Zona geografía
Descripción
El archipiélago de Chiloé está localizado en la zona sur de Chile, entre los paralelos 41° y
43° de latitud sur. Comprende una isla principal, la isla Grande de Chiloé, y un gran número de
islas e islotes menores. El archipiélago tiene una superficie de 9181 km² y contaba con una
población total de 168 185 personas en el año 2017. 1
Administrativamente pertenece a la provincia de Chiloé (con excepción de las islas
Desertores, que pertenecen a Palena, y la Isla Doña Sebastiana, que pertenece
a Llanquihue), en la región de Los Lagos. En el archipiélago hay diez
comunas: Ancud, Castro, Chonchi, Curaco de
Vélez, Dalcahue, Puqueldón, Queilén, Quellón, Quemchi y Quinchao.2
la isla principal del archipiélago del mismo nombre, se encuentra en el sur de Chile. Tiene
paisajes pastorales y es conocida por sus icónicas iglesias de madera, construidas por
misioneros jesuitas en los siglos XVII y XVIII. La costa noroeste, donde se reúnen ballenas
azules, también cuenta con el Monumento Natural Islotes de Puñihuil, un sector donde anidan
pingüinos de Humboldt y de Magallanes.
Superficie: 8.394 km²
Longitud máxima: 180 km
Grupo de islas: Patagonic Archipelago
Capital: Castro
Tradiciones de la Isla de Chiloé
La noche de San Juan
Era común en las familias del lugar una o más personas de nombre Juan o Juana. En torno a
ellos giraban las celebraciones que realizaban en la noche de San Juan.
Alrededor del fogón se reunían los parientes y amigos a cocinar un asado de cerdo, a tomar
chicha de manzana o vino, a contar chistes, a preparar el tropo con la grasa que se
desprendía del asado y a planear y realizar las tradicionales pruebas de la noche de san Juan
(la prueba de las papas, de las agujas, etc.).
A las 12 de la noche en algunas ocasiones los valientes hombres que participaban en la
celebración salían en busca de los codiciados entierros, que según la creencia, ardían a esa
hora.
Del resultado nadie se pronunciaba, por su parte el dueño de casa salía después de las 12 de
la noche a guasquear sus árboles frutales para que tuvieran una producción abundante en la
próxima temporada.
Pedir la mano
La pedida de mano constituía un verdadero ceremonial en la época. El novio debía
enfrentarse a los padres de la niña para solicitarla. Aquellos una vez que decidían el
matrimonio en común acuerdo con el novio determinaban la fecha en que se realizaría la
pedida de mano. En esta ocasión, el novio llegaba acompañado de sus padrinos, quienes
solicitaban oficialmente la mano de la niña.
Después de ofrecerle una comida las visitas, los padres de la niña hacían entre de su hija a
los padrinos, quienes la tenían en su poder hasta el día del matrimonio religioso. Una vez
realizada esta ceremonia, la dama se convertía en la legítima esposa y se quedaba ligada
para toda la vida a su marido.
El brujo
Sobre un montón de paja se colocaba una persona simulando estar muerta. En la entrada de
la puerta dos hombres hacían el papel de perros, quienes aullaban y ladraban
incesantemente. Mientras tanto uno, dos o tres brujo saltaban alrededor de la casa y cada
vez que los dolientes se descuidaban los brujos entraban a la casa a tratar de sacar el
muerto, lo que no conseguían.
Se saca el muerto del lugar y se llevaba al cementerio. Allí el cura provisto de un sombrero
con horines bendecía al difunto, quien era enterrado debajo de un montón de paja. Los
dolientes que permanecían en el cementerio, se quedaban dormidos, para sacar a golpes o a
patadas al desafortunado difunto. El juego finaliza con lamentos de los dolientes y aullidos
de los perros quienes se percatan del echo después que los brujos han salido con la suya.
La minga
La minga fue una costumbre digan de destacar la época, porque reflejaba la disposición de
los hombres del lugar para ayudar a sus semejantes en trabajos tales como: des tonque, des
champe, siembra, aporcadura, etc.
