones básicas sobre el trading, sistemas de operativa, diferentes
personalidades, superación personal, emociones, procesos de socialización y
muchos otros temas que te motivarán a adentrar en tus propias conclusiones
para poder mejorar la operativa, los resultados y el crecimiento como
operador bursátil.
Hay capítulos en los que te sentirás muy identificado y dará mucho sentido
a lo que te sucede en algún momento de tu progreso. De eso se trata
precisamente, de poder entender el por qué nos pasan las cosas y darle
sentido a lo que la incerteza e ineficiencia de la operativa nos brinda.
Muchas de las personas que se acercan a este mundillo vienen con las
expectativas muy altas. Eso es normal, sucede porque la «industria» del
trading así lo defiende, vende y por eso nos creamos unas expectativas muy
altas. Tendemos a pensar que operando un par de horillas después de hacer
un no sé qué curso y un no sé cuál sistema ya está hecho y que nos vamos a
forrar. Tan solo debemos escoger el color del nuevo Ferrari y donde me voy a
mudar a vivir ahora que tendré mucha pasta. Pues lo siento mucho pero eso
no es así.
Aquí sí somos contundentes: No es así.
Las expectativas y nuestro ego son nuestros principales adversarios y
debemos acercarlos a nuestro regazo. No debemos luchar contra ellos,
simplemente hacerlos más cercanos y aprender a vivir con ellos. Estás
sentenciado a perder la batalla. Deja de luchar, no eres la primera ni la última
persona.
El factor tiempo, el autosabotaje, la sencillez… son temas que encontrarás
en la parte final de este primer libro. Pero no por ello es menos relevante, al
contrario, es muy importante. Pero eso lo dejamos para las reflexiones
finales.
El formato del libro permite hacer una lectura desordenada, no obstante
hemos querido recogerlo en bloques, puesto que es una forma de poner cierta
planificación para entender la temática de una forma ordenada.
Como has podido observar en el título, se trata de Cartas al Trader.
Mostramos todas las cartas de nuestra baraja. Nos hemos desnudado para
explicar nuestras experiencias y reflexiones desde una perspectiva amena y
directa.
Sin más, te animamos a que te adentres en este mundillo desde la
positividad y con espíritu de emprendimiento en crecer personalmente y
hacer crecer tus ahorros de forma responsable. En cualquier ocasión en la que
encontramos a alguien que quiere acercarse a esto siempre le animamos a que
lea, pregunte, estudie, aprenda y después que opere para ganar dinero y
libertad, no al revés.
Esa es nuestra filosofía y así la transmitimos, si tú crees que estás dentro de
ella o entrando en ella, te felicitamos efusivamente y animamos a que
compartas cuantas veces quieras y con quien quieras: eso también es libertad.
Ese es otro de nuestros objetivos y si te apetece y estás interesado en
conocer más la mentalidad de un trader, vamos a por ello.
Si comenzamos la lectura de este libro debes saber y estás avisado de que
al menos te va a cambiar la perspectiva.
¿Te apetece?
Nosotros mostramos nuestras cartas.
PARTE 1

Sobre el trading.
Cuestiones básicas.
Mamá, de mayor quiero ser trader

Eran las ocho y cuarto de la tarde y Luisa llegó a casa tras una larga jornada
de trabajo. En el salón le esperaba Adrián, su hijo de diecisiete años que
estaba sentado en el sofá leyendo atentamente el ordenador portátil.
—Hola Adrián, ya estoy aquí. ¿Qué tal ha ido el día? —le preguntó.
—Muy bien. Nos han mandado un trabajo en clase. Tenemos que hacerlo
en parejas, me ha tocado con Jaime.
—¿Ah, sí? cuéntame de qué trata —sugirió Luisa.
—En el instituto quieren saber qué vamos a hacer en el futuro y nos han
pedido que elijamos una profesión y describamos en qué consiste y por qué
queremos dedicarnos a ella.
—Suena interesante —interrumpió la madre.
—Pues la verdad es que sí. Y verás, estuve con Jaime buscando en internet
oficios que se puedan ejercer con el ordenador y a ser posible desde casa.
Sabes que me encanta la informática y, por otro lado, odio veros a papá y a ti
dedicando dos horas en ir y volver al trabajo cada día. Apenas os veo y no
tenéis tiempo para hacer nada que no sea trabajar.
—Te entiendo, hijo. Y ¿qué habéis decidido?
—Mirando por internet hemos descubierto una profesión que se denomina
«trading». Consiste en operar en bolsa desde casa y es algo que nos llama
mucho la atención. No sé si será muy difícil, pero hay multitud de cursos e
información sobre ello en la red. Mira, aquí hay uno que asegura ganar dinero
desde una terraza al lado de una piscina, y solo necesita un ordenador portátil
y conexión a internet. —sonrieron ambos.
—Jamás he escuchado hablar de ello —comentó Luisa—. No creo que sea
tan fácil como lo pinta ese chico, pero suena interesante. Seguir investigando
y, por cierto, me encantaría ver ese trabajo cuando lo tengáis terminado.
—¡Vale! —afirmó Adrián mientras seguía indagando por la red.
A las dos horas por fin llegó Pedro a casa. Estaba agotado después de
haber trabajado doce horas infernales en el almacén. Adrián estaba acostado y
Luisa aprovechó para hablar con su marido.
—Verás, hoy estuve hablando con Adrián y me dijo que de mayor quiere
ser trader —afirmó Luisa.
—¿Trader?, qué curioso. He oído hablar de esa actividad.
—¿En serio? —preguntó rápidamente su mujer.
—¿Recuerdas a Ramón, el hijo del vecino de mis padres? Estuvo en la
universidad, cuando terminó no encontró trabajo y comenzó a estudiar algo
relacionado con las inversiones financieras y, según su padre, se dedica a
invertir su propio capital desde casa, a eso le llaman trading. Ahora creo que
está pasando unos días con su hermano, en Bélgica.
—Sabía que trabajaba desde casa pero no tenía claro qué actividad
realizaba. Si no te importa, creo que sería interesante hablar con él, contarle
que nuestro hijo tiene interés por esa profesión y averiguar, a través de
alguien con experiencia y de primera mano, en qué consiste y qué pasos
puede seguir —propuso Luisa.
Pedro consiguió localizar a Ramón y quedaron a tomar café unos días más
tarde.
—Verás, Ramón. Mi hijo está en plena adolescencia, comienza a hacerse
preguntas sobre el futuro y a través de un trabajo que le enviaron en el
instituto, ha descubierto la actividad del trading. Para mí es algo desconocido
y pienso que él tiene muchos pájaros en la cabeza. Quisiera que me contaras
en qué consiste y qué puede aportarle a mi hijo si decide arrancar por este
camino.
—Me alegra mucho que el trading haya despertado el interés de un chaval
tan joven como Adrián. Es normal que tenga muchos pájaros, ya que la
publicidad acerca de este mundo es muy confusa y algunos hacen unas
campañas de marketing muy seductoras para atraer clientes a sus cursos y
productos. La gente suele entrar en este mundo con la única intención de
ganar dinero, sobre todo de forma rápida. Están muy influenciados por
películas donde se muestra la bolsa como una actividad donde se busca dar el
«pelotazo».
—Eso es lo que yo pensaba —afirmó Pedro.
—Hay muchas formas de ganar dinero en bolsa. Primero tienes que elegir
el tipo de operativa, producto o activo. También definir si te vas a enfocar en
invertir tu propio capital, el de terceros o ambos. Al final, tienes que decidir
si esta actividad va a ser secundaria o tu principal fuente de ingresos.
—Te voy siguiendo. Nosotros somos una familia humilde y disponemos de
pocos recursos económicos, supongo que tendría que ir enfocado a trabajar
para otros —sugirió Pedro.
—No es necesario. Puede comenzar a operar su propio dinero con un
capital pequeño, gracias a que en ciertos activos te permiten aprovechar el
efecto apalancamiento, donde no te exigen aportar la cantidad total, sino una
garantía del activo a contratar o comprar. Lo que si debe de tener claro es que
le va a hacer falta estudiar. Existe formación reglada por el Estado que puede
aportarle conocimiento y una visión académica del funcionamiento de los
mercados. Pero también hay una gran variedad de cursos donde operadores
profesionales transmiten su experiencia y entrenan a personas para que
operen por su cuenta.
—¿Todo ello se puede hacer en nuestro país o hace falta viajar? —
preguntó Pedro.
—Una de las grandes ventajas actuales es que prácticamente todo se puede
hacer on-line desde casa. Al ser una actividad que no precisa horario ni
ubicación física, es muy sencillo compartir conocimiento a través de internet,
ya sea con vídeos, documentos o videoconferencias.
—Me parece muy interesante lo que me estás describiendo, pero, ¿todo el
mundo que hace esos cursos acaba viviendo de sus operaciones? —preguntó
Pedro un tanto incrédulo.
—Rotundamente, no —afirmó Ramón—. Las inversiones financieras y, de
forma más concreta, las operativas que buscan sacar rendimiento al mercado
en corto espacio de tiempo, ya sea intradiario o de medio plazo, requieren de
un componente psicológico muy importante y ahí es donde la amplia mayoría
de las personas que se inician en esta actividad tropiezan y acaban
abandonando.
—¿Cómo es eso posible? —preguntó Pedro, sorprendido.
—Porque se topan contra barreras culturales y creencias limitantes como la
relación que tenemos con el dinero. Tienen que lidiar con la inseguridad,
entrenar la paciencia y disciplina, acostumbrarse a vivir en la incertidumbre,
tener autocontrol, ser capaces de detectar, contener y gestionar emociones,
eliminar el miedo a la pérdida y la ganancia, mantener la autoestima alta y
sufrir periodos de ansiedad, depresión y frustración —hizo una pausa para
tomar aire—. También lograr el equilibrio necesario para afrontar cada
instante como si fuese único, tener criterio propio para tomar decisiones en
corto espacio de tiempo… Como verás, esto es lo más complicado y a la vez
lo más importante que debemos cumplir los operadores.
—Me estás asustando Ramón —respondió Pedro—. Tengo la impresión de
que mi hijo no ha leído nada sobre esto. No obstante me parece que, cada
aspecto que mencionaste antes, son pasos que él debe de dar en esta vida.
—Correcto, y añado que gracias al trading puede encontrarse con ellos
cara a cara antes que el resto de las personas. Seguramente se convierta en
toda una experiencia de desarrollo personal. Es un camino que requiere de
mucha exigencia, independencia y voluntad. Al fin y al cabo cualquier
actividad que quiera hacer va a necesitar de todo su empeño. El escenario
actual requiere que seas el mejor en tu campo, ofrezcas algo que no tengan
los demás, poseas talento, creatividad e implicación. Lo más importante es
que se dedique a algo que le apasione. Es joven y va a equivocarse muchas
veces en su vida. Si veis que tiene predisposición por aprender trading, os
aconsejo que le ofrezcáis vuestro apoyo.
—Estoy de acuerdo contigo, Ramón. Él tiene que decidir su porvenir y
ahora que conozco de qué va esto del trading, no tengo ningún miedo a que
comience por ese camino. Muchas gracias por tus aclaraciones.
Pedro y Luisa estaban de acuerdo en apoyar a su hijo si algún día quería
tomar el hasta entonces desconocido mundo del trading. A partir de aquel día
comenzaron a indagar por la red y decidieron realizar algún curso formativo
familiar relacionado con la educación financiera y la bolsa.
Las advertencias que Ramón les dio sobre las fases a superar por el trader
son reales. Cada día miles de personas luchan por sacar beneficio en los
mercados.
No pueden obviar la necesidad de equilibrar sus emociones e impulsos.
Para ello es necesario conocerse bien, detectar los puntos débiles y
trabajarlos.
¿Hablamos de expectativas?

Hay un término muy peligroso cuando lo aplicamos sobre las inversiones


financieras, hablamos de las expectativas. En esta ocasión quiero centrarme
en un tipo de inversor, el principiante. ¿Por qué? Porque si eres un inversor
amateur o profesional, tienes la experiencia de haber vivido en varias
ocasiones lo que es definir objetivos, bajo un punto de vista domina-do por
sueños e ilusiones.
La RAE define la palabra expectativa como: esperanza de realizar o
conseguir algo. También como: posibilidad razonable de que algo suceda.
Hay dos palabras que unidas provocan un impulso que nos eleva;
esperanza y razonable. Esperanza viene condicionada por el deseo de lograr
algún objetivo. No se basa en datos, sino en pensamientos y emociones, por
lo tanto es un estado de ánimo que tal como viene, se puede ir. La otra
palabra es razonable, y viene a decir que algo es proporcionado y no
exagerado, pero ¿quién mide cuándo algo lo es o no? Nuevamente es un
término muy subjetivo, que se basa en los sentimientos de la persona.
Un principiante suele sentirse atraído a la bolsa por la intención de lograr
beneficios económicos de sus inversiones. Los más explosivos o lanzados se
meten tanto en el papel, que aspiran a ser auténticos «Lobos de Wall Street».
No me extraña que sueñen tan en grande, solo basta 10 minutos curioseando
en internet para encontrar anuncios publicitarios que incitan a ello, aquí dejo
unos ejemplos encontrados ahora mismo;

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Sin compromiso. Sin riesgos.
Esta publicidad atrayente condiciona al futuro inversor, a quien se le
despierta el gusanillo por saber más. Sigue indagando por las redes sociales
y, además, encuentra vídeos muy interesantes donde algunos traders muestran
sus ganancias, haciéndoles creer que están perdiendo el tiempo y tardando en
actuar.
La adrenalina corre por las venas y podemos comprobar cómo las
emociones aparecen incluso antes de saber ni lo que es ponerse corto, realizar
una cobertura o lo que es capaz de provocar Janet Yellen. Aparecen muchos
pájaros en la cabeza y uno no puede dejar de pensar en su situación personal.
Detecta que el trading puede ofrecer una salida laboral, la posibilidad de dejar
un trabajo con el que no se está contento y, sobre todo, conseguir la libertad
financiera. Comienza a soñar despierto e intenta averiguar la forma de
lograrlo.
En este punto es donde se labra el posible problema. Uno necesita formarse
y debe separar el grano de la paja. Hay un refrán que dice:

«El que juega por necesidad, pierde por obligación.»

Pues viene que ni pintado. Si tienes prisa por ganar en bolsa porque esos
ingresos han de sustentar tu nivel de vida o cubrir las necesidades básicas, te
estás metiendo en la actividad equivocada. Al trading no debes acceder con
prisas y necesidades económicas. ¿Cómo puedes pretender intervenir
quirúrgicamente del corazón a alguien tras un curso de un mes y dos semanas
de práctica, cuando un cirujano ha tenido que estudiar muchísimos años y
practicar otros tantos? El trading no es fácil y hay que tomarlo como una
carrera. Tiene una particularidad, la formación es importante, pero la
habilidad lo es más y esta se adquiere con entrenamiento, o sea, con horas,
días y meses de práctica.
Cuando comencé puse expectativas, como hace cualquiera. Pero hubo que
revisarlas una y otra vez cuando me topaba con la realidad. Con el tiempo
observarás que no hay dos traders iguales, por eso cada uno evolucionará de
distinta forma y recorrerá su propio camino. Ha de encontrar su estilo,
producto, marco temporal y adaptarlo a su capital, tiempo disponible,
objetivos y algo muy importante, la propia personalidad. Precisará del
tiempo, capital, energía, apoyo y fuerza de sacrificio suficiente para durar en
el tiempo, avanzando hacia un estado denominado consistencia, ese que
demuestra de forma objetiva que apenas cometes errores, eres disciplinado,
sabes adaptarte a las circunstancias y operas estando en sintonía con el
mercado.
Un formador no te miente cuando dice que ha ganado trescientos euros en
una tarde o que transforma una cuenta de mil quinientos, en diez mil euros en
tres meses, por ejemplo. Pueden hacer eso y más, pero tú no, de momento.
Ante todo, mantén los pies en la tierra y camina con cautela pero con firmeza
si entras en este apasionante mundo. Te hará crecer no solo económicamente
en su debido tiempo, sino que provocará que despiertes la inquietud por
conocerte mejor, indagar en tu interior, descubrirte, detectar tus valores,
creencias y emociones. Pese a todos los duros golpes que te dará el trading,
lograrás amarlo, porque gracias a él habrás mejorado como persona.
Si te parece bien, dejamos de crear expectativas y mejor nos dedicamos a
marcar objetivos, un montón de pequeños objetivos, ellos nos conducirán al
lugar donde queremos llegar.
El faro del trader

Hace unos días estuve tomando un café con José. Él es un trader que lleva ya
algunos años operando en los mercados financieros, en productos como
acciones, futuros y cfd´s. Siempre se había preguntado dónde estaría la llave
para ser exitoso en estos terrenos tan complicados. Aunque después de seguir
buscando y buscando se ha dado cuenta que, por mucho que busque, nunca
encontrará aquello a lo que tanto tiempo ha dedicado. Le advertí que:

«La solución no está en el mercado, el Santo Grial está en uno mismo.»

