Introducción Al Método de Los Elementos Finitos: Istemas Discretos Y Sistemas Continuos
Introducción Al Método de Los Elementos Finitos: Istemas Discretos Y Sistemas Continuos
Introducción al Método de los
Elementos Finitos
1.1. SISTEMAS DISCRETOS Y SISTEMAS CONTINUOS
Al efectuar una clasificación de las estructuras, suelen dividirse en discretas o
reticulares y continuas. Las primeras son aquéllas que están formadas por un
ensamblaje de elementos claramente diferenciados unos de otros y unidos en una
serie de puntos concretos, de tal manera que el sistema total tiene forma de malla o
retícula. La característica fundamental de las estructuras discretas es que su
deformación puede definirse de manera exacta mediante un número finito de
parámetros, como por ejemplo las deformaciones de los puntos de unión de unos
elementos y otros. De esta manera el equilibrio de toda la estructura puede
representarse mediante las ecuaciones de equilibrio en las direcciones de dichas
deformaciones.
Figura 1.1 Estructura reticular discreta y estructura continua
Como contrapartida, en los sistemas continuos no es posible separar, a priori, el
sistema en un número finito de elementos estructurales discretos. Si se toma una
parte cualquiera del sistema, el número de puntos de unión entre dicha parte y el
resto de la estructura es infinito, y es por lo tanto imposible utilizar el mismo método
que en los sistemas discretos, pues los puntos de unión entre los distintos elementos,
que allí aparecían de manera natural, no existen ahora.
Las estructuras continuas son muy frecuentes en ingeniería, como por ejemplo:
bastidores de máquinas, carrocerías de vehículos, losas de cimentación de edificios,
vasijas de reactores, elementos de máquinas (bielas, poleas, carcasas...), y para su
análisis es necesario disponer de un método que tenga en cuenta su naturaleza
continua.
Hasta la llegada del Método de los Elementos Finitos (MEF), los sistemas continuos se
abordaban analíticamente, pero por esa vía sólo es posible obtener solución para
sistemas con geometría muy sencilla, y/o con condiciones de contorno simples.
También se han utilizado técnicas de diferencias finitas, pero éstas plantean
problemas cuando los contornos son complicados.
Como precursores del MEF debe citarse a Argyris y Kelsey (Stuttgart, 1955) y a
Turner, Clough, Martin y Topp (Boeing, 1956), aunque con posterioridad el número
de autores en el campo del MEF ha sido enorme, siendo uno de los campos de la
ingeniería a los que más esfuerzos de investigación se han dedicado.
1.2. HIPÓTESIS DE DISCRETIZACIÓN
En una estructura discreta, su deformación viene definida por un número finito de
parámetros (deformaciones y/o giros), que juntos conforman el vector de
deformaciones Δ, y la estructura tiene tantas formas de deformarse como términos
tenga dicho vector. Un medio continuo tiene infinitas formas posibles de deformarse,
independientes unas de otras, ya que cada punto puede desplazarse manteniendo
fijos cualquier número finito de los puntos restantes, por grande que sea este último.
Por lo tanto la configuración deformada de la estructura no puede venir dada por un
vector finito Δ como el anterior, sino que es una función vectorial u, que indica cuáles
son las deformaciones de cualquier punto, y que tiene tres componentes escalares:
⎪⎧⎪u(x , y, z )⎪⎫⎪
⎪ ⎪
u = ⎪⎨ v(x , y, z ) ⎪⎬ (1.1)
⎪⎪ ⎪
⎪⎪w(x , y, z )⎪⎪⎪
⎩ ⎭
Esta función es la solución de la ecuación diferencial que gobierna el problema, y si
éste está bien planteado, cumplirá las condiciones de contorno impuestas, pero en
principio no puede asegurarse que esta función u tenga una expresión analítica
manejable, ni siquiera que pueda calcularse. Por lo tanto la función u no podrá
conocerse en general.
Para resolver este problema, el Método de los Elementos Finitos recurre a la
hipótesis de discretización, que se basa en lo siguiente:
• El continuo se divide por medio de líneas o superficies imaginarias en una serie de
regiones contiguas y disjuntas entre sí, de formas geométricas sencillas y
normalizadas, llamadas elementos finitos.
• Los elementos finitos se unen entre sí en un número finito de puntos, llamados
nudos.
• Los desplazamientos de los nudos son las incógnitas básicas del problema, y éstos
determinan unívocamente la configuración deformada de la estructura. Sólo estos
desplazamientos nodales se consideran independientes.
• El desplazamiento de un punto cualquiera, viene unívocamente determinado por
los desplazamientos de los nudos del elemento al que pertenece el punto. Para
ello se definen para cada elemento, unas funciones de interpolación que permiten
calcular el valor de cualquier desplazamiento interior por interpolación de los
desplazamientos nodales. Estas funciones de interpolación serán de tal naturaleza
que se garantice la compatibilidad de deformaciones necesaria en los contornos
de unión entre los elementos.
• Las funciones de interpolación y los desplazamientos nodales definen
unívocamente el estado de deformaciones unitarias en el interior del elemento.
Éstas, mediante las ecuaciones constitutivas del material definen el estado de
tensiones en el elemento y por supuesto en sus bordes.
• Para cada elemento, existe un sistema de fuerzas concentradas en los nudos, que
equilibran a las tensiones existentes en el contorno del elemento, y a las fuerzas
exteriores sobre él actuantes.
Los dos aspectos más importantes de esta hipótesis, sobre los que hay que hacer
hincapié son:
• La función solución del problema u es aproximada de forma independiente en
cada elemento. Para una estructura discretizada en varios elementos, pueden
utilizarse funciones de interpolación distintas para cada uno de ellos, a juicio del
analista, aunque deben cumplirse ciertas condiciones de compatibilidad en las
fronteras entre los elementos.
• La función solución es aproximada dentro de cada elemento, apoyándose en un
número finito (y pequeño) de parámetros, que son los valores de dicha función en
los nudos que configuran el elemento y a veces sus derivadas.
Esta hipótesis de discretización es el pilar básico del MEF, por lo que se suele decir de
éste, que es un método discretizante, de parámetros distribuidos. La aproximación
aquí indicada se conoce como la formulación en desplazamiento.
Claramente se han introducido algunas aproximaciones. En primer lugar no es
siempre fácil asegurar que las funciones de interpolación elegidas satisfarán al
requerimiento de continuidad de desplazamientos entre elementos adyacentes, por
lo que puede violarse la condición de compatibilidad en las fronteras entre unos y
otros. En segundo lugar al concentrar las cargas equivalentes en los nudos, las
condiciones de equilibrio se satisfarán solamente en ellos, y no se cumplirán
usualmente en las fronteras entre elementos.
El proceso de discretización descrito tiene una justificación intuitiva, pero lo que de
hecho se sugiere es la minimización de la energía potencial total del sistema, para un
campo de deformaciones definido por el tipo de elementos utilizado en la
discretización.
Con independencia de que más adelante se estudien en detalle, se representan a
continuación algunos de los elementos más importantes.
• Elasticidad unidimensional
Figura 1.2 Elementos para elasticidad unidimensional
• Elasticidad bidimensional
Figura 1.3 Elementos para elasticidad bidimensional
• Elasticidad tridimensional
Figura 1.4 Elementos para elasticidad tridimensional
• Elasticidad con simetría de revolución
Figura 1.5 Elemento axisimétrico
• Vigas
Figura 1.6 Elemento viga
• Flexión de placas planas
Figura 1.7 Elementos placa plana
• Cáscaras laminares curvas
Figura 1.8 Elemento cáscara curva
1.3. FUNCIONES DE INTERPOLACIÓN
Consideremos un elemento finito cualquiera, definido por un número de nudos n.
Para facilitar la exposición se supondrá un problema de elasticidad plana. Un punto
cualquiera del elemento tiene un desplazamiento definido por un vector u, que en
este caso tiene dos componentes:
⎪⎧u(x , y )⎪⎫⎪
u = ⎪⎨ ⎬ (1.2)
⎪⎪v(x , y )⎪⎪
⎩ ⎭
Los nudos del elemento tienen una serie de grados de libertad, que corresponden a
los valores que adopta en ellos el campo de desplazamientos, y que forman el vector
denominado δe . Para el caso plano este vector es:
T
δe = ⎡⎢U 1 V1 U 2 V2 ... U n Vn ⎤⎥ (1.3)
⎣ ⎦
En este ejemplo se supone que como deformaciones de los nudos se emplean sólo
los desplazamientos, pero no los giros, lo cual es suficiente para elasticidad plana,
como se verá más adelante. En otros elementos (p.e. vigas o cáscaras) se emplean
además los giros.
Figura 1.9 Deformaciones en un elemento finito
El campo de deformaciones en el interior del elemento se aproxima haciendo uso de
la hipótesis de interpolación de deformaciones:
u = ∑ Ni Ui v = ∑ N iVi (1.4)
donde Ni son las funciones de interpolación del elemento, que son en general
funciones de las coordenadas x,y. Nótese que se emplean las mismas funciones para
interpolar los desplazamientos u y v, y que ambos desplazamientos se interpolan por
separado, el campo u mediante las Ui y el campo v mediante las Vi. Es decir que la
misma Ni define la influencia del desplazamiento del nudo i en el desplazamiento
total del punto P, para las dos direcciones x e y.