El dueño de casa solicitaba la ayuda de varios vecinos para realizar en un día un
determinado trabajo. El ayudante era pagado con abundante comida y vino; pero, además,
los días eran cambiados, es decir, debían ayudarse mutuamente. Excepcionalmente, cuando
la minga se trataba de destronque, el dueño de casa preparaba un baile para los mingueros,
como una forma de rematar el trabajo y agradecer a sus vecinos.
La fisca
Se llamaba fisca a una vara partida en cuatro tiras iguales en uno de sus extremos, los
cuales estaban separadas unas de otras por medio de una cuña. Era utilizada en la
extracción de erizos, cangrejos, pancoras, jaivas, etc., a cierta profundidad del mar.
Generalmente, los fisqueadores utilizaban el bongo (palo cavado con forma de bote) para
realizar dicha actividad.
La pesca al pinche y con corrales
La primera se realizaba con cierta frecuencia y consistía en esconder el bote en un
determinado lugar para atrapar con lienza ciertos peces preferidos, especialmente la sierra.
Aquella constituía el pez favorito de los lugareños y el de mayor abundancia en la época.
Por su parte, la pesca con corrales consistía en atrapar los peces con murallas de piedra o
madera, las que encerraban un lugar determinado de la playa. Los corrales de piedra eran
levantados, generalmente, en las costas bañadas por el mar abierto. Por el contrario, en la
bahía se construían los corrales de varas, las que eran sostenidas por firmes bases de
madera llamadas metrenquen.
Los pejerreyes, robalos y a veces sierras eran los peces que con mayor frecuencia se
atrapaban en los corrales tanto de piedra como de varas. Los productos de la pesca pasaban
a formar parte de la alimentación del lugareño o bien vendidos por dinero o cambiados por
otros productos que faltaban en la casa.
Comidas tipicas
La característica que primero se advierte en la gastronomía chilota es que hace uso de
la papa para casi todas sus recetas. Se preparan ralladas y mezcladas con harina o con
papas molidas y para cada plato existe una variedad idónea por su sabor o consistencia.
Además se usan los mariscos y pescados que habitan el mar interior y la carne de
los chanchos, corderos y vacunos que se crían en el campo. Las variedades de manzanas,
procedentes de Asturias y Galicia, son pequeñas y usualmente muy dulces y ácidas; se usan
para hacer chicha de manzana, empanadas y mermeladas.
Entre los platos más característicos se encuentran:
Cazuela chilota: hay dos platos con este nombre y ambos difieren sustancialmente
de la cazuela chilena. Uno de ellos consiste en un caldo espeso de cholgas secas,
papas y repollos, que puede tener además piures y otras verduras. El otro es una
sopa con trozos de carne o vísceras de cordero, arvejas, luche y papas.
Chapaleles: se preparan con una masa hecha con harina y papas que se cuece en
agua o en el curanto.
Curanto: se prepara cavando un hoyo en la tierra en el cual se colocan piedras
calientes, luego se le colocan los ingredientes tales como mariscos
(almejas, cholgas, choritos, picorocos y, en algunas zonas, además, el piure),
carnes (chancho, longanizas, pollo), papas, chapaleles y milcaos. Cada capa de
alimentos se cubre con pangues (hojas de nalca). Finalmente se tapa todo con
tepes o plástico para que se cocine al vapor aproximadamente una hora y media.
Lloco o yoco: es el plato que se prepara durante el reitimiento o matanza del
chancho. Consiste en carne cocida en la manteca, papas, sopaipillas, roscas
y prietas. El nombre lloco alude originalmente a cualquier comida que se le lleva a
alguien que no pudo asistir a una celebración.
Milcaos: se hacen con papas ralladas que son estrujadas hasta dejarlas secas,
éstas se unen a una cantidad de papas cocidas y molidas, formando una masa a
la que le pone manteca de cerdo y sal. Generalmente se le
agregan chicharrones de chancho. Se forma con las manos un disco semejante a
un pan y se cocina en el curanto, frito, al horno o en el agua.
