Material estructuras II, tema 1
Ing. José Vázquez C.
Introducción:
El análisis estructural es la predicción del desempeño de una estructura ante las cargas prescritas
y/o efectos externos, tales como movimientos en los apoyos y cambios de temperatura. Las
características de interés en el desempeño del diseño de las estructuras son (1) esfuerzos o
resultados de esfuerzos, tales como fuerzas axiales, fuerzas cortantes y momentos de flexión;
(2) deflexiones; y (3) reacciones en los apoyos. Por lo tanto, el análisis de las estructuras por lo
general implica la determinación de esas cantidades como causa de una condición de carga.
(Análisis estructural, Aslam Kassimali)
Figura 1, Representación esquemática del mecanismo de acción-reacción
Fuente: Diseno-Estructural-Meli-Piralla
Figura 2, Plano de marca e ingeniería de detalle en HA
Fuente: Diseño-Estructural-Meli-Piralla
Figura 3, Plano de marca e ingeniería de detalle en acero
Fuente: Diseño-Estructural-Meli-Piralla
La ingeniería estructural es la ciencia y el arte de planear, diseñar y construir de manera segura
y económica estructuras que servirán para dichos propósitos. El análisis estructural es una parte
integral de cualquier proyecto de ingeniería estructural, cuya función comienza con la predicción
del comportamiento de la estructura. En la Fig. 4 se muestra el diagrama de flujo de las diversas
etapas de un proyecto de ingeniería estructural típico. Así como lo indica este diagrama, el
proceso es iterativo, y generalmente consiste de los siguientes pasos:
1. Etapa de planeación. La fase de planeación usualmente involucra el establecimiento de los
requisitos funcionales de la estructura propuesta, la disposición general y las dimensiones de la
estructura, consideraciones generales de los posibles tipos de estructuras (por ejemplo, marcos
rígidos o armaduras) que pueden utilizarse y los tipos de materiales a emplear (por ejemplo,
acero estructural o concreto reforzado). Esta etapa también puede tener en cuenta otras
consideraciones de factores no estructurales, como aspectos estéticos, de impacto ambiental
de la estructura y algunos otros. Su resultado es generalmente un sistema estructural que
cumple con los requerimientos de funcionalidad y que se espera sea el más económico. Esta
etapa es tal vez la más crucial del proyecto completo y requiere de experiencia y conocimiento
de las prácticas de construcción, además de un minucioso entendimiento del comportamiento
de las estructuras.
2. Diseño estructural preliminar. En la etapa de diseño estructural preliminar se estima el
tamaño de los elementos del sistema estructural seleccionados en la etapa de planeación con
base en un análisis aproximado, experiencias anteriores y requerimientos de código o
reglamento. Así, el tamaño de los elementos seleccionados es utilizados en la siguiente etapa
para calcular el peso de la estructura.
3. Determinación de las cargas. La estimación de las cargas implica la determinación de todas
las cargas que se puede esperar que actúen en la estructura.
4. Análisis estructural. En estructuras los valores de las cargas son utilizados para desarrollar un
análisis estructural con el fin de determinar los esfuerzos resultantes en los elementos y las
deflexiones en distintos puntos de la estructura.
5. Comprobación de seguridad y servicio. Los resultados del análisis se usan para determinar si
una estructura satisface o no los requerimientos de seguridad y servicio del código de diseño.
Figura 4, Diagrama de flujo para el proceso de análisis y diseño estructural
Fuente: Análisis estructural, Aslam Kassimali
6. Revisión de diseño estructural. Si los requisitos de la estructura no se satisfacen, a
continuación, se revisan las medidas de los elementos, y las fases 3 a 5 se repiten hasta que
todos los requisitos de seguridad y facilidad de servicio se cumplen. (Análisis estructural, Aslam
Kassimali)
Método LRFD
Para que la construcción cumpla con las funciones para las cuales está siendo proyectada, es
necesario que la respuesta de la estructura se mantenga dentro de límites que no afecten su
correcto funcionamiento, ni su estabilidad. Debe definirse por tanto cuáles son en cada caso los
límites admisibles de la respuesta estructural (figura 5).
Figura 5, Respuesta estructural y estados límites
Fuente: Diseño-Estructural-Meli-Piralla
Éstos dependen del tipo de construcción y de su destino y están definidos para las estructuras
más comunes en los códigos de diseño.
Se llama estado límite de una estructura a cualquier etapa de su comportamiento a partir de la
cual su respuesta se considera inaceptable.
Se distinguen dos tipos de estados límite. Aquellos relacionados con la seguridad, se denominan
estados límite de falla y corresponden a situaciones en las que la estructura sufre una falla total
o parcial, o simplemente presenta daños que afectan su capacidad para resistir nuevas acciones.
