Acompañamiento Terapéutico: Conceptos Clave
Acompañamiento Terapéutico: Conceptos Clave
Al decir de Kuras S y Resnisky S (1985) “…el rol del A.T. encuentra su origen en una
concepción psiquiátrica dinámica opuesta al planteo clásico que confina al enfermo
mental con el rótulo de loco, alejándolo de su familia y de la comunidad.
“El trabajo del A.T. es fundamentalmente asistencial (…). Surgió como una necesidad
clínica en relación a pacientes con quienes los abordajes terapéuticos clásicos
fracasaban.” ( Acompañar El A.T. es un dispositivo que permite diseñar una estrategia
adecuada a la singularidad de cada paciente, dependiendo de la situación que el sujeto
esté atravesando. Para ello el acompañante terapéutico (a.t.) se insertará en la vida
cotidiana del paciente, donde este se encuentre compartiendo con él “su mundo”, su
cotidianeidad.
Trabaja siempre inserto en un equipo terapéutico colaborando, siguiendo y
expandiendo la estrategia del terapeuta.
Contención a través de un vínculo humano que posibilita que el sujeto no sea segregado
de la trama social y relacional a la que pertenece. Es una apuesta a la emergencia de la
subjetividad a través del desarrollo de un vínculo que contemple la alteridad.
El término acompañar deriva del vocablo latino Cumpanis, el cual designaba a los
compañeros que se reunían para elaborar una materia prima, el pan. La inclusión del
prefijo “a” a la palabra compañero provoca algunos cambios: introduce una asimetría
en el vínculo y marca 1 Texto modificado del que fuera publicado en el libro
““Conceptualizaciones y Experiencias en A. T.” (2012) Córdoba. Editorial Brujas 2 Tal
como se viene utilizando en la literatura específica, la sigla A.T. se refiere a
‘Acompañamiento Terapéutico’, mientras que las iniciales en minúsculas ‘a.t.’ se
refieren a acompañante terapéutico.
Ejercicio Profesional 208 una dirección, el acompañante es quien camina junto a otro,
es una presencia comprometida (Saurí F 1997). Esta presencia es uno de los
fundamentos del AT al decir de S. Resnisky (2004), “El sujeto se constituye en redes
relacionales, o sea en relación con otros y nuestra idea sobre la cual basamos la
conceptualización del acompañamiento es que el psiquismo es un psiquismo abierto
que se va constituyendo, que no esta constituido de una vez y para siempre. Es cierto
que los encuentros inaugurales, los primeros encuentros y las situaciones que dieron
origen al psiquismo son sumamente importantes, pero no son la única determinación.
Esta posibilidad de un psiquismo abierto es lo que le da sentido al hecho de que otros
encuentros significativos, no cualquier encuentro, también pueden ser constituyentes
de subjetividad y también pueden armar marca, armar aparato (psíquico). (…) Estamos
hablando de un aparato psíquico en formación permanente,… de un sujeto que va
deviniendo con otro, con la idea de que uno no es de una manera y para siempre, sino
que va deviniendo en contacto con el otro, pensamos que cada encuentro le impone al
psiquismo un procesamiento y ofrece la posibilidad de un proceso de transformación.”
Más que dar una definición de acompañamiento terapéutico nos interesa delimitar un
campo y una modalidad en un rol dentro del trabajo en equipo en salud mental.
Algo que caracteriza al a. t. es su capacitación específica para trabajar desde ese rol.
Desde sus inicios la formación de los acompañantes terapéuticos se desarrollaba de
manera informal a través de grupos de estudios, cursos y capacitaciones no oficiales.
La inserción del a.t. siempre tiene un “para qué” implícito aun cuando este no siempre
pueda formularse en términos de objetivos; y ese para qué no se basa en el sentido
común o en la ética del bien común sino en una estrategia terapéutica basada en la
evaluación y comprensión que el equipo terapéutico tiene de la problemática del
paciente y de sus síntomas de acuerdo con su marco teórico de referencia.
Otro elemento distintivo de esta praxis es que la misma se inserta en la vida cotidiana
del paciente, interviniendo en la misma de modo tal de posibilitar cambios que tiendan
a una mejor calidad de vida, a la traslación a este ámbito del trabajo terapéutico. Es por
ello que las herramientas e intervenciones de los a.t. no apuntan tanto a la conflictiva
intrapsíquica del paciente, la cual es competencia del psicólogo, (aunque el a.t. pueda
tener cabal comprensión de la misma tanto por su formación como por el trabajo en
equipo), sino que priorizan los aspectos relacionales y de participación en el espacio
social público.
El ejemplo dado por Altomano (1994) para diferenciar el rol del analista y del a.t. en el
tratamiento de una persona que padece agorafobia es bien conocido: allí donde el
analista podrá indagar en las determinaciones inconscientes del síntoma, interpretando
el mismo en relación a la historia del sujeto, la conflictiva intrapsíquica, lo reprimido
etc., el a.t. intentará salir al espacio público con el paciente evaluando empáticamente a
cada paso si con esa persona en ese momento es conveniente insistir o esperar, alentar
o disuadir, darle la mano o mantenerse a cierta distancia para que pueda trascender las
limitaciones impuestas por la enfermedad.
Ejercicio Profesional 209 El a.t. trabaja inserto en la vida cotidiana, ingresa en el mundo
real, representacional y de relación del sujeto que acompaña, no es un ingreso
circunstancial, es función del acompañante el trabajo “en” y “con” lo cotidiano. Desde la
observación hasta las intervenciones en ese mundo real (su casa, institución, trabajo los
espacios, los tiempos, los hábitos, etc), intervenciones en su mundo de relación, (lo
vincular de lo cotidiano, la familia, los vecinos, los compañeros), así como también los
hábitos, las rutinas, la circulación por la ciudad, todos estos elementos son el campo de
trabajo de trabajo del acompañante y no presencias ocasionales que aparecen durante
los acompañamientos.
Estos movimientos solo son posible a partir del vínculo que se establece entre el at y el
paciente, respetuoso de la ética, en abstinencia. Este vínculo es el fundamento de esta
clínica particular, es la herramienta y el aspecto central del acompañar. El AT en
definitiva puede ser pensado como una oferta vincular diferente.
Resumiendo podemos pensar tres pilares definitorios del rol del A.T. el trabajo en
equipo, lo cotidiano y el vinculo Así como la capacitación es fundamental para el AT y lo
distingue de otros roles como el de amigos, voluntarios y cuidadores, no menos
importante es la psicoterapia personal y la supervisión de su trabajo.
Para una mejor exposición los presentamos ordenados según la problemática que
abordan, según la edad de los pacientes y según el ámbito desde el cual se solicita al AT
o en el cual se desempeña la tarea, entendiendo que estas son clasificaciones que tienen
una finalidad de facilitar la presentación pero que en la práctica no se excluyen
mutuamente sino que aparecen interrelacionadas.
(b)Discapacidad,
La inserción de uno o más a.t. puede colaborar a descomprimir estas redes tan
esenciales como son los vínculos familiares permitiendo que tanto el paciente como sus
familiares experimenten momentos en los que otro “se hace cargo” y que pueden tener
espacios y tiempos separados el uno del otro.
Nos referimos a las demencias en general, el mal de Alzheimer y una amplia variedad
de trastornos diagnosticados y tratados desde la neurología (en algunos casos hay
psicólogos en los equipos también) que requieren la realización de ejercicios y tareas
cotidianamente para estimular cognitivamente al paciente, o requieren cuidados
domiciliarios, ejercicios físicos, caminatas, etc.
El acompañante al insertarse en la vida cotidiana del paciente se convierte en una
herramienta indispensable del equipo para trabajar la continuidad de las consignas
planteadas en el equipo interdisciplinario tanto como para contener e intervenir con las
familias.
Como en todos los casos los acompañantes que trabajen en esta área tendrán la
necesidad de una capacitación específica en estas patologías y sus tratamientos. Una
particularidad es que se trabaja con equipos numerosos conformados por varias
disciplinas. En algunos casos se constituyen equipos para la rehabilitación y/o
tratamiento de estos trastornos neurológicos en los que se integran distintos
profesionales (psicólogos, fonoaudiólogos, psicomotricistas, etc.) y en los que el at
comienza a tener un lugar propio.
Ya que éste último tránsito hasta el morir puede permitir nacer completamente, antes
de desaparecer.” (Campise W. 2003) Ejercicio Profesional 211 Actualmente, se están
incorporando a.t.s en el ámbito judicial3 , un área de inserción relativamente nueva en
el campo del acompañamiento terapéutico.
La primera tuvo que ver con la saturación del SARVIC. Y la larga espera hasta conseguir
un turno. La segunda razón “tiene que ver con promover un espacio más cotidiano para
estos encuentros (que el ámbito tribunalicio) con la intención de evitar una mayor
judicialización de la conflictiva familiar” (Gigante C. y Giraudo M., Ib.)
La inserción del AT en este ámbito permite entonces, que las visitas se lleven a cabo en
lugares como el domicilio de alguno de los padres o algún lugar público (plaza,
confitería, Shopping, entre otros).
Dado que las familias que se acompañan generalmente atraviesan por situaciones
conflictivas, signadas por acontecimientos de violencia física y/o simbólica, en las que
se ha producido un avasallamiento subjetivo del niño/a el dispositivo de ATJ apunta a
que las visitas entre el adulto y el niño se configuren como un espacio saludable.
Es por ello que más allá de que el rol del AT se construye en relación a las
singularidades de cada caso, pudiendo ser más o menos interviniente, siempre su
función específica implica acompañar el vínculo resguardando la integridad física y
psíquica del niño/a o el adulto a quien se visita.
Por ellos es que el ATJ requiere de una formación específica que brinde las
herramientas para intervenir desde lo clínico y también los recursos para abordar
situaciones relativas a lo judicial, tales como audiencias, citaciones judiciales,
entrevistas con letrados, entre otros.
El espacio de acompañamiento puede estar poblado por títeres, cuentos, juegos, fabulas
que colaboran en mediar, poner palabras, organizar al niño, interlocutores en este
espacio intermedio que hay que crear entre los niños y sus acompañantes en el marco
de una terapia que generalmente incluye también a la familia.
En el trabajo con adolescentes ha sido, desde los comienzos, un desafío para el A.T.. “El
propósito era crear condiciones de amparo y sostén, ofrecer algún borde que ordene;
sujetar con presencia y escuchar, sobre todo escuchar. (…) Excesos y desmedida son
una marca de nuestra época. Con estos comportamientos tóxicos, los adolescentes
buscan aliviar y anestesiar transitoriamente sentimientos de vacío, de impotencia, de
sufrimiento.
Es fundamental ayudarlos a trazar algún borde para evitar los desbordes constantes de
las patologías autodestructivas más acuciantes como la bulimia, la anorexia, el
alcoholismo, las conductas violentas y otras adicciones” (Kuras, S.; Resnisky, S. 2005).
La adolescencia es, quizás, la etapa de la vida en la que la inclusión de un a.t. sea más
dificultosa para el quipo terapéutico, aún cuando pueda ser muy necesaria.
En no pocos casos esta se lleva a cabo sin contar con la aceptación explícita del
paciente Debido a su necesidad de autoafirmación, el adolescente es reacio a aceptar
ayuda externa y mucho más a solicitarla aún cuando piense que puede venirle bien.
Dada la importancia que tiene, para el adolescente, la valoración que de él haga su
grupo de pares, el mostrarse con un a.t. puede constituir una herida narcisística
insoportable para el joven y verse expuesto a la burla despiadada de sus compañeros.
. Así el equipo accede a información que, en otras circunstancias, rara vez le llega de
primera mano, lo cual permite contar con más elementos para pensar un diagnóstico
situacional y una estrategia terapéutica. Ejercicio Profesional 213
Una vez superada la situación de crisis será decisión del terapeuta si es pertinente
continuar con esta estrategia o si se lleva a cabo un cierre y el tratamiento continúa con
el encuadre anterior.
Hemos observado que en aquellos casos donde la externación fue trabajada con A.T., se
favoreció la reinserción social y la búsqueda de un lugar donde vivir y hasta un trabajo,
siendo mucho menor el índice de reinternación.
Internaciones domiciliarias: en caso de ser necesario se cubren todas las horas del día
con un grupo rotativo de acompañantes. Se establecen turnos rotativos de
acompañantes que abarcan las 24 horas del día, o las horas diurnas o las horas
nocturnas, según la estrategia planteada.
Algunos aspectos técnicos En todos los casos la indicación de un A.T. debe ser
cuidadosamente evaluada por el profesional a cargo del caso y trabajada con el
paciente y su familia. Es muy importante contar con la aceptación de la familia y del
paciente (si estuviera en condiciones de hacerlo).
El ingreso del acompañante debe ser trabajado con los terapeutas y por el at para
obtener una favorable inserción y eficacia terapéutica.
Podemos mencionar distintos hechos que han contribuido al logro una mayor
visibilidad y consistencia del campo del AT: La producción teórica en el campo del
acompañamiento ha crecido conjuntamente con la publicación de libros en el tema
brindando el sostén teórico que justifica y apoya la alta eficacia clínica del recurso.
Desde el año 2001 a la fecha los congresos de argentinos de AT se realizan cada año con
una creciente concurrencia de acompañantes de todo el país y presentación de trabajos
que fueron publicados en distintas revistas y libros del medio.
San Juan fue la primera provincia en reconocer este nuevo espacio profesional a través
de la sanción de la Ley Nº 7697 (…)en el año 2006; (…)
A nivel nacional se están debatiendo distintos proyectos de ley que regulen el ejercicio
de la profesión del AT en el Congreso de la Nación. En nuestra provincia el 2 de
Noviembre de 2016 la Legislatura de la Provincia de Córdoba sanciono por unanimidad
la ley n° 10.393 que regula el ejercicio profesional del AT, si bien aún esperamos su
reglamentación es un paso muy importante que ordena y encuadra la situación del AT.
Por ultimo cabe mencionar la tendencia hacia la formalización de la formación de los
acompañantes terapéuticos evidenciada en la aparición de planes de estudio a nivel
terciario, tecnicaturas y títulos intermedios en universidades en distintos puntos del
país.
En este módulo se pretende establecer, con la máxima claridad posible, una definición del
acompañamiento terapéutico.
Para llegar a una definición analizaremos la historia del acompañante terapéutico y su
aparición en nuestro país, hace ya aproximadamente cuatro décadas.
De este modo, podremos entender su importancia a lo largo del tiempo imponiéndose de
una forma progresiva en el mundo de hoy.
Sin embargo, la figura recibe varias interpretaciones, muchas de las cuales son
formulaciones apresuradas e infundadas.
Por ello, es necesario detenerse a pensar en esta figura para establecer con claridad, una
definición y caracterización debidamente justificada.
Campos de inserción.
El acompañamiento terapéutico históricamente estuvo ligado a la clínica psiquiátrica y
psicopatológica: los trastornos psicóticos (ej. esquizofrenia); del estado de ánimo (ej.
bipolaridad y depresión mayor); los trastornos graves de inicio en la infancia (ej. retraso
mental, trastornos generalizado del desarrollo); las dependencias y adicciones graves, y
los trastornos graves de la tercera edad (ej. demencias evolutivas).
En la actualidad y hace un tiempo ya, el acompañamiento terapéutico, se extiende hacia
campos tan heterogéneos y diversos del campo asistencial, como los son: el tratamiento
de diálisis, el trabajo con pacientes terminales, pacientes oncológicos y el campo de la
discapacidad motora, entre otros (problemas de comportamiento en escuela; situaciones
relacionadas a intervenciones quirúrgicas, problemáticas de violencia intrafamiliar)
El acompañamiento terapéutico implica una relación en la que existe una estrategia
dirigida a una cura o alivio del sufrimiento o la problemática de una persona y esto es lo
que la diferencia de una situación no terapéutica en la que sólo se comparte algo con el
otro.
En este apartado interesa señalar algunas características, que a nivel mundial permiten
vislumbrar el aumento de demanda de acompañantes terapéuticos.
El acompañante terapéutico es una figura, que a nivel mundial, está siendo cada vez más
promovida y fomentada por las agendas de políticas de protección en salud, de
organizaciones internacionales, bajo diferentes nombres.
Ahora queremos pensar, a qué puede obedecer este aumento de necesidad de asistencia
y requerimientos.
Lo que los estudios indican, con una consistencia de peso, es que el sector que
actualmente más está requiriendo los servicios sanitarios, es el sector de las llamadas
patologías graves de la vida de relación, o enfermedades graves en el campo de la salud
mental.
Las patologías graves son el sector que está en mayor crecimiento de demanda.
El requerimiento asistencial de acompañantes se debe a dos tipos de exigencias: cubrir la
demanda en cantidad de asistencial provocada por el crecimiento de estas enfermedades,
inhabilitantes; y cubrir las expectativas de calidad en la atención, que se corresponde con
el avance de los tratamientos específicos, su mejoramiento, pero ligado a él, su
complejización, y las exigencias de las normativas de protección de derechos en estos
grupos, respecto a la calidad de las prestaciones asistenciales.
Este aumento de demanda se corresponde con las trasformaciones que se fueron dando,
desde los modelos tradicionales de abordaje terapéutico, hasta nuestros dispositivos
actuales, donde encontramos un mejoramiento en la calidadatencional y una mayor
complejidad en la instrumentación de los tratamientos.
PARA REFLEXIONAR
Acompañar
Modulo 2
• MONITOR.
• PSICOEDUCADOR.
• MODULADOR VINCULAR.
• MODULADOR GRUPAL.
• MODULADOR AMBIENTAL.
Monitor.
Advertir, prevenir, son funciones del monitor, también hacer público, mostrar.
Antiguamente era usado como el auxiliar que señala un impedimento, si lo hay, o también, señala
algunas conductas a seguir cuando corresponde.
También se usa en medición, como herramienta de observación de algunos tipos de indicadores,
detectores sensibles, receptores de imágenes, etc., que colaboran en, o permiten el, control de
diferentes tipos de procesos.
Antiguamente se nombraba así a una embarcación acorazada con espolón de acero a proa, cuyo
pequeño calado le permitía hacer el servicio de exploración por vías fluviales.
En la antigüedad romana era el auxiliar del orador, quien le recordaba o le presentaba los
documentos y objetos –asuntos- sobre los que tenía que entender.
También definía al auxiliar del señor antiguo, quien le recordaba nombres o características de las
personas que iba encontrando el señor en su recorrido.
El acompañante es un monitor en tanto muestra, observa, permite ver, señala, permite explorar y
seguir un proceso –monitorear-.
En este sentido es un monitor para el equipo con el colabora y también para la persona o grupo
que acompaña.
Psicológicamente es una función muy importante, porque lo que muestra, señala, observa, o
permite ver, el acompañante por la posición especial que ocupa, es a menudo, lo que el paciente o
su grupo no pueden ver, o lo que el equipo no puede detectar.
El acompañamiento es una perspectiva original del tratamiento, y este observar, y mostrar, está
estrechamente ligado a la colaboración y auxilio del Acompañante en procesos de aprendizajes
que comprometen al tratamiento.
Psicoeducador.
Proceso terapéutico y proceso de aprendizaje son variables estrechamente ligadas entre sí.
Mostrar, señalar, permitir ver y seguir un proceso; advertir y corregir, son todas funciones ligadas
al proceso de aprendizaje y al proceso terapéutico, en los que colabora el Acompañante.
El acompañante participa de procesos de aprendizaje permanentemente.
Ligado a esto, un proceso terapéutico, siempre supone dimensiones educativas en juego. Todo
proceso terapéutico supone un proceso de aprendizaje y un proceso de educación correlativo. No
hay que entender educación en el sentido escolar, o moral.
Educación es aquello que desde el exterior recibo, como auxilio, como recurso, para incorporarlo
en mí, como una herramienta o una habilidad.
Un campo muy relacionado a la educación, es la información que requiere el paciente para
enfrentar algunas situaciones.
Luego veremos que hay diferentes tipos de aprendizaje que pueden ponerse en juego según las
diferentes situaciones.
Nosotros preferimos hablar de psicoeducación, porque debemos suponer que lo que es necesario
aprender o saber, está muy condicionado, por los procesos psicológicos y afectivos, en los que se
encuentra comprometido el paciente o su grupo.
Por eso, todo aquello que deba informarse, enseñarse, mostrarse, señalarse, debe tomar en
cuenta esta condición o “façade” psíquica, donde se desarrolla el proceso.
Façade psíquica es el término que utilizaba Freud, para hacer referencia a que toda relación
terapéutica, psicológica o no, está condicionada por una “superficie” o “fachada” psicológica y
afectiva que la determina fuertemente.
No podemos pensar en colaborar en un proceso de aprendizaje sin considerar su dimensión
afectiva.
Tipos de aprendizajes.
Consideramos por lo menos tres tipos de aprendizajes.
TIPOS DE APRENDIZAJE:
INTELECTUAL
PERCEPTUAL
CONDUCTUAL
Cada situación va a merecer un tipo u otro de estrategia de aprendizaje y por tanto educativa.
En estos tres tipos podemos pensar diferentes estrategias de enseñanza.
Intelectual.
El aprendizaje intelectual, supone la información que explica, el señalamiento que apunta al
entendimiento.
Por ejemplo: el cuidado en el manejo de una medicación, sus riesgos, etc.
No todos los aprendizajes son de este tipo. Además la información se puede trasmitir de diverso
modo según las circunstancias. Ej.: señales de tránsito.
Perceptual.
Hay circunstancias que se aprenden perceptualmente, sin participación directa del entendimiento,
por algunos tipos de imitaciones.
Las personas aprenden permanentemente modelos y patrones por el hecho mismo de que son
mostrados y percibidos. La función de la información allí, no es explicar sino mostrar, ser vista, ser
percibida.
Un ejemplo clásico es cuando para enseñar un paso de baile, lo hacemos, lo mostramos, no lo
explicamos. Viéndolo la persona lo aprende. La imitación de un gesto también es un ejemplo.
Este proceso participa de muchos aprendizajes en la experiencia humana, en psicología se
relaciona a lo que se llama modelar una conducta.
Modelar una conducta es mostrarla. Se utiliza mucho en algunos tratamientos orientados a la
enseñanza de algunas habilidades. Sobre todo los modelos terapéuticos educativos.
Por ejemplo en el tratamiento del autismo, los trastornos generalizados del desarrollo y el retraso
mental.
Comportamental.
Otro modo de aprender es el comportamiento mismo.
Ejemplo: Cuando le enseñamos a andar en bicicleta a los chicos, no se lo explicamos, ni tampoco
alcanza con mostrarlo. El chico debe realizar él mismo, algunas acciones para que el proceso de
aprendizaje pueda realizarse. Enseñar es algo muy diferente entonces.
Muchos procesos en los tratamientos requieren de esta modalidad. Lo que hacemos es colaborar
de diferentes formas, para que alguien haga o realiza algún comportamiento.
Algunas habilidades son aprendidas solo a condición de ser realizadas.
Por supuesto, debemos agregar que, según las circunstancias estos tipos de aprendizajes y
enseñanza deben estar articulados.
Busque ejemplos concretos, de los distintos tipos de procesos de aprendizajes en los que puede
pensarse la participación del acompañante terapéutico.
Trate de encontrar ejemplos de los tres tipos y combinaciones de los mismos.
Información.
Un proceso psicoeducativo muy importante y básico, refiere a la información mínima que todo
paciente debe tener.
Más adelante veremos – en la unidad del marco jurídico, ético y legal-, que todo tratamiento es
posible, sólo si tiene consentimiento informado del paciente, o un tercero legalmente responsable
por él, si corresponde.
Esta información debe ser cuidadosamente trabajada, pero no puede faltar.
La información básica que siempre debe trabajarse confiere a cuatro puntos básicos:
El tipo de enfermedad o compromiso del que se trata. Un diagnóstico siempre es una hipótesis de
trabajo. No debemos olvidar eso.
Los problemas asociados a ese tipo de compromiso. El alcance del problema y sus consecuencias
en diferentes ámbitos de la vida.
El tratamiento que se considera, la mejor alternativa para abordar el problema.
El alcance de problemas que pueden estar asociados al tratamiento y su desarrollo.
Desde el punto de vista jurídico, el paciente, o un tercero legalmente responsable por él, debe
estar en condiciones adecuadas para dar consentimiento, y estar suficientemente informado
sobre el tratamiento que consiente.
La información debe incluir:
Beneficios, riesgos y costos o daños relativos que puede presentar el tratamiento.
Los beneficios, riesgos y costos o daños relativos que puede presentar los abordajes alternativos al
propuesto.
No obstante, este requisito legal, es también un requisito técnico.
El paciente debe ser el gran colaborador del equipo en el proceso terapéutico.
Todo proceso terapéutico privilegia trabajar “con” el paciente, en vez de “contra el”
Mal puede colaborar quien no comprende bien el proceso del que participa, por lo tanto la
psicoeducación es una tarea inherente a todo tratamiento y no debe faltar ese trabajo.
Un tratamiento Implica colaborar en que se adquiera conocimientos,información o habilidades
que son requeridas por el proceso terapéutico, y supone la consideración y el cuidado de las
dificultades con las que se encuentra el paciente y/o su grupo para apropiarse de ellas.
MODULO 3
Se trata de una tarea en la que no sólo se deberá tener en cuenta la contención individual
del paciente, sino también la de su pareja, familia y grupo circundante, ya que no
solamente se acompaña al enfermo sino también a su entorno.
El acompañante terapeutico deberá detectar el “el punto de urgencia” de la familia o
grupo, sin dejar de realizar un trato personalizado.
Por ejemplo: la persona que cumpla el rol de ama de llaves, empleada, mucama etc,
puede estar necesitando más ayuda que el resto de los integrantes de la casa en
determinado momento.