Saber a dónde vas ayuda mucho para estar alineado en cualquier búsqueda,
pero a veces nos olvidamos del camino y nos desorientamos con facilidad.
Coger perspectiva es del todo necesario para andar en el camino que
hemos decidido. Pero también debemos mirar atrás de vez en cuando. Mirar
hacia atrás nos hace ser un poco más inteligentes y tener mejor perspectiva.
José necesitaba llegar a ese faro para orientar de nuevo su operativa, su
vida, sus logros, sus decepciones, sus éxitos, sus retos, sus ambiciones, su
deriva, sus proyectos o lo que sea, porque todo es absolutamente importante.

«Los que aprenden son los ganadores, quien siempre se queja acabará
siendo un perdedor. Deja de quejarte.»

Quien sabe aprender nunca comete dos veces consecutivas el mismo error, ha
sabido aprovechar esa experiencia en beneficio del aprendizaje. Puede que se
equivoque de nuevo pero quizás ahora ya no sea por el mismo motivo, ha
aprendido.
Cuando nos equivocamos nos concedemos otra oportunidad de volver a
intentarlo. Debemos ir a nuestro «faro» particular para reflexionar de nuevo y
aprender que, para llegar al éxito, siempre hay que equivocarse previamente.
La actitud ante la dificultad es la que nos hace crecer, no debe importar
cuantas veces nos caigamos, sino cómo nos levantamos.
El Trading te pone a prueba una y otra vez. Salen y afloran emociones que
quizás no las conocías de manera consciente, pero están ahí. Conocerse para
mejorar es vital en esta actividad. Debemos estar en sintonía con nuestro
trading y con nuestra forma de operar, y si no lo estamos debemos cambiarla
y adaptarnos a nuestra forma de ser, de entender o de operar el mercado. A
veces tendemos a operar como nos han enseñado o como opera alguien que
es exitoso y consistente, pero no perdemos ni un solo minuto a reflexionar si
esa forma de operar, si ese mercado o si esa temporalidad es la que viene bien
a nuestra forma de ser. Quizás estemos equivocados.
Dependiendo de cada uno y de sus estructuras mentales, ahí es donde
hallaremos la verdadera llave que nos ayudará a mejorarnos. Si no nos
mejoramos nosotros mismos, no lo hará nuestra operativa.
El buscar nuestro propio «faro» nos ayudará a poder mejorarnos. Debemos
de acudir al punto de encuentro con nosotros, ese punto nos ayudará a ver las
horas que llevamos, la energía dedicada, los errores cometidos, los aciertos,
las personas conocidas con las que hemos aprendido, las formas de operar y,
en definitiva, el camino que ya llevamos recorrido.
No sirve de mucho lamerse las heridas sin antes valorar el compromiso que
nos ha llevado hasta ese punto. Todos tenemos creencias y algunas de ellas
quizás estén equivocadas, pero debemos flexibilizarlas y trabajarlas. Solo
entonces podremos mejorar nuestro pensamiento, adaptarlo de forma positiva
y reflejarlo en nuestra operativa. Debemos de alinear el compromiso, la
disciplina, la ambición y la humildad, solo entonces podremos estar alineados
en adquirir la habilidad en el trading.
José ha sabido llegar a ese punto de anclaje, ese «faro» que le ayuda a estar
motivado, sincerado y en sintonía con su trading. Te animo a que hagas como
José, reflexiona con calma y decide por dónde y hacia dónde dirigirte. Estar
en lo más alto del «faro» te ayudará a tener la perspectiva suficiente para
tomar las decisiones adecuadas y en el contexto adecuado, desde ahí todo está
bajo tus pies, aprovéchalo.
Enhorabuena por decidir que tu vida y tu trading estén en sintonía contigo,
y si no, ahora es el momento de buscarlo y decidir.
PARTE 2

Responsabilidad e
implicación
Tenerlo todo atado

Hace unos años asistí a unas charlas sobre inversiones en Madrid y hubo una
frase de un ponente llamado Sergio Mur que me llamó mucho la atención;

«En el trading tenemos que tenerlo todo atado.»

En aquel momento no recuerdo muy bien a qué se refería de forma particular,


pero me pareció un tema para analizar en profundidad.
De primeras me viene a la mente todo lo referente a la logística. Un trader
que opera intradía tiene que llevar un control bastante riguroso de sus
equipos, así como proveedores de electricidad y telecomunicaciones. Un fallo
imprevisto de cualquiera de estos, creedme que suceden, puede provocar
daños económicos y una pérdida muy grande de tiempo y energía. Piensa por
un instante qué sucede si, con una operación abierta, se avería el ordenador,
se va la luz o la señal de internet. Aparte pregúntate si dispones del número
de teléfono del bróker y sabes expresarte en su idioma para cerrar la posición.
Tu plan de trading debe de recoger todas las reglas que tienes que cumplir
para operar y para no hacerlo. Cuanto más específico seas en definir esas
reglas, menos margen a la interpretación dejarás si en algún momento dudas
sobre ellas. Con un sistema definido por los condicionantes, setups y gestión
para seguirlo, evitarás comenzar a improvisar. Es vital para que nuestro
trading no cojee y las famosas emociones no se apoderen de nosotros.

«La gestión monetaria es básica en la actividad del trading, es nuestra


materia prima y debemos protegerla y exponerla lo menos posible de una
forma controlada.»

Tener atada la gestión de la misma nos ahorrará sufrir jornadas de locura,


tanto de éxtasis como de frustración. Ajustar la gestión monetaria al sistema,
equilibrándola con nuestra personalidad y con la capacidad real de asumir un
riesgo controlado, será uno de nuestros pilares. Este apartado ha de estar muy
definido, evitaremos caer en desajustes puntuales que causen una debacle en
nuestra cuenta.
Estudiar la programación de noticias que puedan afectar de modo directo al
activo que operamos, así como los horarios de los mismos, es imprescindible
para evitar sustos de esos que te obligan a ir directo a visitar al Sr. Roca.
Tener que aguantar una posición abierta todo un fin de semana porque el
mercado cerró un par de horas antes de lo normal al ser festivo y estar
rezando y poniendo velas a todos los santos para que el domingo por la noche
no abra con un Gap en contra, es una de las situaciones que pueden suceder y
debemos de controlar.
Una visita inesperada, una llamada, ruidos, calor, frío, cansancio,
excitación, miedo, ansiedad, inquietudes, mala digestión, dolores, prisas…
Son situaciones y sensaciones que en algún momento vamos a padecer y es
conveniente de antemano prever qué haremos si se presentan.
Si piensas como un profesional, actúa como él.
Operando desde un circo

Tatatachán! Por fin llegué a casa, vaya atasco.


—Hola cariño, el día fue durísimo, mucho trabajo. Ya sabes que los días
de tormenta se multiplican las tareas. Estoy agotadísimo, me costó mucho
levantarme, no debí quedarme a ver terminar la película de anoche, acabó
sobre la una. Ya, ya lo sé, se me pegaron las sábanas y no pude sacar a pasear
el perro. ¿Pan? No, no lo compré. No vi tu mensaje. ¡Qué va! no tuve tiempo
de mirar el móvil, estuve muy estresado. No puedo comer contigo, en cinco
minutos abre el mercado y tengo que operar. Ponme la comida en una
bandeja y la llevo a la oficina. No te enfades, entiéndelo.
»Cuántos papeles tengo en la mesa, facturas por guardar, publicidad de
electrodomésticos… que no se me olvide ver el precio de este televisor en
Amazon. Bueno, hay que hacer hueco para la comida, todo esto en un
montón, ya lo revisaré. A ver, arranco el ordenador y mientras tanto
comienzo a comer. Entre macarrón y macarrón voy trazando niveles, me coge
la apertura por en medio y me molesta todo. A ver, si no he levantado la
persiana, vaya cabeza. Vaya forma de llover, hacía falta agua, cómo se oye la
puñetera, voy a poner un poco la radio y de paso me entero cómo va el
mercado de fichajes.
Mientras como el melocotón y leo los whatsapp de la mañana, el precio
realiza una corrección y se gira muy rápido.
—Ey, que se escapa!
Rápidamente meto una orden a mercado un poco tarde, el precio se gira en
mi contra y comienzo a maldecir por qué entré ahí cuando ya había hecho un
buen recorrido. El melocotón espera ser mordido otra vez mientras comienzo
a sudar porque se aproxima al nivel de stop. Mientras yo sudo, el melocotón
se seca y el equipo líder renueva a su estrella, el precio comienza a despegar a
mi favor y la saliva vuelve a mi boca, sin pensarlo dos veces protejo la
operación y aprovecho un movimiento direccional para aguantar y cerrar con
un profit fantástico, qué alegría. Me acabo el melocotón y voy a por un café
para celebrarlo.
Regreso y, ya calmado de la euforia, reviso la operación y compruebo el
beneficio. Cuando me doy cuenta de que, con las prisas, se me olvidó
seleccionar la cuenta en real y la operación fue realizada en simulado. Se me
pone una mala leche de esas que dan miedo, maldigo las prisas, los nervios,
la in-disciplina y decido calmarme.
—No pasa nada —me digo.
Observo que el precio está en un rango lateral, que coincide con una zona
de resistencia y puede durar bastante en ser roto. Decido poner dos alertas
sonoras para que cuando rompa al alza o a la baja me avise y, mientras tanto,
me reclino en el sillón y puedo pegar una cabezadita.
—¿Qué tal si me pongo una música relajante?
Abro youtube y busco: «música relajante para dormir siesta». Pongo a
reproducir la primera que aparece y comienzo a descansar.
Qué a gusto y relajado me siento, casi estoy a punto de dormirme cuando
aparece un anuncio a mitad de reproducción, ni me inmuto, tengo los
altavoces a mano y decido apagarlos. Ahora ya no me molestarán los
anuncios y estoy tan relajado que me duermo al instante, total, si el precio
rompe el rango lateral saltará una alarma y volveré a la operativa.
Ring ring. Me despierto de forma abrupta y cojo el teléfono. Sí mamá,
dime. Cuantas veces te dije que en horas de operativa no me llames. Vale,
mañana te acompaño al médico. Vaya, pero si son las cinco y media. He
dormido más de una hora y el mercado no ha avisado. Desbloqueo la pantalla
y me entra un cabreo de esos que escupen veneno. Al ritmo de los rayos que
hay en la calle, me pongo a chillar tras comprobar que el rango fue roto y ha
dado dos oportunidades de poder entrar al mercado. Las señales de alerta no
han sonado y descubro que, por culpa de apagar los altavoces para no
escuchar los anuncios del youtube, anulé la posibilidad de escuchar las
alertas.
Totalmente fuera de control y dirigido por la rabia, sin condicionantes ni
elementos a favor, fuerzo la situación y de forma impulsiva mi ego y las
ganas de entrar al mercado y revancha, me hacen poner una orden de compra
y entrar al mercado. Una vez dentro y, sin tiempo para poner la orden stop de
protección, me quedo a oscuras y en silencio. Acaba de irse la luz, el
ordenador, el teléfono, el internet y hasta la lavadora que estaba puesta.
Maldita sea, en lugar de mirar un televisor nuevo tendría que haber comprado
un SAI hace meses, qué tonto soy.
Solo se escuchan truenos y la fuerte lluvia. Tengo abierta una orden de
compra en medio de la nada, en una tendencia que casi seguro que está
llegando a su fin y sin un stop de protección que la cierre si el precio se gira
en contra.
Rápidamente y a oscuras, busco el plan de trading. Ahí tengo anotado el
número de teléfono del bróker para llamarle en caso de emergencia y cerrar la
orden. No lo encuentro, siempre está encima de la mesa, por Dios. Tras tirar
por el suelo todas las facturas y publicidad de televisores, encuentro bajo esos
papeles el plan de trading. Teléfono móvil y plan de trading en mano, me
dirijo a la ventana más próxima donde pue-da localizar el número. Lo
encontré, me dispongo a llamar y el teléfono me avisa con varios pitidos
seguidos que la batería está muriendo. ¡Por Dios, que aguante, que aguante
unos minutos!
Hace seis minutos que se fue la luz y tengo comprado un contrato de futuro
en un activo que, como vaya en mi contra, puede hacerme perder mucho
dinero. Con mi inglés bastante limitado intento entenderme con el señor
americano que está al otro lado.
—Wait a moment —me dice mientras yo estoy con una cagalera encima.
La primera vez que tengo que llamar al bróker y estoy descontrolado. Pi pi
pi, la puñetera batería avisando y yo sin luz, ni teléfono fijo, ni internet en
casa. A los diez segundos se apaga el teléfono
—¡Noooo!
La historia termina veinticinco minutos más tarde en casa de mi madre y
hablando desde su teléfono con el americano diciéndome que cerraba la
operación perdiendo unos setecientos cincuenta euros. Una hora después
consigo entrar a internet y compruebo cómo mis compañeros de trading
aprovecharon los movimientos e hicieron la jornada del mes.
Analizo y concluyo que, desde mi llegada a casa, no tuve el control de la
situación ni del trading en ningún momento. Prisas, estrés, agotamiento,
ansiedad por operar, mala planificación, improvisación y demás, me hicieron
operar fuera de la zona. Una entrada realizada a destiempo entre macarrones
y con las noticias deportivas en la radio, me hizo padecer, para acto después
pasar al olimpo y volver bajo tierra tras comprobar que fue en simulado. Una
siesta improvisada en un ambiente hostil, con truenos, sin estar preparado
ante posibles cortes de luz y la mala previsión de no tener el teléfono móvil
con carga, me hicieron operar mal y no poder subsanar la situación a tiempo.
Al final de todo nos queda asumir la pérdida, planificar unas rutinas
eficientes y, sobre todo, ser disciplinado con las normas y el método.
Fin de la función.
Nota: Es una historia ficticia, pero reúne muchos errores que el trader suele
provocar.
¿Por qué me fascina el trading?

Lejos de escuchar una frase tan glamurosa como «porque me permite ganar
dinero desde cualquier lugar siendo mi propio jefe», siento decir que hay
otras circunstancias más interesantes por las cuales la actividad del trading
me tiene fascinado.
La afirmación citada previamente podrás escucharla por boca de un
inversor que ha llegado a tal nivel técnico y emocional, que es capaz de sacar
resultados positivos de forma regular en su operativa. Lo que literalmente le
fascina a esta persona es «ganar dinero y ser libre», algo a lo que todo ser
humano aspira, cierto. Lo interesante de esta reflexión es lo que el trading te
obliga a hacer para lograr esa independencia.
El trabajador que se capacitó para una profesión a través del sistema
educativo tradicional, suele aproximarse al trading pensando que puede ser
rentable en el tiempo solo con estudio, práctica y capital.

«Los métodos educativos de la enseñanza tradicional, chocan contra un


muro cuando tratan de aplicarse en los mercados.»

