ANÁLISIS PARA EL TRABAJO
SOCIAL
SISTEMATIZACIÓN COMO REFLEXIÓN-
ACCIÓN
ANÁLISIS PARA EL TRABAJO SOCIAL
SISTEMATIZACIÓN COMO REFLEXIÓN-ACCIÓN
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 2
ESCUELA DE DESARROLLO SOCIAL
Director de Escuela / Carmen Gloria Beroiza
ELABORACIÓN
Experto disciplinar / Elías Fuenzalida
Diseñador instruccional / Myriam Díaz Abarca
VALIDACIÓN
Experto disciplinar / Vania Guajardo
Jefa de diseño instruccional y multimedia / Alejandra San Juan Reyes
DISEÑO DOCUMENTO
Igescon
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 3
Contenido
APRENDIZAJE ESPERADO DE LA SEMANA ........................................................................... 5
1. RELACIÓN TEORÍA / PRÁCTICA EN TRABAJO SOCIAL .................................................. 5
1.1 La concepción positivista de la teoría y la práctica...................................................................... 6
1.2 Teoría y práctica en el enfoque interpretativo ............................................................................ 6
1.3 La concepción de las relaciones entre teoría crítica y la práctica................................................ 7
2. LA INVESTIGACIÓN ACCIÓN PARTICIPATIVA (IAP) .......................................................... 8
3. LA SISTEMATIZACIÓN: UN PROCESO Y UN PRODUCTO .............................................. 11
3.1 La Sistematización como pilar de conocimiento en Trabajo Social ........................................... 11
3.2 La Sistematización como una preocupación del profesional de Trabajo Social ........................ 12
CONCLUSIONES ............................................................................................................ 14
BIBLIOGRAFÍA................................................................................................................. 15
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 4
APRENDIZAJE ESPERADO DE LA SEMANA
Relacionan la sistematización con el ejercicio profesional del Trabajo Social, considerando su
impacto en la realidad social.
1. RELACIÓN TEORÍA / PRÁCTICA EN TRABAJO SOCIAL
Cuando nos referimos al conocimiento y la comprensión de las diversas corrientes de pensamiento
que hemos estado revisando durante el transcurso del módulo, este ejercicio tiene sentido en tanto
nos ayude a explicar la influencia que tienen diversos enfoques en la solución de problemas
específicos relacionados con las formas de intervenir en la realidad o de concebir problemas
sociales , políticas o acciones de las personas que se constituyen en actores de procesos sociales
de interés profesional.
Es por ello que el problema de las relaciones entre la teoría y la práctica se constituye en el
problema epistemológico central y por ello nuestro interés por esta ciencia que estudia la ciencia,
parafraseando el concepto de definición de la epistemología que vimos en la primera semana.
Entendiendo que Trabajo Social como disciplina se preocupa por conocer un objeto de estudio
para intervenir en éste con el objetivo de modificar las condiciones que limitan su pleno desarrollo,
y considerando además que el Trabajo Social es también una actividad profesional, y que como
profesión, se caracteriza por su orientación hacia la práctica, hacia la intervención en situaciones
sociales concretas, esta relación entre lo teórico y lo practico cobra central en nuestro ejercicio
profesional.
De tal manera podemos observar que la función del trabajo social se podría remitir solo a ser
“solucionadores (as)” de problemas, interesándose por el conocimiento que pueda ser
“transformado” en acciones intencionadas que posibiliten el cambio social. Es por ello que el
Trabajo Social es definida como una ciencia social aplicada y ciencia social del comportamiento,
puesto que se le reconoce como una actividad científica que tiene una praxis y que esta praxis
desarrolla su quehacer científico mediante una interacción (casi dialéctica) entre la teoría y la
práctica.
Es asi como se entiende que toda práctica que se realiza profesionalmente, exige y depende de
información, datos, y conocimiento producido sobre problemáticas específicas, fenómenos
sociales y modos de intervenir en la realidad con el propósito de modificarla.
A continuación, revisaremos esta relación entre teoría y practica en el trabajo social, revisando al
menos 3 enfoques clásicos, los cuales vimos en contenidos anteriores del módulo con el objeto de
que integremos estos elementos a nuestro acervo de elementos profesionales.
