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Vida y obra de Antonio Machado

El documento presenta información biográfica sobre los poetas españoles Antonio Machado, Manuel Machado y Ángel Ganivet, miembros de la Generación del 98. Describe aspectos clave de sus vidas como su educación, obras literarias y filosóficas más destacadas, y su participación en eventos históricos de España.
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Vida y obra de Antonio Machado

El documento presenta información biográfica sobre los poetas españoles Antonio Machado, Manuel Machado y Ángel Ganivet, miembros de la Generación del 98. Describe aspectos clave de sus vidas como su educación, obras literarias y filosóficas más destacadas, y su participación en eventos históricos de España.
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ANTONIO MACHADO

Antonio Cipriano José María Machado Ruiz. (Sevilla, 26 de julio de 1875 - Colliure, Francia, 22
de febrero de 1939). Poeta, dramaturgo y narrador español, poeta
emblemático de la Generación del 98.

Realiza sus estudios en la Institución Libre de Enseñanza y posteriormente


completa sus estudios en los institutos San Isidro y Cardenal Cisneros.
Realiza varios viajes a París, donde conoce a Rubén Darío y trabaja unos
meses para la editorial Garnier.
En Madrid participa del mundo literario y teatral, formando parte de la
compañía teatral de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza. En 1907 obtiene la cátedra
de Francés en Soria. Tras un viaje a París con una beca de la Junta de Ampliación de
Estudios para estudiar filosofía con Bergson y Bédier, fallece su mujer - con la lleva casado
tres años - y este hecho le afecta profundamente. Pide el traslado a Baeza, donde continúa
impartiendo francés entre 1912 y 1919, y posteriormente se traslada a Segovia buscando la
cercanía de Madrid, destino al que llega en 1932. Durante los años que pasa en Segovia
colabora en la universidad popular fundada en dicha ciudad.
En 1927 ingresa en la Real Academia y un año después conoce a la poetisa Pilar de
Valderrama, la "Guiomar" de sus poemas, con la que mantiene relaciones secretas durante
años.
Durante los años veinte y treinta escribe teatro en colaboración con su hermano Manuel. En
la Guerra Civil Machado no permanece en Madrid ya que es evacuado a Valencia en
noviembre de 1936. Al poco tiempo se traslada a Rocafort donde permanece hasta abril de
1938. Participa en las publicaciones republicanas y hace campaña literaria. Colabora en Hora
de España y asiste al Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura. En
1939 marcha a Barcelona, desde donde cruza los Pirineos hasta Colliure. Allí fallece al poco
tiempo de su llegada.
En la evolución poética de Antonio Machado destacan tres aspectos: el entorno intelectual
de sus primeros años, marcado primero por la figura de su padre, estudioso del folclore
andaluz, y después por el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza; la influencia de sus
lecturas filosóficas, entre las que son destacables las de Bergson y Unamuno; y, en tercer
lugar, su reflexión sobre la España de su tiempo. La poética de Rubén Darío, aunque más
acusada en los primeros años, es una influencia constante.
El teatro escrito por los hermanos Machado está marcado por su poética y no permanece en
los límites del teatro comercial del momento. Sus obras teatrales se escriben y estrenan
entre 1926 ( Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcárcel) y 1932 ( La duquesa de Benamejí)
y consta de otras cinco obras, además de las dos citadas. Son Juan de Mañara (1927), Las
adelfas (1928), La Lola se va a los puertos (1929), La prima Fernanda (1931) - escritas todas
en verso - y El hombre que murió en la guerra, escrita en prosa y no estrenada hasta 1941.
Además, los hermanos Machado adaptan para la escena comedias de Lope de Vega como El
perro del hortelano o La niña de Plata, así como Hernani de Víctor Hugo.
SONABA EL RELOJ A LA UNA
Sonaba el reloj la una
dentro de mi cuarto. Era
triste la noche. La luna,
reluciente calavera,

ya del cenit declinando,


iba del ciprés del huerto
fríamente iluminando
el alto ramaje yerto.

Por la entreabierta ventana


llegaban a mis oídos
metálicos alaridos
de una música lejana.

Una música tristona,


una mazurca olvidada,
entre inocente y burlona,
mal tañida y mal soplada.

Y yo sentí el estupor
del alma cuando bosteza
el corazón, la cabeza,
y... morirse es lo mejor.
ANOCHE CUANDO DORMIA
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.

