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Derecho Internacional
Tema 16: Derecho de Asilo como Protector de vida y Libertad Humana.
Concepto (Asilo como Derecho)
Es la institución mediante la cual una persona natural, perseguida por motivos o
delitos políticos dentro de un Estado (denominado territorial), es sustraída del
mismo por un acto unilateral de otro Estado (denominado asilante), a fin de evitar
la acción coercitiva legal de los órganos represivos del Estado territorial o la
materialización de actos de violencia colectiva contra su persona.
El derecho de asilo consiste en la concesión que hace un Estado a un individuo,
sin distinción de nacionalidad, de quedar exento de la jurisdicción local o territorial
cuando dicho individuo, arriesgando su vida o su libertad, con ocasión de ser
perseguido o de haber cometido un delito político o uno común conexo con él,
busca protección en una Embajada, Legación, campamento militar, buque de
guerra o aeronave militar de un Estado extranjero o se refugia en el territorio de
este último, el cual, de acuerdo con su sistema jurídico o por tradición de esta
última naturaleza, otorga dicho asilo o refugio.
Esta configuración del asilo con respecto de los "delitos políticos" como un
verdadero derecho subjetivo frente al Estado asilante de conformidad con el
derecho internacional puede encontrarse en el artículo 17 del Tratado de Derecho
Penal Internacional de Montevideo, 1889; artículo 2° al 5° del Proyecto n° 10 de la
Convención elaborada por la Comisión Internacional de Juristas (Río de Janeiro,
1927); artículo 2° de la Convención sobre Asilo (La Habana, 1928); artículos 2° y
3° de la Convención complementaria sobre Asilo Político (Montevideo, 1933);
artículos 1° a13° del Proyecto sobre Derecho de Asilo elaborado por la
Chancillería Argentina con ocasión de la guerra civil española (Buenos Aires,
1937); artículos 1 ° y 2° del Tratado sobre Asilo y Refugio Políticos (Montevideo,
1939); artículos l ° al 4° de la Convención sobre Asilo Territorial (Caracas, 1954) y
artículos l ° al 6° de la Convención sobre Asilo Diplomático (Caracas, 1954).
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Tipología del derecho de Asilo
Algunos autores han clasificado el asilo como nacional e internacional,
entendiéndose por el primero, aquel cuyo ejercicio constituyó en lo jurídico, una
interferencia en la justicia local, interferencia ésta practicada por los súbditos o
instituciones también locales y admitidas por las propias autoridades.
Este asilo, no determinó, por lo tanto, problema alguno de jurisdicción
internacional. Por otro lado, el asilo internacional se refiere aquel en que el
asilante ampara a un perseguido por ¡ajusticia o autoridades de un Estado
extranjero o turbas incontroladas de otro país. Es precisamente este tipo de asilo,
de carácter internacional, el que nos interesa a los efectos del presente ensayo.
Conforme a ello, el asilo internacional puede tener dos modalidades: el asilo
diplomático y el asilo territorial.
Historia de la institución del asilo.
Esta institución tiene una larga trayectoria histórica. Surgió como un asilo de
carácter religioso, que amparaba a los delincuentes. Al principio estaba destinado
a favorecer a los delincuentes comunes y no a los políticos, puesto que se
consideraban los más graves, ante los cuales no reconocía obstáculo la ira del
gobernante. En cambio, con la Reforma se produjo una inversión: desapareciendo
el asilo para los delincuentes comunes y en su lugar, subsistió el asilo para los
políticos que son perseguidos por sus ideas. En la antigüedad, la Edad Media y
más adelante, los templos eran los lugares de asilo, pero en la época moderna,
solamente se considera como asilo el territorio del Estado extranjero.
Con la tesis de extraterritorialidad de las Embajadas y Legaciones de Gracia, se
consideraba que el asilo diplomático era un corolario del asilo brindado por el
territorio extranjero por lo que el perseguido quedaba asilado, no sólo si lograba
escapar a territorio extranjero, sino también si obtenía asilo en la Legación o
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Embajada de un país extranjero. Hoy puede decirse que el derecho de asilo
diplomático para los perseguidos políticos no es una institución reconocida por el
derecho internacional general de base consuetudinaria: es una práctica de base
convencional y consuetudinaria que liga casi exclusivamente a los países
latinoamericanos, una costumbre regional.