Mitología chilota
Propio misticismo
Como lo dijimos anteriormente, la raíz de la mitología chilota surgió a mediados del siglo
XVI, con la fusión de las manifestaciones religiosas de los nativos y las historias traídas por
los conquistadores españoles.
Su particular desarrollo se vio favorecido por las peculiares condiciones geográficas del
archipiélago, dominadas por los paisajes marinos y abundantes bosques.
Su situación insular, además, le permitió dar origen a un universo propio de misticismo,
que, con características muy particulares, ha permanecido prácticamente intacto a lo largo
del tiempo.
Semejanzas con la mitología europea
Algunos investigadores han descubierto importantes semejanzas entre la mitología chilota
y la europea. Por ejemplo, se pueden apreciar las coincidencias entre el cacho del
Camahueto, ternero de gran fuerza y belleza, y la cornucopia de la cabra Amaltea (ninfa
griega que fue nodriza de Zeus). Ambos cuernos simbolizan la abundancia y la fecundidad.
También se cuenta la similitud existente entre el Trauco y el fauno (divinidad de la
mitología romana cuyo cuerpo es mitad humano y mitad chivo) y el sátiro (criatura de la
mitología griega que encarna la fuerza vital de la naturaleza). Todos son personajes
dominados por instintos lujuriosos y habitan en bosques y lugares solitarios.
Otros seres que tienen características similares son el imbunche (invunche) chilote y el
macho cabrío europeo (el diablo) y la raza de los blemias (hombres sin cabeza que tienen
los ojos en los hombros y la boca en el tórax); se trata de seres humanos con terribles
malformaciones y cuyas extremidades pueden tener aspecto animal. El Imbunche, que
tiene una pierna pegada en la espalda, la cabeza torcida y la lengua partida en dos, ha
trascendido a otras partes de Chile, ya que su existencia mítica está personificada en otros
seres maléficos.
El Basilisco es una serpiente con cara de gallo que nace de un pequeño huevo puesto por
una gallina vieja o un gallo colorado. Se dice que tanto su nombre como su morfología
tienen ascendencia europea, aunque el basilisco occidental solo mata a quienes lo miran a
los ojos. En Chile, existe la creencia de que si un ser humano lo ve primero es el basilisco el
que muere, pero si la criatura alcanza a mirar solo una parte del cuerpo de una persona,
esa parte quedará inmovilizada para siempre. También es muy temido porque se esconde
bajo el piso de alguna casa y desde allí sale, mientras toda la familia duerme, a extraerles
el aliento, provocándoles la muerte.
El origen de la leyenda del Caleuche tiene varias versiones. Este barco fantasma puede
navegar bajo el agua, hacerse invisible o transformarse en algún objeto. Pese a que la
etimología de la palabra Caleuche proviene del mapuche caleutún, el origen de este mito
podría ser una adaptación de la leyenda del Barco Fantasma o El Holandés Errante,
condenado a navegar eternamente con una tripulación fantasma. Además, se dice que
puede estar basado en hechos reales, como la desaparición del barco holandés El
Calanche o las desapariciones misteriosas de expediciones españolas en el estrecho de
Magallanes o la llegada a Chiloé de corsarios holandeses. También se cuenta que es una
invención para ocultar las operaciones de contrabando hechas en esta isla.
Finalmente, se puede encontrar una relación entre la mitología chilota y española en el
relato del Caballero de lata, que es una especie de fantasma, que viste una armadura muy
parecida a la de los soldados españoles que llegaron a Chiloé y que cuidaban los fuertes
durante la época de la Colonia. Hay referencias a este personaje en Chacao y Linao.
Tesoros y entierros
Luego de la toma de posesión de Chiloé por parte del reino español (siglo XVI), misiones
jesuitas y franciscanas se hicieron cargo de la evangelización del pueblo chilote. Los
religiosos enseñaban a la población chilota; con el tiempo, se construyeron iglesias,
algunas de las cuales aún están en pie, a pesar de tener ya más de dos siglos de
antigüedad.