Di: ¿por qué acequia escondida,


agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?

Anoche cuando dormía


soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;

y las doradas abejas


iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.

Anoche cuando dormía


soñé, ¡bendita ilusión!,
que un sol ardiente lucía
dentro de mi corazón.

Era ardiente porque daba


calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.

Anoche cuando dormía


soñé, ¡bendita ilusión!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.
ANGEL GANIVEN
Ángel Ganivet García fue un escritor granadino nacido el 13 de diciembre de 1865. Se
ha ganado el título de precursor de la simbología de la Generación del 98, por su
manifiesta angustia espiritual y su constante incertidumbre, la cual puede verse
reflejada en todo cuanto ha escrito. En su obra puede percibirse una preocupación
por la espiritualidad, mostrando una posición crítica sobre España, de la que dice que
se queda buscando glorias vanas en vez de valorar lo que realmente posee,
saliéndose de su cauce y quedando como un hospital de inválidos o un semillero de
mendigos. Ganivet parecía tener un alma muy nostálgica, que repudiaba la violencia y
sentía una gran conexión con las personas de clase humilde.
Entre sus obras más destacas se encuentran "España filosófica contemporánea",
"Granada la bella" y "El escultor de su alma". Puedes leer en esta web poesías como
"Aún si me fueras fiel", que le escribe a su sombra, aquello que irá con él adonde
vaya, cuando ya no haya nadie.
Además de ser un prestigioso literato, Ganivet trabajó como cónsul en la embajada
española de diversos países, lo que le permitió conocer otras culturas y ampliarse
como persona. Entre algunos de sus destinos estuvieron Finlandia y Letonia; en este
último falleció en noviembre de 1898
AUN SI ME FUERAS FIEL…
Aun, si me fueras fiel,
me quedas tú en el mundo, sombra amada.
Muere el amor, mas queda su perfume.
Voló el amor mentido,
más tú me lo recuerdas sin cesar…
La veo día y noche.
En mi espíritu alumbra
el encanto inefable
de su mirada de secretos llena.
Arde en mis secos labios
el beso de unos labios que me inflaman,
que me toca invisible,
y cerca de mi cuerpo hay otro cuerpo.
mis manos, amoroso,
extiendo para asirla
y matarla de amor entre mis brazos,
y el cuerpo veloz huye,
¡Y sólo te hallo a ti, mujer de aire!
VIVIR
Lleva el placer al dolor
y el dolor lleva al placer;
¡vivir no es más que correr
eternamente alrededor
de la esfinge del amor!

Esfinge de forma rara


que no deja ver la cara…;
mas yo la he visto en secreto,
y es la esfinge un esqueleto
y el amor en muerte para.
MANUEL MACHADO
Manuel Machado nació el 29 de agosto de 1874 en Sevilla. Hijo de Antonio
Machado Álvarez, conocido folclorista sevillano de sobrenombre Demófilo y de
Ana Ruiz, siguió la estela de su padre y se convirtió en uno de los mejores
conocedores y poetas del folklore andaluz.
La familia se trasladó a Madrid, donde realizó los estudios preuniversitarios en
la Institución Libre de Enseñanza dirigida por Giner de los Ríos y se licenció en
Filosofía y Letras. En Madrid, el joven Manuel empezó a dar a conocer sus
primeras poesías y colaboró en diversos proyectos de la vida literaria
madrileña junto con escritores como Francisco Villaespesa y Juan Ramón
Jiménez.
Fue miembro del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, y
director de la Biblioteca Municipal de Madrid. Perteneció a la redacción del
parisino Le Journal como corresponsal literario. Con otros escritores fundó
varias revistas literarias: Electra, Renacimiento, Revista Ibérica, Revista
Latina.
Junto con su hermano menor, Antonio Machado, colaboró en la escritura
teatral, siempre impregnada de situaciones que recordaban al típico ambiente
andaluz. La obra cumbre de su creación teatral fue La Lola se va a los Puertos.
Aunque Manuel se mostró partidario de la República en sus inicios, al inicio de
la guerra civil fue detenido en Burgos y sus amistades literarias consiguieron
su libertad. En el año 1938, en plena guerra civil, fue designado para ocupar un
sillón en la Real Academia Española. Al caer Madrid en 1939, Manuel dedicó al
militar golpista una poesía de panegírico titulada Al sable del Caudillo. Esto le
valió a Manuel el reconocimiento y el salvoconducto para poder vivir dentro del
régimen, aunque se arrepintió enseguida cuando conoció la noticia de la
muerte de su hermano y de su madre, con tres días de diferencia, en el exilio en
Colliure.
Murió el 19 de enero de 1947.
RETRATO
Esta es mi cara y ésta es mi alma: leed.
Unos ojos de hastío y una boca de sed...
Lo demás, nada... Vida... Cosas... Lo que se sabe...
Calaveradas, amoríos... Nada grave,
Un poco de locura, un algo de poesía,
una gota del vino de la melancolía...
¿Vicios? Todos. Ninguno... Jugador, no lo he sido;
ni gozo lo ganado, ni siento lo perdido.
Bebo, por no negar mi tierra de Sevilla,
media docena de cañas de manzanilla.
Las mujeres... - sin ser un tenorio, ¡eso no! -,
tengo una que me quiere y otra a quien quiero yo.

