Función de los eritrocitos
Hasta ahora has aprendido la estructura de los glóbulos rojos, pero ¿qué hacen
realmente? El rol principal de los eritrocitos es el transporte e intercambio de gases
(oxígeno y dióxido de carbono) entre los pulmones y los demás tejidos. La
secuencia de los eventos ocurre de la siguiente forma:
En los capilares pulmonares, la hemoglobina se liga al oxígeno inhalado
formando oxihemoglobina. Esta sustancia le proporciona a los eritrocitos, y por
extensión a la sangre, un color rojo brillante.
Los eritrocitos ricos en oxígeno luego viajan a través de las arterias hasta que
alcanzan los capilares tisulares.
En los capilares tisulares, el oxígeno es liberado de la hemoglobina y se difunde en
los tejidos.
Simultáneamente, el dióxido de carbono proveniente de los tejidos se liga a la
hemoglobina, formando desoxihemoglobina. Esta sustancia da a los glóbulos rojos,
y por consiguiente a la sangre venosa, un color azul violáceo.
Los eritrocitos ricos en dióxido de carbono viajan por las venas hacia el corazón, y
luego a los pulmones.
Dentro de los capilares pulmonares, el dióxido de carbono es separado de la
hemoglobina e intercambiado por una nueva dosis de oxígeno.
Estructura de los eritrocitos
Los eritrocitos tienen un tamaño consistente de 7-8 µm, lo cual los convierte en
perfectas ‘reglas histológicas’ en los exámenes de rutina. Sin embargo, poseen una
estructura atípica en comparación con la mayoría de las células humanas. En
primer lugar, los eritrocitos tienen forma bicóncava, similar a una dona, con la
diferencia de que en el eritrocito hay una delgada membrana cubriendo el sitio del
agujero de la dona. Esto por supuesto significa que la periferia del eritrocito es más
gruesa que la parte central. Esta característica maximiza la superficie total de la
membrana celular, facilitando el intercambio y transporte gaseoso. Además los
eritrocitos carecen de núcleo (son anucleados) y de cualquier otro orgánulo
intracelular (también conocido como organelo intracelular), ya que todos se pierden
durante la eritropoyesis. Las únicas dos estructuras celulares restantes son
el citoplasma envuelto por una membrana celular.
Citoplasma
El citoplasma de los eritrocitos está cargado de hemoglobina, una proteína que
puede unirse de forma reversible (y por lo tanto transportar) a las moléculas de
oxígeno y dióxido de carbono. La hemoglobina es acidófila, por lo que en
consecuencia los eritrocitos se tiñen de un intenso color rojo al utilizar la la técnica
de tinción de hematoxilina y eosina (H+E).
como se reproduce
Los eritrocitos (glóbulos rojos o hematíes) son células anucleadas (sin núcleo),
bicóncavas y cargadas de hemoglobina que transportan oxígeno y dióxido de
carbono entre los pulmones y otros tejidos. Se producen en la médula ósea roja
mediante un proceso llamado eritropoyesis. Durante este proceso, los precursores
eritroides (células antecesoras de los eritrocitos derivadas de células madre) son
estimulados por la eritropoyetina a sufrir una serie de cambios morfológicos
mediante los cuales se convierten en glóbulos rojos maduros.
[Link]
Dds, A. T. (2022b, octubre 20). Eritrocitos. Kenhub. Recuperado 23 de octubre de
2022, de [Link]
Donde se encuentra
Tipo de glóbulo sanguíneo (célula de la sangre) que se produce en la médula ósea
y se
encuentra en la sangre y el tejido linfático. Los glóbulos blancos son parte del
sistema
inmunitario del cuerpo y ayudan a combatir infecciones y otras enfermedades
Tipo de glóbulo sanguíneo (célula de la sangre) que se produce en la médula ósea
y se encuentra en la sangre y el tejido linfático. Los glóbulos blancos son parte del
sistema inmunitario del cuerpo y ayudan a combatir infecciones y otras
enfermedades
[Link]
abasolo/ingenieria-en-sistemas/tipo-de-globulo-sanguineo/13954383
Instituto Tecnologico Superior de Abasolo (s. f.). Recuperado 23 de octubre de 2022, de
[Link]
abasolo/ingenieria-en-sistemas/tipo-de-globulo-sanguineo/13954383
Periodo de vida
Los glóbulos rojos sobreviven unos 120 días. Entonces, pierden su membrana
celular y luego son eliminados, en gran medida, de la circulación por las células
fagocíticas del bazo y el hígado. La hemoglobina es degradada
fundamentalmente por el sistema de la hemooxigenasa, que conserva (para
reutilizar) el hierro, degrada el grupo hemo a bilirrubina mediante una serie de
pasos enzimáticos y reutiliza las proteínas. El mantenimiento de una cantidad
estable de eritrocitos requiere una renovación diaria de 1/120 de las células; se
liberan en forma continua eritrocitos inmaduros (reticulocitos), que representan
del 0,5 al 1,5% de la población de eritrocitos periféricos.