INSTITUCIONAL:
AMBULATORIO:
DOMICILIARIO:
Modulo 4
La aparición de una enfermedad aguda, crónica o terminal en alguno de los miembros de la familia
puede representar un cambio radical tanto en su funcionamiento como en su composición. Podría
considerarse como una crisis, dada la desorganización que se produce y que impacta en cada uno
de sus miembros.
Para adaptarse a esta nueva situación de enfermedad, la familia pone en marcha mecanismos de
autorregulación que le permite seguir funcionando, de tal manera que, en caso de una
enfermedad aguda grave o crónica, se generan cambios en las interacciones familiares que tienen
un propósito específico, consciente o inconsciente, y que pueden llevar a la familia a situaciones
complejas de equilibrio o desequilibrio, poniendo en riesgo el bienestar y manejo del paciente
enfermo, así como la funcionalidad del sistema familiar.
Los cambios que se producen en las familias en relación con la enfermedad no siguen algún patrón
específico, más bien están dados por las propias características familiares, tales como su etapa del
ciclo vital, el momento de la vida del paciente, el grado de rigidez de la familia, el nivel
socioeconómico, la función que cubra la enfermedad para ese grupo en específico, la historia
familiar, etcétera.
En caso de enfermedad aguda-grave se puede observar que el grado de desajuste que genera es
muy grande, dada la necesidad de cambios homeostáticos en breves lapsos y que generalmente
son de corta duración, ya sea por la rehabilitación del enfermo o por su muerte, en cuyo caso la
familia se enfrentará al manejo del duelo en corto tiempo, en muchos casos esto será merecedor
de apoyo terapéutico especializado.
La enfermedad que tiende a la cronicidad o que incluso se convierte en terminal, favorece que el
paciente “sea etiquetado como diferente”, ya sea por el tipo de expectativas que posee, por las
nuevas necesidades de cuidados y alimentación, por su aspecto físico, por su autoestima, por su
capacidad de trabajo, etc, y que afectan el tipo de relación interpersonal con los miembros de la
familia y con sus conocidos. Esta relación puede evolucionar lentamente hasta el deterioro
irreversible. La condición de cronicidad puede evolucionar a situaciones de estrés crónico en el
sistema, que no sólo impactan en el funcionamiento de la familia, sino también en la evolución de
la propia enfermedad. Durante todo este proceso de enfermedad, la familia sufre al igual que el
paciente y se pueden generar cambios catastróficos dentro del seno familiar; ante ésto el médico
debe prevenir, diagnosticar y tratar ya sea directamente o a través del equipo multidisciplinario de
salud.
La enfermedad puede considerarse como una crisis, debido a la capacidad que tiene para
desorganizar un sistema familiar, al igual que pudiera hacerlo una separación, la pérdida de algún
miembro, el nacimiento del primer hijo, etc; el desajuste puede tener diferentes intensidades, las
cuales van a estar influenciadas por el tipo de enfermedad y la dinámica del grupo familiar en
torno a ella.
Dentro de las respuestas adaptativas que genera la familia, se pueden observar las de orden
afectivo, que incluyen aspectos como la negación, la ira, tristeza o depresión; la negociación de
roles, flexibilización de límites, etc. También se observan los ajustes de tipo económico, en los
cuales resulta indispensable considerar la pérdida de capacidad económica de la familia por
concepto de consultas, medicamentos y hospitalización, además de la disminución del ingreso
económico por la incapacidad del enfermo para trabajar, como en el caso del padre o algún otro
miembro de la familia económicamente activo. Otro ajuste que frecuentemente es necesario
considerar para dar respuesta a la enfermedad se encuentra en la redistribución y
acondicionamiento de espacios y al tipo de alimentación, que en el caso de familias de escasos
recursos, realmente, es un conflicto grave, que lleva en ocasiones a la imposibilidad del manejo
domiciliario del paciente crónico, como es el caso del paciente nefrópata o pediátrico. Finalmente
es importante considerar las respuestas adaptativas de la familia en función del ambiente social -el
cual está limitado para llevarse a cabo de una manera normal- debido a que en ocasiones se tiene
que aislar al miembro enfermo para poder atenderlo.
Hasta este punto se han considerado las respuestas adaptativas de la familia para enfrentar la
enfermedad, sin embargo, no sólo la familia puede afectar de manera positiva o negativa la
evolución de la enfermedad, es ésta quien de forma directa afecta cada una de las esferas
afectiva, física, económica y social de la familia, produciendo entonces un círculo vicioso que hace
más severa la crisis y dificulta su manejo.
Además del procesamiento de la enfermedad por la familia y del tipo de respuesta que ésta
genere, existen otros factores que intervienen en el impacto familiar de la enfermedad, como lo
es:
Etapa del ciclo vital. Debe investigarse el momento del ciclo vital familiar en que la enfermedad
sorprende a la familia, el grado de consecución de las tareas propias de esa etapa y el
posicionamiento de cada uno de sus miembros en sus roles(1).
El impacto de la enfermedad será diferente en cada momento de la vida de una familia y del
miembro al que le ocurra; de tal suerte que no es lo mismo una enfermedad como la diabetes en
el esposo económicamente activo en la etapa de independencia de los hijos, que una enfermedad
vascular cerebral en el cónyuge en etapa de nido vacío.
De igual forma, no es lo mismo que aparezca la enfermedad en una familia que no ha enfrentado
crisis familiares y que no ha puesto a prueba su capacidad para resolver conflictos, a que ocurra en
una muy “golpeada” por éstas, cuyo desenlace puede ser muy prometedor o realmente
catastrófico.
Flexibilidad o rigidez de roles familiares. La enfermedad crónica, y más aún la terminal, supone
una profunda crisis familiar a la que las familias podrán responder mejor cuanto más flexibles
puedan ser. En el momento que aparece la enfermedad puede ocurrir que ésta se cierre en
relación con la distribución de roles, pero inmediatamente después tendrá que negociar cada uno
de ellos y en muchas ocasiones compartirlos. En el caso del rol de proveedor que pudiera haber
realizado el padre enfermo genera un gran conflicto, ya que este papel viene acompañado de
poder, el cual en muchas de las veces no se concede. El rol de cuidador que generalmente se
asigna a una mujer en nuestra cultura (madre, hermana mayor) genera conflicto porque implica el
descuido de sus otras funciones, tales como el cuidado de los hijos, o el estudio.
El paciente enfermo juega un papel central que le posibilita para que haga alianzas o coaliciones
en contra de uno o varios miembros de la familia, lo que genera mayor estrés y un incremento en
el grado de disfunción familiar, que además se sustenta en el manejo de culpas, resentimientos y
temores.
De esta manera se puede esperar que las familias con mayor rigidez presenten mayores
dificultades para responder a la crisis por enfermedad ya que no se pueden adaptar a las nuevas
condiciones de la dinámica familiar. Lo que procede es flexibilizar las interacciones, de tal suerte
que cada uno de sus miembros puedan responder a su nuevo rol sin afectar de manera importante
los límites establecidos hasta el momento de la aparición de la enfermedad.
Cultura familiar. Resulta difícil hablar del impacto de la enfermedad en las familias sin considerar
un aspecto tan fundamental como es la cultura familiar. Este conjunto de valores, costumbres y
creencias que comparten los miembros, intervienen en la evolución y desenlace de una
enfermedad.
Debemos buscar en todos los casos de enfermedad crónica o terminal, cuál es la interpretación
que la familia hace de este proceso, ya que eso permite no sólo gozar de la confianza del grupo,
sino además considerar sus costumbres y creencias para abordar la enfermedad de la manera más
adecuada; en el momento que el paciente y su familia perciban rechazo a la interpretación que
hacen de la enfermedad simplemente se retirarán.
Comunicación familiar. En general, en la cultura de Latinoamérica existe una fuerte tendencia por
ocultar al enfermo que va a morir, convirtiendo la comunicación referente al tema en algo
prohibido o negado, conocido como “pacto de silencio” o “conspiración de silencio”(2,3).
La conspiración de silencio consiste en una supuesta protección que familiares, amigos e incluso el
médico y otros profesionales de la salud, tratan de brindar al paciente enfermo que va a morir,
ocultándole la verdad, no dando opciones para hablar del tema, preguntar, aclarar, explicar,
etcétera.
El complot generado alrededor del enfermo dificulta su convivencia con el grupo familiar, incluso
con el médico, ya que percibe que hay información que no se le quiere dar y eso hace que
disminuya su confianza, incluso en el propio médico. El hecho de que el paciente sospeche lo que
va a ocurrir sin que pueda confirmarlo, lo sumerge en una gran soledad, miedo e indecisión para
despedirse de sus familiares.
En el paciente, la ansiedad y depresión causadas por la incertidumbre del complot familiar trae
consigo más problemas que beneficios, no sólo para él, sino también para la familia y el médico.
Tipo de respuesta familiar. El tipo de respuesta que presentan las familias como efecto de la
enfermedad, se refiere a los cambios que se generan en las interacciones de cada uno de los
miembros en función del paciente enfermo.
Esencialmente se puede mencionar que existen dos patrones de respuesta opuestos, que en la
realidad se escalonan a lo largo de un continuo de respuestas posibles(4):
1. La tendencia centrípeta se expresa a través de una extrema cohesión interna de los miembros
de la familia. Todas y cada una de las actividades que éstos realizan están dadas en función del
enfermo, es como si todos giraran alrededor de él, convirtiéndolo en el centro de las interacciones
y absorbiendo gran parte de los recursos afectivos y económicos de la familia.
2. La tendencia centrífuga se puede observar en las familias cuyas conductas en general no están
relacionadas con la situación de enfermedad. En estos casos el cuidado del paciente enfermo es
delegado a una sola persona, que en general corresponde al sexo femenino y que comúnmente
puede ser la madre, esposa o hermana mayor, la cual absorbe el papel de controlar la evolución
de la enfermedad.
La falta de colaboración en estas familias, y la enorme carga emocional que suele traer consigo el
cuidado del paciente enfermo, puede tener consecuencias graves para el miembro cuidador, tales
como depresión, soledad, estrés crónico, descuido, exacerbación de problemas de salud, etc.
(Síndrome del cuidador)(2).
Para la enfermedad grave o terminal no existe ninguna edad apropiada, cada etapa de la vida
tiene lo suyo y está integrada por eventos igualmente importantes. Desde la infancia hasta la vejez
se tiene vida, la “sombra de la muerte” interfiere de manera importante con los planes del
individuo así como la familia en cada momento de su ciclo forzándolo a modificarlo(5).
La atención integral del sujeto y su familia es algo más que el alivio de los síntomas biológicos y
psicológicos; conlleva, además, el conceder la supremacía del cuidado del paciente así como
entender la enfermedad en su contexto general; es decir “entender la enfermedad en forma
individual ligada a una persona, a una familia, a un entorno cultural y basada en una historia
personal y familiar previa, y en una evolución futura de los seres allegados a aquel que se
muere”(6).
Problemas económicos
Como se ha mencionado, las familias con un enfermo crónico o enfermedad grave entran en una
situación de desgaste económico cada vez más visible, que al principio de la enfermedad pareciera
no ser tan intenso, ya que a pesar de los pocos recursos con los que la familia cuente, no escatima
esfuerzos en conseguirlos. Sin embargo al paso del tiempo, tienen cada vez más dificultad para
mantener los gastos ocasionados por la enfermedad; incluso es motivo en muchos de los casos de
abandono de tratamiento.
Pese a ésta descripción que hace la Dra. Kübler, los síntomas familiares que se observan con
mayor frecuencia en el paciente y su familia (además de la depresión que ya se ha comentado) son
la negación, la ira y el miedo(2).
La negación es un síntoma que aparece desde el inicio de la enfermedad a partir del diagnóstico.
Tanto la familia como el enfermo dudan que eso le haya podido pasar a él. Luego de no tener una
respuesta satisfactoria, la familia busca otras opciones que van desde la Medicina Alternativa
hasta la brujería, lo que implica el retraso en el manejo del paciente con el consiguiente desgaste
emocional, físico y económico.
La ira se ve representada en diferentes formas, tanto por parte del paciente hacia la familia como
a la inversa. La familia en esta etapa culpa al enfermo por lo que hizo o dejó de hacer, tornándose
hostil, incluso con el personal médico y favoreciendo situaciones de tipo legal. Por lo que resulta
una trampa responder a las agresiones de la familia en esta etapa que puede ser pasajera y que
será resuelta en muchos de los casos de manera natural.
Ambivalencia afectiva
Se trata de la presencia simultánea de sentimientos encontrados en los miembros de la familia,
mientras que por un lado desean que el paciente mejore y viva más tiempo, por el otro desean
que ya todo termine con la muerte del enfermo “que ya deje de sufrir”. Se trata de un síntoma
que es sistemáticamente abolido por la familia por ser moralmente inaceptable. Sin embargo, la
represión del síntoma y todo el estrés crónico pueden generar reacciones emocionales intensas,
tales como crisis de ansiedad, culpa y depresión; o bien llevar a la elaboración de un duelo
patológico.
Bibliografía
1. De la Serna de Pedro I. Reacciones de los profesionales y la familia ante la enfermedad
terminal. Revista de la Sociedad de Psiquiatría de la Comunidad Valencia, Colaboración Nº 28.
España, 2001. Disponible en URL: http://red-
farmamedica.com/spcv/revista/colaboraciones/col_28.htm
2. Muñoz Cobos F, Espinoza Almendro JM, Portillo Strempel J, Rodríguez González de Molina G. La
familia en la enfermedad terminal (I). Medicina de Familia. 2002 septiembre; 3:190-199.
3. Robles T, Eustace R, Fernández de Ceturri M. El enfermo crónico y su familia. 1ª ed. Nuevo Mar
S.A. de C.V. México. 1987.
4. Kornblit A. Somática Familiar. Enfermedad orgánica y familia. 2ª ed. Gedisa S.A. España.1996.
5. Kuthy MI. El paciente terminal y su familia. Revista del Residente de Psiquiatría. Instituto
Mexicano de Psiquiatría. 1993 abril-junio; 4(2):22-25.
6. Benitez R. Atención integral al paciente con enfermedad terminal en atención primaria.
Atención Primaria. 1995 marzo; 15(5):273-274.
Modulo 5
El acompañante terapéutico no actúa sobre las emociones del paciente, simplemente acompaña.
No obstaculiza las emociones quitándole importancia o no permitiendo que se expresen tal cual lo
necesita el acompañado.
Las emociones nos brindan información sobre nuestro cuerpo, son una alarma que nos indica que
debemos frenar y “ESCUCHARNOS”.
El acompañante terapéutico no actúa sobre las emociones del paciente, simplemente acompaña,
ya que quien actúa es el psicólogo, psiquiatra o profesional pertinente para tal tarea, dichos
profesionales serán los que actúen a un nivel de profundidad debido. Ya que acompañar implica
estar en contacto con una serie de emociones surgidas del paciente como del acompañante
terapéutico, corresponde reconocer que en la naturaleza de la emoción se encuentra su
condición de señal, esto significa que cada emoción indica que existe un problema a resolver,
tanto el miedo, la ira, la envidia, la culpa etc. indican acerca de un problema en particular y su
función es remitir a ese problema , entendiendo la emoción de esta manera uno se concentra en
la resolución del problema y le agradece a la emoción haber orientado la mirada en esa dirección,
por más dolorosa e inquietante que dicha emoción pueda haber parecido al comienzo, por lo que
no es tarea del acompañante pretender que dicha emoción y su consiguiente señal, desaparezcan,
simplemente acompañar hasta que el paciente encuentre la resolución de su problema con el
profesional psicólogo o psiquiatra pertinente.
Habitualmente solemos creer que las emociones son el problema: que el miedo, el enojo, la culpa
etc son los problemas que nos acosan y no es así. Se convierten en problemas cuando no sabemos
cómo aprovechar la información que brindan, cuando nos enredamos en ellas y nuestra ignorancia
emocional las convierte en un problema más, entonces así cada uno de estos estados emocionales
agrega más sufrimiento estéril a la experiencia que vivimos, pero repitámoslo una vez más, no es
la emoción en si lo que perturba sino el no haber aprendido aun como leer y aprovechar la
información que trasmite.
Un libro que nos ayuda a poner luz en las emociones, es el libro de Norberto Levy. Por ello se
recomienda para este modulo la lectura del mismo.
Modulo 6
● Pautas Lingüísticas
Herramientas para una mejor comunicación y para mejorar el contacto con nosotros mismos.
Volviendo retomar conocimientos previos adquiridos en el nivel medio. Sabemos que la
comunicación cuenta como elementos a un EMISOR, UN RECEPTOR Y UN CANAL por donde viaja el
mensaje que emitimos.
Ese mensaje viaja a través de un canal, que sufre diversas interrupciones que generan que el
receptor no reciba el mensaje tal cual lo quise transmitir. Y se producen “los malos entendidos”,
“las discusiones sin sentido” “las ofensas”, etc.
Depositamos la responsabilidad de una mala comunicación en el otro, y tal vez deberíamos pensar
que nosotros como emisor de los mensajes, no estamos haciendo un correcto uso de las palabras.
¿Cómo es esto?, se preguntaran, como “yo” voy a “hablar mal”.
El mal uso del lenguaje produce que el mensaje se transforme en algo que no quise decir, o en
algo de lo cual no quiero responsabilizarme.
“Somos amos y esclavos de nuestras palabras”
Mensajes directos y precisos, con el tono y la responsabilidad que conlleva emitirlo, son
necesarios para una buena comunicación y para un contacto más profundo con nosotros mismos y
nuestro acompañado.
Leamos a continuación las diversas pautas lingüísticas que nos aportaran como herramienta
terapéutica.
Lo que decimos y escuchamos es tan importante como cualquier otra estrategia terapéutica.
Estoy en mi casa aburrida, y decido prender la tele, aparece el noticiero y una señora hablando: "es
tremendo lo que a uno le hacen en la calle".
Cambio de canal, veo el final de un partido de fútbol, el entrenador está hablando: "es que cuando a uno lo
cuestionan es muy difícil jugar". Vuelvo a cambiar de canal y hay un programa de chimentos del espectáculo,
esos que comentan las intimidades de los actores, y está hablando una actriz: "a mi no me gusta cuando a
uno la critican y maltratan".
Me voy a una reunión de amigos, y un amigo relata su preocupación por su situación, y dice: "es muy feo
cuando a uno no le dicen la verdad". Otro le contesta: "es que la gente no quiere hablar, y eso no es bueno
para nadie, y menos para uno".
Entonces me pregunto, quien será uno? Hablan del mismo uno?
Cuando me detengo a observar cómo nos comunicamos, en los medios de comunicación como con nuestros
amigos y familiares, me doy cuenta que aparece con mucha frecuencia hablar de uno, o en forma
generalizada, sin hacernos cargo de lo que decimos.
Las palabras "uno", "gente", y "nadie", se repiten una y otra vez, y pocas veces nos expresamos diciendo lo
que a mi me pasa, o yo me siento de determinada forma.
Quizás la vergüenza, el miedo a conectarnos con nuestros sentimientos, o a expresar lo que
verdaderamente pensamos, nos lleva a usar modos impersonales, generalizados y usuales.
La Gestalt propone comunicarnos de tal manera que, como dice el Licenciado Eduardo Carabelli - fundador
del Centro Gestáltico San Isidro en la ciudad de Buenos Aires -, profundicemos el contacto con nosotros y
con el mundo, en el presente y haciéndonos cargo de lo que somos.
Es llegar al “darse cuenta”, como resultado de estar en contacto con lo que hay aquí y ahora con todos los
sentidos para percibirnos a nosotros mismos y al mundo.
Es hacernos cargo de lo que hay sin interferir ni interrumpir.
Es hacernos responsables, desarrollando nuestra capacidad de responder desde nuestro sentir y pensar,
integrándolos.
Escuchar y expresarnos son las bases de una buena comunicación.
Para lograr una buena expresión, existen ciertas pautas lingüísticas que nos ofrece la Gestalt, que nos
ayudan a conocernos y darnos a conocer.
1.- Para comenzar a hablar, es importante auto expresarnos en primera persona y en singular YO, aquí y
ahora, en este instante, y así favorecer la responsabilidad de nuestros procesos y evitar proyecciones en el
otro de aquello que me está pasando a mí.
De esta forma expreso mi propia experiencia, lo que pienso, lo que siento o lo que quiero. No usamos el
lenguaje impersonal, abrimos nuestro canal de comunicación diciendo que soy yo, no uno, y así está claro
quien está hablando.
Comenzar con este simple cambio, modifica sustancialmente el mensaje, tanto para quien lo está dando,
como para quien lo está recibiendo.
2.- No generalizar. Todos, nadie, cualquiera, siempre, nunca, son expresiones inexactas que nos distancian
de lo que estamos experimentando.
3.- No interrumpir. Es quizás una de las más difíciles de las pautas. Estamos acostumbrados a interrumpir
con algún comentario, o consejo o ayuda. Dejar que el otro se exprese para que desarrolle su propio
proceso, y tan sólo escucharlo, aprender a callar y esperar nuestro momento.
También es estar atento a las propias auto interrupciones, como ser algún gesto especial, levantarse para
buscar algo que justo en ese momento necesito, etc.
4.- No juzgar. No etiquetar la experiencia, ni calificarla de buena o mala. Tan sólo observamos y descubrimos
lo que nos sucede con ella, sea nuestra experiencia o la del otro.
5.- No interpretar. Estamos acostumbrados a suponer, a saber de antemano lo que le pasa al otro. Por ello,
es sano no interpretar, no adjudicar significados, no asegurar lo que le está pasando a la otra persona.
Distinguir lo obvio que captamos por nuestros sentidos, de todo aquello que luego le agregamos fruto de
nuestros imaginarios que damos por ciertos. La adjudicación de intenciones acusa y causa daño “Eso lo
hiciste porque vos sos”, o “yo sabía que esto te iba a pasar, si seguís así te vas a quedar solo”, etc.
6.- No minimizar. Si siento un poco de tristeza, estoy minimizando mi tristeza. Permitamos que la tristeza
sea como es, sin pretender achicarla, pues sino estoy descalificando lo que siento.
7.- Privilegiar el sentir por el pensar. De esta forma el registro sensible nos ayuda a que el organismo se haga
consciente de su estar aquí y ahora. La emoción se registra en el cuerpo, y provee información mucho más
auténtica que el pensar, con el que usualmente nos identificamos y armamos historias que suelen alejarnos
de nuestra experiencia y no hacen más que murmullo mental.
Tampoco se trata de eliminar el pensamiento porque es malo, sino de integrar, pensar en el momento de
planear y razonar, y sentir para captar aquello que me pasa, registrar mis necesidades y sentimientos, y al
entorno. Y así ser conscientes de lo que sentimos, lo que pensamos, lo que hacemos y lo que evitamos.
Para ello, usaremos el “Yo siento”, y describir la sensación o sentimiento que experimentamos.
Debemos tener cuidado con el uso de “yo siento que vos…”, o “yo te siento…”, pues suelen anteceder a un
pensamiento o juicio del otro. Lo que si podré expresar es lo que yo siento cuando el otro se expresa, pues
cada uno es dueño de sus sentimientos.
8.- No amortiguar. Ser directo en la expresión, no dar muchas vueltas ni rodeos para expresar aquello que
me pasa, es más claro y sencillo.
9.- No manipular. Con el objeto de tener lo que deseamos, muchas veces llenamos al otro de culpa, o lo
seducimos, o lo hacemos sentir poderoso, para que nos diga o haga lo que queremos.
10.- Si, pero. Decimos que si a toda la propuesta y luego la descalificamos o nos justificamos. Para ello,
proponemos reemplazar el “pero” por la “y”, y simplemente agregamos lo que creemos o sentimos.
11.- Preguntas. Transformar las preguntas en aseveraciones es darle una chance a la autoafirmación.
Entonces, en lugar de decir “No tenés ganas de ir a tomar algo?”, digo “Me gustaría ir a tomar algo con vos”,
y agregaría donde o cuando?
12.- No disculparse. Es mejor decir “lo siento”, así no entregamos nuestro poder al otro, esperando su
disculpa para sentirnos bien. Pues detrás de una disculpa está nuestro autoacusación y sentimiento de
culpa.
13.- No quiero/No puedo. A veces es genuino, otras no. Debemos tener cuidado con justificarnos o
escondernos en un no puedo, y no asumir nuestra responsabilidad, alejándonos de nuestra libertad de
elegir. Jugar el rol del pobrecito o el impotente, me aleja de mi propio poder. Decir “no quiero”, por el
contrario me afirma y asumo las consecuencias de mi propia elección.
Esto no significa ser omnipotente, a veces puedo aceptar mis limitaciones, y podré buscar recursos o bien
reformular mi objetivo.
Estas pautas son una buena guía para lograr una comunicación más sana, precisa y clara, primero con
nosotros mismos, y luego con quienes nos vinculamos.
Y así lograr ser más auténticos, responsables y conocernos más.
Por ello, podemos ir intentando aplicar estas pautas, en forma paulatina, comenzando tan sólo con poner el
foco y observar: ¿cómo estoy comunicándome?
María Carneiro
Mediadora – Abogada - Gestaltista
Modulo 7
● Criterios de Observación: Elementos básicos de Observación y Evaluación en el trabajo
del Acompañamiento Terapéutico.
Se pretende introducir la problemática del registro y observación, que debe llevar el acompañante
terapéutico sobre su práctica. Se discuten algunos modelos como la “hoja de registro diario” y el
“cuaderno de campo”.
El acompañante terapéutico debe plasmar todo lo significativo de una manera escrita, ya que es
imposible recordar cada detalle al finalizar la jornada de acompañamiento.
La elaboración de este registro tiene una gran importancia para la elaboración de informes (si lo
requieren), y para ser consultado por el equipo terapéutico.
El acompañante terapéutico no realiza su trabajo de una forma aislada y solitaria, participa en un
grupo interdisciplinario, conformado por profesionales que sostienen y son necesarios para el
acompañado.
Son los ojos fuera del consultorio de todo el equipo.