Al no ser que te dediques a programar sistemas automáticos que piensen,


ejecuten y gestionen por ti, vas a tener que lidiar con el más importante y
valioso ser que vas a conocer jamás; tú mismo. Y aun siendo programador,
también te encontrarás con él.
El trading te obliga a salirte de la zona de confort. Eres un fantástico
profesor, enfermero, albañil, policía, secretario, chófer, o lo que sea, cuya
actividad requiere de enorme grado de paciencia, capear situaciones con
personas, tomar decisiones de alta responsabilidad, mantener una disciplina
de horario y obligaciones, pero el trader aparte es autónomo, independiente,
no tiene normas ni protocolos y tampoco a nadie a quien culpar cuando algo
salga mal. Algunos por primera vez en la vida se encuentran en absoluta
soledad, cara a cara con ellos mismos. Un encuentro incómodo, fascinante y
conmovedor de los que la amplia mayoría de los humanos huyen, pero del
que el trader no puede escapar. Ahí está lo grandioso y fascinante de esta
actividad.
El valiente que se aproxime al trading va a experimentar todas las clases de
emociones que existen, no voy a nombrarlas porque dan escalofríos.

«La grandiosidad es que el trading va a ser un medio para lograr


conocernos a nosotros mismos y eso vale mucho más que todo el dinero que
puedas ganar operando en los mercados.»

No quedará más remedio que hacer un viaje interior para descubrir nuestros
valores, detectar qué nos emociona, cómo reaccionamos ante las emociones y
trabajar para evolucionar hacia el lugar donde queramos llegar.
Sacar el lado más humilde para aceptar los errores, mejorar la relación con
el dinero, dar valor a las cosas y relaciones que de verdad te importan, poner
preferencias en la vida, controlar la ansiedad, gestionar situaciones
complejas, descubrir la capacidad de superación, marcar objetivos, aprender a
respirar, relajarse, estar en el presente, entrenar el observador interior… todo
esto es parte de lo que el trading, o más preciso, el abarcarte en el trading
puede proporcionarte. Se trata de aspectos que te harán mejorar como persona
mientras te ejercitas en los mercados financieros.
Buscar la seguridad en un entorno inseguro te llevará más pronto que tarde
a convivir con la incertidumbre, como la vida misma. Sufrir palos y
recuperarse de ellos, saborear la miel y querer protegerla, gestionar las
emociones de miedo y avaricia, sentir una inyección de adrenalina para
posteriormente recibir el contraste de la frustración. Un auténtico sube y baja
emocional que te obliga a evolucionar hacia un estado mental y emocional
maduro, en el que logres conocerte interiormente, sabiendo por qué actúas de
una u otra manera.
Estas situaciones se experimentan en operativas de todos los estilos,
modales, marcos temporales, colores y riesgos. Es como las sensaciones del
trabajador autónomo pero potenciadas, donde no puedes eximir
responsabilidades. Eliminas la incertidumbre del cobro, aquí se liquida todo
en un segundo, no falla. No has de tratar con proveedores o clientes. No
precisas publicidad, materia prima ni permisos oficiales.

«Es una actividad transparente, tú contra ti. De las pocas que para mejorar
en la misma, a veces necesitarás alejarte de ella.»
Como solemos decimos siempre; es una profesión a la que no se puede llegar
por necesidades económicas. Hay que comenzar desde el patio y poco a poco
subir categorías afianzando las bases. No pueden haber prisas ni expectativas
irreales. Entrar en este mundo es una carrera que no sabes lo que durará ni lo
que costará, pero estoy seguro de que logrará ponerte cara a cara con tu yo
interior más desconocido, algo muy difícil de encontrar en otra actividad.
PARTE 3

Sistema de operativa
Construyendo tu propio sistema

Os proponemos un juego, vamos a jugar a construir nuestro propio sistema de


trading, ¿suena bien, no? Podemos comenzar como un arquitecto que se
plantea realizar los planos de un edificio o un cocinero que se anima a
inventar una nueva receta. En ambos casos existe un escritorio, folios en
blanco y bolígrafos, nosotros necesitaremos estas mismas piezas.
Como el pintor que se pone ante un lienzo en blanco, o un escritor que abre
su cuaderno, vamos a comenzar desde cero a crear, a plasmar ideas, a darles
forma, ordenarlas, cocinarlas, probarlas, ajustarlas y pasarlas a limpio hasta
que nuestro trabajo, edificio, receta, dibujo o libro esté finalizado.
Es posible que lleves mucho camino recorrido en el mundo del trading,
tengas demasiados conocimientos, cientos de horas operadas, decenas de
experiencias y varios sistemas utilizados, pero…

«¿Operas tu propio sistema de trading?»

Esta pregunta provoca en muchos traders la apertura de sus ojos como platos,
comienzan a dudar de ello y les hace reflexionar y pensar sobre la base de
todo lo que hacen.
No vas a poder crear tu propio sistema de trading si no eres capaz de
contestar las siguientes preguntas: ¿en qué eres muy bueno, se te da bien y
eres especialista? Y, ¿en qué tipo de situaciones te sientes cómodo?
Partiremos detectando cuáles son nuestros puntos fuertes, situaciones de
mercados, contextos y setups con el fin de potenciarlos. No nos imaginamos
a Messi defendiendo un córner a Pepe, ¿verdad? Por lo tanto, partamos por
identificar y anotar nuestros puntos fuertes y virtudes. Si eres incapaz de
contestar estas preguntas, tal vez te falte formación, horas de vuelo o hacer
una investigación de qué has estado haciendo los últimos meses con tu
operativa.
Hemos escuchado muchas veces la afirmación:

«Un setup en un mercado y especialízate en ello.»


Pero no basta con eso, has de hacerlo tuyo, entenderlo, sentirlo, vivirlo y
ejecutarlo sin vacilar, al igual que conduces o aparcas tu vehículo. Aquí entra
el segundo paso importante; puesto que vas a diseñar tu propio sistema de
trading, vas a ser el responsable de poner tus normas, sí, sí, en esos folios en
blanco que tienes ante ti. Olvídate de todo lo que te han dicho y escribe lo
que sabes que te funciona. Es un precioso momento para deshacerte de
condicionantes, teorías, indicadores técnicos y aspectos que no utilices o te
distraigan de operar los escenarios en los que eres bueno.
Haciendo esta limpieza conseguirás quitarte muchos condicionantes que te
afectan emocionalmente tales como; setups con los que no estás cómodo
(setups de otros que te producen miedos y dudas al ejecutarlos), utilizar una
gestión monetaria en la que no confías (haz la tuya), decide tú mismo si
operas aperturas de mercado, noticias o días festivos, y anota todas estas
cosas.
Define y redacta todo lo que va a ser tu sistema, acompáñalo de imágenes,
gráficos, dibujos o vídeos. Recuerda que tú eres el responsable. A partir de
hoy dejarás de excusarte y asumirás todo lo que pase. Cuando lo tengas
preparado es interesante que un tutor, mentor o compañero te dé una opinión
de lo que has construido. Una visión externa es de gran ayuda para ponernos
en duda y detectar si de verdad tenemos claro lo que queremos hacer o vamos
a seguir dejándonos influir por terceros.
Recuerda que el mismo sistema explicado de la misma forma a un grupo
de personas, jamás nadie logrará operarlo de la misma forma, así que tú has
decidido hacer tu versión porque tú eres diferente a todos los demás, has
decidido tomar el control y fabricar tu propia estrategia, la que va contigo,
con la que te sientes cómodo y la que a ti te funciona.
Con seguridad sentirás gran alivio al quitarte tanta carga y conceptos
técnicos que te estaban molestando sin ser consciente. Paralelamente tendrás
que reforzar todo el engranaje estando en sintonía con el sistema, para ello
conocerse a uno mismo será esencial.

«Recuerda que el sistema puede ser ganador, pero si el trader no lo es,


cojeará.»

Tenemos claro que el cambio comienza por uno mismo, así que te animamos
a reflexionar sobre ello.
Para finalizar, no olvides bautizar el sistema. Te estarás riendo, pero al
igual que un arquitecto, pintor, escritor o cocinero, te has ganado el derecho
de nombrar a tu sistema con el nombre que te plazca. Cuando uno hace su
propia obra siente un orgullo muy grande, así que os animamos a que creéis
vuestro propio sistema de trading.
La potencia del plan de trading

«Lo tengo en la cabeza», nos dicen algunos traders cuando les preguntamos
sobre su plan de trading. En la cabeza solemos llevar muchas cosas, como la
lista de la compra y ¿a que rara vez acertamos? También llevamos la fecha de
la próxima revisión obligatoria al vehículo y, si no es por la cartita que
recibimos, rara vez lo recordamos. ¿Seguimos?
Nos cuesta apuntar las cosas, en parte es por pereza. Pero en el trading
aparece el ego que nos dice: para qué voy a anotar, si yo controlo. Si le
hacemos caso, dejaremos la operativa en sus manos y operaremos bajo una
falsa sensación de control. ¿Sabéis por qué escribir es tan buen ejercicio?
Porque te obliga a sacar del interior toda la información que posees, la pones
a juicio y acabas tomando decisiones.
El plan de trading significa planificación y orden de la operativa, pero lo
más importante son las normas, esas que deberás poner y serán sagradas.
Hace unos años un gran trader y amigo, Juan Gabriel, me dio un consejo que
me impactó como un buen guantazo:

«Tienes la capacidad de poner unas normas y nadie te obliga a ponerlas.


Pero, si te las saltas, estarás faltándote al respeto a ti mismo y eso es uno de
los mayores pecados que hay.»

Si analizamos la frase, el compañero tiene toda la razón del mundo. Las


normas vienen tras un estudio previo y la viabilidad de hacer las cosas de
determinada forma, a tu manera. Nadie debe interferir en las decisiones, salvo
el operador. Pero si esas normas son saltadas, dejarás de cumplir con el
estudio y, por lo tanto, violarás todo el engranaje. Imagina qué puede pasar si
no las tienes por escrito o, peor aún, dejas la operativa en manos de la
improvisación.
La potencia del plan de trading reside en ser un documento escrito que nos
acompaña cada minuto de operativa y, aparte de definir nuestro trading, sirve
de brújula. Tras su lectura podemos autocuestionarnos varias cosas:
Las normas descritas, ¿tienen vigencia o deben ser reformadas?
¿Estoy operando de acuerdo a las reglas establecidas?
¿Hay algún elemento que me incomode?
¿Detecto comportamientos incongruentes?
¿Estoy cumpliendo con la gestión monetaria?
¿Hay algún punto de mejora?

De nada sirve un documento si no es revisado con frecuencia, por ello es


importante, como rutina programada, leerlo cada equis tiempo. Esto nos
permitirá volver a la esencia de nuestra operativa, resetear las posibles
tentaciones que intenten hacer cosas diferentes y por supuesto, poder
modificarlo si es preciso.

«El plan de trading ha de estar vivo, es una guía que ha de ir


evolucionando a la par que nosotros avancemos.»

Los traders, tal como van adquiriendo experiencia con las horas de operativa,
van madurando. Esa madurez se refleja en su forma de operar y, por
supuesto, ha de estar plasmada en el famoso plan. Aconsejamos dejar folios
en blanco para ir escribiendo actualizaciones o situaciones particulares que
hayan influido en nosotros o la operativa.
El aspecto emocional es importante y ha de tener su espacio en dicho plan.
Habrá que detallar qué acciones de forma rutinaria hay que efectuar antes,
durante y tras la operativa.
Por último, quería recordarte que el plan de trading no es un libro que
vayas a publicar sino un documento privado hecho por ti y para ti, así
que sincérate cuando lo redactes y dale la relevancia que requiere; la de
ejercer de guía. Aquí os dejo, mi plan de trading me reclama.
El setup más rentable

El setup que más dinero te hará ganar, puesto que te evitará perderlo, será
precisamente el que te va a hacer no operar.

«Lo primero a definir técnicamente va a ser en qué tipos de escenarios o


situaciones no vamos a operar.»

Cuando caminamos por la montaña, tendemos a seguir caminos o sendas con


visibilidad, sin obstáculos ni grandes dificultades. Con total seguridad
evitaremos cruzar por en medio de matorrales o zonas con lodo o barro,
siempre buscamos caminar por lugares donde ejercemos un control sobre la
situación y sobre nosotros mismos.
Definir qué camino o coyuntura no se adecua a nosotros es, a simple vista,
bastante sencillo, no suele costar mucho el detectarla. Tampoco es
complicado poner unas pautas para no caminar por o durante esos terrenos.
Lo que suele ser más laborioso es el cumplimiento de esas pautas, ya que
nuestras emociones, si no conseguimos controlarlas, pueden forzarnos a
probar el atravesar una pequeña charca o un bosque donde no se vislumbre
qué hay al final.
De nada sirve tener un setup mecánico si no hay una contextualización
previa que apoye la teoría de altas probabilidades de éxito en dicho setup. En
multitud de ocasiones nos encabezonamos en tener la razón y forzaremos
operaciones en las que se ve con gran obviedad que tenemos indicios claros
de que el objetivo en dicha operación es de dudosa probabilidad.
El querer tener la razón o no controlar las ansias de participar en la sesión
son tareas que realiza a la perfección nuestro ego. Por ello es tan importante
detectar esas situaciones y poner remedio.
Así que aconsejamos trabajar técnicamente en identificar qué tipo de
situaciones no son aptas para nuestro sistema, después actuar en consecuencia
poniendo todo tipo de barreras para no caer en impulsos emocionales y
saltarnos esa prohibición y, finalmente, comenzar a detectar cuándo el ego
quiere tener el protagonismo y enseñarle que aquí el que tiene el control eres
solo tú.

«Estarás de acuerdo en que no operar en entornos no favorables te


ahorrará bastantes operaciones de baja calidad, muchas pérdidas
monetarias y algunos cabreos que mermarán tu estado emocional.»

Si no lo tienes claro, revisa tu trabajo de los últimos dos meses y saca


cuentas. Tal vez tu ego te esté diciendo ahora mismo que no hace falta
mirarlo y que es una tontería, ¿verdad?
PARTE 4

Problemas en el camino
El día que me saltó el stop

Es curioso que, echando la vista atrás a los comienzos de mi andadura como


trader, recuerdo con claridad lo que significaba tener un stop. Aquello hacía
pupa y mucha. Una mezcla de dolor, frustración, expectativa por ver qué
consecuencias iba a tener, si la cuenta lo iba a sufrir, qué opinarían mis
compañeros de batalla cuando publicase mi chart en el grupo de formación
que compartíamos y vieran el stop que acababa de tener. Me entraba la duda
de mostrarlo o no, miedo al ridículo, a posibles críticas que pudieran
ahogarme un poco más en el pozo en el que me estaba metiendo tras sufrir
dicho stop.
Aquello llegaba a ser un auténtico martirio emocional, una continua
disputa interna entre el éxito y el fracaso. El bloqueo no me dejaba valorar si
la operación había sido tomada bajo los condicionantes exigidos. Recuerdo
que llegaba a convertirse en un problema personal e incluso por la noche se
replicaba la operación una y otra vez en forma de pesadilla.
Claro está, un novato que comienza en el mundo de las inversiones
financieras no sabe perder. Cada stop es como si regalases dinero, o más
bien, tiraras billetes por el retrete, lo ves desaparecer poco a poco tal como el
precio se va acercando a tu punto de salida. Son momentos dolorosos que
todo aspirante a trader ha de pasar, sufrir y superar.
Un buen día te levantas y te sientas frente al escritorio con los apuntes, el
ordenador y las estadísticas. Y decides dejar entrar a tu sala de trading al
Señor Stop. Le saludas, das la bienvenida, invitas a sentarse, tomar un café,
un cigarrillo y lo primero que le dices es; bueno amigo, he llegado a una
conclusión, tu y yo vamos a tener que entendernos, te necesito. Alguno se
preguntará; ¿Cómo? ¿Necesitar la colaboración del Sr. Stop? Pero, ¿te has
vuelto loco? Eso es malo, caca, igual que le decimos a los niños cuando
cogen algo del suelo.
Pues sí, el primer paso para llevarse bien con el Sr. Stop es verlo como una
pieza imprescindible dentro del engranaje que forma un método o sistema de
trading. Tiene dos funciones importantísimas; sacarnos de una posición con
una pérdida limitada y asumible cuando dicha operación no evoluciona como
nuestro sistema prevé que pueda hacerlo, y la segunda es evitar que podamos
descapitalizarnos ante una sacudida imprevista del precio.
Una vez hemos hecho las paces con el Sr. Stop todo se vuelve más
familiar, se respira otro ambiente y podemos centrarnos en los factores
importantes que al principio no podíamos observar; ¿mi sistema decía que
esta operación tenía que tomarla? ¿La he tomado bien? Se anota en nuestro
libro de operaciones, la olvidamos y a por la siguiente.
Unos cuantos años han pasado desde estas vivencias y uno se da cuenta
que aquella operación fue una de las miles que tomé después y tomaré en mi
carrera como trader.

