Resumen Teoría Del Delito
Resumen Teoría Del Delito
PARCIAL
Acción
Se debe ofrecer un concepto de acción que contenga todos los elementos necesarios, como
para excluir de toda consideración a los comportamientos de los seres humanos que
carecen de relevancia para el derecho penal.
Es evidente que los únicos comportamientos que pueden dar lugar a una imputación penal
son los actos voluntarios, esto supone que tanto el origen como la dirección de la voluntad
carece de incidencia en la existencia de una acción.
Hay acción cuando lo que se verifica en un comportamiento exterior evitable.
Consiguientemente la única cualidad que debe tener la acción para tener relevancia penal
es la evitabilidad.
La acción no puede ser definida como ejercicio de la actividad final, sino como
comportamiento exterior evitable, lo que incluye un comportamiento que se puede o no ser
ejercicio de actividad final, que es exteriorizado, y que sea evitable.
El comportamiento:
Tradicionalmente fue entendido como un elemento objetivo, consistente en la realización de
un movimiento corporal, que es los delitos dolosos, el autor haya ejecutado para obtener el
resultado querido.
Por otra parte, siendo evidente que los únicos comportamientos que pueden ser objeto de
regulación son los que un sujeto puede dominar, surge otra distinción entre: El dolo, cuando
el autor ha dominado realmente el suceso, conduciendolo conscientemente un resultado, y
la imprudencia, en la que es suficiente que haya podido dominarlo.
La evitabilidad:
Actualmente se predica que a) sólo una conducta evitable puede expresar el sentido social
que le interes al derecho penal, b) consecuentemente, la evitabilidad integra el concepto de
acción, c) precisamente los casos de falta de acción se caracterizan por ser
comportamientos inevitables, d) el concepto de acción no requiere que el autor sepa que el
comportamiento era evitable, y e) se requiere que el sujeto haya sabido que era capaz de
actuar en el caso concreto.
El resultado:
El resultado es la total realización del un tipo penal. Para que una acción sea jurídicamente
relevante tiene que estar contenida en un tipo penal, los que necesariamente contienen un
verbo que refiere al núcleo del comportamiento.
Tipicidad
En su sentido más estricto, el concepto de tipo se refiere sólo a las circunstancias de hecho
que fundamentan el ilícito. SU núcleo tiene que ser la descripción de la acción prohibida. Sé
distingue entre tipo objetivo y tipo subjetivo ser un si la conducta es interna o externa.
La fórmula de la condición sine quan non no puede servir para averiguar una relación causal
que no sea ya conocida.
Casos de doble causalidad:Si los tiros de varios asesinos que disparan simultáneamente
conducen a la muerte de un hombre, la responsabilidad de ninguno de ellos puede fracasar
por el hecho de que los disparos de los demás también habrían sido mortales por sí solos.
Casos de causa de reemplazo: Si en un atentado varios asesinos están preparando para
actuar en caso de que fracase uno de ellos, esto no puede exonerar a quien ha matado a la
víctima efectivamente.
Fórmula de Engisch de la condición ajustada a una ley: Importa solamente la cuestión de si
la producción del resultado está unida, según una ley de la naturaleza, a una condición
puesta por el autor.
La crítica hecha a la teoría de la equivalencia se dirige contra esa ampliación del objeto
posible de la valoración jurídicopenal. Por ejemplo prescribiría poner a cargo del fabricante
de una arma la causación de los hechos que fueron cometidos con su uso. Está objeción
dice que la acción del hecho ni siquiera en los delitos de resultado puede ser descrita como
un mero proceso causal. Sólo es posible prohibir acciones que están ligadas a un riesgo
especial, pero no, en vista del entrelazamiento del actuar humano en relaciones ilimitadas,
la acusación de determinada consecuencia como tal.
Según esta teoría, primeramente deben ser definidos de modo más preciso los riesgos a
cuya producción puede estar referido razonablemente el tipo objetivo de un delito de
resultado.