Me acuso de no amar sino muy vagamente


una porción de cosas que encantan a la gente...
La agilidad, el tino, la gracia, la destreza,
más que la voluntad, la fuerza, la grandeza...
Mi elegancia es buscada, rebuscada. Prefiero,
a olor helénico y puro, lo "chic" y lo torero.
Un destello de sol y una risa oportuna
amo más que las languideces de la luna
Medio gitano y medio parisién - dice el vulgo -,
Con Montmartre y con la Macarena comulgo...
Y antes que un tal poeta, mi deseo primero
hubiera sido ser un buen banderillero.
Es tarde... Voy de prisa por la vida. Y mi risa
es alegre, aunque no niego que llevo prisa.
CANTARES
Vino, sentimiento, guitarra y poesía
hacen los cantares de la patria mía.
Cantares...
Quien dice cantares dice Andalucía.

A la sombra fresca de la vieja parra,


un mozo moreno rasguea la guitarra...
Cantares...
Algo que acaricia y algo que desgarra.

La prima que canta y el bordón que llora...


Y el tiempo callado se va hora tras hora.
Cantares...
Son dejos fatales de la raza mora.

No importa la vida, que ya está perdida,


y, después de todo, ¿qué es eso, la vida?...
Cantares...
Cantando la pena, la pena se olvida.

Madre, pena, suerte, pena, madre, muerte,


ojos negros, negros, y negra la suerte...
Cantares...
En ellos el alma del alma se vierte.

