¿QUÉ ES UN ENEMA?
ENEMA
Un enema es un tipo de procedimiento que consiste
en introducir un líquido en el recto y el intestino
grueso.
Los enemas son especialmente útiles para ayudar al
cuerpo del paciente a expulsar los desechos del recto
que no pueden ser expulsados por sí mismos.
Se realizan mediante la inserción de líquidos dentro
del recto, lo cual ayuda al movimiento de las heces y
estimula la evacuación.
Es un tratamiento seguro cuando es ejecutado
correctamente. Sin embargo, debería ser aplicado solo
con fines médicos para evitar complicaciones.
¿CUÁNDO ES INDICADO UN ENEMA?
Existen algunas situaciones por las cuales un médico podría recomendar un enema, como lo son:
Preparación para una cirugía. Es necesario que el intestino esté libre de desechos antes de las
cirugías del tracto colorrectal.
Por esta razón, un enema previo es indicado usualmente. Se puede realizar hospitalariamente
o en el hogar antes de dirigirse al centro de salud.
Antes de una colonoscopia. Durante las colonoscopias se usa un largo tubo flexible con una
pequeña cámara para observar el estado del tracto colorrectal.
Es necesario que el tracto esté libre de desechos para poder permitir el paso del instrumento,
así como también la correcta visualización de los tejidos.
Evaluación de cáncer. Es posible evaluar el tracto colorrectal a través de un enema especial
llamado enema de bario en conjunto con radiografías.
Tratamiento para la constipación. Los enemas pueden usarse como tratamiento para casos de
constipación severa, aunque su uso regular no es recomendado.
Normalmente, se usan como último recurso para lograr las evacuaciones.
Aplicación de algunos medicamentos. Es posible administrar medicamentos mediante un
enema debido a la gran red de vasos sanguíneos que posee el recto.
TIPOS DE ENEMAS
Los enemas pueden clasificarse principalmente en dos tipos. A su vez, cada tipo de enema puede
variar según el tipo de sustancia con el que se realice. Los dos tipos principales de enemas son:
Enemas de limpieza o evacuantes. Están diseñados para estimular la evacuación tanto de los
desechos como del líquido de manera inmediata. Normalmente se usan para el tratamiento del
estreñimiento. Generalmente son a base de agua pero también pueden ser de soluciones
jabonosas, emulsiones con aceites o glicerina o soluciones hipertónicas.
Enemas de retención. Es necesario retener la sustancia introducida por 15 minutos o más
para que ejerza su función. Esta puede ser absorción de medicamentos o sustancias
radiopacas que faciliten la evaluación del tracto colorrectal mediante radiografías. También
pueden ser utilizadas sustancias oleosas que permitan ablandar la materia fecal.
POTENCIALES RIESGOS DE LOS ENEMAS
A pesar de que este tipo de tratamiento es bastante
efectivo para enfermedades como el estreñimiento, no
debe ser usado regularmente para evitar los
siguientes riesgos:
Dependencia: el intestino puede dejar de
funcionar normalmente y perder la habilidad de
evacuación por sí solo.
Interrumpe el balance: puede interrumpir el
balance de la flora intestinal natural que se
encuentra en el intestino. Esto vuelve al paciente
más susceptible a infecciones.
Perforación del intestino: es una complicación
rara pero posible, especialmente cuando mucho
líquido es insertado en el intestino.
LOS PRINCIPALES MOTIVOS TERAPÉUTICOS DE
LOS ENEMAS SON:
Aliviar el estreñimiento estimulando el
peristaltismo.
Ablandar heces y lubricar el colon y el recto.
Limpiar el recto o el colon descendente, para
procedimientos diagnósticos (Colonoscopias) y/o
partos.
Administrar Medicamentos.
MATERIALES NECESARIOS
Deposito, espita y tubo de caucho.
Sonda rectal
Vaselina
Empapador.
PROCEDIMIENTO DE COLOCACIÓN DE UN ENEMA
1. Preparar el material adecuado para la administración del enema prescrito.
2. Explicar el procedimiento al paciente que vamos a realizar.
3. La solución debe tener la temperatura adecuada sobre los 37ºC
4. Nos colocaremos los guantes
5. Pondremos un empapador debajo del paciente y/o pañal si es un paciente encamado.
6. Lubricar la sonda rectal con vaselina
7. Purgar el prolongador con la solución a administrar
8. Colocar al paciente decúbito lateral Izquierdo con la rodilla flexionada
9. Levantar la nalga superior y visualizar el orificio anal e insertar.
10. Insertamos de 7-10 centímetros en adultos.
11. Una vez insertada la solución pedir al paciente que retenga el enema el máximo tiempo posible
para mayor efecto.
12. Registrar la administración y si es efectivo o no en la gráfica de Enfermería.