Por otro lado, a la fórmula de la adecuación social se ha ligado desde hace tiempo atrás la
idea de que no toda puesta en peligro de otros puede estar prohibida, sino que sólo se
puede exigir observar determinada medida mínima de cuidado y consideración. Sólo puede
ser exigido restringir el peligro a aquel m´nimo que no puede ser eliminado en absoluto o
que puede serlo sólo con un esfuerzo desproporcionado. Para designar la puesta en peligro
subsistente se ha adoptado ya desde hace tiempo el concepto de “riesgo permitido”.
La responsabilidad por el resultado está dada por la responsabilidad por el peligro en el cual
aquel se basa. Por ello el resultado típica es imputado a aquel que ha creado o
incrementado el riesgo no permitido.
Responde por el resultado no sólo quien puso en peligro un bien jurídico que no sé hallaba
amenazado, sino también quien empeora la situación de un bien jurídico ya amenazado.
Pero también hay un incremento del peligro cuando son eliminadas o debilitadas las
posibilidades de salvamento de un bien jurídico amenazado.
Sin embargo, el peligro que ha creado el autor debe ser evaluado según un juicio ex ante,
mientras que la cuestión relativa a cuál es el peligro del que proviene el resultado se debe
resolver ex post, valorando todas las circunstancias del caso concreto que han influido en el
grado de probabilidad de producción del resultado. En caso de que el riesgo creado por el
autor concurra con otras fuentes de peligro, puede ser imposible de establecer en el caso
concreto en qué medida el resultado debe ser atribuido a uno u otro de estos peligros.
Jurisprudencia y doctrina: Limitan la imputación del resultado a aquellos casos en los cuales
sea seguro que, sin la acción riesgosa, no sé habría producido. En cambio, la cada vez
más aceptada teoría del incremento del riesgo permite que baste que la acción prohibida
haya incrementado el peligro de que se produjera el resultado, aun cuando no se pueda
asegurar que éste no sé habría producido en caso de una conducta conforme a derecho.
Contra la idea del aumento del riesgo se ha objetado que infringe el principio “in dubio pro
reo”. Pero sé puede hablar de un incremento del riesgo sólo cuando se constata que el auto
ha aumentado el peligro existente para el bien jurídico amenazado. Aquella idea presupone
que el autor haya frustrado, de modo comprobable, medidas que habrían impedido el
resultado penalmente relevante.
La respuesta sé busca en vistas de lo característico que sean los peligros que resultan de
de la conducta prohibida. La prohibición penal no puede tener el sentido de contraponerse a
peligros no característicos, así como tampoco puede contraponerse a un riesgo general de
la vida.
Aún cuando el autor haya creado o incrementado el peligro que se ha realizado en el
resultado, podrá ser discutida todavía la imputación de ese resultado.
Para la doctrina dominante, importa solamente cual es el riesgo que ha producido el
resultado efectivamente. Sólo ocasionalmente se defiende la posición contraria, según la
cual bajo ciertas circunstancias al autor no le es imputable el resultado, si es que aun sin su
intervención este se habría producido al mismo tiempo y con la misma [Link]
comete un hecho no puede desgravarse invocando que si no , lo habría cometido otro.
1.- Construcción del tipo aplicable (CP) - Describir la conducta
2- Definir sujeto activo y sujeto pasivo.
3.- Describir la acción y el resultado típico
4.- Elementos normativos y descriptivos y referencias de medio, lugar y tiempo.
5.- Analizar la causalidad (teoría de la equivalencia de las condiciones)
6.- Analizar la imputación objetiva:
1.-¿Hubo creación de un peligro jurídicamente desaprobado?
2.-¿La realización de ese peligro se condice con el resultado típico?