Empezaremos con el enfoque positivista, ya que esta corriente de pensamiento es, sin temor a
equivocarnos, la que mayor influencia ha tenido en nuestra profesión.
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 5
1.1 La concepción positivista de la teoría y la práctica
Esta corriente de pensamiento es, sin temor a equivocarnos, la que mayor influencia ha
manifestado en las Ciencias Sociales en su conjunto y en el Trabajo Social, en particular. En este
enfoque la racionalidad es un concepto central y este modelo racional es el que ha dominado los
modelos de intervención que se utilizan principalmente en los procesos de administración,
planificación, programación, investigación y evaluación no solo en el trabajo social sino en las
ciencias sociales principalmente, fundado por cierto en el positivismo lógico.
Desde el Positivismo el problema de las relaciones entre la teoría y la práctica están enfocadas
fundamentalmente en la consideración de que es posible generar las explicaciones científicas que
puedan ser utilizadas posteriormente para tomar decisiones objetivas sobre los cursos de acción
posibles y en el caso del trabajo social, define las intervenciones No obstante, reconociendo que
cualquier decisión acerca de los fines incorporan necesariamente valores, y que por tanto,
decisiones sobre esta materia no son científicas, preguntas relacionadas con los medios más
eficaces para alcanzar determinados fines seleccionados previamente, constituyen preguntas
empíricas que pueden someterse a soluciones científicas. Por lo tanto, y siguiendo esta lógica, un
(a) Trabajador (a) Social no estaría en capacidad de seleccionar los fines de una institución o sector
social, (o no debería). Sin embargo, si podría recomendar políticas sociales instrumentales para
alcanzar cualquiera de los fines sociales perseguidos. Acá por tanto se plantea la neutralidad
valórica de nuestro quehacer profesional.
Es así como se deduce que, desde la visión positivista, la teoría y la práctica no reconoce los
propósitos, objetivos, políticas y métodos los cuales están – todos – intrínsecamente relacionados.
Las concepciones positivistas acerca de la explicación y predicción sugieren que la teoría se
relaciona con la práctica mediante procesos de control técnico.
1.2 Teoría y práctica en el enfoque interpretativo
Cuando nos referimos al enfoque interpretativo estamos hablando en el fondo de develar el
significado de las formas específicas de vida social mediante la articulación metodológica de las
estructuras con los significados subjetivos que controlan o permiten comprender las conductas de
individuos típicos en situaciones típicas. Es así como desde esta perspectiva revela a quienes
“actúan” en las situaciones, las reglas y premisas que rigen sus actos, elucidando el significado de
sus acciones., ya no desde la explicación sino desde la comprensión.
Desde esta perspectiva se exige que la teoría influya en la práctica exponiendo el contexto teórico
que somete la práctica a la necesaria autorreflexión. Por lo tanto, para genera su validación, se
requiere que una descripción interpretativa debe ser primero coherente. Es así como el relato debe
comprender y coordinar percepciones y evidencias bajo un marco coherente, pero, además, pasar
la prueba de la confirmación participante. ¿Que quiere decir esto? Necesariamente que la teoría
interpretativa, puede reinterpretar para sus propios fines y en términos de sus propios marcos
conceptuales, las acciones y experiencias de las personas. Esto implica que este ejercicio permite
proveer un conocimiento y comprensión más profunda, extensiva y sistematizada de las
interpretaciones de quien realiza dicho proceso.
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1.3 La concepción de las relaciones entre teoría crítica y la práctica
Una teoría crítica es producto natural, aunque parezca obvio, de la generación de proceso critico
en sí mismo. Es así como muchas teorías críticas constituyen interpretaciones de la vida social
creadas por personas o grupos preocupados por develar, por hacer explicitas, estas
contradicciones. En este sentido, estas teorías pueden ser el producto de la ciencia social
interpretativa, y por lo tanto, sujeto de críticas con base en los mismos criterios que se emplean
con otras teorías interpretativas, especialmente cuando transforman la ciencia sin necesariamente
transformar la práctica.
