DIOS NO BUSCA GENTE ESPECIAL
Isaías 41:9
“te he llamado desde los confines de la tierra, diciéndote: “Eres mi siervo”. Pues te he escogido y no te
desecharé”. Isaías 41:9 (Nueva Traducción Viviente)
A veces creemos que tenemos que llenar cierta cantidad de requisitos como para que Dios nos tome en
cuenta para realizar determinada tarea.
Yo veo a través de la Biblia hombres y mujeres que no tenían nada de especial, no tenían cualidades
especiales que les hicieran merecerse ser usados por Dios, de hecho la mayoría de ellos eran personas
normales como nosotros, con sus virtudes sí, pero con muchos defectos, sin embargo Dios no busca
personas especiales para llevar a cabo su obra, sino que Él los hace especiales.
Ejemplos de Gente nada especiales:
Un Abraham de muy avanzada edad elegido especialmente para que por medio de él Dios levantara a
un pueblo suyo. Un Jacob que toda su vida usurpo lo que no era suyo, pero Dios lo transforma y lo llama
por primera vez como “Israel”. Un Moisés con un carácter impulsivo que asesino a un egipcio, Dios lo
lleva al desierto y lo convierte en el hombre mas manso sobre la faz de la tierra, ideal para ser el caudillo
que libertaria a su pueblo de la esclavitud egipcia.
Una mujer prostituta llama Rahab que es utilizada por Dios para guardar la vida de los espías enviados
por el pueblo de Israel a reconocer la ciudad de Jericó. Un Gedeón que se escondía por temor a ser
muerto por el pueblo enemigo y que no se creía digno del llamado de Dios por ser el menor de su casa,
pero Dios aun así lo llama y lo convierte en un juez libertador.
Un David no tomado en cuenta por su padre como candidato a ser el futuro rey de Israel, un joven
pastor de ovejas, pero con una pasión especial por Dios para adorarlo y hacer su voluntad, joven,
sencillo, humilde, pero Dios lo vio conforme a su corazón y lo eligió para ser el próximo rey de Israel y el
más memorable de la historia de su pueblo.
Un Isaías de mal hablar que cuando se mira delante de la presencia de Dios reconoce que es un hombre
de labios inmundos, pero Dios utiliza a ese hombre como un profeta que menciona muchas de las cosas
que el Cristo iba a experimentar cuando fuera su venida.
Un Jeremías temeroso y llorón que Dios utiliza para predicar a su pueblo durante muchos años. Un
Jonás desobediente y rebelde que Dios utiliza para llevar un mensaje especial a la ciudad de Nínive.
Jesús elige a doce hombre normales, comunes, sin nada especial en ellos: Un Pedro con un carácter
fuerte e impulsivo, un Judas que le gustaba tomar lo ajeno, Dos hermanos Juan y Jacobo llamados “Los
hijos del trueno” peleoneros y con poca tolerancia. Un Simón el Zelote con ideas revolucionarias
terrenales y no espirituales. Un Mateo que por ser cobrador de impuestos de su mismo pueblo, era
tenido como traidor. Un Tomás con poca fe y así cada uno de los doce no tenía nada de especial y es
que eso es lo hermoso de Dios, no toma lo especial, sino que LO HACE ESPECIAL.
Al igual que cada uno de los personajes que te he descrito nosotros no éramos especiales, no teníamos
ningún don que nos hiciera merecedores del favor de Dios, es más la mayoría de nosotros ni sabíamos
que teníamos algunas cualidades o dones que ahora desarrollamos para el Señor y eso es lo especial de
Dios.
No se necesita tener excelente cualidades para que Dios te use, no se necesita ser súper especial para
que Él cumpla una misión contigo, Dios es quien nos hace especiales, Él es quien le da valor a nuestra
vida.
Quizá los últimos días te has sentido despreciado por la gente, quizá tu misma familia te ha dado la
espalda, quizá piensas que no eres nada especial como para que Dios te vuelva a ver y obre en tu vida.
Pueda que durante toda tu vida has escuchado frases de desprecio hacia ti, quizá tus mismos padres te
dijeron algo que marco negativamente tu vida y cada palabra o frase que has escuchado durante toda
tu vida te ha llevado a pensar que no eres especial para Dios, pero ¿Sabes qué?, Dios no busca gente
especial, Él los hace especiales.
Desde el día que tú le permitiste entrar a tu corazón y gobernar tu vida, desde ese día Dios comenzó a
realizar una obra especial en ti. No eras especial, pero ahora DIOS TE HA HECHO ESPECIAL para Él.