- Peligro permitido
- Principio de confianza
- Prohibición de regreso/posición de garante
- Autopuesta en peligro de la víctima
- Riesgo general normal
- Desviación esencial del nexo causal
- Víctima contribuye de forma decisiva a la realización
- Realización sobre una víctima que al momento de la creación no estaba
amenazada
- Consecuencias tardías
- Aceleración del resultado
- Comportamiento alternativo ajustado a derecho
- Consentimiento: capacidad, anterioridad, no error ni violencia, conocimiento de la
extensión de la lesión
Casos:
- Riesgo permitido: operaciones médicas por ejemplo. Sin operación no hay muerte,
pero no es imputable al médico por riesgo permitido.
- Principio de confianza: No procede imputar los resultados generados por quien
obró confiando en que otros se mantendrían dentro de los confines del peligro
permitido. Por ejemplo, el automovilista que continúa la marcha en la esquina
cuando el semáforo le da paso, confiando en que los demás respetarán la
indicación.
- Puesta en peligro de un tercero aceptado por éste: Guia explica a turista riesgos
de subir al volcán. Turista insiste y cuando suben la soga se corta y el turista
muere:
- La víctima aceptó un riesgo que le fue explicado. Ya hay un riesgo
permitido inherente a la actividad. No hay indicio de que el guía haya
aumentado o disminuido el riesgo, simplemente lo mantuvo dentro de los
límites permitidos al riesgo que ya estaba instalado. En estos casos hay
falta de creaci´´on de riesgo, al riesgo permitido lo aceptó la víctima.
- Consentimiento de la víctima: Consiente la acción y el resultado.
- Prohibición de regreso: A lleva un arma a una fiesta. B la encuentra y mata a C.
- Hay creación de riesgo - El resultado del riesgo no es el mismo que el
del peligro ya que otra persona creó el resultado. Prohibición de regreso:
El que creó el riesgo fue quien intervino con posterioridad - La conducta
dolosa de un tercero no permite regresar a la conducta del 1er
interviniente.
Decae la imputación respecto de todo comportamiento, aunque haya sido
causa del resultado, si medió la intervención de un tercero que no obró
conjuntamente con el autor.
- Pero también existen casos en los que la acción estuvo precedida por una
situación de peligro, que no permite afirmar categóricamente que habría derivado
en lesión del bien jurídico. Por ejemplo, el caso del camión que atropelló al
ciclista ebrio por no respetar la distancia reglamentaria. Si hubiese respetado la
distancia, quizás el resultado se hubiera producido igual. La solución correcta
rechaza la imputación objetiva, con el argumento de que sólo cabe formularla en
la medida en que se pruebe que con la ejecución de la acción debida, el
resultado no se habría producido. Así, con fundamento en que en el curso real
del acontecimiento no sé ha superado el riesgo permitido, se excluye la
imputación si la conducta alternativaa conforme a derecho, hubiera conducido
con seguridad al mismo resultado.
De otra opinión son los partidarios del principio de incremento del riesgo, según los cuales
debe ser imputado el resultado , siempre que la acción indebida haya significado una
contribución al peligro que se concretó, aún cuando la hipotética acción debida tampoco lo
hubiera conjurado.
Según Righi: Debe decaer la imputación objetiva por el principio in dubio pro reo,
contrariamente a lo que predica la teoría del incremento del riesgo, según la cual, ante la
duda, toda contribución al peligro fundamenta la imputación.
Causalidad sorpresiva: A envía una carta a B contando una mala noticia, y B muere de un
infarto. Si A sabía de los problemas cardíacos, hay causalidad natural.
Resultado de consecuencias tardías: La discusión gira en torno a si es o no relevante el
tiempo transcurrido entre el comportamiento de autos y la consecuencia. Se debe concluir
que las consecuencias tardías han sido percibidas como parte del conflicto social general
por la primera lesión, por lo que no procede formular imputación al producirse el segundo
hecho.
Nexos causales desviados: Se concretó el riesgo efectivamente creado por el autor, pero
como consecuencia de una desviación que no es considerada esencial, así, si el autor que
quería matar a otro al principio solo lo lesionó, pero alcanza su meta de otro modo. Procede
imputar consumación en esos casos porque el riesgo creado se realizó en el resultado.
