Santiago, dos de abril de dos mil diecinueve.
Al escrito folio N° 4854-2019: téngase presente.
Vistos:
En estos autos Rol Corte Suprema N° 3361-2018, sobre
juicio ordinario de cumplimiento de contrato con
indemnización de perjuicios, seguidos ante el Juzgado de
Letras de Coyhaique, comparece la Constructora H-H Limitada
quien deduce demanda de indemnización de perjuicios, en
contra de la Municipalidad de Coyhaique, señalando, en
síntesis, que adjudicó la ejecución del proyecto,
“Construcción de Soluciones Sanitarias Localidad de
Ñirehuao, comuna de Coyhaique”, suscribiéndose el contrato
respectivo que, posteriormente, aprobó por Decreto
Alcaldicio N°4257 de 04 de noviembre de 2012.
Explica que se trata de un contrato a suma alzada, por
un monto original de $874.347.704, cuyo objeto fue la
ejecución de 57 casetas sanitarias, 54 de éstas en la
localidad de Villa Ñirehuao, y tres en el sector rural de la
comuna; la ejecución de la única y exclusiva planta de
tratamiento de Villa Ñirehuao, y el alcantarillado completo
de la localidad en comento. Puntualiza que el día 08 de
noviembre de 2013 se modificó el contrato por las partes,
aumentándose el valor y el plazo contractual. Agrega que,
terminada la obra, la Comisión de Recepción Provisoria,
mediante Oficio Ordinario Nº 583, de 25 de agosto del año
XXRHJVXZNK
2014, de la Dirección de Obras Municipales de Coyhaique,
otorgó un plazo de 25 días para subsanar determinadas
observaciones que, principalmente, se relacionaban con
emplazamiento de nueve casetas sanitarias, las que fueron
puestas en el lugar que indicaron los beneficiarios, sin que
en la especie sea posible acceder a las modificaciones que
requirió la referida Comisión.
Sostiene que el contrato fue entregado al uso para las
familias beneficiarias en agosto y septiembre del año 2014,
por el inspector fiscal del propio Municipio, quien además
cumple función de Director de Obras subrogante, además,
intervinieron en esta gestión de entrega al uso, los
diferentes encargados de obras y los propietarios de las
viviendas para el uso de las casetas sanitarias. Agrega que
estas familias, desde esa fecha están en uso, goce y
disposición de las casetas sanitarias, reseñando, además,
que se entregó al uso público el alcantarillado y la planta
de tratamiento de aguas servidas.
Sin embargo, expone, el 17 de febrero del año 2015, se
dictó el Decreto Alcaldicio Nº663, que resuelve poner
término anticipado al contrato de ejecución de obras, ya
mencionado, ordenar el cobro de boleta de garantía por fiel
cumplimiento por un monto $48.000.000 y procede a aplicar y
cobrar multas, que ascienden a un total de $54.286.821. Lo
anterior, aduce, es un incumplimiento de la demandada, quien
XXRHJVXZNK
no sólo se niega a pagar el último estado de pago, sino que,
además, pone término anticipado por problemas que se
relacionan con el emplazamiento de nueve casetas sanitarias,
las que se emplazaron en el lugar a solicitud de dueños, sin
que exista incumplimiento de su parte.
Es sobre la base de tales argumentos que demanda la
indemnización del daño emergente, lucro cesante y daño
moral, requiriendo las sumas que se individualizan en el
libelo.
Al contestar la demanda la Municipalidad esgrimió, en
lo que importa al arbitrio, que la acción carece de objeto,
pues no existen perjuicios, toda vez que el término
anticipado fue dejado sin efecto por la Corte de Apelaciones
de Coyhaique al resolver el reclamo de ilegalidad presentado
por la actora. En cumplimiento de lo resuelto, su
representada no procedió al cobro de la boleta de garantía
ni de las multas. Es en este contexto que opone como
excepción la alegación de falta de uno de los presupuestos
esenciales de la responsabilidad contractual, esto es, el
daño.
Puntualiza que la actora no ingresó el último estado de
pago, sin perjuicio que a su respecto opone la excepción de
contrato no cumplido, toda vez que fue la demandante la que
incurrió en incumplimiento, pues no cumplió con lo exigido
en tres actas de observación de la Comisión Provisoria,
XXRHJVXZNK
cuestión que motivó que en la extensión de la última se
recomendara el término anticipado. Continúa realizando una
exposición de los incumplimientos que se le atribuyen a la
actora en relación a la construcción de las casetas
sanitarias, refiriendo que, además, aquella abandonó la
planta de tratamiento de aguas servidas, a pesar que debía
estar a cargo de su operación por el plazo de un año.
La sentencia de primer grado estableció como hechos de
la causa, los siguientes:
1.- Con fecha 30 de octubre de 2012, la Municipalidad
de Coyhaique y Constructora H-H Limitada, celebraron un
Contrato de Ejecución de Obras, para el “Proyecto
Construcción de Soluciones Sanitarias Localidad de Ñirehuao,
Comuna de Coyhaique”.
2.- La demandada debía pagar por la ejecución de los
trabajos el precio de $949.129.409, IVA y aumento de obras
incluidos, cuyo valor de la obra se pagaría mediante Estados
de Pagos mensuales, previo informe favorable emitido por la
unidad técnica, calculado de acuerdo al porcentaje de avance
físico de la obra.
3.- El plazo inicial fijado para la ejecución de las
obras fue de 335 días corridos, contados desde el día del
acta de entrega del terreno, a saber, el 26 de noviembre de
2012, momento en que se dan por iniciados los trabajos.
XXRHJVXZNK
4.- Las obras de infraestructura sanitarias contratadas
consistían en la construcción de unidades sanitarias
completas y/o parciales, ejecución de obras de urbanización
tales como redes de agua potable, alcantarillado de aguas
servidas, electricidad y obras de pavimentación mínima y en
casos calificados alcantarillado de aguas lluvias y gas,
construcción de obras complementarias a la urbanización,
tales como plantas de tratamiento de aguas servidas, plantas
elevadoras y obras de arte.
5.- El referido contrato fue objeto de cinco
modificaciones que aumentan el plazo, la última de fecha 13
de mayo de 2014, que aprueba un aumento de plazo a solicitud
de la empresa demandante, por 30 días corridos, esto es,
desde el 29 de abril y hasta el 28 de mayo de 2014.
6.- El 21 de marzo de 2014, la Municipalidad de
Coyhaique remite el Estado de Pago N°12 a la Empresa
Constructora, consignándose que existe un avance físico y
financiero de las obras de un 98%, quedando un saldo
pendiente de $19.515.807.
7.- El 28 de mayo de 2014, la empresa Constructora H-H
Limitada ingresó la carta N°72 informando el término de las
obras y solicitando recepción provisoria de éstas.
8.- El 30 de mayo de 2014, la Inspección Técnica deja
constancia en el Libro de Obras que ésta no se encuentra
XXRHJVXZNK
totalmente terminada, por cuanto se encuentran pendientes
partidas que se individualizan.
9.- El 26 de junio de 2014, la Municipalidad de
Coyhaique solicita a la empresa el apresuramiento en el
término de obras, al no haber más prórrogas de plazo,
informando que el contrato se encuentra afecto a multa por
atraso a partir del 29 de mayo de 2014, en cumplimiento a lo
indicado en las Bases Administrativas.
10.- El 24 de julio de 2014, mediante Decreto Nº2906,
se nombra a la Comisión de Recepción Provisoria para el
Proyecto a solicitud de la empresa constructora, efectuada
mediante carta N°93 de 10 de julio de 2014.
