0% encontró este documento útil (0 votos)
124 vistas4 páginas

Sanación y Perdón: Guía Espiritual

El documento contiene oraciones y decretos relacionados con la sanación, el perdón y la paz. Se incluyen decretos para la sanación física y emocional, así como oraciones como el Padre Nuestro, el Ave María y la Coronilla de la Divina Misericordia.

Cargado por

Mateo Baldrich
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
124 vistas4 páginas

Sanación y Perdón: Guía Espiritual

El documento contiene oraciones y decretos relacionados con la sanación, el perdón y la paz. Se incluyen decretos para la sanación física y emocional, así como oraciones como el Padre Nuestro, el Ave María y la Coronilla de la Divina Misericordia.

Cargado por

Mateo Baldrich
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1) Decretos salud

 Bajar barreras
 Todo en la vida viene a mi con facilidad, gloria y gozo.
 Me amo y me perdono, me perdono por haber permitido que mi (ira,
miedo, resentimiento o cualquier cosa), allá perjudicado mi [Link]
merezco sanar, soy merecedor de la sanación, mi cuerpo sabe como
sanar, coopero con mi cuerpo para satisfacer sus necesidades
nutricionales, alimento mi cuerpo con alimentos deliciosos y saludables.
Amo cada centímetro de mi cuerpo, veo agua fresca y pura que fluye a
través de mi cuerpo y limpio todas sus impurezas. Mis células sanas se
hacen mas fuertes cada día, confió en que la vida esta apoyando mi
sanación todos los días, cada día mi salud aumenta de todas las formas
posibles, me amo estoy a salvo la vida me ama, he sanado y me siento
completa.

2) BIODESCODIFICACION: ME PERDONO
 me perdono por las veces que me hable duramente.
 me perdono por las veces que mire con desprecio aquello que era lo que
podía hacer en ese momento.
 me perdono por no haber sido la primera en amarme.
 me perdono por no haberme permitido ser yo misma por el miedo al que
dirán.
 me perdono por tantas veces haber maquillado mis sentimientos, por
haberme impedido transitar el enojo, la rabia, la tristeza y hasta el amor
por considerarlos inapropiados o fuera del contexto adecuado.
 me perdono dudar de la grandeza y fortaleza que hay en mi para
superar cualquier obstáculo.
 me perdono por haberme negado la abundancia (en todo sentido) que
merezco y soy.
 me perdono por haber comparado mi cuerpo con el de alguien mas en
lugar de venerar la perfección de la naturaleza que es, y el modo en que
me permite ser parte de esta experiencia terrenal.
 me perdono y me amo imperfecta. me amo y me perdono.
 leer cada noche al irte a dormir, por el tiempo que lo sientas, al menos
una semana. léelo e voz alta teniendo un vaso de agua adelante, el cual
al terminar podrás beber para potenciar el efecto del ejercicio.
3) Estar en paz o tener la razón: elijo estar en paz en esta situación.
 Repite 4 veces seguidas, al menos 4 veces al día este mantra “ante
todo elijo estar en paz”
Coronilla de la Divina Misericordia

1. La señal de la Cruz: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
2. Padre Nuestro: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu
nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el
cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal. Amén.
3. Ave María: Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo,
bendita Tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre,
Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en
la hora de nuestra muerte. Amén.
4. Creo: Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y
gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder
de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la
derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y
muertos. Creo en el Espíritu Santo, La Santa Iglesia Católica, la comunión de
los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida
eterna. Amén.
5. En cada grano mayor del Rosario:
Padre Eterno,
Te ofrezco
el Cuerpo, la Sangre,
el Alma y la Divinidad
de Tu amadísimo Hijo,
Nuestro Señor Jesucristo,
como propiciación
de nuestros pecados
y los del mundo entero.
6. En cada grano menor del Rosario:
Por Su dolorosa Pasión,
ten piedad y misericordia de nosotros
y del mundo entero.
7. Invocación: Al final de la corona, la siguiente oración se reza tres veces
seguidas:
Santo Dios,
Santo Fuerte,
Santo Inmortal,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero.
8. Oración para concluir:
Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión
inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia
en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos
desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa
voluntad, que es el Amor y la Misericordia mismos. Amén.

Ángelus:
El ángel del Señor anunció a María.
Y concibió 
por obra y gracia del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
He aquí la esclava del Señor. 
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María...
Ruega por nosotros, 
Santa Madre de Dios, 
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo.

Salve Regina:
Dios te salve, Reina 
y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve.
A ti llamamos 
los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos 
misericordiosos;
y después de este destierro, 
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh, clementísima, oh piadosa, 
oh dulce Virgen María!

San Miguel Arcángel:


San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica.
Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido,
arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el
mundo
para la perdición de las almas. Amén.

También podría gustarte