Aceleración del nexo causal: Cuando alguien dispara causando la muerte a una persona
previamente envenenada por un tercero. El procedimiento de la condictio sine quan non
conduce a negar la causalidad del disparo, ya que suprimido mentalmente la muerte se
hubiera producido igual. Pero como la adecuación al tipo objetivo debía dejar fuera de
consideración los cursos causales hipotéticos, corresponde imputar el resultado de la
segunda acción debido a que la muerte de produje por el disparo, imputandole tentativo al
autor del envenenamiento.
Dolo:
La ley no define al dolo. La teoría tradicional lo define como “conocimiento y voluntad de
realizar el tipo”.
En un sentido estricto, sólo se puede “conocer” algo que ya existe, pero no circunstancias
concomitantes o consecuencias del propio actuar que son meramente posibles. Por ello,
incluso la forma de decir “lado cognitivo” del dolo es imprecisa. De lo que realmente se trata
es de una precisión de aquello de lo que el autor tiene que ser consciente para que su
conducta pueda aparecer como realización dolosa del tipo.
Dado que el tipo describe formas de conducta que constituyen el ilícito típico, los elementos
individuales del hecho siempre representan un factor de valoración. En consonancia con
ello, se exige para el dolo el conocimiento del autor de la “especial significación y función
que poseen en la vida social los elementos mencionados en el tipo”.
El conocimiento que integra el dolo requiere además que el autor no sólo conozca las
circunstancias del hecho, sino que sea consciente de ellas al momento del hecho. Si en el
caso concreto existen dudas, tal conocimiento no debe ser presumido, también aquí rige el
principio in dubio pro reo.
Finalmente, el autor tiene el conocimiento indispensable para el dolo sólo si considera la
existencia o la producción de las circunstancias de hecho objetivas no sólo como peligro
abstracto, sino si las toma como una posibilidad real que va más allá del riesgo permitido.
Casos especiales:
- Caso en que el autor erra acerca de cuál de varios actos de un contexto de acción
producirán el resultado perseguido → Dolus generalis: Caos en que la acción que
produce el resultado ya no está regida por el dolo del hecho. La doctrina
preponderante se pronuncia a favor de admitir un delito consumado si sé parte de
que el dolo cubre todos los riesgos creador con la acción del hecho que le son
objetivamente imputables al autor.
- Caso en que el autor no acierta en el objeto al que dirigió su ataque → Aberratio
ictus vel impetus: En este caso, a diferencia de lo que ocurre en la mesa
desviación del curso causal, no sé produce el resultado al que se refería la voluntad
de realización del autor. La agresión del autor erra su meta y por eso tiene la
estructura de tentativa. La producción del otro resultado, solo puede configurar un
delito imprudente. Lo mismo sucede cuando hay error en el objeto.
- Error in personam: Persona equivocada.
Dolo eventual:
Los casos de dolo eventual están caracterizados mediante la circunstancia de que la
realización del tipo no está en la línea de la meta perseguida por el autor,sino que se halla
con ella sólo en una relación posible.
¿Dolo eventual o delito imprudente?
- Definir al dolo eventual a partir del lado cognitivo: posibles peligros- Teoría de la
posibilidad: Cualidad del conocimiento de la posibilidad de la realización del tipo. Si a
este respecto se declara como determinante que el autor considere posible la
realización del tipo “en concreto”, que la vea como no improbable seguín un juicio
“válido” para él o que parta de ello según “su punto de vista personal vinculante”.
- Partir del lado volitivo del dolo: Está posición se basó muchas veces en la pregunta
sé si el autor había “aprobado internamente” el resultado posible, al menos
asumiendolo con indiferencia y si, en cambio, la había “rechazado internamente”
como indeseado, en la esperanza de que no se produjera. Se denomina a esto
“teoría del consentimiento”
- La concepción denominada “Teoría de la decisión”, permite que basta para el dolo
eventual con que el autor se conforme con la posible realización del tipo. Ella parte
de que el dolo presupone más que el conocimiento del peligro de la reducción del
tipo. Se habla de dolo eventual respecto de todas las circunstancias o de las
consecuencias que el autor asume en pos de la verdadera meta de la acción.