11.- El 22 de agosto de 2014, la Comisión de Recepción
Provisoria constata que la empresa demandante no ha dado
cabal cumplimiento a la subsanación de una serie de
observaciones generales, que se individualizan.
12.- Entre agosto y septiembre de 2014, las casetas
sanitarias fueron entregadas al uso de los beneficiarios y
sus respectivas familias, dejándose constancia de dicha
entrega mediante la firma de un acta por parte del
beneficiario o su representante; funcionamiento de las redes
de alcantarillado y de la Planta de Tratamiento de Aguas
Servidas.
13.- El 27 de octubre de 2014, la Comisión de Recepción
Provisoria constata que la empresa demandante no dio
XXRHJVXZNK
cumplimiento a la subsanación de las observaciones generales
vinculadas a: i) las casetas sanitarias, ii) planta de
tratamiento de aguas servidas y iii) obras de urbanización,
alcantarillado, aguas servidas y agua potable; cuyo detalle
se individualiza. Otorga un nuevo plazo de 15 días corridos
para subsanar las observaciones e informa que este nuevo
plazo estará afecto a multa diaria equivalente al 1,5 por
mil del monto total contratado, contados desde la
notificación del acta y hasta que los trabajos se finalicen
a conformidad del mandante, refiriendo que, en caso de que
éstas no se subsanen, se dará termino anticipado al contrato
según lo establecido en el punto 14.1 de las Bases
Administrativas.
14.- El 12 de diciembre de 2014, la Comisión de
Recepción Provisoria constata que la empresa demandante no
ha dado cabal cumplimiento a la subsanación de las
siguientes observaciones: a) 9 casetas sanitarias con
problemas de distanciamiento mínimo, que además tienen
pendiente la autorización de funcionamiento de la Seremi de
Salud, respecto de cada uno de los sistemas particulares de
agua potable; b) planta de tratamiento de aguas servidas,
tiene pendiente los certificados de ensayos, de densidad,
hormigones; respecto de la planta elevadora de aguas
servidas sector escuela, no se adjuntó Manual de Operaciones
y Contingencias, se debe cambiar materialidad de cables de
XXRHJVXZNK
izaje de bombas en la planta elevadora de cabecera, que
asegure resistencia y durabilidad; c) respecto a las obras
de urbanización, alcantarillado, aguas servidas y agua
potable, se observó que, se encuentra pendiente certificado
o documento de aprobación de los trabajos ejecutados en las
redes públicas de agua potable rural emitido por la
Dirección de Obras Hidráulicas o la Unidad Técnica
pertinente, se debe hacer coincidir las cotas de anillo de
las cámaras públicas construidas con el perfil definitivo de
las calles, se requiere al menos perfilado final con
maquinaria motoniveladora.
La Comisión de Recepción concluye que por
incumplimiento de la empresa constructora H-H Limitada,
estima pertinente poner término anticipado al contrato,
haciendo efectiva la boleta de garantía que cauciona el fiel
cumplimiento del contrato y reteniendo los estados de pago
pendientes, aplicando multas correspondientes.
15.- El 17 de febrero de 2015, mediante Decreto Nº663,
la Municipalidad de Coyhaique, resuelve poner término
anticipado al contrato, por causas imputables al
contratista, consistentes en grave incumplimiento de las
instrucciones impartidas por la inspección técnica de obras
o por la Comisión de Recepción, puntualizando que el
contratista no cumple con lo estipulado en los contratos y
sus anexos. Ordena cobrar boleta de garantía por fiel
XXRHJVXZNK
cumplimiento, por un monto de $48.000.000; aplicar y cobrar
multas que se detallan en Acta de Observaciones N°3, por
término atrasado de la obra, para el periodo comprendido
entre el 29 de mayo de 2014 al 10 de julio de 2014, ambas
fechas inclusive, por un monto de $38.267.759, por plazo
extraordinario otorgado a la empresa para subsanar las
observaciones contenidas en Acta de Observaciones N°2, por
la suma de $16.019.062.
16.- El día 20 de febrero de 2015, la Seremi de Salud
Aysén, efectuó fiscalización programada constatando que, al
momento de la visita, la Planta de Tratamiento se encontraba
abandonada, sin funcionamiento de bombas elevadoras y
aireadores, funcionando como fosa séptica, solo decantando
material solido dentro de esta, saliendo a través del
afluente agua no tratada, que no cumple con el D.S. N°90, y
por esa razón se inicia un sumario sanitario, citando al
Alcalde para que formule descargos.
17.- El 01 de abril de 2015, entre la Municipalidad de
Coyhaique (mandante) y Víctor del Río Martínez,
(concesionario) se celebró un contrato de concesión,
mediante el cual éste último se obligó a operar la planta de
tratamiento de aguas servidas de la localidad de Ñirehuao,
comprendiéndose además el resguardo de las instalaciones. La
duración del contrato es de 6 meses, contados desde la fecha
de celebración, el precio mensual corresponde a la suma de
XXRHJVXZNK
$1.518.202 IVA incluido. El referido contrato fue autorizado
mediante Decreto Alcaldicio N°1386, del 16 de abril de 2015.
18.- El 07 de julio de 2015, la Corte de Apelaciones de
Coyhaique, conociendo sobre un Reclamo de Ilegalidad
Municipal, en causa Rol 4-2015, ordenó la anulación total
del referido Decreto Alcaldicio N°663, fundado en que, “la
autoridad Alcaldicia ya referida, al dictar el Decreto
Alcaldicio 663, no ha cumplido con el principio de legalidad
que obliga a la autoridad a manifestarse en base a
determinadas circunstancias de hecho que efectivamente se
hayan producido y demostrado, y por tanto, ese acto
administrativo, al quedar despojado de su causa por hechos
cuya ocurrencia no se demostraron en sede administrativa ni
tampoco en sede judicial, ha perdido sustento legal, carece
de base legal”.
19.- El 31 de enero de 2017, el Banco Santander informa
que la Boleta de Garantía N°7094149 de fecha 30 de junio de
2014, tomada por la Empresa Constructora H-H Limitada por un
monto de $48.000.000, se dio de baja, al recibir oficio
emitido por la Corte de Apelaciones de Coyhaique, el 29 de
agosto de 2016.
20.- El 24 de febrero de 2017, la Municipalidad de
Coyhaique, a través del Ordinario N°428, informó que no ha
aplicado multa alguna a la Empresa H-H Limitada, como
tampoco ha procedido a la liquidación del contrato.
XXRHJVXZNK
Asentados tales hechos, el fallo en referencia, al
resolver la “excepción” de falta de uno de los presupuestos
esenciales de la responsabilidad contractual, esto es el
daño, señala que en lo que atañe a la suma del cobro de la
boleta de garantía bancaria N°7094149 por un monto de
$48.000.000, el banco no aplicó a la empresa el cargo
correspondiente, puesto que la boleta se dio de baja; en
tanto, en relación a la aplicación de multas contempladas en
el contrato, no se acreditó que la municipalidad demandada
haya procedido a su aplicación, de modo que, respecto de
estos rubros, se acoge la alegación.
En relación a la no cancelación del estado de pago
pendiente de la convención, cuyo monto asciende a la suma de
$19.515.807, la excepción se rechaza, desde que la demandada
reconoció que no ha cancelado dicho estado de pago.
Respecto del lucro cesante demandado, esto es, la suma
que dejó de ganar o percibir al no poder adjudicarse nuevas
propuestas en licitación municipal, refiere que no se
acreditó que aquello haya sucedido, sobre todo si se
considera que el Decreto Alcaldicio N°663 fue declarado nulo
por la Corte de Apelaciones el 07 de julio de 2015.