Cantares. Cantares de la patria mía,


quien dice cantares dice Andalucía.
Cantares...
No tiene más notas la guitarra mía.
AZORIN
Azorín, cuyo verdadero nombre era José Martínez Ruiz, ha sido uno de los
más grandes escritores españoles del siglo XX. Nace en 1873 en Monóvar,
Alicante, y muere en 1967 en Madrid.
Estudió bachillerato en el Colegio de Escolapios de Yecla, Murcia, que ha
recreado literariamente en "Las confesiones de un pequeño filósofo".
Posteriormente estudia en las universidades de Valencia y Madrid,
aunque sin entregarse de lleno a los estudios universitarios.
En 1896 se establece en Madrid donde colaboró en periódicos y revistas,
fue crítico y traductor. Sus primeros años de vida literaria estuvieron
marcados por el esfuerzo, la lucha contra la desatención y, en ocasiones,
la hostilidad. Colaboró en periódicos republicanos - El País, El Progreso -,
en otros de más importancia y difusión - El Imparcial. Luego, durante
muchos años, en ABC y en revistas - Revista Nueva, Juventud, Arte Joven,
Alma Española y España -, en el Diario de la Marina de La Habana y otras
publicaciones hispanoamericanas.
Su vida fue tranquila y metódica. Protagonizó ligeras incursiones en la
política y fue varias veces diputado entre 1907 y 1919 y, brevemente,
subsecretario de Instrucción Pública. Durante algún tiempo fue partidario
de La Cierva, a quien defendió en la prensa y sobre quien compuso un
folleto y un libro.
Destacó también por ser un viajero extraordinario por España; en cambio,
viajó muy poco al extranjero; durante la primera Guerra Mundial estuvo en
Francia y luego, desde 1936 residió en París. En 1924 fue elegido por la
Real Academia Española pero posteriormente dejó de asistir a sus
sesiones.
En los últimos años vivió muy recluido en sus lecturas y paseos solitarios,
animados por una tardía y vivísima afición al cine, del que se convirtió en
incansable espectador y comentador. Azorín fue hombre silencioso, alto,
algo grueso en sus años jóvenes, delgado y erguido en su ancianidad, de
gran timidez y cortesía, lleno de bondad y mesura, a veces con una
inocente ironía. Casado con Julia Guinda, ésta lo acompañó
inseparablemente a lo largo de tantos años de meditación y labor.
¡POBRE ROSA!
De nada te han servido tus defensas,
ni tus estambres, reclamando vida,
ni las fragancias que en el alma escondes:
el jardinero te troquela en ramo…
… para morir estática,
sabiendo la tortura en que agonizas.
No será el viento quien te arranque el pétalo
hasta quedar desnuda,
ni la abeja libando de tu jugo
podrá polinizarte…
Los ojos que te miran
de sobra sabes que ya no te ven,
final aborrecible siendo aún bella.
En soledad mortal de cementerio
hoy te han dejado,
solo para adornar una mortaja…
MILES
Tened claro que existen
unos cuantos poetas genuinos
– algunos conocidos –
y otros muchos que anhelan que se les reconozca
como grandes poetas.
Se sienten importantes y, dentro de su círculo,
tratan de ser el gallo del corral,
cacarean, enseñan su plumaje
envanecidos, vanos, engolados,
impacientes y con cierta soberbia.
Lo cierto amigos míos
es que son unos cuantos y pululan,
alrededor del YO, disfrazados de auténticos.
Queridos jóvenes: id con cuidado.
Hay muchos impostores profanando
el sagrado lenguaje de la vida,
el lenguaje sagrado de los sueños.
PIO BAJORA
Pío Baroja nació en San Sebastián el 28 de diciembre de 1872, en una familia adinerada.

Sus padres fueron José Mauricio Serafín Baroja Zornoza, un ingeniero de minas, y
Andrea Nessi Goñi, de linaje italiano. Pío fue el tercero de cuatro hermanos: Darío,
Ricardo y Carmen.

Durante la niñez del escritor, la familia se mudó en diversas ocasiones, debido al trabajo
de ingeniero de su padre. A los 7 años, se trasladó junto a su familia a Madrid: el
ambiente de la ciudad y la gente se quedaron en su memoria.

El señor Serafín Baroja algunas veces ejerció como periodista. En Madrid asistió a las
reuniones literarias que se daban en los cafés y en ocasiones invitó a su casa a
escritores reconocidos de la época. Tales encuentros influenciaron al pequeño Pío en la
actividad literaria.

Pamplona también fue hogar de Baroja. En esa época ya leía con absoluta fluidez y las
obras de Julio Verne y Daniel Defoe eran sus preferidas. Fue allí donde nació su hermana
Carmen, en 1884.

El nacimiento de su hermana menor, cuando Baroja tenía doce años, fue significativo
para el novelista. Durante el siglo XIX, Pamplona dio suficientes experiencias a Pío, que
le ayudaron a escribir sus obras.

De Pamplona viajó a Bilbao, y de Bilbao nuevamente a Madrid. La madre de Pío


consideró importante un ambiente estable para la formación de sus hijos, por lo que el
padre viajó solo y los visitó con frecuencia. En la capital española pudo culminar los
estudios de bachillerato en el Instituto San Isidro.

Después de haber finalizado el bachillerato, Baroja ingresó al Colegio de Cirugía de San


Carlos para estudiar medicina. Mientras hacía sus prácticas de medicina comenzó a
escribir breves relatos.

De ese tiempo fueron los bosquejos de dos de sus novelas: Camino de perfección y Las
aventuras de Silvestre Paradox. La rebeldía de Pío lo llevó a no simpatizar con ninguno
de sus profesores.

Nuevamente, el trabajo del padre de Baroja obligó a la familia a trasladarse a Valencia.