«El miedo a perder es uno de los primeros escalones que todo trader ha de
superar.»

Alguien dijo que el buen trader es aquel que sabe perder bien. Todo sistema
tiene un porcentaje de operaciones perdedoras que hay que asumir, no puede
uno martirizarse y volverse loco por un stop o una racha de stops. Hasta los
traders más experimentados tienen rachas de stops, es verdad que no es una
cosa glamurosa de enseñar al público, por eso parece que solo tú las tienes y
eres mal trader por ello.
No hay que tener miedo al stop. Cuando este aparece, suele pertenecer
a las muchas operaciones negativas que el sistema contempla, o quizás, las
menos, que no ejecutaste de forma correcta el sistema. Si un sistema tiene un
60% de operaciones ganadoras por un 40% perdedoras, has de tener la
capacidad emocional y monetaria para soportar ese 40% de operaciones
negativas.
Os dejo, me voy a tomar un café con mi amigo, el Sr. Stop.
Las interferencias

No cabe duda de la relevancia que tiene estar concentrado cuando tomas


decisiones, más si estás poniendo en riesgo tu capital. A veces nos
preguntamos qué ha sucedido o por qué hemos actuado de una determinada
manera sin caer en que tal vez hemos sido condicionados por alguna
interferencia.
La vida está llena de trampas dispuestas a voluntad de terceros para
robarnos el tiempo, captar la curiosidad y repercutir en nuestras decisiones.
No dejarnos influenciar o tan siquiera esquivar esos potentes imanes de
atención, se ha convertido en un auténtico ejercicio de disciplina. Alguien
que no aprenda a vivir desde la consciencia va a acabar indudablemente
siendo presa de los encantadores robatiempos.
No basta con una planificación escrita y estudiada para conseguir estar
centrado en la labor.

«Tendrás que mantenerte alejado de aquellos elementos que tratarán de


captar tu atención, por lo tanto la prevención ha de ser clave.»

Hay muchos aspectos que pueden influir en tu quehacer, pero los que más
interfieren en la vida de un operador de bolsa son el entorno, las
distracciones, la sobreinformación y, en los tiempos que corren, las redes
sociales.

Entorno: Realizar nuestra actividad en un lugar libre de ruidos e


interrupciones, puede ayudar a maximizar ese estado en el que pensar,
reflexionar y actuar se realicen con naturalidad. Hemos de conseguir
fluir con la operativa y estar en la zona. Un entorno libre de obstáculos,
acogedor y aislado de sonidos importunos harán la estancia y, por tanto,
nuestra labor más llevadera.
Distracciones: Estaremos de acuerdo en que vivimos en un mundo
plagado de distracciones. Gran parte de ellas vienen ocasionadas por la
adopción de la tecnología en nuestro día a día, esa que al final se ha
quedado a vivir con nosotros, adquiriendo un protagonismo similar al de
la alimentación y descanso en muchos casos. Televisores, teléfonos
móviles e internet son los campeones en distracción. Si logramos
mantenerlos a raya y los tenemos alejados, evitaremos caer en la
tentación. Las visitas y demanda de atención por parte de familiares son
otro interesante foco de distracción. Prever estas circunstancias evitarán
momentos de tensión.
Sobreinformación: Tendemos a buscar la seguridad en una de las
actividades más variables e inestables que existe, debido a entornos de
incertidumbre y manipulación. Por lo tanto, buscar la certeza va a
agotarte. Una gran colección de condicionantes y predicciones te
obligarán a analizar en exceso. Tienes un plan y todo lo que te aleje de
él son interferencias a las que nuestro ego le encanta echar la culpa
cuando las cosas salen mal. El seguimiento en directo de salas de trading
y proveedores de señales, a veces contribuyen a saturarnos de
información, son primos hermanos del siguiente condicionante, las redes
sociales.
Redes sociales: Al igual que a un adolescente le permitimos utilizar un
videojuego con moderación, los adultos debemos hacer lo mismo con las
redes sociales. Son el mayor robatiempo que existe en la
actualidad. Debemos utilizarlas como una herramienta y, por lo tanto,
controlar las fuentes, el volumen de información que podemos procesar
o atender y, por supuesto, marcar un horario para ello. Están abiertas
veinticuatro horas al día y puedes estar atado en todo momento.
Utilízalas con prudencia y no te conviertas en dependiente, sino te
alejarán del presente y lo importante.

Es complejo controlar todos estos componentes externos, solo queremos


advertir de la necesidad de estar alerta y ser previsores. Quién no ha tenido
una jornada penosa de trading aquella semana que el vecino estaba de obras,
o se ha descentrado porque tomando decisiones recibe una llamada, o un
familiar aparece por la puerta, o ha tomado una operación de forma impulsiva
porque en twitter alguien ha dicho que era el momento.
Como siempre decimos, hablamos desde la experiencia y creednos que
estas cosas suceden y el resultado suele afectarnos emocionalmente. Ser
previsor con nuestro espacio de trabajo y gestionar las interrupciones serán
pasos imprescindibles para operar desde un estado de sosiego que facilite la
entereza para tomar las mejores decisiones.
Tolerancia al riesgo

Hay un factor que el inversor no puede dejar de lado y debe estudiar en


profundidad, hablamos de su tolerancia al riesgo. Es un aspecto que suele
obviarse o pasarse por alto, y no darle la relevancia necesaria, puede
ocasionar que el engranaje de nuestra operativa se desbarate.
Al igual que existen personas que, pese a saber nadar, no se atreven a
bañarse en una zona donde no hagan pie, hay inversores incapaces de asumir
un nivel de riesgo pese a que sus cuentas se lo permitan.

«¿Por qué forzar un nivel de riesgo si personalmente no estamos


preparados para ello?»

En esto de las inversiones hay algo que nuestra condición humana, por su
instinto de supervivencia, no puede evitar: pensar en el corto plazo. Está muy
extendida y arraigada la idea de «dar el pelotazo» en la bolsa. Los inversores,
sobre todo los más noveles, buscan y necesitan resultados inmediatos. Es algo
que intenta cubrir una necesidad vital, saciarse. Busca cumplir unas
expectativas que, en muchas ocasiones, han sido definidas por influencia de
terceros. Por lo tanto, se encuentra tratando de lograr objetivos marcados
por un agente externo, algo que al final acaba interiorizando como propio.
Cuando un trader tropieza una y otra vez con los obstáculos que
encuentra a nivel interior, suele sentirse frustrado. Sin darse cuenta
acaba forzando una operación y buscando saciar ese vacío. Lo intenta una y
otra vez cegado por la impotencia, y sin ser consciente de que el problema no
está ahí fuera, sino dentro. Hace unas semanas, trabajando con un compañero
que no lograba salir de esa fase, observé cómo su Ego había tomado el
control. Si una operación salía negativa, doblaba o triplicaba la posición en la
siguiente, así hasta donde hiciera falta. Necesitaba salirse con la suya y su
objetivo había cambiado sin darse cuenta. Olvidó pensar en el largo plazo y
la viabilidad de su sistema. Al rato, cuando por fin se cansó de intentar
justificar lo que estaba haciendo, volvió a afirmar que no había sido él, sino
su ego el que hablaba, le pregunté:
«¿Tú qué quieres, ganar dinero o tener la razón?»

De repente su mente sufrió un cortocircuito, apartó a un lado la vocecita que


había tomado el protagonismo y al final reaccionó. Por su puesto que quería
ganar dinero, pero le dolía muchísimo perder. Indagando descubrimos algo
que a él mismo le sorprendió. El sistema marcaba que debía de asumir una
pérdida máxima por operación, imaginemos que era de cien dólares. Este
trader disponía del capital suficiente para trabajar con ese nivel de riesgo y la
esperanza matemática de su sistema permitía admitir aquellos stops. Lo que
le enfurecía era asumir la cuantía de la pérdida. Esa cifra era su problema, no
asumía ni toleraba perder esos cien dólares pese a que su operativa fuera
positiva en el largo plazo. Cada vez que sufría un stop se enfurecía acabando
por sabotear su sistema. Trataba de recuperar un dinero que estaba dentro de
lo asumible por la gestión monetaria de su operativa.
Los humanos tendemos a hacer comportamientos incongruentes más a
menudo de lo que pensamos. Solemos ser débiles, emocionalmente hablando,
y la falta de entrenamiento de nuestro observador interior nos lleva con
frecuencia a perder la consciencia. Gran parte del comportamiento del citado
trader, se habría reducido y casi evitado, si hubiera ajustado la gestión
monetaria de su operativa al nivel de tolerancia al riesgo que él propio tiene.
Sé que muchos traders se avergüenzan por tener que bajar a operar con los
«traders principiantes» cfd´s a un dólar por punto. Pero si no son capaces de
controlar sus impulsos a estos niveles, ¿qué hacen tomando riesgos de
profesionales?
Si un formador o academia te enseña que el sistema precisa un stop de X
puntos con X riesgo, has de preguntarte si ese nivel puedes soportarlo, no
solo económica, sino emocionalmente. Sé sincero y coherente contigo
mismo. Adapta esas X a tu personalidad y, poco a poco con experiencia,
podrás ir aumentando esas X tal como calibres tu personalidad al sistema, y
viceversa.

«No cumplir con nuestro nivel de tolerancia al riesgo puede provocar


jornadas de locura y la aparición de miedos, esos que con frecuencia se
convierten en traumas.»

En ocasiones sufrimos una sesión en la que tiramos por tierra todo el trabajo
de semanas o meses, lo hemos padecido todos los traders. En parte puede
provocarse por algunas de las cuestiones tratadas, pero lo duro y preocupante
de esas sesiones de locura es que dejan secuelas. Es importante padecerlas,
puesto que sirven de aprendizaje y forma parte de los errores que todos
debemos cometer. Si el error ocasiona unas pérdidas fuera de lo
emocionalmente tolerable por el inversor, estamos ante una situación que
marcará sin lugar a dudas su confianza. Ese miedo, que acaba de ser
alimentado, condicionará las decisiones de ahí en adelante y le acompañará
para siempre si no se trabaja en su «reparación».
Me gustaría que te plantearas si tu operativa y la tolerancia al riesgo están
en equilibrio, si eres capaz de asumir las pérdidas y, por último, piensa si
alguna experiencia del pasado «mal curada» está condicionando tus
decisiones actuales.
PARTE 5

Afrontar momentos difíciles


Caminando en círculos

Me encuentro sentado frente a mi escritorio de trading, ante esas pantallas


que son fieles testigos de tantas aventuras y batallas contra los mercados.
Estoy nostálgico y decido mirar por los espejos retrovisores y repasar las
etapas superadas en estos maravillosos e intensos años como inversor.
Con la experiencia vas comprobando que uno lleva una relación amor-odio
con los mercados. Trabajas duro y avanzas con ilusión, pero cuando crees
que estás llegando a la cima, el mercado te coge de la pechera y te devuelve
de nuevo abajo. Así una y otra vez. Pero tenemos que ser conscientes de que
cada vez que nos llevemos un golpe, hemos de aprovecharlo a nuestro favor
sirviéndonos de él para avanzar.
Hace unas semanas, un compañero trader escribió un tuit que sintetizó muy
bien las etapas por las que un trader;

«Camino del trader: 1-Conoce un sistema = pierde. 2-Experto en un


sistema = ni pierde ni gana. 3-Se conoce a sí mismo = gana.»
Víctor Gómez @tradercillo 25 de Agosto de 2016

Me vi reflejado en las etapas que Víctor cita y supongo que muchos de los
traders veteranos coincidirán con él. El precioso camino de rosas que se
enseña en las películas e internet puede tocarse con las manos, pero sin un
trabajo previo bien hecho, tan solo podremos aspirar a recoger alguna flor
despistada que se le vuele al jardinero.
Arrancamos nuestra etapa formativa aprendiendo de algún referente, ya
sean lecturas, tutoriales, formación on-line o presencial. De estas fuentes y
recursos extraemos ideas clave para comenzar a realizar nuestras inversiones.
Suelen ser sistemas de operativa aprendidos de terceros que, supuestamente,
a ellos les funcionan. Nos centramos de forma exclusiva en la parte técnica y
somos incapaces de ejecutar el sistema con las normas que el creador del
sistema estableció.
Persistimos en el intento y tras ir superando las barreras que se presentan,
decidimos adaptar el sistema a nuestra forma de entender el mercado.
Comenzamos a tomar las riendas de la operativa y diseñamos unas normas a
cumplir, esas que tras mucho backtesting y práctica nos respaldan. Nos
ponemos el mono de trabajo y al enfrentarnos al mercado comprobamos que
el sistema es buenísimo, pero somos incapaces de ejecutarlo de forma
regular. No logramos mantener una disciplina. Las buenas operaciones se ven
empañadas por otras desastrosas que tiran por tierra todo el trabajo. Las
emociones y el descontrol hacen tambalear nuestro trading.
Tras unas vacaciones y retiro espiritual, regresamos al escritorio, con
páginas en blanco y tratamos de simplificar al máximo la operativa. Dejamos
por escrito todas las normas y circunstancias que debemos respetar para ser
ganadores en el tiempo, pero ¿sabemos cuál es el problema en ese momento
de nuestra etapa como trader? El autocontrol.
Somos incapaces de cumplir unas normas que nos hemos puesto por
escrito. Comenzamos a descubrir que no éramos tan pacientes como
pensábamos. Hemos comprobado que operando en directo han aparecido
síntomas que se han apoderado de nosotros, tales como el miedo, la avaricia o
la euforia. Descubrimos que cuando ellos aparecen, nuestro trading peligra,
por tanto estamos obligados a trabajar en ello.
Cuando Víctor afirma que un trader se convierte en ganador cuando
realmente consigue conocerse a sí mismo, no puede haber una forma más
contundente de decirlo. Se abre una etapa dentro de la vida de un inversor en
la que no tendrá más remedio que comenzar un proceso de autoconocimiento
para lograr conocerse y detectar cuando esos saboteadores internos aparecen
y realizan su trabajo.

«El momento en que el trader consiga una madurez mediante la cual sea
capaz de detectar las emociones y gestionarlas, su operativa dará un salto
de calidad, sin lugar a dudas.»

En primer lugar, evitará precipitarse y operar en los entornos menos


favorables. Conseguirá la disciplina para cumplir las normas que previamente
había diseñado, esas que afirman que si las cumples, conseguirás buenos
resultados de forma regular. Asimilar las pérdidas, gestionar la euforia,
operar cada trade como si fuera uno nuevo. Son cosas que nos suenan y con
las que todos los aspirantes a trader deberán lidiar en algún momento.
Comencé el artículo diciendo que había luchado muchas batallas contra los
mercados, aquello fue en las dos primeras etapas. Cuando en realidad
consigues conocerte de verdad y encontrar el equilibrio con el mercado,
comienzas a operar desde la auténtica consciencia. Una vez eliminadas las
creencias limitantes y teniendo la suficiente madurez para detectar y gestionar
las emociones, tomas el verdadero control de tu trading. Créeme, comienzas a
disfrutar.
Las malas rachas de operaciones

Todos los operadores hemos sufrido en algunas ocasiones, un número


importante de operaciones negativas consecutivas, a esto se le suele conocer
como Drawdown. Se puede dar en una jornada o en un periodo de tiempo.
Cualquier trader ha de conocer qué drawdown máximo tiene su sistema y
cuál es el que personalmente ha sufrido. Si los estudios que has realizado
sobre el sistema de inversión que estás operando, muestran una probabilidad
de tener hasta seis operaciones negativas consecutivas, deberías de tomar
cartas en el asunto cuando llegues a esa cantidad. Es muy probable que las
condiciones del mercado no sean aptas para el sistema o seas tú el que no
estás en circunstancias ideales para operar.