En lo tocante al daño moral, la Empresa H-H Limitada
demanda la suma de $200.000.000, perjuicio que se refiere al
detrimento en la imagen corporativa de la constructora con
más de veinte años en la Región, como también el detrimento
XXRHJVXZNK
sicológico y perjuicio moral de los socios propietarios,
imagen corporativa que no se logró justificar en la causa.
En efecto, sólo se estableció la no solución del último
estado de pago que asciende a la suma de $19.515.807, monto
éste que, razonablemente, no es de una cuantía tal que
justificaría la eventual quiebra financiera de la empresa,
atendido los montos y cuantía del proyecto.
A continuación, se emite pronunciamiento respecto a la,
excepción de contrato no cumplido, limitado a la suma que se
demanda por no cancelación del estado de pago pendiente. Al
respecto el fallo precisa que la Corte de Apelaciones de
Coyhaique, dispuso en la sentencia que falla el reclamo de
ilegalidad que le corresponde al tribunal ordinario precisar
si las partes verdaderamente cumplieron o incumplieron sus
obligaciones contractuales.
Es en este contexto que refiere que la excepción de
contrato no cumplido opuesta por la parte demandada, debe
acogerse, toda vez que la parte demandante incumplió el
contrato de obra, por cuanto del mérito del proceso se tiene
que, a la fecha de término del contrato de obra, incluida
las prórrogas respectivas, esto es, 28 de mayo de 2014, la
obra no se encontraba concluida en los términos estipulados
y, específicamente, con fecha 22 de agosto, 27 de octubre y
12 de diciembre, todas del año 2014, existían una serie de
observaciones generales de la obra, quedando pendientes en
XXRHJVXZNK
esta última fecha las que fueron detalladas en el numeral
14.- precedente.
Enfatiza que los incumplimientos u observaciones
debieron ser subsanadas por la empresa demandante; sin
embargo, la propia actora reconoció que las casetas
sanitarias no están de acuerdo a la normativa y que están
mal emplazadas, sin considerar el distanciamiento mínimo al
deslinde, sin embargo esgrimió que ello se debió a la
necesidad y solicitud de cada propietario, puntualizando que
la construcción de un cortafuego y eliminación de ventanas,
requeridas por la Comisión, en nada soluciona el problema.
Pues bien, sostiene que tales argumentos no justifican el
incumplimiento contractual de acuerdo a la ley y el
contrato, de lo que se colige que no estaba llano a cumplir
por su parte con la obligación de satisfacer debidamente la
entrega de las casetas sanitarias.
A mayor abundamiento, refiere que se encuentra
acreditado que la parte demandante hizo abandono de la
planta de tratamiento de aguas servidas, circunstancia que
motivó que con fecha 01 de abril de 2015, de conformidad a
lo establecido en el punto 1.4 de las Bases Administrativas
para la ejecución del proyecto en cuestión, la Municipalidad
de Coyhaique celebrara con Víctor del Río Martínez un
Contrato de Concesión, mediante el cual éste último se
obligó a ejecutar la concesión del Servicio de Operación y
XXRHJVXZNK
Mantención de la Planta de Tratamiento y Planta Elevadora de
Aguas Servidas Localidad de Ñirehuao, comprendiéndose además
el resguardo de las instalaciones, cuestión que demuestra un
posterior incumplimiento del actor.
Agrega que coherente con la situación de incumplimiento
que se ha venido razonando, la parte demandante no acreditó
haber hecho gestión alguna en orden a obtener el último
estado de pago, esto es el N°13, siendo de cargo de esta
última adjuntar los estados de avances y la documentación
pertinente para su cancelación, de acuerdo al punto 9.3.2 de
las Bases Administrativas para la ejecución del proyecto
sublite. Enfatiza que la demandada tampoco podría cumplir
con lo anterior, máxime si dicho estado de pago se cursa una
vez aprobada el acta de recepción provisoria, la que no
existe en la especie, según lo exige el punto 9.3.3 de las
referidas bases.
No obsta a lo anteriormente razonado, la recepción
tácita de las obras argumentada por el actor, puesto que
ésta supone la inauguración y entrega al uso público de una
obra no terminada en los términos contractuales, aspecto que
implica que se exima de responsabilidad a la empresa a cargo
de la obra, por defectos que aparezcan con posterioridad, a
menos que se trate de una ejecución de obra apartada de las
especificaciones técnicas o que infrinjan las reglas básicas
de la técnica constructiva.
XXRHJVXZNK
En el presente caso no ha operado la recepción tácita
de las obras en los términos que argumenta la actora, toda
vez que si bien no ha sido controvertida la entrega de las
casetas sanitarias a los beneficiarios y, consecuentemente,
de las restantes obras que conforman el proyecto de solución
sanitaria, no se ha acreditado la realización de algún acto
formal por parte del Municipio de Coyhaique, requisitos
copulativos para que se configure dicha recepción.
Por otra parte, del mérito de autos se tiene que la
ejecución de la obra, especialmente respecto de nueve
casetas sanitarias que presentan problemas de emplazamiento
y distancias mínimas, ésta se apartó de las especificaciones
técnicas, infringiendo las reglas básicas de técnica
constructiva, contraviniendo de esta manera lo exigido en la
Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, en su
artículo 2.6.3, que dispone los distanciamientos mínimos
para la edificaciones que posean fachada con vano, como es
el caso, la que forma parte integrante del marco normativo
aplicable a la construcción de obras de infraestructura
sanitaria y su gestión financiera, según lo establecido en
el punto 6 de las Bases Administrativas de Ejecución del
contrato sublite.
En consecuencia al no cumplir el demandante su
obligación ni estar llano a cumplirla, en los términos del
artículo 1552 del Código Civil, se acoge la excepción de
XXRHJVXZNK
contrato no cumplido, por lo que deberá desestimarse la
presente demanda de indemnización de perjuicios en todas sus
partes.
Tal fallo fue impugnado a través de un recurso de
casación en la forma y apelación por parte de la actora,
procediendo el tribunal de alzada a desechar el arbitrio de
nulidad y confirmar el aludido fallo, reafirmando los
argumentos antes referidos, señalando, además, que dada la
nulidad del acto administrativo que consignaba el cobro de
la boleta bancaria de garantía del contrato de autos, como
también de la orden dada por el municipio demandado en
cuanto a no proceder al cobro de las multas
correspondientes, no sería lógico pretender acceder a una
indemnización de perjuicios a título de daño emergente toda
vez que las circunstancias agraviantes y lesivas para el
patrimonio de la recurrente nunca se configuraron.
Refiere que la Corte comparte el razonamiento del Juez
a quo, en cuanto a que la demandante incumplió la obra
contratada, al existir una serie de observaciones formuladas
tanto por el Inspector Técnico de la Obra (ITO) como por la
Comisión Provisoria, que no fueron subsanados.
Ahora bien, en cuanto a que entre agosto y septiembre
de 2014, las obras de ejecución del presente contrato fueron
entregadas al uso de sus beneficiarios, lo cierto es que en
el caso de autos no ha operado la recepción tácita, puesto
XXRHJVXZNK
que no se acreditó la realización de algún acto formal o de
inauguración por parte de la Municipalidad de Coyhaique.
En contra del referido fallo de la Corte de Apelaciones
la parte demandante dedujo recursos de casación en la forma
y en el fondo.
Se trajeron los autos en relación.
Considerando:
I.- En cuanto al recurso de casación en la forma.
Primero: Que, en el primer capítulo del arbitrio, se
acusa que la sentencia impugnada incurrió en la causal de
casación prevista en el artículo 768 N° 6 del Código de
Procedimiento Civil, al rechazar la excepción de cosa
juzgada invocada por su parte en relación a lo resuelto en
el reclamo de ilegalidad, rol N° 4-2015, del tribunal de
alzada de la localidad de Coyhaique.
