República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del P. P. P. la Educación Universitaria
U. N. E. “Simón Rodríguez”
Núcleo Barcelona-Edo. Anzoátegui
Carrera: Educación Inicial
EL PROCESO DE UN GRUPO SEGÚN CARL ROGERS
Facilitador: Participante:
María Rodríguez Alba Duc V.- 13538420
Barcelona, Noviembre, 2011
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ÍNDICE
PÁG.
INTRODUCCIÓN
1.- CARL ROGERS…………………………………………………………………4
2.- ORIGEN DE LOS GRUPOS DE ENCUENTRO……………………….…….4
3.- CONCEPTO DE LOS GRUPOS DE ENCUENTRO………………………...4
4.- OBJETIVO DE LOS GRUPOS DE ENCUENTRO………………………….5
5.- METODOLOGÍA PARA TRABAJAR CON
GRUPOS DE ENCUENTRO………………………………………………….…....5
6.- EL “SÍ MISMO”………………………………………………………...……….6
7.- PROCESO DE GRUPO …………………………………………………………6
8.- FASES DEL PROCESO DE UN GRUPO SEGÚN
CARL ROGERS……………………………………………………………………..7
9.- CARACTERÍSTICAS DE LAS FASES DE UN
PROCESO DE GRUPO SEGÚN CARL ROGERS………………………….……8
10.- TERAPIA CONVERSACIONAL………………………………………….…10
CONLUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA
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INTRODUCCIÓN
El presente trabajo contiene los fundamentos teóricos básicos que enmarca el
proceso de grupo según Carl Rogers, con breves antecedentes, que dieron origen a sus
trabajos con los llamados grupos de encuentro, que establecen los procesos
fundamentales de autoestima para el desarrollo biopsicosocial óptimo de la persona, a
nivel individual y a nivel grupal.
En el primer punto de esta investigación, se aborda una sustanciosa síntesis del
trabajo general de Carl Rogers, para luego profundizar en el segundo punto, con la
epistemología de los grupos de encuentro; posteriormente se conceptualiza el
término, para luego decir su objetivo y el cómo se aplica una metodología para
trabajar con los encuentros grupales; también se habla del significado del “sí mismo”
como elemento fundamental para la formulación teórica de Rogers en cuanto a los
procesos grupales, y, finalizamos, con los puntos del significado de proceso de grupo,
sus fases, características y la terapia conversacional, como base estratégica para el
autoconocimiento y desarrollo de una persona.
La finalidad de esta heurística, es ampliar nuestros conocimientos, de manera que
puedan ser aplicables al campo de trabajo, y fomentar una mejor calidad de vida en
las personas que se interrelacionen con nosotros.
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1.- CARL ROGERS
Nace el 8 de enero de 1902, Oak Park, Illinois, Estados Unidos y muere 4 de
febrero de 1987, San Diego, California, Estados Unidos. Carl Rogers, fue el cuarto de
seis hijos, educado en un ambiente donde las distracciones no eran bien vistas en su
seno familiar, teniendo una infancia sumamente solitaria, aun cuando su familia, a
pesar de todo, era muy unida. Logra descubrir otros aspectos de la vida, cuando se
integra a un grupo cristiano que lo lleva al camino de pastor y a seguir estudios de
teología, donde posteriormente, reconsidera su proyecto de vida, desertando en esas
actividades, tomando la carrera de Psicología, y desarrolla especial interés por las
conversaciones terapéuticas.
Rogers, construye su teoría a partir de su propio proceso de crecimiento, haciendo
su aportación bajo tres conceptos: el sí mismo, terapéutico y terapia conversacional.
Fue partícipe y gestor instrumental en el desarrollo de la terapia no directiva, también
conocida como Terapia centrada en el cliente, que renombró como Terapia centrada
en la persona y que contrasta con las perspectivas psicológicas freudianas y las
sociales de Alfred Adler y de Albert Bandura, por el uso preferente de la empatía para
lograr el proceso de comunicación entre el cliente y el terapeuta o, por extensión,
entre un ser humano y otro. Los grupos de encuentro fueron fundamentales para su
trabajo.
2.- ORIGEN DE LOS GRUPOS DE ENCUENTRO
Carl Rogers, es considerado como el fundador de los grupos de encuentro. El
grupo de encuentro, tienen sus bases conceptuales en dos corrientes importantes: una
en el pensamiento lewiniano y la psicología gestalt, y la otra, la terapia centrada en la
persona. El grupo de encuentro hace hincapié en el desarrollo personal y habilidades
de comunicación basado en la experiencia.