La falla de una sección por cortante, flexión, torsión, carga axial o cualquier combinación de esos
efectos, que llamaremos fuerzas internas, constituye un estado límite de falla, así como la
inestabilidad o falta de equilibrio global de la estructura, el pandeo de uno de sus miembros, el
pandeo local de una sección y la falla por CONCEPTOS FUNDAMENTALES fatiga.
El proyectista debe procurar que no se presenten estados límite de falla debidos no sólo a las
acciones que ocurren durante la operación normal de la estructura, sino también a las acciones
correspondientes a condiciones excepcionales. El otro tipo de estados límite se relaciona con
aquellas situaciones que, aun sin poner en juego la seguridad de la estructura, afectan el
correcto funcionamiento de la construcción. Éstos se denominan estados límite de servicio y
comprenden las deflexiones, agrietamientos y vibraciones excesivos, así como el daño en
elementos no estructurales de la construcción.
En términos de los conceptos aquí definidos, el objetivo del diseño estructural puede
replantearse como sigue: proporcionar una seguridad adecuada ante la aparición de estados
límite de falla para las acciones más desfavorables que puedan presentarse durante la vida útil
de la construcción y procurar que en las condiciones normales de operación no se sobrepasen
los estados límite de servicio.
Cabe recalcar la importancia de cumplir con ambas condiciones. Es frecuente que los
proyectistas de la estructura se concentren exclusivamente en cumplir con los requisitos de
seguridad y descuiden los de servicio, dando lugar a que se presenten situaciones que hacen
inservible la estructura, aun cuando sea adecuada su seguridad. Los requisitos de servicio se
relacionan principalmente con la rigidez de la estructura y de sus miembros; de ella dependen
principalmente los movimientos, flechas y vibraciones, que constituyen los aspectos de la
respuesta que afectan más frecuentemente el correcto funcionamiento. Para revisar si ante un
conjunto dado de acciones se rebasa algún estado límite, se necesita contar con procedimientos
que permitan relacionar la acción con la respuesta y contar con criterios para determinar qué
niveles de respuesta constituyen un estado límite. La relación entre acción y respuesta se
establece por medio de procedimientos de análisis estructural que determinan la distribución
de fuerzas internas, deflexiones y deformaciones que se inducen en la estructura. En caso de
que no se cuente con procedimientos confiables de análisis para la estructura en cuestión,
puede recurrirse a la ayuda de ensayes en modelos o prototipos para establecer esta
correlación.
Con respecto a la determinación de las respuestas que constituyen un estado límite de servicio,
los códigos establecen valores, en general convencionales, basados en el juicio de los
codificadores y en la experiencia de cuáles son las condiciones que hacen molesto a los
ocupantes el uso de la construcción o que producen alguna interferencia física con su
funcionamiento. La relación entre acción y resistencia. SEGURIDAD ESTRUCTURAL Y CRITERIOS
DE DISEÑO comparación entre el valor de la respuesta calculado para las acciones especificadas
y el valor fijado como estado límite o valor inadmisible.
Para revisar si la respuesta de la estructura es adecuada en cuanto a la aparición de algún estado
límite de falla, es necesario definir un índice de la respuesta que pueda compararse con la acción
o combinación de acciones que afectan la estructura. Para este objeto conviene definir como
resistencia de una estructura a la intensidad de la acción hipotética (o combinación de acciones)
que conduce a la estructura a un estado límite de falla. La ventaja de esta definición es que las
acciones y las resistencias se miden en la misma escala. En el caso usual en que la revisión de la
seguridad se hace por medios analíticos, conviene realizar la comparación a nivel de fuerzas
internas; es decir, determinar por medio de un análisis estructural las fuerzas axiales y cortantes
y los momentos de flexión y torsión que un conjunto dado de acciones produce en las distintas
secciones y compararlos con los valores de estas fuerzas internas que la estructura, o cada
sección de ella, es capaz de resistir. Puede hablarse de tantas resistencias como estados límite
de falla pueden presentarse (figura 6). Por ejemplo, la resistencia a flexión será el momento
flexionante máximo que es capaz de resistir la sección. De la misma forma puede hablarse de
resistencia en cortante o torsión. El estado límite que regirá la falla será aquél que se alcance
primero al crecer la intensidad de la acción. La resistencia de un elemento estructural o de una
sección se determina por métodos experimentales o analíticos en función de las propiedades
mecánicas y geométricas de la estructura, con procedimientos que son peculiares de cada
material estructural. (Diseño-Estructural-Meli-Piralla)
Figura 6, Relación entre acción y resistencia
Fuente: Diseño-Estructural-Meli-Piralla
En resumen, se consideran dos categorías de estados límite: los de falla y los de servicio. Los de
falla corresponden al agotamiento definitivo de la capacidad de carga de la estructura o de
cualquiera de sus miembros, o al hecho de que la estructura, sin agotar su capacidad de carga,
sufra daños irreversibles que afecten su resistencia ante nuevas aplicaciones de carga. Los
estados Iímite de servicio tienen lugar cuando la estructura llega a estados de deformaciones,
agrietamientos, vibraciones o daños que afecten su correcto funcionamiento, pero no su
capacidad para soportar cargas. Para revisar los estados Iímite de falla, o sea, la seguridad de
una estructura, se debe verificar que la resistencia de cada elemento estructural y de la
estructura en su conjunto, sea mayor que las acciones que actúan sobre los elementos o sobre
la estructura. Esta verificación se efectúa siguiendo el procedimiento que se expone a
continuación.