Explica la recurrente que el tenor literal de lo
resuelto en reclamo de ilegalidad impide acoger la
excepción de contrato no cumplido, puesto que las
observaciones a la obra, fueron salvadas por su posterior
cumplimiento, que permitió la entrega a los beneficiarios y
la entrega al uso por el propio municipio, cuestión que fue
asentada en el referido fallo.
Enfatiza que la autoridad de cosa juzgada alegada como
excepción, a diferencia de lo expresado en el fallo, sí
incide en la relación contractual de las partes, puesto que
XXRHJVXZNK
en la sentencia que resuelve el reclamo de ilegalidad se
consagró la recepción tácita de las obras, cuestión que
impide que el contratista pueda realizar nuevas acciones o
salvar observaciones, toda vez que las obras fueron
entregadas a sus legítimos beneficiarios, razón por la que
no cabe responsabilidad del contratista por las
observaciones que emitió el Municipio, pues a lo imposible
nadie está obligado.
Segundo: Que, en relación a la causal de casación, esto
es, el haber sido dada la sentencia dictada en autos contra
otra sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, se debe
señalar que el artículo 175 del Código de Procedimiento
Civil dispone: “Las sentencias definitivas e
interlocutorias firmes producen acción o excepción de cosa
juzgada”; la primera se condice con la facultad para
solicitar el cumplimiento, incluso forzado, de la
pretensión consolidada en el fallo que participe de alguna
de dichas categorías; la excepción, en cambio, se
identifica literalmente con las voces latinas “res”
“iudicata” y a la antigua máxima “res iudicata pro veritate
habetur”, esto es, que la cosa juzgada en la sentencia ha
de tenerse por verdad.
La evolución de la doctrina procesal ha ampliado la
mirada con respecto a la cosa juzgada o res judicata –el
bien reconocido o desconocido por el órgano jurisdiccional-
XXRHJVXZNK
entendiéndola como uno de los efectos de la sentencia y,
aún más, como una cualidad de éstos. En palabras del autor
Eduardo Couture: “La cosa juzgada es la autoridad y
eficacia de una sentencia judicial cuando no existen,
contra ella otros medios de impugnación que permitan
modificarla” (autor citado en “Breves Nociones acerca de la
Cosa Juzgada” de los profesores Mario Mosquera R. y
Cristián Maturana M., Depto. Derecho Procesal U. de Chile)
y, según Giussepe Chiovenda, “es la afirmación indiscutible
y obligatoria para los jueces de todos los juicios futuros
de una voluntad concreta de la ley, que reconoce o
desconoce un bien de la vida a una de las partes”
(Instituciones de Derecho Procesal Civil, Ed. Rev. de
Derecho Privado, Madrid, pág. 409).
En suma, sobre el particular puede decirse que el
instituto jurídico en referencia atañe a los efectos
jurídico-procesales del litigio y, de manera suprema, a la
eficacia de la sentencia pronunciada para resolver el
asunto que ha sido materia de éste e importa una limitación
al derecho que, por regla general, tienen las partes para
discutir lo decidido, el que adquiere vigor en tanto se
inicie un pleito con una pretensión ya resuelta en una
sentencia ejecutoriada previa. Por consiguiente, su
objetivo es impedir un nuevo pronunciamiento sobre materias
respecto de las cuales ha recaído ya una decisión, motivo
XXRHJVXZNK
por el cual debe indagarse sobre la concurrencia de la
triple identidad en este caso entre el fallo dictado por la
Corte de Apelaciones de Coyhaique en el Reclamo de
Ilegalidad Municipal, Rol N° 4-2015.
Tercero: Que, como se sabe, la excepción de cosa
juzgada supone necesariamente la concurrencia de los
requisitos estatuidos por el artículo 177 del Código de
Procedimiento Civil. Se trata entonces de verdaderos
presupuestos que la configuran y, para averiguar si ellos
concurren, será menester confrontar o comparar los dos
procesos a los que toca la hipótesis sobre la que aquélla
se construye, para determinar si la sentencia que acoge el
reclamo de ilegalidad se pronunció sobre el mismo asunto
materia de estos autos, caso en que el fallo cuya legalidad
se examina vulneraría la res iudicata que de ella emana, o
si por el contrario se trata de situaciones distintas.
Cuarto: Que de lo normado en el artículo 177 del Código
de Procedimiento Civil se desprende que la cosa juzgada
requiere de la existencia de un fallo anterior firme y, en
seguida, que en ambos pleitos haya sido igual la cosa
demandada, fundada en la misma causa y, también, que la
demanda impetrada vincule, legalmente, a unas mismas
personas.
Esta Corte ha sostenido: "Hay cosa juzgada cuando
confrontando la acción deducida en ambos pleitos, su objeto
XXRHJVXZNK
y fundamento, resulta que es la misma situación jurídica
que se pretende someter nuevamente a la decisión judicial,
sin que desaparezca esta igualdad de situación por no ser
unas mismas las expresiones con que el demandante sustenta
su derecho, si sustancialmente tienen el mismo alcance."
(R.D.J., T. 9, secc. 1ª, pág. 437).
Quinto: Que entre las causas que motivan este recurso
no existe triple identidad legal. En efecto, los autos Rol
N° 4-2015, se refieren a un reclamo de ilegalidad en que se
cuestionaba el Decreto Alcaldicio N° 663, acto
administrativo que puso término anticipado al contrato de
construcción celebrado el 30 de octubre de 2012, entre la
Municipalidad de Coyhaique y Constructora H-H Limitada,
Así, el examen de los referidos autos se circunscribió a la
legalidad de tal acto administrativo, concluyendo el
tribunal de alzada que éste debía dejarse sin efecto, toda
vez que al no demostrarse la circunstancia de hecho
esgrimida por la autoridad municipal para ejercer la
facultad de poner término anticipado al contrato, este
carecía de motivación. Asimismo, de forma expresa, en el
fundamento décimo sexto, refiere que las materias
vinculadas a los eventuales incumplimientos del contrato,
deben ser resueltas por los tribunales ordinarios. Como se
observa, no sólo no puede existir identidad de objeto,
puesto que en estos autos se demanda el cumplimiento de
XXRHJVXZNK
contrato con indemnización de perjuicios, materia que se
aleja del examen de legalidad del acto administrativo que
fue dejado sin efecto, aspecto no cuestionado por la
demandada, sino que, además, es la misma sentencia dictada
en los autos Rol N° 4-2015, la que señala que la materia
vinculada a los eventuales incumplimientos de las partes
respecto del contrato sub lite debían ser resueltas por los
tribunales ordinarios a través del ejercicio de las
acciones ordinarias. Así, lo obrado en estos autos,
justamente, corresponde a la vía referida en tal fallo para
resolver la materia vinculada a los incumplimientos
contractuales.
Sexto: Que por lo antes expuesto el recurso de casación
en la forma interpuesto no puede prosperar.
II.- En cuanto al recurso de casación en el fondo.
Séptimo: Que, en el primer capítulo de casación se
denuncia la infracción de los artículos 45, 1545, 1546,
1552, 1698, 1.700, 1713 del Código Civil y del artículo 145
de la Ley General de Urbanismo y Construcciones, de lo
dispuesto en el artículo 5.2.7 de la Ordenanza de la misma
índole.