La interpolación de deformaciones (1.4) puede ponerse en la forma matricial general:
u = N δe (1.5)
La matriz de funciones de interpolación N tiene tantas filas como desplazamientos
tenga el punto P y tantas columnas como grados de libertad haya entre todos los
nudos del elemento.
Las funciones de interpolación son habitualmente polinomios, que deben poderse
definir empleando las deformaciones nodales del elemento. Por lo tanto se podrán
usar polinomios con tantos términos como grados de libertad tenga el elemento.
Para problemas de elasticidad la estructura de esta matriz es normalmente del tipo:
⎡N 0 N2 0 ... 0 N n 0 ⎤⎥
N = ⎢⎢ 1 (1.6)
⎢⎣ 0 N 1 0 N2 0 ... 0 N n ⎥⎥
⎦
Sin embargo, el aspecto de esta matriz puede ser distinto para otros elementos,
como las vigas o las placas a flexión.
Las funciones de interpolación están definidas únicamente para el elemento, y son
nulas en el exterior de dicho elemento. Estas funciones tienen que cumplir
determinadas condiciones y aunque éstas se verán en detalle más adelante, con la
expresión anterior se puede deducir que la función de interpolación Ni debe valer 1
en el nudo i y 0 en los restantes nudos. Esta condición resulta evidente si se tiene en
cuenta que los términos del vector δe son grados de libertad y por lo tanto son
independientes, y deben poder adoptar cualquier valor.
Figura 1.10 Función de interpolación
1.4. CRITERIOS DE CONVERGENCIA
Antes de estudiar los criterios para garantizar la convergencia en el MEF es necesario
definir dicho concepto, en el ámbito del MEF. Se dice que un análisis por el MEF es
convergente si al disminuir el tamaño de los elementos, y por lo tanto aumentar el
número de nudos y de elementos, la solución obtenida tiende hacia la solución
exacta.
Hay que indicar que en el análisis por el MEF, se introducen, además de la hipótesis
de discretización, otras aproximaciones, que son fuentes de error en la solución:
integración numérica, errores de redondeo por aritmética finita... El concepto de
convergencia aquí analizado se refiere solamente a la hipótesis de discretización,
prescindiendo de los otros errores, que deben ser estudiados aparte, y cuyo valor
debe en todo caso acotarse.
Las funciones de interpolación elegidas para representar el estado de deformación de
un medio continuo deben satisfacer una serie de condiciones, a fin de que la solución
obtenida por el MEF, converja hacia la solución real.
Criterio 1
Las funciones de interpolación deben ser tales que cuando los desplazamientos de los
nudos del elemento correspondan a un movimiento de sólido rígido, no aparezcan
tensiones en el elemento.
Este criterio se puede enunciar también de forma más sencilla: las funciones de
interpolación deben ser capaces de representar los desplazamientos como sólido
rígido, sin producir tensiones en el elemento.
Esta condición es evidente, pues todo sólido que se desplaza como un sólido rígido,
no sufre ninguna deformación ni por lo tanto tensión. Sin embargo adoptando unas
funciones de interpolación incorrectas, pueden originarse tensiones al moverse como
sólido rígido.
Por ejemplo en la figura 1.11, los elementos del extremo se desplazan como un sólido
rígido, al no existir tensiones más allá de la fuerza aplicada.
Figura 1.11 Deformación de sólido rígido
Empleando la formulación desarrollada más adelante, si se aplican unas
deformaciones en los nudos de valor δR que representan un movimiento de sólido
rígido, las deformaciones unitarias en el interior del elemento son:
εR = B δ R (1.7)
Según este criterio, las tensiones correspondientes deben ser nulas en todo punto
del elemento:
σ = D εR = D B δ R = 0 (1.8)
Criterio 2
Las funciones de interpolación deben ser tales que cuando los desplazamientos de los
nudos correspondan a un estado de tensión constante, este estado tensional se
alcance en realidad en el elemento.
Claramente, a medida que los elementos se hacen más pequeños, el estado de
tensiones que hay en ellos se acerca al estado uniforme de tensiones. Este criterio lo
que exige es que los elementos sean capaces de representar dicho estado de tensión
constante.
Se observa que este criterio de hecho es un caso particular del criterio 1, ya que un
movimiento como sólido rígido (con tensión nula) es un caso particular de un estado
de tensión constante. En muchas ocasiones ambos criterios se formulan como un
sólo criterio.
A los elementos que satisfacen los criterios 1 y 2 se les llama elementos completos.
Criterio 3
Las funciones de interpolación deben ser tales que las deformaciones unitarias que se
produzcan en las uniones entre elementos deben ser finitas. Esto es lo mismo que
decir que debe existir continuidad de desplazamientos en la unión entre elementos
aunque puede haber discontinuidad en las deformaciones unitarias (y por lo tanto en
las tensiones, que son proporcionales a ellas).
La figura 1.12 ilustra las posibles situaciones, para un caso unidimensional donde la
única incógnita es el desplazamiento u en la dirección x. En la situación de la
izquierda existe una discontinuidad en el desplazamiento u, que da lugar a una
deformación unitaria infinita: esta situación no está permitida por el criterio 3. En la
situación mostrada a la derecha la deformación es continua, aunque la deformación
unitaria no lo es: esta situación está permitida por el criterio 3.
Figura 1.12 Criterio de convergencia 3 en una dimensión
Este criterio debe cumplirse para poder calcular la energía elástica U almacenada en
toda la estructura, como suma de la energía de todos los elementos.
U = 1
2 ∫σ
T
ε dv = 1
2 ∑∫ σ T
ε dv + U cont (1.9)
V e ve
donde el sumando Ucont representa la energía elástica acumulada en el contorno
entre los elementos, que debe ser nula.
Si este requerimiento no se cumple, las deformaciones no son continuas y existen
deformaciones unitarias ε infinitas en el borde entre elementos. Si la deformación
unitaria en el contorno es infinita, la energía que se acumula en él es:
U cont = 1
2 ∫ σT (∞) dv = indeterminado (1.10)
v =0
ya que, aunque el volumen de integración (volumen del contorno) es nulo, su integral
puede ser distinta de cero, con lo que se almacena energía en los bordes entre
elementos, lo cual no es correcto.
Sin embargo, si la deformación unitaria en el contorno es finita (aunque no sea
continua entre los elementos unidos), la energía que se acumula es:
U cont = 1
2 ∫ σT εcont dv = 0 (1.11)
v =0
En el caso plano o espacial este requerimiento aplica a la componente del
desplazamiento perpendicular al borde entre elementos, ya que ésta es la única que
acumula energía.
Figura 1.13 Compatibilidad de desplazamientos en el contorno
Este criterio puede expresarse de manera más general diciendo que en los contornos
de los elementos deben ser continuas las funciones de interpolación y sus derivadas
hasta un orden n-1, siendo n el orden de las derivadas existentes en la expresión de
la energía potencial Π del sistema. Es decir que las funciones de interpolación deben
ser continuas de tipo Cn-1.
El orden n de las derivadas existentes en la energía potencial Π del sistema, siempre
es la mitad del orden de la ecuación diferencial que gobierna el problema m
(n=m/2).
Para elementos de tipo celosía o viga, este requerimiento es fácil de cumplir pues la
unión entre elementos se hace en puntos discretos, y se usan los mismos
desplazamientos y giros para todos los elementos que se unen en un nudo.
Para elasticidad plana la ecuación diferencial es de orden m=2, con lo que energía
potencial es de orden n=1. En efecto esta última se expresa en términos de ε, que
son las derivadas primeras de las deformaciones. Luego las funciones de
interpolación deben ser continuas en los contornos de tipo C0, es decir no se exige
continuidad a la derivada de la función de interpolación en el contorno del elemento,
sino sólo a la propia función.
Para problemas de flexión de vigas y de placas delgadas, la ecuación diferencial es de
orden m=4, luego la energía potencial es de orden n=2. Por lo tanto las funciones de
interpolación elegidas deben ser continuas C1 en el contorno del elemento: tanto la
función como su derivada primera deben ser continuas.
A los elementos que cumplen este tercer criterio se les llama compatibles.
Figura 1.14 Compatibilidad en elasticidad unidimensional
Para problemas de flexión de vigas y placas, (n=2) es necesario emplear como
mínimo polinomios de grado 2, con continuidad C1 entre ellos, es decir que hay que
garantizar la continuidad de la flecha y el giro entre los elementos. En la práctica,
para la flexión de vigas planas se usan 4 parámetros para ajustar la solución (flecha y
giro en cada extremo) por lo que el tipo de funciones empleadas son polinomios de
grado 3.