a) Primero se determinan las acciones que obran sobre la estructura, las cuales se clasifican en
permanentes, como la carga muerta; variables, como la carga viva; y accidentales, como el sismo
y el viento.
b) Se calculan, mediante un análisis estructural, los efectos de las acciones sobre la estructura,
o sea, los valores de las fuerzas axiales y cortantes y de los momentos flexionantes y torsionantes
que actúan en distintas secciones de la estructura. Estos valores se denominan acciones o
fuerzas internas S.
c) Las fuerzas internas se multiplican por factores de carga, F, para obtener las llamadas fuerzas
internas de diseño. Cuando se usan métodos lineales de análisis estructural, se obtiene el mismo
resultado multiplicando las acciones por los factores de carga antes de hacer el análisis.
d) Se calculan las resistencias nominales, R, de cada elemento de la estructura, y se multiplican
por factores reductivos, FR, para obtener las llamadas resistencias de diseño.
e) Se verifica que las resistencias de diseño, FR R, sean iguales o mayores que las fuerzas internas
de diseño, Fc S. Esta verificación, que constituye el criterio básico de comprobación de la
seguridad de una estructura. (Aspectos fundamentales del concreto reforzado, González
Cuevas, Robles Fernández)
El método LRFD (Load and Resistance Factor Design) es utilizado en los último 40 años, es un
método probabilístico.
En este método el factor de seguridad se obtiene mayorando cargas (varían dependiendo del
tipo de carga) y utilizando factores de resistencia (varían dependiendo del efecto).
Este método puede ser usado en cualquier material; los factores de carga son los mismos y los
de resistencia pueden variar.
LRFD se puede actualizar fácilmente si se tiene más información de los materiales y de las cargas.
LRFD puede usar cargas inusuales.
Los factores que mayoran cargas consideran:
Cambio de uso de la estructura
Mal cálculo de las cargas
Sobre simplificación de análisis
Variaciones en la construcción
Por otro lado, también se puede obtener una sobre estimación de la resistencia
Materiales tienen menos resistencia que en diseño
Cambios en dimensiones
El factor de seguridad de diseño
Mayoramos cargas
Disminuimos resistencia
Mu< φ Mn
Factores, son calculados probabilísticamente
LRFD: φ Rn ≥ Σ ɣ𝑖 𝑄𝑖
Dónde:
Φ factor de reducción
ɣ factores de mayoración
Q cargas
Los factores de carga no dependen del material, se pueden generalizar en los códigos.
Introducción a cargas de diseño
ACCIONES Conviene tratar ahora algunos aspectos de las acciones que son básicos para el
planteamiento y justificación de los procedimientos de diseño especificados por los
reglamentos. Se refieren a la definición de qué acciones deben considerarse en el diseño, cómo
se clasifican, cómo se modelan para el análisis de sus efectos, qué magnitud de la acción debe
considerarse en el diseño y cómo deben combinarse las diferentes acciones para considerar su
efecto conjunto. Una de las primeras tareas del proyectista es la de hacer una determinación de
todas aquellas acciones que pueden afectar la estructura en cuestión, ocasionando en ella
efectos significativos.
Pueden hacerse clasificaciones de las acciones de acuerdo con un sinnúmero de criterios
diferentes (ver a continuación clasificación según Calavera J.,1999): según el origen de las
acciones, como cargas muertas, cargas de funcionamiento y efectos ambientales; según la forma
en que actúan las acciones, en estáticas, dinámicas y de impacto. Desde el punto de vista de la
seguridad estructural y de los criterios de diseño, la más conveniente es la clasificación con base
en la duración con que obran sobre la estructura con una intensidad cercana a la máxima.