Característica del asilo.
Se exige de los países que se reciba en algún lugar a las personas que
huyen de la situación persecutoria. El principio de no devolución, incluido en
el artículo 33 de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de
1951, prohíbe situar al refugiado, ya sea por expulsión o devolución, en las
fronteras de territorios donde su vida o libertad corre peligro por causas de
raza, religión, nacionalidad, etc.
Implica que cada solicitante tenga acceso a procedimientos justos y
efectivos para la evaluación de las solicitudes. Mientras se tramita una
solicitud de asilo y se toma una decisión, la persona tiene derecho a no ser
devuelto al país donde su vida, libertad o seguridad corran peligro.
Derecho de las personas a permanecer en el país de nacionalidad,
garantizando los instrumentos internacionales sobre derechos humanos. La
Convención Americana dispone que nadie puede ser expulsado del
territorio del Estado del cual es nacional. Asimismo, toda persona tiene
derecho a no ser desplazado, pero también tiene derecho a desplazarse
libremente y elegir su lugar de residencia.
Derecho de salir de cualquier país, incluyendo del suyo propio. Este
derecho se vincula con el derecho de buscar asilo. El derecho de salir de
cualquier país no es absoluto, pero la limitación sólo puede ser impuesta en
virtud de una ley para prevenir infracciones penales o para proteger la
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seguridad nacional o el orden público, la moral o la salud públicas o los
derechos y libertades de los demás.
Clases de Asilo.
El asilo diplomático.
El asilo diplomático se basa en la inviolabilidad de que disfrutan las legaciones
diplomáticas, y puede definirse como la defensa que el Estado da temporalmente,
en los locales de la tarea diplomática, a personas –de otras naciones-, que acuden
a ellos en situaciones de urgencia, al ser perseguidos por motivos políticos o
ideológicos; en consecuencia a pesar de la barbarie y fanática sin razón que
realizan todavía en nuestros propios días tabula rasa de todo tipo de convenios y
convenciones internacionales- cuya mundial observancia constituye esencial
garantía del bienestar y estabilidad y del orden público y jurídico-, las embajadas y
todavía algunas veces los consulados han construido comúnmente sitio de
amparo de individuos de todo tipo y condición, fugitivas por ser perseguidas o
expuestas a factibles matanzas.
Las embajadas y demás locales diplomáticos de los diferentes Estados e incluso,
en situaciones constantemente dramáticas, además sus buques de guerra o
aeronaves militares, se transforman de esta forma en el último aliento de
esperanza. Millares de individuos de toda edad, sexo, condición y afinidad
ideológica, tienen que su historia e totalidad personal y familiar al momentáneo sin
embargo trascendental refugio encontrado, al amparo de su inmunidad de
jurisdicción y a su inviolabilidad formal y material, principalmente aceptadas, en
insólitas situaciones y en situaciones límite que ofrecen sitio a reiterados y bien
conocidos contenciosos, suscitados alrededor de la controvertida empero a la vez
eficaz organización exitosa comoasilo diplomático, o a sus maneras asimiladas
A pesar de que la organización del asilo, al amparo de singulares recintos
privilegiados, hunde sus raíces en la noche de los tiempos, el asilo extraterritorial
disfruta aún de buena salud, bien sea bajo la figura usual de específico entorno
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territorial iberoamericano, famosa como asilo diplomático, o todavía por medio de
aquella mera práctica de raíz consuetudinario humanitaria, entendida como refugio
temporal en los locales diplomáticos, al amparo del inicio común de la absoluta
inviolabilidad de las representaciones diplomáticas, frente al Estado donde se
genere la persecución de individuos o conjuntos cuya vida, independencia o
totalidad estén grave e sin justificación amenazadas.
