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Edähi Boletín Científico de Ciencias Sociales y Humanidades del ICSHu
ISSN: 2007-4581
Publicación semestral, Vol. 9, No. 18 (2021) 55-61
La formación también es construcción científica.
Reseña del libro: Para una Teoría de la Formación de Bernard Honoré
Book Review: For a Theory of Formation by Bernard Honoré
Haideé Franco Moreno a
Abstract:
This paper presents a review of the book: For a theory of formation, by Bernard Honore. In this text the central objective is
development the formation concept. That is, a language, a structure of its own thought, of concepts and theories, where training is
configured as an act, so it is necessary to make it the object of scientific thought, to find its foundations and the conditions in which
it can be viable, since the future of man is at stake in training.
Keywords:
Formation, formation activities, interiority-exteriority, relational experience
Resumen:
Este trabajo presenta una reseña del libro: Para una teoría de la formación, de la autoría de Bernard Honoré. En este texto, el
objetivo central es dar forma a la formación. Es decir, un lenguaje, una estructura de pensamiento propio, de conceptos y teorías, en
donde la formación se configura como un acto, por lo que es necesario hacerla objeto del pensamiento científico, para encontrar sus
fundamentos y las condiciones en las que puede ser viable, pues en la formación está en juego el porvenir del hombre.
Palabras Clave:
Formación, actividades de formación, interioridad-exterioridad, experiencia relacional
relaciona con el concepto de experiencia, para construir
Introducción
algunos puntos de referencia con base en la misma, donde
El autor Bernard Honoré es un prestigiado investigador en el establece cuáles son las principales nociones para una
Instituto de Formación y estudios Psicosociológicos y teoría de la formación. Posteriormente, en el Capítulo II, se
pedagógicos de París. El libro titulado: Para una teoría de la ubica en el proceso de formación y lo articula con cuatro
Formación ofrece, a partir de una profunda reflexión sobre categorías analíticas que son:
los principales problemas que plantean las prácticas 1) El espacio-relación
llamadas «de formación», una teorización para contribuir a 2) El tiempo-cambio
fundar este nuevo campo de conocimiento y de acción que 3) La energía y la organización
el autor denomina «formática», por lo que propone para el 4) La formación como proceso de diferenciación y de
estudio de la formación, salir de los límites de la utilización activación significativa
inadecuada de conceptos que pertenecen a otros campos – Finalmente, en el capítulo III, establece el campo de la
pedagogía, psicoterapia, psicosociología- que, por ser «formatividad» y lo conceptualiza; además, considera cuáles
vecinos, se ´prestan más a confusión y señala que si la son las condiciones esenciales para que una actividad se
formación quiere ser reconocida como un campo específico, configure como formativa, de acuerdo al modelo que plantea
los formadores deben investigar sobre ella. en este libro. En ese sentido, la noción de formación, que
En esta obra, en particular en el Capítulo I, se aborda la aborda Bernard Honoré (1980), se configura como un
problemática de la formación, así como el interés de proceso que tiene que ver con la capacidad de transformar
establecer una aproximación científica a la formación, el cual en experiencias significativas los acontecimientos cotidianos,
________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
a
Autor de Correspondencia, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México, ORCID: [Link]
Email: haideefr@[Link]
Fecha de recepción: 23/03/2021, Fecha de aceptación: 28/04/2021, Fecha de publicación: 05/06/2021
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generalmente sufridos en el horizonte de un proyecto si otorga un papel preponderante a la resignificación que el
personal y colectivo. Sin embargo, el concepto de formación individuo hace de los hechos denominados educativos; si
ha servido para empaquetar múltiples actividades que no supone la presencia del proceso creador en tanto implica
caben en otros campos y por lo tanto, caen en el terreno de que el individuo reelabore la experiencia y la exteriorice con
la distorsión, la decadencia y la confusión. Por ello, el objeto aportes propios; si concede tanto al educando como al
central del autor es dar forma a la formación, es decir, un educador papeles protagónicos en el proceso educativo,
lenguaje, una estructura de pensamiento propio, de entonces se podría hablar de educación y formación como
conceptos y teorías. un mismo proceso.