En estos registros se anota lo positivo, lo negativo, los avances, las actividades de agrado y
desagrado, las emociones, cambios de conductas, etc.
Es decir todo lo que se considere relevante y significativo para el equipo en general.
La observación y su registro, es una de las funciones más importantes del acompañamiento
terapéutico.
El Acompañamiento Terapéutico, recupera la práctica del registro escrito de observaciones, desde
la tradición médica por un lado, y desde los modelos de la psicología clínica contemporánea por el
otro
De la práctica médica, se extrae el registro diario acostumbrado en el trabajo de auxiliar de
enfermería, del que se sirve el médico y el auxiliar, para dirigir sus acciones y para optimizar la
comunicación entre ellos, que supone el trabajo de colaboración y auxilio.
De la psicología contemporánea, se deriva la necesidad de conducir el tratamiento o alguna
estrategia terapéutica específicas, sobre la base de registros claros y precisos del estado del
paciente (ej. nivel de ansiedad, nivel de actividad, tipo de dominio sobre una habilidad específica,
etc.)
La psicología también requiere, cada vez más, de registros precisos para el monitoreo y
seguimiento de sus tratamientos, ya que basándose cada vez más en la definición de objetivos,
comportamientos y problemas precisos, las intervenciones se realizan sobre planificaciones
específicas de logros, tiempos, y medios especificados.
Los tipos y el modo de registros dependen en cada caso, del tipo de tarea que se está llevando
adelante.
En este apartado presentaremos los modelos de registros más generales de los que se sirve la
práctica del acompañamiento terapéutico, el “cuaderno de campo” y la “hoja de registro”.
El principio que está detrás de ambos es, que aunque de un modo general y de amplio espectro
(no específico), el monitoreo y registro del acompañamiento terapéutico, debe ser permanente.
Cuaderno de Campo.
Un cuaderno de campo, es una herramienta usada por auxiliares terapéutico de diferentes áreas,
para hacer anotaciones cuando están realizando su tarea o al finalizar cada jornada.
En el campo de investigación, el cuaderno de campo es un modo de registro de fuente primaria.
Nos permite recordar que el acompañante terapéutico, es quién está en mayor contacto con la
fuente primaria y la más importante del tratamiento – el paciente-.
es muy importante la observación que el acompañante haga, de la relación cotidiana que lleva
día a día con el paciente.
Allí, se encontrará información privilegiada sobre el desarrollo del estado clínico del paciente y del
tratamiento.
No olvidemos que el acompañamiento, se da en un encuadre de tiempo y de espacio excepcional y
privilegiado, comparado con el resto de los lugares y puntos de vista, de los integrantes del
equipo.
No se trata sólo de los espacios y tiempos, donde trascurre la relación, sino también, por la
intensidad y la calidad que esta relación adquiere, en las circunstancias que atraviesa.
El “cuaderno de campo” es la fuente de consulta permanente para el acompañante y el equipo, y
es con lo que el acompañante, realiza informes cada vez que le son solicitados.
Por eso, aunque toda observación tiene como meta alcanzar niveles de objetividad óptimos, y
funcionales, a las tareas de seguimiento, evaluación y monitoreo a las que sirve, esta herramienta
es la más subjetiva de todas, ya que entre, horarios, fechas, recordatorios, indicaciones y registros
de comportamientos observados, se entretejen permanentemente las apreciaciones subjetivas
del acompañante – su punto de vista-.
Las apreciaciones de los auxiliares, pueden realizarse en diferentes lenguajes o “jergas”, pero sin
caer en tecnicismos, nosotros creemos que, cuanto más se trate de un código compartido con el
resto del equipo, más probabilidades hay, de reducir el margen alto de error que toda
interpretación conlleva.
Recordemos que este registro nos permitirá realizar un informe y una evaluación de objetivos y
cambios. No debemos tomarlo a la ligera y descuidar el modo de transcribir lo observado.
Es decir, se busca que las descripciones vayan adquiriendo, sin perder la cualidad de una
apreciación personal, insustituible, un carácter técnico, que permita su optima utilización, sin caer
en tecnicismos que invisibilicen la percepción personal de la situación.
Se busca encontrar un equilibrio práctico, entre términos técnicos y apreciaciones subjetivas. Por
eso, es el instrumento menos estructurado.
Los cuadernos de campo son normalmente block de notas, en el que los acompañantes escriben
sus observaciones.
El cuaderno debe ser promovido por los profesionales acompañando su realización, con el fin de
que sea un verdadero documento útil.
El cuaderno de campo parte de la base que, para entender el desarrollo del proceso de
intervención, la vida cotidiana del paciente y su grupo, deben ser estudiadas en sus propios
ambientes.
El observador debe ser capaz de ponerse en el lugar de cada miembro del grupo y entorno del que
participa, y del personal que interviene, y al mismo tiempo permanecer suficientemente desligado
de las interferencias personales que contaminan su punto de vista.
Tiene que recoger los hechos libres de interpretación y al mismo tiempo observaciones y
apreciaciones subjetivas, pero no confundir unas observaciones con las otras.
Es necesario registrar minuciosamente, tanto las conductas del paciente como la de quienes
comparten su entorno. También sensaciones y creencias de los tratantes.
Entre las observaciones que se registran habitualmente están, estados de ánimo,
comportamientos específicos, características generales del entorno, el seguimiento de
planificación diaria de actividades y el registro de actividades realizadas.
¡IMPORTANTE!
La evaluación se realiza al término de cada actividad y/o al término de cada día, según
corresponda, para realizar informes que son entregados al equipo semanal, quincenal o
mensualmente.
A veces es necesario observar circunstancias o comportamientos durante diversas horas del día,
para evaluar el comportamiento en distintas horas y momentos, y situaciones o personas.
Hojas de registro.
Son similares a los cuadernos de campo, pero su estilo de planilla, lo convierte en un
instrumento simplificado, más práctico para el seguimiento diario y el intercambio entre
los participantes del equipo. A diferencia del cuaderno de campo, la información suele
estar tabulada previamente (dependiendo de cada caso) y no hay lugar para descripciones
profundas o gran cantidad de detalles.
Es fácil ver, cómo estos dos instrumentos básicos y generales se complementan en vez
de sustituirse uno al otro.
En general, se utiliza mucho para la entrega y recepción de turnos entre acompañantes
terapéuticos, a través de un libro diario de registro de informes de Acompañantes, el que
cumplirá tres funciones:
- Ser un elemento de consulta y análisis para el equipo de acompañantes y el equipo
profesional.
Lugar y fecha.
Horario del Turno/guardia.
Apellidos y nombres de los acompañantes responsables del Turno.
Novedades durante el Turno.
Firmas de acompañante entrante y saliente.
En las Novedades se suelen detallar distintas variables, según las necesidades de cada estrategia,
por ejemplo:
Higiene diaria (incluye baños, aseo y cuidado personal, arreglo del hogar, etc.)
Alimentación (incluye el control de dietas, trastornos con la alimentación, etc.)
Actividades Recreativas (paseos, salidas, juegos, actividades recreativas programadas o
espontáneas, etc.)
Visitas (familiares, amistades, de profesionales, etc.)
Medicación administrada (si corresponde, medicamentos orales administrados, dosis, reacciones
observadas, etc.)
Alteraciones de ánimo o conducta y sueño (excitación, llanto, insomnio, hipertermia, dolores
referidos, caídas, manchas en la piel, etc.).
Otras novedades (necesidad de reposición de insumos, novedades en el funcionamiento del hogar,
equipo, etc.).
Otro modo de registrar será por día y horario, detallando la actividad que se realice, y tal vez esta
pautada por el equipo terapéutico.
Lunes Tarea/
Hora
Martes Tarea/
Hora
Miércole Tarea/
s Hora
Jueves Tarea/
Hora
Viernes Tarea/
Hora
Sábado Tarea/
Hora
Domingo Tarea/
Hora
MODULO 8
● Consideraciones Ético-legales.
Se pretende establecer, con la máxima claridad posible, una presentación de nociones básicas,
relacionadas a la delimitación ética, legal y jurídica de la práctica del acompañamiento
terapéutico.
En este ultimo modulo, pero no el menos importante, veremos todas las incumbencias y
responsabilidades legales del acompañante terapéutico, aportadas por AATRA (Asociación
Acompañantes Terapéuticos de la República Argentina)
Toda profesión conlleva un compromiso ético y moral, el acompañante terapéutico se rige de igual
manera.
CÓDIGO DE ÉTICA
INTRODUCCIÓN
El Código de Ética de la Asociación de Acompañantes Terapéuticos de la República Argentina
(AATRA) tiene como propósito proveer tanto principios generales como normativas deontológicas
orientadas a las situaciones con que pueden encontrarse los Acompañantes Terapéuticos en el
ejercicio de su profesión, estableciendo así las reglas de conducta profesional que han de regir su
práctica.
Consta de una Introducción, un Preámbulo, una Declaración de Principios y una sección de
Disposiciones deontológicas.
La Introducción expresa la intención y alcance de aplicación del Código de Ética.
El Preámbulo y la Declaración de Principios constituyen objetivos deseables que guían a los
acompañantes hacia los más elevados ideales del Acompañamiento Terapéutico; expresan así el
espíritu de este Código y si bien no son en sí mismos reglas obligatorias deben ser considerados
prioritariamente ya que constituyen el fundamento mismo del actuar ético de los acompañantes
terapéuticos.
Las Disposiciones deontológicas establecen reglas de conducta profesional, las que expresan
deberes que afectan a todos los acompañantes terapéuticos, considerando que descuidar estos
deberes atenta contra los derechos de los receptores de los servicios profesionales.
En el proceso de toma de decisiones relativas a su conducta profesional, los acompañantes
terapéuticos deben considerar este Código de Ética y el de la Organización en que se encuentran
matriculados o asociados, además de las leyes vigentes.
Si el Código de Ética establece un principio superior al exigido por la ley o a las que pudieran
emanar de Instituciones en las que presta sus servicios, los acompañantes deben cumplir con el
principio ético más elevado.
En caso de contradicción, aun parcial, entre dos bienes protegidos los acompañantes terapéuticos
procederán siempre según el criterio ético de optar por el que ocupe el lugar más alto en la escala
valorativa. Si una cuestión no puede ser resuelta por el presente Código, ni por el Código de Ética
del Colegio o Asociación a que pertenecen, los acompañantes terapéuticos deberán considerar
otras instancias de consulta específicamente idóneas y representativas.
Si bien este Código no sustituye a los Códigos de Ética de las Organizaciones nucleadas en la
Asociación, se entiende que es apropiado que en el caso de que un acompañante terapéutico sea
sancionado por faltas éticas en la Organización a la que pertenece, la sanción sea comunicada,
para que las mismas tomen conocimiento y actúen según los principios que emanan del presente
código.
Para la redacción se tuvieron como documentos base al Código de Ética de Asociación de
Acompañantes Terapéuticos de la República Argentina y el Código de Ética de la Asociación de
Acompañantes Terapéuticos de la Ciudad de Bahía Blanca Provincia de Buenos Aires.
PREÁMBULO
Los acompañantes terapéuticos nucleados en las entidades que conforman la Asociación de
Acompañantes Terapéuticos de la República Argentina (AATRA) se comprometen a ejercer su
profesión guiados por los principios y reglas de acción que contiene este Código de Ética.
Propician para el ser humano y para la sociedad en que están inmersos y participan, la vigencia
plena de los Derechos Humanos, la defensa del sistema democrático, la búsqueda permanente de
la libertad, la justicia social y la dignidad, como valores fundamentales que se traduzcan en un
hombre y una sociedad protagonista, crítica y solidaria.
Entienden bienestar psíquico como uno de los Derechos Humanos fundamentales y trabajan
según el ideal social de promoverla todos por igual, en el mayor nivel de calidad posible y con el
sólo límite que la ética y la ciencia establecen.
Comprenden que es responsabilidad individual de cada acompañante aspirar a alcanzar él mismo y
promover en sus colegas una actitud responsable, lúcida y comprometida frente al ser humano
concreto y sus condiciones.
No consienten ni participan deliberadamente prácticas discriminatorias.
Propician la armonía entre colegas, pero concuerdan en que el sentimiento de solidaridad
profesional no puede avalar o encubrir errores, faltas éticas, crímenes o contravenciones penales
practicadas por otros en prestación de servicios profesionales.
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
El Código de Ética de asociación de acompañantes terapéuticos de la republica argentina (AATRA)
hace suyos los siguientes Principios Generales, acordados por los países miembros y asociados del
Mercosur en la ciudad de Santiago de Chile. 7 de noviembre de 1997:
1. Respeto por los derechos y la dignidad de las personas.
Los acompañantes terapéuticos se comprometen a hacer propios los principios establecidos por la
Declaración Universal de los Derechos Humanos. Asimismo, guardarán el debido respeto a los
derechos fundamentales, la dignidad y el valor de todas las personas, y no participarán en
prácticas discriminatorias. Respetarán el derecho de los individuos a la privacidad,
confidencialidad, autodeterminación y autonomía.
1. Competencia
Los acompañantes terapéuticos se comprometen a asumir niveles elevados de idoneidad en su
trabajo. Asimismo, Reconocen las fronteras de sus competencias particulares y las limitaciones de
su pericia. Proveerán solamente aquellos servicios y técnicas para las que están habilitados por su
formación académica, capacitación o experiencia.
Tendrán en cuenta que las competencias que se requieren en la asistencia, enseñanza, y/o
estudios de grupos humanos, varían con la diversidad de dichos grupos.
Los acompañantes terapéuticos se mantendrán actualizados en el conocimiento científico y
profesional, relacionado con su ejercicio, reconociendo la necesidad de una educación continua.
Asimismo, harán un uso apropiado de los recursos científicos profesionales técnicos y
administrativos.
1. Compromiso profesional y científico
Los acompañantes terapéuticos se comprometen a promover el acompañamiento terapéutico en
cuanto saber científico. En su trabajo, asumirán sus responsabilidades profesionales, a través de
un constante desarrollo personal, científico, técnico y ético.
1. Integridad
Los acompañantes terapéuticos se comprometen a promover la integridad del quehacer científico,
académico, y de práctica del acompañamiento terapéutico. Al informar acerca de sus
antecedentes profesionales y curriculares, sus servicios, sus honorarios, investigaciones o
docencia, no harán declaraciones falsas o engañosas. Se empeñarán en ser sumamente prudentes
frente a nociones que degeneren en rotulaciones devaluadoras o discriminatorias.
Asimismo, se empeñarán en ser conscientes de sus sistemas de creencias, valores, necesidades y
limitaciones y del efecto que estos tienen sobre su trabajo.
En su accionar científico profesional clarificarán a las partes acerca de los roles que están
desempeñando y funcionarán según esos mismos roles.
1. Responsabilidad social
Los acompañantes terapéuticos se comprometen a asumir su responsabilidad profesional y
científica hacia la comunidad y la sociedad en que trabajan y viven. Este compromiso es coherente
con el ejercicio de sus potencialidades analíticas, creativas, educativas, críticas y transformadoras.
Los acompañantes terapéuticos ejercen su compromiso social a través del estudio de la realidad y
promueven y/o facilitan el desarrollo de leyes y políticas sociales que apunten, desde su
especificidad profesional, a crear condiciones que contribuyan al bienestar y desarrollo del
individuo y de la comunidad.
NORMAS DEONTOLOGICAS
La mayoría de las reglas fueron redactadas en términos generales, de manera que puedan
adecuarse a las distintas situaciones regionales y ser aplicadas a todos los acompañantes
terapéuticos, independientemente del ámbito profesional en que desempeñen su labor, pudiendo
la aplicación de una regla variar según el contexto. Las reglas que se establecen en el presente
Código deben ser consideradas como directivas generales; en tanto que no son exhaustivas; no
implican la negación de otras no expresadas que puedan resultar del ejercicio profesional
consciente y digno. La ausencia de disposiciones expresas no debe interpretarse como admisión
de prácticas y actos incompatibles con la vigencia de los principios enunciados; por el contrario,
confrontados con tal situación, los acompañantes terapéuticos deben conducirse de manera
coherente con el espíritu de este Código.
Art.1- Las disposiciones del presente Código de Ética serán de aplicación a todo matriculado o
asociado a la Asociación de Acompañantes Terapéuticos de la República Argentina (AATRA); ya sea
que ejerzan su profesión de modo independiente o en relación de dependencia, en el ámbito
público o en el privado, quienes deberán respetar éste código con sus normas de fondo y
procedimientos mientras está vigente.
1. a) El conocimiento de éste código es obligatorio y por ninguna circunstancia se podrá
alegar su desconocimiento.
2. b) Toda la legislación profesional es de orden público y por lo tanto de cumplimiento
obligatorio. En consecuencia la conducta profesional del acompañante terapéutico queda
sometida a las disposiciones del presente código.
SECRETO PROFESIONAL:
Art.17.- Entiéndase por secreto profesional aquello que no es ético o licito revelar sin causa justa,
referido a las relaciones clínicas o de consulta concernientes a pacientes, sus familias o
instituciones.
Art. 18.- Cuando se trate de trabajo profesional en equipo, sobre todo los miembros del mismo
pesa la obligación de guardar el secreto profesional.
Art. 19.- El deber de guardar secreto profesional subsiste aún después de concluida la relación con
el consultante
Art. 20.- Los acompañantes terapéuticos no deben usar en provecho propio las confidencias
recibidas en ejercicio de su profesión, salvo que tuvieran expreso consentimiento de los
interesados.
Art.21.- Los acompañantes terapéuticos tienen una obligación primordial de respetar los derechos
a la confidencialidad de aquellos con quienes trabajan o consultan.
Art. 22.- los acompañantes terapéuticos deben Minimizar Intrusiones en la Privacidad, sobre todo
cuando se trabaje en el domicilio de los pacientes.
Art. 23- Límites de Secreto Profesional:
1. a) La información amparada por el secreto profesional sólo podrá ser transmitida para
evitar un grave riesgo al que pueda estar expuesta persona atendida o terceros. En todo
caso, sólo se podrá entregar a las personas calificadas la información que, a juicio del
matriculado actuante, aparezca como estrictamente necesaria para cumplir el referido
objetivo.
2. b) Los informes escritos o verbales sobre personas, instituciones o grupos deberán excluir
aquellos antecedentes entregados al amparo del secreto profesional, y se proporcionarán
sólo en los casos necesarios, cuando, según estricto criterio del profesional interviniente,
constituyan elementos ineludibles para confeccionar el informe. En el caso de que puedan
trascender a organismos a donde no sea posible cautelar la privacidad, deben adoptar las
consecuencias las precauciones necesarias para no generar prejuicios a las personas
involucradas.
3. c) La información que se da a padres y/o demás- por ejemplo a las instituciones que la
hayan requerido- debe realizarse de manera que no condicione el futuro del consultante o
pueda ser utilizada en su perjuicio.
4. d) Todo lo relativo al secreto profesional debe cumplirse igualmente en todos los ámbitos
y en todo tipo de prestación.
5. e) El tribunal de disciplina, en forma directa y sumarísima, determinará en su caso si existe
o no violación al resguardo del secreto profesional
PRIMEROS AUXILIOS
AUXILIOS Y PREVENCIÓN
de LESIONES
UN PRIMER AUXILIO
ADECUADO Y A TIEMPO,
SALVA VIDAS
AUTORIDADES NACIONALES
Presidente de la Nación
ING. MAURICIO MACRI
Impreso en Septiembre/2016
Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
índice
1. Introducción 5
2. Primeros Auxilios 6
Generalidades 6
3
Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
1. introducción
1. Introducción
Cualquier persona puede transformarse en una víctima, en la vía pública, el trabajo,
en tránsito o en el hogar. Existen una gran variedad de factores que atentan contra la
salud y el bienestar individual y colectivo, cuando el organismo se ve alterado por
una causa interna (paro cardíaco) o una causa externa (trauma, lesión); que pueden
comprometer su integridad física o incluso ocasionar la muerte.
Uno de los factores externos que pueden atentar contra la salud son las lesiones por
incidentes traumáticos no intencionales, a los que generalmente se conoce como
“accidentes”. Esta denominación ampliamente difundida y enraizada en el lenguaje
cotidiano resulta inadecuada debido a que tiene una connotación de suceso inespe-
rado atribuido al azar, es decir inevitable. Sin embargo, los mal llamados accidentes
tienen una causa establecida; no son casuales o azarosos, ya que pueden implemen-
tarse medidas de prevención efectivas para evitarlos. Las lesiones por incidentes no
intencionales, generalmente demuestran la existencia de un sujeto susceptible, un
medio ambiente agresivo y causas que lo provocan.
Este manual ofrece recomendaciones para que las personas sean menos vulnerables
y el ambiente menos peligroso, condiciones esenciales para disminuir las potenciales
causas de los incidentes no intencionales y atenuar sus consecuencias. Para ello, este
material brinda herramientas básicas para realizar primeros auxilios.
5
2. Primeros auxilios
Los primeros auxilios son aquellas medidas inmediatas que se toman en una
persona lesionada, inconsciente o súbitamente enferma, en el sitio donde ha
ocurrido el incidente (escena) y hasta la llegada de la asistencia sanitaria (servicio
de emergencia). Estas medidas que se toman en los primeros momentos son
decisivas para la evolución de la víctima (recuperación).
El auxiliador, antes de prestar ayuda (socorrer, auxiliar), debe siempre procurar
el auto cuidado (no exponerse a peligros asegurando su propia integridad). Solo
cuando su salud no corre riesgos podrá entonces asistir a la víctima.
Generalidades
Conocer la diferencia entre emergencia y urgen- Evaluar y asistir diferentes tipos de lesiones y
cia, y saber identificarlas. qué pasos seguir para resolverlas.
Una EMERGENCIA es un incidente en la salud de Saber qué se puede hacer y qué no evita empeo-
una persona que puede llevarla a la muerte en rar el estado de la víctima. El socorrista es el es-
forma inmediata y que siempre requerirá aten- labón fundamental entre la víctima y el sistema
ción básica y avanzada. Las causas son múltiples médico de emergencias. Si usted sabe qué hacer
y variadas. y cómo brindar asistencia inicial a una víctima,
En una URGENCIA si bien no hay riesgo inmedia- protegerá su vida, evitará un mayor daño, y fa-
to de muerte, puede haber riesgo alejado por lo vorecerá su recuperación. La organización y el
tanto debe ser trasladado a un centro de salud adiestramiento son esenciales para prestar ayu-
para su adecuada atención. No comienza siendo da en caso de emergencias o urgencias.
emergencia pero algunos la viven como tal.
6
Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
2. primeros auxilios
¿Cómo se debe actuar? ¿Qué no se debe hacer?
Pasos a seguir. Nunca improvise si no sabe. Si sabe, actúe tran-
quilo y lo más rápido posible.
1. Evalúe riesgos en la escena (para usted)
Dedíquese primero a lo que comprometa la vida.
Escena: evaluación general del lugar del inciden-
No mueva a la víctima en forma brusca, no per-
te. Situación ¿Qué pasó? ¿Qué pasa? ¿Cuántas
mita que se levante. Nunca abandone a la vícti-
víctima/s? ¿Puedo hacer algo? ¿Necesito ayu-
ma, ni hable en voz alta sobre su estado.
da? ¿Hay riesgos para usted o para la víctima?
¡No se convierta en una víctima más! Recuerde
En el supuesto caso que no concurra el SES,
que si no presenció el incidente, debe averiguar,
siempre y cuando sea factible, traslade a la vícti-
si es posible, que fue lo que sucedió. Esta infor-
ma al centro de salud más cercano (recuerde no
mación puede ser aportada por la propia víctima
movilizar ni trasladar a la víctima de traumatis-
o por testigos presenciales.
mos violentos o graves). Ponga especial atención
con el traslado de niños, ya que al ser fácil mo-
2. Evalúe rápido el estado general de la víctima.
verlos, podemos agravar una lesión traumática o
Evaluación: debe ser rápida, limitada y sencilla.
incrementar el dolor.
Muévalo suavemente de los hombros y pregúnte-
le ¿Cómo se siente? ¿Cuál es la queja principal?
¿Responde o está inconsciente? ¿Entra el aire a
los pulmones? ¿Si respira, respira bien o mal (ja-
dea, ruidos)? ¿Hay hemorragia externa (visible)?
7
3. EVALUACIÓN DE LA VÍCTIMA
En el primer contacto con la víctima hay que averiguar qué le pasó. Intente dentro
de lo posible consultar a la persona implicada en el caso, si puede hablar, o
preguntar a testigos de la escena.
8
Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
2. se CONSERVA LA VIDA
Evita complicaciones y ayuda a la recuperación aplicando los
conocimientos básicos y recibiendo el entrenamiento adecuado.
107
con Usted el número del
servicio de emergencia de
su localidad. Para casos
de incidentes domésticos
instruya a su familia.
La persona que realice • Dirección del incidente a donde debe acudir la asistencia médica.
• Tipo de incidente y lesiones.
el llamado tiene que • Cantidad de personas involucradas.
tener presente, en lo • Existencia de riesgos para terceros.
• Procedimientos iniciados (RCP, maniobras, posicionamiento, etc.)
posible, la siguiente • Siempre debe ser el último en colgar (el operador puede
requerir información importante).
información:
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5.a) REANIMACIÓN CARDIO-PULMONAR (RCP) BÁSICo:
Luego de evaluar la escena y descartar riesgos, deberá evaluar el estado de
conciencia de la víctima (ver evaluación) y si corresponde a una emergencia por
paro cardio-respiratorio (víctima inconsciente) haga llamar o llame si está solo, al
sistema de emergencias (inicio de la cadena de vida).
La víctima debe estar boca arriba y sobre una superficie dura (piso o tabla). Por
lo tanto, si la misma se encontrara boca abajo, deberá rotarla hasta la posición
boca arriba.
Luego de llamar al sistema de emergencias, inicie de inmediato las maniobras de
compresión.