Explica que se infringen las normas urbanísticas antes
referidas, puesto que el incumplimiento que se atribuye a
su representada no es compatible con la recepción de las
obras y las actas de recepción que suscribió el propio
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Municipio. Esta recepción es la que permitió que las
casetas sanitarias del contrato fueran habitadas. En razón
de lo anterior, las actas de observaciones del Municipio
demandado, que configuran la base del supuesto
incumplimiento, carecen de relevancia, máxime si el
contratista no puede salvar observaciones con posterioridad
a la recepción de las obras. En este aspecto puntualiza que
consta en autos, además, que se procede primero a la
entrega y recepción de las obras y, con posterioridad, se
realizan las observaciones del mandante del contrato.
El fallo atacado vulnera, en consecuencia, el artículo
1700 del Código Civil, pues no reconoce adecuado valor a
las actas de recepción, instrumentos públicos que fueron
acompañados por la propia demandada, en cuya virtud se tuvo
que dar por acreditada la recepción. Asimismo se infringe
el artículo 1713 del referido texto legal, puesto que la
demandada está confesa, por declaración espontánea, que
realizó un acto de entrega de las casetas sanitarias y de
recepción de las mismas. En consecuencia, es inadmisible la
exigencia planteada en el fallo impugnado, vinculada a la
existencia de un acto inaugural, pues al requerir aquello
no sólo vulnera las referidas normas, sino que también el
artículo 1698 del Código antes referido.
Es en el mismo contexto que se acusa la vulneración
del artículo 1545 del Código Civil, al señalar que en las
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Bases Administrativas, se establecía la metodología para la
recepción, argumentando el ente edilicio que entregó las
casetas sanitarias en cumplimiento a las bases del contrato
y a la metodología del programa de Barrios. Añade que los
contratos deben ejecutarse de buena fe, según el artículo
1546 del Código Civil, por lo que no corresponde desconocer
la metodología que se estableció en el propio contrato.
Por otro lado sostiene que se quebranta el artículo
1552 Código Civil, puesto que no se puede invocar la
excepción de contrato no cumplido, máxime si ha operado la
recepción tácita. Explica que al contratante diligente, en
este caso el contratista, no se le puede exigir las
observaciones de la obra, pues la misma Administración
procedió a la entrega de ellas a los beneficiados con su
construcción.
Agrega, vinculado a la infracción de la norma antes
señalada, que le asistió al municipio toda la
responsabilidad en el proceso de entrega a los
beneficiarios, correspondiéndole, además, responsabilidad
en la dictación del Decreto Alcaldicio N° 663 /2015, que
fue anulado por la Corte de Apelaciones de Coyhaique.
Enfatiza que las observaciones que fueron formuladas
en el año 2014, fueron subsanadas, cuestión que permitió
proceder a la entrega para el uso de las casetas
sanitarias, entre los meses de agosto y septiembre del
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mismo año. Enfatiza que, con posterioridad, la empresa
contratista no puede ejecutar obras o reparaciones, por lo
tanto no es responsable de éstas. En este aspecto refiere
que resulta aplicable el principio que a lo imposible nadie
está obligado, cuestión soslayada por el fallo impugnado,
que vulnera lo señalado en el artículo 45 del Código Civil,
toda vez que hay fuerza mayor en los actos de autoridad, en
este caso un funcionario público que es el ITO de las
Obras, que las recibe.
Octavo: Que, a continuación, se esgrime la vulneración
de los artículos 1700, 1713 del Código Civil y artículos
342 y 384 N° 2 del Código de Procedimiento Civil, yerros
jurídicos que se vinculan al daño demandado, toda vez que,
a juicio del recurrente.
Refiere que, en relación a las observaciones al
contrato (Actas N°1, 2, y 3), vulneran el principio de cosa
juzgada, según se explicó en el recurso de casación en la
forma, toda vez que la Corte de Apelaciones señaló que se
produjo la recepción tácita y las observaciones fueron
subsanadas. Además El Decreto Alcaldicio 663/2015, al ser
anulado, careció de justa causa, generando una situación
jurídica de incertidumbre para el actor que se mantiene
hasta ahora, toda vez que el Municipio no ha procedido a la
liquidación del contrato. Agrega que está acreditado,
además, que el Municipio de Coyhaique entregó las casetas
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sanitarias a sus beneficiarios en el periodo julio, agosto,
septiembre de 2014. Así, refiere, toda la prueba documental
y testimonial, fue soslayada al rechazar la demanda,
vulnerando lo dispuesto en las normas antes aludidas.
La documental de esta parte, comprende la declaración
original de los testigos de la causa Rol 4-2015, en copia
autorizada, testigos que están contestes que los perjuicios
que se ocasionaron al actor, que se originan por Decreto
Alcaldicio que puso término anticipado al contrato y que
originó el cobro de la boleta de garantía, la aplicación de
multas y la eliminación del registro de contratistas,
situación que además consta en las Bases Administrativas
del contrato, que están acompañadas en la prueba
documental. Además, sostiene, existe un daño relevante en
la imagen de la empresa constructora en una ciudad en la
que, por su tamaño y población, los hechos trascienden,
siendo aquellos publicados en la prensa regional.
Continúa exponiendo que la prueba testimonial no fue
apreciada correctamente, infringiendo el artículo 384 N° 2
del Código de Procedimiento Civil, extractando parte de las
declaraciones que detalla.
Enfatiza que todas las probanzas no fueron apreciadas
ni consideradas en autos, toda vez que la demandada está
confesa de la recepción de las obras, de la dictación del
Decreto N° 663/2015 y de lo dañoso de su conducta
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administrativa, cuestión acreditada por la propia
declaración del Alcalde y de los concejales que se
acompañaron en autos. Además, refiere, adjuntó los informes
financieros que emanan de la documentación del Servicio de
Impuestos Internos, que dan cuenta del desplome económico.
En relación a la boleta de garantía, debió pagar
intereses, y respecto del cobro de la multa, refiere que
aquella fue descontada del saldo pendiente de pago.
En cuanto a la indemnización de perjuicios por
concepto de lucro cesante, refiere que se acreditó con
instrumentos públicos, que son los impuestos pagados por la
empresa los años 2014 y 2015, demostrando la baja
sustancial en el movimiento de la empresa producto de su
situación contractual y judicial que se produce con el
término arbitrario del contrato a través del Decreto
663/2015.
Respecto del daño moral, refiere que existen
declaraciones de testigos contestes, que acreditan el daño
a la imagen de la empresa en la Región, perjuicio
corporativo, que debe ser indemnizado.
Noveno: Que, conviene iniciar el análisis del
arbitrio, con el estudio de las normas a las que se les
atribuye el carácter de reguladoras de la prueba, cuya
infracción se acusa en ambos capítulos de casación, las
que, como lo ha reconocido reiteradamente esta Corte, se
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entienden vulneradas cuando los sentenciadores invierten el
onus probandi, rechazan las pruebas que la ley admite,
aceptan las que la ley rechaza, desconocen el valor
probatorio de las que se produjeron en el proceso cuando la
ley les asigna uno determinado de carácter obligatorio o
alteran el orden de precedencia que la ley les diere. Se ha
repetido que ellas constituyen normas básicas de
juzgamiento, que contienen deberes, limitaciones o
prohibiciones a que deben sujetarse los sentenciadores.
Luego los jueces del fondo son soberanos para apreciar
las probanzas, dentro del marco establecido por las normas
pertinentes. Por ello, no son susceptibles de ser revisadas
por la vía de la casación las decisiones de los
sentenciadores basadas en disposiciones que les otorgan
libertad en la justipreciación de los diversos elementos
probatorios.