Diversos autores han hecho de la formación su objeto de De esa forma, como una primera precisión, hay que señalar
estudio, al mirar a este proceso como una práctica socio- que la formación está referida a individuos. En el concepto
cultural, ubicándola como una experiencia de socialización de formación se incluye la idea del hombre como realidad
que se manifiesta con relación a los otros y en donde el graduable, o en términos de Heidegger (1988), como un ser
sujeto incursiona en el proceso formativo a partir del ámbito lanzado al mundo, en un proyecto y, por tanto, que requiere
personal-vivencial, con implicaciones en el desarrollo adquirir una forma específica, de acuerdo con sus
personal del sujeto. Desde esa explicación, Honore (1980) condiciones históricas, sociales e individuales, pues la
aborda el concepto de «formatividad», para explicar a la formación implica un proceso histórico de apropiación de
formación como un aspecto humano del fenómeno cultura, por el que el sujeto adquiere aquello en lo cual y a
evolutivo, en donde el autor, en parte busca descubrir todos través de lo cual se forma, así que la formación denota el
los elementos que favorecen la comprensión del movimiento problema de la existencia de sujetos histórico-sociales,
por el cual el hombre está en el mundo, tiene un punto de quienes constituyen su proyecto de vida personal y colectiva
vista sobre el mundo, elabora un proyecto y se compromete. a través de cada situación social elegida.
La revisión crítica del concepto de «formatividad», que Hecha esta primera aclaración, es necesario un
realiza Honoré (1980), permite superar las distinciones señalamiento más: aun refiriéndose al hombre como sujeto
puramente instrumentales, abriendo la posibilidad de que se de la formación, suelen agregársele al término algunos
configure como un proceso constructivo, que ofrece adjetivos o ciertas finalidades; así se habla, por ejemplo,
experiencias que respondan a los intereses y sobre procesos o actividades articulados a la formación —
preocupaciones de los actores educativos y lograr con ello, profesionalización, actualización, formación permanente o
una participación activa que conduzca al sujeto a la continúa, nivelación y perfeccionamiento— que han dado
construcción de una nueva práctica. lugar a la conformación de espacios específicos al interior de
Desde esta perspectiva, cualquiera que fuera la instancia las instituciones educativas. Esclarecer el significado de
formadora, deberá regirse por ciertos principios para cualquiera de las expresiones anteriores demanda un
realmente constituir una opción de cambio y constituirse en trabajo previo de conceptualización de la formación. Para
un desafío para sus concepciones al propiciar la reflexión y ello, se parte de considerar al hombre como un ser en
el intercambio. desarrollo, en evolución, en constante transformación, lo que
Cabe resaltar entonces, que Honoré (1980) conceptualiza a permite hacer referencia a la formación como:
la formación como una experiencia relacional del …«función humana de la evolución», pero de una
intercambio (experiencia de intercambio en y por la relación). evolución orientada de acuerdo con ciertos fines que tanto el
La experiencia de formación está basada sobre una práctica individuo como la colectividad de la que forma parte han
relacional con personas, la relación sirve de soporte a un considerado relevantes, por su posibilidad de aportar al
proceso de intercambio, cualquiera que sea la manera en desarrollo de las diversas potencialidades del ser (Honoré,
que se considere su sentido y su desarrollo. Así, el autor 1980:165).
plantea, en un primer momento, la siguiente interrogante: El señalamiento anterior conduce a responder la segunda
¿cuál es la relación entre los conceptos de educación y pregunta; es decir, a establecer una distinción entre
formación?, y posteriormente, plantea: ¿qué se entiende por formación y actividades de formación. Mientras que la
procesos o bien actividades de formación? Respecto a la formación alude al proceso evolutivo que el hombre vive,
primera cuestión, cabe esbozar dos posibles respuestas: si orientado hacia el ejercicio de sus potencialidades —en una
el concepto de educación es reducido al esquema de dinámica como la descrita en párrafos anteriores— las
transmisión de saberes, principalmente en ambientes actividades de formación son la mediación que genera y
escolarizados, mediante los cuales un sistema cultural se dinamiza dicho proceso.
reproduce, se tendría que afirmar que educación y Desde esta explicación, el autor logra reconocer a la
formación son conceptos escasamente relacionados. Si el formación como un campo específico para investigar en ella,
concepto de educación se extiende a todas las dimensiones con la intención de establecer una clara diferenciación entre
de la vida del hombre y a todas sus etapas; si hace una actividad de formación o una actividad limitada a
referencia al desarrollo de todas las potencialidades del ser; técnicas de adaptación social, reductora del saber, de
adoctrinamiento o hasta de distracción.