Allí pudo continuar sus estudios y, a pesar de algunas suspensiones y diferencias con los
profesores, pudo culminar la carrera. Ese fue el tiempo en el que su hermano Darío
comenzó a padecer de tuberculosis.
CAFÉ CANTANTE
Circunspecto en el tablado,
y se sienta en una silla
con poco desembarazo;
el cantador, cerca de él,
va a colocarse en un banco,
y con una vara corta
que lleva a la diestra mano
a su manera, sin duda,
va los compases marcando.
El guitarrista es cetrino,
moreno, peludo y flaco.
El cantador es un gordo
con cierto aire de gitano.
Comienzan las florituras,
los arpegios complicados,
en la guitarra, y de pronto,
empieza el gordo su canto.
Se eleva una queja extraña
en el aire, como un pájaro,
y cae después como cae
un ave con un balazo;
vuelve a subir nuevamente,
otra vez, por lo más alto,
y tan pronto es una queja
de teológico arrebato,
que llega casi a tener
la emoción de algo sagrado,
como parece una broma
o un comentario muy zafio.
Bailan después seguidillas,
sevillanas y fandangos
unas mujeres morenas
con grandes ojos pintados
y batas con faralaes
que les llega a los zapatos.
Alguna estrella del arte
se menea como un diablo,
y danza con tanta fuerza
un bailoteo tan bárbaro,
con un estrépito tal,
que tiembla todo el estrado.
P
PROLOGO UN POCO FANTASTICO
Locura, humor, fantasía,
ideas crepusculares,
versos tristes y vulgares,
eterna melancolía,
angustias de hipocondría,
soledad de la vejez,
alardes de insensatez,
arlequinada, zozobra,
rapsodias en donde sobra
y falta mucho a la vez.

Viviendo en tiempo brutal,


sin gracia y sin esplendor,
no supe darles mejor
contextura espiritual.
Es un pobre Carnaval
de traza un tanto harapienta,
que se alegra y se impacienta
con murmurar y gruñir,
con el llorar y reír
de su musa turbulenta.

Y como no hay más recurso


que escuchar a esta barroca
furia, que siga su curso
y que lance en su discurso
la amargura de su boca.
MIGUEL DE ANAMUNO
Escritor, poeta y filósofo español, principal exponente de la Generación del 98. Entre 1880 y 1884
estudió filosofía y letras en la Universidad de Madrid, época durante la cual leyó a Thomas Carlyle,
Herbert Spencer, Friedrich Hegel y Karl Marx. Se doctoró con la tesis Crítica del problema sobre el
origen y prehistoria de la raza vasca, y poco después accedió a la cátedra de lengua y literatura
griega en la Universidad de Salamanca, en la que desde 1901 fue rector y catedrático de historia de
la lengua castellana.
Inicialmente sus preocupaciones intelectuales se centraron en las cuestiones éticas y los móviles
de su fe. Desde el principio trató de articular su pensamiento sobre la base de la dialéctica
hegeliana, y más tarde acabó buscando en las dispares intuiciones filosóficas de Herbert Spencer,
Sören Kierkegaard, William James y Henri Bergson, entre otros, vías de salida a su crisis religiosa.
Sin embargo, las contradicciones personales y las paradojas que afloraban en su pensamiento
actuaron impidiendo el desarrollo de un sistema coherente, de modo que hubo de recurrir a la
literatura, en tanto que expresión de la intimidad, para resolver algunos aspectos de la realidad de
su yo. Según propuso entonces, la solución de muchos de los males que aquejaban a España era su