La Biblia dice:
“Y aunque la gente de este mundo piensa que ustedes son tontos y no tienen importancia, Dios los
eligió, para que los que se creen sabios entiendan que no saben nada. Dios eligió a los que, desde el
punto de vista humano, son débiles, despreciables y de poca importancia, para que los que se creen muy
importantes se den cuenta de que en realidad no lo son. Así, Dios ha demostrado que, en realidad, esa
gente no vale nada”.
1 Corintios 1:27-28 (Traducción en lenguaje actual)
Dios no busca gente especial, Él los hace especiales. Nunca creas que no tienes importancia, porque para
Dios eres muy importante, si la gente no cree en ti, entonces déjalos, porque Dios si cree en ti y por eso
comenzó una obra maravillosa en tu vida.
Cuando Él te vio, no fijo su mirada en tus defectos y errores, sino en la capacidad que hay en ti de
sobresalir cuando Él te tomara en sus manos. Ahora tú eres hijo de Dios o una hija de Dios, comprende
el valor de tu posición, tú eres especial para Dios porque un día Él decidió hacerte especial.
Dios no te va a usar por tu gran currículum, ni por tus enormes cualidades, Él te va a usar porque ve en ti
el corazón humilde que se necesita para llevar a cabo determinara tarea que Él necesite y tú eres el
indicado o la indicada para hacerla.
¡Eres especial para Dios, porque Él te ha hecho especial!
“te he llamado desde los confines de la tierra, diciéndote: “Eres mi siervo”. Pues te he escogido y no te
desecharé”.
Isaías 41:9 (Nueva Traducción Viviente)
Fuiste puesto en este planeta para cumplir una asignación especial. Salvado para servir a Dios.
La Biblia afirma: “Él es quién nos salvó y escogió para su obra santa, no porque lo merecíamos sino
porque estaba en su plan” (2Tim 1:9). Dios te redimió para que hicieras su “obra santa”.
Tú no eres salvo por buenas obras, sino para buenas obras.
Otro término para el servicio de Dios, mal interpretado por la mayoría de las personas, es la palabra
ministerio. Cuando la mayoría de las personas la escuchan, piensan en pastores, sacerdotes y clérigos
profesionales, pero Dios dice que cada miembro de su familia es un ministro. En su Palabra, los vocablos
servidor y ministro son sinónimos, igual que servicio y ministerio. Si eres cristiano, eres un ministro y
cuando estás sirviendo, estás ministrando.
Cuando la suegra de Pedro enfermó y fue sanada por el Señor, instantáneamente “se levantó y comenzó
a servirle”, aplicando la recepción del don de la salud. Esto es lo que nosotros debemos hacer. Fuimos
sanados para ayudar a otros. Fuimos bendecidos para ser de bendición.
Fuimos salvados para servir, no para sentarnos y esperar el cielo. ¿Alguna vez te has preguntado por qué
Dios no nos llevó de inmediato al cielo en el momento que aceptamos su gracia? ¿Por qué nos deja en
un mundo caído? Él nos puso aquí para cumplir con sus propósitos. Una vez que has sido salvado, Dios
intenta usarte en sus planes. Él te tiene un ministerio en su iglesia y una misión en el mundo.
Llamado para servir a Dios. A medida que crecías, pudiste haber pensado que ser “llamado” por Dios era
algo para misioneros, pastores, profetas y otros trabajadores de “tiempo completo”; pero la Biblia dice
que cada cristiano es llamado a servir. Tu llamado a la salvación incluye el llamamiento a servir. Ambos
son lo mismo. Cualquiera que sea tu trabajo o carrera, estás llamado al servicio cristiano a tiempo
completo.
Un “cristiano que no sirve” por definición es una contradicción.
Pedro añade: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por
Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;” (1Pe 2:9)
Fuimos escogidos para hablar de las excelentes cualidades de Dios, quien nos llamó.
En el momento en que usas las habilidades que Dios te dio para ayudar a otros, estás cumpliendo con tu
llamado.
Si no estás involucrado en ningún servicio o ministerio, ¿qué excusa has estado usando? Abraham era
viejo, Jacob inseguro, Lea sin atractivo, José fue abusado, Moisés tartamudeaba, Gedeón era pobre,
Sansón codependiente, Rahab una inmoral, David tuvo una amante y todo tipo de problemas familiares,
Jeremías estaba deprimido, Jonás era rebelde, Noemí una viuda, Juan el Bautista un excéntrico, Pedro
impulsivo, Marta preocupada por todo, la samaritana fracasada en varios matrimonios, Zacarías era
impopular, Tomás tuvo dudas, Pablo tuvo una salud pobre y Timoteo era tímido. Esta es efectivamente
una variedad de individuos que no se adaptan muy bien al ambiente, pero dios los usó a cada uno de
ellos para su servicio. También te usará a ti, si dejas de dar excusas.
Pregunta para considerar: ¿Qué es lo que me impide aceptar el llamado de Dios para servirle?