- Relación meramente posible del resultado típico con la verdadera meta de acción del
autor: persigue sustantivamente una segunda meta de acción.
- Impulsos afectivos y motivos: “por placer”, “por codicia”, “odio racial, de género”,
“ánimo de lucro”
- Del ánimo: “crueldad”, “alevosía”, “malicia”, “desconsideración”.
- Caso: Juan dispara pensando que iba a matar a B, pero mata a C (su padre).
Construcción del tipo: “El que matare a su ascendiente” - Art. 80 - 1
Juan no conocía el elemento “matar a su ascendiente” (Hay error en la persona y en el
agravante)
Error in persona → HAY DOLO: No importa la identidad de la persona.
Delitos imprudentes
La voluntad de realización del autor imprudente no sé dirige al resultado típico.
Cuidado requerido en el ámbito de la relación: Según esto, la acción es típica si no satisface
está medida de cuidado, en el sentido de que está en consonancia con “la conducta que
habría seguido un hombre razonable y prudente en la situación del autor”. A este respecto,
los deberes de cuidado son diferenciados según el oficio de que se trate, el ámbito de la
relación y la situación concreta, pero no según la persona del obligado.
El punto de partida de todos los deberes de cuidado está configurado por la prohibición
básica de poner en peligro intereses jurídicamente protegidos, siempre que no abarque más
que la capacidad humana de dominar los cursos del acontecer. Los deberes de cuidado
sólo pueden deredidse a aquellos resultados que son previsibles.
Un curso del acontecer es dominable cuando el autor tiene la capacidad de eliminar el
riesgo ligado a su conducta.
Según lo dicho, una acción cumple el tipo de un delito imprudente de resultado si:
- Crea un peligro para intereses jurídicamente protegidos que va más allá de la
medida permitida y que el autor habría podido evitar.
- Este peligro desemboca en el resultado.
Imprudencia consciente e inconsciente:
- Cuando el autor reconoce efectivamente el peligro creado e incrementado por él,
pero confía por temeridad en que el resultado no sé producirá.
Las circunstancias que conducen a la justificación eliminan el deber de cuidado del autor.
Dado que quien actúa con imprudencia inconsciente ni siquiera es consciente de la
posibilidad de la producción del resultado, de antemano no podrá tener la voluntad de
producir este resultado, de antemano no podrá tener la voluntad de producir este resultado
en ejercicio de algún derecho o para apartar cualquier peligro.
Caso: Juan conduce a más de 140 km por ruta con animales. Caballo se cruza, Juan
estornuda y embiste al caballo. Caballo muere y acompañante sufrió lesiones.
Tipicidad
Construcción del tipo objetivo:
Empezar analizando el tipo doloso: Art. 89 y art. 183
Verbo típico: lesionar y destruir (art. 90 y 183)
Relación de causalidad: sine quan non
T.O: Sobrepasó el riesgo permitido - Creó riesgo que se concretó en el resultado.
TIPO SUBJETIVO
Si Juan conocía → Si hubo dolo o no
Si tenía conocimiento del riesgo que estaba creando.
Si tiene conocimiento pero no tiene voluntad: Se descarta el dolo directo y el indirecto.
Se representó como posible el resultado.
Si se concluye que e sun delito imprudente → Volver a analizar.
T.O:
94 bis → Lesiones imprudentes
183 → El daño no puede ser con culpa, no hay versión imprudente de este delito, por lo
tanto ES IMPUNE.
Imp. Objetiva:
Hay creación de riesgo y hay infracción de deber de cuidado (por ir a exceso de
velocidad), era previsible y se concretó.
T.S.:
Con o sin representación: En este caso, con representación.