Con el envejecimiento, la hemoglobina y el hematocrito (Hto) disminuyen
ligeramente, pero no por debajo de los valores normales. En las mujeres que
menstrúan, la causa más común de disminución del recuento de eritrocitos es la
deficiencia de hierro debido a la pérdida crónica de sangre por la menstruación.
Braunstein, E. M. (2022, 6 octubre). Producción de eritrocitos. Manual MSD
versión para profesionales. Recuperado 23 de octubre de 2022, de
[Link]
oncolog%C3%ADa/abordaje-del-paciente-con-anemia/producci%C3%B3n-
de-eritrocitos
Importancia
Todas las funciones biológicas, en la gran mayoría de los organismos vivos,
dependen directa o indirectamente del oxígeno. Partiendo desde uno de los
procesos vitales más elementales, la respiración celular, el oxígeno se encuentra
presente en casi todas las funciones metabólicas debido a ser un receptor,
transportador y donador de electrones de excelente calidad, facilitando el
desarrollo de la energía necesaria para la supervivencia de la célula y, por ende,
del todo el resto del ser vivo. Si un ser vivo no tuviera un transporte para el
oxigeno, moriría en algún momento por asfixia, por lo que si el ser humano no
tuviera sangre seguramente moriría antes de tener un proceso evolutivo para
sobrevivir.
Oxígeno. (s. f.). Importancia. Recuperado 23 de octubre de 2022, de
[Link]
Las complicaciones más graves del recuento bajo de células sanguíneas incluyen
las siguientes:
Infección. Con un recuento bajo de glóbulos blancos y, en particular, con un
nivel bajo de neutrófilos, tienes un mayor riesgo de desarrollar una infección. Y
si desarrollas una infección cuando tienes un recuento bajo de glóbulos
blancos, tu organismo no puede protegerse. Las infecciones pueden provocar
la muerte en casos graves.
Incluso una infección leve puede demorar el tratamiento de quimioterapia, ya
que el médico puede decidir esperar a que pase la infección y tu recuento de
células sanguíneas vuelva a aumentar antes de seguir. Es posible que el
médico también recomiende medicamentos para aumentar la producción de
glóbulos blancos de tu organismo.
Anemia. La anemia es un recuento bajo de glóbulos rojos. Los síntomas más
comunes de la anemia son la fatiga y la falta de aliento. En algunos casos, la
fatiga se torna tan intensa que es necesario suspender temporalmente el
tratamiento oncológico o reducir la dosis que recibes. Si bien la anemia leve es
común y a menudo no causa fatiga, dile al médico si tienes estos síntomas
para ver si la anemia es una de las posibles causas.
La anemia se puede aliviar con una transfusión de sangre o con medicamentos
para aumentar la producción de glóbulos rojos del organismo.
Sangrado. La baja cantidad de plaquetas en la sangre puede provocar
sangrado. Es posible que sangres excesivamente por un pequeño corte o que
sangres espontáneamente por la nariz o las encías. Rara vez puede producirse
un sangrado interno peligroso.
Un recuento bajo de plaquetas puede retrasar el tratamiento. Es posible que
tengas que esperar a que los niveles de plaquetas vuelvan a aumentar para
poder seguir adelante con la quimioterapia o someterte a una cirugía. Un
recuento bajo de plaquetas también se puede tratar con una transfusión de
plaquetas.