Siguiendo este criterio los Reglamento de Construcciones distingue los siguientes tipos de
acciones:
a) Acciones permanentes. Son aquellas que obran en forma continua sobre la estructura y cuya
intensidad puede considerarse que no varía con el tiempo. Entran en esta categoría: las cargas
muertas, debidas al peso propio de la estructura y al de los elementos no estructurales de la
construcción; el empuje estático de líquidos y tierras que tenga un carácter permanente; las
deformaciones y los desplazamientos impuestos a la estructura, tales como los debidos al efecto
del presfuerzo, a movimientos diferenciales permanentes de los apoyos y a la contracción por
fraguado del concreto.
b) Acciones variables. Son aquellas que obran sobre la estructura con una intensidad variable
con el tiempo, pero que alcanzan valores significativos durante lapsos grandes. Se incluyen en
esta categoría: las cargas vivas, o sea aquellas que se deben al funcionamiento propio de la
construcción y que no tienen carácter permanente; los efectos de cambios de temperatura y los
de cambios volumétricos que tienen carácter variable con el tiempo.
c) Acciones accidentales. Son aquellas que no se deben al funcionamiento normal de la
construcción y que pueden tomar valores significativos sólo durante pequeñas fracciones de la
vida útil de la estructura. Se incluyen en esta categoría acciones excepcionales, como sismos,
viento, oleaje y explosiones. Las acciones se deben a fenómenos físicos generalmente complejos
y para poder evaluar su efecto en la estructura de ACCIONES requiere un modelo de dichas
acciones. El modelo consiste usualmente en un sistema de fuerzas concentradas, lineales o
uniformemente distribuidas que pretenden reproducir el efecto de las acciones. En otros casos
el modelo está constituido por una serie de deformaciones impuestas.
En caso de acciones dinámicas, el modelo puede ser un sistema de fuerzas equivalentes o una
excitación propiamente dinámica descrita por medio de una ley de variación con el tiempo de
las deformaciones impuestas a la estructura. Así, por ejemplo, se puede modelar la carga viva
sobre la losa de un edificio como una carga uniformemente distribuida, la carga viva en puentes
como un sistema de cargas concentradas, la carga de un muro sobre una losa como una carga
linealmente distribuida. Los modelos de acciones que se emplean en el diseño a veces son
simplificaciones excesivamente burdas del fenómeno real que pueden conducir a errores
importantes. La clasificación anterior se basa en la variación de la intensidad de las acciones con
el tiempo. Estrictamente, los tres tipos de acciones varían con el tiempo, aun las cargas
permanentes. Por ejemplo, la carga muerta varía con el tiempo debido a los cambios de
humedad y al desgaste de los materiales por uso o intemperismo; en forma esquemática la
variación de la carga muerta con el tiempo puede representarse como en la figura 7
Figura 7, Variación de la carga muerta en el tiempo
Fuente: Diseño-Estructural-Meli-Piralla
Por otra parte, las cargas variables modifican su intensidad de manera más marcada con el
tiempo; por ejemplo, la carga viva en la losa de un edificio suele variar en la forma mostrada en
la figura 8. Esto se debe a que está compuesta por una parte semipermanente correspondiente
al peso de muebles y equipo, la cual varia significativamente sólo cuando hay cambios en el tipo
de ocupación del inmueble, y por otra porción debida al peso de personas y equipo móvil, que
tiene variaciones continuas y significativas.
Figura 8, Variación de la carga viva en el tiempo
Fuente: Diseño-Estructural-Meli-Piralla
La variabilidad de las acciones accidentales con el tiempo es del tipo de la mostrada en la figura
9, donde la intensidad de la acción se representa por picos en lapsos muy cortos y espaciados
en el tiempo, mientras que, en el resto, la intensidad puede considerarse nula, ya que no
produce efectos significativos. Esta variabilidad de las acciones con el tiempo es particularmente
importante para definir la forma en que deben superponerse las distintas acciones cuando debe
considerarse su efecto conjunto en el diseño de una estructura.
Figura 9, Variación de la carga accidental en el tiempo
Fuente: Diseño-Estructural-Meli-Piralla
Para el proyectista los tres tipos de carga son variables aleatorias, ya que se tienen
incertidumbres de distinto tipo para determinar el efecto de dichas acciones sobre las
estructuras. Aunque puede considerarse que una acción permanente tiene una intensidad
constante con el tiempo, esto no significa que dicha intensidad pueda predecirse con exactitud.
Tómese, por ejemplo, el problema de calcular los efectos del viento sobre la estructura. La
acción del viento depende principalmente de la velocidad del aire y se requiere estimar la
velocidad máxima de viento que puede presentarse durante la vida útil de la construcción.
Evidentemente el fenómeno es aleatorio, pero la incertidumbre en fijar dicho valor puede
reducirse grandemente si se cuenta con datos meteorológicos confiables y que cubren un
periodo suficientemente largo, los cuales permitan establecer la distribución de probabilidades
de dicha variable.
Finalmente, el análisis de las fuerzas internas que el sistema de cargas equivalentes produce
sobre la estructura se hace sobre un modelo frecuentemente también muy simplista de la
estructura; por tanto, habrá también diferencias entre las fuerzas internas calculadas y las que
el sistema de cargas supuesto produciría en la estructura real.
Los valores de diseño de las acciones son especificados por los reglamentos y determinados con
razonamientos similares a los aquí expuestos; en muchas ocasiones están simplemente basados
en la tradición o en el juicio de los redactores. Los valores dados en los reglamentos
corresponden a construcciones típicas. Para estructuras de importancia fuera de lo usual, se
exigen de los proyectistas estudios específicos basados en información estadística y en
consideraciones probabilistas, para determinar la acción de diseño correspondiente al sitio
particular donde se erigirá la estructura.