«Un trader profesional con mucha experiencia detectará cuándo el


mercado no está comportándose de forma adecuada para ser operado con
su sistema y se mantendrá al margen, en liquidez.»

Esperará a detectar indicios que aprueben la reanudación de la operativa. Por


el contrario, un trader novel que no está lo suficiente trabajado
emocionalmente, sentirá la necesidad de tomar operaciones y acabará
forzando las entradas con las consiguientes pérdidas.
No cabe duda de que todos hemos pasado por la obligación autoimpuesta
de operar y por la venganza ante las pérdidas. Esta pócima suele acabar en un
auténtico desastre de resultados monetarios y autoestima dañada. Por eso es
tan importante estar equilibrado con uno mismo para a posteriori estarlo con
el mercado.
La semana pasada estuvimos repasando el trabajo de un compañero al que
estamos ayudando. En cuatro jornadas que operó, tan solo tomó una
operación. Esta finalizó con resultado neutro; la cerró cubriendo comisiones.
Lo interesante es que él mismo tituló la semana como «horrible» y cuando
le contestamos diciéndole que había sido una semana fantástica seguro que se
sorprendió. Comentaba que fue horrible porque apenas había tomado
operaciones, cuando estaba acostumbrado a tomar entre dos y tres por
jornada. Se hallaba con la necesidad de operar, porque si no lo hacía, sentía
que las horas sentado frente a las pantallas no servían de nada. Le dimos la
enhorabuena por cumplir con todas sus normas. El mercado estaba errático,
lo detectó y fue muy disciplinado con la decisión de entrar o no. Hace unos
meses en una semana como esta, habría acabado sobreoperando, las pérdidas
se habrían adueñado de él y los miedos habrían ocasionado que la frustración
le impidiera razonar.

«Es importante detectar cuándo alguien entra en una fase operativa en la


que no sale absolutamente nada bien.»

Es un perfecto instante para tomar unas vacaciones del trading o, más


concreto, de la operativa en directo con dinero real. Cuando el mercado te ha
dado unas cuantas hostias, aunque estas cuadren dentro del sistema, es
preferible hacer una pausa. No es momento de hacer cambios en directo sin
tenerlos testeados, ni variar los setups, mercados o time frame.
El autocontrol es imprescindible, detectar qué está sucediendo ahí fuera,
pero a la vez recibir la información del observador interno que
constantemente revisa tus sensaciones y emociones. Todos los traders
necesitan lograr la estabilidad emocional que les permita decidir cuándo
operar y cuándo quedarse al margen. Es muy complicado lograrlo por uno
mismo, por eso el seguimiento personalizado y continuo feedback es crucial
para afianzar la evolución.
Todos sufrimos malas rachas, estas son inevitables. El secreto está
en detectarlas a tiempo y aceptarlas desde la consciencia, tomando las
acciones necesarias para evitar que dañen la cuenta de trading y la moral del
operador.
Tirar la toalla

¿A cuántos de nosotros se nos ha pasado por la cabeza dar por finalizada una
actividad o proyecto que no conseguíamos sacar adelante? La famosa frase de
tirar o arrojar la toalla es vista como la última gran decisión por tomar en la
lucha, elegimos seguir luchando, a veces para intentar vencer y otras para
terminar de hundirnos más o dar la batalla por finalizada.
Escribimos sobre esto porque hemos tenido la suerte o desgracia de haber
conocido compañeros que entraron en el mundo de la bolsa y al final tuvieron
que tirar la toalla, en varios sentidos. El primero es el que no puede aguantar
más tanto dolor y decide parar a tiempo y aparcarlo. Pero más duro es el
segundo; el del trader que confiesa haber llegado a una situación tan dura que
ha destrozado su vida.

«Antes de comenzar cualquier proyecto de la rama que sea, es necesario


informarse y formarse sobre ello.»

Comprueba si cuentas con los recursos necesarios para desempeñar el


proyecto: tiempo, capital y capacidad. Traza un plan en el que se recojan
objetivos a corto, medio y largo plazo. Rodéate del equipo adecuado y
especialista que te aconseje o ayude en cada etapa, sobre todo en momentos
donde haya que tomar decisiones importantes.
La actividad del trading permite mucha independencia, pero al mismo
tiempo es un arma de doble filo, porque esto conlleva la misma proporción de
soledad. Sin nadie que te audite, vas a tener que ser un maestro en el arte de
la disciplina para no saltarte las normas y hacer lo que de forma común
llamamos «burradas».
Saber en cada momento dónde te encuentras y si estás cumpliendo con el
plan trazado, te permitirá tener seguridad en tu trabajo. Sin embargo, si llegas
a ese maldito» momento en que tanto tu como tu trabajo »navega a la
deriva», tienes todas las papeletas para acabar más pronto que tarde en una
situación muy estresante en la que observarás cómo el retrovisor te enseñará
la cantidad de acciones indisciplinadas que has cosechado.
Es de vital importancia detectar esas pequeñas crisis, primero lo haremos
cuando hayan sucedido, pero lo idóneo es adelantarse a estas situaciones.
Para ello el equilibrio entre el plan trazado, nuestra capacidad real para
realizarlo, las circunstancias que nos rodean y nuestro compromiso deberían
de andar al unísono. Estar en todo momento focalizados en el objetivo y
sobretodo en el camino a seguir evitará tener que llegar a situaciones
extremas sin vuelta a atrás.
Situaciones que, repetidas de forma continua o intermitente, acabarán
minando la ilusión, la focalización, la disciplina y la cuenta de un trader:

Asumir stops mayores a los permitidos.


Aguantar posiciones en contra sin ninguna lógica o plan.
Entrar en modo “revancha” con el mercado.
Sobreoperar queriendo demostrarte que controlas la situación.
Invertir o descubrir setups y operarlos de forma inmediata con cuenta
real.
Hacer experimentos en real con mercados o productos que no se han
testeado.
Reentrar y reentrar en situaciones de escasa probabilidad queriendo
tener la razón.

Hay muchas más razones por las cuales uno puede llegar a perder el control y
llegar a un margin call general, hablamos de problemas económicos, de
salud, personales y profesionales. Si llegas a este punto no solo deberás de
tirar la toalla, sino que necesitarás ayuda urgente y de la buena. Hablamos de
casos extremos pero reales. El trader va entrando a veces en un pequeño pozo
que va creciendo sin ser consciente de ello.
Aquí sabéis que somos realistas, lo fácil sería vender que esto está chupado
y alegría, pero es tan importante aprender a operar bien técnicamente, como
tener bajo control todo lo relacionado con la operativa. Trata el trading como
un negocio y no dudes en parar unos días, semanas o meses a reflexionar si
ves que las cosas no funcionan como deberían. Tal vez tus planes no eran
realistas o en realidad no estás siendo disciplinado con el cumplimiento de
tus normas.
Por último va una frase que me gusta mucho;
«Si vas a tirar la toalla, que sea porque ya te secaste la frente para seguir
luchando.»
PARTE 6

Superación personal
Implicación para avanzar

Una de las mayores satisfacciones que un trader puede tener es comprobar


cómo, con su ayuda, otro compañero consigue superar barreras en el camino.
Cada día nos sorprende el comprobar lo que una persona es capaz de lograr
estando ilusionada y comprometida por una causa.
Nos llegan correos de traders explicándonos su situación, los problemas
que tienen, los baches que encuentran, esas piedras con las que tropiezan de
forma habitual y no consiguen esquivar. Dentro de la solitaria rutina del
operador, suele haber una falta de auditoría externa, alguien que supervise
dichas acciones, y no solo de resultados, sino de decisiones y elementos que
directa e indirectamente influyen en el desempeño de la actividad.
Hay varios aspectos que van a ser imprescindibles para que una persona
avance y vaya sumando etapas en la preciosa aventura del trading:

Debe de ser lo suficiente humilde para bajar a la tierra y reconocer sus


errores.
Tiene que estar comprometido con él y su causa, desear su objetivo y
estar dispuesto a luchar por él.
Se acabaron las prisas. Estará dispuesto a comenzar un camino de
autoconocimiento y eso implica encontrar respuestas; un proceso que
precisa gestarse con ayuda pero a través de una búsqueda y análisis
interior.
Si no la tiene, va a tener que conseguir dominarla, hablamos de
la paciencia. En los mercados hay que esperar la oportunidad siendo un
continuo observador, al igual que en la vida.
Ha de sincerarse consigo mismo. No puede guardarse nada.
La ilusión por conseguir el objetivo debe de ser tan grande e importante,
que no hará falta fuerza de voluntad y sacrificio, puesto que las ganas, la
focalización y la confianza en uno mismo, harán que el proceso sea
ameno y divertido.
Comprobar la evolución de compañeros es muy satisfactorio. Algunos tenían
auténtico pánico al poner una orden en el mercado y unos meses más tarde
han logrado equilibrar su operativa tras cuestionarse todo su sistema y
averiguar en qué eran buenos para acto seguido, centrarse en ello y
potenciarlo. Descubren por qué son como son, qué personalidad tienen y por
qué suelen actuar de cierta forma, consiguiendo a partir de entonces mejorar
su trading y tener el control de su vida.
Hay compañeros que tienen el valor de pedir ayuda después de comprobar
que sus problemas están fuera del trading y deben de solucionarlo primero.
Demuestran que cuando alguien tiene un objetivo de verdad, el mundo entero
se aparta para dejarle paso. Las técnicas que utilizamos, fueron las que nos
sirvieron a superar nuestros propios miedos y aumentar la seguridad.
Aprendimos a detectar y gestionar cuándo aparecen las emociones.
El trading es precioso y muy creativo. Abarca tantas modalidades que
puedes tardar años en encontrar tu sitio; sistema, mercado, horario o
estrategia, y tienes que ser tú mismo quien lo averigües; experimentando y
decidiendo qué te funciona y qué no. Es necesario complementarlo con
esa búsqueda interior que te haga saber cómo eres y por qué actúas de
determinada manera ante cualquier acontecimiento.
La humildad te hace mejorar

¿Pedir ayuda? Seguro que en más de una ocasión te has hecho esa pregunta.
Suele surgir cuando se llega a una situación tan estresante en la que se acaba
perdiendo el control y operando de forma aleatoria mediante
comportamientos incongruentes y resultados que alimentan dicha frustración.
Todos los traders hemos pasado por esa fase y, además, en más de una, dos
o más ocasiones. En primer lugar es complicado detectar cuándo aparecen los
problemas, para ello es muy importante saber que uno mismo es el principal
y mejor indicador. Dentro de la carrera del autoconocimiento que como trader
antes o después tendrás que hacer, aprenderás a detectar que algo no va bien
y el observador interior te avisará antes de que actúes de forma irracional.

«Uno de los obstáculos que tenemos es que somos incapaces de aceptar el


error y ¿sabes por qué? Principalmente porque tu ego te lo impide.»

Aparece el yo interior orgulloso que se autoengaña cuando una y otra vez


busca excusas para justificar el error cometido y no terminar de asumir la
responsabilidad del tropiezo.
Hace un tiempo estuve hablando con un compañero que siempre ha ido
más avanzado que yo en esto del trading y al que tengo como un referente.
Una de las lecciones que he recibido del trading la compartí con él hace un
par de años. Hubo una tarde en la que metí dos cagadas, sí, sí, como suenan.
Dos stops como la copa de un pino por operar en un entorno nada favorable,
de forma impulsiva y queriendo tener la razón. Perdí doscientos dólares en
tan solo tres minutos y tuve una sensación que era un cóctel de ansiedad,
miedo, rabia e impotencia. Tal vez fuera la vez que más solo me he sentido
desde que comencé a hacer trading.
Recuerdo como si fuera hoy la sensación de frustración de aquellos
instantes, el problema no era la pérdida monetaria, sino cómo se había
producido. No era yo el que había pulsado el ratón, sino algo que me poseyó.
De inmediato fui consciente de que necesitaba ayuda, pero no sabía a quién
pedirla. Fue cuando me vino a la mente la cara de mi compañero, Fede. Me
dirigí con decisión a por el teléfono, pero antes de marcar sentí un aire de
inseguridad y de vergüenza Nuevamente era mi ego el que quería tener razón
y no pedir ayuda a nadie. Pero en parte la llamada iba a ser la única forma de
desahogarme y sentir alivio.
Hace poco, cuando le mencioné esta llamada a Fede, hizo memoria y logró
recordarla. Aquel día de hace dos años, tras explicarle el problema que había
sucedido y escucharme con paciencia me dijo con las siguientes palabras: Lo
que te ha pasado es muy bueno, además, tienes que alegrarte por ello.
Acabas de recibir una de las lecciones que todo trader va a tener, y a ti solo
te ha costado doscientos dólares.” Mis ojos se abrieron como platos y
comencé a recapacitar, había descubierto que no estaba tan fuerte de mente
como me parecía y que trabajar en acotar ese tipo de situaciones era mi
siguiente reto. También fui muy consciente de que esa lección no habría sido
eficaz de haber estado operando en simulado en lugar de haberlo hecho en
real como así fue.
Gracias a pedir ayuda aprendí dos lecciones del trading muy importantes;
la primera fue que nuestro ego va a intentar impedir que pidamos ayuda a
través del miedo, orgullo y vergüenza, y la segunda me la dio mi amigo
escuchándome y dándome consejo. Recuerdo que cuando aquel día le di las
gracias, me contestó que las gracias me las tenía que dar él a mí, ya que para
él mi problema había sido una lección también para él.

«Hay un valor que se llama humildad y muchas veces lo dejamos olvidado


en algún cajón.»

Por favor, tenlo siempre a mano tanto en el trading como en la vida.


Reorientar la mente

Estoy seguro de que te has cuestionado en muchas ocasiones por qué no


puedes actuar como un robot mientras operas en los mercados financieros.
Desearías eliminar las malas pasadas que te juega el subconsciente y no sentir
nada mientras la operación se desarrolla.
Un robot o automatismo se comporta de forma automatizada, no piensan
por sí mismos. Ejecutan una acción tras el procesamiento de datos
proporcionados por cifras matemáticas. Los condicionantes que tienen en
cuenta son objetivos, es decir, cuando algo llega a veinticinco, envía una
señal o cuando coinciden dos señales, activan otra. No tener que pensar o la
ausencia de sentimientos convierten a los automatismos en simples
procesadores de información y ejecución.
No me imagino a un sistema automático que, dirigiendo un tren, le entre
miedo cuando llega a la velocidad de ciento veinte kilómetros por hora y, por
instinto, decida frenar el convoy. Tal vez esto te provoque una risa, pero algo
similar les sucede a las personas en la vida cotidiana, amplificándose mucho
más cuando estamos comprometiendo nuestro capital.

«Es imposible ser un robot, pero se puede entrenar la actitud de serlo en los
mercados.»

Te preguntarás cómo puedes actuar como un robot mientras haces trading. Mi


respuesta es automatizando los máximos procesos posibles. En otras
ocasiones hemos hablado de cómo y por qué nos saboteamos durante la
operativa. Hemos deducido que, principalmente, es por la carencia de normas
establecidas y la falta de disciplina para cumplirlas. Dicho así suena muy
sencillo, pero te animo a que vuelvas a leer la frase anterior a ver si parte de
tus «derrapes» en el trading vienen ocasionados por ello. El mayor obstáculo
para que consigas reconocerlo va a ser tu propio ego, ese que ahora mismo tal
vez te esté condicionando para que no pienses en ello. Pues bájale volumen a
esa vocecita saboteadora que te está hablando y lee de nuevo; marcar normas
y disciplina para cumplirlas.
A estas alturas de tu etapa como trader, sobre todo si estás operando con
capital de verdad, no hace falta decirte que tu sistema debe de ser sólido y
rentable en el tiempo, al menos sobre el papel. Digo esto porque si no lo es,
existe un problema de índole técnica. Por mucho que te esfuerces en marcar
reglas y conocer tu comportamiento, si lo que operas no funciona, caminarás
desorientado e improvisando constantemente. Todo inversor ha de tener un
sistema de operativa propio, adaptado a sus circunstancias y personalidad, no
me cansaré de decirlo. Porque a Fulanito le funcione algo, no tiene por qué
funcionarte a ti, has de hacerlo tuyo, explorarlo, modificarlo, vivirlo y
dominarlo.