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Si se aceptan estos supuestos, esta lectura se presenta
como doblemente relevante, ya que permitirá al lector no
b) La espiral exterioridad-interioridad en el contexto de
sólo dar cuenta de lo que sucede en este campo educativo
las actividades de formación
sino transformarlo y, aún más, contribuir a una revisión de la
teoría y de la práctica pedagógica, de la teoría educativa y Las diversas acepciones, a las que Honoré (1980) hace
de una manera de hacer y de vivir la educación. referencia sobre la formación, parten de una concepción
humanista que pone de manifiesto el marco de referencia
a) La distinción entre formación y actividades de
del sujeto, sin reconocer la formación de los sujetos como
formación
una totalidad, pues existe una interrelación de lo subjetivo y
Honoré (1980:17) señala que el objetivo de las actividades de lo objetivo en el hombre, dando cuenta de cómo se
llamadas de formación, raramente es preciso, y el resultado interioriza lo objetivo y cómo se exterioriza lo subjetivo. En
siempre insuficientemente estudiado. La actividad formativa esta interrelación habrá que reconocer la intencionalidad de
es aquella cuyo objeto es específicamente el desarrollo de la cada sujeto para elegir aquello que lo forma, por lo tanto, la
«formatividad», es decir, de la mirada y la acción sobre la formación denota un problema existencial en los sujetos
evolución humana, individual y colectiva, por el ejercicio de histórico-sociales, quienes crean y recrean un proyecto de
las funciones de diferenciación y de activación. vida en función de las elecciones que realizan.
En el libro, ―Para una teoría de la formación‖, Honoré Así, bajo el signo de la exterioridad se ubican las
enumera una letanía de negaciones que parecen necesidades demandadas, como las que se derivan de las
absolutamente pertinentes: la actividad formativa no es una reformas educativas y curriculares, que exigen (desde fuera
diversión que permite soportar mejor otras actividades a las y arriba) del profesor adecuarse a la necesidad de adquirir
que uno se puede sustraer; no es una facilitación de la vida nuevas habilidades, conocimientos, modos de relación y
social; no es una reducción de las tensiones interpersonales cambio de actitudes. Implica la adquisición de un saber-
en los grupos y en las instituciones; es necesario diferenciar hacer y un saber-ser, que se ejerce en beneficio del sistema
una actividad formativa de los aprendizajes, que permiten la imperante. La formación, considerada desde el punto de
adquisición de técnicas cada vez más sofisticadas; hay que vista de la exterioridad, está considerada como algo «para»
diferenciarla de la actualización de los conocimientos; hay o algo que «se tiene» o es «adquirido». Así, cuando se
que diferenciarla de las actividades de adaptación o de habla de formación se alude a formación para algo.
entrenamiento a un marco de vida y de trabajo. Formación docente, formación psicopedagógica, formación
De lo anterior se desprende que a veces, pero para la toma de decisiones, para el desarrollo, etcétera.
generalmente no siempre, la actividad formativa tiene como Siempre ligada a un contenido que la delimita, o bien, como
soporte una o varias o todas esas actividades, pero es la adquisición de ciertas habilidades, conocimientos, modos
provisionalmente, porque si una actividad formativa se de relación, cambio de actitudes, alcanzando así el valor de
ejerce efectivamente, tiene como resultado, a más o menos un bien adquirible.