Ciertos autores señalan que los chilotes integraron la ritualidad del catolicismo a sus
propias creencias en la vida cotidiana.
Por ejemplo, una de las costumbres más comunes de esta isla, que recibió durante mucho
tiempo la influencia española, es la de invocar a la Virgen y a los santos cuando ciertas
circunstancias lo ameritan. También se puede observar este fervor en la celebración de la
fiesta de San Juan (24 de junio) o la creencia en los entierros o tesoros ocultos, de la época
de la Colonia, y pertenecientes a los jesuitas.
Su origen
La mitología de Chiloé está formada por historias arraigadas en su cultura. En casi todos
los relatos se refleja la importancia que tienen el mar y los bosques en la vida de los
chilotes.
Surgió, se estima, a partir de la mezcla de las manifestaciones religiosas de los pueblos
indígenas (cuncos, chonos, payos y huilliches) que habitaron esta zona, más las leyendas y
creencias, especialmente celtas, traídas por los conquistadores españoles, quienes, en
1567, comenzaron el proceso de conquista en Chiloé.
Esta fusión inició el proceso de formación de una mitología particular, la que con el tiempo
creció y prosperó con luces propias, ya que se mantuvo muy aislada de otras creencias y
mitos que se desarrollaron en otras partes de Chile. Este fenómeno se habría producido
debido al abandono que sufrió esta isla al quedar separada del resto de las posesiones
españolas después del desastre de Curalaba, en 1598.
Algunos investigadores señalan que la causa del nacimiento de la mitología chilota se
vincula con la necesidad que tenían los habitantes del archipiélago de mostrar su
presencia al resto de la población chilena. Se trata de historias que interpretan su vida
cotidiana y la visión que tienen del mundo, permitiendo que su estilo de vida y cultura
popular transciendan en el tiempo.
Chiloé cuenta con una gran cantidad de personajes mitológicos. La mayoría corresponde a
seres zoomórficos, marinos o terrestres, con capacidades de transfiguración.
Generalmente, son malos o tienen la facultad de dañar. Entre las divinidades más
relevantes se encuentra el Trauco, un enano maléfico que seduce a las mujeres con solo
mirarlas.
También está la Pincoya, que representa una visión poética del amor del pescador por el
mar. Otros personajes importantes son el Basilisco, un animal mitad gallo, mitad
serpiente, y el Camahueto, un ternero de aspecto muy hermoso que tiene un cuerno
dorado en su frente.
Animales míticos
El Cahuelche
Es un mamífero similar a una tonina que pertenece a Huenchur, la administradora de
tempestades y mareas. Su principal misión es avisar la llegada del Caleuche o de la
Pincoya. Además, advierte la posible muerte de algún isleño que viva junto al mar. La
manera que lo hace es ir hasta las cercanías de la casa señalada y, una vez frente a la
entrada, prorrumpe en un fuerte llanto. Este aviso alerta de inmediato a los moradores de
la vivienda.
El Coñipoñi
El Coñipoñi es un gusano que cumple la función de cuidar niños. Habita en los tallos de las
plantas de papas que se cultivan en Chiloé. La tradición dice que las mujeres chilotas que
tienen un hijo e alegran cuando encuentran uno de estos gusanos, ya que lo colocan bajo
la almohada del recién nacido y lo alimentan con unas pocas gotas de leche materna. De
esta forma, la madre conseguirá que su hijo sea un niño feliz y tranquilo.
El Trehuaco
Es un bellísimo perro que vive en el fondo de una laguna encantada en el extremo sur de
la isla de Chiloé. Las mujeres que se acercan a la orilla son irremediablemente atraídas por
su pelaje negrobrillante y extraordinaria fuerza. A tal punto es su atracción que al cabo de
un cariñoso y dulce jugueteo, se entregarán al Trehuaco sin vacilar.
