La Pereza Espiritual
11 OCTUBRE, 2020 / ELCAMINOHACIALAVERDAD
A todo el mundo le ha pasado de tener pereza espiritual, puede ser que hasta ahora
mismo estemos pasando por ello. La pereza espiritual es cuando deseamos pasar tiempo
con Dios pero que al final algo sucede y no conseguimos, es una lucha entre el deseo de
nuestro espíritu contra el deseo de la carne, eso ocurre cuando queremos leer la biblia y
no entendemos nada de lo que estamos leyendo y todo se vuelve bien confuso y raro, y
acabamos dejando la biblia de lado porque parece que estamos leyendo una libro de
matemáticas. También pasa cuando queremos orar y acabamos dormidos o acabamos
incómodos sin saber qué decirle a Dios y eso le llega a ser algo bastante frustrante.
Porque queremos y deseamos estar con Dios, compartir tiempo con el, absorber de ese
maná que llena nuestra alma de gozo, alimentarnos de sua agua viva, solo de pensar en
eso uno ya se anima, pero entonces hemos tenido un dia cansativo en el trabajo y todos
los vagos tiempos o momentos nos hemos llenado con cosas vanas, se nos está
terminando el día y no hemos saciado esas ganas de Dios y estamos demasiados
cansados como para hacerlo y podemos hasta decir «Lo siento Dios mio estoy muy
cansado quiero descansar hoy…» o a veces vamos a la cama y ni siquiera decimos
nada, eso es algo bastante triste y si pasa un dia, dos o tres ya uno empieza a sentirse
mal.
Hay personas que están bien sin hablar con Dios por un largo tiempo pero hay personas
que ya unos días es como que ya les parece el final del mundo, porque necesitan de la
presencia de Dios de una forma más intensa. Sea cual sea la situación cuando la pereza
espiritual cae sobre nosotros hacemos de todo para luchar contra ella y cuando no
sabemos qué debemos hacer acabamos más y más frustrados. Lo más típico es cuando
decidimos enfrentarnos contra la carne y sentamos a escuchar musica y va pues, pero la
música no nos llena y entonces va la 1º frustración, empezamos a leer la biblia o ver un
culto y nos aburrimos, esa es la 2º frustración, luego ya pasamos para lo último, vamos
a orar y empezamos a caernos dormidos 3º frustración. Y uno pues dice «Dios mio qué
me pasa, qué me sucede, quiero pero no consigo, no logro hacerlo…»
Cuando nos encontremos ante un bloqueo así, entre la lucha de las ganas del espíritu
contra la pereza de la carne, nuestra mejor arma es buscar una disciplina espiritual y
aplicarla en nosotros mismos, pues con disciplina y con la constancia de esa
obtendremos el resultado que deseamos alcanzar. Obviamente no siempre vamos a tener
ganas de pasar tiempo con Dios, pues la vida nos trae muchas cosas en nuestro dia a dia
y aveces vamos a dar prioridades a otras cosas. Ante eso no tenemos que sentirnos mal
por que nos pase eso, la pereza espiritual a venido más de una vez a todos los cristianos,
es como una gripe que si no nos cuidamos vá y viene, no nos martilicemos si nos vuelve
a pasar, solamente tomemos las herramientas para salir de ello.
Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero
«
yo soy meramente humano, y estoy vendido como
esclavo al pecado. No entiendo lo que me pasa,
pues no hago lo que quiero, sino lo que
aborrezco»
ROMANOS 7:14-15
Si traducimos esto a nuestro dia a dia seria como este ejemplo que he visto y me pareció
exactamente correcto «Se que pasar tiempo con Jesús es bueno, pero soy humano y
débil. No hago lo que me gustaría hacer, al contrario, lo que no me gustaría hacer, eso
es lo que acabo haciendo ¡No entiendo lo que me pasa! Me gustaría pasar tiempo de
calidad con Jesús pero me da pereza. Por otro lado odio pasar tiempo en netflix, pero
al final de cuentas acabo viendo quince temporadas completas…» Y este ejemplo
resume bastante nuestra realidad al igual que el versículo anterior, y eso es así porque
somos humanos, está en nuestra naturaleza fallar, pecar, desobedecer, desviarnos, etc…
eso es una buena y mala noticia. La buena es que no es nuestra culpa de que eso nos
pase, pues nuestra naturaleza pecaminosa nos impulsa a no querer pasar tiempo con
Dios, pero por otro lado es cuando nos damos cuenta de que tenemos que entrar en una
lucha espiritual para vencer esa pereza.