Décimo: Que, en el caso concreto cabe señalar que, más
allá de la determinación respecto de si las normas
esgrimidas por la recurrente tienen o no el carácter de
reguladoras de la prueba, lo cierto es que ninguno de los
parámetros expuesto en el párrafo primero del considerando
anterior ha sido denunciado en autos, pues un somero
análisis de las alegaciones de la recurrente permite
constatar un descontento con la valoración de la prueba
documental, testimonial y confesional, evidenciando una
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disconformidad con el proceso de ponderación de medios
probatorios específicos que, a juicio del recurrente,
permiten asentar que: a) existió una recepción tácita de la
obra; b) su parte cumplió con las exigencias realizadas por
la Comisión de Recepción Provisoria (lo que descarta
incumplimientos de su parte); c) que sufrió daños
específicos que cumplen las exigencias para ser calificados
de daño emergente, lucro cesante y daño moral. Sin embargo,
soslaya el recurrente que la prueba fue analizada por los
sentenciadores, sin que llegaran a las conclusiones que él
pretende. En este aspecto, cabe reiterar que, como lo ha
señalado esta Corte, la actividad de ponderación de los
medios de prueba se encuentra entregada exclusivamente a
los jueces del grado, siendo aquella extraña a los fines de
la casación en el fondo, por la que sólo cabe descartar la
infracción de los artículos 1700 y 1713 del Código Civil y
342 del Código de Procedimiento Civil.
Asimismo, en relación a la alteración del onus
probandi, que determina la conculcación del artículo 1698
del Código Civil, para desestimar este reproche, basta
señalar que la base fundamental de tal alegación es que la
prueba acredita la recepción tácita de la obra, cuestión
que reconduce a la aplicación de las normas que regulan la
prueba confesional, evidenciando, una vez más, su
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disconformidad con el proceso de valoración de la prueba
rendida.
Undécimo: Que sin perjuicio que lo anterior permite
descartar la infracción de todas aquellas normas a las que
se le atribuye el carácter de reguladora de la prueba, se
debe precisar que respecto de la infracción del artículo
384 del Código de Procedimiento Civil, esta Corte ha
sostenido invariablemente que no contiene una norma
propiamente reguladora de la prueba, en tanto consagra
reglas que no disponen parámetros fijos de apreciación que
obliguen en uno u otro sentido a la judicatura de la
instancia, que es, en consecuencia, soberana en la
valoración de la prueba testimonial, proceso racional que
no puede quedar sujeto al control de este recurso de
derecho estricto.
Duodécimo: Que lo referido permite descartar
íntegramente el segundo capítulo de casación en el fondo,
el cual descansa en la infracción de normas reguladoras de
la prueba. Ahora bien, respecto del primer acápite del
arbitrio, resulta imperioso hacer un distingo entre las
normas que se estiman conculcadas.
En efecto, la infracción de los artículos 145 de la
Ley General de Urbanismo y Construcciones, 5.2.7 de la
Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones y artículos
1545 y 1546 del Código Civil, se vincula exclusivamente con
XXRHJVXZNK
una idea esencial, esto es, que existió una recepción
tácita de la obra, razón por la que no se puede imputar a
su parte el incumplimiento del contrato, puesto que las
recepciones se realizaron con anterioridad al informe de la
Comisión de recepción provisoria, de modo que, fue la misma
autoridad municipal la que, al proceder a la entrega,
estimó que las obras estaban bien ejecutadas, pues de lo
contrario éstas no podrían haberse entregado a la
habitación.
Al respecto, se debe señalar que la determinación
respecto de la existencia de la recepción tácita de la obra
es irrelevante para la resolución de la controversia, toda
vez que, aún cuando esta Corte llegara a la conclusión que
existió aquella, pues las obras se entregaron por la
autoridad al uso de los beneficiarios, lo cierto es que tal
circunstancia carece de influencia en lo dispositivo del
fallo. En efecto, según se reseñó en lo expositivo, los
jueces de primer grado descartan la acción, toda vez que
establecen que no existió el perjuicio cuya indemnización
se demanda, pues el daño emergente, constituido por el
cobro de las boletas de garantía y la multa, no se
verificó, pues las boletas fueron dadas de baja y las
multas no fueron cobradas, todo ello en atención a lo
resuelto en el reclamo de ilegalidad, que deja sin efecto
el Decreto N° 663, que había puesto término anticipado al
XXRHJVXZNK
contrato. Asimismo, se descarta la existencia del lucro
cesante y el daño moral.
Así, al haberse desechado la infracción de las normas
reguladoras de la prueba, queda firme el aspecto antes
referido, razón por la que cualquier aspiración del actor
vinculada a la indemnización de tales rubros se construye
contrariando las circunstancias fácticas establecidas por
los sentenciadores del mérito, intentando variarlas. Dicha
finalidad, por cierto, es ajena a un recurso de esta
especie destinado a invalidar una sentencia en los casos
expresamente establecidos por la ley, esto es, en la
casación se analiza la legalidad de una sentencia, lo que
significa que se realiza un escrutinio respecto de la
aplicación correcta de la ley y el derecho, pero a los
hechos tal y como soberanamente los han dado por probados o
asentados los magistrados a cargo de la instancia,
supuestos fácticos que no puede modificar esta Corte, a
menos que se haya denunciado y comprobado la efectiva
infracción de normas reguladoras del valor de la prueba,
cuestión que no se ha verificado en el caso de autos.
Décimo tercero: Que sin perjuicio que lo expuesto es
suficiente para afirmar que el yerro jurídico denunciado,
en tanto intenta dejar asentado que existió una recepción
tácita de obras, carece de influencia en lo dispositivo del
fallo. Interesa destacar al respecto que, a juicio de esta
XXRHJVXZNK
Corte, lo realmente trascendente para concluir aquello, se
vincula en que tal circunstancia no implica de modo alguno
descartar los incumplimientos en que incurrió la actora,
toda vez que la entrega de una obra pública al uso,
determina la falta de responsabilidad (limitada a
restringir la posibilidad de término unilateral del
contrato o cobros de multa) vinculada a desperfectos que se
produzcan a futuro; es decir, con posterioridad a la
entrega de la obra y que tengan una causa vinculada a un
hecho posterior.
Empero, en caso alguno tal razonamiento alcanza a
cubrir incumplimientos relacionados con el proyecto a
ejecutar, por no ceñirse a las indicaciones técnicas
claramente establecidas en la bases administrativas, sin
que sea admisible que, como lo alega la recurrente, el
contratista contraríe no sólo aquellas, sino que, además,
las normas urbanísticas, por haberlo requerido los
propietarios de los inmuebles, quienes, según se aduce,
requirieron que las soluciones sanitarias fueran
construidas en un lugar diferente al previsto en el
proyecto. En este aspecto, se debe enfatizar que, tal
incumplimiento no puede quedar superado por la entrega
tácita alegada.
En este aspecto, se debe enfatizar, además, que en el
caso de autos se desconoce si al momento de la entrega de
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los inmuebles se habían adoptado las medidas relacionadas
con el cortafuego que permitiría superar la mala ubicación
de las referidas casetas; sin embargo, aún cuando aquello
no se haya verificado, y la Municipalidad incurriera en una
actuación que contraviene la normativa urbanística, lo
cierto es que aquello no purga el incumplimiento de la
actora.
Además, se debe tener presente que no sólo el referido
incumplimiento es el que se le imputa a la actora, sino que
además se le reprocha el abandono de la Planta de
Tratamiento de Aguas Servidas, la que no fue entregada al
uso público, constatando la autoridad el estado de abandono
que motivó la existencia de un sumario sanitario. Tal
actuación, por sí sola configura un incumplimiento
contractual, toda vez que en el instrumento suscrito por
las partes se estableció que el contratista debía hacerse
cargo del primer año de operación, cuestión que, según se
señaló, la actora no cumplió.