«No existen dos boxeadores, ciclistas o escritores idénticos. Tampoco


traders.»

Al igual que un robot, el trader tiene que pensar en variables matemáticas


y reorientar la mente hacia el término de probabilidad. Un automatismo no
funciona fuera de un horario establecido o en un entorno desconocido, ni
tampoco varía su estrategia por impulsos emocionales. El operador
profesional es consistente en el cumplimiento de los condicionantes que
marca su plan de trading. Entra a mercado cuando la estrategia activa la señal
de compra, no antes ni después. Gestiona la operación con unas reglas
preestablecidas, no por sentimientos o corazonadas. Lo ejecuta de esta forma
porque sabe que matemáticamente su sistema es ganador en el tiempo, piensa
en términos de probabilidad y tiene interiorizado que el resultado de una
operación no va a tener excesiva repercusión en su balance económico. Se
olvida de resultados inmediatos. No necesita saciar su ego con una operación
ganadora. Se rige por datos, esos que dicen que trabajando de una
determinada forma, los resultados serán positivos a medio y largo plazo.
Por último, quería advertir que no hay medicamentos ni recetas milagrosas
que logren convertir a un operador en una balsa de aceite, emocionalmente
hablando. Requiere de predisposición, compromiso y entrenamiento.
Llevamos muchos años actuando de una determinada manera en nuestro día a
día y modificar esa conducta para acometer el trading desde otra perspectiva
va a costar un poco, pero será la clave para operar desde un estado donde
tengas el control y te encuentres en paz.
PARTE 7

Compartir y socializar
Enseñar las vergüenzas

Muchos nos hemos preguntado por qué muchos «traders de éxito» suelen
enseñar sus operaciones en jornadas exitosas, al igual que las celebrities no se
dejan fotografiar en bata y sin maquillaje; se pierde el glamour. La misma
frustración que sufre una adolescente por no ser o parecerse a una famosa
actriz o presentadora, la siente un trader que día a día comprueba cómo sus
resultados no logran ni por asomo acercarse a los de algunos «gurús» que
publican varias veces al día en las redes sociales.
He vivido en directo cómo compañeros de trading o formación
manipulaban sus entradas y charts para hacer ver a los demás que eran unos
máquinas. He comprobado cómo compañeros de trading publican una vez a
las tantas una operación positiva de esas que te arreglan el mes y vuelven a
desaparecer.

«He sufrido la frustración tras comparar que a mí no me salían las cosas y


a otras personas sí.»

Esta profesión en la que manipular los datos es tan sencillo, ocultar las
vergüenzas y enseñar los logros es el día a día del postureo y vende fácil,
donde muchas personas incautas, sobre todo principiantes, contratan sus
servicios esperando retribuciones y resultados inmediatos.
El trader independiente ha de ser y mantenerse independiente, y lo más
ajeno a este tipo de exposiciones. Podemos seguir el trabajo y las
publicaciones de todo tipo de trader y empresa de formación, pero hemos de
mantenernos focalizados en nuestro trabajo. Todos hemos soñado en realizar
alguna vez una mega operación y ser portada de los periódicos, con multitud
de «megustas», recibir halagos y adquirir reputación. Pienso que entrar en ese
juego es peligroso, ya que nos separa de lo esencial; hacer bien las cosas.
Algunos de esos «pseudo-traders» mediáticos que solo publican
operaciones positivas y no dedican una simple frase a hablar de lo duro que
es llegar a ser consistente en los mercados, pierden toda credibilidad para mí.
Una de las profesiones y actividades más complejas que existe, merece
explicar al aspirante de tú a tú, y con la verdad por delante, lo difícil y duro
que es llegar a ser rentable en el tiempo en los mercados.

«Incrédulos se acercan a este mundo, atraídos por publicidad seductora


que anuncia el trading como una actividad donde aparentemente hasta un
tonto gana dinero de un día para otro y sin ningún tipo de esfuerzo»

El nivel de conocimientos, técnica y habilidad se consigue a base de duro


entrenamiento. Estamos compitiendo contra las mentes más lúcidas del
mundo y los sistemas automáticos y robots más potentes. Estos manipulan el
precio y los movimientos para «birlar» el dinero a los pequeños
inversores que, incautos de ellos, se acercan a este mundo pensando en la
recompensa rápida a cambio de nada.
Como bien me comentaba un compañero, un trader consistente en obtener
buenos resultados, no necesita exponer su trabajo a nadie, y si decide hacerlo,
que lo haga todos los días. Yo me quito el sombrero ante compañeros que
publican solo cuando han padecido problemas y quieren compartir esa
experiencia con los demás para aprendizaje general.
Un colega principiante me dijo el otro día; parece que soy el tonto de la
clase, cuando la gente gana, todos lo anuncian a bombo y platillo, pero no
cuando pierden. Yo comento todo, las buenas y las malas. Se pensaba que el
resto de compañeros no sufrían stops, pues claro que los sufren, pero no lo
dicen porque queda poco glamuroso. Abstráete de ese juego y juega tu
partida.
Al final cada uno sabe dónde se encuentra de verdad.
Trading friendly

Los que nos dedicamos de una manera u otra a las inversiones y al trading
sabemos y conocemos de la importancia de las amistades en esta actividad.
Siempre se dice, y es cierto, que esta actividad es muy solitaria y
complicada. Sabemos que quien opera ante las pantallas es el individuo, este
es quien acaba tomando una u otra decisión. Eso está claro, nadie nos empuja
a tomar una operación o a invertir de una u otra forma. No obstante, hay que
ser consciente de que el hecho de compartir conocimientos, operativa,
experiencias y visión de mercado, no solo nos ayuda a crecer como traders,
sino que eso ayuda a desarrollarse en esta actividad.
Somos algunos los que defendemos que el trading es una actividad
maravillosa y que puede acompañarnos a tener una vida más desacomplejada
en ganar mucho tiempo disfrutando de lo que nos apasiona y deseamos. Pero
no es menos importante el estar conectado con el mundo que nos rodea,
difícilmente podemos mejorarlo si nos aislamos y encerramos en nuestro
propio mundo.
Es importantísimo crecer como personas para crecer como traders. Hasta el
momento he conocido a muchas personas que se acercaron a este mundo de
las inversiones por un motivo u otro, por una idea u otra. Pero lo que si tengo
claro es entender y diferenciar a los que llegaron para quedarse y a los que
llegaron para hacer mucho dinero en muy poco tiempo y sin esfuerzo, sin
pasión, sin disciplina, sin sudor, sin dejar de lado nada ni a nadie y querer
hacerlo por la puerta grande. Los primeros aún persisten, insisten y
sobreviven, los segundos vinieron, se fueron o desaparecieron.
Me centraré en los que se quedaron, aprendieron y mejoraron. Los que
quisieron quedarse y lo han logrado, curiosamente son los que se han
convertido en los más generosos, en los más amigables, en los que más
comparten. Quizás alguno se pueda preguntar: Sí es cierto ¿pero por qué
algunos solo venden cursos, formaciones o tan solo sacan partido de lo que
saben? Esos a mí ni me interesan, es cierto que los que comparten e instruyen
no deben hacerlo gratis porque en sí mismo le quitan el valor que tienen. Pero
de ahí a quererlo fácil, gratis y exigir luego que ganen dinero haciendo lo que
hace el que les enseña, es perder tiempo, esfuerzo y dinero. Seguro que se
quedarán en el segundo de los grupos a los que hacía referencia antes.

«Los que entienden de qué va esto y le ponen valor a lo que aprenden sin
exigir que les hagan la faena por ellos, esos sí aprenden y progresan»

Con ello tan solo quiero hacer reflexionar sobre la importancia del compartir
conocimiento y experiencias ya sea en formación, en acompañamiento,
seguimiento o como sea, pero haciéndolo desde la conciencia del crecimiento
personal.
Hace un tiempo, tuvimos el placer de asistir a una comida entre traders,
algunos con experiencia, otros con mucho conocimiento o con escasas
semanas de formación, e incluso algunos que ni sabían a lo que venían. Pero
ahí habían personas, excelentes personas, que tan solo compartían, vivían,
sentían y se emocionaban hablando y compartiendo. Ese es el camino.
Algunos venían de sitios y ciudades diferentes, algunos hicieron muchos
kilómetros para compartir una mesa y disfrutar de ese momento.
Eso es «trading friendly», eso es emocionarse, crecer y mejorarse. Había
personalidades diversas y muchos egos, pero todos se despojaron de ellos sin
saberlo, sin notarlo y se reencontraron con su propia esencia; con su ser. Eso
no tiene precio y ese alto en el camino es el conectarse, relacionarse,
mejorarse. Compartiendo lo poco o mucho que saben, pero con el único
objetivo de mejorarse como traders y como personas. A todos ellos, gracias.
Tan solo piensa por un momento si eso vale la pena y resuena en tu
interior. Si necesitas reconectar y saber algo de los que más comparten, de
sus emociones, de nuestras emociones o de tus emociones, tan solo debes de
reflexionar, indagar, crecer o preguntar.

«Debemos compartir y ayudar, eso es de lo que muchos traders se olvidan,


se desconectan y acaban marchando, nosotros nos resistimos a ello.»

Gracias por ser tú mismo.


PARTE 8

Emociones y fortaleza
Tradear desde la pereza

Hace algún tiempo alguien muy cercano a mí me dijo:

«… Sí, pero es que hacer el plan de trading me da palo, pero es que además
lo tengo todo en la cabeza, yo ya sé qué debo hacer… Para mí no es ningún
problema, yo…»

Además él decía que el trading intradía le parecía rápido. Carecía de tiempo y


prefería los gráficos diarios, semanales o mensuales y dedicar unas a su
trading durante el fin de semana con los mercados cerrados. Llevaba tiempo
aprendiendo, tanto de los mercados como de él mismo. Ahora es un gran
trader, y seguirá siendo un excelente trader, estoy convencidísimo.
Con el tiempo se ha dado cuenta que el trading que más se ajusta a su
personalidad es el swing trading o espacios de tiempo más amplios, ya sea
operando en cfd´s o en acciones. Su perspectiva mayor le da un enfoque que
entiende muy bien.
Me parece genial que se haya dado cuenta, como muchos otros traders, de
cual es el time-frame y operativa más adecuada para su personalidad, eso no
es fácil. Ya no pospone tanto, pasa a la acción y se atreve a ello. Su
personalidad es la que los enneatraders conocemos como la del eneatipo de
personalidad 9. Esta personalidad se caracteriza por ser modesto, humilde,
confiado y estable, pero no esperes que haga veinte cosas a la vez o que
dedique mucho tiempo a estar cada día operando ante las pantallas. Su
especial motivación es estar tranquilo, sereno, equilibrado, algo pasivo y
evitando cualquier tipo de conflicto interno o externo. Pero así mismo, tiene
determinados aspectos que potenciar, como es el pasar a la acción para
mejorarse, salir de esa pereza constante y motivar cambios. Ahí es cuando
desarrolla su máximo potencial.
Esta introducción «simplista» y resumida del estudio del eneatipo 9 nos
ayuda a entender que en el mundo del trading hay personas que necesitan
serenar su operativa y buscar cual es su tipo de operativa en trading. He
conocido varias personas que siguen buscando su estilo sin lograr
encontrarlo. Es normal, porque muchas veces buscamos formación en
cualquier sitio y que nos enseñen cómo operar los mercados financieros, pero
esa misma formación frustra nuestras pretensiones y no encontramos en ella
nuestra propia forma de operar y nos dificulta la progresión en adquirir la
habilidad de operativa y los resultados no llegan.
Muchos traders se frustran cuando intentan copiar a otros traders exitosos,
y no se sienten bien o no lo consiguen. Pero entender que lo mejor es
copiarse a sí mismos, y hacerlo de forma constante y progresiva, eso ya es
algo más difícil. En este aso, debemos ganar confianza y reducir el miedo o la
pereza.

«Es fácil copiar a otros y no tanto verse a uno mismo, pero cuando
entiendes que no hace falta copiar sino que lo que hay que hacer es
progresar desde uno mismo, la cosa cambia.»

Si copiamos, la culpa es del otro, pero si nos copiamos a nosotros mismos, ¿a


quién culpamos? Por eso hay muchos que optan por copiar a otros y así
quitarse la culpa si la cosa no va bien. Es más fácil, ¿no?
Nosotros hemos entendido cual es esa dificultad, y a nuestro entender pasa
necesariamente por mejorarnos nosotros mismos. Cuando los traders
entienden su propia estructura mental, su forma de sentir, de ver, de entender
y de plantear, ya no solo para el trading sino para su vida particular y
personal, descubren que su perspectiva de mercado y de entendimiento de
todo lo que les sucede o rodea a nivel emocional y psicológico, su operativa
cambia, y a veces muchísimo.
¿Sorprendente quizás? Pues sí, pero es así.
Conocer, encuadrarse o reconocerse dentro de uno de los nueve tipos de
personalidades básicas y sus tres variantes de cada una de ellas, nos deja una
radiografía muy clara del tipo de trader que eres y cómo poder progresar de
forma escalada en tu operativa y en tus resultados.
Algunos operan desde el miedo, otros desde la ira, desde la vanidad, desde
la envidia o desde la avaricia, entre otros, pero operan sin saber cuales son
sus espacios de mejora para progresar en el trading.
Eneatipo 9, gracias por salir de tu pereza, entenderte, mejorarte y
progresar. Ya falta mucho menos, y a disfrutar del camino.
Míster miedo

«No entendí por qué no lo hice, tampoco entendí por qué lo hice. Pero al
final entendí que no era yo quien lo hacía o no hacía, sino que era mi ego
el que lo hacía desde el miedo.»

Esta es la reflexión que nos hace un trader cuando actúa y opera desde su
propia estructura mental y desde su propia motivación esencial: el miedo.
En muchas ocasiones, las emociones secuestran nuestra forma de actuar y
nos ayudan a equivocarnos. Eso hay que entenderlo para despojarse de su
sentido y de su razón de ser. Si no aprendemos de ello, probablemente nos
encadenemos a esos pensamientos y emociones que nos limitan, y en muchas
ocasiones sin saberlo.
El miedo es una de ellas: es una de las emociones más importantes y
frecuentes. Mediante el conocimiento y el autoconocimiento que debemos
hacer, una vez detectemos esa emoción, hay que recogerla como una de las
más esenciales para nuestro trading. Hay muchas más, pero esta en concreto
es de las más frecuentes, y ya no solo en trading sino en nuestra propia vida.
El miedo secuestra nuestras decisiones desde la inseguridad y la
desconfianza. La mente humana está especialmente diseñada para la
supervivencia, y entre los impulsos más primarios y ancestrales, el miedo
siempre ha estado presente y nos ha condicionado como especie humana. Nos
ha ayudado y mucho, pero también nos puede perjudicar.
Las emociones debemos reconocerlas, identificarlas cuando aparecen y
gestionarlas de manera adecuada. Muchos traders aprenden a detectarlas y a
gestionarlas. No sin antes hacer un crecimiento personal de autoconocimiento
a partir del estudio de su personalidad. Pero lo que sí podemos confirmar con
rotundidad es que una vez aprendemos a gestionarlo y reconvertirlo,
progresamos y mejoramos sustancialmente nuestra operativa y nuestra
gestión emocional.
El miedo nos hace ofuscarnos en buscar más filtros, más confirmación,
más nerviosismo, más ansiedad, y nos hace ser más inseguros y desconfiados
en nuestra operativa. El actuar de forma primaria nos impide en cierta forma
ir ganando confianza para mejorar la operativa y los resultados.
El pensar que ya veremos si irá bien, o el pensar en proteger nuestra
operación con rapidez y que no desarrolle, o el pensar que no entramos en
una operación a la espera de más confirmación, o más seguridad de que irá
bien, todo eso paraliza esa operación y hace que no se tome por miedo,
reconozcámoslo.
Hay que hacer un buen trabajo de backtesting, un buen estudio de
probabilidades, un estudio de gestión monetaria y aprender de psicología del
trading para trabajar esa confianza en la operativa, en los resultados y en los
set-ups para nuestra forma de tradear. Solo así podremos positivar nuestro
miedo cuando aparezca y agradecerle su acción mediante nuestro ego.
Pero eso solo se logra una vez hemos detectado y gestionado esa emoción.
Entendemos que hay tantas forma de operar como traders existen. Cada
uno tiene su propia personalidad y es necesario conocerla para mejorar la
operativa y los resultados.
Insistimos en decir que el miedo puede ser nuestro mejor aliado, pero antes
deberemos aprender a amistarnos con él, de tú a tú. Esa es la cuestión
principal, debemos saber convivir con él y ayudarnos mutuamente.