P
1 v 2 3
v
2
V2 V3
V1
Figura 1.15 Compatibilidad en flexión de vigas
Con respecto a la velocidad de convergencia se pueden resumir las siguientes
conclusiones de los análisis efectuados. Si se utiliza una discretización uniforme con
elementos de tamaño nominal h, y se usa para interpolar los desplazamientos un
polinomio completo de grado c (que representa exactamente variaciones del
desplazamiento de dicho grado), el error local en los desplazamientos se estima que
es del orden 0(hc+1).
Respecto a las tensiones, son las derivadas n‐simas de los desplazamientos, luego el
error en ellas es de orden 0(hc+1-m).
2
Ecuaciones generales
u(x , y, z )
u v(x , y, z ) (2.1)
w(x , y, z )
N1 0 0 ... ... N n 0 0
N 0 N1 0 ... ... 0 Nn 0 (2.5)
0 0 N 1 ... ... 0 0 Nn
0
z x
En esta expresión se identifica el operador matricial que permite pasar de las
deformaciones de un punto u a las deformaciones unitarias . Este operador tiene
tantas filas como deformaciones unitarias haya en el problema y tantas columnas
como componentes tenga el campo de desplazamientos u.
Sustituyendo las deformaciones u en función de las deformaciones nodales, mediante
las funciones de interpolación, se obtiene:
e
u N (2.8)
Esta matriz B relaciona las deformaciones de los nudos del elemento e con las
deformaciones unitarias en un punto interior cualquiera del elemento. Por lo tanto B
representa el campo de deformaciones unitarias que se supone existe en el interior
del elemento finito, como consecuencia de la hipótesis de interpolación de
deformaciones efectuada, y juega un papel fundamental en el método de los
elementos finitos.
Dada la estructura de la matriz N, la matriz B se puede poner siempre en la forma:
N1 0 0 ... ... N n 0 0
B N 0 N1 0 ... ... 0 Nn 0 (2.11)
0 0 N 1 ... ... 0 0 Nn
B B1 B2 ... Bn (2.12)
Cada una de las matrices Bi tiene la forma siguiente:
Ni
0 0
x
Ni
0 0
y
Ni 0 0 Ni
0 0
z
Bi 0 Ni 0 (2.13)
Ni Ni
0 0 Ni 0
y x
Ni Ni
0
z y
Ni Ni
0
z x
Aunque el valor de B se ha obtenido para el caso de elasticidad tridimensional, su
valor en función de y N es totalmente general para otros tipos de problemas de
elasticidad, como flexión de placas, problemas de revolución, etc.
z
(2.14)
xy
yz
zx
Asimismo se conoce la ecuación constitutiva del material que forma el dominio, y que
relaciona las tensiones con las deformaciones unitarias. Para un material elástico
lineal esta ecuación constitutiva se puede poner en la forma:
D( 0
) 0
(2.15)
Siendo:
D la matriz elástica, que para un material elástico lineal es constante y depende
de sólo dos parámetros: el módulo de elasticidad E y el módulo de Poisson .
0 el vector de las deformaciones unitarias iniciales existentes en el material en el
punto considerado, que deben ser conocidas. Las más habituales son las debidas
a las temperaturas, aunque pueden incluirse en ellas las debidas a los errores de
forma, etc.
0 las tensiones iniciales presentes en el material, que normalmente son tensiones
residuales debidas a procesos anteriores sobre el material (p.e. tratamiento
térmico) y que por lo tanto son conocidas.
Las expresiones particulares de la matriz elástica D y de los vectores 0 y 0 dependen
del tipo de problema considerado y serán estudiadas en cada caso particular.
PN
qs
qc qv
We uT qv dv uT qs ds uT qc ds eT
PNe (2.16)
v s c
We T
dv Ue (2.17)
v
uT qv dv uT qs ds uT qc ds eT
PNe T
dv (2.18)
v s c v
eT
NT q v dv NT qs ds NT qc ds PNe eT
BT dv (2.21)
v s c v
Considerando que esta ecuación se debe cumplir para cualquier variación arbitraria
de las deformaciones, se obtiene:
NT qv dv NT qs ds NT qc ds PNe BT dv (2.22)
v s c v
NT qc ds Pce (2.23)
c
PC
qc
Donde Pce son unas fuerzas que están aplicadas sobre los nudos del elemento, y que
son equivalentes a las fuerzas distribuidas aplicadas sobre los contornos de unión con
los elementos vecinos. Ambas fuerzas producen el mismo trabajo virtual. La ecuación
de equilibrio del elemento queda finalmente:
NT qv dv NT qs ds Pce PNe BT (D B e
D 0 0 )dv (2.26)
v s v
v
(2.27)
T T T T e e
N q v dv N qs ds B D 0 dv B 0 dv Pc P N
v s v v
Ke BT D B dv (2.28)
v
Vector de fuerzas nodales equivalentes debido a las fuerzas actuantes por unidad
de volumen (figura 2.4).
Pve NT q v dv (2.29)
v
Pv
qv
Pse NT qs ds (2.30)
s
PTe BT D 0
dv (2.31)
v
Pbe BT 0
dv (2.32)
v
e
Ke e
e
Pve Pse PTe Pbe PNe e
Pce (2.34)
e
Pce 0 (2.35)
e
Ke e
K (2.36)
Siendo:
K es la matriz de rigidez de la estructura completa, obtenida por ensamblaje de
las matrices de los distintos elementos según los grados de libertad
correspondientes a cada uno.
es el vector de grados de libertad de toda la estructura, que agrupa a los grados
de libertad de todos los nudos.
De esta manera, la ecuación de equilibrio del conjunto de la estructura queda:
K Pv Ps PT Pb PN (2.37)
En esta ecuación:
PN es el vector de fuerzas exteriores actuantes sobre los nudos de unión de los
elementos.
Pv, Ps, PT, Pb, son los vectores de fuerzas nodales equivalentes producidos por
las fuerzas de volumen, de superficie, las deformaciones iniciales y las tensiones
iniciales. Son todos conocidos y se obtienen por ensamblado de los
correspondientes a los distintos elementos, según los nudos y direcciones
adecuados. Respecto al vector Pb hay que decir que si el estado de tensiones
iniciales actuantes sobre la estructura está auto-equilibrado, este vector es nulo.
Esto ocurre normalmente con las tensiones residuales. Sin embargo estas
tensiones no están equilibradas si la estructura se obtiene partir de un material
con unas tensiones auto-equilibradas y se elimina parte de ese material.
U 0e T
d (D D 0 0
)T d 1
2
T
D T
0
D T
0
(2.38)
0 0
e T T T
1
2 D dv D 0 dv 0 dv
v v v
(2.40)
uT q v dv uT qs ds uT qc ds eT
PNe
v s c
eT
NT qv dv eT
NT qs ds eT
NT qc ds eT
PNe (2.41)
v s c
En esta expresión se identifican la matriz de rigidez del elemento, así como los
distintos vectores de fuerzas nodales equivalentes, con lo que se puede poner en
forma más compacta:
e eT
1
2 Ke e eT
PTe eT
Pbe eT
Pve eT
Pse eT
Pce eT
PNe (2.42)
0 0 (2.45)
3.1. INTRODUCCIÓN
En el problema unidimensional el dominio continuo que se analiza se extiende según
una única dimensión x, teniendo el material un área variable con dicha coordenada
A(x) (figura 3.1). Como fuerzas exteriores pueden actuar:
Fuerzas por unidad de volumen q, en sentido axial.
Fuerzas puntuales aplicadas Fci.
El campo de deformaciones es una función u(x) de una sola variable, que define la
deformación axial de un punto cualquiera del dominio. La deformación unitaria tiene
sólo la componente axial du / dx .
u(x) q x
dF
qA 0 (3.2)
dx
Sustituyendo el valor de la fuerza en función de la tensión F A , y ésta en función
de la deformación unitaria E se obtiene:
d du
EA qA 0 (3.3)
dx dx
q A dx
F F+dF
dx
U1
e
u N1 N 2 N (3.7)
U2
U1 U2
U2
U1
N1 N2
+1 +1
du e dN 1 dN 2 U 1
N (3.12)
dx dx dx U 2
Esta es la matriz de rigidez del elemento de celosía, ya que este elemento finito de
dos nudos coincide con dicho elemento estructural.
U1 A(x) U2
Se obtiene la misma expresión que para el elemento de área constante, pero usando
el área media del elemento.
3.2.2 Tensiones
La tensión en el elemento (no incluyendo el efecto de las temperaturas) es:
du e 1 1 U1
E E EB E (3.18)
dx L L U2
E
U U1 (3.19)
L 2
Se observa que el elemento produce un campo de tensión constante en todo su
interior.
Además la tensión también es constante si el elemento es de área variable, en
contradicción con la estática, pues lo que debe ser constante en este caso es la fuerza
axial N, y no la tensión. Esto es debido a la hipótesis efectuada de variación lineal de
la deformación u, que no es correcta para un elemento de área variable.
1 N1 N2 1
Pero en =0 debe ser N2(0)=1, de donde se deduce que el coeficiente C debe valer 1.