largo plazo, una transformación de esas actividades en las Por otro lado, desde la interioridad, la formación es derivada
cuales se inserta, y una transformación de las condiciones desde las necesidades ―internas‖ del sujeto. No deviene de
objetivas donde se desarrollan. fuera, sino de lo que el sujeto demanda. La formación en la
La concepción de la actividad formativa concierne a la práctica reflexiva es un ejemplo claro de esto. La práctica
realidad de lo desconocido y a la posibilidad de lo posible, reflexiva parte de las preocupaciones, deliberaciones y
por lo tanto, sin renunciar al ejercicio de las actividades que meditaciones acerca de las acciones y concepciones desde
las instituciones designan con el vocablo de formación el horizonte de la práctica profesional educativa del propio
permanente, es necesario denunciar sus aspectos anti sujeto (Honoré, 1980). De esta manera, la formación es una
formativos, y buscar lo más rápidamente posible para esas de las especificidades del hombre, igual que para Heidegger
actividades, nuevas formas y nuevas condiciones, (1988) la noción de dasein, ―el ser ahí‖, se reserva para el
coherentes con la noción de «formatividad». Lo cual no hombre, entendiendo que la ―existencia‖ conforma la
quiere decir que solamente se haga una crítica sistemática manera de ser propia del hombre. La «formatividad»
de los métodos de formación practicados actualmente. Por deviene entonces un carácter fundamental de la
una parte, su diversificación es demasiado grande y su «existencialidad», a través de la cual el hombre puede mirar-
evaluación todavía rara y parcial, y por otra, no es por se a sí mismo y reflexionar sobre sí mismo, esto es
oposición con lo que se práctica cómo se quiere situar su reflexionar-se. El poder, exclusivo del hombre, constituye la
propósito, sino en mayor diferenciación para la indicación de posibilidad o las posibilidades de acción, de trabajo sobre sí
caminos que se abren ante las acciones, cuando la reflexión mismo. Sin embargo, la «formatividad» se configura sólo
que se ha emprendido conduce a un terreno tan poco como posibilidad, es decir, de lo que puede ser, de lo que se
explorado como es la «formatividad». puede realizar, de lo incierto, de lo que puede advenir, de la
existencia posible, de la formación posible. Las actividades
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de formación se mueven en una doble búsqueda, tratando modo, la formación no se constituirá más que por el estudio
de indagar sobre los encuentros y desencuentros de la paciente y asiduo de experiencias provisionalmente
exterioridad y la interioridad, pues no deben ser vistas como llamadas ―experiencias de formación‖.
entidades aisladas en la vida de los sujetos en formación, Finalmente, se puede observar que la exterioridad-
sino como un recorrido que deambula entre ambas. Se interioridad aluden a una dicotomía clásica, es decir, a dos
refieren, en última instancia, acerca de cómo cada sujeto ha miradas representativas de dos direcciones opuestas entre
incorporado sus conocimientos, habilidades y competencias, sí, pero que involucran un gran valor en el análisis de
lo que ha estado fuera de su conocimiento y las ha hecho conceptos articulados a ambas, tales como la existencia, la
suyas. Incluye lo aprendido a lo largo de la vida, a través de reflexión, la autonomía del sujeto, pero sobre todo, la
sus vivencias y reflexiones implícitas o intencionadas acerca posibilidad y la existencia.
