El bioetanol es un tipo de alcohol que se obtiene a partir de
diferentes tipos de plantas ricas en celulosa, como la caña de
azúcar, la remolacha o algunos cereales como el maíz. Aunque es
posible cultivar estas materias primas vegetales con el objetivo de
destinarlas directamente a la producción de bioetanol, este
combustible también puede obtenerse a partir de restos de
silvicultura o residuos agricolas.
Hoy día, los países líderes en la producción y consumo de etanol son Brasil y Estados
Unidos; este último es además el principal exportador de bioetanol del mundo. En Europa,
el país que más bioetanol consume y exporta es Francia.
Pese a que pueda parecer un proceso novedoso, en realidad el primer uso del etanol como
combustible se remonta a 1826, fecha en que un ingeniero estadounidense ideó el primer
motor de combustión por etanol. Hoy día, el bioetanol tiene los mismos usos que los
combustibles utilizados para generar otras clases de energía, como la calorífica, la motriz
(transporte) o la eléctrica.
Para generar electricidad, se utiliza una caldera de bioetanol en la que se quema el
combustible y el vapor de agua generado hace girar una turbina que permite producir esta
energía. Por lo que respecta al transporte, se emplea de forma similar a la gasolina o al
diésel, mezclándose en determinado porcentaje con los combustibles fósiles tradicionales
para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, o bien utilizándose en exclusiva en
motores preparados (como los de los vehículos de combustible flexible). También resulta
muy útil para calentar estancias, como sucede con las chimeneas y estufas de bioetanol.
Según la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), el bioetanol
se divide en tres tipos, en función de la materia prima que se utilice para su producción.
Bioetanol de primera generación: Es el que se deriva de plantas cultivadas
expresamente para su producción.
Bioetanol avanzado: Procede de residuos agrícolas o urbanos, especialmente de la
descomposición de biomasa procedente de madera. A su vez, el bioetanol avanzado
puede obtenerse de especies vegetales no destinadas a la alimentacion, como las
algas. Aún se encuentra en fase de investigación y desarrollo, por lo que no se
comercializa en la actualidad.
Desventajas del bioetanol
El costo de producción es muy alto, prácticamente dobla el de la gasolina.
Se consigue muy poco combustible en comparación al terreno explotado.
El uso de pesticidas y herbicidas.
Tiene una sostenibilidad cuestionable dado que para su producción se
necesitan combustibles fósiles.
Ventajas bioetanol
Es una fuente de energía renovable y por lo tanto inagotable.
Emite entre un 40% y 80% menos de gases invernaderos que los combustibles
fósiles.
Revitalizan las economías rurales.
Reduce la dependencia del petróleo.