Décimo cuarto: Que, en este sentido, se debe precisar
que en los autos quedó asentado que existió una recepción
parcial, pues existen 9 casetas sanitarias respecto de las
cuales la autoridad realiza objeciones. También se realizan
observaciones vinculadas a las obras de construcción de la
planta de tratamiento de aguas servidas y, muy
especialmente, a la puesta en marcha, puesto que, a pesar
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que estaba pactado que la actora se haría cargo del primer
año de funcionamiento, estas instalaciones fueron
abandonadas por la empresa.
En estas condiciones, el actor pretende que al hecho
de haber entregado o permitido que se ocupen las nueve
casetas sanitarias por sus beneficiarios, ellas fueron
recibidas tácitamente, empero, aquello no es así, puesto
que la autoridad, como se anunció, efectuó reproches,
materia que, sin embargo, no obstaculizaba la entrega.
Décimo quinto: Que, en consecuencia, los errores de
derecho que se vienen analizando no cumplen la exigencia
del artículo 767 del Código de Procedimiento Civil conforme
al cual el recurso de casación en el fondo procede en
contra de sentencias que se hayan pronunciado con
infracción de ley, cuando esta vulneración haya influido
substancialmente en lo dispositivo del fallo, requisito que
no se cumpliría en la especie, toda vez que el error de
derecho denunciado no afecta esencialmente lo resolutivo de
la sentencia.
Décimo sexto: Que, ahora bien, lo antes señalado
se refiere, exclusivamente, a la acción indemnizatoria
ejercida en autos, vinculada a los rubros antes señalados,
que permite descartar las normas referidas en el primer
capítulo de casación, con excepción del artículo 1552 del
Código Civil, toda vez que si bien la infracción de esta
XXRHJVXZNK
norma si vincula por una parte a la alegación de la
recepción tácita de las obras, lo cierto es que aquella
encierra un argumento relacionado con la improcedencia de
aplicar la excepción de contrato no cumplido a estos autos,
análisis que se refiere exclusivamente con la suma de
$19.515.807.
En efecto, la actora demandó el pago de obras que
fueron ejecutadas y que la demandada no solventó, cuyo
valor asciende a la suma antes indicada. Tal rubro, en la
especie no fue negado por la Municipalidad de Coyhaique, y
es respecto de tal concepto que los sentenciadores realizan
un análisis de la excepción de contrato no cumplido opuesta
para enervar la acción, conforme lo dispone el artículo
1552 del Código Civil, concluyendo que la actora no puede
demandar la referida suma, toda vez que no es un
contratante diligente, en la medida que no cumplió el
contrato y no está llano a cumplir.
Décimo séptimo: Que en esta materia, se debe precisar
que el artículo 1552 del Código Civil dispone: “En los
contratos bilaterales, ninguno de los contratantes está en
mora dejando de cumplir lo pactado, mientras el otro no lo
cumple por su parte, o no se allana a cumplirlo en la forma
y tiempo debidos”.
La mayor parte de la doctrina y jurisprudencia
establece que la referida norma consagra la exceptio non
XXRHJVXZNK
adimpleti contractus, que es aquella que corresponde al
deudor en un contrato bilateral y que le faculta para
negarse a cumplir su obligación mientras la otra parte no
cumpla o se allane a cumplir la suya, la cual, en el caso
de autos, más propiamente se refiere a la exceptio non rite
adimpleti contractus, puesto que se trata de un
incumplimiento parcial del contrato, materia que si bien no
está reglamentada por el legislador, ha sido desarrollada
por la jurisprudencia, que ha reconocido su existencia y
validez: “Una variante de la excepción de contrato no
cumplido es exceptio non rite adimpleti contractus, o sea,
del cumplimiento no ritual. En este caso, el acreedor ha
cumplido su propia obligación, pero su cumplimiento no es
perfecto; ha pagado parcialmente o en forma defectuosa. En
un caso, la adimpleti contractus, no hay forma alguna de
cumplimiento; en la non rite lo hay, pero imperfecto. Entre
nosotros, la distinción encuentra su claro fundamento en el
inc. 1° del artículo 1556, que distingue el incumplimiento
total, el cumplimiento imperfecto y el retardo en el
cumplimiento”. (René Abeliuk, “Las Obligaciones”, Nº 944,
Tomo II, pág. 846).
La amplia acogida jurisprudencial de la referida
excepción, se sustenta en la razón jurídica de los efectos
que tanto el inciso 1º del artículo 1489 como el artículo
1552 del Código Civil atribuyen a los contratos
XXRHJVXZNK
bilaterales. Este último precepto, se entiende, consagra la
excepción en estudio, en términos absolutos, que tiene
sustento en la teoría de la causa y como una consecuencia
de su aplicación a los contratos bilaterales en que el
objeto de la obligación de una de las partes es la causa de
la obligación que la otra contrae y, por consiguiente, no
cumpliendo una de ellas su obligación, la otra puede dejar
de cumplir la suya, porque ha dejado de tener la causa que
le dio vida, perdiendo su soporte jurídico, pues la
obligación de uno es el fundamento de la del otro.
Así, se ha señalado que esta excepción consiste en la
posibilidad que tiene un contratante de abstenerse
legítimamente de cumplir la prestación si su contraparte no
cumpliere simultáneamente la suya o esté llano a cumplirla,
cuestión que tiene su fundamento, como se dijo, en el
principio de la causa -como fin inmediato y directo que
cada parte se propone alcanzar y en virtud del cual celebra
el acto o se obliga-, elemento intrínseco de los contratos
bilaterales; y, por otro, en el principio de la equidad,
pues, “pugnaría evidentemente con ella que uno de los
contratantes pudiera exigir las ventajas que el contrato
está llamado a otorgarle, repudiando, sin embargo, las
cargas que, como compensación, para la otra parte le
impone” (Luis Claro Solar. “Explicaciones del Derecho Civil
XXRHJVXZNK
Chileno y Comparado. De las Obligaciones”. Editorial
Jurídica de Chile, año 1979, página 788).
También se ha reconocido que el mencionado artículo
1552 tiene un alcance más amplio que el que pudiera dársele
sin atender a la noción jurídica que en él se envuelve, y
de ahí que sea necesario reconocer que dicho precepto no
rige simplemente la situación jurídica de la mora, sino que
consagra precisamente la excepción non adimpleti
contractus. En este aspecto se ha señalado: "Esto es tanto
más indiscutible si se tiene presente que en los contratos
bilaterales cada parte se obliga teniendo como fin
jurídico, como causa, el obtener la prestación consentida
por la otra parte, y nada sería más contrario a la noción
misma de la causa, consagrada como un elemento fundamental
de toda obligación, si una parte hubiese de quedar obligada
a entregar lo que ha prometido sin recibir aquello que se
le prometió a cambio".(Repertorio de Legislación y
Jurisprudencia Chilena, Editorial Jurídica de Chile.
Tercera Edición, año 1997, Tomo V. pág. 276).
Don René Abeliuk, señala: "La excepción de contrato no
cumplido entronca en un principio de carácter más general
en el Derecho: no puede exigirse lo que no se está
dispuesto a dar. La buena fe debe presidir el Derecho, y
evidentemente no la tiene el acreedor en esa
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circunstancia". ("Las Obligaciones", Editorial Jurídica, Nº
941, página 596).
Décimo octavo: Que, no existe discusión respecto que
ante el ejercicio de la acción de cumplimiento, que tiene
su fundamento en el artículo 1489 del Código Civil, el
demandante debe cumplir con todos los requisitos de
procedencia de la acción, esto es: a) debe estar en
presencia de un contrato bilateral; b) debe existir un
incumplimiento o cumplimiento imperfecto de una obligación;
c) quien demanda debe haber cumplido o estar llano a
cumplir su propia obligación. Así, recibe plena aplicación
el artículo 1552 del Código antes referido.