de su práctica docente, hasta la recibida en los procesos
c) La actividad formativa y la experiencia relacional
formales iniciales o permanentes, en el marco del desarrollo
profesional docente. Una actividad que apunta al conocimiento y al desarrollo de
Desde la exterioridad, la experiencia de los sujetos que se la «formatividad» tienen necesariamente como soporte las
viven en un proceso de formación; puede estar concebida relaciones: relaciones entre objetos; relaciones entre objetos
como una experiencia fragmentada de adquisición de y sujetos; relaciones entre los sujetos. Esta proposición se
información actualizada o de ciertas habilidades que llenan desprende de la noción de diferenciación. Honoré emprende
posibles carencias y que le permiten ser más efectivo. de manera central la investigación sobre la experiencia del
Desde la interioridad, la experiencia de los sujetos, puede cambio, que desde esta perspectiva desemboca en ―las
ser concebida como socio-histórica, global, cubierta de nociones de incompleto y de finitud, para caracterizar lo
significados, como un proceso de cambio. Es en este vivido de un recorrido, donde la felicidad y la esperanza
momento, donde la palabra integración se coloca en el están en el horizonte de la carencia y de la angustia‖
camino de la diferenciación. Integrar es, al mismo tiempo, (Honoré, 1980: 12). El aporte de estos planteamientos —la
reconocer como diferentes las partes o categorías que se filosofía existencial— remite a las experiencias propias,
vislumbran; de este modo, la experiencia está caracterizada anteriormente realizadas, que sometidas a análisis
de manera irreductible por la relación entre lo subjetivo y lo evidencian lo incompleto, lo finito y lo inacabado. La
objetivo; entre el interior y el exterior. conciencia de esto genera angustia para el involucrado y,
La experiencia está en el movimiento exterioridad- dada la conciencia y la consideración de esos límites, se
interioridad-exterioridad, descrito por Sartre (1970). El hace posible y necesaria la elaboración de un proyecto,
pensamiento científico tiene una progresividad en la impulsado por el afán de encontrar tentativas para superar
objetivación, crea el objeto científico (Bachelard, 1977), que los obstáculos creativamente. De esta manera, surgen
no puede darse sin la experiencia, pero debido a esta términos propios de la formación, entre ellos, proyecto
diferenciación en la experiencia, esta objetivación se personal, experiencias previas, intencionalidad, etcétera, lo
acompaña de subjetivación progresiva. Profundización y que en su conjunto es identificado como una situación del
extensión del conocimiento van a la par con profundización y ser como devenir.
extensión de la persona. La experiencia se apoya tanto en la En este sentido, inter-experiencia es un elemento
acción como en el pensamiento. Une al entorno y al imprescindible en la formación:
conocimiento. Es entonces cuando la reflexión desprende ¿Podemos hablar de una formación que no sea practicada en
de la experiencia algo del orden del conocimiento el campo de la inter-experiencia? Con esta pregunta,
(hipótesis). La reflexión es una actividad del pensamiento expresamos una duda sobre la existencia de una formación
que se vuelve sobre sus estados, en una tensión entre el fuera de cualquier relación con el otro. Incluso la
deseo y el proyecto para establecer nuevas relaciones y autoformación por el estudio y la reflexión solitaria, es un
significados. aspecto de una confrontación de la experiencia personal con
fragmentos de experiencias de los demás (Honoré, 1980: 26).
Se configura como urgente investigar las condiciones de
La relación con el otro no solamente tiene el aporte de
realización de una formación que pueda ser instituyente de
confrontar las experiencias propias y las de los demás, sino
formación, es decir que permita los cambios de estructuras,
que posibilita la objetivación misma de las experiencias
convirtiendo a éstas en portadoras de formación. De este
propias. En una situación de análisis de las prácticas
modo se vincula formación y política, pues una política de
personales, sucede que la reconstrucción de las
formación es una política de intervención. Por lo que, para
experiencias pasadas está completamente atrapada en las
llegar a un conocimiento sistemático de formación, hay que
propias percepciones, y las explicaciones sobre las fallas y
superar el obstáculo epistemológico que representa la
aciertos suelen ser formas de racionalización que impiden
propia experiencia de la formación. Para lograrlo, Honoré
enfrentar las maneras efectivas de actuación.
(1980) señala que el objeto no se instituye más que al
La presencia del otro, la reflexión con el otro, en una
término de un largo recorrido de objetividad racional, de ese
situación de formación es, entonces, la posibilidad misma de
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acceder a las propias maneras de proceder dentro de una experiencia de ruptura en dos puntos de vista: ruptura en el
práctica determinada. La mirada y las formas de percibir del seno de la cosa en sí, para obtener los elementos en los que
compañero hacen posible una valoración que se aleja de se buscará la relación; y, ruptura con las palabras que
actos de racionalización y de estrategias evasivas que designan las cosas de manera separada y conducen hacia
impiden enfrentar la manera de concebir y realizar las una o hacia otra cosa, cuando falta la palabra para designar
actividades en las que se está involucrado. El carácter su relación. La diferenciación trastorna la cosa y la palabra
relacional de las situaciones de formación aporta el que la designa, por lo que una actividad que pone en juego
necesario contraste y también posibilita objetivar las tal proceso suscita inevitablemente algunas dificultades
experiencias pasadas; la presencia del otro no es sólo un tanto personales como sociales. Una actividad de formación
acto de buena disposición a compartir, sino la condición es pues, un entrenamiento en la diferenciación. Este puede
misma de posibilidad de una reflexión que supere los considerarse como trabajo de análisis destinado a descubrir,
propios límites, desde los ángulos particulares para analizar a reconocer en sus diferencias, las partes de una forma, lo
prácticas previas y lograr vencer las limitaciones. cual no consiste en solamente en distinguirlas, sino en
Son las relaciones entre las cosas las que permiten el identificarlas en su función generatriz, constitutiva de la
desarrollo de las funciones psíquicas más complejas, sobre forma entrevista. Este entrenamiento puede igualmente
todo en el desarrollo de la memoria de las situaciones. A entenderse como trabajo de síntesis que tiende, a partir de
esta relación entre las cosas se añade la relación entre la elementos inicialmente distintos, separados, hacia formas
imagen de la realidad y lo vivido por del sujeto, con la nuevas, en cuya producción sus caracteres distintivos se
relación que éste mantiene con el entorno. A estos dos tipos convierten en diferencias.