El Millaoso
Es un animal que tiene la forma de un oso de gran tamaño, pero sus patas son aletas.
Tiene el cuerpo cubierto de un pelaje de color dorado y sus ojos poseen una mirada muy
tierna. Sin embargo, por ser enorme y de extraño aspecto, todos quienes se lo topan
huyen asustados. Se le puede ver en el mar desde diciembre hasta enero, temporada en la
que maduran las frutillas silvestres, su alimento favorito.
El Cuchivilu
Es un animal mitad cerdo, mitad serpiente, que la mayor parte del tiempo vive oculto en
cuevas. No es muy querido por los chilotes, ya que destruye los corrales de pesca
artesanal. Se dice que los lugares por donde pasa quedan malditos, pero se puede romper
el embrujo realizando la ceremonia llamada Cheputo.
El Piguchén
Se dice que cuando el gallo colorado ha puesto el pequeño huevo del que nace el Basilisco
se convierte en Piguchén. Este es un nuevo ser muy extraño que todo el mundo rehusaría
comer. También se dice que cuando un candidato a brujo no puede adelantar en su arte
se le arroja, en castigo, a algún río caudaloso, donde queda convertido en Piguchén (un
ser que no es ni hombre ni ningún animal determinado).
El Vilpoñi
Es una lagartija de gran tamaño que se esconde en los galpones donde abundan sus
alimentos favoritos: ratones y arañas. El amo de este reptil, que es un brujo, le
encomienda varias misiones; por ejemplo, proteger sus cosechas de papas y acabar con
las plagas que puedan afectarlas. También ayuda a su amo a echar a perder las cosechas
de sus enemigos, comiéndose, por la noche, los brotes de papas.
La Vaca marina
Es una vaca muy gorda, de cuernos retorcidos que nada a gran velocidad por los canales
de Chiloé, buscando algún toro terrestre para conquistarlo. Una vez que logra su objetivo,
se comporta veleidosamente y abandona al animal, dejándolo loco de amor. El toro,
desamparado y confundido, brama día y noche por la Vaca marina, hasta morir. Ella, por
su parte, empieza de nuevo su sensual cacería.
La Sirena
Es una hermosa mujer de irresistibles encantos que habita en la isla Laitec, al sur de
Quellón. De la cintura hacia abajo, tiene forma de pez, lo que decepciona a casi todos los
hombres que se acercan atraídos por su hermosura. Su principal tarea, encomendada por
su padre, el Millalobo, es cuidar a todos los peces. Igualmente, debe ayudar a sus
hermanos, la Pincoya y el Pincoy, a llevar al Caleuche los cuerpos de las personas
ahogadas.
El Tacán
Se trata de un personaje porfiado, caprichoso y testarudo que narra cuentecillos al estilo
de Pedro Urdemales (personaje de la narrativa popular de Latinoamérica). El Tacán era un
brujo y ladrón al que se le castigaba hasta dejarlo medio muerto cada vez que hacía de las
suyas, pero se reponía y volvía a sus andanzas.
Lugares míticos
Cueva de Quicaví
En la localidad de Quicaví (comuna de Quemchi), hay una cueva conocida también como
Casa Grande, que sería la guarida del Supremo de los Brujos y estaría resguardada por el
Imbunche. En su interior, se encuentran artefactos para hacer brujerías y adivinación.
También se cuenta que allí están el Libro o Revisorio, usado para tomar exámenes, y el
Chayanco, utilizado para vigilar a todos los miembros de la comunidad de brujos.
Tesoros escondidos
En Chiloé, durante la noche de San Juan, se ven en los bosques llamas que indican el lugar
donde está enterrado un tesoro. Si es de color rojo, el tesoro es de oro, y si la llama es
blanca, es de plata. Si alguien va en busca de riquezas en una noche como esta, se
recomienda encender una vela y dejarla en el suelo donde se vio arder el fuego, ya que
esta se hundirá en la tierra, indicando el lugar exacto donde se encuentra el tesoro. Se
recomienda no llevar nada bendito, ni nombrar a Dios ni a ningún santo, porque entonces
las riquezas desaparecen.