Hasta aquí hemos considerado independientemente el efecto de las distintas acciones. Sin
embargo, en un instante dado de la vida útil de la construcción, estarán presentes diferentes
acciones simultáneamente. Los reglamentos especifican que debe revisarse la seguridad de la
estructura para el efecto combinado de todas las acciones que tengan una probabilidad no
despreciable de ocurrir simultáneamente. Se llama combinación de acciones de diseño a un
conjunto de acciones para cuyo efecto superpuesto debe revisarse la seguridad de la estructura.
Si los valores de diseño de las acciones individuales son característicos o máximos probables, es
poco probable que estos valores característicos se presenten simultáneamente y, mientras
mayor sea el número de acciones que intervengan en una combinación, menor será la
probabilidad de que todas las variables adquieran sus valores característicos. Tal hecho debe
tomarse en cuenta de alguna manera al elegir los factores de seguridad. Las combinaciones de
acciones pueden clasificarse en comunes y excepcionales; las comunes son aquellas que
incluyen exclusivamente acciones permanentes y variables; las excepcionales son las que
incluyen alguna acción accidental.
Práctica en clase definir tipo de acción acciones sobre la estructura (Calavera J., 1999),
La estructura ha de resistir acciones de muy variados tipos. Algunas son de carácter permanente
y otras de carácter variable. Entre ellas, las que actúan en dirección vertical u horizontal y otras
que pueden actuar en cualquier sentido (Calavera J., 1999).
Las acciones pueden clasificarse desde cuatro puntos de vista generales:
Por su naturaleza
Por su variación en el tiempo
Por su variación en el espacio
Por su carácter estático o dinámico
Clasificación de las acciones por su naturaleza
Desde este punto de vista pueden distinguirse:
Acciones directas. Son las que se aplican de forma directa a la estructura, como por
ejemplo el peso propio de la estructura, las restantes cargas permanentes, las
sobrecargas de uso, las acciones del viento, los empujes del terreno, etc.
Acciones indirectas. Son aquellas deformaciones o aceleraciones importantes impuestas
a la estructura y que de forma indirecta producen fuerzas sobre la estructura, como por
ejemplo los efectos de las variaciones de temperatura, los asientos de los cimientos, las
acciones del pretensado, las acciones sísmicas, etc.
Clasificación de las acciones por su variación en el tiempo
Desde este punto de vista pueden distinguirse:
Acciones permanentes. Se las denomina con la letra G y son aquellas que actúan en todo
instante con magnitud y posición constantes, como por ejemplo el peso propio de la
estructura, las restantes cargas permanentes y las sobrecargas de carácter fijo.
Acciones permanentes de valor no constante. Se las denomina con G*, y son aquellas
que actúan en todo instante con posición fija, pero cuya magnitud no es constante a lo
largo del tiempo, tales como los asientos en los cimientos, la fuerza del pretensado, etc.
Acciones variables. Se las denomina con la letra Q y son aquellas que pueden actuar o
no sobre la estructura, como por ejemplo las sobre cargas de uso, las acciones del
viento, las debidas variaciones de temperatura, las debidas a los procesos constructivos
empleados.
Acciones accidentales. Se las denomina con la letra A y son aquellas cuya probabilidad
de actuación es muy baja, pero producen efectos de gran importancia, como por
ejemplo los impactos imprevistos, las explosiones, los efectos sísmicos, etc.
Clasificación de las acciones por su variación en el espacio
Desde este punto de vista pueden distinguirse
Acciones fijas. Son aquellas que actúan siempre en el mismo punto y con la misma
dirección y sentido, como por ejemplo el peso propio de la estructura y las cargas
permanentes.
Acciones libres. Son aquellas cuyo punto de aplicación, dirección o sentido puede
cambiar a lo largo del tiempo, como por ejemplo las sobre cargas de uso.
Clasificación de las acciones por su carácter estático o dinámico
Acciones estáticas o cuasi – estáticas. Son aquellas que no presentan variaciones
especiales de su intensidad a lo largo de la vida de la estructura, o bien presentan sólo
un número reducido de variaciones apreciables.
Acciones dinámicas. Son las que presentan un número elevado de variaciones
importantes de su intensidad a lo largo de la vida de la estructura.
Tema Combinación de carga
Pueden ser usadas para cualquier material y dependerán del código
Tabla 1 Combinaciones de carga NEC - SE – CG
Dónde:
D Carga Muerta
L Carga Viva
S Carga de Granizo
Lr Carga Viva de Cubierta
R Lluvia
E Sismo
W Viento
Método de esfuerzos admisibles
Este método de diseño denominado también diseño elástico (ASD), consiste en determinar, en
primer término, los esfuerzos que se presentan en las secciones críticas de un miembro
estructural bajo la acción de las cargas de servicio o de trabajo, considerando un
comportamiento elástico del material.