de relaciones se añade una tercera: la relación de los Honoré (1980:140) señala que no se trata de aprender o de
sujetos entre ellos, a propósito de esas cosas, cuyas reconocer formas, se trata de situarlas en su dinamismo, por
relaciones entre sí tienen un significado objetivo designado el proceso de diferenciación de las cuales son producto. La
en el lenguaje y que son el lenguaje de la actividad de la diferenciación conduce a reconocer el mundo como mundo
colectividad humana. Estas tres formas de relaciones «psiquizado». La conciencia del objeto como forma, invita a
fundan la conciencia humana (Leontiev en Honoré, 1980: diferenciar sus elementos y a integrarlo en otras formas. La
139). Por lo tanto, toda actividad del hombre con respecto al diferenciación como propiedad de la «formatividad»
hombre puede, o bien contribuir a su valorización y a su transforma los objetos naturales o fabricados en formas,
integración, permitiendo de esta forma el ejercicio al máximo resultados de diferencias integradas y es fuente de nuevas
de las funciones psíquicas de las que tiene posibilidad, o formas. La actividad imaginativa no solamente es una
bien hacerlas invisibles o disociarlas fuera del campo de la asociación de imágenes o de ideas, es una asociación
formación y bloquearlas individual e institucionalmente en diferenciante generatriz entre las ideas de un «potencial de
diversas formas de alienación. diferencia», fuente de la imagen de la idea nueva.
d) La diferenciación en las relaciones entre los objetos e) La diferenciación en la relación entre la realidad y lo
vivido del sujeto
Honoré (1980:139) afirma que todo lo que tiende a
categorizar, a etiquetar, a discriminar, sin entrever No todas las actividades concurren a establecer una relación
simultáneamente las relaciones de las categorías entre sí, entre la realidad y lo vivido del sujeto que se la representa. El
caracteriza a una actividad marcada principalmente por una mundo de las impresiones interiores y el de las realidades
sensorialidad y una reactividad elementales, dejando poco están a menudo, o bien totalmente separados o bien
lugar a las actividades de reflexión. Un aspecto de la fusionados. No es evidente que los esfuerzos sean muy
«formatividad» es el acercamiento a la realidad objetiva por frecuentes ni muy intensos para descubrir sus relaciones.
la búsqueda del máximo de diferencias en el seno de las Quizá, incluso se pueden descubrir algunas actividades,
categorías y entre ellas. Es el descubrimiento de las cuya finalidad es precisamente que sus relaciones sean
diferencias en toda realidad relacional, el que conduce a la descubiertas lo más raramente posible.