El asilo territorial
El asilo político es el derecho que tiene una persona a no ser extraditada de un
territorio a otro que lo necesita para juzgarle por delitos políticos.
Una vez que el asilo político se concede a personas que se hallan en sitios que
por las convenciones diplomáticas se piensan una expansión de la región
nacional, como por ejemplo la sede de embajadas o consulados, la residencia del
embajador o los buques de guerra anclados en puertos extranjeros, se lo nombra
asilo diplomático. Se debería diferenciar, referente a la expansión del derecho de
asilo, 4 modalidades: el derecho a asilar, el ejercicio activo del asilo, la tolerancia
de su ejercicio y la aprobación pasiva de que en el territorio de un estado se preste
asilo a los delincuentes políticos. Son 20 las naciones latinoamericanos que están
vinculados por convenciones que reglamentan el ejercicio del derecho de asilo,
sumándose España y Portugal
Las naciones latinoamericanos poseen una extensa tradición de asilo político a
partir del siglo XIX. El Tratado de Derecho Penal Universal de Montevideo de 1889
es considerado como el primer instrumento usual que hace referencia al asilo.
Artículo 16: El asilo es inviolable para los perseguidos por delitos políticos,
pero la Nación de refugio tiene el deber de impedir que los asilados realicen
en su territorio actos que pongan en peligro la paz pública de la Nación
contra la cual han delinquido.
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Artículo 17: El reo de delitos comunes que se asilase en una Legación
deberá ser entregado por el jefe de ella a las autoridades locales, previa
gestión del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuando no lo efectuase
espontáneamente. Dicho asilo será respetado con relación a los
perseguidos por delitos políticos, pero el jefe de la Legación está obligado a
poner inmediatamente el hecho en conocimiento del Gobierno del Estado
ante el cual está acreditado, quien podrá exigir que el perseguido sea
puesto fuera del territorio nacional dentro del más breve plazo posible.
El jefe de la Legación podrá exigir, a su vez, las garantías necesarias para
que el refugiado salga del territorio nacional respetándose la inviolabilidad
de su persona.
El mismo principio se observara con respecto a los asilados en los buques
de guerra surtos en aguas territoriales.
Luego de este acuerdo internacional, el asilo se ha reiterado en La Convención
de La Habana de 1928, la Convención sobre Asilo Político de Montevideo en
1933, el Tratado sobre Asilo y Refugio Político en Montevideo de 1939, el
Tratado de Derecho Penal Internacional en Montevideo de 1940, la
Convención sobre Asilo Territorial en Caracas de 1954 y en la Convención
sobre Asilo Diplomático en Caracas de 1954.
Disposiciones de las Naciones Unidas
Declaración Universal de los Derechos Humanos, el primer documento
internacional que reconoció el derecho a solicitar y gozar de protección contra
la persecución.
Artículo 14 reconoce este derecho básico:
En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a
disfrutar de él, en cualquier país. Este derecho no podrá ser invocado contra
una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos
opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.
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Artículo 22 establece: "Toda persona tiene el derecho de buscar y recibir asilo
en territorio extranjero en caso de persecución por delitos políticos o comunes
conexos con los políticos y de acuerdo con la legislación de cada Estado y los
convenios internacionales".
Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (promulgada en
2007 y de entrada en vigor el 1 de diciembre de 2009).
Artículo 12.- "Todo individuo tendrá derecho, cuando esté perseguido, a
buscar y obtener asilo en otros países de conformidad con las leyes de esos
países y los convenios internacionales".
Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en
tiempo de guerra (1949)
Refugio.
Es la institución mediante la cual una persona abandona el país del cual es
nacional, por razones de temor fundado a ser perseguido no sólo por motivos
políticos sino también por raza, religión, o condición social y está imposibilitado
de regresar a su país, por cuanto su vida e integridad física corren peligro.
Elementos fundamentales del refugio
No devolución y no expulsión.
No sanción.
Derecho a la unidad familiar.
Casos en lo que no está contemplado el reconocimiento de la condición
de refugiado o refugiada.