«europeización».
Sin embargo, estas obras no parecían abarcar, desde su punto de vista, aspectos íntimos que
formaban parte de la realidad vivencial. De aquí que literaturizase su pensamiento, primero a través
de un importante ensayo sobre dos personajes clave de la literatura universal en la Vida de don
Quijote y Sancho , obra en la que, por otra parte y en flagrante contradicción con la tesis europeísta
defendida en libros anteriores, proponía «españolizar Europa». Al mismo tiempo, apuntó que la
relación entre los dos protagonistas de Don Quijote de la Mancha simbolizaba la tensión existente
entre ficción y realidad, locura y razón, que constituye la unidad de la vida y la común aspiración a la
inmortalidad.
El siguiente paso fue la literaturización de su experiencia personal a fin de dilucidar la oposición
entre la afirmación individual y la necesidad de una ética social. Pero entre ellas escribió Niebla ,
Abel Sánchez y, sobre todo, Tres novelas ejemplares y un prólogo , libro que ha sido considerado
por algunos críticos como autobiográfico, si bien no tiene que ver con hechos de su vida, sino con su
biografía espiritual y su visión esencial de la realidad: con la afirmación de su identidad individual y
la búsqueda de los elementos vinculantes que fundamentan las relaciones humanas. En ese sentido,
sus personajes son problemáticos, víctimas del conflicto surgido de las fuertes tensiones entre sus
pasiones y los hábitos y costumbres sociales que regulan sus comportamientos y marcan las
distancias entre la libertad y el destino, la imaginación y la conciencia.
Su producción poética comprende títulos como Poesía , Rosario de sonetos líricos , El Cristo de
Velázquez , Rimas de dentro y Romancero del destierro , éste último fruto de su experiencia en la
isla de Fuerteventura, adonde fue deportado por su oposición a la dictadura de Miguel Primo de
Rivera. También cultivó el teatro: Fedra , Sombras de sueño , El otro y Medea .
Sus poemas y sus obras teatrales abordaron los mismos temas de su narrativa: los dramas íntimos,
amorosos, religiosos y políticos a través de personajes conflictivos y sensibles ante las formas
evidentes de la realidad. Su obra y su vida estuvieron estrechamente relacionadas, de ahí las
contradicciones y paradojas de quien Antonio Machado calificó de «don quijotesco».
LA LUNA Y LA ROSA
En el silencio estrellado
la Luna daba a la rosa
y el aroma de la noche
le henchía ¡sedienta boca!
el paladar del espíritu,
que adurmiendo su congoja
se abría al cielo nocturno
de Dios y su Madre toda…
Toda cabellos tranquilos,
la Luna, tranquila y sola,
acariciaba a la Tierra
con sus cabellos de rosa
silvestre, blanca, escondida…
La Tierra, desde sus rocas,
exhalaba sus entrañas
fundidas de amor, su aroma…
Entre las zarzas, su nido,
era otra luna la rosa,
toda cabellos cuajados
en la cuna, su corola;
las cabelleras mejidas
de la Luna y de la rosa
y en el crisol de la noche
fundidas en una sola…
En el silencio estrellado
la Luna daba a la rosa
mientras la rosa se daba
a la Luna, quieta y sola.
MADRE, LLEVAME A LA CAMA
Madre, llévame a la cama.
Madre, llévame a la cama,
que no me tengo de pie.
Ven, hijo, Dios te bendiga
y no te dejes caer.