En el caso de la teoría critica, y siguiendo particularmente el pensamiento de Habermas, el cual
desarrolla su idea de ciencia social crítica como una forma de superar esta limitación. Este tipo de
ciencia social crítica representa para él, un proceso social que combina la integración del proceso
de crítica con la determinación política de actuar para superar las contradicciones buscando la
racionalidad y justicia de la acción social y las instituciones sociales. Esto requiere necesariamente
trascender la praxis crítica, requiriendo, por tanto, una interacción de la teoría y la práctica como
momentos de reflexión y práctica en un proceso dialéctico de reflexión, conciencia y lucha política
ejecutada por los grupos afectados que buscan su emancipación. Acá estriba su principal
diferencia con solo la mirada interpretativa. Es así, bajo esta lógica, que las funciones que median
las relaciones entre teoría y práctica en la ciencia social deberían ser:
- Reconocer que la formación y extensión de teoremas críticos deben servir de fundamento
al discurso científico.
- Organizar procesos de esclarecimiento bajo los teoremas utilizados y aplicados y
probados, a través de la iniciación de procesos reflexivos con los grupos que son objeto
de estudio e intervención.
- Seleccionar estrategias apropiadas, definir la solución de preguntas tácticas, y la
conducción de la lucha política.
Es así como este enfoque cuando se refiere a la práctica lo hace como una praxis social ya que
siempre va a ser una acción informada o estratégica puesto que es una forma de ciencia social
que debe ser practicada por grupos de autorreflexión preocupados por organizar sistemáticamente
su práctica reflexiva. Esta es la característica principal que distingue a este enfoque del positivista
o interpretativo. Esto significa que constituye un proceso de reflexión que exige la participación de
quien investiga en el proceso social que está siendo estudiado, o más bien, que las y los
participantes se conviertan en investigadores/as.
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 7
2. LA INVESTIGACIÓN ACCIÓN PARTICIPATIVA (IAP)
El método de investigación acción participativa también es conocido como un método de
aprendizaje colectivo de la realidad, el cual esta basado en un análisis crítico de la realidad lo
cual se hace necesariamente con la participación activa de los grupos implicados, que se orienta
a estimular la práctica transformadora y el cambio social. Es así como el método de la
investigación-acción participación (IAP) combina dos procesos: conocer y actuar. Y en esta
combinación va implicando en ambos a la población, a las personas, a los grupos sociales
organizados, cuya realidad se constituye en el objeto de investigación.
La investigación acción participativa que se conoce por su sigla IAP, que seguiremos utilizando en
lo que viene del texto. Se le reconoce principalmente porque ha contribuido al desarrollo de
diversos enfoques y corrientes que, a su vez, también le han enriquecido a ella. Al revisar dicho
proceso podemos evidenciar que, su característica común es la preocupación sobre la utilidad que
tiene y debe tener la investigación para mejorar la realidad. Es así como sus principales influencias
las han tenido en los movimientos de renovación pedagógica, los movimientos de educación
popular, las nuevas concepciones de la educación, o los movimientos de intervención comunitaria.
La IAP proporciona a las comunidades un método para analizar y comprender mejor la realidad
de la población (sus problemas, necesidades, capacidades, recursos), y les permite planificar
acciones y medidas para transformarla y mejorarla, combinando teoría y praxis, posibilitando el
aprendizaje, la toma de conciencia crítica de la población sobre su realidad, su empoderamiento,
el refuerzo y ampliación de sus redes sociales, su movilización colectiva y su acción transformadora.
Se reconoce en la IAP una cualidad importante que es también una forma de intervenir en los
problemas sociales y que busca por tanto que los conocimientos producidos por una investigación
sirvan para la transformación social. Así mismo, procura que el desarrollo de la investigación y la
intervención esté centrado en la participación de quienes conforman la comunidad donde se
investiga y se interviene, ya que se entiende a la propia comunidad como la encargada de definir
y dirigir sus propias necesidades, conflictos y soluciones. Por ello, se le valida como una propuesta
metodológica que surge como alternativa a una de las formas clásicas de intervenir en los
problemas sociales, la cual es la de diseñar programas que en su base nunca han considerado a
quienes serán los beneficiarios o destinatarios de esos programas. La crítica de la planificación
desde el escritorio.