Por consiguiente la función es:
2
N2 (1 )(1 ) 1 (3.22)
N2
1
1 2 3
La función N1 es una parábola que debe valer cero en los nudos 2 y 3, y debe valer la
unidad en el nudo 1 (figura 3.9), luego debe ser del tipo:
N1 C (1 ) (3.23)
Pero en =-1 debe ser N1(-1)=1, luego el coeficiente C debe ser –1/2. Por
consiguiente la función es:
( 1)
N1 (3.24)
2
N1
1
1 2 3
1 2 3 4
N1 N2
+1
+1
1 2 3 4 1 2 3 4
2
=-1 =0 =+1
x
x1 x2 x3
U1
e
u N 1 N 2 ... N n ... N (3.30)
Un
Empleando las funciones anteriores, esta ley será un polinomio de orden n-1.
U1
du e dN 1 dN n
N ... ... (3.31)
dx dx dx
Un
K BT D B dv (3.37)
dN 1
1 d
1 dN 1 dN n E
K ... ... AJ d (3.39)
1
J d d J
dN n
d
Puede desarrollarse como:
dN 1 dN 1 dN 1 dN 2 dN 1 dN n
...
d d d d d d
dN 2 dN 1 dN 2 dN 2 dN 2 dN n
1
EA ...
K d d d d d d d (3.40)
1
J ... ... ... ...
dN n dN 1 dN n dN 2 dN n dN n
...
d d d d d d
Estudiando la naturaleza de los distintos términos del integrando se puede deducir
que si el jacobiano J es constante, el integrando es un polinomio. Sin embargo si J no
es constante, el integrando es un cociente de polinomios. En el primer caso la integral
puede efectuarse de forma exacta empleando métodos numéricos adecuados,
mientras que en el segundo la integración numérica siempre es aproximada.
Pv NT q dv (3.41)
Donde q es la fuerza de volumen actuante sobre el elemento, que en este caso es un
escalar q, pues sólo tiene componente en x. Esta fuerza es en principio es variable,
pero con objeto de simplificar la práctica del método, es habitual restringir la posible
variación de la fuerza de volumen y limitarla sólo a aquellas que pueden ser
representadas por las propias funciones de interpolación. De esta forma la variación
de la fuerza de volumen se puede representar mediante una interpolación de sus
valores nodales, empleando las propias funciones de interpolación:
q N qev (3.42)
Siendo qev los valores nodales de la fuerza de volumen, que son constantes.
q3
q1 q2
1 q 2 3
x1 x2 x3
Siendo Ae los valores nodales del área. Por supuesto que esta aproximación limita la
variación del área a aquellos casos en los que dicha variación pueda representarse de
forma exacta mediante las funciones de interpolación.
La matriz M que proporciona las fuerzas nodales equivalentes vale:
2
( )2 ( 2
)(1 2
) ( 2
)( 2 )
4 2 4
1 2 2
2 2 ( )(1 )
M AJ (1 ) d (3.51)
1
2
2
( )2
simétrica
4
La distribución de tensiones es:
e E 2 1 2 1
E E B U1 2 U2 U3 (3.52)
J 2 2
Caso particular: elemento de tres nudos, de longitud L, con el nudo central centrado y
área constante A. Las expresiones anteriores se simplifican pues J L / 2 .
Matriz de rigidez:
7 8 1
EA
K 8 16 8 (3.53)
3L
1 8 7
4 2 1
AL
M 2 16 2 (3.54)
30
1 2 4
4.1. INTRODUCCIÓN
Los problemas de elasticidad bidimensional son muy frecuentes en Ingeniería, y son
asimismo los primeros en los que se aplicó el MEF. En este caso el medio continuo
que se analiza es plano, y se considera situado en el plano XY. Se denomina t al
espesor del dominio en su dirección transversal, el cual se considera despreciable
frente a las dimensiones del dominio en el plano XY.
La posición de un punto está definida por dos coordenadas (x,y), y su deformación
tiene dos componentes u(x,y), v(x,y) en las direcciones x,y respectivamente. El
campo de deformaciones es por lo tanto un vector:
u(x , y )
u (4.1)
v(x , y )
V1
U1
v
V2 u
U2
V3
U3
0
x
x u
0 u (4.7)
y v
y
xy
y x
donde se identifica al operador matricial que pasa de las deformaciones u a las
deformaciones unitarias. Sustituyendo las deformaciones u en función de las
deformaciones nodales, a través de las funciones de interpolación, se obtiene:
e e
u N B (4.8)
B B1 B2 ... Bn (4.10)
y (4.13)
xy
y
2 0 0 0 y
z 2 0 0 0 z
xy 0 0 0 0 0 xy
(4.15)
yz 0 0 0 0 0 yz
zx
0 0 0 0 0 zx
E E
(1 )(1 2 ) 2(1 )
Imponiendo en la tercera ecuación la condición z 0 se obtiene:
x y ( 2 ) z 0 (4.16)
z ( x y ) (4.17)
2
Sustituyendo en la expresión inicial del estado tridimensional (y considerando
además que yz=0, zx=0), se obtiene la matriz elástica del estado plano:
1 0
E
DTP 1 0 (4.18)
1 v2
1
0 0
2
y
xy
x x
Y z
z=0
y
Z X
Para obtener la ecuación constitutiva es suficiente con hacer cero las deformaciones
unitarias correspondientes en la ecuación tridimensional: basta por lo tanto con
extraer las filas y columnas correspondientes al estado plano. De esta forma se
obtiene la siguiente matriz elástica:
1 0
1
E (1 )
DDP 1 0 (4.19)
(1 )(1 2 ) 1
1 2
0 0
2 2
Nótese que aparece una tensión en la dirección z, cuyo valor se deduce simplemente
de la ecuación en la dirección z:
E
z ( x y ) (4.20)
(1 )(1 2 )
0 0Ty
T (4.22)
0Txy 0
0 0Ty
(1 ) T (4.23)
0Txy 0
u 1 x y 0 0 0 1
v ... (4.26)
0 0 0 1 x y
6
u R (4.27)
Los seis parámetros i se pueden calcular aplicando la expresión (4.26) a los tres
nudos del elemento, y agrupando las seis ecuaciones obtenidas (dos en cada nudo):
U1 1 x1 y1 0 0 0
1
V1 0 0 0 1 x1 y1 2
U2 1 x2 y2 0 0 0 3
(4.28)
V2 0 0 0 1 x2 y2 4
U3 1 x3 y3 0 0 0 5
V3 0 0 0 1 x 3 y3 6
es decir:
e
C (4.29)
1 x1 y1
1
A Det 1 x 2 y2 (4.35)
2
1 x 3 y3
Se observa que si el elemento tiene área nula (dos nudos coincidentes) eso se
manifiesta en A=0 y no se pueden calcular las Ni. Estas funciones son planos de valor
1 en el nudo i y 0 en los otros dos nudos.
Al ser las tres funciones de interpolación planos (Figura 4.3), el campo de
desplazamientos en el interior del elemento es también un plano que pasa por los
tres valores nodales del desplazamiento. En consecuencia, si se emplea este
elemento, el campo de deformaciones en una dirección cualquiera u o v se aproxima
mediante una superficie poliédrica de facetas triangulares.
N1 N2 N3
1
2 1 2 1
2
3
3 3
El estado de deformación unitaria viene definido por la matriz B, que en este caso
vale:
N1 N2 N3
0 0 0
x x x
N1 N2 N3
B N 0 0 0 (4.36)
y y y
N1 N1 N2 N2 N3 N3
y x y x y x
Efectuando las derivadas, la expresión de esta matriz es:
b1 0 b2 0 b3 0
1
B 0 c1 0 c2 0 c3 (4.37)
2A
c1 b1 c2 b2 c3 b3
B B1 B2 B3 (4.38)
BT1
K BT D B dv BT2 D B1 B2 B3 t dxdy (4.39)
v
BT3
Dado que Bi y D son constantes, su valor resulta ser (suponiendo espesor t uniforme):
BT1
PT BT D 0T
dv BT2 D 0T
t dx dy (4.45)
v
BT3
2c
V3 V4
U3 U4
3 4
2b
u 1 x y xy 0 0 0 0 1
v ... (4.48)
0 0 o 0 1 x y xy
8
u R (4.49)
La matriz C es de tamaño 8x8 y sus términos son todos conocidos en función del
tamaño del elemento. Por ejemplo sus dos primeras filas son:
1 b c bc 0 0 0 0
0 0 0 0 1 b c bc
C (4.51)
1 b c bc 0 0 0 0
.. .. .. .. .. .. .. ..
1 e
Despejando C y sustituyendo en la ecuación (4.49) se obtiene:
1 e
u R RC (4.52)
N1 N2
2 2
1 1
3 4 3 4
La matriz B para este elemento es de 3x8, y está formada por cuatro matrices Bi
de 3x2, una para cada nudo:
B B1 B2 B3 B4 (4.55)
(c y) 0 (c y) 0 (c y) 0 (c y) 0
1
B 0 (b x) 0 (b x) 0 (b x) 0 (b x)
A
(b x ) (c y) (b x) (c y) (b x) (c y) (b x) (c y)
Se observa que esta matriz tiene términos lineales, por lo que ésta es la variación
permitida para el campo de deformaciones unitarias en el interior del elemento. De
la misma forma, las tensiones también pueden tener una variación lineal en el
elemento. Este elemento es por lo tanto bastante más preciso que el triangular, que
sólo permitía valores constantes de la tensión y la deformación unitaria.