Recuento bajo de células sanguíneas: efectos secundarios de los tratamientos
oncológicos. (2021, 9 enero). Mayo Clinic. Recuperado 23 de octubre de
2022, de [Link]
depth/cancer-treatment/art-20046192
AVANCES
Conocer de que está hecha la sangre y cuáles son los beneficios que sus
componentes prestan a la vida fue una interrogante que estimuló por siglos la
curiosidad de los investigadores. Cada una de las épocas del saber humano dio su
propia explicación y aportó paulatinamente una serie de descubrimientos que, al
acumularse, han permitido entender los procesos fisiológicos de este líquido,
considerado como vital desde los tiempos más remotos. De ser uno más de los
cuatro humores básicos que conforman la materia viva, de acuerdo con la
medicina antigua, la sangre se transformó, a partir del siglo XVII, en una mezcla
de fluidos y partículas diversas, movidas incesantemente por la acción del
corazón. Una vez conocido el aspecto iatromecánico de la circulación sanguínea,
los investigadores abordaron el problema de la composición de la sangre,
empleando las nuevas herramientas científicas de observación, experimentación y
medición aparecidas a partir del Barroco, como el microscopio, los aparatos de
cuantificación, los colorantes y los reactivos químicos. Durante el siglo XVII se
descubrieron los eritrocitos y el carácter metálico de la sangre al detectar en ella
partículas de hierro. En el siglo XVIII se agregaron los leucocitos, y casi un siglo
después, las plaquetas. Uno de los grandes misterios por resolver, la coagulación
de la sangre, empezó a ser descifrado a partir del siglo XVII, con el descubrimiento
de la fibrina en la estructura de los coágulos, y de las plaquetas, la trombina y el
factor tisular durante el siglo XIX. Al iniciarse el siglo XX se conocía el origen y la
morfología de las células de la sangre, así como la variación que sufren durante
algunas enfermedades y se habían desarrollado las bases del laboratorio clínico,
de la clínica hematológica y de algunos procedimientos terapéuticos como la
transfusión de sangre. La separación de los componentes del plasma, las técnicas
de identificación celular, el descubrimiento de las leyes de la herencia y el ingenio
para construir instrumentos de análisis cada vez más precisos, dieron origen a
numerosas especialidades en las ciencias que han estudiado a la sangre, como la
Hematología, Inmunología, Bioquímica Clínica, Patología Clínica,
Hemostasiología, Medicina Transfusional, Hematogenética, Quimioterapéutica y
otras más.
Izaguirre-Ávila, Raúl, & de Micheli, Alfredo. (2005). Evolución del conocimiento
sobre la sangre y su movimiento: Parte II. El saber sobre su composición.
Iatroquímica de la sangre. Revista de investigación clínica, 57(1), 85-97.
Recuperado en 23 de octubre de 2022, de [Link]
script=sci_arttext&pid=S0034-83762005000100011&lng=es&tlng=es
preservación
El mantenimiento de una cantidad estable de eritrocitos requiere una renovación
diaria de 1/120 de las células; se liberan en forma continua eritrocitos inmaduros
(reticulocitos), que representan del 0,5 al 1,5% de la población de eritrocitos
periféricos.
Braunstein, E. M. (2022b, octubre 6). Producción de eritrocitos. Manual MSD
versión para profesionales. Recuperado 23 de octubre de 2022, de
[Link]
oncolog%C3%ADa/abordaje-del-paciente-con-anemia/producci%C3%B3n-
de-eritrocitos
Los resultados esperados dependen del género y la edad del paciente y, aunque
puede variar de un laboratorio a otro, normalmente se encuentran dentro de los
siguientes intervalos. En el caso de los hombres, el recuento de eritrocitos normal
es de 4.32 a 5.72 millones por microlitro, mientras que en
las mujeres desciende ligeramente, con un valor normal que oscila entre 3.9 y
5.09 millones por microlitro.
Hontoria, N. (2022, 27 julio). Recuento de eritrocitos: cuándo es un valor normal,
bajo o alto. Corredor. Recuperado 23 de octubre de 2022, de
[Link]
valor-normal-bajo-o-alto_24324_102.html