No te vayas de mi lado,
cántame el cantar aquél.
Me lo cantaba mi madre;
de mocita lo olvidé,
cuando te apreté a mis pechos
contigo lo recordé.

¿Qué dice el cantar, mi madre,


qué dice el cantar aquél?
No dice, hijo mío, reza,
reza palabras de miel;
reza palabras de ensueño
que nada dicen sin él.

¿Estás aquí, madre mía?


porque no te logro ver....
Estoy aquí, con tu sueño;
duerme, hijo mío, con fe.
RAMON MARIA DEL VALLE
Ramón María del Valle-Inclán nació el 28 de octubre de 1866, en Vilanova de Arousa (Pontevedra). Era hijo del
galleguista Ramón Valle-Inclán Bermúdez.
Vivió entre Vilanova y Puebla do Caramiñal, pero se trasladó a Pontevedra para cursar el bachillerato. En
1888 comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de Santiago, y publicó su primer relato, Babel, en la
revista Café con gotas. Abandonó la carrera cuando falleció su padre y se trasladó a Madrid en 1890, en
donde colaboró con varias publicaciones, como El Globo o El Heraldo de Madrid.
En 1892 se trasladó a Cuba y México, en donde escribiría para El Universal y El correo español. Regresó
pronto a Pontevedra, donde escribió su primer libro, Femeninas, publicado en 1895. Al año siguiente se
trasladó a Madrid donde realizó traducciones de Eça de Queiroz, Alejandro Dumas, Gabriel D'Anunnzio,
Barbey D'Aureville, Paul Alexis y Matilde Serao. A pesar de su precaria situación económica, en Madrid
empezó a hacerse un nombre en las tertulias literarias y a llamar la atención por su apostura dandy y su
aspecto extravagante. Su fuerte carácter lo llevó a ser protagonista de diversas reyertas. A causa de una de
ellas, acaecida en el Café de la Montaña en 1899 con el escritor Manuel Bueno, por un desafortunado
bastonazo que le incrustó el gemelo en el brazo izquierdo, se le tuvo que amputar el brazo. A principios de
ese mismo año había conocido a Rubén Darío, con quien le uniría una estrecha amistad. Ese mismo año
publicó Cenizas, su primera obra teatral. Empezaría entonces una época prolífica literariamente. En 1907 se
casó con la actriz Josefina Blanco y Tegerina.
En 1908 Valle-Inclán visitó Navarra y allí entró en contacto con destacadas personalidades del movimiento
carlista, y lo que dio lugar a un tradicionalismo que lo llevó en 1910 a presentarse como candidato de la
Comunión Católico-Monárquica por el distrito de Monforte de Lemos. Pero en estos años también pasó una
larga temporada Argentina y a otros países sudamericanos acompañando a su mujer en una gira de la
compañía de teatro.
En 1913 volvió a Galicia, y fijó su residencia en Cambados y, tras la muerte de su segundo hijo, en A Pobra do
Caramiñal, donde alquiló la finca La Merced intentando alternar su quehacer literario con la explotación
agrícola, que acabó por consumir todos sus ahorros. En 1916 dio a conocer en la revista cubana Labor Gallega
un poema titulado Cantiga de vellas que representa su aportación más valiosa a las letras gallegas.
En plena 1ª Guerra Mundial, apoyó al ejército aliado, visitando en varias ocasiones el frente bélico como
corresponsal de El Imparcial, y a comienzos de los años 20, regresó a México invitado por el presidente de la
República Álvaro Obregón. Allí intervino en multitud de actos literarios y culturales dejándose subyugar por
el espectáculo de la Revolución y en 1921 fue nombrado Presidente de la Federación Internacional de
Intelectuales Latinoamericanos. Regresó a España a finales de año, y a su vuelta empezó a escribir Tirano
Banderas. Volvió a Madrid y, contagiado aún del espíritu revolucionario mexicano, sus discursos y actos de
protesta contra la dictadura del general Primo de Rivera acabaron por costarle una breve estancia en la
cárcel. Fue enviado a prisión, en parte por la temática de La hija del capitán y por la negación de haber
pagado una sanción por alteración del orden público. Con la llegada de la 2ª República, se presentó a las
elecciones por el Partido Radical de Alejandro Lerroux, pero no consiguió el escaño.
En 1932 se divorció de su esposa y fue nombrado director del Museo de Aranjuez y Presidente del Ateneo de
Madrid. También el gobierno de la segunda república lo nombró Conservador del Patrimonio Artístico
Nacional, pero su enfrentamiento con el Ministerio correspondiente a causa del abandono de los palacios y
museos que estaban bajo su custodia y dirección lo llevó a dimitir ruidosamente. En 1933 fue Director de la
Academia Española de Bellas Artes en Roma.
Murió el 5 de enero de 1936 en Santiago de Compostela.

Valle-Inclán fue miembro de la Generación del 98, y su obra se enmarca dentro del modernismo y
decadentismo, con un rico tratamiento del lenguaje. Fue impulsor del esperpento con Luces de bohemia,
Divinas Palabras o Martes de Carnaval, enfoque deformado de la realidad española, que enfatizaba sus
postulados .
ROSAS DE LLAMAS
Ráfagas de ocaso, dunas escampadas.
La luz y la sombra gladiando en el monte:
tragedia de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.

La culebra de un sendero tenebroso,


la sombra lejana de uno que camina,
en medio del yermo el perro rabioso,
terrible el gañido de su sed canina.

¡Venteaban los canes de la duna ascética


la sombra sombría del que va sin bienes,
alma en combate, la expresión frenética,
un ramo de venas saltante en las sienes!

Lóbrega su estrella le alumbra el sendero


con un torbellino de acciones y ciencias:
las torvas blasfemias por pan justiciero,
y las utopías de nuevas conciencias.

Ráfagas de ocaso, dunas escampadas,


la luz y la sombra gladiando en el monte:
mítica tragedia de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.
ROSA DEL CAMINANTE
Ráfagas de ocaso, dunas escampadas.
La luz y la sombra gladiando en el monte:
tragedia de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.

La culebra de un sendero tenebroso,


la sombra lejana de uno que camina,
en medio del yermo el perro rabioso,
terrible el gañido de su sed canina.

¡Venteaban los canes de la duna ascética


la sombra sombría del que va sin bienes,
alma en combate, la expresión frenética,
un ramo de venas saltante en las sienes!