La antijuricidad
Requisitos:
- Tiene que tratarse de un bien jurídico que esté protegido exclusivamente en interés
individual. Sólo en tal caso el ilícito podrá ser concebido como vulneración de la
autodeterminación ajena, siendo eliminado por el consentimiento. De todas formas,
los derechos elementales d e la persona siguen siendo intocable para terceros, aún
cuando su titular quiera deshacerse de ellos.
- Tiene que ser un acto de verdadera autodeterminación. Exige que el afectado posea
la capacidad de enjuiciar el significado y el alcance de la injerencia típica: que tenga
edad suficiente para ello y que esté intelectualmente íntegro. El consentimiento sólo
será expresión de la autodeterminación cuando el afectado percibe efectivamente su
alcance y no es privado de la libertad de decisión por influencias externas a la
cuestión.
- El autor debe conocer el consentimiento.
Es aquel en que la injerencia típica sirve a la salvaguarda de bienes de rango superior.
Se trata de una colisión de bienes, pero es lícita incluso la producción de un daño superior
al que amenaza. El peligro debe emanar de cosa ajena, de modo que ésta habría de
tratarse como un agresor, al que se neutraliza mediante una acción defensiva adecuada.
El hecho tiene que ser un “medio adecuado” para conjurar el peligro. Hay que tener en
cuenta también si el acto realizado afecta derechos de un sujeto no implicado.
El autor tiene que conocer la situación de conflicto y actuar con la voluntad de salvaguardar
el interés preponerante o de cumplr con el deber de rango superior o equivalente.
Puede ser que estén dados los requisitos objetivos de la justificación y no los subjetivos, o
al contrario. Se habla de un error sobre el tipo de permisivo.
La legítima defensa
Una conducta típica tampoco es antijurídica cuando fuese necesaria para neutralizar una
agresión antijurídica y actual contra el autor o un tercero.
La idea básica de la legítima defensa es que el derecho no tiene porqué ceder ante li
ilí[Link] sé trata de un traslado del monopolio punitivo estatal a particulares, sino de la
defensa del derecho en la personal de agredido. No solo se ve amenaza un bien
determinado, sino también la integridad de su esfera de libertad, pero ahora con el dato
adicional que la amenaza proviene de la conducta antijurídica de otro.
Requisitos:
- Agresión actual antijurídica.
- Ataque actual, inminente y subsistente.
- La defensa seguirá siendo lícita en tanto el peligro no haya sido totalmente
conjurado o no se haya traducido en el resultado típico.
- Sólo una agresión antijurídica da lugar a una situación de legítima defensa.
- Está justificado la defensa necesaria para repeler la agresión, es decir, las acciones
dirigidas contra el agresor. También debe usarse el medio de defensa menos lesivo,
teniendo en cuenta las capacidades del defensor.
- La limitación de facultades a la legítima defensa puede estar justificada en atención
a deberes especiales que existan en la relación que tengan entre sí los intervinientes
- La defensa no le está permitida solo agredidos, sino a cualquiera.
→ Están dados los supuestos objetivos, pero el autor no lo sabe
Hay resultado valioso, por lo que no sé le puede imputar el delito consumado.
Hay acción disvaliosa y resultado valioso → TENTATIVA
→ No están dados los elementos objetivos, y el autor NO lo sabe.
La conducta es antijurídica, pero hay error de prohibición: Se analiza en la culpabilidad.
La culpabilidad
La culpabilidad consiste en la relación psíquica del autor con el hecho en su significado
objetivo. Determinar si el autor habría podido reconocer la exigencia del deber jurídico y
determinarse conforme a ella.
Las circunstancias en las cuales alguien reduce o excluye su propia imputabilidad pueden
estar dadas de tal modo que no sea previsible la posterior comisión de un delito
determinado.
Aún cuando el autor disponga de la capacidad de comprender lo ilícito del hecho, puede
suceder que está comprensión quede imposibilitada por otras razones (provenir de otra
cultura, asesoramiento jurídico incorrecto).
