0% encontró este documento útil (0 votos)
489 vistas1 página

Día 1 Comunicación

El duende minero conocido como el "Muqui" se aparece en las profundidades de los Andes peruanos donde se encuentra el oro y el cobre. Según decenas de mineros, el Muqui, que mide menos de 50 centímetros, exige ofrendas como la vida de niños no bautizados a cambio de dejarlos trabajar en paz. Una leyenda cuenta cómo un minero atrapó a un Muqui jugando con su hijo y lo encerró en un baúl, logrando que el duende le ofreciera llenar el baúl

Cargado por

Yunior Ochoa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
489 vistas1 página

Día 1 Comunicación

El duende minero conocido como el "Muqui" se aparece en las profundidades de los Andes peruanos donde se encuentra el oro y el cobre. Según decenas de mineros, el Muqui, que mide menos de 50 centímetros, exige ofrendas como la vida de niños no bautizados a cambio de dejarlos trabajar en paz. Una leyenda cuenta cómo un minero atrapó a un Muqui jugando con su hijo y lo encerró en un baúl, logrando que el duende le ofreciera llenar el baúl

Cargado por

Yunior Ochoa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El Muqui: El duende minero

En los más profundo de los andes, en donde el oro y el cobre se encuentran al caminar,
aparece un personaje de no más de 50 centímetros. Que no te confunda su cuerpo
brillante pues su aspecto te hace entender que no estás a salvo. Él es el amo y señor de
la mina y por eso es muy celoso con el oro que se encuentra ahí dentro.

Decenas de trabajadores han reportado verlo y han asegurado que este les pide
ofrendas para dejarlos trabajar tranquilos. Pero estas ofrendas no son comunes. No es
una flor, una carta, un vaso con agua. Sino la vida de un niño no bautizado, quien con
el pasar del tiempo se vuelve un “muqui” más.

Cuenta la leyenda peruana de la sierra que la primera vez que fue visto había luna llena
un Pucayaco, Huánuco. Un minero se dirigía a su centro de trabajo. Su hijo Eustaquio
de 9 años le solía llevar la comida todos los días al medio día, pero un día no llegó. Su
padre preocupado dejó sus labores y fue a buscarlo.
Al llegar a una curva, vio a su hijo jugando con otro niño. Ambos tenían entre las manos
lo que se hacía ver como piedras. Pero al ir acercándose se dio cuenta que estas no
eran piedras, sino pepitas de oro y que el otro niño era un “muqui”.

El padre asustado y sin hacer ruido para no espantarlos, se retiró la correa, ató al
duende y lo encerró en un baúl.

El “muqui” desesperado por obtener su libertad, le propuso un trueque al minero:


“Llevar ese mismo baúl lleno de oro a cambio de su libertad”. Trato que el padre no
dudo en aceptar.

Es así como nace una de leyendas peruanas más famosas y tenebrosas.

También podría gustarte