Lóbrega su estrella le alumbra el sendero


con un torbellino de acciones y ciencias:
las torvas blasfemias por pan justiciero,
y las utopías de nuevas conciencias.

Ráfagas de ocaso, dunas escampadas,


la luz y la sombra gladiando en el monte:
mítica tragedia de rojas espadas
y alados mancebos, sobre el horizonte.
JOSE MARIA GABRIEL Y GALAN
José María Gabriel y galán nació el 28 de junio de 1870 en Frades de la Sierra
(Salamanca). Era hijo de José María fueron Narciso Gabriel y Bernarda Galán,
labradores que se dedicaban al cultivo de sus tierras y al cuidado del ganado que
poseían. Estudió en Frades y el maestro del pueblo convenció a la familia para que lo
dejaran ir a estudiar y en 1885 inició los estudios para la carrera de maestro de
primera enseñanza en la ciudad del Tormes en 1885, en la Escuela Normal de
Magisterio. En 1888 consiguió plaza por oposiciones en la escuela de Guijuelo, pero no
se incorporó a su destino, al obtener licencia para trasladarse a Madrid y
perfeccionar sus estudios en la Escuela Normal Superior. En 1889 obtuvo el grado
superior de Maestro Nacional con excelentes calificaciones y regresó a Frades de la
Sierra, para luego incorporarse a la escuela de Guijuelo. En 1891 consigue la plaza de
maestro en Piedrahita, donde impartió clase durante seis años. El 26 de enero de 1898
se casó con Desideria García Gascón, a finales de ese año decidió abandonar su
trabajo de maestro y hacerse cargo de las fincas que poseían unos tíos de Desideria
en la localidad cacereña de Guijo de Granadilla. El matrimonio tuvo tres hijos. En esta
época encontró en la apacible vida del campo la tranquilidad y la inspiración para
dedicarse a la poesía, y siguió colaborando con algunas publicaciones de Castilla y
Extremadura.
En 1901 obtuvo la flor natural en los Juegos Florales de Salamanca, cuyo jurado era
presidido por Miguel de Unamuno, lo que le ayudó a publicar su primer libro: Poesías,
con prólogo de Joan Maragall. Ganará también la flor natural en los Juegos Florales
de Zaragoza, Béjar, Murcia y Lugo.
El Ateneo de Madrid lo invitó para hacer una lectura de sus poesías. En Murcia se le
concedió un premio por la poesía Ara y canta. Colaboró en la revista Las Hurdes, y en
1904 gana los Juegos Florales en Buenos Aires (Argentina).
Falleció el 6 de enero de 1905, de manera repentina, por una pulmonía mal curada.
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EL EMBARGO
Señol jues, pasi usté más alanti
y que entrin tos esos,
no le dé a usté ansia
no le dé a usté mieo...

Si venís antiayel a afligila


sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s'ha muerto!

¡Embargal, embargal los avíos,


que aquí no hay dinero:
lo he gastao en comías pa ella
y en boticas que no le sirvieron;
y eso que me quea,
porque no me dio tiempo a vendello,
ya me está sobrando,
ya me está gediendo!

Embargal esi sacho de pico,


y esas jocis clavás en el techo,
y esa segureja
y ese cacho e liendro...

¡Jerramientas, que no quedi una!


¿Ya pa qué las quiero?
Si tuviá que ganalo pa ella,
¡cualisquiá me quitaba a mí eso!
Pero ya no quio vel esi sacho,
ni esas jocis clavás en el techo,
ni esa segureja
ni ese cacho e liendro...

¡Pero a vel, señol jues: cuidaíto


si alguno de ésos
es osao de tocali a esa cama
ondi ella s'ha muerto:
la camita ondi yo la he querío
cuando dambos estábamos güenos;!...
A TERESA DE JESUS
Mujer de inteligencia peregrina
y corazón sublime de cristiana,
fue más divina cuanto más humana
y más humana cuanto más divina.

Hasta el impío ante tu fe se inclina


y adora la grandeza soberana
de la egregia doctora castellana,
de la santa mujer y la heroína.

¡Oh mujer! Te dará la humana historia


la gloria que por sabia merecieres;
mas con el mundo acabará esa gloria,

que por ser terrenal no es sempiterna.


¡Tú, Teresa de Ahumada, al cabo mueres!
¡Teresa de Jesús, tú eres eterna!

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