También denominado el MÉTODO ELÁSTICO (ASD) En 1987 el ingeniero civil alemán Mathias
Koenen publicó el libro Pass System Monier, en el cual se plantean las bases para el diseño del
concreto reforzado y se propone que se aplique la ley de Hooke al diseño del concreto reforzado;
sin embargo no tuvo en cuenta la diferencia entre los módulos de elasticidad del concreto y el
acero.
Posteriormente en Francia los ingenieros Edmon Coignet y Napoleon de Tedesco presentan un
método basado en la relación entre módulos. (Lamus & Andrade, 2015) Este método se basa en
diseñar los elementos para que de una serie de cargas combinadas los elementos diseñados
trabajen dentro del rango elástico.
De manera matemática se puede representar como:
Ra ≤ Rn/Ω Ecuación 1
Donde: Ra: Es la resistencia requerida determinada por medio del análisis de una serie de
combinaciones de carga. Las combinaciones de cargas son propuestas por las especificaciones
AISC en el método ASD.
Rn: Es el esfuerzo nominal de los materiales, los cuales son estandarizados y propuestos por los
proveedores y/o comprobados en base a diferentes pruebas de materiales.
Ω: Es el factor de seguridad el cual hace que los materiales trabajen dentro de sus estados
límites.
Estos factores de seguridad son estandarizados por el AISC, los cuales tiene diferentes valores
dependiendo la acción interna al que esté sometido el elemento.
El diseño en base a este método implica la selección de una sección transversal que cumpla los
fundamentos básicos del diseño (economía, seguridad y funcionalidad) y que esta sección
seleccionada vaya a estar expuesta a esfuerzos cuyos valores máximos no excedan los estados
limites (rango elástico).
Este método se presenta dentro de diferentes normas por diferentes razones.
Un número importante de estructuras se han diseñado y seguirán diseñándose con este método,
por lo que se considera indispensable su conocimiento por parte del profesional en ejercicio.
Esfuerzos admisibles Los valores de los esfuerzos admisibles para el concreto simple y el acero
de refuerzo son funciones de sus resistencias nominales, dichos valores se encuentran
especificados en las normas.
Los esfuerzos admisibles para el concreto Para el concreto, el código colombiano establece que
el esfuerzo admisible F’c, se asume como el 45% de su resistencia específica a la compresión f´c,
de acuerdo al numeral C-G.3.1.
Esfuerzo admisible para el concreto a compresión fuente (Lamus & Andrade, 2015) Esfuerzo
admisible para el acero En el caso del acero, el esfuerzo admisible Fs. a tracción depende de su
límite elástico fy, como se encuentra establecido en el numeral C-G.3.2 del reglamento de
construcciones sismo resistentes de Colombia, para aceros con un esfuerzo de fluencia menor o
igual a 240 MPa, se debe tomar como esfuerzo admisible un valor de 120 MPa. En cambio, si el
acero de refuerzo posee un esfuerzo de fluencia mayor o igual a 420 MPa debe tomarse un
esfuerzo admisible de 170 MPa, (NSR, 2010)
Esfuerzos admisibles para el acero fuente (Lamus & Andrade, 2015) Adicionalmente se
establecen las siguientes condiciones para el uso de refuerzos dispuestos en forma de malla de
alambre electro soldada: el esfuerzo admisible debe tomarse como 170 MPa para aceros
colocados a flexión si sus diámetros son inferiores a 10 mm, en cambio en losas 16 armadas en
una dirección y con vanos inferiores a 3,50 m, dicho esfuerzo puede ser tomado como el menor
de 210 MPa o el 50% de la resistencia a la fluencia, tomando siempre la menor de ellas. (Lamus
& Andrade, 2015) Hipótesis de Diseño Existen dos hipótesis fundamentales en la teoría
elástica y por consiguiente en su aplicación a la viga de concreto: Principio de Navier - Bernoulli
Las secciones transversales de un elemento sometido a flexión permanecen planas después de
la deformación del elemento. Figura 7figura de viga deformada fuente (Lamus & Andrade, 2015)
Las deformaciones en la sección varían linealmente con la distancia medida desde el eje neutro
hasta la fibra en consideración. Esto es válido para vigas con relaciones de altura total a la luz
libre, menor a 2/5 para luces continuas y 1/2 para luces simples. (Lamus & Andrade, 2015)
Principio de compatibilidad de deformaciones Durante la deformación del hormigón armado o
reforzado, tiene el mismo valor para ambas componentes (Acero y Concreto), por lo tanto se
considera la adherencia perfecta entre los dos materiales, y el deslizamiento del acero en la
matriz del concreto es nulo, lo cual garantiza que los esfuerzos se pueden transferir del uno al
otro. (Rochel Awad, 2007) 17 Figura 8figura compatibilidad de deformación fuente (Lamus &
Andrade, 2015) Ley de Hooke generalizada Los esfuerzos normales σ se relacionan linealmente