«Porque nuestra lucha no es contra seres
humanos, sino contra poderes, contra autoridades,
contra potestades que dominan este mundo de
tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en
las regiones celestiales.»
EFESIOS 6:12
Estamos en constante guerra contra el pecado y no es fácil vencer a todo lo que venga
hacia nosotros y no ser seducido o engañado por alguno de ellos, no existe ser humano
que no peque y que no caiga en pecado, todos lo hacemos y ser cristiano no nos hace
libre de eso, pues eso no hacemos porque queremos, sino porque somos engañados o
seducidos, muchos pecamos inconscientemente, es decir hemos pecado y ni supimos de
eso, el pecado puede ser tantas cosas, como por ejemplo una costumbre, un mal hábito,
un vicio, una falta de carácter, ser débil, etc… etc… en resumen todos lo hacemos de
una forma u otra y nadie está libre de eso. Lo que tenemos que hacer es retificarnos y
encontrar solución para los pecados que cometemos, sin importar si es algo que se
puede hacer al momento o algo que se necesite de en un largo período de tiempo, quizás
años, la cuestión es estar abierto y dispuesto a esa solución sin dejarla de lado e
ignorarla.
Por eso tenemos que disciplinarnos espiritualmente, para luchar contra nuestros
pecados, sino no vamos a conseguir vencerlos y acabaremos sucumbiendo a cada cosa
que aparece en nuestra vida, porque es simplemente el hecho de que quien tenga una
relación con Jesús es aquel que conseguirá vencer el mal y el pecado que lo acecha, por
eso decimos así:«Quien tiene una relación con Jesús es salvo, quien no tiene una
relación con Jesús no lo es» y eso es porque la relación con Dios es lo que nos aleja del
pecado, no existe otra cosa.
«El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene
al Hijo de Dios, no tiene la vida»
1 JUAN 5:12
Busquemos la disciplina espiritual, aunque no haya gana hablemos con Dios, hablemos
aunque estemos mal y de bajón, ese momento pasará, pidamos a Dios ayuda y ánimo,
que nos avive de nuevo el contacto con él, no dejemos de hablar con Dios, pues él nos
responderá y pondrá en nuestro corazón lo que tenemos que hacer, el avivará esa llama
que estamos buscando y hará arder nuevamente nuestro interior.
«Pues Dios es quien produce en ustedes tanto el
querer como el hacer para que se cumpla su buena
voluntad»
FILIPENSES 2:13
APOYAMOS A ISRAEL
CATEGORÍAS
Homosexualidad (24)
Música Cristiana (56)
Oscuras Doctrinas (24)
Otros (6)
Películas (2)
Relaciones Amorosas (20)
Testimonios (19)
Vida Cristiana (56)
Videos (4)
ENTRADAS RECIENTES
La Pereza Espiritual
¿Predicamos Salvación o Condenación? – Reflexión –
Tener un Corazón como el de Jesús
Los Dones y El Espíritu Santo
Seamos Transparentes ante Dios
Los Fariseos y Los Pecadores
Jesús y las Adúlteras – Amor, Perdón y Restauración – 2º Parte la Samaritana
COMENTARIOS RECIENTES
Ana María Rodríguez… en Si te sientes vacío
es porque…
Bredi Ramírez. en Mi Esperanza está en Jesús
por…
Carmen soto en La Pereza Espiritual
Juan en Entregad todo y Descansar
elcaminohacialaverda… en Debemos Confiar
en Dios y no t…
TODOS LOS ARCHIVOS
octubre 2020 (1)
septiembre 2020 (3)
agosto 2020 (4)
abril 2020 (1)
marzo 2020 (1)
noviembre 2019 (2)
mayo 2019 (1)
abril 2019 (6)
octubre 2018 (4)
septiembre 2018 (3)
agosto 2018 (5)
julio 2018 (5)
junio 2018 (5)
marzo 2018 (2)
febrero 2018 (1)
enero 2018 (4)
diciembre 2017 (12)
noviembre 2017 (5)
octubre 2017 (7)
septiembre 2017 (14)
agosto 2017 (10)
julio 2017 (10)
junio 2017 (7)
mayo 2017 (8)
abril 2017 (38)
marzo 2017 (3)
BLOG DE [Link].
Seguir