La matriz de rigidez de este elemento es de tamaño 8x8, y se calcula utilizando la
expresión habitual:
BT1
K BT D B dv ... D B1 ... B4 t dxdy (4.56)
BT4
La matriz K se puede dividir en 4x4 submatrices, que relacionan a los cuatro nudos
entre sí. Cada una de ellas vale:
siendo n el número de nudos del elemento. Resulta por lo tanto de gran interés
definir las funciones de interpolación de los nudos Ni, para cada tipo de elemento.
En los apartados siguientes se presentan funciones de interpolación con
compatibilidad de tipo C0, es decir que garantizan la continuidad de la propia función
en los bordes entre elementos.
Las funciones de interpolación siempre son del tipo polinómico. El número de
términos de éste polinomio viene determinado por el número de grados de libertad
del elemento, que define el número de parámetros independientes que pueden
utilizarse para definir el polinomio. En general se trata de utilizar polinomios
completos del mayor grado posible. El número de términos que aparecen en un
polinomio de grado dado y dos variables x,y, se puede deducir del triángulo de
Pascal. Por ejemplo: un polinomio completo de grado 1 requiere tres términos, el de
grado 2 requiere seis términos, el de grado 3, diez términos, etc.
(+1,+1)
(-1,-1)
2 1
3 4
2 1
3
8
4
5 6 7
6
3
2
7
8
1
Ni Nˆi 1
2 Nk1 1
2 Nk 2 (4.61)
k2 i
k1
Es decir que a cada función básica de una esquina se le resta 1/2 de la función de los
dos nudos intermedios de los lados adyacentes. Efectuando dicha operación para los
cuatro nudos de las esquinas se obtienen sus funciones de interpolación:
1
Ni (1 i
)(1 i
)( i i
1) i 1 3 5 7 (4.62)
4
5
4
7 2
8
1
5 12
6 11
7 8 9 10
Los dos nudos intermedios de un lado cualquiera corresponden a valores +1/3 y -1/3
de la coordenada. Las funciones de dichos nudos intermedios se pueden obtener de
forma intuitiva, definiendo una cúbica que adopte los valores deseados en los nudos:
Nk 9 (1 )(1 9 )(1 2
) i 5 6 11 12 1
32 k k k
Nk 9 (1 )(1 9 )(1 2
) i 2 3 8 9 1 (4.63)
32 k k k
Para los nudos de esquina se parte de las funciones básicas del elemento de cuatro
nudos Nˆi . Al introducir los nudos intermedios las funciones básicas se ven afectadas
de la forma siguiente:
Ni Nˆi 2
3 Nk1 1
3 Nk 2 (4.64)
donde i es el nudo esquina, y k1 y k2 son los dos nudos intermedios adyacentes,
siendo k1 el más próximo a i y k2 el más lejano (figura 4.13).
Para el otro nudo esquina del lado, que llamaremos j, es:
Nj Nˆ j 2
3 Nk 2 1
3 Nk1 (4.65)
Esta corrección debe hacerse para todos los lados y todas las esquinas del elemento.
Se obtiene la expresión siguiente, que es válida para los cuatro nudos esquina:
2
Ni 1
32 (1 i
)(1 i
)( 10 9 9 2) i 1 4 7 10 (4.66)
j k2 k1 i
1
4 nudos
x y
8 nudos
x2 xy y2
12 nudos
x3 x2y xy2 y3
x4 x3y x2y2 xy3 y4
x5 x4y x3y2 x2y3 xy4 y5
x6 x5y x4y2 x3y3 x2y4 xy5 y6
4
l1
Figura 4.15 Interpolación de Lagrange
Estas funciones Ni son muy fáciles de generar, pero tienen dos problemas: el primero
es el gran número de nudos que introducen en el elemento, aumentando el número
de ecuaciones a resolver. El segundo es que no utilizan polinomios completos, sino
que consideran muchos términos de grado elevado, que son peores para ajustar la
solución, pues introducen ondulaciones en ella (términos parásitos). Sin embargo,
por esta característica, son más adecuados para tratar problemas de transmisión de
ondas que requieren de términos de orden alto en la solución.
1
4 nudos
x y
9 nudos
x2 xy y2
16 nudos
x3 x2y xy2 y3
x4 x3y x2y2 xy3 y4
x5 x4y x3y2 x2y3 xy4 y5
x6 x5y x4y2 x3y3 x2y4 xy5 y6
1 L1=1 1
0.6
L3 L2 0.4
0.2
L1
2 3 L1=0 3
2
2 3
2 6
2
3 5 5
4 3 4
Las funciones de los nudos de esquina se calculan a partir de las funciones básicas,
restando a cada una de ellas 1/2 de las funciones correspondientes a los nudos
intermedios que hay en los lados adyacentes (figura 4.21):
Ni Nˆi 1
2 Nk1 1
2 Nk 2 (4.72)
k1 k2
2 9
3 10
8
4 7
5 6
j k2 k1 i
N
2
2 X
El vector xe agrupa a las coordenadas (x,y) de todos los nudos del elemento.
Con esta definición un elemento isoparamétrico tiene una forma geométrica real que
está definida por el tipo de funciones de interpolación que emplea. La forma real de
cada lado está definida por el número de nudos que hay en ese lado: así los lados con
dos nudos son rectos (funciones lineales), los lados de tres nudos pueden ser
parábolas (las funciones son cuadráticas) y los lados de cuatro nudos pueden ser
curvas cúbicas. En el sistema local del elemento, éste siempre es un cuadrado de
lado 2.
Deformaciones
Coordenadas
El primero permite una forma parabólica del contorno del elemento y sólo una
variación lineal en los desplazamientos. Estos elementos no son usados en la
práctica, pues requieren dar gran cantidad de coordenadas de nudos y sin embargo
no aprovechan dichos nudos para interpolar los desplazamientos.
K BT D B dv (4.81)
v
El vector de la derecha es conocido sin más que derivar las Ni respecto a , y
conociendo J se pueden obtener de la expresión anterior todas las derivadas que
forman la matriz Bi.
El cálculo de J se hace apoyándose en la interpolación de coordenadas:
Ni Ni
xi yi
J (4.84)
Ni Ni
xi yi
Esta expresión puede ser evaluada fácilmente ya que las funciones N son conocidas
en función de y xi,yi son las coordenadas de los nudos que definen la forma del
elemento.
El dominio de integración expresado en coordenadas locales es:
dv t dxdy tJ d d (4.85)
BT1
K BT D B dv ... D B1 ... Bn t dxdy (4.87)
BTn
Pv NT qv dv (4.91)
siendo qev los valores nodales de las fuerzas de volumen, que son constantes. Con
esto se obtiene la siguiente expresión del vector de fuerzas nodales equivalentes:
NT1
M NT N dv ... N1 ... Nn t dxdy (4.94)
NTn
Ps NT qsds (4.97)
Al igual que con las fuerzas de volumen, se restringe la posible variación de las
fuerzas de superficie sólo a aquellas que pueden ser representadas por las propias
funciones de interpolación. De esta forma las fuerzas de superficie se representan
mediante una interpolación de sus valores nodales, empleando las propias funciones
de interpolación:
qs N qes (4.98)
siendo qes los valores nodales de las fuerzas de superficie, que son constantes. Con
esto queda:
donde se ha introducido la matriz Ms que tiene una expresión muy similar a la matriz
M, pero integrando al lado del elemento donde se aplican las fuerzas. Está
compuesta por submatrices del tipo:
1 Ni N j 0
ij
M s t dl (4.100)
1
0 Ni N j
Deformación excesiva de los elementos. La forma de los elementos viene definida por
la transformación entre las coordenadas locales y las generales, con lo que la forma
de un elemento particular queda determinada por las coordenadas de sus nudos xe.
Unos valores incorrectos para éstas pueden dar lugar a elementos muy deformados,
en los que existirán problemas para efectuar las integrales de área necesarias para
calcular sus propiedades de rigidez.
Ocurren dos efectos simultáneos: algunos puntos interiores del elemento quedan
definidos por dos valores distintos de las coordenadas locales, y por otra parte
algunos puntos interiores en coordenadas locales se salen fuera del contorno del
elemento. En la figura 4.29 se observa un elemento excesivamente deformado en el
que las líneas =0.6 y =0.8 se sale fuera de él, y además se cortan entre sí.
=0.8 =0.6
4
8
3 6 7
Las dos últimas expresiones no son otras que las de interpolación de las coordenadas,
pero se añade una nueva, que dice que la suma de las funciones de interpolación
tiene que ser 1, a fin de poder representar cualquier estado de tensión constante.
El desarrollo anterior es para elementos isoparamétricos; para los de tipo
subparamétrico se puede demostrar, de forma análoga, que las funciones N’ usadas
para interpolar las coordenadas, deben de cumplir esta misma relación, con tal de
que las N´ se puedan expresar como una combinación lineal de las funciones N
usadas para interpolar el campo de desplazamientos.