3.- CONCEPTO DE LOS GRUPOS DE ENCUENTRO
Un grupo de encuentro, es el que consiste en la reunión de un grupo de personas
que desean interrelaciones sobre aspectos de sus potencialidades, el cual requiere de
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tomar un riesgo que surge precisamente del contacto con lo desconocido. Implica
una reeducación emocional en el que se aprende a conocer y reconocer, así como
experimentar las propias emociones, el principal propósito es descubrir nuevas
formas de relacionarse con otras personas y consigo mismo.
4.- OBJETIVO DE LOS GRUPOS DE ENCUENTRO
Consiste en promover el desarrollo del potencial humano, a través de un ambiente
de libertad y confianza que faciliten la expresión de sí mismo, la autoexploración y la
comunicación, ya que no se puede hablar de desarrollo humano fuera de la relación
interpersonal.
5.- METODOLOGÍA PARA TRABAJAR CON GRUPOS DE ENCUENTRO
Según Carl Rogers, propone lo siguiente:
En la primera sesión el facilitador apoya al grupo para que se presenten,
construyan los objetivos del grupo, elaboren reglas básicas para el funcionamiento del
mismo, conozcan que el grupo puede desarrollarse según sus propias orientaciones
hacia el crecimiento personal.
De la segunda sesión en adelante, se da libertad y se motiva la participación de
cada integrante del grupo, el resto y el facilitador, escuchan con respeto, aceptación y
autenticidad, así como retroalimentan libre y respetuosamente al que habla.
En la última sesión se motiva a cada participante para que realice una evaluación
de sí mismo, del grupo y del facilitador.
Se presentan también algunas actividades que sugiere Rogers, para cada sesión:
El facilitador y los participantes se reúnen en un lugar cómodo y silencioso.
Todos pueden sentarse en círculo.
Se reúnen una o dos veces por semana.
Cada sesión dura de 60 a 90 minutos.
Cada persona se hace responsable de su propio crecimiento personal.
A veces se incluye algún ejercicio que favorezca el autoconocimiento.
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No se entrega constancia ni calificación.
Se escuchan mutuamente y aprenden unos de otros.
Se crea retroalimentación.
Se emplea la autoevaluación para valorar el avance individual y de grupo.
6.- EL “SÍ MISMO”
El “sí mismo” es un concepto básico de la psicología humanística existencial,
ubicado en lo más profundo y real de una persona. Desde el punto de vista de Carl
Rogers, la teoría del “sí mismo” es fenomenológica, es decir, de cómo el individuo
percibe la realidad de su ser, desde la vivencia de la experiencia, donde la persona se
permite examinar diversos aspectos de su experiencia tal como realmente lo siente,
sin distorsionarlos para adecuarlos al concepto que tiene de sí mismo en ese
momento. Para Rogers, el lugar de estos procesos es la realidad experimentada a
través del organismo, que solo el propio individuo conoce, y que da a conocer a otro a
través de la empatía, pero ni aun así el otro, lo conoce completamente.
El “sí mismo”, es importante en el proceso de autoconocimiento de una persona,
donde Rogers propone terapias o relación de ayuda como un instrumento a través del
cual se puede favorecer dicho proceso. Para lograr el objetivo de autoconocimiento,
Rogers propone dos técnicas:
a) La terapia centrada en la persona, que permite que ella misma escudriñe y
descubra cosas dentro de su ser, como motivaciones, miedos, fortalezas y
debilidades para poder enfrentarlas y afrontarlas.
b) La terapia centrada en el grupo, el cual consiste en un proceso con
características propias que no solamente permite la interacción con otros sino
que permitirán a los individuos el autoconocimiento, la convivencia y la
aplicación de valores cuando el resultado es la integración grupal.
7.- PROCESO DE GRUPO
Rogers, relaciona el proceso de grupo con el planteamiento de la terapia
conversacional, de la manera que, el paciente o individuo guarda correspondencia con
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las mismas esferas de necesidades interpersonales como un grupo, donde el terapeuta
(facilitador), debe establecer la empatía, como elemento fundamental, para lograr la
proximidad, intimidad, en el mismo, experimentando y disfrutando el afecto y la
amistad que se genera de la interacción producida por todos.
En el proceso de grupo, se moviliza energía generada por el propio grupo, para
crecer y desarrollarse como tal. Esta movilización de energía, constituye el proceso
primario del grupo, que es un proceso natural y espontáneo que conduce al
esclarecimiento de lo que esta sucediendo en este, en un momento determinado de su
desarrollo. No obstante, para que el facilitador, y los participantes logren saber lo que
está pasando en el grupo, se requiere de cierta capacidad de análisis de información
básica y de mucha empatía por parte del terapeuta o facilitador, ya que el facilitador
es el responsable de conducir al grupo hacia sus objetivos y metas, y ayudar al
crecimiento personal y grupal.