Este tipo de investigación acción ha estado históricamente vinculada a la movilización de sectores
sociales minoritarios, promoviendo formas de hacer investigación, y cuyo conocimiento ha
generado que sea utilizado para el beneficio de la comunidad donde la investigación se realiza.
Algunos conceptos clave al momento de diseñar una IAP dicen relación con la planificación, el
empoderamiento de las personas sujetos del proceso, el fortalecimiento y por supuesto, aquello
que le da centralidad al enfoque, el concepto de participación.
Revisando la literatura encontramos que no existe una forma única de llevarla a cabo, precisamente
porque los pasos deben ser flexibles a las necesidades tanto de la comunidad como los problemas
planteados en la investigación. Sin embargo, podemos definir algunas etapas por las que debe
transitar este proceso:
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 8
Detección o la La familiarización y
El diagnóstico
recepción de una difusión del
participativo.
demanda. proyecto.
La evaluación
La detección y
El diseño de un constante y
priorización de
plan de acción. también
necesidades.
participativa.
La ejecución de las
acciones.
¿Cuáles son los fundamentos epistemológicos de la IAP?
Se reconoce, por cierto, que los paradigmas participativos son los modelos epistemológicos y
metodológicos que han permitido desarrollar distintas formas de hacer investigación social, y que
surgen como consecuencia de las críticas que se han realizado a las formas predominantes y más
tradicionales de hacer investigación social, como por ejemplo el positivismo y todas sus
derivaciones. También se plantean al menos 3 características o finalidades de los paradigmas
participativos, que son algunas de las que constituyen los fundamentos teóricos y metodológicos
de la investigación acción participativa:
1) Redefinir los roles especificando el campo compartido de acción. Esto implica que las
personas de las comunidades no son simples receptores, destinatarios o beneficiarios, sino
que, todo lo contrario, se reconoce en ellos su capacidad para producir conocimientos, lo
cual conlleva a un trabajo en conjunto entre distintos saberes. Así queda claro también
que el interventor ya no es un experto, sino que es un facilitador o dinamizador en el
proceso de investigación-intervención, superando la distinción clásica entre sujeto de
conocimiento - objeto de conocimiento (persona que interviene - personas intervenidas),
entendiendo el conocimiento como un producto de experiencias heterogéneas y de las
relaciones que establecen entre las personas.
2) Existencia de una dimensión política. Los métodos participativos buscan que el
conocimiento se utilice hacia la transformación de las relaciones de poder y de dominación
que han contribuido a sostener desigualdades sociales, a diferencia de los enfoques
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 9
tradicionales de intervención que buscan la adaptación a las personas a las estructuras
sociales (funcionalistas).
3) Evaluación constante. Se le da un valor muy importante y se reconocen como útiles y
facilitadores los retos y las dificultades, así como las estrategias de solución. Esto se basa
principalmente en que al considerar que las personas tradicionalmente entendidas como
las “intervenidas”, son en realidad sujetos de conocimiento (al igual que los
“interventores”), los métodos participativos basan la detección de problemas y la toma de
decisiones en la implicación de distintos saberes y buscan establecer relaciones
horizontales orientadas a la transformación social de la comunidad.
Así, la IAP, que partió en los movimientos populares en la década de los 80, luego fue
trascendiendo y comenzó a ser utilizada no sólo para analizar problemas a pequeña escala en
zonas rurales, sino también otros más complejos como los problemas urbanos y regionales, la
salud pública o la historia del pueblo.
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 10
3. LA SISTEMATIZACIÓN: UN PROCESO Y UN PRODUCTO
¿A que podríamos llamarle producto en el proceso de sistematización? ¿cuál es la línea fina que
divide o diferencia el proceso del producto? Lo que ocurre y pareciera ser un lugar común, que
muchas veces los informes no dan cuenta de la riqueza del proceso vivido para desarrollarla, de
su carácter participativo, de sus tensiones, de todo que conlleva un proceso de dicha naturaleza.