Festividades chilotas
En general hay festividades costumbristas que se realizan en varios lugares de Chiloé de
forma compartida por la herencia indígena, por tradición religiosa o para rememorar
acontecimientos históricos.
Fiesta Costumbrista de Chilote: Se realiza en el parque Municipal de Castro cada 2da o 3ra
semana de febrero y en el se desarrollan muestras folclóricas y gastronómicas. Además en las
inmediaciones se instalan puestos de artesanías, venta de ganado, y exposiciones de obras
artísticas de isleños. En este mismo lugar y fecha se instala la feria de la Bio diversidad.
Nazareno de Caguach: La fiesta que honra a este patrono se realiza principalmente el 30 de
agosto en la isla del mismo nombre y recibe a miles de fieles venidos de todas las latitudes del
archipiélago. En día antes, el 29, se realiza otra actividad preparatoria que es la Ceremonia de
las Banderas que simula un saludo al santo. Para aprovechar la gran popularidad de la fiesta y
el atractivo turístico la actividad se repite la segunda semana de febrero. Cabe destacar que
en la localidad de Aituy en Queilen, también existe una figura de este santo y la fiesta se
celebra el mismo día de agosto, aunque con menor concurrencia.
Peña Folclórica Coche Molina: Se realiza durante 5 noches de la segunda semana de
febrero en Castro y cuenta con la participación de variado conjuntos folclóricos tanto de la isla
como nacionales e internacionales. En la misma actividad, que se realiza en el gimnasio del
liceo Galvarino Riveros Cárdenas, se ofrecen platos tradicionales y navegado
Encuentro Folclórico de las Islas del Archipiélago: Es uno de los encuentros folclóricos
más importantes de Chiloé y se realiza en la ciudad de Achao en la Isla Quinchao. Esta
actividad se lleva a cabo la última semana de febrero, en medio de las actividades de la
semana Achaína.
Fiesta Criolla de Chonchi: En la comuna de Chonchi, más específicamente en el sector de
Notuco se realiza esta festividad que recuerda la gastronomía y la música presente en la isla.
Así mismo para el deguste de los visitantes se realizan actividades tradicionales, como la
elaboración de tejuelas, la trilla, aventadura de trigo y la esquila de ovejas.
Festival de la Molienda: Se realiza en Curaco de Vélez la primera semana de febrero y
consiste en un festival gastronómico y costumbrista donde participan cantores, cultores y
poetas populares de Chiloé. Su nombre se debe a la gran tradición de molinos de agua que
posee esta ciudad.
La fiesta de la Virgen de la Candelaria: Cada 2 de febrero se recuerda a esta virgen en las
localidades de Ichuac, Puchilco (Puqueldón), San Javier (Curaco de Vélez) y Agoni Bajo
(Queilen) con una misa y la peregrinación de muchos asistentes en embarcaciones. En el
caso del sector rural de Llau-llao en Castro, esta fiesta religiosa se conmemora cada 24 de
enero.
Reitimiento de Chancho de Queilen: Conocido también como el Carneo de Chancho, es la
fiesta invernal más importante del Archipiélago de Chiloé por la gran presencia de conjuntos
folclóricos y por la gran cantidad de animales que se faenan para alimentar a los cientos de
visitantes. Se realiza el segundo o el tercer fin de semana de julio y dura 2 días.
Fiesta del cordero Chilote: Cada última semana de Enero se realiza en el Parque Municipal
de Quellón. Esta actividad que incluye también una feria ovina.
Fiesta de nuestra Señora de Lourdes: Cada 11 de Febrero principalmente en las
localidades de Llingua (Quinchao), Huyar Alto (Curaco de Vélez), Rilán (Castro) y
Quetalmahue (Ancud), se recuerda a esta patrona realizando misas y procesiones con un
gran número asistentes.