«Gracias Míster miedo por estar ahí y ayudarnos a crecer para ganar
confianza y seguridad en nuestra operativa y en nuestra vida.»
La señora avaricia

Hace varios de años mantuve una relación sentimental y emocional con una
mujer muy atractiva. Se llamaba Señora Avaricia o se llama, porque el
tiempo no pasa para ella, está tan radiante como siempre. Todo el día estaba
pensando en sí misma, incluso provocaba que pensara, actuase y respirara
diferente. Y muchas cosas más.
Durante nuestra relación, que duró varios años, me di cuenta de que yo no
era el único que mantenía contacto con ella. Me explicó que hacía mucho
tiempo que estaba muy bien cuidada por un gran número de traders como yo.
También me confesó que tenía relación de amistad con infinidad de mujeres
que, al igual que yo, se dedicaban al trading. Todos querían tenerla a su lado.
Por un motivo u otro se sentían muy atraídos por aquella mujer. No entendía
el por qué, pero estaba muy cómoda con toda esa gente.
Sin hacer ningún esfuerzo, la llevaban donde quisiera, la mimaban, la
adoraban y eso le gustaba. Algunos de los que la alababan dejaron de
llamarla y pensar en ella, fueron muy pocos los se atrevieron a dejarla. Pese a
no entenderlo, tampoco le importaba que algunos se marcharan, ya que otros
tantos llegaban a sus brazos. Yo dejé de pensar en ella al saber que muchos
ya la querían más que yo.
La mayoría de nuestros amigos que se dedican al trading o a las
inversiones lo saben muy bien. Algunos traders también la conocieron un
tiempo atrás, pero se apartaron de ella cuando les advertimos de su atracción.
Cada uno tiene su propia personalidad y ha de explorar el
autoconocimiento para saber qué trader es, cómo piensa, cómo siente, cómo
actúa, cómo se autosabotea, cómo se comporta ante las emociones o cuanto
de avaricioso es. Pero en este aspecto muchos no saben de ella: la avaricia.
Esa emoción y sentimiento de avaricia suele pasar algo desapercibido por
muchos traders. Pero solo aquellos que logran entenderlo como una fase más
en su aprendizaje, son los que tendrán más probabilidades de ser consistentes
en los mercados financieros y en las inversiones.
Quizás el conocerla sea bueno, de hecho para mí lo fue. Pero aún es mejor
cuando entiendes que esa señora no puede condicionar tus decisiones. Viene
muy bien haberla conocido, y más aún cuando sabes que ella sigue haciendo
lo mismo una y otra vez. Con uno que conozcas o con alguna que conoce a
otro que tú conoces, pero qué más da, ella es feliz así y yo no se lo privaré, en
absoluto. Lo que sí me importa, es que la conozcas y sepas cómo acercarte o
alejarte de ella. Solo tú decides.
Queremos que sepas que existe esa señora, seguro que ahora la entiendes
un poco más. Nosotros la conocimos y siempre que podemos preguntamos
por ella. Sabemos cómo actuar y ella entiende que con nosotros ya no puede
hacer demasiado y no quiere saludarnos mucho.
Lo nuestro no funcionaba. Recuerda, si la ves, salúdala de nuestra parte.
La fortaleza

La gente hace lo que puede, la gente disfruta de la vida, lucha por ella y busca
su sueño, su meta. Construye su fortaleza de trading.
En la vida, si tus cimientos y tu actitud no muestran fortaleza, se
debilitarán tarde o temprano. Hay remedio, por supuesto, debes hacerte y
mostrarte fuerte. Todo el mundo quiere lo fácil, lo cómodo y lo normal, pero
tú no. Solo tú puedes decidir si seguir leyendo, o hacer otra cosa.
Debes forjar tu camino, no rendirte, seguir un plan, unas metas, un plan de
trading y para ello, muestra fortaleza.
La fortaleza consiste en soñar, levantarse, aguantar, seguir y persistir.
Sigue hasta el final y disfruta de todo el proceso. Lo tenemos muy claro
porque también hemos fracasado, nos hemos equivocado, hemos aprendido y
nos hemos levantado muchas veces. Nos ha costado muchísimas horas,
disciplina, actitud y aptitud. Nuestros egos y saboteadores nos ayudarán a
conseguirlo. Te preguntarás: ¿cómo? y ¿qué dicen estos? Pues sí, tu ego (el
saboteador) es tu principal aliado y compañero de viaje.
La avaricia aparece, la ira aparece, la vanidad aparece, el miedo aparece, la
lujuria aparece, también la pereza y muchas más. Pero el trading puede
mejorarte, puedes mejorar tú, así como tu operativa y resultados, pero antes
debes conocerte, desnudarte, mirarte al espejo y crecer como trader.

«Si te muestras fuerte, persistente, paciente, valiente, concentra y muestras


tu fortaleza ante ti mismo y los que te rodean, no dudes que llegarás a
conseguirlo.»

La consistencia no es el final, es el objetivo que te mantiene motivado y


apasionado en conseguirlo. Da igual si lo haces con operativa de scalper o
swing, y operes en acciones, cfd´s, futuros u opciones, lo importante es que
construyas tu fortaleza, debes mostrarte tal cual eres. Que te conozcas va a
ser una parte esencial para saber qué eres capaz de hacer en el trading y en tu
vida.
Si te muestras apasionado, motivado y muy fuerte, llegarás a ser un trader
exitoso, llegando a tus objetivos, sean cuales sean. Cada uno tiene los suyos,
¿sabes cuáles son los tuyos? Detente y piensa en ellos, suéñalos, escríbelos,
dibújalos, sácalos de tu interior y muéstratelos.
Ahora solo debes creer en ellos y perseguirlos. Muestra esa fortaleza,
construye esa fortaleza y aguanta lo que te echen. Algunos te dirán que no
podrás, que qué haces haciendo eso, por qué lo haces y también que no vale
la pena. Te contaré algo que les pasa a los cangrejos: cuando están en una
caja y alguno de ellos, solo uno de ellos se marca el objetivo de salir de la
caja, el resto de sus compañeros van a por él y con sus pinzas le dicen que no,
que no salga, que no puede, y le arrastran hacia atrás. Solo salen de esa caja si
se muestran fuertes, aguantan y siguen persiguiendo su sueño.
La mentalidad, el ego y la pasión te ayudarán a ser fuerte y persistir.
Cuando flaquees y alguien te recuerde que no puedes, cuando tu ego te diga
que no puedes, cuando oigas «no puedes» de esa vocecilla que te lo recuerda
a diario, solo piensa en ser fuerte y seguir adelante. Y recuerda que no soy yo
quien lo dice, eres tú que lo dijiste. Yo solo te ayudo a que no decaigas y
sigas en pie después de levantarte.
El trading es difícil, es verdad. El trading es exigente, es verdad. El
Trading te va a machacar, es posible. Esto no es fácil, pero si eres fuerte y
aguantas, sigues persiguiendo tu objetivo, tu meta y tu vida, podrás
conseguirlo. Las heridas se curan, pero tu objetivo lo has escogido tú, es tu
propia decisión. Pero estar solo ante las pantallas, puede ayudarte aún más a
mejorar tu vida y mejorarte para sacar tu mejor versión.
No nos cansaremos de decirlo: tú puedes crecer y mejorarte. Muéstrate tu
fortaleza, solo tú la necesitas para mostrarle al mundo que puedes
conseguirlo.
PARTE 9

Reflexiones personales
Tradear sinceramente

Aunque parezca mentira, en el mundo del trading la sinceridad es una virtud.


Pero no por ello nos resultará fácil encontrarla.
Todas las cuestiones que refieren al mundo de la inversión, cuando nos
ponemos a buscar algo, enmascaran un submundo oscuro, protector y poco
sincero. Sé que es difícil decirlo y es atrevido hacerlo, pero de eso se trata:
decir las cosas como son, con sinceridad.
A todos nos ha pasado que nos hemos sentido en algún momento, o en
muchos, engañados, manipulados, decepcionados, estafados o sorprendidos,
pero también es cierto que eso nos ha dejado noqueados y tocados cuando lo
hemos sentido. Pero es así, y no podemos cambiarlo. Aunque eso mismo nos
ayuda a mejorar nuestra propia perspectiva. Es mucho más fácil criticar y
maldecir lo que otros hacen y que nos engañan, pero nos cuesta un poco más
mirar hacia dentro y descubrir que incluso nosotros mismos no somos
sinceros.
Me imagino que dirás «No, a mí no me pasa», pero vuelve a decirlo, «No,
a mí no me pasa», y otra vez «No, a mí no me pasa». Y está bien que lo
digas. De hecho, quizás no seas tú quien lo diga y sea tu ego o tu saboteador
el que se manifiesta. Pero no pasa nada, al contrario, está perfecto que así sea.
Vayamos por partes, definamos primero qué es la sinceridad.

«Ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo


contrario de lo que se piensa. André Maurois.»

Del latín sinceritas, sinceridad se refiere al modo de expresarse: sin mentiras


ni fingimientos. El término está asociado a la sencillez y la veracidad. Implica
el respeto por la verdad, entendida conforme a lo que se piensa y se siente.
Aquí encontramos el primer obstáculo. En principio, quien es sincero dice
la verdad. Sin embargo, la práctica habitual hace de este concepto un
objetivo, si más no difícil de alcanzar. Ello es debido a las numerosas
estructuras sociales, mentales, familiares o de pareja a las cuales nos
sometemos. Ahí aparece nuestra propia manipulación, frustración,
objetividad y cualquier otra cosa que nos pueda hacer quedar mal o nos
muestre vulnerables.
En el mundo animal pasa lo contrario, curiosamente. De hecho, cuando los
animales activan su sinceridad es cuando son reconocidos por el resto.
Actúan y accionan a partir de la sinceridad. Nosotros los traders, los
inversores y las personas en definitiva, no lo hacemos. Mi conclusión es que
lo hacemos desde el ego, desde nuestro saboteador, nuestro vigía, nuestro
guardián y protector. Él lo hace para protegernos de amenazas externas, y es
normal que sea así, pero en esa búsqueda de protección o barrera nos dificulta
el crecimiento como traders o inversores.
Es por todo eso que debemos ser sinceros con la operativa, con el sistema y
cuando lo compartimos también debemos hacerlo con sinceridad. Que
queramos hacerlo o no, eso es otra historia, pero si decidimos hacerlo
debemos hacerlo con sinceridad. Es curioso que muchos de los que
comparten su operativa y operaciones siempre muestran las que son positivas.
Quizás sea así siempre, pero los que sabemos cómo funciona la mente, las
estructuras mentales, el comportamiento, las diferentes personalidades de los
traders y nuestro ego, tan solo lo ponemos en duda. Quizás hasta nos
atrevamos a decir, con sinceridad, que eso no es así.
Nuestro comportamiento como trader busca el ser reconocidos por el resto,
el mostrarnos ante los demás y ganarnos ese respeto, ese reconocimiento y la
admiración, pero lo que debemos proponer es mostrar la humildad que parte
de la propia sinceridad. Al ser sinceros, creceremos como traders y nos hará
ser mejores.
La comunidad, sea cual sea, debe reconocer y respetar nuestras
operaciones: las buenas y las malas. De hecho, es el trader el que ha
aprendido.
La sinceridad, aparte de ser una virtud en mi modesta opinión, es necesaria
para ir progresando en nuestra operativa y en la evolución como traders.
Seamos libres de expresar y mostrar lo que queramos sin necesitar el quedar
bien, el qué dirán, cómo me lo reconocerán, el que me den golpecitos en la
espalda y nos digan qué bien lo hacemos, qué buenos somos. Si no somos
sinceros con nosotros mismos, de poco nos servirá autoengañarnos.

«La honestidad es directamente proporcional a nuestra sinceridad.»

Os propongo un ejercicio práctico para trabajarlo en vuestras próximas


operaciones. Cuando tomemos una operación y esta sea negativa (que las hay
y muchas), no te la quedes solo para ti, no dejes que tu ego la secuestre,
compártela con quien más confianza tengas. Enséñala y dile que te ha salido
mal, que ha sido negativa. No la justifiques, tan solo déjala que aflore, que
salga, es una más, recuérdalo.
Es importante entender eso y compartirlo para así entrenar y saber que desde
la sinceridad las cosas son ciertas y verdaderas.
Si no lo haces, no hay problema, ya lo harás en otro momento. Pero si lo
haces, descubrirás que has aprendido y has crecido, y solo así sabrás que el
camino que iniciaste es el que decidiste y acertaste en seguirlo.
Sinceramente, si no quieres no creas nada de lo que has leído. Y si lo crees,
sincérate contigo y crece como trader.
Tradea desde la sinceridad.
El autosabotaje

El autosabotaje podríamos definirlo como aquello por lo que de manera


inconsciente hacemos cosas que nos impiden lograr lo que deseamos.
Es sabido que en el mundo de las inversiones y en especial entre los que
operamos los mercados financieros, los retail traders, los pequeños
inversores, en su inmensa mayoría pierden su dinero invirtiendo en los
mercados financieros. Es sabido aquello del 90-90-90: el 90% de los
inversores pierden el 90% de su capital en los primeros 90 días.
Es por todo ello que debemos hurgar y estudiar un poco más en eso y
descifrar por qué pasa y cómo evitarlo. Muchos de los pequeños inversores o
retail traders que se acercan a las inversiones en productos financieros
abandonan a mitad de su proyecto de inversión o incluso antes. Pero lo cierto
es que, en muchísimos casos, no saben en realidad qué quieren. Infinidad de
ocasiones sabemos que queremos ganar o invertir de forma correcta, pero no
valoramos todo lo que podemos perder y no estamos dispuestos a asumirlo.
Nos aparece el miedo y, a la primera o a la segunda de cambio, nos ponemos
la creencia limitante de que no lo hacemos bien, que operamos muy mal y por
ello abandonamos.
El autosabotaje es aquel estado mental en el que dificultamos nuestro
aprendizaje y nos impide transformar los sueños o metas diseñadas con
anterioridad. La pérdida de la autoconfianza es directamente proporcional al
autosabotaje: cuanto más desconfiamos de nosotros mismos más nos
autosaboteamos. Cuando desconfiamos de lo que podemos lograr, nuestra
mente crea esa posibilidad como cierta y nos aleja de conseguir aquello que
deseábamos. La duda avanza y no conseguimos lo que queremos porque no
lo pensábamos o lo ideábamos como posible. Dicho de otra manera, lo que
pensamos en realidad es lo que tarde o temprano logramos.