Es así que en diferentes ocasiones se han confundido diversos tipos de informes con la
sistematización razón por la cual es importante tener en cuenta que la sistematización puede tener
generar diversos productos con los cuales uno puede contar. Es así como los informes son solo
uno de ellos y este proceso, no se agota en ello. También nos pueden ser de mucha utilidad los
videos, artículos, materiales físicos incluso son productos que se desprenden de dicho proceso. Por
lo tanto, la sistematización también puede tener en ocasiones productos inmateriales como lo
pueden ser los efectos que va generando en cada uno de los participantes del proceso y que por
cierto van modificando la propia experiencia. Del mismo modo, el efecto de potenciación se puede
considerar a la vez como un producto de la sistematización.
Es por ello que es importante rescatar esta diferencia entre proceso y producto puesto que puede
aclarar el sentido y perspectivas metodológicas de la sistematización.
3.1 La Sistematización como pilar de conocimiento en Trabajo Social
¿Qué grado de validez puede tener dicho conocimiento? ¿podrá ser conocimiento reconocido y,
por ende, oído? ¿la sistematización produce conocimiento científico?
Revisando la literatura encontramos por lo general 2 grandes posturas: por un lado, quienes
sostienen que la sistematización es una forma de producción de conocimiento científico y, por otro,
quienes la consideran como una primera conceptualización de la práctica, no llegando a
constituirse en un segundo orden de conocimiento. En el caso de la primera posición, ésta se funda
explícita o implícitamente en una epistemología positivista, según la cual la experiencia, al ser
analizada, permite obtener conocimiento y el mismo es conocimiento científico. En el caso de la
segunda posición, sus bases claramente obedecen a una epistemología constructivista según la
cual la experiencia es captada a partir de una serie de conceptualizaciones y el conocimiento
científico es deliberadamente construido por medios racionales.
El proceso de la sistematización reconoce una realidad: su polisemia y entendiendo que la palabra
sistematización no es unívoca en el interior del colectivo de trabajadores sociales. En algunos
casos, será algo diferente según el posicionamiento epistemológico de quien sistematice, según
sus objetivos y según su objeto.
Si entendemos el concepto de sistematización como un proceso de reflexión e interpretación crítica
de una intervención profesional o de un aspecto de ella, que parte de la explicitación del marco
epistemológico, teórico y valorativo desde el cual se intervino y desde el cual se realizará la
reflexión y si atendemos a factores tales como:
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- Si el proceso empleado ha de ocuparse de una intervención profesional que parte de una
explicitación teórico – valorativa, de manera rigurosa y metódica, realizada desde las
categorías y conceptos del marco teórico seleccionado.
- Si en dicha intervención se emplearon técnicas de recolección de la información acordes
con el marco teórico y la experiencia y considerando los requisitos de validez.
- Y si el proceso ha considerado un marco teórico retraduciendo la información obtenida, y
por ultimo
- Si nos permite lograr extraer conclusiones coherentes con el resto del proceso.
Claramente no tendríamos porque negar que la sistematización sí produce conocimiento científico
porque aporta un nuevo caso de algo ya reconocido. Un nuevo caso puede considerarse
conocimiento científico cuando su producción se ha realizado vigilada, rigurosa, metódica y
objetivamente. Del mismo modo, si la sistematización analiza un tema relacionado a la práctica e
interroga a los autores o produce algo diferente sobre dicho tema o sobre los autores, puede
considerarse como una producción científica.
Por tanto, si reconocemos que el proceso de producción de conocimiento científico no es privativa
de la práctica investigativa ni de unas disciplinas sociales en detrimento de otras, en este caso,
tampoco deberíamos privar a la sistematización de este realidad. El modo en que se investiga y el
modo en que se sistematiza es lo que da la garantía de lo que se produce.
3.2 La Sistematización como una preocupación del profesional de Trabajo
Social
Entendiendo la esencia del trabajo social el cual como profesión tiene la responsabilidad en su
práctica social de interpretar ciertos aspectos y problemas de la realidad de la sociedad, que lo
obligan a proponer soluciones a los problemas identificados en este proceso, de entender, explicar
o bien comprender la realidad.