3. COMPRESIÓN
• Coloque el talón de una mano y luego la otra
mano encima, entrelace los dedos, que no apo-
yen sobre las costillas para evitar dañarlas, en el
extremo inferior del esternón. Si tiene un desfi-
brilador: úselo.
En el caso que la víctima este boca abajo, antes de realizar la evaluación general deberá posicionarse
boca arriba para evaluarlo y comprobar si necesita atención inmediata (ejemplo RCP)
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
primeros auxilios
RCP básico en Adultos y Niños
4. DESFIBRILADOR (DEA)
En caso de contar con un DEA (desfibrilador externo automático), úselo. Éste le dará las indicaciones.
De lo contrario continúe las compresiones hasta que llegue el equipo médico (ver uso del DEA en
página 15).
11
5.b) RCP básico EN lactantes
1. EVALUACIÓN
Observe si hay respiración: ponga el oído cer-
ca de la nariz y boca del bebé. Note si hay mo-
vimiento del pecho.
4.A. Coloque los dedos índice y medio en el centro del esternón, entre los pezones, sin
presionar en el extremo del esternón (xifoides).
Aplique presión hacia abajo, comprimiendo 4 cm de profundidad. Continúe con el paso 5.
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
primeros auxilios
RCP básico en Lactantes
TÉCNICA • B
4.B. Con ambas manos tome al bebé del pecho, presione con los pulgares en el centro del
esternón. Continúe con el paso 5.
Si comienza a respirar
por sí mismo, colóquelo en
posición de recuperación
Repita el ciclo hasta que se (lateral), evaluando
recupere o llegue la ayuda. permanentemente hasta
que llegue la ayuda.
13
5.c) posición de seguridad de la víctima
Toda vez que una víctima inconsciente se recupera en forma espontanea o luego
de practicarle los primeros auxilios, debe ser colocada en una posición adecuada
que evite la obstrucción de la vía aérea por aspiración de secreciones acumuladas,
sangre o vómitos; posición lateral de seguridad (ver imagen).
Técnica
La idea es colocar a la víctima de costado (decúbito lateral)
1. Arrodíllese junto a la víctima que está boca 2. Coloque el brazo de la víctima más cercano
arriba (decúbito ventral) procediendo a extender a usted en ángulo recto al cuerpo, con el codo
los miembros superiores e inferiores. flexionado y la palma de la mano hacia arriba.
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
¿Qué hace?
La desfibrilación consiste en emitir un impulso
de corriente continua al corazón, para tratar que
el mismo retome su ritmo normal.
¿Cómo se usa?
En el caso de asistir a una víctima de paro car-
díaco, y si puede conseguir, o hacer conseguir un
DEA, úselo tan pronto como lo tenga a mano.
1. Mientras un reanimador hace RCP el otro pre-
para el DEA.
2. Enciéndalo y siga las instrucciones.
3. Si indica una descarga, primero asegúrese
que nadie este tocando a la víctima, pulse luego
el botón de descarga y siga las instrucciones del
dispositivo hasta que llegue el S.E.S. o la víctima
se recupere.
¿Dónde lo encuentro?
Puede encontrar un DEA en lugares de concu-
rrencia masiva, como estadios, clínicas, aero-
puertos, terminales de transportes, etc.
Siempre están en gabinetes de emergencia se-
ñalizados con carteles, cerca de los matafuegos
e implementos de seguridad.
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6. ATRAGANTAMIENTO. ASFIXIA por OBSTRUCCIóN
MECáNICA por CUERPOS EXTRAÑOS.
Se produce cuando un trozo de alimento o algún otro cuerpo extraño se queda
atorado en la garganta o en la vía aérea de una persona y le impide que el oxigeno
llegue a los pulmones (hipoxia o anoxia).
Medidas de prevención:
En Niños En Adultos
1. Evite el contacto de los niños con juegos de 1. Ingiera alimentos en trozos pequeños y masti-
piezas pequeñas. Los juguetes tienen indicacio- que la comida en forma lenta y cuidadosa, sobre
nes sobre el uso recomendado respecto a la edad todo si usa dentadura postiza.
del niño.
2. Evite reírse y hablar mientras mastica y traga.
2. Mantenga bolitas, piedras, tachuelas, globos y
otros objetos pequeños fuera del alcance de los
chicos, especialmente de menores de 3 años.
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
primeros auxilios
Maniobra de Heimlich en lactantes
6. atragantamiento
Si el niño balbucea, llora, habla o tose, tras un atragantamiento, es señal de que el aire está pasando
por la vía aérea. Probablemente sea una obstrucción parcial.
En ese caso, deje que el niño tosa naturalmente, no le golpee la espalda ni intente darle agua ya que
el cuerpo extraño puede moverse y la obstrucción parcial puede convertirse en total.
Si no ha conseguido expulsar el cuerpo extraño, hay que iniciar las compresiones abdominales o
maniobra de “Heimlich”.
17
primeros auxilios
Maniobra de Heimlich en adultos
Cuando una persona adulta presenta una obstrucción de su vía aérea, por cuerpo extraño, y no puede
respirar, generalmente se lleva las manos al cuello y enrojece rostro y cuello.
Lo importante es actuar con rapidez.
2.
3.
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
primeros auxilios
Maniobra de Heimlich sentada
y auto maniobra
6. atragantamiento
Desde la posición de sentado de la víctima, el rescatador se coloca por detrás del respaldo de la silla,
pasando sus brazos por debajo de los brazos de la víctima, comprimiendo el epigastrio (entre el om-
bligo y el xifoides), colocando las manos de igual manera que en la posición de pie. Comprima contra
el respaldo y su cuerpo por detrás. Repítalo hasta 5 veces y revalúe si fue expulsado el cuerpo extraño.
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7. incidentes y lesiones más frecuentes
(prevención y asistencia)
Las lesiones e incidentes más comunes son:
• Quemaduras • Accidente cerebro vascular (ACV)
• Caídas • Convulsiones
• Heridas • Desmayo
• Intoxicación • Cuerpo extraño en ojo, oído o nariz
• Electrocución • Sangrado nasal
quemaduras
Las quemaduras son muy frecuentes en el hogar y en particular en la cocina.
Las más habituales son las ocasionadas por líquidos calientes. Pueden también
producirse por fuego, electricidad, vapores, planchas o líquidos inflamables.
En los niños, las zonas más afectadas en general son la cabeza (especialmente la
cara), las manos, el tórax y los miembros inferiores y genitales
Medidas de prevención:
1. Procure cocinar los alimentos en las hornallas 5. No deje braseros, cigarrillos o velas encendi-
traseras y ubique los mangos de las sartenes das durante la noche.
para que no sobresalgan y queden al alcance de
niños. 6. Regule la temperatura del baño de los niños.
2. Regule el peso de ollas y el llenado de pavas, a 7. Evite dejar ropa secando cerca o arriba de la
fin de no provocar derrames ocasionados por el estufa y no deje alfombras cerca ya que pueden
desequilibrio. ocasionar incendios.
3. Emplee utensilios de cocina con mangos fir- 8. No deje al niño solo cuando la plancha está en-
mes y evite los lisos ya que son más resbaladizos. cendida o hay ollas en el fuego.
4. Guarde encendedores, fósforos y líquidos in- 9. Use bolsas de agua caliente con tapa de se-
flamables en un lugar seguro. guridad.
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
primeros auxilios
Quemaduras
1. Tranquilizar a la víctima.
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caídas - fracturas
Es un incidente frecuente en casas en construcción y terrazas sin protección.
Son también sitios propicios para caídas las escaleras sin pasamanos o en mal
estado, las ventanas sin protección; los pisos encerados, mojados, irregulares,
pisos alfombrados, los objetos mal ubicados y especialmente en zonas rurales o
semiurbanizadas, las zanjas, los pozos y los aljibes sin protección.
Medidas de prevención:
1. Proteja con barandas o rejas las terrazas, ven- 7. Asegure el buen estado de los materiales y
tanas y posibles accesos, como puertas en sitios funcionamiento de juegos exteriores (toboganes,
elevados en obras de construcción no termina- hamacas) y de bicicletas o triciclos.
das.
8. Coloque a los niños casco, rodilleras, etc.
2. Mantenga en buen estado pasamanos y esca- cuando usen de bicicletas, patines o patinetas.
leras.
9. Asegure buena iluminación natural en todos
3. Evite dejar objetos innecesarios en el suelo así los ambientes de la casa y fácil acceso al encen-
como alfombras y patines que puedan generar dido de la luz artificial.
tropiezos y resbalones.
10. Procure no cerrar el baño con llave mientras
4. Mantenga los pisos secos y limpios. se baña.
5. Coloque alfombras antideslizantes y barrales 11. Evite utilizar escaleras portátiles de poca es-
laterrales en bañeras. tabilidad.
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
primeros auxilios
Fracturas: Inmovilización
de miembros
A B
A. Sujete las maderas con una venda B. Use en cada extremo un pañuelo o
a lo largo de toda la extremidad. trapo para sujetar.
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HERIDAS
Las heridas son incidentes muy frecuentes en el hogar. Generalmente no presentan
gravedad y rara vez comprometen la vida, aunque hay que evitar la contaminación
y posterior infección.
En los niños, las heridas pueden producirse por el contacto con objetos cortantes,
como cuchillos, tijeras, vidrios o latas, también a causa de golpes con palos o
piedras que generan desgarramiento o raspones de la piel.
En los adultos mayores, tener pieles más frágiles, secas y menos elásticas
facilita la aparición de infecciones, si la desinfección es insuficiente. Su falta de
lubricación las hace sensibles con el lavado exagerado. Los rasguños o heridas
superficiales tienen una cicatrización más lenta por eso hay que lavarlos y agregar
un desinfectante.
Medidas de prevención:
1. Utilice con sumo cuidado y buena iluminación 4. Coloque un autoadhesivo decorativo a venta-
elementos cortantes como cuchillos, tijeras, al- nales de vidrio, para evitar confundir que se en-
fileres. cuentran abiertos.
2. Proteja salientes de mesas y mesadas puntia- 5. Emplee abrelatas en buen estado, que no re-
gudas cuando hay niños. quieran realizar grandes esfuerzos.
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
primeros auxilios
Heridas
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intoxicación
Puede ocasionarse por exposición a distintas sustancias: medicamentos,
productos de limpieza, plaguicidas, hidrocarburos (kerosén, nafta, aguarrás),
productos para automóviles, drogas de abuso, cosméticos y otros. Puede suceder
por ingestión, inhalación o contacto con la piel.
Los niños pequeños tienen alto riesgo de sufrir una intoxicación debido a su
curiosidad natural.
Una intoxicación muy grave y hasta mortal, frecuente en el invierno, se produce con
el “monóxido de carbono” (CO). Este gas no tiene olor ni es irritante y se produce
por la combustión en hornos, motores, estufas y calefones, entre otros. Sucede en
ambientes cerrados y sin ventilación cuando los artefactos no funcionan bien o no
fueron correctamente instalados.
Medidas de prevención:
4. Verifique la llama de artefactos a gas: debe ser 8. No encienda el motor del auto en un garaje
color azul. cerrado.
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
primeros auxilios
Intoxicación
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electrocución
El contacto directo del cuerpo humano con una corriente eléctrica puede generar
lesiones externas e internas, desde quemaduras hasta el paro cardio-respiratorio
y la muerte. Los daños internos pueden involucrar al corazón, los músculos y al
cerebro. El efecto de la descarga eléctrica dependerá de la intensidad del voltaje
de la fuente, la dirección de la corriente a través del cuerpo, el estado de salud de
la persona y la rapidez y eficacia del tratamiento. Formas de lesión por descarga
eléctrica más frecuentes:
a - paro cardio-respiratorio por efecto eléctrico en el corazón.
b - destrucción muscular, nerviosa y de tejidos por la corriente que atraviesa el cuerpo.
c - quemaduras por contacto directo con la fuente eléctrica.
Medidas de prevención:
1. Hogar: Instale disyuntor y llave térmica en la 3. Utilice protectores de seguridad para niños en
instalación eléctrica de su casa. todos los tomacorrientes y disyuntores de corte
Corte la corriente siempre que quiera hacer un automático.
arreglo en su domicilio. Enseñe a los niños sobre los peligros de la elec-
Evite peligros eléctricos en el hogar y en el tra- tricidad. Manténgalos alejados de dispositivos
bajo, conozca los riesgos inherentes a su hogar eléctricos conectados.
y trabajo.
5. Las instalaciones eléctricas deben siempre
2. Artefactos eléctricos: No manipule artefactos ser realizadas por personal idóneo.
eléctricos descalzo o mojado.
Siga siempre las instrucciones de seguridad del 6. Cumpla con las normas de seguridad en el tra-
fabricante al utilizar electrodomésticos. bajo (protección, corte corriente, uso de herra-
Nunca toque aparatos eléctricos mientras está mientas adecuadas).
en contacto con cañería de agua fría.
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Electrocución
Primeros auxilios
• Si presencia la electrocución de una persona:
primero, si es posible y no hay riesgos para us-
ted, interrumpa el suministro eléctrico general
(apague interruptores, llave térmica u otro) Con
solo apagar un equipo puede no interrumpir el
flujo eléctrico.
NO DEBE:
• Si no puede interrumpir el flujo de corriente, • aplicar hielo,
utilice un objeto no conductor (palo, escoba, silla
madera, rollo alfombra) para empujar a la vícti- manteca, ungüentos,
ma lejos de la fuente. NO utilice un objeto húme- medicamentos, algodón,
do ni metálico. De ser posible, párese sobre un ni vendajes adhesivos a la
objeto no conductor (goma, papeles). No intente
el rescate de una víctima que se encuentre cerca quemadura.
de líneas activas de alto voltaje. • acercarse a menos de
• Active cadena de vida, llame o haga llamar al 6 mts. de una persona que
servicio de emergencias (SEM). se está electrocutando
• Si la víctima está libre de la fuente de electri- con corriente de alto
cidad, controle su respiración y evalúe el estado voltaje hasta que la
de conciencia, si no responde, no se mueve, no
respira o respira mal, comience a administrar corriente eléctrica haya
compresiones torácicas (RCP). sido interrumpida.
• Si la víctima está consciente, tranquilícela, si
tiene una quemadura, retire la ropa que salga • movilizar a la víctima de
con facilidad y lave con agua corriente (ver que- una descarga eléctrica
maduras). a menos que haya peligro
• Si se desmaya, palidece, o tiene mareos, re- inmediato para ella (fuego
cuéstela sobre una zona seca y cómoda con las
piernas elevadas (25 a 30°), y cúbrala con abrigo.
o explosión inminente)
• Permanezca con ella hasta que llegue la ayuda
de salud.
• Evite mover la cabeza o el cuello de la víctima si
sospecha que pueda haber lesión traumática de
la columna vertebral.
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accidente cerebro vascular (acv)
El accidente cerebro vascular es provocado por el taponamiento o la rotura de
una arteria del cerebro. Es una enfermedad aguda que puede ser mortal o dejar
secuelas con una discapacidad funcional importante.
Detección: el paciente, familiar o testigo circunstancial reconocen los signos y síntomas de un (ACV)
y llama o hace llamar por teléfono al SEM.
El comienzo puede ser sutil: debilidad repentina o entumecimiento de cara, brazo,pierna; especialmen-
te de un solo lado del cuerpo; confusión súbita, trastornos para hablar o entender, trastorno repentino
en la vista (uno o dos ojos), trastorno súbito para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación,
cefalea grave sin causa aparente.
Educar a familiares y al paciente que tenga un alto riesgo. Ante la sospecha, llamar inmediato al SEM,
eslabón fundamental para acortar los tiempos de traslado para tratamiento en el departamento de ur-
gencias del hospital (mayor sobrevida y mejor función) no más de 1 a 2 hs.
primeros auxilios
Brinde cuidados de apoyo (no la deje sola, tranquilice, abrigue). Si responde colóquela en posición late-
ral de seguridad. En caso de ocurrir un paro cardíaco, inicie el protocolo de RCP.
Los síntomas pueden agravarse o presentarse de inicio con una gravedad extrema, pero también pue-
den estacionarse o disminuir. Es probable que la víctima, niegue los síntomas, crea que es otra cosa
o no se da cuenta y no comprende que está sufriendo un ataque cerebral. Aproximadamente un 85%
ocurren en el hogar.
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Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
1. Mantenga la calma y tranquilice a otras per- boca de la víctima (potencial lesión de dientes o
sonas. mandíbula).
3. Controle cuánto dura la convulsión: si dura 6. Nunca abandone a la persona hasta su recu-
más de 5 minutos, inicie la cadena de atención. peración (consciente). No ofrezca agua ni ali-
mentos hasta que esté bien despierta. Si está
4. No trate de retenerla o evitar que se mueva confusa ofrézcale ayuda para que pueda regresar
durante la convulsión. No se puede tragar (ni dar a su casa.
vuelta) la lengua por lo tanto no ponga nada en la
31
desmayo
Se conoce como desmayo, síncope o lipotimia al estado que súbitamente presenta
una persona con pérdida parcial o total de la conciencia. Los desmayos son
relativamente frecuentes en adolescentes y la mayoría de las veces no son signos
de gravedad. Se debe a descargas nerviosas y/o circulatorias que provocan un
descenso temporal de la sangre en el cerebro o diminución de la presión arterial
sanguínea, perdiendo el conocimiento, con caída. Se suelen recuperar en uno o
dos minutos. No tiene pérdida del control de esfínteres.
Causas
Hay una gran variedad de causas, las más
frecuentes son:
• Emociones fuertes o súbitas, temor o alegría
(sobreexcitación).
• Lugares cerrados mal ventilados (falta de aire
o tóxicos en el ambiente: monóxido).
• Ataque de pánico/ansiedad. Ayuno prolongado.
Dolor agudo. Golpe de calor. Fobias y otras.
Síntomas
Debilidad repentina, palidez de la piel, sudoración
fría, visión borrosa, obnubilación, escasa reacción,
o pérdida momentánea de la conciencia y caída. La
respiración es superficial pero no se pierde. En sí
no produce ninguna complicación a menos que haya
un golpe importante en la cabeza, cara o miembros
(traumatismo).
32
Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
Signos de alarma
A edades más avanzadas, el síncope puede deberse a causas complejas,
como las afecciones previas a nivel cardiológico, neurológico, vascular u
otras. Asimismo la evolución de estos casos puede ser seria y requiere mu-
chas veces internación y estudios específicos. Si el desmayo dura más de 5
minutos comience la cadena de vida por teléfono al sistema de emergencias
local, ya que puede ser también una persona con diabetes y estar sufriendo
una hipoglucemia: bajada súbita del azúcar de la sangre o alguna otra de las
causas mencionadas.
Si la persona comienza a convulsionar, es posible que se trate de una crisis
epiléptica. En este caso se avisará a los servicios médicos y se apartarán los
objetos con los que pueda colisionar la víctima para evitar que se haga daños
mayores.
33
cuerpos extraños
Cuerpo extraño es cualquier elemento ajeno al cuerpo que entra a éste, ya sea
a través de la piel o por cualquier orificio natural como los ojos, nariz, garganta,
impidiendo su normal funcionamiento.
Ojos: Oído:
La presencia en los ojos de arena, partículas de La presencia de cuerpos extraños en el oído son
madera o metal, maquillaje, pestañas, insectos, una causa de consulta relativamente común en la
son muy irritantes y pueden producir inflama- medicina de emergencia. Se ven más a menudo,
ción, enrojecimiento del ojo afectado, sensación pero no exclusivamente en los niños. Se encuen-
de ardor, dolor, lagrimeo y dificultad para mante- tran en el canal auditivo externo, (pequeño canal
ner el ojo abierto. que desemboca en el tímpano). Varios tipos de
objetos pueden ser encontrados, incluyendo ju-
¿Qué se debe hacer? guetes, piedras, papel doblado, y materiales bio-
lógicos, tales como insectos o semillas.
Lavar el ojo afectado inclinando la cabeza hacia
el lado lesionado, con agua corriente o solución Los pacientes pueden presentar: dolor por in-
fisiológica. flamación; náuseas o vómitos, disminución de la
No usar hisopos de algodón, gasas o pañuelos audición o sensación de oído tapado. Incluso si se
para extraerlo. No frotar, ni aplicar gotas o cre- trata de un insecto, puede sentirse el movimiento
mas. de este en el oído y zumbidos.
Si la molestia continúa trasladar a un Centro of-
talmológico. ¿Qué se debe hacer?
La mayoría de los casos de cuerpos extraños en
el oído no son graves y por lo general pueden es-
perar hasta la mañana o al día siguiente para su
Nariz: eliminación. Sin embargo, tiene que ser elimina-
La presencia de cuerpos extraños en la nariz es do por completo de forma rápida y con la menor
frecuente en niños a partir aproximadamente de cantidad de molestias y peligro.
los 9 meses de edad ya que para entonces desa- No trate de sacarlo con pinzas. Si tiene dolor, sor-
rrollaron la capacidad de recoger objetos. Puede dera o salida de pus, trasladar al centro de salud
tratarse de las cosas más insospechadas, como colocando la cabeza de forma que el oído afecta-
juguetes, legumbres, bolitas, etc. Debe ser elimi- do quede hacia abajo.
nado por completo de manera rápida y sin moles-
tias y peligro.
34
Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
No le indique inclinar la
cabeza hacia atrás. No
coloque gasas o algodón.
35
8. traumatismos con potenciales lesiones
severas (vía pública)
En los grandes conglomerados urbanos y suburbanos, el intenso tránsito
vehicular, el comportamiento de los conductores y de los peatones suelen ser
propicios para la ocurrencia de incidentes en la vía pública, que producen lesiones
graves o muerte. En general son casos complejos que deberán ser manejados por
personal entrenado. El socorrista solo podrá aplicar maniobras básicas y ser el
intermediario vital, entre la víctima y el sistema de emergencias.
36
Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
4. MANIOBRA ACEPTADA.
Si está solo con la víctima y espera la llegada del servicio de salud, una maniobra aceptada en estos
casos podría ser la compresión de una hemorragia externa importante (herida sangrante, amputación)
que puede efectuarse con la ropa de la víctima (por ejemplo) realizando una compresión firme y soste-
nida donde se observa la salida de sangre. De ser posible utilice un par de guantes.
5. En el lugar podrá colaborar, si no está presente el personal capacitado (policía, seguridad, otros) en
la contención de personas que no intervengan en la atención (cordón de seguridad evita la intervención
de curiosos).
37
9. botiquín de primeros auxilios
Contar con los elementos necesarios para ayudar y protegerse en caso de
incidentes y lesiones es imprescindible. Por ello, debe contar con un botiquín de
primeros auxilios en su casa, en el trabajo, vehículos y al hacer deportes.
Ubique el botiquín en un lugar accesible y controle el buen estado de los elementos
periódicamente.
Botiquín básico:
38
Manual de PRIMEROS AUXILIOS Y prevención de LESIONES
39
Síndrome Down
Cariotipo (conjunto de
cromosomas de un individuo)
mostrando una trisomía libre del
par 21.
Genética
Las células del ser humano poseen cada una en su núcleo 23 pares de
cromosomas. Cada progenitor aporta a su descendencia la mitad de la
información genética, en forma de un cromosoma de cada par. 22 de esos
pares se denominan autosomas y el último corresponde a los cromosomas
sexuales (X o Y).
Trisomía libre
En aproximadamente un 15% de
los casos el cromosoma extra es
transmitido por el espermatozoide
y en el 85% restante por el
óvulo.4
Translocación
Mosaicismo
El dato arqueológico más antiguo del que se tiene noticia sobre el síndrome
de Down es el hallazgo de un cráneo sajón del siglo VII, en el que se
describieron anomalías estructurales compatibles con un varón con dicho
síndrome.8 También existen referencias a ciertas esculturas de la cultura
olmeca que podrían representar a personas afectadas por el SD.
El primer informe
documentado de un niño
con SD se atribuye a
Étienne Esquirol en 1838,11
denominándose en sus
inicios “cretinismo”12 o
“idiocia furfurácea”. P.
Martin Duncan en 1886
describe textualmente a
“una niña de cabeza
pequeña, redondeada, con
ojos achinados, que dejaba colgar la lengua y apenas pronunciaba unas
pocas palabras”.13
En ese año el médico inglés John Langdon Down trabajaba como director
del Asilo para Retrasados Mentales de Earlswood, en Surrey, realizando un
exhaustivo estudio a muchos de sus pacientes. Con esos datos publicó en el
London Hospital Reports un artículo titulado: “Observaciones en un grupo
étnico de retrasados mentales” donde describía pormenorizadamente las
características físicas de un grupo de pacientes que presentaban muchas
similitudes, también en su capacidad de imitación y en su sentido del
humor.
En 1961 un grupo de científicos (entre los que se incluía un familiar del Dr.
Down) proponen el cambio de denominación al actual “Síndrome de Down”,
ya que los términos “mongol” o “mongolismo” podían resultar ofensivos.17
En 1965 la OMS (Organización Mundial de la Salud) hace efectivo el cambio
de nomenclatura tras una petición formal del delegado de Mongolia.18 El
propio Lejeune propuso la denominación alternativa de “trisomía 21”
cuando, poco tiempo después de su descubrimiento, se averiguó en qué par
de cromosomas se encontraba el exceso de material genético.
Cuadro clínico
Cardiopatías
Eco-Doppler
demostrando
insuficiencia mitral
(incapacidad de la
válvula para cerrarse
completamente,
provocando
regurgitación de
sangre hacia la
aurícula izquierda, en
azul. Esta patología
valvular
degenerativa puede
aparecer
precozmente en
personas con SD.
Cardiopatías congénitas y degenerativas en el síndrome de Down
Alteraciones gastrointestinales
Trastornos de la visión
Trastornos de la audición
Trastornos odontoestomatológicos
Las personas con SD tienen una menor incidencia de caries, pero suelen
presentar con frecuencia trastornos morfológicos por malposiciones
dentarias, agenesia (ausencia de formación de alguna pieza dentaria), o
retraso en la erupción dentaria. Son necesarias revisiones periódicas para
una corrección precoz de los trastornos más importantes o que
comprometan la función masticatoria o fonatoria.