La energía generada por los miembros del grupo, está influenciada por la figura
del terapeuta o facilitador del grupo. En consecuencia, no se deben distorsionar,
sesgar o alterar el desarrollo natural de los procesos que surjan en el seno del grupo.
Potencialmente, el grupo mismo posee una capacidad terapéutica (de ayuda), que si
se utiliza adecuadamente, permitirá el crecimiento personal de todos los miembros
del grupo.
8.- FASES DEL PROCESO DE UN GRUPO SEGÚN CARL ROGERS
Rodeos.
Resistencia a la expresión o la exploración personal.
Descripción de sentimientos del pasado.
Expresión de sentimientos negativos.
Expresión y exploración de material personalmente significativo
Expresión de sentimientos interpersonales inmediatos dentro del grupo.
Desarrollo en el grupo de la capacidad de aliviar el dolor ajeno.
Aceptación de sí mismo y comienzo del cambio.
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Resquebrajamiento de las fachadas.
El individuo recibe retroalimentación (feed-back).
Enfrentamiento.
La relación asistencial fuera de las sesiones de grupo.
Encuentro básico.
Expresión de sentimientos positivos y acercamiento mutuo.
Cambios de conducta en el grupo.
9.- CARACTERÍSTICAS DE LAS FASES DE UN PROCESO DE GRUPO
SEGÚN CARL ROGERS
Rodeos: Confusión inicial, silencio embarazoso, comunicación superficial,
frustración, no existe estructura grupal, normas, desconocimiento, recíproco
entre miembros, no hay propósitos ni objetivos claros, ni continuidad en la
comunicación y las relaciones interpersonales. Existe un grado
desacostumbrado de libertad.
Resistencia a la expresión o la exploración personal: Existe ambivalencia,
temor, miedo a mostrarse a los demás con autenticidad, represión de
sentimientos e información personal significativa, desconfianza general entre
los miembros del grupo.
Descripción de sentimientos del pasado: Se expresan sentimientos que
pertenecen al allá y al entonces, se producen intelectualizaciones y
justificaciones de sentimientos sobre hechos ocurridos “fuera del grupo”.
Expresión de sentimientos negativos: Se manifiestan actitudes negativas
entre miembros o hacia el facilitador o terapeuta del grupo. Se ataca a éste,
por no orientar adecuadamente a los integrantes del grupo. Ataque y defensa
entre miembros que es muy común en esta etapa.
Expresión y exploración de material personalmente significativo:
Comienza agestarse un clima de confianza a auto revelación, que a menudo
resulta doloroso. Se produce aceptación y rechazo sobre un mismo material
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personal significativo. Los participantes inician su viaje hacia el centro de sí
mismo. Y se observan algunos riesgos en pro de la confianza.
Expresión de sentimientos interpersonales inmediatos dentro del grupo:
Manifestación de sentimientos positivos y negativos “aquí y ahora”, lo que
genera un clima de confianza creciente. Ejemplos: “me gusta tu sonrisa”, “me
molesta tu pasividad”.
Desarrollo en el grupo de la capacidad de aliviar el dolor ajeno: Algunos
miembros demuestran su aptitud natural y espontánea para ayudar y aliviar el
dolor y sufrimiento de otros miembros del grupo. Se establece una especie de
sistema de asistencia para ayudar y aliviar el dolor ajeno.
Aceptación de sí mismo y comienzo del cambio: Muchos participantes
expresan verbalmente la aceptación de sí mismo y sus deseos de cambiar y
mejorar aspectos personales. Experimentan una sensación de mayor
autenticidad de la realidad, al ponerse en contacto con sus sentimientos,
valores, prejuicios y concepciones de sí mismo, que los induce al cambio.
Resquebrajamiento de las fachadas: De una manera mable o brutal, se exige
que se exprese lo que se piensa y se siente “aquí y ahora” que se quieten las
máscaras y se destruyen las fachadas o apariencias de los miembros del grupo
que todavía las utilizan.
El individuo recibe retroalimentación (feed-back): Los participantes del
grupo intercambian información acerca de cómo se perciben, se atraen, se
rechazan, lo que les gusta y no les gusta. Este intercambio de información
resulta muy constructivo para el crecimiento del grupo.
Enfrentamiento: Implica ponerse a nivel del otro para confrontarlo
directamente, es decir, enfrentarlo. Algunas veces el enfrentamiento suele ser
positivo, pero a menudo resulta negativo, si se hacen observaciones vulgares,
despreciables y descalificadoras.