4.12. ELEMENTO CUADRILÁTERO DE CUATRO NUDOS NO CONFORME
El elemento de cuatro nudos isoparamétrico puede tener forma de cuadrilátero, y
admite una variación lineal de los desplazamientos, lo cual le hace muy atractivo para
los problemas de elasticidad plana.
Sin embargo se ha encontrado que aún en ejemplos muy simples, como el de una
viga en voladizo, este elemento se comporta muy mal, y ello es debido a que no es
capaz de representar adecuadamente una deformada curva. En efecto, si se aplican
unos desplazamientos de flexión U a sus nudos extremos (figura 4.31), el elemento se
deforma como se muestra en la parte izquierda de la figura, manteniendo sus lados
rectos, siguiendo la ley:
u U v 0 (4.113)
U U U U
xy¹0 xy=0
H
U U
L U U
Con objeto de corregir este error Wilson y otros (1973) introdujeron dos nuevos
términos entre las funciones de interpolación del elemento, que representan
precisamente las formas de deformación necesarias para modelizar la deformación
vertical v en el problema de flexión en su plano:
2 2
u N iU i (1 )a1 (1 )a 3 (4.115)
2 2
v NV
i i (1 )a2 (1 )a4
donde ai son unos coeficientes, en principio desconocidos, que se añaden a las
variables nodales del elemento y dan lugar a un vector de grados de libertad
ampliado:
T
e
a
U 1 ... V4 a1 a2 a 3 a 4 (4.116)
Por lo tanto el elemento posee ahora doce grados de libertad en lugar de los ocho
iniciales. La matriz de funciones de interpolación es:
2 2
N 1 ... 0 (1 ) 0 (1 ) 0
N 2 2
(4.117)
0 ... N 4 0 (1 ) 0 (1 )
2
Los coeficientes a1 y a2 representan la colaboración de la forma (1 ) a la
2
deformación total, y los coeficientes a3 y a4 la colaboración de la forma (1 ) . Se
les suele llamar variables no-nodales, al no estar asignadas a ningún nudo en
concreto, como lo están las otras funciones de interpolación (figura 4.32).
v=(1-2) a2 u=(1-2) a3
La nueva matriz de rigidez se puede reducir a una de tamaño 8x8 que considera
únicamente los desplazamientos de los cuatro nudos. Para ello se eliminan los
valores no-nodales ai, mediante una técnica de condensación estática de grados de
libertad.
El elemento así obtenido muestra un comportamiento excelente cuando su forma es
rectangular o de paralelogramo. Sin embargo se comporta mal cuando su forma no
es un paralelogramo y sus lados dejan de ser paralelos. Ello es debido a que las
nuevas funciones de interpolación añadidas lo convierten en un elemento
incompatible: por ejemplo uno cualquiera de los nuevos términos añadidos al campo
de deformaciones puede activarse en un elemento, pero no en su vecino,
incumpliendo el tercer criterio de convergencia.
Para corregir este comportamiento, Taylor y otros propusieron en 1976 un método
para hacer que aun siendo incompatible, el elemento pase el "patch test". La
condición que se impone para ello es que si el elemento está sometido a unos
desplazamientos de los nudos tales que definan un estado de tensión constante, se
cumpla que:
- No se exciten las dos nuevas funciones de interpolación añadidas, es decir que a=0.
- No se produzcan fuerzas sobre los grados de libertad no nodales a.
El elemento así obtenido sigue siendo incompatible, pero se garantiza que es capaz
de representar un estado de tensión constante aun si no es un cuadrilátero, y por
otra parte es capaz asimismo de representar la flexión en su plano. Todo esto hace
que este elemento sea muy utilizado en la práctica, dadas sus excelentes
propiedades y su reducido número de nudos, con lo que genera un número de
ecuaciones relativamente pequeño.
3 4
Nv a0 a1 a2 a3
u
x
x
v
y (4.129)
y
xy
u v
y x
Sustituyendo la interpolación de las deformaciones u se obtiene la expresión habitual
del campo de deformaciones unitarias interpolado, que define la matriz B:
e e
u N B (4.130)
N1 N4
0 ... 0
x x
N1 N4
B N 0 ... 0 (4.131)
y y
N1 N1 N4 N4
...
y x y x
Las derivadas de las funciones de interpolación en coordenadas cartesianas se
obtienen de la forma habitual, mediante la jacobiana de la transformación de
coordenadas:
Ni x y Ni Ni
x x
J (4.132)
Ni x y Ni Ni
y y
4.13.2 Interpolación de tensiones
En la formulación híbrida, el campo de tensiones no se obtiene a partir de las
deformaciones unitarias, sino que se supone para él una cierta variación dentro del
elemento. En este elemento de 4 nudos, el campo de tensiones supuesto
corresponde a un campo lineal en sus coordenadas locales, diferente para cada una
de las tres componentes de la tensión en los ejes locales, en función de 9 parámetros
de ajuste , en la forma:
1 0 0 0 0 0 0 1
0 0 0 1 0 0 0 ... (4.133)
0 0 0 0 0 0 1 9
Siendo la constante AJ J 110 J 220 J 120 J 210 . Los coeficientes i del ajuste en el sistema
cartesiano son combinación lineal de los coeficientes iniciales i y de los términos de
J0 y son por lo tanto independientes.
El campo de tensiones interpolado debe satisfacer la ecuación de equilibrio, en
sentido débil. Esto se cumple si se impone la condición de que el campo de tensiones
no acumule energía con cualquier estado de deformación unitaria no contenida en la
interpolación de deformaciones unitarias supuesta, denominada deformación
unitaria incompatible in . Dicha condición es:
T
in dA 0 (4.137)
La restricción anterior se puede cumplir eliminando de la expresión de interpolación
de tensiones los términos afectados por los coeficientes 6 a 9, dejando sólo un
término en y otro en para cada tensión. De esta forma se obtiene la interpolación
propuesta por Pian y Sumihara que emplea 5 parámetros :
1 0 0 (J 110 )2 (J 210 )2
x 1
0 2 0 2
y 0 1 0 (J ) 12 (J )22 ... (4.138)
xy 0 0 1 J 110 J 120 J 210 J 220 5
S (4.140)
Siendo S una matriz de tamaño 3 x 5 y un vector con los 5 parámetros del ajuste.
Las constantes , se introducen en la ley de interpolación con objeto de obtener
matrices desacopladas y representan las coordenadas del centro de gravedad del
elemento:
1 1 1 1
dA Jd d dA Jd d
A A A A
El área del elemento se obtiene empleando la expresión habitual del determinante
de la jacobiana:
1 1
A dA Jd d (j0 j1 j2 )d d 4 j0
1 1
El valor de las constantes es:
1 1 1 1 1 j1
dA Jd d (j0 j1 j2 )d d
A A 1 A 1 3 j0
1 1 1 1 1 j2
dA Jd d (j0 j1 j2 )d d
A A 1 A 1 3 j0
Agrupando por una parte los términos correspondientes a los coeficientes y por
otra los correspondientes a las deformaciones de los nudos queda:
T
HR ST D 1 S dv ST dv e
v v
(4.143)
eT T
Sdv NT q v dv NT q S dS 0
v v S
Definiendo las matrices:
H ST D 1 S dv G ST dv (4.144)
v v
Pv NT qv dv PS NT q S dS (4.145)
v S
Para que esta condición se cumpla ante cualquier variación de las deformaciones
nodales y de los coeficientes de la interpolación de tensiones , se debe cumplir que:
e
H G 0
(4.147)
GT Pv PS 0
Estas son las ecuaciones de equilibrio del elemento y permiten obtener los valores de
los distintos parámetros e y . De la primera de ellas, se puede obtener
directamente el valor de los coeficientes de la interpolación de esfuerzos, sin
necesidad de ensamblarlas con los restantes elementos:
e
H 1G (4.148)
2 2 1 1 4 150
1000
B
150
2
A
1000
1 1 2 3 3
DY 5000
50
X
20
150
Desplazamiento Y
en el extremo
2.8
2.6
2.4
Elemento estándar
Incompatible de Wilson
Elemento híbrido
2.2
Número de nudos
2
50 100 150
180
Tensión X promediada
(X=20, Y=0)
160
140
Elemento estándar
Incompatible de Wilson
Elemento híbrido
120
Número de nudos
100
50 100 150
16 P=1
48
48
5.1. INTRODUCCIÓN
Los problemas de elasticidad en tres dimensiones son bastante frecuentes en la
práctica ingenieril, y se presentan sobre todo en elementos que por su proceso de
fabricación, o necesidades funcionales no pueden tener una dimensión mucho menor
que las otras dos. Esto ocurre con piezas fundidas o forjadas (p.e. carcasas de
maquinaria, bancadas de máquinas herramienta, soportes y aparatos de apoyo, etc.),
con elementos estructurales en hormigón para apoyo y cimentación (apoyos de
puentes, cimentaciones de máquinas, obras hidráulicas...), y en general en cualquier
estructura en la que no pueda asumirse la hipótesis de que la tensión en la dirección
del espesor sea nula.