reflexión a los diferentes niveles de actividad, contribuyendo En la actividad instintiva, la relación entre el sujeto y el objeto
a una renovación del pensamiento y de la sensibilidad. A no existe jamás en cuanto tal. Honoré (1980: 141) menciona
nivel de psiquismo intencional, encamina hacia la que ese poder del Hombre de «captar» la relación entre la
renovación del proyecto y de las elecciones. Pero no se realidad exterior y él mismo, es de hecho poco utilizada,
aprenden las diferencias mediante modelos o aplicando ¿Quiere esto decir que el hombre se comporta
reglas de un modo de empleo; sería lo contrario de la habitualmente como animal? –No– menciona Honore. Es
diferenciación, según lo señala Honoré (1980: 140). decir que con posibilidades funcionales de diferenciación
La diferenciación es una experiencia activa de las relaciones entre exterioridad e interioridad, entre objeto y sujeto, él vive
entre las cosas, una exploración de las situaciones al muchas veces por encima de tales posibilidades. Esto se
acecho de todas las relaciones posibles. También es una manifiesta de dos maneras. Por una parte, cuando el
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entorno no tiene sentido más que por el hecho de la representación que el sujeto tiene del medio, y la manera en
transferencia sobre el del deseo del sujeto, sin que sea que lo vive.
percibida la ligazón entre la incitación exterior y el deseo. Por En este entorno y a propósito del mismo, la «cuestión
otra parte, cuando el entorno está, a la inversa, totalmente relacional» se plantea entre las personas. Las
separado de la experiencia vivida, cuando no se percibe su significaciones cuyos conjuntos otorgan al sujeto el
influencia recíproca. Un aspecto importante de la formación conocimiento de las cosas son «objetivamente» las mismas
es la búsqueda y la puesta en marcha de todos los medios para todos, pero se viven diferentemente por unos y por
que permiten tener la experiencia de la relación entre el otros, dándoles cada uno un «sentido» particular en su
sujeto y el entorno, tanto para la distinción de los límites del relación con los objetos.
deseo y los de lo real, como para la comprensión de los
A manera de cierre
incidentes recíprocos del sujeto y de su medio.
La formación denota un problema existencial en los sujetos
f) La diferenciación en las relaciones interpersonales
histórico-sociales, quienes crean y recrean un proyecto de
Las relaciones interpersonales, que son uno de los objetos vida en función de las elecciones que realizan, entonces,
de la psicología, están ahora consideradas por Honoré Honoré (1980) reconoce a la formación desde la parte
(1980:141) como esenciales en el trabajo de formación, institucional que comprende, por un lado, un dispositivo
pues argumenta que: ―hemos confundido los campos de organizacional con sus programas, planes de estudio,
acción y los roles de los psicosociólogos y los de los certificaciones, construcciones, pero también la explora
formadores. Las relaciones interpersonales son estudiadas como un espacio donde se desarrolla el descubrimiento de
en las situaciones de entrevista, en los grupos, en las las posibilidades de dar un sentido a su vida, a partir de lo
organizaciones.‖ ¿Qué objetivo se tiene en las prácticas que vive y de su experiencia. El examen de estas dos
psicosociológicas? Es precisamente con esta cuestión características de la formación revela lo posible, abriendo la
cuando el autor señala que: cuestión de sentido, pues los cambios en las concepciones
…existe una diferencia entre psicosociología y formación. No y prácticas de formación deben superar la separación entre
toda actividad centrada sobre las relaciones entre las la formación personal y la profesional en la alternancia entre
personas es necesariamente formativa. También puede tener tiempos profesionales e interprofesionales, dentro y fuera de
como intención y/o como resultado el mantenimiento y la la institución. Se trata de una práctica de formación como
creación de condiciones que ponen obstáculos a las una reflexión sobre las prácticas, como un proceso de
manifestaciones de la formatividad. Así, la facilitación de la descubrimiento, de creación y no de adaptación.
vida relacional por formas de análisis y de intervención En este sentido, el concepto de formación ya no tenderá a
utilizando esquemas y proposiciones explicativas que tienden
ser utilizado para designar estados, funciones, situaciones,
a resolver las dificultades, tensiones y conflictos según un
prácticas o algo que se ―tiene‖, una experiencia adquirida, un
modelo únicamente adaptativo, constituye una anti-
conjunto de ejercicios que se han efectuado o como algo
información.