La relación asistencial fuera de las sesiones de grupo: Los miembros del
grupo se asisten recíprocamente de diversas formas, dentro y fuera del
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ambiente grupal. Establecen una relación de ayuda mutua fuera de las sesiones
de trabajo grupal.
Encuentro básico: Los miembros del grupo establecen entre sí un contacto
más íntimo y directo que en la vida corriente. Esta es una de las fases más
intensas y profundas, generadora de los cambios individuales, a través de la
experiencia grupal. Se producen expresiones de llanto, dolor, temor,
sufrimiento, amor, comprensión y afecto. Frecuentemente se establecen
relaciones yo-tú.
Expresión de sentimientos positivos y acercamiento mutuo: Se produce una
creciente sensación de cordialidad y confianza grupal, se expresan
sentimientos positivos y negativos, y se observa un acercamiento mayor entre
todos los miembros del grupo. Se siente el calor humano.
Cambios de conducta en el grupo: Se puede observar al final de la
experiencia grupal, que algunos individuos han modificado su conducta,
gestos, tono de voz, postura corporal, autoestima y concepto de sí mismo,
concepción del mundo, concepción del ser humano, capacidad para dar, pedir y
recibir ayuda y afecto.
Rogers sostiene que estas etapas se entretejen y superponen, y que es muy difícil
establecer cuál debe describirse primero. La secuencia como se ha presentado el
modelo Rogeriano se ha realizado con fines didácticos, a los efectos de que el lector
conozca a priori y en forma teórica, el proceso de desarrollo de la vida de un grupo de
encuentro, porque en la praxis, la trama del mismo, es realmente compleja y
controvertida.
10.- TERAPIA CONVERSACIONAL
Esta terapia se reconoce en tres etapas:
La no directividad: se caracteriza por la reflexión de los sentimientos del
cliente por parte del terapeuta. Rogers, junto con un grupo de colegas,
coincidían que la mejor respuesta de un terapeuta consistía en reflejar los
sentimientos del cliente, ser empático. Esto significó un gran problema, pues
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las personas tiene modos diferentes de reaccionar, además había confusión
con el concepto, porque para algunos terapeutas la no directividad era
interpretada como pasividad, y, otros la intelectualizaron como un proceso
terapéutico en técnicas de formulación.
Centrada en el cliente: Este concepto se basa en la congruencia y
autenticidad de la empatía del terapeuta al cliente, de esta forma se pueden ver
los resultados. El proceso consta de que dos personas estén en contacto
mutuo, y que el terapeuta ofrezca su apoyo incondicional al cliente, resaltando
en éste sus aspectos más positivos, puesto que se encuentra vulnerable,
temeroso y en un estado de desorden interno, lo cual, debido a la empatía del
terapeuta, cambia el proceso interno del cliente observando sus beneficios.
Centrada en la persona: Rogers, centra su mirada, ya no en el aspecto
técnico y la verbalización de sentimientos, sino en la atmósfera y el encuentro
entre personas, donde el terapeuta acepta la relación y tiene la libertad de
mostrar algunos sentimientos, compartir el camino y “salir juntos de la selva”
en una autentica relación yo-tú, quedando claro entonces, que se trata de
encuentros benéficos entre seres humanos, clarificando el desarrollo de los
conceptos, donde primero habla de pacientes, luego de clientes y finalmente
de ayudantes (facilitador). La conversación terapéutica al principio era no
directiva, más tarde la centra en el cliente y finalmente, es centrada en la
persona.
Queda claro entonces, que Rogers no planteaba una metodología, sino una nueva
filosofía de vida y de la relación, centrada en la persona, orientada precisamente al
autoconocimiento y crecimiento personal.
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CONCLUSIONES
Carl Rogers se refiere al autoconocimiento como el proceso de convertirse en
persona, ya que a través de este, la persona se hace responsable de sus emociones,
decisiones, sentimientos, necesidades y abandona la dependencia con otras personas o
cosas.
La meta de un individuo dentro de un proceso de grupo, es llegar a ser él mismo,
esto significa, que se debe procurar un sentimiento de libertad que le permita expresar
sin traba alguna, sus pensamientos, sentimientos y su manera de ser, así como
acercarse a sí mismo, de tal manera que comience a abandonar las falsas fachadas o
máscaras para tratar de descubrir algo más genuino y auténtico, logrando así una
felicidad plena consigo mismo.
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BIBLIOGRAFÍA
López, Cecilia. (2005)
Autoconocimiento de mujeres de la colonia Ponciano Arriaga
(Tesis de Estudio de Caso)
Material PDF
FUENTES REFERENCIALES
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