No obstante, y tal como lo plantea Ricardo Zúñiga en su documento SISTEMATIZACIÓN Y
SUPERVISIÓN EL TRABAJO SOCIAL: HACER Y DECIR, nuestra profesión no cuenta actualmente ni
con el prestigio social, ni la autonomía suficiente, ni los recursos necesarios para hacer bien lo que
define como su misión profesional. Esta limitación se ve expresada en frases recurrentes que hemos
dicho y/o escuchado, tales como "no tengo tiempo para reflexionar, para leer" o incluso
evidenciando a veces cierta inseguridad profesional cuando planteamos ¿qué valor tiene lo que
estoy haciendo? Como de igual manera, surge esta denomina inseguridad institucional reflejada
en frases tales como ¿qué piensan las autoridades de lo que estamos haciendo? Así, nos vemos
casi inevitablemente empujados a la urgencia de lo concreto, de lo "objetivo", de lo socialmente
respetable, que lleva por cierto a recurrir a la epistemología positivista como casi la tabla de
salvación de lo concreto, de lo medible, cuantificable y “demostrable”.
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 12
Sin embargo, la sistematización se nos presenta como un recurso sustantivo sobre todo en el campo
de nuestra profesión en el cual la lógica, la indagación y la construcción se integran para
interpretar críticamente una experiencia. Esta práctica, esta manera de abordar el mundo, nos
permite a partir de su ordenamiento y reconstrucción, descubrir y/o explicar el proceso vivido, los
factores-elementos-variables, que han intervenido en dicho proceso-actividad-intervención,
además de cómo se han relacionado entre sí, y por qué se ha hecho de ese modo, generando
evidencias y nuevos conocimientos.
Entendida así, claramente para el trabajo social, la sistematización se nos presenta como
herramienta clave en nuestra práctica social. Como tal, es un proceso permanente y acumulativo
de creación de conocimientos a partir de las experiencias de intervención en una realidad social y
que nos permite ordenar-agrupar, categorizar, inferir y socializar, ya que a todo proceso de
sistematización le antecede el hacer, la intervención, que es lo habitual en nuestra experiencia.
Visto así, la sistematización es un proceso participativo que permite ordenar lo acontecido,
recuperar así la memoria histórica (es todo aquel acontecimiento, hecho significativo, procesual y
asumido a través de la realidad social), interpretarla, aprender nuevos conocimientos y
compartirlos, socializarlos con las personas, cambiando la lógica tradicional de actores pasivos a
sujetos protagonistas.
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CONCLUSIONES
La inevitable discusión respecto de la preponderancia de la teoría sobre la práctica o viceversa, a
la luz de los ejercicios profesionales, indica que claramente son dos dimensiones que deben
articularse. Todo conocer (teoría) debe impactar sobre aspectos prácticos de la realidad y estos,
generan un conocimiento que permite no solamente retroalimentar la teoría, sino por sobre todas
las cosas, perfeccionarlo y generar esa relación constante y dialéctica entre conocimiento y acción.
Es así como el proceso de sistematización viene a relevar y darle importancia a esta compleja y
antigua discusión. Si entendemos el concepto de sistematización como un proceso de reflexión e
interpretación crítica de una intervención profesional o de un aspecto de ella, claramente
estaremos generando la posibilidad de conocimiento científico. Por tanto, es de suma
preocupación para el quehacer profesional del trabajador social hacerse cargo de esta realidad y
entender esta herramienta como un pilar relevante que no solo le genera conocimiento sino
también una reflexión importante de la práctica.
Es así como, utilizando metodologías como la investigación acción participativa, podrá potenciar
esta posibilidad de perfeccionar su práctica social incorporando procesos en donde las personas
no solo deciden aquello que les resulta importante de conocer, sino que participan en todo el
proceso de investigación, y a la hora de tomar decisiones que involucren la transformación de las
condiciones de vida de grupos, familias y comunidades, también ser protagonistas de dicho
proceso.
Análisis para el trabajo social / Sistematización como reflexión-acción 14
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cr/binarios/docente/pd-000037. pdf.
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