con las deformaciones longitudinales ε mediantes una constante de proporcionalidad
denominada módulo de elasticidad E, por lo tanto los esfuerzos normales de los materiales son
equivalentes a: (Lamus & Andrade, 2015) = ∗ Para el acero Ecuación 4 = ∗ Para el concreto
Ecuación 5 Elementos de concreto simple solicitados a flexión Una sección rectangular de un
elemento de material homogéneo solicitado a flexión, al cual se le apliquen las 3 hipótesis
anteriormente nombradas, tendrá que su eje neutro es el plano que intersecta la sección,
paralelo a la base del elemento y que pasa por su centroide, por lo tanto se encuentra a ½ de la
altura de dicha sección. (Lamus & Andrade, 2015)
Sistemas estructurales adecuados para resistir acciones verticales
La solución clásica está constituida por forjados, vigas y pilares que transmiten las cargas a la
cimentación (ilustración 1), la organización más habitual es la de entramaos paralelos entre sí,
enlazados por forjados o losas trabajando en una sola dirección (Ilustración 2)
Ilustración 1 Ilustración 2
Para luces grandes, y en especial para edificios industriales, pueden disponerse entramados
cruzándose en dos sentidos, en cuyo caso las losas de transforman en placas (Ilustración 3). Una
variante interesante del caso anterior es la de losas sin vigas, o placas sobre apoyos aislados,
bien macizas o aligeradas, tal como se indica en la Ilustración 4.
Ilustración 3
Ilustración 4
El interés principal de este tipo de solución reside en el hecho de que perite una mayor facilidad
de distribución en los edificios de viviendas, oficinas, etc., al no existir vigas aparentes en los
techos. Una solución alternativa a la indicada en la Ilustración 2 se indica en la Ilustración 5 y
emplea vigas planas, es decir del mismo canto de la losa. Finalmente, un sistema actualmente
en uso es el de losas y muros construidos por el sistema de “encofrados túnel” o sistemas
variantes que se indica en la Ilustración 6.
Ilustración 5
Ilustración 6
Sistemas estructurales adecuados para resistir acciones horizontales
Si estás no son muy importantes, el sistema de entramados puede seguir siendo una solución
válida (Ilustración 7). Las losas funcionan como grandes vigas horizontales, repartiendo las
acciones horizontales a todos los entramados mediante lo que habitualmente se denomina
“Acción diafragma”. Mayor rigidez se consigue rellenando los recuadros de los entramados, total
o parcialmente, con materiales tales como ladrillo, bloques prefabricados, etc. (Ilustración 8).
Ilustración 7
Ilustración 8
Si las acciones horizontales cobran importancia, será necesario asociar pantallas y entramados,
solidarizados por las losas, tal como se indica en la Ilustración 9. La solución puede estar
constituida íntegramente por pantallas, tal como se muestra en la Ilustración 10.
Ilustración 10
Ilustración 9
Una variante interesante de lo anterior es la indicada en la ilustración 11, con pantallas
alternadas en los diferentes pisos, permitiendo la creación de grandes espacios diáfanos.
Obsérvese que la luz funcional de las losas es el doble de la luz estructural. Para estructuras muy
esbeltas y altas, suele emplearse la solución en tubo (Ilustración 12). Se entiendo por estructura
en tubo aquella formada por tres o más estructuras o pantallas unidas por sus bordes para
resistir las acciones horizontales funcionando como un voladizo. Los tubos pueden
materializarse en cajas de escaleras, huecos de ascensores y organizarse también en las
fachadas, aligeradas por los huecos necesarios.
Ilustración 11
Ilustración 12
Una solución, aún más potente en cuanto a recursos, es la indicada en la Ilustración 13,
compuesta de un tubo en fachada y un núcleo interior, conocida por “tubo en tubo”. La
agrupación de estructuras “tubo en tubo” en paquetes interconectados conduce (Ilustración 14)
al paquete de tubos, que es actualmente la solución de mayores posibilidades para edificios de
gran altura.
Ilustración 14
Ilustración 13
Las torres y depósitos de agua constituyen un caso de construcciones a las que el hormigón
proporciona una excelente solución estructural. Las secciones tubulares y/o nervadas, son
clásicas en este tipo de estructuras. La ilustración 15 muestra las soluciones más típicas. Todas
ellas realizadas hoy con encofrados deslizantes.
Ilustración 15
Cargas de diseño
Son las que se utilizan para el dimensionamiento de la estructura
Su magnitud viene dada o se muestra en la NEC; ASCE 7-16
En algunos casos las cargas dependen de la importancia de la estructura
Cargas de gravedad
Se utilizan para diseñar un sistema que no resiste cargas laterales
También se utiliza en combinación con carga sísmica
Técnicas de diseño
Rojo: sistema sismo-resistente.