Tampoco resulta discutible que, ante el ejercicio de
la acción indemnizatoria, al amparo del artículo 1489,
igualmente debe acreditarse que se es un contratante
diligente en los términos del artículo 1552 antes reseñado,
toda vez que, según se ha establecido por la
jurisprudencia, son requisitos copulativos de la
responsabilidad contractual o elementos necesarios para que
se genere la obligación de indemnizar perjuicios
contemplada en aquél: a) la capacidad; b) el incumplimiento
del deudor de una obligación contractual previa; c) el
perjuicio del acreedor; d) la relación de causalidad entre
el incumplimiento y los perjuicios; e) la imputabilidad del
deudor (dolo o culpa); f) la inexistencia de una causal de
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exención de responsabilidad; y g) la mora del deudor. Todo
ello conforme a las reglas de los artículos 1551, 1552,
1556, 1557, 1558 y 1559, todos del Código Civil.
Por otro lado, actualmente se ha producido una intensa
discusión doctrinal en torno a la aplicación de la
excepción en comento respecto de la acción resolutoria,
toda vez que, parte de los autores estima que la referencia
vinculada a la mora, determina que aquella sea aplicable a
los casos en que se demanda el cumplimiento del contrato y
la indemnización de perjuicios, conjunta o separadamente;
empero no recibe aplicación ante el ejercicio de la acción
resolutoria, materia que se vincula con el efecto propio de
la excepción, que sólo paraliza la exigibilidad de la
obligación, mas no la extingue. De la vereda contraria se
sostiene que la referida excepción también tiene recepción
ante el ejercicio de la acción resolutoria, amparados en el
texto del artículo 1489 en relación al artículo 1552, ambos
del Código Civil, toda vez que no existe razón para
realizar distingos extraños a las referidas disposiciones,
como asimismo en la interdependencia de las obligaciones de
los contratos bilaterales, como el principio de la buena
fe, materia que, en el caso de autos, carece de
trascendencia, toda vez que la acción ejercida es de
cumplimiento y no resolutoria.
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Décimo nono: Que, asentado lo anterior, retomando el
análisis concreto, tenemos que, como se dijo, la actora
demandó el pago de obras que fueron ejecutadas, por un
monto de $19.515.807, cuya falta de pago no fue discutida
en autos. Si bien, en un primer análisis podría pensarse
que el pago de tal rubro pertenece al daño emergente, por
lo tanto es parte de la acción indemnizatoria, o que su
exigencia es parte de la acción de cumplimiento, ambas
consagradas en el artículo 1489 del Código Civil y que, por
lo tanto, es aplicable la excepción de contrato no
cumplido, atendido el incumplimiento parcial, razón por la
que al haberse determinado el incumplimiento de la actora,
la demanda de cobro de tal suma no puede prosperar, lo
cierto es que un examen detenido permite aseverar lo
contrario.
En efecto, entre los presupuestos para que la
excepción en comento pueda prosperar, aparte de la
existencia de un contrato bilateral, con obligaciones
recíprocas, que sean exigibles, de forma simultánea, es
indispensable que aquellas no se encuentren cumplidas por
ninguna de las partes, toda vez que, justamente, en ello
radica el efecto paralizador vinculado al fundamento último
de la institución, esto es, que un contratante no cumplirá,
mientras el otro no haga lo propio.
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Así, no cabe duda que no se trata de obligaciones
pendientes de ejecución, que amparen la falta de pago, pues
en la especie, la suma de $19.515.807, corresponde a obras
ejecutadas, que forman parte del 98% del cumplimiento de la
obra pública materia del contrato, reconocida por la
demandada, sin que en la especie sea admisible la excusa de
la municipalidad para rehusar su pago, vinculado a que la
sociedad constructora no ingresó el estado de pago para
proceder a su solución, puesto que, tal argumento soslaya
que, ante la decisión unilateral de la demandada, de poner
término al contrato suscrito, a través del Decreto N° 663,
que posteriormente fue dejado sin efecto por la Corte de
Apelaciones al acoger el reclamo de ilegalidad, se privó a
la parte demandante de la posibilidad de seguir el
procedimiento establecido en las bases de licitación y en
el instrumento contractual, cuestión que, según se
estableció en la sentencia dictada en los autos Rol N° 4-
2015, constituyó un acto ilegal, materia que no es objeto
de la actual controversia.
De este modo, lo relevante, es que la demandada no
discute que las obras vinculadas al pago de la suma antes
referida era procedente y, atendido que ella misma esgrime
como alegación principal para desestimar la acción, que no
existió el daño cuya reparación se demanda, por cuanto no
se cobraron las multas, tampoco es admisible que el ente
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edilicio pretenda retener la referida suma por tal
concepto, ni por ningún otro, toda vez que no demando
reconvencionalmente para efectos de determinar que aquella
haya sufrido algún tipo de perjuicios.
Vigésimo: Que en las condiciones expuestas, es decir,
al haberse determinado que no es aplicable la excepción de
contrato no cumplido respecto del cobro de la suma de suma
de $19.515.807 y atendido que la sentencia cuestionada al
concluir de un modo diverso al indicado, ha vulnerado el
artículo 1552 del Código Civil, error en la aplicación de
la ley que ha tenido influencia sustancial en lo
dispositivo del fallo, corresponde hacer lugar al recurso
de casación en el fondo interpuesto.
Por estas consideraciones y de conformidad además con
lo que disponen los artículos 764, 765, 766, 767, 768 y 805
del Código de Procedimiento Civil, se rechaza el recurso de
casación en la forma y se acoge la casación en el fondo,
deducidos en la principal y primer otrosí, respectivamente,
de la presentación de fojas 829 en contra de la sentencia
de veintinueve de enero de dos mil dieciocho, escrita a
fojas 805, la que por consiguiente es nula y se la
reemplaza por la que se dicta a continuación.
Regístrese.
Redacción a cargo del Ministro señor Muñoz
Rol N° 3361-2018.
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Pronunciado por la Tercera Sala de esta Corte Suprema
integrada por los Ministros Sr. Sergio Muñoz G., Sra. María
Eugenia Sandoval G., Sr. Arturo Prado P. y Sra. Ángela
Vivanco M. y el Abogado Integrante Sr. Pedro Pierry A. No
firma, no obstante haber concurrido a la vista y al acuerdo
de la causa, el Abogado Integrante señor Pierry por estar
ausente. Santiago, 02 de abril de 2019.
SERGIO MANUEL MUÑOZ GAJARDO MARIA EUGENIA SANDOVAL GOUET
MINISTRO MINISTRA
Fecha: 02/04/2019 [Link] Fecha: 02/04/2019 [Link]
ARTURO JOSE PRADO PUGA ANGELA FRANCISCA VIVANCO
MINISTRO MARTINEZ
Fecha: 02/04/2019 [Link] MINISTRA
Fecha: 02/04/2019 [Link]
XXRHJVXZNK
Autoriza el Ministro de Fe de la Excma. Corte Suprema
JORGE EDUARDO SAEZ MARTIN
MINISTRO DE FE
Fecha: 02/04/2019 [Link]
En Santiago, a dos de abril de dos mil diecinueve, notifiqué en Secretaría por
el Estado Diario la resolución precedente.
JORGE EDUARDO SAEZ MARTIN
MINISTRO DE FE
Fecha: 02/04/2019 [Link]
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En aquellos documentos en que se visualiza la hora, esta
corresponde al horario establecido para Chile Continental. XXRHJVXZNK