Según el artículo 9 de la Ley Orgánica sobre Refugiados o Refugiadas y
Asilados o Asiladas, no será reconocido como refugiado a las personas que:
Hayan cometido delitos contra la paz, crímenes de guerra o contra la
humanidad.
Estén incursos en delitos comunes cometidos fuera del país de refugio.
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Sean culpables de actos contrarios a las finalidades y a los principios de la
ONU
Causas de Persecución
Las causas de persecución deben coincidir con uno de los cinco puntos siguientes
que figuran en el Artículo 1 A (2) de la Convención de los Refugiados: raza,
religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social determinado u opiniones
políticas. Cuando el motivo de la persecución sea diferente, no se tendrá en
cuenta.
Raza: se emplea en el más amplio sentido e incluye a los grupos étnicos y
a los grupos sociales con ancestros comunes.
Religión: también se emplea en un amplio sentido. Incluye la identificación
con un grupo que tiende a compartir creencias o tradiciones comunes, así
como la práctica activa de una religión.
Nacionalidad: incluye la ciudadanía de las personas. A la persecución de
los grupos étnicos, lingüísticos y culturales dentro de una población también
se la considera como persecución basada en la nacionalidad.
Grupo social determinado: se refiere a las personas que comparten
antecedentes, costumbres o posición social comunes. Por lo general, esta
categoría comparte elementos con la persecución basada en alguno de los
otros cuatro puntos. Esta categoría se ha aplicado a las familias de los
capitalistas, terratenientes, homosexuales, empresarios y antiguos
miembros de las fuerzas militares.
Opiniones políticas: se refiere a ideas que las autoridades no toleran,
entre las que se incluyen las opiniones que enjuician los métodos y políticas
gubernamentales. Incluye las opiniones atribuidas a las personas (por
ejemplo, cuando las autoridades creen que una persona profesa
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determinada opinión) aún en el caso de que dicha persona no piense así.
Las personas que no han expresado sus opiniones políticas antes de huir
del país podrían ser elegibles para el refugio si pueden demostrar la
posibilidad de que cuando regresen a su patria los van a perseguir debido a
sus opiniones.
Hay situaciones en que las naciones ofrecen custodia temporal una vez que
combaten un ingreso repentino y colectivo de individuos y los mecanismos
regulares de asilo se saturan. Mediante este mecanismo los individuos tienen la
posibilidad de ingresar de forma adaptable en territorios seguros, empero sin ni
una garantía de obtener asilo persistente. Por la tanto, la custodia temporal es
eficaz como para los gobiernos como para los solicitantes de asilo en situaciones
especiales.
La mayor parte de los refugiados en el planeta esperan una solución persistente
para sus problemas ya que pese a que a La mayor parte se les ha concedido asilo
provisional o temporal en territorios vecinos, no fue viable que regularicen su
situación o se integren.
Convenciones americanas sobre el Derecho de Asilo.
De conformidad con la ley, la Comisión Nacional para los Refugiados es el órgano
del gobierno primordial que coordina la política de custodia y ayuda a los
refugiados y desarrolla el testimonio jurídico del estado de refugiado.
En este sentido, el artículo 4 de la LORA menciona, entre otras normativas, el
Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados y de forma extensiva se utilizan las
otras posiciones contenidas en aparatos de todo el mundo sobre derechos
humanos ratificados por Venezuela; tal podría ser, ejemplificando, el Acuerdo
Mundial de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) ratificado por
Venezuela en 1978.
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Se verifica en la normativa interna la armonización de la tutela jurídica aplicable a
los refugiados, lo cual ha sido del mismo modo destacado por el testimonio de San
José sobre Refugiados e individuos Desplazadas (1994). 4 de la LORA), por las
consagradas en el testimonio de los Derechos Humanos y las contenidas en la
Convención sobre el Estatuto de los Refugiados (1951).
En el artículo 2 de la LORA se declaran las previsiones de principios rectores que
rigen la materia en Venezuela:
1- Toda persona puede solicitar asilo y refugio en la República Bolivariana de
Venezuela, ante fundados temores de ser perseguido por los motivos y
condiciones establecidos en el Protocolo de 1967 sobre el Estatuto de
Refugiados (el Art. 9 consagra las excepciones al reconocimiento de la
condición de refugiado).