El cálculo de tensiones y deformaciones en un sólido tridimensional es un problema
que no tiene mayor complejidad conceptual que el caso bidimensional, por lo que el
MEF se aplicó desde un principio a este tipo de problemas.
Las ecuaciones diferenciales que controlan el problema son similares a las del
problema bidimensional, pero incluyendo una tercera coordenada z, y un tercer
desplazamiento en dicha dirección w. Estas ecuaciones son de orden m=2. La energía
potencial del sistema contiene a las derivadas primeras de las deformaciones, es decir
n=1, con lo que es suficiente con emplear funciones de interpolación de tipo C 0 para
asegurar la convergencia en este problema.
Un nudo cualquiera de un elemento tiene tres desplazamientos Ui, Vi, Wi. Todos
ellos se agrupan formando el vector de desplazamientos nodales del elemento:
T
e
U 1 V1 W1 U 2 V2 W2 ... (5.2)
W1
w
v
V1
U1
u
N1 0 0 ... ... N n 0 0
N 0 N1 0 ... ... 0 Nn 0 (5.5)
0 0 N 1 ... ... 0 0 Nn
0 0
x
0 0
x
y
y
0 0 u
z z
v u (5.7)
xy
0 w
yz y x
zx
0
z y
0
z x
donde se identifica al operador matricial , de tamaño 6x3, que pasa de las
deformaciones u a las deformaciones unitarias. Sustituyendo las deformaciones u en
función de las deformaciones nodales, a través de las funciones de interpolación se
obtiene:
e e
u N B (5.8)
La matriz B relaciona las deformaciones de los nudos con las deformaciones unitarias
en un punto cualquiera del elemento:
B N (5.9)
B B1 B2 ... Bn (5.11)
z
(5.13)
xy
yz
zx
siendo:
D la matriz elástica, que para un material elástico lineal es constante y depende
de sólo dos parámetros: el módulo de elasticidad E y el módulo de Poisson . Su
valor es:
2 0 0 0
2 0 0 0
E
2 0 0 0 (1 )(1 2 )
D (5.15)
0 0 0 0 0 E
0 0 0 0 0 2(1 )
0 0 0 0 0
7 6
8
LJ
P
J L
LI
K
2 4
5 7
6
2 4
10
8 9
Forman esta familia (Figura 5.12) los elementos equivalentes a los ya presentados
antes.
Prisma triangular lineal de seis nudos, con dos nudos por arista.
Prisma triangular cuadrático, de 15 nudos en total, con tres nudos por arista.
Prisma triangular cúbico, de 26 nudos, con cuatro nudos por arista, y un nudo en
el centro de cada una de las dos caras triangulares.
x N xe (5.23)
donde el vector xe agrupa a las coordenadas (x,y,z) de todos los nudos del elemento.
Con esta definición un elemento isoparamétrico espacial tiene una forma geométrica
real que está definida por el tipo de funciones de interpolación que emplee. La forma
real de cada cara o lado está definida por el número de nudos que haya en esa cara o
lado: así los lados con dos nudos son rectos, los lados de tres nudos pueden ser
parábolas y los lados de cuatro nudos pueden ser curvas cúbicas. Las caras con tres
nudos son planas, con cuatro nudos son superficies bilineales, etc.
Es posible utilizar asimismo elementos subparamétricos, que pueden tener cierto
interés desde el punto de vista práctico, ya que pueden emplear unos pocos nudos
(p.e. sólo los cuatro vértices) para definir la forma del elemento, y sin embargo
emplear muchos nudos intermedios en los lados para representar el campo de
deformaciones con gran precisión.
Las derivadas de las funciones de interpolación respecto de las coordenadas
locales se pueden obtener mediante la regla de derivación en cadena:
Ni x y z Ni Ni
x x
Ni x y z Ni Ni
J (5.24)
y y
Ni x y z Ni Ni
z z
De esta expresión se pueden despejar las derivadas en coordenadas generales:
Ni Ni
x
Ni Ni
J 1
(5.25)
y
Ni Ni
z
El vector de la derecha es conocido sin más que derivar las Ni respecto a
Conociendo J se pueden obtener de la expresión (5.25) todas las derivadas que
forman la matriz Bi.
El cálculo de J se efectúa apoyándose en la interpolación de coordenadas:
Ni Ni Ni
xi yi zi
Ni Ni Ni
J xi yi zi (5.26)
Ni Ni Ni
xi yi zi
Esta expresión puede ser evaluada con facilidad, ya que las funciones Ni son
conocidas en función de y xi,yi,zi son las coordenadas de los nudos que definen
la forma del elemento.
Matriz de rigidez. Su expresión general es:
K BT D B dv (5.27)
v
Todos los términos que aparecen en ella son conocidos. Su evaluación se efectúa de
forma numérica, siendo aplicables las mismas consideraciones que en el caso plano.
El dominio de integración en este caso es un volumen, cuyo elemento diferencial se
expresa como:
dv dx dy dz Jd d d (5.28)
Pv NT qv dv (5.29)
Se supone, al igual que en el caso plano, que las fuerzas de volumen se pueden
interpolar a partir de sus valores nodales, empleando las propias funciones de
interpolación:
qv N qev (5.30)
siendo qev los valores nodales de las fuerzas de volumen, que son constantes. Con
esto se obtiene la siguiente expresión del vector de fuerzas nodales equivalentes:
La matriz M se puede dividir en nxn submatrices, que relacionan a los n nudos entre
sí:
1
Ni N j 0 0
Mij 0 Ni N j 0 Jd d d (5.34)
1
0 0 Ni N j
Ps NT qsds (5.35)
Al igual que con las fuerzas de volumen, se supone que las fuerzas de superficie se
representan mediante una interpolación de sus valores nodales, empleando las
propias funciones de interpolación, particularizadas para la cara donde se aplica la
fuerza:
qs N qes (5.36)
siendo qes los valores nodales de las fuerzas de superficie, que son constantes.
qs =1
dt1 dt2
donde se ha introducido la matriz Ms que tiene una expresión muy similar a la matriz
M, pero integrando en la cara del elemento donde se aplican las fuerzas. Está
compuesta por submatrices del tipo:
1
Ni N j 0 0
Msij 0 Ni N j 0 ds (5.38)
1
0 0 Ni N j
Por ejemplo, si la fuerza se aplica en la cara =+1 (figura 5.13), el valor del diferencial
de área es: ds dt1 dt2 donde t1 y t2 son dos vectores tangentes a las líneas =Cte
y =Cte, cuyo valor es:
x x
J 11 J 21
y y
dt1 d J 12 d dt2 d J 22 d (5.39)
z J 13 J 23
z
6.1. INTRODUCCIÓN
Se dice que un problema tiene simetría de revolución cuando tanto el dominio sólido
del problema, como las cargas aplicadas y las condiciones de ligadura son simétricas
respecto a un eje. La solución del problema, es decir los estados de deformaciones y
tensiones tienen asimismo simetría respecto a dicho eje.
Si se considera una sección del sólido que contiene al eje de revolución, su estado de
deformación queda definido por las dos componentes del desplazamiento u, v
contenidas en dicha sección (figura 6.1). Por lo tanto el problema queda reducido a
un problema en dos dimensiones (radial y axial), aunque el dominio sólido sea
tridimensional.
Por lo tanto el campo de desplazamientos u del problema es:
u(r, z )
u (6.1)
v(r, z )
v
u
t
Y z
f r
X
B B1 B2 ... Bn (6.10)
z
(6.12)
rz
1 0
1 1
r r
1 0
z E (1 ) 1 1 z
(6.13)
(1 )(1 2 ) 1 0
1 1
rz rz
1 2
0 0 0
2(1 )
donde se identifica la matriz elástica D.
0Tz
T
(6.15)
0
0T T
0Trz 0
x N xe (6.17)
El vector xe agrupa a las coordenadas (r,z) de todos los nudos del elemento.
h x
x N
2
2 r
Esta expresión puede ser evaluada fácilmente, ya que las funciones N son conocidas
en función de xh y ri,zi son las coordenadas de los nudos que definen la forma del
elemento.