Hay error de prohibición cuando el autor conoce la situación de hecho pero carece de la
conciencia del ilícito.
Puede ser vencible o invencible, o recaer sobre el alcance de una causa de justificación o
sus circunstancias objetivas.
Aquellos factores del hecho que lo hacen aparecer como jurídicamente prohibido,
necesariamente decae ya en caso de concurrir un error sobre las circunstancias del hecho o
en caso de suposición errónea de una situación fáctica justificante.
Puede suceder que el autor carezca de todo conocimiento de la norma, es decir que la
conducta le aparezca no prohibida. También puede ser que el autor si sepa que su
comportamiento es contrario a la norma, pero supone que concurre una causa de
justificación.
El error inevitable es aquel que priva al autor de la posibilidad de orientarse según del deber
ser jurídico. Si el error de prohibición es evitable la pena puede ser atenuada.
Hay que determinar si el autor habría podido conocer lo ilícito del hecho en caso de haber
hecho el esfuerzo de conciencia que le era exigible.
Resolución:
Error puro:
- Si es evitable: Sé puede reducir la pena
- Si es inevitable: Excluye la culpabilidad
Error sobre los hechos:
Según la teoría:
Teoría limitada:
- Error evitable: Analizar si hay imprudencia
- Error inevitable: Excluye la culpabilidad
Teoría estricta:
- Misma resolución que los errores puros.
La exigibilidad
Existen otras razones que pueden dificultar el autor no sólo la comprensión de lo ilícito, sino
también la decisión de actuar según esa comprensión.
Situaciones en las que el autor, al cometer el hecho, se halla sometido a una presión
psíquica de tal intensidad que no cabe esperar una conducta conforme a derecho. El efecto
exculpando de la presión psíquica no solo dependa de la dimensión de está, sino también
de la cuestión de si, según las circunstancias, se le pueda exigir que soporte el peligro.
Existe una colisión de bienes y el hecho debe constituir la única posibilidad de salvamento.
Sin embargo, dado de que no se trata de la preservación de interés de superior jerarquía,
sino de la inexigibilidad de una conducta conforme a derecho, según el texto legal no son
todos los bienes los que son susceptibles de originar un estado de necesidad, sino sólo
determinados bienes jurídicos de carácter individual, especialmente cercanos al autor.
El peligro que funda el estado de necesidad tiene que ser actual. La acción de salvamento
no debe ser desproporcionada en relación con la magnitud del peligro conjurado.
Debe soportar el peligro si lo causó o si se halla en una relación jurídica especial.
La situación de coerción s+olo supuesta tiene exactamente la misma fuerza motivadora que
la real, por tanto, también tiene que excluir la culpabilidad.
Lo único decisivo debería ser cómo sé presentaba la situación desde el punto de vista del
autor.
La ley ha regulado la cuestión de la suposición errónea de que concurre un estado de
necesidad exculpante, en el sentido de que el autor sólo quedará exculpado en caso de
error inevitable, mientras que en caso de error evitable, deberá atenuarse la pena.
Estas reglas rigen también para el exceso en la legítima defensa.
Exculpación supralegal
Ciertas situaciones especiales de conflicto en las que puede entrar el individuo, sobre todo
por medios de actos criminales del poder del Estado. P. ej.: cuando sólo puede salvar la
vida de un gran número de personas destruyendo la de otras.
Teniendo en cuenta la equivalencia de los bienes jurídicos en colisión, queda excluida una
justificación.
Legítima defensa:
- Agresión ilegítima: Si - humana, actual y antijurídica.
- Necesidad del medio: El menos lesivo que tiene a su alcance
- Falta de provocación
- Elementos subjetivos: No conocía los elementos objetivos de la causa de
justificación → Se le imputa TENTATIVA
Analizar la culpabilidad de la tentativa:
- Capacidad: No es menor de edad ni está imposibilitado en sus capacidades
mentales
- Posibilidad de conocer la norma: No hay error de prohibición
- Exigibilidad: No estaba coaccionado
Es culpable