2- Ninguna persona solicitante de refugio o de asilo será rechazada o sujeta a
medida alguna que la obligue a retornar al territorio donde su vida, integridad
física o su libertad estén en riesgo.
3- Ninguna autoridad podrá imponer sanción alguna, por causa del ingreso o
permanencia irregular en el territorio de la República, a personas que soliciten
la condición de refugiado o refugiada, asilado o asilada
4- No se permitirán discriminaciones fundadas en raza, sexo, credo, opiniones
políticas, condición social, país de origen o aquéllas que, en general, tengan
por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o
ejercicio en situaciones de igualdad, de la condición de refugiado o refugiada,
asilado o asilada de toda persona que así lo solicite.
5- Se garantizará la unidad de las familias del refugiado o de la refugiada, del
asilado o de la asilada, y de manera especial la protección de los (as)
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refugiados (as) y adolescentes no acompañados o separados del núcleo
familiar, en los términos establecidos en la Ley (el artículo 8 contempla la
especificación de la reunificación familiar).
Así mismo, se consagra la garantía de los derechos mediante la prerrogativa de
recursos administrativos y judiciales, según lo dispone el artículo 20 (recurso
administrativo de reconsideración), asegurándose la permanencia dentro del
territorio nacional, hasta tanto se decida definitivamente el recurso, sea
administrativo o judicial.
.
La fundamentación del Derecho de Asilo
Abundante ha sido la discusión en torno a la fundamentación jurídica del derecho
de asilo, desde quienes afirman que se trata de una práctica atentatoria contra la
autonomía e independencia de los países pasando por quienes sostienen la
vigencia del principio de autodeterminación en su territorio con lo cual las
embajadas, entendidas como territorio del Estado asilante, forman parte de tal
autodeterminación y, por último, quienes afirman que se trata de una limitación a
la autodeterminación tolerada por la vigencia internacional de los derechos
humanos.
El Gobierno venezolano consideraba oportuno dejar constancia de que la
República no reconoce el asilo como un derecho cuyo resultado jurídico sería
substraer a la acción de las autoridades civiles y judiciales a las naciones en el
propio territorio de su país, con merma y comprometiendo la soberanía de éste 38
y, expresamente, señaló: Si por razones de mera humanidad se concede el asilo a
personas en grave e inminente riesgo de pérdida de vida, tal asilo no podría ser
respetado como situación jurídica, según los principios internacionales claramente
definido entre el país cuya Legación concede el asilo y el país en que ella
funciona. Venezuela, por su parte, siguiendo la tradición fundada en la
experiencia, considera el asilo como institución de la mera tendencia humanitaria,
sin los caracteres del derecho, peligrosa para las soberanías y para las buenas y
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amistosas relaciones entre los Estados. Y usa de su soberanía al no aceptarla
como derecho de las legaciones acreditadas ante ella por las Naciones amigas,
cuyo trato cordial cultiva, con los auspicios del mutuo irreprochable respeto.
El Derecho de Asilo en Venezuela.
Ley Orgánica Sobre Refugiados o Refugiadas y Asilados o Asiladas.
TÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 1.- Objeto. La presente Ley tiene por objeto regular la materia sobre
Refugio y Asilo, de acuerdo a los términos consagrados en la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela y en los instrumentos internacionales sobre
refugio, asilo y derechos humanos ratificados por la República, así como las
actuaciones de los órganos y funcionarios de los Poderes Públicos Nacionales
encargados de su cumplimiento.
Artículo 2.- Principios fundamentales. La República Bolivariana de Venezuela
reconoce y garantiza el derecho de asilo y refugio, de conformidad con los
siguientes principios:
1. Toda persona puede solicitar refugio en la República Bolivariana de
Venezuela, debido a fundados temores de ser perseguido por los motivos y
condiciones establecidos en el Protocolo de 1967 sobre el Estatuto de los
Refugiados.