Azul: sistema de gravedad.
La distribución de la carga gravitacional (vigas y columna) dependerá del sistema de losas (1 ó
2 direcciones)
Acero es más común en 1 dirección
Hormigón 2 direcciones
𝐿
𝐵 > 2 𝑢𝑛𝑎 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑐𝑖ó𝑛.
Subtema 1.041 Áreas Tributarias
La carga sobre una zona dada puede considerarse compuesta por un conjunto de cargas que
actúan sobre un gran número de áreas elementales iguales, en la forma que se muestra
esquemáticamente en la figura.
Figura 1 Distribución de la carga viva en el área de influencia de una columna.
“Se entiende por área tributaria de un elemento de una estructura sujeta a carga
uniformemente distribuida, aquella área que, multiplicada por la carga uniforme, define la carga
total que se debe considerar actuando sobre el elemento y que produce efectos iguales a los de
la distribución real de cargas sobre la estructura”(Meli, 2018)
Se utiliza para estimar la distribución de cargas en elementos específicos y dependerán si la losa
es en una o dos direcciones.
Figura 2 Áreas tributarias para losas en una dirección y columnas.
Figura 3 Áreas tributarias para losa en dos direcciones.
Carga muerta
“Se llama carga muerta al conjunto de acciones que se producen por el peso propio de la
construcción; incluye el peso de la estructura misma y el de los elementos no estructurales,
como los muros divisorios, los revestimientos de pisos, muros y fachadas, la ventanería, las
instalaciones y todos aquellos elementos que conservan una posición fija en la construcción, de
manera que gravitan en forma constante sobre la estructura. La carga muerta es, por tanto, la
principal acción permanente. En su mayoría las cargas muertas se representan por medio de
cargas uniformemente distribuidas sobre las distintas áreas de la construcción, aunque hay
casos de cargas lineales (muros divisorios) y concentradas (equipos fijos). Para el cálculo de
cargas muertas se requiere la determinación de los volúmenes de los distintos componentes de
la construcción y se multiplica por los pesos volumétricos de los materiales constitutivos”. (Meli,
2018)
Los valores de pesos volumétricos de los diferentes materiales constitutivos se los encuentra en
la tabla 8 sección 4.1 de la NEC–SE–CG.
Cargas Vivas
“La carga viva es la que se debe a la operación y uso de la construcción. Incluye, por tanto, todo
aquello que no tiene una posición fija y definitiva dentro de la misma y no puede considerarse
como carga muerta. Entran así en la carga viva el peso y las cargas debidos a muebles,
mercancías, equipos y personas. La carga viva es la principal acción variable que debe
considerarse en el diseño.”(Meli, 2018)
En la tabla 9 sección 4.2 de la NEC–SE–CG se dan los valores de carga mínimos a utilizar
Reducción de cargas vivas (NEC-SE-CG, sección 3.2.2)
Se la realiza para tomar en cuenta la baja probabilidad en toda un área que este cargada
al mismo tiempo.
Se aplica elemento a elemento
No se puede reducir la carga viva en lugares públicos
𝑘𝑔
No se reduce si L > 480
𝑚
Si KLL * 𝐴 ≥ 35 𝑚
.
o L = Lo (0.25+ )
∗
Dónde:
L: carga viva reducida
Lo: carga viva sin reducir
KLL: factor que dependerá del elemento
𝐴 : área tributaria en 𝑚
L ≥ 0,5Lo en elementos que soportan un piso.
L ≥ 0.4Lo en elementos que soportan dos o más pisos.
Elemento KLL
Columnas interiores 4
Columnas exteriores sin losas en volado 4
Columnas de borde con losas en volado 3
Columnas esquineras con losas en volado 2
Vigas de borde sin losas en volado 2
Vigas interiores 2
Otros 1
Tabla 2 Factores KLL
Reducción de sobrecargas en cubierta (NEC-SE-CG, sección 3.2.3)
No se aplica en la región andina (cota mayor a 1000 m sobre el nivel del mar) y tampoco
se permitirá la reducción de carga viva en cubierta para prevenir caídas de granizo o
ceniza.
La reducción viene dada por:
o LR=LoR1R2
Dónde:
LR: sobre carga reducida > 0.6Lo
Lo: sobre carga sin reducir en la cubierta
R1: factor que depende del área tributaria
R2: factor que depende de la pendiente de la cubierta, F: pendiente en %
R1
𝐴 ≤ 18 𝑚 1
18 𝑚 < 𝐴 < 56 𝑚 1 – 0.011𝐴 (1 menos …)
𝐴 ≥ 56 𝑚 0.6
Tabla 3 Factor R1
R2
F≤ 33.33% 1
33.33 % < 𝐹 < 100 % 1 – 0.006F (1 menos …)
F ≥ 100% 0.6
Tabla 4 Factor R2