Epidemiología
Diagnóstico
Atención Temprana
Cine
La niña que nunca creció (The child who never grew), Pearl
S. Buck (1950)
Reynols
Referencias
Bibliografía
autismo
MINISTERIO DE EDUCACIÓN DE CHILE
DIVISIÓN DE EDUCACIÓN GENERAL
UNIDAD DE EDUCACIÓN ESPECIAL
UNIDAD DE EDUCACIÓN PARVULARIA
PRODUCCIÓN DE TEXTO
Juanita Espíndola
Soledad González Serrano
DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN
KDiseño
IMPRESIÓN
Editorial Atenas Ltda.
ISBN: 978-956-292-209-8
Primera Edición, Santiago de Chile, Diciembre, 2008
AUTISMO
INDICE
PRESENTACIÓN 05
PRIMERA PARTE
SEGUNDA PARTE:
REFERENCIAS BiBLIOGRÁFICAS 57
ANEXOS 59
pág.03
AUTISMO
Presentación
Para poder avanzar hacia una cultura escolar más inclusiva, que responda a la
diversidad de necesidades educativas de todos y todas sus estudiantes, incluidos
los que presentan discapacidad, se precisa, además de potenciar las condiciones
que favorecen los procesos educativos en la escuela común, identificar las barreras
que existen en el propio sistema educativo para el aprendizaje y participación de
todos y de todas.
pág.05
AUTISMO
PRIMERA PARTE
El autismo fue descrito en 1943 por el Dr. Leo Kanner -quien aplicó este término a un grupo
de niños/as ensimismados y con severos problemas de índole social, de comportamiento
y de comunicación-, sin embargo, recién en 1980 fue considerado por primera vez como
entidad nosológica independiente, con el nombre de Autismo Infantil. Posteriormente, en
1987, se lo deja de denominar autismo infantil para nombrarlo como hoy día se conoce:
Trastorno Autista. Con este cambio de nombre se trata de eliminar la idea de que el
autismo es una alteración exclusiva de la infancia y se encuadra en un nuevo grupo de
trastornos de inicio infantil: los Trastornos Generalizados del Desarrollo.
Los trastornos del espectro autista tienen un curso continuo. En niños/as de edad escolar
y en adolescentes son frecuentes los progresos evolutivos en algunas áreas como por
ejemplo, el creciente interés por la actividad social a medida que alcanzan la edad escolar.
Algunos sujetos se deterioran conductualmente, mientras que otros mejoran.
pág.07
AUTISMO
Es importante distinguir el autismo del retraso mental. Hoy día existe acuerdo en cuanto
a considerar que el retraso mental o déficit psíquico es una característica que no tiene
por qué formar parte del diagnóstico de los trastornos generalizados del desarrollo, siendo
importante que, cuando esté presente, se diagnostique por separado.
Tanto las habilidades lingüísticas como el nivel intelectual constituyen factores que se
relacionan más significativamente con el pronóstico a largo plazo.
Las personas con trastorno autista pueden mostrar una amplia gama de síntomas
comportamentales, en la que se incluyen la hiperreactividad, ámbitos atencionales muy
breves, impulsividad, agresividad, conductas autolesivas y rabietas. Puede haber respuestas
extrañas a estímulos sensoriales, por ejemplo umbrales altos al dolor, hipersensibilidad a
los sonidos o al ser tocados, reacciones exageradas a las luces y olores y fascinación por
ciertos estímulos.
Aunque no son criterios necesarios para diagnosticar autismo, con cierta frecuencia se
observan también alteraciones en la conducta alimentaria y en el sueño, cambios inexplicables
del estado de ánimo, falta de respuesta a peligros reales, o en el extremo opuesto, temor
inmotivado a estímulos que no son peligrosos.
pág.08
AUTISMO
Para dar un diagnóstico de autismo deben cumplirse seis o más manifestaciones del
conjunto de trastornos
(1) de la relación,
(2) de la comunicación, y
(3) de la flexibilidad
cumpliéndose como mínimo dos elementos de (1), uno de (2) y uno de (3).
a) Retraso o ausencia completa del desarrollo del lenguaje oral (que no se intenta
compensar con otros medios alternativos de comunicación, como los gestos
o la mímica).
b) En personas con habla adecuada, alteración importante en la capacidad de
iniciar o mantener una conversación con otro/a.
c) Empleo estereotipado o repetitivo del lenguaje, o uso de un lenguaje
idiosincrásico.
d) Ausencia de juego de realista espontáneo y variado, o de juego de imitación
social propio del nivel de desarrollo.
Antes de los tres años, deben producirse retrasos o alteraciones en una de estas tres áreas:
(1) interacción social, (2) empleo comunicativo del lenguaje y (3) juego simbólico o imaginativo.
1 Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 4a Edición, Texto Revisado (DSM IV – TR), 2002.
pág.09
AUTISMO
La idea de un "espectro autista", alude entonces a que los rasgos autistas pueden situarse
en un conjunto de continuos que no sólo estarían alterados en el autismo sino también en
otros cuadros que afectan al desarrollo, entre los que se pueden señalar:
Trastorno de Asperger
Es definido como una alteración grave y persistente de la interacción social y del desarrollo
de patrones del comportamiento, intereses y actividades restrictivas y repetitivas. El trastorno
puede dar lugar a un deterioro clínicamente significativo social, laboral o de otras áreas
importantes de la actividad del individuo. Aunque Asperger (1991) describiera el lenguaje
de estos niños como el de un adulto, lo cierto es que en los niños con este trastorno el
lenguaje se caracteriza por la ausencia de entonación adecuada al contexto, un volumen
inapropiado (generalmente más alto del necesario) y con un contenido no adaptado a la
situación ni a las características e intereses del oyente.
pág.10
AUTISMO
Trastorno de Rett
pág.11
AUTISMO
La característica esencial de este trastorno es una marcada regresión a partir de los dos
años (y antes de los 10) en habilidades adquiridas previamente y de modo normal. Gene-
ralmente pierden habilidades comunicativas y lingüísticas, sociales y de juego. Pero también
pierden el control de esfínteres y las habilidades motrices. Antes de iniciarse la pérdida de
habilidades el niño/a es completamente normal y después de la pérdida no se distingue de
un niño/a con el trastorno autista. La única diferencia es la edad y proceso de aparición de
los síntomas.
A diferencia del autismo, no es raro que en este trastorno también aparezcan alteraciones
parecidas a las alucinaciones y delirios.
Esta última categoría diagnóstica que puede ser incluido bajo el concepto de trastornos del
espectro autista, agrupa a los niños y niñas que presentan alteraciones en habilidades
sociales, y en habilidades comunicativas, así como un repertorio limitado de intereses, pero
que aparecen más tarde de la edad establecida como criterio (tres años) o con una
presentación atípica o incompleta de los síntomas. Algunos profesionales llaman a los
niños/as que presentan un trastorno generalizado del desarrollo no especificado, niños con
“autismo atípico”. Aunque, en general se recomienda no usar este diagnóstico pues sólo
sirve para confundir tanto a especialistas como a los padres de los niños/as.
pág.12
AUTISMO
Interacción social
pág.13
AUTISMO
Retraso, o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral, que no se intenta com-
pensar con medios alternativos de comunicación, como los gestos o la mímica.
Muestran el balbuceo a la edad en que lo hacen normalmente todos los niños, pero fracasan
en el desarrollo de la habilidad para utilizar palabras para referirse a objetos o personas.
Algunos niños pueden presentar una adquisición normal de la primeras palabras (entre los
12 y los 18 meses) y luego perderlas progresivamente sin aprender nuevas palabras y
establecer las rutinas comunicativas en las que participaban anteriormente2.
En niños y niñas que han desarrollado lenguaje oral se da una “importante alteración en
la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros que le interese también
a otras personas. Aquellos que han adquirido un vocabulario extenso puede que sólo lo
usen para hacer monólogos relativos a temas poco habituales o extraños y sean incapaces
de participar en diálogos y conversaciones simples y cotidianas pero que no se refieren a
sus temas de interés.
Aquellos más capaces pueden mostrar un interés exagerado por datos que no son relevantes
debido a su escasa aplicabilidad o a lo restringido del tema. Por ejemplo, pueden interesarse
por datos meteorológicos de ciudades del mundo, por nombres de ríos, o de montañas, o de
cualquier accidente geográfico, por nombres de periódicos, por fechas de cumpleaños, etc.
2 Este fenómeno es diferente del proceso de pérdida del lenguaje plenamente adquirido que tiene lugar en el
trastorno desintegrativo infantil que va acompañado de afectaciones en otras áreas como la conducta motora
y la coordinación.
3 Idiosincrásicos: que son distintivos y propios de un individuo o de una colectividad.
pág.14
AUTISMO
Preocupación persistente por partes de objetos. Algunos niños/as con autismo pueden
tener un acercamiento peculiar a los objetos, oliéndolos, jugando con una parte del juguete
(por ejemplo sólo con las ruedas del coche, o solo abriendo y cerrando la puerta de la casita
de juguete, etc.) o atendiendo sólo a una parte del objeto (las bisagras de la puerta, las
grietas de la pared, las gafas de la gente, etc.).
Se reconoce que el autismo obedece a múltiples etiologías, que van desde alteraciones
genéticas a trastornos metabólicos o procesos infecciosos que pueden intervenir en diversas
fases del desarrollo prenatal, perinatal o post natal, y que afectan al sistema nervioso.
pág.15
AUTISMO
Sobre los indicios derivados de los estudios epidemiológicos, se sabe que el autismo es
más común en varones que en mujeres; que se asocia con cierta frecuencia a retraso
mental (cerca del 75% de los autistas tienen retraso mental); que la epilepsia se observa
casi en el 30% de los adolescentes con autismo, especialmente en los más afectados; que
es frecuente encontrar signos de disfunción neurológica, como anomalías en el EEG,
nistagmus anormales, o persistencia anormal de ciertos reflejos infantiles; y que se asocia
a síndromes de distinto tipo y origen.
Las necesidades educativas especiales del niño/a con autismo dependen tanto del propio
niño/a y de sus propias dificultades, como del entorno en el que vive y de los recursos
disponibles en el centro y en la comunidad. Por ello, su educación tiene que tener en cuenta
diversas variables: la naturaleza del autismo y las características personales del niño/a,
además de su estado afectivo, su nivel intelectual y su capacidad de comunicación y de
socialización; el marco de referencia ofrecido por el desarrollo normal y por el currículo
ordinario; el análisis de los entornos en los que vive; y las necesidades y deseos de su
familia y del propio niño/a.
Debido a las grandes dificultades que todos los niños/as con autismo tienen para relacionarse,
hay que crear las condiciones más favorables que les permitan desarrollar estrategias para
fomentar su máximo desarrollo, bienestar y participación, sin olvidar a los otros niños y
niñas.
De manera más especifica, en el caso de los niños/as autistas de edades preescolares los
contextos educativos de tratamiento individualizado pueden ser muy eficaces.
Además, los ambientes menos restrictivos que implican oportunidades de relación con
iguales, han demostrado su eficacia para promover sus competencias sociales (Koegel y
Koegel, 1995).
pág.16
AUTISMO
De esta manera, la decisión sobre la escolarización más adecuada para cada alumno/a con
trastornos del espectro autista va a depender no sólo de sus características individuales
sino que, principalmente, de los recursos con los que cuente el centro escolar para asegurar
una respuesta adecuada a sus necesidades educativas, incluidas las ocasionadas por el
autismo.
Siguiendo a Rivière (2001), hay que tener en cuenta una serie de factores no solo del
niño/a sino también del centro educativo. (Ver tabla 1)
Capacidad intelectual (en general, deben Son preferibles los centros escolares
integrarse los niños/as con Cl superior a pequeños en tamaño y número de alumnos,
70. No debe excluirse la posible integración que no exijan interacciones de excesiva
en la gama 55-70). complejidad social.
Nivel de desarrollo social. Los niños/as con Es muy conveniente proporcionar a los
edad social inferior a 8-9 meses por compañeros del niño autista claves para
lo general sólo tienen oportunidades comprenderle y apoyar sus aprendizajes y
reales de aprendizaje en condiciones de relaciones.
interacción uno a uno con adultos expertos.
4 Lasa Zulueta, A. - El niño autista. Actualizaciones. Número 5- Volumen 5 p. 285 Ediciones Doyma, SL.1998
En: http://work.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista
pág.17
AUTISMO
Los niños/as de nivel intelectual relativamente alto con autismo de Kanner y los que
presentan síndrome de Asperger, requieren una integración en que el cumplimiento de
logros académicos sea importante. En contra de lo que pueda pensarse, el objetivo de
la integración no debe ser únicamente, en estos casos, "que se relacionen con niños/as
normales". De hecho, esta puede ser una meta extraordinariamente difícil y que sólo
se alcanza parcialmente después de varios años de escolarización integrada. Por el
contrario, los logros académicos pueden estar al alcance de los niños/as a que nos
referimos y son muy importantes para su desarrollo, porque proporcionan un cauce con
el que compensar sus limitaciones sociales e incluso irlas disminuyendo parcialmente
por la vía indirecta de los logros educativos.
Todos los centros y profesores que atienden a niños/as con trastornos profundos del
desarrollo requieren apoyo externo y orientación por expertos en estos casos. En ellos,
la orientación por parte de psicopedagogos con buen nivel de formación, es imprescindible.
Es muy frecuente la existencia de sentimientos de frustración, ansiedad e impotencia
en los profesores que no cuentan con apoyos suficientes.
pág.18
AUTISMO
Las señales a las que se debe prestar atención, tienen relación con dificultades del niño/a
en la adquisición de conductas o habilidades relacionadas con la socialización, la comunicación
y desarrollo del lenguaje, de la flexibilidad mental, además del desarrollo de la cognición y
la motricidad (Ver tabla 2).
En el período de 18 a 36 meses
5Harvas, A., Sánchez, Santos I. Revista Pediatría Integral,. Órgano de expresión de la Sociedad Española de Pediatría
Extrahospitalaria y Atención Primaria. Curso de Formación Continuada en Psiquiatría Infantil, España.
pág.18
AUTISMO
De 3 a 5 años
pág.19
AUTISMO
La detección e identificación oportuna de los niños/as con riesgo de autismo, tiene como
propósito remitirlos tan pronto como sea posible a una evaluación diagnóstica completa y
que pueda acceder a las intervenciones que requiere. La evidencia señala, que una intervención
temprana intensiva en un marco educativo óptimo conduce a una mejoría en el pronóstico
de la mayoría de los niños con autismo, incluyendo el lenguaje en un 75% o más, y
significativos incrementos en las ratios de progreso evolutivo y rendimiento intelectual”
(Dawson & Osterling, 1997; Rogers, 1996, 1998)6.
“Hoy día existe unanimidad en la conveniencia de alcanzar un diagnóstico tan precoz como
sea posible para permitir abordajes terapéuticos en las mejores condiciones. El gran problema
de la prolongación de la conducta autista, que impide relacionarse, es su gran poder patógeno,
ya que infiltra y limita todas las experiencias que permiten las adquisiciones (comunicacionales,
motrices, cognitivas y afectivas) propias del desarrollo. Por eso, conforme crece el niño/a
autista su sintomatología se va haciendo más evidente, y denota una afectación psíquica mas
intensa y más difícilmente reversible” (Lasa Zulueta, 1998)7. Por este motivo, todas las
corrientes teóricas insisten cada vez más en la necesidad de la intervención muy precoz, en
la intensidad y muy larga duración de los tratamientos y en la inclusión indispensable de la
familia en cualquier proyecto terapéutico que se lleve a cabo.
6 Fiilipek, Paulina et als. Diagnóstico y la Detección Precoz de los Trastornos del Espectro Autista (1/2). En: (entrada
03/12/07)
7 Lasa Zulueta (1998). El niño autista. Actualizaciones. Número 5- Volumen 5 p. 285 Ediciones Doyma, SL.
En: http://work.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista
pág.20
AUTISMO
Si las sospechas son fundadas, planifique una entrevista con la familia o adultos responsables
del niño o niña, para señalarles la inquietud y sugerir que el párvulo sea evaluado por los
profesionales médicos que corresponda, pues será necesario que se le realice un examen
clínico, detallado y extenso (psiquiátrico, neurológico, psicológico, de lenguaje) para evaluar
sus características relacionales y su evolución en las diferentes líneas de desarrollo, corporal
y psíquico.
Es muy probable que los padres, especialmente la madre, hayan tenido previamente
“sensaciones subjetivas” de inquietud, extrañeza, insatisfacción o malestar en su relación
con el bebé autista y que sus quejas hayan sido atribuidas a “angustias habituales” de las
madres durante la crianza. De hecho, según señala la experiencia clínica, son pocos los
casos de autismo que se diagnostican en los servicios de salud mental antes de los dos
años, por lo que las posibilidades de detección temprana están en manos de los profesionales
(pediatras, educadoras, entre ellos) que tienen contacto habitual con los niños y niñas en
este período de edad y que son consultados con mayor frecuencia de lo que se supone.
“Las quejas (de las madres) suelen denotar expresiones de insatisfacción, desacierto,
desbordamiento, indiferencia, desilusión o ligera tristeza (algunas veces puede tratarse ya
de un cuadro depresivo o subdepresivo en ellas). A menudo se acompañan de matices de
"incapacidad", como: "no sé ocuparme", "no nos entendemos", "no es como los otros".
En realidad, estas expresiones maternales, demuestran que lo que estas madres perciben
sin saberlo es lo que Bowbly detectó en sus históricos trabajos8: la ausencia de aparición
de los signos de apego (lloros y quejas, sonrisas, anticipación corporal, búsqueda del
contacto físico)”9.
Por lo tanto, es de suma importancia que se comunique con cautela estas sospechas, a
fin de no angustiar innecesariamente a la familia. Para ello, es fundamental crear un clima
de confianza, hablar y escuchar tranquila y empáticamente a los padres, para elaborar una
anamnesis cuidadosa, sin alarmarlos pero sin quitar importancia a la situación. Enfatice
que constituye sólo una sospecha. Hable en términos relativos, utilice expresiones como
“se ha observado que su hijo/a, tiene dificultades para comunicarse y relacionarse con los
otros niños/as y tiende a aislarse, sería necesario hacer una evaluación más especializada”.
Mediante frases de este tipo, podrá indicar a la familia su inquietud sobre la posible dificultad,
invitándola a explorar con mayor detalle y orientando respecto a donde dirigirse. Jamás
utilice expresiones absolutas tales como “este niño/a tiene autismo”, que afirmen en forma
taxativa la presencia de este trastorno. Recuerde que el diagnóstico únicamente pueden
efectuarlo los profesionales competentes para estos fines.
Como señala Rivière10 de manera tan ilustrativa, el autismo es como un Everest nevado,
inmenso, indiferente y lejano, que desafía, a la vez que llama, a acompañar a estos niños/as
en su desarrollo, evitando que se haga efectiva la condena a una soledad inevitable.
Es necesario inventar con todo el ingenio posible, la manera de “abrir la puerta”. La persona
con autismo ante todo es humano y sólo podrá desarrollarse en interacción y compañía,
elaborando e interiorizando interacciones humanas en forma de funciones mentales
intrapsíquicas.
Desde las primeras observaciones sobre autismo, se sabe que la fase que se extiende entre
los 18 meses y los 5 o 6 años, aquella en que el número de sinapsis cerebrales es máxima,
es especialmente crítica. Se trata del momento en que es mayor la soledad, más marcados
los síntomas perceptivos paradójicos; por ejemplo la sordera aparente junto con una aparente
hiperacusia, más intensas frecuentemente las alteraciones de conducta, menores las
posibilidades comunicativas y simbólicas. Desde esta perspectiva podría decirse que el
autismo es en gran medida consecuencia de un trastorno importante de procesos críticos
de desarrollo que tienen lugar en el periodo preoperatorio que se extiende entre el año y
medio y los 5 a 6 años aproximadamente.
Las funciones superiores básicas o funciones críticas de humanización que llegan a desarrollar
los niños a los 5 años son muy complejas. Les permiten aprender luego técnicas, símbolos
y conocimientos que tienen un origen cultural. Hacen posible un proceso de incorporación
de su cultura. La educación formal tiene como finalidad esencial completar este proceso
de enculturación y tiene que basarse en el dominio de las destrezas lingüísticas, mentalistas,
10 Rivière, Ángel.(2001) Desarrollo Normal y Autismo. Orientaciones para la intervención educativa. Madrid: Trotta.
pág.22
AUTISMO
intersubjetivas, etc., que el niño/a logra en esa fase de su desarrollo en que su cerebro
tiene una extraordinaria plasticidad y unas enormes posibilidades de formatearse a través
de las interacciones naturales. De no intervenir en estas funciones, las personas autistas
están decididamente condenadas a una soledad que no sólo consiste en la falta de relación
con personas específicas, sino que implica una enajenación, un ser ajeno, al mundo humano
en general, que transcurre ignorado a sus alrededores.
Integración en centros educativos desde temprana edad y trabajo con los mismos aspectos
del desarrollo que los demás niños/as.
11 Morueco, Maribel. (2001) La estimulación precoz en el autismo. Primer Simposio Internacional sobre Detección e
Intervención Temprana en Autismo. Centro de Psicología ALBORAN, Asociación Española para el avance de la Psicología.
Palma de Mallorca.
pág.23
AUTISMO
Adicionalmente existen algunas condiciones del niño o niña que determinan que su evolución
sea favorable (capacidad intelectual, ausencia de enfermedades neurológicas, etc.), pero
como plantea Riviére12, las experiencias educativas pueden tener un efecto impactante en
el desarrollo mismo del cerebro. Por esto, el proceso educativo debe iniciarse en los primeros
seis años de vida y darle continuidad a lo largo de los años que siguen.
12 Rivière, Ángel y Juan Marcos (Comp.) El tratamiento del Autismo. Nuevas Perspectivas. Madrid: Ministerio de Trabajo
y Asuntos Sociales, 1997, p.23.
pág.24
AUTISMO
SEGUNDA PARTE
El ambiente:
El ambiente juega un papel muy importante en el aprendizaje de los niños y niñas que
presentan autismo. Se requiere que éste sea:
Organizado, que haya un lugar y un momento para cada cosa, evitando los contextos
caóticos.
Estructurado, donde el niño o niña saben y conocen las pautas básicas de comportamiento,
tienen seguridad de lo que se espera de ellos/as, el adulto dirige y organiza las situaciones.
Predecible, saben cómo van a suceder las cosas y qué esperan los adultos de ellos/ellas.
Igualmente, cómo responden los adultos frente a sus comportamientos. La falta de
anticipación y de estructura, crea grandes dificultades para organizar el mundo del autista.
pág.26
AUTISMO
El tipo de materiales que se utilice será definitivo en el desarrollo de las habilidades del
niño o niña con autismo, teniendo en cuenta su tendencia a centrar más la atención en los
objetos que en las personas.
Los niños y niñas con autismo pierden el interés rápidamente en los objetos; cuando esto
sucede se deben cambiar de inmediato.
Facilitar el aprendizaje, respetar turnos y comprender reglas: cubos para hacer torres,
juguetes para ensartar, encajar o empacar, rompecabezas, lotería, dominó, parqués.
Materiales visuales:
Como es sabido, los párvulos y particularmente los niños, niñas y jóvenes con autismo,
aprenden mejor si se les presenta la información en forma visual y si tienen la oportunidad
de tocar o manipular materiales. Por ejemplo, para el tema de los seres vivos, cultivar una
planta en el salón de clases será más claro que oír una clase sobre el tema, si se complementa
esto con un dibujo que ilustre la secuencia del crecimiento de la planta, le ayudará a
comprender el proceso.
Las secuencias de eventos las entienden mejor cuando éstas son presentadas en forma de
secuencia. Los materiales más utilizados son láminas, videos, dibujos, pictogramas, mapas,
esquemas, fotografías y la mímica.
pág.27
AUTISMO
Pueden ser una herramienta para la expresión cuando los alumnos no hablan o su lenguaje
es deficiente.
Incrementan los niveles de participación de los niños y niñas, así como la independencia
en el desarrollo de las tareas.
Organizan la información, pues permiten que los niños y niñas comprendan qué va a
suceder y dónde.
Generan, por todo lo anterior, un ambiente predecible que da seguridad y control a los
niños y niñas con autismo, contribuyendo a su aprendizaje y a la regulación de su
comportamiento.
pág.28
AUTISMO
A través del juego, los niños y niñas en general desarrollan la capacidad de observar a las
personas, de imitar a otros, de representar o simular lo que han visto o lo que piensan y
por esto, el juego es para ellos una vía o un medio de aprendizaje. Por tanto, en lugar de
que el juego sea un mediador, o una estrategia, para los niños y niñas con autismo el juego
es un objetivo. Esto significa que es necesario enseñarles a jugar, dándoles los apoyos y
ayudas necesarias para que aprendan a hacerlo.
El adulto que esté a cargo del niño o niña con autismo es fundamental para su desarrollo,
así sea que le corresponda estar con él o ella sólo unas horas del día, durante un año, o
unos meses. En este tiempo puede lograr transformaciones en su manera de relacionarse,
de comunicarse, de comportarse, o por el contrario, puede contribuir a que las características
de autismo se intensifiquen.
Es una persona que estudia y consulta sobre el autismo. Es observador, de tal manera
que puede identificar las necesidades de los niños y niñas autistas, así como los logros
que va teniendo a partir de los apoyos que le brinda. Se detiene a pensar cuando algo
no está saliendo bien; en otras palabras, quiere conocer bien a su alumno o alumna.
Es una persona con buenas interacciones sociales y con capacidad de congeniar con el
niño o niña que presenta autismo; es capaz de ponerse en su lugar y de entenderle.
Logra seguirle el ritmo y adaptarse a sus capacidades de comprensión.