2. Toda persona puede solicitar asilo en la República Bolivariana de
Venezuela, así como en sus misiones diplomáticas, navíos de guerra y
aeronaves militares en el exterior, cuando sea perseguida por motivos o
delitos políticos en las condiciones establecidas en esta Ley.
3. Ninguna persona solicitante de refugio o de asilo será rechazada o sujeta a
medida alguna que le obligue a retornar al territorio donde su vida,
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integridad física o su libertad esté en riesgo a causa de los motivos
mencionados en esta Ley.
4. Ninguna autoridad podrá imponer sanción alguna, por causa del ingreso o
permanencia irregular en el territorio de la República de personas que
soliciten la condición de refugiado – refugiada o asilado - asilada, según los
términos establecidos en esta Ley.
5. No se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el credo,
opiniones políticas, la condición social, el país de origen o aquellas que, en
general, tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el
reconocimiento, goce o ejercicio en situaciones de igualdad, de la condición
de refugiado – refugiada o asilado - asilada de toda persona que así lo
solicite.
6. Se garantizará la unidad de la familia del refugiado o de la refugiada, del
asilado o de la asilada, y de manera especial la protección de los niños
refugiados o de las niñas refugiadas y adolescentes no acompañados o
separados del núcleo familiar, en los términos establecidos en esta Ley.
Artículo 3.- Principios Procedimentales. Todos los procedimientos establecidos en
esta Ley, para la determinación de la condición de refugiado o refugiada y asilado
o asilada, estarán sujetos a los principios de accesibilidad, oralidad, celeridad y
gratuidad.
Artículo 4.- Interpretación de esta Ley. Los preceptos de esta Ley deberán ser
interpretados de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos
Humanos de 1948, el Protocolo de 1967 sobre el Estatuto de los Refugiados, la
Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969, la Convención de
Caracas sobre Asilo Territorial de 1954, la Convención de Caracas sobre Asilo
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Diplomático de 1954 y las demás disposiciones contenidas en los instrumentos
internacionales en materia sobre derechos humanos ratificados por la República.
En caso de duda en la interpretación y aplicación de alguna norma, se aplicará la
más favorable al goce o ejercicio de los derechos del (de la) solicitante de refugio
o asilo o del refugiado - refugiada o asilado - asilada.
En el derecho internacional de los refugiados el asilo tiene 3 elementos
Protección contra la devolución de la persona a un país de persecución,
incluyendo la protección contra la extradición;
Permiso para que la persona permanezca en el territorio;
Observancia en el trato de la persona de los estándares sobre derechos
humanos.
Un Estado puede negar a un solicitante de asilo ingreso legal en su territorio y
mantenerlo detenido mientras se considera su solicitud. En tal caso, no habría
asilo temporal desde el punto de vista del Derecho Internacional de los
Refugiados, pero lo habría por el Derecho Internacional de Extradición
El asilo que el Estado brinda al refugiado es distinto de la residencia que le da a
los extranjeros ya que ellos gozan de la protección diplomática de sus países. Los
refugiados con o sin asilo no tienen este recurso y no pueden ser enviados de
regreso a un lugar en el cual, su vida, libertad y seguridad están en peligro.
La Convención de 1951 y el Protocolo de 1967 establece los derechos de los
refugiados y las obligaciones de los Estados que le conceden asilo. En relación
con los derechos se definen tres tipos básico de trato:
El trato más favorable posible (derecho de asociación empleo remunerado, etc.);
El mismo trato acordado a los extranjeros en general (exención de
reciprocidad);
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El mismo trato acordado a los nacionales (ej. libertad de religión, derecho
de propiedad intelectual, entre otros).
“La protección de los refugiados es una cuestión de solidaridad
internacional y, tanto la Convención como los demás instrumentos insisten
en la necesidad de la cooperación internacional para compartir la
problemática y las responsabilidades de acoger a los refugiados.
Especialmente cuando la concesión de asilo constituye una carga pesada
para los Estados se necesita una responsabilidad internacional para
encontrar soluciones globales”.