«Lo interesante de todo ello es entender y comprender la importancia de


pensar en positivo y que sea posibilista. Eso te brinda la oportunidad de
creer que es posible hacer aquello que deseas.»
Si ante una operación, sea cual sea, piensas que será perdedora, es probable
que así lo sea. No sabemos lo que pasará, pero es probable que lo que pase es
que pierdas dinero pensando así. De hecho, ya entraste en esa operación sin
tener la confianza que cumplía tu sistema, que entraba en tu trading plan o
que seguía las pautas de tu set-up. Has tomado esa operación sabiendo que
quizás no era la entrada que debieras haber tomado. La asumes con miedo y
sin confianza. Ese es uno de los principales problemas ante los que cada día
nos enfrentamos los traders al operar.
Debes trabajar ese aspecto de forma seria, comprometida y decidida. Debes
trabajar la confianza en tu sistema, en la forma de operarlo, en el mercado o
mercados adecuados, en los set-ups que mejor se te dan y que las
probabilidades jueguen a tu favor. No esperes que el mercado te dé lo que
deseas, de hecho sabes que no te lo dará. Esto va de emociones, de psicología
y de confiar en ti mismo, no es una ruleta de la suerte.
Debes enfocarte en qué puedes mejorar. Tu mente inconsciente secuestra
de forma directa el resultado de tus decisiones o acciones. Siempre debes
tener el focus en tus objetivos. Nunca olvides el por qué estás invirtiendo y
operando, a qué estás dedicando tu tiempo, esfuerzo y dinero.
Debes tomar conciencia que operar en los mercados financieros hace sacar
lo mejor de ti, pero también lo peor. Debemos prepararnos y entrenarnos a
ello.
Estas son las circunstancias más frecuentes entre los traders que acuden a
nosotros para mejorar sus resultados y su operativa:

Poner excusas. Muchas veces cuando los resultados no son los que
esperábamos, buscamos la culpa en la plataforma, en el mercado, en el
moderador de la sala de turno, en los indicadores o en lo que sea. Pero
sin asumir que somos nosotros mismos quienes nos equivocamos y no
alcanzamos esos resultados tan esperados. Todo eso es tan solo un
disfraz del miedo, una máscara, un filtro, una capa que ponemos para no
asumir que hemos de mejorarnos. Deja de poner excusas y marca el
objetivo, no te desvíes de él hasta conseguirlo.
Perfeccionismo. Siempre seguimos buscando la perfección absoluta y
nos olvidamos de que lo que hay que hacer es operar, y operar bien.
Llegar a hacerlo de forma perfecta es una utopía. Hay operadores que lo
que buscan es hacer una buena operativa y en la búsqueda de esa
perfección, lo que encuentran es que no consiguen su objetivo. En
muchas ocasiones eso sucede porque grafican en exceso, remirándolo
todo y cuando al fin se deciden, la operación ya no es posible,
demasiado tarde en su exigencia de encontrar la operación idónea. No
hay operaciones excelentes, bonitas, de manual o de libro, lo que hay
son operaciones que debes operarlas, debes observar y dejar de mirar
buscando algo que no sucede. Tendremos que incorporarnos al mercado
cuando se dan las condiciones de tu operativa y de tu plan de trading, no
podemos exigirle al mercado que todo sea absolutamente maravilloso,
porque no lo es.
Miedo. Tenemos miedo de afrontar o decidirnos cuándo entrar o salir
del mercado. Operamos desde esa emoción. Debemos hacerlo con
prudencia, pero ese miedo tan solo nos pone en jaque. Eso hay que
asumirlo. Aprenderemos a trabajar desde la incertidumbre. No sabemos
qué pasará ni qué hará el mercado, eso es impredecible, pero no
podemos dejar que el miedo nos paralice y nos sabotee de forma
continuada. Si eso ocurre, el precio que pagaremos será demasiado caro.
Posponer hasta que nos dé la razón. En ocasiones, los que operamos los
mercados financieros ya sea en gráficos de horas, diarios o semanales,
pensamos que si posponemos sabremos mejor cuando entrar. Pero si
esperamos más de la cuenta, se nos pasa la oportunidad y entramos a pie
cambiado o a destiempo: entramos tarde. No hay que dejar para más
adelante, hay que tomar determinación y entrar sin posponer más
tiempo. Hay que diferenciar entre la anticipación, que hay que evitarla, a
la paralización por falta de confianza y por ello la no-acción. Hay
muchos traders que lo hacen desde la pereza como emoción principal.

«No se trata de tener razón y/o obstinarnos a tenerla siempre. No va de eso:


es igual si tienes o no razón para salir victorioso del mercado, lo importante
es saber operarlo y hacerlo con seguridad y confianza.»

El sabotearnos a nosotros mismos nos dificulta y mucho en no conseguir los


objetivos, sean cuales sean. Debemos aprender a conocer nuestras emociones,
detectarlas a tiempo y beneficiarnos de ellas sabiendo gestionarlas.
Esa debe ser una de nuestras prioridades y en ella debemos focalizarnos.
Sabemos que eso es una pieza fundamental en nuestro desempeño y en ello
debemos mejorar.
El factor tiempo

El factor tiempo es una de las variables más importantes en las inversiones


financieras.
Significado del tiempo: Magnitud con la que se mide la duración de un
determinado fenómeno o suceso.
Es curioso que los traders no pensamos muchas veces en el tiempo y
queremos todo para ya. Es cierto e interesante observar cómo muchos de los
traders quieren ganar y hacerlo rápido, y no ir ganando poco a poco pero ser
consistente. La verdad es que muchos de los traders que tienen esa ansiedad
en ganar mucho y en poco tiempo, les pasa al revés, pierden mucho y en poco
tiempo.
La ecuación más rentable es ganar poco y poco a poco, con lo que las
ganancias llegan cuando pasa un tiempo y nos dan rentabilidades de forma
consistente y en el medio o largo plazo.
Una de las formas más consistente y rentable es hacerlo con valores o
acciones en graficados semanales. Hay metodologías que así lo aconsejan y
es interesante tenerlas en cuenta. Sobre todo para aquellos traders más
tranquilos en su operativa y que miran pantallas los fines de semana, por
ejemplo. Hacerlo de esa manera libera de sentir emociones en el momento de
operar.
Analizamos alguno de estos aspectos emocionales, tomando como
referencia lo que detalla Ricardo González en uno de sus artículos. Es gestor
de fondos de renta variable internacional y trabaja con esa operativa, y lo
hace francamente bien.

«Cuando se invierte se está compitiendo con las mentes más agudas del
mundo. El campo en el que compites ha sido preparado para que pierdas.
Si dejas que tus emociones interfieran en tu inversión, ya has perdido la
batalla. El camino para convertirse en un inversor profesional implica
dominar y comprender todos estos factores
psicológicos» losmercadosfinancieros.es
Al operar en los mercados financieros lo hacemos sobre todo contra grandes
corporaciones que contratan a mentes brillantes, con el único objetivo de
ganar muchísimo dinero. Pero para ello deben hacer perder ese dinero a los
pequeños inversores que son la mayoría. Para ello siempre, y digo siempre
sin excepción, juegan con el control de las emociones del resto de los
inversores.
Puede que salgas victorioso de la batalla, como dice Ricardo, pero antes
deberás dominar o gestionar las emociones.
Una de las personalidades perfectamente definidas para hacer ese tipo de
operativa es el enneatrader de la personalidad 9. Este tipo de personalidad,
como inversor, es aquel que trata de minimizar problemas y simplifica su
operativa, expande el factor tiempo para alejarse de una batalla más exigente
como puede ser el scalping intradiario. De esa forma gana tranquilidad,
calma, seguridad y cierta perspectiva más amplia, donde el tiempo juega un
factor importante.
Ciertamente aparece su principal emoción, la pereza, de la que ya hemos
hablado en alguna ocasión. Pereza entendida como tranquilidad, paciencia, y
donde el factor tiempo es esencial.
Querer saber cuanto tiempo se necesita para ganar al mercado, ser
consistente, y cuando ganar todo el dinero que se ha imaginado como
objetivo eso ya es bastante más indeterminado e impredecible.
Para ello deberemos mejorarnos, mejorar y avanzar en nuestra operativa o
sistema de trading y tener la energía necesaria para aguantar y progresar en
adquirir la habilidad para esta actividad. Deberás aprovechar tus recursos y
virtudes que ayuden a mejorar la operativa y adaptarla a tu personalidad, y no
adaptarte a la operativa que sea, puesto que si lo haces así es bastante
probable que no seas consistente. Evidentemente teniendo en cuenta el
dinero, no el que vamos a ganar, sino el que podemos perder.
Por eso es tan importante conocerse a sí mismo y conocer las diferentes
personalidades del eneagrama. Cuando escuchas tus voces internas, conoces a
tu ego y éste (el ego) entonces te ayuda y deja de sabotearte. A partir de ahí
las inversiones financieras pueden ser una excelente opción para invertir.
Por consiguiente debes saber que el factor tiempo para las inversiones es
esencial y debemos dejar que el tiempo juegue siempre a nuestro favor y no
al revés.
¿Tradear es sencillo?
Anda ya.

Los que nos acercamos al trading lo hacemos porque alguien nos ha dicho,
hemos leído o escuchado, que es fácil. Lo siento, pero debo decirte que eso
no es así. De hecho, me atrevo a afirmar que la actividad del trading es muy
difícil y muy exigente.
No te asustes al leerlo, pero eso es así. Otra cosa es que ante esa dificultad y
con mucha dedicación, pasión, persistencia y muchas ganas, lo podamos
hacer algo más sencillo, está claro que sí podemos hacerlo.
Muchos traders nos preguntan en sus procesos de aprendizaje o cuando los
acompañamos o ayudamos en su camino que:

«¿Cómo puedo hacerlo más sencillo?»

Es complicado responder esa pregunta. Es compleja, pero voy a intentar


argumentarla.
Cada uno tiene su forma de entender el mercado, de saber cómo operar.
Conoce qué herramientas utiliza, qué gestión monetaria puede hacer, cómo
debe afrontar sus pérdidas o las ganancias, y muchas cosas más. Pero, al
contrario, los traders que se acercan a los mercados financieros para ganar
dinero, pocas veces están dispuestos a someterse a estudiarse ellos mismos,
con el fin de saber cómo deben de hacerlo más sencillo desde su propia
estructura mental.
Podemos saber cómo se suceden los pensamientos y se encadenan las
emociones. Saber gestionar de manera adecuada las emociones nos puede
ayudar a mejorar nuestro trading y también nuestra vida, ¿por qué no?
Por ejemplo, aprender un sistema es más o menos fácil, aplicar a rajatabla
una buena gestión monetaria es algo un pelín más difícil, ser disciplinado en
todo es aún más complicado y, ya por último, estar inmerso en tradear desde
la personalidad de cada uno, eso ya es sumamente complicado. Esto último
que he recogido, lo de tradear desde la personalidad, es posible que los
enneatraders lo podamos hacer un poco más simple porque lo conocemos,
pero para cualquier trader que lleve algún tiempo, se dará cuenta que a veces
se complica él solo su forma de operar.
Sabemos que existen 9 tipos de personalidad y que, de forma genérica, el
eneagrama nos las describe. Existen algunas variables, lógicamente, pero
saber qué tipo de enneatrader eres te da una ventaja importante.

«La sencillez es hermosa, pero también compleja. Qué paradoja, ¿verdad?»

Lleva mucho tiempo entender que, cuanto más simple hagamos nuestra
operativa y nuestro trading, mejor nos irá. Hacerlo simple no quiere decir
quitar todo de los gráficos y quedarnos solo con la estructura del precio y con
velas japonesas, por ejemplo. Hacerlo simple significa, desde mi punto de
vista, que debemos hacer lo menos complejo que podamos y que nos sirva
para entender desde nuestra propia perspectiva.
Todos los traders somos diferentes, seamos hombres o mujeres. Tengo la
teoría, después de analizar y conocer a muchos traders, que puedo afirmar
que: hay tantos sistemas de trading como traders existen.
Cada uno tiene su forma de ver, ya sea gráficos en velas japonesas, velas
Heiken Ashi, en minutos, horas, semanas, en gráficos de ticks, market profile,
cinta, o como sea que lo hayas aprendido cuando te lo enseñaron, o por tu
cuenta, da igual.
Lo que en realidad importa es que tú lo entiendas y te sea lo más fácil
posible. De nada sirve si le vas poniendo cosas al gráfico, que hay tantas
cosas que es imposible aclararte y verlo con claridad. Vuelve atrás, hazlo
simple hasta que te aclares y no dudes en absoluto dónde está tu patrón de
entrada, en qué lugar se pone tu stop, con cuántas posiciones, contratos o
lotes vas a entrar, qué tipo de acción seleccionas para invertir y cómo las
buscas, y cualquier otra cosa que para ti sea importante para invertir en los
mercados financieros.
¿El trading es sencillo? Ya te habrás respondido tú a esa pregunta,
¿verdad?
Claro que no es sencillo, si no de qué íbamos a leer todo el día sobre
trading, aprender sistemas, lecturas de libros o manuales de trading, apuntarse
a no sé cuántas salas de trading y que nos canten entradas, que sigamos a
gurús y operadores exitosos de fórex, futuros, cfd´s, acciones y hasta revistas
de traders y no sé qué más. Seamos serios, es difícil, muy difícil.
Pero dentro del escenario que te he descrito de manera abierta y sin
engaños en el párrafo que precede, ¿por qué no te atreves y pruebas a hacerlo
más simple, más sencillo? Te sorprenderás.
Yo lo hice hace un tiempo, supe cuál era mi verdadera personalidad y
ahora somos inseparables; en mi trading y en mi día a día. Él es mi
compañero de viaje.
EPÍLOGO

Hablar sobre trading es libre y hay mucha gente que se anima a hacerlo y,
además, en público. Sin esas personas que se atreven a transmitir su
conocimiento y experiencia, el camino de las inversiones financieras sería
bastante más complicado.
Queremos agradecer a todos aquellos que han decidido comunicar y
ayudar a los demás. Estamos rodeados de muchos casos y nuestra más sincera
enhorabuena por tratar de poner objetividad y claridad en esta actividad.
Nos sentimos orgullosos de haber colaborado en el desarrollo de muchos
traders, dándoles apoyo para mejorar sus vidas. Esperamos que alguna de las
ideas aquí narradas hayan servido para mejorarte en algún aspecto.
Seguiremos trabajando en este proyecto que nos apasiona y ofrece la
posibilidad de realizar una labor social que nos llena de satisfacción. En la
web enneatrading.com encontrarás artículos relacionados con el psicotrading,
aspectos de la operativa y diferentes cuestiones del día a día de un trader, así
como el estudio de las diferentes personalidades del trader o cuales son las
características de un Enneatrader.
Disponible en Amazon

De trader a Trader: profundizando en la mente del inversor.


Jordi Grau y Luis David Pérez.

¿Por qué es tan importante cuidar la salud mental del inversor o trader?

Los datos emitidos por los bróker aseguran que aproximadamente el 80% de los traders e inversores
son perdedores. Es un dato escalofriante. Quien se ha aventurado en alguna ocasión a comprometer su
capital en los mercados financieros es consciente de lo importante que es tener un equilibrio emocional
para tomar las decisiones más convenientes.
Este ensayo está escrito para todos aquellos que han decidido abordar sus problemas emocionales a
la hora de operar. En sus páginas profundizamos en lo que sucede en la psique de todo inversor y
analizamos los aspectos que la industria del trading quiere eludir. Compuesto por 31 artículos escritos
desde la experiencia de sus autores y con la sincera intención de despertar la conciencia del lector. El
trader debe abordar sus fantasmas internos si quiere sobrevivir en la lucha por lograr beneficios de la
bolsa.
Entre sus páginas podrá descubrir buena parte de los condicionantes que provocan que una
operación tras otra siga saboteándose y minando no solo su cuenta de trading, sino su moral. El
principal objetivo es que se cuestione cómo mejorar el aspecto psicológico para lograr abordar sus
inversiones de una forma más eficiente.
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Buscando mi esencia: de workaholic a trader. Luis David Pérez.

¿Es posible tenerlo todo y al mismo tiempo, sentir un enorme vacío interior?

Pese a tener un status de plenitud laboral y económica, el autor se siente sumergido en una crisis
existencial. Tras tocar fondo decide dar un gran paso: comenzar una revolución personal. Toma el
control de su vida y arranca un proceso de autoconocimiento que le llevará a descubrirse. Siente como
su sensación de libertad y autoestima va en aumento hasta lograr vivir desde la consciencia: en el
presente. Sumergirse en la aventura de ser trader, le ayudará a encontrarse cara a cara consigo mismo y
conocer a su ego.
Leer todo el proceso de cambio y crecimiento que el autor tuvo que pasar, servirá sin duda a otras
personas a cuestionarse su propia realidad, para tratar de enriquecerla, crecer y descubrirse. Obtendrá la
energía necesaria para alejarse de la cómoda zona de confort que le tiene absorbido y lanzarse a
encontrar la plenitud personal y emocional.

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