13 VEGA, Hipólito. (1997) El perfil de la persona del terapeuta de autistas. En RIVIÈRE, Ángel y Juan Martos (comp). El
Tratamiento del Autismo. Nuevas Perspectivas. Madrid: Apna-Imserso, 1997.
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AUTISMO
El trabajo a realizar con los padres y apoderados plantea el desafío de conseguir la mayor
participación de todos y todas en los procesos de aprendizaje de sus hijos e hijas. Sin
embargo, debido a que existen algunas temáticas que son específicas de las familias de
niños o niñas que presenten NEE, es importante considerar que, en ocasiones, se requerirá
trabajar específicamente con estas familias, algunos temas tales como; beneficios legales,
información sobre apoyos específicos, instituciones que ofrecen servicios especializados,
entre otros, que puedan surgir de las propias familias, así como, para entregarles recursos
específicos para fortalecer su rol y establecer la coordinación necesaria para que las acciones
en el hogar vayan en el mismo sentido que en el centro educativo.
El trabajo con las familias de estudiantes con NEE asociada a discapacidad, debiera considerar
tres aspectos centrales:
Algunas ideas para el trabajo con las familias de niños y niñas que presentan trastornos
del espectro autista:
Es muy importante para los padres y familiares, comprender las características del
trastorno y conocer las acciones que pueden desarrollar ellos como familia para apoyar
el proceso educativo de sus hijos o hijas.
Contribuya a derribar los mitos, que acompañan este trastorno, como por ejemplo, el
excesivo aislamiento que sería característico de todos los niños y niñas, ya es sabido que
el autismo tiene grados y que con educación los niños o niñas pueden desarrollar
habilidades sociales que les permiten interactuar con su medio inmediato y mediato.
14 Revise las ideas vistas en la primera parte de este cuadernillo en “Características generales del Espectro autista”.
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AUTISMO
Muestre que la integración es un proceso de aprendizaje que tiene ganancias tanto para
quienes se integran como para todo el resto de los actores educativos.
Identifique barreras del ambiente y diseñe junto a ellos/as estrategias para disminuir
sus efectos.
Es claro que la llegada de un niño o niña con autismo, afecta gravemente tanto la estructura
como la dinámica familiar. El autismo es un evento devastador para cualquier grupo familiar,
afectando específicamente a la familia nuclear (padres, hermanos) como también a la
familia extendida (abuelos, tíos, otros familiares).
Algunas investigaciones han mostrado que las familias de los niños y niñas autistas, suelen
tener periodos más largos de depresión reactiva y de estrés, lo que hace un tanto más
difícil y a la vez más necesaria la tarea de los profesionales de brindar los apoyos necesarios.
pág.31
AUTISMO
El trabajo con la diversidad desde una perspectiva inclusiva, implica el diseño de respuestas
educativas flexibles y/o adaptables en función de las características específicas de cada niño
o niña, particularmente de aquellos que presentan NEE.
No obstante lo anterior, al igual que con todos los párvulos, el trabajo con niños y niñas
con NEE asociadas a trastornos del espectro autista, debe considerar siempre como marco
general para la organización y planificación del proceso de enseñanza aprendizaje, el contexto
que entregan las Bases Curriculares de la Educación Parvularia (BCEP). En este sentido,
la atención de la diversidad no implica diferencias desde el punto de vista curricular, sino
que, por el contrario, el objetivo consiste más bien en lograr un trabajo, que inserto dentro
del marco que definen estas bases curriculares, considere todas las adaptaciones que se
requieran para lograr la mayor participación y aprendizaje posibles. Estas adaptaciones se
realizarán teniendo en consideración las características específicas que presenta cada
estudiante, tal como se vio en la primera parte de la guía.
Existen diferentes aspectos que son susceptibles de ser adaptados para potenciar el proceso
de enseñanza aprendizaje. Dependiendo de las características de los niños y niñas, las
adaptaciones se pueden enfocar en elementos relacionados directamente con las BCEP,
como también pueden estar orientadas a modificar el espacio educativo, incorporando
algunos implementos que facilitarán, en condiciones más igualitarias, el acceso de los
párvulos con NEE al proceso de enseñanza aprendizaje.
pág.33
AUTISMO
Los programas de intervención para personas con autismo consideran cuatro componentes
fundamentales, que se refieren a:
La educación de los niños y niñas con autismo supone un gran desafío para los profesionales
y no es una tarea inútil sino que es algo posible e ineludible, sin olvidar que ellos/ellas van
a necesitar un apoyo permanente y una supervisión a lo largo de su vida, lo cual plantea
la necesidad de crear centros adecuados y ambientes ajustados a las necesidades de los
adultos con autismo.
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AUTISMO
Secuencias didácticas:
Determine qué comportamiento desea mejorar en el niño o niña. Por ejemplo, que
permanezca sentado, que espere, que permanezca en silencio, que pida adecuadamente
lo que desea, que permanezca en el salón.
Escoja las láminas que va a necesitar, correspondientes a los comportamientos que quiere
fomentar en él o ella. Explíquele qué espera de él o ella utilizando las láminas. Coloque la
lámina en un lugar donde el niño o niña la pueda ver fácilmente.
Los logros planteados en esta área le permitirán al niño o niña relacionarse de manera
adecuada con los demás niños, padres y adultos, adquirir independencia en la ocupación
del tiempo libre, mejorar su atención en las actividades e imitar para aprender del otro.
Aprendiendo a atender:
Observe cuál es el canal sensorial que el niño o niña utiliza con más frecuencia: oído, tacto,
vista o gusto. Manipule los materiales frente a él o ella llamando su atención. Felicítelo cada
vez que mire o muestre interés.
Invítelo a manipular o a volver a mirar. Procure que cada vez mantenga por más tiempo
el contacto visual con el objeto o la acción.
Aprendiendo a imitar:
Seleccione varios juguetes u objetos. Permita que se acerque al objeto que le llama la
atención. Observe cómo manipula el objeto. Muestre formas de usarlo. Si los no los usa
correctamente, muéstrele cómo hacerlo. Felicite por usarlo adecuadamente. Enséñele a
usar otros objetos. Muéstrele todo el tiempo el uso adecuado de los objetos, corríjalo y
felicítelo cada vez que le sea posible.
15Estas recomendaciones surgen de la “Fundación Integrar”. Citado en atención educativo en niños de 0 a 6 años con
autismo. Apoyos pedagógicos para la integración de menores de 6 años con discapacidad a la ecuela regular.
OEA - CIDI - SEP. 2003. Colombia.
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AUTISMO
Programe con frecuencia actividades con lápices de cera, plastilina, colores, tijeras y papel,
como rasgar, arrugar, pegar, cortar, pintar.
Invite al niño o niña a desarrollar las actividades realizando un producto completo; por
ejemplo: hacer un móvil, armar un muñeco, colorear un cuadro.
Si intenta comerse el material o no darle el uso adecuado, muéstrele cómo usarlo y felicítelo
por las aproximaciones a este aprendizaje.
Algunos niños o niñas con autismo pueden presentar dificultades con texturas como masas
o pinturas. En tal caso, realice diariamente ejercicios de manipulación de diferentes texturas
como: aserrín, arena, talco, granos, etc.
Realice estas actividades en un sitio tranquilo y agradable. Puede acompañarlas con música,
halagos, aplausos, sonrisas y elogios que animen al niño o niña a responder positivamente
al ejercicio.
Observe cuáles acciones sabe hacer el niño o niña. Anote las que desea que él o ella aprenda
(mínimo diez). Dé la instrucción acompañada de un gesto o movimiento. Si realiza la acción
que se le pidió, felicítelo. Si no lo hace, llévele de la mano o guíelo en su cumplimiento.
Retire poco a poco los gestos que acompañan la instrucción verbal. Aumente poco a poco
las órdenes, hasta completar las del listado. Realice nuevos listados de órdenes que quiere
que él o ella realice.
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AUTISMO
Observe al niño o niña y anote el tiempo que permanece sentado en diferentes actividades:
comer, pintar, mirar revistas, jugar con cubos.
Observe los datos y determine cuál es el tiempo mínimo que permanece sentado. Por
ejemplo: comer, diez minutos; jugar con canicas, tres minutos; armar rompecabezas, cuatro
minutos. El tiempo mínimo serían tres minutos.
Diseñe actividades agradables que impliquen permanecer sentado al menos el tiempo mínimo
anotado.
Haga una lista de las actividades que el niño o niña sabe realizar; por ejemplo: armar
rompecabezas, colorear, empacar objetos en tarros. Muéstrele los pasos en que se divide
una tarea. Organice el lugar de trabajo, retire los elementos que puedan distraer su atención.
Explíquele y demuéstrele paso a paso lo que debe realizar. Puede utilizar una secuencia de
visuales para la explicación.
Retírese del lugar y permita que el niño o niña realice la actividad solo. Esté alerta para
ayudarlo a enfocarse de nuevo en la actividad y continuarla, sólo si es necesario. Estimule
todos los logros que lo acerquen a la meta; por ejemplo, terminar 50% de la tarea, terminar
el 75%, hasta que la complete solo.
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AUTISMO
Si observa que el ruido de los demás le molesta, enséñele cómo taparse los oídos. Visite
muchos lugares donde el niño o niña tenga contacto con diferentes personas, empezando
por ambientes calmados, con poca gente, pocos estímulos y poco ruido, hasta llevarlo a
tolerar ambientes más cargados de estimulación. Si ve que se está desesperando al
exponerse a estas situaciones, gradúe el tiempo de permanencia en ellas, retírele de la
actividad cuando sea necesario y utilice frases que le ayuden a tranquilizarse: “cálmate,
respira despacio”, con ayudas visuales. También puede masajear según la manera como
a él o ella le guste; apretando sus hombros, sienes, extremidades; acariciando su cabello,
apretando una pelota de esponja, entre otros.
Prepare inicialmente actividades muy cortas y agradables para el niño o niña, en las cuales
deba esperar.
Ubíquese cerca al niño o niña para estar atento a cualquier ayuda que requiera, mientras
espera un turno.
Cuando lo vea disperso, llámele la atención sobre el juego o la actividad que se está
realizando, muéstrele que ya casi le toca el turno.
Habilidades de comunicación:
Además, mientras que los niños y niñas sin dificultades descubren por sí mismos formas
diferentes de hacerse entender, con miradas, sonidos, gestos o señalando, los que presentan
autismo no lo logran. Por tanto, en muchos casos, antes que enseñarles a hablar se les
debe ayudar a comunicarse por diferentes vías, entre ellas están:
pág.38
AUTISMO
Más adelante pueden aparecer algunos gestos que incluyen señalar o utilizar diferentes
movimientos con algunas partes del cuerpo.
Aun cuando los niños o niñas con autismo hayan comenzado el uso de las palabras, las
visuales son más significativas.
Por último aparece el uso de las palabras, en el cual se progresa de las palabras simples
a frases y relatos.
Otros apoyos:
Los siguientes apoyos no tienen un orden jerárquico; se pueden utilizar de acuerdo con las
necesidades y las situaciones que se presenten en cada momento.
Darle tiempo:
Es la forma más sabia de empezar a ayudar al niño/a. Darle tiempo implica que el maestro
debe:
Esperarlo: esperar a que el niño o niña se comunique es muy difícil. Pero él o ella necesita
tiempo para expresar a su manera sus intereses y sentimientos.
Esto quiere decir “No hacer todo por él o ella, se debe esperar, observar, escuchar”. Por
ejemplo: cuando quiere un juguete usted no se anticipe; espere para ver cómo lo pide.
pág.39
AUTISMO
Esto significa ponerse cara a cara y se sorprenderá de lo que sucede: Por un lado, el adulto
aprende más acerca de los niños al observar sus expresiones faciales, lo que les llama la
atención. Por otra parte, ellos le observan al pronunciar una palabra, utilizar un gesto o
hacer una expresión facial. Se debe hablar con los niños/as, no a los niños/as.
Esto lo puede hacer a través de juegos, por ejemplo, cuando juegan a armar una torre:
primero el niño pone un cubo, después usted otro, después el niño, después usted... También
puede enseñarle turnos de manera verbal, diciéndole “tu turno”, “te toca”. Además puede
usar gestos, como por ejemplo: sonreír, abrir bien los ojos, abrir las manos, etc.
Evite:
pág.40
AUTISMO
Proporcione apoyos para que el niño o niña lo mire cada vez que le dice el nombre. Por
ejemplo: mírelo y dígale el nombre, señálelo, tóquelo o utilice una entonación especial
cuando lo llame.
Realice juegos como el de las escondidas; así podrá escuchar su nombre varias veces. Por
ejemplo, usted se esconde le dice: ¿“Juana, dónde está...?”, cuando lo encuentre puede
repetir su nombre otra vez diciendo: ¡Aquí está Juana! Utilice su nombre todas las veces
que sea posible: cuando lo viste, lo alimenta o lo baña.
Siéntese frente al niño o niña y muéstrele cada una de las partes de su cuerpo. Por ejemplo:
“cara”, al tiempo que usted le toca la cara. Realice esto con cada una de las partes. Después
pregunte al niño o niña una parte del cuerpo, por ejemplo: “Tócate (o muéstrame) la cara”.
Si el niño/a lo realiza bien hágaselo saber diciéndole "muy bien ¡bravo!”. Si no, tome la
mano de él o ella, llévesela hasta la cara y dígale “cara”. Haga esto con cada una de las
partes.
Realice el paso anterior, pero disminuya la ayuda; por ejemplo: dígale: “Tócate la cara”,
ponga su mano sobre la de él o ella y guíelo para que se toque la cara, pero justo en el
momento previo a que se la toque cara quite usted su mano. Si lo hace bien, felicítelo. Por
ejemplo: “muy bien, te tocaste la cara”. Ahora dígale al niño o niña una parte del cuerpo
para que se la toque, no le de ningún tipo de ayuda y felicítelo si lo realiza bien.
Estos pasos no tienen que seguirse el mismo día; pueden requerir varias repeticiones de
cada paso en diferentes días. No continúe con el siguiente hasta tanto no realice bien el
anterior.
Recuerde: no espere a que el niño o niña aprenda una parte para enseñarle la otra. Dele
tiempo para que responda. Una vez que él o ella señalé las partes de su cuerpo, empiece
a señalárselas en un muñeco o en una lámina siguiendo los pasos anteriores.
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AUTISMO
Es importante realizar esta actividad con niños y niñas que aún no emiten sonidos o utilizan
palabras; esto los ayuda a comunicarse y aumenta las posibilidades de que verbalice. Antes
de iniciar, el niño o niña ya debe saber elegir entre varias opciones. Cree situaciones en
las cuáles pueda pedir cosas. Por ejemplo a la hora de comer o jugar.
Preséntele la lámina (tarjeta con el dibujo) y el objeto que el niño/a desea. Debe ser un
objeto o alimento que le guste.
Pregúntele al niño o niña: “¿Qué quieres?”, ponga la lámina en su mano, guíelo para que
se la devuelva a usted e inmediatamente entréguele el objeto.
Cuando el niño o niña haya comprendido el intercambio de la tarjeta por el objeto, empiece
a disminuir su ayuda. Hay diferentes maneras de disminuir el apoyo:
Pregunte: “¿Qué quieres?” Coloque su mano sobre la lámina, pero no lo guíe para entregarla.
Usted deja la mano extendida para facilitar que se la entregue.
Con una mano ofrézcale la lámina y mantenga la otra extendida. Prémielo inmediatamente,
entregándole lo que pidió con la lámina.
Cuando ya pida con una lámina y un objeto, coloque dos visuales y dos objetos, siguiendo
el mismo proceso.
A medida que identifique muy bien las láminas, retire poco a poco los objetos de su vista,
hasta conseguir que use únicamente aquellas.
Coloque las láminas donde el niño/a las pueda ver y pueda cogerlas, de manera que en
los momentos adecuados tenga la posibilidad de pedir los objetos dándoselas a alguna
persona.
Propicie actividades que se puedan suspender para que una y otra vez el niño o niña tengan
que utilizar la visual para pedir. Por ejemplo:
Darle una porción de galleta en vez de entregársela entera; esto se hace con el fin de que
tenga que pedir varias veces.
Iniciar un juego que lo motive, pero suspenderlo abruptamente, haciendo una pausa larga.
Se espera que el niño/a en este lapso sienta la necesidad de pedir. Esto es más fácil si se
trabaja entre dos personas. Una de ellas le ayuda a entregar la lámina y la otra permanece
al frente, le pregunta y le da aquello que el niño/a pide.
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AUTISMO
Nómbrele cada objeto de manera clara y corta, muéstreselo y permita que lo explore. No
exagere el movimiento de la boca cuando lo diga ni lo haga de una manera muy lenta.
Luego podrá darle aún menos ayuda, sólo el sonido inicial “V”, con la posición de los labios.
Este objetivo se considera de gran importancia cuando los niños o niñas con autismo no
han logrado hablar. El empleo de las láminas como medio de expresión facilita y posibilita
la comunicación, por lo tanto es necesario tenerlo en cuenta como una alternativa.
Diseñe un ambiente con objetos de interés para el niño o niña. Nómbrele cada objeto de
manera clara y corta, muéstreselo y permita que lo explore. No exagere el movimiento de
la boca cuando lo diga ni lo haga de una manera muy lenta.
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AUTISMO
NÚCLEO: Convivencia
Aprendizaje Esperado: Practicar normas de convivencia al momento de la alimentación.
Inicio:
El desarrollo y la estimulación de
La educadora invita a los niños/as a habilidades sociales, es muy importante
sentarse en las mesitas en las que hay para los niños niñas con autismo, pues es
platos y cucharas, allí les pregunta “¿qué uno de los puntos que pareciera presentar
vamos a hacer ahora?”. Comeremos la mayor dificultad para ellos. Los logros que
colación (o almuerzo), dirá, si no lo dicen pueden alcanzar en éste ámbito son muy
los niños/as. importantes.
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AUTISMO
Ámbito comunicación
Inicio:
La educadora invita al niño/a a jugar e Estimule las emisiones verbales del niño
interactuar con su entorno, para lo cual niña, además del uso de gestos y laminas
previamente ha organizado el espacio, de use siempre el lenguaje verbal, así podrá
modo de proveer a los niños/as instancias imitarle (recuerde que la estimulación de
de exploración e interacción, utilizando varias vías sensoriales oído, vista y tacto
para esto juguetes, alimentos y otros. le ayudará en su aprendizaje).
pág.45
AUTISMO
Favorezca la emisión de palabras y frases sencillas, lea cuentos, cante, muchas veces los
niños o niñas autistas no hablan pero si cantan o tararean, enseñarle a través de canciones
es una buena estrategia.
Se recomienda realizar juegos con telas suaves, como gasas, de diversos colores. También
se puede jugar con efectos de luces (se pueden obtener pelotas de luces en cualquier
tienda de construcción), todo ello acompañado de música.
La creación pudiera representar una dificultad para el niño niña, pues la imaginación es
algo que le es difícil lograr, suelen ser un tanto concretos, por ello estimule y refuerce
cualquier creación que realice, sea cuidadoso para que no caiga en estereotipos (modelos
repetidos).
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AUTISMO
Cierre:
Evaluación:
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AUTISMO
Comprender las relaciones causa efecto directas es más fácil para el niño niña con autismo
que lograr abstracciones más complejas.
Observe cuál es el canal sensorial que el niño o niña utiliza con más frecuencia: oído,
tacto, vista o gusto. Manipule los materiales frente a él o ella llamando su atención.
Felicítelo cada vez que mire o muestre interés.
Incentive al niño para que manipule y explore objetos que representen en forma
diferenciada nociones de peso por contraste, también por texturas: suave/áspero,
liso/rugoso, volumen de diversos líquidos variando sólo el envase que los contenga, lo
mismo en relación a la estimulación auditiva y kinestésica, recuerde que debe realizar
aproximaciones sucesivas a la actividad, y si el niño se resiste a manipular no lo fuerce.
Si persevera en una sola actividad y ésta se vuelve muy repetitiva, actúe redirigiendo
su actividad.
El niño o niña autista tiende, al manipular los objetos a realizar una de las primeras
acciones de clasificación que es realizar filas con los objetos, esto debe ser aprovechado,
para que pueda realizar otras agrupaciones, puede ocurrir que se irrite si le desarman
o cambian la fila de objetos que ha formado, por lo tanto sea cuidadoso y con paciencia
trate que sea el mismo niño o niña quien realice cambios en sus agrupaciones.
pág.48
AUTISMO
NÚCLEO: Autonomía
Aprendizaje esperado: Manifestar seguridad para sostener sus ideas, enriquecerlas con
aportes de otros, y llevar a cabo sus proyectos.
Inicio:
Incentivar al niño niña autista para que
La educadora muestra a los niños/as una participe en juegos, ya sea individual o
filmación de alguna experiencia o actividad grupal, también explique a sus compañeros
que les resulte familiar. Al finalizar pedirá a para que lo inviten e integren a estas
los niños/as que representen una escena de actividades y refuerce sus logros en cuanto
esa filmación, otorgándoles el tiempo
a participación.
necesario para que se organicen los grupos
por afinidad.
Invite al niño niña a participar de
Desarrollo: experiencias nuevas e incentive cada uno
de sus acercamientos (recuerde que estas
La educadora se rotará por los grupos donde conductas son de difícil alcance para el niño
escuchará y solicitará que por turno, los niños o niña con autismo, puesto que tienden al
y niñas den ideas de cómo hacerlo, qué roles aislamiento). Refuerce cada uno de sus
asumirán, quiénes, etc. También los orientará
logros.
en cuanto a los roles a desempeñar, espacios
y recursos a utilizar.
Para esto le será de gran ayuda el uso
Cada grupo presenta su trabajo a los demás
niños/as, explicando y fundamentando lo de una planificación realizada con los
realizado. niños/as y a la vista de ellos /as, lo que
ayudará al niño niña con autismo a
Cierre: comprender las acciones que realiza y las
que debe realizar. (Tablero con imágenes
Se comentará cómo se organizaron, quién reales de las rutinas u otros eventos).
dio ideas, a quién le pasó que no le escucharon
su idea o no se pudo hacer, etc. Para Estimule al niño o niña para que exprese
posteriormente conversar de la importancia verbalmente o a través de láminas (si no
de dar ideas, respetar las de los demás y han desarrollado lenguaje), su opinión o de
perseverar en éstas cuando son buenas. ideas sobre lo que deberían hacer ese día,
etc.
Evaluación:
Incentive al niño/a en la expresión de sus
0. No da ideas para la actividad grupal. ideas, recuerde no sancionar lo que expresa
1. Da ideas pero sin seguridad, es decir, y otorgar mucha importancia a lo que dice,
no argumenta o no argumenta para su pues manifiestan escaso interés por
desarrollo. comunicarse.
2. Da ideas para el trabajo grupal con
seguridad, dando los argumentos para su
desarrollo.
pág.49
AUTISMO
Para el niño niña autista, pudiera resultar un poco difícil expresar su preferencias, pero
los de alto nivel de funcionamiento lo logran, si no es así, será muy importante la
observación y conocimiento que ud. tenga del niño niña.
Favorezca salidas e intercambios con otros niños niñas y adultos, recuerde siempre
anticiparle la situación que experimentará, apóyese en láminas o fotografías.
Las habilidades sociales, son las conductas que nos permiten relacionarnos adecuadamente
con los otros; estas habilidades deben ser intencionadas para que las adquiera, los demás
niños/as pueden aprender por imitación, los niños y niñas autistas aprenderán realizándolas
y siendo guiados.
pág.50
AUTISMO
Ámbito comunicación
Inicio:
Los niños niñas autistas muchas veces
La educadora muestra a los niño(as) diversos
parecen sordos cuando se les habla, es lo
textos escritos (cuentos, periódicos, boletas,
que se conoce con el nombre de sordera
revistas, afiches, trípticos, comics) y habla
de la importancia que ellos tienen en la verbal o agnosia verbal auditiva. Esto es
comunicación, recreación y en el aprendizaje. que son selectivos, hay sonidos que les
llaman mucho la atención y responden de
Desarrollo: inmediato, por ejemplo cuando se abre el
envoltorio de un caramelo, pero otras
Les preguntará mostrándolos de a uno “¿qué veces parecerán sordos cuando se les
creen que dice aquí?”. Pide que cada grupo habla. Por ello tenga paciencia y repita lo
elija una caja de varias, para llenarla (en que le dice, procure que establezca
una dice poesías, otra boletas, otra comics, contacto visual con ud. y si es necesario
afiches…), luego les pedirá que elijan un apóyese en imágenes visuales.
texto y lo muestren al resto diciendo qué
creen que dice. Ella rotará por los grupos Incentive al niño o niña autista a utilizar
donde los niños y niñas se irán parando a cada vez más palabras en su lenguaje y
buscar los materiales que necesitan para a que sus construcciones gramaticales
completar su caja y luego elegir un texto vayan creciendo en complejidad y riqueza,
para “leer”. Cuando vea que todos llenaron hable ud. y pida al niño o niña que repita
su caja, por turno, invitará a los grupos a lo que escuchó.
sacar un texto y a que verbalicen qué creen
que dice, dando oportunidad a cada grupo.
Demuéstrele al niño/a que lo está
escuchando: Imítelo, haga lo mismo que
Cierre:
el o ella. Interprete los mensajes que el
Es de revelancia preguntarle a los niños niño/a intenta decirle. Clarifique los
qué aprendieron con esta experiencia luego mensajes por medio de preguntas. Por
de preguntarles dónde se pueden guardar ejemplo: ¿Me dijiste que querías el texto?
las cajas de material escrito que están Comente acerca de lo que el niño y usted
clasificadas. Una vez escogido el lugar, se hacen.
les invita a usarlas cuando trabajen en
“rincones” o diariamente. Se les invitará
a buscar en sus casas más boletas o afiches
de supermercado u otras, para seguir
llenando las cajas, incentivándolos a
descubrir lo que dicen los textos y su
importancia.