que se posee. La formación ya no estará colocada bajo el
Una de las principales dificultades actualmente en el uso de la
psicosociología para actividades llamadas de formación, es signo de la exterioridad sino bajo el punto de vista del sujeto,
que las condiciones de su práctica son tales, que se viven en de la interioridad, como una dimensión característica de la
la ilusión de un cambio. Ciertamente, por ejemplo, los persona, como una aptitud que se cultiva y se desarrolla;
participantes en una sesión de dinámica de grupo, en una formación en relaciones humanas, en parte nacida de la
formación en la entrevista o en la conducta de reunión, en una necesidad de resolver conflictos en el seno de los grupos, de
acción de análisis institucional, toman sin duda conciencia de las instituciones para mejorar su funcionamiento.
un cierto número de fenómenos concernientes a las La formación se mueve en la inter-experiencia, en la relación
relaciones y a las interacciones, «si bien esas tomas de con otro, y debe ser considerada como una actividad por la
conciencia favorecen ciertamente un cuestionamiento sobre sí cual se busca, con el otro, las condiciones para que un
y sobre el entorno, al menos durante un tiempo, raramente saber recibido del exterior, luego interiorizado, pueda ser
están seguidas de cambios duraderos en las prácticas superado y exteriorizado de nuevo, bajo nueva forma,
cotidianas» (Honoré, 1980:142). enriquecido, con significado en una nueva actividad. La
En cuanto al cuestionamiento sobre y en la institución, la formación, en tanto que práctica de apertura a la existencia,
experiencia demuestra que frecuentemente estas significa que para la persona es la puesta en claro de sus
actividades llevan consigo un refuerzo de estructuras posibilidades propias de dar un sentido a su vida, a partir de
jerárquicas, según modelos autoritarios. Por lo tanto, las lo que vive, de su experiencia, ―ser abierto a la existencia, es
relaciones interpersonales son un soporte para la actividad existir en formación‖ (Honoré, 1992).
formativa, a condición de que estén asociadas a otros tipos Un aspecto particular de la relación con los demás, en esta
de relaciones precedentemente indicados; las relaciones «construcción compartida» del saber, es la relación que se
entre los elementos del medio, y las relaciones entre la mantiene con el autor a través de su obra. La actividad
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formativa no puede separar la toma en consideración de las
relaciones interpersonales y la de las realidades concretas
donde esas relaciones son vividas en actividades que tienen
relación con esas realidades: la actividad de formación es
también una actividad de inter-formación.
Tú y yo, en presencia de un mismo objeto, hablamos con él las
mismas palabras que lo designan. Podemos eventualmente
comunicarnos los conocimientos que se refieren a las
significaciones que el objeto nos presenta, en la situación donde
nuestra actividad nos confronta con él. Pero el objeto se integra
para cada uno de nosotros en una experiencia diferente. Toma
para ti y para mí un sentido particular (Honoré, 1980: 142).
Se considera aquí que la intención de reflexionar en torno a
los principales problemas que las prácticas llamadas de
formación plantean, fue en un primer momento, salir de los
límites de la utilización inadecuada de conceptos para lograr
reconocer a la formación como un campo específico para
investigar en ella y, en segundo momento, la posibilidad de
recuperar las historias silenciadas de los sujetos y las
historias institucionales que se alejan, igualmente, del relato
oficial, con la intención de establecer una clara diferenciación
entre una actividad de formación o una actividad limitada a
técnicas de adaptación social, reductora del saber, de
adoctrinamiento o hasta de distracción; si se aceptan estos
supuestos, esta investigación se presenta como doblemente
relevante, ya que permitirá no sólo dar cuenta de lo que
sucede en este campo sino transformarlo y, aún más,
contribuir a una revisión de la teoría y de la práctica
pedagógica, de la teoría educativa y de una manera de
hacer y de vivir la educación.
Referencias
Bachelard, Gastón (1977). La formación del espíritu científico. Madrid:
Siglo XXI.
Heidegger, Martin. (1988). El ser y el tiempo. México: FCE.
Honoré, Bernard (1980). Para una teoría de la formación. Madrid:
Narcea, S. A. de Ediciones.
Honoré, Bernard. (1992). Vers l’Oeuvre de formation. L’ouverture á
l’existence. Paris: Editorial L’Harmattan.
Sartre, Jean-Paul (1970). El existencialismo es un humanismo, trad.
Carmen Llerena del Castillo. Barcelona: EDHASA.
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