K BT D B dv (6.21)
dv 2 r drdz 2 N i ri J d d (6.23)
La matriz K se puede dividir en nxn submatrices, que relacionan a los n nudos entre sí:
siendo qev los valores nodales de las fuerzas de volumen, que son constantes. Con
esto se obtiene la siguiente expresión del vector de fuerzas nodales equivalentes:
La matriz M se puede dividir en nxn submatrices, que relacionan a los n nudos entre
sí:
siendo qes los valores nodales de las fuerzas de superficie, que son constantes. Con
esto el vector de fuerzas nodales equivalentes resulta ser:
donde se ha introducido la matriz Ms que tiene una expresión muy similar a la matriz
M, pero integrando al lado del elemento donde se aplican las fuerzas. Está
compuesta por submatrices del tipo:
Ni N j 0
Msij 2 N iri dl (6.35)
0 Ni N j
El valor del diferencial de longitud se calcula igual que para los elementos
bidimensionales.
qsz
qsr
z
qLZ 2pRqLZ
R
r
r
Sea una fuerza de línea con componentes en las direcciones radial y axial, expresadas
como una fuerza por unidad de longitud circunferencial:
qLr
qL q (6.36)
Lz
u u 1k sin k u 2k cos k
k 0 k 0
Los coeficientes del desarrollo se han separado en dos grupos: el grupo con
superíndice 1 corresponde al estado simétrico de deformaciones, y el grupo con
superíndice 2 corresponde al estado antisimétrico. En el estado simétrico los
desplazamientos radial y axial varían según la ley del coseno, que es simétrica
respecto a , mientras que el desplazamiento circunferencial varía según el seno, a fin
de obtener u 0 para =0 y =p, así como el cambio de signo con p<<2p. En el
grupo antisimétrico, las funciones seno y coseno están cambiadas respecto al caso
simétrico.
Todos los coeficientes del desarrollo en serie son sólo funciones de r y , y
constituyen las incógnitas del problema.
6.7.2 Deformaciones unitarias
Las deformaciones unitarias para este problema corresponden a las de la elasticidad
en tres dimensiones, y dada la geometría resulta conveniente manejarlas en
coordenadas cilíndricas:
ur
r
r
uz
z
z
ur 1 u
r r
ur uz
rz (6.40)
z r
u 1 uz
z
z r
1 ur u u
r
r r r
Derivando en las expresiones de los desplazamientos y reagrupando los términos en
seno y coseno, se obtiene la relación entre las deformaciones unitarias y los
coeficientes del desarrollo en serie del campo de desplazamientos. Dicha expresión
se puede poner en forma matricial como:
0 0 0 0 0
r
urk1
r 0 0 0 0 0
z uzk1
z
1 k
0 0 0 0 u 1k
r r
cos k
rz k 0
0 0 0 0 urk2
z r
z
uzk2
k
r 0 0 0 0
r z u 2k
k 1
0 0 0 0
r r r
0 0 0 0 0
r
urk1
0 0 0 0 0
z uzk1
1 k
0 0 0 0 u 1k
r r
sin k 2
(6.41)
k 0
0 0 0 0 urk
z r
uzk2
k
0 0 0 0
r z u 2k
k 1
0 0 0 0
r r r
C S
k
u12
k
cos k k
u12
k
sin k (6.42)
k 0 k 0
Los operadores Ck y S
k
corresponden a los términos en coseno y seno
respectivamente del desarrollo en serie de . Por su estructura pueden separarse
cada uno de ellos por columnas en dos submatrices, de tamaño 6x3, que
corresponden a los estados 1 y 2, con lo que la ecuación anterior queda:
C1 S1 C2 S2
k
cos k k
sin k u1k k
cos k k
sin k uk2 (6.43)
k 0 k 0
0 0 0 0 0
r
r 0 0 0
0 0
z z 0 0 0 urk1
1 k
cos k 0 sin k 0 0 0 uzk1
rz
r r
k 0
k u 1k
z 0 0
z r r z
r
0 0 0 k 1
0
0 0 0 r r r
0 0 0 0 0
r
0 0 0
0 0
0 0 0 z urk2
1 k
cos k 0 0 0 sin k 0 uzk2 (6.44)
r r
k 0
k u 2k
0 0
r z z r
k 1 0 0 0
0
r r r 0 0 0
1
k
u1k 2
k
uk2 (6.45)
k 0 k 0
1
El primer operador k
corresponde al estado simétrico (estado 1), es de tamaño 6x3,
C S
y está formado por las tres primeras columnas de los operadores k
y k
.
Análogamente el operador k2 , que corresponde al estado antisimétrico (estado 2),
está formado por las tres últimas columnas de los operadores anteriores. Hay que
notar que tanto el operador simétrico como el antisimétrico tienen en su
composición términos en seno y en coseno.
y la matriz N es de 3x3n:
N1 0 0 N2 0 0 ...
N 0 N1 0 0 N2 0 ... (6.48)
0 0 N1 0 0 N 2 ...
Donde ek1 y ek2 contienen los 3n desplazamientos de los n nudos del elemento e, en
el armónico k, en los casos 1 y 2 respectivamente. Sustituyendo esta expresión en la
de las deformaciones unitarias se obtiene:
1 e1 2 e2
k
N k k
N k
(6.50)
k 0 k 0
e1 e2
B1k k
Bk2 k
(6.51)
k 0 k 0
Esta expresión define las dos matrices B1 y B2 que relacionan los desplazamientos
nodales con las deformaciones unitarias. Hay tantas matrices como armónicos se
emplean en cada uno de los estados 1 y 2. Su expresión es:
c1 s1
B1k k
N cos k k
N sin k Bck1 cos k Bsk1 sin k (6.52)
c2 s2
Bk2 k
N cos k k
N sin k Bck2 cos k Bsk2 sin k (6.53)
Cada una de las matrices B1 y B2 tiene una estructura similar a los operadores
correspondientes, con 3 filas y 3n columnas:
N1
0 0 ... 0 0 0 ...
r
N1 0 0 0 ...
0 0 ...
z 0 0 0 ...
N1 kN 1
Bck1 0 ... Bsk1 0 0 0 ... (6.54)
r r
N1 N1 kN 1 N1
0 ... 0 ...
z r r z
0 0 0 ... kN 1 N1 N1
0 ...
r r r
0 0 0 ...
N1
0 0 0 ... 0 0 ...
r
0 0 0 ... N1
0 0 ...
0 0 0 ... z
N1 kN 1
Bck2 0 0 0 ... Bsk2 0 ... (6.55)
r r
kN 1 N1 N1 N1
0 ... 0 ...
r z z r
kN 1 N1 N1 0 0 0 ...
0 ...
r r r
0 0 0 ...
6.7.4 Estado de tensiones
El vector de tensiones corresponde al estado tridimensional, en coordenadas
cilíndricas:
T
r z rz z r
(6.56)
1 e 2T
U2 p B2pT DBq2dv e2
q (6.60)
2 p q
e 1T
U 12 p B1pT DBq2dv e2
q (6.61)
p q
6.7.5.1 Término 1
Uno cualquiera de los sumandos de estos términos vale:
1 e 1T
1
U pq p Bcp1T DBcq1 cos p cos q dv Bcp1T DBqs 1 cos p sin q dv e1
q
2
1 e 1T
p Bsp1T D Bqc1 sin p cos q dv Bsp1T D Bqs 1 sin p sin q dv e1
q (6.62)
2
Todas las integrales están extendidas al volumen del elemento finito, cuyo elemento
diferencial es dv = r dr dz d.
Dado que las matrices B no dependen de la coordenada circunferencial , es posible
efectuar en primer lugar la integración en dicha coordenada. Esta integración en la
coordenada puede efectuarse con sencillez si se tiene en cuenta que:
0 para p q 0
sin p sin q d para p q 0 (6.63)
0 para p q
2 para p q 0
cos p cos q d para p q 0 (6.64)
0 para p q
6.7.5.2 Término 2
Este término tiene una expresión similar a la del término 1, cambiando únicamente el
superíndice 1 por el 2; por lo tanto efectuando el mismo desarrollo se llega a:
1 e 2T T
U2 0
2 Bc02 DBc02 dA e2
0
2
(6.67)
1 e 2T c 2T c2 s 2T s2 e2
p B p DB dAp B p DB dA p p
2 p 1
T T
K1p Bcp1 DBcp1rdrdz Bsp1 DBsp1rdrdz p 1, (6.70)
A A
Caso antisimétrico 2:
T
K20 2 Bc02 DBc02rdrdz (6.71)
A
T T
K2p Bcp2 DBcp2rdrdz Bsp2 DBsp2rdrdz p 1, (6.72)
A A
1 2
qvz qvzk cos k qvzk sin k (6.75)
k 0 k 0
cos k 0 0 sin k 0 0
A1k 0 cos k 0 Ak2 0 sin k 0 (6.78)
0 0 sin k 0 0 cos k
V uT q vdv (6.81)
v
0
V2 2 δe02T NT 0 dA δep2T NT q vp
2
dA (6.87)
p 1
qv2 0
0
Pv20 2 NT 0 dA Pvp2 NT q vp
2
dA (6.89)
qv1 0
Términos V12 y V21. Estos términos corresponden al potencial producido por las
fuerzas del caso simétrico sobre las deformaciones del caso antisimétrico y
viceversa. Dada la naturaleza de las matrices A, estos términos son ambos nulos.
El equilibrio del elemento finito requiere que este potencial sea estacionario para
cualquier variación de sus grados de libertad. De esta condición se obtienen las
ecuaciones de equilibrio del elemento, que son independientes para cada uno de los
armónicos. Las distintas ecuaciones que se obtienen son:
Caso simétrico 1:
e1
K10 0
P01 (6.92)
e1
K1p p Pp1 p 1, (6.93)
Caso antisimétrico 2:
e2
K20 0
P02 (6.94)
e2
K2p p Pp2 p 1, (6.95)