Evaluación:
Realizar ejercicios grafomotores, esto es importante pues la mayor parte de los niños
niñas con autismo tienen dificultades de motricidad fina, sobre todo se manifiesta en el
uso del lápiz, suelen aplicar mucha fuerza en la prehensión, y tienden a realizar escritura
en imprenta (la hacen por imitación de logos y marcas).
La expresión corporal y la creatividad del niño niña con autismo, se puede estimular
apoyándose en la imitación y en el uso de la música como un elemento que acompañe
cada actividad (lo disfrutan mucho). Por ello la musicoterapia es una intervención muy
importante para el niño niña con autismo.
Pudiera ser que el niño niña con autismo, por su hipersensibilidad táctil se resista a
tocar y utilizar ciertos materiales por su textura, realice un acercamiento gradual, recuerde
que en los niños y niñas autistas se debe educar sus sentidos, por las alteraciones que
presentan.
pág.52
AUTISMO
Use material de colores o con estímulos llamativos para el niño niña, cuide que su atención
se mantenga en la actividad que realiza.
Sea cuidadoso con la posible resistencia que el niño niña pudieran manifestar al interactuar
con algunos materiales, no lo fuerce, introduzca gradualmente estas actividades, si no
hay caso y la intolerancia es mucha, cambie el material por algo que sea similar o
preséntelos en fotografías.
Déle al niño niña y a su familia la tarea de registrar mediante fotografías hechos y situaciones
de su vida y de su relación con su familia, su barrio, su comunidad y pídale que luego las
lleve a clases para compartirlas. Enfatice la estimulación de la expresión verbal del niño/a.
Si esto no es posible, busque la forma en que otro compañero del niño niña le apoyen (pudiera
haber falta de recursos).
pág.53
AUTISMO
Referencias bibliográficas
DI VITA, Liliana. (2005) “Interrogar el Autismo”, hacer espacio del lenguaje” Ediciones
del Cifrado. 1ª Edición.
RIVIÈRE, Ángel y MARCOS, Juan (Comp.) (1997) “El tratamiento del Autismo. Nuevas
Perspectivas”. Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
pág.55
AUTISMO
VEGA, Hipólito. (1997) “El perfil de la persona del terapeuta de autistas”. En RIVIÈRE,
Ángel y Juan Martos (comp) (1997). “El Tratamiento del Autismo. Nuevas Perspectivas”.
Madrid. Apna-Imserso.
pág.56
AUTISMO
ANEXOS
a.- ¿Ha establecido el niño/a contacto ocular con usted durante la exploración?
b.- Atraiga la atención del niño/a, señale un objeto interesante de la habitación y
diga: “¡Mira! Hay un (nombre el juguete). Mire la cara del niño/a. ¿Mira el niño/a
que usted señala?
c.- Atraiga la atención del niño/a, déle una tetera y una taza de juguete y diga
¿puedes servirme una taza de te?
d.- ¿Simula que le sirve té, bebida, etc.?
e.- Dígale al niño/a “¿dónde está la luz?”. ¿SEÑALA con el índice la luz?
f.- ¿Sabe hacer una torre con cubos? (¿Con cuántos?) (Cantidad de cubos que pone
en la torre.......).
pág.57
Esclerosis Múltiple
1
En esta fase, conocida como secundaria progresiva, el princi-
pal síntoma es la dificultad al caminar por lo que el paciente
necesita utilizar algún dispositivo auxiliar para la marcha (bas-
tón, muletas, andadera o silla de ruedas).
2
Sintomas de la EM
Síntomas
3
¿Cómo se manifiestan los brotes de la EM?
4
Factores de riesgo para la esclerosis múltiple
Obesidad.
5
¿Qué opciones de tratamiento modificador de la
enfermedad existen?
Acetato de glati-
ramer
6
Unidad de Educación para la Salud
“Dr. Mariano García Viveros”
Coordinador
Dr. Luis Dávila Maldonado
Coordinación Editorial
Maritza Rosas Arriaga
Diseño e Ilustraciones
Judith Lefni Zermeño Rodríguez
4. Evaluación y diagnóstico.
5. Tratamientos y Rehabilitación.
A Tratamientos de Rehabilitación, Terapia Ocupacional y Logopedia.
B Terapia Farmacéutica.
C Tratamientos Quirúrgicos.
D Apoyo Psicosocial.
E. Otras Terapias.
2
A. Etapa Infantil, los primeros seis años. Atención Temprana.
B. El Colegio.
A. El entorno familiar.
8. Recursos Sociales.
9. Movimiento asociativo.
A Movimiento asociativo nacional.
B Movimiento asociativo internacional.
11. Bibliografía.
3
Lo más importante de la Parálisis cerebral (PC)
4
1. Concepto de Parálisis cerebral.
Volver al Índice
5
B ¿Cuáles son sus síntomas?
La aparición de los primeros síntomas de la PC tiene lugar antes de
los tres años de edad. Al niño o la niña le cuesta girarse cuando está
tumbado, sentarse, gatear, sonreír o caminar. Los niños/as se
diferencian unos de otros, no sólo en los síntomas que manifiestan,
sino también en la gravedad de los mismos, dependiendo de la zona
cerebral donde se encuentre la lesión.
Síntomas Principales.
La PC se caracteriza por alteraciones del tono muscular, la postura y
el movimiento. Atendiendo al modo en que afectan al tono muscular,
se distinguen los siguientes tipos:
Síntomas asociados.
o Problemas auditivos.
6
o Contracturas musculares y dislocaciones debidas a
las alteraciones del tono muscular y los problemas
para mover las articulaciones.
7
sacudidas de piernas y brazos, convulsiones y
micción involuntaria (convulsiones tónicoclónicas).
En las crisis parciales simples, se producen
sacudidas musculares, hormigueo o entumecimiento
y en las complejas, se pueden dar alucinaciones, la
persona puede tambalearse, realizar movimientos
automáticos y sin propósito, o manifestar una
conciencia limitada o confusión. Pese a su carácter
imprevisible, puede controlarse con una medicación
adecuada.
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8
C ¿Cuántos tipos de PC se conocen?
La PC se puede clasificar siguiendo varios criterios.
Clasificación Fisiológica.
o PC Espástica.
Se caracteriza por un aumento excesivo del tono muscular
(hipertonía), acompañado de un elevado grado de rigidez muscular
(espasticidad), que provoca movimientos exagerados y poco
coordinados o armoniosos, especialmente en las piernas, los brazos
y/o la espalda. Cuando la espasticidad afecta a las piernas, éstas
pueden encorvarse y cruzarse en las rodillas, dando la apariencia de
unas tijeras, lo que puede dificultar el andar. Algunas personas,
experimentan temblores y sacudidas incontrolables en uno de los
lados del cuerpo que, si son severas, interfieren en la realización de
los movimientos.
Cuadro Resumen.
o PC Discinética o Atetósica.
Afecta, principalmente, al tono muscular, pasando de estados de
hipertonía (elevado tono muscular) a hipotonía (bajo tono muscular).
Las alteraciones del tono muscular provocan descoordinación y falta
de control de los movimientos, que son retorcidos y lentos. Estas
alteraciones desaparecen durante el sueño. En la PC Discinética se
producen problemas para de movimiento de las manos y los brazos,
las piernas y los pies, lo que dificulta la postura al sentarse y
caminar. En algunos casos, también afecta a los músculos de la cara
y la lengua, lo que explica las muecas involuntarias y el babeo de
algunas de estas personas. La descoordinación también puede afectar
a los músculos del habla, dificultando la articulación de las palabras
9
(disartria). En las situaciones de estrés emocional, disminuye la
capacidad para controlar los movimientos.
Cuadro Resumen.
o PC Atáxica.
Se caracteriza por una marcha defectuosa, con problemas del
equilibrio, y por la descoordinación de la motricidad fina, que
dificultan los movimientos rápidos y precisos (por ejemplo,
abrocharse un botón). Caminan de forma inestable, separando mucho
los pies. Las personas pueden sufrir temblores de intención, es decir,
al comenzar algún movimiento voluntario, como coger un libro, se
produce un temblor en la parte del cuerpo implicada, en este caso la
mano. El temblor empeora a medida que se acerca al objeto deseado.
Cuadro Resumen.
o PC Mixta.
Lo más frecuente es que las personas con parálisis cerebral presenten
una combinación de algunos de los tres tipos anteriores,
especialmente, de la espástica y la atetósica.
10
Según la parte del cuerpo afectada.
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11
estimaban en casi sesenta mil las personas mayores de 6 años que
en España sufrían parálisis cerebral. Como se puede ver en la tabla
siguiente, el riesgo a desarrollarla es independiente del género. La
probabilidad de padecer PC tampoco varía en función de la raza y
condición social.
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12
bacteriana o la encefalitis vírica, o bien, por lesiones en la cabeza. En
muchos casos, ni siquiera se conoce la causa que la desencadenó;
únicamente se observa una alteración del desarrollo cerebral o una
lesión en la región del cerebro encargada del control de la función
motora. Lo que sí es cierto, es que es muy rara la Parálisis Cerebral
Familiar, de origen genético.
Tradicionalmente, se atribuía la mayoría de los casos de PC a asfixia y
a otras complicaciones ocurridas durante el parto. Sin embargo,
investigaciones recientes han demostrado que sólo un 10% de los
nacimientos con asfixia causan PC. La mayoría de las parálisis
cerebrales se deben a otros factores.
Causas Prenatales.
Los factores prenatales actúan antes del parto, durante el embarazo.
Los que más frecuentemente causan parálisis cerebral son:
o Hipoxia: Insuficiencia de oxígeno en el cerebro.
o Exposición de la madre a un virus o a infecciones
(por ejemplo, rubéola).
o Predisposición de la madre al aborto.
o Exposición a Rayos X.
o Intoxicaciones de la madre.
o Trastornos del metabolismo.
o Diabetes.
o Incompatibilidad del Rh sanguíneo. La
incompatibilidad sanguínea está relacionada con la
Ictericia Infantil. El cuerpo de la madre produce unas
células inmunológicas (anticuerpos) que destruyen
las células sanguíneas del feto. La destrucción
masiva de células es lo que causa la ictericia que, en
los casos más graves, puede dañar las células
cerebrales. La incompatibilidad del Rh no suele
causar problemas durante el primer embarazo, en el
que el cuerpo de la madre generalmente aún no
produce anticuerpos.
o Apoplejía o hemorragia intracraneal. Se produce por
varios factores, como la ruptura de los vasos
sanguíneos del cerebro, obstrucción de los mismos o
debido a células sanguíneas anormales. La
hemorragia intracraneal daña los tejidos cerebrales y
causa problemas neurológicos.
13
Causas Perinatales.
La PC se puede producir a causa de algún acontecimiento que tiene
lugar durante el parto o en los momentos inmediatamente posteriores
al nacimiento.
o Desprendimiento de la placenta.
o Anoxia o Asfixia Perinatal: La falta o insuficiencia de
oxígeno en la sangre pueden causar una deficiencia
de oxígeno en el cerebro del recién nacido. En los
casos de asfixia grave, existe riesgo de daño
cerebral a largo plazo, pudiendo dar origen a una
encefalopatía hipóxica-isquémica. La asfixia grave es
poco frecuente y va acompañada de problemas en
otras partes del cuerpo y de convulsiones. La anoxia
puede sobrevenir después de un parto prolongado,
por desprendimiento de la placenta o por el uso
inadecuado de analgésicos, entre otras causas.
o Apoplejía o hemorragia intracraneal. Puede
desencadenarse por una insuficiencia respiratoria en
el recién nacido.
o Traumatismo. Caídas, golpes en la cabeza, etc.
Causas Postnatales.
Son aquellas que actúan después del parto, hasta los tres años de
vida.
o Enfermedades infecciosas.
o Accidentes cardiovasculares.
o Meningitis.
o Traumatismos o golpes en la cabeza.
o Intoxicaciones por el uso inadecuado de los
medicamentos.
o Deshidratación.
o Anoxias.
o Trastornos metabólicos.
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14
⇒ ......... en los niños con un peso al nacer inferior a 2.500
gramos.
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15
C. ¿Cómo se puede prevenir la PC?
Desde que se han identificado algunas de las causas de la parálisis
cerebral, es posible su prevención si se siguen una serie de
indicaciones.
Prevención de la rubéola.
Las mujeres deben vacunarse contra la rubéola antes de quedar
embarazadas.
16
Un buen cuidado durante el embarazo puede evitar los partos
prematuros, el bajo peso al nacer y las infecciones en la madre.
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4. Evaluación y Diagnóstico.
17
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Exámenes Neurológicos.
Consisten en la evaluación de los reflejos, de las funciones motoras y
de las cerebrales. Algunos reflejos son típicos de determinadas etapas
del desarrollo y, posteriormente, desaparecen. Por ejemplo, el reflejo
Moro persiste hasta los 6 meses. En este reflejo, cuando se coloca al
recién nacido de espaldas y se le llevan las piernas a la cabeza, el
bebé extenderá los brazos y hará un gesto similar a un abrazo. Los
niños con parálisis cerebral presentan este reflejo por un período más
prolongado.
Ultrasonido.
Se envían ondas de sonido al cerebro y utiliza el patrón ecos para
formar una imagen de sus estructuras (sonograma). El ultrasonido se
puede utilizar en bebés antes de que los huesos del cráneo se
endurezcan y se cierren. Pese a ser menos precisa que las anteriores,
esta prueba es menos costosa, requiere períodos más breves de
inmovilidad y es útil para detectar quistes.
Electroencefalograma.
Se colocan unos electrodos en el cuero cabelludo para registrar la
actividad eléctrica del cerebro. Esta prueba está especialmente
18
indicada cuando existe la sospecha de que el niño/a esté sufriendo
convulsiones.
Radiografías.
Exploración de la alimentación del bebé.
Análisis de sangre.
Evaluación de la marcha.
Estudios genéticos.
19
1. Patrones anormales en la postura y el movimiento.
2. Patrones anormales en el movimiento que controla la articulación de las
palabras.
3. Estrabismo,
4. Alteración en el tono muscular.
5. Alteración en el inicio y evolución de las reacciones posturales.
6. Alteración en los reflejos.
Los criterios diagnósticos de Levine son útiles cuando el niño/a tiene más de 12
meses y se ha descartado que la dolencia sea progresiva.
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5. Tratamientos y Rehabilitación.
Recuerda que.........
20
...... el tratamiento no termina en la consulta del especialista o en el
centro donde se reciben las terapias, sino que continúa en el hogar del
niño/a o adulto con parálisis cerebral, llevando a cabo los ejercicios
indicados por el terapeuta.
o Técnica Bobath.
Se basa en el principio según el cual los niños con PC conservan
los reflejos primitivos y, por ello, tienen dificultades para
controlar el movimiento voluntario. El terapeuta contrarresta
estos reflejos adiestrando en el movimiento opuesto.
21
Los tratamientos de fisioterapia basados en las técnicas Bobath
buscan también la normalización del tono muscular. Por ejemplo,
se entrenan las posturas capaces de disminuir el tono muscular y
aquellas que facilitan los movimientos deseados: mayor
equilibrio de pie, movimientos activos e individuales de brazos y
piernas, etc. Las Técnicas del Concepto de Bobath son
recomendables cuando el paciente da muestra de debilidad y
tiene síntomas de espasticidad (Véase más adelante).
o Terapia de Patrones.
Busca enseñar las destrezas motoras en la misma secuencia en
que se desarrollan y evoluciona normalmente, es decir, el
terapeuta guía al niño/a para que siga la misma secuencia de
aprendizaje que sigue un niño sin PC cuando va pasando por las
distintas etapas del desarrollo motor, con independencia de la
edad del paciente. Esta terapia está envuelta en mucha polémica
y despierta reticencias en aquellos que opinan que faltan
estudios que demuestren su eficacia.
22
forma espontánea en distintas regiones clave del cuerpo y lograr
que estas contrarresistencias se propaguen al resto del
organismo.
o Cinesiterapia.
Con la Cinesiterapia...........
Terapia Ocupacional.
Su finalidad es el desarrollo de las habilidades necesarias para
desenvolverse con autonomía en la vida diaria (vestirse, comer, usar
el baño, etc.). El terapeuta ocupacional también presta
23
asesoramiento sobre las ayudas técnicas específicas para compensar
las dificultades en la realización de las distintas actividades (por
ejemplo, el ordenador más adecuado cuando no puede escribir con un
bolígrafo o un lápiz), enseñándole a utilizar de forma óptima estas
herramientas.
Tratamientos de Logopedia.
Cuando existen problemas para comunicarse, de deglución y el babeo
las personas con PC deberán recibir logopedia. Estos tratamientos
estimulan las capacidades conservadas y persiguen el desarrollo de
destrezas nuevas para lograr un habla lo más inteligible posible. El
logopeda elabora y lleva a cabo el programa de rehabilitación,
siguiendo las orientaciones terapéuticas marcadas por el médico
foniatra, que es el profesional que hace el diagnóstico de los
problemas del habla. El logopeda también asesora sobre la utilización
de ayudas técnicas que favorecen la comunicación, como ordenadores
con sintetizadores de voz. El logopeda también enseña ejercicios para
controlar el babeo.
24
espiración del aire, aumentando la capacidad
pulmonar.
o Ejercitación muscular del sistema bucofonatorio y
órganos asociados.
o Impostación vocal, que entrena a la persona a fonar
(producir voz, hablar) correctamente, coordinando la
respiración y los movimientos del sistema
bucofonatorio y evitando la utilización de músculos
innecesarios y las pautas incorrectas.
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B Terapia Farmacéutica.
25
Estos medicamentos pueden producir efectos secundarios adversos,
como adormecimiento. Además, aún no se conocen las consecuencias
a largo plazo que pueden tener sobre el sistema nervioso.
También se están utilizando inyecciones de alcohol en el músculo
para reducir la espasticidad. Esta técnica está especialmente indicada
en las contracturas incipientes, para corregirlas cuando todavía se
están formando y, así evitar la cirugía. La técnica consiste en inyectar
alcohol en el músculo contraído para debilitarlo por el tiempo
necesario para que los médicos puedan alargarlo con diversas
técnicas (ortopedia, terapia, enyesado).
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C Tratamientos Quirúrgicos
26
que detectan cuando tocan el suelo los pies y la electromiografía, que
registra la actividad muscular.
Entre las desventajas de la cirugía, cabe destacar la posibilidad de
que se debilite el músculo y la necesidad de un período prolongado
para la recuperación.
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D Apoyo Psicosocial.
27
Los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica también
colaboran con los profesores/as de los centros educativos y les
orientan.
Terapia de la Conducta.
La Terapia de la Conducta tiene por finalidad aumentar las
habilidades del niño/a con PC, a través de técnicas psicológicas de
aprendizaje. Constituye, por tanto, un complemento a la
rehabilitación y a la terapia ocupacional. El fundamento de la Terapia
de la Conducta es el refuerzo o premio de las conductas adecuadas
(por ejemplo, cada vez que el niño/a con PC logra un objetivo de la
terapia ocupacional, se le da un globo) mientras se extinguen,
ignorando, las conductas inadecuadas (p. Ej. Se le retira la atención
cuando tiene rabietas por no querer realizar la rehabilitación).
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E. Otras Terapias.
28
alimento desde la garganta al estómago, o su implantación quirúrgica
después de practicarle una abertura a través de una gastrotomía.
Tratamiento Ortopédico.
Los aparatos ortopédicos tienen por finalidad mantener la estabilidad
de las articulaciones y mejorar la postura y el equilibrio, eliminando
las contracturas. Cuando esta técnica es insuficiente, habrá que
acudir a la cirugía (Véase más arriba).
Musicoterapia.
La música con fines terapéuticos tiene importantes beneficios sobre
los aspectos emocionales y motivacionales, la salud física, las
funciones cognitivas y sensoriomotoras, así como las habilidades
sociales y de comunicación. Las sesiones de musicoterapia pueden
recibirse de manera individual o en grupo, dependiendo de las
necesidades específicas de la persona. El programa de tratamiento
consta de elementos y ejercicios muy variados (improvisación
musical, escuchar y cantar canciones, discusión lírica, tocar
instrumentos, etc.) que se adaptarán a las características y aptitudes
de cada persona. Sobre la musicoterapia, existe una serie de
prejuicios y mitos que hay que desterrar, como que sólo es adecuada
para determinados tipos de pacientes o la creencia de que hay estilos
musicales que son más efectivos para lograr los fines buscados. No
obstante, si se deben tener en cuenta las preferencias personales, así
como las necesidades y circunstancias específicas de cada persona a
la hora de elaborar el programa de tratamiento.
29
Educación Conductiva (Conductive Education).
Es un sistema de aprendizaje específicamente diseñado para la
rehabilitación de personas con alteraciones neurológicas, como la
parálisis cerebral. Se basa en la interacción del educador y el alumno,
ante determinadas circunstancias de aprendizaje y teniendo en
cuenta la edad de éste. El tratamiento puede impartirse de forma
individual o en grupos de personas con edades homogéneas. Aborda
de forma integral las alteraciones del movimiento, los problemas de
aprendizaje, las habilidades cognitivas y la comunicación. Enseña a
los niños con parálisis cerebral a conseguir aquello que quieren y a
lograr la motivación necesaria para alcanzar sus metas (Para
conseguir la dirección, véase más adelante). Los principales objetivos
de la Educación Conductiva son:
30
aprendiendo a montarlo. Se le sienta sobre la
montura en distintas posiciones (hacia atrás,
tumbado, boca abajo), según los objetivos buscados
en la terapia. El/la jinete recibe a través del cuerpo
del caballo distintos estímulos sobre el movimiento y
los cambios posturales, que influyen en su equilibrio.
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31
La colaboración de la familia tiene que darse desde el primer
momento y puede significar la realización de determinados
ejercicios y tareas en casa.
Psicomotricidad.
Entre las funciones que estimula la atención temprana, destaca la
psicomotricidad. Ésta se compone de las siguientes áreas:
32
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B. El Colegio.
33
Aprenda más sobre la Parálisis Cerebral. Cuanto más sepa, mejor
podrá ayudarse a sí mismo y al niño/a.
Trate a su alumno/a como lo haría si fuera un niño sin parálisis
cerebral.
Aprenda de los profesionales (psicólogos, pedagogos, etc.) a
satisfacer las necesidades especiales de su alumno/a. Trabaje en
equipo, consultando al Equipo de Orientación Educativa y
Psicopedagógica, para planificar y poner en marcha el plan educativo
y las adaptaciones curriculares más adecuados para el niño/a.
No se fíe de las apariencias (muecas, estrabismo, etc.), a veces, el
niño/a con parálisis cerebral puede dar la impresión equivocada de
que no entiende ni aprende como los demás. Concéntrese en ese
niño/a concreto, aprenda a conocerlo y a detectar sus necesidades y
capacidades.
Tenga en cuenta las opiniones y deseos de la madre y del padre. Ellos
son los que mejor conocen al niño/a y le podrán informar sobre sus
necesidades y capacidades.
Aprenda estrategias y estilos de aprendizaje para niños/as con
necesidades especiales. En todo caso, sea creativo y pregúntese
¿cómo puedo adaptar la lección para lograr al máximo un
aprendizaje activo y práctico?
Sepa que existen ayudas técnicas que pueden allanar muchas de las
dificultades que tiene el niño/a con PC en clase. Infórmese sobre
ellas y busque la más adecuada para su alumno. Recuerde que las
ayudas técnicas pueden significar la diferencia entre la dependencia
y la autonomía.
Sea comprensivo cuando, en algunas ocasiones, el alumno/a tenga
que salir momentáneamente de la clase para acudir a alguna sesión
de tratamiento (rehabilitación, logopedia, etc.).
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34
Empleo Ordinario (privado, público y autónomo).
Las empresas y centros de trabajo con más de 50 trabajadores tienen
la obligación de reservar un porcentaje de sus puestos para personas
con discapacidad. Si se trata de empresas privadas, tienen la
obligación de contratar a un número de trabajadores con
discapacidad no inferior al 2% de su plantilla, porcentaje que
asciende al 5% si se trata de empleo público.
⇒ El aislamiento social.
⇒ El temor al fracaso.
⇒ El estrés.
⇒ La adicción al trabajo
⇒ La posibilidad de que se convierta en una bolsa de subempleo,
marginación y economía sumergida.
35
problemas de aislamiento que conlleva el trabajo en el propio
domicilio.
Empleo Protegido.
El empleo protegido tiene lugar en los Centros Especiales de Empleo.
Se trata de empresas que facilitan a las personas con discapacidad la
realización de un trabajo productivo y remunerado, adecuado a sus
características personales. Toda o casi toda la plantilla del centro está
formada por trabajadores con discapacidad, además de personal sin
discapacidad necesario para el desarrollo de la actividad. El
porcentaje de personas con discapacidad en la plantilla no debe ser
inferior al 70%, sin contar el personal dedicado a facilitar el ajuste
personal y social.
Centros Ocupacionales.
Se trata de centros destinados a proporcionar terapia ocupacional, así
como servicios de ajuste personal y social a las personas con
discapacidad que, por su grado de minusvalía, no pueden integrarse
en una empresa o en un Centro Especial de Empleo.
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A. El entorno familiar.
36
médicos y especialistas antes de que les digan de una manera certera
que su hijo/a tiene parálisis cerebral. Esta peregrinación les crea una
gran ansiedad que no siempre disminuye con la comunicación del
diagnóstico. Antes de que asimilen y acepten que su hijo/a tiene una
dolencia que le va a durar toda la vida y que hay que afrontar, los
padres pueden pasar por un período (proceso de duelo) que se divide
en varias etapas que se definen por los sentimientos predominantes:
37
Los cuidados que precisan algunos niños/as con parálisis cerebral
pueden ser muy intensos y extenderse a lo largo del día. Es la madre
la que se ocupa, casi exclusivamente de atender al niño/a con PC,
aunque los demás miembros de la familia puedan colaborar en
determinados momentos. Dos consecuencias que puede sufrir la
persona encargada de la atención de niños/as o (adultos)
dependientes y con PC son la interdependencia emocional y el
síndrome del cuidador quemado. El primero se manifiesta en una
necesidad constante de estar juntos, para evitar peligros imaginarios
y en pensamientos del tipo “nadie le entiende como yo”, “si no le doy
yo de comer, se ahogará”, etc. que se ven reforzados por el miedo
del hijo/a a estar desvalido si no le atiende su madre. Los cuidados
pueden ser tan absorbentes que la madre relegue a un segundo plano
los demás aspectos de su vida; se pueden dar casos de absentismo o
abandono laboral; descuidar a los demás miembros de la familia;
olvidarse de cuidarse a sí misma o reservar tiempo para el cultivo de
aficiones o relaciones sociales.
38
de sus capacidades, como dar de comer al hermano/a. Hay que
explicarles en un lenguaje comprensible, de acuerdo con sus edades,
el significado de la parálisis cerebral y responder todas las preguntas
que vayan surgiendo. No es bueno ocultarles lo que ocurre a su
alrededor con la intención de protegerlos, sobre todo si ven que su
padre y su madre están preocupados. En cualquier caso, no se debe
olvidar que se trata de niños/as y no hay que cargarles con tareas
que están por encima de sus capacidades.
Alteraciones de la intimidad.
39
Consejos para padres y madres.
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40
Las relaciones sociales fuera del hogar constituyen una fuente
importante de bienestar y contribuye a incrementar la autoestima.
Sin embargo, las personas con parálisis cerebral encuentran
importantes barreras psicológicas (miedo al rechazo), arquitectónicas
y urbanísticas (escaleras, socavones, etc.) o sociales que dificultan
sus relaciones con los demás. Muchas personas no saben cómo deben
comportarse con ellas, mostrando conductas inadecuadas, las evitan,
las infantilizan, etc. Las dificultades para controlar las expresiones de
la cara, articular las palabras o los movimientos involuntarios pueden
convertirse para la persona que se va a acercar a ellas en mensajes
contradictorios (no saber si le comprende o no), que complican aún
más los problemas de comunicación de las personas con parálisis
cerebral. El secreto para mantener unas buenas relaciones sociales es
la naturalidad, recordar que, al margen de las limitaciones de la PC,
se trata de personas con los mismos sentimientos, alegrías y tristezas
que el resto de las personas.
41
¡Seamos amigos! Como relacionarse con una persona con
Parálisis Cerebral.
Trata a tus amigos/as con parálisis cerebral del mismo modo en que
tratas a cualquier otro amigo. No lo infantilices tratándolo como si
fuera un niño/a o a una persona incapaz.
Pon toda tu atención cuando estés hablando con una persona con
dificultades para articular las palabras. Escúchala con cuidado, ten
paciencia, no le interrumpas y espera a que termine lo que tiene que
decir.
42
Respeta el ritmo de las personas con parálisis cerebral, normalmente
son más lentas en lo que hacen: andar, hablar, tomar las cosas...
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43
En otras investigaciones, se ha demostrado que las hemorragias
cerebrales desencadenan descargas excesivas de glutamato. Esta
sustancia química está implicada en la comunicación de los impulsos
nerviosos, pero, si se sobrepasan ciertas cantidades, se produce la
destrucción de las neuronas del cerebro.
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Investigación de la rizotomía.
La rizotomía selectiva de la raíz dorsal es una técnica quirúrgica
indicada para reducir la espasticidad (Véase más arriba).
Investigadores norteamericanos están investigando el tipo de
pacientes para el cual es más idóneo esta cirugía.
44
Investigación de la terapia física.
Las distintas terapias físicas (Véase apartado sobre tratamientos) son
las modalidades de tratamiento más utilizadas en la PC. Sin embargo,
se dispone de muy poca evidencia científica sobre la eficacia de tales
tratamientos o acerca de cual es el más indicado. Actualmente, se
están realizando estudios comparativos que contrastan las
habilidades de los niños/as que han recibido terapia física con
aquellos sometidos a otros tratamientos o no reciben ninguno.
Investigación de medicamentos.
Esta línea de investigación busca desarrollar fármacos que alivien los
síntomas de la PC, así como la forma más adecuada de utilizar los
medicamentos que ya están en el mercado. Así, se ha comprobado
que el antiespástico baclofén es más eficaz administrado mediante
inyecciones en la médula espinal que por vía oral. Igualmente, se ha
verificado la validez de la inyección de pequeñas dosis de toxina
botulínica en músculos específicos para reducir la espasticidad.
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45
9. Recursos Sociales.
Reconocimiento de Minusvalía.
Consiste en la valoración de las situaciones de minusvalía que
presente una persona de cualquier edad, calificando el grado según el
alcance de las mismas. El reconocimiento de grado de minusvalía
puede solicitarse durante todo el año y se entenderá reconocido
desde la fecha de solicitud.
Más información:
http://imsersodiscapacidad.usal.es/mostrarficha.asp_Q_ID_E_193_A_fichero_E_0.1
46
Más información:
http://imsersodiscapacidad.usal.es/mostrardoc.asp?ID=&Fichero=&file=PNCI.html
47
Beneficios Fiscales.
Las personas que tienen reconocida oficialmente su minusvalía
pueden disfrutar de beneficios fiscales en los siguientes impuestos:
- Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF).
- Impuesto sobre sociedades (IS).
- Impuesto sobre el valor añadido (IVA).
- Impuesto especial sobre determinados medios de transporte
(IEDMT).
- Impuesto sobre vehículos de tracción mecánica.
Más información:
http://imsersodiscapacidad.usal.es/mostrarficha.asp_Q_ID_E_201_A_fichero_E_0.1
Otras.
- Bonotaxi.
- Solicitud de ayudas públicas.
- Reducciones en medios de transporte.
- Otras ayudas y servicios para el colectivo de personas con
discapacidad que se contemplen en los organismos competentes
en materia de Servicios Sociales, ya sean autonómicos,
municipales o estatales.
48
no están incluidas en el campo de aplicación de la Seguridad Social,
configurándose como prestaciones de derecho y compatibles entre sí;
en concreto:
• Asistencia Sanitaria y Prestación Farmacéutica (ASPF).
• Subsidio de Garantía de Ingresos Mínimos (SGIM).
• Subsidio por Ayuda de Tercera Persona (SATP).
• Subsidio de Movilidad y Compensación por Gastos de
Transporte (SMGT).
En la actualidad, sólo pueden solicitarse el SMGT y la ASPF, ya que la
Ley 26/1990, de 20 de diciembre, por la que establecen en la
Seguridad Social Prestaciones no Contributivas, suprimió los subsidios
de Garantía de Ingresos Mínimos (SGIM) y por Ayuda de Tercera
Persona (SATP), si bien sus beneficiarios pueden continuar con el
percibo de los mismos salvo que opten por pasar a una prestación no
contributiva.
La gestión de las Prestaciones Sociales y Económicas de la LISMI le
corresponde a los órganos competentes de las Comunidades
Autónomas y a las Diputaciones Provinciales del IMSERSO de Ceuta y
Melilla.
Más información:
http://imsersodiscapacidad.usal.es/mostrarficha.asp_Q_ID_E_180_A_fichero_E_0.1
Andalucía.
Avda. Hytasa, 14.
41071 SEVILLA.
Telf: 95 504 80 00
Fax: 95 504 82 34
WEB: http://www.juntadeandalucia.es
Aragón:
Pº María Agustín, 36.
49
50071 ZARAGOZA
Telf: 976 40 00/49 02
WEB: http://portal.aragob.es
Asturias.
General Elorza, 35
33071 0VIEDO
Telf: 98 510 55 00/65 71
WEB: http://www.princast.es
Baleares
Plza. Obispo Berenguer de Palou, 10
07003 PALMA DE MALLORCA
Telf: 971 17 74 00
Fax: 971 17 74 10
WEB: http://www.caib.es
Canarias.
Leoncio Rodríguez, 7 5ª plta.
Edif. El Cabo
38071 SANTA CRUZ DE TENERIFE.
Telf: 922 47 70 00/05/10
Fax: 922 22 91 47
WEB: http://www.gobcan.es
Cantabria.
Marqués de la Hermida, 8
39009 SANTANDER
Telf: 942 20 77 05/82 40
Fax: 942 20 77 06
WEB: http://www.cantabria.org
Castilla La Mancha
Avda. de Francia, 4
45071 TOLEDO
Telf: 925 26 72 33/70 99
50
Fax: 925 26 71 54
WEB: http://www.jcm.es
Castilla y León.
Avda. de Burgos, 5
47071 VALLADOLID.
Telf: 983 41 36 00
WEB: http://www.jcyl.es
Cataluña
Información en la página WEB siguiente:
http://www.gencat.net
Comunidad Madrid.
Alcalá,63
28071 MADRID
Telf: 91 720 00 00/04 06-7-9
Fax: 91 521 77 81
WEB: http://www.comadrid.es
Comunidad de Valencia
Pº Alameda, 16
46010 VALENCIA
Telf: 96 386 67 00
Fax: 96 386 67 09
WEB: http://www.gva.es
Extremadura
Pº de Roma, s/n
06800 Mérida. BADAJOZ.
Telf: 924 00 59 29
Fax: 924 00 60 56
WEB: http://www.juntaex.es
Galicia.
Edif. Administrativo San Lázaro.
15703 Santiago de Compostela. A CORUÑA
Telf: 981 54 69 67
51
Fax: 981 54 36 36
WEB: http://www.xunta.es
Navarra
Avda. Carlos III, 2
31071 PAMPLONA
Telf: 948 42 70 00
Fax: 948 42 78 10
WEB: http://www.navarra.es
País Vasco
Duque de Wellintong, 2
01010 VITORIA
Telf: 945 01 80 00/64 02
WEB: http://www.euskadi.net
WEB de las Diputaciones Forales Vascas.
Álava: http://www.alava.net
Guipúzcoa: http://www.gipuzkoa.net
Vizcaya: http://www.bizkaia.net
Región de Murcia.
Avda. de la Fama, 3
30071 MURCIA
Telf: 968 36 26 42/3
Fax: 968 36 62 19
WEB: http://www.carm.es
La Rioja
Vara del Rey, 3
26071 LOGROÑO
Telf: 941 29 11 00
Fax: 941 29 12 25
WEB: http://www.calarioja.es
52
Consejerías de Salud.
La siguiente Dirección Web recoge las direcciones de las Consejerías de
Salud de las Comunidades Autónomas:
http://www.terra.es/personal/duenas/directo.htm
Dirección:
C/ Extremeños, 1.
28018 MADRID.
Telf: 91 363 48 00
Teléfono de texto: (91) 778 90 64
Fax: (91) 778 41 17
Correo electrónico: [email protected]
WEB: http://www.ceapat.org/
Más Información:
La Página WEB del IMSERSO, en su apartado de Discapacidad, recoge
información de interés para las personas discapacitadas en la
siguiente dirección:
http://www.seg-social.es/imserso/discapacidad/i0_index.html
53
Pza. de África, s/n
51701 CEUTA
Telf: 956 52 82 00
Fax: 956 51 44 70
Melilla
Pza. de España, 1
Telf: 952 69 91 00/93 01
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Dirección
C/ Galileo, 69, 1º
28015 Madrid
Teléfono
91 593 35 50
Fax
91 593 92 43
54
Página Web: http://www.famma.org/asociaciones/acuario.htm
Dirección
C/ Demóstenes, nª 29
(Campus de Teatinos)
29010 Málaga
Teléfono
952 61 09 02 / 952 27 41 03
Fax
952 39 59 39
Correo Electrónico
[email protected]
[email protected]
Página Web: http://www.activanet.es/ong/amappace/
Dirección
Iglesias Vilarelle, s/n
36001 Pontevedra
Teléfono
98 686 46 43
Fax
98 686 46 43
Correo Electrónico
AMPACE Madrid
Dirección
C/ Álvarez, 21 Local
28029 Madrid
Teléfono
91 378 80 75
Dirección
C/ Gloria Fuertes
09003 Burgos
55
Teléfono
947 46 20 04
Fax
947 46 20 11
Correo Electrónico
[email protected]
Dirección
C/ Del Pilar, 55
Urbanización "El Potrero".
45600 Talavera de la Reina (Toledo)
Teléfono
92 580 57 26
Fax
92 580 98 33
Correo Electrónico
[email protected]
Dirección
Retamosillo, 3
45007 Toledo
Teléfono
92 523 30 30
Fax
92 523 30 30
APSURIA
Dirección
Asura, 134
28043 Madrid
Teléfono
91 388 74 23
Fax
91 300 58 04
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://www.apsuria.org/indexframes.htm
56
Asociación Cántabra de Atención a la Parálisis Cerebral (ASPACE)
Dirección
Grupo María Blanchard, nº 13, Bajo
39012 Santander
Teléfono
942 33 88 93 / 942 33 21 47 / 942 34 69 98
Fax
942 33 21 47
Correo Electrónico
[email protected]
Dirección
Avda. Juan Bonachere, 26/ G.B. L4
04740 Roquetas de Mar (Almería)
Teléfono
950 32 61 27
Fax
950 32 39 34
Correo Electrónico
[email protected]
Asociación ESCLAT
Dirección
Anglesola, 46
08014 Barcelona
Teléfono
93 439 36 88
Fax
93 455 54 35
Correo Electrónico
[email protected]
Asociación NORA
Dirección
Alcalde Parrondo, 4
33510 Pola de Siero - Asturias
Teléfono
985 72 48 11
57
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://www.terra.es/personal6/asnora/flash.html
Dirección
AUPACE, Universidad Complutense
José Mª Fernández Villalta
Duque de Sevilla, 18, 3º B
28002 Madrid
Teléfono
91 562 79 82; 91 521 77 11
Correo Electrónico
[email protected]
[email protected]
Página Web: http://www2.kpnqwest.es/InterStand/discapacidad/aupace.htm
Dirección
Plaza de las Vacas, 8, Bajo
05003 Ávila
Teléfono
920 25 63 94 / 689 76 22 81
Fax
920 35 21 65
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://www.aspaceavila.org/
ASPACE Cantabria
Dirección
Avda. Cardenal Herrera Oria, 102, 1C 390011 Santander
Teléfono
942 338 893
Fax
942 332 147
Correo Electrónico
[email protected]
58
Página Web: http://www.aspacecantabria.org
Dirección
Ctra. Grañén, s/n.
22196 Huesca
Teléfono
97 422 79 62
Fax
97 422 55 13
Correo Electrónico
[email protected]
Dirección
ASPACE-RIOJA (Asociación de Paralíticos Cerebrales) Avda. Lobete, 13-15. 26004 Logroño
Teléfono
941 26 19 10
Fax
941 26 18 48
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://www.aspace-rioja.com
Dirección
C/ De la Cierva, 1, bajo E.
13004 Ciudad Real
Teléfono
926 22 89 01
Fax
926 22 89 01
Dirección
C/ Rodolfo Gil, 6
14005 Córdoba
59
Teléfono
957 45 37 84 / 957 45 37 71
Fax
957 41 24 28
Página Web: http://www2.kpnqwest.es/InterStand/discapacidad/asociaci.htm#ASPACYS
ASTRAPACE
Dirección
ASTRAPACE Vicente Aleixandre, 11, B. 30011 Murcia
Teléfono
96 834 00 90
Fax
96 834 44 77
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://www.ctv.es/USERS/aldocumentacion/webastrapace/
http://fast.to/astrapace
Dirección
Avda. Reina Victoria, 34, 1º A.
30204 Cartagena (Murcia)
Teléfono
968 50 49 71
Fax
968 50 46 03
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://webs.ono.com/usr000/astus/
Dirección
Islas Marquesas, 27
28035 Madrid
Teléfono
91 316 32 15
Fax
91 316 74 46
Correo Electrónico
[email protected]
60
Página Web: http://www.inicia.es/de/atenpace/
Dirección
AVAPACE (Asociación Valenciana de Ayuda a la Parálisis Cerebral) Convento"Carmelitas", 6,
Bajo. 46010 Valencia
Teléfono
96 360 44 37
Fax
963 610 977
Correo Electrónico
[email protected]
Dirección
Rambla de la Muntanya, 59
08041 Barcelona
Teléfono
93 450 11 50
Fax
93 456 37 22
Dirección
Retamosillo, 13
45007 Toledo
Teléfono
92 523 30 30
Fax
92 523 30 30
Correo Electrónico
[email protected]
Dirección
C/ General Zabala, 29
28002 Madrid
Teléfono
61
91 561 40 90
Fax
91 563 40 10
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://www.aspace.org
Dirección
Pasaje de Llívia, 64
08041 Barcelona
Teléfono
93 455 54 35
Dirección
C/ Emigrante 1, Bajo
30009 Murcia
Teléfono
968 28 18 01
Fax
968 28 18 00
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://www.feapsmurcia.org
FEPROAMI
Dirección
Cruz Verde, 73
11510 Puerto Real (Cádiz)
Teléfono
956 47 46 20
Fax
956 47 46 20
Correo Electrónico
[email protected]
62
Fundación Catalana por la Parálisis Cerebral
Dirección
Hotel d’ Entitats de La Pau
Pere Vergés, 1. Despacho 9.4
08020 Barcelona
Teléfono
93 313 36 66
Fax
93 313 19 23
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://get.to/fcpc
Dirección
Centro de Rehabilitación Virgen de la Caridad
Reina Victoria, 34
Cartagena. Murcia
Teléfono
968 50 49 71
Dirección
Avda. Reina Victoria, 34, 1º A.
30204 Cartagena (Murcia)
Teléfono
968 50 49 71 / 678 633 716
Fax
968 50 46 03
Correo Electrónico
[email protected]
Dirección
Avda. Alc. Alvaro Domecq 18, 4º A.
11405 Jerez de la Frontera (Cádiz)
Teléfono
956 18 07 22
63
Fax
956 18 03 85
Correo Electrónico
[email protected]
Página Web: http://perso.wanadoo.es/upacejerez/
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64
11. Direcciones y Enlaces de Interés.
PC Peques.
65
distonía; Problemas del lenguaje; Más información; Artículos;
Historias; Enlaces; Recursos; Educación Inclusiva; Mailing Lists;
Forum y Chat.
Hijos Especiales.
o Información general
o Terapias y centros de tratamiento (Toxina botulínica)
o Asociaciones y Escuelas de Padres
o Educación
o Software
o Sanidad
o Teletrabajo
o Ayudas técnicas
o Deportes para todos
o Accesibilidad
ACCESO
Proyecto Genysi
66
Cerebral Palsy Links.
Conductive-ed.org.uk.
Sunrise Medical.
67
Recursos para la Enseñanza
Delfinoterapia.
FUNDACIÓN AFFINITY.
68
Clínica Neurológica de Fisioterapia. Centro de Formación Bettina
Bobath.
NICHCY
P.O. Box 1492
Washington, DC 20013
(800) 695-0285 · v/tty
(202) 884-8441 · fax
Correo Electrónico: [email protected]
Dirección WEB: www.nichcy.org
BRAIN
BRAIN
P.O. Box 5801
Bethesda, MD 20824
Tel: (800) 352-9424
www.ninds.nih.gov
69
Psicoballet de Maite León.
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70
12. Bibliografía.
Libros.
71
Carenas, Francina Juegos vivenciados: niños con parálisis
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cerebral y afines / Confederación ASPACE (2002)
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Sánchez Manzano, Estebán, Psicopedagogía y educación
especial (1993)
Stanton, Marion, Cerebral palsy handbook: a practical guide
for parents and carers (1992)
Symposium Internacional sobre la Parálisis Cerebral en sus
Aspectos Clínicos, Terapéuticos y Educativos (1988. Madrid),
La parálisis cerebral en sus aspectos clínicos, terapéuticos y
educativos: symposium internacional: Madrid, 29, 30 de
septiembre y 1 de octubre 1988 (1988)
75
Tidswell, Marian, Rehabilitación ortopédica (2000)
Toledo González, Miguel Patomecánica de la parálisis
cerebral (2000)
Toledo González, Miguel, El niño deficiente en el sistema
nervioso central: guía para entender los informes médicos
por los educadores (1998)
Toledo González, Miguel. La parálisis cerebral: mito y
realidad (1998)
Universidad de Rhode Island. ACTIVIDADES acuáticas para
la rehabilitación de los minusválidos (1994)
Valdez Fuentes, José Ignacio, Enfoque integral de la parálisis
cerebral para su diagnóstico y tratamiento (1988)
Vickers, Andrew, Health options: complementary therapies
for cerebral palsy and related conditions (1994)
Vila Badia, Anna, Tengo una hija deficiente: evolución,
socialización y tratamiento de una niña diferente (1999)
Vojta, Václav, alteraciones motoras cerebrales infantiles.
Vojta, Václav, El principio Vojta (1995)
Documento Electrónico.
76
Tesis Doctorales.
Autor/es
Herrera Galante, Antonia; dirigido por Martínez Valverde, Antonio;
Gallo Vallejo, Manuel
Publicación: Málaga: Universidad, Facultad de Medicina, 1995
Autor/es
Velado Guillén, Francisco; dirigido por García García, Emilio
Publicación: Universidad Complutense de Madrid, Facultad de
Psicología. Curso 92/93
Autor/es
Arrieta Ormazabal, Mª Carmen; dirigida por Echebarría Echabe,
Agustín
Publicación: Universidad del País Vasco, Facultad de Psicología. Año
1997.
Notas:
Se presentan tres estudios empíricos orientados a conocer las
imágenes que los jóvenes vascos tienen de tres minusvalías:
ceguera, hemiplejías y paraplejías y parálisis cerebral.
77
Autor/es
Sabate Bel, M. Carmen; dirigida por Enriquez Hernández, Enrique
Publicación: Universidad de La Laguna, Facultad de Medicina. Año
1996.
Autor/es
Gómez Limón Amador, María Teresa; dirigido por Ortiz Alonso, Tomás
Publicación: Universidad Complutense de Madrid, Facultad de
Psicología. Año 1989
Autor/es
Carraud, Eugenia
Publicación: Universidad de Navarra, Facultad de Medicina. Año 1986.
Autor/es
Gargallo García, Luis; dirigido por Narbona García, Juan
Publicación: Universidad de Navarra, Facultad de Medicina. Año 1990.
Autor/es
Prado Mediano, Amparo; dirigido por Pérez Ríos, Jesús
78
Rehabilitación de la parálisis cerebral mediante la locomoción
refleja, su efecto sobre la función de prensión manual
Autor/es
Sánchez de Muniain Sabater, Paloma; dirigido por Rodríguez
Rodríguez, Luis Pablo
Publicación: Universidad Complutense de Madrid, Facultad de
Medicina. Año 1992.
Autor/es
Pérez Lajarín, Leonor; dirigida por García Ballesta, Carlos
Publicación: Universidad de Murcia, Facultad de Medicina. Año 1994.
Autor/es
Sánchez Lastres, Juan Manuel; dirigida por Castro Gago, Manuel
Publicación: Universidad de Santiago de Compostela, Facultad de
Medicina. Año 1997
Autor/es
Parrado Novoa, María Celia; dirigida por Buceta Cancela, María José
Publicación: Universidad de Santiago de Compostela, Facultad de
Filosofía y Ciencias de la Educación. Año 1989
Vídeos/DVD.
Aprender a vivir en las diferencias: hacia la integración del paralítico
cerebral. Dirección, Equipo de Integración de Parálisis Cerebral de
Málaga; realización, Juan de Dios Pérez (1990)
Diferentes no, todos niños (1988)
79
Nosotros, los paralíticos mentales (1990)
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80
ESCUELA DE CUIDADORES
Demencia. Diagnóstico.
Clasificación. Etapas.
Tratamiento
TIPOS DE MEMORIA:
l Inmediata (memoria a corto plazo)
l Reciente
l Remota
¿Qué es una demencia?
l Edad
l Sexo femenino
l Predisposición genética
l Antecedentes de traumatismo craneal
l Nivel educacional bajo
DATOS INTERESANTES ……
DEGENERATIVAS:
l enfermedad de Alzheimer
l demencia por cuerpos de Lewy
l enfermedad de Pick
l demencia asociada a enfermedad de Parkinson
VASCULARES:
l multinfarto
l enfermedad de Binswanger
INFECCIOSAS
l asociada al SIDA
l enfermedad de Creutzfeldt-Jakob
l neurosífilis
¿Cuántos tipos de demencia existen?
METABOLICAS O NUTRICIONALES:
l hipo e hipertiroidismo
l insuficiencia hepática y renal
l déficit de vitamina B12
TOXICAS:
l alcohol
l fármacos
l metales
NEOPLASICAS:
l tumores cerebrales primarios. o metástasicos.
OTRAS:
l hematoma subdural crónico
l hidrocefalia normotensa
l demencia postraumática
¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?
l DSM-IV
l NINCDS-ADRDA
l ICD 10
RESUMEN:
PÉRDIDA MEMORIA .
Más una
AFASIA
APRAXIA
AGNOSIA
FUNCIONES EJECUTIVAS
¿Por qué es importante el diagnóstico
temprano?
Normal I.
II.
VI
Demencia Severa VII.
¿Qué complicaciones puede tener un paciente con
enfermedad de Alzheimer?
l FARMACOLOGICO
l NO FARMACOLOGICO
¿Qué medicamentos pueden utilizarse en la
enfermedad de Alzheimer ?
l Ningún tratamiento puede detener la enfermedad de
Alzheimer.
l En las fases temprana y media de la enfermedad,
medicamentos como el tacrine, donepezil, rivastigmine
o galantamine pueden prevenir el empeoramiento de
algunos síntomas durante un tiempo limitado.
l También algunas medicinas pueden ayudar a controlar
conductas sintomáticas de la enfermedad de Alzheimer
como el insomnio, la agitación, el deambular, la
ansiedad y la depresión